LA ADMINISTRACIÓN CIENTÍFICA DEL TRABAJO (segunda parte) Introducción: En la clase pasada vimos cómo, debido a la Revolución Industrial, el crecimiento

explosivo de las industrias llevó en Estados Unidos a la aparición de la escuela de administración científica, cuyo principal exponente fue Frederick Taylor. Revisamos algunos de sus principales seguidores, además de ver en extenso su obra y las consecuencia de ésta en su tiempo y el nuestro. En esta clase veremos cómo la sistémica de los fenómenos sociales lleva a que éstos –casi siempre- se produzcan en forma paralela en diversas partes del mundo, aunque no necesariamente con la misma metodología o a las mismas conclusiones. En la misma época en que Taylor empezó sus experimentos en los que centró sus teorías, en Francia, un ingeniero de minas, Henri Fayol, se enfrentó a las mismas dificultades de productividad baja y administración dificultosa. Sin embargo, Fayol consideró que ésta era una situación que debía ser enfrentada como una falla en la organización de la estructura de la empresa. Así, dedicó sus esfuerzos a desarrollar una correcta teoría de la organización de las compañías, con ESTO involucró a las estructuras organizacionales, EN LA correcta aplicación del mando y A mejorar las relaciones interdepartamentales Su principal obra fue Administration Industrielle et Generale, publicada en 1916. En este trabajo, Fayol describe seis funciones empresariales y catorce principios organizacionales necesarios para que las empresas puedan ser administradas racionalmente y con éxito. Actualmente la obra de Fayol es considerada retrógrada y no aplicable, fundamentalmente por su terminología, característica de los inicios del siglo pasado. Fayol era un ingeniero y abordó fenómenos para los cuales la ciencia social aun no había desarrollado una conceptualización precisa. Pero si analizamos el contenido – por encima de la forma – veremos que su obra tocó aspectos que siguen teniendo vigencia en las organizaciones actuales. Veamos sus principales aportes. Para Fayol1 la falta de una enseñanza administrativa se debe a la "falta de doctrina": no hay una doctrina administrativa consagrada surgida de la discusión pública, sólo hay doctrinas personales que recomiendan las prácticas más contradictorias, aunque a veces estén "ubicadas bajo la égida de un mismo principio”. Fayol intenta hacer una enumeración exhaustiva de "todas las operaciones a que las empresas dan lugar" y clasifica sus actividades en: Actividades técnicas: producción, transformación, fabricación. Actividades comerciales: compras, ventas, intercambios. Actividades financieras: captación y administración de capitales. Actividades de seguridad: protección de los bienes de las personas. Actividades contables: inventarios, balances, costos, etc. Actividades administrativas: previsión, organización, mando, coordinación, control. Entendiendo que todas las actividades de la empresa son importantes, Fayol reconoce que el éxito/fracaso de las empresas reside en su capacidad para administrar. Las actividades administrativas están presentes en todas partes, por lo que su peso es cada vez mayor a medida que se asciende en la jerarquía.
1

[Escribir texto]

