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RAÚL RODRÍGUEZ FREIRE
El nomos de la literatura: notas sobre "literatura latinoamericana contemporánea"
Sociedad Hoy, núm. 18, 2010, pp. 41-53,
Universidad de Concepción
Chile
Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=90223045004

Sociedad Hoy,
ISSN (Versión impresa): 0717-3512
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Chile

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certain literature is produced “homeless” and “without center”. la toma. y se pregunta por los límites más que por orígenes culturales. cierta producción literaria da cuenta de cómo tanto lo local como lo nacional (y continental) se encuentran agotados literariamente. Para ello se señala en primer lugar que dicho archivo desconsideró el nomos (poder). First I indicate that archive does not consider the nomos (power). nomos. en tanto año de ruptura provocante del “extravío de las categorías articulantes de la historia moderna”. homeless literature. literatura sin casa. Doctorado en Literatura. Palabras clave: Archivo. 1 Becario Conicyt. González Echevarría.2010. certain literary production realizes of how both the local thing and the national thing (and continental) are exhausted literary. Chile. and it appealed exotically to the national and continental literature. seize. regulation and historical distribution of the land (Latin America in this case). allowing and supporting that a relation geo-historical should have developed an essentialist relation. Opposite to it. and wonders for the limits more than for cultural origins. Keywords: Archive. Roberto Bolaño. E-mail: rodriguezfreire@gmail. Nevertheless. Aceptado: 07. while year of break that caused the “deviation of the categories questioners of the modern history”.2010. Recibido: 14.05.com 41 . Abstract This essay reconsiders (and shows an exit to) the practices of writings that constitute what Roberto Gonzalez Echevarría named the archive of the Latin-American literature. this particular archive entered on crisis from 1973. Roberto Bolaño.07.Sociedad Hoy 18: 41-53. y apeló exóticamente a la literatura nacional y continental. Santiago. Hoy. nomos. cierta literatura se produce “sin casa” y “sin centro”. González Echevarría. Frente a ello. 1er Sem. este particular archivo entró en crisis a partir de 1973. No obstante. Universidad de Chile. Today. permitiendo y sosteniendo que una relación geohistórica haya devenido una relación esencialista. regulación y distribución histórica de la tierra (América Latina en este caso). 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre “literatura latinoamericana contemporánea” Nomos of literature: notes on “contemporary Latin American literature” RAÚL RODRÍGUEZ FREIRE1 Resumen El presente ensayo reconsidera (y presenta una salida a) las prácticas escriturales que conformaron lo que Roberto González Echevarría denominó el archivo de la literatura latinoamericana.

una máscara. narrativas que se preocupan por ideas o nociones tales como “identidad”. Por tanto.. 1992: 219). con lo cual nos quiere hacer notar que las referencias a este archivo se enfrentan a un problema enorme: su crítica forma parte de él. para mí el archivo. J.. Esto implica que mi idea de archivo va más allá que la del crítico cubano. para decirlo de otra manera. el archivo nos envuelve. y la emergencia de su crítica después. tenemos que leerlo contra sí mismo. señaló González Echevarría. Rodríguez F. Se trata además de una búsqueda que ha estado mediada por el discurso antropológico y humanista: “el archivo es un mito de mitos” (2000: 239). y lo hace principalmente mediante su aparato conceptual. es decir. Por eso repito que no debemos temer y que debemos pensar que nuestro patrimonio es el universo. es decir. lamentablemente. “es en primer lugar la ley de lo que puede ser dicho [sobre el origen de la cultura de América Latina]. Borges. y continúa basándose. 1er Sem. “origen” o “autoctonía”. y no podemos concretarnos a lo argentino para ser argentinos: porque o ser argentino es una fatalidad y en ese caso lo seremos de cualquier modo. pero sobre todo debemos mostrar la imposibilidad de llegar a un pensamiento radical a partir de él. / R. siguiendo de cerca a Foucault. “[en las] narrativas que siguen buscando la clave de la cultura y la identidad latinoamericana” (2000: 238). al latinoamericanismo (escrito fundamentalmente desde. I L a búsqueda de la autonomía literaria. pues para develarlo estamos obligados a usar sus categorías. consiste en lo que foucaultianamente se podría llamar una formación discursiva preocupada temática y semióticamente por el origen. pues ahí ya vemos enmadejadas las ideas de tierra y escritura. a la literatura nacional. Peter Sloterdijk. archivo que se basaba. entre otras. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. llegaron a conformar algo así como lo que el crítico Roberto González Echevarría (1990) denominó hace ya un par de años el mito y el archivo de la literatura latinoamericana. el Humanismo burgués no fue otra cosa que la procuración de imponer los clásicos a la juventud y de afirmar la validez universal de las lecturas nacionales.Sociedad Hoy 18: 41-53. sus incoherencias. Este archivo. el sistema que rige la aparición de los enunciados como acontecimientos singulares” (Foucault. Este archivo ha operado mediante apelaciones a la identidad y a la nación. o ser argentino es una mera afectación. la tarea a la que tenemos que abocarnos es a la de su deconstrucción. nos atrapa. en “El escritor argentino y la tradición”. en un comienzo. mostrar sus puntos ciegos. pues si para él el archivo inicia en el carácter fundador que tienen Los pasos perdidos de Carpentier. pero 42 . enunciados que se arrastran o concatenan fuertemente por lo menos desde Andrés Bello y “La agricultura de la zona tórrida” en adelante. ensayar todos los temas. en “Normas para el parque humano”. L.

