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Buffa, María Agustina

Ilustración, modernidad y temporalidad: continuidades y
rupturas en la obra de
Charles Baudelaire

La modernidad como época situada y anclada espacio-temporalmente
por la historia comienza en el siglo XV con el descubrimiento del nuevo mundo,
la reforma y la separación entre el estado y la iglesia. Pero es recién en el siglo
XVIII cuando esa modernidad de tres siglos antes logra complejizarse y se pone
en el tapete la forma de entenderla; es decir que recién a partir del siglo XVIII,
y con el texto de Immanuel Kant “Qué es la Ilustración”, la modernidad pasa a
ser un tema de discusión filosófica. Pero así como tardó tres siglos en aparecer
como tema de discusión, también se le dieron diversos significados, y se la
interpretó, significó y re-significó, desde las más diversas perspectivas teóricas,
y esa es una tarea que ya lleva otros tres siglos.
A partir de ese texto fundante escrito por Kant, la Ilustración se
inmiscuirá en todas las esferas de la vida para cambiar sus estructuras. Al
poner al sujeto en el centro de la acción, Kant está proponiendo una nueva
forma para entender la historia y ver el papel que en ella juega la experiencia
subjetiva de cada persona. Experiencia subjetiva que al mismo tiempo no será
convertida en un micro-relato, sino que más bien se fusionará con otras
historias para darle unicidad y unidireccionalidad a esta nueva historia que se
está gestando en línea recta hacia el futuro.
Por ende, a lo largo de todo el siglo XVIII, se irán produciendo los
cambios necesarios para ubicar al sujeto en el centro de la historia junto con la
idea de progreso como un ideal y una promesa necesaria, pero también será
necesario cambiar el topos antiguo de la historia para que el presente se
construya como una unicidad orientada al futuro. Esta unicidad del presente,
deja de lado al pasado, porque “de la historia sólo puede aprenderse historia”
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, y porque sólo dejando de lado al pasado se puede volcar hacia el futuro.
Entonces, la Ilustración establece una nueva relación temporal que permite
hacer de la historia un relato unificado y pasible de ser contado como una
concatenación de hechos, verificándose así la posibilidad de convertir a la
historia no sólo en una serie de acontecimientos aislados, sino también como
una representación.
Dentro de este marco se ubica la experiencia del sujeto, que en el siglo
XVIII está signada por la marca de la velocidad. La era moderna acelera los
tiempos de la vida cotidiana y hace que cada hombre experimente su realidad
como mejor pueda hacerlo. Un claro ejemplo de esto es la literatura de Charles
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Radowitz en Koselleck Futuro Pasado. Para una semántica de los tiempos históricos.

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los valores morales… Esta nueva forma será la Ilustración. Ilustración. María Agustina Baudelaire. el absolutismo monárquico. en donde los cambios. crisis y revoluciones son el signo permanente de un tiempo que no mira hacia atrás. Es entonces cuando se empieza a gestar una nueva forma de pensar a la sociedad del momento y que terminaría invadiendo todas las esferas de la vida: el arte. también una manera de actuar y de conducirse que a la vez indica una pertenencia y se presenta como una tarea” (Foucault. por lo que un progreso continuo de la razón llevaría a un progreso continuo de la historia. La literatura de Baudelaire es una forma de entender y entenderse dentro de ese tiempo. […] una manera de pensar y de sentir. una cultura encuadrada en los marcos nacionales y un espíritu científico y racional que provocó una cierta crisis de la tradición religiosa. la técnica. El mandato divino ya no bastaba para avalar la autoridad real. el movimiento ilustrado rompe con la tradición inmediatamente anterior que se sustentaba sobre un tipo de conocimiento ligado a creencias religiosas e implanta una promesa de progreso que está anclada en un futuro ideal al cual se llegará de 2 . tal como la entendió y definió Kant: “la salida del hombre de su minoría de edad”. Como dice Foucault. la política. podemos considerar a la actitud moderna como “un modo de relación con respecto a la actualidad. pero también representa una cierta lectura sobre el pasado. modernidad y temporalidad A partir del siglo XVIII quedaron consagrados en Europa la economía mercantilista. el presente y el futuro. el desarrollo de la industria y la consolidación de la burguesía como clase emergente son los signos que explican la inutilidad de las formas de pensamiento tradicionales ancladas en el pensamiento y justificación religiosas.Buffa. que elegía hablar desde y sobre la ciudad que conocía para poder entender su propia experiencia. El crecimiento poblacional era cada vez mayor. salida que sería posible utilizando el propio entendimiento y la razón. Esta es la línea que guía en cierto sentido este trabajo. entendiendo a ésta última como la capacidad/facultad de conocer. Al darle un impulso a la racionalidad. autor crítico de la sociedad burguesa que se estaba gestando y el también denominado poeta maldito. 1996: 94). sino que por el contrario se encamina ciegamente hacia el futuro y las posibilidades que él trae. Baudelaire escribe desde el presente y sobre el presente porque esa es su forma de entender la modernidad y su experiencia en relación con aquella. La idea de modernidad que hay en Baudelaire representa una determinada manera de pararse en cierta coyuntura histórica. capacidad que por otra parte es considerada inagotable. ni la iglesia podía satisfacer las necesidades cada vez más complejas de la sociedad. la experiencia que Baudelaire interpreta y representa en su literatura se puede leer como una actitud frente a la modernidad y así entendida.

