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LA CONSTITUCIÓN HORIZONTAL

Teoría constitucional y giro decolonial

Alejandro Médici

LA CONSTITUCIÓN HORIZONTAL
Teoría constitucional y giro decolonial
Prólogo de David Sánchez Rubio

Centro de Estudios Jurídicos y Sociales Mispat, A.C.
Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Educación para las Ciencias en Chiapas, A.C.
Aguascalientes / San Luis Potosí / San Cristóbal de Las Casas
2012

C.P. 29230 San Cristóbal de Las Casas. A. C. Aguascalientes.P. S. Ags. Barrio de Guadalupe. Felipe Flores 85-A. Colón #443.P. 20000. ISBN 978-607-8062-20-1 . 2012 © Derechos reservados por Alejandro Médici © Centro de Estudios Jurídicos y Sociales Mispat. Chiapas.C.P.L. © Educación para las Ciencias en Chiapas. A.C. San Luis Potosí.Primera edición. Barrio de Triana. © Universidad Autónoma de San Luis Potosí Álvaro Obregón #64. Centro C. 78000.

en la Patagonia Argentina. .Agradecimientos En primer lugar. Carlos Pescader y Martín Díaz. en especial a María Eugenia Borsani. prestigiándolas y haciéndolas más interesantes para el público crítico. por prologar estas reflexiones. A los compañeros y compañeras del GESCO de la Universidad de Buenos Aires por sus críticas y aportes. con quienes he tenido la fortuna de compartir numerosos encuentros y reflexiones acerca de la problemática decolonial. A los compañeros y compañeras del CEAPEDI. Alejandro Rosillo Martínez por su generosidad al aceptar este texto para su publicación en la importante colección de pensamiento jurídico crítico que orienta en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. al iusfilósofo sevillano y gran amigo David Sánchez Rubio. de la Universidad Nacional del Comahue. Al Prof. Dr.

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4. 3. 2. Discusiones teóricas contemporáneas.estructural.1. narratividad del derecho y pluralismo jurídico 1. Las formaciones políticas de América Latina y la colonialidad del poder. Perspectiva histórica. 3.2. Democracia y teoría en el siglo XX: la formación del canon. 3.ÍNDICE Prólogo por David Sánchez Rubio 11 Introducción 21 Primera parte Capítulo Primero Aperturas teóricas: perspectiva modernidad/colonialidad. 7. La perspectiva de análisis modernidad/colonialidad. 6. El constitucionalismo moderno/colonial en nuestra región. control y participación en la democracia representativa: la relación de representación política. Los mecanismos de información. Consecuencias del canon dominante en la comprensión de los procesos de democratización. 7 61 61 65 65 68 70 71 73 76 77 . Del derecho monista analizado al derecho pluralista contado.1. 27 27 30 42 44 45 50 53 Segunda parte Capítulo Segundo Estado constitucional y procesos de democratización. 1. Procesos de democratización y teoría de la democracia. Paradigma eurocéntrico de los Derechos Humanos: límites internos. 4. Argumentos sobre la tensión entre estado de derecho constitucional y democracia. El paradigma occidental de los derechos humanos como vector del proceso Modernidad/colonialidad. 5. 2. 2. Discusiones históricas. Democracia: el canon dominante. 3. Las tensiones entre democracia y estado de derecho. 2. 5.2.

3. Supuestos básicos: discurso constitucional. narratividad y simbolismo: las imágenes rectoras. Los desafíos del neoconstitucionalismo desde América Latina. Constitucionalismo e imágenes de la constitución. 2. 4. Constitución declarativa avanzada + relativa ineficacia. 1. Participación como derecho y como garantía. 81 1. Consenso exigente. 4. 3. Apertura a otras teorías democráticas. 3. 2. Geopolítica del conocimiento. 3. Poder constituyente y procesos de democratización en el nuevo constitucionalismo latinoamericano.1. 81 83 85 85 95 97 99 Tercera parte. Capítulo Cuarto Constitucionalismo y giro decolonial. 107 1.Capítulo Tercero Democratizar la democracia. Potenciales y límites desde Nuestra América. La relación derechos-participación-ciudadanía social. Preámbulos y narratividad constitucional. El constitucionalismo histórico y la narrativa del “progreso”. Un nuevo igualitarismo. El neoconstitucionalismo como paradigma del estado de derecho. 3. 3.3.2. 135 Introducción. 1. 107 109 115 119 119 120 124 126 Capítulo Sexto El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador. Innovación institucional: Solidaridad intergeneracional. Las dimensiones axiales de un análisis crítico de los procesos de democratización. 2. Principales aspectos del neoconstitucionalismo. El neoconstitucionalismo reciente en América Latina. Innovación democrática desde el Sur. 135 138 8 . Capítulo Quinto El estado constitucional en América Latina.

Las imágenes rectoras acerca de la naturaleza en el estado constitucional. 149 1.2. 2. 3. 6. Forma de Estado. Las imágenes rectoras acerca de la naturaleza en las nuevas constituciones: buen vivir y derechos de la naturaleza. 4. 173 Bibliografía. “recursos naturales”. 4. El carácter crítico pedagógico de las nuevas constituciones. Forma de Gobierno. Sistema de Derechos. 7. La constitución horizontal. conflictos socioambientales y procesos constituyentes en Bolivia y Ecuador. 5. Ecologismo popular. Colonialidad del poder y naturaleza. 3. 165 169 Capítulo Octavo Conclusión. 140 142 144 Capítulo Séptimo Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política. La constitución ecológica y los conflictos socio ambientales en el nuevo marco. 179 9 149 152 156 159 161 . El cambio de paradigma: la naturaleza integrada en el “ambiente” vs.

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las mujeres a partir de la dimensión patriarcal y machista tanto precolombina como occidental. teorías y doctrinas. cualquier creación y aplicación de una constitución o norma fundamental que se establezca en los países latinoamericanos y cualquier concepto que se tenga de lo político y la política. independientemente de los lugares en los que se hayan concebido y articulado. ordenar y canalizar los conflictos sociales o de dar expresión de las demandas populares basadas en las peculiaridades de la textura múltiple y heterogénea de la cultura y la historia de la región.PRÓLOGO Cuando leí el original. lo político. junto con su permanencia en el tiempo. de dominación y de jerarquías discriminadoras. son elementos que deben ser tenidos en cuenta no sólo cuando se interpreta el mundo social de América Latina. lo epistemológico y lo cultural. me llamó la atención. lo sexual. leyes. los campesinos y campesinas. cualquier idea de democracia o de derechos humanos que se proyecte sobre la región. se han ideo sucediendo proyectos. entre otras cosas. desde su nacimiento está abocada al fracaso y a reproducir contextos y estructuras inspiradas por espiritualidades. A lo largo de la densa historia de América Latina. y las mayorías socioeconómicas empobrecidas y despreciadas en general. lo económico. si no incorpora y acepta la dimensión participativa de la pluralidad y la diversidad etno-cultural bajo el rostro de violencia originaria de la modernidad colonial importada. imaginarios y formas de pensar. Esos pueblos victimizados fueron y continúan siendo los pueblos indígenas. sino también siempre que se produzcan normas. A partir de este hecho. El hecho de la pluralidad y la diversidad étnica y de culturas y la influencia de la modernidad/ colonialidad en su giro decolonial. las comunidades de negros y de origen esclavo. y coincidiendo con el planteamiento de Alejandro Médici. jurídico y cultural sean siempre los referentes para cualquier análisis que se realice desde conceptos. fueron la mayoría subalternizados por una modernidad blanca y criolla imperialista y colonial tanto en lo económico como en lo libidinal. lo que el autor argentino señala sobre la necesidad de que la propia realidad y el mismo contexto latinoamericano en el ámbito político. necesario y valiosísimo libro de mi querido y admirado Alejandro Médici que ahora pretendo prologar. defendidos por grupos humanos que han expresado determinadas formas de comprender sus reali11 . cualquier proceso de democratización. lógicas y dinámicas de exclusión. comunidades de pescadores. los mestizos. Si algo caracteriza a Latinoamérica es que está conformada por colectivos que. los homosexuales y lesbianas. encargadas de regular. constituciones e instituciones tanto de carácter jurídico como político. lo étnico. colectivos de trabajadores y trabajadoras.

190 ss. consolidan la marginación de los nativos. o bien prefieren renegar del pasado para adoptar el modelo liberal occidental. o bien tratan de restablecer el orden hispano. lograron ocupar el vacío de poder dejado por los . 104 ss. asesinados y/o marginados. portugueses e ingleses.. un país o nación se verá amenazado tanto interna como externamente. Para los conservadores.. Zea habla de sucesivos “proyectos” que se han intentado aplicar como respuestas a las adversidades sociales.. luchas. Y la organización de centralizadora de la burocracia de los Austrias y de los Borbones permitiría enderezar el rumbo frente a la anarquía y el caos. social y cultural de sus países. en su versión blanca. Los proyectos ibero y sajón se basan en la superioridad de los españoles. 133 ss. civilizador y libertario o asuntivo (Filosofía de la historia americana. económicas y culturales surgidas en cada momento. Teoría constitucional y giro decolonial dades y de presentar alternativas con las que poder salir de las adversidades. Los indígenas y los negros. patriarcal y de mayoría de edad frente a los indígenas. Gabriel García Moreno en Ecuador. cristiana. Estos proyectos son los siguiente: ibero. 244 ss. sajón. propietaria. pero con ellos ahora en el poder. comercial con los ingleses y holandeses. Indios.12 La constitución horizontal. los obstáculos de sus entornos convivenciales. Se desarrolla toda una dialéctica de conflictos. Juan Manuel de Rosas en Argentina. Los criollos y los mestizos. Mientras que los proyectos ibero y sajón procedían de los procesos colonizadores y expansionistas de occidente de carácter religioso en el primer caso. criollos. el mismo filósofo mexicano Leopoldo Zea elaboró una serie de imágenes o modelos que los grupos humanos más o menos influyentes o con aspiraciones de autoafirmarse en el proceso de desarrollo político. estructuralmente discriminados. El desconocimiento inicial del colonizador de los valores del colonizado. fue el espíritu a la propia independencia y emancipación de España una prolongación y fruto del espíritu español. conservador. 270 ss. En este sentido. 212 ss.).. se afanan por conservar aquello que el proceso de aculturación occidental desvanece y elimina. negros y mestizos conforman un complejo y heterogéneo colectivo humano que pugna por posicionarse y buscar su lugar como sujetos dignos de significar sus realidades. heterosexual. junto a la confluencia y el flujo cultural posterior. con la Corona española y. además de originar nuevos sujetos y grupos humanos que se encuentran interpelados en su condición de ser sujetos de la historia o de sus propias historias ancestrales.. entre otros. pp. políticas. En el mismo pasado colonial se encontraban las bases para un orden político y burocrático regulador de lo propio. Bajo estos argumentos. Sin una cohesión interna. Desde los inicios de la independencia. los otros tres proyectos se enmarcan en la herencia de estos dos primeros proyectos pero desarrollados de manera más interna a partir de los diversos procesos de independencia. desórdenes y disputas. en el segundo caso. según los casos. germina la fragmentación social y la debilidad política y económica de América Latina. Diego Portales en Chile y Lucas Alamán en México. han tenido como marco justificador de sus intereses y demandas. aunque no haya salido de sus entrañas.

se han referido a estos problemas y dificultades. aplicándose leyes y sistemas extraños. Samuel Ramos y un sinfín de políticos. pero extensible a otras áreas: la historia de América Latina ha estado caracterizada por la importación de modelos filosóficos. Por medio de la inmigración y la recolonización de europeos. preceptos e instituciones de pueblos con otras idiosincrasias y nacidas con otras necesidades y en diferentes realidades. La fuerza de la ilustración parecía garantizar mejor la obtención de libertades hasta ahora ausentes. desarrollo y progreso. las instituciones y los sistemas procedentes del mundo anglosajón y francés. Había que abrir las fronteras a las grandes potencias. los programas. Hombres como Faustino Sarmiento y Juan Bautista Alberdi eran partidarios de la eliminación de la tradición española y de las culturas indias por ser elementos opuestos al avance de la civilización. rígidos y autoritarios. En cambio. jurídicos y económicos que han tenido una dificultad enorme para conseguir los mismos logros de las sociedades europeas que son fruto de la tradición moderna e ilustrada. teólogos. Y la racionalidad científica y técnica ofrecía los medios necesarios para tramitar las soluciones más adecuadas. autóctonas. para los liberales. al menos. Inglaterra y Estados Unidos principalmente. etc.. José Enrique Rodó. Todos ellos establecieron gobiernos fuertes. El mismo Antonio Caso. Importar e imitar ideales democráticos del constitucionalismo europeo y estadounidense no era la solución y el mejor camino. la importación y la creación de industrias sí estarían garantizadas. gobernantes. filósofos. Para ellos. Antonio Caso. La centralización y la jerarquía social evitaban que las leyes y las constituciones foráneas rigieran en una realidad distinta. O bien el problema residía en la prepotencia o inadecuación de los modelos importados porque sacrificaban la compleja realidad que les excedía. . expresan algo que es común con lo planteado desde el punto de vista jurídico-político por Alejandro Médici en La constitución horizontal. en el terreno jurídico y político. La alternativa para sacar a sus países adelante estaba en subirse al carro del progreso ofrecido por el espíritu del capitalismo. normas. juristas. En este sentido. Esto es lo que viene ocurriendo desde el siglo XIX en América Latina. foráneos y extranjeros a la propia realidad. José Martí. independientemente de sus límites y defectos. sociólogos. las teorías y los sistemas foráneos.Prólogo 13 españoles. literatos. organizándose sus pueblos política y jurídicamente sin llevar a sus constituciones oficiales y escritas atributos privativos de sus realidades nacionales. y limitándose a imitar o copiar leyes. políticos. la libertad de comercio. economistas. Toda esta secuencia de proyectos señalados por Leopoldo Zea. les proporcionarían libertad. el autoritarismo feudal ibero y criollo eran un obstáculo y una obscenidad frente a sus ideales civilizadores. España estaba de capa caída en Europa. o bien porque se responsabilizaba a la propia incapacidad de los latinoamericanos de hacer efectivas las normas. Domingo Faustino Sarmiento. siendo los contextos más importantes que las ideas. ilustres y famosos personajes de la talla de Simón Bolívar. material e intelectualmente.

A. impidieron elaborar un proyecto omniabarcador y propio de lo plural americano. las luchas por ocupar el vacío de poder dejado por la metrópoli. era la mejor forma de iniciar la recuperación de los pueblos de la región. jurídicas o culturales propias. 79). con sus productos culturales. racial y étnica de las noveles naciones podía ser la base esperanzadora sobre la que constituir una comunidad latinoamericana solidaria de seres humanos. La rivalidad y el odio personal y racial. las ambiciones exclusivistas y el espíritu corporativista. contraponía dos culturas. los pobres. Simón Bolívar en su “Discurso de Angostura”. con sus imaginarios.14 La constitución horizontal. pp. tachado de negativo. económicas. en sus capacidad de significar la propia realidad y sus entornos de manera coherente y efectiva. “Nuestra América” de José Martí es el más claro intento de paliar el error de fijarse en aquellos que parecían ser los prototipos de humanidad adecuados con la realidad latinoamericana. Queriendo ser libres se han forjado nuevas cadenas que los desangran por sacrificar la propia realidad por ideales extraños (David Sánchez Rubio. p. Hacer causa por los más marginados. La historia de Latinoamérica es una historia de yuxtaposiciones que en vez de seguir un proceso dialéctico uniforme y graduado. y han ido seleccionando el seleccionando el reconocimiento humano digno a . Editorial Joaquín Mortiz S. Bilbao. siempre amenazante. Teoría constitucional y giro decolonial refiriéndose a la constitución liberal mexicana de 1857. Sarmiento. Otro venido de Europa y valorado positivamente. y aquellos otros calificados como inferiores. el pesimismo asoló al prócer de la Independencia cuando se dio cuenta de la imposible unificación y coordinación de todos los elementos que conformaban la rica y conflictiva realidad latinoamericana. como la escoria sobre la que había que actuar. Dependencia y liberación en la cultura latinoamericana. en febrero de 1819. se han ido alienando en su identidad. uno detrás de otro. ajustar concepciones políticas. 1999. sino que se han ido acumulando en forma de expectativas. Años antes. En cada pueblo. con una identidad que reflejara el modo de ser peculiar americano. ha sido acompañada por una permanente renuncia a asimilar. adecuar.. Desclée de Brouwer. No obstante. Filosofía. intereses y necesidades sin posibilidad alguna de darles una solución adecuada. los problemas nacionales jamás ha sido resueltos sucesivamente. los Estados Unidos. dos modos de vida que consideraba incompatibles entre sí. en Facundo. mostraba cómo la heterogeneidad cultural. Uno originario del lugar. 1974. señalaba que nunca estuvo vigente porque se pidió al extranjero sin ser expresión genuina de lo que había en la propia casa: “Nos concebimos políticamente diversos de cómo somos en realidad. para depurar la capacidad de obtener un progreso de alto nivel acorde con los países occidentales.” (Zea. 37-38). derecho y liberación en América Latina. México. los victimizados por la historia. En juego estaban aquellos hombres que Sarmiento describía como superiores. al referirse a los argentinos. que siempre por querer fijar sus ojos hacia los horizontes de la atractiva Europa y su más fiel heredera.

normativos e institucionales que repercuten en la manera de entender y en influir en el modo de cómo debe funcionar y desenvolverse los mundo políticos y jurídicos latinoamericanos. que tenga en cuenta las exigencias contextuales. constituye un concepto central en la reflexión jurídico política contemporánea en Europa y América. el politólogo argentino ofrece un marco más adecuado. plantea la dificultad de que conceptos como los de democracia. ni a la realidad propia del capitalismo asimétrico y dependiente y a la dimensión decolonial de la modernidad aplicada. en el campo del Derecho Político. Alejandro Médici se hace heredero de esa tradición que se preocupa de la conveniencia o no conveniencia. clasistas y machistas simbólicamente articuladas por los ideales abstractos universales de libertad. derechos humanos y las teorías garantistas y neoconstitucionales de los estados constitucionales de Derecho se importen e interpreten sin atender a la textura multicultural y pluriétnica latinoamericana. racistas. Política de Nuestra América. Alejandro Médici parte de la premisa de que el estado de derecho democrático. No es un problema tanto deficiencias. el autor argentino intenta analizar el problema de la relación democraciaestado constitucional de derecho a partir de teorías que puedan entender el cruce entre procesos históricos y modelos de análisis teóricos y construir un marco de evaluación desde otro canon democrático diverso al aplicado en la academia y en la política oficial y hegemónica. no se realiza en su totalidad. aunque generalista. sino también a la implantación de un modelo normativo externo de estado constitucional de derecho que no tiene en cuenta las relaciones sociales complejas y plurales de América Latina. Siglo XXI. la pertinencia o no pertinencia y de la adecuación o no adecuación de importar y adaptar modelos teóricos. El problema es que. culturales. constitucional y social. Dicho modelo no incorpora la complejidad y diversidad de las sociedades y los procesos históricos del continente. por distintas razones. México-Madrid-Buenos Aires-Bogotá. vilipendiada y humillada (José Martí. infantilidades. debilidades o particularismos de la ciudadanía latinoamericana. En este campo. Las causas pueden ser múltiples y muchos son los males endémicos de la región que provocan la inefectividad de democracia de alta intensidad y una estructural violación de los derechos humanos sin una real garantía. como propuesta a ser desarrollada en el futuro. una .Prólogo 15 unos pocos frente a una mayoría ignorada. Pero lo hace desde el punto de vista político y el ámbito del derecho constitucional. Lo más llamativo de las ideas defendidas por Alejandro Médici es la inadecuación del modelo neoconstitucionalista básico que usualmente se aplica. sino parcialmente y de manera defectuosa. Los procesos de democratización y los procesos de lucha por los derechos humanos ha estados condicionados por mentalidades estrechas. Para suplir este error y esta ceguera conceptual. sino que el modelo mismo no resulta totalmente adecuado a las peculiaridades de la idiosincrasia y la estructura cultural e histórica regional. incapacidades. en el sentido de que no es que el modelo es ineficaz porque existen déficits en la cultura política latinoamericana. Para ello. propios de la tradición liberal. 1977).

periférica y subalternizada. imaginarios y saberes que clasifican a la humanidad racial. Santiago Castro Gómez. Interesante es la adaptación que Alejandro Médici realiza de los planteamientos del iusfilósofo belga François Ost y su distinción entre el derecho oficial dominante denominado “derecho analizado” y la alternativa de comprensión que. ignora formas de normatividad informales y plurales basadas en narraciones sociales pluriculturales conformada por múltiples sujetos. entre otros ofrecen un insumo necesario a ser incorporado en los estudios sociopolíticos y jurídicos. explicado según la terminología de Leopoldo Zea. criollos o no) e inferiores (indígenas. Estos colectivos victimizados abren y desarrollan procesos de lucha de liberación que se dan en los márgenes del sistema mundo moderno/colonial. las fuerzas sociopolíticas. las culturas políticas que en el ámbito regional y local antagonizan. a sus formas de eticidad y a las valoraciones morales históricas de sociedades plurales. Boaventura de Sousa Santos. obstaculizan e impiden el desarrollo de esos tres conceptos. el modelo positivista. sería “una comprensión alternativa y sensible a la pertenencia del derecho al dominio de la narrativa social. formalista. monista y excesivamente estatalista que basado en la pretensión moderna de unidad. los proyectos ibero. Se posicionan en un punto de superioridad frente a las poblaciones originarias y campesinas subalternas. conservador y civilizador o liberal están caracterizados por formar parte de una modernidad colonial basada en narrativas. se llama “derecho narrado o contado”. derechos humanos y estado constitucional de derecho. Ramón Grosfoquel. sistema. . Autores como Walter Wignolo. sajón. mujeres). y atenta al papel de las relaciones sociales.16 La constitución horizontal.Hay que partir de la consideración de que la realidad latinoamericana es poscolonial. cierre. Es decir. de los cuales solo vamos a destacar algunos: . así como frente a la naturaleza. mestizos. patriarcal y de manera clasista en superiores (los occidentales. ideológicamente. La diferencia colonial se establece como un orden de desigualdades fácticas en los estados latinoamericanos solapándose las estructuras de clase con las diferencias racial y cultural jerarquizadas por las élites e intelectuales criollos. abre su horizonte para la teoría constitucional y el neconstitucionalismo de la región. del saber y del poder de aquellos colectivos ajenos a la tradición moderna que deben incorporarla y padecerla. sin rechazar. negros. Varios son los pasos a seguir en este nuevo marco teórico de análisis. procedimentalista. Enrique Dussel. desiguales y complejas”. Anibal Quijano. que como complemento del modelo predominante. lenguaje técnico y especializado. Edgar Lander. Teoría constitucional y giro decolonial teoría actualizada y enunciada en situación sensible a ese abismo que existe entre lo que se dice y lo que se hace en materia de democracia. Esta versión de la modernidad se basa en una lógica y una dinámica de dominación de otros y la subalternalización del ser. políticas y económicas. Los modelos occidentales políticos y jurídicos se basan en un paradigma positivista.

abierta a la variable diatópica y pluriversal. quilombos. Las consecuencias son claras desde el punto de vista del desempoderamiento de las mayorías populares. El concepto de derechos humanos importado y adaptado desde la modernidad colonial se basa en un molde o traje que solo atiende al horizonte de sentido. es la ausencia de control de los gobernantes. afrodescendientes. y la demanda de unos . basado en el procedimiento. FMI. europeos. legalista y post-violatoria de los mismo. Los procesos de democratización y los modelos de democracia son de baja intensidad y al igual que el concepto de derechos humanos. relacional.). multicultural y periférica de América Latina. Unión Europea. etc. grupos de narcotráficos y mafias. OMC. manifiestan la diversidad de actores locales que producen sus propios derechos (comunidades de vecinos. individualista y comercial. Y afirma sobre el proyecto moderno de los derechos humanos: “es ciego a la diferencia frente a la regla de la diferencia colonial que está operando como línea de separación abismal: de este lado de la línea los varones blancos. creyente y heterosexual). la pasividad y la inacción y el rechazo de cualquier expresión participativa comunitaria y/o democrática que cuestiona las deficiencias de una democracia aparente controlada y subyugada por la corrupción. politicista y estrecho. siervos. Además. no reconociendo a otros sujetos humanos con corporalidades y espiritualidades diferentes (por ejemplo. pueblos indígenas. en el culto al voto y al sufragio universal y ajeno a la dimensión estructuralmente desigual y asimétrica de las sociabilidad económica. Las consecuencias desde la mirada de las mayorías populares. se basan en un paradigma simplificador. plural. simbólica. mujeres e indígenas). se cimenta sobre una concepción universalista abstracta. la excesiva delegación. al cuerpo y a la espiritualidad occidental.Prólogo 17 Especial mención merece la crisis del paradigma jurídico monista que tiene que ser superado por el paradigma pluralista del derecho. sino la propia estructura fragmentada. el autor argentino ofrece. basándose en autores como Johan Galtung y Joaquín Herrera Flores. Del otro lado de la línea: los esclavos. Otros elementos que incorpora Alejandro Médici en su nueva propuesta teórica se centran en la realidad pluricultural y multiétnica latinoamericana. el clientelismo y la lógica del mercado depredador capitalista. por ejemplo). contextualizada y sociomaterialista de los derechos humanos. institucional y cultural de los países en los que se implementan. Frente a ella. pobres y mujeres que están equiparados a la incapacidad de niños y dementes”. el análisis comparativo entre en nuevo constitucionalismo europeo y anglosajón y el nuevo constitucionalismo latinoamericano centrado principalmente en Ecuador y Bolivia. una concepción compleja. No solo los actuales procesos de globalización están demostrando el surgimiento de actores sociales poderosos que elaboran normas jurídicas más allá del dominio y el control de los estados (multinacionales. en la representación. estatalista. propietaria. propietarios que tienen autonomía moral y por tanto derechos (calificativos a los que añadiría.

de obediencia y docilidad. Teoría constitucional y giro decolonial derechos para la naturaleza basados en ethos del buen vivir andino del sumak kawsay y el suma quamaña aymara. conservador y civilizador. sino como complemento aglutinador de lo positivo de los proyectos ibero. ya que ninguno de ellos pretendía incorporar un ideal de reconocimiento de sociedad plural. sino pluriasuntivo. Pese al ideal utópico e infructuoso del libertador. reclamando una vuelta a la realidad y a la historia propias (de las que uno nunca salió). sajón. El libertador se dio cuenta de las razones que ocasionaron las luchas. rechazándose unos a otros. las constituciones occidentales creaban una igualdad ficticia que ignoraba la rica diversidad del continente. adquirieron. César Zumeta. plantearon la necesidad de dejar de renegar del pasado y de cerrar puertas al futuro. Teniendo en cuenta esta propuesta. justa y solidaria. no solo reconociéndolo como hecho ni como medio analítico. fomentándose la fragmentación y la división. negando la pluralidad social y cultural de sus sociedades. Si los anteriores proyectos generaban distinto tipo de dependencia. como reacción al ideario positivista y a esa sucesiva dinámica de superposiciones y yuxtaposiciones culturales. ahora hay que enfrentarla desde un proyecto de liberación que sepa asumir. Además. propone lo que denomina proyecto libertario y asuntivo inspirado en Simón Bolívar. que se extendiera una cultura de servidumbre. en ocasiones. las guerras. sino también como propuesta normativa. Se habían formado bajo un régimen que lo había mantenido unido bajo el manto de la autoridad y la dependencia. elaboraron y presentaron una conciencia más lúcida. una serie de célebres intelectuales y políticos. De ahí que se haya sufrido de un déficit crónico de legitimación social debido a la incongruencia de ignorar la estructura de la constitución primigenia que se encuentra en sus bases. yo diría que Alejandro Médici se sitúa en esta tradición de recuperación de lo multicultural. Arturo Andrés Roig. Esto hacía. lo autóctono debía predominar. Es como si Médici propone un proyecto no asuntivo basado en el mestizaje zeasiano. participativa. Antonio Caso. la falsa conciencia y el desarraigo en el que incurrían los latinoamericanos. Leopoldo Zea habla en términos de mestizaje cultural como una manera de acabar con esa historia de yerros y yuxtaposiciones equivocadas. ambos basados en la cultura ibera y sajona respectivamente. América Latina se ha fundado sobre la idea de un estado monocultural y monoorganizativo articulado de manera periférica en el sistema mundial. etc. Alfonso Reyes. que las constituciones y las normas jurídicas deben reconocer y .18 La constitución horizontal. Leopoldo Zea como alternativa a los proyectos conservador y civilizador. reconocer y permitir la pluralidad cultural latinoamericana. Horacio Cerutti. pero no como rechazo de todo lo anterior. Manuel Ugarte. el propio Leopoldo Zea. el esfuerzo de Simón Bolívar no iba a ser en vano. Años después. Por esta razón Bolívar defendía que lo circunstancial. José Martí. extensa y comprensiva de recuperar los contextos y los entornos propios de la realidad latinoamericana. desde el reconocimiento de las diferencias y a partir del pensamiento decolonial.

el derecho a la tierra. Frente a la constitución tradicional vertical y jerárquica.Prólogo 19 tener en cuenta junto con la participación de sus actores protagonistas. los derechos de autonomía. se diferencia. de la demodiversidad. De ahí que la constitución se entienda y pase a ser un núcleo de referencia. en palabras del mismo Médici. no solo representativos. igualándose el reconocimiento de modos de vida y culturas con ideas de dignidad humana diversas. y por un mayor papel político y constituyente de la sociedad civil. el pueblo y las clases subalternas. se reconocen una serie de derechos y figuras jurídicas no reconocidas por el neoconstitucionalismo occidental de corte europeo y anglosajón. el reconocimiento del pluralismo jurídico frente a la intención monopolizadora del Estado y la incorporación de los derechos de la naturaleza y la conciencia ambiental junto con el respeto de la biodiversidad. especialmente la primera. Finalmente. demodiverso y por lo tanto el pluralismo jurídico. ahora más atento a la realidad y al contexto latinoamericano. ahora la supremacía en estos países estaría dada por ser la constitución de sentido que coordina y media entre la pluralidad de saberes y prácticas jurídicas con hondas raíces. por ello el autor se centra en explicitar las características de los procesos constituyentes realizados recientemente en Bolivia y Ecuador que parten del reconocimiento del pluriverso socio-cultural y de las luchas históricas populares de colectivos oprimidos desde distintas formas de colonialismo. En este marco. como son los derechos colectivos. de gobierno. entre otras cosas. Además. de autoorganización. no en . El llamado nuevo constitucionalismo latinoamericano. Es por esta razón que demanda una atención necesaria de la idiosincrasia y a la constitución primigenia y sociocultural de la región y. Se levanta así un proceso pluritópico tramado en principios y valores múltiples que tiene el principio de horizontalidad e interlegalidad cultural como norte. principalmente conformado por grupos subalternos. explicada bajo el esquema piramidal kelseniano. del poder judicial y del control de constitucionalidad. y transformarlos en uno de los criterios organizadores de la forma del estado. las constituciones de Bolivia y Ecuador. parecen resolver la tensión entre unidad y pluralidad/complejidad en una forma que exige reiterpretar el principio de supremacía constitucional”. haciéndose necesaria la reescritura de las narrativas de la modernidad desde otros lugares epistémicos y socioculturales. pluricultural. instancias tradicionalmente excluidas en el seno del contrato social y del contractualismo y neocontractualismo modernos. sin rechazar los elementos positivos del constitucionalismo occidental tradicional. de representación política. por la incorporación de mayores expresiones de la democracia en formatos participativos y comunitarios. muy acertada es la utilización como instrumento hermenéutico el concepto de constitución horizontal que da título al libro y que retoma del iusfilósofo brasileño Luiz Fernando Coelho y que intenta traducir en el ámbito de la teoría constitucional el emplazamiento y la pluralidad de sujetos victimizadas por la diferencia colonial. al reconocerse “explícitamente el carácter plurinacional.

La constitución no es que sea superior y externa a las prácticas.20 La constitución horizontal. Universidad de Sevilla) . sino horizontal. situaciones o casos. políticas. En definitiva. económicas y culturales. No sorprende. para la interpretación y la aplicación de la pluralidad de normas jurídicas y para la acción política a través del derecho. sino que más bien habita en ellas. ofreciendo materiales con los que poder enfrentar sus injusticias epistemológicas. dándoles sentido e integrándolas. David Sánchez Rubio (Profesor Titular de Filosofía del Derecho. creo que con La constitución horizontal nos encontramos ante un libro fresco. colonial y plurinacional latinoamerica. sociales. original y creativo que aporta un insumo de un valor incalculable para avanzar en una comprensión crítica y comprometida del derecho que permite analizar y contribuir para entender la realidad dependiente. coordinándolas y complementándolas de una forma o de otra. dada la calidad intelectual y humana de su autor. Teoría constitucional y giro decolonial un plano vertical.

devienen salvajes o neoabsolutistas. un descentramiento y más aún. en nuestro contexto se trata de destacar la inextricable articulación del neoabsolutismo con la colonialidad en dichos poderes y más ampliamente también con la colonialidad del saber y del ser. constituye un concepto central de la reflexión jurídico política contemporánea. Con ese fin. en nuestro contexto esos poderes sociales tienen en gran parte que ver con la persistencia de la colonialidad del poder. alternativas al canon hegemónico. Si en el contexto europeo o norteamericano la crítica de los garantismos y neoconstitucionalismos se da al interior del monismo jurídico.INTRODUCCIÓN El problema de la relación democracia –estado de derecho constitucional abre una serie de posiciones. Sin embargo. tanto para la comprensión de los procesos de democratización como para las teorías explicativas de ambos términos de la relación. debe ser entonces contextualizada en las circunstancias históricas de nuestra región. Se encuentra en tensión con tendencias a la desvinculación jurídica de poderes sociales (públicos y privados) que por eso mismo. El estado de derecho democrático. La utilización de la categoría crítica de “poderes sociales salvajes o neoabsolutistas” que adoptamos de la teoría general del garantismo jurídico. Configura un modelo normativo de organización del poder y de vinculación entre gobierno y ciudadanía. en un discurso jurídico político desde la crítica a la dimensión de colonialidad de nuestra modernidad jurídica periférica latinoamericana pasa por la problemática relación entre derecho y liberación en los márgenes de la cultura jurídica occidental. O más preciso sería decir que uno de los objetivos de este texto es empezar a pensar los procesos de democratización y el estado constitucional en plural. como viene sosteniendo Luigi Ferrajoli. En este caso se trata de comprender la misma en su complejidad y matices desde nuestra región. se analizan las recientes experiencias constituyentes en América Latina para verificar si efectivamente existe una modificación o innovación. Si en el pensamiento de Ferrajoli y de las tendencias más progresistas del neoconstitucionalismo noratlántico se trata de una discusión al interior de la modernidad y la cultura jurídica occidental. en nuestro contexto debe 21 . Si en el pensamiento de Ferrajoli (1997:931/934) el estatuto de la misma tiene una función crítica al interior de las aporías de la modernidad jurídica y constituye una petición de principio a favor del desarrollo de todas las promesas incumplidas y de las potencialidades emancipadoras de dicha modernidad. sino de forma parcial. en proceso y más allá de Un Canon. Lo que en el discurso garantista y neoconstitucionalista se configura como una crítica emancipatoria. dicho modelo no se realiza en su totalidad. constitucional y social.

En esta mirada se enfatiza el contraste entre un constitucionalismo latinoamericano de contenidos avanzados en el plano de los derechos y la pervivencia de zonas opacas en los estados. consideradas experiencias ejemplares. En consecuencia sostendremos. concepción occidental de la dignidad humana. en su concepción misma frente a la complejidad y diversidad de las sociedades latinoamericanas y sus procesos históricos. Pese a que dialogaremos con estas perspectivas. de la demodiversidad y del interculturalismo. sobre la base del análisis de experiencias recientes de procesos sociales que generaron cambios en el modelo normativo del estado constitucional la posibilidad y necesidad de problematizar algunos de los supuestos básicos del estado constitucional en nuestra región (monismo estatal nacional cultural. caracterizadas por la persistencia de la colonialidad del poder y la articulación subordinada al sistema mundial del capitalismo histórico. sino que el modelo mismo no resulta totalmente adecuado a las peculiaridades de la textura cultural e histórica de América Latina. la concentración de poderes en la institución presidencial que suele encarnar con modalidades delegativas o decisionistas el mando del estado. entendemos que existen también problemas de inadecuación a la realidad regional del modelo básico que usualmente se adopta de estado de derecho y de democracia. con la consiguiente desconfianza frente a la representación y volatilidad de los procesos de legitimación política. Usualmente el diagnóstico sobre este problema se basa en la adopción de un modelo cerrado y acabado de estado de derecho constitucional calcado de la cultura político jurídica demoliberal de las naciones del Norte de Occidente. o en el mejor de los casos más conectados con experiencias ajenas. en un contexto de pauperización para amplios sectores de la región más desigual del planeta. abierta al pluralismo cultural de nuestra región. . haciendo eje. Por ello deberemos realizar un recorrido de doble vía entre contexto histórico cultural y modelo para analizar las peculiaridades de aquél y las inadecuaciones de éste. la ineficacia de los derechos sociales. mucho más que en su puesta en práctica deficiente atribuida a las carencias de nuestro entorno. No es que el modelo no termina de tener eficacia porque existen déficits en la cultura política regional. aplicada a los campos sociojurídicos. principalmente los Estados Unidos y los estados principales de la Unión Europea. Intentamos no repetir la definición de conceptos que aparecen vacíos de contenido frente a las exigencias contextuales. parte de su consideración histórica y contextual. paradigma de los derechos. ambientales.22 La constitución horizontal. pero también de los personalísimos. Con esos fines asumimos los postulados de la perspectiva crítica modernidad/ colonialidad que. Teoría constitucional y giro decolonial darse una crítica que incorpore las herramientas del pluralismo jurídico. igualdad jurídica formal). La relativa (in)eficacia del estado de derecho se debe en parte importante a la implantación de un modelo normativo “externo” de estado constitucional sobrepuesto a relaciones sociales complejas y diversas en América Latina.

debe considerarse como mucho más extensa. en Bolivia y en Ecuador exigen repensar la relación entre democracia y estado constitucional.Introducción 23 El concepto de constitución repensado críticamente y en situación puede partir de las herramientas conceptuales del pensamiento crítico decolonial y la filosofía de la liberación. La intención de este texto no es construir un estudio comparativo del constitucionalismo regional. frecuentemente ese contraste se construye frente a la Constitución Argentina. desde los que funda la legitimidad y validez jurídica de las restantes normas del ordenamiento positivo y orienta la práctica constitucional jurídico política de una comunidad interpretativa. excluidos. no nos privamos de dialogar con las tendencias del constitucionalismo y del neoconstitucionalismo. Hemos dividido este texto en tres partes. los supuestos implícitos de la política: material. consensual y de factibilidad. sus potencialidades y límites desde la perspectiva de nuestra región. desde la diversidad. dialogamos con y analizamos las premisas de los neoconstitucionalismos europeos y estadounidenses. respecto al usual. sus principios y sus valores. de Bolivia. Constitución es derecho sobre el derecho. En la primera realizamos unas aperturas teóricas para repensar la relación entre el modelo de estado constitucional de derecho y el contexto complejo regional. No obstante. Finalmente proponemos unos nuevos criterios que potencialmente pueden resultar más fecundos para pensar las tareas e innovaciones democráticas desde el Sur. En la segunda parte analizamos la relación entre estado de derecho y democracia. abierta a un proceso histórico dado por la tensión entre la clausura totalizadora y su transformación e incluso reemplazo desde la exterioridad de la comunidad crítica de las víctimas que pugnan por nuevas y plurales concepciones de la dignidad humana. Además por ser quien escribe originario de Argentina. mediada por el ejercicio del poder constituyente popular. partiendo de la apertura del derecho al marco . víctimas e invisibilizados. En la tercera parte. tarea que excede las posibilidades del autor. que en el Sur global son aquellos grupos subalternizados sometidos a la herida y diferencia colonial que impugnan. las premisas moderno/coloniales de un constitucionalismo adoptado. la constitución puede verse como subsumiendo analógicamente en sus normas de derechos y obligaciones. ella es un proceso abierto al poder constituyente del pueblo entendido no como cuerpo político abstracto o sinónimo de la comunidad política sino en tanto que plebs. y en algunos tramos de Venezuela. Por el lado de su arquitectónica. comunidad crítica de los oprimidos. Pasamos revista al canon democrático dominante y a sus consecuencias a la hora de pensar los procesos de democratización regionales. normatividad y organización de la voluntad de convivencia consensual y factible de una comunidad política. A continuación. que en el marco del estado plurinacional. Los procesos constituyentes recientes en Venezuela. sino construir un marco comprensivo de los contrastes e innovaciones generales del novísimo constitucionalismo de Ecuador. Desde la crítica.

En nuestra región. Finalmente sacaremos algunas conclusiones acerca del concepto de constitución.24 La constitución horizontal. enfatizamos la importancia de las funciones simbólicas en el plano del derecho constitucional. se verifica una conflictividad ecológica creciente que requiere no solamente vincular el análisis de la constitución como producto cultural con la ecología política sino también con el giro decolonial que plantean los conflictos socio-ambientales enunciados desde los márgenes materiales y simbólicos del sistema mundo moderno/colonial. Teoría constitucional y giro decolonial histórico cultural. Los procesos constituyentes recientes de Bolivia y Ecuador nos proveerán insumos para repensar el modelo de estado constitucional y su vinculación con el contexto social. . en el sistema de los derechos y en la relación entre seres humanos y naturaleza. Nos ocuparemos de los cambios en la forma de estado. de gobierno. afectada por el intercambio desigual de flujos de materiales y energía. Enfatizaremos en torno a las nuevas imágenes rectoras acerca de esta última relación que implican los nuevos textos constitucionales en el marco de una crisis civilizatoria que tiene en la misma una de sus dimensiones fundamentales del malestar sociocultural contemporáneo.

La crítica a la colonialidad epistémica en dicho paradigma desde la diferencia colonial constituye los lugares de enunciación de esa interpelación que busca abrir los derechos humanos a una genuina interculturalidad para dar cabida al diálogo entre plurales formas (iguales y a la vez diversas). . del pluralismo jurídico en el entendimiento que el mismo es más adecuado para la comprensión de los campos sociojurídicos de nuestras sociedades pluriculturales y postcoloniales. buscó las inadecuaciones a un modelo adoptado “a priori” desde la teoría europea y noroccidental. Esta búsqueda de nuevas herramientas teóricas críticas y contextuales a nuestra realidad parte de la sospecha de que durante mucho tiempo el análisis constitucional del estado de derecho en nuestra región. por otra debe ser interpelado críticamente en su pretensión de equiparar su localismo globalizado con la universalidad. como la constitución social de Querétaro de 1917. exploramos la pertinencia del proyecto modernidad/ colonialidad. con excepciones importantes pero escasas. de una comprensión narrativa del derecho que completa el dominante paradigma analítico positivista acrítico en la teoría. la enseñanza y el sentido común de los juristas. en este “extremo occidente” que es América Latina. cuyas categorías de análisis utilizaremos especialmente en la tercera y última parte. o el desarrollo temprano del juicio de amparo en la constitución mexicana de 1857. El paradigma occidental de los derechos humanos si por una parte es portador de las promesas del discurso jurídico y moral de la modernidad. de entender la dignidad humana.PRIMERA PARTE Como marco teórico.

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2. 1. Entonces la hipótesis de la constitución conjunta e inescindible de la modernidad temprana y del primer colonialismo es fundante para estas perspectivas (Dussel. política al resto del mundo. y el papel de las relaciones económicas de explotación y dominación entre esas zonas que jugaron un rol fundamental en tal estructuración.Su diagnóstico acerca de los orígenes de la modernidad que fechan en 1492 con la invasión y conquista de lo que hoy llamamos América.La dominación de otros y la subalternización de sus formas de conocimiento aparecen entonces de forma inevitable como la otra cara. 27 .De esta manera. NARRATIVIDAD DEL DERECHO Y PLURALISMO JURÍDICO 1. La perspectiva de análisis modernidad/colonialidad La perspectiva o proyecto de investigación modernidad/ colonialidad reúne a una serie de pensadores de distintas áreas de las ciencias sociales provenientes de los Estados Unidos y América Latina que. económica. quienes adscriben al proyecto modernidad/colonialidad toman una verdadera perspectiva mundial acerca de la modernidad.. Inglaterra) no hubieran podido formar primero un sistema interestatal ni disputarse la hegemonía de la economía mundo capitalista naciente. 1996:489/490 y ss.. Holanda. De aquí surgen una serie de corolarios comunes: 1. que cuestiona las narrativas dominantes basadas en la idea de su genésis intraeuropea y su pretendido difusionismo a partir de Europa Occidental tomada como “punto cero” de su expansión cultural.. 4. Sin este proceso histórico y la emergencia del “circuito comercial del Atlántico”.Este proceso de emergencia del tándem modernidad/colonialidad puede entenderse también en términos de Wallerstein como la constitución del Sistema/Mundo.. 3. comparten sin embargo. No existe modernidad sin colonialidad. (Wallerstein. del saber y del poder. en su diversidad y matices. 5.La consecuente crítica del eurocentrismo como forma hegemónica de conocimiento del proceso modernidad/colonialidad. o el lado oscuro de la modernidad en forma de la colonialidad del ser. Francia. con la consiguiente jerarquización de sus zonas en Centro/Semiperiferia/ Periferia.CAPÍTULO PRIMERO APERTURAS TEÓRICAS: PERSPECTIVA MODERNIDAD/COLONIALIDAD. los estados europeo occidentales (Portugal. España. una serie de notas básicas comunes. 2007)..).

formas de saber y de ver el mundo que se plantean desde los márgenes del sistema mundo moderno/colonial. que tienen su origen frecuentemente en los conflictos sociales al interior de las sociedades noratlánticas o entre las naciones de ese espacio geopolítico y geocultural. los conflictos socioambientales o los conflictos socioculturales que hacen a la presencia de minorías sociales culturales en los estados noratlánticos. La modernidad se basa en un proceso de violencia (acumulación originaria del capital) y de clasificación de las poblaciones del mundo con el surgimiento de la idea moderna de raza (Quijano).La diferencia entre conflictos de emancipación y conflictos de liberación. por los grupos subalternizados y su práctica política. con matices disciplinarios y de perspectivas. Ej. énfasis en diversos aspectos: a) desde la filosofía de la liberación. es sobre todo analítica. en un proceso de control global de las distintas formas de trabajo. 4. afirmación de la alteridad desde la exterioridad en la contradicción totalidad-alteridad). etc.. las luchas de liberación. Enrique Dussel ha hecho eje en el tema de las falacias eurocéntricas a la hora de explicar la Modernidad. Los primeros son aquellos que se dan al interior de las formas epistémicas. ya que en la práctica los conflictos de emancipación y de liberación se dan frecuentemente mezclados. que está en el origen del racismo moderno.. 5. Esta distinción sin embargo. b) Por su parte. De ahí la especial atención que le dedican quienes se articulan en el proyecto modernidad/colonialidad a los conflictos que se producen en los márgenes.) ha mostrado cómo la dimensión de colonialidad del poder moderno se ejerció y se ejerce a través de las formas de clasificación de los grupos por medio de una división jerárquica de sus posiciones sociales en función del color de su piel. las disputas por la hegemonía del sistema/mundo o el conflicto entre clases sociales (burguesía y proletariado). como por ej. se han puesto desde los críticos que se pueden considerar enlazados por su común afirmación de los supuestos básicos de la perspectiva modernidad/colonialidad.28 La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial 2. Aníbal Quijano (2000: 201 y ss.La diferencia colonial lleva a los conflictos de liberación. a las formas de conocimiento o epistemologías fronterizas. la conformación del Sistema/mundo moderno/colonial a través de procesos de profunda violencia que deben ser pensados a partir de una filosofía y de una ética contextualizada en América Latina y desde las víctimas (2007: 11/13). 3.. la historia pretendidamente “universal” basada en la centralidad del eje Grecia/Roma/Cristianismo/Modernidad.Así. culturales y políticas eurocentradas. las clases sociales y el género toman entonces . Las jerarquías modernas construidas sobre la base de la raza. (negación de la negación del otro. Las luchas de las comunidades originarias o campesinas. así como la función de esta clasificación que supone formas de control global del trabajo y su subordinación al engranaje mayor de la acumulación de capital hecha posible por la conformación del circuito comercial del Atlántico a partir de los siglos XV/XVI.

No se trata de volver a esencias o conservar purezas incontaminadas. sino las alternativas. “Diversalidad” (Mignolo. las sociedades multiculturales.En todo caso la alteridad radical permite pensar otras epistemes y otros mundos. 8.. supersticiosas. 1998: 51/52). de la colonialidad del saber. redistribución e institucionalización (como lo muestran los recientes procesos de lucha en nuestra región.Aperturas teóricas 29 su función y sentido como vectores de dominación y explotación en el sistema mundo moderno/colonial. el conjunto de autores que podemos ubicar en lo que ha dado en llamarse “el giro decolonial” (Walter Mignolo. Santiago Castro Gómez. de las historias locales que pugnan por superar su afectación por la expansión occidental. pero especialmente los de Bolivia y de Ecuador. es decir. el remapeo de las tendencias globales. para plantear proyectos alternativos. Nelson Maldonado Torres. 2007. el carácter mundial del proyecto moderno eurocéntrico no deja intocada a la alteridad. ya que contienen elementos simbólicos para impugnar desde los márgenes. (Castro Gómez y Grosfoguel. para seguir los usos posibles. 2001. La diversidad potencial de la mundialización que se construye desde múltiples voces. que incluso logran cambiar la forma del . se han preocupado por las dimensiones ontológicas y epistemológicas. A esta posibilidad de pensar un mundo donde quepan muchas mundos se la puede denominar de diversas formas: “Transmodernidad” (Dussel. Todos neologismos que surgen en el seno de la perspectiva modernidad/colonialidad para oponerse al universalismo a priori y abstracto de las formas de conocimiento y cultura eurocéntricas. 2007:100). entre otros). del ser y de la cultura en general. Ramón Grosfoguel. desde la diferencia colonial. historias y proyectos locales. 2001: 34). “Pluriversalidad” (Sánchez Rubio. No habría LA alternativa. 2007). 6. tradicionales son revalorizadas en esta perspectiva. que requiere su transferencia. La colonialidad sería al mismo tiempo el lugar de enunciación de las cegueras del proyecto moderno y de la posibilidad de la pluriversalidad. ha señalado como esta dimensión de colonialidad ha arraigado capilarmente en las formas de la intersubjetividad y dimensiones relacionadas: el imaginario social. toma aquí desde la diferencia colonial un carácter diverso a las discusiones políticamente correctas de la academia europea y norteamericana. pensamiento y voz únicos. Mignolo. la memoria histórica y las formas de conocimiento. de identificación y de cultura que han sido subalternizadas como folklóricas.La cuestión del pluralismo cultural.. empezando por el del zapatismo. se confronta con la globalización que es homogeneidad.. c) Más recientemente. Se trata de recentrar la comprensión en y a partir de las historias locales. Se trata principalmente de una cuestión de poder. Maldonado Torres. El propio Quijano en desarrollos muy importantes que aquí apenas podemos reflejar de forma introductoria para enmarcar teóricamente las cuestiones de este texto. Jugándose por tanto también la posibilidad de las liberaciones o el giro decolonial en el espacio de la intersubjetividad (2001b). otros mundos posibles. Las formas de conocimiento. 7.

o por simple deriva narrativa frente al derecho positivo institucionalizado y soportado por el estado.30 La constitución horizontal. Como sostiene Robert Cover. sus propias interpretaciones y prescripciones. Vistas así las cosas. Teoría constitucional y giro decolonial estado e incluirla en sus nuevas constituciones. memoria e identidad. etc…) son portadores de una prescriptividad en el nivel ético. Como sostiene François Ost (2005:24) es necesario pensar el derecho desde el fondo común de la narratividad social. literatura. En las sociedades pluralistas los distintos grupos sociales pueden ser entendidos como “comunidades nómicas” construyendo por historia. un mensaje moral” (Cover. Y toda narración exige imperiosamente un sentido prescriptivo. Toda constitución tiene una épica. arte. entre otros aspectos innovadores de este novísimo constitucionalismo regional de contenidos “decoloniales”). a quien también podemos ubicar en esta comprensión narrativa del derecho. un comienzo y un final. Como partimos de la base que los problemas de relativa ineficacia del mismo tienen que ver no tanto y no solamente con problemas de subdesarrollo o particularismo cultural de nuestras sociedades de América Latina. Al revés de lo que propone el paradigma positivista analítico que pretende delimitar y clausurar un ámbito del derecho como lenguaje técnico formalizado. sistema autopoyético. sino también con la relativa inadecuación del modelo mismo. y se transforma en un mundo en que vivimos. Por el contrario. tenemos que preguntarnos por el paradigma implícito acerca del derecho que acompaña a tal estado de derecho. es . el derecho contado es abierto o heteropoyético siempre relacional a unas imágenes históricas que la sociedad tiene de sí misma y que contienen en su narratividad prescripciones a la espera de forma normativa. Las expresiones de dicha narratividad que informa la identidad histórica de toda sociedad. una explicación y un propósito. A ese mundo normativo tramado por narrativas y prescripciones. “Ningún conjunto de instituciones o preceptos legales existe sin narraciones que lo sitúen y le den significado. Cuando se lo entiende en el contexto de las narraciones que le dan sentido. productos de toda cultura (mitos. es posible y necesario en una indagación sobre las inadecuaciones del modelo estado de derecho constitucional a la diversidad sociocultural de las formaciones políticas de nuestra región. 2002: 15/16). todo decálogo tiene una Escritura. jerarquía y cierre separado abismalmente de su contexto. 2. En este mundo normativo. Cover lo denomina nomos. el derecho y la narración están relacionados inseparablemente. Todo precepto legal exige ser situado dentro de un discurso. tener una historia y un destino. la historia en tanto relato socialmente construido y transmitido por una sociedad acerca de su devenir. Del derecho monista analizado al derecho pluralista contado A continuación. La formalización de sistemas normativos morales y jurídicos positivos hunde sus raíces en esa fuente cuya trama común es el lenguaje. pensar cuál es la comprensión implícita operante acerca del derecho que acompaña esa relativa inconsistencia o externalidad del modelo. el derecho deja de ser un mero sistema de reglas a ser observadas. religiones.

para empezar por un análisis del sesgo del paradigma jurídico dominante adoptado en la comprensión del derecho corriente. presumiblemente se construirá sobre premisas epistemológicas coherentes con tal carácter moderno/colonial. informales. El derecho moderno/ colonial también está preñado de esa dimensión simbólica como todo producto cultural en tanto ella es tributaria de las dimensiones básicas de la intersubjetividad que está compuesta por la memoria histórica. su componente jurídico. Esto es importante para nuestra investigación. El significado del derecho está determinado por nuestros compromisos interpretativos y muchas de nuestras acciones sólo pueden ser entendidas en relación a la normatividad.Aperturas teóricas 31 evidente que en el paradigma dominante el “significado” del derecho. sistema. el estado o Dios. Al mismo tiempo estas características ocultarán el carácter sobreimpuesto y sobreactuado de tal derecho sobre otras formas de normatividad social en el plano moral y en el jurídico. El derecho analizado moderno/colonial participa entonces de este mito del conocimiento científico de construirse a partir de una diferencia abismal con otras formas de saber a las que se les imputan la densidad simbólica como residuo no contemporáneo y externo al núcleo de racionalidad occidental. propias del pluralismo de sociedades postcoloniales. tiene que ver con una construcción con pretensión de modernidad pero que es ciega a la colonialidad. el imaginario social y las perspectivas de conocimiento (Quijano. Pero esos preceptos y principios normativos no se reducen a la imperatividad de las exigencias de la sociedad. cierre abismal. el soberano. controlar u obtener beneficios de la conducta de esos funcionarios al aplicar preceptos jurídicos. el derecho como lenguaje normativo del poder estatal. el pueblo. Operará también al interior del discurso y prácticas jurídicas dominantes la pretensión moderna de unidad o monismo. 2001b). el problema de la hermenéutica o de la interpretación jurídica. se reduce a un problema bastante estrecho. ya que si la relativa inconsistencia del modelo de estado constitucional adoptado. Son también signos a través de los cuales nos integramos en una comunidad y nos comunicamos con otras personas y grupos. saber y lenguaje técnico especializado respecto a formas de normatividad consuetudinarias. (2002:18). medio de organización apoyado en última instancia en la pretensión legítima y legal de violencia. La separación de derecho y simbolismo cultural en forma de reglas jurídicas analizables e interpretables lógicamente en forma técnica es un sesgo pretencioso de la ciencia jurídica contemporánea que resulta difícil de sostener más allá de su prestigio hegemónico en los círculos académicos. Cuestiones que analizaremos un poco más adelante. es decir. de textura simbólica densa por su parcial indistinción de narrativas propias de la pluralidad de culturas. que confronta a funcionarios y a aquellos que buscan predecir. pero también atravesadas por la complejidad de las cadenas normativas del pluralismo jurídico de la globalización. .

que llamaremos del “derecho narrado o contado” (Ost. Con ese fin recorremos a continuación las principales distinciones entre uno y otro paradigma. sino a mostrar por contraste su inadecuación parcial a las nuevas situaciones que concitan la atención de la teoría constitucional y el neoconstitucionalismo regional y a completarlo. aunque también impregna el sentido común de los juristas e informa.32 La constitución horizontal. sensible a la pertenencia del derecho al dominio de la narratividad social. a sus formas de eticidad y a las valoraciones morales históricas de sociedades plurales. los tribunales. como las innovaciones y complejidades que plantean los procesos recientes del neoconstitucionalismo regional en su apertura y pluralismo cultural. El derecho narrado. Teoría constitucional y giro decolonial Es posible entonces contraponer al paradigma dominante. cultural. etc. cuya línea de separación abismal levanta una frontera o muralla. Por un lado están los hechos. el hecho y el derecho. Tanto la imputación de consecuencias jurídicas como la formalización técnica del lenguaje a la hora de describir hechos operan en el terreno normativo como externo o separado de los hechos de conducta. . y que sintéticamente se autocomprende reflexivamente a través de las teorías positivistas y analíticas acerca del derecho. o en la iusfilosofía analítica el trabajo sobre la precisión técnica del lenguaje jurídico formalizado. una forma alternativa de comprensión que vendría no a negar al primero. desiguales y complejas desde donde esperamos estar mejor pertrechados para comprender tanto los límites del modelo de estado constitucional en su pretendido “cierre jurídico monista”. De ahí la búsqueda de métodos que respondan a esa escisión entre la perspectiva interna y la perspectiva externa como el estudio de la causalidad y la imputación en Hans Kelsen. no sólo entre el dominio de lo jurídico y el resto de los campos sociales: económico. a’) El derecho contado deberá entonces partir de la constatación que el hecho está siempre penetrado de significaciones más o menos valorizadas. que con François Ost podemos llamar del “derecho analizado”. por lo tanto. sino fundamentalmente en la comprensión del derecho como pura normatividad. 2005:41). El hecho no se produce a la espera de atribución de significados ni de imputación de consecuencias jurídicas por su calificación técnica a través del lenguaje especializado . sus prácticas cotidianas en el ejercicio profesional. político. con la idea de que a veces estas distinciones marcan contradicciones y otras la necesidad de completar o complementar ambos: a) El derecho analizado parte del dogma del dualismo irreductible entre el ser y el deber ser. El derecho analizado sería entonces la comprensión dominante en la enseñanza y en las prácticas de los operadores jurídicos especializados vinculados al estado y al mercado. etc. por el otro las normas que les imputan consecuencias en el plano del deber ser y los describen de forma técnico jurídica precisa. al legislar. sería una comprensión alternativa y complementaria de la anterior. por su parte.