2004: 46).Sociedad Hoy 18: 41-53. en una territorialidad.. pues no somos los únicos en el mundo que contamos lo nuestro. necesite no sólo de una ley que lo nombre. Esta cita es de Jorge Franco. esencializando una localización.. De ella podemos ver claramente que el mundo del cual se habla es pequeño. de una topo-nomología (lugar y nombre unidos) que consigna un corpus determinado. pocas literaturas en el mundo conservan la fuerza y la vitalidad de la literatura latinoamericana. Veamos un ejemplo: [La literatura Latinoamericana] sigue teniendo un sello único. y el canon que les sigue. como tampoco somos pocos los portadores de fuerza narrativa o de vitalidad. con esto que llamamos “Latinoamérica”. es decir.. también sobre. “Asia”. Latinoamericana no existe”. de cualquier archivo en realidad. alegóricamente. si bien hay críticos que señalan la muerte del boom (y. e incluso de “Europa”. “la caída de Salvador Allende emblematiza. desde Andrés Bello y Domingo Faustino Sarmiento. en el año 1973. la tensa reconcialización entre modernización e identidad. sin título ni principio de legitimación. Por todo esto. 11-15 de agosto de 2008. Por otra parte. y esta virtud se da simplemente porque seguimos contando nuestro continente (Franco. “Ríndanse terrícolas. porque la vocación histórica del boom. pues las novelas de la tierra no son el único momento de esta inquietud. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. pues también lo fueron los ensayos escritor a lo largo del siglo XIX. llamaremos a este archivo (no sin ironía) terrícola2. América Latina) y a la literatura latinoamericana. indeleble e intransferible que le permite su reconocimiento con leer unas cuantas frases. también del archivo. y más tarde el testimonio centroamericano. Es posible encontrar ejemplos similares de escritores de “África”. Se trata. y porque no puede haber archivo sin nombre. 1er Sem. sino también de un domicilio que la sostenga. escritor nacido en Colombia. inigualables.. en términos de una frontera (trazada imperialmente. dando origen a un discurso tan potente que incluso escritores que dicen romper con el llamado boom por su marcado exotismo no se inhiben a la hora de señalar que “nuestra” literatura es diferente a otras. usando la terminología de Jacques Derrida (1997). para no nombrar la ensayística y la crítica preocupadas por la salvaguarda del archivo terrícola (Rodó el más grande).) con el advenimiento del golpe de estado en Chile. la muerte del boom. y provocando que una relación geohistórica haya sido transformada en una relación esencialista con la tierra. Rodríguez F. 43 . Después de los militares 2 Ver Raúl Rodríguez Freire. por tanto. creo que su fantasma aún ronda. Santiago de Chile. cito. pasó a ser irrealizable. / R. no lo olvidemos) inscrita en un espacio. si bien con menos fuerza (Para Idelber Avelar. ponencia presentada en las VIII Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana (JALLA). Quizá a ello se deba el hecho de que la emergencia del archivo. También lo fue el boom.

