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Más que una confesión, es una

declaración de cómo pude dominar a
una magnífica, exuberante y
malcriada chiquilla. Sé que quizá
suene a fantasía, pero lo cierto es que
me jacto de haber vivido (Julio del
2002), esa singular experiencia.
Todo comenzó una tarde de
domingo, me encontraba en el
estacionamiento de una plaza
comercial. Había ido al centro de
revelado de fotos y para matar la
hora de espera, en que estarían las
fotos, me fui al estacionamiento en
donde había dejado el carro, a matar
el tiempo.

Pensaba en la inmortalidad del
cangrejo cuando vi pasar a una chava
con un apretado pantalón entallado
oscilando sus redondas nalgas; la vi
pasar frente a mí acompañada de un
niño, que supuse era su hermanito.
Pasó frente a mi auto y la vi alejarse
bamboleando su rico par de melones
que tiene por tetas, que danzaban al
ella caminar.
«¡Qué buenota estás hija de la
verga!»-, me dije al verla.
Caminó entro los carros y se detuvo
en un teléfono público, hurgó entre
sus bolsillos y extrajo una tarjeta
telefónica. De inmediato me fui tras

ella, me acerqué cautelosamente,
como fingiendo esperar mi turno
para hablar. Ella hablaba con
alguien, y mientras, el chiquillo se
había ido a mirar a la sala de juegos
infantiles que se encuentra anexa al
conjunto comercial. Mientras esta
chica hablaba, se empinó de tal
forma que apoyó los brazos en la
caseta telefónica y su redondo
trasero quedó apuntando a mi
hinchada verga.
«Las mamadotas que te daría
ese rico culo hija de la chingada
si te tuviera en mi cama. Te
mamaría la cuca hasta hacerte
derramar en mi boca. Te

empinaría para abrirte tus putas
nalgotas y te clavaría los dedos
en ese rico culote que tienes de
golfa. Lentamente te jalaría los
vellos del pubis hasta hacerte
retorcer de placer. Estás hecha
una verdadera puta hija de la
chingada»Como adivinando mis pensamientos,
la chica volteó y me miró de reojo.
Con un gesto de fastidio, recompuso
su postura y se irguió para no causar
más calentura a mi paradísima
tranca. Pero a los pocos minutos,
volvió a quedarse igual, empinadita y
sin recato, creo que enfrascada en su
conversación.

«¡Pero que culo te cargas perra!
Me dan ganas de nalguearte una
y otra vez, puta. Que clase de
nalgas te cargas hija de la verga.
¡Y que clase de pechuga tienes
cabrona!… Mira nada más lo
que te espera hija de tu reputa
madre»-, y me sobé la verga por
encima del pantalón. Ella ni
cuenta se daba.
Poco a poco fui acercando el bulto
de mi tranca a su trasero, obvio, en
un momento ella se echó para atrás,
prendida a los ademanes que hacía al
hablar, como queriendo ilustrar algo
de lo que decía a través del teléfono.
Al sentir el piquete de verga que le di

en las nalgas, de inmediato
recompuso su figura y me volteó a
ver con una mirada que quería
pulverizarme.
Oiga, allá hay otro teléfono-,
me dijo tapando la bocina para
no ser escuchada.
Sí, pero no sirve-, le dije.
Ay, pues busque otro ¿no?Tárdese lo que guste que yo
espero-, agregué.
Idiota… -, la oí murmurar en
voz baja mientras le decía a la
persona que le hablaba por
teléfono: -"Luego te llamo"-

Colgó y caminó a buscar al niño, no
dejé de admirar esas ricas nalgotas
que me imaginé estar saboreando
con ricas mordiditas. Ella volteó a
verme y pude leer en sus labios
"Baboso", pero no dejó de bambolear
las nalgas a cada paso que daba.
Como mi intención no era hacer
ninguna llamada, hice que hablaba e
inmediatamente colgué. Volví a mi
carro y me recosté, aún faltaba
tiempo para recibir mis fotos. Así
que me imaginé teniéndola en mi
cama, la forma cómo me la cogería
hasta por las orejas. Me sobé la verga
por encima del pantalón y la tenía
paradísima y con ganas de clavarse

en un caliente agujero, sobre todo,
entre las nalgas de la putona que
había visto en el teléfono.
Me enderecé en el asiento y volví a
mirar al teléfono, seguía sólo. Me
recosté otra vez y me imaginé
empujándola al interior de mi casa.
Me imaginé que la sometía ya en el
interior e inmediatamente la tomé del
pelo y me encaré con ella. Según yo,
le decía:
Hoy vas a saber quién es tu
padrote hija de la vergaPor favor, no me hagas nadaDe rodillas perra-

Me la imaginé levantando el rostro y
atrayéndola del cabello para
restregarle todo el bulto de la verga
en la cara, mientras ella me agarraba
de las piernas.
«-Uf, me la pusiste bien parada
cabrona-»
Volví la vista al teléfono y di un
brinco al volver a verla otra vez, de
inmediato me desplacé hasta ahí, y
volví a pararme atrás de ella, como si
esperara mi turno para llamar.
Enfrascada en su conversación y
haciendo mil ademanes mientras
hablaba, ni siquiera se percató de mí.
Me recreaba la vista en ese redondo

culo y me lo imaginaba bien pegado
a la verga cuando yo la tuviera
enculada. No sé si alguien más le ha
pasado, pero no me pude resistir a
tocar suavemente la superficie de
esas redondas nalgas, lo hice
mirando para todos lados y al ver
que ese era el momento propicio,
extendí la mano y sin pensarlo dos
veces abarqué toda esa redonda
nalga y la apreté; ella se encontraba
ensimismada en su plática, pero al
sentir el apretón que le di en la nalga,
brincó como impulsada por un
resorte.
¡Oiga! ¿Qué le pasa?-

Perdóneme, me imaginé que era
otra persona… IdiotaDe inmediato colgó el auricular, se
dio la vuelta y casi me fulmina con la
mirada, ahora me parecía más
redondo ese rico trasero que me
había hechizado, salió disparada
hacía el chiquillo que atónito no
comprendió del por qué del jalón que
le propinaba la guapa hembra; casi lo
arrastró llevándoselo a toda prisa. Ya
no tenía caso fingir, ¿para qué? Si no
tenía necesidad de llamar. Pero me
dije «Algún día caerás, puta»

Volví al siguiente sábado al mismo
lugar, pero no la vi. También lo hice,
el domingo, y aunque estuve desde
las diez de la mañana hasta después
de las tres de la tarde, no la vi.
Caminé por los pasillos, entré al
centro comercial, comí en uno de los
restaurantes de ahí, pero no tuve
suerte. Después de dos fines de
semana seguidos que anduve por ahí,
la vi dar la vuelta y de inmediato me
fui tras ella. Estaba parada junto a
otras personas preguntando por el
precio de una chuchería. Supuse que
era su mami, la señora que la
acompañaba por ser igual de buenota
que ella.

