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LA IGLESIA FRENTE A LOS

DESAFÍOS
DE LA MODERNIDAD
Conferencia pronunciada por el cardenal Paul Poupard, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura, en la
Fundación Universitaria Española (Madrid, 28-5-2001)

I. LA IGLESIA FRENTE A LA MODERNIDAD Y LA POSTMODERNIDAD
 La Iglesia frente al misterio del tiempo
 La Iglesia pasa siempre a los bárbaros
 La postmodernidad
II. Siete grandes desafíos para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo

III.

 1.

El desafío de la verdad frente al pensamiento débil

 2.

Anunciar a Jesucristo en la era del New Age

 3.

Persona humana y familia

 4.

Ser cristiano en el mundo de la economía globalizada

 5.

Las nuevas sociedades multiculturales

 6.

La revolución informática

 7.

La tutela del medio ambiente

LA RESPUESTA DE LA IGLESIA
 Centros Culturales Católicos
 Conclusión

Nuncio Apostólico en España. Ya San Agustín. pero de carácter distinto al primero (. Yo no he dicho jamás tal cosa. de los cuales hemos estado tratando ampliamente en el Consistorio apenas concluido. Ya el Concilio Vaticano II. Lo que yo digo es más incierto. reconocía que «la humanidad vive un período nuevo de la Historia»[2]. que leí en su traducción francesa La fin des modernes siendo joven estudiante de teología. El pensamiento de la muerte del hombre está hoy muerto y sepultado[3]. Malraux apuntaba a un nuevo paradigma. más aún. Frente a este escenario que se perfila en el horizonte con rasgos cada vez más precisos. Dérrida. La Iglesia frente al misterio del tiempo Es indudable que nos hallamos ante un momento de cambio. de Lyotard a Vattimo. El proceso de cambio no ha dejado de acelerarse en estos últimos decenios. El controvertido intelectual francés no era ningún profeta. excelentísimo Sr. en un penetrante análisis publicado en Würzburg en 1950 con el titulo El ocaso de la era móderna. profetas de desventuras.) cultura no cristiana está en proceso de elaboración (. Althusser. tiempos de invasiones bárbaras y de caída de un imperio. o si habrá aún fe en la tierra en este nuevo milenio. Agradezco a la Fundación Universitaria Española y a su Presidente la posibilidad que me ofrecen de este encuentro para conversar familiarmente acerca de los desafíos de la hora presente. La pregunta que surge inevitablemente es si en este nuevo escenario que se avecina.. Ni siquiera sus mismos fautores. quienes «creen ver sólo males y ruinas en la situación de la sociedad actual.. y que añoraban tiempos pretéritos: . Aparece una nueva (. llamaremos post-moderna. Deleuze.) Se desarrollará un nuevo paganismo. hemos entrado en un nuevo periodo de la historia de los hombres. I. habrá sitio para la Iglesia. Presidente de la FUE. No excluyo la posibilidad de un acontecimiento espiritual a escala planetaria»[1]... tras el estructuralismo de Lévi-Strauss. denominaba. Ya Romano Guardini. señoras y señores.) Nuestra existencia se enfrenta a una opción absoluta con todas sus consecuencias: las más grandes posibilidades y los peligros extremos[4].. diagnosticaba: «La imagen del mundo de los tiempos modernos se deshace. El caso es que. LA IGLESIA FRENTE A LA MODERNIDAD Y LA POST-MODERNIDAD «El siglo xxi será religioso o no será en absoluto». Nos dirigimos hacia una sociedad cuyos contornos se van dibujando lentamente y que a falta de un término mejor. naturalmente porque del siglo xxi no sé nada..) La soledad de la fe será terrible (. eso que hemos llamado la New Age. se me ha atribuido esta frase. por referirme sólo al decenio parisino de 1960 a 1970. Michel Foucault. hace cuarenta años.. No sabemos bien si se trata de una mera periodización cronológica.. de buen o mal grado. Marcuse.. La manifestación violenta de la existencia no cristiana será más importante que todo (. cuya memoria celebraremos el próximo domingo. que se lamentaban de los tiempos que les habían tocado vivir. Lacan..Eminentísimo Sr. se han venido repitiendo a lo largo del último cuarto de siglo tratando de reflejar la urgencia del rearme espiritual de Occidente ante la inminente catástrofe que amenazaba con su misma desaparición física. corregía a sus contemporáneos. que está ya en gestación.) Nosotros opinamos de modo muy diferente de estos profetas de calamidades que presagian la desgracia como si fuera inminente la ruina del mundo»[5]. Repiten constantemente que nuestra época va de mal en peor en comparación con el pasado (.) ¿De qué tipo será la religiosidad de lostiempos que vienen?.. autoridades académicas. En una entrevista publicada en 1975 en el semanario Le point decía: «Como usted sabe. o de un juicio de valor.. con su habitual perspicacia. la actitud más frecuente suele ser la de aquellos que el Beato Juan XXIII... No pretendo hacer aquí un análisis filosófico de lo que se ha dado en llamarla post-modernidad. Cardenal. Estas palabras atribuidas a André Malraux. concuerdan en describir sus rasgos esenciales. excelentísimo Sr.