Kelsen debió reconocer que era más apropiado considerar a esta norma fundamental como una “ficción” de acuerdo a la filosofía del “como sí” de Vaihinger. la validación de una norma sólo puede provenir de otra norma. que es fundamento de validez de todas las normas inferiores pero ella misma no tiene una norma superior que la fundamente y por eso es una hipótesis científica o supuesto de conocimiento necesario. de hacer cosas con palabras. “Es la afirmación sobre la validez de una norma que debe ser presupuesta en el pensamiento de un hombre creyente para fundamentar la validez de las normas de la moral religiosa…No es una norma positiva sino una norma presupuesta en el pensamiento de un hombre creyente” (1994:82). fundante o básica. preguntándose porqué en teología hay que obedecer los mandatos de Dios. se puede hacer valer. por consiguiente. como ya había hecho en escritos anteriores por otra parte. debe ser expresión de un acto de voluntad: “En contra de la suposición de una norma establecida no por un acto real de voluntad sino presupuesta solamente en el pensamiento jurídico. Análogamente. . el derecho tiene performatividad. fundamento de validez del conjunto de las normas del ordenamiento jurídico positivo.). (Kelsen. que una norma puede constituir únicamente el sentido de un acto de voluntad. En esta dinámica de derivación lógico normativa a medida que vamos ascendiendo en generalidad y abstracción el “hedor” político moral se hace difícil de simular. sino “supuesta”. cuyo acto de voluntad –fingido– encuentra su sentido en la norma básica”… “Con ello la norma básica se torna en genuina ficción… una ficción es el recurso de que se vale el pensamiento cuando no logra alcanzar su objetivo con el material dado…se diferencia de una hipótesis por el hecho de que la acompaña. la conciencia de que no corresponde a la realidad” (1984:86). la norma fundamental. es capaz de crear sus propios hechos. 1994:85/86). pero en aras de la depuración metódica y de la coherencia de la autocomprensión jurídica moderna es posible recurrir a la hipótesis científica de una norma fundamental no puesta. Como se ha destacado (Ost y Van der Kerchove.Aperturas teóricas 33 del derecho. o debería acompañarla. b) En el derecho analizado. Por otro lado. Explícitamente Kelsen desarrolla un paralelo con la cuestión teológica. Kelsen admite que una norma para ser tal no puede ser apenas pensada. 2006:72 y ss. existe analogía con el argumento escolástico medieval enderezado a probar racionalmente la existencia de Dios: todo lo que existe tiene que tener una causa que le dé existencia y como no puede admitirse una serie indefinida de causas segundas es necesario llegar a una causa primera que existe y no sea causada. Pero un poco más adelante en este mismo y sorprendente texto. el hecho ya siempre viene preñado de significaciones y valoraciones. Al final de su vida. Sobre esta peculiaridad abundaremos en c’. no de un acto de pensamiento…Se puede hacer frente a esta objeción solamente reconociendo que junto a la norma básica pensada también debe ser pensada una autoridad imaginaria. El jurista austríaco responde que la única respuesta posible es que se presupone que los creyentes deben conformarse a los mandatos de Dios.

Entre la descripción y la prescripción moral o jurídica formalizada actúa la narración. como vimos. muerte. Estos mitos establecen paradigmas de comportamiento: crean relaciones entre el mundo normativo y el material. (Marí. el “patrimonio”. entre las limitaciones de la realidad y las demandas de una ética” (2002: 22). parte constitutiva de un complejo mundo normativo. Las normas jurídicas arrastran en su “vida”: fuentes. “Una tradición legal es. los “inmuebles por accesión”. termina afectando la propia pretensión de pureza al fundar la validez del ordenamiento jurídico en el orden de lo ficticio o ficcional de una norma que no es tal. produce estados de cosas y cambios en los estados jurídicos de las personas que inciden en sus derechos y obligaciones y por lo tanto en sus capacidades y posibilidades de hacer o no hacer. En el derecho contado decir es hacer porque el derecho es un lenguaje de fuerte performatividad. emanada a su vez de una autoridad imaginaria. creación. Como sostiene Cover. La tradición no sólo incluye un corpus iuris. las “personas jurídicas o morales”. c’) El derecho contado completa esta perspectiva al resaltar la capacidad de nominar. 1994: 19/20). que buscaba salvar la función de la norma fundante o básica en la teoría del derecho. interpretación. como vimos. Teoría constitucional y giro decolonial Pero esta transformación radical. sino también un lenguaje y un mythos –narraciones en la que sitúan al corpus iuris quienes expresan su voluntad a través de él–. aplicación. histórica y culturalmente enraizada desde su narratividad. De ahí lo inconsistente de estudiar el derecho con pretensión de pureza siendo que se trata de una práctica constitutivamente impura social. en el propio autor de la “Teoría Pura del Derecho”. mitos y ficciones que muchas veces pueden tener un carácter fundador y fundamentador. entonces. c) El derecho analizado pretende entonces apoyarse para aplicar y seguir sus normas en hechos empíricos debidamente establecidos por medios de prueba fácticos en cuanto a la verdad de los mismos. b’) El derecho contado. prohíben o permiten conductas o comportamientos. recurriendo a la utilización de ficciones. formalización. esas narraciones. lo considera (al derecho) abierto a las narraciones. Como parte de la pertenencia al fondo social común del lenguaje. se desacopla de esta problemática filosófica y epistemológicamente embarazosa. que sin embargo usualmente pasa desapercibida para los remanentes seguidores del positivismo kelseniano. que surge sólo si se fuerza una depuración metódica que termina no siendo tal. Incluso. Derecho e imaginario social son una amalgama indisoluble. de infundir sus posibles a lo real. d) El derecho analizado establece frente a los “hechos empíricos” las normas que declinan las distintas modalidades de imperatividad: obligan. . Como por ej.34 La constitución horizontal.

Vivir en un mundo legal “requiere que uno integre no sólo el “ ser” y el “deber ser”. que aporta el contexto para ese comportamiento. La inteligibilidad del comportamiento normativo es inherente al carácter comunitario de la narración. como a nuestras visiones de estados de cosas alternativos. Toda una tradición de positivismo jurídico que considera la imperatividad como una de las cualidades del derecho se desprende de y remonta a la famosa sentencia de Hobbes (2007): “auctoritas non veritas facit legem”. Ahora bien. etc. f) El derecho analizado concibe el razonamiento jurídico según el modelo deductivo del silogismo lógico con el fin de subsumir los hechos en el derecho. del mismo modo que las reglas del juego crean la posibilidad misma de jugar. fijan sus objetivos. definir. 2006). un código propio de la autonomía del sistema jurídico sintomático de civiliza- . supone la aplicación de la voluntad humana tanto a un estado de cosas existente. Searle) completa enfatizando la importancia que tienen para la vida social y jurídica las normas constitutivas que no se limitan a reglar comportamientos ya existentes. Los roles o papeles que asumimos se tornan previsibles o funcionales a expectativas regularizadas socialmente en la medida en que se inscriben dentro de un guión común. Estas normas prescriben trayectorias que dejan a los actores gran parte de improvisación y muchas veces requieren de ellos que acuerden “entrar en el juego” (Austin. siguiendo el objetivo de la coherencia lógica. Por lo tanto ordenar será igual a nombrar. a construir. clasificar. jerarquizar. Ordenar aquí es sinónimo de mandar. prescribir conductas. e) El derecho analizado tiende a enfatizar por lo tanto la imperatividad de las normas jurídicas. el “deber ser”. los códigos que relacionan nuestros sistemas normativos con nuestras construcciones de la realidad y nuestras visiones acerca lo que el mundo podría ser son narrativos. Son normas que producen instituciones. un nomos. nos permite separar la realidad de nuestras visiones y nos rescata de las construcciones mentales de excesiva deriva que colisionan con la realidad histórica. sino que constituyen los comportamientos por ellas buscados. influido por la teoría de los actos de lenguaje (Austin.Aperturas teóricas 35 d’) El derecho contado. Nominar en definitiva la realidad al mismo tiempo que se la construye. El derecho moderno/colonial como discurso con pretensión de sistematicidad y coherencia lógica sería así una diferenciación. y el “podría ser”. en tanto mundo de derecho. Por eso mismo. que afecta el curso de los mundos vitales a través del espacio normativo. los esquemas a los que hay que conformarse para tener eficacia jurídica. e’) El derecho contado en cambio al subrayar la productividad instituyente del discurso jurídico considera la imperatividad del derecho desde esta perspectiva que lo hace capaz de producir realidad. El derecho es una fuerza por la que nuestras palabras ejercen influencia sobre otros. Al mismo tiempo. sino el “ser”.

modernas o “atrasadas”. estamos habilitados a pensar que esta función puede adoptar una pluralidad de formas sociales más allá del formato del derecho moderno/occidental que reclama como esenciales a lo jurídico las notas de diferenciación burocrática. y en especial la costumbre. Si siguiendo a Sousa Santos (2009:54). En opinión de Bentham la costumbre “es para los brutos”. Otras formas de derecho.36 La constitución horizontal. De esta forma las tres notas estructurales que Santos atribuye al derecho: retórica. Bentham. ambos rasgos propios de la “sociedad civil” o de las naciones civilizadas. en su amplia variabilidad histórica y cultural.…en un grupo determinado y que contribuye a la creación. al que contraponía con las reglas que se basan en la “costumbre bruta” a las que consideraba “producciones monstruosas o rudas de un intelecto infantil o imbécil” (Fitzpatrick. y el componente retórico reducido a un discurso técnico formal diferenciado del fondo social común del lenguaje. privilegiando lo que se llamaba el “espíritu” o la “idea” del derecho. mientras que la ley “es propia de las naciones civilizadas”. o lo que venimos llamando la narratividad abierta al fondo común del lenguaje y del simbolismo. retórica y tópica de las discusiones jurídicas. hacia los dos últimos componentes a través de la diferenciación estatal de burocracia y administración de la coacción. las plurales formas de derecho se ven reducidas a costumbre y son definidas por sus carencias en relación al derecho moderno/colonial. Teoría constitucional y giro decolonial ción por oposición a formas culturales menos complejas y desarrolladas. enlaza estas dimensiones . En la misma línea Austin contrastaba el derecho como producto positivo de la voluntad. De esta forma. En ese sentido. f ’) El derecho contado. Blackstone. en su versión hegemónica moderna/colonial aparecen fuertemente sesgadas y reducidas. por lo tanto pre. prioriza lo que Santos llama el componente estructural retórico del derecho. De esta manera. Locke. es decir. podemos caracterizar genéricamente el derecho como “un cuerpo de procedimientos regularizados y estándares normativos que se considera exigible. burocracia y violencia (2009:55). también burocráticamente.1998:63). lenguaje técnico formalizado y especialmente imperatividad en última instancia violenta aplicadas por agencias especializadas. es heredero de una narrativa moderna/colonial que se remonta a Hobbes. que consideran que la superación del salvajismo o estado natural tiene que ver con la adopción de un sistema de leyes escritas permanentes correspondientes a un sistema de autoridad. prevención y resolución de disputas a través de discursos argumentativos unidos a la amenaza”. prioriza la coherencia narrativa y evidencia la importancia de la interpretación de los textos y de la naturaleza argumentativa. Austin. se ven reducidas a una categoría periférica que se sitúa en oposición al derecho a través de su asociación con lo salvaje y con esos remanentes en pequeña escala de un pasado recalcitrante que aún está por transformarse en modernidad. que alcanza tanto a la descripción de los hechos como a los argumentos.

una de las narrativas eje que acompaño la constitucionalización fue la necesidad de la construcción de la nación en el camino del progreso y de la civilización. g) El derecho analizado tiene una subjetividad implícita sobre la que trabaja sus supuestos y categorías. donde incluso las constituciones más recientes abren la puerta. en el constitucionalismo liberal del siglo XIX en nuestra región. Más aún los legisladores ponen en liza al discutir una ley diversas argumentaciones que no pueden separarse de una comprensión histórica y cultural vinculada a las narrativas acerca de los problemas y los fines que la legislación debe solucionar y promover.Aperturas teóricas 37 fácticas y normativas en los procesos jurídicos. que pese a su complejidad. Por ejemplo. Incluso cuando se adoptan soluciones e ingenierías institucionales de importación. etc. como en los estados de nuestra región. antes de . que entiende al derecho y la teoría constitucional como ciencia de la cultura. 2001). En tanto producto cultural del ámbito occidental moderno/colonial el derecho analizado construye sobre la figura del sujeto y de sus derechos subjetivos derivada de la narrativa iusnaturalista racional. Esas narrativas a comparar. Generalmente el trabajo sobre las normas positivas o sobre la corrección técnica del lenguaje jurídico deja entre paréntesis u omite considerar filosóficamente el problema de la subjetividad que está detrás de sus construcciones. que los hombres. diversidad y trayectoria histórica dilatada entre los siglos XVII y XIX puede caracterizarse a través de dos notas comunes: Una. la naturaleza. respectivamente. 2002: 200). De hecho. eventualmente a componer o escoger en la actividad interpretativa y creadora del derecho toma sus tópicos de las imaginarios sociales y de las imágenes rectoras acerca del mundo. Esta comprensión resulta aún más importante en contextos de pluralismo cultural y jurídico donde el derecho debería trabajar a partir de narrativas diversas de gran densidad. Peter Häberle. la ciudadanía. como desarrollaremos más adelante. la democracia. como frecuentemente ha sucedido en el constitucionalismo regional. Los constituyentes que crean una constitución no lo hacen de la nada sino en un contexto histórico político de argumentación que remite a las narraciones en liza acerca de la nación. el estado. El juez en definitiva articula al dictar sentencia el relato de los hechos con los modelos narrativos que le ofrece el derecho. cuando no reconocen explícitamente. los seres humanos. el pueblo. no se puede omitir la carga de construir una discursividad fundamentadora que construye una cierta narrativa justificadora acerca de la conveniencia. etc. las necesidades sociales organizativas. Ese trabajo entre relatos es potencialmente muy fecundo allí donde se va imponiendo la necesidad de una hermenéutica intercultural y pluritópica (Sousa Santos. propone el trabajo interpretativo que conecta derecho y moralidad social a partir de las imágenes rectoras constitucionalizadas (Häberle. el pluralismo jurídico. los fines del estado.

Lo privado como fundamento. 2010:29). incluso de la racionalidad adecuada y de la subjetividad misma. (2010: . por otra parte. el paso asegurador y perfeccionador del estado de naturaleza y sus derechos naturales al estado o sociedad política a través de un pacto en el que participan esos individuos. “Se entiende que la propiedad es el apoyo del hombre que la necesita para desarrollarse como tal y a la vez. por lo que la propiedad demanda de manera necesaria un poder adecuado que garantice su conservación despliegue y disfrute (el ámbito de lo público)…en el que. en el segundo al ser protagonista de la sociedad política o estado moderno/colonial en tanto constructo por medio de acuerdo voluntario del conjunto de los sujetos y con el fin de asegurar esas libertades y derechos. Dos. Porque la primera propiedad que el hombre tiene es la de sí mismo. la propiedad es la extensión de la personalidad. 2001: 108/109). conflicto o imposición. un principio básico y determinante de organización social. De donde surgen las categorías moderno/coloniales peculiares de la cultura política occidental: lo público y lo privado y una subjetividad que se construye sobre la relación entre ambas (Cabo Martín. están en la base del derecho privado y del derecho público moderno/colonial a través del derecho civil y del constitucionalismo respectivamente. sino toda una configuración jurídica. La propiedad privada naturalizada después de un proceso histórico de recepción y refuncionalización de la propiedad del derecho romano va a ser no apenas un derecho. es decir la forma institucionalizada y positivizada de los derechos y libertades subjetivas y lo público como su aseguramiento y marco de garantías. está la exigencia de protegerla. es decir. Teoría constitucional y giro decolonial constituirse en sociedad políticamente organizada viven en un “estado de naturaleza” del que surgen “derechos naturales” supuestos sin que sean objeto de ningún tipo de aprendizaje. De esta forma la subjetividad y sus derechos subjetivos. el protagonista debe ser el hombre propietario porque sólo él tiene los conocimientos (que sólo los recursos económicos pueden adquirir) y el interés para conseguir su funcionamiento adecuado” (2010:30). el protagonista es el “sujeto”: en el primer caso porque es señor de un ámbito de objetos naturales y artificiales que se determina a través de sus derechos “naturales” especialmente de propiedad y de intercambio contractual. A través de estas retóricas se naturalizan en la práctica instituciones históricas propias de la peculiaridad cultural de la sociedad moderna/colonial como la propiedad privada derivada del trabajo que modifica la naturaleza. junto a la racionalidad propia y funcional de y a la sociedad del capitalismo.38 La constitución horizontal. su trabajo…Pero además inscrito en la propiedad . la acumulación e intercambio de sus productos por medio de la moneda y los contratos incluso entre individuos fácticamente desiguales (Capella. En este par de elementos comunes básicos de la narrativa iusnaturalista racional. El sujeto y sus derechos subjetivos entonces como protagonista del ámbito privado y del público es individuo propietario. en su fase concurrencial primero.

el homo oeconomicus de la teoría económica que busca siempre maximizar su satisfacción. a un “consenso superpuesto” acerca de los principios de justicia se llega sólo reconstructivamente. ni dejar de reconstruir sus trayectorias narrativas como comprensión de los cambios históricos. por ejemplo. se caracteriza también por una concepción utilitarista e instrumental de lo racional. Al mostrar la relación entre subjetividad. no puede desentenderse de los sujetos que actúan en las narraciones culturales. Es decir. Como puede admitir subjetividades diversas en su diferencia constitutiva. de pertenencia o de ruptura con las significaciones imaginarias instituidas e instituyentes de . g´) El derecho contado al hacer explícita su referencia cultural-narrativa. en el lenguaje de Cover. En ambos casos. La dogmática jurídica alemana operó la jurifidicación de la relación entre estado y sujetos. el macrosujeto estado y los individuos portadores de derechos subjetivos han sido abstraídos en un grado tan alto. de sus intereses. establecer reglas justas para acceder a los “bienes primarios”. invisibilizadas. o incluso a otras formas de comprender la dignidad humana que no se enuncian en el lenguaje jurídico institucional de lo que la cultura occidental denomina como tales derechos humanos. reprimidas y/o posibles. o el homo politicus de la teoría política “rawlsoniana” que busca autointeresadamente en una situación ficticia e hipotética de velo de la ignorancia donde desconoce su fortuna en la vida. al tratar a aquél como persona jurídica y a estos como sujetos de derecho.Aperturas teóricas 39 36/37). su pertenencia a “comunidades nómicas”. colectivas. sin pretender homogeneizarlas a partir de un criterio de equivalencia o igualdad abstractas. de satisfacción de la necesidad de identificación. puede poner en crisis la relación hegemónica entre sujetos y normas al mostrar trayectorias narrativas diversas. En todo caso. resulta más apropiado para contextos de pluralismo cultural y para ampliar la comprensión de los derechos humanos a sus dimensiones culturales. Se inscribe inercialmente en esa tendencia de explicación de lo social en términos de búsqueda. h’) El derecho contado completa enfatizando que el derecho no es sólo vehículo de pretensiones estratégicas sino que juega también en los procesos de identificación simbólica. la justicia como equidad surge del autointerés de los sujetos y no de un sentido moral de justicia compartido. partiendo de aquello que individuos primariamente autointeresados compartirían. h) El derecho analizado. por los actores. por lo tanto. narraciones sociales y normatividad social. que generalmente se trabaja el material normativo y su lenguaje dando como supuestos ya siempre en forma aproblemática el enunciador y destinatarios del mismo. y la teoría pura culminó el desvanecimiento del sujeto en el discurso jurídico positivista al tratar al primero como imputador y a los segundos como destinatarios o centros de imputación normativa.

aunque sea para trascenderlas. pobreza y desindustrialización de mi país entre 1976 y 1983. en América Latina fue funcional al autoritarismo y a lo que ahora llamo colonialidad del poder. Un estado dado del sistema jurídico sucede a otro como imágenes estáticas. la situación originaria de Rawls. ni en la situación ideal de comunicación. por ejemplo. ni en la situación originaria. al reconstruir las trayectorias narrativas permite incorporar el proceso histórico a la comprensión del derecho. En la realidad histórica difícilmente los sujetos sociales pueden evitar partir. endeudamiento externo. El derecho juega tanto un papel simbólico como uno pedagógico en la narración. era el “cambio de la norma fundamental”. diapositivas que van pasando sin que se explique la secuencia de la historia. Teoría constitucional y giro decolonial una sociedad. Todavía guardo el recuerdo amargo de una profesora de Introducción al Derecho en mi primer año en la Facultad (Argentina. como ha destacado la crítica comunitarista. O les resulta imposible y eventualmente dañoso abstraerse de su corporalidad en situación. y esto más allá de las intenciones críticas del propio Kelsen. que es lo que no se discute ni en el pacto social. No es que no tengan presupuestos morales sustanciales. Es incapaz de pensar las transiciones jurídicas. pero los mismos son tomados como supuesto básico subyacente que no se cuestiona al partir de la pretendida autoconciencia moral de la modernidad. Incluso críticamente permite un saber genealógico que muestra como la narrativa dominante se construye como régimen de verdad al vencer o silenciar otras trayectorias posibles. . h) En el plano del tiempo. De hecho las “anticipaciones racionales” como las ficciones del contrato social. o la situación ideal de comunicación de Habermas son contrafácticas y muestran por lo tanto debilidad al pretender fundar una legitimidad de las instituciones y del derecho que vayan más allá de lo procedimental-formal. 1984) que explicaba que la diferencia entre la recién iniciada democracia y la sanguinaria dictadura autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”. entre la República de Weimar y el III Reich Nacional Socialista se explica por una fractura del antecedente lógico normativo. Así por ejemplo. que generó 30.000 desaparecidos. h’) El derecho contado. en la teoría kelseniana del derecho la diferencia entre un orden jurídico y otro posterior de distinto signo. el derecho analizado se preocupa fundamentalmente de las estructuras y carece de perspectiva de la historia. como ha resaltado la crítica feminista de estos “experimentos mentales”. Nunca dejé de pensar que esa educación jurídica hegemónica. difusión e interpretación de valores que las narrativas e imágenes sociales institucionalizadas por medio del derecho portan. de las narraciones de sus comunidades y grupos de pertenencia y el ethos que les es propio.40 La constitución horizontal.

una primera objeción que podemos levantar es que la creación de significados jurídicos. 2002: 24). es decir la constitución. que sea un “hilo de Ariadna” conductor en el laberinto de la complejidad de narrativas plurales según la feliz metáfora de Luiz Fernando Coelho (2006: 311). 1987). la identificación narrativa de los sujetos y el derecho (Foucault. En contextos de pluralismo esta característica se acentúa ya que son las narraciones alternativas de diversas “comunidades nómicas” en una situación. Más adelante abundaremos sobre esta imagen de la “constitución horizonte” frente a la tradicional “constitución vértice”. Sin embargo. siempre se lleva a cabo a través de un proceso cultural (Cover. Que pueda habitar las situaciones sin perder su carácter de núcleo de sentido de un derecho abierto al pluralismo. El paradigma del derecho analizado tiene como base necesaria al estado nacional monocultural y monolingüístico. Aquí. el punto de vista se invierte en el derecho contado. el derecho analizado parte de la presunción explícita o implícita del monismo jurídico estatalista y monocultural que resulta ser el supuesto básico subyacente de estas características que hemos reseñado hasta aquí. al hacer presentes esas ausencias y emergencias. El constructo moderno/colonial que es el estado nación moderno tiene la pretensión del monopolio de la creación y aplicación del derecho positivo. La pretensión monista que se quiere también universal y normal es en realidad una peculiaridad que acompaña la institución por antonomasia del proyecto moderno/colonial: el estado. aunque sea aquellas que consiguen instrumentalizar las burocracias y violencia estatales . j) Finalmente. y a partir del caso particular la coherencia narrativa y la racionalidad argumentativa del derecho son puestas a prueba. las que ponen a prueba la racionalidad argumentativa misma. es por lo tanto imaginada jerárquicamente en el vértice de la pirámide jurídica. su carácter implica que sea capaz de ductilidad para permitir soluciones diferentes manteniéndose al mismo tiempo como eje o núcleo de sentido. i’) En cambio. a una situación de pluralismo sociocultural dado su carácter abierto a las narrativas sociales. pensando en la constitución. La norma más general del ordenamiento. Es decir. j’) El derecho contado parece más adecuado por las razones ya apuntadas en este itinerario de comparación. aprehende con dificultad los casos e historias particulares que deben ser subsumidas.Aperturas teóricas 41 poniendo en crisis. es a partir de la historia singular que el derecho se reconstruye. i) El derecho analizado se articula en torno a pirámides normativas y escalonamientos de poder. Ese proceso siempre es expresivo de comunidades nómicas. la jurisgénesis. El derecho debe componer o mediar o elegir entre narrativas rivales para enmarcar una situación concreta.

sino muchos”. se convierte en no existente. ya que “mantener el mundo no es tarea menor. 2010:11/12). . Las invisibles “son establecidas a través de líneas radicales que dividen la realidad social en dos universos…la división es tal que el otro lado de la línea desaparece como realidad. y/o también simplemente como efecto de la así llamada por Joaquín Herrera Flores (2005:135) “primera ley de la termodinámica cultural”: al formalizarse las acciones y reacciones culturales se tiende a perder progresivamente la capacidad creativa. Pero esas mismas características son funcionales al gesto imperial de pretender acotar el problema. Es este problema el que conduce a la preocupación imperial de mantener el mundo. Wolkmer. El paradigma occidental de los derechos humanos como vector del proceso Modernidad/Colonialidad El pensamiento occidental se configura como un pensamiento abismal. y también en el plano del derecho que se organiza en torno a las distinciones legalidad/ilegalidad/ alegalidad . Por ejemplo en el plano del Conocimiento que se estructura en forma absoluta en torno al par verdad/falsedad. 2006: 31). es decir la coexistencia y confluencia de derechos de formas. la persistencia de la realidad del pluralismo jurídico. inherente al derecho. 2002: 33). descontextualización y formalización son característicos del derecho moderno/colonial en tanto que producto cultural y están en la base del malestar jurídico cultural que alimenta la crítica (Herrera Flores. procesos. resultando en ambos supuestos el bloqueo del circuito de reacción cultural. racionalidades. bloqueando en ese aspecto el circuito de reacción cultural. Esta estructura jerárquica y dual opera en muchos registros culturales. Estas jerarquizaciones y dualizaciones son posibles desde una mirada imperial / eurocéntrica: es el grado cero desde donde jerarquizar/organizar /medir el tiempo/ espacio del mundo. escalas y fines diversos dentro de un mismo espacio jurídico político (Sousa Santos.42 La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial para imponer su narración o retórica y silenciar otras. Pese a esos esfuerzos “imperiales”. 2011). y requiere tanto esfuerzo como crearlo” (Cover. de la multiplicidad de significado: “el hecho de que las fuerzas de la jurisgénesis jamás crean un solo mundo. 3. No existente significa no existir en ninguna forma relevante o comprensible de ser” (Sousa Santos. Se configura un sistema de distinciones visibles e invisibles. 2009:91. Abismal en el sentido que absolutiza dualismos que lo separan y lo ponen en una distancia jerárquica respecto de otras formas de conocimiento y de cultura. no obstante esa tendencia a la entropía formal del derecho moderno/colonial. Y como sabemos la abstracción. la experiencia social histórica de los procesos de las sociedades postcoloniales y en la actualidad los procesos jurídicos de escala transnacional vinculados a la globalización muestran.

sin embargo. pero son promovidas por el Banco Mundial en los países del Sur como prácticas de “desarrollo sustentable” generadora de progreso económico y social. son numerosos en la historia de los derechos humanos. es el fundamento de esta diferencia. Este tipo de procesos está frecuentemente prohibido en la Unión Europea o en estados de los Estados Unidos. bárbaro. por citar el lugar donde tienen su sede varias empresas transnacionales dedicadas a este tipo de explotaciones. pero esto sin comprometer la pretensión de universalidad. al otro lado de la línea de separación abismal. prohibidas en los estados donde las empresas transnacionales tienen su sede. se aplica cuando se defiende que una proposición normativa de supuesta validez universal no se aplica a la colonia en función de alguna deficiencia moral inherente a esta última (Chatterjee. que. El abismo que se pretende separa el lugar desde donde se enuncia la regla. el lugar de medida y de enunciación de valores y estándares universales. . 2008:30). Sería impensable aplicarla a los territorios coloniales. vistos críticamente desde esta perspectiva configuran procesos que son al mismo tiempo vectores de modernidad/ colonialidad. filtra a las fuentes de agua contaminándolas. Los procesos y prácticas que han ido construyéndose en los discursos acerca de Derechos humanos y Desarrollo. otra dicotomía fue aplicada: la que tiene que ver con el par apropiación/violencia. participan de los claroscuros de la modernidad/colonialidad. contemporaneidad. que también se puede explicar como la regla de la “diferencia colonial”. lo que sucede al otro lado de la línea es. Esta regla. son sin embargo exportados e implementados en los países del Sur. que por más precauciones que se tomen. modernidad y en fin. salvaje. la megaminería a cielo abierto que separa los metales preciosos por detonaciones explosivas y posterior lixiviación utilizando cianuro o mercurio. es decir. El mecanismo de la regla de la diferencia colonial opera más allá de la época del “colonialismo formal” tiñendo las relaciones de poder de una colonialidad persistente. pero sin ir más lejos en los procesos de desarrollo. Justamente porque se invisibiliza la contemporaneidad. en la cara oscura de la modernidad que constituye la colonialidad: sólo se aplica a las sociedades metropolitanas. en el mejor de los casos no contemporáneo. se registra la transferencia de numerosas formas de producción y explotación extractivista de la naturaleza. preñados de promesas de emancipación. como por ej. atrasado. Ejemplos de cómo opera esta regla se pueden rastrear hasta la actualidad. se evalúa y se mide.Aperturas teóricas 43 Por ejemplo la tensión típica de los procesos de la modernidad que Sousa Santos ha construido a partir de la relación entre regulación y emancipación. Allí. En estos procesos impera entonces el discurso abismal. periférico pero sirve para ratificar lo moderno como punto de llegada. no juega al otro lado de la línea.

desde sus primeras formulaciones los derechos naturales del ser humano eran propios de una sociedad civil entendida como una forma de convivencia civilizada coherente con el consenso expresado en un pacto de asociación o social entre individuos moralmente autónomos para el respeto mutuo y la garantía de sus derechos. Paradigma eurocéntrico de los Derechos Humanos: límites internos La narrativa dominante sobre los derechos humanos participa de este carácter abismal. Esta situación propia de las sociedades civilizadas de Europa Occidental y del Norte. que eran a partir de ahí evaluadas como inferiores y atrasadas. Aquí viene la inversión de los derechos. que siempre será más beneficioso en tanto al fin y al cabo permita la entrada en la sociedad civil. reducción a servidumbre. . luego por la civilización. el individualismo. En función de la mirada desde una posición de imperialismo cultural que opera una inferiorización de las culturas. Típicamente es el mecanismo discursivo de construcción de la diferencia colonial que opera en el Segundo Ensayo de John Locke y que Franz Hinkelammert ha denominado como la inversión ideológica de los derechos humanos (Hinkelammert. al otro lado de la línea abismal la dicotomía legal/ilegal cede espacio a un estado de excepción generalizado o a la alegalidad (2010:14). primero por la evangelización. después por el desarrollo de esas zonas y pueblos que se definen por sus carencias. se opera la diferencia colonial por la que se considera que las relaciones civilizadas en las que impera el respeto y la garantía por los derechos inherentes a los seres humanos están vedadas a los grupos que están en estado de naturaleza y son reluctantes por acción o por omisión a incorporarse al pacto fundante de la sociedad civil. la libre contratación entre desiguales. el derecho formalizado y sistematizado por escrito. Características todas que hacían a la emergencia de la sociedad civil europea al mismo tiempo iban señalando el abismo con las sociedades salvajes donde dichas peculiaridades de la cultura occidental al ser naturalizadas y universalizadas servían para marcar las carencias de ellas del resto de las sociedades. saberes.44 La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial 3. colonización. Frente a esos grupos entonces no rigen las mismas reglas sino las propias del trato con el salvajismo. en el mejor de los casos hay una misión del hombre blanco occidental y cristiano de velar. la ficción del estado de naturaleza servía para naturalizar determinadas características de las relaciones sociales emergentes en Europa Occidental que entonces aparecían como el producto de un desarrollo natural y racional: la propiedad privada. Como dice Sousa Santos. etc. en la civilización y el desarrollo de esos pueblos. 2000: 79). que se transforman en un derecho de conquista. concepciones de la dignidad humana de las zonas colonizadas. Además. se contraponía al estado de naturaleza que no sólo era una ficción explicativa sino que se consideraba era el estadio histórico atrasado en el que se situaban los pueblos originarios calificados como salvajes de las zonas bajo colonización de América.1.

2010:17). la subordinación y la sumisión aparentemente natural. los esclavos. De esta manera. Bien. (y de hecho. incluso a las mujeres? ¿De qué modo se convirtió la igualdad de derechos en una verdad “evidente” en lugares tan insólitos? Es asombroso que hombres como Jefferson. y La Fayette. desde un universalismo apriorístico abstracto. llega unas páginas más adelante de su historia de los derechos humanos. y pese a todas las aporías que supone la regla de la diferencia colonial. Perspectiva histórica-estructural Desde una perspectiva histórica-estructural. Se formula la norma reductora: Derechos Humanos occidentales = Derechos Humanos universales. pudieron en algún momento considerar como iguales a otros hombres que no se les parecían en nada. La respuesta de la autora. Pero una cosa es clara: ello no impide sino que confirma la consideración de los derechos como universales. la emergencia de la economía capitalista de mercado. y en algunos casos. las personas que no poseían propiedades y las mujeres carecían del estatus independiente que se requería para ser plenamente autónomos. Del otro lado de la línea: los esclavos. pobres y las mujeres están equiparados a la incapacidad de niños y dementes. europeos. Al igual que los niños y los locos nos cuenta. ello era debido principalmente a que consideraban que no eran del todo capaces de tener autonomía moral” (2010:27). hasta la actualidad) no se suponía que toda la “gente” fuera igualmente capaz de tener una autonomía moral”. en su libro acerca de “La Invención de los Derechos Humanos” se pregunta acerca de muchos de los hombres que fueron impulsores de dichos derechos en los contextos revolucionarios de Francia y de los Estados Unidos: “¿Cómo estos hombres. derechos. iguales y naturales. propietario de esclavos. un aristócrata. Johan Galtung explica las características del paradigma dominante de los derechos humanos desde su ubicación en las coordenadas . los derechos humanos que son un significante del ámbito cultural Europeo Occidental para significar una peculiar concepción de la dignidad humana ligada al individualismo propietario. Por lo que concluye de forma tautológica: “Si los defensores de los derechos humanos universales. en términos de una diferencia surgida al interior del propio discurso filosófico moderno: “La nueva perspectiva que aparece antes de finalizar el siglo XVIII se centraba en la creencia de que todos los individuos normales son igualmente capaces de vivir juntos en una moral de autogobierno…En el siglo XVIII . propietarios tienen autonomía moral y por lo tanto. etc. esta explicación en términos de una distinción al interior del proyecto moderno enunciando los derechos humanos es ciega frente a la regla de la diferencia colonial que está operando como línea de separación abismal: de este lado de la línea los varones blancos. el trabajo asalariado. los sirvientes. iguales y naturales excluían de forma automática algunas categorías de personas del ejercicio de esos derechos.Aperturas teóricas 45 La historiadora Lynn Hunt. pudieran hablar como lo hicieron de los derechos evidentes e inalienables de todos los hombres” (Hunt.2. son considerados como universales. siervos.. 3. que vivían en sociedades edificadas sobre la esclavitud.

unos receptores que son los estados y unos objetos de las normas que son los individuos. al mismo tiempo. la budista. UE. Pensemos en una regla moral básica que aparece en diversas cosmovisiones culturales: “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”. adopción de contenidos normativos en forma de firma y ratificación de tratados internacionales. la ONU y toda su constelación de agencias especializadas. A su vez. adopción de políticas públicas. Ya en el siglo XX la estructura se complejizará con la creación de instituciones internacionales que concentrarán progresivamente algunas de las funciones normativas y gubernamentales que antes estaban reservadas al estado nación. los individuos. les confiere legitimidad ante esas instituciones y en general. En cambio. Existe un isomorfismo estructural en el tiempo por el que se pasa del Transmisor Dios. etc. encargados de hacerlas cumplir y que tienen unos objetos en este caso los individuos con su esfera de deberes y derechos. la estructura normativa muestra un transmisor de normas en las instituciones internacionales y regionales. La estructura normativa que se corresponde con esta ética trascendente e individualista es una donde existe en el vértice de la jerarquía un Transmisor de normas que van dirigidas a unos receptores. como por ej. es decir.. es decir.). en primer lugar. presentación de informes. etc. esta regla genera una relación horizontal entre sujetos enlazados por deberes mutuos. 1999:15). finalmente al Transmisor ONU. la Iglesia y después el estado. Por el lado de la relación entre los receptores normativos de los derechos humanos. . los estados y los objetos de las normas. La modernidad occidental es heredera de una ética vertical trascendente cuyo átomo es el individuo (Galtung. el ofendido o la víctima. De esta forma. esta estructura normativa se articula con una estructura social de reciprocidades que enlaza a todos estos actores: los estados están obligados frente a las instituciones internacionales y cumplir con sus obligaciones en términos de estándares de derechos humanos. y por un proceso de secularización la institución que surgirá como producto típico del proceso de disolución de la unidad religiosa de la cristiandad y que.. y los objetos son los individuos definidos en términos de sus deberes y más modernamente de sus derechos.46 La constitución horizontal. es decir. la comunidad internacional. En una cosmovisión inmanente de reciprocidad de derechos y deberes. Teoría constitucional y giro decolonial de la cosmovisión cultural “occidental”. existe una relación de deberes de estos hacia los estados. El receptor siempre es el poder terrenal mediador. en la cosmovisión judeocristiana de la que será deudora la cultura europea occidental la obligación no es solamente del ofensor frente al prójimo. luego el estado. o la que se encuentra frecuentemente en pueblos originarios de Nuestra América. sino que aparece un tercero por encima que será Dios. o de leyes internas. la Iglesia dentro del ámbito cultural de la cristiandad occidental. concentrará los medios de administración: el estado. u otras instituciones internacionales y regionales (OEA. luego la institución que media entre la divinidad y el mundo de los hombres.

universalismo abstracto. En materia de derechos humanos Occidente es más avanzado al poder definir lo universal desde sus propios parámetros. antes de los procesos de descolonización afro asiáticos.. como vimos. y un recalcitrante mal. una periferia a la espera de recibir lo que fuera que venga de Occidente. especialmente los estados noratlánticos. 1999: 24). Esto posibilita a los países de Occidente nombrarse a sí mismos jueces del resto del mundo. Esto. los derechos humanos son un significante de dignidad humana propio de Occidente. “bárbaros”. con la idea de que lo que es bueno para Occidente es bueno para el mundo.Aperturas teóricas 47 ej. que rechaza recibir la palabra y los bienes y servicios que se le asignen. este difusionismo de los derechos desde el centro o punto cero occidental hace que la mayor relevancia en la definición de las normas. intentando derrotarlo con cruzadas morales y guerreras. Además. con Occidente como centro causal del mundo. Por lo tanto se trata de profecías autocumplidas. constituyen el punto de definición desde donde se enuncian e institucionalizan los derechos humanos y se definen las pautas institucionales. ya opera en la narrativa moderna que contrapone el estado natural a la sociedad civil en John Locke: la coexistencia entre los colonizadores blancos europeos significa la sociedad civil a partir de la que se define a los pueblos originarios y extraeuropeos en general como en un estadio histórico anterior: “atrasados”. Galtung en su análisis muestra como la formulación de los derechos humanos que tiene pretensión de universalidad en realidad depende de las características de la cosmovisión occidental que define en términos de tiempo/espacio/conocimiento y naturaleza entre otras dimensiones (Galtung. En esta imagen de la organización espacial del mundo existen tres ideas: centralismo. Por lo tanto. Como sabemos. Tiempo: El punto de definición es el presente o punto de llegada desde donde se mide el avance/retroceso: lo anterior o atrasado. ellos reciben derechos que consisten en conjuntos de acciones y omisiones por parte del estado. estándares de cumplimiento y en los mecanismos de evaluación quede para los estados occidentales. La idea de progreso supone la convergencia asintótica en un estadio final de la historia del que Occidente está mucho más próximo. y sobre todo es reluctante a ser incorporado como un Occidente de segunda categoría.. cuando la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos. y una visión dicotómica bien/mal que marginaliza al segundo. etc. “salvajes”. armarse en caso de guerra. pagar impuestos. en 1948. Otras prácticas o concepciones de dignidad humana se considerarán . De esta forma Occidente. la presencia de los estados y de la concepción cultural occidental era abrumadoramente predominante. y a cambio. distribuyendo certificados de alto o bajo nivel de cumplimiento. La idea de progresividad siempre mide los avances y retrasos en términos de estándares de los estados más avanzados noroccidentales. Espacio: La visión occidental de la dimensión espacial parte de un mundo que puede ser dividido en tres partes: un centro o como vimos “punto cero” que está en Occidente.

48 La constitución horizontal. b) a través de la responsabilidad y eventual sanción a los individuos y estados. siguiendo a David Sánchez Rubio podemos preguntar “¿Podríamos decir. sino de las condiciones estructurales de violencia social. No se considera el contexto ni los procesos sociales. Copérnico. Conocimiento: La estructura del conocimiento moderno occidental atomística y deductiva influye en una visión de normas de derechos individuales. y toda posibilidad de progreso se entenderá como adopción de estándares ya previamente definidos en base a la cosmovisión occidental. La restauración simbólica del equilibrio moral se produce: a) Luego de que los derechos han sido violados en las relaciones sociales. La naturaleza no tiene derechos ni genera responsabilidades. Teoría constitucional y giro decolonial entonces no progresivas o atrasadas respecto a las occidentales. los que encuentran reparación a través de casos judiciales son una ínfima minoría. Newton. que la proporción es un 99. siendo generosos. Con la consiguiente dificultad para el reconocimiento de derechos colectivos y de violaciones de derechos que provienen no de la acción de actores individuales con intencionalidad. en el centro de ese universo natural traducible en términos de leyes físico matemáticas y por lo tanto manipulable. Sintéticamente. por medio de la estructura judicial casuística. Kepler. Esta visión de la naturaleza se afirmó con la emergencia del nuevo paradigma científico moderno: Galileo. las tramas en donde se juega la mayor o menor vigencia de los derechos humanos descriptos en el plano normativo. Desde entonces las leyes naturales no tienen misterio alguno: se expresan en lenguaje físico matemático. individuos y casos judiciales. De todas las violaciones de derechos que todos los días suceden en el mundo. algunos de los puntos ciegos del paradigma occidental dominante en torno a los derechos humanos: Al basarse en actores individuales (individuos. Desde estas premisas. entre otras formas de opresión. Naturaleza: en la cosmovisión occidental la visión predominante de la naturaleza la considera como medio inerte/ objeto manipulable y utilizable indefinidamente para fines de rentabilidad económica y social. los derechos humanos fueron pensados en la cosmovisión occidental como cerradamente antropocéntricos. se ubica el sujeto moderno racional egoísta cartesiano. En efecto.001% de casos que sí son atendidos judicialmente con sentencia favorable y de manera efectiva? Pese al conocimiento que tenemos de . cuyo tiempo es “acontecimental” (se juzga el hecho y no las estructuras ). A su vez. Descartes distinguió a este sujeto moderno de la naturaleza y de su propia corporalidad situada al trazar un abismo entre la sustancia pensante y la sustancia extensa. estados) y en su intencionalidad (eje bien /mal) resulta ciego a la violencia estructural edificada en las relaciones sociales.999% de vulneraciones de derechos humanos y un 0. resulta ciego a su carácter moderno/colonial y a su propia dimensión de colonialidad en tanto pretende hacer pasar por universal lo que es una concepción de la dignidad humana propia de una cosmovisión cultural particular.

como la nueva lex mercatoria que regula informalmente el mercado inter e intraempresario de las empresas transnacionales buscando maximizar su rentabilidad y el nuevo derecho internacional público de la liberalización de los mercados de bienes y servicios. como el tratado constitutivo de la OMC. 2011: 190) ello genera problemas para concretar el imaginario vertical de los derechos humanos en el contexto de la globalización. los acuerdos regionales de libre comercio como el NAFTA. el imaginario occidental no considera. lejos de ser la Carta de las Naciones Unidas y los pactos internacionales de derechos humanos algo así como una proto constitución mundial. adjudicar derechos a quienes no se puede obligar: por ejemplo. Los derechos “evidentes” e “innatos” de que somos titulares. únicamente por las vías normativa y judicial que los hace realmente efectivos” (Sánchez Rubio. algo sucede cuando el imaginario que predomina en nuestro cotidiano se da por satisfecho resignadamente cuando concibe que derechos humanos pasan. En efecto. A estas limitaciones internas del paradigma de los derechos humanos occidental. Como hemos explicado en otra parte. o tiene grandes dificultades para hacerlo. Al mismo tiempo las condi- . 2007:13). como los celebrados por Estados Unidos con Perú o Colombia. las generaciones futuras y la naturaleza (Sousa Santos. al final resulta que estamos defendiendo una posición post violatoria y contradictoria de derechos humanos. ellos coexisten con otras formas de derecho propios de la globalización neoliberal. en rituales formalizados y establecidos a través de normas del propio estado. no antes” (2007:14). Se trata de una situación de pluralismo jurídico que muestra juridicidades en pugna. Como de forma implícita siempre los derechos van acompañados por deberes. es decir. formas y tiempos diversos y la incidencia de los procesos de globalización neoliberal en esas pluralidades jurídicas. entre otros estados. además. concepciones de la dignidad humana extra occidentales acerca de las relaciones entre los seres humanos y de éstos con la naturaleza. es muy difícil en la concepción occidental dominante. Ellas se armonizan ideológicamente en el discurso de la globalización neoliberal como nueva forma de colonialidad. hay que sumarles las limitaciones contextuales que surgen de la inexistencia de un orden jurídico mundial vertical. los Tratados de Libre Comercio bilaterales. Finalmente. sino más vale de formas plurales de derecho con fines. que sólo se hacen efectivos cuando han sido violados. Sousa Santos y Sánchez Rubio. Disocia titularidad y ejercicio de los derechos. sólo pueden hacerse valer por mediación de especialistas del derecho. se vulneran principalmente antes de ser reclamados ante los tribunales. que hemos pensado con la ayuda de Galtung. que por acción u omisión resulta ser el responsable por la violación de esos mismos derechos.Aperturas teóricas 49 esta desproporción entre lo violado y lo garantizado estatalmente. Además. sin embargo. (Medici. 2010:112). agrega el iusfilósofo sevillano “resulta curioso que cuando pensamos que los derechos humanos sólo se cumplen por vía jurídico-positiva y que.

