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LAS NORMAS Y LA CONVIVENCIA DEMOCRATICA

LAS NORMAS
Las normas son reglas de conductas que nos
imponen un determinado modo de obrar o de
abstenernos. Las normas pueden ser establecidas
desde el propio individuo que se las auto impone, y
en este caso son llamadas normas autónomas, como
sucede con las éticas o morales. Así, una persona
ayuda a un necesitado porque se lo ordena su
propia conciencia, y cuyo castigo también es
personal, y está dado por el remordimiento.
Las que son fijadas independientemente del sujeto
que las cumple, son llamadas heterónomas, y
pueden ser los usos y costumbres, establecidos por
la sociedad por su repetición continua, como comer
con cubiertos, o saludar a los vecinos, y quienes no
las cumplen pueden recibir el rechazo del cuerpo
social que integran, o religiosas, establecidas por la
comunidad religiosa a la que el individuo
pertenece, como asistir a misa los Domingos, y
cuya falta de acatamiento puede recibir un castigo
luego de la muerte, o las normas de calidad, que
deben cumplirse para la fabricación de un producto,
so pena de no poder lanzarse al mercado, o las
normas jurídicas, también llamadas leyes,
impuestas por el estado, para regular la conducta
social en miras al bien común y que poseen una
sanción de cumplimiento efectivo, como una multa,
inhabilitación o prisión. Las normas sirven para
lograr el orden y la paz social.
CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA
Tiene que ver con el estilo de relaciones y de
organización que se da entre grupos que pretenden
funcionar bajo el modelo democrático. O sea, las
personas, grupos o sociedades que les interesa el
modelo democrático como forma de operar, de
vivir, de compartir la vida, de organizar su
institución y su política, de convivir. Tiene una
vocación democrática. Especificando más, es una
manera de convivir en la que se respeta
profundamente la dignidad y la igualdad de todas
las personas, de tal manera que se buscan formas
para que las personas puedan expresarse y
participar en un proyecto en común así como ser
corresponsables de su proyecto en común.
DIGNIDAD DE LA PERSONA
La Constitución Política de 1 993 establece en el
Artículo 1 “La defensa de la persona humana y el
respeto de su dignidad son el fin supremo de la
sociedad y del Estado”

Es decir, que
se considera a todos los hombres
iguales en dignidad, la que se basa en su carácter
racional y libre. De esta dignidad, que es esencial a
la persona, procede la consideración del hombre
como fin de la sociedad y del Estado.
La dignidad de la persona humana equivale a su
valor que proviene de su naturaleza humana. Por eso,
el hombre merece el respeto y consideración de sus
semejantes. Los derechos de la persona humana son
la defensa de su dignidad intrínseca. El hombre tiene
su dignidad propia, en mérito a su naturaleza
racional y libre, que lo distingue de todo otro ser.
DERECHOS HUMANOS
El reconocimiento de los Derechos Humanos,
en la forma que se les concibe hoy, es el
resultado de un prolongado proceso lleno de
vicisitudes, luchas y sacrificios en los hombres
de los pueblos en defensa de la propia
condición humana. Es un gran avance en el
desarrollo de la conciencia de la humanidad.
En este proceso, la aprobación de la
Declaración Universal de los Derechos
Humanos por la Asamblea General de las
Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948,
ha significado un hito muy importante. Desde
entonces, los Derechos Humanos se han
convertido en un asunto trascendental en la vida
de las personas y de los países.
DEMOCRACIA
La democracia es un sistema de gobierno en el que
la soberanía pertenece al pueblo, que ejerce el
poder bien directamente, o bien por medio de
representantes. Hay dos tipos de intervención del
pueblo; una democracia directa, en la que los
ciudadanos participan directamente por medio de
asambleas decisorias, cuyos delegados son simples
mandatarios de los acuerdos colectivos y hay
también una democracia representativa, formal o
delegada, en la que los ciudadanos sólo intervienen
en la elección de sus representantes, a través del
mecanismo de los partidos políticos que quedan
automáticamente investidos de la autoridad
legislativa y ejecutiva, no respondiendo de su
gestión más que ante el proceso de una nueva
elección. La actitud democrática viene a ser cuando
cada uno elige a sus representantes, cuando se
respeta la libertad de opinión y expresión, cuando
se permite al pueblo que exprese libremente sus
puntos de vista y elija sus representantes mediante
voto.