¿No es acaso un gesto semejante y más profundo lo que se requiere también hoy día?». andar comparando los tiempos presentes con los pasados ni medir a la generación actual con la anterior. La Iglesia pasa siempre a los bárbaros No tiene sentido. lanzándose a evangelizar los tiempos nuevos que le ha sido dado vivir. ante la inmensidad de Asia y el esplendor de sus civilizaciones. tanto en la relación con Dios como en las relaciones humanas. la Iglesia ha reaccionado siempre con un gesto audaz. diciendo adiós al mundo romano. en su apertura al mundo de hoy.10). Con palabras del joven profesor de la Sorbona. si se les pudiera situar en los tiempos que añoran. que vivía en el siglo xix. en virtud de su novedad. Eso no lo pregunta un sabio» (Qo 7.No protestéis. la Iglesia ha comenzado a pasar a los bárbaros de la modernidad con el giro copernicano que el Concilio Vaticano le ha impreso. Cuando escuché estas palabras por primera vez a mi obispo. para evangelizar las masas proletarias creadas por la revolución industrial. también entonces protestarían. No significaba la renuncia a la pretensión de Verdad. de pensar las relaciones familiares. nosotros. recorriendo a veces caminos lejanos de la Iglesia. Mons.. que la causa de Cristo agoniza siempre. Henri Chappoulie. los Papas. Y concluía diciendo.. de esperanza y de amor. por lo que se refiere a la suerte del cristianismo. porque no son los tuyos[6]. sino maestra y pedagoga. a la que la Iglesia no puede . ¿no es precisamente lo que el nuevo milenio espera de la Iglesia? Si el encuentro del cristianismo con el mundo bárbaro de los siglos iv y y impresionó a Ozanam. Resonaron después en el corazón de la China impenetrable pronunciadas por Teilhard de Chardin. Qohélet. no ha hecho sino un poderoso esfuerzo de discernimiento para tratar de acoger cuanto de bueno y positivo ha creado nuestro mundo. Sólo años más tarde descubrí el texto original y fulgurante de esta intuición profética. por su parte. de concebir la muerte y el más allá. Este gesto de coraje y de ardor. quedé maravillado[7]. cristianos del siglo xxi. supo ir con audacia evangélica al encuentro de los invasores germánicos y convertirlos a la Buena Noticia del Evangelio. Para Ozanam la Iglesia desde sus orígenes no ha cesado de aceptar los desafíos que cada época de cambio le ha lanzado. privada ya de sus entusiasmos juveniles iconoclastas La Iglesia. pues. hay una especie de parentesco espiritual que las une.) ¿O es que ahora tenemos que sufrir desgracias tan extraordinarias que no las han sufrido nuestros antepasados? (. Porque por encima de la distancia temporal que separa ambas épocas. ligada al Imperio Romano desde los tiempos de Constantino. satisface las aspiraciones más profundas del espíritu. Federico Ozanam. hace mil años. dirigida a su amigo Théophile Foisset. con su peculiar escepticismo. La nueva fe propuso un modo diverso de vivir el tiempo. Siempre se tendrá la impresión de que empeora. Y el cardenal Newman. que la Iglesia del siglo xix fuera lo que la del siglo y para los bárbaros: no enemiga.. pero esos mismos. Ozanam pedía. el 22 de febrero de 1848. Después de años de confrontación con los movimientos culturales e ideológicos que han transformado profundamente Europa en los último trescientos años. pues. decía que cada siglo es semejante a los otros. queridos hermanos (. En plena crisis del Imperio Romano y mientras va surgiendo una nueva religiosidad. Era lo que Teilhard de Chardin reclamaba hace más de cincuenta años ante las inmensas estepas del Tien-Tsin en sus Médítations sur la conversion du monde: «Un día. pero a los que lo viven les parece peor que todas las épocas precedentes.) Es verdad que encuentras hombres que protestan de los tiempos actuales y dicen que fueron mejores los de nuestros antepasados. se decidieron a pasar a los bárbaros. El Concilio ha sido el intento de reconciliar a la Iglesia con el espíritu de la Ilustración. la fe en Cristo. En lugar de lamentarse añorando los felices tiempos pasados. Se hallaba en una carta del joven profesor de la Sorbona. siendo un joven seminarista. afirma: «No preguntes por qué los tiempos pasados eran mejores que los de ahora. Esta es la encrucijada histórica en que nos encontramos. cuando la Iglesia. beatificado por Juan Pablo II en Notre Dame durante la Jornada Mundial de la Juventud de 1997: «la iglesia pasa continuamente a los bárbaros». el hoy Beato Federico Ozanam. Así sucedió en los tiempos de San Agustín.. mientras lo veía derrumbarse bajo los golpes de los bárbaros. tenemos aún más razones para interesarnos por él. En realidad juzgas que esos tiempos pasados son buenos.

o más bien. en un cierto sentido. el mayo del 68.) El humanismo laico profano al final ha aparecido en su terrible estatura y ha. estado. un conocimiento parcial. la literatura y las artes a partir del siglo xx»[11]. disolución de la categoría de lo nuevo. Es la negación de los absolutos que fundamentan la modernidad (razón. Si hay una palabra que pueda sintetizar el espíritu de la post-modernidad. crónica de una muerte anunciada. un anatema? Podía ser. La religión del Dios que se ha hecho hombre se ha encontrado con la religión —pues tal es— del hombre que se hace Dios. quizá mejor aún: la diferencia que va de ambos canes a los pokémon. ocupado en sus problemas. desafiado al Concilio. La postmodernidad se ve a si misma como experiencia de fin de la historia. Se trata de recomponer una fractura profunda y de conjugar valores aparentemente antitéticos: libertad y verdad. tendido siempre sobre su caseta. y con ella. individualismo y solidaridad[10]. denominaremos post-modernidad. Una simpatía inmensa lo ha invadido todo. la memoria de los acontecimientos. magnífica pieza oratoria y verdadero programa para la Iglesia. fragmentario. De la primavera de Praga al mayo francés. O. y es. capaz. Frente al hombre moderno. agotado el proyecto de la modernidad. Sin embargo. intrépido. sustituida por el pensamiento débil (Vattimo). a la verdad. técnica.renunciar. clase social o raza).. fin de la historicidad. La Iglesia ha venido así a encontrarse en la paradójica situación de salvadora de la modernidad. aquella fatídica fecha señala el inicio de una nueva etapa en la historia que. mas no ha sucedido. aunque limitadamente. la desaparición de toda belleza. Lo recuerdo aún con emoción. Pablo VI resumió esta actitud en su célebre discurso de Clausura del Concilio. y ayudarlo a superar los peligros del irracionalismo y del nihilismo. ¿Qué ha sucedido? ¿Un encuentro. La antigua historia del Samaritano ha sido el paradigma de la espiritualidad del Concilio. de verdad. sino al contrario. del comienzo de la contestación al régimen de Franco a Woodstock en los Estados Unidos. antes que como un nuevo estadio. y la renuncia. sí. es «el estado de la cultura después de las transformaciones experimentadas por las reglas del juego de la ciencia. y Snoopy. que se siente inmerso en el curso de unos acontecimientos ordenados (a la lectura del periódico no constituye acaso la oración matutina de millones de seres humanos?). el hombre postmoderno de la época de la televisión digital y satelital. generoso hasta la temeridad. revolución. una lucha. sin duda seria «light». sino del hombre tal y como se presenta: el hombre vivo. errático. La distancia que va de la época precedente a la nuestra es la que separa dos mascotas: MiIú.. moral. según Lyotard. el perro de Tintín. El descubrimiento de las necesidades humanas (y tanto mayores son cuanto más grande se hace el hijo de la tierra). ante todo. más o menos avanzado de la historia misma[12]. partido. a falta de mejor etiqueta. con su riqueza de matices. La condición post-moderna. la caída en el nihilismo total. se ha ocupado. el cristianismo constituye la única fuerza capaz de hacerle superar las aporías en que ha ido a parar. de una rendición sin condiciones a la modernidad en la que el cristianismo renuncia a principios y criterios para hacerse aceptar de la sociedad moderna. resplandece siempre algo de la imagen que Dios ha impreso en él. que reniega de las metanarraciories o grandes cosmovisiones que conferían sentido. ciencia. Parece que se hubiera cumplido una vez más la famosa observación del sociólogo norteamericano Peter Berger: quien se desposa con el espíritu de los tiempos. bien pronto se quedará viudo. Esta reconciliación no es una tarea fácil. por tanto. de belleza y de bien[8]. no sólo de si misma y de la relación que la une con Dios. Tan fácil como la condena apriorística de la modernidad es el riesgo de una integración total. decía. el hombre de la historia. religión. el hombre todo ocupado de si mismo (. según el paradigma del Samaritano. pierde la noción de discurrir en virtud de la simultaneidad. como colaborador suyo en la Secretaria de Estado: La Iglesia. La postmodernidad Apenas unos años después de la clausura del Concilio Vaticano II. precisamente cuando acababa de reconciliarse con ella. aun herido por el pecado original. reconocer que en el hombre. irrumpe por doquier en Occidente con toda su fuerza. ha absorbido la atención del Concilio[9]. . ciencia y sabiduría. la era de Internet.

