Gracia divina

En teología cristiana se
entiende
por gracia
divina o gracia
santificante un favor o don gratuito concedido por Dios para ayudar al
hombre a cumplir los mandamientos, salvarse o ser santo, como también se
entiende el acto de amor unilateral e inmerecido por el que Dios llama
continuamente las almas hacia Sí.1
Durante la historia de la teología cristiana se ha ido perfilando su definición
a partir de las nociones que en la Biblia se dan de la expresión χάρις y las
discusiones sobre el estado inicial del hombre antes del pecado original.
Índice
1 La gracia en la Biblia
2 La gracia en la teología cristiana
2.1 El pelagianismo y san Agustín
2.2 El semipelagianismo
2.3 El magisterio católico anti semipelagiano
2.4 La gracia en la teología escolástica
2.5 Lutero y el Concilio de Trento
2.6 Miguel Bayo
2.7 De auxiliis
2.8 Jansenismo
2.9 En el catecismo de la Iglesia católica (1992)
3 Visión de la teología pentecostal
La gracia en la Biblia
La
expresión hebrea que
por gracia es hen o hesed.

es

traducida

comúnmente

En el Antiguo Testamento implica en primer lugar una actitud magnánima
de benevolencia gratuita por parte de Dios que se concreta luego en los
bienes materiales que el receptor de tal gracia obtiene. Es decir, subraya
por un lado la humildad del receptor y la gratuidad del don. De ahí
expresiones del tipo: “si he hallado gracia ante tus ojos” (cf.Gn 34, 11; Ex 3,
21, 11, 3; 12, 36; Nm 32, 5, etc). En otras ocasiones incluye la recompensa
(cf. Dt 28, 50) aunque el favor de Dios sigue considerándose no obligado y
gratuito. También puede referirse a la cualidad de una persona que hace
que Yahveh le tenga benevolencia (cf. Gn 39, 5; 1Sm 16, 22). Se ha de decir
que en todo el Antiguo Testamento no adquiere el sentido de un don
sobrenatural o virtud propia del Nuevo Testamento o de la reflexión
cristiana.
En el Nuevo Testamento se encuentra la expresión en el episodio conocido
como la Anunciación. Según el relato del evangelista Lucas, el
ángel Gabriel al saludar a María habría usado la expresión κεχαριτωμένη
(llena de gracia) que implicaría el tercer sentido de los empleados en el
Antiguo Testamento. En el resto del evangelio de Lucas se usa sea para
referirse a la cualidad de la persona sea también para la manifestación de
benevolencia activa por parte de Dios. En el epistolario paulino y en
los Hechos de los Apóstoles se da el sentido de:

gratuitamente (de ahí. 6. precisamente su nombre: gratia). 10)  las virtudes propias del cristiano (cf. A esta interpretación se opuso fuertemente san Agustín quien subrayó el daño del pecado original y la absoluta necesidad de la gracia divina para poder hacer el bien y vivir de acuerdo con los mandamientos. 4). 4-5. El Concilio de Cartago del año 418 hizo eco a estas afirmaciones de san Agustín: Quienquiera que dijere que la gracia de Dios. vale solo para la remisión de los pecados que ya han sido cometidos. para que no se cometan. También significa el don sobrenatural o las virtudes propias del cristiano (cf. 15) o al evangelio (cf. Hch 14. 2Pe 3. 7)  la benevolencia gratuita por parte de Dios (cf. 1Co 16. 12).)  el evangelio (en contraposición a la ley (cf. etc. Sin embargo. 14)  del poder de predicar y expulsar demonios o hacer milagros (cf. la acción de la gracia no suprime la libertad del hombre porque actúa por atracción. 18. que se opone al pecado y que Cristo ha merecido para los cristianos (cf. 3)  el plan de salvación renovado tras la Resurrección (cf. 2Co 12. 9. 26)  actos de amor a los demás (como participar de la colecta para Jerusalén) (cf. 1Pe 5. sea anatema Canon 3 . no habría gracia “interna” o no se podría sostener una libertad humana si Dios actúa también en el interior del hombre para moverlo a hacer el bien. 11. Además es consecuencia de la presencia del Espíritu Santo. Pelagio sostenía que todo mal solo podía imputarse a la libertad humana. por la que el hombre es justificado por medio de Jesucristo nuestro Señor. 1Co 15. Sin embargo. 2Co 8. Las cartas de Pedro usan la expresión “gracia” para referirse a la salvación misma (cf. 6)  el apostolado como misión (cf. Gá 5. Esta gracia divina es concedida al hombre sin ningún mérito de su parte. Rm 6. Rm 12. 10). La gracia es la acción externa en la historia que lleva al hombre a responder a Dios teniendo por modelo a Jesucristo. El pelagianismo y san Agustín Uno de los factores que más propició la reflexión teológica sobre el tema de la gracia divina fue el pelagianismo. 1Pe 10. La gracia en la teología cristiana. por amor. Rm 4. un don que santifica el alma. 1Pe 5. pero no como auxilio.