Me paré por ahí y distraídamente
veía los acontecimientos. Tal vez la
mirada fija con que la veía, hizo que
volteara a verme, sin prestar
demasiada importancia al hecho que
la estuviera viendo, volvió a lo suyo;
pero como si recordara lo que había
pasado, volvió a mirarme con más
detenimiento y sus ojos la delataron
al imprimir un duro gesto a su
mirada que de inmediato pensé que
me reconoció.
Salió de ahí llevándose lo que había
comprado en una bolsa y se marchó,
no quise seguirla por no incomodar
más la situación. Pero me quedó muy

en claro que sin duda vivía cerca de
ahí.
Pasaron más de dos fines de semanas
sin que volviera, no fue hasta que
tuve la necesidad de comprar algo en
ese centro comercial que volví a ir.
Cuando llegué al parking y me
estacioné, estaba granizando; muy
intensa la lluvia que no se antojaba
mojarse; cuando escampó un poco,
salí corriendo y entré a comprar lo
que necesitaba. Mientras mataba el
tiempo, esperando que volviera a
escampar y poder volver al coche,
recorrí los pasillos viendo los
aparadores.

De pronto la vi, estaba recargada
junto a una vitrina de cristal y traía el
pelo mojado, creo que mataba el
tiempo y esperaba a que terminara de
llover. Me acerqué contemplando su
rico trasero y sus tetonas que me
tenían hipnotizado.
Hola...
Silencio.
Hola, ¿me disculpas por lo del
otro día?Hizo como una mueca de fastidio,
pero siguió ahí...
Sé que no estuvo bien, pero me
recordaste a una persona que

conocí hace tiempo y quizá fue
un impulso involuntario que me
obligó hacer lo que hice; de
ninguna manera quiero
molestarte, más bien invitarte
un café mientras para de
llover...
No hay necesidad del café, con
que no me lo vuelvas hacer
basta...
Pero aún así, me gustaría mucho
invitarte...
¿Y en dónde?...
Aquí mismo, ven...

Caminamos y en poco tiempo
estábamos sentados ante dos tazas
humeantes de café. No dejaba de
verla, pero ella miraba al exterior,
como si en cada gota quisiera
disolver ese forzoso momento que
vivía. Al principio no hablaba, y me
concreté a disfrutar de su presencia
mientras ella estaba ausente. Poco a
poco sus palabras fueron fluyendo,
empezamos por hablar de su escuela,
de sus amigos y de su familia; en
algún momento la tomé de las manos
y se las apreté para que sintiera mi
calor porque las tenía frías. Incluso
le di mi número de teléfono y ella me

dio el de su celular. Habíamos roto el
hielo de la indiferencia…
Sabes... -, me dijo. –Creo que
mi mamá tiene razón, me dijo
que en parte yo tenía la culpa de
que me hayas picado el trasero
con tu bulto, porque dice que
visto muy descarada, que
parezco una puta por mi manera
tan cachonda de vestir... Yo no
lo creo, se trata más bien de
hombres libidinosos que no
pierden la oportunidad de hacer
de las suyas en cuanto pueden...

Tenía una forma sexy de decir las
cosas y no dejaba de ver su coqueta
sonrisa y las ganas que tenía de
morderle los cachetes…
Tienes razón, pero creo que tu
mami conoce más a la gente y
creo que también tiene la
razón...
Ah..., me estás llamando puta...
No, más bien estoy de acuerdo
que vistes muy sexy y que por
ello habemos gente que no nos
podemos resistir...
Pero, ¿qué tengo de sexy?-

Todo, la manera como te
inclinas, cómo paras las
nalgas...
Eso le molestó, porque
inmediatamente se puso de pie y
gritó:
Eres un degenerado, y por favor
no me molestes más...
La gente volteó a vernos y ella se
alejó de inmediato, no lo esperé dos
veces y la seguí.
Discúlpame, no pensé en
ofenderte, ¿ok?Por favor, déjame en paz...

No creí que te molestaras con lo
que dije...
Pero, ¿es que no me explico o
no me entiendes?Está bien, déjame llevarte a tu
casa...
No quiero que ni te me
acerques, ¿ok?Permíteme darte un raid...
Déjame en paz… Lo dijo de una forma tan autoritaria
que me encendí, de inmediato la
catalogué como una niña malcriada y
fresa, aún la seguí por los pasillos
hasta la salida que da a la calle, ahí

se detuvo por causa de la lluvia y me
siguió ignorando. Me salió lo macho
y me acerqué a ella con el fin de
domarla de la forma más humillante.
La tomé del pelo y atraje con fuerza
su cara hacía mí:
Ahora vas a saber quien manda
hija de la chingadaDe inmediato su actitud cambió a
una forma dócil y ahí la tuve
humillada. Pero no cedí.
Suéltame por favor… Quieta cabrona, a cualquier
movimiento que hagas te parto
tu madre…

De inmediato me vino a la mente
llevármela al carro, así que la jalé del
pelo y me enfrenté a ella. La así con
fuerza y con decisión le estampé un
par de bofetadas tan sonoras que me
dolió la mano, la muy puta ni
siquiera lloriqueó como yo me
esperaba, sino que irguió el busto y
me retó con la mirada. Pa’ mis
pulgas… De inmediato le dije:
Escúchame bien hija de tu puta
madre, hoy vas a saber quien
será tu padrote perraNo me hagas daño por favor¡Ah!, ¿todavía te atreves a pedir
clemencia puta?

No me llames puta…
No me aguanté más y le di otro par
de bofetadas, ella inclinó el rostro y
todo el cabello le cubrió la cara;
poco a poco la fue levantando y
cuando la tuve mirándome me
acerqué y le mordí el cachete
adolorido.
¿Qué eres entonces hija de la
chingada?Se mantuvo en silencio y apretaba la
mandíbula como queriendo contener
su ira.
¿Te pregunté hija de la verga
que eres?-, y le di otro

cachetada, tan fuerte como la de
antes.
No soy puta-, me dijo.
Está bien golfa, te lo volveré a
preguntar y tienes que aceptar
que no eres más que una vulgar
puta, una perra en brama
esperando que se la monten, ¿o
no hija de tu reputa madre?Era increíble la forma tan sumisa de
comportarse, pude haber escapado y
no lo hizo, o quizá gritar, pero me di
cuenta que esa perra le gustaba lo
que le hacía. Esperé unos segundos y
se mantenía cabizbaja. No esperé
más y la volví a tomar del pelo con

fuerza, la volví a sacudir con dos
buenas cachetadas, pero la putona
hembra no chillaba.
Esta bien, soy bien puta y me
encanta la verga… Así está mejor cabronaLa fui conduciendo y quizá tuve
suerte, porque por la lluvia, aquello
parecía un lugar olvidado, excepto
por los empleados de algunas tiendas
que estaban encogidos por el mal
estado del tiempo. Salimos al
parqueo y de inmediato la acomodé a
mi lado. Otra vez la volví a encarar,
la atraje hacía mí y le mordí la
barbilla.