pero que también representa la raza”– y en segundo lugar. es que “esta es mi vida histórica –mi ejemplo personal y especial que es personal. pues este tipo de narrativas surgen no a partir de una esencia. 1999: 302).. Pero a pesar de esta diferencia. los esclavos que escribieron narrativas autobiográficas sabían que la literatura era poder. Se trata de (auto)biografías que pretenden señalar fundamentalmente dos cosas. a pesar de dicho acontecimiento. 1er Sem. ya no hay modernización que no implique integración en el mercado global capitalista”3). pues éste era quien les otorgaba “autenticidad” a las autobiografías. No obstante las similitudes. sino allí donde la dominación intenta abolir toda posibilidad de resistencia. 1992: 1). a pesar de la caída de Allende. Pero no les fue fácil tampoco publicar. el archivo terrícola continuó su camino. No está demás señalar que este tipo de narrativas lograron record de ventas al momento de su publicación. Sin embargo. pues “como un esclavo literato suponía una contradicción en los términos”. que probablemente no eres negro– de que somos seres humanos dignos de la gracias de Dios y el abandono inmediato de la esclavitud” (citado en Morrison.. Los esclavos omitían describir las torturas a que fueron sometidos. el lector. Rigoberta Menchú no hace. un poder que les podía otorgar de alguna manera la humanidad que la Constitución les negaba. por ejemplo. La primera. siguiendo. Citado en Avelar. con la que podemos encontrar más de una similitud con el testimonio. / R. cosa que. en palabras de Henry Bibb. que Bibb escribe “este texto para persuadir a otras personas –a ti. Para la escritora de Beloved. podemos apreciar que aquí tampoco guardamos exclusividad “latinoamericana”. Toni Morrison. Toni Morrison ha llamado la atención sobre escrituras producidas durante la esclavitud en Estados Unidos. Rodríguez F. para no ser tratados de “poco objetivos”. existe una diferencia importante. ha señalado que el boom se acaba definitivamente el 11 de septiembre de 1973. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. 2000: 55. supuesto lugar de resistencia a las formas de escritura dominantes. 44 . ya que durante los años ochenta cierta crítica la designó prácticamente como una “modalidad literaria ‘auténticamente’ latinoamericana” (Sklodowska. y lo hizo incluso a través de la narrativa testimonial. necesitaban la introducción o el prefacio de algún blanco.Sociedad Hoy 18: 41-53. en parte. nosotros 3 Idelber Avelar. En este sentido es que no está demás preguntarse por cuánto ha variado en los últimos treinta o veinte años el conjunto de autores que integran (o son integrados) en aquello que se llama “Literatura Latinoamericana contemporánea”. II En este punto es necesario realizar una aclaración. 1992: 12). Así como “el genealogista necesita la historia para conjurar la quimera del origen” (Foucault. uno de los esclavos que devino escritor. a John Beverley.

políticas. Spivak. Se trata de rebasar creativa y políticamente los muros de la supuesta identidad/inferioridad 45 . En realidad. que este tipo de comentarios tiene que ver con diferencias ideológicas. se quejan algunos). Foucault. elude con frecuencia al intelectual (post)colonial” (Spivak. Aquí Santiago desvía la atención desde la supuesta pasividad del margen hacia el trabajo “que activa y destructivamente desvía la norma. que señalen: “¿cómo es posible pensar la literatura y la crítica latinoamericanas apelando a nociones metropolitanas?” (Morerias no es latinoamericano. y encara el asalto a las metrópolis. por el contrario. lo peor de todo. pues por lo general se critica las lecturas latinoamericanas o latinoamericanistas de Heidegger. como señaló Borges. Bourdieu. Citado este pasaje. Butler (y tantas y tantos otros). de cierta filosofía en realidad. conflictivas entre sí. necesitamos de la filosofía. o del centro productor de la modernidad más bien. esto no debiera preocuparnos. y. donde éste señala que “la vinculación entre ontologocentrismo e historicidad dominante permite pues releer a contrapelo de una tradición crítica que todavía hoy permanece atrapada en ideologemas de identidad/imitación sin aparentemente percibir que identidad/imitación son ya una función del ontologocentrismo como historicidad dominante” (Moreiras. Derrida. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. Giddens (y tantas y tantos otros). “nuestro patrimonio es el universo” y. Creo. máscaras blancas) que surge por estar alejados de la modernidad. deja entrever una crítica no sólo al tradicional y dominante sistema literario –aquel preocupado de las fuentes y las influencias–. un movimiento que resignifica los elementos preestablecidos e inmutables que los europeos exportaban al nuevo mundo” (Santiago. por lo menos no en español. sino también a la dictadura. / R.Sociedad Hoy 18: 41-53. 2008: 41). para conjurar la quimera de la identidad. no faltarán los “latinoamericanistas latinoamericanos ortodoxos”. Santiago lee en reversa nuestra supuesta inferioridad cultural. por un lado. un mal espectro. pues. 1999: 26). por otro. Y aquí recurro a un ya no tan nuevo trabajo de Alberto Moreiras. del crítico Silviano Santiago. Rodríguez F. no pudiera sanar aún. En realidad. aunque cada vez menos.. a la izquierda autoritaria y al imperialismo estadounidense. Es como si el mal (similar al trabajado por Frantz Fanon en Piel negra. a estar siempre pensando en términos de identidades. Arendt. al señalar que “la mayor contribución de América Latina a la cultura occidental proviene de la destrucción de los conceptos de unidad y pureza” (Santiago. 1er Sem. pero se cita sin problemas a Habermas. esto es muy irrisorio… pues nada más basta decir que la misma noción de crítica o identidad no son “locales” para desarmar esas enunciaciones. 1978: 25). pero también a morir. que se resiste a vivir. Esta cuestión de lo “nuestro” y lo “ajeno” no nos ha dejado pensar debidamente los concretos problemas de la crítica y la política que afectan a las letras de esto que llamamos “Latinoamérica”. Vale la pena citar aquí un viejo ensayo. y lamentablemente aún no debidamente conocido. “la calidad transaccional de las fuentes metropolitanas. de identidades periféricas que habitan la inanidad. Se nos piensa como un espectro. 1978: 25).. obligándonos. quien en “O entre-lugar do discurso latinoamericano”.