Epistolae 17. Bonifacio II aprobó la profesión de fe y las conclusiones del Sínodo de Orange (529) en una carta que dirigió al obispo Cesáreo de Arlés en 531.Acerca de los frutos de los mandamientos hablaba el Señor pues no dijo: “Sin mí obraréis con dificultad” sino “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15. 5) Canon 5 El semipelagianismo Las doctrinas semipelagianas se opusieron a la teología de Agustín de Hipona y sostenían una especie de predestinación así como la teoría del initium fidei (el comienzo de la conversión se debe al esfuerzo humano) Aun cuando las tesis del semipelagianismo son todavía ocasión de discusión entre los teólogos (pues no se conoce con certeza el verdadero alcance de sus afirmaciones). Summa Theologiae III 86. Próspero de Aquitania. del perdón de los pecados) no puede nada solo. Allí retoma la enseñanza de san Agustín: cualquier acto de fe requiere una gracia a modo de acción del Espíritu Santo. San Agustín se enfrentó también a ellos como contra los pelagianos sosteniendo la primacía total de la gracia en cualquier movimiento que lleve a la salvación o justificación. Estos documentos fueron nuevamente asumidos y recalcados durante el Concilio de Trento a raíz de las discusiones sobre la justificación. El magisterio católico anti semipelagiano Algunos concilios africanos y los mismos Papas se ocuparon especialmente del tema del semipelagianismo subrayando de nuevo la necesidad de la intervención de Dios y su completa y gratuita iniciativa para la salvación del hombre. 77-90) o Fulgencio de Ruspe.8 Una vez hecha esta distinción. 3). 1. Y tal justificación es obra del amor de Dios que no espera a que el hombre sea inocente para amarlo sino que lo limpia. Summa Theologiae I-II 110.19. Así el Magisterio de la Iglesia se dedicó a profundizar en la distinción entre gracia sanante y gracia elevante. Juan Duns Scoto subraya que la justificación es un querer de Dios independiente ligado solo a cuanto haya establecido con anterioridad pues la libertad divina es absoluta. I-II 113. 2 ad 3. De Veritate 27. le ofrece de nuevo una vida de hijo (cf. La gracia en la teología escolástica Tomás de Aquino afirmaba que ni siquiera el primer movimiento de cualquier persona hacia la conversión es obra de ella misma pues el hombre en la vía de la justificación (es decir. introduce otra .20). Epistola ad Rufinum (PL 51. 2) que implica una transformación y que comienza con la gracia del bautismo y las virtudes infusas y que no solo eleva sino que también mueve al hombre a buscar a Dios y a amarlo (cf. Incluso el primerísimo acto de fe requiere una gracia especial de Dios según fueron aclarando los discípulos de Agustín (cf.

12 De auxiliis Artículo principal: Polémica de auxiliis . Sin embargo. el don de la gracia solo repara esta situación haciendo capaz al hombre de cumplir los mandamientos pero no lo devuelve a su estado inicial ni lo eleva a la filiación divina. 9 En el nominalismo se acentúa todavía más la posición de Scoto sobre la independencia y libertad divina de manera que es Dios quien escoge a algunas personas y espera de ellos los actos conformes que les permitan salvarse. La justificación la ve como un tema cristológico: es la inserción en Cristo. De ahí que el concilio de Trento se centrara en la transformación que obra la gracia en el hombre y afirmara que queda realmente libre del pecado (cf. todos los actos humanos son pecados. sigue siendo Él la causa eficiente de la justificación. para él. en un momento posterior. Miguel Bayo Miguel Bayo afirmaba que el estado inicial (con los dones y la amistad con Dios) del hombre era natural. todavía contra la concupiscencia (cf. Por parte del hombre se requiere. usa la teoría de la imputación jurídica de los méritos de Cristo que le permite explicar la acción divina y la colaboración humana sin caer en el pelagianismo.sin ningún mérito de parte del hombre al que solo se pide la fe. los reformadores acusaban a Roma de haber caído en una forma de semipelagianismo al subrayar la acción humana que sería necesaria para la salvación. D 15311534). D 1560) y de cualquier marca que pudiera causar la reprobación de Dios aun cuando el hombre deba luchar. según el concilio. En la teología luterana la gracia ocupa un lugar privilegiado: el hombre ha sido de tal manera dañado por el pecado original que no le es posible realizar el bien ni cuenta con la libertad necesaria para hacerlo. D 1515). con la ayuda de la gracia. La acción de Dios no solo limpia sino que también eleva al hombre: por tanto. el obrar según Dios quiere.por la que se separa la recepción de la gracia y de las virtudes infusas de lo que llama acceptatio divina que es. De ahí que el pecado original sea lo mismo. el entrar a ser parte de su cuerpo místico. no son necesarios los dones ni la gracia sino la acción correcta. Por tanto. que la concupiscencia: la naturaleza humana está tan dañada que sin la gracia. De hecho. la llamada de Dios por la que el hombre queda justificado antes sus ojos. La justificación ocurre por -sola gratia. no solo la fe sino también las otras virtudes teologales (cf.10 Lutero y el Concilio de Trento Aun cuando Lutero asumió la tesis de la absoluta libertad de Dios y la no necesidad de obras para alcanzar la justificación o salvación.