Porque no se trata sólo de detectar los peligros y amenazas latentes para la fe en el mundo actual.Esta es la nueva época en la que la Iglesia tiene que dar una vez más el paso hacia los bárbaros. la única respuesta posible. Humberto Eco define nuestra época como la época del feeling. ¿Cómo reconciliar la religión del Logos encarnado. Cuando fracasan estrepitosamente los mitos de la modernidad que habían constituido su bandera. Con otro talante. SIETE GRANDES DESAFÍOS PARA EL ANUNCIO DEL EVANGELIO EN NUESTRO TIEMPO No seria coherente con la perspectiva que he adoptado esta tarde. el único espacio que queda libre consiste en «abrirse a una concepción no metafísica de la verdad. «Sólo deseo reivindicar la capacidad que el hombre tiene de conocer esta dimensión trascendente y metafísica de manera verdadera y cierta. es la razón misma la que se repliega desencantada sobre si misma y renuncia a su más alta vocación. 1. II.. en un gesto audaz y lleno de espíritu evangélico. y que la peor forma de corrupción es la intelectual. como le enseña el sistema. El desafío de la verdad frente al pensamiento débil La post-modernidad se caracteriza por la aparición de una nueva racionalidad. para el que yo . Cuáles son las esperanzas. a las cuales el Evangelio puede dar respuesta. prefiero hablar de desafíos. ha recorrido caminos que han conducido a Auschwitz y al Gulag. de discernir. sobre la verdad. En términos muy generales . llamando al mal. aunque imperfecta y analógica» (Fides et Ratio.. nuestro mundo responde con la pregunta cínica y desengañada de Pilatos: ¿y qué es la verdad? El cristianismo. La razón autónoma. que Juan Pablo II ha expuesto en la encíclica Fides et Ratio. el sentimiento. nuestro hombre compra cada mañana una cosa nueva y a la tarde la tira porque es vieja. 83). En mi predilección por el septenario —siete es número bíblico de perfección— creo que podemos identificar siete grandes desafíos para la Iglesia en este comienzo de milenio. Es precisamente en la concepción de la verdad y de la razón donde con mayor fuerza se deja sentir la crisis de a modernidad. Este es el desafío que tenemos planteado. de o efímera. Relativista y escéptico. Según Vattimo. Era normal que se llegara el hastio y a la búsqueda de un nuevo modo de racionalidad. contentándose en lugar de ello con verdades parciales y fragmentarias. privada de la ayuda de la fe. La religión del Logosencarnado no puede renunciar a la razón y a la pretensión de hallar la verdad toda entera. sino más bien. Se vive de impresiones. confiando en la acción del Espíritu Santo y la capacidad del hombre. en cambio. que aprisiona la verdad en la injusticia. la búsqueda de la verdad. en medio de la confusión reinante. si me dedicara ahora a describir las amenazas que se ciernen sobre la Iglesia.. A diferencia del escriba prudente del que hablaba Jesús. prefiere un pensamiento débil y fragmentario que no le comprometa a nada. Oyendo hablar de verdad. con una cultura que ha renunciado a toda pretensión de conocer la verdad? ¿Cómo hablar de verdad a una cultura que aborrece instintivamente conceptos y palabras fuertes?[14]. que sacaba del ancón lo viejo y lo nuevo. a veces ocultas. El cristiano no puede renunciar al anuncio de la verdad. aquellos elementos que permiten un punto de anclaje para la predicación del Evangelio. cuya pretensión fundamental es la de ser religio vera.. convencido de que la necesidad más radical del hombre es saciar el hambre de verdad. más aún. de impactos sensoriales o emocionales. se presenta con algunas exigencias filosóficas irrenunciables. El hombre postmoderno es hedonista y consumista. se puede decir que la experiencia post-moderna de la verdad es una experiencia estética y retórica»[13]. de los hombres de nuestro tiempo. bien e impidiendo el conocimiento de la realidad tal y como es.

