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En diversos lugares del mundo, incluso en países más desarrollados que

Colombia, utilizan diferentes combustibles para aplicaciones vehiculares tales
como gasolina, diesel, alcohol, hidrogeno, gas natural, gas propano (GLP). En
nuestro país hasta hace poco tiempo solo se utilizaba gasolina y diesel
masivamente, aunque ya el gas natural como combustible se emplea desde los
80’s, hasta la actualidad no se había masificado, siendo esta una opción muy
recomendable como combustible para vehículos y energía calórica para nuestros
hogares, debido a que es más económico, ecológico y seguro.
Ese auge del gas natural llevó a que el GLP también incursionara como
combustible para vehículos, pero de una forma clandestina, pues la Ley no lo
autoriza.
Según

el

ministerio

de

minas

y

energía,

Colombia

no

tiene

la

capacidad de producción del GLP para abastecer el transporte y el uso domestico,
adicional a esto Ecopetrol tendría que realizar una inversión superior a los 500
millones de dólares y no se cuenta con los recursos suficientes, no existe un
infraestructura necesaria para controlar el uso de este combustible en automotores
y no

se

han

desarrollado

las normas de

seguridad

mínimas para

la

implementación del gas propano.
De acuerdo con técnicos del sector, el GLP puede ser peligroso y representar
un riesgo para la población por ser más pesado que el aire lo que hace que
ante cualquier escape se acumule en el suelo y pueda producir una explosión.
Pero ¿por qué en otros países en vía de desarrollo como México, Venezuela,
Chile, ya es un hecho contrario a lo que ocurre en Colombia? Teniendo en cuenta
que Colombia prima el interés de nuestros honorables representantes, aún si
estos intereses afectan el desarrollo tecnológico e industrial del país, adicional a
esto, Colombia es un país burocrático en el cual dificultan el prospero desarrollo
con argumentos legales sin sentido. Por fortuna en la actualidad, tanto el sector
privado como el sector público están interesados en sacar adelante un proyecto
adecuado que permita utilizar bajo estándares internacionales, el GLP como

combustible vehicular. Se espera que la realización de este proyecto tenga como
resultado mínimo las siguientes situaciones:




Combatir la informalidad.
Garantizar la prestación continua del servicio.
Afianzar usuarios.
Responsabilidades y obligaciones delegadas al sector privado y al estado.
Renovación de los cilindros utilizados para GLP.

Para llegar a esto se debe tomar como modelo países que ya están haciendo uso
del GLP y adoptar estrategias como:

Derogar la ley que prohíbe el uso de GLP en vehículos.
Establecer las normas apropiadas para los cilindros contenedores de GLP


y así estandarizar la modalidad de reabastecimiento.
Determinar la prestación del servicio y los distribuidores del producto.
El estado y el sector privado interesado en prestar el servicio deben
capitalizar en conjunto el proyecto.

Es importante que nuestro país avance en materia de combustibles para entrar a
competir

con

otros

países.

Según

las

estadísticas

Latinoamérica

ha

empezado a utilizar el GLP.
En conclusión es posible determinar que Colombia está a la altura de los países
centroamericanos y algunos suramericanos, pero la mayoría de países tienen un
avance mayor con respecto a Colombia en materia de producción y masificación
del GLP. Es cuestión de ser equitativos, buscar el bien común y no el de unos
pocos.