De manera que no leerlo. manual (y estela) que los “neoarielistas” no harán sino reproducir hasta nuestros días (y quién sabe si también más allá de nuestro presente). Rodó” (Henríquez Ureña. Le seguirán Reyes. y acá. por muy pocas personas. 1er Sem. la humanidad de Sarmiento decide ponerle coto desalvajizando las tierras indómitas. pasando a ser este libro una de esas lecturas correctas que domestican a la juventud. Lo interesante de todo esto es que los humanistas latinoamericanos.. de la modernidad europea. antes de referirme al trabajo de Roberto González Echevarría. pues su fuerza radica en la pertenencia al canon amigable que une a toda la tradición crítica latinoamericana dominante. no tienen un ápice de vergüenza cuando dicen defender al subcontinente apelando a la metafísica occidental. Schwarz. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. Fernández Retamar. se encuentra en esta estela. para que luego sus seguidores decidan que su Facundo es uno de los cánones de lo nuestro. Rodríguez F. de una memoria y una historia construidas. De ahí que el Ariel de Rodó. es reproducido mediante la obligatoriedad de determinadas lecturas. 1998: 248). aunque siempre explícitamente. Martí. qué se entiende en esta presentación por “archivo”. Cándido.. dedicado a la juventud de América. Por ello se hace aquí imperioso señalar que el mayor humanismo posible. como señala otro buscador (“metropolitano”) de orígenes. Se trata. pues si como dice un alemán no muy bien considerado. y hacer de la transgresión una forma de expresión que se niega a la pasividad. y continentales. Martin Heidegger. Rama. o. ahora más explícitamente. latinoamericana. por más que este origen sea a veces sólo vestigio. Peter Sloterdijk. III Lo anterior nos lleva a señalar. un misterio (45). 46 . Sarmiento. visto así. Una historia. / R. de quien de alguna manera este escrito es deudor. “el Humanismo… [es] una telecomunicación creadora de amistad en el medio de la escritura”. como se ve. defensores. además. muy restringida y masculina. y algunos más.Sociedad Hoy 18: 41-53. podría agregarse aquí. se transforme en la culminación del manual prototípico de la domesticación de la juventud latinoamericana. entonces. oficialidad que refiere la búsqueda de un origen cultural (léase identidad). incluso hoy en día. El humanismo. hasta el día de hoy. prefiero comenzar por señalar que el archivo trata del espacio depositario de la memoria y/o historia “oficial”. como muestra Carpentier en Los pasos perdidos. digno de un salvaje post. “el Humanismo burgués no fue otra cosa que la procuración de imponer los clásicos a la juventud y de afirmar la validez universal de las lecturas nacionales” (10). Recordemos a Pedro Henríquez Ureña: “La historia literaria de la América española debe escribirse alrededor de unos cuantos nombres centrales: Bello. la mayor carga de metafísica occidental. Darío. Montalvo. Si la barbarie es nuestro problema. sería lo bárbaro. y de la consecuente emergencia de un canon.

