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EL CANTO DE LOS PAJAROS

y LA LITERATURA
por MARIANO

EL NATURALISMO

LA TORRE

(1)

Como hemos observado, ni en la \ antigüedad, salvo los
griegos, ni en la Edad Media ni aun en los tiempos modernos,
se ha estudiado a los pájaros en sí, considerándolos como parte
del paisaje, junto con el árbol y con el agua.
Fueron anotados los elementos esenciales, pero con fines
decorativos, no como el asunto mismo del poema y del cuento.
Más adelante, los pájaros, especialmente los ruiseñores, los
mirlos y los jilgueros, simbolizaron el amor, el detalle peculiar
del momento descrito o la alegría de la primavera rediviva;
pero el canto mismo no fue particularizado, hecho melodía verbal en verso o en prosa. Unos adjetivos, a veces novedosos, con
frecuencia manidos, que se referían al color del pajarillo o a
la dulzura de su canto y a la interpretación subjetiva, de acuerdo con el estado de alma del poeta.
Sólo en la época naturalista y por la lógica tendencia a
observar y a describir el paisaje, casi con disciplina científica,
se le dio a las nubes, a los árboles, a las aguas y a los pájaros la
importancia que tienen en la vida de la naturaleza. La nube,
el árbol, el agua o el pájaro se elevaron a la categoría del
hombre.
(1) Es el penúltimo

capítulo

del ensayo, titulado

El canto de los pájaro,~ y la

literatura.
La primera parte
latinos; la segunda, a
a los neoclásicos, a los
y la última, a América

se refiere al canto de los pájaros, interpretado
por griegos y
los tiempos medievales; la tercera, al Renacimiento;
la cuarta,
románticos y a los modernos (aquí se incluye El naturalismo).
y los pájaros.

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si pudiéramos decirlo así. se ahogaría el canto del ruiseñor o del jilguero o el silbido del mirlo. El paisaje. 52 . para mayor claridad. Flaubert. movió masas. Al desmenuzar los elementos de un paisaje. que fijan su atención en los detalles minúsculos de la realidad o del espíritu.Nuestro ensayo se refiere particularmente a los pájaros y entre éstos al ruiseñor. No fue Zola. en lugar de las marquesas y aristócratas de las viejas novelas y lógicamente. el rincón por el campo abierto. como un músico. secundarios del paisaje. el medio se desmenuzaba en los elementos que nunca fueron observados: árboles. el pájaro por el insecto. Y es este el carácter que predomina en sus novelas más célebres. la muchacha de clase media eran. el jefe y teorizador de la escuela. Es en los novelistas inmediatamente posteriores. y estudia. el ruiseñor. si así pudiéramos decir. anotó. porque Zola. acercándose a Balzac. torrentes humanos en desplazamiento. Son. Se alejaba de Zola esta nueva manera. El hombre y la mujer de trabajo. ahora. suavizando las exageraciones de esa escuela. el que aisló. al pájaro para determinar el carácter de su canto o de sus modalidades biológicas. debía tener la importancia que verdaderamente tiene. pero influí dos por la doctrina de la observación directa. es un gran cuadro en movimiento y en su grandiosidad. sobre todo. verdadero poeta épico moderno. Y se explica. en el fondo contrario al concepto decorativo de Zola: El novelista que pretenda dar una imagen exacta de la vida ha de evitar con cuidado todo encadenamiento de sucesos que puedan aparecer excepcionales. precursor indudable de este aspecto directo de la vida. Se había ganado la batalla de la realidad. el jardín por la huerta. pero es Maupassant el primero que se detiene ante un pájaro. por esto mismo. los pájaros habituales de Normandía. Maupassant había dado la fórmula. En diversas circunstancias se habla del ruiseñor en los relatos de Maupassant. donde vemos las primeras interpretaciones de los aspectos que llamaría. pero es en un cuento. la armonía de su canto y la influencia que ese canto tiene en los hombres. de paso. uno de tantos. la de la vida. puesto en primer plano por los poetas y novelistas. las heroínas. los líricos de la novela. a causa de la excelencia de su canto. aguas y pájaros. generalmente cuentistas.