Argentina. como por ejemplo la ONU. Uruguay. Todas estas formas productivas y culturales han sido y son subordinadas. Se . las formas de explotación del trabajo casi serviles en la minería y en los latifundios. sobre la base de la categoría ideológica de raza. como Bolivia y Ecuador. Las formaciones políticas de América Latina y la colonialidad del poder El carácter complejo de las formaciones sociales latinoamericanas en general y andinas en especial. las agencias de aplicación y seguimiento de los tratados internacionales de derechos humanos. 2001:54). Ecuador.. la producción familiar mercantil simple o artesanal. Con lo que a la característica desigualdad social y exclusión de la relación social capitalista periférica. Teoría constitucional y giro decolonial cionalidades impuestas por las organizaciones económico financieras internacionales. son receptores de cadenas de normas heterogéneas y a menudo contradictorias. propia de la subsunción real de la fuerza de trabajo asalariada en el proceso de acumulación de capital. subsumidas formalmente en el modo de vida dominante que es el capitalismo periférico postcolonial al que son funcionales. en América Latina. refuerzan una competencia entre la libertad y movilidad de la acumulación de capital y los derechos sociales y ambientales. se suma la subordinación e instrumentalización de las otras formas de satisfacer necesidades mencionadas. su regreso al centro de la escena montada sobre la crisis en la propios Estados Unidos y la Unión Europea. formuladas por diversos transmisores normativos. es decir. Por lo tanto. en América Latina. Venezuela. etc. que en las formaciones boliviana y ecuatoriana es inescindible de la colonialidad del poder y del ejercicio del colonialismo interno. 4. muestra cómo históricamente el modo de vida capitalista periférico se ha desarrollado de forma desigual y combinada con otros modos de satisfacer las necesidades humanas. como ejemplos podemos mencionar la producción comunitaria basada en el ayllu. etc. la OMC. el proceso de subsunción formal en el capital (Marx. pre-capitalistas. proyecta una sombra ominosa que amenaza con destruir los últimos restos del estado de bienestar en la región misma donde se ensayó y teorizó de forma predominante esa forma estatal de compromiso social. Pero estas pluralidades jurídicas se articulan y jerarquizan por medio de diferenciales de eficacia y condicionalidades que hacen a la pugna por mantener su hegemonía del discurso y las prácticas de la globalización económica financiera neoliberal. Todas esas formas de trabajo y de control del trabajo no son. las comunidades de cazadores recolectores en las zonas selváticas como el Chaco o la Amazonía. Brasil. dada la emergencia de una serie de gobiernos progresistas o con algunos matices heterodoxos frente al “Consenso de Washington” en Bolivia. en el SE asiático. los estados. e incluso en los estados del sur de Europa. sino que actúan simultáneamente y están articuladas alrededor del capital y del mercado mundial a partir de 1492. Si en América Latina pareciera que su hegemonía sufre un retroceso parcial.50 La constitución horizontal. etc.

agruparse en cuatro trayectorias para las formaciones políticas latinoamericanas: a) Aquellas experiencias donde se produjeron procesos revolucionarios más o menos radicales como Cuba. ha mostrado cómo en América Latina. sufrirá a partir de allí un efecto de alusión/elusión. con grandes variaciones históricas y geográficas según las regiones.UU. fueron asociadas a la nueva estructura global de control del trabajo. atravesados por resistencias . al pretender justificarse científicamente en el paso de la primera a la segunda modernidad con la consiguiente diferenciación imperial. Discurriendo finalmente por los avatares mexicanos del paso de la revolución institucionalizada al partido dominante y de allí al neoliberalismo y la unión comercial con los Estados Unidos y Canadá. por supuesto.Aperturas teóricas 51 trata de la racialización ideológica de la dominación y explotación clasista de las mayorías pertenecientes étnica y culturalmente a las comunidades originarias y campesinas. Aníbal Quijano. 2010). el camino seguido por estas tres formaciones de nuestra región es muy diverso. en nuestro continente aparecerán como el centro y la culminación tanto del saber como de la civilización” (Díaz. La distribución racista del trabajo a lo largo del capitalismo moderno/ colonial y postcolonial en las distintas regiones de Nuestra América quedó firmemente establecida y persistió con la organización de estados liberales eurocéntricos. las nuevas identidades históricas producidas sobre la idea de raza. las peripecias de la recomposición señorial de las clases dominantes (Zavaleta Mercado. resultará decisivo para la negación y eliminación de las existencias y los saberes que no se inscriben o adecuan a la tipología del ‘ser’ y del ‘pensar’ diseñada por la razón moderno imperial. No obstante compartir el hecho revolucionario. monoculturales. pasando por el neoliberalismo hasta el actual ciclo de movilización y refundación del estado. en donde Europa y los EE. Como dice el filósofo radicado en la Patagonia Martín Díaz: “…este racismo epistémico y biológico oculto en la geografía de la razón occidental. de desplazamiento y de ocultamiento. con procesos de democratización restringida. que sólo en forma reciente se va superando a través de iniciativas como el ALBA. El racismo. 1986:15) después de la experiencia de la revolución de 1952 y el Movimiento Nacionalista Revolucionario en Bolivia. en una interpretación fundadora de la perspectiva modernidad/ colonialidad. originario entonces de la clasificación colonial y del proceso de invención de América Latina. Así raza y división del trabajo en clases quedaron articuladas reforzándose mutuamente como estructuras de desigualdad (Quijano. 2000: 202/203). Esta peculiar textura es diversa en la construcción de las naciones latinoamericanas pero puede a efectos histórico comparativos. según el sociólogo peruano. gobernados por elites criollas ideológicamente “blancas”. originaron un proceso limitado pero real de descolonización a través de la construcción de la ciudadanía social nacional integradora y asimilacionista con las mayorías étnicas. México y Bolivia. entre la reafirmación revolucionaria en la adversidad de años de bloqueo y relativo aislamiento incluso del resto de los países de la región en el caso cubano.

aún cuando ellos forman parte de la cotidianeidad de la vida social de esas naciones” (Quintero. Teoría constitucional y giro decolonial de movimientos sociales urbanos. construir la identidad nacional y sus diseños culturales e institucionales. 2000: 141/160). México y Bolivia. Venezuela. 2009: 209). se construyó un proceso de enmascaramiento de las jerarquías raciales por medio del mito de la “democracia racial”. d) En Brasil. Argentina. En el caso argentino y uruguayo es muy fuerte la tendencia negacionista de esa realidad a través de la asunción acrítica de la narrativa sarmientina de la “conquista del desierto” como hecho inevitable de progreso y a partir de ahí la refundación de la nación moderna a través de la inmigración europea. ha demostrado que el 50% de los habitantes de Argentina tiene marcadores genéticos que los emparentan con las comunidades originarias. no obstante el éxito del proceso biopolítico de homogeneización racial y cultural sigue siendo parcial en estos casos. Santa Catarina. No obstante un estudio sobre la composición genética de la población argentina por ejemplo. b) En Perú. c) En las naciones del Cono Sur americano. de la que descenderían los actuales argentinos y uruguayos. Paraná) el aspecto relativamente moderno que presentan es sin duda acompañado como su sombra por la capilaridad de los procesos de colonialidad del poder vinculados a la biopolítica de las poblaciones: genocidio de las comunidades originarias. por medio de la escritura de una narrativa de modernidad y progreso: la redacción de constituciones. fomento masivo de la inmigración europea. Chile. Colombia y Panamá donde la población no blanca constituye porcentajes importantes de la población. En todos los casos las elites hegemónicas ilustradas organizadoras de los estados latinoamericanos han intentado. Nicaragua y Ecuador las políticas de exterminio étnico fracasaron en el largo plazo frustrando un proyecto de homogeneización nacional de la población originaria y afrodescendiente reapareciendo el conflicto entre criollos-mestizos y originarios periódicamente de nuevas formas y sobre la base de diversos clivajes conflictivos. que en los dos últimos casos alentó (Bolivia) las resistencias y el paso a la actual etapa postneoliberal del proyecto de estado plurinacional comunitario y que alienta aún en México las diversas resistencias populares al neoliberalismo. “que invisibiliza de manera casi absoluta los conflictos étnico/raciales. a partir del siglo XIX. manuales escolares. Puede decirse que se justifica la agrupación de Quijano por la importancia del hecho revolucionario en la conformación de un imaginario nacional popular en Cuba.52 La constitución horizontal. Uruguay. Todos estos produc- . campesinos e indígenas e intentos de articulación política nacional de los mismos. gramáticas regionales. realizado recientemente por la Universidad de Buenos Aires. con semejanzas en los estados del Sur de Brasil (Rio Grande do Sul. Guatemala. ensayos. novelas nacionales (Castro Gomez.

no obstante estar profundamente enraizados en la persistencia de la colonialidad del poder. se ha verificado la “precariedad”. éste ha sido siempre relativamente inconsistente. El destacado intelectual y actual vicepresidente de Bolivia. Externalidad dada no sólo por su imposición. del ser y del saber. En mayor o menor medida entonces. Esta carencia se produjo históricamente por la ausencia de una relación orgánica entre sociedad y estado. ha sintetizado un diagnóstico extendido en las vertientes críticas de las ciencias sociales acerca de esta situación como de carencia de solidez estatal. monoorganizativo superpuesto al pluralismo social de nuestra región. monocultural. la modernidad de la construcción social estatal no puede desentenderse de su otra cara: la colonialidad del poder. Bajo un barniz de modernidad presenta una estructura patrimonial y colonial (Garcia Linera. consenso débil y atrofia hegemónica. “parcialidad” y “difícil sostenibilidad” de las identidades nacionales (2009:210).Aperturas teóricas 53 tos culturales pretenden dejar a un lado la barbarie y ser instrumentos civilizadores. Sino también por sus características relativamente inapropiadas para la formación social. De ahí que pese a este enorme esfuerzo de construcción del ser nacional en los estados latinoamericanos. aún en los casos de aquellas formaciones donde se da un proceso relativo de cambio que usualmente llamamos “modernización” y este cambio arraiga más capilarmente. tuvo y tiene momentos de tensión e inefectividad parcial respecto a las prácticas sociales. 2003:75/76). sino a la inversa. al decir de Pablo Quintero. de consensualidad débil e incapacidad de construcción de hegemonía social. deben servirnos de insumo para pensar críticamente las peculiaridades del estado constitucional que. cuando el estado es y se presenta más o menos abiertamente como organización política exclusiva de una parte de la sociedad en apronte. que explican esa calidad impuesta. políticas y culturales que se dan al calor de la inconsistencia y externalidad relativa del estado en relación con la sociedad. o más modernamen- . del ser y del saber funcional a la construcción de un estado monocultural. Ello ocurre. la incultura. y parcialmente externo a la misma. El estado aparente es centralista. dando lugar a lo que René Zavaleta Mercado denominaba un estado aparente superpuesto a la formación social. contención y exclusión de otras partes mayoritarias de la sociedad civil. Álvaro García Linera. monoorganizativo y excluyente. con importantes variaciones regionales producto de los distintos procesos históricos de construcción de la formación política o relación estado sociedad. De modo tal que los casos de procesos constituyentes decoloniales recientes en nuestra región. 5. es la barbarie. El constitucionalismo moderno/colonial en nuestra región La ineficacia relativamente alta de los modelos constitucionales adoptados en América Latina es registrada por el discurso político jurídico dominante no en términos de su inadecuación al contexto. más allá de su forma moderna. argumenta.

la dominación española no habría preparado a los pueblos de Hispanoamérica para “el régimen de la libertad”.54 La constitución horizontal. 1981:558). el negro y el mestizo americanos…tales patrias se imaginaron homólogas o versiones transatlánticas de países europeos de capitalismo desarrollado…de ahí el anhelo de procurarse inmigración blanca. Era un tema compartido y asumido por las elites organizadoras de la nacionalidad en toda la región. Figuras notables y en otros temas no siempre concordantes. primitivamente poblados por razas de color– es en su origen un simple episodio de la lucha de razas. esa sublevación ciclópea. la que así es convertida en el verdadero chivo emisario de todos los males habidos y por haber” (Linares Quintana. a defectos. el subdesarrollo político y las deficiencias de la cultura cívica que impide la realización del modelo de estado constitucional de derecho como expresión de la racionalidad y modernidad jurídica. Es entonces la índole incivilizada de la realidad social de nuestra región la que no se adecua a la racionalidad presumida e incuestionada de los modelos de organización institucional plasmados en los textos constitucionales. civilización y barbarie”. compartían este racismo epistémico que justificaba la relación de colonialidad al interior de los nuevos estados que se estaban organizando . Quedando entonces a salvo “el modelo” los obstáculos a la realización del mismo provienen de la sociedad y hunden sus raíces tanto en la dominación española como en la inferioridad de las “razas” americanas. y el haber facilitado la condición neocolonial que usufructuaron nuevas metrópolis: Inglaterra en primer lugar” (Fernández Retamar. que introduce esta narración de racismo epistémico con pretensiones científicas. que agrava la anarquía hasta la demencia. y en consecuencia radicalmente distinto del aborigen. Uno de los tópicos recurrentes: “Es también frecuente en los países latinoamericanos que los males políticos. es decir. A diferencia de la dominación británica de la América del Norte. como lo explica Fernández Retamar: “después de la independencia fueron notorios los intentos por diseñar patrias a la medida del criollo: valiéndonos de esta última palabra para aludir al descendiente americano de europeos que se creía uno de ellos. con increíble ligereza. Veamos uno de los textos fundadores de la sociología positivista argentina. exalta la crueldad hasta el delirio. en la historia de la humanidad podría figurar en el capítulo que estudiara la expansión de la raza blanca. 2006: 31/32). “la simiente cultivada por el truculento despotismo de los reyes absolutos germinó lógicamente en el brutal despotismo de los caudillos. imperfecciones o lagunas de la Constitución. El tema de la relación entre el “medio” y la “raza” como concede el propio Ingenieros. europea. sociales y económicos…suelan ser achacados. Teoría constitucional y giro decolonial te. su adaptación a nuevos ambientes naturales y la progresiva preponderancia de su civilización donde esta ha sido posible” (1946:31). …tiñe de sangre la historia de las pampas (1981:550)”. Se trata del texto “Sociología Argentina” de José Ingenieros: “La formación de la nacionalidad argentina –y de todos los países americanos. De ahí ese poema bárbaro de servidumbre y de desorden. y “Conflicto y armonías en las razas de América”. la “gauchocracia”. había sido en realidad adelantado con prosa brillante y entusiasta por el gran intelectual orgánico de la formación del estado nacional Domingo Faustino Sarmiento en obras como “Facundo.

pues contribuyó a que se formaran dos ambientes sociales esencialmente diversos por sus costumbres.2003:23) que supuso la cesura entre la primera modernidad con el papel dominante de España y Portugal. Alberdi. los argentinos Esteban Echeverría y Juan B. 1946:32/35). Siendo correcto el diagnóstico acerca del desajuste entre teoría y práctica constitucional.Aperturas teóricas 55 en nuestra región: el venezolano-chileno Andrés Bello. además del mencionado Sarmiento. etc. Esta diferencia en el origen de la colonización. inviolable a la larga para el hombre como para las demás especies. el mexicano Justo Sierra. lo que explicaba también la diferencia entre los procesos coloniales de América del Norte respecto a los de América al sur del Río Bravo: “…la zona templada del norte se llenó de laboriosos y esforzados colonos que deseaban formarse una patria nueva. Así. frailes y funcionarios que venían a hacer fortuna para volver con ella a su país. toda vez que se encuentran frente a frente con la blanca en las regiones habitables por ésta”. su cultura. social y económica existente en dichos pueblos. y la segunda modernidad donde el rol hegemónico de dominación colonial se desplazó al Norte de Europa. 1981: 557). (Ingenieros. den el espectáculo respectivo de la fuerza triunfante y de la decadencia miserable” (1946: 37). tiende a extinguir las razas de color. En muchas de esas leyes fundamentales podrían encontrarse instituciones que jamás alcanzaron plena vigencia efectiva y que lucirían mejor en un museo político que en un instrumento de gobierno y administración” (Linares Quintana. determinó una disparidad inicial en las dos colonizaciones. el chileno Victorino Lastarria. aparte de las diferencias del medio. resaltado nuestro. mientras la tropical fue invadida por aventureros. Le bon explica de esa manera que Estados Unidos y Sud América. incorporaba la diferencia imperial (Mignolo. no obstante haberse copiado en la segunda las instituciones de los primeros. La epistemología racista de Ingenieros a principios del siglo XX. Pero en la narrativa de Ingenieros el tema tomaba una pretensión de cientificidad sobre la base del discurso positivista y socialdarwinista: “cuando se encuentran en un mismo medio. no es de extrañar que en general se compartiera entre los constitucionalistas demoliberales el diagnóstico acerca de la ineficacia o carácter simbólico de las constituciones de la región pese a su “perfección” en el sentido de copiar las instituciones principales del constitucionalismo estadounidense y europeo occidental: “Un análisis cuidadoso del texto de las constituciones que han regido y rigen en las naciones hispanoamericanas revela que en muchas de ellas la perfección de las instituciones escritas en el papel está muy lejos de la realidad política. La selección natural. no obstante la teoría constitucional demoliberal de la región en general ha tendido a imputar su causa al subdesarrollo político y cultural imperante. el cubano José Antonio Saco. como lo entrevió Sarmiento. entre otros muchos. en tanto discurso “avanzado” dentro de su género. La raza. su régimen económico. determinó el diverso grado de desarrollo de los países del Norte y los del Sur. en vez de analizar la relativa exterioridad e inconsistencia del modelo constitucional para tener vigencia en las . señalando un abismal desajuste entre la teoría y práctica constitucional. varias razas luchan por la vida y sobreviven las mejor adaptadas…la superioridad de la raza blanca es un hecho aceptado hasta por los que niegan la existencia de la lucha de razas.

dadas por José Gervasio Artigas en el “Congreso de las Tres Cruces”.56 La constitución horizontal. 2006b:97) . como titularidad de derechos subjetivos formalmente igual ante el derecho. Dicha tradición arranca con la legislación protectoria de los habitantes originarios en tiempos coloniales y la promoción e interpretación de la misma realizada por Bartolomé de las Casas y Alonso de la Veracruz entre otros. La subjetividad jurídica implícita en los modelos constitucionales demoliberales adoptados. político y jurídico para los mencionados Las Casas y Veracruz en los marcos de las narrativas culturales dominantes en el proceso de colonización de la modernidad temprana. pese a su ineficacia relativa. 2010: 43/44). la generalidad y la universalidad del derecho constitucional moderno/colonial de nuestra región que solamente pudieron habitar en la letra de los textos constitucionales. en el marco de los debates que se produjeron en relación al trato de las comunidades originarias y su encuadramiento teológico jurídico. en lo que recientemente se ha señalado constituye una verdadera tradición hispanoamericana de derechos humanos constituida frente a las tensiones de la modernidad/colonialidad temprana en Nuestra América (Rosillo. donde se adoptaba un modelo de soberanía popular ma- . Teoría constitucional y giro decolonial sociedades de la región. coloridas y sexuadas. La diferencia colonial invisibilizada y/o justificada por los modelos constitucionales confirman entonces la igualdad. no tenían eficacia por las características de subdesarrollo político y cultural de la realidad social de nuestra región medidas desde los parámetros adoptados por el colonialismo epistémico. no es de extrañar que en general hasta bien entrado el siglo XX en América Latina los procesos constituyentes hayan tenido características excluyentes de las mayorías populares plurales. interpretados de forma alternativa (Wolkmer. Ni el hecho que las instituciones adoptadas. La índole del sujeto constituyente y de los procesos constitucionales no ha sido reflexionada y por acción u omisión la teoría constitucional ha sido cómplice de la colonialidad del poder. dio un tratamiento desigual tuitivo de los grupos desaventajados tomando en cuenta las circunstancias fácticas condicionantes a su dignidad humana y fue una herramienta de activismo filosófico. produjo la ocultación jurídica de la diferencia colonial e impidió que esa diferencia y el conflicto que supone fueran explícitamente consideradas en los procesos constitucionales. la racionalidad y conveniencia civilizadoras del modelo constitucional demoliberal noratlántico estaban fuera de toda discusión. También el recurso al golpe de estado y la discontinuidad constitucional para evitar los procesos de movilización popular y democratización. en el Reglamento de Tierras de la Banda Oriental de 1815 y las instrucciones a los delegados de dicha región a la Asamblea Constituyente de las Provincias Unidas del Río de La Plata de 1813. e incluso yendo más atrás. dado que como vemos. La legislación de Indias. A pesar de ello. es necesario no olvidar las excepciones a esta tendencia general que podemos encontrar en la historia constitucional de nuestra región. De esta forma el conflicto social no ha sido pensado dentro del modelo constitucional y su implementación. Así las cosas.

frecuentemente en el análisis constitucional se obvia la creación del constitucionalismo social en América Latina y más específicamente como consecuencia del proceso revolucionario mexicano de principios del siglo pasado. antes que ceder sus privilegios propietarios ante el peligro de la defensa del “derecho popular” realizada por el líder oriental (Sampay. . como contenido fundamental del proyecto político institucional en marcha en esas naciones. típicamente enraizada en el contexto regional de la concentración latifundista de la propiedad de la tierra. plasmado en la constitución de dicha nación en 1857 o el origen mundial del constitucionalismo social en la Constitución de Querétaro de 1917 al calor de la revolución mexicana.Aperturas teóricas 57 terial basado en el proceso de distribución de la propiedad de la tierra que espantó a los hacendados y juristas de Buenos Aires. quienes prefirieron permitir la invasión de la entonces llamada Banda Oriental del Río de la Plata por Portugal y después por el Imperio de Brasil. en el desarrollo del proceso de amparo como garantía constitucional en el derecho mexicano. 1987: 191/201/202). La originalidad es doble porque el contenido social de la Constitución de 1917 alcanza no sólo a las reivindicaciones de los trabajadores urbanos. Como ha señalado Sánchez Agesta. Dentro de esta tendencia minoritaria de constitucionalismo original y creativo de nuestra región. pese a la sobreabundancia de citas referentes al constitucionalismo europeo que toman como referencia a la Constitución de Weimar de 1919. Especialmente las dos últimas plantean una nueva agenda decolonial para el constitucionalismo regional e inspiran estas reflexiones a partir de la inclusión del estado plurinacional. establece la función social de la propiedad y la reforma agraria. 1973: 18/19). sino que. una creación original del constitucionalismo iberoamericano que tuvo inmediatamente eco en otros estados regionales como el Pacto de Unión Centroamericano firmado en San José de Costa Rica en 1921 (Sánchez Agesta. nuevos derechos vinculados a la racionalidad reproductiva y desarrollo de la vida y la expresa mención constitucional a la voluntad descolonizadora. Bolivia y Ecuador. creo que hay que inscribir las nuevas constituciones de Venezuela. Es pues. la demodiversidad.

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han abierto una nueva agenda de temas en la consideración de la relación entre democracia y estado constitucional. partiremos de revisar algunas de las discusiones teóricas e históricas acerca de las tensiones entre democracia y estado de derecho(1). para después analizar las características e incompletudes del canon democrático dominante (2) y las alternativas teóricas y prácticas especialmente las que surgen de los procesos de democratización en nuestra región como parte del Sur global y las instituciones y prácticas en los procesos venezolano. boliviano y ecuatoriano recientes (3). .SEGUNDA PARTE Los procesos constitucionales recientes en nuestra región. Para situar la relación en este nuevo contexto. volvemos sobre el problema de la democracia y el estado constitucional mediada ahora por la figura del poder constituyente. finalmente.

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como innovaciones institucionales y consensos exigentes. Es necesario pensar el trabajo de la democracia en y con el estado de derecho. entendidos como preferencias sociales generalizadas en un determinado contexto histórico. El estado de derecho contemporáneo es un estado constitucional. los alcances y los límites del derecho como instrumento de regulación del poder. las instituciones del estado de derecho. El consenso social originario de los procesos constituyentes y de las prácticas institucionales políticas y jurídicas posteriores. sus preferencias valorativas generalizadas. –sobre todo si la pensamos en sus aspectos deliberativos e instituyentes–. la Ciencia Política y el Derecho Político. Decir esto es incurrir casi en una redundancia. En ese sentido. La primera se pregunta por la legitimidad de la arquitectura institucional del estado de derecho en relación a una serie de valores. tal cual lo conocemos hoy.CAPÍTULO SEGUNDO ESTADO CONSTITUCIONAL Y PROCESOS DE DEMOCRATIZACIÓN 1. el problema de la legitimidad de las instituciones es teorizado por la Filosofía Política. serán más o menos legítimas a la luz de dichos valores sociales e intereses. organizadas por medio de una constitución jurídica destacada. señalan una forma última e insuperable. Es posible hacerlo desde dos perspectivas. En sí misma. De ahí que desde la perspectiva externa al orden jurídico. Sin embargo. la externa y la interna. Las tensiones entre democracia y estado de derecho Existe una tensión entre la democracia. ni su institucionalización en el estado de derecho. los intereses. ni la definición de lo que sea la democracia es unívoca. las ideologías y la acción de las fuerzas sociales y políticas que las impulsan. 61 . Indagar sobre el pasado. la arquitectura constitucional no es más que la positivización en forma de derecho constitucional de un conjunto de ideologías. que determinan el marco de consenso que sustenta la legitimidad política. presente o futuro del estado de derecho es interrogarse de forma crítica sobre las posibilidades. basada en la voluntad de las mayorías y el estado de derecho como conjunto de vínculos y límites a los poderes sociales. Los derechos fundamentales de las personas y la soberanía popular son sus fundamentos de legitimidad. mantienen siempre un grado de tensión con la dinámica de la vida social. Pero es necesario comenzar estas reflexiones reiterando que el estado de derecho constitucional supone un conjunto de límites y vínculos al absolutismo de los poderes sociales públicos y privados. valores e intereses de fuerzas sociales en pugna sobre cómo debe organizarse un estado.

Esto tiene consecuencias en el análisis de la tensión.1998 y 1998b) y (Herrera Flores. Algo menos. en tanto el estado de derecho constitucional es la captación en forma de orden normativo del reparto social de los bienes y de la palabra. el reparto es un orden fáctico de distribución del poder a través de la distribución de la palabra. En un sentido usual la democracia contemporánea es entendida como un sistema representativo. 1989). son cada vez más difíciles de constatar en los usos contemporáneos. Este orden de repartos fáctico es captado lógicamente en sus conductas ejemplares por la normatividad constitucional. regla mayoritaria). idea que tomamos prestada de Ricardo Entelman. especialmente en la escala estatal nacional. Normas supremas: el derecho sobre la creación del derecho que pretenden y deben tener fuerza normativa y vinculante para los poderes sociales públicos y privados. son preocupación de la Teoría Constitucional y del Derecho Constitucional. interna al estado de derecho. donde hay que situar la tensión entre democracia y estado constitucional de derecho. es formulada de la siguiente forma: el reparto es del orden de lo conductual y distribuye potencias (todo aquello que favorece la reproducción y desarrollo de la vida) o impotencias (todo aquello que niega u obstaculiza la reproducción y desarrollo de la vida). (Heller. adoptada en los fundamentos teóricos de su visión del Derecho Constitucional por Germán Bidart Campos. del concepto originario oriundo de Atenas y la Grecia clásica). Ver: (Bidart Campos. Para nosotros. supone esas características (representación. originaria de la filosofía jurídica trialista de Werner Goldschmidt. suponiendo por eso un orden de jerarquización y valorización de las necesidades. que supone la alternancia en el poder. el principio de decisión y gobierno mayoritario y el respeto de las minorías. Ella es algo más y algo menos de su sentido etimológico y originario de “gobierno del pueblo”. donde a la potencia corresponden derechos y a la impotencia corresponden obligaciones. de competencia plural entre partidos políticos. ¿Cuáles necesidades?. que tenía como regla básica el sorteo (dada la igualdad expresada en la isegoría e isonomía de la ciudadanía. en forma de normas de organización y de conducta. que se produce entre validez jurídica (sustancial y formal) y eficacia. es reparto de los bienes sociales satisfactores de necesidades humanas. 1973) (Entelman. y al mismo tiempo. Es en esos planos (externo e interno).(Goldschmidt. 1 La idea del reparto. 2005). Las contradicciones y lagunas entre los niveles normativos y el grado de cumplimiento efectivo en el orden de las conductas del estado de derecho en tanto que orden normativo. deliberativas e instituyentes inherentes al concepto originario. partidos. .1 los valores. ¿de quiénes? y ¿cómo se proveen sus satisfactores? En esto nos inspiramos en la teoría de las necesidades de la filósofa húngara Agnes Heller y sus aplicaciones al campo de la fundamentación de los derechos humanos por Joaquín Herrera Flores.62 La constitución horizontal. intereses e ideologías aparecen objetivados como normas de competencia. de conducta y principios constitucionales. Teoría constitucional y giro decolonial Desde el punto de vista interno. Algo más ya que la acepción común más aceptada. 1990) . en tanto las características asamblearias. elecciones.

a través de su constitución jurídica destacada. la democracia es en sí mismo un concepto crítico. No necesitamos adjetivarla para constatar esto. La tensión con el estado de derecho se hace evidente. fuera de una teoría valorativa que justifica un conjunto de opciones. La realidad no nos dice qué instituciones son esenciales y cuáles contingentes en relación a un concepto normativo como el de democracia. y también la posibilidad de transformación. sin embargo. En realidad. y de esta forma. no es ocioso recordar esta diferencia que habita los usos del concepto. Tal el caso. participativa o radical. y si finalmente lo hacemos y la calificamos como deliberativa. El “hiperrealista” que piensa que él puede partir de algunas instituciones presentes en la realidad y elaborar los medios para estabilizarlas sin traer sistemáticamente la teoría moral que la justifica. El estado de derecho. Como dijera Carlos Nino. el liberalismo) sobre la organización social y sus supuestos. La característica crítica de la democracia es que supone la deliberación e imaginación popular sobre cuáles son sus formas institucionales. que se institucionalizan o articulan en la ingeniería institucional del estado de derecho. del concepto de “poliarquía” en Robert Dahl. “No hay instituciones distintivas de la democracia…. “De esta forma.Estado constitucional y procesos de democratización 63 Una vez más. y si acaso. por ejemplo. incurre en una confusión conceptual. Pero este argumento lo desarrollaremos cuando analicemos el canon democrático dominante y sus insuficiencias más adelante. toda vez que las teorizaciones descriptivas o empíricas que analizan la democracia. imaginativos e instituyentes del demos. el republicanismo. no podemos determinar qué contingencia podemos manipular para preservar lo esencial del concepto” (Nino. respaldada y legitimada por el apoyo popular mediante elecciones periódicas. supuestos de ejercicio y límites a todos los poderes sociales. en verdad. no puede darse por sentado sin un análisis histórico). Lo hace con fundamento en los derechos individuales y las libertades públicas fundamentales que no pueden ser conculcados por mayorías históricas circunstanciales. renovación de sus fundamentos morales (en tanto lo que sean la libertad y la igualdad. que lo inherente a la democracia como concepto problemático y crítico es que ella no consiste en un conjunto de instituciones que encuentren su fundamento moral fuera de ellas mismas. dan por sentadas una serie de formas institucionales que serían definitorias de la misma. otros discursos políticos (por ejemplo. A esto cabe agregar. la democracia concurre con otros valores e ideologías. con algunas pequeñas dosis más profundas de participación”(Sánchez Rubio. Desde la perspectiva externa. incluso los deliberativos. Es crítica porque su ejercicio consecuente pone en cuestión. se entiende por democracia una mera forma de ejercer el poder por una minoría. 1997: 124). pretende fijar un conjunto de vínculos. En esta perspectiva. incurrimos en una tautología para diferenciarnos de las teorías descriptivas o que dan por sentado el contenido normativo del concepto y sus correspondientes formas institucionales. 1992:571/572). problematiza constantemente sus instituciones y los contenidos de la libertad e igualdad que siempre han sido invocados como sus fundamentos morales. resulta relevante cuáles fueron .

es decir. Cómo el demos participa en la formación del gobierno y de su voluntad. Teoría constitucional y giro decolonial las fuerzas sociales y políticas que la impulsaron en cada caso y qué características peculiares ha tomado en relación a los otros discursos políticos. en el sistema de partidos. de la distribución de la palabra y de los bienes. se articula en la forma del derecho constitucional positivo. Ese consenso superpuesto y supuesto. exige una práctica política e institucional que actúa “como si” existiera de forma constante y estable un consenso superpuesto a los poderes constituidos. como una copia borrosa o una caricatura con relación al original que era deliberante e instituyente de forma “absoluta”. su supremacía. debe presumirse prohibido. La democracia institucionalizada al interior del estado de derecho se concreta como normas jurídicas que establecen quiénes y cómo acceden al gobierno en representación del demos. que contiene la captación lógica y objetivación normativa del reparto de potencias e impotencias. sociales y de interés público de las mayorías y de las minorías. como dimensión formal procedimental. representación. cuantificado a través del sufragio y las elecciones de representantes y limitado en relación a aquél. La constitución. como normatividad objetivada por el orden jurídico. Ellos marcan límites negativos (lo que no pueden hacer). participación. arbitrario e irrazonable. en el que quedan acotadas las obligaciones y los derechos del demos. Encuentra límites en los derechos y libertades. en tanto formas fijadas en el estado de derecho. la democracia se recorta y expresa en unas reglas de juego. empezando por la constitución. Las competencias gubernamentales se encuentran limitadas. constituye un deber ser que entra en tensión. Contrapone un demos instituyente originario a un demos derivado. que es derecho sobre la creación del derecho. con la realidad fáctica e histórica de los “factores reales de poder” en el orden de los repartos . incluso los que surgen del demos. Desde la perspectiva interna.). resulta evidente que el estado de derecho en sentido sustancial se vincula con la tradición del “gobierno mixto”. en el campo de los poderes y órganos públicos del estado rige el principio inverso. de forma tal que todo lo que no esté expresamente prohibido (de forma fundada y razonable) está permitido. la constitución jurídica destacada y los derechos fundamentales por ella declarados y garantizados suponen límites infranqueables para los representantes del demos.64 La constitución horizontal. en el plano externo. que permiten renovar la legitimidad del sistema político y del estado de derecho (elecciones. Si en el campo de la ciudadanía y de los derechos de las personas deben presumirse la libertad y la igualdad jurídicas. Este reparto. donde las formas “puras” se articulan. etc. y límites positivos (lo que no pueden omitir) en materia de prestaciones de bienes públicos y medidas de acción positiva que garantizan los derechos económicos. con los que se articula de forma tensa o complementaria en una trayectoria histórica y en una sociedad determinada. civiles y políticos. opinión pública libre. como garantía de los derechos personalísimos. institucionalizadas por el derecho. todo lo que no está expresamente permitido en su marco competencial. en la misma representación política. En relación a esto.

¿Cómo teorizar este despliegue tenso del principio democrático. Argumentos sobre la tensión entre estado de derecho constitucional y democracia 2. Pero entonces. incurriendo en una falacia normativista. En síntesis. es necesario reconocer que poco queda de la democracia en su sentido fundante. El escenario en que se desenvuelve el principio democrático es el del estado de derecho. La tensión está servida y de ella dan cuenta variadas posiciones que revisaremos a continuación.Estado constitucional y procesos de democratización 65 de la palabra y de los bienes. Mientras tanto. la incoherencia e incompletitud de las normas y prácticas jurídicas tensionan hacia la ineficacia de muchos de los derechos y garantías estipulados en el reparto constitucional normativo. Discusiones teóricas contemporáneas Como ejemplo de esto. deliberativo e imaginativo ya que al interior del estado de derecho ella debe aceptar como dado el reparto institucionalizado en la constitución jurídica destacada. tal la crítica de Luigi Ferrajoli dirigida al positivismo jurídico acrítico.1. al interior de las instituciones del estado de derecho? ¿Cuáles son las categorías que permiten captar el trabajo de la democracia en ese contexto de instituciones. tomaremos algunas de las distintas posiciones sobre la tensión entre democracia y estado de derecho. 2. actuando colectivamente. variadas. nos proporciona una descripción que disocia en el seno del estado de derecho a la democracia del liberalismo. 2004:69). en límites infranqueables. En efecto. vínculos y límites jurídicos? Las respuestas y las perspectivas para fundarlas son. capaces de resistir la presión de cualquier grupo y aun. Nos interesa ejemplificar aquí a través del contraste entre posiciones que presentan el principio democrático como exterior e irreductible al estado de derecho y al constitucionalismo. y según el cual no hay ninguna autoridad superior a la nuestra. para el jurista de Pletterberg. generando problemas de legitimación. instituyente. sea en versión conservadora (Carl Schmitt). Carl Schmitt. ideas tales como las de Constitución y derechos humanos nos llevan a pensar. En el plano interno. el conflicto entre las ideas de democracia y estado de derecho constitucional pareciera surgir “…del hecho de que ellas apelan a principios opuestos. como veremos. por otro lado. el estado de derecho no es más que un conjunto de neutralizaciones y . Nuestros compromisos democráticos apelan a un principio que a primera vista no reconoce límites. como sostiene Roberto Gargarella. las presiones de un grupo mayoritario” (Gargarella. y por lo tanto hacia la invalidez de las normas inferiores. frenos y contrapesos. o bien que la reducen a la dimensión normativa inmanente del derecho positivo. con su agudeza terrible. o crítica (Antonio Negri). justamente. siempre impulsado por unos actores sociales histórico-concretos. especialmente.

un espacio recorrido por una geometría constitucional. la homogeneidad y la jefatura (como poder). neutralizados en su carácter absoluto por el estado de derecho como “presidencialismo” o “parlamentarismo”. y en cambio tenga una afinidad electiva con la dictadura y la jefatura popular que representa existencialmente. es enemiga del pluralismo y la deliberación. En la idea schmittiana. 1994:382). Aparece aquí la influencia del concepto weberiano de legitimación carismática en el pensamiento de Schmitt. ningún espacio de pluralismo” (Bertín y Corbetta. De este modo. se resuelve en una crítica reaccionaria del estado de derecho y la democracia parlamentaria. Antonio Negri. La valoración negativa del poder constituyente está sobredeterminada por la concepción espacial de lo político. De ahí su crítica a la democracia parlamentaria y su defensa de una interpretación extensiva de los poderes de excepción presidenciales. Si bien la misma supone un interés (protección-obediencia). unas veces abierta y otras cerrada. aparecen las formas del enjaulamiento espacial y temporal de la “potencia de la multitud”. carisma plebiscitario y representación son antagónicos e incompatibles. Teoría constitucional y giro decolonial despolitizaciones. pero mientras para aquél el carisma es compatible con el mecanismo representativo parlamentario. 1992: 32/34). más o menos formalizada. lejos de resolverse el principio democrático en una fórmula de exaltación reaccionaria del orden concreto. La democracia entendida sobre todo a partir de la homogeneidad del pueblo y la aclamación. el carácter absoluto de los principios políticos puros como la “monarquía” o la “democracia” en tanto que decisiones sobre la forma concreta de existencia política de una comunidad (Schmitt. 1986:286). encarnando la unidad de pueblo y nación (Gomez Orfanel. la democracia plebiscitaria encarnada en el jefe aclamado por la totalidad homogénea del pueblo “está apoyada o exige una entrega de abajo hacia arriba. La radicalización introducida por Schmitt en la tensión entre liberalismo y democracia. en todo caso. 1997:48). en todo caso predispuesta a controlar toda innovación…El poder constituyente se transforma en un “incidente” (Negri. sin embargo. y constituye al mismo tiempo una posibilidad de lograr un factor moderador de la “jaula de hierro” que supone la dominación burocrática.66 La constitución horizontal. compromisos dilatorios que mediatizan las decisiones constituyentes soberanas. se desprende que la democracia para Schmitt sea incompatible con el estado de derecho y con el parlamentarismo. De ahí que para Schmitt estos principios aparezcan deformados. la democracia como poder constituyente es concebida “como extraneidad o bien como interioridad para distribuir en el espacio de las mediaciones. debe ser neutralizado cuando se presente como determinación innovadora. en éste. Pero aquí. . En el constitucionalismo. tampoco. la relación está dominada por una identificación total del pueblo (sujeto global) con la ideología dominante que impone el soberano y no permite. asocia el principio democrático al poder constituyente. por su parte. También describe esa tensión de una democracia sujeta al interior del estado de derecho.

Estado constitucional y procesos de democratización

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En el otro extremo, el positivismo jurídico propone una reabsorción de la democracia al interior del poder constituido y del orden jurídico positivo. La democracia es
asimilada a la validez jurídica sustancial derivada de los principios políticos y morales que
se encuentran en el “derecho sobre la creación del derecho”, es decir, en la Constitución.
El análisis se detiene en este punto, inmanentizando la democracia y anulando toda referencia a su dimensión de exterioridad radical y fundadora en relación a la normatividad
jurídica. La democracia encuentra límites jurídicos en cuanto “a qué es lo que no puede decidirse o debe ser decidido por cualquier mayoría, y que está garantizado por las normas constitucionales
que regulan la sustancia o el significado de las mismas decisiones, vinculándolas, so pena de invalidez,
al respeto de los derechos fundamentales y a los demás principios axiológicos establecidos por aquélla”
(Ferrajoli. 1992:2/3).
El propio Ferrajoli, al diferenciar entre plano externo e interno, atribuyendo a
aquél el problema de la (i)legitimación constante del estado de derecho desde la perspectiva de los derechos y la democracia, y a éste el de la tensión interna al orden jurídico entre
validez sustancial y formal de los niveles normativos inferiores y eficacia del nivel normativo constitucional, nos previene contra la falacia normativista ( Ferrajoli. 1997: 941) y va
más allá del positivismo jurídico decimonónico (“paleopositivismo” en sus términos).
En el caso de Schmitt, el absolutismo del principio democrático se resuelve en una
negación de la democracia convertida en dictadura plebiscitaria; en el caso del positivismo jurídico y del constitucionalismo liberal moderno, ella es asimilada a lo instituido; en
Negri, se entiende la radicalidad y exterioridad del carácter constituyente de la democracia como fundación, creación, sin embargo no ilumina cómo ella trabaja al interior del
estado de derecho, en un campo de tensiones donde nunca puede ser totalmente neutralizada, ni tampoco realizada.
Las posiciones oscilan entre la teorización de la democracia como fundación y
ruptura radical, es decir, como exterioridad absoluta, poder constituyente originario ilimitado; y otra que teoriza la democracia como dimensión de lo instituido. Sin embargo,
estos momentos que unilateralizados resultan sesgados e insuficientes, son ambos necesarios desde nuestra perspectiva.
La forma adecuada de enfocar el problema del trabajo de la democracia en relación
al estado de derecho, se desmarca tanto de una visión exclusivamente jurídico–inmanente,
como de la perspectiva radicalmente externa. De lo que se trata es de construir una teoría
que articule y medie entre ambas dimensiones, que encuentre su espacio de formulación
en la tensión entre política y derecho, entre contexto social y prácticas jurídicas, entre lo
instituido y lo instituyente.
Por lo tanto, desde esta perspectiva, la democracia:
a) No puede asimilarse en forma reaccionaria a homogeneidad, aclamación y representación existencial delegativa.

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La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial

b) No puede reducirse a una dimensión de validez normativa inmanente al ordenamiento jurídico.
c) No puede asimilarse solamente a un principio radical exterior y fundador del
orden porque su trabajo es continuo y transversal, tanto exterior como interior. Ella
continúa actuando al interior del estado de derecho, permitiendo la creatividad y la innovación institucional.
Luego, ¿Cómo escapar a estas posiciones sesgadas y dicotómicas y apostar por una
teoría de la democracia en el estado de derecho que sea a su vez coherente con la posibilidad de la apertura y de la innovación social, cuya apuesta sea comprender y mantener
activo el trabajo de la democracia en el estado de derecho constitucional?
2.2. Discusiones históricas
Es necesario recuperar una serie de discusiones históricas que revelan dimensiones posibles de esta recuperación de la democracia al interior del estado de derecho constitucional.
En primer lugar, el constitucionalismo y sus teorizaciones han adoptado como uno
de sus principios el de estabilidad. La constitución como una catedral, (Nino. 1992:63)
que supone una convención básica fundante y la interacción a lo largo del tiempo, se
va construyendo a través de generaciones, como obra duradera y con vocación de permanencia, apuntalada por una interpretación y unas prácticas constitucionales de corte
originalista / historicista.
Ya en los debates constituyentes de los Estados Unidos de Norteamérica, en función de la apertura temporal del principio democrático, Paine y Jefferson argumentaron
que las generaciones constituyentes no pueden privar a las venideras de ese mismo ejercicio democrático del poder constituyente. (Gargarella. 2004:63).
En efecto, ¿por qué las generaciones venideras deben presuponer un consenso
constitucional del que no han tomado parte? ¿Por qué no podrían revisarlo y renovarlo a
través de las prácticas y la interpretación constitucional?
Podría argumentarse respondiendo que los momentos fundadores constituyentes
fueron expresiones de un consenso fuerte de la soberanía popular, de una decisión del
pueblo soberano sobre su forma de existencia política; sin embargo, en los casos del
constitucionalismo liberal,2 el análisis histórico revela que en realidad, pese a las invoca2 Como lo son típicamente los procesos constituyentes de los Estados Unidos de Norteamérica
y de la República Argentina en 1857/60, esta última como ejemplo que podría multiplicarse en
la historia constitucional de nuestra región con muy pocas excepciones, hasta bien entrado el
siglo XX. La Constitución de Querétaro de 1917 es innovadora también en tanto expresión de
un genuino proceso constituyente popular producto de un proceso revolucionario e inaugura el
constitucionalismo democrático del siglo pasado en nuestra región.

Estado constitucional y procesos de democratización

69

ciones generales al pueblo soberano, los ciudadanos activos, participantes, eran una minoría. Constituían la otra cara de un orden de exclusiones: trabajadores, pobres, negros,
originarios y mujeres.
De hecho, las propias argumentaciones que sostenían la necesidad de equilibrios y
contrapesos (Montesquieu, Madison, Tocqueville), no sólo tenían como blanco el absolutismo del poder, sino también al principio democrático, que era considerado susceptible
de deslizarse hacia la pasión e irreflexividad de las multitudes, hacia el despotismo de las
mayorías sociales y un igualitarismo irrefrenable que perjudicara a los sectores pudientes
e ilustrados del pueblo.
Además, el paralelo entre el proceso histórico de ampliación de la base de legitimidad democrática y el de la ampliación de las garantías de nuevos derechos a través
del constitucionalismo democrático y social (derechos políticos, sociales, etc.), nos hace
sospechar que la tensión democracia-constitucionalismo-derechos tiende a resolverse en
la medida que adoptamos la perspectiva ex parte populi, “desde abajo”.
Se trata, en definitiva, de revisar qué es el consenso democrático del que estamos
hablando. La pretensión de estabilidad presupone un consenso superpuesto con vocación de duración que fija las competencias, los derechos y la participación ciudadana. Por
nuestra parte, entendemos que cuando se discute el grado de inclusividad de los procesos
políticos y sus pretensiones de estabilidad, en realidad se está discutiendo el significado
mismo del consenso. Se está haciendo una petición de principio a favor de un consenso
exigente, que no debe darse por presupuesto en forma estática y que debe renovarse
cotidianamente en la práctica y la interpretación constitucional, permitiendo así la deliberación, imaginación, apertura y el dinamismo de la innovación institucional. Como
veremos, una de las ideas que nos interesa empezar a explorar es que dichos consensos
exigentes e innovaciones institucionales, pueden discutirse a partir de una nueva agenda
que se produce recientemente desde el Sur de Nuestra América. Trayendo analógicamente al campo político y jurídico la aserción de la crítica decolonial de que los procesos de
innovación y de cambio no se producen solamente en la trayectoria unilineal del progreso
moderno occidental desde cuyo punto cero se produciría la difusión al resto del mundo
de tales innovaciones en forma de “civilización”, “progreso”, “desarrollo” , veremos que
podemos hablar de una diversalidad democrática, de una transmodernidad constitucional, a partir de prácticas de construcción de consensos exigentes y de innovación institucional registradas en nuestra región y que aportan a abrir la narración moderna/colonial
del constitucionalismo regional, así como de sus modelos para entender los procesos de
democratización y el carácter del poder constituyente en los mismos. En ese sentido, las
experiencias recientes de Venezuela, Bolivia y Ecuador pueden aportar nuevas premisas
para repensar estos problemas desde una perspectiva geopolíticamente situada. A continuación abordaremos el problema desde la teoría democrática hegemónica, es decir
“El Canon” que se impuso en las últimas décadas como narrativa maestra acerca de los

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La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial

procesos de democratización en nuestra región, y veremos que la innovación democrática
regional se ha caracterizado justamente por ir más allá de ese canon.
3. Procesos de democratización y teoría de la democracia
A pesar de las posiciones divergentes en su valoración, no caben dudas que la democracia ocupó un lugar central en el campo político y en la reflexión de las ciencias sociales
durante el siglo XX. Si lo seguirá haciendo en el siglo que comienza es una cuestión
abierta, dada la divergencia entre un movimiento práctico que por un lado, va restando
capacidades decisorias a la escala política del estado nación, llevando decisiones políticas
y económicas esenciales para la vida de las personas a la escala mundial por medio de los
procesos que han sido llamados como “globalización” o “mundialización” económica y
financiera. Al mismo tiempo, es justamente en esa escala global donde repercuten y se visualizan problemas capitales en el siglo que ha comenzado, como, v.g., los ambientales,
que plantean crecientes necesidades de gobernabilidad y requieren la coordinación de
políticas supraestatales, que incluso son propuestas y reclamadas por redes de movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales transnacionales. Por otra parte, aparece
una recurrente reivindicación de la democracia participativa a nivel local que tiene que
ver con la proximidad y sus promesas democratizadoras, que sin embargo, y más allá de
avances e innovaciones, encuentran su límite en el grado reducido de competencias políticas y económicas que tienen los gobiernos locales para ser punta de lanza de procesos
democratizadores a nivel de la sociedad en su globalidad.
Estas perplejidades producidas por el contexto histórico repercuten en la teoría
de la democracia y en la capacidad de contribuir desde dicha reflexión a procesos de
transformación. Pero esa perplejidad del canon democrático, sostenemos aquí, se debe
también a características propias, tales como su mezquindad, excesivo énfasis en el procedimentalismo formal, y sesgo eurocéntrico, que lo inhiben para pensar procesos de
democratización que respondan a las demandas del actual momento de crisis y transición
paradigmática.
De ahí que el objetivo principal de esta sección sea explorar un marco que permita
evaluar las democracias realmente existentes al mismo tiempo que plantear una necesaria
ampliación del canon hasta ahora dominante para “democratizar la democracia”. En ese
empeño, ponemos nuestra mirada en las innovaciones democráticas y especialmente en
las que provienen del Sur global, al mismo tiempo que proponemos tres dimensiones
axiales para evaluar los procesos de democratización más allá de las limitaciones del canon: el consenso exigente, la innovación institucional y un renovado igualitarismo social
compatible con el pluralismo cultural.

Un segundo debate se articularía al de los requisitos estructurales de la democracia. a favor de un consenso electoral básico para la formación de gobiernos. países con enormes variaciones en cuanto a sus características estructurales. Przeworski. por otro. la propuesta que se tornó hegemónica en la segunda postguerra mundial implicó una restricción de las formas de participación y soberanía popular ampliadas.Estado constitucional y procesos de democratización 71 4. en las sociedades capitalistas era imposible democratizar la relación social fundamental en que se asienta la producción material. España. desarrollo. y la democracia desarrollista de los países afro asiáticos recién descolonizados. Esa fue la forma hegemónica de la práctica democrática en la postguerra en los países que entraron en la “segunda ola de democratización”. En segundo lugar. que se visualizaban en la consolidación de democracias sociales en el estado de bienestar de postguerra. en el ámbito de ese debate. la democracia popular en los países de Europa del Este. que es también un debate sobre la compatibilidad entre democracia y capitalismo (Meiksins Wood. En primer lugar. Habría una tensión entre capitalismo y democracia. el de las virtualidades redistributivas de esa forma de gobierno. tipo de estado. Meksins Wood. Kelsen. (Grecia. Si por un lado. 1973). con el auge mundial del neoliberalismo y el consenso de Washington y la consiguiente crisis del estado social. construida sobre la base de una comparación histórica donde los clivajes principales eran el papel del estado en relación a las clases agrarias y la modernización (Barrington Moore. pondría límites a la propiedad y redundaría en beneficios para los sectores sociales desfavorecidos. Schmitt. Democracia y teoría en el siglo XX: la formación del canon Durante el Siglo XX se dieron distintas disputas en torno a la democracia. que una vez resuelta o equilibrada a favor de esta última. se produjo a partir de los años 60 un debate sobre las condiciones estructurales de la democracia (Barrington Moore. 2000). este debate se decantó a favor de la deseabilidad de la democracia como forma de gobierno. . O’Donnel. acerca de su deseabilidad (debate que ocupa toda la primera mitad del siglo y en el que intervienen autores como Weber. Michels. entre capital y trabajo. Schumpeter entre otros) y sobre el grado de democratización posible y deseable en el contexto de sociedades de masas. En cambio. para los autores de filiación marxista. etc. Portugal) y continuó en los 80s en América Latina y en los 90s en Europa del Este.). Por otra parte. el centro de las discusiones acerca de la democracia pasó a las “transiciones” en la medida en que decenas de estados entraron en procesos de democratización. Pero con la “tercera ola de democratización” que comenzó en los 70s en Europa del Sur. De ahí que. etc. se discutiesen modelos de democracia alternativos al modelo liberal: la democracia participativa. introdujo una tipología de los países con propensión democráticia y sin propensión democrática. procesos de urbanización. Barrington Moore Jr.

Al decir de Boaventura de Sousa Santos. la concentración de los debates en la cuestión de los diseños electorales (Lijphart) el tratamiento del pluralismo como forma de incorporación partidaria o disputa entre las elites (Dahl. el fin de la guerra fría y los procesos de conocimiento de experiencias democráticas provenientes del Sur. Todos estos elementos presentes en la concepción hegemónica de la democracia sacralizada por la politología empírica. Teoría constitucional y giro decolonial también fueron puestas en entredicho las teorías como las de Lipset o Przeworski acerca de los efectos redistributivos irreversibles de la democracia. menos se consigue explicar el hecho paradójico de que la extensión de la democracia trajo consigo una enorme degradación de las prácticas democráticas. solapadas en el proceso de construcción de identidades nacionales homogéneas. A lo que más adelante referiremos siguiendo la feliz expresión de Santos como prácticas de “demodiversidad” (Sousa Santos. no consiguen enfrentar adecuadamente el problema de la calidad de la democracia que se patentizaron con el despliegue de la “tercera ola de democratización” y que llevó a las adjetivaciones de la misma: “democracia delegativa”. una idea resaltada por Schumpeter. 2) Una crisis de la explicación homogeneizante sobre la forma de la democracia que emergió como resultado de los debates del período de entreguerras. la valorización positiva de la apatía política (Downs). y desde allí se perfilan los contornos de lo que podemos llamar una concepción hegemónica. 3) Una nueva propensión a examinar las democracias locales y la posibilidad de variación en el interior de los estados nacionales a partir de la recuperación de tradiciones participativas de generación de consenso. 1) Hay una crisis del marco estructural de explicación de la posibilidad democrática. al mismo tiempo. pasa a ser medular en las discusiones. 1989). etc. puso en entredicho la idea de la homogeneidad de las prácticas democráticas y abrió dichas experiencias a escalas diversas del estado nacional. Avritzer. 2005: 42/43). cuanto más se insiste en la fórmula clásica de la democracia hegemónica. Sus principales elementos serían la contradicción entre movilización e institucionalización (Huntington. .72 La constitución horizontal. “de baja intensidad”. para quien el ciudadano común no tenía capacidad o interés político sino para escoger los líderes a los cuales les cabe tomar las decisiones políticas. De forma tal que estamos ante una triple crisis de la explicación predominante acerca de la democracia. Germani). La expansión global del formato demoliberal representativo coincidió con una doble crisis de representación-desafección política en los países de democracia consolidada. En ese contexto. el problema de las propiedades formales procedimentales de la democracia.

ignorando las experiencias y discusiones oriundas de los países del Sur en el debate de marras. Del diagnóstico surge claramente la necesidad de restringir el canon democrático. Crozier. Crozier y Watanuki. de desalentar los excesos de participación. Watanuki. El punto central era criticar que la democracia podía corresponder a un conjunto preciso de valores o a una . propone extender al resto del mundo el modelo liberal representativo vigente en las sociedades del hemisferio norte. 1994). La segunda basada en la suposición elitista. El primer paso hacia la universalización de la concepción hegemónica de la democracia fue el diagnóstico acerca de la gobernabilidad de la democracia en el contexto de la crisis del estado de bienestar social. La primera cuestión. el papel de la burocracia en los procesos democráticos y el de la inevitabilidad de la representación en las democracias de gran escala. Tres aspectos de esta concepción hegemónica se fueron delimitando por medio de debates teóricos acerca de las prácticas democráticas: la relación entre procedimiento y forma de la democracia. Dicha estabilización procuró dar prioridad a la acumulación de capital por sobre la redistribución social limitando para ello la participación para no sobrecargar el régimen democrático con demandas sociales.Estado constitucional y procesos de democratización 73 5. de la crisis económica de los países industrializados y la movilización social creciente a través de los movimientos estudiantiles a partir del 68 y de la emergencia de la nueva clase trabajadora a principios de los 70s. de restaurar la autoridad política procediendo. 1975). esta forma hegemónica (democracia representativa elitista). erosionan la autoridad política y quitan dinamismo a la iniciativa privada autónoma (Huntington. Democracia: el canon dominante El debate sobre democracia a lo largo del siglo XX quedó limitado a dos formas complementarias de hegemonía La primera basada en la suposición de que la solución del debate europeo de entreguerras habría sido el abandono del papel de la movilización social y de la acción colectiva en la construcción democrática (Huntington. Este diagnóstico hegemónico condicionó fuertemente en su inicio los procesos de democratización que emergieron con la “tercera ola de democratización” verificándose sus efectos en las teorías de la “transición” y posteriormente de las “democracias con adjetivos”. fue puesta sobre la mesa por Hans Kelsen en la primera mitad del siglo XX. de la democracia como forma y no como sustancia. por medio del modelo liberal representativo de democracia a estabilizar la tensión entre acumulación de capital y legitimación democrática. con la consiguiente sobrevaloración de los mecanismos de representación que podía ser dimensión predominante o única de la democracia sin que necesitase ser combinada con mecanismos de participación social. En ese contexto se produce el “Informe sobre la crisis de gobernabilidad de la democracia” realizado para la Comisión Trilateral por Huntington. En ambos casos. donde se argumenta que es la combinación de estado social y participación democrática lo que ha llevado a un exceso de demandas que sobrecargan al estado.