Para Fayol, la función administrativa sólo tiene por órgano y por instrumento al cuerpo social. Mientras que las otras funciones ponen en juego la materia prima y las máquinas, la función administrativa sólo obra sobre el personal. Para que se cumplan las actividades administrativas deberá aplicarse en ellas un cierto número de principios administrativos. Los principios de administración más utilizados por Fayol, fueron: La división del trabajo: es el orden natural, El obrero que fabrica todos los días la misma pieza y el jefe que trata constantemente los mismos negocios, adquieren una habilidad, una seguridad y una precisión que acrecientan su rendimiento. Cada cambio de ocupación o de tarea implica un esfuerzo de adaptación que disminuye la producción. La autoridad: consiste en el derecho de mandar y en el poder de hacerse obedecer. Se distingue en un jefe la autoridad legal inherente a la función y la autoridad personal formada de inteligencia, de saber, de experiencia, de valor moral, de aptitud de mando etc. La disciplina: radica esencialmente en la obediencia, la actividad, la presencia y los signos exteriores de respeto, realizados conforme con las convenciones establecida entre la empresa y sus agentes. Para Fayol, dicho concepto se expresa principalmente en el mundo militar y en él se debe tener en cuenta el concepto de convenio para llegar a la armonía en la organización y el cumplimiento cabal de las normas. La unidad de mando: Para la ejecución de un acto cualquiera, un agente solo debe recibir órdenes de un jefe. Fayol afirma que “esa es la regla de la ‘unidad de mando’, que es de necesidad general y permanente y cuya influencia sobre la marcha de los negocios es, por lo menos igual, a mi criterio, a la de cualquier otro principio...” La unidad de dirección: este principio puede expresarse así: un solo jefe y un solo programa para un conjunto de operaciones que tienden al mismo fin. La subordinación de los intereses particulares al interés general: este principio nos recuerda que en una empresa el interés de un agente, o de un grupo de agentes, no debe prevalecer contra el interés de la empresa. Dos intereses de orden diverso, pero igualmente respetables pueden ser resueltos bajo conciliación. Los medios para realizarla son: La firmeza y el buen ejemplo de los jefes. Convenios tan equitativos como sea posible. Una atenta vigilancia. La remuneración: constituye el precio del servicio prestado. Debe ser equitativa y, en todo lo que sea posible, dar satisfacción a la vez al personal y a la empresa, al empleador y al empleado. A los empleados se les puede pagar por día, por tarea o por pieza. La centralización: como la “división del trabajo”, la centralización es un hecho de orden natural. Consiste en que en todo organismo, animal o social, las sensaciones convergen hacia el cerebro o la dirección y en que de ésta o aquél, parten las órdenes que ponen en movimiento todas las partes del organismo. La jerarquía: está constituida por una serie de jefes que va desde la autoridad superior a los agentes inferiores. La vía jerárquica es el camino que siguen, pasando por todos los grados de la jerarquía, las comunicaciones que parten de la autoridad superior a las inferiores (sic) El orden: un lugar para cada cosa y una cosa para cada lugar.

[Escribir texto]

La equidad: según Fayol, la justicia es la realización de los convenios adquiridos. Anhelo de igualdad y equidad son aspiraciones que deben tenerse en cuenta en el trato con el personal.
Espacio de Reflexión ¿Qué opina de los principios de organización de Fayol? ¿Cree que tienen alguna aplicación en el mundo empresarial actual? ¿Por qué sí? o, ¿por qué no?

La estabilidad del personal: un agente necesita tiempo para iniciarse en una función nueva y llegar a desempeñarla bien, para que esté dotado de las aptitudes necesarias. Si el agente es desplazado cuando apenas ha concluido su etapa de aprendizaje, no habrá tenido tiempo de rendir un trabajo apreciable. La iniciativa: una de las más vivas satisfacciones que puede experimentar el hombre inteligente es concebir un plan y asegurar su buen éxito. Ello también es uno de los estimulantes más poderosos de la actividad humana. La unión del personal: la unión hace la fuerza. A pesar de tener un sabor añejo, los principios de Fayol para una buena administración son tan reales en la actualidad como ayer. Hoy las organizaciones son más complejas y hay otras variables para tomar en cuenta. De éstas, algunas son descuidadas hoy –como ayer- y las organizaciones se resienten. Esto lo podemos ver claramente en aquellas empresas que tienen mal ambiente de trabajo o que no pagan adecuadamente a sus trabajadores. Henri Fayol no fue el único que abordó los problemas de las organizaciones en esta etapa tan temprana de nuestra historia (de la Administración). El sociólogo Max Weber2, se dedicó a estudiar estas enormes (para la época) fábricas y empresas de servicios y llegó a sus propias conclusiones. Analicemos sus aportes en el mundo de la empresa. MODELO BUROCRÁTICO Aunque el punto de vista de este pensador alemán tuvo un profundo efecto entre los sociólogos y politólogos, sólo en años recientes se han utilizado sus conceptos en los planes de estudio de la carrera de administración de empresas. Según Weber, la burocracia es la organización eficiente por excelencia, el modelo para solucionar racional y eficientemente los problemas de la sociedad y, por extensión, de las empresas. La organización burocrática está diseñada científicamente para funcionar con exactitud y lograr los fines para los cuales fue creada. No más, no menos. Para conseguir esta eficiencia planeada, el modelo burocrático necesita detallar y precisar por anticipado cómo deben hacerse las cosas. OBRA DE MAX WEBER Weber fue uno de los fundadores de la sociología moderna. Contribuyó de manera notable al pensamiento económico, social y administrativo de su tiempo. A un siglo de su aparición, su influencia aún es evidente. Fue contemporáneo del movimiento de la administración científica y de las primeras fases del pensamiento de la teoría del proceso administrativo. No sólo estudió la administración de un tipo de organización, sino que también se interesó en la estructura económica y política de la sociedad. Sus ideas sobre la organización burocrática fueron únicamente una parte de una teoría social total.
2