es decir. a través del silencio ardiente que pesaba sobre la campiña". Es la muchacha la que locamente avanza por los senderos. de cualquier país y de cualquier tiempo. naturalmente. esta música del cielo. a orillas del Sena. y el novelista interpreta: "Sobre sus cabezas. Avanzan entre los matorrales. -No haga usted ruido. deseosa de oír. El ruiseñor no es el leif motiv del relato. le promete llevarla a un sitio que él conoce. Se detienen. El novelista comenta. en una isla. el pájaro se desgañitaba cantando. por una vez en su vida de burguesa ciudadana. de improviso. Maupassant quiere simbolizar en esos dos nombres comu-. el invisible testigo de los actos de amor. El hombre. este eterno inspirador de todos los romances que abren un ideal azul en los corazones de las muchachas sentimentales. cada vez más en la espesura. a ratos. el incentivo natural que representa la vida. la naturaleza en el esplendor de su fuerza fecunda. cantando en plena siesta. donada a los besos de los amantes. donde estalla en música ese pardo puñado de plumas. entonces: "El ruiseñor. Se oye. el canto del ruiseñor. casi fundido en el fragor de una cascada.Une partie de campagne. al hombre y a la mujer. femenino y masculino. menos América. rosarios de trinos y luego hilaba potentes notas que henchían el aire y parecían perderse en el horizonte. dice Enriqueta a Enrique. donde no existe el ruiseñor. desgranándose a lo largo del río. Acuden todos los recuerdos de sus lecturas y se siente desfallecer. trae sonidos agudos de aguas rotas y huidizos gorjeos de otros pájaros. que ~e han apartado voluntariamente del resto de los turistas y se van internando. La pareja que ha entrado en el bosque no tiene mayor importancia. donde aparece. es su esencia misma. acercándose precavidamente hacia el oculto rincón. primero un canto lejano. volando hacia los llanos. Emitía gorjeos. donde oirá gorjear al ruiseñor. y le dice: -"¡Ah! ¡Los ruiseñores cantan en pleno día! Es que las hembras están incubando. a quien le acaban de presentar. La muchacha se siente conmovida. Son un hombre y una mujer jóvenes. 53 . El viento. símbolo de la vida natural. nes.

O bien se precipitaba en una carrera loca. notas penetrantes que parecían un llamado de amor. parecía acompañar." "Escuchaba al pájaro. entonces. dijo él. muy bajo. al principio. como si fuese algo completamente natural y que la rechazase. de pronto. luégo. revelación de sobre-humana poesía y tallanguidez física que lloraba sin saber por qué. alcanzándola. Sentía la mujer un anhelo infinito de felicidad. después. juntó a ella la suya. aprentando al joven contra su pecho. Descansaba. deshecha por una fuerza sobrehumana. a veces. muy juntos y lentamente el brazo de Enrique rodeó la cintura de Enriqueta y la ciñó con suave presión. la piel quemante. después de una corta pausa. Eran prolongados desmayos. no experimentando ninguna molestia con esa caricia. la mano audaz y la alejó. suspiros ardientes se mezclaron al canto del ruiseñor y al hálito ligero del bosque. la ternura del joven. con naturalidad. Enloquecida. a medida que se acercaba. acelerándose poco a poco. Y su resistencia se derrumbó. El pájaro volvió a cantar. Cogió ella. Enrique inclinaba la cabeza sobre su hombro y con un gesto brusco la besó en los labios. "Pero ella no pensaba en responder. pero él se abatió sobre ella. ahora. por el deseo. le devolvió el beso." "Todo estaba tranquilo en torno suyo. ella no lo rechazaba. locamente. sin encolerizarse. La joven seguía llorando. El pájaro volaría. con un brusco rebotar de 54 ." "Una brisa suave murmujeó entre las hojas y en la densidad de las ramas. estremecida de sutiles y extraños cosquilleos. Estaban sentados." "Una embriaguez súbita dominó al pájaro y su canto. también. de miedo de hacerlo huir. lanzando dos o tres sonidos suaves que terminaqan." "El ruiseñor enmudeció. un crepitar de besos. cubriéndola con su cuerpo. Persiguió largo rato esa boca que huía y luégo. inició con tenues gorjeos lentas modulaciones. Y al sentir. grandes espasmos melodiosos. oleadas de ternura que la transportaban. Una voz lejana la llamó: -¡Enriqueta! -No responda. de súbito. Lanzó. en una nota sobre-aguda. Tuvo ella una furiosa rebelión y para evitarlo se puso de espaldas. sumida en suave éxtasis. El delirio de su garganta se desgranó.No hablaba la pareja. Permanecieron algún tiempo así. bajo el árbol. plena de suavísimo bienestar. tal un incendio que aumenta o una pasión que crece.

en el novelista moderno. pálidos y turbados. como si sintieran asco de sus cuerpos y el odio separase sus almas. en este caso. Enrique y Enriqueta no se conocen. El novelista se encarga de decir. canta el ruiseñor en pleno día. Es la modernización de un acto pagano. porque parecían haberse tornado en irreconciliables enemigos. En el hombre y en la mujer. En el novelista normando podemos decir que el instinto. que sólo cuando la hembra incuba. uno al lado del otro. como Tourgeney hablan del ruiseñor. "Los jóvenes. hasta el instante en que se encontraron en el bosque. pero no como un elemento 55 . Por consiguiente. sin hablarse. por boca del hombre. no hay en ellos un amor. dejaron su lecho de verdura. aunque la escena sea profundamente poética." Maupassant. Enrique y Enriqueta. pero cayó. Advirtieron el silencio y la soledad. Otros escritores contemporáneos. desde luego. realistas también. En el escritor renacentista es un erotismo cínico. el canto del ruiseñor. aprovecha al ruiseñor para dignificar el acto sexual. como un furioso canto de amor. son Adán y Eva en el paraíso. un serio interés de descubrir el sentido del amor. el canto del ruiseñor para narrar una de sus picarescas historias del Decamerón. sin rozarse siquiera. Es una versión primitiva y potente. es el provocador de la posesión. en el macho y en la hembra. En el fondo es el pretexto con que quieren satisfacer su hambre y sed de amor. el poder misterioso de la vida. de acuerdo con la frase de Goethe: Es preciso elevar lo real a la altura de la poesía. al oír un gemido profundo que semejaba al adiós de un alma. Juan Bocaccio aprovecha. producto de la civilización. Andaban rápidamente. el grito imperativo de las fuerzas naturales predomina sobre la poesía misma. . según ellos. de temblores. No se siente el canto. El rumor se prolongó algún tiempo y finalizó en un sollozo. En la Edad Media. El cielo azul les pareció oscuro. Para sus ojos el sol quemante se había extinguido. El canto del ruiseñor. igualmente. realizado en plenitud.escalas. hombre fuerte y sensual. con algo del hombre y de la mujer de las primeras edades del mundo. de inesperadas sacudidas. aunque hay dos amantes que se alejan de la casa para oir. seguido de gritos de triunfo. parisienses del siglo XIX.

