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Sede en la Clínica: Charles de Gaulle 1.645 c/ Alfredo Seiferheld. (021) 611 214

Boletín Informativo semanal, “EL ABRAZO”. Año 2, Nº 31. Asunción, 13 de marzo 2015

LA DULCE CARICIA DE JESÚS
Queridos Amigos,
Este 4º Domingo de Cuaresma nos
anima con estas palabras de certeza:
“Dios envió a su Hijo para que el
mundo se salve por él”. Es la
experiencia que viven mis hijos
enfermos en la Casa Divina
Providencia, un Templo consagrado al
dolor, “Antesala del Paraíso”, donde
tocan con mano el acontecimiento de la
entrada de Cristo en sus vidas,
salvándolas y llenándolas de
significado. ¿Cómo podrían
afirmar :“Ahora puedo decir con
seguridad que gracias a mi enfermedad
conocí a Jesús y este encuentro con Él
me ha enseñado a rezar, a perdonar y a
agradecer”, si la realidad, para ellos, no
fuese positiva?
¡Cuántos de nosotros probados
duramente en la enfermedad, en el
sufrimiento, hemos conocido la dulce
caricia de Jesús!
En diez años hemos acompañado a
morir a 1.200 enfermos pobres cuyas
edades diversas giran en torno a
cuarenta años. Todos han partido al
Cielo con la sonrisa en los labios. Una
sonrisa imposible si no hubiera
acontecido, en el breve o largo tiempo
de dolor, el encuentro con Jesús.
¿Quién sino Jesús puede paliar el dolor?
Ciertamente todo lo que la ciencia nos
da es una cosa grande, pero si no
acontece este encuentro, la medicina no
serviría de nada. El enfermo como el
sano tiene una imperiosa necesidad de
topar con el rostro de Jesús que se
manifiesta en el abrazo de quien está
cerca y particularmente en los
sacramentos de la Confesión y de la
Comunión diaria. Sin esta experiencia
no podríamos ofrecer ningún cuidado
paliativo a quien ya ve abierta la Puerta
del Paraíso.
La Iglesia habla de la Muerte como el
día del nacimiento a la Vida.
A continuación, dos pacientes de la
Clínica nos testimonian la salvación del
Hijo de Dios.
“Me crie con mis padres pero a los 11
años ellos se separaron y por las
circunstancias me mude con mi tío que
vivía en Pirayú, en aquella época y a
esa edad empecé a trabajar como
vendedor de diarios para ganar un
dinerito y poco a poco los amigos por
así decirlo me ofrecieron vender drogas
y lo acepte, a los un año de andar así
Decidí un día probar la marihuana y
luego la cola de Zapatero etc. De mis

ganancias le compraba caña a mi tío
porque él era alcohólico y así dejaba
de preocuparme, ya que para él eso era
suficiente “no le recomiendo a nadie
entrar en ese mundo”, la situación
para mí no era nada fácil, la compañía
que tenia era terrible tanto que un día
decidí salir de casa e irme a vivir en la
calle y por las noches me quedaba a
vivir en un edificio viejo y abandonado
en el centro de Asunción junto con
otros niños, se nos volvió costumbre
asaltar cuando la necesidad de
comprar drogas nos atacaba.
A los 17 años pise por primera vez la
cárcel de Panchito López no creí que
me iban a llevar allí porque los policías
normalmente me agarraban y luego me
liberaban pero esa vez ya no fue así,
fue allí donde empezó mi calvario, lo
primero que hice fue pelearme con
otros en el penal, me querían probar
para ver si iba a ser fuerte allí dentro,
luego encontré a un conocido y él me
mostro un pabellón en donde
ocultaban los cuchillos entre otras
cosas, avancé en la mala vida a pasos
agigantados, estuve allí por cuatro
meses luego estuve de vuelta por las
calles con la misma vida que llevaba,
entonces al poco tiempo me detuvieron
por robo de vehículo y pasé al Penal de
Tacumbú, me asuste mucho porque
tenía solo 19 años, para ese entonces,
ya tenía esposa y un hijo de 1 año, a mi
esposa la había conocido en la terminal
de ómnibus era una chica de Caaguazú
y trabajaba como empleada doméstica.
Yo ya quería salir de ese mundo a esa
edad, estaba consciente de que tenía
que darle de comer a mi esposa y a mi
hijo, pero la necesidad de drogarme
era más fuerte y me hundía cada vez
más.
Por un error más que había cometido
volví a ingresar a Tacumbú, era terrible
por que habían varias personas con las
cuales no me llevaba bien y todos los
días había pelea, era la lucha por
seguir viviendo, me quede unos 6 meses
allí y luego salí nuevamente, pero al
salir fue peor para mí, ya que fui a la
casa de mi suegra donde estaba mi
señora y la encontré con una pareja
nueva y eso fue dramático para mí
porque la quería mucho, volví a
refugiarme en las drogas y el alcohol
por dos largos años, ya no me

