CURSO TÓPICOS DE EMPRESA Y RECURSOS HUMANOS 01 de Abril de 2008 LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Objetivos: 1.

comprender que la forma de organizar el trabajo es funcional a la cultura y nivel de desarrollo social donde se produce. 2. comprender cómo la forma de organizar el trabajo es orientada a lograr la máxima eficiencia en los sistemas productivos. 3. Entender cómo se produce la pérdida de control sobre el propio trabajo y situar sus consecuencias en un contexto histórico 4. Entender la importancia de la cultura y de la organización social en la forma de organizar el trabajo. Entender el rol de los paradigmas en esta dinámica. Contenidos 1. El conocimiento como base para organizar el trabajo. 2. La formación de los gremios. 3. Los gremios como sistema embrionario de la industria. 4. La Revolución Industrial y la masificación de la mano de obra. 5. La industria moderna y la fabricación en serie. i. División del trabajo hasta el mínimo. ii. Capacitación mínima. iii. Intercambiabilidad de los trabajadores. iv. Proletarización de los trabajadores. v. Sindicatos confrontacionales.

vi. La cadena de montaje y sus implicaciones

Desarrollo El conocimiento como base para organizar el trabajo En los primeros tiempos, la organización del trabajo fue realizada por la propia familia que distribuía a sus miembros de acuerdo a su fortaleza y habilidades y de acuerdo a las necesidades de la familia. La familia, así, era la encargada del diseño, control y evaluación del trabajo de cada uno de sus miembros, distribuyendo premios y castigos de acuerdo al comportamiento y productividad de cada uno de ellos. Pero, como al ser familia y no poder renunciar a ninguno de sus miembros, los castigos eran sólo emocionales y, en el peor de los casos, consistían en la relegación a funciones sin importancia dentro de la economía familiar. La aparición de la artesanía marcó una diferencia importante respecto de la forma de relacionarse con el trabajo. En primer lugar, el artesano era una persona poseedora de un conocimiento especial sobre un área específica del conocimiento. Un conocimiento que le permitía desarrollar una economía mayor que la mera subsistencia y este desarrollo mayor le permitió contratar personas para, juntas, enfrentar el trabajo. En esta asociación primitiva, el dueño del conocimiento –el artesano- escogía a quien estimaba idóneo como aprendiz y le enseñaba aquellas funciones que él quería delegar. Si el artesano estaba satisfecho con el rendimiento del aprendiz, le enseñaba otras cosas que le permitieran delegar más y más funciones, dejando para el artesano sólo aquellas que identificaban a la pieza realizada como producto de su arte. Esto debía ser así porque era necesario proteger el conocimiento -que permitía la creación de riqueza- lo mejor posible. El artesano tenía derecho a premiar y a castigar al aprendiz. Usualmente el premio consistía en una mayor porción del conocimiento. El castigo podía ir
Organización del trabajo: Forma de disponer de las capacidades productivas de las personas para obtener su mejor rendimiento. La forma de organizar el trabajo depende fundamentalmente del concepto que tengamos del hombre, los paradigmas a la base y las condiciones económicas que nos rodean. En los tiempos a que nos referimos, el hombre era considerado una propiedad de la familia y se disponía libremente de él. La época del artesanado significó una diferencia en este aspecto ya que, si bien la mayoría de las personas seguían utilizando el mismo paradigma, empezaba a reconocerse la valía personal atribuible a habilidades específicas de cada uno. Si las personas hubieran persistido en considerar a las personas como propiedad de la familia, el artesanado y, por ende, los gremios profesionales no hubieran podido existir.