1994: 221/224). Teoría constitucional y giro decolonial forma de organización política (Kelsen. Bobbio da el paso siguiente al transformar el procedimentalismo en reglas para la formación del gobierno representativo. Entre las que se destacan el peso igual de los votos y la ausencia de distinciones económicas. Vale la pena. Schumpeter descree de la soberanía popular como un posicionamiento racional de la población o de cada individuo acerca de una determinada cuestión. Para Bobbio la complejidad social de las democracias contemporáneas inhibe las posibilidades de una participación social amplia. por lo tanto. 1991. entre los que queremos mencionar ahora solamente dos: la cuestión de saber si los procedimientos de representación agotan los procedimientos de autorización por parte de los ciudadanos. argumento que será retomado y extendido por Danilo Zolo (Zolo. La debilidad de estos argumentos se verifica si problematizamos sus supuestos. que pasaban por el parlamento y por formas más directas de expresión. y no excusa para la reducción formalista de la misma en una comprensión estrecha de la política. Para él. y de una discusión amplia de las reglas del juego democrático a la identificación de la democracia con las reglas del procedimiento electoral. En su primera formulación. y la de saber si los procedimientos de representación agotan la cuestión de la representación de la diferencia. El elemento procedimentalista de la doctrina kelseniana fue transformado por Schumpeter y Bobbio en una doctrina elitista de la democracia. 1995). La democracia se transforma en un conjunto de reglas para la formación de mayorías. Kelsen tendía a reducir la legitimidad a la legalidad. el procedimentalismo kelseniano buscó articular el relativismo moral con métodos para la solución de divergencias. y la masividad social con los riesgos de manipulación de los individuos. retener que la primera vía de afirmación de la concepción hegemónica de la democracia en la posguerra es una vía que lleva del pluralismo valorativo a la reducción de la soberanía popular.74 La constitución horizontal. el proceso democrático no remite a la soberanía popular sino a un método político que hace posible la toma de decisiones políticas. 1983). . administrativas y la constitución de gobiernos (Schumpeter. religiosas y étnicas en la constitución del electorado (Bobbio. Schumpeter contrabandea una teoría sobre la manipulación e irracionalidad de los individuos en la sociedad de masas. que tiene varios puntos ciegos. sociales. la complejidad social puede ser un argumento a favor del experimentalismo democrático y la innovación institucional. Las elites gobernantes en ese marco tienen un grado relativamente importante de autonomía respecto a sus electores. Pero en los pliegues de su argumentación procedimental. puede serlo a favor de la democratización de más esferas de la vida social en la economía o de los medios masivos de comunicación. De ahí que resulte fundada la sospecha de que la reducción procedimentalista elitista es un argumento ad hoc de la teoría hegemónica de la democracia. Subyace en este aspecto de la teoría hegemónica de la democracia la apelación a un consenso débil funcionalmente reducido a la formación de gobiernos que puedan tomar decisiones. 1992).

teniendo a la vista la breve experiencia de la Comuna de París en “La guerra civil en Francia”. diversidad de grupos. El pesimismo de Weber en cuanto a la democracia frente a la realidad de la “sociedad administrada” oscilaba entre las tendencias carismáticas irracionales y la “jaula de hierro” burocrática (Weber. El conocimiento o saberes prácticos detentados por una pluralidad de actores sociales pasa a ser un elemento central para la solución de los problemas de gestión. El segundo aspecto a resaltar de la concepción hegemónica. He aquí una segunda causa que cimentó el modelo consensual débil o poco exigente de la democracia liberal representativa. no apropiable por las burocracias. Se da por sentado que a medida que crece la complejidad social. administración. la capacidad de la organización burocrática estatal para lidiar con la creatividad y gestionar el conjunto de informaciones del entorno social necesarias para la gestión pública fue cuestionada. mientras que el ciudadano común queda reducido a la función electiva. se requieren saberes expertos en la gestión pública y privada que limitan los aspectos decisorios en los que puede intervenir la ciudadanía. la racionalidad burocrática fue crecientemente puesta en entredicho. se ha hecho cada vez más claro que las burocracias centralizadas no tienen condiciones para lidiar . exigente. Las formas burocráticas son monocráticas y homogeneizadoras de las soluciones que proponen en la gestión de los problemas. es la forma como la indispensabilidad de la burocracia fue puesta como dato natural implícito o supuesto básico subyacente de cualquier discusión acerca de la democracia. que en el mejor de los casos puede elegir a los gobernantes puestos al frente del aparato administrativo del estado. con el estado interventor keynesiano y social las funciones que dicha capa social está llamada a desempeñar crecieron. conocimiento calificado y finanzas. y direccionada a. la separación del trabajador de los medios materiales de producción. 1996). es posible pensar un procedimentalismo participativo que sea la base de una consensualidad democrática fuerte o mejor. Weber fue el principal expositor de esta aserción. como argumentaremos y ejemplificaremos más adelante. en general es la base común del estado y de la empresa modernos. violencia. reducidos a elegir el personal gobernante. en contra de la idea de democracia que expresa Marx. instituciones emblemáticas de la racionalidad instrumental que aparecen por evolución del proceso de racionalización occidental.Estado constitucional y procesos de democratización 75 De ahí que. En la actualidad. Mientras que un entorno complejo y plural exige soluciones plurales y formas de gestión flexible coordinada con. Esta tendencia a la inevitabilidad de la mediación burocrática fue naturalizada y descripta incluso como deseable a medida que. Sin embargo. Para Weber. Esta tensión entre tecnocracia y democracia no pasó inadvertida para quienes pensaban que el especialista y sus saberes expertos era el verdadero protagonista de la sociedad industrial. se diversificaron y tecnificaron. y que puede sintetizarse en el siguiente argumento: la gestión pública en un contexto de creciente complejidad social requiere de saberes expertos fuera de la capacidad de decisión de la gente común.

tendieron . Pero fundamentalmente se dejaron de lado componentes que habían acompañado la comprensión de la democracia. condujo en estas perspectivas a omitir analizar aspectos que son cruciales para la comprensión de procesos de democratización. cuyo principal hito era la institucionalización de elecciones libres y competitivas y la existencia de derechos civiles y políticos básicos. 2008:14) Algunos de estos aspectos son. sociales del ejercicio de la ciudadanía. era la aceptación por parte de las elites sociales y económicas con poder de veto. Sin embargo. Al enfocar el problema de la autorización –y por lo tanto del consenso–. Con esto se generó también un paradigma de la transición desde gobiernos autoritarios hacia gobiernos democráticos. En consecuencia. la dificultad de representar agendas e identidades específicas que hacen al pluralismo cultural y a la diferencia social. (Raventós. Ahí reside una de las causas de la reinserción en el debate democrático de formas de gestión pública participativa. la teoría hegemónica de la democracia está ante una serie de problemas no resueltos que remiten al debate entre democracia representativa y democracia participativa.76 La constitución horizontal. como la regulación del financiamiento electoral –que permitiría un acceso más igualitario a la política con independencia de la riqueza material y evitaría las tendencias plutocráticas– y el acceso equitativo de todos los participantes a los medios de comunicación. el acto de constitución de los gobiernos es de agregación de mayorías electorales. de los resultados de las elecciones para la renovación de las autoridades. la teoría democrática predominante reduce este apenas al acto de constitución de los gobiernos. De ahí un tercer límite de la teoría democrática hegemónica. El énfasis en la competencia entre las elites y los procedimientos. como las condiciones materiales. Estos problemas son más agudos en los países en los que existe mayor diversidad cultural y entre aquellos grupos que tienen mayor dificultad para el reconocimiento efectivo de sus derechos. Teoría constitucional y giro decolonial con el conjunto de informaciones necesarias para la ejecución de políticas complejas en las áreas social. 6. Consecuencias del canon dominante en la comprensión de los procesos de democratización Durante los años 80 se produjo la expansión de la democracia electoral en todo el mundo. El factor clave para este cambio. Corrientes dominantes de las ciencias sociales consideraron estos procesos como formando parte de la mentada “tercera ola de democratización”. todavía procedimentales. Los teóricos y los encargados de las políticas de transición. y difícilmente involucra consensos exigentes o fuertes en torno a la pluralidad de identidades o a la rendición de cuentas de los gobernantes. El tercer aspecto de la concepción hegemónica de la democracia se basa en la aserción que la representación política es la única forma de solucionar el problema de la autorización en estados de gran escala o de escala espacial y poblacional amplia. ambiental o cultural.

es necesario tomar en consideración procesos de democratización. –rents–. el Informe 2004 del PNUD sobre la Democracia en América Latina. manteniéndolos o removiéndolos del cargo. (PNUD. esta visión presenta “problemas de agencia”. los logros de las nuevas democracias. por medio de un control retrospectivo. lo han hecho pese a que una porción significativa de la población vive en la pobreza y a que la región es la más desigual del mundo. como lo refleja. ésta debería dar respuestas en ese sentido. control y participación en la democracia representativa: la relación de representación política En los últimos tiempos se ha intentado comprender mejor el vínculo representativo a través de la teoría de la agencia. le permite buscar beneficios personales. Teniendo en cuenta que estos enfoques que reducen la democracia a su aspecto político formalista tienen su origen en Estados Unidos y Europa (por ej. que no coincidían con los intereses del principal. Sin embargo. los ciudadanos de todo el mundo están decepcionados con los resultados de estos regímenes políticos. las democracias que se consolidaron en América Latina. por ejemplo. son. 7. abarcando más aspectos en la ponderación de sus avances y retrocesos. El desnivel de información que maneja el representante y la posibilidad que tiene de realizar acciones ocultas. La amenaza de esta última sanción. Se trata de los problemas básicos como pobreza y desigualdad social que no formaban parte del ethos de la tercera ola. para acrecer su legitimidad. Los mecanismos de información. En terminología “politológica”. al cabo del cual puede evaluarlos y premiarlos o castigarlos. Aunque la mayor parte de los países celebran elecciones regulares. En primer lugar.Estado constitucional y procesos de democratización 77 a aislar el proceso político de las cuestiones sociales y distributivas que hasta entonces habían sido centrales en la consideración de la democracia. Dos décadas más tarde. sin que éste pueda advertirlo y castigarlo. en general. o del principal-agente. restringidos. Este enfoque entiende que el electorado es un principal que delega en ciertos agentes –representantes–. en este caso en la relación de representación política. –accountability–. 2004:29). tiende a incentivar a los representantes a adoptar los comportamientos requeridos por los ciudadanos –responsiveness–. la implementación de sus intereses por un período de tiempo limitado. Los marcos institucionales y de cultura política son importantes ya que ellos proveen los incentivos o las restricciones para un efectivo control y participación ciuda- . hay que constatar que la relación entre principal-agente no es simétrica ni transparente. dichos problemas se producen cuando el modelo de racionalidad de la acción social. no se verifica en las prácticas que le hacen perder capacidad descriptiva y explicativa. Paradójicamente. Dahl). Ello se traduce en desafección y malestar político. Los resultados sociales positivos forman parte de las expectativas de la ciudadanía en relación con la democracia y por lo tanto. el concepto de “poliarquía” en Robert A.

En efecto. la sola dimensión vertical electoral es fundamental para la definición democrática de un régimen político. los costos y fuentes de financiamiento de las campañas electorales hacen pesar indudablemente la desigualdad económica en la esfera electoral” (Abal Medina. promover o remover . llenan esta dimensión. En el ámbito institucional dichos canales se relacionan con los instrumentos que garantizan la transparencia de la información pública. el formato del sistema partidario y a los partidos. a su vez. A su vez.. Consiste en la capacidad de fiscalización que tienen los ciudadanos sobre sus representantes a través del voto. Sin embargo. a su vez dividirse en electoral o social. etc. el financiamiento de la actividad política. controlar. corregir y/o sancionar actos ilícitos de otras instancias estatales. Entre sus traducciones posibles estaría “rendición obligatoria de cuentas”.78 La constitución horizontal. Se desarrolla a través de los mecanismos de control y participación ciudadana. La accontability horizontal se define como un control intraestatal que. Teoría constitucional y giro decolonial danas en relación a los gobernantes y al gobierno. premiar o sancionar. 2007:20). la accountability electoral y social posibilita el control horizontal. para que exista una accountability horizontal es importante que exista también su dimensión vertical electoral y social. vinculado al funcionamiento de los sistemas electorales. las defensorías populares. para ser eficaz. brinda elementos de juicio a los votantes para ejercer el control. necesita que las instituciones estén dispuestas a vigilar. 2007:18). “Es en el cuarto oscuro donde se presenta con mayor fuerza la igualdad de influencia política de los ciudadanos. La accountability electoral es el control que realiza la ciudadanía a través de las urnas. y éste. Aunque los canales para su ejercicio no necesariamente deben ser institucionales. La accountability social es “un mecanismo de control vertical. horizontal (interior al propio aparato estatal). ya que si los políticos no son responsables ante el electorado. el control y la participación ciudadana. Implica el deber de informar y explicar decisiones y la posibilidad efectiva de castigar sus conductas inapropiadas. no se trata de un acto discrecional o generoso de los gobernantes sino de un acto obligatorio y necesario para la democracia. carecen de suficientes incentivos para el ejercicio de frenos y contrapesos entre sí. de las autoridades políticas basado en las acciones de un amplio espectro de asociaciones y movimientos ciudadanos”(Abal Medina. no electoral. Todas estas formas de accountability son necesarias y actúan reforzándose mutuamente para generar calidad democrática. De este modo. La vertical puede. Examinemos más de cerca los aspectos de esta relación: a) Accountability: Se trata del control ejercido sobre los depositarios del poder político. La división de funciones y mutuos controles entre los órganos estatales. al tiempo que permiten una participación activa de los ciudadanos en los procesos de formación y adopción de ciertas decisiones políticas que los afectan en su conjunto. las campañas electorales y los medios de comunicación e información. Tiene dos dimensiones: vertical (desde la sociedad hacia el estado). las instituciones y organismos autónomos de control fiscal y administrativo.

Por lo tanto. secreto de estado. hay que tener en cuenta que son los representantes los que sancionan el marco normativo (respaldado coercitivamente por el aparato estatal) que regula ésta y otras relaciones centrales de la vida democrática. Al regular la información que los ciudadanos pueden conocer sobre sus actos. Principio que habita aún los textos constitucionales y que tiene su origen en las ingenierías institucionales contramayoritarias de la “democracia madisoniana”. originado en el campo de la economía al campo de la política. en el traslado de este modelo. . hay que considerar que es también posible que los votantes elijan de manera prospectiva por preferencias valorativas o ideológicas. etc. Es decir.). los representantes moldean las actitudes y las preferencias de los representados. Dadas estas limitaciones y dificultades o no. es decir. ejercen poder sobre ellos. desde este punto de vista una variable central de los gobiernos representativos. y de premiar o sancionar en consecuencia. Dada la magnitud de información que requiere. La asimetría informativa hace no sólo costoso acceder a la información suficiente para evaluar los actos de gobierno. no es el método más racional ni el más habitual a la hora de votar. las instituciones que regulan ese vínculo son reguladas por los agentes. b) Los “problemas de agencia” en la relación de representación política: Son aquellos que se evidencian al confrontar el modelo de racionalidad esperado tanto de representados como de representantes en el ejercicio de la accountability. (opacidad de la inmensa estructura burocrática del estado. los gobernantes pueden agrupar acciones populares con impopulares para evadir la responsabilidad electoral. la acción de un gobierno o un representante es muy difícil de monitorear. sino que muchos de estos actos ocurren “entre bambalinas”. la accountability retrospectiva (ejemplo típico sería el voto castigo). todo el enfoque principal/agente se hace difícil de sostener. con sus prácticas realmente existentes. Explicar las motivaciones. dado que los mecanismos de accountability no operan en tiempo real sino a través del calendario electoral y es en el período previo a las elecciones donde hay que generar legitimación. Es difícil y costoso para los ciudadanos conocer en profundidad los problemas que deben resolver sus representantes.Estado constitucional y procesos de democratización 79 por medio de las urnas y fundamentalmente por medio de la participación y el control ciudadanos. y son imposibles de controlar por el electorado. resultados y efectos de la concurrencia a las urnas partiendo del único supuesto de la maximización de la utilidad individual es problemático. es que los representantes pueden dificultar de diferentes formas el control que se ejerce sobre ellos. Además de la información asimétrica. Lo que no impide que puedan combinarse estas tres lógicas en la acción de votar a los representantes. Asimismo. Además. no por los principales: “El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”. Cuando dicho supuesto se pone en duda.

. ahora como parte de un consenso democrático más exigente. es necesario analizar en qué medida los partidos (y los sistemas de partidos) tienen la capacidad de establecerse y reproducirse a sí mismos. 2007:23) como una de las dimensiones que una perspectiva crítica de la democracia debe rescatar. monitoreo y compromiso –commitment– que implica el control ciudadano sobre los gobernantes. es que existe un riesgo de premiar al agente que ha actuado en contra del interés de los ciudadanos o de sancionar a quien sí ha actuado representativamente. en un proceso de autorreferencialidad creciente de la política que dificulta los intentos de accountability vertical por parte de individuos mayormente desvinculados de los asuntos públicos. Dados todos estos problemas de información. lo que debemos retener no obstante las limitaciones del enfoque que acabamos de revisar. Cabe preguntarse entonces qué diseños institucionales favorecen más eficazmente a la producción de accountability (Abal Medina.80 La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial Finalmente.

Charles Tilly en un trabajo reciente propone tres variables: la creación de redes de confianza que permita una dinámica de consultas recíprocas y contraprestaciones en el proceso político. En Lefort y Castoriadis la democracia implica una indeterminación dada por su capacidad de apertura. étnica y de género tienen traducción política. 2007). en tanto la igualdad política no puede ser considerada como dada. Cornelius Castoriadis y Jürgen Habermas.CAPÍTULO TERCERO DEMOCRATIZAR LA DEMOCRACIA 1. innovación social e institucional. similar en principio. En este marco. considerando esta dimensión no desde el punto de vista político jurídico formal. de los centros de poder independiente. La diferencia. un conjunto de concepciones alternativas que podríamos calificar de contra hegemónicas. De ahí que la preocupación de la que parten estas concepciones contrahegemónicas de la misma sea paradójicamente. y en el Sur Norbert Lechner. entendido como práctica restrictiva de la democracia a la legitimación electoral de gobiernos. En estas concepciones la democracia. En la perspectiva crítica no es otra que el bloqueo de la dimensión creativa e instituyente de 81 . la igualdad política. pues diferentes formas de desigualdad social. y la disminución de la autonomía. al mismo tiempo que se autonomiza el ámbito político de esas desigualdades en otros terrenos. ser humano (Lefort. sociedad. educativa. surgieron también en el período de postguerra. estaría dada en las causas que se identifican como produciendo ese sesgo homogeneizador. respecto al proceso político democrático. Apertura a otras teorías democráticas Al lado del elitismo democrático. a las de la teoría hegemónica: cómo sostener la pluralidad social frente a la reducción homogeneizadora que sustancializa un tipo de estado. El grado de igualación política. son condición importante y necesaria pero no suficiente. los procesos electorales competitivos sobre la base de un ciudadano/a = un voto. es el punto de partida necesario para la discusión de los procesos de democratización. 1993). es una gramática de organización social y de relación entre estado y sociedad. sin renunciar al procedimentalismo. En el Norte Claude Lefort. Atilio Boron y José Nun. que no debemos perder de vista. cultural. entre otros. han hecho aportes teóricos a la discusión acerca de los procesos de democratización. Por lo que la igualdad política plena es un ideal no realizado en el mundo entero. como por ejemplo que los militares estén subordinados al poder civil y el poder económico concentrado respete las decisiones democráticas y se subordine a la legalidad (Tilly. sino relacional con las dimensiones de la (des)igualdad social que la afectan. que requiere de acciones positivas para cerrar las brechas de desigualdad en aspectos sociales y culturales.

Inglaterra) y los periféricos (Europa del Sur. deja sin embargo en pie la posibilidad de apropiación y utilización desde la concepción contrahegemónica de la democracia de las potencialidades del principio de deliberación pública. Es el lugar donde se muestra que la soberanía popular no puede ya ser entendida como una voluntad general de forma sustancialista. Porque como han argumentado las críticas feministas y postcoloniales. se opera la reconexión entre procedimentalismo y participación. Así. En ese sentido la democracia implica la posibilidad de cuestionamiento e incluso de ruptura con tradiciones establecidas. como deliberación pública que fluidifica el conjunto de las instituciones del estado democrático de derecho. proyecto que en el marco de la actual crisis económica financiera es puesto en entredicho al mostrarse las tensiones que suponen que esa Europa es. como argumentan voces críticas. sea sumamente funcional a las narrativas de construcción del espacio político y económico de la Unión Europea: “la Europa de los ciudadanos”. Este matiz eurocéntrico de la teoría habermasiana. que él mismo hizo poco esfuerzo por corregir frente a sus críticos. “la Europa del Capital”. los trabajadores. como por ejemplo. las minorías étnicas y culturales para criticar y problematizar las desigualdades sociales en el ámbito doméstico. han hecho que la filosofía y teoría socio política de Habermas. atravesada por asimetrías entre los estados centrales (Alemania. sino procedimentalmente. Para aproximarse a ese exigente estándar hace falta una “evolución cultural” y un “desarrollo moral” dadas por una cultura “postradicional”. rescatando de paso un procedimentalismo necesario e inherente a una concepción alternativa de la democracia. y una moral “postconvencional”. Estas características. Europa del Este). puede ser el que utilicen las mujeres. los contenidos normativos de las instituciones. Parte Habermas normativamente. del mercado y de la cultura. el procedimiento de las deliberaciones públicas pasó a ser pensado como práctica social y no apenas como un método para formar gobiernos o mayorías electorales. al interior de su propio espacio geopolítico. Para Habermas. etc. un espacio público ampliado. De esta manera las dimensiones socioculturales y las procedimentales son puestas en un campo relacional por estas concepciones. Francia. los afrodescendientes. la esfera pública es aquella en que los individuos pueden argumentar y problematizar sus condiciones de vida. Teoría constitucional y giro decolonial la democracia. los presupuestos participativos. “posnacional”.82 La constitución horizontal. acostumbrada al demoliberalismo (Habermas. la tentativa de instituir nuevas determinaciones y nuevas normas. Es la capacidad de problematizar lo instituido y generar innovación institucional la nota distintiva de la democracia. en la obra de Habermas. haciendo insuficientes los procedimientos de agregación propios de la democracia representativa y valorizando las experiencias de procedimentalismo participativo del Sur. al mismo tiempo. De esta forma. 1998). del principio de deliberación societaria “D”: “sólo son válidas aquellas normas-acciones que cuentan con el asentimiento de todos los individuos participantes de un discurso racional”. y por lo tanto. El consenso democrático se torna .

parafraseando a Habermas una vez más. tiene que ver con el papel de los movimientos sociales en la institucionalización de la diversidad social y cultural. el campo de “lo político” implica también una disputa sobre un conjunto de significaciones culturales centrales para la gramática social. muestran esa relación compleja entre teoría de la democracia y procesos de democratización. exige el replanteo de los ejes sobre los que se había construido el canon democrático hasta hace poco. Un segundo elemento sumamente importante de esta concepción contrahegemónica de la democracia. Con los fenómenos de globalización.Democratizar la democracia 83 más exigente. Al asumir esta perspectiva que la cultura es una dimensión de todas las instituciones económicas. en términos de la relación democracia representativa –democracia participativa. para aprovechar. abriendo la innovación institucional a la escala local de donde provienen buena parte de las nuevas experiencias de democracia participativa. Sin duda dichos procesos tuvieron que extender el canon democrático propuesto por la teoría hegemónica “noratlántica” y encontraron inspiración en las concepciones alternativas de la misma. por ejemplo. y finalmente. y con las salvedades apuntadas. la transformación de las prácticas dominantes. En ese marco. la ampliación del campo político. Presupuestos Participativos y el nuevo constitucionalismo que reconoce e institucionaliza la demodiversidad y el pluralismo cultural en Bolivia y Ecuador. Sintéticamente. al requerir la institucionalización de procedimientos deliberativos que suponen formas nuevas de participación social en conexión con una estructura ampliada del espacio público. esta concepción alternativa centrada en la dimensión participativa de la democracia. poniendo en conexión los saberes prácticos de los grupos sociales con la gestión administrativa. sostenía que la transición democrática exige la elaboración de una nueva gramática social. y la extensión de procesos de democratización la discusión acerca de la democracia ha sido replanteada desde experiencias y reflexiones que provienen del Sur global y que retoman los ejes del debate entre la teoría predominante de la democracia y la teoría alternativa. Pero al . 2. la “fuerza productiva de la comunicación”. Innovación democrática desde el Sur Las experiencias de democratización desde el Sur. el problema de la insuficiencia de la representación política tradicional frente a la diversidad cultural y social en sociedades donde la dimensión pluralista cobre creciente relevancia. entre otras. sociales y políticas. A esto apuntaba Norbert Lechner. cuando en su texto Los patios interiores de la democracia (1984). o la problematización y resignificación de los temas tradicionales. La ampliación del espacio social a la participación de nuevos actores y nuevos temas. los movimientos sociales tenderían a una disputa por la resignificación de las prácticas. Replantea la relación entre procedimentalismo y participación social. el aumento de la ciudadanía y la inserción en la política de actores sociales excluidos.

el discurso de la participación misma. limitados por instituciones o prácticas normalizadas. así como aumentar el control y la rendición de cuentas. La creación de espacios que permiten deliberar públicamente acerca de los conflictos y diversidad de intereses. abriendo siempre la posibilidad de la apertura y problematización de las políticas públicas y de la misma agenda de cuestiones relevantes. Las experiencias de creación de espacios públicos se ven limitadas por el impacto social de los medios de comunicación comerciales. ellas también enfrentan limitaciones que varían según el contexto: la participación ciudadana en la elaboración de los presupuestos o en consejos que asignan recursos públicos encuentra límite en lo restringido de los montos que han de ser distribuidos. cobra sentido la investigación de los procesos de democratización en el Sur en torno a los procesos de participación y ciudadanía y su impacto en el logro de metas distributivas de poder y los bienes sociales y económicos a través de la relación entre políticas públicas. En ese sentido se pueden identificar aspectos relevantes: Las innovaciones institucionales que han buscado articular diversas formas de ejercicio democrático. Los esfuerzos para asegurar el control y la rendición de cuentas son limitados por la asimetría entre las organizaciones y movimientos ciudadanos y los recursos políticos y económicos de los factores de poder. A pesar del horizonte de esperanza que abren experiencias de este tipo. desde las iniciativas y participación ciudadanas.84 La constitución horizontal. 2008: 18). La producción de interfaces entre el estado y la sociedad civil entendidas como “lugares y momentos de interacción entre actores sociales y políticos . Teoría constitucional y giro decolonial mismo tiempo las innovaciones institucionales se basaron en sus propias experiencias y saberes prácticos que constituyen una fuente de renovación para la teoría democrática. que no siguen la lógica de la politización de los temas o de la igualdad de participación en posiciones e intereses. y del protagonismo de la sociedad civil se ha transformado en un campo minado que crea muchas veces confusión en la comprensión de la acción de los grupos sociales en procesos de democratización. En esta comprensión. estas investigaciones muchas veces no elaboran conclusiones acerca del impacto de estas formas de participación a nivel del régimen político. movimientos sociales y organizaciones ciudadanas. en los cuales visiones e intereses en conflicto son presentados. 2002) proclaman las . hechos públicos y negociados” (Raventós. más allá de la democracia representativa. Por otra parte. De ahí que sea importante formular preguntas sobre el impacto de las formas de participación popular en las instituciones y las políticas gubernamentales como dimensiones relevantes de los regímenes políticos. No obstante. Existen confluencias de distintos proyectos y acepciones de la participación: desde que tanto el proyecto democrático de las izquierdas como el neoliberalismo y las instituciones económicas financieras internacionales y regionales (Narayan. que les permiten evitar o sortear los esfuerzos para hacerlos responsables por sus acciones sociales y políticas. Estos espacios son tanto instituidos como instituyentes.

aunque con implicaciones diferentes y en última instancia opuestas (Dagnino. y el voto no es vinculante en cuanto a los contenidos de la gestión política. etc. de financiamiento y organización de los partidos políticos. por más que existe un deber moral de fidelidad a los compromisos asumidos y a la voluntad de la ciudadanía. Como vimos. Olvera y Panfichi. la relación de representación política.1. es decir. ya que la asimetría entre representantes y representados se traduce en el control por los primeros de las reglas de juego. genera ese “consenso débil”. es sin duda una condición necesaria para caracterizar a un régimen político como democrático en las sociedades contemporáneas. escoger entre representantes políticos. b) el contenido de dicha decisión es abierto en tanto el mandato representativo es libre. (leyes electorales. con pluralismo de opciones políticas elegibles. 3. entre tanta confusión en el uso de conceptos “polisémicos”. lo que no es el caso de la inmensa mayoría de los representados que . Las dimensiones axiales de un análisis crítico de los procesos de democratización A continuación entonces formulamos tres dimensiones axiales a considerar en una visión compleja. Estas dimensiones a través de las que proponemos ampliar el canon democrático hasta ahora dominante. la que siempre se puede interpretar.Democratizar la democracia 85 virtudes de la misma.). d) Esta forma de consenso no es exigente. como la propia historia del término democracia lo atestigua. igual. relacional y no reduccionista. 3. El consenso se presume hasta que sea ratificado o rectificado en las próximas elecciones. c) la verificación de este consenso es también débil por discontinua. etc. 2008). a través de las que reflexionar críticamente acerca de los procesos de democratización. De ahí la necesidad. no es unívoca. de redefinir y precisar el sentido de las categorías con que pretendemos por un lado determinar las dimensiones axiales para un análisis crítico de los procesos de democratización. la innovación institucional y un nuevo igualitarismo social. Consenso exigente El sufragio universal. al basarse en asimetrías de información y de poder. Las características del consenso débil sobre el que se construye la relación de representación política: a) la decisión que puede tomar la ciudadanía pasa solamente por elegir. son: el consenso exigente. Cada una de ellas contiene la potencialidad de hacerse operativas concretándose en variables que permitan analizar los procesos de democratización y compararlos. Pero la democracia si es reducida a la dimensión electoral y representativa termina basándose en un “consenso débil”. en el uso del tiempo (la profesionalización de la política permite dedicar tiempo completo a la actividad.

que ama. que decide. La democracia representativa. la participación ciudadana debe tener como objeto la democratización del espacio público. (Ganuza Fernández. Al mismo tiempo. pues siempre hay muchas personas. la inmensa mayoría. 2002: 176) La participación política. que imagina y siempre lo hace colectivamente. El ejercicio de la política se reduce a los procedimientos transparentes que permitan a la democracia así entendida cumplimentar sus atributos normativos. es invocada como vía de solución de estos límites tanto por las teorías democráticas hegemónicas como por las contrahege- . Es decir. orientarse a fortalecer las capacidades autoorganizativas de la sociedad. y no limitarse al ámbito de las instituciones políticas sino extenderse asimismo al campo de la sociedad civil. En ese marco. “…es traer de la mano un mundo junto al cual cada persona actúa y se presenta en una comunidad que crea cada vez que hace. pero con efectos públicos.86 La constitución horizontal. Es por eso. y de ser necesario reclamar de forma ordenada e individualmente. en consecuencia. es la búsqueda de mecanismos que permitan superar el consenso débil representativo por formas de articular un consenso más exigente. La imagen que se sucede es la de una frontera entre aquellos que deciden y organizan lo común. los políticos como especialistas de lo público y la población como usuaria de lo público. que utilizan lo común. en este sentido fuerte. 1993: 133). Hablar de participación. pero que no deciden sobre lo común. la democracia representativa supone hacer de la política una actividad meramente procedimental. por lo que los representantes devienen un cuerpo de especialistas. Resumiendo: los representantes cuentan con ese control de las reglas con ese uso privilegiado del tiempo y con esa asimetría informativa para evitar su responsabilidad o someterse a formas de consentimiento más exigentes. 2004: 11). votados periódicamente en elecciones competitivas. ser un medio de socialización de la política y de generación de nuevos espacios y mecanismos de articulación entre estado y sociedad. esclareciendo los principios jurídicos bajo los cuales todo el mundo estará sujeto y por medio de los cuales cada habitante pueda acudir a votar. se basa en la profesionalización de la política. los asuntos más sustantivos de la vida en común (Capella. cosas involucradas en el hacer de uno. que desea. que come. por un lado. porque invoca y recrea siempre la comunidad junto a la que se habita”. Junto a estos procedimientos se instituye una elite capaz de organizar privadamente. por otro. tiene como paradigma constitutivo la delegación del poder a unos representantes de la población. La primera premisa de superación de los límites de la representación como vía de avance en procesos de democratización. (Perales Aretxe. a partir de la cual se trataría de regular los mecanismos necesarios para que todo funcione y las vidas privadas se organicen. esta situación refuerza el vínculo e intercambios entre elites económicas y elites políticas (ya que las primeras tienen tiempo e influencia para dedicarse a la actividad política y disponen de la información relevante). en la actualidad. que actúa. que habla. que la participación dibuja la práctica. Así. elementos. que piensa. Teoría constitucional y giro decolonial deben trabajar para subsistir o tienen otras actividades). y entre aquellos.

términos todos que se articulan dentro del campo semántico de la participación en esta perspectiva (Narayan. que involucra los mecanismos de participación ciudadana. En segundo lugar. • Carácter meramente consultivo o vinculante de los resultados o voluntades expresadas para la toma de decisión o adopción de políticas. Por un lado. la participación como decisión avanza en el camino de condicionar las decisiones políticas sea a través de las formas de consulta previa por medio de mecanismos tales como los de la democracia semidirecta (iniciativa popular. presupuestos participativos). en sus inventarios de buenas prácticas. La participación aquí tiene dos sentidos específicos como forma de actividad sociopolítica que potencialmente conduce a la necesidad de construir consensos políticos más exigentes. el necesario carácter deliberativo de la democracia y la institucionalización de procedimientos de deliberación y participación pública en la toma de políticas y decisiones. la desconfianza en el monopolio burocrático de los saberes expertos para la gestión pública. “eficiencia”. la participación tiene una dimensión de control o accountability que está mucho más presente en el uso que del término hace el canon democrático dominante como forma de mejorar o complementar la relación de representación política. consulta popular vinculante. “transparencia”.Democratizar la democracia 87 mónicas (por seguir la nomenclatura ya vista de Sousa Santos). la cuestión de las condiciones sociales y culturales de la democracia. 2002). Aquí nos interesa la dimensión social de la accountability. Las dimensiones relevantes aquí para verificar el consenso y que tienen que ver con su grado de exigencia: • Distribución de la capacidad para poner en marcha estos mecanismos de participación. ya . o también en el uso que hacen los organismos internacionales en la formulación de las políticas públicas deseables. O también en las decisiones de la gestión cotidiana de políticas públicas y de asignación de los recursos económicos y humanos para la realización de las mismas (audiencias públicas. en la construcción de nociones como “gobernanza democrática”. • Condiciones o requisitos dificultadores o facilitadores de la participación. “empoderamiento”. “protagonismo de la sociedad civil”. tiene como supuestos básicos subyacentes muchos de los temas que aparecen en las teorías críticas del canon democrático dominante ya vistas. • Carácter obligatorio o discrecional de su puesta en marcha. rectificación) del consenso para la toma de decisiones y la adopción de políticas. • Continuidad o discontinuidad de las formas de participación para la verificación (renovación. no vinculante) antes o durante el proceso que desemboca en la construcción del consenso necesario y verificado para tomar una decisión legislativa o política relevante. en tanto que formas de control que se ejercen entre las elecciones. Esta dimensión de la participación en cuanto decisión.

Estas características de los mecanismos de control y participación que hacen a la accountability social. a diferencia. y cuyos canales pueden ser institucionales o de carácter más centrado en movilizaciones sociales y denuncias mediáticas. de las formas de democracia semidirecta (generalmente ocasionales dependiendo de la distribución de la capacidad de iniciar estos procesos y los requisitos para ello). que lo contrasta claramente en relación a la rigidez temporal de la accountability electoral. En el primer caso (participación institucionalizada). Es importante la diferenciación entre una participación ordenada o institucionalizada y una participación contenciosa. Los calendarios no son fijos o por ejemplo. que se expresa por medios informales de protesta o manifestación así como las formas en que ambas se influyen recíprocamente en el mediano y largo plazo. dependiendo del tipo. Por lo tanto. ejercido generalmente mediante la acción de diversas organizaciones públicas no estatales. Teoría constitucional y giro decolonial que. Normalmente los miembros de la clase política tienen una suerte de franquicia respecto al ciudadano común. exigente y continuo. La accountability social es un proceso que se activa cuando se dan hechos que reclaman claridad. se ve la necesidad de lograr accountability vertical social. o ex post. los representantes pueden manejar la información. por ej. la temporalidad de su aplicación difícilmente pueda ser definida como ex ante. entendida como un monitoreo de las acciones de gobierno a través de distintos mecanismos de control y participación ciudadana. . donde como vimos. los mecanismos legales son problemáticos tanto por las dificultades y los diferenciales de acceso de la ciudadanía –ej. en los casos de presupuestos participativos. Esta distinción es importante ya que los instrumentos legales son los únicos capaces de imponer sanciones con obligatoriedad y la existencia de estas sanciones hace a una dimensión fundamental de la responsabilidad. agrupando sus actos de modo de alejar las medidas impopulares de los períodos eleccionarios y exige a los votantes dar una aprobación o un rechazo único a toda la multiplicidad de acciones a evaluar.. De ahí que otra de las críticas posibles dirigida a la democracia representativa. marcan un consenso diferente. son mucho más continuos e intensos en cuanto a la participación. como vimos. sino que se desarrolla diacrónicamente como un proceso. es que ésta presenta al estado como una organización alienada de la sociedad entre cada elección. estos mecanismos pueden ser tanto de carácter político como legal. verificable en forma de un proceso que no se detiene.88 La constitución horizontal. Los mecanismos de accountability social pueden ejercerse de forma continua y permiten controlar cada acción de los representantes de modo separado. pero que está funcionando continuamente (no siempre de modo visible). acceso a la justicia–. como por la efectividad de sus resultados. Pero. la continuidad es un componente necesario de un consenso político mucho más exigente que el que puede generar la democracia representativa. En esta perspectiva. el tiempo y la agenda. de ahí que sean excepcionales los casos de sentencias condenatorias a los sujetos de dicha clase por el desempeño o corrupción en sus funciones.

y preferentemente verificable. En este aspecto. económicos. En todo caso. (diversas formas de consulta e iniciativa popular). en y sobre la implementación de diversas formas de participación que se complementen y se compensen en sus respectivas ventajas y deficiencias. por la escasa representatividad de los grupos que toman parte de ellos. información. sin embargo. Aquí. la experiencia y la reflexión.Democratizar la democracia 89 La existencia de esta exigencia institucionalizada. más que plantear de forma excluyente un dualismo entre democracia representativa /democracia participativa. convocatoria. consejos consultivos. presupuestos participativos–. dependiendo del tipo de política de participación. Una cuestión central resulta entonces. en principio. por una parte. dinamización–. Al mismo tiempo. si las instancias institucionales muestran dicho “sesgo participativo”. en perjuicio justamente de los sectores que enfrentan los mayores obstáculos de hecho. frente a la intensiva pero más “recortada” de otros mecanismos –ej. las acciones positivas y concretas –difusión. A su vez. sociales y culturales. al obligar a los gobernantes a difundir y compartir información importante sobre su desempeño. de clase o étnicos en la sociedad. aún cuando en principio se restrinja a grupos organizados. en una arquitectura institucional orientada a generar legitimidad democrática en base a un consenso exigente. ya que ellos si articulan al sufragio como decisión. Esto puede limitar la representatividad de estas instancias. los grupos organizados tienen una ventaja en relación a ciudadanos desorganizados). puede ser contrarrestada. generan un bien público para toda la ciudadanía. esta limitación contrasta con las ventajas de los mecanismos de democracia semidirecta. . Esta ventaja. audiencias públicas. que podrá utilizarlo al momento de ejercer el control electoral. o a promover y participar en deliberaciones acerca de la toma de decisiones y la adopción de políticas en función del interés público y no de los intereses propios. en comparación con las instancias de control electoral. la participación extensiva o potencialmente universal. educativos. las movilizaciones informales o contenciosas que resultan del ejercicio de los derechos cívicos. sectores profesionales de clase media y otras organizaciones moderadas. la existencia e implementación de estos mecanismos de participación. en el sentido de recabar un consenso continuo. constituyen una alternativa eficaz que pueden activar mecanismos institucionales con capacidad efectiva de sanción. La participación en los mecanismos institucionales de accountability social queda en muchos casos reservada a grupos organizados (o podría decirse que. induce a los gobernantes a seguir los intereses de los electores. de los gobiernos para ampliar y facilitar la participación ciudadana no reduciéndola a grupos organizados o afines. existe la tendencia a convocar a estas instancias solamente a las asociaciones y ONGs con “buenos modales”. delineando una inclusividad muy acotada en estos mecanismos. aparecen como variables muy importantes a la hora de evaluar las políticas intensivas de participación. con quienes los funcionarios comparten mayores códigos culturales y comunicativos que con las organizaciones sociales de base.

Difícil y eventual por mandato Continuo en tanto la particibilización libre: “voto castigo”. Dimensiones Democracia representativa Democracia participativa Consenso Débil. . Tiempo Asimétrico entre elites politico Continuidad del proceso poeconómicas y ciudadanía. pación institucionalizada los facilita y promueve.Monopolio de los representan. electoral. en forma de proceso continuo (intensidad) que involucra a más ciudadanía. Control y responsa. No se presume. Consenso Exigente. Por consenso exigente. Información Asimétrica entre representantes Promueve la difusión y acceso y representados. ca del consenso y la Se rectifican o ratifican sola. dupúblicas rante.90 La constitución horizontal. después. sino que debe verificarse en el sentido de su ratificación. Presunciones acer. a la información como bienes públicos. Voto Como elección de representan. tratamos de exponer a la manera de modelos o tipos construidos un cuadro comparativo de las democracia representativa y de la democracia participativa.Como decisión. etc. Teoría constitucional y giro decolonial Retomando entonces el hilo de nuestra enumeración y conceptualización de las categorías que nos permitan comprender críticamente las dimensiones de un proceso de democratización. Al mismo tiempo. denegación. en más temas (extensión) de mayor relevancia pública. tes políticos. rectificación. institucionalizada antes. estas dimensiones permiten el control sobre y la responsabilización efectivos de los gobernantes.Se presumen entre elecciones. Calendario ciones. institucionalizada. generando un proceso donde dicho consenso tiende a no darse por sentado. lítico participativo entre elecDiscontinuidad.Requiere verificación por legitimidad mente por medio del voto elec. entendemos la profundización de procesos de democratización donde la legitimación deviene de la participación como condicionante necesario de la adopción de políticas y la toma de decisiones. corresponde ensayar una definición sintética de consenso exigente que articule como dimensión central la participación en sus aspectos decisorios y de control. En el siguiente cuadro construido por nosotros en base al carácter débil o exigente de sus procesos de legitimación.participación y deliberación ción.. Decisión y adop.Requieren de la participación ción de políticas tes políticos.

es decir la coexistencia de las formas de democracia directa. 240. respectiva- . se basan en una participación extensa que involucra. acercándose generalmente a un porcentaje relevante de la totalidad de las que integran el padrón electoral en un distrito. tienden a formas de participación intensa por la calidad de los temas. 182. 183. políticas de participación como los presupuestos participativos. pero raramente pueden promover todas ellas. los mecanismos de democracia semidirecta. Por ejemplo. Mendonça Cunha y Coelho. Bolivia y Ecuador aparece claramente la institucionalización de lo que podemos denominar un consenso exigente que enumeramos de forma comparativa siguiendo una correlación en función del grado de intensidad de los mecanismos de participación (Pérez Flores. Si tomamos ahora el nuevo escenario que dibujan los mecanismos de democracia participativa de las constituciones de Venezuela. una de cuyas manifestaciones es la posibilidad de la elección de representantes y parlamentarios de los territorios autónomos indígenas por medio de sus usos y costumbres (Artículo 11). donde las ciudades son divididas en áreas geográficas en las que los vecinos en asambleas deciden sobre una parte del presupuesto.Democratizar la democracia 91 Al mismo tiempo. 2010: 76/84): a) Mecanismos de representación ampliada. a través del sufragio como decisión. 186). En cambio. el calendario de reuniones periódicas durante el ciclo anual que exige discutir un presupuesto que se ejecutará en el ejercicio siguiente y la posibilidad de deliberación. tomadas individualmente. no llegan a la totalidad y frecuentemente ni siquiera a un porcentaje relevante de la población concernida. y también en los organismos de deliberación federales y locales ( Art. partidos políticos y movimientos políticos (Artículo 65). capaces de promover algunas de las dimensiones del consenso exigente tal como lo estamos definiendo. Se contempla la demo diversidad. En esta materia las tres constituciones adoptan la posibilidad revocatoria de todos los mandatos electos. representativa y comunitaria. Así lo establecen los arts. En Ecuador la constitución establece la representación paritaria de hombres y mujeres en cargos públicos. 188. 197). pero en la que la participación facultativa y exigente en cuanto al tiempo y atención que debe dedicársele. Asimismo se establece un piso o cupo mínimo de diputados originarios en la Asamblea Plurinacional (Artículo 146). Ecuador y Venezuela. se integran en la Asamblea Nacional al menos tres diputados indígenas respetando sus tradiciones y costumbres. a gran cantidad de personas. b) Revocación de mandatos. 194. 105 y 72 de las constituciones de Bolivia. como la consulta popular vinculante. en la toma de decisiones políticas relevantes. En Bolivia las Cortes Superiores del poder judicial (entre ellas el Tribunal Constitucional Plurinacional) son electas por sufragio directo (Arts. cabe decir que las políticas o formas de participación en su diversidad son. En Venezuela.

respectivamente en los Arts. En Bolivia esta función se denomina “de control. los ciudadanos pueden convocar a referéndum revocatorio de leyes y de decretos presidenciales. 441 y 443. además de los porcentajes de electores inscriptos que promuevan la revocatoria que es de 15. y 73 y 74. En Venezuela en cambio. En este caso. Ecuador y Venezuela. Arts. 259). Teoría constitucional y giro decolonial mente.92 La constitución horizontal. integración monetaria. 420 y 73 respectivamente. sólo se admite la participación ciudadana en aquellos tratados internacionales que pudieran comprometer la soberanía nacional o transferir competencias a órganos supranacionales. radica en que en Venezuela todos los cargos pueden ser revocados incluyendo los judiciales. 257). 213 a 231. también. 202 y 205. Las tres constituciones institucionalizan la obligatoriedad de la ratificación por referéndum de cualquier reforma o enmienda constitucional. en sus arts. la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General del Estado. en Bolivia éstos están exceptuados de la revocatoria popular. Las constituciones de Ecuador y Venezuela contemplan también la posibilidad de convocatoria ciudadana a referéndum ratificatorio para aprobar tratados y convenios internacionales. 25% de los electores. La principal diferencia. en la constitución de Venezuela es denominado “poder ciudadano”. Además para tratados sobre cuestiones limítrofes. d) Participación popular en la política exterior. En el caso de Ecuador la iniciativa ciudadana para poner en marcha el referéndum ratificatorio debe concitar al menos un 0. 10 y 20 % respectivamente. Las tres constituciones prevén la creación de un poder o función autónoma específica del estado para garantizar mecanismos de rendición de cuentas con participación ciudadana. c) Ratificación/ revocatoria popular constitucional y legislativa. respectivamente para Bolivia. integración económica estructural y cesión de competencia a órganos supranacionales el referéndum es obligatorio (Art. e) Mecanismos populares de control y rendición de cuentas. Además en estos dos últimos casos. defensa de la sociedad y del estado” y es ejercida a través del Ministerio Público. Arts. 341 y 344. 103 y 104. Arts. y en Ecuador al ser designados no de forma electiva sino por concurso público. la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General de la República. 241 y 242. En la Constitución de Bolivia los ciudadanos pueden convocar a referéndum ratificatorio para aprobar tratados y convenios internacionales con un 5% de los electores (art. La sociedad civil participa en la fiscalización y denuncia de posibles casos de revocación y controla la gestión pública en todos los niveles estatales y de cualquier empresa que use recursos públicos. los ciudadanos y organizaciones sociales seleccionan a los miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social para . En Ecuador se ejerce por medio del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. 411. Arts.

En Venezuela la iniciativa ciudadana legislativa requiere el 0. 1% de los electores inscriptos. es decir a quienes presidirán el Ministerio Público. y 8% para las reformas a dicha estructura fundamental. la Asamblea Nacional realiza el nombramiento a propuesta de dicho Comité. Art. la decisión se debe someter a una consulta popular. Arts. Las constituciones contemplan garantías a los ciudadanos para que sus iniciativas sean discutidas sin demoras excesivas. En Ecuador la participación ciudadana en todos los niveles de gobierno es establecida por los arts. Las constituciones de los tres países contemplan la iniciativa ciudadana en materia de leyes. el 12% para convocar a un plebiscito acerca de la conformación o no de una asamblea constituyente. Arts. En Venezuela el poder ciudadano es ejercido por el Ministerio Público. 241 y 242. 5% para un plebiscito nacional. Defensoría del Pueblo y Contraloría General de la República.Democratizar la democracia 93 fiscalizar todos los niveles gubernamentales y nombrar a los titulares de la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General del Estado. 279. Arts. un plebiscito al menos el 10%. 273 a 291. g) Mecanismos de cogestión. el 15%. f) Iniciativa popular legislativa y constitucional. Art. Finalmente. 210. 207. 10% para un plebiscito local. 1% para reformas constitucionales que no afecten la estructura fundamental del estado. . 25% para iniciativa legislativa. la entrada en vigor automática para el caso de iniciativas legislativas en el caso de Ecuador o la convocatoria automática a referéndum en el caso venezolano. Las tres constituciones prevén mecanismos de cogestión y participación de la sociedad civil en las diversas instancias de gobierno. pero en caso de no poder reunir la mayoría parlamentaria de dos tercios para elegir a las autoridades del órgano en cuestión. no obstante los mecanismos varían en cada caso. 85 y 95. 209. 101. la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General de la República por medio del Comité de Evaluación de Candidaturas compuesto por representantes de la sociedad civil. En Bolivia la sociedad civil participa en el diseño de políticas públicas y de gestión. plebiscitos sobre cualquier cuestión política relevante o convocatoria a un referéndum para la formación de una asamblea constituyente. La sociedad organizada propone candidatos para dirigir el poder ciudadano. estableciendo plazos y en caso de su perención. así como en los gobiernos subnacionales. y una iniciativa de reforma constitucional o de afirmación o negación popular de la convocatoria a una asamblea constituyente. reformas constitucionales. en Ecuador es donde se exige el menor número relativo de firmas según la siguiente escala: 0. El número de adhesiones de electores a las iniciativas varía.

Art. En Venezuela las organizaciones sociales participan en la ejecución. control y planeación de obras. Art. . 3. Arts. Los movimientos de las comunidades originarias han tenido una participación preponderante en los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador. La autoorganización política y jurídica se completa con el derecho de consulta previa mediante referéndum sobre cualquier ley o proyecto productivo o de infraestructura que afecte sus territorios o patrimonio natural allí localizado. se reconoce la existencia de su organización social. En Bolivia. 279 y 280.94 La constitución horizontal. 70 y 184. El canon democrático dominante dejó congeladas las estructuras institucionales posibles al universalizar el formato de la democracia representativa. tiene que ver con la innovación institucional. En Venezuela. En Ecuador. Arts. Teoría constitucional y giro decolonial Los ciudadanos participan en el Consejo Nacional de Planeación. Innovación institucional: Solidaridad intergeneracional. Los pueblos tienen el reconocimiento de sus territorios como entes de gobierno subnacional en un pié de igualdad jerárquica con municipios y provincias. política y económica. organismo encargado de elaborar el Plan Nacional de Desarrollo. Los trabajadores participan en la gestión de las empresas públicas. 60. programas sociales y suministro de servicios públicos. 171. La ley de consejos comunales de 2006 reglamenta los mecanismos de participación comunitaria. 130. 184. 289 a 296. Las autoridades indígenas pueden aplicar instancias judiciales comunitarias propias de su cultura. Art. 119. se estableció el carácter plurinacional del estado en reconocimiento a las nacionales originarias pre y coexistentes al mismo. Geopolítica del conocimiento La siguiente dimensión axial para comprender críticamente los procesos de democratización. Arts. las comunidades originarias pueden organizarse territorialmente siendo reconocida la posesión comunitaria de sus tierras y la aplicación allí de sus sistemas de justicia comunitaria. asimismo deben ser consultados en las propuestas de utilización o afectación de su patrimonio natural. Pero justamente el desarrollo de formas de participación que hacen a la generación de consensos exigentes requiere necesariamente que un componente fundamental de la legitimación democrática sea la posibilidad de debatir sobre y experimentar con las propias instituciones características de la democracia. consiguiendo incorporar nuevos derechos de autonomía en los respectivos textos constitucionales. h) Autonomías indígenas. Arts.2. donde se reconoce además el pluralismo jurídico a través de la aplicación de derecho y procedimientos judiciales comunitarios autónomos propios. 57. aunque sus territorios no se equiparen a entes gubernamentales autónomos.

comunitaria donde el consenso exigente y renovable es el objetivo fundamental más que la formación . 2004:70). Es crítica en tanto su ejercicio consecuente pone en cuestión. en los debates constituyentes de los Estados Unidos de Norteamérica. parecen destinadas a adoptar y adaptar de forma más o menos pasiva las formas institucionales de la política “noratlántica”. debe institucionalizarse en formas de participación social que permitan la deliberación amplia y colectiva sobre políticas y decisiones. lejos de ser vistos como algo anómalo o excepcional. también la posibilidad de la transformación y renovación de sus fundamentos morales. De donde el experimentalismo democrático y la innovación institucional. una mirada atenta a las prácticas y reflexiones que plantean la innovación democrática no puede dejar de descubrir las novedades que desde el Sur. el reconocimiento del pluralismo y de la “demodiversidad” de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador en la forma de estado y de gobierno. la forma universalizada de la democracia representativa e incluso las innovaciones que la han venido a complementar han seguido la distribución mundial de poder y conocimiento. deben ser deseables y posibles. entre otros. por la que no tenemos derecho a presumir que las formas institucionales de la democracia actuales seguirán siendo válidas y pétreas en el futuro mediato. ha generado nuestra región en los últimos años del siglo pasado y los primeros de éste que está comenzando. Las formas de democracia participativa. problematiza constantemente sus instituciones y los contenidos de la libertad e igualdad que siempre han sido invocados como sus fundamentos morales. es que presupone la deliberación e imaginación popular sobre cuáles son sus formas institucionales. Más recientemente. Paine y Jefferson. En efecto. ¿por qué las generaciones venideras deben presuponer un consenso constitucional del que no han tomado parte? ¿Por qué no podrían revisarlo y renovarlo total o parcialmente a través de las prácticas y la interpretación constitucional o del ejercicio del poder constituyente? Si pensamos que el consenso que hace a la expresión democrática de la soberanía popular debe ser exigente. directa. Como vimos más arriba. Fundaron ese derecho de las generaciones venideras en la apertura temporal del principio democrático. Por otra parte. en tanto que proceso abierto. Las sociedades del Sur en general. La apertura temporal de la democracia significa que la igualdad y la solidaridad se proyectan en una dimensión intergeneracional. ello supone que quedan al alcance de ese mismo consenso las formas institucionales de la democracia. Ejemplos concretos de ello son los presupuestos participativos que. Sin embargo. implementados por primera vez en Porto Alegre se han extendido siguiendo el camino inverso de Sur a Norte y hoy han sido adoptados en decenas de ciudades europeas. argumentaron que las generaciones constituyentes no pueden privar a las venideras de ese mismo ejercicio democrático del poder constituyente (Gargarella.Democratizar la democracia 95 La característica crítica de la democracia. plantean la necesidad de una geopolítica reflexiva acerca de las innovaciones democráticas. y las de nuestra región en especial.