un desarrollo continuo de las ciencias y un crecimiento continuo y progresivo de la industria. o en otras palabras estas promesas residen en un crecimiento simultáneo y proporcional de la “capacidad técnica de obrar sobre las cosas y de la libertad de los individuos. Porque en cierto sentido la época moderna implica y expresa una convicción orientada al futuro: lo cual significa que la moderna es “[…]la época que vive orientada hacia el futuro. 1996: 107). Pero para poder llegar a este nuevo idealismo del progreso. noción que se construirá para asegurar a la sociedad un futuro pleno al cual se llegará gracias a la acción racional del hombre. sino que también explicará el desarrollo económico y el crecimiento de la industria. Se pierde de esta manera cierta concepción de la historia como magistra vitae. revoluciones y crecimientos constantes de la economía capitalista y su industria. igualdad y fraternidad). porque justamente en la modernidad todo lo que viene es nuevo. esta noción de progreso resulta ser funcional al estado social moderno. que actúa ahora. Se experimenta entonces la historia como un presente-futuro constante en donde el pasado deja de ser útil y esto porque la conciencia moderna del tiempo prohibe toda idea de regresión. no sólo porque servirá de explicación para la nueva concepción de la historia. como un conjunto de ejemplos utilizables para instruirse sobre el presente. 1993: 15). de unos en relación con otros” (Foucault. Capacidad técnica que estaría asentada sobre el uso de la razón y su desarrollo en la ciencia empirista y libertad que cristalizaría más tarde en los ideales de la Revolución Francesa (libertad. crisis. fue necesario romper con la tradición inmediatamente anterior. como una noción ambivalente: explicará la linealidad futura de la historia y también la velocidad de los cambios. Es con la Ilustración que las historias se convierten en UNA historia. María Agustina la mano del raciocinio humano. es decir. En este contexto toma singular importancia la noción del progreso. a los inicios del mundo moderno” (Habermas. Con lo cual la censura que representa el nuevo comienzo queda trasladada del futuro al pasado. en otras palabras. La noción de progreso se presentará entonces.Buffa. sino que además 3 . La modernidad signada por el progreso quedará así enmarcada en una noción que no sólo la explica sino que además enmarca la experiencia del sujeto como proveedor de una cierta racionalidad que con el correr de la historia devendrá en un futuro incierto. fugaz y transitorio. el antiguo topos de la historia no sólo aseguraba una continuidad entre espacio de experiencia y horizonte de expectativas. La “Historie era al mismo tiempo garantía y síntoma para la continuidad que fusionaba el pasado con el futuro” (Koselleck. una unicidad que ya no sirve como modelo de explicación para las experiencias futuras. Pero al mismo tiempo. basada en los micro-relatos que definían y explicaban el curso de la historia hasta ese momento. como un sujeto libre. 1993). que se ha abierto a lo nuevo futuro.

