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La Resiliencia

29 de enero de 2014 autor Gema Sánchez Cuevas

La utilización e investigación del concepto de resiliencia y los factores asociados al mismo
se encuentran inmersos en el paradigma de la Psicología Positiva, centrándose en aquellos
aspectos y variables de la adaptación humana que promueven un desarrollo sano del
individuo, atendiendo a sus capacidades potenciales, en contraste con los enfoques
tradicionales de riesgo centrados en las consecuencias negativas de las problemáticas
psicosociales, como las necesidades, los déficits y los traumas.
La resiliencia dirige su atención, en este sentido, a aquellos factores que permiten un ajuste
satisfactorio a la persona en entornos y circunstancias adversas, promocionando las
capacidades y potencialidades humanas, y promoviendo de esta manera, el funcionamiento
y desarrollo saludable del individuo y las comunidades.
El concepto de resiliencia
El término resiliencia ha sido ampliamente estudiado durante los últimos años, aunque no
se ha llegado a una definición concluyente por parte de las diferentes investigaciones. Pero
sí podemos mencionar que existen ciertos elementos comunes en su amplio espectro de
definiciones.
La resiliencia es un término que proviene de la física para referirse a la capacidad que
poseen ciertos materiales para recuperarse o volver a su estado original después de haber
soportado ciertas cargas o impactos, como por ejemplo, un metal que vuelve a su forma
original tras haberle aplicado una gran presión sobre él para doblarlo.
Si acudimos a su etimología, la palabra resiliencia proviene del latín “resilio”, que significa
volver atrás, rebotar, reanimarse. Siendo por lo tanto conocida la capacidad del ser humano
para sobrellevar ciertas situaciones adversas y salir incluso fortalecido de ellas como
Resiliencia.

al igual que en otros su capacidad de resistencia. Kotliarenco. biológicas y genéticas con las variables ambientales y las conductas aprendidas para resolver determinadas situaciones adversas.Además. familias y grupos que presenten estas características. son capaces de desarrollarse psicológicamente sanos. ya sean estos internos o externos es resiliente. En las personas resilientes se puede observar la interacción entre las variables constitucionales. Incluso podemos agregar que no es solo un fenómeno observado a nivel individual. Suárez. Surgen muchas inquietudes e interrogantes al hablar sobre este tema. sino entre los dos. Infante y Groetberg. tendrán momentos de debilidad. biológicos y psicológicos. porque anuda constantemente un proceso íntimo con el entorno social”. . Así. Munist. respetando las normas sociales de su entorno y haciéndose menos vulnerables para situaciones difíciles futuras (El Sahili. podemos decir que cualquier individuo que se ha encontrado inmerso en una situación estresante y ha sido capaz de salir fortalecido mediante la utilización de sus propios recursos. sino que también encontramos familias. manteniendo por un lado la homeostasis de las funciones biológicas principales y haciendo posible el regreso a un estado previo de funcionamiento fisiológico y adaptativo. Aspectos biológicos La resiliencia como función o propiedad compleja de los sistemas biológicos permite al organismo adaptarse a las situaciones y a los cambios permanentes. 1998). Así lo afirma Boris Cyrulnik: “La resiliencia se teje: no hay que buscarla solo en la interioridad de la persona ni en su entorno. La evidencia empírica define como complejos los determinantes de la resiliencia incluyendo factores sociales. Pero fue Michael Rutter el que acuñó el término en las ciencias sociales para referirse a las personas que a pesar de estar sometidas a situaciones y condiciones de elevado estrés. se tiene referencia sobre este concepto durante la década de 1970. cuando se ha producido un daño o alteración por un factor considerado como estresante. ¿Qué factores contribuyen al desarrollo de la resiliencia? Los estudios sobre la resiliencia son relativamente recientes. ya que las personas. Sin olvidarnos de que no podemos considerarlo como un estado permanente e invulnerable. 2010. adaptación y superación quedarán reflejados en su forma de actuar. Santos. cuando un grupo de psicólogos y psiquiatras comenzaron a prestar atención a este fenómeno en niños con riesgo de psicopatologías y problemas de desarrollo debido a circunstancias genéticas o experiencias vividas que mostraban desarrollos positivos a pesar de los acontecimientos. grupos y comunidades con características resilientes.