la búsqueda humilde adquieren un protagonismo especial. la sensibilidad. nunca puede reemplazar el anuncio explicito de Jesucristo. Como actividad inteligente. reiterado después en el mensaje que nos ha dejado a conclusión del año Jubilar[18]. que en cada región adquieren una coloración especial: si en la Europa atlántica se trata de mitologías célticas. paradójicamente. que ha dejado la Iglesia en la tierra como signo y continuadora de su misión entre los hombres? Aquí es donde se requiere toda la audacia del evangelizador. a Jesucristo. que es el camino. sin embargo. en la América Hispana se vuelve a los cultos precolombinos. ni convertirse en un consenso de mínimos. tiene razón cuando cita al gran Chesterton para describir la paradoja actual: «Cuando los hombres dejan de creer en Dios. Yo mismo. tras haber dedicado años de estudio al fenómeno de las religiones[19]. hacia la verdad». La cuestión no está en saber si nuestro tiempo creerá o no. no ya la verdad. adquieren un especial relieve. no es que no crean en nada. es un camino que acaba conduciendo a Cristo. En este contexto adquiere también una actualidad especial un tema que ha sido reiteradamente propuesto por el Santo Padre y que en los días pasados hemos tratado ampliamente en el Consistorio apenas concluido: el diálogo interreligioso. Creen en cualquier cosa»[15]. según la llamaba Pablo VI. Si Heidegger definía la modernidad como un estado de incertidumbre acerca de los dioses. la post-modernidad representa en cambio el regreso triunfal de los dioses. que pude escuchar personalmente siendo su colaborador: «una cosa es el depósito mismo de la fe. entre ellas España. el cuidado. es un camino hacia la verdad. recordando las palabras. Cultos precristianos. estoy convencido de que de su estudio. o. o las verdades contenidas en nuestra doctrina.6). «es decir. Umberto Eco. Ya Juan Pablo II había señalado el diálogo con los creyentes de otras religiones como una prioridad en la carta de preparación al gran Jubileo. Se ha hablado mucho en los últimos tiempos del «retorno de Dios». traducida en respeto hacia la persona. o incluso. en quien toda realidad humana. que el cardenal Lehmann ha definido «teoplasma». Donde todo vale lo mismo. sin embargo idéntico sentido y alcance»[17]. entre las que los cultos célticos. con más precisión. en definitiva nada vale nada. tejido con amorosa paciencia. Es un diálogo en perpetuo equilibrio entre la búsqueda de caminos de colaboración con otros creyentes. la verdad y la vida (Jn 14. San Agustín se vuelve más actual que nunca. 2. especialmente en la defensa de la vida y en la lucha contra el materialismo asfixiante. nada sospechoso de beatería. Del regreso a las mitologías precristianas pasamos a la magia. el Hijo de Dios hecho hombre. de Juan XXIII en la inauguración del Concilio Vaticano II. sino en. hoy más actuales que nunca. bien orientado. y la necesidad de evitar que degenere en sincretismo. el ocultismo y el preocupante aumento de las sectas satánicas. Se trata de un diálogo difícil. al realizar en su vida la unión entre la verdad y el sentimiento. incluida la religión. adaptándolos a las necesidades propias[16].no veo más solución que proponer. que es la forma eminente de lo real. como en algunas partes de Europa. qué creerá. se añora un pasado musulmán idealizado como una especie de edad dorada que la llegada del cristianismo ha venido a destruir. Se trata del regreso de una religiosidad salvaje. Es un imperativo inaplazable para proponer una firme base de paz y alejar el espectro funesto de las guerras de religión que han bañado de sangre tantos períodos en la historia de la humanidad. el siglo xxi parece más religioso que el precedente. Una cultura de la verdad hecha de inmenso respeto y acogida hacia la realidad. una especie de plastilina religiosa a partir de la cual cada uno se fabrica sus dioses a su propio gusto. De nuevo se plantea ante nosotros el desafío en toda su formidable magnitud: ¿cómo anunciar en medio de este magma religioso. en el gran supermercado del bricolaje religioso. conservando. que. por su vinculación a la naturaleza. El diálogo no puede sustituir a la misión. Y así. como si Dios hubiera estado alguna vez lejos del mundo y del hombre. que no se cansa ni se deja vencer ante los primeros reveses. hecho de respeto. No del Dios personal que se ha revelado en Jesucristo. Podemos así aventurar una primera constatación a la profecía con que abríamos esta conferencia: si. sino una cultura de la verdad. alcanza su plenitud. Agustín dice «ve adonde tu corazón te lleva» —como reza el título de la novela de Susanna Tamaro—. en la que la dimensión de la atención. sino de los dioses y las mi tologías y religiones precristianas. es posible reconciliar la razón y el sentimiento que la postmodernidad juzga incompatibles. a la que se llega a través de la experiencia del encuentro . Anunciar a Jesucristo en la era del New Age Íntimamente vinculado al desafío anterior está el que constituye anunciar a Jesucristo en una era de religiosidad salvaje. y otra el modo en que éstas se enuncian. del regreso de una religiosidad salvaje. En esta cultura de la verdad.