96 La constitución horizontal. como ejemplificaremos a partir del sumak kawsay o suma qamaña. indistinción relativa de las funciones políticas. geopolítica y culturalmente arraigado en sus contextos. ñanderekó. pero donde hay que incluir también principios como ivimaraei. económicas y culturales.3. Un nuevo igualitarismo. Finalmente. son vectores de renovación que plantea el nuevo constitucionalismo de nuestra región. 3. También volviendo a un plano más convencional dentro de la teoría constitucional los mecanismos de participación a través de iniciativas ciudadanas en materia de reforma constitucional y la posibilidad de convocatorias a referéndum para aprobar o rechazar la formación de una asamblea constituyente reseñados en forma comparativa en el ítem sobre consenso exigente. Como veremos más adelante. Todo ello en el marco de la reciprocidad y respeto de la alteridad. ya que abren la constitución al dinamismo y la transitoriedad de sus contenidos frente a la posibilidad de la creación instituyente. 2011: 37/59). rotación en el ejercicio de responsabilidades y camino (thakhi) en el sentido de fomentar la experiencia y responsabilidad del ejercicio de funciones a lo largo de la vida de los miembros de la comunidad y el principio federativo interayllus. deben ser mencionados por su pertinencia aquí donde analizamos la innovación institucional como dimensión necesaria de procesos de democratización. muestran un nuevo constitucionalismo original. Participación como derecho y como garantía A diferencia del canon democrático dominante especialmente en lo que hace a su teorización acerca de la “tercera ola de democratización”. La relación derechos-participación-ciudadanía social. que podemos agrupar como los “derechos del buen vivir” y de la naturaleza en las constituciones ecuatoriana y boliviana. el reconocimiento de nuevos derechos y garantías personales y colectivas vinculadas a dichos principios. Teoría constitucional y giro decolonial de gobiernos y mayorías. participación intensa con asambleas frecuentes y que pueden durar jornadas enteras. por ejemplo en la organización de los trabajos comunitarios. la adopción expresa del carácter plurinacional. plantear . así como la inclusión en las constituciones de Bolivia y de Ecuador de principios y valores constitucionales provenientes de las cosmovisiones originarias. delegación de funciones en autoridades como carga y prestación de servicio a la comunidad. dentro de la cosmovisión andina que exige el principio de dualidad y realización solamente a través del otro o de la alteridad y nunca del Yo o del Uno (Ticona Alejo. El reconocimiento de la dimensión de la democracia comunal o comunitaria en el nuevo texto constitucional boliviano es un caso que muestra una innovación institucional en el plano del derecho estatal vía reconocimiento de formas tradicionales de construcción de un consenso exigente a través de las características de las asambleas comunales del ayllu: búsqueda de la unanimidad en la medida de lo posible. etc. es necesario volver a interrogarnos sobre las condiciones sociales básicas de ejercicio de la democracia y más aún.

esas políticas de participación aparecen como garantía social. implementación. que no sólo no se reducen a lo formal. desde la sociedad civil hacia diversas instancias y escalas estatales. 2009). control y evaluación de los programas y políticas públicas que hemos enunciado en . de políticas públicas y constituye al mismo tiempo una garantía social institucionalizada en el ámbito urbano (Medici. Las esferas de derechos humanos recogidas en instrumentos internacionales tales como la Convención Internacional de Derechos del Niño. sino que puedan generar mayor igualdad social. De forma tal que esta matriz remite a un “nuevo igualitarismo social” emergente que no es exclusivo de. las garantías y las políticas que hacen al derecho a la ciudad. En especial los mecanismos de cogestión participativa en la decisión. Pero en lo que interesa a esta investigación no es el análisis de los movimientos o iniciativas de la sociedad civil o los movimientos sociales per se. (Delamata. a veces institucionalizada y reconocida. que articula esos aspectos en torno de la participación. Matriz que enlaza distintos aspectos o dimensiones de la ciudadanía: social. pero donde al mismo tiempo. etc. Las políticas participativas en esta matriz remiten a la participación sobre el destino y la distribución de bienes y recursos públicos. realizada por el Foro Social Mundial. o los movimientos de comunidades originarias en distintas regiones de América Latina. exigen políticas de participación como garantía de dichos derechos y esto poniendo ahora entre paréntesis sus grados diversos de eficacia y los factores que inciden en la misma. sino en la medida en que sus acciones interactúan con las instituciones y generan interfaces o ampliaciones del espacio público e innovaciones institucionales. Una primera característica de este nuevo igualitarismo es que surge de procesos de lucha por la apertura y consolidación de dignidad humana traducible en términos de derechos. Este nuevo igualitarismo constituye una matriz crecientemente presente tanto en las prácticas democráticas innovadoras como en la reflexión crítica sobre la democracia. la Agenda 21 surgida de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992 o las declaraciones sobre el Derecho al Desarrollo y sobre el Derecho de los Pueblos Indígenas y Originarios. o los movimientos urbanos y suburbanos de trabajadores desocupados. Pensemos en los procesos de movilización y participación en nuestra región de organizaciones de campesinos sin tierra por la reforma agraria en Brasil. Ella supone ejercicio de derechos ciudadanos. activa con políticas de participación ciudadana y la dimensión del ejercicio de los derechos y de las garantías. Uno de los ejemplos centrales es para nosotros la novísima formulación en términos normativos de los derechos. 2011:234). los derechos del “buen vivir” en las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador.Democratizar la democracia 97 la utilización de la participación democrática como un conjunto de políticas y de condiciones de ciudadanía activa. o las asambleas ciudadanas auto convocadas contra los proyectos extractivos en megaminería en Argentina. a una dimensión social de la ciudadanía que se traduce en términos de derechos. pero si una de las notas distintivas en la innovación democrática en el Sur.

recuperando un enfoque relacional que en el canon dominante se había perdido o reducido hacia los aspectos formales de la misma. es necesario volver entonces a la cuestión con que abríamos estas reflexiones en el capítulo anterior. económicas. Ecuador y Venezuela pueden entenderse también como concreciones de lo que aquí estamos llamando participación como garantía o condición del ejercicio de derechos. aunque no negamos que ellos entrañan dicho componente. Para explicarlo con los términos de Sousa Santos: “Lo que es diverso no está desunido. políticos. es decir. Teoría constitucional y giro decolonial el ítem consenso exigente en las constituciones de Bolivia. por consiguiente de la apertura al contexto cultural y la participación de los grupos sociales afectados. 2009b:60). sociales y culturales pero al mismo tiempo el reconocimiento de la pluralidad y de la diferencia que se traducen en transferencias y devoluciones de poder en forma de instancias de participación social. sino como una forma de escapar de las simplificaciones de las teorías democráticas dominantes.98 La constitución horizontal. lo que es diferente no tiene que ser injusto. reflexionando ahora nuevamente sobre estos ejes para comprender críticamente los procesos de democratización. tenemos el derecho a ser diferentes. Para concluir este párrafo.). cuando la igualdad nos descaracteriza” (Sousa Santos. Poder constituyente y procesos de democratización en el nuevo constitucionalismo latinoamericano Para cerrar el círculo de esta segunda parte y poder avanzar. económicos. De forma tal que las dimensiones sustanciales y procedimentales de la democracia aparecen articuladas a través de la participación. requieren por lo tanto la generación de bienes públicos relacionales. abarcando sus dimensiones individuales como las colectivas. La institucionalización de dicho proceso de regionalización como un proceso fundamentalmente económico dentro de la racionalidad del capitalismo neoliberal. Su correcta implementación exige políticas públicas participativas. lo que está unificado no es uniforme. lo que es igual no tiene que ser idéntico. y de las ambigüedades en el análisis de los procesos y en el uso mismo del concepto de participación y democracia participativa. involucran tanto la indivisibilidad e interdependencia de las distintas categorías de derechos (civiles. no los proponemos como una nueva teoría normativa de la democracia. etc. sociales y culturales. la relación entre constitución y democracia mediada por el poder constituyente. La innovación democrática desde el Sur que suponen los procesos de novísimo constitucionalismo en las experiencias de Venezuela. el déficit democrático y . Tenemos el derecho a ser iguales cuando la diferencia nos inferioriza. Bolivia y Ecuador muestra un claro contraste con los procesos que está sufriendo el constitucionalismo europeo a la luz de la crisis económica y política que afecta al espacio regional de la Unión Europea. Por consiguiente una segunda característica de este nuevo igualitarismo es que supone políticas activas para superar las desigualdades de hecho. ambientales. La forma de construir esferas de derechos y subjetividades en estos documentos constitucionales. 4.

no parecen serlo ni los liderazgos políticos de los países centrales ni mucho menos de los periféricos en la UE. Es conocida en la teoría política la abstracción y juridificación del pueblo como el conjunto de ciudadanos con derechos políticos electorales que conforman entonces el “cuerpo político” de una nación. no pacientes y abstractas. El pueblo como plebs. al menos por ahora. de reducción de la inversión pública social. en Venezuela. a los de “la gente”. en el sentido que recientemente le han dado . Ecuador. ni los partidos tradicionales. cabe preguntarnos: ¿Quién es el guardián de la constitución en ese contexto de crisis?. como se dice. la de ser crecientemente constituciones “semánticas”. Las constituciones sociales europeas enfrentan ahora una situación similar a la que siempre se imputó al constitucionalismo de nuestra región latinoamericana. produciendo un proceso de desconstitucionalización. pero no alcanza a ser un poder compensador ni instituyente. ni los Tribunales Constitucionales que hasta ahora aparecen más sensibles a los requerimientos de los mercados que. En el caso de los procesos que estamos estudiando. ni las burocracias económico financieras europeas e internacionales. Parafraseando la pregunta clásica que surgiera en el contexto de la crisis de la República de Weimar y enfrentara en su respuesta a Kelsen y Schmitt. el sujeto del poder constituyente y guardián de la constitución no es otro que el pueblo. están desmantelando los restos del estado de compromiso social justamente allí donde más se lo practicó y teorizó. que requieren unas subjetividades colectivas agentes y concretas. Ello se produce sin reformar las constituciones. Por el contrario. a veces introduciendo pequeñas enmiendas que atan a la disciplina fiscal la extensión de los derechos sociales y de los programas constitucionales destinados a realizarlos. allí donde se han construido escenarios postneoliberales en la última década. En este sentido se habla del populus como término homologable a la comunidad política en general. nosotros seguimos un segundo significado que entendemos tiene sentido más activo. la flexibilización de las condiciones de contratación laboral. dinámico e instituyente al mismo tiempo que configura unas determinaciones materiales que le dan consistencia con los contenidos de los procesos de democratización que venimos reseñando: consenso exigente. como las del BCE o el FMI. como en el caso de España. Bolivia y en los escenarios regionales en general. El carácter polisémico del término requiere la aclaración del sentido con que lo usamos y a qué tipos de subjetividades políticas nos estamos refiriendo. con la excepción notable pero poco estudiada de Islandia. innovación institucional e igualitarismo social. Se muestra claramente el déficit democrático de la representación política en términos de lo que venimos caracterizando como consenso exigente.Democratizar la democracia 99 constitucional del mismo. fiscales. Una verdadera desuetudo masiva sobre el constitucionalismo social europeo. El movimiento “glocal” de los “indignados” expresa su rechazo y movilización creativa extendiéndose incluso a los Estados Unidos. la imposición de políticas económicas monetarias.

tiende a cuestionar el reparto o partición de lo sensible. donde las condiciones materiales de la población llegan a límites insoportables. Veamos sino la movilización popular frente el golpe de estado empresarial en Venezuela el 11 de abril de 2002 contra el gobierno de la Revolución Bolivariana. movilizado pero no por ello menos plural y polifacético. ¿Y acaso no deberíamos incluir la rebelión argentina de 2001/2002 frente a las políticas neoliberales que llevaron a la gravísima crisis económica y social con que se abrió el nuevo siglo? Pese a que en este caso no hubo cambios en el plano constitucional. En este listado hay que incluir la reacción popular que significó el Frente de Resistencia en Honduras movilizado a partir del golpe del 28 de junio de 2009. Por su parte. . de los oprimidos y de los excluidos se escinde del bloque histórico en el poder. o frente al intento de golpe de estado en Ecuador en setiembre de 2010. articuladas sobre necesidades materiales económicas” (Dussel. los espacios y los tiempos. En los procesos de democratización recientes en América Latina parece que el sujeto constitucional es el pueblo con ese sentido proyectivo. entre otros. 2007b: 5/6). (Laclau. respectivamente. dinámico. o la defensa preventiva del orden constitucional que supuso la movilización social en Paraguay ante el riesgo de intentonas golpistas en los primeros días de noviembre de 2009. Empezando por el juicio y castigo a los culpables del genocidio perpetrado durante el último gobierno militar. Estados Unidos y España bajo el gobierno de Aznar. lo que exige la emergencia de movimientos sociales que sirven de catalizador a la unidad de toda la población oprimida. Sostiene Dussel que el pueblo no debe confundirse con la mera comunidad política. plebs. Rancière y Laclau han señalado que esta irrupción o desacuerdo del demos. que incluye progresivamente todas las reivindicaciones políticas. o la plebs que reclama ser el legítimo populus (Rancière. las movilizaciones populares en defensa del proceso democrático en Bolivia en varias ocasiones a partir de 2006. Teoría constitucional y giro decolonial Enrique Dussel y Ernesto Laclau. como el todo indiferenciado de la población o los ciudadanos de un estado. sino que se origina en el momento histórico crítico en el que la comunidad de las víctimas. entre las funciones. cuya unidad se va construyendo en torno a un proyecto analógico-hegemónico. 2005). 1996). en el sentido expresado por Jacques Rancière. o como demos. lo visible y lo invisibilizado.100 La constitución horizontal. lo argumentable y lo no argumentable. Aparece el pueblo en su determinación crítica y dinámica entonces como “el acto colectivo que se manifiesta en la historia de los procesos de crisis de hegemonía (y por ello de legitimidad). sólo fue posible empezar a desplegar muchos de los principios y derechos del bloque de constitucionalidad institucionalizado con la enmienda argentina de 1994 a partir del hastío y movilización popular contra las políticas neoliberales y sus operadores políticos locales. la plebs. entre lo público y lo privado. cuya novedad radical sorprendió tanto a los golpistas como a los que se apresuraron a reconocer al gobierno ilegítimo. en el sentido de que el pueblo en este sentido específico reclama la parte de los sin parte que ahora se confunde con el todo. la separación jerárquica establecida entre lo compartido y lo separado.

sociales). porque no todos los procesos pueden ser previstos. y entre poder constituyente y poder constituido no son tan estrictas dada la permanencia del proceso de innovación institucional. Correa y Chávez. ¿no pone en peligro el concepto mismo de constitución como norma suprema. Es en efecto el mismo pueblo movilizado y expresado a través de organizaciones sociales y políticas que reclama redistribución del poder. Además. el de ser “experimental”. Bolivia y Ecuador. Esta permanencia del poder constituyente tiene que ver justamente con el carácter ordinario y no extraordinario de la participación democrática en las nuevas constituciones de Venezuela. Esta permanencia del poder constituyente democrático. entonces el problema puede abrirse a nuevas respuestas. cuando exige la implementación de derechos o políticas establecidos en las nuevas constituciones que deben reglamentarse y desarrollarse. Una primera cuestión que surge. e incluso frente a. el que inscribe sus aspiraciones en forma de la innovación institucional y el consenso exigente constitucionalizados el que defiende como propios esos procesos constituyentes frente a los intentos de bloqueo o retroceso. que no es otra que la democracia pensada solamente en su modalidad representativa. reconocimiento de su pluralidad y diferencia. que una vez establecida debe estabilizarse y asegurarse en su primacía frente a cualquier mayoría electoral circunstancial? Parece que si superamos la idea implícita detrás de esa pregunta. nuevos derechos. permanece. Boaventura de Sousa Santos ha expresado esta idea a través de lo que considera una de las características de este nuevo constitucionalismo. Sólo puede ser una constitución abierta a la innovación y al consenso exigente. es la identidad entre el poder constituyente y el guardián de la constitución. Bolivia y Ecuador donde el “Poder Ciudadano” es un verdadero cuarto poder que subtiende una continuidad entre el poder constituyente y los poderes constituidos. los gobiernos y fuertes liderazgos políticos de Morales. de la innovación institucional vía consenso exigente. y a la luz de los ejemplos expuestos.Democratizar la democracia 101 Esta constatación histórica nos hace volver entonces al problema del poder constituyente que habíamos enunciado histórica y teóricamente en el capítulo anterior para examinarlo ahora a la luz de estos procesos innovadores en Venezuela. económicos. programados y resueltos en . y a veces más allá de. Las formas de democracias directas. comunitaria la constitución sólo puede ser una transición permanente y no un punto de llegada. comunitarias y participativas en distintos ámbitos tanto materiales (políticos. son ejemplificativas de este consenso exigente que vehicula la posibilidad de una continua innovación constitucional. no de forma meramente teórica. Parece que estas rígidas separaciones de la dogmática constitucional noratlántica entre poder constituyente originario y derivado. locales). así como su necesaria presencia siempre que se trate del cambio constitucional. directa. En un contexto de “demo diversidad” como el que acompaña un consenso exigente donde coexisten formas de democracia representativa. como territoriales (nacionales. regionales. Primero. a diferencia de la concepción clásica del mismo. se trata de un poder constituyente que.

La superioridad o supremacía no es de una norma sino del proceso de actuar la norma constitucional por parte del sujeto constituyente. También para ponerlo en términos de la teoría constitucional tradicional a los fines de facilitar la comprensión: el soberano cuando ejerce el poder constituyente se entiende que actúa desde antes y de afuera de la constitución y de los poderes constituidos. tiene la fuerza para promover la constitución. como instrumentos orientadores de procesos de cambio sociopolítico vinculadas al principio democrático de apertura temporal y de solidaridad intergeneracional. El soberano es anterior y por así decirlo. Porque el mismo poder constituyente que tiene el pueblo que plasmó las nuevas constituciones lo tienen las generaciones venideras y el mismo pueblo a través del poder ciudadano y la democracia participativa “demodiversa” como garantía de un consenso que debe ser verificado y renovado en forma continua. remite a una pluralidad de subjetividades personales. justamente el incorporar el dinamismo de dicho sujeto la constitución. con la consagración de la constitución cesa su ejercicio instituyente y empieza el de los poderes constituidos. La singularidad del sujeto constituyente se proyecta también entonces en las formas de la supremacía de la constitución. grupos regionales. como transitoria (Cabo Martin.102 La constitución horizontal. (2009b: 51). absorbe el poder constituyente. Bolivia y Ecuador incorporan el dinamismo constituyente en sí mismas y son conceptuadas como constituciones de transición. colectivas (pueblos originarios. o también como cauce normativo superior de un proceso abierto y continuo (Estévez Araujo. clases y fracciones de clases. La segunda razón que aduce va en sintonía con nuestra idea de consenso exigente e innovación institucional que suponen la permanencia del poder constituyente: “La segunda razón que apoya el experimentalismo constituyente es que permite que el pueblo mantenga el poder constituyente. 1994: 86/89). por lo que la constitución sólo puede pensarse para coexistir con el soberano. entendida como un proceso abierto. La peculiaridad del sujeto colectivo pueblo como lo estamos entendiendo. Parece un juego de palabras para decir algo obvio. El gran problema de los constituyentes es que el pueblo hace las propuestas. exterior a la constitución. Estas nuevas constituciones incorporan al soberano y al dinamismo constitucional. Si dejamos cosas experimentales o cláusulas abiertas. es un proceso histórico que permite mantener al pueblo organizado y mantener pacíficamente el poder constituyente en sus manos” (2009b:53). El poder constituido sobrelleva y. Sin embargo no hay que olvidar que la tendencia a la abstracción. pero una vez que la constitución está hecha. de alguna manera. las nuevas constituciones de Venezuela. nacionalidades. En efecto. etc. el poder del pueblo desaparece. formalización y descontextualización propias del fetichismo jurídico ha llevado a confundir la constitución escrita formal con las subjetividades que la actúan e interpretan. 2010: 148). lejos de debilitarse se refuerza. Teoría constitucional y giro decolonial tanto el proceso histórico está abierto y arrastra en su corriente a la interpretación y la práctica constitucional: “No es posible resolver todas las cuestiones en una constitución…Algunas cuestiones van a tener que dejarse abiertas…”.) e incluso a su relación con .

Democratizar la democracia 103 sujetos impersonales como veremos. el ecologismo popular y las formas de autogestión social. realizada por las mismas subjetividades constituyentes. En tanto proceso abierto movilizado por un sujeto plural la práctica constitucional supone justamente lo opuesto al constitucionalismo moderno/colonial decimonónico de nuestra región: la incorporación del conflicto sociopolítico. pero la práctica de participación popular tanto a favor de los gobiernos democráticos de Bolivia. Venezuela o Ecuador como en oposición total o parcial a los mismos. Frecuentemente tanto en Venezuela. así como de la movilización popular a veces organizada y otras más o menos espontánea. estos conflictos han sido dirimidos en última instancia por el sujeto constituyente y guardián de la constitución: el pueblo. en la mirada y el discurso enunciados desde la diferencia colonial se trató de un acto de ocultamiento de la desigualdad fáctica y de la persistencia de patrones de colonialidad en las relaciones sociales que forzaron la homogeneización subjetiva. Esta contradicción compleja se desarrolla en distintas direcciones: entre la organización estatal. como vimos más arriba. por el otro. social y cultural. las formas de transformación económica y la pluralidad de regímenes de propiedad. El conflicto primario se produce entre la constitución y prácticas interpretativas usuales representativas todavía de las funciones e intereses que se expresan a través de los derechos individuales. que ese conflicto) pase al orden jurídico…” (Cabo Martin. su dirección política y el proceso de organización y participación popular. y en especial el planteado por la diferencia colonial: “La ocultación jurídica de la diferencia…impide que esa diferencia (y. es ejemplificativa . como en Bolivia y Ecuador a través de la innovación que suponen las formas de consulta e iniciativa popular. Si desde la mirada eurocéntrica esto significó la superación por parte de la modernidad jurídica emancipatoria de las desigualdades institucionalizadas propias de las situaciones premodernas estamentales. el desarrollismo extractivo por un lado y los nuevos mecanismos de democracia directa. distribución de poderes sociales y riqueza. participativa y comunitaria. Bolivia y Venezuela institucionalizan el poder ciudadano y la participación popular como permanente revalidación vía consenso exigente. no es un acto defensivo y conservador sino ofensivo e innovador ya que se trata de desarrollar un proceso instituyente continuo en tanto las propias constituciones de Ecuador. la economía de mercado. No su ocultamiento. Por supuesto que es muy pronto para pretender un balance concluyente. la propiedad privada. por tanto. 2010:59). La defensa de la constitución. (derechos de la paccha mama y de las generaciones venideras). se constituyó a partir de la no correspondencia entre su abstracción y generalidad plasmada en la igualdad jurídica formal de todos los sujetos y la realidad social de desigualdad fáctica económica. En el constitucionalismo postcolonial latinoamericano esa elusión/alusión de la igualdad jurídica formal impidió que la constitución cumpliera una de sus funciones. entre el sistema socioeconómico residual y el planteado como programa y objetivo en las nuevas constituciones. que es expresar el conflicto social en general. La subjetividad jurídica del derecho moderno/colonial.

. Teoría constitucional y giro decolonial de este campo de tensiones que se tiende a dirimir democráticamente. En estas coordenadas entonces parece que la tensión planteada en la agenda del constitucionalismo decimonónico entre constitucionalismo y democracia tiende a resolverse o a plantearse en un plano superior.104 La constitución horizontal. los conflictos socioambientales donde los pueblos originarios reclaman su derecho a consulta previa sobre la afectación de sus territorios y el patrimonio natural allí radicado. a través de las características de estos procesos de democratización: consenso exigente. innovación institucional y un renovado igualitarismo social que no niega la diferencia ni la pluralidad sociocultural. son ejemplificativos de esa tendencia. los referéndums revocatorios que se practicaron en Venezuela y en Bolivia.

Las nuevas constituciones recientes en América Latina (por ejemplo Brasil 1988. pese a sus promesas de modernidad jurídica. más consistente. han acompañado la pervivencia de relaciones sociales teñidas por la colonialidad del poder. que sigue siendo comparativamente la más desigual del planeta. En una mirada situada en nuestra realidad el aporte de las teorías neoconstitucionales pasa principalmente por la apertura del derecho positivo desde su nivel constitucional a la plural textura cultural que debe impregnar el contenido y la interpretación de los principios y valores. Así por ejemplo la existencia en nuestra región. No obstante. trascender el constitucionalismo simbólico declarativo requiere de correlato entre el orden fáctico social y político. cuando no las han legitimado. . y a sacar conclusiones más generales sobre una nueva agenda para la teoría constitucional regional. Esta realidad nos hace sospechar acerca de la adopción de modelos constitucionales que. como de las demás normas constitucionales. articuladas a una teoría neoconstitucional crítica situada desde nuestra región. analizar sus potencialidades y límites. De ahí que analizamos con interés las innovaciones de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador que han tenido fuerte impronta de movimientos sociales y políticos que pretenden construir una nueva relación. En ese sentido. en principio. entre sociedad y estado. Argentina reformada en 1994. desmiente parcialmente los completos catálogos de derechos humanos declarados y los estándares de igualdad constitucional. etc. comprensibles desde las premisas del neoconstitucionalismo. requiere de procesos de democratización que redistribuyan el poder social y afecten la “constitución real”. del ser y del saber. pueden ayudarnos a comprender las potencialidades y los límites de esos procesos que están desarrollándose ahora mismo en dichas naciones. existe una gran distancia entre dicho neoconstitucionalismo adoptado en los textos y las prácticas que llamaremos desde una teoría constitucional crítica. Es aquí donde las aperturas teóricas de las primera y segunda parte de este texto. de “constitucionalización simbólica”. incorporan al menos simbólica y declarativamente muchos de los presupuestos del constitucionalismo contemporáneo y son por lo tanto.). de estados fácticos de sobreciudadanía para las elites económicas y políticas y de subciudadanía para amplísimos sectores de la población. Colombia 1991. desde una perspectiva situada. sea en su sentido tradicional de igualdad formal ante la ley o de directiva constitucional a conseguir por medio de medidas de acción positiva dirigidas a los “grupos desaventajados”. receptiva a los aportes del giro decolonial.TERCERA PARTE A continuación analizamos las principales características de las teorías neoconstitucionales de matriz europea y estadounidense para.

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luego de los horrores del nacional socialismo y la segunda guerra mundial. de que las modificaciones producidas en las últimas décadas sobre el modelo o paradigma del estado constitucional son de tal entidad que ya puede hablarse de un estado neoconstitucional. Como hitos fundamentales de esa reconexión y de forma precursora aparecen sin duda Hermann Heller y Gustavo Radbruch. En el ámbito de los desarrollos de la práctica constitucional de las últimas décadas. una serie de fenómenos evolutivos que han tenido evidentes impactos en lo que se considera un estado constitucional. Potenciales y límites desde Nuestra América Se ha impuesto el uso de este término recientemente para dar cuenta del hecho. sino del carácter de ciencia de la cultura de la teoría del estado y de la teoría constitucional . 2002: 420/423). de las normas sociales que complementan a las jurídicas” El reconocimiento de estos principios surge para Heller. no cabe duda que los antecedentes del neoconstitucionalismo tienen que ver con la reconexión entre derecho y moral operada en torno a la crisis de la segunda guerra mundial y la posterior consolidación del constitucionalismo europeo de postguerra. 1959:39). dos caminos principales que nos acercan a lo que sea el neoconstitucionalismo: por una parte. un fenómeno cultural” (Radbruch. el contenido.1961:275/276). sin embargo. históricamente cambiable en la mayoría de los casos. cambió su credo relativista y positivista para afirmar el derecho como ciencia de la cultura y valorativamente plena: “el derecho es una realidad referida a valores. compartido por numerosos filósofos del derecho y doctrinarios de Derecho Constitucional. explicativa y promotora de los mismos (Prieto. O quizá incluso no de uno. ello porque la constitución como texto jurídico destacado se halla incapacitada para “…establecer. no de alguna variante de iusnaturalismo. refleja el título de una reciente compilación de artículos de autores europeos importantes en esta materia (Carbonell. El neoconstitucionalismo como paradigma del estado de derecho. por otra. 2003: 9). 107 . sino de varios neoconstitucionalismos. como por ejemplo. Conviene visualizar. El segundo. que se visualiza mejor en “…la necesidad en que se halla la normatividad jurídica de ser complementada por una normatividad social a la que se le da valor de una manera positiva…” (Heller. una teoría del derecho adecuada a esos cambios. de una vez para siempre. El primero al establecer los principios jurídicos integrantes de la constitución como tendiendo un puente entre la normatividad moral histórica de una comunidad y la normatividad jurídica destacada de la constitución positiva.CAPÍTULO CUARTO CONSTITUCIONALISMO Y GIRO DECOLONIAL 1.

Dicha sentencia condenatoria apelada fue confirmada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Marzo del 2001. En resumen. profesor de la Universidad de Kiel. reflexionando sobre la experiencia del Juicio de Ñuremberg que condenó a los jerarcas nazis. Desde la Universidad de Heidelberg. –que tenía su punto más tristemente célebre en dicho muro–. o a la hora de decidir políticas del derecho. 2004: 227).108 La constitución horizontal. No se trataba para Radbruch de moralizar todo el derecho positivo prescribiendo que sólo lo justo es derecho. en la circunstancia en que los tribunales de la otrora República Federal Alemana se vieron abocados al juzgamiento y condena de los jerarcas de la República Democrática Alemana que habían ordenado disparar sobre las personas que intentaban cruzar la frontera entre ambas repúblicas. Teoría constitucional y giro decolonial El carácter valorativo del derecho es incorporado en la constitución como norma fundamental del ordenamiento jurídico. pero que al mismo tiempo ha encontrado un tenue hilo de luz esperanzadora en el reconocimiento de derechos humanos y garantías fundamentales en la esfera internacional. así como los soldados que ejecutaron las órdenes3. control sobre las conciencias . apuntala la fórmula según la cual “lex iniustissima non est lex” (la injusticia extrema no es derecho). el neoconstitucionalismo es el resultado de la pretensión normativa del derecho constitucional. Frente a este panorama. regional y nacional. recupera y defiende la “fórmula de Radbruch”. Radbruch. Sentencia del autor del Leviatán que está en los orígenes mismos de la relación entre imperativismo y positivismo jurídico modernos. el neoconstitucionalismo exige activamente la fuerza normativa de la constitución. como punto de conexión entre el derecho internacional de los derechos humanos y los ordenamientos jurídicos positivos nacionales. De 3 Fallo “Mauerschützen” del Tribunal Constitucional Alemán confirmó la sentencia penal de jefes político militares y soldados que obedecieron las órdenes de disparar contra las personas que intentaban cruzar desde la RDA a la RFA. genocidios. imagina la constitución como el depósito cultural en movimiento no sólo de reglas jurídicas. etc. sino también de principios e incluso valores constitucionalizados que tienden el puente entre moralidad y derecho a la hora de interpretar y aplicar el ordenamiento jurídico. guerras. por la gravedad o intensidad de su injusticia. non veritas facit legem” (la autoridad y no la verdad hace la ley). sosteniendo conexiones necesarias entre derecho y moral. luego de la caída del muro de Berlín. Más recientemente. y advierte a las autoridades que asumen un “riesgo” jurídico futuro cuando aplican normas extremadamente injustas. . Robert Alexy. en esos casos. un autor contemporáneo que bien puede enrolarse en las corrientes neoconstitucionalistas. descalificada la pretensión imperativista hobbesiana: “auctoritas.. no pueden valer como derecho. frente a la experiencia del siglo XX que ha mostrado su lado oscuro. Queda por lo tanto. impugna el positivismo jurídico acrítico. destrucción masiva de vidas. teniendo como punto más tristemente célebre el Muro de Berlín. sino de que hay normas que. Jugaría entonces una pretensión de corrección como condición o umbral mínimo de validez jurídica y del concepto mismo del derecho (Alexy. en tanto que derecho sobre el derecho.

Todo depende entonces de la relación entre el contenido constitucional del ordenamiento jurídico positivo. Benedetti. Es el análisis crítico de una práctica que realiza parcialmente el modelo neoconstitucional. las descripciones del neoconstitucionalismo como teoría y sus requisitos como ideología. etc. es decir de forma relativa. Como práctica constitucional. No existe la teoría que resuelva el amplio abanico de situaciones. Como teoría del derecho. gobiernos. Cenicacelaya. contextos y casos. Por eso en este apartado sólo nos proponemos realizar una introducción al neoconstitucionalismo. social y la administración estatal. que es además variable en función de los contextos históricos y sociales. dar una idea de su impacto en el estado de derecho contemporáneo y rescatar a los fines de nuestro trabajo esta apertura y relacionalidad entre derecho.Constitucionalismo y giro decolonial 109 ahí que exija el filtrado constitucional de todas las decisiones legislativas. la ubicación en el punto de mayor jerarquía de la . como lo hace Paolo Comanducci (2003:75) dos aspectos fundamentales del mismo: 1. jueces. cultura y moral que va más allá del positivismo decimonónico. 1999). 2. el neoconstitucionalismo puede analizarse en tanto que teoría. Para ello reconstruye un modelo de sistema jurídico resultante de la profundización de dicho proceso de constitucionalización.) de las circunstancias históricas y políticas. no se trata de un modelo consolidado ni tampoco homogéneo en su justificación teórica. La constitución es la fuerza de imperatividad normativa. 2. Como conocimiento. de la comunidad de los intérpretes (legisladores. abogados. Pensemos por ejemplo. Presupone de forma normativa cómo debe ser el modelo constitucional. etc. gubernamentales. debemos tener en cuenta. metodología y también tiene un aspecto ideológico. Principales aspectos del neoconstitucionalismo Para ubicar de qué estamos hablando cuando mencionamos el neoconstitucionalismo. el neoconstitucionalismo aspira a describir los logros de la constitucionalización del orden jurídico. Pero más allá de estos trazos gruesos comunes. La constitución dirigente e “invasora”. es decir de regulación y racionalización jurídica del poder político. en la ponderación de valores o bienes constitucionales en una situación concreta. el conjunto de normas supremas de conducta dirigidas a los órganos de poder del estado (competencias) y a las personas (derechos y obligaciones) (Quiroga Lavie. Se trata de acentuar lo que en materia de principios de derecho constitucional se llama la supremacía constitucional (es decir. caracterizado por las siguientes notas distintivas: a. refleja el funcionamiento de unos sistemas jurídico políticos que satisfacen en mayor o menor medida. administrativas y judiciales para lograr la eficacia de los derechos fundamentales que hacen a la dignidad y libertad de las personas.

universales y regionales de derechos humanos. Guillermo Peña Freire sostiene que. 2000: 19). Este deslizamiento. “la presencia en la constitución del sistema de valores fundamentales que han de constituir el orden de la convivencia política. plena de principios y valores que es la constitución. el legicentrismo. se produce al menos en tres aspectos de la teoría positivista: el estatalismo. c. e informar el ordenamiento jurídico. Para el neoconstitucionalismo la máxima jerarquía normativa de los derechos es una de sus mayores garantías a la hora de juzgar la validez de las normas inferiores y la incorporación en el nivel constitucional de instrumentos de derecho universal y regional de derechos humanos (tratados. 22 párrafo 2 de la Constitución Argentina incorpora con jerarquía constitucional una serie de instrumentos internacionales. valores. por ejemplo. y el formalismo interpretativo. Por ejemplo. impacta sobre la actividad interpretativa del ordenamiento jurídico que no puede entenderse válido ni pretender ser completo sino concreta en sus distintos niveles de creación-aplicación el mandato constitucional. . 5. Teoría constitucional y giro decolonial pirámide jurídica reservada a las normas de rango constitucional. b. y en las versiones del neoconstitucionalismo que enfatizan más la conexión entre derecho y moral. forman un puente entre legalidad y legitimidad. incluye los valores entre los contenidos fundamentales de la constitución que sirven de guía interpretativa de la misma: ellos. pese a ser un poder contramayoritario. La constitución contiene no sólo reglas (normas jurídicas en una terminología tradicional). 1997:81). convierte a la constitución en una norma cualitativamente distinta del resto de las normas que conforman el ordenamiento jurídico…”(Peña Freire. La distinción entre principios y reglas. además de los de validez jurídica (Bidart Campos. Las peculiaridades de la interpretación constitucional respecto de la interpretación legal. sino también principios. Germán Bidart Campos. De esta forma. declaraciones. la teoría neoconstitucionalista se presenta como alternativa a la teoría iuspositivista tradicional que ya no reflejaría la situación real de los sistemas jurídicos constitucionalizados. el 75 inc.110 La constitución horizontal. arts. Esa realidad en conexión histórico cultural. junto a los principios. por ej. 28 de la Constitución Argentina). Así. 31. La positivización de un catálogo de derechos fundamentales y garantías en el nivel constitucional y en conexión con el derecho internacional universal y regional de los derechos humanos. generando un “bloque de constitucionalidad”. protocolos) exige control de constitucionalidad y de convencionalidad de las normas inferiores del ordenamiento. d. De ahí que muchos autores neoconstitucionalistas compartan la idea de la legitimidad de la actividad de los jueces al interpretar y aplicar la constitución. Es decir que la constitución entendida como “superley” enmarca también las deliberaciones acerca de y los juicios sobre la legitimidad de la práctica política y constitucional. Entre nosotros.

Constitucionalismo y giro decolonial 111 El estatalismo porque el estado aparece racionalizado y vinculado jurídicamente por el derecho de los derechos humanos a nivel constitucional e internacional. por tal. desde un punto de vista exclusivamente interno. la actuación y la garantía de los derechos fundamentales previstos en la constitución. sino que ahora hay que pasar todas las normas jurídicas por un test de constitucionalidad que exige parámetros de validez sustancial (contenidos) y no sólo formal. no es más visto con temor y sospecha. éste afirma que es posible identificar y describir el derecho como es. Destaca la exigencia de que las actividades del legislativo y del judicial estén directamente encaminadas a la concretización. contenidas en un documento o consuetudinarias. De forma tal que. Desde el punto de vista metodológico. y distinguirlo por tanto del derecho como debería ser. Como lo explica Gil Domínguez. y ante los compromisos de derecho internacional universales y regionales que los estados asumen al ratificar y obligarse por tratados internacionales de derechos humanos. la constitución crea un referente indisponible de legitimidad para el ejercicio del poder político” (Gil Domínguez. respecto a otras reglas jurídicas. Propugna entonces la defensa y ampliación del proceso de constitucionalización. es decir que se presume su validez si han sido creadas por el procedimiento y órgano correcto. que el de limitar el poder estatal. Sostiene la tesis de la no conexión necesaria entre derecho y moral e incluso la conveniencia de estudiar de esa forma el derecho. el modelo descriptivo de la constitución como norma. entiende un conjunto de reglas jurídicas positivas. El neoconstitucionalismo adopta como objeto de investigación. Este cambio de énfasis se debe a que el estado democrático contemporáneo. se pasa a la interpretación como una combinación de principios. porque ya no cabe hacer una interpretación solamente formal de las leyes y las normas inferiores. . el neoconstitucionalismo puede entenderse si se lo contrasta con el positivismo metodológico. fundamentales (y por tanto fundantes del entero ordenamiento jurídico y/o jerárquicamente superiores a las otras reglas. de la interpretación concebida como una mera fórmula de determinación textual proveniente de una voluntad unívoca y homogénea (la soberanía del legislador). más que describirlo. a diferencia de aquél al que se oponía el constitucionalismo clásico. que son. El formalismo interpretativo. siguiendo el célebre análisis de Bobbio. El estado ya no sería el máximo enunciador normativo. “como mínimo. Además se les atribuye un contenido axiológico: es decir su carácter fundante y superior se debe a que tienen determinados contenidos a los que se atribuye un valor especial). El neoconstitucionalismo se diferencia parcialmente del constitucionalismo clásico por acentuar mucho más el objetivo de garantizar los derechos fundamentales. 2007:19). valores y métodos en orden a integrar los textos en el proceso de aplicación del derecho. El legicentrismo porque la ley como fuente privilegiada del derecho cede ante la fuerza normativa de la constitución (superley).

Los principios del derecho. es decir. que como lo sostiene Dworkin.112 La constitución horizontal. en la interpretación judicial y dependiendo de la pericia del juez. etc. normas contradictorias. aunque sean heterogéneos. Otro aspecto a destacar. 1995:17 ). De ahí la importancia de la función judicial y la discusión que se abre acerca de su justificación teórica. está justificada por su deriva de una norma moral. abierta a los cambios en la política constitucional y en la valoración moral de la comunidad. Robert Alexy. justificativa entre derecho y moral. agrupándolos en una construcción necesariamente no rígida que dé cabida a las combinaciones que deriven no ya del derecho constitucional. Ejecu- . y por el otro. por el contrario. se hacen evidentes las tensiones entre los componentes democráticos (mayoritarios) y constitucionales (vinculantes incluso para las mayorías electorales). realiza la adecuación entre bienes y principios constitucionales y la multiplicidad de circunstancias fácticas que se producen en los casos judiciales.3 de la LF dispone que los derechos fundamentales vinculan como derecho directamente vigente al Legislativo. en efecto. cualquier decisión jurídica y en especial. Esta discusión envuelve en polémicas a muchos de los autores ya que al ser el poder judicial de carácter contramayoritario. enfatiza la centralidad de los derechos fundamentales y ejemplifica desde los mismos el funcionamiento del modelo (neo)constitucional. A esta posibilidad de flexibilidad y apertura Zagrebelsky la ha denominado como una dogmática constitucional “líquida” o “fluída” “…que pueda contener los elementos del derecho constitucional de nuestra época. No cualesquiera normas morales. los valores y principios constitucionales permiten la interpretación dinámica históricamente y pluralista. operarían tal puente entre la moral objetiva y el derecho positivo. por ejemplo. la Ley Fundamental de Bonn (LF). que suponen la necesidad de ponderar derechos concurrentes. es un poder judicial activo el que. al que se reclama una actividad que excede en mucho la que le correspondía en la teoría clásica del estado de derecho. Incluso para los llamados “casos difíciles”. En efecto. De forma tal. como a su forma. por un lado. b) Máxima fuerza jurídica (el artículo 1. sino aquellas conectadas con el orden jurídico positivo a través de los principios y valores constitucionalizados. Las características que adoptan dichos derechos en el ordenamiento jurídico alemán son: a) Máximo rango o jerarquía al estar reconocidos en la propia LF. sino de la política constitucional…El único contenido sólido que la ciencia de una constitución pluralista debería difundir rigurosa y decididamente contra las agresiones de sus enemigos es el de la pluralidad de valores y principios” (Zagrebelsky. Teoría constitucional y giro decolonial El neoconstitucionalismo sostiene. corresponde al carácter dúctil del derecho desde esta perspectiva. y que ha señalado Gustavo Zagrebelsky. la decisión judicial. del estado contemporáneo. puede hallarse la decisión correcta para el caso. realiza el “filtrado constitucional” de las prácticas legislativas y administrativas tanto en cuanto a su contenido. la tesis de la conexión necesaria. desde la experiencia alemana contemporánea. en el desarrollo e interpretación de su constitución. En última instancia.

2003: 33/35). desde el punto de vista jurídico político. conocida como “economía social de mercado” y que se ha correspondido con el desarrollo del denominado estado de bienestar social en el contexto de pleno empleo y crecimiento económico de la República Federal Alemana posterior a la Segunda Guerra mundial. estructurado a partir de los derechos fundamentales constitucionalizados. La justiciabilidad plena de todos los derechos fundamentales en la tradición constitucional de la República Federal Alemana. 2003). en el modelo alemán. Alexy propone como solución el siguiente canon interpretativo: se debe interpretar los derechos fundamentales de modo que protejan lo que todos los ciudadanos consideran tan importante como para que no pueda ser confiado a la mayoría parlamentaria simple. 20. 4 Normas programáticas son aquellas que requieren de una reglamentación legal para poder ser aplicadas. Ello a través de un control de constitucionalidad. rompe tajantemente con la práctica de distinguir entre normas programáticas4 y operativas: “con una sola disposición en la Constitución no controlable judicialmente se abre el camino para la pérdida de su obligatoriedad” (Alexy. dado el carácter “sumamente sucinto. que se extiende sobre los tres poderes. lapidario y vacío de las declaraciones del texto constitucional…Hoy en día no se puede colegir lo que representan los derechos fundamentales a partir del sucinto texto de la Ley Fundamental. sino sólo a partir de los 94 volúmenes de sentencias del Tribunal Constitucional Federal…” (Alexy. De este modo el principio democrático se reconciliaría en un plano más elevado con los derechos fundamentales. ejercido por el Tribunal Constitucional. normas operativas son aquellas directamente ejecutables y por lo tanto reclamables judicialmente. y por lo tanto reclamadas ante la administración y la justicia. c) Máxima importancia del objeto. que apunta. sino también del art. La distinción se torna peligrosa cuando se trata de la exigibilidad de normas de derechos humanos. 2. la relación entre derechos fundamentales y democracia sea problemática. Ello porque a través de los derechos fundamentales se decide sobre la estructura básica de la sociedad. Este máximo grado de indeterminación es resuelto en cada caso por la actividad interpretativa del Tribunal Constitucional Federal lo que replantea el problema del carácter contramayoritario de dicho órgano. d) Máximo grado de indeterminación. que al interior del neoconstitucionalismo. Este modelo de “economía social de mercado” aparece entonces. en su conexión con las anteriores. a grandes rasgos hacia una sociedad liberal con componentes solidaristas. y el de su legitimación democrática a la luz no sólo del análisis teórico.Constitucionalismo y giro decolonial 113 tivo y Judicial). . Esta última característica hace entonces. 1 de la Ley Fundamental alemana: “Todo poder público emana del pueblo”.

singularmente la del Derecho Constitucional. De esta forma. que permite la coexistencia de principios del bien diferentes y plurales. . y ello es posible ya que premisas diferentes pueden producir una misma conclusión. Aquí viene para Alexy la legitimación del Tribunal Constitucional. Una vez más. se inclina por centrar en la posibilidad de la argumentación pública en varios niveles entre el Tribunal Constitucional. en los que colisionan principios y reglas que hacen a la garantía de los derechos fundamentales. Es lo que John Rawls denomina consenso superpuesto (overlapping consensus) “A lo largo de estas observaciones he supuesto que en una sociedad casi justa hay una aceptación pública de los mismos principios de justicia. para Alexy. Alexy cita al Tribunal Constitucional Federal: “La interpretación. Hay que plantearse entonces. 1997: 352). ni siquiera con una labor metodológicamente impecable. que complementa la representación política con una representación argumentativa de la ciudadanía. el Legislador. Teoría constitucional y giro decolonial Pero como el propio Alexy reconoce. el nervio del neoconstitucionalismo en el estado de derecho contemporáneo y la posibilidad de superar la tensión entre democracia mayoritaria y derechos fundamentales. (en manera similar a Jürgen Habermas). presenta el carácter de un discurso en el que no se ofrece. la solución del problema se encuentra en la diferencia entre moral individual y ética pública. y la ciencia. por medio de su interpretación argumentativa que preserva el marco de cooperación social básico consensuado. Pero entonces la interpretación constitucional de los derechos fundamentales no puede basarse en las plurales concepciones morales de los ciudadanos. diferencias considerables entre las concepciones de justicia de los ciudadanos. esta propuesta no deja de plantear problemas: lo que la ciudadanía considera importante depende de su “concepción del mundo” y esta varía significativamente en cada persona y entre grupos sociales.…Puede haber en efecto. sino razones hechas valer a las que le son opuestas otras razones para que finalmente las mejores hayan de inclinar la balanza”. el Tribunal Constitucional se legitima. nada absolutamente correcto bajo declaraciones técnicas incuestionables. siempre que estas concepciones conduzcan a juicios políticos similares. a través de la solución de conflictos entre el estado y los particulares o entre los particulares mismos. un bien deseable y merecedor de tutela en sí mismo. la opinión pública. qué es lo que ciudadanos racionales con concepciones del bien distintas consideran como condiciones de cooperación social justa tan importante como para que deba excluirse su disposición por parte del poder legislador.114 La constitución horizontal. En este caso existe lo que llamaré consenso traslapado en vez de consenso estricto” ( Rawls. Es decir. El “hecho del pluralismo” es irreductible y es al mismo tiempo. ya que no es lo mismo responder ¿cómo quiero vivir? a hacerlo frente a la pregunta ¿cómo queremos vivir? La respuesta a la segunda pregunta pasa por una concepción moral pública que pone de manifiesto una representación común sobre las concepciones justas de cooperación social en un mundo marcado por el hecho del pluralismo.

y no supuesto por un organismo contramayoritario que tenga la última palabra al respecto. afectan sin embargo la vida cotidiana de las personas comunes. 3. intensos y extensos. también el camino del neoconstitucionalismo está minado por una serie de dificultades para la eficacia del modelo exigente de estado constitucional. obstáculos y períodos de estancamiento o liso y llano retroceso y desconstitucionalización. buscando comprender las nuevas constituciones de Venezuela. representativos). que es un organismo contramayoritario. Sin embargo. A su vez. regenera constantemente aquel elemento fundamental señalado por Konrad Hesse que es la condición para . aquellos que operando en verdaderas redes opacas de conexión transnacional. los que le plantea la crisis económica y social del espacio europeo con sus tendencias a la desconstitucionalización del aspecto social del derecho. el flujo especulativo de dinero sin control que tiene como único norte la rentabilidad extraordinaria y rápida afecta el necesario entorno de estabilidad en el desarrollo y progresividad de los derechos económicos y sociales. así como el desarrollo del estado constitucional de derecho debe leerse más desde los desafíos. Lejos de ser la estación terminal de la evolución del estado de derecho. Las turbulencias de la globalización financiera. cuya última instancia es el pronunciamiento popular . Se trata de los poderes sociales salvajes o neoabsolutistas. Por ejemplo. rompiendo el componente “social” del estado de derecho y afectando su lado democrático. es necesario destacar aquí que este “consenso superpuesto” del neoconstitucionalismo que se remite a la vitalidad del espacio público y en última instancia a la calidad argumentativa del tribunal constitucional. comunitarios. Sin ir más lejos. Los desafíos del neoconstitucionalismo desde América Latina El neoconstitucionalismo sin duda impacta el paradigma del estado de derecho y renueva la apuesta que desde siempre éste ha venido desarrollando: la tentativa de vincular jurídicamente y racionalizar el ejercicio del poder social en función de los derechos fundamentales de las personas. La diferencia radica que ese consenso exige ser verificado y confirmado por el sujeto popular. una ciudadanía activa y autónoma refuerza la legitimidad del estado constitucional ya que al poder ejercer y al ejercer efectivamente sus derechos. Estos poderes y mercados alegales y que se articulan con mercados de violencia ilegales nos recuerdan constantemente que una ciudadanía activa y autónoma es posible si se tienen garantizados los derechos sociales que conforman una de las precondiciones básicas de dicha ciudadanía. ya que éste exige su verificación continua por mecanismos democráticos diversos (directos. es diferente de lo que nosotros desde un constitucionalismo crítico situado. Ecuador y Bolivia hemos denominado “consenso exigente”.Constitucionalismo y giro decolonial 115 No obstante. el (neo)constitucionalismo es un intento para responder a los duros desafíos que éste enfrenta y que se agigantan desde una perspectiva situada en Nuestra América. entre otros.

sino también de una realidad postcolonial que choca con la reciente ola de constitucionalización de los derechos de las comunidades originarias en las constituciones brasileña de 1988. en la forma de actuación de las agencias administrativas y judiciales del estado que en sus distintos niveles interactúan con las comunidades originarias. económicos y sociales. la que se erosiona a raíz de los procesos de la globalización económica neoliberal y sus secuelas. Teoría constitucional y giro decolonial que impere “la fuerza normativa de la constitución”. debería fundarse en prácticas constitucionales que asuman el carácter pluricultural de nuestras sociedades. Si. es justamente esa capacidad estatal (más aún en las condiciones de vulnerabilidad económica de los estados latinoamericanos que se superpone a la desigualdad decimonónica de la región). por el contrario. vastos sectores de la población caen en una especie de subciudadanía fáctica por no contar con las condiciones para ejercer los derechos declarados constitucionalmente. siguen presentes los desafíos y los riesgos de retroceso y desconstitucionalización. que no es otra que la voluntad de constitución Wille zur verfassung (Hesse. y la constitución argentina reformada en 1994 (Art. Como dice Zagrebelsky. 75 inc.2005). el significado de la constitucionalización del principio material de justicia que acompaña el desarrollo del estado constitucional contemporáneo asume como premisa que la suma de las pretensiones de los particulares. Más allá de la constitucionalización. colombiana de 1991. en la relación con la naturaleza. Esto exige profundos cambios en la educación. no produce por sí misma un orden. Sin embargo. entonces se refuerza la debilidad de esa necesaria voluntad de constitución. vemos hoy que a causa de las condicionalidades u obstáculos de hecho culturales.116 La constitución horizontal. 17). 1991). en la formación de los profesionales del derecho. de declaración simbólica de derechos . los derechos sociales son la precondición o el umbral de la ciudadanía (Abramovich y Courtis. en las que se basan los derechos individuales. como se ha señalado recientemente a raíz de los procesos de crisis y movilización social latinoamericanos. venezolana de 1999.). en el tratamiento de las tierras que ocupan las comunidades. 2006) y el gran nudo a deshacer para que el modelo del neoconstitucionalismo se corresponda mucho más con la práctica constitucional en América Latina y en las tres cuartas partes del mundo. es el de la desigualdad (Gargarella y Alegre. ese reconocimiento para hacerse efectivo y no quedar confinado en un mero simbolismo sin eficacia. con el neoconstitucionalismo como paradigma propuesto del estado de derecho sigue abierta la aventura inacabada del mismo. Es que. 2005: 93 y ss. Pero además esta situación de desigualdad social endémica es producto no sólo del capitalismo globalizado y su impacto en la región. las recientes constituciones nuevas de Ecuador y Bolivia. En suma. en tanto síntoma de legitimación social. que ha sido negado por el monoculturalismo heredado de las elites criollas organizadoras del estado latinoamericano y su visión eurocéntrica. o por lo menos un orden aceptable y que el estado social es el instrumento para la realización de los principios de justicia establecidos por las constituciones (Zagrebelsky.

sino en el conjunto del subcontinente. Yendo necesariamente más allá de este diálogo con los neoconstitucionalismos. nos interesa comprender los procesos constituyentes recientes de Bolivia y Ecuador que se plasmaron en dos nuevos textos constitucionales y hacerlo reflexivamente desde la teoría constitucional crítica producida en nuestra región. la filosofía de la liberación y la teoría constitucional crítica latinoamericana nos dan herramientas de comprensión para analizar estos procesos constitucionales en Bolivia y Ecuador. Nos interesa explorar y empezar a tramar relaciones entre los contenidos narrativos de esas nuevas constituciones y el pensamiento social crítico latinoamericano en todo lo que hace al tratamiento del ciclo naturaleza-sociedad-persona. nos da sin embargo. monoculturales. Para ello. .Constitucionalismo y giro decolonial 117 que en la práctica no tienen eficacia. Es necesario valorar las potencialidades comprensivas de un nuevo simbolismo o imagen de la constitución y con él. El neoconstitucionalismo significa un avance entonces al tender un puente entre el derecho positivo y las valoraciones morales de las comunidades de nuestra región. la discriminación y la colonialidad del poder. esa apertura se hace desde una perspectiva que continúa amarrada a los supuestos racional normativos. la sospecha es si la incorporación del constitucionalismo moderno en nuestra región no fue un vehículo más de la colonialidad del poder persistente en la construcción y organización de las relaciones entre estado y sociedad. nosotros en este trabajo apenas empezamos a alumbrar tal vez algunos de los caminos posibles. El neoconstitucionalismo. monistas del derecho moderno de raíz occidental noratlántica. El giro decolonial. herramientas prácticas de ciudadanía y activismo jurídico para intentar cerrar la brecha entre el proyecto constitucional y la realidad de los poderes sociales salvajes basados en la desigualdad social. pero al mismo tiempo. Los senderos que esta inquietud ilumina e invita a recorrer son intrincados. bifurcados y extensos. una renovada forma de comprender el tradicional principio de supremacía constitucional que surgen de los nuevos textos constitucionales y que parecen resultar más adecuados a la complejidad y el pluralismo sociocultural de las sociedades de nuestra región. de la complejidad y del pluralismo sociocultural y sus consecuencias en términos de narrativas de desarrollo. el conflicto que instalan en las narrativas del desarrollo no sólo en esos dos estados.

