You are on page 1of 1

UNIVERSIDAD LA GRAN COLOMBIA

FACULTAD CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
CURSO DE DESCARTE-HUME-KANT
JOSÉ LUIS CARLOS URREGO PRIETO
27 de enero de 2015
Desde arriba, pasa a ser Desde abajo
“Porque el verdadero conocimiento tiene que salir del interior de cada uno, no puede ser impuesto por
otros. Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.” Así reza un
fragmento del conocido libro “El mundo de Sofía” cuando habla de la actividad filosófica de Sócrates.
El problema por el conocimiento ocupa el lugar primado en la discusión de clase, que más allá de una
clase, interviene en las fibras más internas de la propia ontología.
¿El “conocimiento” que “poseemos” es en realidad conocimiento? No pretendo resolver esta duda, sino
que por el contrario ésta genera más cuestiones; si lo que cada uno posee en sí, es decir, en su ego, es
una imposición externa, podemos situarnos en unas relaciones de poder y dependencia, y ver el
conocimiento como una forma de imposición, y cabe nombrar, por qué no, de logro de intereses de
elites, lo que eliminaría la libertad en su más pura substancia. Empero, este conocimiento puede que
haya removido –no quitado ni suprimido- su visión del Dios judeo-cristiano, pero centra su criterio en
cosas, normas, personas y leyes, como lo decíamos en clase, “la regla es dios” al momento de hacer un
triángulo equilátero. Ahora, si como dice el texto cuando cita a Marsenne que “nosotros propiamente
sólo podríamos conocer aquello que hemos construido” se especifica en la teoría lo que ha sucedido en
la práctica con el triángulo equilátero: construirlo mediante círculos, usando sus radios y punto de cruce
para obtenerlo.
Existe una realidad, que más de ser espiritual es intelectual: en la Edad Media, los Santos Padres de la
Iglesia –sin menos preciar su trabajo- crearon, en lo que se puede definir actualmente, un sistema de
conocimiento “Desde arriba” haciendo caminos ontológicos y poco prácticos en la vida humana,
desconociendo muchas veces las realidades materiales y humanas, empero se logró a un intento pensar
en algo trascendente, llevando todo su esfuerzo en un telos del más allá, abandonando lo viviente
corpóreo, hecho que fue gestionando poco a poco una ruptura en la vida social del contexto en que se
vivía.
Existe el “Desde Abajo”, algo donde la realidad contextual toma un papel importante en la construcción
del conocimiento, y de la teoría -prevalece la praxis sobre ésta última- y es lo que puede decirse, hizo el
modernismo, junto con Bacon, Descartes y los demás autores, y las consecuencias que produjo esto se
puede denotar en la tesis principal del texto1 “el proceso de secularización transforma lo que era para
el pensamiento semiracionlista medieval causa segunda a causa prima”. Partiendo de la experiencia
personal hacia un fin determinado. Este “Desde abajo” establece en la modernidad el ego como su
hypokeimenon, donde Dios había sido puesto en la Edad Media.
¿La voluntad de poder puede relacionarse con un posterior Nietzsche?
¿Puede aplicarse un método similar a la nueva teología?
¿Dios, la divinidad y lo espiritual puede volver a ser un hypokeimenon, en la filosofía actual?
1. Franz Borkenau: La Coyuntura de Descartes, página 38