y los inconvenientes ideológicos que se nos presentan. qué incluir y qué excluir. por la qual sabreys cómo en veinte dias pasé a las Indias con la armada que los illustrísimos Rey e Reyna. Rodríguez F. pero también interpretan. el cual –ya habrán imaginado­– no es otro que el nomos del archivo aquí referido. sino de leerlo de otra manera. 1998: 39). los documentos oficiales. para citar a Derrida una vez más. Y digo un nomos que se refunda. 47 . dejando la diacronía suspendida. y non me fue contradicho. Pero esta articulación se constituye a partir de una violencia. identificar. que vayan más allá de la ley oficial. interpretar. clasificar y. para posibilitar otras miradas. Habiendo enunciado la problemática. una violencia archivadora que designa. 2002: 27). y se eleva a todo el subcontinente con Cien años de soledad (García Márquez. “en virtud de una topología privilegiada”. aunque sean terrícolas ortodoxos). Jacques Derrida nos recordó que el archivo corresponde al lugar en el que los arcontes guardan. Porque sé que avréis plazer de la grand vitoria que nuestro Señor me ha dado en mi viaje vos escrivo ésta. y señalar en qué consiste este nomos de la literatura. Topología de documentos. 1er Sem. donde yo fallé muy muchas islas pobladas con gente sin número.. Y agrega: “porque [no es raro] que pueda ser alterada” (citado en Di Pietro. que “la escritura está vinculada con la fundación de ciudades y el castigo” (2000: 25). y d’ellas todas he tomado posesión por Sus Altezas con pregón y uandera rreal estendida. me dieron. por último. Es esta alternación la que debemos realizar. mediante definiciones. “la democratización efectiva se mide siempre por este criterio esencial: la participación y el acceso al archivo. modificadas… y además. pues lo que hacen estas novelas es repetir el poder de consignación de Colón cuando pisó aquello que vendría a ser llamado América: Recordemos su carta a Carta a Luis Santángel: Señor. IV Lo anterior me lleva a creer que hay algo que no ha sido tematizado cuando se habla del archivo terrícola. pues el archivo debe ser reconstruido. Se trata de una labor que Derrida llamó “poder de consignación”. a su constitución y a su interpretación” (1997: 12). nuestros señores. y hacernos eco de su desconfianza.Sociedad Hoy 18: 41-53. El jurista romano señaló que “toda definición (o regla) en el ius civile [ley civil] es peligrosa”. que los arcontes-críticos tendrán la labor de unificar. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. Por ello vale la pena volver a Javoleno. el nomos que se refunda con Los pasos perdidos.. En este sentido. de paso. no con tal de negar a quienes han formado parte de él (valoro enormemente a los y a las críticas latinoamericanas. aunque algo deja entrever González Echevarría cuando menciona. es hora de referir al tampoco no muy reputado Carl Schmitt. pues las definiciones que regulan qué forma parte o no de él pueden ser perturbadas. un poder que finalmente articulará todos los elementos en una perfecta “unidad”: he ahí el archivo terrícola. / R.

él es quien rige. el qual maravillosamente todo esto an dado. en el lugar más fresco de la orilla. claro está. A la primera que yo fallé puse nonbre San Salvador. énfasis agregado). vuelvo a la idea señalada más arriba. es decir. Ello también es válido en cuanto al comienzo de cualquier época histórica. pero no de una manera mágica u onírica. pero José Arcadio Buendía tenía el “mérito” suficiente para tomar decisiones.. A la segunda puse nonbre la isla de Santa María de Concepción. a comemoración de su Alta Magestat. / R. a la quinta. y se determinó que fuera él quien dirigiera la repartición de la tierra” (García Márquez. Con estas palabras. 2008: 371). Rodríguez F. el fundador “adquirió tanta autoridad entre los recién llegados que no se echaron cimientos ni se pararon cercas sin consultárselo. es una de las mayores demostraciones de poder.. lo mágico y lo maravilloso de nuestro continente. 2002: 50). los indios la llaman Guanahani. a su vez. la isla Juana. Lo relevante aquí es cómo Carpentier y García Márquez ocultan dicho evento. Con el tiempo. y le contestaron con un nombre que nunca había oído. Levanta la Casa de Gobierno” (Carpentier. obliterar su violencia fundadora. Al día siguiente convenció a sus hombres de que nunca encontrarían el mar. Luego vendrán las particiones y el apacentamiento. Algo similar sucede con Santa Mónica de los Venados. en cualquier forma en el acto constitutivo de una toma de la tierra. de toda comunidad y de todo imperio se inicia. sino también 48 . a la quarta. Ferrandina. Schmitt señala lo siguiente: La historia de todo pueblo que se ha hecho sedentario. de la ley que hace suya esta porción. según la cual la escritura está vinculada a la fundación de ciudades. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. En El nomos de la tierra. él era “quien ponía orden en el pueblo”. Después de esto. la Islabella. pero que tuvo en el sueño una resonancia sobrenatural: Macondo. a la tercera. resaltando. la instauración del nomos. Este acontecimiento. 2003: 10). Ninguno de los que fundaron Macondo era mayor de treinta años. es decir. que no tenía significado alguno. La ocupación de la tierra precede no sólo lógicamente. pues. donde el Adelantado es quien “traza el contorno de la Plaza Mayor. 34-35. como parecen mostrarnos García Márquez y Carpentier. Recordemos ahora la fundación de Macondo: José Arcadio Buendía soñó esa noche que en aquel lugar se levantaba una ciudad ruidosa con casas de paredes de espejo. e así a cada una nonbre nuevo (Colón.Sociedad Hoy 18: 41-53. Preguntó qué ciudad era aquella. Les ordenó derribar los árboles para hacer un claro junto al río. Colón inscribe en el suelo de Guanahani la política imperial de apoderamiento o de apropiación de la tierra. nos dice el narrador de Cien años de soledad. 2002. que actúa cada vez que se toma un territorio. y allí fundaron la aldea (García Márquez. 1er Sem. sino violenta.

