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Universidad Del Este

Recinto De Yauco
Escuela De Ciencias Sociales Y Humanas
Programa De Trabajo Social

Identificar neurotransmisores y su relación con las emociones

Amarilys Caraballo Morales
S87604

SWGR 625
Prof. Cesar E. Cruz
Son muchas las emociones que podemos experimentar los seres humanos. Algunas de ellas
son el miedo, la ira, la alegría, la tristeza, el disgusto, la sorpresa, la envidia, la vergüenza, la
culpa, la calma, la depresión y muchas más. Todas estas emociones, generalmente vienen
acompañadas de ciertas conductas tales como expresiones faciales, motoras y vocales; que hasta
cierto punto trasciende a distintas culturas y razas. En el ser humano, la experiencia de una
emoción involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias que implica una exaltación
fisiológica y una reacción individual y muy subjetiva; que significa o constituye la respuesta a
los cambios biológicos, físicos y químicos del cuerpo y pudieran perjudicar de sobremanera todo
nuestro funcionamiento.
Las emociones juegan, igualmente un papel importante en la determinación de conductas
futuras y perturbaciones que pueden dar lugar a graves alteraciones del comportamiento que bien
pudieran convertirse en uno de carácter enfermizo, anómalo o patológico. Todas estas emociones
que hemos mencionado y muchas otras, son reguladas en gran medida por nuestro cerebro y los
procesos que allí ocurren; que resultan casi imperceptibles para los seres humanos. El Dr. Morlan
García, explica que en el cerebro hay unos sistemas funcionales que se conocen como sistemas
moduladores difusos que consisten en grupos de neuronas, generalmente situados en zonas de la
base del cerebro o del tronco cerebral, que envían sus proyecciones a extensas zonas de la
corteza cerebral. Estas neuronas utilizan unas moléculas conocidas como neurotransmisores
(Morlan, 2012).
Un neurotransmisor (también llamado neuromediador) es una sustancia química que
transmite información de una neurona a otra atravesando el espacio que separa dos neuronas

consecutivas (eso se conoce como sinapsis). Esa sustancia (neurotransmisor) se libera en la
extremidad de una neurona durante la propagación del influjo nervioso y actúa en la neurona
siguiente fijándose en puntos precisos de la membrana de esa otra neurona, (George Boeree).
Cabe señalar que el estudio de los procesos del cerebro resulta ser uno muy complejo para el
hombre. Sin embargo, su ejecución es un procedimiento que solo toma microsegundos en ocurrir.
Los neurotransmisores están divididos en clasificaciones y tipos. Entre las más conocidas se
encuentran la Glicina, Acetilcolina (ACh), Dopamina, Noradrenalina (NE), Serotonina,
Glutamato y Ácido γ-aminobutírico (GABA).
Estos neurotransmisores tienen funciones importantes y vitales en las emociones,
sentimientos, cogniciones, reacciones y decisiones que toma el ser humano. Estos son
mensajeros químicos que se encargan de transmitir la información entre las distintas zonas del
cuerpo y su sistema nervioso especialmente el cerebro, médula espinal y los nervios. Son capaces
de estimular o inhibir los estados emocionales, la respuesta al dolor y el ciclo sueño-vigilia, pero
su desequilibrio puede causar daños cerebrales y alterar el correcto funcionamiento del cuerpo,
(George Boeree).
Por lo tanto, es fundamental mantener la homeostasis de los neurotransmisores. El equilibrio o
desequilibrio de cada uno de estos neurotransmisores pudiera representar la diferencia en nuestra
vida y la causante principal de nuestro éxito, fracaso, alegría, tristeza, salud física y emocional.
El enojo, la ira, la alegría y otros estados de ánimo pasan por el bajo o alto nivel de los
neurotransmisores. A continuación se exponen los neurotransmisores más conocidos y los
efectos que los mismos tienen en nuestro cuerpo, emociones y sentimientos
1. Serotonina- El cerebro la utiliza para fabricar la hormona melatonina, juega un papel
importante en la aparición del sueño y la sensibilidad a las migrañas. Se ha

encontrado que la serotonina está íntimamente relacionada con la emoción y el estado
de ánimo. Los niveles altos de serotonina producen calma, paciencia, control de uno
mismo, sociabilidad, adaptabilidad y humor estable. Los niveles bajos, en cambio,
hiperactividad, agresividad, impulsividad, fluctuaciones del humor, irritabilidad,
ansiedad, insomnio, depresión, migraña, dependencia (drogas, alcohol) y bulimia.
Demasiada poca serotonina se ha mostrado que lleva a la depresión, problemas con el
control de la ira, el desorden obsesivo-compulsivo y el suicidio. Demasiada poca
también lleva a un incremento del apetito y problemas con el sueño, lo cual también
está asociado con la depresión y otros problemas emocionales. El Prozac y otros
medicamentos ayudan a la gente con depresión previniendo que las neuronas aspiren
el exceso de serotonina. Por otra parte, la serotonina también juega un papel en la
percepción.
2. Ácido gamma amino butírico (GABA)- Fue descubierto por Eugene Roberts y J.
Awapara, en 1950. Es un neurotransmisor inhibitorio, es decir, que frena la
transmisión de las señales nerviosas. Sin él las neuronas podrían -literalmente"embalarse". El GABA actúa como un freno de los neurotransmisores excitatorios que
llevan a la ansiedad. La gente con poco GABA tiende a sufrir de trastornos de la
ansiedad. Si el GABA está ausente en algunas partes del cerebro, se produce la
epilepsia. Alto nivel de GABA potencian la relajación, el estado sedado, el sueño y
una buena memorización. Mientras que un nivel bajo está asociado con la ansiedad,
manías y ataques de pánico.
3. Acetilcolina- Este neurotransmisor regula la capacidad para retener una información,
almacenarla y recuperarla en el momento necesario. Cuando el sistema que utiliza la
acetilcolina se ve perturbado aparecen problemas de memoria y hasta, en casos

