La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales de Atacama, ANEF-ATACAMA, ante algunas

publicaciones de medios de comunicación nacional, se hace una obligación emitir el siguiente
comunicado:
1. Las críticas realizadas en editoriales de medios de comunicación nacional, a una
bonificación que se entregará a la mayoría de los trabajadores públicos de esta región, son
totalmente parciales, y solo apuntan a la superficialidad del contexto político, y no a la
situación social de la mayoría de las y los trabajadores públicos de la región de Atacama.
2. Al parecer quienes critican, construyen la realidad desde Santiago, sin importar que en
cada una de las 15 regiones esta sea diferente. Y la sancionan de igual manera para todas
y todos, idealmente manteniendo a todos precariamente parejos. La única región que
debe ser “regaloneada” con subsidios estatales millonarios, la metropolitana, pero por
supuesto, no sus trabajadores sino las empresas (locomoción, concesiones viales, entre
otras), y de eso, ninguna crítica, al menos de los medios que desaprueban la medida
anunciada.
3. Las críticas a esta “bonificación”, o “asistencia” que se entregará a los funcionarios
públicos que “doblaron a la derecha” en las pasadas elecciones; nos presenta como
premiados por esta situación por parte de los parlamentarios de la región, sin mencionar
siquiera que contó esta iniciativa con apoyo de todo el espectro político de ambas
cámaras. Sepan los que critican este bono, más una serie de otras negociaciones que
avanzan, que también van en beneficio del sector, y de la ciudadanía atacameña en
general, ha sido una larga lucha de las y los propios trabajadores públicos de toda la región
de Atacama, la que bajo el actual Gobierno, se ha llamado Nuevo Trato Para Atacama, que
tiene una génesis desde hace más de cinco años, cuando las y los trabajadores públicos
levantaron la bandera por que el producto que entrega esta región al erario nacional sea
repartido de manera más equitativa. Una bonificación similar tienen trabajadores de
varias de las regiones del norte y sur del país. Acaso no fuimos las y los trabajadores
públicos que durante más de cinco años marchamos y realizamos una serie de
movilizaciones a fin de lograr esta solución (parcial desde nuestro punto de vista). Las y los
trabajadores públicos de Atacama, al igual que cualquier otro sector del país, somos
mayoritariamente no militantes de ningún partido político, y los resultados de las
elecciones son efecto de un sistema electoral, derogado parcialmente hace un par de
semanas.
4. Si en vez de estar articulando opiniones desde el casi centro del país, la realidad, la
profunda y verdadera, no la de los “indicadores” económicos neoliberales de la que hacen
gala cada vez que hay algunos que se escapan del “ordenado y estructurado” (desigual y
centralista) Chile, quizás lograrían entender el drama de vivir en una región con índices

(ciudadanos) de salud, vivienda, educación, etc. muy por debajo del tan manoseado
estándar centralista. (el que por cierto tampoco para la mayoría de las y los ciudadanos de
la Región Metropolitana lo es)
5. Al parecer, han olvidado también que esta parte de la negociación que llevamos las
organizaciones de trabajadoras y trabajadores públicos con el Gobierno central y el
regional, que tanta crítica ha encontrado en sus inmutables oficinas del gran Santiago, ha
sido producto de la organización, gestión y movilización de las y los trabajadores públicos
de esta región, en la cual si recordáramos algo más, fue una de las que dio un fuerte apoyo
también al gobierno del Presidente Allende, o yendo incluso más lejos, es donde se forjó la
fortuna de uno de los periódicos que desde donde ahora se lanzan estos dardos.
6. Efectivamente, las y los trabajadores públicos de una de las diez organizaciones que
componemos la Mesa del sector Público de Atacama, como es Anef-Atacama, definiremos
prontamente los lineamientos inmediatos de acción, gestión y movilización, si es
necesaria, a fin que la calidad de vida de no solo nuestro sector, sino también de todas y
todos los Atacameños del cual somos parte, y que no se ven “beneficiados” por los
grandes proyectos mineros o de otro tipo, pero que si recibimos el embate de sus
consecuencias, logremos tener una calidad de vida, meridianamente aceptable.

Copiapó, febrero 6 de 2015

ANEF-ATACAMA