Estimados padres

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El valor que trabajaremos durante esta primera quincena de octubre en la biblioteca escolar será:

el respeto
Quien sabe mirar a su alrededor y ver que hay personas como él, que no está solo, sabrá qué significa respetar. Por el contrario, quien actúa sin observar si hay alguien a su alrededor (o sin tenerlo en cuenta) y se comporta como si estuviera solo, seguramente no respetará a los demás. Los padres (los educadores en general) no siempre pretendemos que los niños entiendan lo que decimos; lo importante es que desde pequeños nos oigan para inculcarles muy lentamente unos hábitos de reflexión y de conducta que los modelarán para toda su vida: a eso llamamos educar. Y, ¡cuidado!., con ello no les quitaremos la libertad. Si los educamos correctamente, les enseñaremos a ser libres, a seguir su conciencia, a modificar los hábitos que les parezcan incorrectos a tener sentido crítico. Tal vez dentro del hogar creamos, o quizá toleramos, conductas de verdadero antirrespeto, al favorecer situaciones entre los componentes de la familia, especialmente los padres con los hijos, que pueden ser consideradas como falta de respeto, y que muchas veces nos pasan desapercibidas. Sólo al reflexionar nos damos cuenta de que estamos avivando el antirrespeto al practicar: • • • • La injusticia. Cuando no damos a cada uno lo que le corresponde; a veces bajo la excusa de “no hacer diferencias”. El silencio. Cuando no expresamos nuestros pensamientos en circunstancias en las que debemos hacerlo. La desigualdad. Cuando alguien arroga más derechos que los demás, sin fundamento objetivo. También cuando asume o vive su inferioridad, sin afán de demostrar que no es cierta. La insolidaridad. Cuando no queremos compartir ideas, responsabilidades, bienes, tiempo, preocupaciones, alegrías,...

Sin duda. Lo fundamental es la idea primera: ¡debemos mirar siempre a nuestro alrededor! Y, para ello, hay que enseñar a nuestros hijos a mirar a los que están en su entorno para que “vivan” –no sólo que sepan- que no están solos. A continuación pasamos a sugerirles una serie de actividades que se pueden trabajar en familia, con el fin de fomentar en nuestros hijos/as el respeto que deben mostrar hacia la comunidad de la que somos miembros.

ABRE LOS OJOS

HASTA 7 AÑOS

Mientras paseamos por la calle, pedimos al niño que observe las ventanas que se ven y que imagine las personas que viven en estos hogares. Ayudémosle a imaginar a las personas ancianas o que están enfermas y necesitan descansar, que quizá no han podido conciliar el sueño o lo han conseguido con dificultad hace pocos minutos. El motorista con un estrepitoso “escape libre”, el juerguista nocturno que vocifera, ¿es posible que miren las ventanas y piensen lo que nosotros estamos pensando ahora? ¿Harían el mismo ruido que hacen?

SUGERENCIAS • • Esta actividad adquiere un realismo especial si esta reflexión la hacemos cuando pasamos al lado de un hospital, el centro de salud, por la casa de algún vecino que sabemos que está enfermo, etc. También podemos aprovechar el momento en que el niño tiene algún abuelo o pariente que se halla en esta situación.

MIRAMOS LA TELEVISIÓN CON RESPETO
Mirar programas, películas, concursos, debates... por televisión junto con nuestros hijos nos ofrece multitud de oportunidades para “dejar caer” comentarios con intención educadora en relación al respeto o a la falta de respeto. Los personajes, las escenas, las actitudes, las intervenciones del público, el tono del presentador, o cualquier otra cosa, nos dará pie para plantear reflexiones interesantes.

HASTA 12 AÑOS ¡ATENCIÓN!

RESPETAMOS TU INTIMIDAD

No debemos ser inoportunos, si no queremos obtener un efecto contrario, Una exclamación o una frase breve pueden ser más efectivas que una reflexión larga que les haga “perder el hilo” de lo que están viviendo. Cuando termine, podremos empezar una conversación más profunda.

A estas edades nuestros hijos tienden a guardar RESPETAMOS TU INTIMIDAD celosamente su intimidad. Posiblemente escriban notas personales en algún cuaderno, diario, o en las cartas a sus amigos. Es importante que mostremos respeto a su intimidad: sus secretos son “sus secretos” y no debemos inmiscuirnos en ellos. Asimismo, hay que entender que, a estas edades, los niños ya tienen un gusto personal y que debemos respetar su criterio estético al decorar su habitación, elegir su ropa, etc.

Biblioteca Escolar Infantes