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HÁBITATS DE

INNOVACIÓN
NO HAY MODELO PARA
DOS CULTURAS

Jaime Acosta Puertas
jacostapuertas@gmail.com
www.jaimeacostapuertas.blogspot.com

Dado el surgimiento de más instrumentos para impulsar el desarrollo productivo, la
innovación y el desarrollo regional en la sociedad del conocimiento, ha emergido a
escala mundial un sustrato conceptual más abarcante: los hábitats de
innovación, con el fin de englobar y articular instrumentos existentes e incorporar
otros nuevos de manera que se amplíe la comprensión del paradigma emergente
y así facilitar la formulación y aplicación de políticas públicas nacionales y
territoriales. Spolidoro, Nicheli, Galián. 2013

Los objetivos de los hábitats son:


Generar capacidades locales sostenibles de innovaçión en la economía y
en la sociedad para contribuir al desarrollo regional y a la solución de
problemas y desafíos globales.
Promover la creación, atracción, instalación, y desarrollo de
emprendimientos intensivos en conocimiento e innovadores.
Generar dinámicas que promuevan sinergias entre actores de la
innovación y actores análogos de otros territorios y mercados.

En Colombia, Medellín cumple con un esquema robusto de ciudad innovadora
con un sistema de hábitats de innovación en consolidación. Hay otras ciudades y
unos pocos Departamentos que tienen elementos que los ponen en la senda de
tener una estructura similar, pero aún tienen camino por recorrer para disponer de
un modelo que de sostenibilidad a las iniciativas.
La figura muestra las categorías generales de hábitats de la innovación que
emergen a escala regional, y que deben disponer de políticas de estado, no de
gobierno, para dinamizar su emergencia y consolidación. Muchas veces proyectos
de este tipo hacen parte de planes de gobierno de alcaldes y gobernadores, y no
fructifican porque solo al final del gobierno se acuerdan de impulsarlos, y de esa
manera quedan a medio hacer y por lo general el mandatario que los sustituye no
retoma la idea y la iniciativa muere o queda postergada indefinidamente.

No hay territorio sin nación y no hay nación sin territorio. Lo ilustra la figura
siguiente, en la cual se constatan como las políticas del orden nacional se
complementan con las de carácter regional para hacer posible hábitats de
innovación.

1. Los hábitats de innovación tiene una concepción sistémica y suceden por
la convergencia de actores de la triple hélice (U-E-E). A veces la sociedad se
suma como un cuarto actor para conformar un modelo de las cuatro hélices
(U-E-E-S).
En los países avanzados la sociedad actúa como un cuarto actor implícito dado
que el avance cultural e institucional (la investigación, innovación y el
emprendimiento son actitudes propias de la cultura por lo cual el cambio
estructural y el desarrollo endógeno también lo son), la sociedad es inherente en
la triple hélice. Pero, en países con rezagos estructurales o en etapa previa de
desarrollo (Colombia, por ejemplo), la sociedad se considera un cuarto actor
explícito por la necesidad de involucrar a la ciudadanía en el cambio cultural,
incluidos en ese cambio los mismos actores de la triple hélice, aceptando que son
estos los que lideran la transformación a partir de su propia transformación.

2. Ningún modelo de hábitats de innovación es replicable porque no hay
modelo para dos culturas. Siempre hay que crear, por supuesto con base en
procesos de aprendizaje de experiencias previamente bien sucedidas, o de
fracasos que derivaron en rectificaciones positivas del proyecto inicial. Eso se
llama desarrollo endógeno y los hábitats de innovación son componentes clave de
un desarrollo de ese tipo en la economía y en la sociedad del conocimiento, como
lo muestra la figura. Es decir, no hay ecosistemas de innovación exógenos. Los
modelos son exógenos en casos de aglomeraciones de maquila o de economías
que privilegian estos modelos de producción por encima del desarrollo de un
sistema nacional de producción y de innovación. Entonces, un sistema de hábitats
de innovación siempre es endógeno con mayor o menor grado de exposición y de
relacionamiento con factores y actores exógenos, porque en la globalización son
cada vez más los agentes de otros países que se vinculan a los sistemas de
producción y de innovación de regiones y países. Esa es la globalización del siglo
XXI.