de toda la pureza de la eternidad y de toda su impasibilidad. pequeño cantor. El ruiseñor no colabora. abordando directamente el aspecto musical. A veces. como en Maupassant en la vida amorosa. las características del canto del pájaro de Europa. cuando mis cenizas." "Por las ventanas entraba a oleadas la frescura de la noche. El propio mirlo. Y su canto no tenía nada que fuese de él ni para él. la suma de puntos. Y el mirlo. Gabriel D'Anunzzio. No simboliza el aspecto instintivo y poético del amor. seguro de sí mismo. alrededor de su cuerpo siempre sonoro. En su novela Un nido de hidalgos. el hombre miserable. lleno de seguridad." "Ese mirlo cantaba y cantaba embriagado. mi cabeza aturdida y seca por el insomnio." "y yo. interpreta el canto del ruiseñor. a su hora. el ruido de una mano. ridículo. Sabía que bien pronto el sol. que siempre ha cantado y que cantará siempre. Turgenev. tanzaría sus rayos. turbada por los pensamientos malsanos. dentro de mil años.esencial en la realización amorosa sino como un rasgo sugerente. 56 . "Silbaba y trinaba sin descanso. de toda su fuerza irresistible." Los sobrios adjetivos señalan. lo saludará así. tanto al mirlo como al ruiseñor. el sol fiel. ardiente. describe un interior: "El salón se había hecho apacible. Más explícito es Tourgenev cuando oye cantar a un mirlo. Yo percibía la voz misma de la naturaleza: voz admirable. Su llamamiento penetraba a raudales en mi habitación silenciosa." "Esos sonidos estaban cargados de eternidad. saludaba del mismo modo al sol. sin embargo. invadiéndola por completo y llenándome los oídos y la cabeza. Se oía únicamente el chisporroteo de las bujías de cera. el hombre personal. enamorado. aventadas por el aire que conducirá su canto. en esta hora de tristeza. hace mil años. con el canto sonoro. audaz del ruiseñor. más que directo. tropezando en la mesa de juego o una exclamación. Gracias por tu canto libre y fuerte que ha venido inopinadamente a sonar. con voz fuerte. te digo: gracias. bajo mi ventana. siempre vivo. inconsciente. relata. en El inocente." Bella y lírica interpretación que podría corresponder. tal vez vendrán a revolotear en partículas invisibles.

tímido. que rebotasen en los cristales de una armónica. y el ruiseñor con su canto de vida. Un tema de tres notas. efundía su embriaguez en una melodía siempre varia. vibraron en limpios gorjeos. El protagonista. serena y resonante. modulada en una tenue flauta de caña. para un desafío a un incógnito rival. entre la barbarie innata del hombre y las conquistas morales de la civilización. se dulcifica como un suspiro. con una volubilidad admirable.D' Anunzzio. 57 . D'Anunzzio no corta los espacios del canto. las convierte en notas. Y por lo mismo que no hay sino un leve lazo entre el drama de Tulio y el canto del ruiseñor en el jardín. Se alzó un gorjeo. una vana espera. crecieron. expresa la tristeza de un amante solitario. Primero fue una explosión de júbilo melodioso. El cantor se embriagaba con su canto. Lanzó un reclamo final. apasionada. al balbuceo de un gorrioncilla hambriento. acrecienta la tragedia de los celos en el protagonista de la novela d' anunzziana. admirable artífice de las palabras. engendrado en ella por otro. entibiado aun por el sol que se pone. prolongado extraordinariamente como para una prueba de fuerza. El ruiseñor canta entre las varillas verdes de un sauce. repentino. tanto se parecía al piar de los pajarillos recién nacidos. sino que se complace en sinfonizar sus trinos. se empeñaron en pasajes audacísimos y disminuyeron. Viene una pausa. Otra pausa más grave. "El ruiseñor cantaba. un deseo afligido. aquel acento ingenuo se mudó en una progresión de notas cada vez más rápida que brillaron en vuelos de trinos. Es el combate entre el instinto y la bondad. agudo como un grito de angustia y se extinguió. lucha entre el amor por Juliana y el odio al hijo. Una segunda pausa. Después. Una tercera pausa. escalas y modulaciones. con pausas tan breves. agilísimo. ligera y grave e interrumpida. en un caramillo pastoril. Ha salido Tulio al jardín. tan humilde. que las notas casi no acababan de apagarse. alcanzaron las superiores alturas. una descarga de trinos fáciles que cayeron en el aire con un sonido de perlas. El canto se hace elegíaco y se cambia en un tono menor. un acento nuevo. flébil era. Tulio. con un sentimiento interrogativo. ora por gemidos roncos. pasó por una cadena de ligeras variaciones. Se oye. repitiendo la pregunta cinco o seis veces. dulce. entonces. que no pareció salir de la misma garganta. se debilita como un gemido. para un arranque de valor.

