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Borges y yo

JORGE LUIS BORGES

Antes de leer

Vocabulario

En las últimas décadas de su vida, Borges abrazaba
con entusiasmo las abundantes oportunidades que
tenía de entrevistarse en público. Se recreaba con la
conversación. Era afable, juguetón e ingenioso.
Alguna vez, al responder a una pregunta, afirmó que
la belleza del universo es que éste sea un enigma
irresoluble.
En «Borges y yo», el escritor nos brinda una
perfecta página que insinúa un misterio. El resultado
es todo un enigma literario. Al parecer, la voz que
oímos es la de un hombre que con tono auténtico
expone la relación central de su vida, el
desdoblamiento de su ser. A partir del título, los
lectores estamos frente a «Borges»—el «otro»—y
«yo», el Borges narrador. Éste detalla su destino, su
comportamiento y sus idiosincrasias, siempre en
contraste con el comportamiento y las ideosincrasias
del «otro», del «Borges» público. Introspectivo, el
«yo» privado retrata al «otro» casi como adversario, a
pesar de que niega calificar de hostil la relación que
existe entre los dos.
Sus diferencias quedan claras, y el lector se
satisface pensando que todo es lo que aparenta ser. La
esencia de este hombre es doble: la imagen pública
del escritor Borges refleja apenas su realidad interior.
Pero el carácter fantástico del ensayo reside en su
última frase, cuando todo lo dicho se pone de cabeza.
Los lectores nos hemos ideado un «yo» que habla en
confianza de su relación con el ausente: el «otro», el
que falsea, que magnifica y adopta poses afectadas de
actor. De pronto se inyecta en el escenario una duda
fatal. ¿Ha estado de veras ausente la mano del
«Borges» escritor? ¿Hemos escuchado el testimonio
auténtico del «yo», o es, más bien, este ensayo la
creación falsa de un falseador?
He ahí el enigma, bello e irresoluble, que plantea
Jorge Luis Borges en «Borges y yo».

acaso—quizás.
arrabal (m.)—barrio en las afueras de una ciudad.
ceder—entregar.
compartir—tener también.
constarle a uno—no escapársele a uno; saber o conocer.
demorarse—tardar.
etimología—historia del origen y evolución de las
palabras.
fuga—huida; escapatoria.
reloj de arena—aparato para medir el tiempo mediante
una determinada cantidad de arena.
tramar—idear, planear, componer; construir.
ventura—suerte.
zaguán (m.)—entrada en una casa estilo español;
espacio cubierto situado entre la puerta de la calle y
la puerta cancel.

Abriendo puertas: Recursos en línea

Al leer
Consúltese la Guía de estudio como herramienta
para comprender mejor esta obra.

Después de leer
Conviene saber que, de la forma más sencilla e
inesperada, en su última frase, esta narración
introduce en nuestra conciencia la noción de que la
voz del «yo» privado, a quien pensábamos escuchar
desde el comienzo, a quien teníamos por tan cándido
como reservado, ha sido, tal vez, la voz de un intruso,
de uno encubierto hasta ese momento, y al que el
lector suponía ausente: la voz del «otro». Tal vez aquí
valga recordar que el narrador distingue a «Borges»
como el que escribe. «Borges», dice el ensayo, es el
que «trama su literatura». Por lo tanto, ¿sorprendería
si resultara ser verdad la sospecha de que quien
escribe esta página es «Borges» y no el «yo»?
Estamos delante de un fenómeno literario que
Jorge Luis Borges denominaba «magias parciales», es
decir, la inclusión de elementos imposibles en la