Quiero que te quedes calladita o
de lo contrario te parto tu
madre. ¿Está claro?Ella no contestó:
Te estoy hablando hija de tu
puta madreSi-, dijo entre dientes.
Salimos del parking y empecé a dar
vueltas, no encontraba algún lugar
apropiado, pues todos me parecían
demasiado vigilados. Ella se
mantenía aún desafiante, como una
yegua cerrera, pero dentro de mí,
esperaba ese momento de poderla
domar. De verdad que me la
imaginaba como una auténtica

yegua, por lo parado de sus pompas
que se me hacían las mejores ancas
que me iba a coger.
Deambulábamos en el auto de aquí
para allá hasta que descubrí un
callejón. No era el lugar perfecto,
pero si el mejor en ese momento. Me
estacioné, pero no apagué el
limpiaparabrisas, ya que deseaba
poder ver quien se acercaba, si es
que esto sucedía, bajé un poco el
vidrio de las ventanillas y acomodé
los asientos para permitir las
maniobras. Me le quedé viendo y
ella seguía en su indiferencia y su
mutismo, así que la observé, la jalé

del cabello hasta hacerla que quedara
acostada en mis piernas.
Ve acá putaLa acomodé bocabajo y sin soltarla
del pelo le restregué toda la cara en
el bulto de mi verga y le hundí el
rostro en mi entrepierna. Ella
respiraba agitadamente, pero no
sollozaba, y a mí, más morbo me
daba. Recorrí con mis manos el
redondo trasero y justo en la
entrepierna, la humedad era patente,
no supe si era por causa de la lluvia o
por sus jugos vaginales. Me
entretenía apretando sus nalgotas y
de pronto sentí una mordidita en la

verga por encima del pantalón; así
que con mayor ahínco seguí
apretando su rico trasero.
Las mordidas fueron más continuas e
intensas, y yo de plano la nalgueaba
a todo placer. Ella se agitaba
bocabajo, sin dejar de empinar las
nalgas y sentir como la estaba
manoseando.
Ya sabes lo que quiero putaNo sé, dime… ¿Cómo que no sabes hija de la
chingada?Es que nunca he mamado una
verga…

Bien que sabes hija de tu puta
madreNo sé, te lo aseguro…
Pues hoy vas aprender perra-, y
le di otra fuerte nalgada.
Se incorporó poco a poco y empezó
a bajarme el zíper, metió la mano en
mi bragueta y me sacó la verga. La
tenía súper dura y muy cabezona,
ella la siguió apretando con la mano
derecha y la vi empinarse más y con
la izquierda se desabrochó su propio
pantalón. Se bajó la cremallera y
volvió acomodarse. Entonces sí,
manitas pa’ que las quiero.

Fui bajando lentamente su pantalón y
poco a poco fue apareciendo su
pantaleta color blanca, engolosinado
metí la mano por debajo de la misma
y pude saborear a todo sabor las
amplias ancas de la puta que me
estaba mamando la verga.
Tímidamente se la acercó a los labios
y cuando sentí un lengüetazo en la
punta de mi pito, sentí un toque
eléctrico que hizo detenerme justo
antes de apretarle una nalga.
Le bajé el pantalón hasta las rodillas
y me di vuelo que ese rico culote. Le
hundí la pantaleta en medio de sus
pompas y la jalé para incrustársela
entre los labios de la cuca y las

nalgas. Ella dejó de mamar por un
instante, al tiempo que gemía, un
rico olor a néctar invadió el carro y
metí los dedos hasta su encharcada
papaya, ¡la muy puta se había
corrido!, otra serie más de nalgadas y
la volví a jalar del pelo.
Ya me cansé de tus mamadas,
así que quítate todo porque te la
voy a meterNunca lo he hecho, pero si tú
quieres…
No quise romperle el himen, así que
le dije:
Serás quinto, pero hoy tu culo
come verga-

No, por ahí no, me va a dolerLa jale del pelo y la hice arrodillar en
el piso del carro, ella se acomodó
entre mis piernas y me agarré la reata
para darle una serie de cachetadas
con la verga, ella sacaba la lengua,
pero la muy hija de su reputa madre,
intentaba atraparlos con sus labios.
La dejé que mamara verga otro rato
y le subí la playera, dejé escapar ese
par de chichotas que la muy zorra
ostenta con orgullo, la atraje de los
pezones hacía mí y la besé; ambos
sacábamos la lengua y buscábamos
ese delicioso beso de lujuria:

¿Qué tan caliente estas hija de
tu reputa madre?Mucho… Como nunca antes…
¿Y cuántas veces te has corrida,
puta?Dos veces…
¿Y si te hago esto cabrona?Le apreté los pezones con el índice y
el pulgar, se los retorcí ambos a la
vez y la jale tan fuerte como pude,
ella gimió y se contorsionó hasta
lograr otro orgasmo. La hija de la
verga estaba más caliente que un
fogón…

Jódemelos otra vez¿Otra vez puta?Por favor, otra vez…
El gemido que salió de su garganta
se pude haber escuchado, pero
gracias al chipiteo de la lluvia, nadie
se percató. La dejé por un momento
y ella volvió a mamar verga. Le
acaricié la cara con la verga y volví a
cachetearla con la misma.
Pélamela toda y vuélvela a
mamar¿Así…

Qué bien sabes perra, seguro
que lo aprendiste de la puta de
tu madre…
Ya no aguantaba, así que me pasé al
asiento del copiloto y para esto, ella
ya sólo traía la pantaleta, la playera
arremangada y con sus chichotas
afuera. La acomodé bocabajo y mi
intención era volver a nalguearla,
pero al ver ese culo enrojecido, opté
mejor por mordérselas. Ella a cada
mordida que le daba, pegaba un
gemidito de placer.
¿Te gusta golfa?Muérdemelas un poco más
fuerte-

Así perra…
Un poquito más…
La hija de la chingada era más
masoquista de lo que pensé, así que
levanté la mano tan alto como pude y
le estampé una sonora nalgada. Le
apreté la nalga adolorida y la volvía
a nalguear, sus jugos me manchaban
la pierna derecha y con ellos
aproveché para mojarme los dedos y
hundírselos en el culo. Al sentir el
contacto, ella se agitó y quiso
escapar, la volví a nalguear al tiempo
que la reprendía:
Si te mueves hija de la verga, te
parto tu madre-

Es que me duele…
Es que me duele-, la imité con
voz de burla. –Pues afloja el
culo hija de puta que quiero
dedearteAsí fue como me di gusto, pero ya
quería venirme. Y como ya la
nublada tarde hacía el ambiente más
oscuro. La senté de frente a mí y
sobre mi verga (sin metérsela), ella
se acomodó a lo largo de mi leño y
se empezó a mover de atrás hacía
adelante. La agarré de sus nalgotas y
al tiempo que le mordía y mamaba
sus pezones, le hundí todo el dedo
anular en el culo.