desde el apaleamiento hasta la muerte si la falta era la revelación de secretos productivos importantes. Ya en esta época se reconocía el valor diferencial existente entre saber y no saber, entre tener y no tener habilidades. Este conocimiento temprano se vio favorecido por el hecho de que el conocimiento estaba reservado a muy pocas personas y su adquisición desautorizada estaba, prácticamente, imposibilitada. Eventualmente un aprendiz superaba a su maestro. Algunas veces se separaban generando corrientes disidentes respecto de cómo hacer las cosas. Pero, en todos los casos, se respetaba la necesidad de conservar seguros los secretos del oficio. De esta manera se fueron creando áreas de conocimiento específico que servían de parámetros de comparación a todos aquellos que trabajaban en la misma área del conocimiento. La formación de los gremios1 El conocimiento compartido y la necesidad de resguardarlo crearon las condiciones para la aparición de los gremios. Los primeros gremios fueron los relacionados con las actividades textiles, cuero y construcción que tuvieron actividades y potestad en toda Europa. Básicamente, los gremios estaban formados por maestros del arte de que se tratara. Maestros que se reconocían entre si como iguales y que tenían potestad de regular el mercado basándose en las necesidades propias de la actividad y en las prácticas comúnmente aceptadas por el mercado. Los maestros tenían la potestad de tomar a su cargo aprendices y, respecto de ellos, tenían la obligación de alimentarlos, darles un pequeño estipendio y enseñarles el oficio. A cambio de ello, los aprendices debían fidelidad y obediencia al maestro. A medida que el aprendiz avanzaba en el dominio del oficio, el maestro tenía el derecho de ascenderlo a oficial, primer escalón del oficio que permitía el desempeño libre del oficio. Un grupo de maestros calificados
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Gremios: agrupaciones de artesanos con derecho a regular los mercados, fijar tarifas relativas a sus servicios y a decidir, a través de sus tribunales profesionales independientes, quienes podían ser Maestros del gremio; cuales debían ser las multas en caso de incumplimiento de contratos y los castigos aplicables a Aprendices y Oficiales que incurrían en faltas a la disciplina.

Para una excelente descripción de la dinámica de la formación de los gremios en la Edad Media, ver “Los Pilares de la Tierra” de Ken Follett.

podían conceder la calidad de maestro a un oficial que así lo mereciera. Los gremios tenían la capacidad para fijar tarifas y condiciones de trabajo, aun a estamentos sociales muy por encima de ellos, como el clero y los nobles. Esto era sumamente importante, especialmente en la Edad Media en la que imperaba, generalmente, la ley del más fuerte. Todas estas características fueron conformándose en la totalidad de Europa con lo que, de facto –y a su amparo- fueron conformándose las industrias que alcanzaron gran desarrollo en Inglaterra, Francia, Italia y los Países Bajos. Las industrias, con su capacidad de generar riqueza tuvieron tal influencia que, prácticamente determinaron el desarrollo de ciudades completas tales como Murano, dedicada al vidrio. La Revolución Industrial y la masificación de la mano de obra. El descubrimiento de la máquina de vapor permitió revolucionar la industria textil británica al poner la fuerza del vapor a mover los telares. Pero este cambio fue más profundo que un simple cambio en la fuente de fuerza para mover las máquinas. En realidad significó un cambio estructural en las dimensiones del mundo. Un cambio que, al producirse, provocaría cambios en cadena que arrastrarían a la economía, la tecnología, la concepción del mundo y la sociedad misma que se enfrentaría a su transformación más profunda. Hasta ese momento, tanto el artesano, como sus oficiales, eran dueños de los medios de producción ya que éstos se limitaban a su conocimiento, habilidades y unas pocas herramientas más -o menos- sofisticadas. A partir de este momento, los medios de producción serían propiedad de quien tuviera suficiente capital para adquirirlo. Como consecuencia de lo anterior, la posesión de la tierra pasó a ser irrelevante, cediendo su lugar a la posesión del capital.

Murano: pequeña isla frente a Venecia. Famosa por su industria de cristal y vidrio de colores. Sus trabajadores tenían prohibición de abandonar la isla, so pena de muerte, para que no divulgaran sus secretos de producción. Se dice que aun hoy no se sabe cómo logran los distintos colores en un mismo vidrio.