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logra entender su protagonista. y Dios. porque ya no le importa su «yo». pues le parecía que la obra en sí era Borges. En uno solo de los cuentos borgianos. pues nosotros los lectores somos los generadores de nuevos significados. le servían las filosofías como el panteísmo. de alguna manera. Fruto de un indecible sufrimiento. sabe que nunca dirá esa clave. Dicho de otro modo. Así. también puede ser la voz del «yo» (creada a su vez por el autor). afirma que cada nueva lectura de un escrito equivale a un nuevo acto de escribir. los ardientes designios del universo sin fin. «panteísmo» es un vocablo cuyas raíces sugieren que «todo es Dios». No le importa la persona que antes fue. que tantas veces forma parte de los desenlaces de los cuentos de Jorge Luis Borges. «Borges y yo» no viene a ser más que otra pose del «otro». Conviene saber que. En otro. e inexpresables por la palabra. la naturaleza. No nos resuelve el misterio el autor. «La escritura del dios». o «pululación». Lo que afanaba Borges era trasmitir tanto la angustia de la humanidad como la serenidad que brinda su capacidad inventiva. El panteísmo es una filosofía que parte del principio de que una sola esencia universal unifica todo lo existente. nos plantea un proceso en el que el individuo se disuelve en todos los individuos. Tzinacán. el «Borges» público y el «Borges» íntimo—. ello nos distancia del concepto de la individualidad. por el autor Borges). Borges escribió en otro cuento suyo que. dentro de un universo plural. o sea. Borges examina las magias parciales incluidas por Cervantes en el Quijote. Conviene saber que se puede trazar la línea narrativa aquí de dos maneras. dicha de entender. enmascarada como la voz del «yo» (y creada. Si un solo hombre es dos hombres—aquí. logrando con ellas la irrealidad. la experiencia le da la clave. Borges estaba convencido de que el universo y todo lo existente tienen designios inaprehensibles por la razón humana. Sería interesante una discusión en clase sobre este hecho como posible causa de que el «yo» dude en la última frase sobre la autoría del ensayo. literatura. o bien. sin embargo. y en el que todos se disuelven en uno solo. Por otra parte. es William Shakespeare. En otro ensayo. para su arte. Carlos Fuentes. y ante lo que Borges alguna vez llamó la «inminencia de una revelación que no se produce». Esta técnica cabe dentro del concepto de la «metaliteratura». con respecto al tema de la creación literaria. en el ensayo. y si los seres podemos desdoblarnos y ser dos. del Borges de las afectaciones. una discusión apta para la clase puede tratar la afirmación. quien encontró gran inspiración en la obra de Borges. ¿por qué expresaría el «yo» la duda encerrada en la última frase? Si vamos a creer en el primero de los dos casos. y lo lleva a exclamar: –¡Oh. mayor que la de imaginar o la de sentir! Acto continuo. todos son uno. Si eliminamos por un momento la irremediable incertidumbre de la última frase—incertidumbre basada en la afirmación del narrador de que él mismo no sabe quién escribe esta página—. Pero si esto es cierto. de que la literatura que goza de una acogida por los pueblos deja de pertenecer a su autor y pasa a ser del lenguaje o la tradición. el cosmos. Conviene saber que es difícil fijar con absoluta seguridad dónde un atributo determinado deja de corresponder exclusivamente al «yo» para aplicarse al «otro». la literatura cuyo tema es la literatura misma. De hecho. tanto atraía a Borges. Conviene saber que «Borges y yo» es una meditación sobre el tema de la dualidad del ser. el lector siente la especie de vértigo. la voz es la voz de «Borges». comentó que no había querido conocer a Borges ni verle una foto. Conviene saber. toda persona que lee un verso de William Shakespeare. los cuales no permiten una resolución racional y obligan a una permanente incertidumbre. que estudiosos de la vida y obra de Borges afirman que el autor veía en la filosofía tan sólo otra rama más de la literatura fantástica. esa pluralidad tiene implicaciones que llevan al panteísmo que. desde luego. Sus reflexiones se concentran en la pobreza de la mente humana para explicarlo y el destino del hombre dentro de él. Si el ser humano no es una unidad Abriendo puertas: Recursos en línea 2 © Houghton Mifflin Harcourt Publishing Company . y nos acerca al concepto filosófico de que «todos los hombres son un solo hombre». por causas estéticas.entre muchas unidades. cuál característica debemos atribuir únicamente al «otro». como pretexto para tramar sus argumentos.

¿Por qué escriben los autores? ¿Buscan una especie de salvación con sus escritos? Compárense las ideas de la clase. Borges. Jorge Luis. ¿Qué distinción verá la clase entre estos dos actos? ¿Por qué le toca escribir al «Borges» público? Al contrario. Genio y figura de Jorge Luis Borges. Mathematics. Jaime. (1971) Barrenechea. Floyd. (1973) Jurado. con lo que afirma al respecto Lázaro de Tormes en su «Prólogo» del Lazarillo. (1967) Bell-Villada.Bibliografía Otro tema recomendable para la discusión en clase: Borges parece sugerir que son dos operaciones distintas el encontrar la inspiración literaria—función propia del «yo»—y el escribir literatura—función propia de «Borges». Abriendo puertas: Recursos en línea Alazraki. ¿por qué le toca al «yo» buscar la inspiración artística? Según los estudiantes. Jorge Luis. él. La expresión de la irrealidad en la obra de Borges. Borges a contraluz. Borges. (1989) di Giovanni. María Esther. Gene H. (1987) Vázquez. Norman Thomas. Esplendor y derrota. «hombre de carne y hueso» (término de Miguel de Unamuno). ¿cuál habrá sido la inspiración del ensayo «Borges y yo»? Otro tema más: el narrador—el «Borges» privado—afirma que. respecto a este ensayo. (1996) 3 © Houghton Mifflin Harcourt Publishing Company . (1999) Borges. «Autobiographical Essay». Siete noches. and Frank MacShane. Emir. Ana María. In «The Aleph» and Other Stories 1933-1969. (1970) Borges. (1991) Rodríguez Monegal. está destinado a perderse. Estela. Borges on Writing. Unthinking Thinking: Jorge Luis Borges. Alicia. (1964) Merrill. Daniel Halpern. and the New Physics. Una biografía literaria. Eds. a su parecer. las páginas válidas que ha logrado «Borges» no lo pueden salvar. Borges and His Fiction: A Guide to His Mind and Art (A Revised Edition). La prosa narrativa de Jorge Luis Borges. (1980) Canto.