esta idea de la historia como magistra vitae cambia y ahora ella será vista como una secuencia de acciones que no sólo se pueden conocer. será entonces entendido como una especie de autorregulación sobre las propias experiencias. el modo de ser histórico y la constitución de uno mismo como sujeto autónomo” (Foucault. y si. sino que también se implanta sobre la forma de comprender el lugar que el hombre ocupa dentro de ella. de la multiplicidad de revoluciones la Révolution” (Koselleck. de los progresos el progreso. ni detrás de él. el sujeto será capaz de vivir. 1993). Esta unicidad impacta no sólo en la nueva concepción del trayecto histórico. Al devenir la Ilustración. en el marco de la modernidad. se ubica entonces al nivel del sujeto. como hace Foucault consideramos a la modernidad como una actitud antes que como un período de la historia. tomando distintas actitudes frente a lo moderno. éste no tiene más opción que convertirse en el centro y motor de su propia experiencia. Desde que Kant pone el eje en el sujeto. Lo auto. En términos de Foucault.Buffa. y para poder convertirse en motor de cambio el sujeto debe ser capaz de hacer uso de su propia razón. sino que además se pueden representar narrando una secuencia lógica que tiene un comienzo y un final. debe ser capaz de “echar mano” sobre sus capacidades de raciocinio. el ser moderno para Baudelaire implica tres cuestiones básicas: primeramente implica tomar una actitud con respecto a ese movimiento perpetuo que es el tiempo y que consistiría en reconquistar “algo eterno que no está más allá del instante presente. El sujeto de la Ilustración estará marcado entonces por una clara conciencia de lo autogestionado. del conocimiento y del progreso. encontramos en Baudelaire la forma más clara de representar esa actitud que dio en llamarse moderna. María Agustina limitaba a un espacio determinado la serie de experiencias pasibles de suceder. Sólo a través de la razón. El cambio producido por la Ilustración. lo cual implica que los micro-relatos aislados de la Historie se unifican en la Geschichte. al nivel de la praxis del sujeto: al ubicarlo como eje de la historia. comprender y significar su propia experiencia de distintas maneras. signada por la evolución de la ciencia pero también de la industria. de las justicias la justicia única. del razonamiento colectivo se puede vislumbrar una esperanza a futuro. sólo él es capaz de producir algo nuevo en el presente que le toca experimentar. la autorrealización y la autodeterminación en solidaridad”. 1996: 99). autorregulación que comprenderá una complejización y problematización constantes sobre “la relación del sujeto con el presente. en palabras de Habermas este contenido racional de la modernidad estará signado por tres formas de lo auto: “la autonciencia. o como dice Koselleck “de las libertades se hizo la libertad. se pasa de la Historie a la Geschichte. Al producirse este cambio. sino 4 . Baudelaire Al tiempo que se impone la idea de lo auto.

que sólo podrá ser significado en el futuro. Para poder captar la contingencia del presente y destilar eso que de eterno tiene la realidad fugitiva. Como el signo de la modernidad es la velocidad. Acá es donde se hace pie con el segundo punto a tener en consideración: el hombre de la modernidad. para no caer en su propia vertiginosidad. A su vez. si se quiere. la moral. Desde este espacio de experiencia. por eso es tan importante la experiencia del presente y la marca que en él deja cada sujeto. En el caso de Baudelaire. la modernidad tiene la pretensión de acreditarse como algo que en algún momento será “lo clásico”. inapreciable. la pasión. esta marca está representada por su obra literaria que le permite a la vez representar el mundo moderno para sí y para los otros. 2005: 29). y esto porque para que toda modernidad pueda ser digna de convertirse en antigüedad es necesario reconocer que en ella se mezclan continuamente una cierta belleza clásica con la impronta de la moda: “lo bello está hecho de un elemento eterno invariable […] y de un elemento relativo. estar en el centro del mundo y permanecer oculto para el mundo” (Baudelaire. Esa distancia entre espacio de experiencia y horizonte de expectativa es el tiempo propio del presente. pero también le permite dejar una marca a futuro. mirando las instantáneas que de él quedan. 2005: 18) Al escribir desde y sobre el presente Baudelaire está entrando en la concepción temporal de la modernidad que describe Koselleck: su espacio de experiencia está ubicado en la velocidad que se imprime sobre el presente y él intenta en un movimiento fugaz captarlo. la época. 1996: 95). el instante presente es en realidad un futuro que se escapa entre las manos para hacerse rápidamente pasado consumido e irrepetible. por lo que el presente se vive como un abismo. Es en este sentido que Baudelaire describe al pintor de la vida moderna. no adaptado y no apropiado a la naturaleza humana. Baudelaire se ubica en el lugar del hombre de mundo (el flâneur).” (Baudelaire. esa figura del hombre rico que no tiene otra ocupación mayor que la de “seguir el rastro de la felicidad” 5 .Buffa. la moda. y esto sólo podría lograrse captando a la realidad presente tal cual es. se distancia cada vez más de su horizonte de expectativa. ese espacio de experiencia en el que Baudelaire vive su modernidad. es el que busca ese algo que es la modernidad y la actitud con respecto a ella implica imaginar el presente distinto de lo que es para transformarlo. María Agustina en él” (Foucault. ese que es capaz de convertirse en un espectador/observador que todo lo ve sin ser visto. Baudelaire describirá la ciudad en la que vive y los personajes que en ella circulan: hablará del dandy. porque como dice Habermas. tiempo en el que es necesario salvarse de ese abismo tomando de él aquellos elementos que lo definen. diciendo que su tarea consiste en “extraer lo eterno de lo transitorio”. de manera rápida. circunstancial que será. en parte o todo entero. aquél que se refugia en la masa porque sólo es en ella donde puede “ver el mundo. Sin este segundo elemento […] el primero sería indigerible.