[Escribir texto]

Delineó los cambios en los puntos de vista religiosos y trató de su influencia en el crecimiento del capitalismo. Además examinó el efecto de la industrialización en la estructura organizacional. Sus disertaciones acerca del mecanismo burocrático fueron una conclusión natural de consideraciones históricas y factores sociales más generales que llevaron al desarrollo de organizaciones complejas. MAX WEBER Y LA TEORÍA DE LA BUROCRACIA Los malentendidos sobre el concepto de burocracia afectan, quizá aún con mayor fuerza, a la comprensión de las ideas de Max Weber. Y lo paradójico es que al intentar Weber exponer sus ideas con la mayor claridad -empleando distinciones detalladas para evitar esos equívocos- quizá los haya provocado en quien no penetre en todo su sistema. Especialmente, sus "tipos ideales" han sido sujetos a interpretaciones profundamente erróneas. CARACTERÍSTICAS DEL MODELO BUROCRÁTICO WEBERIANO El modelo básico de Weber es aquel que se ajusta a las siguientes caracterizaciones: División del trabajo basado en la especialización funcional. Jerarquía de autoridad perfectamente definida. Sistema de reglas que especifiquen los derechos y obligaciones de cada puesto. Sistema de procedimientos para controlar las situaciones de trabajo. Impersonalidad de las relaciones interpersonales. Promoción y selección de los empleados de acuerdo con su competencia técnica. En un tipo ideal de burocracia, las seis dimensiones deben existir en alto grado, mientras que en organizaciones menos burocráticas estarán presentes en menor grado. Recordemos que todas las alineaciones sugeridas por Weber buscan la eficiencia y la racionalidad. Por lo tanto, Weber sugiere que el modelo de la burocracia debe estructurarse sobre la base de las siguientes características: Carácter legal de las normas y de los reglamentos. Carácter formal de las comunicaciones. Racionalidad en la división del trabajo. Impersonalidad en las relaciones de trabajo. Jerarquía bien establecida de la autoridad. Rutinas y procedimientos de trabajo estandarizados en guías y manuales. Competencia técnica y meritocrática. Especialización de la administración y de los administradores, como una clase separada y diferenciada de la propiedad (los accionistas). Profesionalización de los participantes. Completa previsibilidad del funcionamiento. Tales características son la consecuencia de: El desarrollo de las economías monetarias. El crecimiento y la expansión de las tareas administrativas del Estado moderno. La superioridad técnica del tipo burocrático de administración.

[Escribir texto]