3. El éxito de un hábitat de innovación NO depende de su tamaño, depende
de sus contenidos, de su enfoque, de la consistencia del modelo. Un
proceso puede iniciarse implementando instrumentos sencillos, sin embargo, lo
importante es que sean conceptualmente robustos en su proceso de ideación, y
con acciones factibles y de pronta implementación para que el cambio se vea
como algo posible, identificando e impulsando desde un principio iniciativas de
baja, mediana y alta complejidad para el corto, el mediano y el largo plazo. Las
acciones de corto plazo abren espacio a las de mayor complejidad cuya
implementación toma más tiempo. El orden de prioridades, objetivos y
características de cada categoría de hábitat o de un sistema de hábitats, es el que
la sociedad decida según su dotación de factores, capacidades, potencialidades y
del proyecto de desarrollo del territorio y del país. Entonces, los proyectos y/o

programas con los que se inicia un hábitat de innovación, depende de cada
realidad espacial.
Una región de innovación puede tener determinadas categorías de hábitats de
innovación, como lo ilustra la próxima gráfica, y no disponer de otros. Lo
importante es que el modelo sea robusto y por eso cada territorio debe definir su
estructura pues no hay modelos únicos ni una sola metodología para construirlos,
y porque siempre debe estar abierta la posibilidad para incorporar o desarrollar
nuevos componentes. Entonces, una estructura de hábitats de innovación no es ni
mejor ni peor, ni buena ni mala, si no tiene todos los componentes que la teoría y
la síntesis de la evidencia lo indica. Sería absurdo. Cada proceso, cada modelo
tiene sus hábitats.

4. Una categoría de hábitat que suscita gran inquietud y polémica son los
parques tecnológicos (PT) y de investigación. Comienzo diciendo que siempre
he recomendado mirar múltiples experiencias internacionales, pero NUNCA que el
modelo a seguir es X o Y, aunque he realizado seguimiento a ciertos procesos por
considerarlos más cercanos a la realidad de Colombia, caso de Brasil, el cual cada
vez se torna más lejano por los avances de los últimos doce años, pues han ido
identificando, creado y afianzando elementos de desarrollo endógeno (como
los arreglos productivos locales), algo que aún no ocurre en Colombia porque
aún no está creando factores propios, más bien lo que hace es incorporar factores
de imitación, lo cual no es bueno. Entonces, jamás he recomendado, por ejemplo,
seguir el caso de los parques tecnológicos españoles. España escogió como una
de sus estrategias de crecimiento el sector inmobiliario, que derivó en una burbuja
inmobiliaria. Por lo tanto, los parques tecnológicos españoles también están
cobijados por ese modelo, y en los planes de negocio ha sido muy importante el
componente inmobiliario razón por la cual en tiempos de crisis muchos parques
(no todos) tienen problemas de ocupación y de sostenibilidad.

De esta manera, un modelo de parque tecnológico basado en el componente
inmobiliario no es recomendable porque Colombia NO TIENE CONDICIONES
PARA ESQUEMAS DE ESE TIPO. Por supuesto que todo PT tiene un
componente inmobiliario, pero no es a partir de él que se deben crear los PT
colombianos o el parque de ciencia y tecnología de la Universidad Nacional en
Bogotá, el Innobo – Tec del Anillo de la Innovación, o los parques empresariales y
tecnológicos de la RINN de la sabana centro de Bogotá. El componente
inmobiliario es uno más dentro de los modelos de negocio, pero no el componente
principal. Si en Colombia se comienza por ahí, se anticipa fracaso.
Colombia debe olvidarse que alguien va a traer el modelo de hábitats para esta
tierra tan singular. Nadie tiene el modelo para ella, en este o en otros campos del
desarrollo. Como se trata de crear rutas y espacios de innovación, hay que hacerlo
con conocimiento y creatividad para tener ideas propias para modelos propios
globalizados. El éxito de otros es un referente de observación y aprendizaje, y es
válido identificar los que tienen mayor relevancia porque son parecidos o porque
son muy diferentes, o por ambas razones.
Colombia no tiene definiciones propias de sus distintos hábitats. No ha habido
capacidad ni interés de desarrollar conceptos por lo cual se toman definiciones de
terceros. Si se compara la definición de parques tecnológicos de Brasil y España,
la definición general de la IASP, o las definiciones de otros países, se encontrarán
diferencias de matices, y esas diferencias, aparentemente menores, son los que
marcan la identidad del modelo del parque, del modelo de desarrollo productivo
del territorio, y del modelo de la política industrial o de desarrollo productivo de la
nación. La singularidad del concepto determina la singularidad de los demás
componentes del modelo.
Así como no hay definición propia de parques tecnológicos, de centros de
innovación y emprendimiento, y de tantos instrumentos más, lo mismo podemos
decir de los clústers. Cuál definición asume Colombia, la de Porter. No hay
construcción endógena.
Adicionalmente, al no partir de fuentes de conocimiento, es decir de la recreación
teórica que subyacen a los distintos hábitats o a un sistema de hábitats, entonces
se asumen sin entender de donde parten los modelos. Colombia, con escasas
excepciones, aun transita por el mundo de la innovación cerrada, así en la
especulación y en el papel de las políticas, estrategias y programas, se hable de
cultura de la innovación, de innovación abierta, de culturas creativas, de culturas
innovadoras. Entonces, en la realidad se cree que cuando se habla de hábitats de
innovación se asumen como si fueran ámbitos de innovación y emprendimiento
cerrados, en consecuencia se cree que los parques y otros hábitats son ambientes
de innovación cerrados. Error. Cuando no se superan las barreras para que la
propiedad intelectual fluya, esas barreras determinan que la investigación y la