Me dices cuando te vayas a
venir perraYa no aguanto…
Espérame un momentoLe saqué medio dedo del culo y
atrapé el pezón entre mis dientes…
¿Lista?AjáAhora si que chingaste a tu
madre…
Y le hundí el dedo en el culo y mordí
el pezón hasta sangrarlo, al sentir el
dolor, la muy puta se dio una serie de
restregones por toda mi verga entre
sus nalgas y su puchita, pero sin

metérsela. El gemido que pegó al
explotar fue tan alto, pero ya no
importaba porque estábamos en la
parte final. Yo también me corrí y la
abracé con ternura. Nos quedamos
un rato hasta que el temblor fue
desapareciendo de nuestros cuerpos.
Vístete porque te voy a llevar a
tu casaElla se acomodó la ropa y yo me subí
el pantalón. La dejé donde me indicó
y cuando llegué a la casa, después de
veinte minutos, lo primero que hice
fue tumbarme en la cama. Traía una
súper erección, porque sólo había

eyaculado una vez. Sonó el teléfono
y era ella…
Me sangraste el pezón, perroTe lo merecías putita. ¿Sigues
cachonda?Ay sí, pero te llamo para que me
cojas¿Ahorita?Claro, pero por teléfono.
Publicado por manuel1986 en 11:49
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HUASCA DE OCAMPO
Huasca de Ocampo, lugar de alegría
y regocijo con "calor provinciano"

Este relato comienza en una calurosa
tarde de Mayo, en Huasca de
Ocampo, estaba obsesionado con
aquel hermoso trasero de esas niñas
según sabia son hermanas y al
parecer tambien de otra religión, sus
nombres, Minerva y Sarbia Olivo, la
primera de 18 años y la segunda de
14, Minerva habia recibido el
segundo lugar en la reina de las
fiestas patronales hacia unos tres
años de cuerpo delgado y de silueta
muy femenina; Sarbia tenia cuerpo
de una de 18 años, con un trasero
redondo y firme, caderas anchas y un
rostro de angel de ojos claros y
cabello castaño claro; era fin de

semana y por lo tanto en el pueblo
habia muchísima gente y mi
observación no era percibida por
ambas, estaba maquinando muchas
cosas para ambas en mi mente, ellas
estaban acompañadas de unos chicos
que tenian facha de vagos, asi que
decidi esperar a tener una
oportunidad de acercarme a ellas,
ellas reian y cotorreaban con los
chicos, ellos en un momento las
llegaron a tocar en sus senos, eso me
exito mucho.
Pasadas un par de horas ellos se iban
y ellas quedaban solas, no dude en
aprovechar esa oportunidad, llegue

preguntándoles por la hora, y de ahí
aproveche para iniciar una platica
con ellas, les dije que si les gustaba
mi camioneta, a ellas les habia
gustado mucho, se notaban
emocionadas con la idea de dar un
paseo conmigo, ellas subieron,
Sarbia se sento en el asiento del
copiloto, y Minerva se fue a la parte
trasera, la camioneta era cerrada pero
amplia, con asientos abatibles, cosa
que pensaba aprovechar, dimos un
par de vueltas por Huasca y los
prismas basalticos de santa maria
regla en san miguel, pasamos a
comer al Parian en el bosque de las
truchas, yo pedi de tomar una

michelada y les ofreci que por que
no tomábamos todos lo mismo, que
si se ebrias yo las iria a dejar cerca
de su casa, ellas dudaron un
momento sobre todo Minerva, pero
después que su hermana le insitio,
ella acepto tomar una y pues no solo
fue una si no 6, cada una, ellas se
veian algo tomadas, no solo por sus
movimientos si no por su rostro que
parecia con sueño.
Ya eran las 3 de la tarde, y yo no
quería que se hiciera mas tarde por
que ellas comenzarían a insistir que
querrían irse a sus casas, así que les
dije que por que no seguíamos

tomando en un lugar mas discreto
antes que se hiciera mas tarde,
buscamos un lugar solitario, yo habia
comprado una botella de tequila,
unos refrescos de toronja y unos new
mix, yo todo el camino iba
admirando sus piernas y cuando se
podia ver su enorme trasero, ya en el
lugar le dije a sarbia que por que no
nos pasábamos todos para atrás y ahí
nos pusimos a tomar y seguir
platicando, ya atrás nos acabamos la
botella de tequila, fue cuando en la
platica empece a tocar el tema del
sexo, ellas se ruborizaron, pero les
dije que estábamos en confianza, que
nadie lo iba a saber ellas tomaron de

nuevo confianza, y les dije que eran
guapas, les comente que tenian unos
senos muy bien formados, le dije a
Sarbia que si podia tocarlos, que
tenia mucha curiosidad por sentir en
mis manos ese par de pechos tan
hermosos y me dijo que podia
tocarlos si asi lo deseaba, pero aclare
que seria mejor tenerlos a la vista
para poder ver lo que realmente
estaba yo tocando, ella se puso
nerviosa y me dijo que no seria de
esa forma, yo entonces decidi aplicar
presion para que ella accediera no
solo a tocar sus senos si no a hacer
todo lo que yo le pidiera.

Y le dije que si no accedia yo le iba a
contar a sus papas mi versión de la
historia y que todo lo pondría en
contra de ellas, su hermana puso cara
de espanto y se le rozaron los ojos, al
advertirles que si no hacian todo lo
que yo les pedia le plante una
bofetada a la mas pequeña para que
supieran quien llevaba la autoridad,
de la guantera saque una camara de
video advirtiéndoles que si contaban
algo, esta cinta la iba a conocer
mucha gente, que posteriormente yo
la iba a editar a mi conveniencia.
Las dos se convirtieron en un mar de
lagrimas les explique brevemente lo

que tenian que hacer y
posteriormente encendi la camara de
video pase al asiento de atrás yo me
sente en medio de las dos y tal como
les habia dicho me comenzaron a
besar y a quitar la ropa, yo estando
ya desnudo, Sarbia la note con miedo
al ver mi pene aun flacido con mis
enormes huevos colgando, por el
contrario Minerva se notaba un tanto
exitada aunque con un poco de
miedo, las puse en cuatro (de a
perrito), y comence a quitarles sus
largas faldas y syus pantaletas que
me dieron algo de curiosidad por que
eran de esas algo conservadoras,
descubriendo ese par de hermosos

culos, redondos y bien paraditos, la
camara estaba grabando en todo su
esplendor ese par de ejemplares de
hembras les indique que se abrieran
las nalgas con sus manos para que la
camara grabara ese par de agujeros
tan codiciados.
Ahora ellas solo estaban con su blusa
y sostén, les hice señas para que se
sentaran abiertas de piernas y se
quitaran las ultimas prendas hasta
quedar completamente desnudas ante
la camara y mis ojos, por el contrario
no se santiguaron al tener la camara
frente a ellas y estar grabándolas
completamente desnudas; de nueva

cuenta me puse en medio de las dos
y les ordene hacerme sexo oral,
mientras un me chupaba los
testículos al principio con un poco de
timidez pero al avance se iban
haciendo de mas confianza, la otra el
glande era un placer indescriptible,
asi estuvieron por un rato hasta casi
hacerme eyacular, les pare de una
bofetada las dos estaban con
lagrimas en los ojos, esto acabo por
exitarme aun mas, decidi que sarbia
me cabalgara como toda una
amazona, de una nalgada la trepe
sobre mi y de un solo golpe la
penetre, ella solto un ligero gemido
de dolor, y sus lagrimas delataban el

miedo, minerva quedo atonita al ver
lo que le estaba haciendo a su
pequeña hermana.
Decidi el hacerla cabalgar hasta que
tuviera un par de orgasmos, pero
minutos después al sacar mi pene
para recorrer toda su vagina, pude
verlo bañado de sangre, y descubrí
que habia desvirgado a esta niña, tras
esto decidi eyacular en su vagina
para con la cámara de video grabar
ese delicioso "creampie" de mi leche
caliente escurriendo por los labios de
su vagina, salieron en oleadas hasta
embarrar el asiento de piel de la
camioneta, le ordene que lo limpiara

