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Higiene Visual

La higiene visual tiene que ver con la postura, con la iluminación, con la utilización
de las compensaciones ópticas adecuadas a la distancia a la que se esté mirando
y es una parte básica de la TERAPIA VISUAL.

Son normas o técnicas que se deben seguir para
mejorar el bienestar visual de las personas.
La higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que aplican
los individuos para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer efectos
nocivos sobre su salud.
Cuando un optometrista del equipo de profesionales de Confort Visión
COA analiza las pruebas de un examen y realiza un tratamiento para aumentar el
rendimiento y el confort visual, redacta un informe con el consiguiente
tratamiento, si ha lugar. Estos tratamientos de Terapia Visual se apoyan en tres
pilares básicos: unas normas de higiene Visual que con frecuencia están
personalizadas, un programa de ejercicios de entrenamiento visual y si son
convenientes, también unas compensaciones ópticas igualmente personalizadas,
para neutralizar los efectos de
las ametropías y/o de la presbicia, si las hubiera, con gafas y/o lentes de contacto.
Unas normas básicas de Higiene Visual son:

1- La sala de estudio o trabajo ha de estar bien aireada y con la temperatura
adecuada para evitar somnolencia.
2- La iluminación debe predominar en el área donde se trabaja, juega o estudia,
evitando las penumbras.
3- La luz no debe de incidir directamente en los ojos y se han de evitar las
sombras sobre lo que se esté mirando.
4- La mesa de trabajo ha de estar situada frente a un espacio abierto, si es
posible.
5- La sujeción del lápiz o bolígrafo ha de estar a unos 1,5 cm o más, de la punta
de éstos, para evitar tener que acercarse o girar la cabeza para ver lo que se esté
escribiendo.
6- La inclinación recomendable para la lectura es de unos 20º, para escribir unos
10º y se ha manipular sobre una superficie paralela al suelo.
7- La altura de la silla y de la mesa han de permitir apoyar en el suelo toda la
planta de los pies, que las piernas a la altura de la rodilla formen un ángulo de
unos 90º, que se pueda mantener el cuerpo erguido y los hombros ligeramente
hacia atrás y que ambos ojos queden situados a la misma distancia de la tarea.
8- La distancia mínima entre cada ojo y el plano de lectura ha de ser igual o
superior a la que hay entre el codo y el nudillo del dedo índice.
9- Si se está cansado o somnoliento, es poco recomendable que se realice un
trabajo que requiera de atención visual de cerca; igualmente si se acaba de
despertar.
10- Cuando se esté mirando de cerca durante un cierto tiempo, se han de hacer
descansos periódicos y relajar el sistema visual mirando de lejos; se ha de mirar a
6 metros o más… mirando si puede ser a algo agradable. Si no se tienen esas
distancias directas se pueden multiplicar con espejos.

11- Consciencia periférica: Cuando se mire algo, especialmente si está lejos, se
ha de intentar ser consciente de lo que hay alrededor, para estimular la percepción
periférica.
12- El esfuerzo continuado delante de un ordenador, el carácter estático y a veces
las posturas ergonómicamente incorrectas de esta actividad, pueden generar
fatiga visual y/o osteo-musculares, e incluso dificultades en los sistemas
respiratorio, digestivo y/o circulatorio. Se ha de tratar de desestresar el sistema
visual usando gafas con lentes relajantes si ha lugar (por lo que se han de hacer
controles optométricos periódicos) se han de hacer ejercicios de relajación y se ha
de procurar estar al aire libre unas 14 horas a la semana haciendo ejercicios
simétricos la mitad de este tiempo.

 No te acerques en exceso a los textos. La distancia idónea para
una persona es la que hay, aproximadamente, entre su codo y su
puño cerrado. Por lo tanto, si apoyamos el codo sobre el texto y
ponemos nuestra mejilla sobre el puño cerrado, tendremos
aproximadamente una buena distancia de trabajo. Al leer, los
antebrazos han de estar apoyados sobre el plano de trabajo. No
se debe leer con la cabeza, sino con los ojos. Esto puede ser un
signo de un problema visual.

Estudia o lee con una iluminación adecuada. Ésta debe estar
concentrada en la zona de estudio o lectura, pero el resto del entorno no
debe quedar a oscuras. Por lo tanto, el habitáculo en el que nos
encontramos ha de estar iluminado, y la zona en la que están los textos
tiene que estarlo más, concentrando la iluminación con una lámpara.
Evita reflejos o luz directa sobre los ojos. Debemos asegurarnos de
que en la pantalla del ordenador no hay reflejos molestos, los cuales
producirán estrés acumulativo que puede producir cansancio visual.
También tenemos que evitar la luz directa de lámparas hacia los ojos.
Realiza descansos periódicos. Ten siempre en cuenta que los ojos no
están preparados para estar mucho tiempo mirando de cerca. Por lo
tanto, realiza descansos programados. No estés más de 45 minutos
seguidos leyendo o con el ordenador. Relaja tu visión mirando de lejos, a
través de una ventana, intentando enfocar objetos alejados. De esta
manera, los ojos se relajarán.
Hidrata tus ojos. El parpadeo es un mecanismo natural de secreción
lagrimal y limpieza de la superficie ocular. La visión próxima que requiera
concentración inhibe el parpadeo. Durante el estudio, la lectura o el uso
del ordenador, la frecuencia de parpadeo se reduce a menos de la
mitad. Por esto, muchas veces cuando estamos concentrados leyendo,
o incluso mirando una película o conduciendo, notamos de repente picor
y lagrimeo, pués los ojos se secaron y se inició el proceso de lagrimeo

reflejo. Tenemos que ser conscientes de este fenómeno e intentar
parpadear, o incluso refrescarnos el rostro con agua fría.
Si estás ante el ordenador, vigila tu postura. Muy importante que la
pantalla esté situada bajo la línea de mirada. Es decir, los ojos han de
estar dirigidos ligeramente hacia abajo, nunca hacia arriba, cuando
miremos la pantalla. Si estás pasando datos o texto al ordenador, evita
en lo posible los giros repetidos de cuello. Sitúa el texto a copiar en un
plano cercano al de la pantalla de tu ordenador. Pon la espalda recta y
los brazos paralelos al cuerpo
Son recomendables las salidas al campo, a espacios libres o abiertos