unidas. contra las familias. y después. Un mundo feliz. los enfermos. irá dejando a los bordes del camino seres maltrechos y heridos. y cuyo último e inconfesado fin es el de equiparar las uniones entre homosexuales al matrimonio monoparental. donde los seres humanos son producidos. la Encarnación del Hijo en el seno de una familia. La aprobación de leyes reguladoras de las parejas de hecho en toda Europa. El inicio del Milenio nos sorprendió con el anuncio oficial hecho por F. Acaso niños creados en laboratorio. la presión será cada vez mayor contra quien osedesafiar la medida social impuesta. a quienes la Iglesia habrá de recoger con infinito amor: personas que se declaran abiertamente homosexuales. la llamada a la comunión con los demás en la familia de los hijos de Dios. que sabe sacar del arcón lo viejo y lo nuevo en su diálogo con los creyentes de otras religiones. Nos hallaremos cada vez más con más personas que han sufrido un proceso de maduración personal deficiente. El hastío producido por el desarrollo implacable de la técnica. tanto mayores cotas de autenticidad alcanzará. es decir. De nuevo el paradigma ha de ser el del escriba sabio y prudente. aun cuando denunciemos a quienes recurren a las técnicas de donación para traerlos al mundo. pensando que es un escollo en la predicación. desarrollando un proyecto de vida en un matrimonio o en la vida comunitaria. y será muy difícil evitar que algún grupo de científicos. vagabundo de afecto.entre personas. que es una categoría eminentemente personal. con hijos procedentes de diversos padres. y no como sujeto. tiene lugar siempre entre dos sujetos personales. y por tanto. es a quien hay que anunciar el misterio de la íntima comunidad de personas en Dios Trinidad. desde su concepción hasta su fin natural. es sólo el primer paso de un proceso que acabará imponiéndola en los demás países para eliminar. El aumento espectacular de matrimonios deshechos. tal y como se presentó en la cumbre mundial de Pekín (1995): cada uno configura su propia orientación y comportamiento sexual libremente. de uniones irregulares. no ha logrado impedir la difusión de una mentalidad que considera al hombre como objeto. todo tiene un profundo impacto en la sociedad. sea heterosexual. a quienes no dejaremos de acoger. acabará sucediendo en la opinión pública primero una especie de resignación ante los hechos consumados. o al menos así se dice. creo que más que de diálogo entre religiones. una decidida aceptación. Por eso. para quienes será necesario hallar un espacio en la Iglesia. El diálogo no puede nunca renunciar a presentar a Jesucristo buscando hacerse aceptar más fácilmente. Inútil decir que para la Iglesia se trata de un desafío epocal. Debemos rendirnos a la evidencia: la donación reproductiva de seres humanos es técnicamente posible. so capa de humanidad. sin renunciar a la verdad acerca del hombre. Está por otra parte la desintegración del modelo familiar. Hemos llegado así al borde de los escenarios futuristas descritos por Aldous Huxley. A la repugnancia que ahora nos produce esta consideración. los elementos menos productivos del sistema económico y que más recursos consumen. ni escamotear el misterio trinitario. empujados por un deseo prometeico de traspasar una frontera hasta ahora considerada inviolable. sometidos a precisos controles de cualidad. en la esperanza de que un pequeño puente tendido hoy pueda mañana servir de intercambio fecundo entre creyentes. la monumental enciclopedia donde con sólo cuatro letras está escrito el hombre. Unos meses después llegan voces confusas de que en algunos centros de investigación se han modificado genéticamente algunos embriones durante el proceso de fecundación ¡n vitro. acompasando su conversación al paso de éstos.. Venter. homosexual o bisexual. los débiles. Y al mismo tiempo. los ancianos. estables y abiertas a la vida. E! diálogo. prófugo. capaz de ser manipulado o modificado para adaptarlo a los estándares de producción. están destinados a una progresiva marginación. Desde diversas instancias se solicita la donación de embriones humanos con fines terapéuticos. del desciframiento completo del genoma humano. A veces tendrá que contentarse con un simple conocimiento mutuo. En un mundo así. entre el hombre y la mujer. La aprobación de la eutanasia activa en Holanda. cede a la ideología del género. . La desintegración de la persona. y de la educación ambiental. y ya no engendrados. que invade todos los dominios de la vida humana. como un derecho ejercido libremente. a toda la vida.. La visión antropológica de la complementariedad de sexos. producto de complejas situaciones familiares y afectivas. hace más de 60 años en su conocida obra Brave New World. Persona humana y familia El tercer gran desafio de nuestra época tiene como objeto directamente al hombre. y cuanto mayor y más profunda sea la experiencia de Dios de quienes dialogan. 3. los que no poseen un cuerpo hermoso. marcados por profundas carencias afectivas y emotivas. según las necesidades de sus interlocutores. en realidad. Collins y C. habría que hablar de diálogo entrereligiosos. se decidan a donar un sen humano. A este hombre del siglo XXI.

que no consiste en querer vivir en otra época. que facilitarán enormemente el intercambio entre pueblos diversos. La experiencia de los errores del pasado debería ayudarnos a no ignorar el drama de los millares de trabajadores que cruzan cada mes el Estrecho en embarcaciones de fortuna buscando simplemente huir del espectro del hambre. nos pone ante una pregunta formidable: ¿cómo ser cristiano en un mundo globalizado? Un vistazo somero a los periódicos y a las agendas culturales nos confirma que «globalización» es la palabra de moda en los foros y seminarios de discusión internacional. y ello gracias al principal motor de la globalización. está condenado a vivir bajo la dictadura de lo social. diseñada por unos pocos y difundida a través de medios de comunicación potentísimos que lo invaden todo. la destrucción cultural cometida con frecuencia en el pasado por colonizadores europeos en otros pueblos. ¿Sabrá la Iglesia estar al lado de los nuevos esclavos del siglo xxi? ¿Pasará la Iglesia del siglo xxi a estos nuevos bárbaros. Para la Iglesia. que es justamente lo que pedía Federico Ozanam. por no haber sabido movilizar los recursos de que disponía en favor de los trabajadores explotados. o por usar la expresión de Alain Finkielkraut. que es la Internet. que es el imperio del presente. que no puede menospreciarse en aras de una mal entendida tolerancia. sectas orientales. como ignorando su propio pasado. Estamos ante un proceso de cambio social y cultural de incalculables proporciones. Las nuevas sociedades multiculturales Esto nos lleva directamente a otro gran compromiso de la hora actual: la presencia de la Iglesia en una sociedad multicultural y pluralista. El respeto a la identidad cultural de los recién llegados no puede ponerse en discusión. procedentes de todo el planeta. No es una tabla rasa en la que se parte de cero. . pues ha logrado amalgamar elementos tan heterogéneos como los pueblos nativos americanos. De otro modo se estarían reproduciendo. desocupados y sin tierra. especialmente de los nuevos esclavos que la globalización está produciendo. no sólo lingüística. Estamos ante un fenómeno migratorio sin precedentes en la historia de la humanidad. no sólo provocará un profundo cambio social. a la inversa. que debe hacernos reaccionar. que sería una amenaza para la libertad. El descenso de la natalidad en Europa y el aumento de la demanda de mano de obra. Europa tiene su propia identidad cultural. abandonándola en manos de movimientos revolucionarios. Un país que renuncia a su propia memoria colectiva. sino en conservar un vinculo y escapar a la tiranía del presente[22]. 5. Europa tiene su propia identidad. dedicado precisamente al diálogo entre las culturas. Ser cristiano en el mundo de la economía globalizada Nuestro recorrido por las tareas que la Iglesia debe afrontar.4. Prueba de esta complejidad es lo que se ha dado en llamar «el pueblo de Seattle». un país como España tendrá cerca de 13 de millones de trabajadores extranjeros. Por eso el juicio acerca de la globalización ha de ser prudente. Se ha dicho que la Iglesia perdió la clase obrera en los siglos xix y xx. el compromiso principal en la hora actual está en la defensa de los débiles. sin renunciar a la propia identidad. Según datos recientes. que paradójicamente es un producto de la globalización misma. Este derecho sin embargo es correlativo al respeto por la identidad cultural del pueblo de acogida. El riesgo es el de una homogenización. Italia. se calcula que para el año 2050. ninguna es tan vital como el pasado. en cuya forja el Cristianismo no ha sido sólo un factor accidental. Es importante para países como Francia. donde cada uno aporta su propia comi da[20]. La globalización económica y cultural es un fenómeno sumamente complejo que estamos tratando de descifrar. De todas las necesidades del alma humana — escribe Simone Weil—. El mensaje de Año Nuevo del Santo Padre. sino también cultural. amenazados de una actitud de entreguismo que renuncia a priori y sin condiciones a su propia identidad cultural. y dar lugar a una nueva síntesis capaz de fecundar con nuevos valores la cultura europea decadente? He aquí el desafío. el área «pic-nic» de la autopista. y también —¿por qué no?— el anuncio del Evangelio. movimientos anarquistas. hacen necesaria la llegada de trabajadores extranjeros. Contiene elementos muy positivos. la contestación radical a la globalización. El imparable flujo de emigrantes procedentes de ambientes culturales diferentes. ofrece al respecto pautas iluminadoras[21]. en el que los muertos no tienen voz y sólo cuentan los vivos. Nos exige ser a la vez audaces en el diálogo intercultural. España.