" Para el poeta italiano el canto del ruiseñor tiene la melancolía de lo fatal. más algunos detalles líricos de D'Anunzzio. Parecía que también el jardín escuchase. no es el de D'Anunzzio que se acerca más a Shakespeare. de común acuerdo. como el macho y la hembra de los tiempos primitivos. El sentido dionisíaco de Maupassant." "Era verdad. La continua humedad había cubierto la 58 . los héroes del novelista francés. escucha. temiendo el chasquido de las ramas bajo sus pies. lanzaba sus trinos. como un hilo de oro que se extendía en el silencio de la noche. Rafael y Leonor. hacia los bosques. para Blasco Ibáñez. casi lúgubre. que el cielo se inclinara sobre el árbol venerando. mediterráneo. al otro lado de la isla." "Los amantes avanzaban entre los juncos. bañados de claror lunar. Poco a poco. el misterioso pájaro.. en Valencia. ¿No querías oir al ruiseñor? Ahí lo tenemos. desde cuya cima un poeta invisible vertía tales raudales de poesía. titubeando. deteniéndose en lo más vehemente del torbellino musical para filar un quejido dulce e interminable. Y el diputado burgués y la cantante estrambótica. pero Enriqueta y Enrique. de las cosas irremediables. protagonistas de su novela Entre Naranjos van como los amantes de Maupassant hacia la soledad campesina. por innovaciones supremas. En la zona occidental se retrasaba algún fulgor amarillento y aquella última mirada del día era triste. que parecía aplaudirlo con su sordo murmullo. sus vertiginosas cascadas de notas. apóyate y salta .por imploraciones lamentosas. pero callada. oculto. antes de dar un paso. Es a orillas del río J úcar. de sangre árabe. a la tragedia. En Blasco Ibáñez. En cambio. Las fuentes están en Maupassant. El bosque de flores tenía una respiración profunda. manifestación embriagada de la vida. los amantes conciertan la cita. buscan el canto del ruiseñor que intensificará su amor. -"No tengas miedo. En uno de los sauces.. el canto del ruiseñor es un excitante del amor como el perfume de las flores y el resplandor de la luna sobre las aguas dormidas. ora por repentinos arranques líricos. bajo los sauces de la isla del JÚcar. El ruiseñor canta en la noche y en una noche de verano. despiertan al amor ingenuamente. encorvándose. murmuró Rafael. sobre el río.

como un artista que teme ser interrumpido. hizo enmudecerse asustado al pobre pájaro. riendo también. murmuradas al oído.isla de una vegetación exuberante. en el éxtasis todavía de aquel canto de amor. sin duda." "Embriagábase a sí mismo con su voz. Acariciaba su cuello con la anhelante y fatigada respiración que agitaba su pecho. ardiente. el ruido de sus cuerpos al caer al pie del árbol. Lanzó algunas notas sueltas con angustiosos intervalos. agitadas por la blanda brisa. Después fue enardeciéndose poco a poco. agitados por misterioso espasmo hasta que un doble gemido brutal. como arrancado de las entrañas de alguien que se sintiera morir. Oyó." "Calló el pájaro. Murmuraba junto a su oído frases incoherentes en las que aún vibraba la emoción." "El ruiseñor volvía a cantar con timidez. Leonora apoyaba su despeinada cabeza en el hombro de Rafael." "Reinaba el gran silencio de la naturaleza dormida." Menos rica de imágenes. estrechamente abrazados. sentíase arrastrado por el vértigo de sus trinos. las palabras tenues." "Pedía auxilio con apagada voz y Rafael. arrebatado por la propia belleza de su voz. ese silencio compuesto de mil ruidos que se armonizan y funden en la majestuosa calma: susurro del agua. adivinando la presencia de los amantes. como si en la sombra se desarrollase una lucha en bruscos movimientos de los juntos. le tendía la mano. acompañado por el murmullo de las hojas. profundo. donde cantaba el ruiseñor. la interpretación del novelista valenciano es inferior 59 . Abajo despertaban los dos amantes. le golpeaban el rostro. no percibía el incesante crujir de la maleza. parecía vérsele en la obscuridad. con la fiebre de su entusiasmo musical. hinchado. rumor de las hojas. Leonora hacía esfuerzos para contener su ira de niña al sentrse con los pies apresados por la maraña de los juncos y recibir las rudas caricias de las ramas que se encorvaban al paso de Rafael y recobrando su elasticidad. adquiriendo confianza y comenzó a cantar. imperceptibles. como entrecortados suspiros de amor. jadeante." "Un largo espacio de silencio. misteriosas vibraciones de seres ocultos. de una dramaticidad más bien vulgar. que se arrastran bajo el follaje o abren tortuosas galerías en el tronco que cruje. arrastrándola hasta el pie del árbol. Entregado a sí mismo. no oía nada.