Máquina de Vapor: máquina que es movida por la fuerza del vapor. Consta fundamentalmente de una caldera, que transforma el agua en vapor, y un eje volante que canaliza la fuerza generada por el vapor. Sus máximos exponentes son el locomóvil -el motor básico de la Revolución Industrial- y la locomotora que revolucionó los transportes terrestres.

Hasta ese momento el artesano crecía armónicamente con su mercado natural. Cuando un artesano no era capaz de surtir a su mercado, otro artesano llenaba ese espacio. Cuando un mercado no era suficiente para mantener a su artesano y su equipo, éste emigraba. A partir de este momento, la fábrica mecanizada – aparición nueva- era capaz de producir enormes cantidades de producto, surtiendo a otros mercados y desplazando a los mercaderes establecidos en estas plazas. Así, el artesano se vio obligado a trabajar para la fábrica. Allí tuvo que hacer lo que la fábrica ordenaba, sin relación con lo que supiera hacer, lo que el mercado cercano necesitara o cómo le gustara a él hacer el trabajo. A partir de entonces su trabajo ya no le perteneció, no pudo organizarlo. Como consecuencia, el artesano perdió su identidad. Los productos empezaron a ser productos de una fábrica, con muchos trabajadores imposibles de diferenciar entre si. La industria moderna y la fabricación en serie. La industria basada en los principios de la Revolución Industrial es básicamente una industria cuya fortaleza es haber reemplazado la fuerza humana por la fuerza del vapor, enormemente superior. Esto permite la producción de bienes que hasta entonces no había sido posible soñar siquiera. Pero esta industria no tiene una diferencia cualitativa en términos de la organización del trabajo. Esta diferenciación empezó a plasmarse con el desarrollo de la industria americana que, habiendo sido desarrollada según los cánones ingleses, estaba influida por ciertas circunstancias que marcaron diferencias enormes en el largo plazo: La fuerza de trabajo de Estados Unidos no era homogénea como la europea. Su población estaba formada por inmigrantes venidos de los más diversos lugares del mundo. Inmigrantes que -aparte del sueño de la libertad y la posibilidad de felicidad en el nuevo mundo- no compartían entre si prácticamente nada. Ni poseían la misma cultura ni compartían ideas religiosas.

FORO La regulación de los mercados por parte de los gremios implicaba la repartición más o menos equitativa de los mercados entre todos los actores involucrados. La libre competencia, por otro lado, pretende que el mercado es libre para que el más hábil lo ocupe y es el mercado mismo quien decide quien debe ocupar los lugares. Ambas posturas han sido preeminentes en distintas épocas. Hoy existen mercados regulados y mercados desregulados. Exprese su opinión respecto de cual visión es más correcta: desde el punto de vista del interés del consumidor; desde el punto de vista de la concentración de la riqueza y desde el punto de vista de derecho a acceso a las fuentes de trabajo para todas las personas.

En general, se diferenciaban más de lo que se parecían entre si. Pero, la peor diferencia -que podían tener- era el no compartir un idioma. Esta dificultad fue la que desató lo que puede describirse como la segunda revolución industrial. La carencia de un idioma común obligó a organizar el trabajo de una forma nunca intentada hasta esa fecha. Veamos en detalle esta nueva forma de trabajar y las consecuencias que ello tuvo: 1. División del trabajo hasta el mínimo: Para poder utilizar la capacidad de trabajo de estos inmigrantes, el trabajo fue dividido al máximo. A cada trabajador se le encargó una –y sólo una- porción del trabajo que no necesariamente tenía sentido para quien la realizaba. La razón de esto estribaba en que, sin posibilidad de comunicación entre ellos y/o con ellos, mientras más pequeña era la porción de trabajo a su cargo, menor era la necesidad de capacitación y menores las posibilidades de error. El trabajador perdió el sentido de la importancia de su trabajo. 2. Capacitación mínima: La dificultad de comunicación con estos trabajadores requería que la capacitación pudiera ser corta y eficaz. Por otro lado, la inestabilidad que en aquella época tenían los trabajadores,