con la lengua hasta dejar el asiento
reluciente, cosa que le costo un par
de golpes pero al final ella accedió al
ver que no tenia otra alternativa, mi
erección creció de nuevo al ver a esa
niña limpiando la sangre y el semen
del asiento, ahora era el turno de su
hermana mayor, le ordene que se
pusiera en cuatro, comencé a
penetrarla por la vagina pero para mi
sorpresa esta ya no era virgen aunque
todavía apretaba muy bien la
condenada, el que no fuera virgen
me molesto de sobremanera, pude
ver como gozaba mi penetración,
entonces mi mente maquino algo que
le iba a quitar lo exitada, de pronto

en una penetrada, lo saque lo
suficiente y se lo meti en el culo,
hasta que mis pelotas tocaron su
vulva, que estaba ya muy humeda y
mis testículos escurriendo nuestros
fluidos, pude ver en la pantalla de la
camara, como mi pene en su
totalidad estaba dentro de su ano,
ella pego un grito como nunca en su
vida, ya con el pene dentro de ella
senti una terrible exitacion, me
empece a mover como una maquina,
queria reventarle el culo, ella no
paraba de gritar y llorar, me decia
que parara, que la iba a matar, que
nunca le habian hecho algo asi, de
vez en cuando sacaba en su totalidad

mi pene y veia como cada vez mas se
le irritaba el ano. Parecia una dona
enrojecida por la friccion, cuando
sentia el semen en la punta de la
verga lo sacaba de su ano y me
detenia hasta que estaba mas
tranquilo para darle de nuevo, crei
conveniente el grabar un creampie
anal de minerva si con su hermana lo
habia hecho por la vagina, elle se lo
merecia por el culo.
Senti que siete chorros recorrieron en
su totalidad mi pene hasta chocar con
su paredes anales, espasmos
recorrieron mi cuerpo, en la pantalla
vi como se contraria mi pene cada

vez que expulsaba el semen en esas
oleadas de placer, el olor en el
ambiente era a lo que se habia
consumado con el sexo anal, me
recoste sobre el asiento y le ordene a
Sarvia que se montara de nuevo en
mi pene, pero ahora no por la vagina
si no por su ano, ella al ver como le
habia quedado el ano a su hermana
mayor, se asusto y empezo a llorar y
me dijo que lo hiciera despacio que
no queria que le doliera.
Lentamente fue entrando mi pene en
su pequeño esfínter el placer con ella
era aun mayor, cosa que al igual que
su hermana me provoco darle con

mucha fuerza y velocidad le dije a
minerva que tomara la camara y que
acercara esa penetración con el
zoom, al parecer ya empezaba a
gustarle a minerva el asunto por que
se mostraba mas cooperativa con la
situación, yo veia aun salir por su
irritado ano un pequeño hilo de
sangre y semen, que daba muestra de
lo abundante de mi eyaculacion
anterior, sarbia temblaba con las
primeras estocadas de mi pene pero
ya avanzado comenzó a entrar en mi
juego al moverse con una velocidad
impresionante podia ver como sus
senos bamboleaban sobre mi cara,
estaba bañada en sudor y su hermana

no dejaba de grabar con la
videocámara mi penetración
vigorosa, parecia que la queria partir
en dos le daba con mas fuerza y ella
respondía con la misma velocidad
como si se tratase de una
competencia yo retrase al máximo
mi venida, duramos como media
hora en esa posición, yo la sentia
cada vez mas excitada con ese juego,
luego cambio a la posición en la que
ella se ponia de rodillas y como
haciendo sentadillas la seguia
penetrando por su recien estrenado
culito, cuando de pronto por la
misma posición y la fuerza que
estaba haciendo, salio un chorro de

semen de su vagina de mi anteior
venida. Se escurrio por mi bello
pubico de pronto cambio la posición
para penetrarse por la vagina.
Ella gemia desesperada podia sentir
mis bolas tocando ese par de
perfectas nalgas cada vez con mas
velocidad, cuando de pronto senti de
nuevo el semen que queria alcanzar
la punta de mi pene, pero lo saque de
su vagina y lo puse en la boca de
Minerva, estaba calida, les dije que
se recostaran sobre el piso de la
camioneta, tome la camara y
comenze a frotarme el pene , veia sus
caras de lujuria mirándome fijamente

a los ojos esperando que saliera el
semen por mi pene, y comenzo a
brotar a chorros bañando su cara y
senos, ellas se lamieron la una a la
otra hasta limpiar todo el semen de
sus cuerpos, Sarbia comenzo a lamer
mi ano, esta situación me éxito
mucho en especial por la iniciativa
de ella misma, se veia muy agitada
por la exitacion.
Ya era tarde, este escenario me
recordo lo que habia pasado alguna
vez con Maribel en el relato anterior,
al ver a las dos tumbadas, cansadas y
llenas de lechita caliente, pronto

vendrán mas relatos, 100% reales
como todos los contados por mi...
Publicado por manuel1986 en 11:39
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LA BORRACHERA DE MI
NOVIA
Saludos a todos, mi nombre es
Alvaro Manuel y vivo en la ciudad
de México, me describiré primero
para que me conozcan más Tengo 27
años y soy el clásico niño del tec de
Monterrey y hoy estoy trabajando en
una importante empresa de
exportaciones, mido 1.72

Y tengo complexión delgada, sin
tener un cuerpazo, más bien soy una
persona normal.
Entrando ya en tema, esto sucedió
cuando ya casi me iba a graduar,
existía una niña de mi generación,
que siempre me quise coger, pero por
una u otra razón nunca coincidíamos
en ninguna reunión o fiesta, y en
verdad abordarla era muy difícil ya
que la mayoría de mis compañeros
siempre estaban de perros sobre ella
y por lo mismo no le gustaba
conocer amucha gente ya que
siempre los hombres buscaban algo
más en ella, y como no si Mariana
tenía uno de los cuerpos más

perfectos que he visto, mide 1.65, un
abdomen plano que te mueres, unas
nalgas preciosas levantaditas y un
par de tetas que hacen voltear a
cualquiera, pero a pesar de eso lo que
más me gusta a mí es su boca y sus
ojos verdes.
Siempre me pareció inalcanzable por
lo que el hecho de no conocerla no
me quitaba el sueño, el simplemente
verla pasar era para mí un deleite, y
además yo tenía a mi novia que
aunque no era ese avión de niña tenia
lo suyo y me mantenía contento.
Todo empezó cuando llegó Rafael al
equipo de fútbol de la Universidad,

era una persona pedante y se creía
muy galán, por lo que nadie le dirigía
la palabra, tal vez por envidia o por
que la verdad la mayoría de las niñas
incluyendo a Rocío, mi novia, les
llamaba mucho la atención; lo que
después sucedió fue la gota que
derramó el vaso, al comenzar el
partido de fútbol, vi que en las
gradas de la escuela estaba Mariana,
por lo que ese día traté de dar lo
mejor de mí en la cancha, y gracias a
una jugada entre Rafael y yo
ganamos el partido, y al festejar mi
gol festejé con la tribuna
dirigiéndome a Rocío pero en verdad
quería lucirme con Mariana, y al