EL CARÁCTER LEGAL DE LAS NORMAS Y REGLAMENTOS: La organización burocrática está cohesionada por normas y reglamentos consignados por escrito y que constituyen su propia legislación. Para una empresa, sus estatutos equivalen a la Constitución para un Estado. La reglamentación organizacional lo prevé todo, tal como los códigos. Es exhaustiva, toca todas las áreas de la organización y procura minimizar las «lagunas». Además, las normas son racionales: están adecuadas a los fines de la organización. También son legales porque confieren a las personas investidas de autoridad el poder de coacción sobre los subordinados. El objetivo de la reglamentación es la «estandarización» de las funciones de la organización, precisamente para que haya economía y racionalidad. LA FORMALIZACIÓN DE LAS COMUNICACIONES: Además de normas y reglamentos, las comunicaciones escritas son el otro "cemento" que une a la estructura organizacional. Las decisiones, las reglas y las acciones administrativas se formulan y registran por escrito para comprobar, documentar y asegurar la correcta y unívoca interpretación de los actos legales. Las formas reiteradas de comunicación suelen establecerse por medio de "formatos" para rutinizar su cumplimiento. LA RACIONALIDAD DE LA DIVISIÓN DEL TRABAJO: El proceso de burocratizar una estructura implica una sistemática división del trabajo en orden de la racionalidad, esto es, en atención a la adecuación con los objetivos buscados. Se divide el trabajo, el derecho y el poder, estableciendo las atribuciones de cada participante, los medios de obligatoriedad y las condiciones necesarias. Los "puestos" o "cargos" deberán estar perfectamente definidos, cada uno con su nombre, categoría, funciones generales y específicas, autoridad y responsabilidad. Todos éstos se encuentran adheridos a un manual de organización o de procedimientos, con las rutinas claramente especificadas. Es el equivalente tayloriano de los «tiempos y movimientos». El resultado será un organigrama capaz de representar la perfecta disposición de niveles, jerarquías, líneas de autoridad-responsabilidad, hacia arriba, hacia abajo y a los lados. LA IMPERSONALIDAD EN LAS RELACIONES: La división del trabajo, es decir, la distribución de funciones, actividades y tareas, es absolutamente impersonal, se habla de "puestos" y de "funciones", no de personas. Las personas son ocupantes de cargos y no individuos dotados de anhelos, emociones, etc. Asimismo, el poder de cada «persona» también es impersonal, puesto que se deriva del cargo que desempeña. En consecuencia, también es impersonal la obediencia prestada al superior. Se obedece al «superior» no en atención a la "persona", sino al puesto que éste ocupa. Así, burocrática es la expresión "Las personas van y vienen, las instituciones permanecen". Es decir, este tipo de organización burocrática privilegia la impersonalidad en adecuación a garantizar dos cuestiones: 1) su permanencia en el tiempo y 2) la estandarización del trabajo en dos áreas: la estandarización de rutinas y de de-sempeño. De rutinas porque todo el trabajo, en el puesto y nivel que corresponda, "debe" realizarse de igual manera; y estandarización de desempeño porque, no importando quién lo realice, de todos modos debe hacerse. JERARQUÍA DE AUTORIDAD: El principio de la jerarquía agrupa a los cargos y funciones y establece las áreas o tramos de control -las jurisdicciones. De acuerdo con la jerarquía se construyen los escalones y la pirámide burocrática. La jerarquía es en orden y en subordinación, definiéndose con reglas limitadas y específicas. La autoridad el poder resultante son inherentes al cargo y al "nivel" [Escribir texto]

y no a la persona. Su distribución en la estructura reduce al mínimo los "roces", protegiendo al subordinado de la potencial acción arbitraria de su superior, dado que la acción de ambos se procesan dentro de un conjunto mutuamente reconocido de reglas. ESTANDARIZACIÓN DE RUTINAS Y PROCEDIMIENTOS: El desempeño de cada cargo esta burocráticamente determinado por reglas y normas técnicas. Todo está establecido, ningún ocupante de algún cargo puede hacer lo que quiera, sino lo que la burocracia le impone hacer de acuerdo con rutinas y procedimientos establecidos. Los estándares de desempeño son así fácilmente evaluables, puesto que hay patrones predefinidos para cada puesto y en todos los niveles del aparato. Los manuales de organización, procedimientos y políticas son la viva expresión de esta característica del modelo burocrático. COMPETENCIA TÉCNICA Y MERITOCRACIA: En un modelo burocrático, la selección de las personas se basa en el mérito y en la competencia técnica y jamás en preferencias personales. Los procesos de admisión, promoción y transferencia del personal son iguales para toda la organización. Se basan en criterios generales y racionales, siempre tomando en cuenta el mérito y la capacidad del funcionario. Los exámenes, los concursos, las pruebas y las medidas de desempeño, son vitales en el modelo burocrático. ESPECIALIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN: En una organización burocrática, la administración está separada de la «propiedad». Los miembros del cuerpo administrativo no son los mismos que los miembros de la junta de accionistas, quienes son los propietarios de la empresa. Es decir, en el modelo weberiano, los administradores de la burocracia no son los dueños del negocio. Esto permite el surgimiento del administrador como un «profesional especializado» en dirigir la organización, siendo el inicio del retiro gradual del dueño -o capitalista- de la gestión de la empresa. Los burócratas. Son ellos los amos de la situación. De hecho esta situación persiste hasta hoy. El gerente general de una compañía tiene mas peso en ella que los accionistas de la misma. Solo si el directorio lo desautoriza este gerente (burócrata en el idioma de weber) pierde su poder Ni los administradores pueden vender, comprar o heredar su posición o cargo dentro de la estructura, ni los capitalistas pueden administrar la empresa. PROFESIONALIZACIÓN DE LOS FUNCIONARIOS ADMINISTRADORES: Ninguna burocracia "puede funcionar", según Weber, si no cuenta con administradores profesionales. Un administrador es profesional por las siguientes razones: Es un especialista en el desempeño de las actividades a su cargo. En los altos mandos tiende a ser generalista y en los mandos bajos se va transformando en un especialista. Es asalariado y el trabajo en la organización burocrática suele ser su principal fuente de ingresos. Es ocupante de un cargo y la actividad que realiza en la estructura suele ser la principal. Es designado por un superior por sus méritos y desempeños. Su trabajo habla por él. Su cargo es por tiempo indeterminado, no porque el cargo sea vitalicio, sino porque la única norma de permanencia es su desempeño. La organización es el ámbito de su carrera y, dentro de ésta, la realiza escalando las diversas posiciones. No es el dueño de los activos ni de los medios de producción de la empresa. Es fiel al puesto y se identifica con los objetivos de la empresa. [Escribir texto]