expectativas realistas. presentes desde la infancia. 1989) y Garmezy (1993) permiten distinguir cuatro aspectos que se repiten de manera recurrente en algunos individuos. se considera al cerebro como el órgano ejecutor central del sistema biológico responsable de la resiliencia. Las investigaciones han demostrado que la capacidad para sobreponerse a la adversidad proviene de una mayor activación de la región izquierda de la corteza prefrontal. . Otros aspectos determinantes Además de los factores biológicos. Además de presentar conexiones más fuertes (más materia blanca) entre la corteza prefrontal y la amígdala. La corteza prefrontal atenuaría las señales emitidas ligadas a las emociones negativas de la amígdala.Desde la biología y la neurociencia. que promueven los comportamientos resilientes. cognitivos y psicológicos del individuo vinculados con la respuesta al estrés. como son los factores de riesgo y vulnerabilidad y los factores de protección. adecuado nivel de actividad y responsabilidad. estrategias de afrontamiento. las personas que se recuperan rápidamente (Davidson. así como el encargado de la regulación de los mecanismos neurobiológicos. etc. involucrada en el desarrollo de la capacidad resiliente. especialmente en niños en situaciones adversas y conflictivas. Así. permitiendo de esta manera al cerebro planificar sin la distracción e influencia de las emociones negativas. Una serie de estudios promovidos por Werner (1982. las personas resilientes pueden llegar a activar hasta 30 veces más la región prefrontal izquierda que otras con baja resiliencia (Davidson. 2012). se deben tener en cuenta otros aspectos que podrían contribuir a que se inicie o no el proceso resiliente. -Capacidad intelectual promedio y forma de utilizarla como una buena resolución de problemas. -Características del temperamento como capacidad reflexiva. 2012).

. M. 2008. los aspectos varían. así como en ciertas habilidades cognitivas. 2003. coincidiendo en la esencia de la fortaleza del individuo y sus relaciones. Desarrollo teórico de la Resiliencia y su aplicación en situaciones adversas: Una revisión analítica. preocupación por el bienestar de los hijos. una gran capacidad de flexibilidad. relación cálida -Disponibilidad de fuentes de apoyo externo como contar con un profesor.-Naturaleza de la familia: cohesión.Niñez y Juventud. C. Editorial Plataforma. (2013). Los patitos feos. -Fores. pp. un padre/madre sustituto o instituciones como las escuelas. La resiliencia. Y que ante la gran cantidad de estudios e investigaciones realizadas sobre el tema. 63-77. caracterizado por ser una amalgama de factores interactuantes. Otros estudios ponen especial énfasis en el desarrollo de una buena autoestima y perspectiva de autoeficacia. 5ª ed. Editorial Gedisa. establecimiento de metas realistas y empatía entre otras. Barcelona.” Bibliografía utilizada: -Cyrulnik. Jordi. Crecer desde la adversidad. la resiliencia una infancia infeliz no determina la vida. las cuales no adquieren sentido sino en función de ese todo. capacidad de introspección y autonomía. el resorte para adaptarse de manera positiva en situaciones de adversidad. Barcelona. “La resiliencia es un proceso dinámico. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales. Pero debemos señalar que ningún factor en particular y por si solo promueve la resiliencia. & Domínguez-de la Ossa. -García-Vesga. La esfera de la resiliencia es un todo con cada una de sus partes. E.España. ternura. 11 (1). agencias sociales o iglesia entre otros. valores optimistas y religiosos. Anna y Grané. Boris.