innovación sigan siendo cerradas por más que se diga que hay innovación e
investigación abierta.
Desde hace muchos años, en la medida que la investigación, la innovación y el
emprendimiento son cada vez más abiertos, los modelos de hábitats son abiertos,
por definición por deducción lógica y por sentido común. Así, los hábitats son
distintos en un lado y en otro. No hay ningún sistema o categoría de hábitats que
sea igual en dos partes. Incluso, en territorios vecinos, donde unos están al frente
de otros, separados solo por una calle, los modelos son distintos. Esa es la
fascinación, a veces inexplicable, de la diversidad cultural en el desarrollo. A más
esfuerzos de homogenización más resistencia a favor de la singularidad. A más se
acepte la homogeneización, más fracasos suceden. Por ejemplo, los organismos
internacionales traen un modelo para cinco países diferentes y para cinco
territorios diferentes, el resultado, uno o dos experiencias buenas y ocho o nueva
malas.
Entonces, hábitats diseminados en el territorio (por ejemplo, Innobo en el Anillo de
la Innovación en Bogotá, o el distrito tecnológico de Medellín, o el proyecto de la
RINN para la región central de la sabana de Bogotá); o delimitados en un territorio
de un tamaño determinado porque espacialmente son las condiciones para hacer
posible la iniciativa, como el parque de ciencia y tecnología de la Universidad
Nacional de Bogotá y el parque de Guatiguará en Bucaramanga, son por
definición proyectos abiertos.
La siguiente figura ilustra la idea de un PT en un espacio delimitado pero abierto
en sus acciones. La operación del parque se hace desde un espacio circunscrito,
pero sus actividades son abiertas a su interior y abiertas hacia actores externos, y
las iniciativas provienen desde el parque o desde afuera del mismo, y veces a
partir de iniciativas donde convergen desde su inicio y no por iniciativa de una de
las partes, sino de un tercer actor, por ejemplo, un proyecto estratégico del estado,
o de un conglomerado empresarial o de un cluster, o de otro parque del territorio o
de otro lugar del país y del mundo. Cada vez más la innovación y el
emprendimiento fluyen desde distintas partes, porque sus fronteras son sin
fronteras.

En proyectos con territorios más amplios y difundidos, y en proyectos con
fronteras físicas pero no con fronteras mentales, los hábitats son abiertos porque
hay sinergias internas entre los que habitan el parque (empresas y centros de
investigación, se trate de un parque tecnológico o de un parque de investigación o
de un parque industrial - tecnológico), y esas sinergias internas son fruto de
sinergias con actores externos de la economía, del estado y de la sociedad. Si hay
culturas innovadoras (sociedad), hay culturas de la innovación (sociedad,
empresa, y estado), hay culturas creativas (arte), y hay innovación e investigación
abierta (centros de investigación y empresas), por lo tanto los hábitats de
innovación son abiertos. La innovación cerrada al interior de las empresas, al
interior de los centros de investigación, ya no existen en el mundo. El paradigma

tecnológico cambió y cambió el mundo. Culturas que en el fondo de su imaginario
persisten en esa creencia no pueden crear hábitats dinámicos y no pueden ser
importantes y trascendentes en la economía, en el comercio mundial, en el
conocimiento, en la innovación y en la sociedad global.