todo, hasta que en un error más de mi
vida volví a ingresar a Tacumbú, pero
esta vez por 5 largos años, creí que me
iba a quedar por mucho más tiempo
allí, fue entonces que conocí a unas
personas de un grupo Católico dentro
del Penal que me presentaron a Jesús,
me dijeron que él podía ayudarme y
conocí a Dios y me dí cuenta de que él
hace nuevas todas las cosas y me
propuse intentar cambiar mi vida con
su ayuda, fue muy difícil y lo sigue
siendo, al los 5 años salí por buena
conducta y empecé a trabajar en el
mercado de Abasto como carretillero,
entre otras cosas hasta que un día caí
muy enfermo y unos compañeros me
llevaron al Max Boetner, tenía el virus
del V.I.H, pero no me medicaba estuve
por 4 meses internado allí hasta que
gracias a Dios me derivaron a esta
Clínica, la Casa Divina Providencia
donde actualmente me estoy
recuperando, es en este lugar donde
paso muy lindos momentos en
compañía de personas que me dan un
trato diferente, encontré una nueva
familia y soy muy feliz porque
realmente me aman como a una
persona más y se preocupan de mi.
Por último les quiero dar un consejo a
todas las personas que están en el
mundo de la adicción, que solo con la
ayuda de DIOS podemos salir del lodo
en el cual estamos y que sin él nos
hundimos cada vez más y más. Gracias
a Dios y a todos por darme una
oportunidad más”.
Lorenzo
“Hace mas de 2 años que ingresé a la
Clínica de la Divina Providencia, con
heridas alrededor de las rodillas, que
me cubrían casi la mitad de las 2
piernas.
En esa época vivía en la ciudad de
Santa Elena en condiciones muy
precarias, sin posibilidades de acceder
a un tratamiento médico. Solo me
medicaba con yuyos. La enfermedad
fue avanzando. Ya no podía caminar.
También perdí la visión.
Pasó el tiempo y mis heridas se fueron
infectando más y más. Un día vino a
visitarme un sobrino que me contó que
en la Clínica de la Divina Providencia
recibían a pacientes graves y sobre
todo pobres. Así fue que decidí
presentarme en la Clínica.

importaba nada llegue a pisar fondo lo
único que quería era olvidarme de

Llegué un 8 mayo de 2012, sin ningún
estudio médico. Los doctores y

enfermeras cuando me vieron creo que
se asustaron, porque hicieron varios
comentarios y luego escuché que
dijeron “No podemos recibirle así, no
sabemos qué enfermedad tiene ni como
medicarle. No trae ningún estudio”.
En eso escuche la voz de un hombre
(luego supe que era el Padre Aldo) que
preguntó “¿Que harían Uds. si se
presentara Jesús con esas heridas y les
pidiera ayuda?” Alguien contestó: “Le
vamos a limpiar las heridas y le vamos
a curar” “El padre dijo entonces,”
Este hombre se queda”.
Me enviaron al Hospital de Clínicas
para hacerme todos los estudios y en
menos de 24 horas volví a la Clínica,