finalizar el partido vi que Mariana se
dirigió a la cancha y vi que se acercó
a Rafael y le dio un abrazo y un beso
impresionante. Maldito, a parte de
caerme mal era el novio de Mariana,
por lo que lo odie más pero cuando
estaba con Rocío vi que los dos se
acercaban a nosotros y Rafael me
dijo:
Rafael - Buen partido Álvaro, estuvo
muy bueno el pase que me diste, les
ganamos a esos cabrones, por cierto
te presento a Mariana mi novia.
Mariana – Hola Álvaro mucho gusto,
la verdad es que estuvo padre ver

como se combinan en la cancha tu y
Rafa.
Por primera vez pude conocerla y
supo quien era yo, la verdad es que
me pareció una niña sencilla, y era
normal que se pusiera sus moños
cuando se acercaban los hombres
solos ya que solo la querían para
ligársela, pero al verme compañero
de Rafael y teniendo novia, se abrió
conmigo.
Yo – Gracias, les presento a Rocío
mi novia
Rocío saludo a Mariana pero cuando
le dio el beso de saludo a Rafael y se
alejo pude notar que ella se apenó un

poco, como si se pusiera nerviosa,
cosa que no me gustó nada.
Rafael – a ver si en la noche
hacemos algo, salimos a comer o
algo así.
Yo – Claro, déjame ver que onda y
les hablo por teléfono.
Fue entonces cuando
intercambiamos teléfonos y en un
solo momento ya conocía a Mariana
y ya Tenía celular para hablarle
cuando quisiera.
Tal vez esa actitud de Rafael fue tan
abierta conmigo ya que ellos no
tenían amigos puesto que él tenia la
enemistad de los hombres por celos y

obviamente las niñas odiaban a
Mariana. Fue cuando a mí se me
ocurrió que podría sacar ventaja de
ese hecho, pero debía de ser muy
inteligente para hacerme amigo de
los dos sin que ellos notarán mis
intenciones, y mucho menos mi
novia.
Así fue cuando empezamos a salir en
parejas y a mi novia no le molestaba
nada la idea ya que Rafa era muy
simpático y a ella le atraía un poco,
aunque se que sería incapaz de ser
infiel, además ya estaba harta de mis
amigos los borrachos; poco a poco
fuimos llevándonos mejor al grado
de ponernos varias pedas juntos y

siempre el ver a Mariana salir con
sus minifaldas y sus escotes me
ponían a mil, y siempre me
desquitaba cogiéndome a Rocío pero
pensando en Mariana, hasta que
decidí que me la tendría que coger de
una u otra manera.
Después decidí invitarlos a mi casa
de Cuernavaca para pasar juntos el
fin de semana y a ellos les pareció
una gran idea, así que salimos el
viernes temprano del D.F. para allá,
cuando llegamos hacia tanto calor
que lo que ya queríamos era
meternos a la alberca y fuimos a
cambiarnos, salimos Rocío y yo de
cambiarnos primero, pero cuando

salió Mariana no lo podía creer, tenia
un bikini pequeño, color blanco que
no dejaba nada a la imaginación,
tenía unas piernas bien formadas y
jamás he visto un culo más firme y
parado que ese, el abdomen
totalmente plano y se le marcaba la
conchita de una manera riquísima;
también me fije que Rocío no le
quitaba el ojo de encima a Rafa y
conforme estuvimos platicando
Rocío se quito el pareo que traía y
también se veía riquísima era un traje
de baño rojo que marcaba
perfectamente sus nalgas, cuando
estaba quitándoselo vi de reojo que

Rafa no le quitaba la mirada de
encima.
Después me encargué de darles de
tomar algunos cócteles y como yo
los servía no se daban cuenta de que
yo no estaba bebiendo nada, y poco a
poco que pasaba la tarde se estaban
poniendo más a tono ya entrada la
noche la borrachera que traían era
muy notoria y yo observaba cada
movimiento de Mariana que para ese
entonces traía una faldita negra y con
tanto ajetreo de juegos y pláticas ya
había visto sus panties blancas,
Ya para la noche note muy
desinhibida a Rocío y le coqueteaba

a Rafa a cada momento, por lo que
Mariana se dio cuenta y se empezó a
enojar y a tomar cada vez más. Una
vez que empezamos a platicar
experiencias sentí como la plática iba
subiendo de tono jamás la había visto
tan coqueta, moviendo las piernas,
haciendo ojitos y cada que se paraba
o sentaba pasaba muy pegada a Rafa
quizá por el exceso de alcohol, ya
eran como las tres de la mañana, la
música la teníamos a alto volumen,
Rafa y Rocío platicaban y jugaban
casi ignorándonos, cosa que me
permitió entablar una buena
conversación con Mariana que la
verdad ya estaba bastante tomada y

solo decía estupideces y entonces
decidí que fuéramos a platicar
afuera, donde estaba la alberca y nos
sentamos, por la borrachera a
Mariana no le importo sentarse con
las piernas abiertas, lo que me
permitió observar sus muslos y el
inicio de sus panties. Ella se dio
cuenta de que la estaba mirando y de
pronto abrió un poco más las piernas
como dejándome ver un poco más,
yo la mire extrañado y me dijo:
Mariana- Te gustan
Yo- ¿Que cosa?
Mariana – Mis piernas

Yo – claro son muy bonitas. Lo dije
como no dándole importancia.
Mariana – la verdad es que tu pinche
novia quiere cogerse a fuerzas a Rafa
y el pendejo esta super prendido con
ella. Yo sabia que el coqueteo de
Rocío era normal, Teníamos 3 años
juntos y no era capaz de llegar a más,
pero eso Mariana no lo sabía. Yo
había estado con la verga parada toda
la noche por Mariana y solamente
pensaba en como se verían esos
ojitos mirándome mientras esos
labios me mamaban la verga.
Entonces ella se paró y me dijo:
Mariana – Vamos a ver que hacen

Yo – vamos
Entonces vimos que ya se habían
acabado la botella con un juego de
dados y estaban totalmente dormidos
pero abrasados ella recargada en el
pecho de Rafia con las piernas semi
abiertas. Entonces le dije a Mariana.
Yo – Si no estuviera tan borracha mi
novia me la cogía aquí mismo
Ella – Yo también esperaba pasar la
noche cogiendo con mi novio
Entonces le dije
Yo – pues si no vamos a coger hoy
entonces vamos a emborracharnos
hasta decir basta

Ella – O.K.
Yo – Pero hay que jugar algo para
que no sea a lo tonto
Ella – Que te parece cartas
Yo – va, pero vamos a jugar una
mano de a trago y otra de reto
Y empezamos a jugar enfrente de
nuestros novios que estaban en un
sueño más que profundo, los
primeros retos fueron tontos, como el
meter la cabeza a la alberca o
morderle un dedo a su novio, que no
reaccionaba, hasta que ella perdió y
le puse el reto de que le bailara de
manera sensual a su novio mientras
dormía, cosa que hizo de una manera

desinhibida y a mí me puso a mil.
Después note que ella estaba caliente
y el siguiente reto que me puso fue
que besara las piernas a mi novia,
cosa que hice sin ningún problema
hasta que empecé a besarle la
conchita por encima de las braguitas.
Estábamos jugando de una manera
muy cachonda pero sin
comprometernos ni ser infieles ya
que todo lo hacíamos a nuestros
novios totalmente dormidos y
borrachos ( no había infidelidad) fue
entonces que sucedió, perdí y me
dijo:
Ella – Tu reto será el meterle la punta
de la verga a Rocío.