Ruta N Medellín. Hábitat de innovación

Los hábitats son para la sociedad, el estado y la economía, en consecuencia, los
desarrollos que se hacen entre actores internos de un parque siempre se hacen
con actores externos al mismo. Se adelantan investigaciones, innovaciones y
emprendimientos entre actores de un parque con actores que están afuera del
mismo, y esto es lo que ayuda a conformar clusters, ciudades o regiones
innovadoras y emprendedoras. Cada vez más los desarrollos de los distintos
hábitats se difunden en la economía, en el estado y en la sociedad. Así ha sido
desde hace décadas en los países desarrollados, y se hace así desde hace 20
años en las economías emergentes dinámicas. Y se intenta hacer así en
Colombia, pero aún no lo logra porque aún no encuentra el camino, excepto
Medellín.
Qué dice que un país no tenga conceptos propios. Significa que no ha
encontrado su propio camino al futuro. Significa que el conocimiento, la
investigación y la creatividad no la llegado a estos campos, y de ahí que no ocupe
puestos relevantes a escala mundial. Signiffica que el arte y la creatividad no ha
llegado al desarrollo. Entonces, adoptar cualquier definición da lo mismo. Sin
embargo, resulta que la definición es la que determina la idea propia que se tiene
del paradigma. Si no se tiene conceptos propios no se tiene como ingresar o crear
paradigma. Entonces, la aplicación o adopción de cualquier conocimiento da lo
mismo. Y al darle lo mismo, los resultados de los emprendimientos que intenta
hacer en la construcción de sus hábitats no son iguales a los modelos que ha visto
y que quiere replicar. Por ejemplo, inculcar la cultura de la innovación, o la
innovación abierta, o los hábitats de innovación, sin modelo de territorio de
innovación con foco estratégico de desarrollo, es anticiparse a resultados magros

o a fracasos. Por eso, la innovación desde los espacios regionales deben
enmarcarse en un modelo de territorio del futuro.
Lo grave no es que los resultados sean distintos en una otra experiencia de
desarrollo, resultados distintos pueden derivar en más derivaciones positivas, lo
grave es no lograr buenos resultados. Esto ocurre cuando se ingresa a las nuevas
ideas a los nuevos desarrollos sin nutrirse en la fundamentación para encontrar y
construir su propia fundamentación. Todas las categorías de hábitats de la
innovación son complejos. Ninguno es sencillo así sea el menos complejo de
todos. Es la fundamentación teórica asimilada y su mirada aplicada a la realidad y
transmitida de manera pedagógica, es lo que hace comprensible los nuevos
paradigmas y lo que permite construirlos con base en el aprendizaje. Este es el
enfoque que se está adoptando ne la ideación de la región de la innovación de la
región central de la sabana de Bogotá.
Colombia no ha sido exitosa, salvo casos puntuales y escasos, porque sigue
actuando y pensando con viejos conceptos y no con nuevos, con las ideas de
otros y no con ideas propias. El mundo es abierto y los hábitats son abiertos.
Colombia actúa como cultura cerrada en un mundo de culturas abiertas, y en parte
esto se debe a que no ha privilegiado la transformación productiva y la innovación
sino las importaciones y las franquicias en detrimento de la propiedad intelectual.
De esta manera, los instrumentos de múltiple tipo relacionados con el desarrollo
del conocimiento, de la creatividad y de la innovación, están restringidos o son
marginales en las políticas de desarrollo. No de otra manera se explica los pobres
lugares que ocupa en la competitividad, en la innovación, en la educación, en la
posición de sus universidades, las escasas exportaciones de tecnología, su
rezago en infraestructura, y los magros resultados para crear y sostener distintos
hábitats de innovación.
Susan Cozzens, investigadora del Instituto Tecnológico de Georgia (Georgia
Tech) de Estados Unidos, afirmar "no existe un solo modelo que se aplique a
todos los países, cuando se trata de avanzar a un modelo de sociedad
basada en el conocimiento". Además firma que una de las mayores dificultades
que enfrentan los países de América Latina es la falta de confianza en sus
capacidades locales. “Si se quiere pasar de la importación a la innovación es
necesario crear economías más dinámicas” y eso implica construir tecnologías
propias. “La invención de tecnologías al sur del mundo es un importante
desafío”. Conferencia en Universidad de Concepción, 2014. Los hábitats son
tecnología y por tanto deben ser producto del conocimiento, de la innovación y de
la creatividad del contexto cultural desde el cual emergen.
La figura ilustra de manera esquemática y sencilla la complejidad de factores que
intervienen en la construcción de modelos de cambio estructural basados en la
innovación.