de acuerdo con el principio de Goethe. hace cantar al ruiseñor en el jardín. Moore vivió muchos años en París y fue amigo de los naturalistas y de los poetas simbolistas de Francia. en Blasco Ibáñez es una excursión premeditada de amantes. Los Moore son de tradición católica. en que el novelista irlandés. se aproximan a un tipo de novela en que lo ideal y lo real están maravillosamente fundidos. Ethel Waters. Soledad de Kerith. Jorge Moore. Hay interpretaciones modernas. D'Anunzzio. para vivir en París. como Mallarmé y Verlaine. El hombre y la mujer en Maupassant se han conocido por azar. fue decapitado en la época de Enrique VIII por no aceptar la reforma protestante. Thomas Moore. Algunas de sus novelas. lo atrajo siempre el embrujo misterioso de Cristo como hombre. por ejemplo. entre cortesanas tísicas y poetas bohemios. porque su música no detiene ni precipita la tragedia interior de Tulio Hermil. En mi concepto. a ser un testigo del amor o de la soledad de los campos bajo la noche. hace actuar al ruiseñor en la vida y pasión de Jesucristo. es la más auténtica de las interpretaciones. deseosos de oir al ruiseñor. dirigido por frailes y aunque su vida se alejó por completo de estas actividades. Su arte no abandonó nunca su raíz idealista. sin que su canto modifique el estado de alma del protagonista. Un antepasado de Jorge. pero El lago. En Blasco. 60 . aunque la observación de la realidad no se desfigurase en el equilibrio armonioso de su prosa. ya decidido al crimen en la raíz de su individualidad enfermiza.al hondo sentido vital de Maupassant y a la musicalidad de D'Anunzzio. poeta de extraordinaria riqueza verbal. la realidad biológica se eleva a la más alta poesía. las naturalistas. Es de un alto interés poético el trozo. son novelas de observación de la vida familiar (la historia de una sirviente en este caso). es el deseo de dos burgueses que buscan el exotismo de la noche de luna y del canto dél ruiseñor. análisis psicológico del alma de un sacerdote que experimenta la suave influencia de una mujer y sobre todo. Moore inició sus estudios en un colegio. En Maupassant. La realidad fue siempre ennoblecida por Moare. en que el ruiseñor es un motivo religioso o vuelve de nuevo.

se acordaba del instante. cuando Jesús tomándole las manos. según el temperamento de cada cual. no podría dejarte jamás. en el aire inmóvil. en que Jesús se alejó bruscamente hasta perderse en la sombra que proyectaba la colina sobre el prado en flor. ¿ Cómo. sentado en su lecho. se extendía sobre el valle. porque toda escuela está en oposición con las otras. La amistad entre José y Jesús. el canto de una fuente. sin conocimiento del griego y sin instrucción verdadera. en la ribera oriental del Jordán. en su libro Soledad de Kerith. ahogados a medias en la sombra naciente. tranquila y serena. Luego. Jesús podía saber eso? José estuvo tentado de preguntarle cómo. Esta fuente. le había dicho Jesús. cubierta de verdores y los matorrales florecidos. fijos los ojos en las estrellas. mientras atravesaba la llanura y oyeron. con su pregunta. pero se contuvo. entre los esenios. su amigo. obligándolo a volver al hogar. retorna a su vida de pastor. Gran verdad. como Eca de Queiros. La noche llegó. cerca de Cafarnaun. con una poderosa intención realista. pero el amor de Dios es el mismo en el corazón de todos los hombres. porque el día se acurrucaba detrás de las montañas y la noche. familiar para José desde su infancia." "J osé. Oyó sus pasos. la armonía de la tarde. las manos en las rodillas. José veía la llanura. pensaba José. Jesús no ha muerto en el Calvario. por miedo de perturbar. "La filosofía cambia. manos y costado en el jardín de José de Arimatea. Su ingénita timidez lo había retenido. Moore describe el instante en que José recuerda su encuentro con Jesús. le pareció no conocerla. conteniendo su apasionado deseo de seguirlo y decirle: -Ahora que acabo de encontrarte. sino cuando se encontró con Jesús bajo las estrellas. Fue allí. Sus ojos se levantaron hacia arriba y agregó: -El que admira las estrellas y las flores halla a Dios en su corazón y lo ve en la cara de su vecino. el hombre rico y el pastor visionario es de un admirable color poético. cerca del sendero.No se burla de la leyenda del hijo de Dios. bajo el claro de luna. sino que trata de reconstruir el medio de Judea. El pasado no había pasado aún y sentado en su lecho. dijo estas palabras: -Nuestro padre que está en el cielo. pudo llegar a la verdad de las cosas. Caminaba lentamente. Sangrante y desfallecido se esconde y cura sus heridas de pies. abierto en la espalda de la colina. en su ignorancia de toda filosofía. 61 .