El administrador profesional controla cada vez más a las burocracias debido a: Que los accionistas aumentan de número y se dispersa y fragmenta la propiedad de las acciones. Los accionistas invierten en muchas otras organizaciones. La carrera administrativa otorga posiciones de mando y de control sin poseer la propiedad, lo que hace que un administrador pueda llegar a tener más poder y control que un gran accionista. COMPLETA PREVISIBILIDAD DEL FUNCIONAMIENTO: En general, lo que busca el modelo burocrático, en la idea de Weber, es la más completa y absoluta previsibilidad del comportamiento de sus miembros, vía la racionalidad, aparte de la eficiencia. La premisa weberiana básica es ésta: «El comportamiento humano laboral es perfectamente previsible». De aquí se deducen las consecuencias posibles que el modelo burocrático exige. Si todas las anteriores características son modelables y ajustables a cualquier estructura de organización, entonces la burocracia es un esquema perfecto. VENTAJAS DE LA BUROCRACIA De no existir externalidades y disfunciones, las ventajas de la burocracia son las siguientes: Racionalidad. Precisión en el trabajo. Rapidez en las decisiones. Uniformidad de rutinas y procesos. Continuidad de la organización, más allá de las personas. Reducción de fricciones personales. Unidad de dirección. Disciplina y orden. Confiabilidad por la previsibilidad de circunstancias. Posibilidad de hacer carrera profesional dentro de la empresa. Eficiencia y productividad. Competitividad, etc. Esto genera una fuerza entrópica con tendencia a la destrucción, pues la racionalidad, enfrentada a la naturaleza humana, resulta ser frágil.
Espacio para la Reflexión ¿Cual era su percepción de la Burocracia hasta ahora? ¿Ha cambiado esta percepción, ahora que sabe en qué consiste, realmente y para qué sirve?

En los comienzos de la ciencia administrativa, hubo influencias de varios sitios y de distintos enfoques. Sus autores han sufrido el desprestigio de una ciencia en pleno desarrollo. Pero, a pesar de todo, su obra permanece y tiene aun más importancia de la que se le concede. A pesar de que estos autores no se hayan comunicado entre sí y hayan partido de puntos de vista diferentes y opuestos, sus ideas constituyen las bases del llamado enfoque clásico tradicional de la administración, cuyos postulados dominaron aproximadamente las siete primeras décadas del siglo XX el panorama administrativo de las organizaciones.

[Escribir texto]

