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Colecciones El Comercio

A18. el comercio

posdata
nancy chappell

José Miguel Calderón
Director de TAE Perú

Nací hace 41 años en
Miraflores. Estudié
Psicología Clínica en la
Pontificia Universidad
Católica del Perú e hice
un doctorado en Terapia
de Artes Expresivas en el
European Graduate School
de Suiza. En el 2004 fundé
junto a mi esposa TAE
Perú. Tengo dos hijos, de
8 y 5 años. En mis tiempos
libres me gusta leer y
danzar, además de correr,
es mi deporte favorito. Me
considero un apasionado
en todo lo que hago, creo
que es la mejor forma para
alcanzar tus objetivos. Debo
reconocer que algunas
veces soy un poco terco.

“La TAE ayuda a que las
personas se expresen con
todos sus recursos”
renzo giner vásquez

José Miguel encontró en la poesía
un medio para expresarse. En el
2004 fundó TAE Perú y tres años
después ayudó a los niños y jóvenes que sobrevivieron al devastador terremoto de Ica. Para su
próximo trabajo promete tener al
Perú como paciente de sus terapias.

P

inturas, lienzos, instrumentos musicales, pinceles y enormes sillones
multicolores inundan las
habitaciones de TAE Perú. José Miguel Calderón, director
de la organización, nos cuenta un
poco más sobre esta disciplina.
— ¿En qué consiste la terapia de artes expresivas (TAE)?
La TAE es una disciplina que integra
diferentes modalidades artísticas
como la música, las artes plásticas, el
movimiento y el teatro. Es una propuesta de terapia y de transformación; es decir, se busca que las personas con las que se trabaje tengan
un espacio de expresión y creación

para que, a través de su capacidad
de responder creativamente, vayan
afrontando las dificultades. Todos
tenemos el potencial de responder
creativamente al dolor, al sufrimiento o a una dificultad.
— ¿Se aplica solo a nivel personal?
Se trabaja a nivel personal, grupal o
comunitario, sin importar edades.
— ¿Es una buena opción para quien
no quiere ir a una terapia común?
No es mejor o peor que otras, es diferente. Ayuda a que las personas
puedan expresarse con todos sus recursos, no solo con la palabra. El movimiento, el cuerpo, la voz; es una
visión integral, no te encasilla como
pasaría con el típico discurso racional. Muchos se sorprenden porque
no saben que tienen ciertas capacidades, eso les permite conectarse
con aspectos que normalmente no
utilizan por enfocarse en lo racional.
— ¿Cómo sabes qué terapia es la
mejor para un nuevo paciente?
Como en cualquier tipo de terapia se
evalúa al paciente, hay un proceso
de diagnóstico en el que se reconocen sus recursos, sus fortalezas y sus

En el 2007, junto a Save
The Children, fuimos a
Ica. Me encantó ver a dos
organizaciones, de niños y
jóvenes, que hacían frente
a la difícil situación [...] Fue
muy esperanzador”.

Me imagino al Perú como
un cliente. Tenemos
muchos recursos que no
estamos aprovechando
para el desarrollo del país”.