sin que nunca la olvidase.Brillaban las estrellas en la atmósfera. se decía el joven. al pie de las pirámides y el resonar de las cataratas del Nilo no había podido ahogarla. llegado el momento inevitable. que el pájaro repetía. bajo sus ojos y él nos ha legado un bello jardín para vivir. que es armonía prodigiosa. allí donde siempre estuvieron 11 estarán siempre. pues. pues. Cada soplo de aire le traía un perfume nuevo y exquisito y bajo los matorrales de mirtos. estrellas y arroyos. acumulando cadencias sobre cadencias. donde el que admira las estrellas y las flores. oyó la canción que había resonado en sus oídos desde los primeros días de la infancia. de entre un macizo de mirtos.esos minutos. Se detuvo para contemplarlas. aéreos cantos y palabras de Jesús parecen fundirse en una sola. despreciando aparentemente un tema que él." "Luégo. no olvidaba en este diluvio de extravagancias musicales. el pájaro entonó un nuevo canto. como para fijar la atención del que pasaba y prepararlo a los trinos melodiosos. continuación del primero. en que el alma del hombre está a punto de trizarse. como si hubiera agotado el motivo. Tras las estrellas que fulgían. había otras menos lucientes y detrás de éstas. advertía el murmullo de los arroyos que descendían del lago. 62 . una frase breve de tres notas. primero. repetía las tres notas inidales." "Vuelto el silencio. Las estrellas son sus ojos. Vivimos. sobre la orilla. Era uno de . olvidó un instante a Dios en la dulzura tibia de la tierra. José se echó al suelo y suplicó a Dios de no quita~le el instante en que vivía y de prolongarlo para siempre. José distinguió la voz adormecedora de las aguas y creyó advertir la respiración de las estrellas. como de costumbre. una especie de polvo luminoso. ávida de la unidad original de la cual lo ha arrojado algún nefasto síno. porque no hay un llano más agradable en primavera como el de Genezareth. Y de pronto. sin embargo. otras más pequeñas y más lejanas aún. ¿Somos dignos de él? A pesar de ser judío. olores flotantes. Incapaz de resistir más tiempo a la emoción." "Un canto se elevaba. Toda esta inmensidad es el trono de Dios. pero más tembloroso y sensual. a las fugas y a las cadencias alegres que iban al seguir. Era un desbordamiento de pedrerías y cuando las últi~ mas gemas cayeron. se decía José. uno de esos minutos. La había oído en Egipto. en que todas las cosas. se lanzó en una nueva serie de trinos y de fugas. encuentra a Dios en su corazón.

Ceiwen llevaba un vestido a rayas grises y claras. personifica en una mujer la inquietud sensual. más parecía una mujer que una chica." - 63 . adornada con flores y cerezas en la cinta del ribete. y seguimos. Así describe el novelista la aventura de Ceiwen y del ruiseñor de Gales." "Mi luz de peligro me relampagueaba. paf todo el camino y me entorpecía toda la lengua. cargados de rosas rojas y a setos floridos. Era opulenta de pecho y de caderas. a efectuar la excursión a las selvas de Gales. saliendo hacia los zarzales y los robles y los olivos.pero mientras rezaba. sin embargo. y yo. y una cofia blanca. es decir. Modernamente. galense." "Pasamos el sol a la sombra de los árboles y a su frescura. aquí." En Moore palpita el misticismo de los verdaderos creyentes. el protagonista de Cuán Verde era mi Valle. y dejamos atrás las musgosas rocas. recordó que al día siguiente debía encontrar a Jesús en Cafarnaún y este recuerdo le trajo una sombra del éxtasis fugitivo y colocando su cabeza en la almohada. pero tenía piernas largas y unas pulgadas más que yo de estatura y. eché a caminar por delante hacia el arbolado donde cantaban los ruiseñores. donde unos pinitos hacían saludos de cortesía. con Jorge Moore. "Pusimos bien el cochecito. paf. ~l tiempo transcurría y consciente d' esta fuga. a pesar de su apariencia realista. Pasamos junto a rosales silvestres. El blando lecho de hojas encerraba un susurro de olores de :menta. Es ella la que desea oir al ruiseñor y la que incita a Huw. aplastado por el peso de sus recuerdos. y unas cintas rojas de terciopelo que le cerraban el vestido en el cuello. un símbolo de la pureza de la amistad. emparentado con Maupassant. se adormeció. paf. el joven se levantó y tomó el camino de la casa paternal. y a través de pastizales donde la yerba nos llegaba a las rodillas y se nos agarraba y silbaba a cada paso que dábamos. no un incentivo sensual. el uno del norte de Europa. vista por detrás. el otro del mediodía." "En su lecho. de años de verdor que habían crecido y se habían ido. hacia donde había paz y se oía el ruido de las impacientes patitas de los saltamontes y los pájaros jugaban al escondite y el sol quemaba y el cielo era intensamente azul. El ruiseñor es. dos escritores recordaron al ruiseñor. cargado como un burro. su propia aventura. Ricardo Llewellyn. cansada el alma y opreso el corazón.