y luego el que rige sobre él: “Sencillamente. y cualquier modificación posterior. sino poder.. entonces. a la búsqueda de una verdad última” (Rama.Sociedad Hoy 18: 41-53. es justamente de esa architipicidad que una gran parte de las prácticas escriturales contemporáneas quiere escaparse. resulta aún más peligro. estructuralmente determinante. 2008: 267). No obstante. que ha sido ocultado en pos de la búsqueda del origen. su división: se trata. históricamente a la ordenación concreta posterior y de todo derecho ulterior. en un modo tan real como la realidad misma” (Rama. como cree el Heidegger que se preocupó por el habitar y el construir. como veremos en el próximo punto. He citado estas palabras de Rama. Queda por ver. 1969: 122). de la ordenación y asentamiento en la convivencia de los pueblos”. su ordenamiento. el devenir de ese nomos. Esto nos lleva a señalar que no solo el Facundo lleva la violencia fundadora a cuestas. pues. Pero antes. el Nehmen. 2002: 11). primero el poder que toma un espacio. 1969: 109). tiene por objetivo “traducir en la literatura lo peculiar y lo architípico de la vida colombiana (latinoamericana). el primer acto que se realiza cuando se toma un espacio. expresado en García Márquez (2002) principalmente. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. pues aunque Ángel Rama señaló tempranamente la cuestión de la violencia como un rasgo de la novelística de García Márquez. en Villacañas. no aquí sino en futuros trabajos. al ocultar dicha violencia. 2008: 266). creo. un poder. ha sido desconsiderada por la crítica. y es en la búsqueda de esta verdad que Rama aprueba dicho paso. pues en él es que se relaciona de una manera indisoluble espacio y ley. en suma. sino todo el archivo terrícola. El nomos es. la ocupación. Rodríguez F. Lo que el jurista alemán nos está señalando aquí es que lejos de cualquier sublimación por el origen. espacio y escritura y toma dicha articulación del mismísimo Cristóbal Colón. dependerá de este acto primitivo. concretamente. El misterio ha sido resuelto. La toma de la tierra es el arraigar en el mundo material de la historia (Schmitt . Sarmiento no ocultó ni se avergonzó de insistir en la necesidad de la violencia que conllevaba la conquista de la barbarie. en el origen está la toma de tierra. llámese a éste José Arcadio Buendía o el Adelantado. Para Schmitt “el espacio es la imagen de nuestro poder” (cit. lo hizo para vincularla con la opresión política estatal y la corrupción y no con la violencia fundadora. / R. lo único que hay no es misterio. pues. y ese es el título originario” (Villacañas. quisiera mencionar una última 49 . “de la coincidencia. es decir. “por eso se desplaza del realismo a la fantasmagoría. sentirlo de nuevo. Lo curioso es que Rama justifica el paso hacia lo mágico (incluso hacia lo surrealista) de este autor en su afán por buscar una solución a la situación de las personas reales. Por ello el boom. Y esto significa además la continuación del humanismo mediante la sustitución de ese origen por la presencia del hombre. La fundación de ciudades por parte de los maestros del archivo es una violencia que. 1er Sem.. Solo quería tomar la noción trabajada y más complejizada por Schmitt con el fin de mostrar que el realismo mágico muy bien puede ser un realismo bélico.