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donde la complejidad de las formaciones sociales muestra la coexistencia de distintas formas de vida. Sin embargo. entre otras cosas. se concretan en las imágenes de la constitución que las acompañan y las simbolizan. de un simbolismo adecuado para las sociedades estatales. se expresa en el principio de supremacía constitucional. Se trata. ampliamente difundido y utilizado como recurso pedagógico en la enseñanza del derecho para explicar las características del sistema jurídico de ser un sistema jerárquico. en tanto que discurso jurídico político. la sistematicidad y el cierre del derecho moderno.CAPÍTULO QUINTO EL ESTADO CONSTITUCIONAL EN AMÉRICA LATINA 1. monoculturales y jurídicamente monistas. entonces. Menos aún para sociedades poscoloniales. Estas narrativas del discurso constitucional. narra ciertas visiones culturales acerca de la relación entre personas. y derechos consuetudinarios coexistiendo junto a la organización y el derecho estatales. que se plasman en proyectos y visiones acerca de cómo. A esa característica funcional de las constituciones contemporáneas en tanto que normas de mayor importancia y generalidad de contenido se la vincula simbólicamente con su posición en el vértice de la pirámide. Este simbolismo. Las formas de constitucionalismo adoptadas en nuestra región desde el siglo XIX importaron y superpusieron a esa abigarrada complejidad y pluralismo sociocultural unos esquemas simples basados en la idea de constitución racional normativa –entendiendo 119 . cosmovisiones acerca de la relación entre persona-sociedad-naturaleza. lógicamente coherente y cerrado. como las de nuestra región. de creciente solapamiento y movilidad de las fronteras culturales. obtener el progreso y el desarrollo. La función de la constitución en ese marco. sociedad y naturaleza. estas nociones del monismo. parecen cada vez menos adecuadas para explicar su funcionamiento en sociedades atravesadas por diversas formas de derecho en un contexto de globalización económico financiera. la imagen simbólica que el derecho y el constitucionalismo contemporáneos han propuesto es la de una pirámide jurídica en cuyo vértice y de forma jerárquica se ubica la constitución. de la que se derivan el resto de las normas del ordenamiento jurídico. resulta adecuado si se parte de la idea de una sociedad culturalmente homogénea donde existe monopolio estatal de la creación y aplicación del derecho respaldado en última instancia por la violencia pública. En ese sentido. El constitucionalismo histórico y la narrativa del “progreso” El discurso constitucional. de desplazamiento de flujos de población. así como la función de la constitución como fundamento de la validez de las normas inferiores. la estatalidad. y de emergencia de espacios supranacionales políticos y económicos integrados.

directivas políticas. los supuestos siempre presentes de forma cuanto menos implícita en la ética y la política: de producción y reproducción de la vida. de legitimación democrática consensual y de factibilidad (Dussel. como estableciendo tres tipos. por ej. la política de la liberación) y su subsunción en el campo jurídico y en el derecho y la teoría constitucional ver Dussel. en ellas encontramos principios. Supuestos básicos: discurso constitucional. . 2. la “libertad”. 2011: 45 y ss. sociales y culturales. “igualdad”. aquellos que hacen a la construcción de la legitimidad consensual democrática y aquellos que hacen a la factibilidad del convivir consensual en la forma de todos los programas y disposiciones que hacen a las necesarias mediaciones organizativas e institucionales. normas. normativismo positivo –entendiendo por derecho exclusivamente el de creación y aplicación estatal–. valores. en tanto son el derecho sobre el derecho acerca de la organización de la convivencia consensual y factible de una comunidad política subsumen analógicamente en formas variadas en sus contenidos principiológicos y normativos.. los postulados construidos por Dussel en su ética de la liberación y en su política de la liberación acerca de la fundamentación principiológica son aplicables analógicamente en el campo jurídico y de la teoría constitucional5. “orden público”. En efecto. relativamente inconsistente con las características sociales e históricas de nuestra región. De esta forma la idea de constitución y de su supremacía importada en la organización de los estados de Nuestra América responde más a una visión monocultural y jurídicamente monista. Teoría constitucional y giro decolonial ésta en el sentido del constitucionalismo demoliberal de origen norteamericano o europeo–. 2009: 365/367 y 2006: 70/71. En ese sentido. 2009:347).120 La constitución horizontal. narratividad y simbolismo: las imágenes rectoras El contenido de las constituciones no es sólo compuesto por reglas jurídicas. (entre otros textos).. económicas. Articula una cierta descripción del mundo y una ideología acerca de cómo conseguir la convivencia consensual y factible de la comunidad. De La Torre Rangel. el “progreso”. aquellos que hacen a la producción y reproducción de la vida. Esas narraciones constitucionales pueden ser entendidas en base a algunos parámetros básicos: Las constituciones. la “justicia social” y el “bienestar general”. ideológica./238 y ss. la ética. 5 Para la fundamentación analógica de los principios (en la filosofía. el material jurídico de las constituciones puede ser examinado desde esta perspectiva en cuanto a sus principios axiológicos juridificados y normas. De ahí que puede decirse que el discurso constitucional tiene distintas dimensiones: prescriptiva. descriptiva.

en la medida en que estos forman una comunidad crítica contrahegemónica y expresan su desacuerdo con los términos de esa partición de lo sensible provocando cambios en las prácticas constitucionales. No están los seres humanos supeditados a las mediaciones como el mercado. las víctimas. producto de la voluntad de convivencia consensual y factible de la comunidad política. para yendo más allá. falible y no un fin en sí mismo ni una referencia última. históricamente abierta como proceso por la dialéctica entre arquitectónica totalizadora y crítica desde la exterioridad. como diría Schmitt. entendemos que constitución no es un absoluto ni puede predicarse de ella soberanía. nuevos derechos (Dussel. y por ello el origen del darse las leyes…es la misma comunidad política como pluralidad de voluntades consensuales” (Dussel. en el concepto de constitución misma y asumiendo como plebs o demos el poder constituyente llegan a refundar y trastocar el sistema del derecho construyendo primero desde el reclamo y después desde su institución. Por eso mismo. valores y normas jurídicas constitucionales destacadas. pero como el resto de las instituciones. esa decisión expresa la voluntad de convivencia consensual y factible de una comunidad y según las peculiaridades culturales e históricas plasma analógicamente esos supuestos. 1999:207). Pero para Dussel ese ejercicio del poder constituyente supone previamente la potentia instituyente que autoriza las personas que lo ejercen (potestas). . es inevitable que el campo jurídico se vea tensionado en la medida que el sistema del derecho pierde legitimidad desde los oprimidos. es instrumental. historizada. es decir. El sistema del derecho es un momento fundamental de ese proceso de diferenciación institucional. los excluidos de la totalidad social. salvo en términos de fetichismo normativo constitucional. sino por el contrario. como derecho sobre el derecho. el estado o un sistema jurídico. David Sánchez Rubio apoyándose en Franz Hinkelammert y en el propio Dussel. “Para esta política de liberación. Por su parte. o la última instancia de la toma de decisiones. No obstante. reafirma: “toda mediación y toda organización social con sus instituciones deben preocuparse por reunir los medios suficientes para satisfacer las necesidades que proporcionan la vida de las personas que la integran. comenzando el proceso de diferenciación o mediación institucional de la potentia. aunque sea de forma implícita. de las comunidades contrahegemónicas de las víctimas. si pasamos de la perspectiva arquitectónica de la política de la liberación a su perspectiva o variante crítica. en los principios. es una instancia necesaria de normatividad y organización. desde las que se fundan la validez sustancial de los contenidos y formal de los órganos y procedimientos de creación del derecho subconstitucional. que es inevitable y el origen de todas las potencialidades y de los peligros de la política. 2009:280). En este marco. 2006: 142/143).El estado constitucional en América Latina 121 La constitución que institucionaliza estos principios en forma analógica nace de una decisión. éstas y demás instituciones deben estar subordinadas a los sujetos” (Sánchez Rubio. la última instancia de la soberanía. en la interpretación de la constitución.

dicho desde un punto de vista teórico –sistemático se trata de la reducción de la complejidad. . Así. en su libro “La imagen del ser humano dentro del estado constitucional”: “Hay que suponer que nosotros. en cambio. a su vez. Teoría constitucional y giro decolonial Los principios constitucionales que pueden ser analógicamente considerados desde los criterios de la ética y de la política de liberación en su materialidad. Por lo tanto son vehículos de las narrativas culturales y reconstruyen imágenes del mundo y de las personas más o menos explicitas en el texto constitucional. Las imágenes cumplen una tarea de interpretación finalista. revelan y racionalizan pre comprensiones. vía programas y directivas constitucionales. pluralidad de las imágenes del ser humano. Estas imágenes quieren dirigir la interpretación sobre sí mismas y poseen una función propulsora de consenso. se trata de orientación” (Häberle. no simultaneidad. ex post en tanto post comprensión. Estas imágenes gobiernan el pensamiento y la práctica jurídica como pre juicio o pre comprensión. Estas narrativas se vehiculizan a través de las imágenes rectoras en las constituciones. a causa de la estática y dinámica específicas de los procesos de desarrollo del derecho (palabra clave. no obstante. Dicho orden económico es entendido como un marco natural que aparece “ya siempre dado”. 2001: 33/34). 2001: 35). narrativas desarrollistas que buscan. y pese a que su contenido económico se esparce por todo el texto constitucional. Según Peter Häberle. un capítulo acerca del “orden económico-social”. por ejemplo. en tanto juristas. la ventaja comparativa de las naciones y la división internacional del trabajo. suelen contener las constituciones que se ubican en esta modalidad. consensualidad y factibilidad. vincular al legislador y a los gobernantes a objetivos. Las narraciones constitucionales sobre el progreso y el bienestar general van de la mano con ciertas geoculturas históricas dominantes o hegemónicas en el sistema mundial (Wallerstein. principios a menudo difusos y fragmentarios. Al constitucionalismo social le corresponden. operamos con imágenes (directrices) para ordenar la plétora de materia jurídica y elaborar principios fundamentales superpuestos con metáforas. “Sirven a la integración de lo nuevo en las imágenes antiguas…Justamente en la normatividad del derecho probablemente se entrelazan más frecuentemente las diferentes imágenes (fragmentos) de diferentes épocas unas sobre otras y entre sí. al constitucionalismo liberal le corresponde el pensamiento económico clásico acerca de los beneficios del librecambio. 2004:249). implícito en el texto constitucional. En el uso jurídico todas las imágenes de este tipo son siempre el intento de nombrar una totalidad que en gran parte de los casos subyace de modo inconsciente detrás de las normas. conceptos. son vehículos históricos contextuales en su modalidad de subsunción en la cultura y en la historia de la comunidad que se da la constitución. del mundo y de otros tipos conformados dentro del derecho)” (Häberle. que sirven para objetivos heurísticos y.122 La constitución horizontal.

. no pueden dedicarse a la política porque ellos no tienen tiempo de dedicarse a otra cosa que a su trabajo. 2005). Ellos no pueden estar en otro lugar porque el trabajo no espera. con el constitucionalismo se generaliza esa imagen de la constitución como vértice jerárquico del ordenamiento jurídico positivo. (Ranciere. Las funciones de la constitución entonces no deben ser reducidas al funcionamiento del orden jurídico desde una perspectiva técnica. del saber y del ser. serían al menos las siguientes: la dimensión democrática (formación de la unidad política). tiempos y actividades. un común compartido y partes exclusivas en base a espacios. Jacques Rancière denomina el sistema de evidencias sensibles que revela. Fija por lo tanto. 2000:218). Desde una perspectiva crítica. y de las prácticas constitucionales que vinculan al estado con la sociedad. este reparto se organizó a partir de 1492 sobre la base de la idea de raza como criterio de control y división del trabajo social. la dimensión social (configuración social de las condiciones de vida). dice Platón. Al mismo tiempo. sino que reflexivamente nos brindan imágenes y metáforas acerca de la constitución misma en tanto que norma de normas o derecho sobre el derecho. la dimensión simbólica (legitimación político cultural más allá de la eficacia o ineficacia de sus disposiciones). Ellas. en especial las que hacen al control de constitucionalidad y a la supremacía constitucional. político y cultural de los procesos constituyentes. Por supuesto que el cumplimiento de estas funciones dependen. esta dimensión de las imágenes rectoras constitucionales es una forma simple y directa de vincular los principios y valores positivizados con la normatividad moral de las sociedades y los contextos históricos que la informan como lo requiere el neoconstitucionalismo. Por ejemplo. situación que pervivió luego de los procesos de independencia de los estados de la región de las coronas europeas. 2005:15) . al mismo tiempo. la dimensión liberal (coordinación y limitación del poder estatal).El estado constitucional en América Latina 123 Es decir. podemos decir que las imágenes no sólo receptan en el derecho constitucional las concepciones acerca de los seres humanos y sus relaciones con el mundo. Son un componente central entonces de la narratividad del derecho en el plano constitucional (Ost. (Quijano. en el constitucionalismo contemporáneo y con una mirada más abarcadora y relacional. Así raza y división del trabajo en clases se reforzaron mutuamente como estructuras de desigualdad . los artesanos. En Nuestra América. en La República. 6 Por partición de lo sensible. marcando las relaciones entre estado y sociedad a partir de la colonialidad del poder. la existencia de un común y de los recortes que en el definen posiciones y partes respectivas. La partición de lo sensible nos hace ver quién puede tomar parte en lo común en función de lo que hace. a un tiempo. detrás de las narrativas sociales inscriptas en las constituciones puede descubrirse una cierta “partición de lo sensible”6 o “reparto” que a estos efectos vienen a significar lo mismo. del carácter histórico. entre otras cosas. del tiempo y del espacio en que esa actividad se ejerce. Así.

zambos y comunidades originarias. sin los cuales en esta perspectiva. El concepto racional normativo de constitución. Ab-soluto en el sentido de libre de vínculos sociales.124 La constitución horizontal. 16 de la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” de la Revolución Francesa expresa esos dos ideales del constitucionalismo liberal: derechos de los individuos y división de poderes. afroamericanos. Su individualismo supone por un lado los derechos inherentes a la eminencia de los seres humanos. aparece cortado y el individuo propietario colonizador blanco. mestizos. significó el soporte de la narración jurídica de las “repúblicas aéreas”. donde en el mejor de los casos la igualdad jurídica formal invisibilizó las desigualdades fácticas de dicho orden: de clase. el sujeto que busca maximizar su poder y su riqueza. Constitucionalismo e imágenes de la constitución El constitucionalismo liberal disolvió la trama de arbitrariedad de la monarquía administrativa liberando el proceso de individuación moderno de los constreñimientos que lo oprimían. Importado este modelo de constitución en el orden poscolonial de Nuestra América. edificadas como la “patria del criollo” (Fernández Retamar. consagrado en el art. el sujeto desvinculado de sus pertenencias culturales y sociales. 2006:31). Fue funcional a un orden institucional sustentado en la “doble conciencia del criollo” (Mignolo. Teoría constitucional y giro decolonial 3. coincidiendo con la narratividad burguesa del orden liberal. se termina sustituyendo el estado absoluto por el individuo absoluto. género y culturas. 2000:65) que llevó a los nuevos grupos dominantes poscoloniales a diferenciarse tanto de la pretérita dominación metropolitana ibérica como de los grupos subalternos: pobres. El circuito recursivo Naturaleza-Sociedad-Persona-Naturaleza…. el sujeto conquistador y colonizador que se postula como universal. Pero este impulso emancipador del constitucionalismo liberal tiene su resultado paradójico cuando. El monismo cultural y jurídico de las constituciones liberales de Nuestra América ignoró la pluralidad y la diferencia de la “formación social abigarrada”. mulatos. europeo. varón es el señor de lo social y de la naturaleza. pero al mismo tiempo que los mismos “en sí y para sí” son los átomos y vectores que mueven la física social y que al perseguir su propio interés generan orden y bienes públicos. es el sujeto racional. al calor de la consolidación de las revoluciones burguesas y del capitalismo industrial de mercado. etnia. La idea de constitución en el constitucionalismo liberal. el sujeto de conocimiento. la sociedad carece de constitución. se basa en la creencia de la posibilidad de un diseño racional normativo de las instituciones. La diferencia colonial persistió como un orden de desigualdades fácticas en los estados latinoamericanos donde la estructura de clases se solapaba con la diferencia racial . En efecto. el sujeto propietario. La arquitectura institucional de la división de poderes del “sistema de frenos y contrapesos” expresa esa creencia racionalista en la analogía entre la física y mecánica de la época y la estructuración del orden y del sistema social posible y deseable.

con todo lo alterativo que resultó la adopción en la construcción estatal de la idea de justicia social. se basan en la idea de nación e industrialismo. Las expresiones del constitucionalismo social en la región. Las narrativas de desarrollo cambian a una idea de nación integradora por medio de la industrialización. La incorporación de los derechos laborales y sociales y la centralidad y dignidad del trabajo para el desarrollo nacional reintegran el circuito persona-sociedad. como puntos ciegos del diseño constitucional. aspectos todos presentes y justificados en las narrativas de progreso social hegemónicas en los procesos de organización nacional. reconociendo las dimensiones sociales de la ciudadanía. la subordinación de las economías regionales a los centros de acumulación de capital. progreso y civilización contrapuesto a la barbarie remanente identificada con las poblaciones originarias y campesinas subalternas y las inmensidades naturales a usufructuar y vencer. seguía siendo homogénea y monocultural. La influencia del discurso de la civilización contra la barbarie. . las diferencias culturales. la reestructuración de los procesos productivos a los requerimientos de una inserción mono exportadora dependiente hacia el mercado mundial. la movilización e incorporación de los sectores populares. Sin embargo. implican narrativas sociales que se encuentran en el constitucionalismo liberal del siglo XIX7.El estado constitucional en América Latina 125 y cultural jerarquizada ideológicamente en el imaginario de las elites e intelectuales criollos que se veían a sí mismos como herederos de las funciones de comando que antaño se cumplían vía colonización y evangelización. arrancándoles la riqueza de sus entrañas. interpretadas en términos de un discurso de guerra racial en sus versiones más agresivas o de proceso necesario e ineluctable para lograr el progreso social ( y el deseo de cambiar la configuración de la población por medio del fomento de la inmigración europea) . ahora revestidas de un discurso de orden. De ahí que el constitucionalismo liberal diera el marco institucional en el que se mostraban los procesos de modernidad /colonialidad por su lado oscuro: el genocidio de las comunidades originarias. El sujeto interpelado y en alguna manera construido por el discurso constitucional es el ciudadano que para ser tal debe tener cubiertas dimensiones sociales básicas y que son condición de dignidad y de ejercicio de tal ciudadanía. sin embargo. la convocatoria de la empresa a poblar “el desierto”. la dignidad del trabajo. en general estos procesos dejaron incólumes. en el mejor de los casos su desplazamiento y exclusión. el vigente artículo 25 de la Constitución Argentina que comienza así “El gobierno federal fomentará la inmigración europea…”. La nacionalización de los 7 Por ejemplo. pese a su inclusividad. el desarrollismo del discurso constitucional sigue bloqueando la relación con la naturaleza. muchas de ellas surgidas durante el siglo XX al calor de movimientos nacional populares que intentan un esquema de modernización social inclusiva de las masas populares. subsumidas tras una idea de nación que.

Por ahora dejamos este problema abierto. es decir. demoliberal y social. aquélla no es más que una simbolización metafórica de la constitución. se propone verificar hasta qué punto el modelo que ha orientado la organización política y jurídica de las naciones modernas deja de responder a las expectativas de la doctrina y hasta del sentido común. El objeto de su ensayo es la “metodonomología constitucional”. los puntos ciegos son el pluralismo cultural y social. El neoconstitucionalismo reciente en América Latina. Teoría constitucional y giro decolonial recursos naturales y de las fuentes de energía sigue considerando a la naturaleza como objeto de apropiación.126 La constitución horizontal. Mientras este es un principio del constitucionalismo. Esta imagen de la constitución en el vértice de la pirámide. y desde todos los pueblos sometidos a los dictados del modo capitalista de producción. procura demostrar que el modelo piramidal y vertical de ordenamiento jurídico. el estudio de los presupuestos metodológicos que deben orientar la interpretación del nomos constitucional. Ambos constitucionalismos. en su obra “Direito constitucional e Filosofia da constituiçâo”. Se trata sin duda de una opera prima de la racionalidad moderna propia de la escuela positivista vienesa. ahora social o nacional. firmemente instalado en la “fortaleza académica”. propone una teoría crítica del derecho y las prácticas constitucionales. En síntesis. se confunde en el discurso de los constitucionalistas con el principio de “supremacía de la constitución”. que podemos denominar “constitución jerárquica” (Coelho. la idea de jerarquía. en el constitucionalismo social latinoamericano. sistema. latinoamericana. Enunciando su discurso desde la sociedad brasileña. y después analizar las notas innovadoras salientes del nuevo constitucionalismo latinoamericano que se expresa en las constituciones recientes de Bolivia y Ecuador. proponer y justificar una nueva imagen constitucional que la sustituya. Asimismo. no es más que una abstracción mitológica fomen- . La imagen subyacente ha sido simbolizada por Merkl-Kelsen como la pirámide jurídica cuya grada superior o vértice es ocupado por las normas de rango constitucional y hacia abajo se van derivando lógicamente las normas subconstitucionales en una dinámica de mayor a menor abstracción-generalidad hasta los actos jurídicos concretos de mera aplicación. Una vez ahí corresponderá discutir si esta imagen sigue siendo adecuada y en su caso. pues para proponer una imagen alternativa de la constitución primero debemos trazar un recorrido que nos lleve a comprender las prácticas constitucionales reales en el horizonte de la complejidad de las sociedades poscoloniales de nuestra región. comparten como características fundamentales de la constitución y del derecho. coherencia y cierre o completud. Constitución declarativa avanzada + relativa ineficacia Luiz Fernando Coelho. y la continuidad en la objetivación de la naturaleza como espacio de utilidad y apropiación. 4. 2006). aunque ahora con fines de utilidad social e interés general mediados por la gestión pública estatal.

8 Edgar Morin explica. Coelho invierte la dirección de la mirada. que de ser kantianamente definidas como medios de acceso cognoscitivo al ser social. sino una cuestión de política jurídica. arrancar a la naturaleza sus secretos. privados el uno y el otro de toda existencia. también la está modificando8. sus efectos. en vez del enfoque tradicional de la dogmática constitucional que mira a la sociedad desde el derecho. El pensamiento crítico parte del presupuesto de que el principio positivista de separación sujeto/ objeto naufraga en una imposibilidad epistémica por el hecho de que el intérprete de la sociedad es también partícipe de ella. es decir. entonces el problema central de la teoría constitucional cambia. (Coelho. La concordancia de las observaciones eliminó al observador. de declarar y garantir derechos. sino de hacer que estos no se transformen en privilegios albergados en la Carta Magna. lógicamente encima de las leyes ordinarias. y el aislamiento experimental eliminó al entorno perturbador” (Morin. propone considerar a la constitución y al derecho desde la óptica social. Ya no se trata.ha llegado a ser también fin y. se han operado deslizamientos y permutaciones de finalidad: el medio –la manipulación. 1999:412). y en la medida en que la describe. totalmente y por principio. sino el juego de poder. Serían al decir del iusfilósofo brasileño. en tanto que crítica. al manipular para experimentar. para que pueden integrarse en un proyecto político más audaz de transformación social. como este paradigma de la separación sujeto objeto .…Pero en su desarrollo. fundamento de la propuesta metodológica de una dialéctica de participación. la ilusión del acceso directo al conocimiento del objeto nos hacen perder de vista el contexto. En contraste. Las cosas. los que se confunden con las parcelas de la población que tienen la mayor cantidad de poder social. y pasa a ocupar el lugar donde siempre operó en la práctica. El principio de simplificación ha reinado sobre el universo. que sería perturbadora. se ha experimentado para manipular. se han convertido en los motores de la investigación y de la explicación. Se trata de una propuesta de radical constructividad del proceso gnoseológico. sus causas. Desde esta perspectiva. instrumentos del pensar orientados hacia la transformación social. Este paradigma científico fue importado por las ciencias sociales fungiendo como ideología científica: “aislar los fenómenos. mucho menos de pura y simple hermenéutica jurídica como lo sostiene la tradición dogmática. la física ha desnaturalizado al universo. integración y aplicación de las leyes. …Al arrancarle sus secretos a la naturaleza. son erigidas como categorías críticas. ocultando todo lo que no era simplificable.El estado constitucional en América Latina 127 tada para justificar un orden jurídico fundamentalmente injusto en una sociedad desigual. todo lo que es desorden y organización. . el de núcleo de referencia para la interpretación. propone una perspectiva crítica en la que la constitución pierde su carácter de Ley Mayor. La reducción y la simplificación. solamente. los “grupos microsociales” que manipulan las leyes y la constitución al tenor de sus intereses. 2006: 23). el juego de los intereses prevalecientes. comprendiendo la eficacia de la constitución. donde lo determinante en la interpretación constitucional no es la coherencia analítica interna del ordenamiento. y del entendimiento de las categorías centrales de la teoría social. La eficacia del derecho. han sido aisladas de su entorno y de su observador. no es un problema de lógica jurídica. necesarias para los análisis.

parte de la constatación de la existencia. el pluralismo jurídico. La primera. más allá de las fuentes estatales. dejan de ser monopolio del grupo político institucionalizado en el estado y junto a éste aparecen otras fuentes de producción jurídica. de otras fuentes sociales de producción de derecho. tiempos. elegir autónomamente sus identidades y formas de vida. como un “laberinto social” en el que tenemos que aprender las referencias que nos permitan encontrarnos. con otros criterios para caracterizarlo. o nueva lex mercatoria. De ahí que. educacional. como un escenario de creciente complejidad donde se superponen distintas tensiones. drogas. Esa complejidad podemos retratarla. y otras concurrentes en todos los sectores de la sociedad. y la de liberación/opresión. sino que constituye un intento de llevar el constitucionalismo al discernimiento del “hilo de Ariadna” capaz de redirigir la hermenéutica constitucional hacia una misión más noble que la mera defensa de los privilegios de quienes de ella se sirven para su propio beneficio.128 La constitución horizontal. no busca una descripción objetiva. órganos. controlados por grupos transnacionales. las que producen los grupos oprimidos cuando se auto regulan buscando mejores condiciones de vida. de las organizaciones supranacionales como la Unión Europea. racional. resulta más adecuado en términos de comprensión de la relación derecho-sociedad. El intento moderno de controlar y subsumir esa complejidad social en sociedades separadas. o dialécticas. armas. bajo el velo simplificador de un ordenamiento jurídico uno. Las manifestaciones del pluralismo jurídico son múltiples. las formas de derecho consuetudinario en los estados postcoloniales de las comunidades originarias y campesinas. escalonado y pleno. o simplemente. religioso. donde se forman sistemas sociales y microsociales en diversas escalas espaciales y con temporalidades diversas que se solapan de múltiples formas. La creación y aplicación de las normas dirigidas a la conducta en interferencia intersubjetiva respaldadas por alguna función diferenciada de sanción. entre otras: la de complejidad/ pluralidad y unidad. las que regulan mercados ilegales como el tráfico de personas. siguiendo a Coelho. se ve cada vez más desbordado en múltiples funciones. es que asume el medio social en que dicha interpretación crítica del derecho constitucional debe operar. relaciones de carácter social. económico. familiar. las que regulan la cotidianeidad de las poblaciones que viven en la marginalidad urbana de las grandes ciudades de América Latina donde el estado está presente de forma discontinua o por medio de su función represiva. cada una de ellas organizada con un estado y un derecho. escalas. de una compleja maraña de vínculos entre los individuos. a título ejemplificativo: las formas de derecho que acompañan la globalización económica financiera. . en perjuicio de la gran masa de los excluidos de los derechos que ella misma declara como fundamentales. que es la afirmación de la coexistencia de diversas formas de juridicidad. político. Al ser una perspectiva situada y enunciada desde la sociedad contemporánea latinoamericana. Teoría constitucional y giro decolonial La reconstrucción conceptual que propone Coelho. aspectos.

instituciones y estados que mejor cumplen funciones de producción y reproducción dentro del sistema capitalista mundial. su racionalidad y sus formas de regulación orientadas a la ganancia bajo el modo capitalista de producción y la ideología neoliberal. es decir. la presión reduccionista sobre la diversidad cultural son sus efectos más corrosivos. etc. pagando soborno o ejerciendo el contrabando. En ese juego una nueva forma de relación entre el Norte y el Sur. como a la expansión y funcionamiento de los mercados ilegales. lo informal se confunde con lo ilícito ya sea contratando trabajadores sin papeles. En especial. sus argumentos y prácticas expansivas e intensivas se basan. Sus funciones de reducción de la complejidad ambiental polimórfica y cambiante. Bajo el fundamentalismo del mercado se difuminan las líneas que separan los negocios lícitos de los ilícitos. funciones y en suma. la relación ontológica entre “El” estado y “El” derecho queda al menos severamente cuestionada. Pero la ineficacia de la legalidad pública es llenada por códigos de normas informales de los grupos que operan en esas brechas. Estos vectores de regulación y reducción de la complejidad social que suponen las formas de pluralismo jurídico. teñida por la colonialidad del poder. la ampliación tendencial de la desigualdad social en y entre las sociedades. han sido en parte reemplazadas por la forma empresa. presión por influirla y adaptarla. Pero las asimetrías se decantan a favor de los actores con mayor poder (aunque siempre relativo) de regulación. internacionales. De esta forma.El estado constitucional en América Latina 129 Los contenidos. que justifican hablar de una “crisis civilizatoria”. En el oscuro mundo de la subcontratación.). la forma. de otras fuentes del derecho. en una mirada desde los bordes del sistema mundial que conforman el Sur global. locales. sus interacciones y solapamientos complejos. regionales. y sobre todo. estatales. como abundaremos más adelante. de estas formas de derecho son diversas. la constitución y el ordenamiento jurídico estatal sufren la competencia. el principio fundamental del constitucionalismo acerca . el poder regulador. 2009:29). Los efectos sobre la biosfera. tanto a las políticos públicas en distintos niveles (supranacionales. La empresa poscolonial puede ser más o menos turbia y salvaje. de imponerse en un determinado espacio de relaciones con alguna eficacia. En este marco. constituye un síntoma verificado tanto en el Sur global como en el Norte. Esa jerarquía no es caótica ni aleatoria sino que se decanta a favor de los grupos. La presión por los beneficios ha generado complejísimas articulaciones de producción “formal” e “informal”. la racionalidad empresarial es la unidad de práctica social hegemónica que marca pautas. en la colonialidad del poder y del saber articuladas en la búsqueda de la ganancia. muestra “…como el respetable comercio metropolitano obtiene ganancias evitando los riesgos y la mácula moral ilegal “al sur de la frontera”. La tendencia a apoderarse de fragmentos y funciones de autoridad por pluralidad de grupos y redes sociales. pero resulta esencial para el funcionamiento del plan global de las cosas” (Comaroff y Comaroff. producen efectos entrópicos para la biosociodiversidad al mismo tiempo que empobrecimiento cultural. Así las cosas.

De ahí la caracterización de un orden jurídico circular. ella se manifiesta de múltiples formas. niños. etc. y al segundo como sistema de normas emanadas del estado o cooptadas por éste. extranjeros. ejercen actuación política y asociativa a partir de derechos y obligaciones generales. la constitución es apenas un núcleo de referencia. vale decir. Los grupos marginados por el derecho son aquellos cuyas acciones son consideradas contrarias a la constitución y leyes del estado. adolescentes. mujeres. a título individual como en función de pertenecer a una categoría colectiva. en un contexto de pluralismo. considerar el orden jurídico como yuxtaposición de conjuntos normativos inherentes a cada grupo o subgrupo social. Habitantes. Teoría constitucional y giro decolonial de la supremacía de la constitución no se juega en una supuesta jerarquía dentro de una pirámide u orden de prelación y derivación lógico normativa.130 La constitución horizontal. trabajadores. (Coelho. a veces lo hacen praeter legem. sin ser nombrados expresamente en la normatividad jurídica. las que no lo son. En función del modo como éste es utilizado por los segmentos dominantes en el interior de los grupos y en la macrosociedad. estos se esfuerzan para imponer sus reglas de comportamiento. a los demás. superando la elaboración artificial del pensamiento dogmático que ve al primero como pirámide normativa cuya cima es la constitución. para Coelho. su derecho. los que echan mano del derecho estatal. los movimientos sociales. de ser núcleo de significación de una pluralidad de prácticas. tanto nuevas como viejas. las ONGs que actúan en distintas escalas. gremios. reconociéndose éstos tanto a personas físicas como jurídicas. existen sin embargo en la sociedad. adaptar la normatividad y las políticas públicas. en contra. sindicatos. Algunos son perseguidos por el aparato . de redefinir el ordenamiento jurídico y el derecho positivo en términos de teoría social. personas con discapacidad. que se adapta a las normas elegidas por el grupo como más importantes”. para influenciar. En cuanto a la segunda dialéctica entre opresión/liberación lejos de haberse resuelto en el panorama de la complejidad y pluralidad social. partidos políticos. a favor. sino por la capacidad de la constitución de dar sentido. grupos jurídicamente indiferentes y jurídicamente marginados. Se trata. donde las relaciones entre las normas no son lógicas. comunidades originarias. los agrupamientos religiosos no reconocidos. nacionales. las agrupaciones religiosas. “No es el derecho estatal el que conforma la sociedad. asociaciones. etc. es ésta la que conforma el derecho estatal. es posible distinguir tres categorías: grupos jurídicamente reconocidos. por los medios puestos a su disposición por la doctrina jurídica. Los grupos jurídicamente indiferentes. ciudadanos. Son las empresas transnacionales y los grupos empresarios. personas privadas de su libertad. aprovechando las reglas que les son favorables y adaptando. saberes y situaciones de relación social. de coordinación. de subordinación analítica. Los primeros son explícitamente interpelados por el derecho constitucional y titularizan derechos y obligaciones. 2006: 311) La configuración real y formal de cada grupo social es permeada por el derecho positivo. Una mirada social propone. En ese contexto. sino sociológicas. la familia. …Como existen intereses prevalecientes en cada grupo.

cuando es colonizada o influenciada por poderes e intereses económicos y culturales . la constitucionalización de distintas generaciones de derechos y la prescripción constitucional de políticas y medidas de acción positiva para generar una igualdad real de oportunidades. Especialmente las de nivel constitucional. La constitución y el constitucionalismo siempre han intentado reducir esta complejidad a través de una medida general. a diferencias y situaciones sociales que así lo requieran y a las que resultaría injusto y/o contrario al interés general. los consumidores y usuarios de servicios públicos esenciales. nacionales o locales corruptas. personas. puede ser especificada y adaptada. de Colombia de 1991. de Argentina de 1994. Sin embargo. formación de grupos paraestatales para distintos fines antijurídicos. en contextos poscoloniales. como es típicamente el caso del constitucionalismo latinoamericano reciente. entre otras). como la operación de desplazamiento de un sentido manifiesto (denotativo) hacia un sentido latente (connotativo) que termina preponderando sobre el anterior. Este fenómeno ha sido denominado como “Constitucionalización Simbólica” (Neves. Podemos definir lo simbólico en general. Aplicado este significado a las normas jurídicas es necesario considerar que éstas tienen una dimensión simbólica. La función simbólica es igual o más fuerte que la función jurídica regulativa y una falta de fuerza simbólica erosiona la función regulativa. para no transformase en un “lecho de Procusto”. de pervivencia de la colonialidad del poder y del saber. etc. etc. etc. se conjuga con la función simbólica del discurso constitucionalista. mafias. que involucran flujos de dinero e influencia sobre las fuerzas de seguridad y financiamiento político. a veces se generan prácticas transnacionales. con frecuencia. en cuanto expresión de una determinada imagen del estado legitimadora del “bloque en el poder”.El estado constitucional en América Latina 131 represivo del estado por sus actividades delictivas. cultura. Pero el supuesto que propone Marcelo Neves es el de la hipertrofia de la función simbólica respecto a la función normativa ya que la insuficiente concreción normativa del texto constitucional se vincula a su función predominantemente político ideológica. la niñez-adolescencia. “igualdad” y “participación”. armas. la discapacidad. la igualdad jurídica. las mujeres. de profundo arraigo de una trama abigarrada de desigualdades sociales de clase. Debemos comenzar precisando el sentido semántico de lo que se califica como simbólico. en la etapa de estado social. redes de tráfico de drogas. ha tenido relativa ineficacia. aplicarles la misma vara: los trabajadores. órganos. etnia. que se solapan de formas complejas. (pensemos en las constituciones de Brasil de 1988. encubriendo la estrecha vinculación de la estructura estatal. También. es considerada ilegal y criminalizada. La ineficacia normativo –jurídica de los dispositivos constitucionales referentes a la “libertad”. género. Puede decirse entonces que puede haber una relación orgánica o equilibrada o funcional entre función simbólica y función regulativa de la normatividad jurídica. 1994). Como vimos. la protesta de movimientos que tienen legitimidad al expresar un agravio moral o lucha por el reconocimiento a partir de necesidades o aspiraciones de justicia insatisfechas. que además.

la relativa ineficacia y disfuncionalidad hace que las personas y grupos estén por encima o por debajo de los estándares de igualdad /diferencia constitucional. los subciudadanos no están excluidos. ocupantes ilegales. más allá de la titularidad simbólica de derechos. no como poseedores de derechos y ciudadanía. la ineficacia y disfuncionalidad de la normatividad jurídica. Sin embargo. aquella que se despliega de acuerdo a la totalidad del programa constitucional. su vinculación se da a través de los deberes y las responsabilidades impuestas por el aparato coercitivo estatal. imputados. como horizonte jurídico político de acción y experiencia de los “dueños del poder”. Los sobreciudadanos utilizan regularmente el texto constitucional en los aspectos favorables a sus intereses y/o para protección del “orden social”. En un contexto complejo de pluralismo socio jurídico y asimetrías de todo tipo. y de subintegración o subciudadanía.132 La constitución horizontal. deudores. y de los grupos e intereses dominantes en los mismos. Pero al mismo tiempo. Teoría constitucional y giro decolonial corporativos. clientes políticos. libertad. los dispositivos jurídicos tienen relevancia en sus aspectos constrictivos. En el caso de la constitución simbólica se observa que. aunque suponga no funcionalidad normativa-jurídica de la Constitución. especialmente su poder punitivo. “Es en ese sentido que la ineficacia generalizada de los dispositivos constitucionales referentes a la igualdad. derechos y garantías que a priori. y participación. la constitución es dejada de lado en la medida en que impone límites a su esfera de acción económica y política. sociales y culturales difíciles de sortear para acceder a los bienes jurídicos. “Aquella no actúa. quienes tienen capacidad de acceder. con el sostenimiento y encubrimiento por omisión o por acción de las desigualdades sociales. es decir. Por el lado de la subciudadanía. Los derechos constitucionales no desempeñan un rol significativo en su horizonte de experiencia y de acción. Ubicándonos en la dialéctica liberación/opresión. Para la experiencia de los subciudadanos.jurídica. el ordenamiento jurídico les asigna a los grupos sociales subciudadanos. verificamos situaciones de sobreintegración o sobreciudadanía. etc. sino más bien como una oferta . cuanto mayor es la ineficacia de la Constitución en términos de su función normativo. tomamos ahora la perspectiva de los grupos sociales en sus relaciones de desigualdad y asimetría que se producen con respecto a los estándares normativos constitucionales de “igualdad jurídica” y de “igualdad/diferencia”. se generalizan situaciones en las que existen obstáculos económicos. 1994: 132). se compatibiliza con la función político-ideológica del discurso constitucionalista. tanto más intensa se hace su función político-ideológica… en este caso se puede hablar de la “superexplotación” del derecho por la política” (Neves. delincuentes. influenciar e incluso en ocasiones colonizar los aparatos de estado y desplegar acciones bloqueadoras de la normal reproducción del sistema jurídico. son integrados al sistema normalmente como sospechosos.. político. de la esfera religiosa. puede eventualmente reforzar la eficacia y funcionalidad del campo económico. pues. donde. La subintegración/subciudadanía es la otra cara de la sobreintegración/sobreciudadanía de los grupos privilegiados.

Detrás de la no identificación de la constitución. Siendo así. cooptación de los órganos judiciales. es que los principios del estado de derecho de indisponibilidad e imparcialidad del derecho. para Coelho. conforme a la eventual constelación de intereses. uno de los mayores problemas del constitucionalismo poscolonial latinoamericano en contextos de desigualdades fácticas y complejidades dadas por el pluralismo sociocultural. o por utilizar analógicamente un término importando de la ciencia social crítica. . la hermenéutica constitucional conservadora y la modificación del concepto de constitución. En el contexto de sobreciudadanía y subciudadanía. “La acción y experiencias normativas del sobreciudadano y del subciudadano producen una implosión de la Constitución como orden básico de la comunicación jurídica” (2003:279). de tal manera que la institucionalización de los derechos humanos es estructuralmente perturbada. De ahí la búsqueda de medios para la remoción de los obstáculos constitucionales. se encuentra la identidad de la realidad constitucional con las clases y grupos privilegiados. como núcleo de sentido de las prácticas sociales. desusada o abusada por ellos. están presentes de forma segmentada y discontinua. la garantía de la impunidad es uno de los rasgos característicos de la sobreciudadanía” (Neves. las condiciones de superación de los límites constitucionales ocurren cuando grupos hegemónicos o simplemente factores de poder e intereses económicos con capacidad de influencia o veto. 2003:278). pueden resumirse en cuatro procesos básicos: golpe de estado. podríamos decir de forma “desigual y combinada”. encuentran en el programa constitucional y los derechos humanos. Desde esta perspectiva. obstáculos a sus intereses de cierta magnitud. será usada. que frenen o amenacen dicha hegemonía o dichos intereses.El estado constitucional en América Latina 133 que. En ese marco. la constitución es aplicada sólo en los aspectos que no comprometen seriamente a los intereses de los grupos privilegiados. que. por parte de los grupos subciudadanos.

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que se caracteriza por la coexistencia de cosmovisiones culturales y formas de satisfacer las necesidades sociales diversas y plurales pero subsumidas 135 . Colonialidad del poder que se identifica en la historia de desigualdades sociales y formas de opresión socio económica y cultural propias de una sociedad postcolonial. surgido desde las fronteras o márgenes de múltiples pertenencias culturales que han sido históricamente silenciadas o marginadas por el estado eurocéntrico. cultural. entendida como la perspectiva crítica que pretende llamar la atención sobre las continuidades históricas entre tiempos coloniales y postcoloniales. pero fácticamente opresora. Entonces la idea de decolonialidad se dirige a hacer manifiestas las complejas relaciones raciales. epistémicas. monocultural y monoorganizativo. Colonialidad del poder que es interpelada desde movilizaciones sociales. silenciados u omitidos. neocolonial. puede ser comprendido desde la opción decolonial. a partir de la cual se asigna superioridad cognoscitiva a las enunciaciones de regiones “centrales” del Sistema/mundo. políticas y nuevos gobiernos que comparten una matriz de pensamiento social crítico y plural. 1978) de dichas sociedades. También se distinguen estas tentativas de giro descolonial por intentar cimentar procesos de refundación del estado y cambio social sobre la “constitución primigenia” (Sampay. Y que en consecuencia los conocimientos subalternos quedan excluidos. Entendiendo por tal un diagnóstico crítico socialmente extendido sobre la base de la movilización de las mayorías populares que reconoce la pervivencia de una modernidad del estado en Bolivia y Ecuador que no puede entenderse sin su otro rostro oscuro: la colonialidad del poder (Mignolo. es decir. 2003). de género que la primera descolonialización dejó intactas bajo la sombra de la modernidad/ colonialidad (Pescader. mostrar que las relaciones coloniales de poder van más allá del dominio económico-político y jurídico administrativo y se afincan también en una dimensión epistémica. 2010: 10). el núcleo ético constitucional que estamos analizando. étnicas. En ese sentido.CAPÍTULO SEXTO EL NUEVO CONSTITUCIONALISMO DECOLONIAL EN BOLIVIA Y ECUADOR Introducción Las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador expresan la voluntad de realizar un giro decolonial. formalmente desde lo jurídico “moderna”.

Por tal cultura tradicional entiende “…un repertorio de creencias. generando la ineficacia de la constitución jurídico formal liberal en lo que hace a los derechos humanos. generando una dominación inestable que debía recurrir periódicamente frente a las resistencias populares a la violencia de gobiernos militares para regimentar a las clases populares secularmente excluidas de hecho de los derechos y la ciudadanía. Un estado monocultural y monoorganizativo articulado de forma periférica al sistema mundial. que opera sobre la base de una economía primario extractiva y el bajo costo de la fuerza de trabajo. destacar que no se trata de un concepto estático o conservador. sino también sobre la base de su pertenencia étnica y cultural. oprimidas o excluidas. Cabe sin embargo. De ahí que bajo la fachada del estado moderno liberal en Bolivia y Ecuador se viviera la colonialidad del poder articulando las desigualdades de clase y de raza. ya que éste proceso de identificación ha sido un componente fundamental de las resistencias de las clases subalternas contra la colonialidad del poder y el colonialismo interno. (Sampay. –que hasta los recientes procesos de movilización popular mostraba a los factores de poder de las elites económicas y políticas locales dependientes y asociadas a las empresas y organismos del capitalismo transnacional. que se construyó sobre la base de la negación del pluralismo social y cultural de las formaciones andinas boliviana y ecuatoriana y que sufrió un déficit crónico de legitimación social debido a su incongruencia con la constitución primigenia de su base social. todo ello en los últimos años bajo la gestión de las recetas neoliberales del Consenso de Washington–. 9 Por “Constitución primigenia”. se identifican no sólo por su pertenencia a clases sociales explotadas. en relación con la constitución real. luchas y triunfos por ser una sociedad libre y fuerte. a lo largo de sus vicisitudes. por la ubicación del territorio estatal en el planeta…por la idiosincracia de la población modelada por dichas condiciones geográficas y en especial por la cultura tradicional”.136 La constitución horizontal. en ese pueblo. comunidades y naciones originarias de donde se reenuncian y constitucionalizan muchos de los valores y principios de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. cierta homogeneidad espiritual y valores históricos –y expresiones artístiticas y símbolos de estos valores históricos-que actúan como elementos integradores de la comunidad”. . 1978: 44/45). Teoría constitucional y giro decolonial y negadas desde el silencio o la igualdad jurídica abstracta por un estado monista9. Es entonces del ethos de la constitución primigenia de los pueblos. pese a su igualdad jurídico formal en el diseño constitucional. entendía Arturo Sampay a la “impuesta por las condiciones geográficas del país. normas de conducta y visión popular de las cosas consagrado por un pueblo a través de su desenvolvimiento histórico que configura. De forma tal que las clases y grupos sociales antagónicos a la dominación postcolonial y sus elites beneficiarias. que el giro decolonial emprendido por los procesos constituyentes refundadores recientes parte de la conciencia crítica de dicha relación de inadecuación entre la constitución primigenia pluralista descripta. Podemos concluir entonces en el plano de la descripción histórica de la dinámica constitucional de las sociedades boliviana y ecuatoriana. sentimientos.