Buffa. Esto quiere decir. es esa misma ilustración y sus consecuencias las que le han permitido desarrollarse literariamente. se imprime en la obra de Baudelaire una forma de ver el presente que nada tenía ya que ver con el idealismo ilustrado de Kant. Baudelaire retratará el carácter de lo femenino. que si bien Baudelaire se escapa de los ideales ilustrados. dice Foucault que es necesaria una cierta actitud de héroe. y para lograr esta invención continua. significando e interpretando su espacio de experiencia. No hubiera sido posible la escritura del autor en otro momento de la historia. le permiten representar e interpretar para él y los otros. el cuadro que representaban las ciudades modernas de la época. Mujeres condenadas). Pero estos personajes son a la vez construidos para dar una muestra del poder que tiene la experiencia 6 . por lo que prefiere dejar de lado el progreso y anclarse en el presente codificando. Baudelaire se presenta para Benjamín como un héroe que no sólo utilizará la palabra para interpretar su propia experiencia. lleva al último punto que destaca Foucault cuando habla de Baudelaire. y sin embargo disfruta de la nota especial que esa industria ha aportado a nuestra vida actual” (Benjamín: 113). siente horror por la industria del siglo. porque el progreso había causado una cierta decadencia en la vida de las personas y es en este sentido que la literatura de Baudelaire puede leerse como una crítica pero también como una denuncia al presente. Como dice Benjamín en El París del segundo Imperio con respecto a Baudelaire. que permitiría al mismo tiempo captar aquello que de heroico hay en el momento presente. y que al mismo tiempo remite al primero de ellos: para ser moderno hay que necesariamente establecer una relación con uno mismo. representan diferentes actitudes frente a ella. Baudelaire las supo codificar en clave literaria y aportó en cierto sentido esa novedad tan proclamada por la Ilustración a los tiempos que corrían. María Agustina (Baudelaire. encontrándolo en el lesbianismo sobre el que escribió en Las flores del mal (Lesbos. pero también escribirá sobre la ciudad (Cuadros Parisienses). las prostitutas). supo de esta manera hallar belleza o hacer bello todo aquello que estaba en los márgenes de la sociedad. Y esto. y que en definitiva. la vida bohemia y sus excesos (el vino. inventándose constantemente. sino que además la utilizará para construir otros héroes modernos: personajes que ante la decadencia en la que ha devenido el progreso. la experiencia moderna. 2005: 61) y que también supo entender Oscar Wilde cuando escribió su Dorian Gray. el opio. el insoportable tedio (spleen) del ser burgués… Al escribir desde y sobre el presente. él “maldice el progreso. Así. que aportan una promesa de felicidad para el futuro. aportando una nueva perspectiva sobre la modernidad: ya no se podía hablar de la promesa de felicidad que el progreso traería. El horizonte de expectativas de Baudelaire está demasiado lejano en el tiempo. Baudelaire mezcló las formas literarias de los clásicos con un lenguaje y temas nuevos para la época.

