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El caso de la indígena zapoteca de México, Eufrosina Cruz Mendoza, es paradigmático.

Luchadora desde niña, se rebeló cuando le negaron el puesto que le correspondía como
alcaldesa de Santa María Quiegolani, su pueblo, solo por el hecho de ser mujer. Si la
Constitución mexicana la amparaba como ciudadana, ¿Por qué no podía ella gobernar? En
su lucha por hacer valer sus derechos, emprendió una batalla por la visibilidad de la mujer
indígena en la política mexicana y hoy, siete años después del suceso que le cambió la vida,
la actual presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas de la Cámara de Diputados de
México está a punto de hacer historia con la posible Reforma Constitucional de la que se
beneficiarían 15 millones de indígenas.
Pregunta: Añadir un artículo a la actual Constitución mexicana que garantice que cualquier
mujer indígena pueda votar y ser votada. ¿Lo conseguirá?
Respuesta: En el mes de octubre sabré cuantos votos de la Cámara de Diputados me
apoyarán. De 500 diputados que la conforman, necesito 360 que voten afirmativamente. Si
deciden que sí, después pasaría al Senado. Yo quiero pensar que se logrará; México necesita
cambiar.
P. En su estado, Oaxaca, ya logró esta reforma en la Constitución Regional. ¿Es usted
persistente con sus sueños?
R. Los indígenas nos regimos por los usos y costumbres, pero también somos ciudadanos
mexicanos y como tal, tenemos una serie de derechos y obligaciones. Una cosa no es
incompatible con la otra. Yo puedo hablar mi lengua, el zapoteco, cargar a la virgen en las
fiestas y al mismo tiempo, querer la mayor de las libertades para mí y los míos. Hay que
soñar con los ojos abiertos para que sea real.
P. Libertades que esperan planes de acción concretos, en los dos días de trabajo en la
Conferencia en Nueva York.
R. La importancia de esta Conferencia Mundial es máxima. Por primera vez, un foro
indígena ha cogido altura gracias a la presencia de Jefes de Estado. Que presidan las
reuniones quienes dirigen los países donde hay población indígena es fundamental para que
las conclusiones puedan transformase en planes de acción concretos para nuestros pueblos.
Los Jefes de Estado deben comprometerse a realizar estos cambios.
P. Estos días en Nueva York tendrá ocasión de plantear sus necesidades. ¿Cuáles son las
áreas prioritarias en su agenda de trabajo.
R. Determinar una ley de consulta es para mí una de las mayores prioridades. Que nos
pregunten a nosotros qué queremos. De nada sirve que una persona que no es indígena y
nunca ha visitado una comunidad decida por nosotros, sin entender cuáles son nuestras
necesidades. Otra área de trabajo relevante es el acceso a la Justicia. No tenemos intérpretes
ni recursos para pagar fianzas ni abogados en muchos casos. Padecemos gravemente en este
sentido.
P. Usted habla de los territorios, tierras y recursos de los pueblos indígenas, unos asuntos
que deberían ser tarea prioritaria en la agenda mexicana.
R. Esto se solucionaría con una ley de consulta. Si una empresa va a explotar un yacimiento
minero en los territorios de las comunidades indígenas debería preguntar y no invadir el
terreno sin más. Que el empresario piense en la utilidad para mejorar la educación u
optimizar los recursos de los pueblos indígenas. Se trata de tener un poco de respeto por
ambas partes.

No sirve que una persona que no es indígena decida por nosotros, sin
entender cuáles son nuestras necesidades

P. "Los pueblos indígenas son los grupos más vulnerables del mundo". Creo que a usted le
molestan esos calificativos. Explíquese.
R. Imagino que los hermanos indígenas de Finlandia, o los de Japón, o los de Europa, que
nos reuniremos estos días en Nueva York, se sentirán igual. Todos tenemos los mismos
problemas y no somos un número estadístico. Hay que dejar los calificativos. Cuando se
refieren a nosotros como un sector de la población o grupo vulnerable, siento que hablasen
de ovejas. Somos un pueblo, personas con reconocimiento, no ovejas a estudiar.
P. Dice que la sociedad debe respetar a los indígenas. Cuando le preguntan qué aporta usted
como indígena, ¿Qué les dice?
R. Yo no digo que por ser indígena no tengo nada y lo deseo todo. Es una tarea que
comienza por nosotros. No quiero que nos vean como víctimas sino como personas con
capacidades para aportar al desarrollo de un país y que nos ha faltado una oportunidad. Los
indígenas debemos tomar espacios de decisión en Justicia, Sanidad, Educación y así
ganarnos la consideración de la sociedad.
P. Usted es diputada del Partido de Acción Nacional (PAN), el actual Gobierno es del
Partido Revolucionario Institucional (PRI). Estos días tendrá ocasión de ver al Presidente
Enrique Peña Nieto.
R. Aquí no importa la diferencia de partidos porque ambos venimos a contar al mundo los
progresos y los temas pendientes en la agenda mexicana. Sí le pediría que mire hacia
nosotros y que la sensibilidad prime sobre la política. Para hablar de desarrollo en un país
tiene que haber una buena política social. Son dos conceptos que caminan de la mano.
P. Haga un ejercicio histórico, de atrás hacia adelante, en la lucha por los derechos
indígenas en México. ¿Qué ve?
R. México ha sido reconocido por la ONU como uno de los países de América que más ha
avanzado en el reconocimiento de los derechos políticos y eso hay que reconocerlo. Yo
espero que en 20 años haya indígenas tomando decisiones en espacios de poder, porque
desde esa tribuna es de donde podemos cambiar las cosas.