ha surgido sobre la base de un sistema de valores impregnado. Es urgente devolver un alma a nuestras democracias. La Iglesia. Internet. de la sabiduría y del gozo puede salvar a los medios de la transitoriedad. el avance de la desertización. pero esta información no nos hace más sabios. en mayor o menor medida. por una concepción cristiana del hombre y de la sociedad. y a su vez. ni por tanto. . como experta en humanidad y conocedora a fondo del corazón humano. ¿No es significativo que «El Gran Hermano» haya sido el programa más visto en buena parte de los países de Europa Occidental. hemos asistido a un desarrollo impresionante de las técnicas de comunicación a distancia. y que la omnipresente vigilancia de las cámaras haya sido protagonista de diversos films? Parece como si en nuestros tiempos se cumpliera realmente lo que Berkely afirmara: esse est percipi. usando estos medios de comunicación. No es el sueño nostálgico de un protagonismo perdido. ofrecen puntos de apoyo para esta evangelización de la ecología. 6. La revolución informática Llegamos así a la revolución informática. sabemos más. La Iglesia. y soñamos con el encanto de una vida en contacto con la naturaleza. En muy pocos años. llena de incoherencias. Lo que no se percibe a través de los medios.Cuando a la base del modelo pluralista existe únicamente una concepción relativista de los valores. cuyo paradigma es San Francisco de Asís. la llamada tercera revolución. que viven de lo efímera. que es experta en humanidad. No puede prescindir de ellos. Es posible establecer una simbiosis fecunda en la que la Iglesia del recuerdo. atención al mundo contemporáneo y un modo atractivo y agradable de comunicar el anuncio de Jesucristo[24]. sino para el hombre. Los medios. Para la Iglesia. A nadie se le oculta que estos valores positivos. superando la tentación de divinizar la Tierra. la democracia se ve amenazada en sus mismos fundamentos. Hay demasiados medios para los escasos y raquíticos fines que se proponen en nuestra sociedad. mejores[23]. el efecto invernadero. El cambio climático. propiciar un profundo rearme ético que tenga en cuenta sus raíces profundas. que es comunicadora por excelencia. estamos dispuestos a hacer bien poco por renunciar a las comodidades responsables del desgaste medioambiental: no queremos renunciar a las autopistas. ni a la calefacción en invierno. precisamente por su patética desvinculación del sistema de referencia a partir del cual han sido engendradas. y a la creación de una red mundial. La democracia tal y como la conocemos. pues su misión primera y esencial es comunicar una Buena Noticia. estas promesas. 7. que está transformando a marchas agigantadas nuestro modo de acceso al mundo. tiene mucho que decir en la tarea de formar una conciencia cívica y política. enseñándole a recorrer el camino que parte de la experiencia de la creación y desemboca en el conocimiento del creador. Nuestras democracias en Europa están enfermas. se presentan de la mano de formidables amenazas y desafíos no sólo para la Iglesia. la dispersión y el ocio sin sentido. puede aprender mucho de los medios de comunicación. Paul Ricoeur. sino la conciencia del papel que tiene que desempeñar en el sistema democrático. pues al mismo tiempo que nos preocupa la contaminación y pérdida de ambientes naturales. es como si no existiera. hace un diagnóstico implacable del mal de nuestro tiempo: hay una hipertrofia de los medios y una atrofia de los fines. han dejado de ser problemas teóricos para convertirse en una preocupación de todos.. ni al aire acondicionado en verano. pueden aprender de la Iglesia. La Iglesia vive en este mundo. La Escritura y el ejemplo de algunos santos. Tenemos mucha información. La tutela del medio ambiente El desarrollo de la economía y el agotamiento de ciertos recursos naturales ha colocado en primer plano la urgencia por la conservación del medio ambiente. Es una nueva conciencia ecológica. los medios pueden aportar a la Iglesia frescura. esta nueva conciencia ecológica es un desafío y una oportunidad: conducir al hombre hacia la trascendencia. el infatigable buscador del sentido de las cosas.