extremos, demencia senil. Altos niveles de acetilcolina: potencian la memoria, la
concentración y la capacidad de aprendizaje. Un bajo nivel provoca, por el contrario,
la pérdida de memoria, de concentración y de aprendizaje.
4. Norepinefrina- Antes llamada noradrenalina, es un neurotransmisor descubierto por el
biólogo von Euler, en 1976. La norepinefrina está fuertemente asociada con la puesta
en "alerta máxima" de nuestro sistema nervioso. El estrés tiende a agotar nuestro
almacén de adrenalina, mientras que el ejercicio tiende a incrementarlo. La
noradrenalina: se encarga de crear un terreno favorable a la atención, el aprendizaje, la
sociabilidad, la sensibilidad frente a las señales emocionales. Alto nivel de
noradrenalina: dan facilidad emocional de la memoria, vigilancia y deseo sexual. Un
nivel bajo provoca falta de atención, escasa capacidad de concentración y
memorización, depresión y descenso de la libido. Al contrario, cuando la síntesis o la
liberación de noradrenalina se ve perturbada aparece la desmotivación, la depresión,
la pérdida de libido y la reclusión en uno mismo.
5. Adrenalina- Es un neurotransmisor que nos permite reaccionar en las situaciones de
estrés. Las tasas elevadas de adrenalina en sangre conducen a la fatiga, a la falta de
atención, al insomnio, a la ansiedad y, en algunos casos, a la depresión. Los niveles
altos de adrenalina llevan a un claro estado de alerta. Un nivel bajo al decaimiento y
la depresión.
6. Dopamina- La dopamina está fuertemente asociada con los mecanismos de
recompensa en el cerebro. Es un neurotransmisor inhibitorio. Las drogas como la
cocaína, el opio, la heroína, y el alcohol promueven la liberación de dopamina, ¡al
igual que lo hace la nicotina! Dopamina: crea un "terreno favorable" a la búsqueda del
placer y de las emociones así como al estado de alerta. Alto nivel de dopamina: se
relaciona con el buen humor, espíritu de iniciativa, motivación y deseo sexual. Los

niveles bajos con depresión, hiperactividad, desmotivación, e, incluso, depresión,
indecisión y descenso de la libido.
7. Endorfina- En 1973, Solomon Snyder y Candace Pert del John´s Hopkins
descubrieron la endorfina. La endorfina es el nombre corto de "morfina endógena"
(presente en la heroína). Es estructuralmente muy similar a los opioides (opio,
morfina, heroína, etc.) y tiene funciones similares; está implicada en la reducción del
dolor y en el placer.
8. Glutamato- Es un pariente excitatorio del Ácido gamma amino butírico (GABA). Es
el neurotransmisor más común en el sistema nervioso central, y es especialmente
importante en relación con la memoria. El glutamato es realmente tóxico para las
neuronas, y un exceso las mataría. Algunas veces el daño cerebral o un golpe pueden
llevar a un exceso de este y terminar con muchas más células cerebrales muriendo que
el propio trauma. La ALS, más comúnmente conocida como enfermedad de Lou
Gehrig, está provocada por una producción excesiva de glutamato.
El ser humano gasta una cantidad de tiempo incalculable realizando un sinfín de trabajos,
tareas, esfuerzos físicos y mentales; consume gran cantidad de medicamentos y alimentos que
son o pudieran ser los causantes directos de nuestras emociones. Sin embargo, son muy pocas
las personas que realizan algún estudio, evaluación o una mera introspección sobre cómo ha
vivido hasta ahora o lo que ha sido su vida en el pasado o presente, en términos emocionales
y/o físicos. Somos capaces de juzgar al vecino, a los hijos, a los padres o al compañero de
trabajo porque es depresiva, por su desmotivación, por ser muy alegre o estar muy triste o loca.
Somos incapaces de detenernos a pensar que estas emociones (buenas o malas) pueden tener su
génesis en la inestabilidad de alguna sustancia química en nuestro cerebro. Como expusimos en
los párrafos anteriores, existen múltiples razones para que ocurra dicha inestabilidad en los

neurotransmisores el estrés, el uso y abuso de sustancias o drogas psicoactivas, los alimentos
que ingerimos, la genética y otras causas fisiológicas son algunas de ellas. Niveles altos o bajos
de los distintos tipos de neurotransmisores en nuestro cuerpo están directamente relacionados
no solo con nuestros sentimientos y emociones, sino que puede tener resultados catastróficos
para el ser humano.

Bibliografía

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