Ted Chiang

Traducci´n: o androidesroqueros.blogspot.com

Esto es una advertencia. Por favor, lean detenidamente. Probablemente ya habr´s visto un a Predictor; se habr´n vendido millones a para el momento en que est´s leyene do esto. Para quienes no hayan visto uno, es un peque˜o dispositivo, con mo el mando a distancia para abrir la puerta del coche. Sus unicos elemen´ tos son un bot´n y una luz LED verde. o La luz se enciende cuando aprietas el bot´n. Concr´tamente, la luz se encieno e de un segundo antes de que apretietes el bot´n. o La mayor´ de la gente dice que al ıa probarlo por primera vez, sienten como si estuvieran jugando a un juego extra˜o, donde la meta es presionar el n bot´n despu´s de ver la luz, y es f´cil de o e a jugar. Pero cuando tratas de romper las reglas, te das cuenta de que no puedes. Si intentas apretar el bot´n sin haber o visto la luz, la luz aparece inmediatamente, y no importa lo r´pido que seas a nunca consigues apretar el bot´n hasta o pasado un segundo. Si esperas a la luz, con el prop´sito de no pulsar el bot´n o o despu´s, la luz no aparece. No importa e lo que hagas, la luz siempre precede el momento de apretar el bot´n. No hay o modo de enga˜ar a un Predictor. n La esencia de un Predictor es un circuito con un cron´metro de tiempo neo gativo - que env´ una se˜al hacia atr´s ıa n a en el tiempo. Las consecuencias de esta tecnolog´ se har´n evidentes m´s tarıa a a de, cuando se consigan cron´metros neo gativos de m´s de un segundo, pero de a eso no trata esta advertencia. El problema inminente es que los Predictores demuestran que el libre albedr´ no existe. ıo Siempre ha habido argumentos que demuestran que el libre albedr´ es una ıo ilusi´n, algunos basados en f´ o ısica pura, otros basados en simple l´gica. La mao yor´ est´ de acuerdo en que estos arıa a gumentos son irrefutables, pero nadie acepta nunca realmente la conclusi´n. o El sentimiento que tenemos de libre albedr´ es demasiado poderoso como paıo ra que lo derrote un argumento. Lo que

se necesita es una demostraci´n, y eso o es lo que proporciona un Predictor. Generalmente, una persona juega con un Predictor compulsivamente durante varios d´ ıas, mostr´ndoselo a los a amigos, ideando varias estratagemas para ganarle al aparato. Puede parecer que la persona pierda inter´s en ´l, pee e ro nadie puede olvidar lo que significa - en las semanas que siguen se asumen las consecuencias de un futuro imposible de cambiar. Algunos, al darse cuenta de que sus elecciones no importan, se niegan a tomar ninguna. Como una legi´n de Bartlebys Escribientes, ya no o act´an de forma espont´nea. Finalmenu a te, la tercera parte de los que juegan con un Predictor deben ser hospitalizados por no comer. El estado final es un mutismo acin´tico, una especie de e estado de coma despierto. Seguir´n el a movimiento con los ojos, y cambiar´n a de posici´n ocasionalmente, pero toda o motivaci´n ha desaparecido. o Antes de que la gente empezara a jugar con los Predictores, el mutismo acin´tico era muy raro, resultado de e da˜os en la regi´n cingular anterior del n o cerebro. Ahora se extiende como una plaga cognitiva. La gente sol´ especuıa lar sobre un pensamiento que destruye al que piensa, alg´n horror indescriptiu ble, o una frase de G¨del que desmoo rona el sistema l´gico humano. Resulo ta que el pensamiento m´s destructor a es uno que ya conoc´ ıamos: la idea de que no existe el libre albedr´ Pero no ıo. se vuelve verdaderamente da˜ino hasta n que lo has cre´ ıdo. Los m´dicos tratan de discutir con e los pacientes que a´n responden a la u conversaci´n. Todos hemos sido felices, o con vidas activas, razonan, y tampoco entonces ten´ ıamos libre albedr´ ?’Por ıo. qu´ ha de cambiar nada? “Ninguna ace ci´n que decidiera usted el mes pasao do era m´s libre que una decisi´n que a o tomara hoy”, dir´ un m´dico. “Puede ıa e seguir comport´ndose del mismo moa do ahora.” A lo que todos los pacientes contestan: “Pero ahora lo s´.” Y algue

nos de ellos nunca vuelven a decir nada. Algunos pensar´n que el hecho de a que el Predictor provoque este cambio en la conducta significa que seguimos teniendo libre albedr´ Un aut´mata ıo. o no puede desalentarse, s´lo una entidad o con pensamiento libre puede hacerlo. El hecho de que algunos individuos desciendan al mutismo acin´tico mientras e otros no remarca la importancia de la decisi´n. o Por desgracia, ese razonamiento es fallido: toda forma de conducta es compatible con el determinismo. Un sistema din´mico podr´ caer en un cama ıa po atractivo y rotar a una distancia fija, mientras que otro podr´ manifestar ıa una conducta ca´tica indefinidamente, o estando los dos completamente determinados. Les estoy transmitiendo esta advertencia desde algo m´s de un a˜o en su a n futuro: es el primer mensaje de cierta extensi´n recibido cuando los circuio tos con cron´metros negativos se usan o para construir aparatos de comunicaci´n. Otros mensajes seguir´n a ´ste, o a e refiri´ndose a otros temas. Mi mensaje e para ustedes es el siguiente: finjan que tienen libre albedr´ Es esencial que se ıo. comporten como si sus decisiones importaran, aun cuando sepan que no es as´ La realidad no importa: lo que imı. porta es lo que ustedes crean, y creer la mentira es el unico modo de evitar un ´ coma despierto. La civilizaci´n ahora o depende del autoenga˜o. Tal vez siemn pre ha sido as´ ı. Y sin embargo s´ que, ya que el libre e albedr´ es una ilusi´n, est´ totalmenıo o a te predeterminado qui´n pasar´ a tener e a coma acin´tico y qui´n no. No hay nada e e que se pueda hacer al respecto - no puedes elegir el efecto que el Predictor tiene sobre ti. Algunos sucumbir´n y otros a no, y que yo env´ esta advertencia no ıe alterar´ esas proporciones. ?’Por qu´ lo a e hago entonces? Porque no tengo elecci´n. o
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22 de abril de 2008
1 Ted

Chiang es un escritor de ciencia ficci´n. Esto es simplemente un cuento. Esperemos . . . o