RADIO AM 800
SANTA MISA
OFICIADA POR PADRE ALDO
TODOS LOS DOMINGOS A
LAS 07:00 HS
VOLUNTARIADO
EN LAS OBRAS DE CARIDAD
Clínica, Casitas de Belén,
Hogares de Ancianos.
Responsable: Lic. Inocencia M.
Cel: 0981 465933

pero justo en ese momento no había
ninguna cama vacía. Ante esta
situación el padre ordenó que me
quedara en la sala de recreación.
A partir de ese día yo creo que nací de
nuevo. Me confesé con el padre, pude
comulgar y sentí un gran alivio, alegría
y paz en mi corazón. Me sentí en gracia
de Dios.
El día 4 de agosto, fecha de mi
cumpleaños, recibí el regalo más
grande e importante de mi vida. Recibí
al Espíritu Santo en el Sacramento de
la Confirmación.
Ahora puedo decir con certeza que
gracias a mi enfermedad conocí al
Señor y aprendí muchas cosas: aprendí

AVISOS
Para responder a alguno de
estos avisos contactar
con la Sra. Ma. Elena
Cel: 0972-222-361

ADORACIÓN PERPETUA
EN LA CLINICA
Casa Divina Providencia
“¿No habéis podido velar conmigo
tan sólo una hora?”

Para los nuevos voluntarios
el encuentro es en la Clínica,
todos los sábados del mes,
a las 10:00 hs.

Si deseas acompañar a Jesús en el
Santísimo Sacramento al menos
1 hora durante el día,
puedes venir a nuestra Capilla y
anotarte con la Hna. Sonia.
Sin la Eucaristía no podemos vivir.

APADRINAMIENTO

25 de marzo de 2.015

Sé el padrino de un enfermo,
un niño o un anciano,
estudiantes indígenas o que
provienen de zonas
inundables, ayudándolo
económicamente en sus
necesidades.

Solemnidad de la Anunciación
del Señor

Puedes hacerlo también on line!

SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA

En la página web
de la Fundación San Rafael se
encuentra el formulario de
débito automático
con las instrucciones a seguir.
¡Da y recibe el ciento por uno!
.

SOLEMNE CONSAGRACIÓN A
LA VIRGEN MARÍA
DE LAS DOS FUNDACIONES
SAN RAFAEL Y
Preparemos nuestros corazones para
abrirlos de par en par al amor materno
del Corazón de la Santísima Virgen.

a rezar, aprendí a perdonar, aprendí a
agradecer.
Por eso aprovecho este momento para
dar gracias a Dios por haberme dado
esta enfermedad que me ayudó a
conocerlo. Gracias al Padre Aldo que
hizo posible mi ingreso a la clínica y mi
acercamiento a las cosas de Dios, a las
enfermeras, a los doctores,
funcionarios de la clínica y voluntarios.
GRACIAS A TODOS”.
José.
P. Aldo

SANTA MISA EN LA CLÍNICA
Casa Divina Providencia
oficiada por Padre Aldo
“La Iglesia vive de la
Eucaristía”.
- De lunes a viernes: 12:30 hs.
- Sábados: 19:00 hs.
- Domingos
(misa de los enfermos):17:00 hs.

VIA CRUCIS EN LA CLÍNICA
Casa Divina Providencia
Todos los viernes hasta las
15:00 hs

JESÚS “envuelto en pañales”
Siempre necesitamos:
- Casa Divina Providencia y
- Hogares de ancianos:
-Pañales para adultos XG.
-Pañales pediátricos XXG y
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Además del sentido de solidaridad
puesto que el 60% de la ganancia
va las obras de caridad de la
Fundación San Rafael

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¡Todo tuyo María!

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Alimentos no Perecederos

¡EMPEZARON LAS CLASES!
Vive tu cuaresma, Cristo pide persona
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Escuela Paí Alberto: Azúcar 50 kg, Naranjas 300 Unidades, Manzanas 1 Caja, Bananas 1 Caja y Dulce de Leche o
Guayaba 5kg, en forma semanal.
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