estará representado por la tarea que él mismo se impone. Baudelaire implanta una decadencia a la cual se le hace frente y las diferentes posibilidades que existen para hacer frente a esa experiencia tanto presente como futura. pensar a determinado estado de sociedad. fealdad y vida bohemia que se unen para definir la modernidad que Baudelaire codifica en clave literaria. desde sus letras. este rasgo de lo heroico. convertidos ahora en héroes que intentan ganarle al tiempo. no pueden ser otros más que aquellos desechados por la sociedad burguesa de la época. María Agustina subjetiva de cada persona: ante cada héroe. esa actitud se contentará con captar de él aquello que de heroico contiene. y esto porque ante la velocidad impuesta por la Geschichte.Buffa. La construcción literaria de los héroes de Baudelaire tiene que ver con una actitud frente al abismo que se abre en el presente: al convertir a esos perdedores en héroes se está cambiando el eje para pensar la experiencia. Entonces. y este rasgo de lo heroico estará en sintonía con el rasgo de lo eterno: se podrá dilucidar sólo en el instante presente. En la ilustración se trataba de encontrar la belleza en la razón mientras que en la modernidad se trata de encontrar la belleza en ese progreso que ha devenido en un futuro que tiene la miseria como principal elemento. y que es la tarea del hombre de mundo o flâneur: poder observar todo sin ser descubierto. y esta es la segunda característica de las que antes se hablaba: imaginar el presente distinto de lo que es para poder transformarlo. Entonces. En definitiva. los personajes sobre los que elige escribir Baudelaire. 7 . y que en cierto sentido pueden ser entendidos como los grandes perdedores de la historia. cualquiera puede convertirse en un perdedor: la vertiginosidad es tal que los cambios se suceden uno tras otro sin demora. desde la literatura de Baudelaire se está intentando salvar ese abismo que representa el presente para la modernidad convirtiendo a aquellos que perdieron ante la velocidad en héroes. miseria. también leer en Baudelaire a un perdedor de la modernidad que escribe sobre otros perdedores. se está volviendo de alguna manera a los micro-relatos de la Historie. tomar todas aquellas instantáneas de la realidad que le permitan comprender la experiencia de otros y la suya propia. y cualquiera puede caer en el abismo en que se ha convertido el presente. y esto porque el eje del progreso no puede ya pasar por ellos. que en conjunto pueden ayudar a definir una época y permitirán en un futuro volver al pasado para. Acá es donde esta última característica entronca con la primera: al ser la modernidad una actitud frente al presente. Se podría entonces. En Baudelaire. no detrás o más allá de él. él dice que “el héroe moderno (al menos el de Baudelaire) está destinado a hundirse” (Benjamín: 99). si seguimos en esta línea y leemos a Benjamín.

darle un significado a la experiencia. Estas tres características.Buffa. fue necesario codificarlo y experimentarlo como algo nuevo y desconocido. La Ilustración como dice Foucault fue un proceso cultural que tomó conciencia de sí mismo “nombrándose. Conclusión Como lectura del tiempo. estas tres características que utiliza Foucault para comprender la obra literaria de Baudelaire son al mismo tiempo. porque son tres requisitos sine qua non. Y esa actitud es la de ubicarse en determinado punto entre el pasado y el futuro. que se abría al futuro. ese espacio desde el que Baudelaire elige escribir y que él nombra como el presente. Tomar instantáneas. un indicio de algo nuevo que se está gestando. que ayudan a pensar la obra de Baudelaire se entrelazan unas con otras. Baudelaire emprende la tarea de convertirse en un héroe que destila de la realidad aquello que de tradicional/eterno contiene y su método es la escritura. Pero a ese presente convertido en abismo indescifrable. y eso es la tarea del escritor que en el siglo XIX se convertirá en una especie de historiador que ante el avance del tiempo tomará todas las instantáneas posibles que le permitan pensar luego su propia experiencia dentro de una sociedad o estado de sociedad. Esas son las instantáneas que lo ayudarán más tarde a entender esa experiencia y a trabajar como lo hace el historiador: uniendo esos pedazos de realidad que por la vertiginosidad del tiempo se fueron perdiendo en él y que recién al volver al pasado se pueden comprender. María Agustina Entonces. nombrarse y definirse con respecto al pasado y al futuro. trata de contener en su escritura aquello en lo que ha devenido el progreso ilustrado. la obra literaria de Baudelaire ofrece una mirada atenta sobre la realidad que representaba la modernidad. ese abismo que desde la Ilustración distancia cada vez más a la experiencia de la expectativa. ese espacio en el cual la Ilustración se nombra. son todas estrategias que combinadas ayudan a definir una determinada actitud frente a la realidad. y toma instantáneas de realidad para después poder armarla y armarse frente a ella. 1996: 71). se cerraba al pasado y se vivía a la máxima velocidad. situándose con respecto a su pasado y con respecto a su porvenir […]” (Foucault. 8 . heroizar el presente. para poder ubicarse en un determinado tiempo. convertirse en flâneur. Codifica la realidad en clave literaria y relata la otra parte de la realidad que es negada por la sociedad burguesa de la época. Baudelaire se ubica en ese espacio vacío que dejó la Ilustración. Para ganarle al tiempo y no caer ante la vertiginosidad. Nombrándose como un perdedor y escribiendo sobre otros perdedores. aquello que ante sus ojos aparece como bello y novedoso.