le contesté. -Huw. -Si fueran malas. -A mí me gustan y voy a comer más. le contesté. Vaya dormir. Pusimos las mantas entre las retorcidas patas de un roble y Ceiwen se tumbó jadeante y se cubrió la cara con un pañuelo. replicó riéndose. y me encontré tiritando de frío. amarillos por el fuego. No son buenas. "Con cosas que saqué de debajo de un zarzal hice una hermosa fogata que ardía con una llama amarilla y daba un calor muy agradable. -¿Cuánto tendremos que esperar? preguntó. le contesté. -¿Quién iba a hacerlo? me contestó abriendo los ojos. Enciende una fogata o me voy a helar o a morir de frío o de miedo. exclamó. sacando trozos de cortezas y hojas secas. -Bueno. La pasta es un poco gorda y no he puesto bastante tomillo en la carne. le contesté. le repliqué. de dientes. me dijo con una vocecita y un castañeteo. me pregunté si te gustarían. -Espera. Me estoy asando. y sorprendido por la obscuridad. cuando me detuve. ¿Es veneno? -No. -N o tenemos que acercarnos demasiado. Cuando las hice. -Vamos a buscar un poco de sombra. -Horas." "Sacamos la comida de la cesta. y cada vez que los abría los hacía más grandes. Yo llené un cacharro con agua de un arroyuelo e hicimos té para que acompañara a la empanada. metiendo la mano en un agujero de ardi-llas. -¿ Tú has hecho esto? le pregunté por preguntar algo. -Me estás halagando. no. porque no vamos a oir nada. 64 ." Luégo me quedé dormido y me despertaron las sacudidas de Ceiwen. le repliqué. me explicó.-¿Ya estamos? preguntó Ceiwen. ¡Qué buena cocinera eres! -Gracias a Dios. y rígido por la humedad. me dijo abriendo y cerrando lentamente los ojos. las dejaría. No son muy buenas.

mirando a un lado y con una vocecita suave. -Es distinto si son tuyos. y la miré un par de veces. Yo no dije nada. -No. me replicó. le contesté. sin aguantar tonterías de nadie. romperías todos los cacharros de la repisa. ni más ni menos. esperaría a que estuvieses dormido y te mataría de un golpe. como tus hermanos. Pasará mucho tiempo antes de que yo tenga niños a mi alrededor. Menudo trabajo le vas a dar a tu mujer. 5 65 . le contesté." -Es muy bueno casarse y tener una casita. riéndose a carcajadas. y me puse a cortar más torta.-Te han echado a perder en casa. -La volverías loca y te tiraría un par de platos y tú. -Una casita propia. Una casita nueva. "Se quedó callada unos minutos y el fuego chasqueó su látigo para levantar chispas. donde quiera úno ponerlos. Antes de casarnos tengo que ganar dinero. me dijo. ¡Qué tonterías dices! No he salido aún de la escuela y. y yo la más pequeña y es más una hermana que una madre. -¿Te casarías conmigo Huw? me preguntó tímidamente. los dos señalando la misma dirección. Huw y a buscar una casita. le contesté. -Con un jardinillo y un par de gallinas que arañen el suelo. le dije. le contesté. me dijo. y niños. un pie cruzado sobre el otro. pero Ceiwen miraba al fuego sin verlo y tenía detrás los brazos rígidos y la cabeza hundida entre los hombros encogidos. Seguí callando. de rabia. Si me lo hicieras a mí. -Vete al diablo. -En todo caso hay mucho tiempo para pensarlo. dijo en voz baja. me replicó. recién pintada y unos muebles propios. -Ven a trabajar con mi padre. Vamos a casarnos. -El que doy ahora. Mi casa ha estado siempre llena de niños. hablas de casarte. No ocurrirá eso. Aprendes el negocio mientras trabajas y ganas y podremos casarnos y tener una casita. -Mi madre se casó al acabar la escuela y somos cuatro en casa. -N o te preocupes. acercándoseme.

-Déjame en paz. sacando un pañuelo del cinturón. Me acerqué a Ceiwen. Ahí tienes los ruiseñores. le contesté. Gran cantante a plena voz. y tampoco se da aires.-Míra. pero tiene una voz que le envidiaría un rey y lo único que pide es espacio para cantar. me contestó. ¡Buenas maneras! -Déjame comer en paz. con el pelo como el heno fresco por la cara y sobre el pasto. ¡Oh. perfilada y potente y un trino que lo deja a uno helado de asombro. Hemos venido a oir a los ruiseñores y no a hablar de casamiento ni a besarnos. la voz que le salía al terminar cada aliento. llevándome un pedazo de torta a la boca. qué dolor siento al pensar en Ceiwen. parecía una espadita de sonido. -Estás hablando con la boca llena. basta de tonterías por esta noche. no se avergüenza de cantar con la voz que le ha dado Dios y canta sin ningún temor. -Escucha. -Ojalá no hubiera preparado nada. ni tiembla por falta de aliento. dame un beso. ¡Qué malo eres conmigo! y se echó a llorar. la contesté. me dijo. le dije. Ahora estarías muerto de hambre. -Entonces. de modo que vamos a escuchar. y da la nota segura. ocultas bajo la blancura de su vestido." . No carraspea ni hac~ tonterías con la boca medio abierta. exclamó. lleno de aire. temblando. alta la cabeza. llorando en el monte. contento de cambiar la conversación. entre el canto de los ruiseñores y alumbrada por la fogata. los ruiseñores se han callado y ella se ha ido. el pañuelo blanco que el pelo casi no dejaba ver. Es un pajarito. "Potente y dulce es el canto del ruiseñor. pues la fogata se ha extinguido. abierta la boca. -Huw. con las dos manos. me replicó. le dije. le retiré las manos de los ojos. enojada. -N os habríamos marchado antes de aquí. pero sin lágrimas. apretando contra los ojos. Hemos venido a oir a los ruiseñores. Ancho el pecho. besé la sal de sus mejillas y ella se recostó pesadamente sobre mí. le repliqué. El señor Ruiseñor no hace 66 ." "Es de piedra el hombre que ve llorar a una mujer y puede callarse y contener las manos. "Encogidas las piernas.