al mismo tiempo. ofrezca una propuesta diversa. Su tarea principal.III. sino una crisis cultural[25]. se trata de la respuesta personal de los hijos de la Iglesia a la Palabra de Dios. de su creatividad e iniciativa. no sólo en una Iglesia para los pobres. es decir. apuntar una tarea que me parece de capital importancia. que no renuncia a usar los medios que Dios le da para desempeñar su misión. Una Iglesia pobre. cuya preocupación constante sea la búsqueda del . Bien entendido significa que el principal desafío para la Iglesia no está fuera. y se encuentra desprovista de figuras capaces de ofrecer una respuesta cultural alternativa. siguiendo el ejemplo de los Padres de la Iglesia. es decir.12). ¿Cómo responder a estos desafíos? ¿Cómo aprovechar las nuevas circunstancias para anunciar a los hombres a Jesucristo? Una vez más: la Iglesia pasa a los bárbaros. Siete tareas ingentes. ha habido una deserción de los católicos del campo de la cultura. Para ello. que penetra hasta la frontera entre el alma y el espíritu (Heb 4. sino en una Iglesia pobre. Por eso se ha hablado también en el Consistorio de la urgencia de transformar la Iglesia. Necesitamos crear una red de centros de cultura. cerrada u hostil a la cultura ambiente. LA RESPUESTA DE LA IGLESIA Tales son los desafíos que la Iglesia del III milenio encuentra frente a si. tenemos todos que hacer una humilde confesión de culpa y emprender el camino de la propia conversión. del arte y de la creación literaria. ha de ser sobre todo cristiana. La Iglesia en Europa. San Juan de Ávila un hombre del Post-concilio reformador de la Iglesia en España. La Iglesia del siglo XXI. pero que son. que ha mantenido una presencia activa en el campo de la cultura española a lo largo de sus casi 50 años de vida. No se trata de encerrarse en una cultura de ghetto. Antonio Oliva la hicieran posible. abierta a todas las realidades de la cultura humana. Antes que preguntarnos por la adopción de nuevas estrategias. la creación de nuevas estructuras. desde que la generosidad y clarividencia de Dª Jesusa Lara y D. siete Posibilidades de anunciar al mundo a Jesucristo. Hago este llamamiento en la sede de la Fundación Universitaria Española. estructuras e instituciones. Naturalmente. es acoger el Evangelio con más fidelidad. al hablar de santidad. como entendió Francisco cuando escuchó la invitación de Cristo a reconstruir su casa que amenazaba ruina. es necesaria la labor de centros de cultura. sino dentro de ella misma. pero no pone en ellos su esperanza ni su salvación Centros Culturales Católicos Quisiera no obstante. dinámicos. y España no constituye una excepción. con más radicalidad aún. y regenerar por el baño del agua y de la palabra. No se trata de crear centros de cultura católico. ¿Cuál ha de ser la respuesta en esta nueva etapa de la Historia que se abre ante nosotros? Esta ha sido la pregunta que afloraba una y otra vez en los días del Consistorio extraordinario que acabamos de celebrar junto al Santo Padre. Por razones que seria largo de enumerar ahora. abandonándolos a posiciones y modelos antropológicos deficientes. ha conocido un «desfondamiento intelectual» como no padecía desde hace tiempo. Y habría que añadir con Lacordaire: amándolos. más de Cristo. creativo y decidido en el campo de la cultura. antes que cualquier otra. que exigen la movilización de todos sus recursos. sino de asumir con decisión la cultura de nuestro tiempo para transformarla desde dentro. que a través de una acción capilar. Es necesario por ello un compromiso valiente. más confiada en la fuerza del Espíritu Santo y apoyada en su acción que en sus propios métodos. creativos. Sólo hombres y mujeres reconstruidos interiormente podrán dar nueva vida a la Iglesia. ágiles. La respuesta viene dada por la palabra que acaso más se haya repetido aquellos días: la santidad. Se ha escrito que la crisis que padecemos en nuestro tiempo no es una crisis de fe. escribía en sus memoriales al Concilio de Trento que los sabios decretos de reforma promulgados por el Concilio servirían de bien poco sin hombres reformados interiormente que los llevaran a cabo. dejarse purificar por la Palabra de Dios. sino de centros católicos de cultura.

la investigación científica. les estaba invitando a experimentar la fuerza de la fe. Son como los apóstoles en la barca durante la tempestad: olvidan que el Salvador está en medio de ellos». El mes pasado. La fe no conoce un progreso lineal de una época a otra. la Iglesia continúa su camino sin perder la esperanza. hace ver a los ciegos y caminar a los paralíticos. en cada generación la fe es la semilla de mostaza insignificante y siempre amenazada.dialogo entre la fe y la cultura. porque. la victoria que vence al mundo: nuestra fe. «Se habla mucho —decía De Maistre— de los primeros siglos del cristianismo: en realidad. Termino recordando con emoción el grito apasionado de Ozanam: «¡La esperanza! —escribía—. el encuentro de Fatka. El Evangelio apenas ha comenzado a extenderse. como ya se puede apreciar en China o en Indonesia y en países donde la misión discurría pacíficamente como en la India. donde dos millones de jóvenes se han reunido en pleno ferragosto romano alrededor del Papa. Hay que empezar reconstruyendo desde la base. son capaces de difundir con eficacia un nuevo estilo de vida. En cierto sentido. como me decía recientemente un colaborador de la India en Consejo de la Cultura. Es creer. frente a cualquier ataque. apartándose a si mismo ha aportado toda novedad»[27]. . en el Encuentro de la Jornada Mundial de la Juventud. y la nueva creación es apenas un niño balbuciente. Pero la Iglesia permanece siempre joven. No pocas veces. Una pequeña comunidad que haga visible con su vida. la fe que cura los corazones desgarrados y da una palabra de aliento al abatido. no sólo con las actividades del centro Conclusión No nos es dado hacer profecías respecto al futuro. Entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios. la promoción de la cultura inspirada por los valores cristianos. es previsible un periodo de persecución. que no deja de suscitar nunca nuevos santos. Muchas gracias. estos centros constituyen la única forma de presencia cristiana en medio de una sociedad mayoritariamente musulmana. El Consejo Pontificio de la Cultura está comprometido en la creación de redes de centros culturales católicos que hasta ahora se ha revelado una apuesta innovadora y eficaz en el campo de la cultura. Somos nosotros los primeros cristianos. en el Libano. Esta es la fuerza y la esperanza de la Iglesia. o si conoceremos una nueva primavera de fe en nuestros tiempos. En España y otras zonas de Europa. La fe que devuelve la vida a los muertos. lo que Jacques Maritain llamaba «minorías proféticas de choque». si medimos el tiempo con magnitud cósmica. ha reunido a los directores y responsables de los centros de mediterráneo y Oriente Medio. y ninguno de nosotros podría afirmar que no se haya de repetir. en la ruina de la Iglesia. El fallo de muchos cristianos es esperar poco. semetipsum afferens. Cuenta sin embargo con la presencia de su Salvador y del Espíritu Santo. la formación[26]. como dice San Ireneo de Lyón. No sabemos si nos aguarda una nueva era martirial. al proponer a los jóvenes el «laboratorio de la fe». hombres y mujeres que aportan soluciones nuevas y creativas a los desafíos de su tiempo. En algunas regiones de Asia. El Papa. la Iglesia del siglo xx ha conocido una persecución única en su historia milena ria. rehaciendo un tejido social y cultural. Cristo. Silos países de antigua cristiandad envejecen. a cualquier obstáculo. Son una especie de avanzadilla intelectual de la Iglesia. Hace apenas una semana he regresado de Bucarest donde hemos celebrado un encuentro de responsables de centros culturales para Europa centro —oriental en el que han participado centros de 22 países. «Omnem novitatem attulit. no estoy seguro de que hayan ya pasado». Hemos sido testigo de ello en Roma. que hace posible lo que para los hombres es imposible. sin caer de nuevo en la tentación de confiar en grandes estructuras dotadas de presupuestos millonarios. contagiadas de entusiasmo evangelizador. Se trata de comenzar con medios modestos. Pocas personas.