Yo – acepto, pero se la voy a tener
que chupar tantito para que no le
duela y se despierte
Ella - ni que fuera para tanto
Entonces le hice a un lado la braguita
y empecé a chuparla y vi que
Mariana miraba fijamente lo que
hacía y la estaba calentando,
entonces me paré y me baje el short
y salió mi verga que estaba a punto
de reventar no por mi novia sino por
la presencia de Mariana, ella la miró
fijamente y me dijo, Métecela, cosa
que hice despacito y hasta el fondo,
Rocío entre sueños gimió un poco, y
empecé a meter y a sacar muy

lentamente entonces vi la cara de
Mariana fija en lo que pasaba y con
la cara un poco roja, y note que se
mordió los labios. Luego la miré y le
dije
Yo – has lo mismo con tu novio
Ella no lo pensó dos veces y bajo el
short de su novio y se acomodó la
verga flácida de Rafa en la boca y
comenzó a mamar, a la vez vi como
se tocaba poco a poco por encima de
sus braguitas pero pasó como 3
minutos de mamada y el no
respondía obvio por su borrachera.
Fue cuando al ver que ella se
calentaba más y más y se frustraba

por no obtener resultados la saque de
Rocío y sin que se diera cuenta y
como estaba de rodillas acerque mi
verga a su cara, ella volteó como
extrañada y le dije:
Yo – Esta si responde si gustas
Ella dudando un poco y sin sacar la
de su novio de su boca, agarro con la
mano mi verga y empezó a
masturbarme, poco a poco la
atención de ella estaba en mi hasta
que soltó la flácida verga de su novio
y llevó su boca a mi verga totalmente
parada.
Por fin después de tanto tiempo tenia
esos ojitos verdes viéndome

directamente a los ojos con cara de
lujuria y mamando mi pene como
loca, después de 3 minutos sentí que
me venía pero no iba a acabar eso ahí
ni así, entonces la saqué rápidamente
de su boca e hice que se parara
Yo – ahora te toca a ti
Ella con desconfianza se levantó y
yo me arrodille, levante su falda y
pude ver sus panties blancos
totalmente empapados, me acerque y
los hice a un lado con mis manos
entonces poco a poco acerque mi
lengua a esa panochita rosa y abierta
al sentir mi lengua ella se estremeció
y soltó un pequeño gemido entonces

empecé a jugar con su clítoris y ella
empezó a gemir cada vez más fuerte
fue entonces que supe que estaba
teniendo un orgasmo, sus jugos
bañaron mi boca y supe que era
momento de completar mi obra.
Me puse de pie y ahí enfrente de mi
novia y el novio de ella hice que
levantara la pierna la pegue a mí, y
mirándola fijamente a los ojos,
empecé a meter la punta de mi pene
en su panochota ella me miro con
cara de susto y de repente la ensarte
toda, cuando llegó hasta dentro sin
dejarnos de ver a los ojos los dos
soltamos gemido tras gemido
comencé a bombear y ella movía sus

caderas como una puta entonces le
dije al oído.
Yo – Eres la puta más rica que jamás
me halla cogido
Ella entre gemidos – me encanta tu
verga cojéeme como mi novio no
pudo, cojéeme cabrón ahh que rico
ahh que pinche caliente estoy
Yo – mira a tu novio se están
cogiendo a su vieja en su cara y no
puede hacer nada
Ella – que rica verga tienes pinche
Álvaro hazme la más puta de todas
las mujeres cojéeme ahhh cojéeme
ahhh

Entonces la voltee y parada puso sus
manos sobre las rodillas de su Rafa
para no caerse y no lo creía unas
nalgas perfectas duras entregándose
a mí sin rezago alguno, se la metí
otra vez hasta el fondo y ella gritaba
de gusto enfrente de la cara de Rafa
y de Rocío estuve bombeando hasta
que ella tuvo otro orgasmo y no me
pude contener ella sintió que me iba
a venir y me dijo:
Ella – Pro favor no te vengas dentro
de mí, no me estoy cuidando ahh
Eso me calentó más y la sujeté de las
caderas de forma que no se pudiera
salir y la penetre con más y más

fuerza, cada envestida la hacia
brincar y sentí que ella se venía por
tercera ocasión entonces...
Ella – Esta bien aahhh dame tu leche
cabrón ahh lléname con tu lechita mi
panochita, que rico me coges pinche
loco ahhh
Yo – Ten puta toda mi verga ahh ten
mi leche dentro de tu panochita de
princesa ahh
Sentí entonces que me venía a
chorros no paraba de salir, sentí el
primer orgasmo de mi vida un
escalofrío me inundó y sentí que se
me doblaban las piernas entonces
ella al sentir mi leche grito.

Ella – Gracias pinche Álvaro soy la
más puta y feliz ahhh
Entonces la abracé a mí y nos
quedamos viendo uno al otro, ella se
vistió rápido y con lágrimas en sus
ojos me dijo después de 2 minutos,
no debimos, soy una puta y salió
corriendo a su cuarto subiéndose los
calzones.
Yo me senté en el sillón al lado de
Rocío y me prendí un cigarro a pesar
de la venida tan rica y fuerte que
tuve no perdí la erección, la lleve
cargando a la cama y me quedé
profundamente dormido.

Publicado por manuel1986 en 10:26
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LA NOVIA DE MI AMIGO
Principio de Otoño: No paraba de
darle vueltas a la cabeza, el verano se
había esfumado y apenas tenia algo
caliente que recordar de esos
meses…realmente me estaba
jodiendo la idea de pensar que
quedaba tanto para el siguiente.
Intenté pensar en otra cosa mientras
abría una cerveza y miraba el reloj
ansioso.
No es que tuviera en mente un gran
plan para esa noche…más bien todo
lo contrario, Tamara, la novia de mi

amigo Nacho, había insistido durante
toda la semana en quedar "a solas"
conmigo; yo sabia perfectamente que
no estaban bien…no había que ser un
lince para darse cuenta y menos aun
cuando ella me tenía como su
confidente
- Genial…todos mis colegas de fin
de semana y yo tengo que tragarme
el rollo de esta tía sólo por no
quedarme en casa y encima llega
tarde…- me dije mientras acababa la
cerveza y volvía a mirar el reloj.
Quizá era lo que me merecía, pero lo
que menos me apetecía era irme de
viaje con ellos viendo como estaban
las cosas entre nosotros últimamente.

Mientras me quejaba llamaron al
timbre, Tamara estaba con otra
amiga…
-Vaya Carlos…esto se supera por
momentos – me dije mientras bajaba
a la calle- ahora no tendrás que
aguantar un rollazo…sino dos
Mi extraña noche no había empezado
y ya tenia ganas de acabarla.
Tras suspirar mientras me miraba en
el espejo del portal salí a la calle,
donde me esperaban Tamara y
Ángela. Intenté poner mi mejor
sonrisa para ‘Angy’, una niña pija
con un novio oficial y muchos
otros…"no oficiales" digamos.