La participación de sectores del movimiento indígena en el deslegitimado gobierno de Lucio Gutiérrez afectó la capacidad de incidencia del mismo en el proceso constituyente. En Ecuador. En ese marco. pero el nuevo gobierno de la Revolución Ciudadana y el proceso constituyente que derivó en la nueva Constitución de la República del Ecuador. Esta corriente vendría a sostener un poco a la manera en que lo hacía José Carlos Mariátegui que la vanguardia y la tradición. A pesar de ello el “Movimiento de la Revolución Ciudadana” y los de las comunidades originarias tendieron a ocupar el mismo espacio discursivo en las cuestiones fundamentales que hacen a la nueva orientación del estado y a los contenidos de la nueva constitución. como concretamente en el proceso constituyente y los contenidos de la nueva Constitución Política del Estado. el 60% de la población se reconoce como perteneciente a las comunidades originarias. presenta una articulación fluida con los movimientos sociales de las comunidades originarias que se exhibió tanto en el apoyo electoral y la capacidad de movilización. siempre que no sea repetición folklórica o ademán sacralizador: comprender la tradición es posible sólo si se lo vincula a la imaginación de lo porvenir (Mariátegui. frente a los modernizadores conservadores y progresistas. el MAS a partir del liderazgo de Evo Morales. 2005). En Bolivia. Emerge entonces con fuerza en estos procesos la idea de que el pluralismo socio cultural de las formaciones andinas constituye un bien y es portador de valores a sostener y defender. Con variaciones. no sea calco ni copia de sus formas contemporáneas. al mismo tiempo que incluya las potencialidades emancipatorias del constitucionalismo. sus organizaciones y movimientos. Lo más viejo puede ser lo más nuevo. y buscar la readecuación de las nuevas constituciones jurídico formales a la constitución primigenia de las formaciones sociales andinas boliviana y ecuatoriana. en ambos casos. Se trata de esa corriente subterránea que. Un proyecto que. donde aproximadamente un 30% de la población pertenece a comunidades originarias. no son alternativas excluyentes. . negadores de la composición entre sus doctrinas implantadas y la realidad de la formación social. a través de un intento de refundación de sus respectivos estados como plurinacionales e interculturales. el caldo de cultivo del proceso constituyente fue fuertemente influido por la CONAIE y el Movimiento Pachakuti.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 137 En ese sentido el proceso de movilización popular coronado con el cambio del signo político de los actuales gobiernos y los procesos constituyentes han permitido cambiar la relación de fuerzas. –“constitución real”–. un cuadro universitario con antecedentes de militancia en organizaciones críticas de la sociedad civil –Jubileo Sur– apoyado en un movimiento ciudadano sin vinculación con el viejo sistema de partidos. lo que le da una textura especial compleja y plural a la sociedad civil. es liderado por Rafael Correa. por supuesto. lo cosmopolita y lo nacional. brota ahora al calor de las movilizaciones populares como un río caudaloso que traza el curso de los procesos constituyentes.

forjadas por mujeres y hombres de distintos pueblos. Se trata de una narración constituyente que da cuenta de ese movimiento ya explicado de readecuación entre constitución jurídica destacada y constitución primigenia sobre la base de los cambios en la constitución real que la movilización social proyecta. en las marchas indígenas. en adelante CB. y jamás comprendimos el racismo hasta que lo sufrimos desde los funestos tiempos de la colonia. El pueblo boliviano. desde la profundidad de la historia. Sus principales componentes están dados por tópicas de dignidad que han estado presentes en el marco cultural de los movimientos sociales de la historia reciente de Bolivia y Ecuador y que son los protagonistas del cambio de signo político de los gobiernos en esos países y de los procesos constituyentes que han generado sus nuevas constituciones. refundar el estado desde la celebración del pluralismo social y la interculturalidad como bases de justicia social. comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas. entendida como igualdad pero no como homogeneidad monocultural10. nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores. con principios de soberanía. reconocen la constitución primigenia. en las luchas por la tierra y territorio. la Pacha Mama. se desplazaron ríos. Así conformamos nuestros pueblos. y con la memoria de nuestros mártires. CELEBRANDO a la naturaleza. Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes. Como componentes fundamentales de esta narración que confiere sentido y arraigo histórico a los textos constitucionales aparecen la voluntad de dejar atrás la colonialidad del poder. . que han hecho posible esta nueva historia” (CB. en adelante CE. Preámbulo). el pueblo soberano del Ecuador RECONOCIENDO nuestras raíces milenarias. Preámbulos y narratividad constitucional La conciencia crítica y la voluntad refundadora de los movimientos constituyentes se verifica en la narratividad de los preámbulos de ambas constituciones y tiene consecuencias en los valores y principios constitucionales fundamentales. 10 De la misma forma. “Un Estado basado en el respeto e igualdad entre todos. la nueva Constitución Política del Estado en Bolivia. “En tiempos inmemoriales se erigieron montañas. inspirado en las luchas del pasado. así como el de la Constitución de la República del Ecuador. en la sublevación indígena anticolonial. en la independencia. Nuestra amazonia. en las luchas populares de liberación. en las guerras del agua y de octubre. es decir.138 La constitución horizontal. se formaron lagos.(…) Honor y gloria a los mártires de la gesta constituyente y liberadora. el preámbulo de la Constitución de Ecuador “NOSOTRAS Y NOSOTROS. nuestro chaco. Teoría constitucional y giro decolonial 1. sociales y sindicales. construimos un nuevo Estado. El preámbulo de la nuevos textos constitucionales. su “pluriverso” socio cultural y enlazan esa memoria con la historia de las luchas populares contra el colonialismo. de la que somos parte y que es vital para nuestra existencia. INVOCANDO el nombre de Dios y reconociendo nuestras diversas formas de religiosidad y espiritualidad. de composición plural. el neocolonialismo y más recientemente el neoliberalismo en tanto formas de construcción del estado negadoras de la base social subyacente y por lo tanto construidas narrativamente desde una memoria de la opresión y del colonialismo interno:.

que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática. las formas de gobierno y las conformaciones de los órganos o poderes del estado y sistemas de derechos humanos. racionalidad costo-beneficio como axiomática social. comprometido con la integración latinoamericana –sueño de Bolívar y Alfaro-.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 139 dignidad. la mercantilización total de todas las esferas de la vida humana. Y con un profundo compromiso con el presente y el futuro Decidimos construir Una nueva forma de convivencia ciudadana. 2011). Se trata de una concepción de la vida alejada de los parámetros de la modernidad: individualismo. Un país democrático. para alcanzar el buen vivir. educación. en consecuencia. republicano y neoliberal. Fundamentalmente cabe destacar el valor constitucional que hemos resaltado. armonía y equidad en la distribución y redistribución del producto social. APELANDO a la sabiduría de todas las culturas que nos enriquecen como sociedad. Principio comunitario de estructuración social solidaria que significa un buen convivir tanto en las relaciones humanas como en las relaciones con la naturaleza. en todas sus dimensiones. la divinidad de las personas y las colectividades. salud y vivienda para todos. en convivencia colectiva con acceso al agua. Una sociedad que respeta. política y cultural de los habitantes de esta tierra. el sumak kawsay. COMO HEREDEROS de las luchas sociales de liberación frente a todas las formas de dominación y colonialismo. Junto a los otros principios consagrados en sus preámbulos –entre los que destacamos los de interculturalidad. Incorpora una dimensión humana a la relación de las personas tanto con su propia historia cuanto con su naturaleza. Aparece mencionado en los preámbulos y atravesando todo el texto constitucional. la paz y la solidaridad con todos los pueblos de la tierra. la relación estratégica entre los seres humanos. solidaridad. portadora e inspiradora de la paz. jurídica. en diversidad y armonía con la naturaleza. comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos”( CB. Sumak Kawsay incorpora a la naturaleza en la historia (Dávalos. trabajo. particularmente en la Constitución de la República de Ecuador. . lucro. complementariedad. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario. Suma Qamaña en aymara. pluralismo social– forma un ethos que da sentido a los fines del estado en los nuevos programas constitucionales de Bolivia y Ecuador y tiene. A diferencia de la racionalidad instrumental cartesiana moderna. del “buen vivir” o “vivir bien” –Sumak Kawsay– en kechwa. productiva. y que es afirmado en ambos preámbulos. donde predomine la búsqueda del vivir bien. con respeto a la pluralidad económica.…” (CE. Dejamos en el pasado el Estado colonial. Preámbulo). social. una serie de proyecciones en los textos constitucionales en lo que hace a las respectivas formas de estado. Preámbulo). la instrumentalización y objetivación de la naturaleza.

que no están subordinadas entre ellas y tiene igual rango constitucional. incorpora a las divisiones ya existentes las autonomías departamentales. solidaridad. de un lado. Se rigen por los principios establecidos en el art.140 La constitución horizontal. transparencia. el conflicto de competencias entre el gobierno del estado nacional y las pretensiones autonómicas de los departamentos. complementariedad. se expresa la voluntad de descentralización de municipios. participación y control social. Forma de Estado En lo que hace a la forma o modelo de estado ambas constituciones desarrollan una descripción compleja del mismo que articula la dimensión jurídica con la emergencia de una voluntad política refundadora sobre nuevas bases. 2 CB. Art. 1 CE). (Arts. equidad de género. en lo cultural y en lo jurídico. En el aspecto político es especialmente destacable el carácter plurinacional del estado y el reconocimiento de la matriz poblacional y de la libre determinación de los pueblos originarios precolombinos. reciprocidad. recupera aspectos importantes del solidarismo comunitario de los pueblos andinos. Es la resultante de tendencias centrífugas cruzadas que expresan. gradualidad. Se reconocen distintas formas de descentralización política y administrativa que buscan su interrelación y marcos de competencias a partir de ese reconocimiento de la pluralidad social existente. El pluralismo social es reconocido como principio fundamental de constitución del estado en distintos aspectos de la vida social. regionales e indígenas. voluntariedad. En ese marco se ha dirimido la cuestión a través de los referéndums autonómicos. financiero y elitista de las capitales departamentales. regiones y fundamentalmente comunidades originarias campesinas respecto a los centros de poder económico. hacia lo plurinacional. Pero también. 2008:38). 270 CB: unidad. intercultural. y en general de la pluralidad cultural de las formaciones sociales de Bolivia y Ecuador. El proceso constituyente en Bolivia ha tenido como resultado una descentralización compleja que está en el centro del debate y las tensiones políticas. También la CE en su art. en lo que nos interesa. provisión de recursos económicos y preexistencia de las naciones y pueblos originarios. 1. bien común. pese a su novedad en el plano del constitucionalismo contemporáneo. En esa línea especialmente la CB en su Tercera Parte: Estructura y Organización Territorial del Estado. entre ellos. (que ya tienen reconocida su autonomía por ley). resultando el status de autónomos para aquellos departamentos donde ha triunfado el sí. autogobierno. igualdad. equidad. 257 reconoce la posibilidad de formación de circunscripciones indígenas . Se trata de constituciones de transición desde lo unitario y social que fue la forma de estado moderna. Teoría constitucional y giro decolonial 2. descentralizado a partir de un eje descolonizador y una ruta deconstructora del estado liberal poscolonial (Prada. subsidiariedad. coordinación y lealtad institucional. que. De donde surge una geometría constitucional compleja y cuya composición dependerá de las relaciones de fuerzas y la capacidad de generar un mecanismo de negociación y solución democrática de los conflictos de intereses en liza.

28. proclama expresamente en su art. equidad social y de género en la participación. y preservar como patrimonio histórico y humano la diversidad plurinacional. respeto. 3.12 Ahora bien. 12 Artículo 28 CE. reciprocidad. 2 CE). pueblos o nacionalidades indígenas. interculturalidad. cantones o provincias donde la población esté mayoritariamente conformada por comunidades. El Estado promoverá el diálogo intercultural en sus múltiples dimensiones. Reafirmar y consolidar la unidad del país. Se adopta también como símbolo oficial del estado boliviano la whipala (Art.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 141 o afroecuatorianas organizadas en base a los principios de autonomía. 6 CB). Artículo 9. y aclarar su relación 11 Artículo 8 CB. basada en la justicia social plena y el pluralismo social y el diálogo intercultural. 2. Son fines y funciones esenciales del Estado. ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble). El Estado se sustenta en los valores de unidad. sin discriminación ni explotación. plurinacional y derechos colectivos que podrán formarse en las parroquias. para vivir bien. justicia social. ama llulla. complementariedad. párrafo segundo. igualdad. Por su parte. amazónicos y chaqueños con los del constitucionalismo demoliberal. En la de Ecuador el castellano. con plena justicia social. El pluralismo se refleja en el lenguaje y simbolismo estatal: en la Constitución de Bolivia las lenguas oficiales son tanto el castellano como los idiomas de las naciones y pueblos originarios (Art. ama suwa (no seas flojo. equilibrio. es importante explicar qué sentido toma la afirmación de interculturalidad que surge de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. igualdad de oportunidades. 5 CB). (…) fomentar el respeto mutuo y el diálogo intracultural. II. bienestar común. reconoce estos principios y valores constitucionales en su preámbulo y art. dignidad. la CE como vimos. inclusión. libertad. dando centralidad al buen vivir en varias partes del texto constitucional. cimentada en la descolonización. sin discriminación ni explotación. El Estado asume y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural: ama qhilla. 1. 9 como fin o función esencial del estado el cometido descolonizador como cimiento de una sociedad justa y armoniosa. (…)Es derecho de toda persona y comunidad interactuar entre culturas y participar en una sociedad que aprende. suma qamaña (vivir bien). teko kavi (vida buena). valores y fines del estado). el kichwa y el shuar. . tomando como eje articulador y armonizador de todos ellos: el vivir bien11. distribución y redistribución de los productos y bienes sociales. La CB en su capítulo segundo (principios. ni seas ladrón). ñandereko (vida armoniosa). además de los que establece la Constitución y la ley: 1. transparencia. mientras que las demás lenguas ancestrales son oficiales para los pueblos originarios en sus respectivas zonas de habitación (Art. armonía. responsabilidad. vinculado a los derechos a la educación. campesinas o afroecuatorianas. intercultural y plurilingüe. 8 en sus dos incisos combina las tópicas de dignidad humana propias de los valores andinos. I. El art. no seas mentiroso. Constituir una sociedad justa y armoniosa. solidaridad. para consolidar las identidades plurinacionales. También la necesidad y el derecho al diálogo cultural en su art.

reformador. En la CB el poder legislativo es ejercido por una Asamblea Legislativa Plurinacional. Teoría constitucional y giro decolonial con la idea de multiculturalidad. está proponiendo una transformación. “Cuando la palabra interculturalidad la emplea el Estado en el discurso oficial. política y epistémica). la intervención en paridad y reconociendo la diferencia actual de poder –esto es la diferencia colonial y la colonialidad del poder todavía existente– de los indígenas en la transformación del Estado y. se acentúa la diversidad de prácticas democráticas directas. 2006: 47). Como señalan Catherine Walsh y Walter Mignolo. Por su parte la de Representantes Departamentales se integra con cuatro representantes por Departamento elegidos proporcionalmente. político y ético. y de comprender la importancia de la geopolítica del conocimiento y del lugar de enunciación epistémico. la de Diputados formada por 121 miembros elegidos sobre la base de criterios poblacionales y territoriales en circunscripciones uninominales. Creemos en este sentido debe entenderse el principio de interculturalidad en las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. El estado quiere ser inclusivo. para no dar lugar a equívocos. la dificultad para comprender las diferencias entre estas dos palabras es un signo del monopolio del pensamiento moderno: la imposibilidad de pensar fuera de las categorías de la modernidad. comunitarias y representativas y se reconoce el pluralismo jurídico en el ejercicio de las funciones judiciales. de la educación. por cierto. al menos en la voluntad constituyente de los movimientos socio políticos que las impulsaron con voluntad de transformación descolonizadora y desde su pertenencia étnica cultural transformada en identidad política. Está pidiendo que se reconozca la participación de los indígenas en el Estado. Composición y atribuciones de la Asamblea Legislativa Plurinacional). El principio organizativo de “demodiversidad” (Sousa Santos.142 La constitución horizontal. 3. que atraviesa a los poderes del estado. En ambas se integran también los diputados y representantes elegidos por las circunscripciones especiales originario campesinas estructuradas por el principio de densidad poblacional. pero esta interpretación dependerá también de la dinámica de las prácticas constitucionales y de las transformaciones en la constitución real de las sociedades ecuatoriana y boliviana. el sentido es equivalente a multiculturalidad. Forma de Gobierno En lo que hace a la forma de gobierno se reconoce también su carácter plurinacional. la ley” (Walsh. No está pidiendo el reconocimiento y la inclusión en un Estado que reproduce la ideología neoliberal y el colonialismo interno. mantener la ideología neoliberal y la primacía del mercado. asignados por el principio mayoritario. el proyecto intercultural en el discurso de los movimientos indígenas está diciendo otra cosa. la economía.(…)En cambio. (Capítulo 1 del Título 1 de la Segunda Parte. La misma está compuesta por dos cámaras. 2007:47) es decir el reconocimiento constitucional de una pluralidad de prácticas democráticas directas y . sino que está reclamando la necesidad de que el Estado reconozca la diferencia colonial (ética.

. Comunitaria. la representación en la CB también se abre a la diversidad del voto universal y las formas comunitarias de acuerdo a normas y procedimientos propios. como por las comunidades de los pueblos y naciones originarias y campesinos13.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 143 por delegación. el poder judicial se integra y funciona a partir del reconocimiento del pluralismo jurídico existente. 2006:79). 96). La democracia se ejerce de las siguientes formas. consuetudinaria de las comunidades originarias). por medio de la elección. Ambas reconocen el pluralismo de las prácticas democráticas. directo y secreto. Por su parte. una igualación de los modos de ejercer la democracia en sistemas de autoridad política diversos. Directa y participativa. II. por medio del referendo. la coexistencia en las formaciones sociales boliviana y ecuatoriana de una diversidad de formas de derecho y prácticas jurídicas (estatal. que serán desarrolladas por la ley: 1. Las asambleas y cabildos tendrán carácter deliberativo conforme a ley. planificación. 95) y también la autonomía de la organización colectiva para desarrollar procesos de autodeterminación e incidir en las decisiones. formal estatal y comunitaria llamada jurisdicción indígena originaria campesina. ejercidas tanto a través de los partidos políticos. en especial la CB. es decir. 196 a 199). el cabildo y la consulta previa. 3. integrado por Magistradas y Magistrados elegi13 Artículo 11. ambas constituciones ponen énfasis en la democracia participativa. La República de Bolivia adopta para su gobierno la forma democrática participativa. conforme a ley. en las políticas y ejercer control como consecuencia directa del principio de soberanía popular (art. la revocatoria de mandato. Dentro de estos parámetros. La CE la reconoce como principio en forma individual y colectiva en las decisiones. significa la posibilidad de una real igualación política a partir de la superación de la estructura mono organizativa del estado que históricamente ha reconocido e instituido como únicas formas del ejercicio legítimo de democracia y ciudadanía a las provenientes de la democracia representativa liberal y minoritaria. con equivalencia de condiciones entre hombres y mujeres. 2. es ejercido por un Tribunal Constitucional Plurinacional. El control de constitucionalidad en la CB (Arts. participativa y comunitaria. por medio de la elección de representantes por voto universal. como en una diversidad de instituciones asociativas asamblearias en ámbitos locales y regionales. Representativa. I. la iniciativa legislativa ciudadana. Una igualación política sustancial entre culturas e identidades requiere de una igualación de los modos de producción política en todos los niveles de la gestión gubernamental. conforme a ley. pertenecientes a las distintas comunidades culturales que coexisten en territorio boliviano (García Linera. representativa y comunitaria. La función judicial se integra entonces a partir de la igualdad y complementariedad de las prácticas de justicia. la asamblea. designación o nominación de autoridades y representantes por normas y procedimientos propios de las naciones y pueblos indígena originario campesinos. gestión y control de los asuntos públicos (Art. reconoce como sistema de gobierno tres formas de democracia: representativa. Es decir. entre otros. Consecuentemente.

. un diálogo entre tópicas de dignidad humana o hermenéutica pluritópica. El derecho al agua.144 La constitución horizontal. interdependientes. etc. a la seguridad y soberanía alimentarias. Dichas decisiones estarán sujetas al control de constitucionalidad. desde esta perspectiva. y que no sean contrarios a la Constitución y a los derechos humanos reconocidos en instrumentos internacionales.. que se completen y complementen recíprocamente para hacer prevalecer el nuevo ethos constitucional y su sistema de derechos humanos. Nos centraremos en los aspectos más destacables. a las prácticas. pueblos y nacionalidades indígenas ejercerán funciones jurisdiccionales. de los respectivos sistemas de derechos. a la gestión social y participativa de recursos y servicios básicos.14 Este Tribunal debe articular y armonizar ambos sistemas de acuerdo a los principios de interculturalidad e interlegalidad. saberes e instituciones comunitarias. Sistema de Derechos Ambas constituciones consagran un sistema de derechos donde la universalidad. dentro de su ámbito territorial. Teoría constitucional y giro decolonial dos por sufragio universal y con criterios de plurinacionalidad. una actividad interpretativa que exigirá de su parte. 171. indivisibilidad e interdependencia de los mismos se articula sobre la base de la centralidad del buen vivir entendido aquí como principio de producción y reproducción de la vida en condiciones de dignidad y convivencia justa en las relaciones interhumanas y con la naturaleza. con base en sus tradiciones ancestrales y su derecho propio. representando el sistema ordinario y el sistema de justicia originario campesino. indivisibles y progresivos. superando de esta forma la práctica jurídica demoliberal en materia de reconocimiento de derechos con separación y 14 También en la Constitución de Ecuador : Art. luego de sentar en su art. 2008:40). los deberes del estado en su promoción. 2007:42) o adoptando la fórmula de la CE se trata de “derechos del buen vivir”. 13. de ahí la centralidad de los derechos que aseguran las condiciones para el cumplimiento de dicho principio que han sido calificados como “fundamentalísimos” (Prada. así como del resto de la estructura de administración de justicia estatal y comunitaria. el reconocimiento de derechos no enunciados y el hecho de no existir jerarquía entre clases de derechos. “una nueva generación de derechos colectivos (…) nuevos derechos fundamentales” (Souza Santos. por ejemplo.Las autoridades de las comunidades. protección y respeto. con garantía de participación y decisión de las mujeres. universales. las disposiciones generales en materia de derechos fundamentales y garantías: su carácter de inviolables. 4. El Estado garantizará que las decisiones de la jurisdicción indígena sean respetadas por las instituciones y autoridades públicas. Así. Las autoridades aplicarán normas y procedimientos propios para la solución de sus conflictos internos. La ley establecerá los mecanismos de coordinación y cooperación entre la jurisdicción indígena y la jurisdicción ordinaria. al pluralismo de formas de propiedad. la CB.

accesibilidad. de acuerdo al principio pro homine: “Art. tarifas equitativas y cobertura necesaria. Para el ejercicio de los derechos y las garantías constitucionales no se exigirán condiciones o requisitos que no estén establecidos en la Constitución o la ley. gratuita. 15 Entre dichos principios creemos necesario destacar aquí los siguientes del art. la CE vincula en forma expresa y directa el sistema de los derechos con el núcleo axiológico del Sumak Kawsay. A continuación. de oficio o a petición de parte. En todo caso establece el deber del estado de asegurar que dichos servicios se adecuan a parámetros cualitativos: universalidad. la obligatoriedad del cumplimiento de las normas de derechos para los funcionarios públicos. eficacia. 10 CE. tercera generación. eficiencia. continuidad. en especial las denominadas “guerras” del agua y del gas. coherente con el carácter plural e intercultural de la nueva forma del estado. gas domiciliario. Todos estos derechos que hemos referido son enunciados en la CB a continuación de los principios generales y de los derechos personalísimos que hacen a la integridad y libertad física de las personas y antes de los derechos civiles y de los derechos políticos. intercultural en todos los niveles. con participación y control social. el deber del estado correlativo de proveer la seguridad alimentaria a través de una alimentación sana. 10(…)3. La posibilidad de proveerlos a través de empresas privadas no se contempla en el caso del agua potable y el alcantarillado. calidad. 16 entre los derechos fundamentales el derecho al agua y a la alimentación. para desechar la acción por esos hechos ni para negar su . En el 17 el derecho a la educación universal. responsabilidad. como mencionamos más arriba. 21 CB se inicia con el derecho a la autoidentificación cultural. en el 19 al hábitat y a la vivienda adecuada y promueve políticas de acción positiva en la materia para los sectores más desfavorecidos en el acceso a esta necesidad básica. postal y telecomunicaciones). mixtas. Inicia el título II “Derechos” con el capítulo 1 dedicado a los “principios de aplicación…”15. Los derechos y garantías establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales de derechos humanos serán de directa e inmediata aplicación por y ante cualquier servidora o servidor público. No podrá alegarse falta de norma jurídica para justificar su violación o desconocimiento. Los derechos serán plenamente justiciables. alcantarillado y demás servicios básicos (electricidad. administrativo o judicial. En el 20 establece el derecho al acceso universal y equitativo al agua potable. lo que parece ser un eco de la historia reciente de las movilizaciones populares contra las políticas neoliberales de privatización de dichos servicios esenciales.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 145 diferentes niveles de garantía entre derechos de primera y segunda. Es también necesario destacar que además de una amplia enumeración de los derechos civiles usualmente reconocidos en los textos constitucionales la enumeración de esta categoría en el art. Por su parte. en el 18 el derecho a la salud. adecuada y suficiente para toda la población. Establece la responsabilidad del estado en todos sus niveles de proveerlos a través de entidades públicas. consagra en el art. ya que incorporan la exigibilidad judicial. cooperativas o comunitarias.

deberán aplicar la norma y la interpretación que más favorezcan su efectiva vigencia. superando las formulaciones clásicas del constitucionalismo liberal al respecto16. educación. y la igualdad en el acceso a las frecuencias del espectro radioeléctrico para organizaciones sociales y sin fines de lucro respecto a los privados (art.” 16 Art. Teoría constitucional y giro decolonial Enumera en el capítulo segundo los “derechos del buen vivir”: el derecho al agua que es considerado fundamental e irrenunciable. definitivamente enriquecido en las dimensiones de las condiciones que hacen a su producción y reproducción con dignidad. es evidente que dicho principio se articula como eje de sentido de la totalidad de los derechos. 2. No habrá pena de muerte. donde cabe destacar una tendencia a la igualación de oportunidades para diversas formas de gestión de los servicios de información y comunicación. El derecho a la inviolabilidad de la vida. Considerando a dicho recurso como patrimonio nacional estratégico de uso público.146 La constitución horizontal. Así por ejemplo.Se reconoce y garantizará a las personas: 1. inalienable. a la comunicación e información (16 a 20). suficientes y nutritivos. identidad cultural. empleo. 66. 16) y los deberes correlativos del estado para garantizar y promover la pluralidad e interculturalidad de los servicios de comunicación e información (art. interdependencia e igual jerarquía de todos los derechos que forman sistema. detallada y coherente con los principios fundamentales organizadores de las formas de estado y de gobierno plurinacional e intercultural. tanto en la CB. Cabe destacar que la enumeración de derechos de las naciones y pueblos originario campesinos.” (Art. En materia de derechos y garantías constitucionales. seguridad social y otros servicios sociales necesarios. vivienda. cultura física. agua potable. alimentación y nutrición. Sigue desplegando en el capítulo de derechos del buen vivir los derechos a la cultura. 5. las servidoras y servidores públicos. 4. imprescriptible. de ahí que un análisis pormenorizado y comparado excede las posibilireconocimiento. en definitiva el buen vivir y convivir. 14. preferentemente producidos a nivel local y en correspondencia con sus diversas identidades y tradiciones culturales. descanso y ocio. inembargable y esencial para la vida (art. Sigue con los derechos a un ambiente sano (arts. a la educación. Ninguna norma jurídica podrá restringir el contenido de los derechos ni de las garantías constitucionales. que asegure la salud. saneamiento ambiental. vestido. 13). administrativos o judiciales. Más allá del capítulo específico dedicado a los derechos del buen vivir. al hábitat y la vivienda. 15). como en la CE es amplia. se ve sin embargo. por el principio de indivisibilidad. 12). . el derecho a la vida que ha sido incluido con una técnica constitucional confusa en el capítulo VI de derechos de libertad. El derecho a una vida digna. A continuación desarrolla un capítulo tercero dedicado a los derechos de las personas y grupos de atención prioritaria que requieren medidas de acción positiva. (…)”. El Estado ecuatoriano promoverá la soberanía alimentaria. El derecho a la alimentación. la seguridad y soberanía alimentarias como deberes correlativos del estado: “Las personas y colectividades tienen derecho al acceso seguro y permanente a alimentos sanos. trabajo. 17). a la salud y al trabajo digno y seguridad social..

sociales.El nuevo constitucionalismo decolonial en Bolivia y Ecuador 147 dades del presente trabajo y deberá quedar pendiente para otra oportunidad. culturales. . todas ellas atravesadas por los principios y valores constitucionales que hemos intentado aquí captar en sus principios estructurantes fundamentales. Lo mismo cabe decir de los programas constitucionales en materia de directivas al estado de políticas económicas. educativas. ecológicas y relaciones internacionales.

.

En la ciencia postgalileica aquello que no puede ser medido y cuantificado no es normal. al mismo tiempo que califica los otros saberes como locales. blanco. Sin embargo. donde habitan la civilización y la cultura. regionales o provincianos.CAPÍTULO SÉPTIMO NUEVO CONSTITUCIONALISMO LATINOAMERICANO Y ECOLOGÍA POLÍTICA 1. en el marco de la relación histórica de colonialidad ha devenido una maldición. entonces. El conocimiento moderno se quiere un saber universal y no histórica y geográficamente situado. la invención del europeo civilizado es. así. Existe una construcción social de la naturaleza en el discurso moderno /colonial que tiene su fundamento más o menos explícito en la separación abismal entre cultura y naturaleza (Sousa Santos. A partir de 1492 poco a poco va a construir una geografía imaginaria donde las diferentes cualidades de los diferentes pueblos y culturas van a ser ubicados por el inicio de la conquista y colonización europea en posiciones asimétricas sobre un continuo lineal que va de la naturaleza a la cultura. cuantificar y manipular la naturaleza. de América y África. Por lo tanto. varón. es decir.2010). 1999:112). 17 No tenemos tiempo ni espacio aquí para profundizar la relevancia del pensamiento de Kusch como crítica de la relación occidental moderna entre ser y entes u objetos desde una perspectiva “nuestramericana”. el pensamiento y su sujeto deben separarse del contexto para objetivar. medir. se coloca a sí mismo como un saber superior. Colonialidad del poder y naturaleza La naturaleza en América Latina parece por su exuberancia y riqueza una bendición. donde pondremos los satélites como quien pone los muebles. la invención de la modernidad es inseparable de su otra cara: la colonialidad. En este caso. y tiene un estatuto de realidad de segunda categoría (Porto Gonçalves. o reconstruyendo sus narrativas. Retaceando esos datos de origen. y en sus vitrinas la naturaleza es objeto de objetos. no se ha hecho otra cosa que utilizar el 149 . donde están los pueblos primitivos más próximos de la naturaleza a Europa. permítasenos sólo citar brevemente: “El universo es. propietario) de su “patio de objetos” (Kusch. contenedor privilegiado17. la invención del salvaje y. La universalidad se va a construir omitiendo la complejidad de las copresencias en el espacio y el tiempo por medio del lenguaje físico matemático Simultáneamente. diríamos más contemporáneamente entre el ser y el conjunto de entes dotan al sujeto moderno (que es europeo. el patio familiar. La distinción filosófica cartesiana entre sustancia extensa/sustancia pensante. al mismo tiempo. 2002: 217/219).

18 Arturo Escobar nos pone un ejemplo sobre la coexistencia. emoción y razón. En la visión de las elites poscoloniales de América Latina la naturaleza aparece como un obstáculo. Para criticar los marcos de percepción y decisión heterónomos de los regímenes de naturaleza18 impuestos en la misma (Escobar.150 La constitución horizontal. en una clasificación racializada. en “el desierto”. Hay que abandonar ese patio de objetos “…porque no es más que un simple accesorio. retiró al sujeto y construyó una relación de exterioridad entre éste y la naturaleza. cuerpo y mente. La metáfora del patio de los objetos es la de la objetivación y exterioridad de la naturaleza. También como morada de la barbarie. como un esfuerzo magnífico. sociedad e individuo donde el segundo de los términos fue marcado como el significado dominante adscripto al punto de enunciación imperial desde donde se juzga. sin embargo. (es decir. La pertinencia entonces del proyecto modernidad/colonialidad. modificado según las necesidades de los regímenes de acumulación vigentes. su población.. que puede ser explotado. un entorno resistente y hostil a dominar por la civilización con su violencia productiva y utilitaria. de diferentes articulaciones entre biología e historia . utensilio para agredir el mundo con el propio miedo. como realidad biofísica (en tanto que flora. negras y mestizas que encuentran abrigo en ella. pero que. También para comprender el intercambio desigual entre el Norte y el Sur en términos socioambientales que sufriera y sufre nuestra región. en un escenario hipotético de la costa colombiana del Pacífico. se mide. porque ese es el destino de América: la comunidad y la reintegración de la especie” (Kusch.Quizás sea nuestro destino volver aquí a ser hombres sin sucedáneos. de colores y femeninas. arrasado. Es una manera de simular el miedo. no ha sabido resolver ese problema antiquísimo del hombre. hoy en crisis.2003). se está más avanzado en la flecha del tiempo hacia el progreso y se organiza el espacio. Actualmente. Su existencia transformaba el principal factor de producción en el que reducía la naturaleza. divisible eternamente en objetos útiles materiales y deshechos para los procesos de producción y acumulación.”.. en su búsqueda de la verdad objetiva distinguió objetos claros y definidos al costo de romper el ciclo o circuito sociometabólico entre personas-sociedad-naturaleza. Este paradigma moderno. en la forma de un conjunto impuro y abigarrado de razas inferiores originarias. la naturaleza objetivada se transforma en sustancia inerte. levantando las categorías dualistas (abismales al decir de Boaventura de Sousa Santos): naturaleza y cultura. Teoría constitucional y giro decolonial De esta forma. la dinámica sociocultural que articula esos territorios y ecosistemas). Por eso los objetos crean un mundo paralelo al mundo real. fauna. materia y espíritu. la naturaleza aparece ante el pensamiento hegemónico global y ante las elites dominantes de la región como un espacio subalterno. objeto y sujeto. se establecen los estándares de lo normal y lo deseable. su diversidad). como señala Arturo Escobar es evidente: la naturaleza así constituida como externa a la cultura logocéntrica es el continente de las corporalidades diversas. Estas articu- . 1999: 182). es decir la tierra. como su configuración espacial.….

Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política

151

El proyecto moderno/colonial implicó siempre el ejercicio de un biopoder sobre
la naturaleza, entendido como poder sobre los espacios físico-geográficos, los suelos y
los subsuelos, los recursos naturales, flora y fauna, el aprovechamiento de las condiciones climáticas, pero también poder sobre los cuerpos humanos subalternizados por la
dominación. La biopolítica de los discursos moderno/coloniales no produce solamente
subjetividades y territorialidades, produce también “naturalezas”, es decir, evidencia la
colonialidad de las percepciones acerca de la naturaleza.
Sin embargo la crisis ambiental que es uno de los componentes más notables de
la crisis civilizatoria actual, muestra los límites de la racionalidad instrumental, el fracaso
de la modernidad para articular biología e historia manteniendo la capitalización de la
naturaleza y del trabajo. La crisis ambiental es un límite absoluto del proyecto moderno/
colonial. En lo que sigue nos proponemos entonces mostrar cómo existen diversos regímenes de naturaleza que han sido puestos en funcionamiento y coexisten en el espacio de
Nuestra América, vinculando este análisis con la creciente importancia de los temas de la
ecología política en el marco de una visión crítica decolonial.
Para eso analizaremos el papel de la naturaleza en el constitucionalismo a través
de sus narrativas e imágenes rectoras sobre aquélla, pasando revista a algunos ejemplos
de la historia constitucional nacional y contrastaremos con la novedad que suponen los
procesos constituyentes de Ecuador y Bolivia al respecto. En ese sentido, podemos adelantar que la naturaleza pasa de su ubicación instrumental en la constitución económica
propia de las etapas del constitucionalismo liberal y social regional, a una cada vez mayor
polisemia y vinculación con el contenido crecientemente pluralista e intercultural que
incorporan los desarrollos recientes de las constituciones de Ecuador y Bolivia.
Al mismo tiempo, este giro ecologista y decolonial enmarca la importancia de los
conflictos socio ambientales y del ecologismo popular que expresan (no necesariamente
en términos del mainstream del discurso iusambientalista) conflictos y pluralidad de lenguajes de valoración, formas alternativas de relación con la naturaleza y de satisfacción de
las necesidades. Prácticas culturalmente establecidas que rechazan la separación abismal
entre naturaleza, cultura y sobrenaturaleza. Son luchas al mismo tiempo por la reproducción de la vida en dependencia de sus medios de sostenimiento y por la afirmación de la
diferencia que plantean otras formas de conocimiento y experiencia acerca de la relación
laciones, relativamente estables, y teniendo como base diferentes actividades productivas y formas
de organización social, darían origen a regímenes de naturaleza. En su ejemplo coexistirían tres de
estos regímenes: 1) las comunidades campesinas e indígenas mantendrían un régimen orgánico,
donde la naturaleza y la cultura están fundidas; 2) los sectores de producción agrícola para el
mercado implican un régimen de naturaleza capitalista, donde la naturaleza ha sido transformada
en mercancía (Polanyi) y sujeta a condiciones de gubernamentalidad (Foucault); 3) en la región
selvática de biodiversidad se está desarrollando bioprospección e investigación genética, prácticas
que se vinculan con el régimen de la tecno-naturaleza. (Escobar. 2010)

152

La constitución horizontal. Teoría constitucional y giro decolonial

sociedad /naturaleza; otros enmarcamientos culturales de la misma que suponen imaginarios ambientales biosociodiversos (Herrera Flores. 2005).
2. Las imágenes rectoras acerca de la naturaleza en el estado constitucional
Una forma relativamente sencilla de seguir la recepción que hace el constitucionalismo de
los regímenes de naturaleza es el método de las “imágenes rectoras” a través de las que se
narra la relación persona-sociedad-naturaleza en los textos constitucionales.
La pista que intentaremos seguir es la de las imágenes rectoras de la relación entre
individuo y naturaleza en el constitucionalismo postcolonial porque ella nos dará pautas
acerca de los regímenes de naturaleza implementados. Para ello tomaremos a título de
ejemplo momentos de nuestra historia constitucional como nación independiente y finalmente luego de sacar las conclusiones pertinentes, compararemos con las narrativas e
imágenes rectoras acerca de la naturaleza que surgen de las nuevas constituciones.Tomaremos como base de nuestra comparación histórica algunas imágenes rectoras de la naturaleza que surgen de distintos documentos de la historia constitucional argentina, compilados por Arturo Sampay en su libro “Las constituciones de la Argentina. (1810/1972)”.
En la primera etapa de vida nacional existe la idea de la naturaleza como inculta y
mal administrada. Esta explotación deficiente es atribuida al monopolio oscurantista de la
corona española, entendido como ruinoso para las, entonces llamadas Provincias Unidas del
Río de La Plata. El progreso material a partir del desarrollo de la civilización es una de las
tareas fundamentales que la nueva nación debe procurar para lograr el bienestar general,
en contraste con el estado colonial.
La libertad de comercio y de empresa, la propiedad privada, la radicación de capitales serán vectores de ese progreso que la nueva Nación debe promover. La imagen
rectora de la naturaleza que subyace en todos estos documentos constitucionales es la
de una extensión territorial inculta a dominar y cultivar, “el desierto”, para poner en
régimen de utilidad y producción.
Como sucede en el constitucionalismo liberal de la época, en todos estos documentos la naturaleza se subsume entonces en la constitución económica y la constitución económica no tiene un locus, está dispersa en las normas que establecen la
libertad de comercio, de circulación, de contrato, de asociación, la propiedad privada, el fomento de la población y de la inmigración, las facilidades para las inversiones y la explotación de los recursos naturales, etc. Se consideraba que la economía se regía por unas leyes naturales que debían asegurarse a través de los derechos

Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política

153

y garantías, por lo que paradójicamente la constitución económica era omnipresente19.
La naturaleza es presentada como sustancia extensa, medible, cuantificable, explotable
sin límites que puede ser conocida por las leyes de la nueva ciencia y la racionalidad
económica que marcan para las naciones recientemente independizadas la superación
del oscurantismo colonial/bárbaro y el camino de la civilización y del progreso. En esta
línea aparecen antecedentes tempranos: decretos y proyectos de la Asamblea de 1813, por
ej. el Proyecto de Ley de Fomento de la Minería (Mayo de 1813), da facilidades para la
producción y extracción de oro y plata, iguala a los extranjeros dueños de minas de plata
y oro con los nacionales y les concede la ciudadanía a los seis meses del establecimiento
de sus labores si lo solicitan (Sampay. 1973: 130).
Especialmente representativos son algunos párrafos del Manifiesto a las Naciones
emanado del Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas de Sud América
“sobre el tratamiento y crueldades que han sufrido de los españoles y motivado la declaración de la independencia” (1817) redactado por el presbítero Antonio Sáenz: “Ni los vastos pero hermosos
desiertos que aquí se habían formado con el exterminio de los naturales; ni el interés de lo que debía rendir
a España el cultivo de una campos tan feraces, como inmensos; ni la perspectiva de los minerales más ricos
y abundantes del Orbe; ni el aliciente de innumerables producciones desconocidas hasta entonces las unas,
preciosas por su valor inestimable las otras, y capaces todas de animar la industria y el comercio, llevando
aquella a su colmo, y éste al más alto de opulencia; ni por fin el tortor de conservar sumergidas en desdicha
las regiones más deliciosas del globo, tuvieron poder para cambiar los principios sombríos y ominosos de
la corte de Madrid. Centenares de leguas hoy despobladas e incultas de una ciudad a otra.” … “ El arte
de explotar los minerales mirado con abandono y apatía, ha quedado entre nosotros sin los progresos, que
han tenido los demás en los siglos de la Ilustración en las Naciones cultas”…”Otras producciones raras
y estimables del país se hallan todavía confundidas en la naturaleza, sin haber ingresado nunca al zelo
del gobierno;…”(1973: 260/261).
En la misma línea, se expresa el Manifiesto del Soberano Congreso General Constituyente de las Provincias de Sud América al dar la Constitución, del 22 abril de 1819.
Allí se explica como el nuevo estado …“Debe sobreponerse al despotismo del antiguo régimen,
cuyos estragos son siempre la esterilidad, la incultura y el desierto de los campos”. (1973:284).
El proyecto de constitución para la Confederación Argentina de Juan Bautista
Alberdi en su art. 67 inc. 3, establece el antecedente inmediato de “cláusula del progreso”
que luego será adoptada por la Constitución Argentina de 1853 (67 inc. 16): “…Proveer
19 Por constitución económica entendemos ni más ni menos que la constitución política estatal
aplicada a las relaciones económicas. Al mismo tiempo esa constitución se caracteriza por la
presencia de principios, directivas, competencias, derechos o para decirlo en la jerga del neoconstitucionalismo normas-regla y normas-principio, que marcan la presencia de lo económico (en
este caso de lo ecológico, económico, social) en la constitución. A partir de esta presencia y de
las ideologías acerca del desarrollo en la sociedad y el estado, se adoptan las políticas económicas.
(Bercovici, Gilberto en Bonavides, Marques de Lima, Silveyra Bede. 2006:221).

los ejércitos nacionales desarrollaron operaciones de conquista y sometimiento. fueron incorporadas en los territorios jurisdicción de los Estados independientes. la pacificación de la Araucanía en Chile. de la Patagonia y del Chaco en la Argentina. Como ejemplos podemos mencionar en Argentina. (1973: 347).154 La constitución horizontal. que supuso la ocupación y gestión por parte de organismos administrativos y militares del gobierno central. de la importación de capitales extranjeros. la conquista del desierto. en todos los países que la abarcan. de la inmigración. sea por desinterés. porque los costos no compensarían los beneficios o porque sus características dificultaban la implantación de núcleos de población metropolitana. ni a grandes rasgos.. de las “tierras bajas” en general en Colombia. estas regiones tampoco tuvieron. La colonialidad no acaba con lo que la historiografía de nuestros países denomina “período colonial”. Incorporadas al orden nacional a partir de operaciones militares de conquista. defensa y seguridad del país. de El Petén en Guatemala. estimulando el progreso de la instrucción y de la industria. Canudos y Contestadó en Brasil. En ellas subsistieron o se refugiaron pueblos indígenas y tradicionales. telégrafo. De allí la segunda característica que presentan estas regiones: la asincronía. etc. Teoría constitucional y giro decolonial lo conducente a la prosperidad. del Darién en Panamá. generando conflictos de demarcación de límites a lo largo de todo el siglo XX. climático. Fueron dependencia directa de los poderes ejecutivos nacionales. de la construcción de ferrocarriles y canales navegables. las atribuciones de autonomía de que gozaban unidades políticas donde se ejercían hegemonías territoriales de clases dominantes locales. Estas regiones en ese entonces en parte inexploradas y desconocidas. en un régimen que podría denominarse de “colonialismo interno”. de la Pampa. de la Araucanía en Chile. en general. contra los cuales. de la colonización de las tierras desiertas y habitadas por indijenas. así como un relevamiento de recursos naturales y su “puesta en valor” según la lógica de las necesidades de las regiones hegemónicas. Los estados nacionales independientes fueron . cuando las condiciones políticas y tecnológicas lo permitieron (ferrocarriles. al adelanto y bienestar de todas las provincias. ahora bajo un discurso de civilización y progreso como dominación de la naturaleza. etc. Espacialmente muestran la constante de hegemonías territoriales y subalternización de regiones que replica el esquema de colonialidad al interior de los estados latinoamericanos. de la plantificación de nuevas industrias. En cada país latinoamericano existen regiones que por una serie de razones de tipo geomorfológico. Estas normas constitucionales son propias de los procesos de construcción de los estados nacionales de Nuestra América. fusiles de repetición. del Norte y del Yucatán en México. la periodización de las sociedades nacionales que las han incorporado. etc. presentaron dificultades para ser incorporadas en los territorios de ejercicio efectivo del poder de la administración colonial.). etc.. de la exploración de los ríos navegables…” . Es el caso de la Amazonia. Estas regiones se caracterizan por su excentricidad. Chiapas en México. Su historia no acompaña.

corresponde a ella el derecho de explotarlos”. de pertenencia de la Nación. El propio Arturo Sampay en su calidad de informante por la mayoría en la convención constituyente de 1949. los yacimientos de petróleo. El texto constitucional que surgió de dicha convención establecía entonces a través del dominio público del estado nacional la redistribución social del acceso a los bienes naturales. se establecía la incumbencia del estado para “fiscalizar la distribución y la utilización del campo e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad. y cualquier fuente natural de energía. son bienes públicos por naturaleza. 2011: 34/35). Con el constitucionalismo social. Se produjo el avance desde un régimen de apropiación liberal individualista hacia uno de apropiación social mediado por el rol de dominio eminente estatal sobre la naturaleza y sus frutos. la conquista y ocupación territorial que los colonialismos ibéricos habían dejado inconclusas (Alimonda.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 155 completando. colonización conquista civilización de una naturaleza que es riqueza y obstinación al mismo tiempo. Este cambio también alcanzaba a la propia cláusula del progreso que era puesta a tono con el nuevo contenido social del constitucionalismo. 38 de la Constitución Argentina de 1949. transfiere esos bienes a la categoría de propiedad pública nacional y establece el monopolio del estado para su explotación. 67 inc. Estas regiones son objeto en el constitucionalismo latinoamericano de las fórmulas jurídicas que vinculan el futuro a través del campo semántico del progreso. las caídas de agua. a través de su nacionalización. los yacimientos petrolíferos. a lo largo de los siglos XIX y XX. Así en el Art. continúa siendo la imagen rectora constitucional implícita de la naturaleza. procurando el desarrollo de la pequeña . 1973: 503): “La reforma constitucional convierte en bienes de la nación todos los minerales. con excepción de los vegetales. y por ende. se imponen la regulación e incluso el dominio público para el bien común y la función social de la propiedad. es decir. un cambio profundo en el régimen jurídico de las minas respecto del vigente en el código civil o en el código de minería…después de esta renovación constitucional no deben quedar dudas de que las minas. como consecuencia. completándola con la directiva constitucional de redistribución del acceso a los bienes naturales como la tierra y el agua vinculados a la salud y el bienestar social de los habitantes: El art. 16 así modificado agregaba entonces el siguiente párrafo “…la colonización de tierras …provenientes de la extinción de latifundios. No obstante esta profunda transformación. a continuación de la consagración de la función social de la propiedad. enajenar ni conceder a particulares para su explotación. de carbón y de gas. y más contemporáneamente del desarrollo y las imágenes rectoras son las de incorporación. y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva” . siempre la visión de la naturaleza es instrumental. sostiene esta forma de ver la naturaleza y adelanta el contenido de algunas de las que serían cláusulas emblemáticas de la nueva constitución argentina de 1949 (Sampay. No obstante. introduciendo además. los hace bienes públicos que no se pueden desafectar. En ellas la naturaleza es reducida a tierra como factor de producción. la idea de sustancia extensa útil y explotable indefinidamente.

al progreso económico con justicia social entre otras metas. distribución y consumo de bienes y servicios. sea de forma directa o indirecta. artificiales o creados por el hombre. La nueva construcción discursiva de la naturaleza como ambiente y su campo semántico supone que este es “un conjunto de elementos naturales. “Ecosistema es una unidad básica de interacción de organismos vivos entre sí y sobre el ambiente en determinado espacio…”. Así. 3. El desarrollo humano aparece también en los arts. consagra el derecho humano a “un ambiente sano.  Como dijimos. aguas y servicios públicos que sean necesarios para asegurar la salud y el bienestar social de sus habitantes”. Los recursos naturales son bienes que se encuentran en la naturaleza. la transformación y el desarrollo de organismos vivos…”. En su campo semántico confluyen las dimensiones ambiental. pese a estos avances en el reconocimiento de bienes sociales en la relación con la naturaleza. social y cultural. El cambio de paradigma: la naturaleza integrada en el “ambiente” versus “recursos naturales” Desde la conferencia de Naciones Unidas de Estocolmo en 1972 se ha consagrado el derecho a un ambiente sano. . 41 de la Constitución Argentina incluido en la reforma constitucional de 1994. que posibilitan la existencia. entendiendo por tal el conjunto de disposiciones constitucionales (tanto normas-reglas como normas-principios) vinculadas con la producción. Daniel. químicos y biológicos. apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras…” . equilibrado.156 La constitución horizontal. Estas características ubican invariablemente a la naturaleza en la constitución económica. a los fines de este trabajo resulta destacable hasta aquí de la selección de imágenes rectoras que hemos hecho la constante de la instrumentalidad y utilidad de la naturaleza. el art. 17 y 19 vinculado a los derechos de las comunidades originarias y el criterio para la asignación a los mismos de tierras aptas y suficientes para su desarrollo humano. Teoría constitucional y giro decolonial propiedad agrícola en explotación y la creación de nuevos centros poblados con las tierras. para las generaciones presentes y futuras como elemento indiscernible de una calidad de vida y dignidad humanas. físicos. que le sirven al hombre y que todavía no han sido objeto de transformación por parte de él” (Sabsay. su exterioridad y pasividad. 2004: 235). su entificación con respecto al sujeto. Características que se verifican más allá de los cambios desde el constitucionalismo liberal al constitucionalismo social. De forma tal que el desarrollo humano como valor constitucionalizado supone una idea de progresión de las condiciones de vida que debe concretarse en una tendencia hacia la satisfacción de aquellas necesidades que atañen a la igualdad y a la dignidad de la existencia humana. 75 incs. económica.

consagra la dispersión jurisdiccional al poner dichos “recursos” a merced de las competencias de los estados provinciales en un mal entendido federalismo económico que está obstaculizando una necesaria política estratégica nacional en materia de protección del patrimonio natural. El término expresa mercantilización. En ella se evidencia la persistencia de la matriz de análisis economicista neoliberal a través del concepto de “recursos naturales” al que se reducen la tierra. en el mencionado art. espiritual. 2009: 42). desemboca en fuertes tensiones entre las metas de conservación y las metas ambientales (Gudynas. Es eje de cualquier estrategia democrática de construcción y consolidación nacional y regional en el siglo XXI especialmente teniendo en cuenta las tensiones geopolíticas y las conflictividades socioambientales que se incrementarán de ahora en más. si seguimos con el ejemplo de la Constitución Argentina. el patrimonio permite una valoración múltiple de la naturaleza. y la que la reduce a “recursos naturales” (Art. adjudicándole derechos de propiedad e insertándolos por lo tanto en el mercado. en la dificultad para proteger los glaciares de las cumbres andinas luego de sancionada la ley . Pero retomando el hilo. 124CA). o como “recursos” a los que se puede asignar un valor económico en términos de su comercialización o de su conservación. estético. Esta última norma. tenemos por un lado la que. a medida que el agotamiento de los recursos energéticos de base fósil. pero también los valores identificados en otros planos. Es la base material de la soberanía popular. donde se puede utilizar el precio. los yacimientos de hidrocarburos y de minería. el agua. En cambio. que se verifica entre otros casos. la biodiversidad. y se debe usar responsablemente. De esta forma permite admitir usos productivos e incluso mercantiles pero incluyéndolos en un marco más amplio. como el ecológico. de los minerales y especialmente del agua dulce vayan condicionando la forma de vida y los proyectos geopolíticos y geoeconómicos de los estados. Además. La condición material de posibilidad en tanto hábitat salud y alimentación culturalmente mediados de la constitución de un pueblo en soberano. 41 CA. La insistencia en abordar la gestión de la Naturaleza como una forma de capital. la consideración de la naturaleza como “Patrimonio Natural”. constituye la primera condición material de la existencia del pueblo y posibilidad mediata e inmediata de su destino. los bosques.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 157 Pero la reforma constitucional argentina del 94 surge también en un contexto de hegemonía ideológica neoliberal y mantiene con ambigüedad calculada el sesgo predatorio hacia la naturaleza como objeto de renta. que parte de reconocer que un patrimonio se recibe en herencia. esta tensión entre dos imágenes de la naturaleza está instalada en el constitucionalismo. bajo el deber de legarlo también a las generaciones futuras (2009: 43). vinculada al desarrollo humano sustentable la considera ambiente y hábitat vinculado a la salud y el equilibrio en el sentido amplio en que la entiende la OMS. reducción a factor de renta y de producción de lo que constituye algo mucho más abarcador y fundamental: el patrimonio natural de las actuales y futuras generaciones.

destacando además en dicho documento la clara visión estratégica para nuestro país y región acerca de la defensa y preservación de los recursos naturales. Teoría constitucional y giro decolonial marco federal correspondiente por la alianza entre las empresas transnacionales mineras y las administraciones provinciales asociadas. que me facilitara su trabajo al respecto. la vinculación entre los temas ambientales y la justicia social. El informe de los esposos Meadows al Club de Roma. Quince años después la Comisión Mundial sobre Desarrollo y Medio Ambiente de las Naciones Unidas. y el discurso ecológico de los límites absolutos del crecimiento. 20 En 1972 Juan D. el fiel de la balanza se sigue inclinando por ahora a favor de la segunda. no convencía ni a los economistas ni a los ecologistas. y las expresiones tempranas de un ecologismo popular en América Latina20. conocida por el nombre de su presidenta la entonces Ministra de Medio Ambiente noruega. las obras “clásicas” de los economistas ecologistas de entonces como Schumacher. El desarrollo sustentable ha pretendido “cuadrar el círculo” haciendo converger las trayectorias de dos discursos y pretensiones que habían comenzado siendo incompatibles: el discurso económico del desarrollo sin límites. afectando el propio término “ecodesarrollo”. dirige a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano celebrada en Estocolmo. investigador de la Universidad Nacional de La Pampa. Es evidente que en esta tensión entre hábitat y rentabilidad de recursos. Agradezco al Prof. todavía en el exilio. Cuenta José Manuel Naredo (2007: 22). Este último por primera vez llamaba la atención acerca de los límites físicos del crecimiento económico y tuvo varias manifestaciones a principios de la década de los años 70 del siglo pasado. su Mensaje a los Pueblos y Gobiernos del Mundo. donde realiza una pionera defensa del medio ambiente frente a la depredación de la civilización capitalista industrial. no obstante. Daly. dificultando una estrategia democrática de proyecto nacional y de integración regional que tenga como eje la sustentabilidad del patrimonio natural. Mishan. que unos días después de la declaración. En las reuniones auspiciadas por las Naciones Unidas se acuñó entonces el término de “Ecodesarrollo” que. todos ellos con el antecedente de Nicolás Georgescu-Roegen. Perón. 2010). Henry Kissinger como Jefe de la Diplomacia estadounidense desaprobó el texto de la misma en un telegrama enviado al Jefe del Programa de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo. .158 La constitución horizontal. adoptado oficialmente por la ONU en la Declaración de Coyoacán en 1974. así como la perspectiva de las responsabilidades diferenciales entre las naciones del Norte y las del Sur al respecto. puede ser un débil contrapeso de la noción de naturaleza como objeto a rentabilizar. a partir del que pude acceder a este importante pero poco conocido antecedente del ecologismo popular latinoamericano (Peduto. jalonada por crecientes conflictos socioambientales en nuestra región. Silvio Mario Peduto. La idea misma de “desarrollo sustentable o sostenible” es de todas formas portadora de ambigüedad y según como se la interprete y practique.