hacía impredecible quien volvería -y quien no- al día siguiente. Quien reemplazara a quien no llegara debía poder ser capacitado en un lapso no mayor de una o dos horas. 3. Intercambiabilidad de los trabajadores: Los dos aspectos ya mencionados significó que cualquiera podría realizar cualquier trabajo, por lo tanto, cualquier trabajador daba lo mismo. Lo único importante era que estuviera entero. Surgió, así, el concepto de maquinaria aplicada a todo ambiente: Los trabajadores eran engranajes de la maquinaria productiva, las instituciones engranajes de la maquinaria social, etc. El mensaje era –y es- claro: nadie ni nada es imprescindible. Si quieres permanecer, debes dejar que la maquinaria trabaje sin sobresaltos ni interrupciones.

Espacio para la reflexión
Compare lo aquí descrito en términos de importancia dada a la capacitación de los trabajadores, con lo que hoy día se considera como normal en nuestra Sociedad del Conocimiento y Capital Humano.

4.

5. Proletarización de los trabajadores: Esta situación llevó a que los trabajadores fueron despojados de todo aquello que tuviera valor para ellos: su trabajo ya no era importante; en cambio tendría que realizar tareas sin un sentido para él. Sus conocimientos se volvieron irrelevantes, etc. 6. Sindicatos confrontacionales: Los trabajadores, así tratados, deben luchar por lo que consideran sus derechos. Frente a un sistema productivo crecientemente rígido, la lucha se vuelve cada vez más confrontacional y contaminada ideológicamente. 7. La cadena de montaje y sus implicaciones: La máxima expresión de la industria americana fue – y es- la Cadena de Montaje. La Cadena de Montaje agregó, a las características ya mencionadas, la mecanización de la propia área de trabajo la cual empezó a desplazarse de un puesto de trabajo a otro, en lugar de que los trabajadores fueran donde ella, ella iba a su encuentro. Esta sola diferencia traería consecuencias que marcan la producción industrial hasta ahora ya que a partir de entonces fue el sitio de trabajo el importante, no el trabajador que lo ocupara. Así, el trabajador pasó a formar parte de una instalación y, como tal, un costo para la organización, costo que debía ser optimizado. Este último concepto “el trabajador como costo organizacional” se transformó en el paradigma central de la incipiente ciencia de la administración de empresas. La Administración de Empresas no es una ciencia en si misma. O por lo menos no lo fue en un principio. Con el advenimiento de las fábricas modernas, fue necesario incorporar conocimientos de varias áreas, fundamentalmente la ingeniería y la economía, pero pronto se hizo evidente que las ciencias duras no tenían respuesta para todas áreas en las que surgían problemas que era necesario solucionar. Las ciencias sociales emergentes, especialmente la sociología y la psicología fueron incorporándose a medida que aportaban interpretaciones de la realidad más sistémicas.

Cadena de Montaje: Dispositivo de fabricación desarrollado por Henry Ford para la fabricación de automóviles, consistente en una cinta transportadora que se desplaza, a una velocidad predeterminada, por el espacio de fabricación. En ella se encuentra ubicado el bien que se está fabricando –en este caso un automóvil- cada trabajador situado a lo largo del desplazamiento de la cinta, debe realizar su trabajo en el tiempo en que la cinta está frente a él. Este trabajo puede ser agregar un elemento, por ejemplo, una rueda, o bien, ejecutar cierto trabajo en él, por ejemplo, conectar la batería al motor.