2005. va a ser el único capaz a través de su literatura de captar la realidad. Las ediciones de la Piqueta. se caracteriza al presente como un tiempo que a mitad de camino entre el pasado y el futuro se abre a la incertidumbre del hombre que. para no convertirse en un perdedor. Alción. 9 . Walter: “El París del segundo imperio” en Iluminaciones II. Michel: ¿Qué es la Ilustración? (1983). pero al mismo tiempo es la escritura de un perdedor que escribía sobre otros perdedores como él y que en el intento por no caer en la vertiginosidad del tiempo fue convertido en héroe. Madrid. Madrid. A través de la lectura sobre la obra de Baudelaire se hace fácil penetrar en la realidad de la sociedad burguesa. el verdadero hombre de mundo. Charles: “El pintor de la vida moderna”. 1996. texto digitalizado en www. Córdoba. Porque la palaba también crea la realidad y la realidad que crea Baudelaire es la realidad del siglo XIX.cl.Buffa. El poeta. Ed. En apunte de cátedra. lejos de ser un perdedor dentro de la historia. HABERMAS. María Agustina Entonces. 1996.proyectoespartaco. FOUCAULT. Taurus. la literatura de Baudelaire funciona en este doble sentido: por un lado es una lectura casi histórica de la modernidad que ayuda a construir y entender el pasado.dm. Texto digitalizado en www. Michel: ¿Qué es la Ilustración? (1984). Las ediciones de la Piqueta. FOUCAULT. BENJAMIN. Madrid. 1993. se vislumbra la decadencia en la que se había convertido el progreso y. La literatura de Baudelaire se hace posible por ese mismo momento histórico ante el cual atenta el autor y en el que descree. BAUDELAIRE. Charles: “Las flores del mal”. Y esta conversión es porque el poeta del siglo XIX. Jurguen: “El discurso filosófico de la modernidad”. 2009. ante el poeta que se convierte en una nueva especie de historiador capaz de retratar la realidad y la vertiginosidad del tiempo.scribd. es capaz de ver sin ser percibido y esa posibilidad se convierte en una especial característica que lo define como un posible relator de la historia. Bibliografía BAUDELAIRE. Y sólo porque Baudelaire lo reconoce y se reconoce como parte de él es capaz de ubicarse en él para describirlo y crearlo. la realidad perdida por el historiador que ante tanta velocidad es incapaz de reconocerla y se reconoce a sí ismo como un perdedor. ECI.com. debe pararse en esa coyuntura y adoptar una determinada actitud frente a él.

en Futuro Pasado. 2009. 10 . Texto digitalizado en www. Texto digitalizado en www. dos categorías históricas”. Reinhart: “Espacio de experiencia y horizonte de expectativa. KOSELLECK.com. ECI. Reinhart: “Historia magistra vitae” en Futuro Pasado. Para una Semántica de los tiempos históricos. Immanuel: “¿Qué es Ilustración?”. KOSELLECK.scribd.scribd.Buffa. en apunte de cátedra: Epistemología de las Ciencias Sociales.com. María Agustina KANT. Para una Semántica de los tiempos históricos.