) (Unceta Satrústegui. En efecto. que ha sido convertido en objeto por el ser humano y.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 159 Gro Harlem Bruntland emitió su famoso informe “Nuestro futuro común” donde se emplea por primera vez el oxímoron desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable supone entonces que la actividad económica se realice dentro de ciertos límites y con ciertas precauciones y características de forma tal que la satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes no afecte ese mismo derecho para las generaciones futuras. organismos económicos financieros internacionales y empresas transnacionales. todo esto significa lo siguiente: el ser humano lima autocríticamente la imagen hasta ahora excesivamente egoísta de sí mismo…descubre la categoría de responsabilidad frente a las generaciones futuras” (Häberle. Ecologismo popular. implica un cambio de paradigma en la consideración de la naturaleza y del ser humano que es real más allá de los usos político-ideológicos y ambigüedades inherentes al término. Existe un sentido fuerte y uno débil en la utilización del término. 2009). etc. El nuevo término. junto a la naturaleza. humano. se transformó en el emblema de gobiernos. la preocupación por la sustentabilidad. ha sido concebido por este ser humano como medio ambiente y como mundo compartido. en los nuevos interrogantes acerca de los principios ecológicos fundamentales: el universo. ha sido tratado de acuerdo a ello. 2001: 38/39). generalizándose su uso en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente de 1992 en Río de Janeiro (o Cumbre de la Tierra). simplemente queremos señalar que la recepción de este nuevo marco por parte del constitucionalismo comparado se produce en el contexto de un malestar cultural acerca de la imagen de la naturaleza. empresas y organizaciones ecologistas abundando en una gran ambigüedad. instituciones internacionales. Para la problemática de la imagen. sobre todo. polémicas y adjetivaciones del primero de los dos términos: el desarrollo (endógeno. con deslizamientos semánticos que a veces equiparan o lisa y llanamente sustituyen el término desarrollo por crecimiento. “esto se revela. de una ambigüedad calculada. La naturaleza ha sido concebida por él como un jardín que se le ha encomendado. por los derechos de las generaciones futuras. 4. intercambiando el calificativo por duradero o durable y esto por no entrar en las críticas. sostenibilidad o sustentabilidad por duración. tiene una de sus manifestaciones importantes en los conflictos socioambientales que remiten a la existencia de un ecologismo popular en nuestra región. Casos emblemáticos han sido los acaecidos en Bolivia y Ecuador ya que han tenido una alta incidencia en la movilización social contra . conflictos socioambientales y procesos constituyentes en Bolivia y Ecuador El malestar cultural acerca de la relación con la naturaleza. El ser humano lucha por una “paz con la naturaleza” y pregunta por los derechos propios de la naturaleza. El primero usado por organizaciones ecologistas y el segundo usado por economistas clásicos. Al decir de Häberle. Pero como no es el objetivo hacer la genealogía del desarrollo sostenible o sustentable aquí. postdesarrollo.

identidad. o fuente de valor económico por gobiernos y empresas (Martínez Allier. Existen lenguajes de valoración inconmensurables en conflicto donde el territorio por ejemplo es visto como fuente de reproducción material y cultural por comunidades campesino tradicionales y/u originarias. región. es decir. valores. valores e intereses de los actores sociales que participan en la definición de la cuestión ambiental. 2011: 69). disposiciones. No obstante. más allá de las demandas estrictamente económicas (Walter. pueblos y grupos es típico de situaciones postcoloniales localizadas en el Sur global. El primero tiene que ver con el crecimiento de los metabolismos de las sociedades del Norte que consumen cada vez más materiales. importa destacar que la emergencia de la cuestión ambiental como tema socialmente problematizado no se manifiesta de una sola manera y adquiere significados diferentes en cada cultura. la disminución de los recursos naturales (incluyendo la pérdida de la biodiversidad) y las cargas de la contaminación.160 La constitución horizontal. Desde esta perspectiva la distribución ecológica se refiere a las asimetrías o desigualdades sociales. derechos e imágenes constitucionales rectoras de la naturaleza en las recientes constituciones de Bolivia y Ecuador. Los conflictos ambientales juegan un papel fundamental en la problematización de la cuestión. Los conflictos socio ambientales tienen un componente ecológico distributivo y un componente cultural dado por la disonancia de los lenguajes de valoración. espaciales. 2011:3). comercializados o no. Ante su evidente presencia en América Latina. . 2011: 43). El proceso de su construcción social no es espontáneo sino que sigue los pasos de la historia ambiental de cada región y es consecuencia de la dinámica social de los conflictos por la apropiación de la naturaleza y de la misma forma de comprenderla en los diferentes espacios geográficos (Merlinsky. más energía y más agua. impulsando un desplazamiento geográfico de fuentes de recursos y sumideros hacia la periferia. El segundo componente apunta hacia los procesos de valoración que trascienden las fronteras de la racionalidad económica en sus intentos de asignar precios de mercado y costes crematísticos al ambiente. país y en función de las diferentes posiciones. temporales en el uso que hacen los humanos de los recursos y servicios ambientales. ya no puede sostenerse que el ecologismo es solamente un malestar cultural de los países del Norte industrializado en tanto que Nuevo Movimiento Social basado en necesidades postmateriales. Teoría constitucional y giro decolonial el neoliberalismo adoptado por las clases políticas tradicionales de esos países y en consecuencia en los procesos constituyentes que han constitucionalizado nuevos principios. autonomía y calidad de vida). movilizando a los actores sociales por intereses materiales y simbólicos (de supervivencia. El ecologismo popular definido entonces por conflictos donde se juegan al mismo tiempo la subsistencia material que depende de un uso culturalmente diverso al paradigma economicista extractivista occidental de mercantilización de la naturaleza y la identidad de comunidades.

5. religión y vinculados a la subsistencia. de identidad. En cuanto a los principios constitucionales. se expresa en su noción de sumak kawsay (la vida plena)” (Dávalos. Se trata de “…abrir la contractualidad liberal para que pueda albergar en su interior las diferencias radicales que atraviesan y constituyen a las sociedades. Las imágenes rectoras acerca de la naturaleza en las nuevas constituciones: buen vivir y derechos de la naturaleza Las transformaciones en las imágenes rectoras acerca de la naturaleza van de la mano de innovaciones en el plano de los principios y valores constitucionales y de los derechos.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 161 Esto permite una relectura de los movimientos populares y las resistencias a lo largo de la historia de nuestra región desde la época colonial hasta la actualidad. en el caso boliviano. Esto no significa un regreso a las nociones del . entre ellos especialmente destaca el ya visto sumak kawsay o suma qamaña. 2011:202). la apertura de ambas constituciones a principios de contenido axiológico que provienen de los pueblos y naciones originarias. Pablo Dávalos. La transformación en la imagen de la naturaleza la reconoce ahora como condición de posibilidad para la vida humana. en el caso ecuatoriano (Peña y Lillo. y de las movilizaciones promovidas durante más de una década por la CONAIE (Confederación Nacional Indígena del Ecuador) y organizaciones ambientalistas que confluyeron discursivamente en el espacio político habilitado por la Revolución Ciudadana en la constituyente. Estas movilizaciones impugnan las políticas neoliberales encuadradas en el Consenso de Washington y el paradigma desarrollista extractivista tradicional. cobra relevancia fundamental la introducción de los derechos de la naturaleza o derechos de la paccha mama en la constitución ecuatoriana. se expresa en su proyecto de estado plurinacional y su demanda de construir una forma diferente de relacionarse con la naturaleza y con la sociedad. vincula este principio a la incidencia de los movimientos sociales originario campesinos en los procesos constituyentes y la construcción del estado plurinacional. El sumak kawsay plantea una forma de relación diferente entre seres humanos en la que la individualidad egoísta debe someterse a un principio de responsabilidad social y compromiso ético. al contar con un fuerte componente de movimientos sociales que se referencian en las cosmovisiones de las comunidades originarias campesinas tanto de Bolivia como de Ecuador. ya que si bien el lenguaje ecologista es reciente. En cuanto a los derechos. y “del gas”. el ecologismo popular se expresa en pluralidad de lenguajes de valoración que hacen a diversos marcos culturales. así como unas nuevas relaciones con la naturaleza en las que esta sea reconocida como parte fundamental de la socialidad humana. pero también las visiones de la izquierda urbana clasista. En los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador este tipo de conflictos si bien no fueron el único determinante. sin duda convergieron a través de las guerras “del agua”. ex viceministro de economía del Ecuador. 2009:82). de manera convivencial y respetuosa.

sino una consideración diferente con respecto a la naturaleza. La naturaleza se presenta como novísimo y sui generis sujeto de derecho en estrecha e íntima vinculación con el “buen vivir”. 2009:35). amenazas o alteridad radical. a existir. a la naturaleza como sujeto de derechos legales reconociendo el derecho de ella y de los ecosistemas en general. Este despliegue de una visión ecocéntrica. donde se reproduce y realiza la vida. 7121.162 La constitución horizontal. desmarca a estas nuevas constituciones de las recetas individualistas y etnocéntricas del constitucionalismo decimonónico (Benedetti. Teoría constitucional y giro decolonial “buen salvaje” de la Ilustración europea del siglo XVIII. sino que aquí naturaleza es interna a sociedad como parte su propia dinámica. restauración y mitigación del daño.La naturaleza o Pacha Mama. El Estado incentivará a las personas naturales y jurídicas. funciones y procesos evolutivos. arts. colectivas y más aún. 74). y a los colectivos. entendiendo esta última como condición necesaria en la que se inserta y desarrolla el oikos de lo humano social. El sumak kawsay dibuja entonces un horizonte social en que sociedad y naturaleza no se separan ni son externas. la participación social en los beneficios del ambiente y las riquezas naturales que permitan el buen vivir. en adelante. como fundamento y condición de posibilidad de su existencia a futuro (2011:209). de forma coherente con una matriz axiológica que complementa el humanismo antropocéntrico con otro de carácter más comunitario y holístico. el carácter público e inapropiable de los servicios ambientales. de los derechos de la naturaleza o Paccha Mama ( capítulo VII. La inclusión en el sistema de los derechos de la Constitución de Ecuador. Allí se reconocen como derechos de la Paccha Mama y correlativos deberes del estado y la sociedad: la precaución. pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza. que entendemos también derivado del principio del buen vivir. Al decir del convencional constituyente ecuatoriano Norman Wray. Toda persona. integrando a la naturaleza a su propia dinámica interna”. que resultan novedosas para el constitucionalismo occidental moderno. Al decir de Dávalos “…una sociedad puede llegar a ser altamente tecnológica y productiva. De donde debería colegirse que el principio del derecho de los derechos humanos pro homine deviene pro homine in natura y según las exigencias de las situaciones pro natura. pero comprensibles desde la cosmovisión cultural que las formula. la promoción de este deber/derecho por parte del estado y de la sociedad. para que protejan la naturaleza. son interpelados como personas social y culturalmente situadas e incluso portadoras de un ethos con claras connotaciones comunitarias. 21 Art. comunidad. 72. Los titulares de derechos en este discurso constitucional. se trata de una comunidad expandida incluyendo la naturaleza “…para considerar. Para aplicar e interpretar estos derechos se observarán los principios establecidos en la Constitución. restricción de actividades dañosas.. tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales. y promoverá el respeto a todos los elementos que forman un ecosistema. 71. ecocéntricas. estructura. . 73. en lo que proceda.

Desde el punto de vista de la teoría constitucional. ubica en cambio esa medida en la relación entre la especie humana y su medio natural. Dicho de otra forma. varón. su capacidad de regenerarse y vivir. igualdad formal. Y esa medida actuaba como parámetro de jerarquía social y exclusión para las subjetividades subalternizadas que poblaban Nuestra América y la regaban con su sudor y su sangre. a las consideraciones acerca del patrimonio y la herencia común de la humanidad. a la responsabilidad con las generaciones futuras. Se despliega así un nuevo paradigma. las comunidades originarias y campesinas de nuestra región en la relación con la naturaleza.…es necesario ampliar el concepto de comunidad.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 163 prosperar y mantener sus funciones evolutivas. 2009: 54). Los principios de conservación y precaución rompen con el esquema propio del paradigma occidental de los derechos humanos de reparación simbólica y material posterior al daño causado. propiedad privada. el reconocimiento de los derechos de la naturaleza. sino a todos los seres vivos como partes de un ecosistema más amplio que se podría llamar: comunidad natural” (Wray. estaba entonces cortado a la medida de las elites criollas que se miraban en el espejo y veían su ascendencia y su modelo de referencia en el europeo. propietario. que frente a la antigua visión del hombre como medida de todas las cosas. La responsabilidad con las generaciones futuras y con la naturaleza. Las nuevas imágenes rectoras acerca de la naturaleza y su relación con la sociedad y los individuos son entonces síntomáticas del malestar cultural contemporáneo. es decir. blanco. reflexividad y pluralismo. etc. hacia otro que incluya no sólo a los seres humanos. Ese individuo que titularizaba los derechos constitucionales fundamentales a la libertad. contradicen el axioma implícito de la respectividad entre deberes y derechos. Los principios de derecho constitucional ambiental que acompañan estas nuevas imágenes rectoras de la naturaleza contradicen muchas de las características hasta ahora dominantes en el paradigma de derechos humanos. Ese constitucionalismo era y es. los individuos. Este cambio paradigmático afecta la imagen del hombre y promueve la apertura del estado constitucional a los problemas ambientales. .. la crisis contemporánea es al mismo tiempo crisis de la fe en el progreso como consecuencia de su dimensión ecológica. la sociedad y las culturas. la reflexión acerca del sentido de las mismas. requiere volver a poner en ciclo el conocimiento como lo vienen haciendo. Se atribuyen prerrogativas e incluso derechos a la naturaleza y a las generaciones futuras que no tienen y no pueden tener deberes para con las generaciones actuales. aquel sociometabolismo que había sido bloqueado por la concepción individualista y atomista receptada por el constitucionalismo noratlántico en su despliegue inicial y adoptado en la realidad poscolonial de Nuestra América. cultural y natural. en sus continuidades activas aún. Por eso. portador de una narración subyacente que desgajaba al individuo humano de su medio social. estas innovaciones de las constituciones de Ecuador y Bolivia suponen incorporar las ideas de complejidad.

de solidaridad intrageneracional e intergeneracional.164 La constitución horizontal. una petición de principio a favor de un programa constitucional y unos fines del estado que asumen la complejidad y la biosocio-diversidad. de las concepciones de las instituciones económico financieras mundiales y regionales. la pluralidad cultural. “Si la razón universal y la verdad solamente pueden partir de un sujeto europeo….. el monoculturalismo y lo monoorganizativo del estado y del mercado son componentes propios de la modernidad /colonialidad y han estado presentes en el constitucionalismo contemporáneo adoptado en Nuestra América. etc. Ciertamente. formando una matriz inescindible de la que depende el sustento y proliferación de la vida. a la globalización. 2007:71). del individuo en relación a una naturaleza objetualizada a manipular y explotar.) y del buen vivir. de interés público. la exterioridad de lo social. sujeto del progreso. políticos. entonces no hay universalismo abstracto sin racismo epistémico. Eso porque las propia condición de constituir el “extremo occidente”. que de las simplificaciones del constitucionalismo demoliberal trasplantado a nuestra región. y si la única tradición de pensamiento con dicha capacidad de universalidad y de acceso a la verdad es la occidental. etc. al ser incorporado al derecho. Pero. de la pluralidad de dimensiones de los derechos interdependientes e inescindibles (personalísimos. La complejidad. al desarrollo y más recientemente. como tardíamente lo ha venido a descubrir la ciencia occidental al medir con alarma creciente los impactos sobre la biosfera de la desmesura del sujeto racional absoluto de la modernidad occidental (en sus distintas versiones: homo oeconomicus. de genuina sustentabilidad. la relación social integrada en la naturaleza surgen de las culturas andinas y en general de las comunidades originarias del Abya Yala porque estuvo siempre presente en su cosmovisión. posición que está mucho más próxima de una noción de ecodesarrollo. basada en la complejidad. el sumak kawsay. Teoría constitucional y giro decolonial La idea fuerza del buen vivir pretende volver a poner en ciclo a los seres humanos con lo social y lo natural. de diversidad. Muchos pensadores críticos de la contemporaneidad provenientes del mundo occidental se han dado cuenta también que hace falta un paradigma otro o una episteme otra. que encubre a quien habla y el lugar desde donde habla” (Castro Gómez y Grosfoguel. titular de derechos subjetivos. usufructuario del orden. El racismo epistemológico es intrínseco al “ universalismo abstracto” occidental. lejos de ser una regresión cultural o un tradicionalismo interpone. de los actores principales de los mercados.) al cual han estado prioritariamente dedicadas hasta ahora las constituciones y los derechos como propiedades universales. y poscolonialidad de las formaciones sociopolíticas de Nuestra América son complejas en sí mismas y no encajan en el relato hegemónico que se nos propone como única vía de ingreso a la modernidad. sociales. Uno de esos pensadores que nos permite repensar la idea epistémica de complejidad necesaria para comprender el principio constitucional del buen vivir en tanto que . Por el contrario. pluralidad cultural. al progreso. como sostienen Castro Gómez y Ramón Grosfoguel. de las narraciones legitimadoras y de las políticas dominantes en la mayoría de los estados. a la modernización.

El sumak kawsay. los puntos estratégicos. cerca del 80% de las exportaciones corresponden a productos primarios. entendida no de forma reductora de su complejidad y polidimensión. la extrema calidad de su organización. pues. sino a los conocimientos cruciales. incluyentes de las condiciones económicas. Las exportaciones siguen basadas en el extractivismo. efectivamente. basada en economías primarias exportadoras. ecosistema. es decir. El esfuerzo llevará. también remite a la idea que viene siendo sustentada desde la filosofía de la liberación y constituye la condición ontológica de todo proceso bio-socio diverso: la producción. La constitución ecológica y los conflictos socio ambientales en el nuevo marco En América Latina. no a la totalidad de los conocimientos en cada esfera. como ser máquina (individuo). La polimáquina compleja llamada vida se presenta. como minerales. Se confirma y refuerza entonces un patrón de inserción subordinada. se apuesta a atraer inversión extranjera. 6.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 165 matriz bio-socio-antropológica es Edgar Morin. aprendizaje que pone el saber en ciclo. y su extrema solidaridad con todos los fenómenos físicos de los cuales depende” (Morin. se trata de en-ciclo-pediar. otra vez. reproducción y ampliación de la vida. ecológicas y culturales que permiten el ejercicio de la ciudadanía política y procesos de democratización participativa desde la diversidad o “principio demo –diversidad” (Sousa Santos. Debe ser tomado en su sentido originario agkuklios paidea. De ahí los nuevos derechos que hacen a la dignidad de la vida en las constituciones de Bolivia y Ecuador. hidrocarburos y productos agropecuarios y forestales. 1999:416) resaltado nuestro. aprender a articular los puntos de vista disjuntos del saber en un ciclo activo…El enciclopedismo aquí requerido pretende articular lo que está fundamentalmente disjunto y que debería estar fundamentalmente junto. biosfera). quien propone reconstruir un saber enciclo-pédico: “El término enciclopedia no debe ya ser tomado en el sentido acumulativo y alfabetonto en el que se ha degradado. sino en todas sus dimensiones. las articulaciones organizacionales entre las esferas disjuntas (Morin. de ahí la extrema fragilidad de sus condiciones de existencia. que le permite informarse y comunicar. bajo un ángulo. 2007: 27). bajo otro ángulo. –como en el derecho constitucional liberal decimonónico que la reduce a la integridad física y a la libertad ambulatoria del individuo–. Morin: “Antes de ser concebída en términos biológicos la vida debe ser concebida en terminos físicos y termodinámicos como polimáquina. La organización de la vida es de carácter eco-dependiente. persiste a principios del siglo XXI una dependencia en la apropiación de los recursos naturales para mantener el crecimiento económico. como lo explica. como ciclo maquinal en el tiempo (reproducción). donde se reducen las exigencias sociales y ambientales como forma de aumentar ese atractivo. donde nuestros países son vulnerables en tanto que . Asimismo. En los países andinos. 1999:32/33). por ejemplo. los nudos de comunicación. bajo otro ángulo como complejo polimaquinal en el espacio (sociedades.

etc. (Belho Filho. por su reluctancia a asumir responsabilidades y metas de reducción del cambio climático concretas. y las tendencias comunitarias que propugnan otras formas de vinculación con la naturaleza. la tensión entre las necesidades de un postneoliberalismo progresista que considera estratégicos los recursos naturales en una visión de desarrollismo extractivista con redistribución social. por el otro. petroleras o la expansión de cultivos transgénicos de exportación y regados con agrotóxicos. . (Svampa. 2004:105). esta situación coexiste con la inflación de la retórica acerca del desarrollo sostenible y la responsabilidad social empresarial. Así. los gobiernos populares de Rafael Correas y Evo Morales enfrentan. la salud.(Gudynas. a partir de procesos como la asignación de concesiones mineras. fue sumamente crítico acerca de la responsabilidad de los estados del Norte industrializado en la crisis ambiental. Se mantiene un extractivismo que ahora podemos denominar postneoliberal al tiempo que se registra una debilidad de la capacidad de gestión ambiental en espacios sensibles. Sin embargo. Más aún. encuentran enormes dificultades para generar nuevos estilos de desarrollo. las políticas sociales y la integración regional. En ambos casos a medida que los proyectos desarrollistas extractivistas avanzan se generan conflictos socioambientales que. con los consiguientes impactos sociales y ambientales. sobreutilizando y contaminando las fuentes de agua dulce. como la Amazonía. en el plano interno su gobierno está recorrido por proyectos de industrialización y agregación de valor en la extracción y exportaciones de recursos naturales considerados estratégicos y fuente de recursos para la redistribución social. Los territorios se configuran a través de la persistencia de la colonialidad del poder en el espacio. degradando la biodiversidad y fertilidad natural. las yungas. las zonas glaciares y periglaciares de las cumbres andinas. 2010:45). en los nuevos marcos constitucionales. No obstante. En varios países de la región han llegado al estado gobiernos progresistas que han tenido avances en el campo de la democratización. No obstante. por un lado tratan de ser gestionados con bajos niveles de conflictividad por los respectivos gobiernos. Tensiones similares atraviesan las orientaciones de política económica del gobierno de Rafael Correa en Ecuador. el Presidente Morales en su intervención en la fallida cumbre de la ONU sobre el cambio climático en Copenhague. por ejemplo. el chaco. por su imposición de modelos de desarrollo social y ambientalmente injustos a las naciones del Sur. En sus textos constitucionales se puede discernir una nueva constitución ambiental22 y el amanecer al menos en el plano del principiologismo axiológico constitucional de 22 Constitución ambiental: las normas principio y las normas regla en la constitución que tratan de la preservación del medio ambiente. Stefanoni y Fornillo. En ese marco. en especial desde el punto de vista ambiental y de uso sustentable del patrimonio natural. 2009: 40/41). tienen ahora amparo en el nuevo marco constitucional de ambas naciones andinas. agregamos por nuestra parte: tratan de la base material del hábitat. Teoría constitucional y giro decolonial tomadores de precios.166 La constitución horizontal. la alimentación culturalmente mediada sin la que los pueblos no pueden constituirse como soberanos.

en tanto diverso. que era endémica en todas sus dimensiones en el período de hegemonía neoliberal. Dicho imaginario que mentaba Joaquin Herrera Flores. políticos y sociales) en función de la pertenencia a la comunidad política. apto para el desarrollo humano sustentable declarados constitucionalmente y la realidad sigue habiendo una brecha importante: “La persistencia de conflictos sociales de base ambiental. no obstante las mejoras sociales. Por un lado. Perú. en lo que Eduardo Gudynas ha llamado “ciudadanía ambiental” y yendo más allá “meta ciudadanías ecológicas” (Gudynas. un ordenamiento sociopolítico apli- . vinculada crecientemente al desarrollo sustentable en los textos. Distintos pueblos originarios y grupos campesinos conciben a los sujetos sociales y a la acción política de otra manera. ciudadanía significa concepciones de la naturaleza separada de las personas. se expresa en pluralidad de marcos de vinculación y comprensión de la naturaleza a los fines de la reproducción de la vida y de la identidad de grupos sociales. Colombia. deja en claro que las tensiones entre ambiente y desarrollo terminan afectando el entramado ciudadano” (2009b: 60). Podemos decir entonces que la ciudadanía ambiental sigue siendo de baja intensidad y que entre los derechos a un ambiente sano. En el marco de un giro descolonizador de los saberes. en tanto que impuesto y ajeno a su cosmovisión. Brasil. Las constituciones regionales a partir de los años 80 fueron incorporando esta dimensión. entendida como reconocimiento de derechos (civiles. Junto a la creación de agencias estatales y la creciente participación de la sociedad civil se ha configurado entonces una verdadera ciudadanía ambiental de visibilidad creciente. Llegando incluso a problematizar o transformar profundamente o incluso a negar el concepto de ciudadanía. 2009b: 53/72). La ciudadanía ambiental es entendida como una alteración o destrucción de sus ambientes para convertirlos en espacios urbanizados y ponerlos bajo control de agentes externos. usualmente estatales. Colombia y Chile. se mantiene en la dimensión ambiental de la misma. Así en Argentina. educativas y culturales de los estados postneoliberales de la región. se produce aún en escenarios regionales que bien podrían denominarse como postneoliberales por la ubicación ideológica de sus gobiernos con las excepciones notorias de México.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 167 un nuevo imaginario ambiental biosociodiverso. sea en países de gobiernos conservadores…como en los llamados progresistas (por ejemplo Brasil o Ecuador). La ciudadanía de baja intensidad o limitada. Esta dimensión ambiental de la ciudadanía sigue enfrentando muchos obstáculos y resistencias tanto en las políticas públicas como en el ámbito empresarial y académico. la creciente problematización de la cuestión ambiental ha permitido que sobre el concepto tradicional de ciudadanía. La situación descripta más arriba. Existen también las limitaciones inherentes a la ciudadanía en general y a la ambiental en especial. en lo que hace al sesgo moderno/colonial del concepto. se ha sumado la perspectiva ambiental añadiendo los derechos de interés público o de tercera generación. el ejercicio y promoción de la justicia es distinto y sus relaciones en y con la naturaleza son parte fundamental de cosmovisiones alternativas. Venezuela entre otras.

generando mímesis con las distintas formas de copresencia y correlación entre comunidades humanas y naturaleza. Teoría constitucional y giro decolonial cado desde la época colonial con continuidad en los estados nación y una visión de la sociedad como progreso (2009b:61). las comunidades andinas. las afrodescendientes del Pacífico colombiano. Pensar que no somos indígenas. desplazando la perspectiva antropocéntrica por un biocentrismo y/o un antropocentrismo relacional más modesto. propia de la modernidad/colonialidad. territorio. b) Valorización del territorio no exclusivamente en términos utilitarios. haciendo caso omiso a los derechos internos de cada pueblo” (Macas. frente al sesgo monocultural y depredador de la modernidad/colonialidad . es que se plantean “meta ciudadanías ecológicas” (Gudynas. se niega su copresencia ontológica. d) Por nuestra parte agregamos: estas meta ciudadanías suponen la diversalidad o lo que venimos llamando con Herrera Flores imaginarios ambientales bio socio diversos que impugnan desde los márgenes la forma instrumental de concebir el espacio.. 2009b). pasando por alto los conceptos de reciprocidad. “Somos pueblos con idioma. 2009: 96). solidaridad y complementariedad. la “florestanía”: neologismo portugués que surge de la unión de floresta y ciudadanía originado en la experiencia del activismo ecológico político de los caucheros del Acre o “siringueiros”. e) Tienen por lo tanto el potencial de generar racionalidades reproductivas que deben ser necesariamente plurales y diversas. ya que ellas son atrasadas. por lo tanto. Al decir del dirigente de la CONAIE Luis Macas. sino culturalmente mediada haciendo parte de la propia identidad grupal. entre muchas otras que recientemente ha señalado la ecología política latinoamericana. Tenemos miles de años y. la ciudadanía y la relación entre individuos. Nosotros pensamos. A partir del ejemplo de la “florestanía”. a los pueblos.168 La constitución horizontal. y en línea con el paradigma biocéntrico de la constitución ecuatoriana de 2008 al proclamar los derechos de la naturaleza. las de la Amazonía. la naturaleza. una espiritualidad propia. somos nacionalidades. las características de estas meta ciudadanías ecológicas serían: a) Existencia de una relación de coevolución y dependencia mutua entre una ecoregión y las comunidades en ella asentadas. c) La idea compartida de comunidad se expande abarcando entonces la relación entre el grupo sociopolítico y el medio natural. que se hicieran famosos a partir del asesinato de su líder Chico Mendes. donde las comunidades originarias campesinas tienen simultaneidad pero no contemporaneidad. el concepto que defendemos no es el de ciudadanía. actuamos bajo el concepto de la dualidad. No es sólo lo material. Justamente para superar entonces estos límites de la ciudadanía ambiental. sino también lo espiritual…Por todo esto. que se puede extender a otras eco-regiones y a experiencias como las de los Caracoles zapatistas en Chiapas. sino ciudadanos es individualizar a las comunidades. como por ej.

La institucionalización en el plano constitucional de este proyecto decolonial. En todo caso. poseen entonces un carácter pedagógico. el núcleo ético constitucional que estamos analizando. la praxis de los movimientos sociales. puede ser comprendido desde la opción decolonial. La incorporación en el plano principiológico constitucional que abre este horizonte. ni que hayan transformado los factores de poder que las atraviesan. enfatizando sus potenciales y novedades. no significa que la sociedad boliviana o ecuatoriana de la noche a la mañana hayan cambiado los patrones de acumulación de capital. desde una visión no reduccionista de la misma. democrático participativo supone también una profunda conmoción de los conceptos de constitución y de las narrativas de desarrollo hegemónicas y operantes en nuestra región. derivando de allí . Los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador y sus productos. 7. 2006. En ese sentido. plurinacional. En cuanto a lo primero. 1998. El carácter crítico pedagógico de las nuevas constituciones Hasta aquí. a su manera.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 169 en América Latina. de la ciudadanía ambiental y de las meta ciudadanías ecológicas. para contraponerlo analíticamente a la vieja arquitectónica del constitucionalismo usual en nuestra región. comunitario. y que ahora esta praxis política tiene un horizonte en principio más plausible para inscribir sus demandas que es el proyecto decolonial del estado plurinacional comunitario. 2009). las imágenes rectoras de la naturaleza en las constituciones de dichos estados son el nuevo marco en que deberán interpretarse y actuarse los conflictos socioambientales que hacen a este malestar cultural. Ambos. O lo que Enrique Leff (2008:23/43) llama sustentabilidad genuina frente a la retórica del desarrollo sostenible. es subsumido analógicamente en el campo del derecho por múltiples disposiciones constitucionales en las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. Significa que se ha posicionado en el nivel constitucional un discurso que debe ser sustentado en la praxis política de los movimientos sociales. pluricultural. las tensiones entre liberación/opresión complejidad/pluralidad/unidad. hemos mostrado la nueva arquitectónica que surge del neoconstitucionalismo “ecuatoboliviano”. y los nuevos marcos constitucionales. Pero al momento arquitectónico hay que completarlo con un momento crítico que nos servirá para mostrar como las prácticas constitucionales y las narrativas sobre el desarrollo que le son inherentes son escenario de un antagonismo social donde se juega ese potencial emancipatorio de las nuevas constituciones (Dussel. el principio de producción. las nuevas constituciones replantean. construyendo narraciones constitucionales que muestran las relaciones entre persona-sociedad-naturaleza y las ponen en ciclo. que se transforman en un campo de conflicto. 2006: 11). reproducción y aumento de la vida (principio material de la ética y de la política de liberación) (Dussel.

tienen una resonancia o parecido de familia que los ubica más allá del dualismo modernidad –tradición. buscando aspectos y avances de un proceso emancipatorio pero al mismo tiempo. la de las comunidades mapuches a ambos lados de los Andes. Estos procesos de enmarcamiento cultural. 2005. Esta gramática es abierta por el pensamiento fronterizo. Existe en estas luchas por el reconocimiento (Honneth. la gestión neoliberal de los recursos energéticos y naturales no renovables. Teoría constitucional y giro decolonial unos sistemas de derechos que enfatizan las condiciones materiales y culturales de la ciudadanía y unas nociones de desarrollo ecocentradas.170 La constitución horizontal. surge de procesos constituyentes donde influyeron preponderantemente los enmarcamientos culturales (Ibarra y Tejerina. sociedad y naturaleza. 2003: 23) abre el circuito cultural a otras formas de relación con nosotros. A título solamente ejemplificativo: las resistencias de los pueblos de la amazonia peruana y ecuatoriana a los avances de las empresas transnacionales petroleras. En todos estos conflictos existen narratividades en pugna acerca del sentido del territorio. pese a no estar encuadradas en el proceso civilizatorio hegemónico. ya que se asoma y enuncia desde los límites del proyecto moderno-colonial en su formato actual de colonialidad global (Mignolo. son enunciados en situación. las de comunidades campesinas y originarias que resisten el avance y la presión sobre la tierra y los recursos naturales del agronegocio. Sus prácticas pueden ser consideradas constitucionales en términos del proyecto de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. develando la numinosidad de los discursos de modernización. El carácter crítico de este nuevo discurso constitucional esta dado por su antagonismo con las narrativas neodesarrollistas extractivas que pugnan por hacerse hegemónicas en la región motorizadas por gobiernos y actores económicos poderosos vinculados a las ganancias generadas por la megaminería. existe un carácter pedagógico de los movimientos sociales que incidieron en las constituciones que estamos intentando comprender. que se expresaron en los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador y se expresan en las resistencias frente al giro desarrollista extractivo del capitalismo periférico latinoamericano. los biocombustibles. las resistencias de las asambleas ciudadanas autoconvocadas en diversas localidades andinas y amazónicas frente a los proyectos de megaminería. 2009:17). con los otros y con la naturaleza (Herrera Flores. ni en sus narrativas de desarrollo y. En ese sentido. y al hacerlo alumbra una conciencia decolonial. la agroindustria. mostrando como en ellos anida la pervivencia del rostro colonial encarnado ahora en los procesos de modernización neodesarrollistas. al mismo tiempo. alientan en otras . 1998:181) de movimientos sociales de las comunidades originarias y que están activos en una pluralidad de situaciones más allá de Bolivia y Ecuador. siendo diversos.). El núcleo de sentido que supone el sumak kawsay. una gramática moral que se vincula con la reflexividad y el aprendizaje social acerca de los procesos de desarrollo. y la relación entre personas. (Svampa y Antonelli. 1997).

la práctica de los movimientos sociales y las nuevas constituciones que son. Olvera y Panfichi. además de la modificación de las formas de estado y de gobierno. como postdesarrollo (Escobar. los mismos significantes que usan los movimientos sociales para enmarcar sus luchas. el planteo de nuevos modelos de vinculación de la sociedad y la naturaleza para la satisfacción de las necesidades. . tienen un carácter pedagógico crítico. Puede decirse que ambos. los nuevos textos constitucionales son críticos también porque contienen unos programas ecológicos. explotación y control del trabajo e insolidaridad generacional. ahora como “ambiente”. su producto. empresas y gobiernos incorporan al vocabulario de sus proyectos neoliberales y/o neodesarrollistas. Estas resistencias cumplen entonces. de plurales formas de lo que provisoriamente podemos definir con Arturo Escobar. 2008: 34) por la que organizaciones internacionales económica financieras. Finalmente. es decir. podemos recurrir al recurso de contrastar las imágenes constitucionales rectoras acerca de la naturaleza en el constitucionalismo decimonónico con las que plantean las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador. 2010). (Svampa y Antonelli. Lo que está en discusión en las experiencias actuales de Bolivia y Ecuador es hasta donde se extiende el horizonte de esos proyectos decoloniales. de las élites económicas y políticas que. Esas apropiaciones discursivas encuentran su límite en las resistencias concretas que implican el reclamo de participación social y empoderamiento genuino por parte de las comunidades que al rechazar los efectos ecológicos y sociales de dichos proyectos. apropian temas como el multiculturalismo. Abren problemáticamente la constitución económica a un debate público que no deja indiferente a casi nadie. en parte.Nuevo constitucionalismo latinoamericano y ecología política 171 sociedades de nuestra región una nueva y alternativa interpretación acerca de la relación entre naturaleza y sociedad. la participación de la sociedad civil y el desarrollo sustentable. en el contexto de una grave crisis socioambiental mundial que extiende su sombra amenazadoramente sobre nuestra región y el consiguiente malestar cultural receptado por el constitucionalismo contemporáneo en su tratamiento de la naturaleza. una función crítica y pedagógica porque comprenderlas sirve también para disipar la confusión terminológica de esta “confluencia perversa” (Dagnino. económicos y sociales que generan tensiones al interior de las propensiones y tendencias desarrollistas de los propios gobiernos que impulsaron las nuevas constituciones. Es en los conflictos que producen la afectación de los proyectos sociales neodesarrolistas donde se verifican los límites de los discursos de las instituciones económicas internacionales. cuestionan la mercantilización de los territorios y afectan las expectativas de ganancia. si va a suponer. Para comprender mejor este aspecto. el empoderamiento. 2009: 18). al mismo tiempo que inventan otros nuevos como la “responsabilidad social empresaria” y la “gobernanza” para legitimar sus emprendimientos de depredación de la naturaleza.

que a su vez. También está en juego el alcance de los derechos colectivos y de interés público que declaran los nuevos textos constitucionales. supone la reescritura de las narrativas de la modernidad desde otros lugares. sean estas de cuño neo o post liberal. Se trata de comprender la producción histórica de diferencia desde la enunciación situada en los márgenes del Sistema Moderno/Colonial en su actual versión globalizada. va de la mano de la diversalidad de los imaginarios bio-socio-ambientales. No se trata de rechazar la modernidad. Al mismo tiempo. De la misma forma. los recursos naturales no renovables. desmonte y reforestación para la industria papelera. la seguridad y soberanía alimentarias. La creciente conflictividad socioambiental regional en torno a las actividades de megaminería a cielo abierto. explotaciones petroleras. del Otro absoluto. y más en general en la región. en parte. Otras Américas posibles en el marco de un proyecto de más vastos alcances que incluya la pluralidad de formas de utilización y vinculación con la naturaleza para la satisfacción social y ambientalmente justas de las necesidades. la biodiversidad. Tampoco se trata de volver a procesos de identidades puras. que justamente por fronterizas. revalorizando ahora a las culturas y a los pueblos dominados y a sus historias de resistencia. desertificación verde a base de millones de hectáreas de monocultivos transgénicos para forrajes o agrocombustibles. ecológica y económica se juega. sino de construir diversidad y transmodernidad o modernidad no colonial eurocéntrica. en el resultado de estas discusiones y conflictos socioambientales que se dan en los procesos políticos de Bolivia y Ecuador. los derechos colectivos de las comunidades campesinas originarias y la pérdida de diversidad cultural. están ligadas el lugar.172 La constitución horizontal. a la lógica de la alterización. dado que ya no se puede presumir de las ventajas de estos proyectos ni negar sus matices neocoloniales. Los procesos de cambio y diferencia no se dan exclusivamente en el mundo moderno eurocentrado. sería posible narrar nuevamente la historia del continente desde la perspectiva de las relaciones sociedad/naturaleza. como algo previo y/o distinto de lo ambientalmente justo y verdaderamente sustentable. . De ahí la necesidad de identificar prácticas de diferencia económica-ecológica indivisibles de los imaginarios sociales y las simbólicas que los enmarcan frente a las tendencias neodesarrollistas extractivistas. buscando EL sujeto o LA identidad latinoamericana. así lo manifiestan. bioprospección para patentar aspectos de la riqueza biológica regional y las consecuencias para la salud. al emplazamiento y a una pluralidad de sujetos subalternizados por la diferencia colonial. sus meta ciudadanías ecológicas. Teoría constitucional y giro decolonial Entonces el alcance de la decolonialidad como proyecto de transformación con base en prácticas de diferencia cultural. El tratamiento de estos conflictos requiere de epistemologías. No existe posibilidad alguna de pensar hoy la justicia social en nuestra región.

1996: 46 y ss. vinculante y la imperatividad del derecho que es de su creación y aplicación exclusiva. a partir de las formulaciones de doctrinarios formados originalmente en el derecho privado como Gerber y Laband. del poder judicial y del control de constitucionalidad las constituciones de Bolivia y Ecuador. y transformarlos en uno de los criterios organizadores de la forma de estado. los procesos constitucionales en Bolivia y Ecuador. se considera al estado como persona jurídica de derecho público. Esto obedece a la tradición política germánica que data de las pretensiones del Sacro Imperio Romano Germánico y la posterior recepción de la teoría hobbesiana en un marco cultural e histórico de formación tardía de la unidad estatal. que por eso mismo se caracterizó por el “deseo 173 . en esta tradición estatalista (Fioravanti. de gobierno. se establece su vínculo con los ciudadanos como una relación jurídica caracterizada por las obligaciones de estos hacia el estado y por la autolimitación del poder estatal como concesión de derechos públicos subjetivos.CAPÍTULO 8 CONCLUSIÓN: LA CONSTITUCIÓN HORIZONTAL Desde la dimensión de la dialéctica entre complejidad/unidad planteada por Luiz Fernando Coelho en su ya mencionado texto Filosofía da constituiçâo e direito constitucional. es el producto de un proceso teórico que acompaño la práctica histórica de construcción de la estatalidad. demodiverso y por lo tanto el pluralismo jurídico. donde alcanzó sus cotas de desarrollo más altas. De forma tal que esa constitución es el vértice y la jerarquía normativa máxima de un orden jurídico piramidal en el que las demás normas se derivan escalonadamente unas de otras en una prelación lógica de mayor a menor generalidad y abstracción. En efecto. La imagen que nos propone el constitucionalismo tradicional es la de una constitución que es suprema porque establece normas supremas de conducta (derechos-obligaciones) y de competencia y organización de los órganos del estado de las que se derivan los contenidos (validez jurídica sustancial) y las competencias y procedimientos (validez jurídica formal) que deben respetar las normas jurídicas inferiores. A esta imagen de la constitución podemos llamarla vertical y jerárquica. La característica que define al estado es su carácter obligante. Esta imagen de la constitución tiene como supuesto implícito el estado moderno/ colonial y en la teoría jurídica alemana. pluricultural. de la representación política. Al reconocer explícitamente el carácter plurinacional. parecen resolver la tensión entre unidad y pluralidad/complejidad en una forma que exige reinterpretar el principio de supremacía constitucional.) sólo puede haber derechos subjetivos en el marco del estado. de la demodiversidad. parecen señalar potencialidades innovadoras en el concepto de constitución y en el principio de supremacía constitucional.

La analogía con el lugar que existe por sí mismo y que es el motor primero de todo. aplicando taxonomías piramidales y jerárquicas. Fue y es funcional entonces a un estado moderno/colonial monocultural y relativamente inconsistente con el carácter complejo y pluralista de nuestras sociedades. . que sólo puede ser autolimitación del estado. sindicado.174 La constitución horizontal. de ahora en más como alteridad. Esta concepción que fue importada y devino hegemónica durante el siglo XX en las academias de derecho de las naciones latinoamericanas. Se ubica. la expresión y garantía de la Idea. Resulta evidente que detrás de todo el esfuerzo de depuración metódica de Kelsen los supuestos básicos subyacentes de la teoría general del estado y de la dogmática del derecho público germánicos. entre muchos otros. de lo objetivo y de lo permanente. porque el estado es el fundamento de todo el espacio público e incluso del propio derecho que lo rige y que es producto de su autolimitación. siguen presentes y con ellos evidente afinidad electiva por analogía con la teología política occidental del estado. en el que su carácter imperativo se hipertrofia como estructura sobre impuesta a las formaciones sociales abigarradas de Nuestra América. en los campos sociojurídicos de nuestra región. originando la larga cadena del ser. de minusvaloración. Por lo tanto. jurídicamente. En este sentido aparece aquí el residuo de una cosmovisión teológico política que han señalado Johan Galtung (1999) y Carlos del Cabo Martin (2010). lo fragmentario y lo temporal. jerarquización y coactividad en nuestro medio. pero ella no es producida por ninguna. el estado es la única fuente posible del derecho. acentuó sus rasgos de imperativismo. Se va a entender desde Hegel que el estado es una entidad que existe por sí misma y que trasciende a la sociedad a la que determina. No se trata simplemente de la delimitación entre ‘nosotros’ y lo ‘otro’ sino que conlleva significativas acciones inferiorizantes. en la cúspide a un ‘nosotros’ productor de la sub-ontologización de lo subalterno” (Borsani. ciertamente. Es la expresión del Espíritu o Idea y por lo tanto. la situación que explica la filósofa del Comahue María Eugenia Borsani: “…es precisamente ese espacio de ajenidad colonial el que ubica a lo propio en condición de lo ‘otro’. que en su concepción de la grundnorm construye una argumentación análoga a la que utilizaba la escolástica para demostrar la existencia de Dios: todo lo que es tiene que tener una causa que le dé existencia y como no puede admitirse un retorno al infinito de causalidades es necesario llegar a una causa primera que existe pero es incausada. en tanto que marco cultural del que el jurista vienés no pudo purificarse. sino sólo de momentos en la vida o actuación del mismo. La visión racionalista escalonada del derecho como jerarquía de niveles normativos tiene una clara reminiscencia de la construcción teológica del orden celestial y llega incluso a Kelsen. es evidente. y su conceptualización teórica abstracta vía la teoría general del estado y la iuspublicística. como la constitución hipotética que es fundamento de validez de todas las demás normas. No cabe hablar por lo tanto de división de poderes. frente a lo subjetivo. bajo la excusa de la pureza y objetividad requeridas en el tratamiento científico del orden jurídico positivo. Se produce. Teoría constitucional y giro decolonial de estado”.

en Bolivia y Ecuador. Sin embargo y pese a esta realidad. La contracara son los privilegios y la impunidad de la primera que tiene derechos cuando los requiere pero también capacidad de evadir obligaciones. De ahí la negación del pluralismo jurídico existente y la reducción de las plurales subjetividades a la mismidad de la subjetividad jurídica moderna/colonial entendida como titularidad de derechos subjetivos o ciudadanía nacional. Este tribunal de composición electiva y pluralista. sino de la incompletud de las culturas cerradas en sí mismas y de la posibilidad de refuerzo mutuo entre dichas tópicas para promover la dignidad humana.Conclusión 175 2011). gobiernos de facto y fuertes asimetrías en su vinculación con la desigualdad fáctica existente: sobreciudadanía y subciudadanía dialécticamente articuladas. debe interpretar el texto constitucional aplicando los derechos humanos de acuerdo con tópicas y principios de dignidad humana diversas. Una idea de supremacía constitucional diversa. Los modelos constitucionales adoptados con instituciones y derechos demoliberales tienen entonces históricamente relativa ineficacia. para su aplicación en situaciones concretas. la colonialidad del saber teórico constitucional ha supuesto generalmente que el modelo del estado de derecho no se realiza por el subdesarrollo o las carencias de cultura cívica de las sociedades latinoamericanas. La supremacía estaría dada por ser la constitución núcleo de sentido que coordina una pluralidad de saberes y prácticas jurídicas culturalmente enraizadas. de parte del nuevo Tribunal Constitucional Plurinacional boliviano. el nuevo constitucionalismo parece proponer. un cambio en los términos de la discusión. una hermenéutica “pluritópica” . De la misma manera. en ese entendimiento la idea de validez sustancial del constitucionalismo tradicional se mantiene. la débil experiencia popular de tener derechos y la fuerte experiencia de la omnipresencia de los deberes y el rostro coactivo del estado moderno/colonial latinoamericano. En el contexto latinoamericano se acentúan las reflexiones que hiciera oportunamente Gustavo Zagrebelsky. acerca del cambio en la naturaleza de la constitución. la supremacía constitucional estaría dada por establecer formas de coordinación y de reconocimiento de una pluralidad de derechos coexistentes. Pero vistos el carácter complejo y pluralista de las sociedades de nuestra región. en el sentido de que el pluralismo societal. como sostiene Neves. por ejemplo. partiendo no de la superioridad epistémica a priori de una de esas visiones de la dignidad humana en pugna. la Asamblea Legislativa Plurinacional. reconduciéndolas a una unidad compleja de actuación del estado. dirigiéndose a la última el carácter obligante y coactivo de la juridicidad estatal. deberá dictar leyes que surjan de ese proceso pluritópico tramado en valores y principios plurales para constituir unas leyes formales que en realidad expresen un contenido de interlegalidad cultural. estados de excepción. más que relaciones de derivación lógica. sufren interrupciones. al resolver casos judiciales difíciles que se dan en litigios donde concurren el derecho occidental y los valores y pretensiones de otras culturas. la presencia de una diversidad de grupos so- . pero los significados constitucionales exigen. de ahí. De esta forma.

2006:330). En ese sentido. articulación pluralista de grupos microsociales…. las soluciones que propone para reconocer y coordinar derechos plurales impregnan cada una de las prácticas y situaciones constitucionales. Por supuesto que este habitar es conflictivo. está presente en la mente de cada individuo” (Morin. La crítica del derecho dirigida hacia el constitucionalismo. en el sentido fuerte de la diferencia colonial). explicita y agrega publicidad y reflexividad a ese funcionamiento “holográmico” de la constitución como núcleo de sentido en cada situación. sujeto a interpretaciones y a intentos de apropiación y resignificación. 1995: 13/14). El establecimiento expreso como principio constitucional del pluralismo en todas sus dimensiones. ella cumple una función mediadora que complejiza la relación totalidad-situación. Si en la teoría la constitución permanece vertical y principiológica. sino que el todo está inscrito en cierta forma en la parte. Esta idea de constitución horizontal como núcleo de sentido que intenta dar significado. coordinar y reconocer una pluralidad de prácticas socio culturales. la célula contiene en si la totalidad de la información genética. (y desde nuestro contexto nosotros agregamos experiencias y cosmovisiones. núcleo de sentido abierto de una serie de pluralidades normativas y cosmovisiones. proyectos diferentes. Al mismo tiempo. demuestra así que la circularidad del orden jurídico y la horizontalidad de la constitución corresponden a la realidad de la vida social. El principio holográmico significa que no sólo la parte está en un todo. En ese entendimiento. por mediación de su cultura. y pasa a ser núcleo de referencia para la interpretación y aplicación de las otras normas del derecho positivo. puede también ser comprendida si echamos mano a la idea de Morin sobre el holograma: “Un holograma es una imagen en la que cada punto contiene la casi totalidad de la información sobre el objeto representado.176 La constitución horizontal. pueblos y nacionalidades–. la constitución es horizontal. No es superior y externa a las prácticas. problematizando la apropiación del mismo. normas o casos. sino como centro sobre el que todo debe converger…” (Zagrebelsky. ideologías. situaciones. la constitución deja de ser analítica. vertical y principiológica. Se ubica en los intersticios de epistemologías de frontera. ella las habita dándoles sentido e integrándolas de una forma u otra. “asignan a la constitución no la tarea de establecer un proyecto predeterminado de vida en común. en la práctica ella permanece en un plano horizontal como núcleo de referencia para la acción política a través del derecho” (Coelho. lo que en principio permite la clonación. “…ya no puede pensarse en la constitución como centro del que todo derivaba por irradiación a través de la soberanía del estado en que se apoyaba. –y las transferencias de poder jurídico político institucionalizado que ese reconocimiento supone en la titularidad de derechos y en las competencias políticas de las comunidades originarias. la sociedad en tanto que todo. De esta forma. más que estar en el vértice de una pirámide. 2003:334). Teoría constitucional y giro decolonial ciales con intereses. La imagen alternativa que propone Luiz Fernando Coelho nos viene resultando sumamente sugerente: “Coherentemente con el verdadero carácter de la sociedad. sino la de realizar las condiciones de posibilidad de la misma”. . Si aplicamos analógicamente el principio “holográmico” a la constitución.

un carácter pedagógico crítico ya que ponen un marco para la práctica hermenéutica pluritópica que articula el derecho con las narratividades culturales plurales y desplaza la interpretación constitucional tradicional a la colonialidad del comprender (Mignolo. la diferencia está dada por un proceso constituyente donde esos grupos y sus cosmovisiones hasta ahora excluidas. discutibles y abiertas reflexiones. Aquí. el pluralismo sociocultural que incide en nuevas formas de estado pluriculturales y comunitarias receptoras de valores morales originarios de nuestras cosmovisiones junto a las clásicas de la igualdad y libertad constitucionales. nuevos sistemas de derechos subjetivos y colectivos con énfasis en las condiciones materiales y culturales que permiten un buen vivir. la demodiversidad dada por plurales y exigentes maneras de construir consenso y legitimación que muestran formas de democracia comunitaria culturalmente arraigadas más allá de las formas representativas y participativas receptadas del Norte. carencias o subdesarrollo del contexto sociocultural para cumplir las premisas abstractas del modelo. de los procesos de democratización y cambio social que innovan y abren el estado constitucional al pluralismo sociocultural surge una nueva agenda mucho más estimulante. Todas estas innovaciones pueden ser comprendidas desde la crítica del constitucionalismo moderno/colonial regional a partir de la constitución como derecho que. innovación institucional y un nuevo igualitarismo social. De la confluencia entre el canon dominante a la hora de analizar los procesos de democratización y el modelo demoliberal constitucional de estado de derecho adoptado resultaba una agenda centrada en la inadecuación. En cambio ahora. como condición material en tanto hábitat. sensibles a la autoidentificación cultural de personas y grupos. las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador tienen. en los marcos temáticos y espaciales de este texto de pretensión introductoria. 2010). siempre culturalmente mediada. apenas hemos empezado a explorar la nueva agenda del estado constitucional postliberal: los procesos de democratización que procuran consenso exigente. de los pueblos como sujetos colectivos soberanos. silenciadas e ignoradas han cobrado un protagonismo que abre sin duda un nuevo marco de discusión en la teoría social y constitucional de nuestra región.Conclusión 177 descentra los presupuestos culturales y teóricos del constitucionalismo decimonónico moderno/colonial y de los actores sociales que a su sombra se han amparado para mantener los privilegios de su sobreciudadanía. como vimos. Y es que entre los procesos de “constitucionalización simbólica” que hemos explicado más arriba y los nuevos textos constitucionales de Bolivia y Ecuador que están inspirando estas provisorias. En ese sentido. salud en sentido amplio y alimentación. nuevas formas de plantear las relaciones entre personas-sociedad-naturaleza a partir de un imaginario ambiental bio socio diverso que pone en primera línea de análisis el eje estratégico del patrimonio natural de nuestras naciones. que significa al menos potencialmente un paso adelante en originalidad y consistencia del constitucionalismo regional. (frente a la denominación mercantil de “recursos naturales”). por ser .

los derechos humanos y el desarrollo a partir de la búsqueda de relaciones más orgánicas y consistentes entre estado constitucional y sociedades que. Teoría constitucional y giro decolonial expresión de la voluntad de convivencia consensual y factible. ecológico supone que ella está en el centro de un conjunto de reenvíos. Esa metanarración es la de la refundación del estado y la construcción del estado plurinacional comunitario en el marco de proyectos.178 La constitución horizontal. el principio material ético político de liberación de la producción. para ser tales deben. habita. aunque a primera vista de alguien acostumbrado a la uniforme monotonía monológica del estado y el derecho modernos/ coloniales resulte paradójico. su extremo occidente. o al menos empezar a plantear una nueva agenda del constitucionalismo latinoamericano. Tal vez. el principio consensual exigente democrático deliberativo y el principio de factibilidad a través de la dimensión programática. jurídico. regional. organizativa y funcional de la arquitectura constitucional. la constitución horizontal. a las que articula entretejiendo narrativamente y a las que en una cierta manera. es decir: normas regla y normas principio. Es lo que hemos denominado con Luiz Fernando Coelho. proyectan fecundamente más allá de los procesos de Bolivia y Ecuador a la región entera para repensar el canon occidental de la democracia. La constitución se pone en el centro de una serie de reenvíos entre saberes e historias construyendo una metanarrativa que anuda las narraciones plurales de distintas experiencias y subjetividades. la constitución así entendida. identidades. Su legitimidad y la validez de los derechos y normatividades plurales que articula. pueda ser el hilo de Ariadna que nos permita encontrar y encontrarnos en sendas liberadoras al interior del laberinto de la complejidad social de nuestra región. no ocupa el vértice en una hipotética pirámide. empezar a cambiar los términos de la discusión. que se asumen como descolonizadores. reproducción y desarrollo de la vida. cultural. político. No obstante ello. la constitución así entendida. estará dada por la coherencia que el proceso sociopolítico pueda conferirle a dicha narrativa. El reconocimiento del hecho del pluralismo nacional. que muestran una agenda original del nuevo constitucionalismo. en nuestro caso. subsume analógicamente en su material normativo. y esto se verificará o se falsará en las prácticas constitucionales que están comenzando en Ecuador y Bolivia. abrirse a una pluralidad de perspectivas de los sujetos subalternizados que afirman su diferencia desde los márgenes del sistema mundo moderno/ colonial. Estas innovaciones. normatividades. de una ecología de saberes. .

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