5. La comprensión de la complejidad es lo que hace fácil los nuevos
procesos. Colombia tiene otro problema: opta por implementar procedimientos,
procesos o modelos más sencillos, sin entender y sin asumir al mismo tiempo y
desde un principio la complejidad. Por eso las políticas tienen más fracasos que
éxitos. Lo correcto es combinar acciones sencillas con acciones complejas a partir
de entender la complejidad, para focalizar y adelantar con gradualidad el
desarrollo de los instrumentos.
“¿Qué es lo más fácil?”, es siempre la pregunta. Pero nunca se pregunta qué es
lo más complejo, porque lo más complejo es lo que permite que el modelo general
y las políticas tengan impacto positivo y se desarrollen a plenitud, porque solo así
es posible planificar procesos, imaginar su pleno desarrollo, y decidir por dónde
comenzar. Es a partir de entender y asumir la complejidad. Incluso, si esta se
entiende, se torna más sencilla su comprensión. Por ejemplo, dado que se fracasó
con el emprendimiento de alto impacto via incubadoras, ahora hacemos
incubación virtual, y se dio el salto a la aceleración simplemente porque no se ha
querido asumir el emprendimiento desde su etapa más difícil: la emergencia de la
idea y de la innovación. Así las cosas, no hay política de emprendimiento y por
eso todo recae en Innpulsa, que es un muy buen programa pero no es la política
nacional de emprendimiento. En consecuencia derivamos en otro problema:
Colombia tiene programas, algunos duran un gobierno o otros más tiempo, pero
no tiene políticas de estado de largo alcance. Un ejemplo, no hay política de
desarrollo productivo pero si hay Programa de Transformación Productiva. Un
programa no es una política, es un instrumento de la política.
6. Continuidad en los procesos. Otro aspecto critico a superar es no
interrumpir los procesos de construcción, ni pasar su conducción de una mano a
otra si no lo ameritan las circunstancias. Esto es fatal - Colombia está plagada de
conductas de este tipo -, porque no hay dos cabezas que piensen igual con
conocimientos iguales ni enfoques iguales, por lo cual, una buena senda inicial
puede ser truncada o desviada a un sendero equivocado. Sin embargo, a veces
las rutas cambian, eso no es malo, pero ocurre porque se encuentra un mejor
camino para construir el cambio pero con base en la idea o proyecto de partida, el
cual siempre se reconoce. El desconocimiento es de las peores actitudes para
suscitar transformación. La cultura del adanismo, del personalismo, de la
competencia insana, el desconocimiento del otro, etc etc, son actitudes enemigas
desde el propio territorio. Colombia está plagada de ellas, y esto constituye un
contra sentido con los fundamentos y las condiciones para desarrollar culturas
innovadoras, impulsar la cultura de la innovación y la innovación abierta, para la
transformación productiva y el desarrollo de modelos de región.
El paradigma de la sociedad del conocimiento y sus hábitats de innovación tienen
sus peores enemigos en las prácticas culturales adversas de la dependencia
intelectual y tecnológica - no de la interdependencia -, que propicia culturas

cerradas y por tanto se asume el conocimiento cerrado y la innovación cerrada,
simplemente porque no están basadas en la confianza, la cooperación, la
colaboración, el aprendizaje, el conocimiento y la creatividad, pilares del
desarrollo. Estas contraculturas de cambio ocurren porque no hay proyecto de
nación ni de territorio de largo plazo.

En Bogotá, el Anillo de la Innovación debe ser un proyecto de cultura de la
innovación y de innovación abierta. Su proyecto central, Innobo, es un proyecto
pensado desde la innovación urbana, cultural, de la movilidad, de los negocios y
de las ferias, de la ciencia y la tecnología, por eso la iniciativa de Innobo - Tec
(Acosta Jaime, 2010), su parque tecnológico, éste es urbano, es decir abierto, por
eso no cabe en el concepto de zonas francas que se asemejan a campos de
concentración del libre comercio.
Igual se puede decir del Parque de Ciencia y Tecnología de la Universidad
Nacional. Su propuesta conceptual es abierta (Acosta Jaime, 2012) porque la
investigación (superadas las trabas de la investigación cerrada relacionadas con
los embrujos de la propiedad intelectual) es para hacer investigación abierta para
que pueda relacionarse con la innovación abierta. Es decir, la universidad con la
economía, la sociedad y el estado. Los campus cerrados son un anacronismo
ideológico. Entonces, su propuesta urbanística, también es abierta, de cara a la
ciudad, y por eso también tiene relacionamientos con la renovación del CAN, y a
su vez esta tiene un componente o módulo del conocimiento, siendo una de las
dos ideas conceptuales del proyecto ganador, la innovación, y algo más
importante,
relacionada
con el componente de
gobierno,
es decir, la innovación
del estado.

Tal vez la larga confrontación, en gran parte es culpable de una serie de rayones
en la cosmovisión de la ciudadana colombiana, simplemente porque cada quien
debía coger su camino, defenderse en el día a día, porque en esas condiciones el
futuro era el fin del día y no la mañana siguiente, y porque nunca Colombia ha
dispuesto de un proyecto de nación y de regiones. Las excepciones han sido
ilusiones y lo siguen siendo, pero la paz abrirá espacios insospechados que l@s
colombian@s no se imaginan.