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MERCADO LABORAL - COMPETENCIAS

El eterno malabarismo de ser
madre y trabajadora
El valor de la “familia extendida” es
fundamental para el desarrollo
profesional de una mujer. Siempre hay un
pariente para cuidar los chicos, plantea
una especialista que considera que al
hombre le ha llegado la hora de compartir
responsabilidades hogareñas con el fin de
forjar a los futuros trabajadores.
En la década de 1980, la mujer ingresaba a los 20 años al mercado laboral y, generalmente, se
retiraba a los 24 para formar su familia. Luego buscaba reinsertarse en el trabajo.
En la actualidad, la mujer ingresa al trabajo muy joven, aún sin terminar la carrera, e intenta
sobrevivir en él, más allá de la familia; en muchos casos, responde a una cuestión económica.
Fuente: La Gaceta
http://www.lagaceta.com.ar/nota/295083/Economia/eterno_malabarismo_ser_madre_trabajadora.html

No sé con quién dejar a los chicos. Tengo que llevar la ropa a la lavandería. Debo presentar los
informes mañana al mediodía y no llego. ¿Cómo puedo conciliar la vida personal con el trabajo? A
menudo se plantean estas preguntas entre las mujeres que son madres y trabajadoras argentinas.
Mientras en Europa ensayan un plan integral para generar más guarderías con el fin de no bloquear la
inserción de la mujer en el ámbito laboral, en nuestro país (con más fuerza en el interior) aún existe
un capital no tan valorado o difundido: el apoyo de la denominada familia extendida. Un hermano,
un tío, una abuela u otro pariente cercano contribuye al desarrollo profesional de las mujeres,
muchas de las cuales -sobre todo las que el domingo festejarán su día- sufren aún un sentimiento de
culpa por verse en la necesidad de salir al mercado laboral para contribuir con la economía familiar
en tiempos de crisis.
Para una buena conciliación entre la vida familiar y el trabajo no hay nada mejor que fijarse,
inicialmente, las prioridades, plantea a LA GACETA Patricia Debeljuh, doctora en Filosofía y experta
en Conciliación Trabajo-Familia y Liderazgo Femenino. “La familia argentina es más sólida que la de
otros países, como por ejemplo, los europeos, donde se están perdiendo los vínculos”, dice la
especialista, quien residió durante varios años en España. Debeljuh dictó en esta ciudad charlas
sobre Responsabilidad Social Empresaria y conciliación familiar, organizadas el estudio Colombres,
Giraudo & Estofán y por ACN (Asociación Cultural del Norte).
La también profesora investigadora en ética para los negocios (UADE) puntualiza que, por naturaleza,
la mujer está acostumbrada a acumular preocupaciones (“tiene la capacidad de estar en varios sitios
a la vez”). Por esa razón, “no podrá ser siempre la mujer 10 y debe ser consciente de sus propias

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también trabajadora. el varón debe recuperar su rol familiar”.limitaciones”. más padres. quien acota que es necesario replantear las reglas de juego laboral. justifica. 2 . “Ellos no quieren ser como aquel ejecutivo que triunfó en su carrera. agrega. pero que ha conseguido todo a costa del tiempo de su familia (y no a través de un proyecto familiar)”.. hace el mercado laboral argentino”. En muchos casos se da que mientras desarrolla una actividad en la oficina. tal vez luego no se recomponga”. Debeljuh expresa que a la sociedad le hacen falta más madres. Tanto el hombre como la mujer pueden tener las mismas responsabilidades laborales. Recordando una frase de la filósofa española Blanca Castilla. sino que son más flexibles a la hora de aceptar una propuesta”. Desde su punto de vista. sino también la del trabajo. “Por eso es que se observa que los jóvenes profesionales de la actualidad tienen otras prioridades: aspiran a trabajar sólo un tiempo y el resto de la jornada volcarlo hacia otras actividades sociales o familiares. indica. El complemento perfecto En toda familia hay responsabilidades compartidas. esa misma trabajadora está pensando qué harán sus hijos en el colegio o en la casa. puede tirar al aire varios platos para hacer su rutina. Sin embargo. a priori. como en el familiar. y a las familias. en ese eterno juego del malabarismo la mujer argentina. “Es la eterna malabarista que tiene varias cosas entremanos. indica. Hay empresas que resultan ser más productivas cuando cuentan en su plantel con equipos mixtos de trabajo”. pero también están las familiares. enumera Debeljuh. y ya no se plantean que el trabajo es de por vida. trabajadora y madre. afirma que es necesario delegar y confiar tareas en los demás. plantea Debeljuh. de la organización profesional o de sus cuestiones personales) son de plástico y hay uno solo que es de cristal: la familia. El quiebre de la concepción paternalista del trabajo se observó. “Está comprobado que el complemento de tareas entre la mujer y el hombre mejoran no sólo la sintonía familiar. en la Argentina tras la profunda crisis económica de fines de 2001. De su experiencia en el MBA de la Escuela de Dirección de Empresas. El pensamiento de la mujer no debe estar focalizado sólo en las “penalizaciones que. hay una necesidad imperiosa social de que el hombre “vuelva a casa” con el fin de disfrutar el paso de los años con sus hijos y que comparta las tareas domésticas con su esposa. “La mayor parte de esos platos (las responsabilidades cotidianas del trabajo. Más traumático les resultó a esos jóvenes que muchos de sus padres fueron dejados cesantes por las compañías en las que desarrollaron sus carreras durante la crisis de 2001. en ese contexto. que no se agobia ni se cansa por los suyos”. señala la especialista.. Debe evitar que este último se caiga. ya sea en el ámbito laboral. Fue el surgimiento en nuestro país de la denominada generación laboral “Millenials” (el mercado los define como todos aquellos profesionales que han entrado al mercado laboral después de julio de 2000). define Debeljuh. “Ese complemento enriquece”. “Las mujeres pueden contribuir con sus competencias específicas de ser madre y mujer para un mejor desarrollo de la sociedad y. Debeljuh rescata un parámetro: las nuevas generaciones no quieren repetir el viejo modelo laboral que observaron dentro de su entorno familiar. indica. por su condición de madre.. porque si se rompe. En ese sentido. planean viajar y disfrutar del tiempo.