a través de un estilo repujado y coruscante." "Es hermoso el sueño y ver a alguien tranquilamente dormido. todo tarda. En su libro Años y Leguas canta un ruiseñor en la soledad tibia de la huerta de Alicante. Ceiwen dormía con la cabeza reclinada en mis rodillas. muy lindas las manos en la inmovilidad. en el silencio. haciendo de vez en cuando un ruidito al respirar o temblando un momento y con una sonrosada calma en el rostro y una inocencia de descanso en la boca y un dulce aroma en el ai:r~. ni dobla la rodilla. una intención parabólica. En el relato de Maupassant hay un equilibrio entre el macho y la hembra y en el de Blasco Ibáñez. empieza a cantar un ruiseñor y sus melodías ahogan todos los murmullos de la tierra adormilada. ni cobra grandes cantidades. le dije. con la picaresca alusión al ruiseñor del cuento de Bocaccio. quietecita. bíblica. Todo vibra por un ruiseñor. al anochecer. y se oye una canción que no se paga más que con los momentos de vida. escuchando hasta que la fogata se fue cubriendo de ceniza gris y el viento empezaba a despertarse para la labor del día siguiente. correr de aguas ocultas. se advierte una tendencia religiosa." "Aquella noche nos cantaron muchos y estuvimos largo tiempo sentados." "Así durmió Ceiwen. susurro de hojas. bajo el embrujamiento musical. Vamos a tener algún disgusto. mientras yo la contemplaba y luégo se levantó con unos ojos inexpresivos que poco a poco se le fueron llenando de recuerdos y enseñó los dientes en un bostezo risueño y se le llenaron los ojos de un sonreir somnoliento" "-Es tarde. Un matorral. En Gabriel Miró. mientras se escucha. un par de hojas. Por un segundo. aunque debido quizá a características de raza es la mujer la que vence la resistencia del adolescente. ni se turba. donde cantan los ruis~ñores y donde su temperamento sensual va a encontrar la plena satisfacción de su capricho. alicantino.saludos de cabeza. se adueñan de la noche y cuando termina. la hembra antojadiza y dominante lleva a su amado a la isla. Arde su buche gol67 . en volver a la normalidad cuotidiana. De pronto." La interpretación de Llewellyn se emparenta con la de Maupassant y con la de Blasco Ibáñez y lejanamente. Voces así tienen los querubines. y respiraba lenta y silenciosamente. predominan los ruidos del campo: estridular de grillos. él sólo.

admirable. en el sentido de que no tenía nada de humano. brillante. destruye en pocas palabras la tradicional poesía del ruiseñor y de su influencia en el amor y en la vida de los hombres. ni emoción ni pasión. cuando el ruiseñor calla para sentir el silencio suyo que se queda estremecido. H. si es de calidad. porque tiene una conciencia creadora. que avanzaba y se detenía. juguetonas." El novelista inglés D. el predominio de la inteligencia sobre la improvisación inconsciente de la naturaleza. Casi nada más se percibe. espíritu original. Y allí. claras. cuyo héroe es un flautista: Aarón se retiró a la pieza vecina. Para él. un equilibrio de sones vivos. de simple animación. en fuga sutil." 68 . esperó un instante para reencontrar el sortilegio que lo unía a la mujer y que los encerraba a ambos en este extraño aislamiento. quizá más allá de los límites de la vida. Debe oírsele desde las cumbres lejanas que se ven enmudecidas de luz. unas después de otras. loco. Todo este paisaje que va colonizando Sigüenza con su lírica de forastero. el arte del hombre. Algo del canto del ruiseñor: un sonido salvaje. Recordaba un canto de pájaro. parece que resuenan entre las pocas estrellas sumergidas en el cielo de luna. encendido como un corazón. agudas. en la oscuridad de la vasta pieza. lanzados al azar. de su novela La vara de Aarón. más bien un sonido rápido. por el delirio del ruiseñor y es un pecho donde salta el canto. ahora. pero absolutamente antiestético. Así se ve en este trozo. ni intención ni significado alguno: un murmullo. sin duda. todo está habitado. claras y únicas. un ruido precipitado. salvaje." y reacciona luégo. Los grillos que tiemblan en las parras se oyen distantes y tímidos.peándose en la noche como dentro de un vaso pálido de oro. pero difería del canto de un pájaro en que las notas se sucedían. ¿ Qué es el canto del ruiseñor? Un derroche de sonidos." "Era un pequeño gorjeo y un mínimo deslizarse de notas. Lawrence. "Encerrar todo el patetismo del alma humana en el canto del ruiseñor es una tontería pura." "El sortilegio volvió a repetirse. supera al canto animal. no lo que podría llamarse un aire. como si temiera haber caído en una idea común y rutinaria. puso la flauta en sus labios y comenzó a tocar. lleno de vigor.