Así, de un modo general, el enfoque clásico de la administración puede desdoblarse en dos orientaciones bastante diferentes y, hasta cierto punto, opuestas entre sí, pero que se complementan con relativa coherencia: 1.- De un lado, la escuela de la administración científica, desarrollada en los Estados Unidos, a partir de los trabajos de Taylor. En ella la preocupación básica era aumentar la productividad de la empresa mediante el aumento de la eficiencia en el nivel operacional, esto es, en el nivel de los operarios. De allí el énfasis en el análisis y en la división del trabajo operario, toda vez que las tareas del cargo y el ocupante constituyen la unidad fundamental de la organización. En este sentido, la administración científica es un enfoque de abajo hacia arriba (del operario hacia el supervisor y gerente) y de las partes (operarios y sus cargos) para el todo (organización empresarial). Predominaba la atención en el trabajo, en los movimientos necesarios para la ejecución de una tarea, en el tiempo-patrón determinado para su ejecución: ese cuidado analítico y detallado permitía la especialización del operario y la reagrupación de los movimientos, operaciones, tareas, cargos, etc., que constituyen la llamada "organización racional del trabajo". Fue, además de esto, una corriente de ideas desarrollada por ingenieros, quienes buscaban elaborar una ingeniería industrial dentro de una concepción eminentemente pragmática. El énfasis en las tareas es la principal característica de la administración científica. 2.- La corriente de los anatomistas y fisiologistas de la organización, desarrollada en Francia con los trabajos pioneros de Fayolm, era una escuela formada principalmente por ejecutivos de las empresas de la época. Esta es la corriente llamada teoría clásica. En ésta, la preocupación básica era aumentar la eficiencia de la empresa a través de la forma y disposición de los órganos componentes de la organización (departamentos) y de sus interrelaciones estructurales. De allí el énfasis en la anatomía (estructura) y en la fisiología (funcionamiento) de la organización. En este sentido, el enfoque de la corriente anatómica y fisiologista es un enfoque inverso al de la administración científica: de arriba hacia abajo (de la dirección hacia la ejecución), del todo (organización) hacia sus partes componentes (departamentos). Predominaba la atención en la estructura organizacional, con los elementos de la administración, con los principios generales de la administración, con la departamentalización. Ese cuidado con la síntesis y con la visión global permitía una manera mejor de subdividir la empresa bajo la centralización de un jefe principal. Fue una corriente eminentemente teórica y "administrativamente orientada". El énfasis en la estructura es su principal característica. ORIGENES DEL ENFOQUE CLASICO Los orígenes del enfoque clásico de la administración remontan las consecuencias generadas por la revolución industrial. Se resumen en dos hechos genéricos: 1. El crecimiento acelerado y desorganizado de las empresas, que ocasionó una complejidad creciente en su administración, exigió un enfoque científico purificado que sustituyese el empirismo y la improvisación hasta entonces dominante. Con una empresa de dimensiones más amplias surgen las condiciones iniciales de planeamiento a largo plazo de la producción, reduciendo la inestabilidad y la improvisación. 2. La necesidad de aumentar la eficiencia y la competencia de las organizaciones, en el sentido de obtener el mejor rendimiento posible de sus recursos y hacer frente a la competen-

[Escribir texto]

cia que se incrementaba entre las empresas. Surge el sentido de la división del trabajo entre quienes piensan y quienes ejecutan. Los primeros fijan patrones de producción, describen los cargos, fijan funciones, estudian métodos de administración y normas de trabajo, creando las condiciones económicas y técnicas para el surgimiento del taylorismo en los Estados Unidos y fayolismo en Europa. El panorama industrial en el inicio del siglo XX tenía todas las características y elementos para poder inspirar una ciencia de la administración: una variedad inmensa de empresas, con tamaños altamente diferenciados, problemas de bajo rendimiento de la maquinaria utilizada, desperdicio, insatisfacción generalizada entre los operarios, competencia intensa pero con tendencias poco definidas, elevado volumen de pérdidas cuando las decisiones eran mal tomadas, etc. Inicialmente los autores clásicos pretendieron desarrollar una ciencia de la administración cuyos principios en sustitución a las leyes científicas, pudiesen ser aplicados para resolver los problemas de la organización.

[Escribir texto]

Preguntas de auto evaluación: 1. Haga un paralelo entre los planteamientos de Taylor, Fayol y Weber y extraiga conclusiones válidas para el mundo actual. 2. Formalmente, la obra de estos hombres ha sido sobrepasada por las ciencias de la administración. Explique qué condiciones o circunstancias actuales justificarían el retomar esta conceptualización o, si usted lo prefiere, cuáles son las razones o circunstancias actuales que impiden su revival. 3. Analice el texto, compárelo con el paralelo que hizo para la primera pregunta y saque conclusiones acerca de la importancia de su concepción del hombre y la forma de organizar el trabajo.

[Escribir texto]