Me acerque despacio a ellas,
mirándolas de arriba a abajo, iban
conjuntadas: Tamara llevaba una
faldita negra y una camisola roja
apretando sus grandes pechos,
dejando caer por sus hombros su
melena rubia y Angy llevaba el
mismo conjunto pero en blanco. A
primera vista la diferencia entre
quien llenaba mas la camisola era
notable…Tamara ganaba por
goleada, aunque los morritos de
chupapollas que tiene su amiga
acompañados de ese carácter que
oscila entre estrecho y putón hacen
que recupere bastantes posiciones en
cuanto se habla un rato con ellas.

Nos dirigimos a un bar de copas del
barrio, la idea parecia clara: charla y
alcohol. Encendí un cigarro y
pedimos las primeras copas; mientras
ellas hablaban yo intentaba estar
allí…al menos físicamente lo
conseguía, pero mentalmente estaba
demasiado lejos; Angy pareció darse
cuenta la primera y dejaron de
hacerse las interesantes entre ellas
para centrarse en mi.
La noche continuaba y también las
copas, mientras levantaba mi vaso
miraba a Angy de reojo y pensaba
como una morenaza como ella podía
ser tan estúpida…no hizo falta ni que
yo mismo intentase buscar una

respuesta: su picardía superaba
cualquier cosa y antes de que posase
mi vaso comenzó a lanzar indirectas
sobre algo que me venia rondando la
cabeza hacia cosa de un mes: Tamara
quería algo mas que un confesor de
mi.
Quizá fuera por el número de copas
que llevábamos tomadas, pero no
podía creer lo que estaba oyendo de
las bocas de aquellas mujeres
La puerta del bar se abrió y entró un
chico buscando con la mirada,
Tamara me dio un toque por debajo
de la mesa y en seguida le reconocí,

era uno de los "novios no oficiales"
de Angy.
Pensé que con él delante se
cortarían…nada más lejos de la
realidad, las indirectas se
convirtieron en flechazos cargados
de intención
-¿Entonces qué tia? – Preguntaba
Angy con cara de morbosa- , ¿te
liarías con Carlos o qué?
Aquello me parecia cada vez mas
surrealista, pensé que Tamara no
diría nada, pero su cara de zorrón
borracho sólo supo mirarme mientras
decía – Bueno…si él quiere…

El chico que venia buscando a Angy
me miraba con los ojos como
platos…no parecia entender como no
me había tirado encima de ella…su
mirada parecia querer decirme…tío
menudas tetas
Angy sabía bien por donde llevar la
conversación para seguir intentando
calentarnos, intentaba explotar la
mala relación de alguno de mis
colegas con el novio de Tamara para
justificar lo que tenia que pasar. El
ambiente en el bar estaba muy
cargado y señalando el móvil como
excusa, salí fuera lo más rápido que
pude: necesitaba aire fresco.

Fuera no mejoraba mucho la
situación, estaba bastante mareado al
ponerme de pie por todo el alcohol y
la niebla que se había levantado no
ayudaba, intenté buscar en la agenda
del teléfono el número de Nacho:
Tenía que aclarar eso ¿Cómo iba a
hacer algo así?
Mientras el móvil sonaba baje unas
escaleras a la derecha del bar,
rodeadas por algunos arbustos
Al menos aquí estaré tranquilo,
pensé justo antes de notar que unas
manos me agarraban por la cintura al
mismo tiempo que Nacho descolgaba
el teléfono

-¿Sí?
-¿Sí? – repitieronNo pude contestar, Tamara cortó la
llamada mientras seguía agarrada a
mi cintura, me miraba con lujuria,
sus ojos pedían guerra a gritos; se
acercó aún más y mordió despacio
mi cuello mientras yo seguía
paralizado.
Sin dejar de mirarme a los ojos cogió
la hebilla de mi cinturón y empezó a
desabrocharlo, siguió con el botón de
mi vaquero y bajó la cremallera…
Tamara parecia poseída, pasó su
mano por mi paquete y pareció
gustarle lo que tenia ahí, se pasó la

lengua por los labios dejando ver su
piercing…
Sólo pude decir: -Uf
Mientras ella se agachaba sacando
mi polla, me volví a dar cuenta de
que tenia el móvil en la mano:
"Nacho llamando"
Cogí la llamada en un acto reflejo
-Carlos, ¿para que me llamas y
cuelgas?, ¿querías algo? – me decía
Nacho por teléfono mientras Tamara
jugaba con su piercing en mi capullo
-Eh…uf
-Supongo que llamas para arreglar
las cosas – seguía diciendo –

entiendo que no hayas querido venir
con nosotros sabiendo los problemas
que hay últimamente y […]
Nacho seguía hablando y yo no era
capaz de contestarle..Sólo podía
sujetar el teléfono mientras veía
como Tamara me miraba con cara de
puta tragándose mi rabo, lo miraba
como hipnotizada, moviendo la piel
despacio y pasando la punta de su
lengua por la rajita de mi capullo…
-Joder…-dije con la voz quebrada -Oye Carlos entiendo que no quieras
hablar pero que hayas llamado es un
paso…pero deja de lamentarte, no es

culpa tuya que las cosas estén así
porque […]
Mi amigo seguía intentando salvar
nuestro grupo mediante llamada
telefónica mientras Tamara
restregaba mi polla por sus tetas,
veía mi capullo aparecer y
desaparecer entre aquellos pechos
perfectos mientras Nacho seguía
hablando solo.
Casi no podía aguantar los gemidos y
la cara de la viciosa mamona que
tenía delante de mí de rodillas no
ayudaba; Tamara notó como mis
huevos se contrarían y se metió de
nuevo mi polla en la boca moviendo

su piercing en círculos muy
despacio.
-Ohh….mmm – pude decir mientras
se me caía el móvil de las manos al
escalón de abajo y sentía como un
chorro de leche llenaba la boca de
Tamara.
Todavía paralizado y con los
pantalones bajados, Tamara se
levantó, relamió con su lengua la
comisura de sus labios manchada de
semen y recogió el teléfono
-¿Nacho? Si, no…no, no te
preocupes Carlos está bien, le
sacamos de casa Angy y yo para
tomar algo; que nooo no te

preocupes que esta bien cuidado,
vosotros pasarlo bien por ahí y ya
cuando volváis y habléis todo veréis
como estáis como antes.
Me subí los pantalones mientras
escuchaba su conversación sin dar
crédito…
-Jo amor en serio no te preocupes
mas por Carlos, estaba fuera del bar
y salimos a ver si estaba bien y
supusimos que estaba hablando con
alguno de vosotros porque estaba
algo…tenso – dijo Tamara
guiñándome un ojo –
-Que siii, que nosotras le
cuidamos… venga pesado, un

besito– terminó diciendo mientras
colgaba –
Todo solucionado, me dijo Tamara
mientras me devolvía el móvil y me
cogia del brazo para subir los
escalones que llevaban hacia la
entrada del bar.
Antes de entrar, mire nuestro reflejo
en el espejo de la puerta, aún estaba
pasmado por lo ocurrido, pero… no
pude evitar pensar que quizá no seria
tan malo seguir siendo su confesor
sentimental a partir de ahora.