Retomando. 2006: 81). digamos. por fin. quien en 1968 lo aplicara principalmente a Borges. 1er Sem. Rodríguez F. fechado en 1998. pero esto implica que “caen ellos en el campo de fuerza de las maneras sedentarias del ser” (Sloterdijk. para Rama. José Arcadio Buendía les ordenó a sus acompañantes echar abajo los árboles “para hacer un claro junto al río” y ahí fundar la aldea (García Márquez. ese mismo año ’98 se publicó Los detectives salvajes. es decir. cuestión. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre.. la casa es nuestra perdición. 2006: 173). es interesante resaltar la figura del claro en la fundación de Macondo. De acuerdo a Ignacio Echevarría. este crítico cubano señala que. pues. González Echevarría se pregunta si hay narrativa más allá del archivo. se encuentran actualmente bajo presión”. Para Steiner. cuando en Crítica y ficción refiere al agotamiento de la figura del intelectual público. es decir. 2007: 48-49) (a todo esto. escribir” (Piglia. Piglia lo señala muy bien. sin considerar que las condiciones de posibilidad de lo literario han cambiado radicalmente. No está demás señalar que son muchos quienes piensan lo mismo que este crítico. Si bien dudo que García Márquez haya leído Carta sobre el humanismo. de Martin Heidegger. la escritura de Bolaño se caracteriza por su extraterritorialidad. si consideramos a Isabel Allende o Marcela Serrano. comarca. pues “en el claro del bosque se alzan las casas de los hombres”. etc. la década del cincuenta. “una obra que cautive la atención como lo hicieron las ficciones del archivo” (14).. sino también con las casas construidas. caen ellos en la domesticación. Bueno. concepto que el crítico español toma de George Steiner. nomos también refiere hogar. Baste señalar la tan referida sentencia que diagnostica la muerte de la literatura (o incluso del arte). donde “la conciencia local y nacional en que floreció la literatura desde el renacimiento hasta. y señalar que la muerte de la literatura por fin podría significar su liberación. de la “historia de los cambios en la percepción del lenguaje”. En el “Prólogo a la edición mexicana”. que no hay nada nuevo bajo el sol. como pensaba Heidegger. “quizá ahora que la literatura en este sentido ha muerto se pueda. la constante preocupación de García Márquez por el mismo pueblo –o la 50 . arguye. señala Sloterdijk (2006: 57). 2002: 32). a partir de la idea de exilio. pero podemos leer en reversa esta sentencia. campo de pastoreo. Sloterdijk nos recuerda que la historia del claro no solo se puede relacionar con la casa del habla. (Entre paréntesis. no ve novedad en las letras del subcontinente: “no ha surgido todavía”. con tal de dar cuenta.Sociedad Hoy 18: 41-53. Por tanto. V Hacia el final de Mito y archivo. Beckett y Nabokov. y a aquí lo cito. y de ella tenemos que apartarnos. claramente no. en este caso del escritor. / R. “Faulkner y Dylan Thomas posiblemente serán considerados los últimos escritores ‘con casa’” (citado en Echevarría. con aquellas casas-habitación-del-hombre. a ocho años de publicado su libro.).

Por otra parte. A los nacidos en los cincuenta y sesenta les tocó esta pesada batalla. Para Jorge Volpi. entre las que incluye Respiración artificial. opta por no hacerse cargo del nomos que fundó el archivo terrícola. Pero Echevarría va un poco más allá. La invención de Morel. como las de Villoro o Rey Rosa. en palabras del propio Steiner. la escritura extraterritorial. y sin centro. si tenemos una literatura en movimiento. VI Entonces. y señala que bajo nuestras actuales condiciones de globalización. sin casa. “la noción de extraterritorialidad subvierte la ya anticuada y más complaciente de cosmopolitismo para sugerir aquellos aspectos de la literatura moderna en que ésta se perfila. A los narradores más jóvenes.. como ‘una estrategia de exilio permanente’” (Echevarría. la cual.Sociedad Hoy 18: 41-53. en definitiva. de una literatura en movimiento). 2008). exótica. a los del setenta y ochenta. una crítica extraterritorial. quienes se mueven junto a sus escrituras. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. misma casa– lo aproxima a Faulkner). al optar por vivir a la deriva.. cargar. Rodríguez F. alejándose así del humanismo disfrazado de cordero que pretende inocentemente estar tras la búsqueda de “nuestros” orígenes. también tuvo que dar Saer. Pero Bolaño no es el único de esta escritura sin centro. de nacimiento y vocación. Esto se puede ver en la mayoría de los textos que integran Palabra de América. es “su condición de máquina autónoma. como si eso fuera una actividad libre de violencia. Tres años antes de fallecer. es decir. Se trata de obras mutantes y viajantes. y mutante. a la manera de Los detectives salvajes (Se trata. un tiempo antes. por ejemplo.. Para él. uno de los rasgos comunes de cierto conjunto de escrituras. a veces gratuitamente. pues Echevarría identifica un conjunto de escritores cuya afinidad se encuentra en “la resistencia a asumir el exotismo [tan desarrollado por el Boom] como condición” (2007: 13) de la narrativa latinoamericana. pues no tienen ni la necesidad ni la obligación de romper con la herencia del realismo mágico y el boom. independiente de todo credo o etnia” (2004: 58). identitaria. la de “joven escritor latinoamericano” (2004: 49). Esta literatura “tiene que ver… con la perdida de centro”. “el desafío de los escritores latinoamericanos nacidos a partir de los sesenta… ha tenido como consecuencia el fin de la narrativa latinoamericana como noción académica” (2004: 220). Rodrigo Fresán busca apartarse del triple estigma que lo persigue. por su condición etárea. sin centro… también necesitamos una crítica en movimiento. 1er Sem. La virgen de los sicarios. 2007: 51). entre otras. / R. De esta manera.. es decir. Bolaño escribió de Rey Rosa lo siguiente: 51 . ya les es más fácil deshacerse de los estigmas que aprobleman a Fresán o menos difícil cargar con ellos. y que también podemos llamar a-nómica. ni “con otros traumas literarios desechables” (Yehya. quien lamentablemente no fue lo suficientemente escuchado. por liberarse de la pesada casa que le ha tocado.

aunque el centro de ellas también esté en movimiento. Bello. Caracas: Ayacucho.Sociedad Hoy 18: 41-53. Ahora está en la India. Alegorías de la derrota. sin miedo (Bolaño. En: Obra literaria. En Cristóbal Colón. Carpentier.. “Carta a Luis Santángel (15 de febrero de 1493)”. México DF: Lectorum [1953]. el resto del tiempo en casa de amigos. donde quiera que éste se encuentre. en “su” casa. Oceanía. Latinoamérica no obedece a un territorio. 2000: 10). (2008). Los pasos perdidos. septiembre 17). En: Las Últimas Noticias. (1985). Bolaño. Y aquí me hago eco del poeta de la negritude: “el mapa del mundo hecho para mi uso. una resistencia que no tiene territorio. Me gusta imaginarlo así: sin domicilio fijo. Consuelo Varela. las garantías de vivir en casa. seríamos cómplices. escribiendo un libro que no sabe si terminará o no. Recordemos una vez más a Los detectives salvajes: “la gran novela mexicana. como dijo Bolaño: “Hay que releer a Borges otra vez”. no es un territorio. Latinoamérica está incluso en África. (2003). VII Corolario: en fin. que no sólo puede habitar un espacio sino que también puede subvertirlo. Pareciera ser que la extraterritorialidad también se vive. 52 . Madrid: Alianza. Barcelona: Anagrama. Colón. La pregunta que surge entonces es si la crítica “latinoamericana” estará a la altura de esta literatura. otro día con su hermana. de las cancillerías. I. R. Referencias Avelar. Leerlo es aprender a escribir y también es una invitación al puro placer de dejarse arrastrar por historias siniestras o fantásticas. y sobre todo en Estados Unidos. un devenir… y estratégicamente tenemos. (2000).. ed. tenemos que “latinoamericanizar a las culturas metropolitanas”. Latinoamérica es nuestra resistencia. Asia. Si lo fuera. 1er Sem. Una noche hablamos por teléfono durante casi dos horas: acababa de llegar de Mali. Rodríguez F. Hasta hace poco vivía en Guatemala y no tenía residencia fija: un día se alojaba con su madre. y donde quiera que ella se encuentre. “El estilete de Rodrigo Rey Rosa”. como diría Roberto Schwarz. “que latinoamericanizar las culturas centrales” o. / R. A. C. Textos y documentos completos. Los detectives salvajes. Latinoamérica es una táctica. _____ (2000. (1998). Santiago. A. como dijo Aimé Césaire. escrita por un chileno que vivía en España” (citado en la contratapa). Santiago: Lom. 2010 ISSN 0717-3512 El nomos de la literatura: notas sobre. “La agricultura de la zona tórrida”. no pintado con los arbitrarios colores de los sabios”. si tendrá el valor de dejar la complacencia.

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