CONCLUSIONES En esta somera revisión de la evolución histórica del trabajo, desde los tiempos de la agricultura recolectora hasta la instalación de la fábrica moderna podemos observar varias cosas: 1. El profesor de este curso es harto superficial en su análisis. Cierto. Lo que ocurre es que ni soy historiador ni este es un curso de historia económica. Soy un psicólogo que ama la historia y la utiliza para explicar y demostrar aspectos de nuestra cultura y sociedad actuales. 2. Aparentemente el trabajo no siempre ha sido igual. Esto es muy cierto en las distintas épocas y culturas el trabajo ha sido de una naturaleza diferente y se ha valorado de distintas formas. 3. Uno de los elementos centrales en la evolución del trabajo, su valoración como aporte a la sociedad y, por ende, a las organizaciones productivas, ha sido la administración del conocimiento 4. Otro de los elementos centrales es el tipo de organización social y cultural en que se desarrolla el trabajo. Esto depende grandemente de los paradigmas en los que estas formas de organización se basan. Bien, a lo largo de este curso veremos distintas formas de enfrentar el trabajo. Veremos, también, distintas formas de organización que responden a diferentes tipos de necesidades y, por sobre todo, veremos diferentes corrientes del conocimiento que pretenden solucionar los distintos tipos de problemas que enfrentan las organizaciones empresariales. A lo largo de este camino, a veces nos parecerá que estamos cayendo en contradicción. Procuraré que esto no sea así. Lo que ocurre, como les mostraré cuando corresponda, es que la mayoría de esas corrientes de pensamiento parten de paradigmas diferentes y, entonces, la realidad ya no será la misma y,

Espacio Interactivo Hágame llegar sus comentarios respecto de estos cuatro puntos. Deseo conocer su experiencia al respecto y si estas afirmaciones tienen sentido para usted. Explíqueme cómo.

por tanto, las reglas válidas en otro contexto, dejan de ser correctas. El material sobre el que trabajaremos es el ser humano y su forma de interpretar la realidad. El ser humano que se encuentra en dos posiciones distintas: como empleador y como trabajador. Dos seres humanos que, necesariamente, perciben (interpretan) la realidad desde ángulos completamente distintos. Lo más importante de este curso debiera ser el entender que ningún principio es inamovible. Los valores y creencias, que sustentan las diversas formas de sociedad y cultura, son mutables y sujetos a los cambios de paradigmas. Tal como se plantea en la primera clase, los paradigmas son elementos útiles que nos permiten actuar con seguridad, sin necesidad de analizar cada situación que se nos presenta, pero que pueden constituir elementos de inmovilismo que nos impidan ver alternativas diversas que pudieran ser más funcionales a enfrentar situaciones nuevas. En esta afirmación subyace el convencimiento de que nada es eterno. Todo es mutable y, de hecho, cambia constantemente. El que no seamos capaces de percibir el cambio, no niega este último. Sólo nos deja inermes ante sus consecuencias.
Espacio de reflexión Considere la afirmación “Ningún principio es inamovible. Los valores y creencias son mutables” y compárelo con la defensa – políticamente correcta en nuestra sociedad – de los valores tradicionales de nuestra cultura. Por favor hágame llegar sus comentarios

Preguntas de Auto Evaluación En esta sección se plantearán algunas preguntas que pretenden establecer hasta qué punto entiende el tema de que se trata este curso. Las preguntas no pretenden determinar si sabe o no, sólo si entiende el tema. Por esta razón las preguntas sugeridas son enunciadas de manera que deba leer nuevamente todo el material ya que necesitará integrar los conceptos. 1. ¿Qué paradigmas puede usted identificar en su vida cotidiana? 2. ¿Qué paradigmas puede usted identificar en nuestra sociedad que afectan a la vida laboral? 3. ¿Qué cambios paradigmáticos han tenido que ocurrir en nuestro país para que sea posible el tipo de economía actual? 4. En general, ¿usted podría decir que actualmente los trabajadores son dueños de su trabajo? Explique su respuesta. 5. ¿De qué manera usted podría clasificar a la población chilena en términos de propiedad del trabajo y sus productos? ¿Cómo le afecta a usted esta realidad?