desafíos. Luego de eso, hay un proceso de sensibilización, antes de que
la persona haga arte se realizan juegos que la ayudan a crear sin darse
cuenta. Es un espacio de creación.
Finalmente, se hace un análisis de
lo que ha sucedido, de lo que pasó
en la experiencia artística creativa.
Así llegamos a la cosecha, o sea, de
lo que viví en la experiencia artística qué me ayuda con mi problema o
dificultad.
— Es una terapia que puede ser aplicada a todas las edades. ¿Cuántas
diferencias hay en esos públicos?
Varía mucho. Con los niños vas de
frente a jugar, no conversas mucho.
A ellos les puede gustar mucho más
un juego que otro, por la edad son rebeldes y ahora disfrutan más de las
nuevas tecnologías, entonces utilizamos herramientas como videos
hechos por ellos mismos. Con los
adultos depende un poco más de la
problemática.
— Muchas veces dicen que los adultos se hacen problemas por cualquier cosa. ¿Qué tan cierto es eso?
[Risas] Claro, los adultos se avergüenzan por cualquier cosa. Las
estructuras de personalidad de los
niños no están tan rígidas, son más
moldeables y tienen más recursos
para enfrentar situaciones específicas. Los jóvenes tienen toda la
energía contestataria, las ganas de
cambiar las cosas. En cuanto a los
adultos, a grandes rasgos, ya hay
una estructura definida en su personalidad, por eso les cuesta más
cambiar.
— ¿Qué caso te sorprendió más?
Se me viene a la mente el trabajo
que hicimos luego del terremoto
en Ica, en el 2007. Junto a Save The
Children fuimos a Ica y me encantó ver a dos organizaciones, una de
niños y otra de jóvenes, que hacían
frente a la difícil situación. Ellos
mismos se habían organizado.
Crearon grupos de teatro callejero
y buscaban sensibilizar a la población sobre la forma en la que debían
responder a las dificultades luego
del terremoto. Me gustó trabajar
junto a ellos porque fortalecimos
su trabajo y les dimos un espacio.
No hay que olvidar que esos niños y
jóvenes también habían vivido ese
trauma; pese a eso, ayudaban al
resto. Fue muy esperanzador.
— ¿Cómo decides especializarte en
la terapia de artes expresivas?
Lo mío viene desde la narrativa. De
chico encontré en la poesía un espacio en el que podía expresar cosas
que no me atrevía a hacer de otra
forma. Era un chico tranquilo, inhibido y de perfil bajo que encontraba
en la literatura una posibilidad de
cambiar mi realidad.
— Si pudieras dar una terapia a
cualquier persona, ¿a quién sería?
Creo que mi respuesta será un poco
abstracta. Me imagino al Perú como un paciente. Tenemos muchos
recursos que llamo imaginería peruana. Los mitos, las tradiciones
o las composiciones; son recursos
que no estamos aprovechando para
el desarrollo del país. Los aprovechamos como turismo, pero también se pueden usar para el desarrollo humano, del país, de nuestra
identidad.

lunes 23 de febrero del 2015

marco aurelio
denegri

Las partículas
y la magia
“Según la magia, las cosas que han estado en
contacto, nunca dejan de estarlo, aunque de
hecho ya no lo estén.”

E

n física se dice partícula elemental de la que no puede descomponerse en otras más simples.
El electrón, por ejemplo, es una
partícula elemental.
Pues bien: el libro de Jesús Mosterín,
Crisis de los Paradigmas del Siglo XX, reúne
una serie de conferencias que Mosterín
dio entre nosotros hace algunos años y que
contaron con la participación de distinguidos panelistas. Uno de ellos, el científico
peruano Modesto Montoya, dice en una de
sus intervenciones lo siguiente:
“Creo que es fundamental, en la física de
partículas y en la mecánica cuántica, en particular, el concepto de la no-separabilidad
de las partículas. Se demuestra experimentalmente que dos partículas que han estado
unidas, si en algún momento se separan,
nunca perderán la comunicación instantánea a una velocidad mayor que la velocidad
de la luz.”
Esta no-separabilidad de las partículas
acaso sea demostrativa de la validez de uno
de los principios de la magia. En efecto, según la magia, las cosas que han estado en
contacto, nunca dejan de estarlo, aunque
de hecho ya no lo estén. Si yo me corto el pelo, o si me corto las uñas, o el pelo y las uñas,
juntamente, entonces, tanto el pelo cuanto
las uñas, dejan de estar en contacto con mi
cuerpo, ya no forman parte de él. Sin embargo, de acuerdo con la magia, el pelo y las
uñas, aunque hayan sido cortados y desprendidos del cuerpo, siguen estando en
contacto con él.
fetichismo

El término fetiche nos viene del
portugués a través del francés, y
en portugués significa ‘embrujo’,
‘hechizo’, ‘encantamiento’.

Aquí estamos ante una no-separabilidad
mágica, que yo no me atrevería a decir que
equivale a la no-separabilidad de la mecánica cuántica, pero se parecen.
El mago recoge las uñas y el mechón
de pelos y practica con ellos las ceremonias correspondientes y recita los conjuros, aplicando otro de los principios de
la magia, que también es el principio del
fetichismo sexual, o sea el de la parte por
el todo.
El fetichista que acaricia, en el recogimiento de su alcoba, a solas, deleitándose, un mechón de su amada, o el calzón de
ella, lo que en realidad está haciendo es
acariciar a su amada, porque ni el mechón
ni el calzón se han desvinculado realmente de ella. Así lo establece la magia y el fetichista lo cree a pie juntillas y lo siente hondamente.
No hay que olvidar que el término fetiche
nos viene del portugués a través del francés, y en portugués significa ‘embrujo’, ‘hechizo’, ‘encantamiento’.