Madrid-Buenos Aires. F. Lehmann. 8 (2000) 2629. Poupard. n. Cfr. México. 1999. [3] Cfr. 5. Essai sur l’antihumanisme can temporoin. Milano. [8] Cfr. Edicep. [17] «Est enim aliud ipsum depositum Fidei. Culturas y fe. 1992. 2000. Discurso de apertura del Concilio. p. Enchiridion Vaticanum 1. Memoria. Guardini. recogido por G. [16] K. 7-12-1965. pp. Sermo Caillau-Saint-Yves 2. Poupard. La condición posmoderna. eodem tamen sensu eademque sententia» Juan XXIII. Homilía de Clausura de la 4. Ed. C. [6] S. 1110-1962. [12] G. . Vattimo. «La tradición filosófica europea». tUmanesima. nn. Madrid. «Quando la Chiesa Passa al Barban”». P. Agustín. La fin des modernes. p. II Cristianesimo all’alba del III Millennio. p. seu venitates. Poupard.441 -442. Enchiridion Vaticanum 1. Seuil. in P.~ Sesión de! Concilio. Bausola. 40-43. pp. proyecto. [9] Pablo VI. 53. 179-182. Paris. 2. Paris. [4] R. 40-58. quo eaedem enuntiantur. La bustina di Minerva. 29. Milano. La pensée 1968. [10] Cfr. P. Milano. [2] Gaudium et Spes 4. PIS. Luc Ferry-Alain Renaut. 2571. 1988. Casale di Monferrato. [18] Juan Pablo II. 15-11-1996. conciencia. 1985. Verpraet. Exhortación Apostólica Tertio Millennio Adveniente. 7. Para uno pastoral de la cultura. Fondamenti teologico-pastoralii. 1953. ni. 61-122. la scommessa di Bausola». France Catholique. 44 (1999) 637-648. A. n. 11-5-2001. aquí 640. Orientación para una pastoral de la inteligencia. «Dio é piú grande dell’uomo».M. 10-11-1975.[1] Le Point. 1998. Martini. [11] J. [5] Juan XXIII. Discurso de apertura del Concilio Vaticano II. Esp. en Cristianismo y Cultura en Europa. Malraux au Panthéon». Ciudad Nueva. 65-80. Cfr. 11/11/62. [15] U. 1995. Buscar la verdad en la cultura contemporánea. Poupard. Lyotard.. aliud modus. 20. Consejo Pontificio de la Cultura. 1993. Iglesia y culturas. La condizione postmoderna. 2000. Ciudad del Vaticano. Valencia. «II dialogo con 1 non credenti. 55. fin 55-56. La fine della modernitá. [14] Card. [13] Ibid. Carta Apostólica Nuovo Millennio Ineun te. II Regna attualitá. quae veneranda doctrina nostra continentur. 13. Awenire. 132. «Apocryphe. passim. 92. P. Eco. [7] Cfr. 1998.

. 29-3-2001. pp. 5-2-99. Nn. n. [20] A. 1997. 1999. «Los medios de comunicación social al servicio de una cultura de la verdad». [26] Consejo Pontificio de la Cultura. 1997. London.1V. Collection. Entrevista para Le Figaro. o. [23] P. 1967. Amplio resumen y traducción en Alfa y Omega. Clashing Symbols. 32. 2627. 2000. Amplio resumen y traducción en Alfa y Omega. [27] Ireneo de Lión. [22] A. Poupard. 1. 14-15: «Respeto de las culturas y “fisonomía cultural” del territorio». 2000. Gallagher. Actas del III Congreso Internacional.E. 29-3-2001. Finkielkraut. 24-11999. Culturo y Medios de Comunicación Social. Haer. F. Ciudad del Vaticano. L’Osservatore Romano. [25] Cfr. Mensaje para la XXXIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Entrevista para Le Figaro. Diccionario de las religiones. Diálogo entre los culturas para una civilización del amor y de la paz Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2001. B. pp. 34.P. Ciudad del Vaticano. . Barcelona. Crowe. dir. [21] Juan Pablo II. Para una pastoral de la cultura.[19] P. Edición semanal en lengua española. 5. Adv. esp. [24] Juan Pablo II. Finkielkraut. ini M. 266. Salamanca. London. Poupard. 2627. Lonergan. ed. 20-27.