los teólogos católicos se dedicaron a profundizar en la noción de gracia y en el modo en que se conjuga la acción de Dios con la libertad humana en la salvación del hombre. incluso la preparación a recibir este don es también gracia. y. partícipes de la naturaleza divina. Las disputas teológicas sobre el jansenismo se prolongaron con diversas condenas por parte de los Papas hasta 1794. 2000) de la distinción entre gracia habitual (el don permanente de esa vida divina que permite la relación con Dios) y gracias actuales como intervenciones de Dios en el camino de santificación de cada cristiano. Ofrece una definición: La gracia es el favor. de la vida eterna CIC 1996 Subraya además que tal participación es sobrenatural en el sentido de que sobrepasa las posibilidades de la naturaleza humana. 2003) se da entregracias sacramentales –las que vienen con cada uno de los sacramentos y gracias especiales o carismas que . En ese ambiente se desarrolló una polémica entre escuelas a partir de los escritos del dominico Domingo Báñez sobre la predeterminación.Tras el concilio de Trento y en medio de las controversias con los luteranos. Jansenio en elAugustinus (1640) asume parte de las tesis de Bayo sobre la naturaleza humana: la situación original es la propia del hombre. Para el tema de la gracia el punto en discusión dentro de la polémica era la eficacia de la gracia divina y su relación con la predestinación. Otra distinción (cf. n.13 En el catecismo de la Iglesia católica (1992) El catecismo de 1992 dedica un apartado de la tercera parte a tratar el tema de la gracia: los números 1996 a 2005. hijos adoptivos. Abunda en detalles explicativos de cómo las llamadas “gracias actuales” (es decir. n. Algunos miembros de la Compañía de Jesús como Luis de Molina se opusieron frontalmente a sus teorías y generaron la disputa. la gracia le es debida. A la expresión ya conocida en ámbito teológico de gracia santificante se añade la de gracia divinizadora pues se trata del don de la vida divina al alma del cristiano. Jansenismo Aunque se desarrolló al mismo tiempo que la controversia de auxiliis el jansenismo permitió una nueva discusión sobre temas relacionados con la gracia. Se habla también (cf. el auxilio gratuito que Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios. las necesarias para obrar hic et nunc una obra buena) se dan en el hombre. Luego opone de tal manera la naturaleza del hombre caído con la anterior que no sería posible a tal hombre realizar ninguna obra buena. por tanto. La condenación de las proposiciones de Pascasio Quesnel en la constitución Unigenitus Dei Filius permite a la doctrina católica aclarar que la condición de Adán y Eva con sus dones era sobrenatural.

LA FE Concepto de Fe Enseñanza bíblica sobre la fe La fe. La gracia de Dios se revela al proporcionar una expiación por la cual puede al mismo tiempo justificar a los impíos (Jn 3. fundamento de la vida cristiana Obligación de profesar. Visión de la teología pentecostal Según el doctor Lewis Sperry Chafer La gracia no equivale a tratar a una persona de acuerdo a sus méritos.el Espíritu Santo concede para alguna situación particular o para la vivencia de un determinado tipo de vida (la así llamada gracia de estado). La gracia es amor infinito que se expresa por medio de bondad infinita». El pecador no es perdonado porque Dios sea misericordioso para excusar sus pecados. Concepto de Fe La palabra fe proviene del latín fides. Este reconocimiento de .6). conservar y extender la fe Actos de fe Pecados contra la fe INTRODUCCIÓN La fe es la virtud teologal por la que creemos en Dios y en todo lo que Él nos ha dicho y revelado. 7). Finalmente el catecismo recuerda que la gracia divina es sobrenatural y no es “experimentable” por tanto. entendiéndola y confiando que es honesto y por lo tanto que su palabra es veraz. Ef 1. Por eso el creyente se esfuerza por conocer y hacer la voluntad de Dios. y que la Santa Iglesia nos propone. sino porque hay redención mediante la sangre de Cristo (Rm 3. o mejor de lo que merece». 16) y reivindicar su ley santa e inmutable. Fe es aceptar la palabra de otro.17). La gracia de Dios hacia los pecadores se ve en el hecho de que Él mismo. que significa creer. 24. Por la fe "el hombre se entrega entera y libremente a Dios" (DV 5). «equivale al trato misericordioso sin la más mínima referencia a sus merecimientos. como afirmó ya el Concilio de Trento. no se puede deducir una justificación o salvación como si fuera un dato empírico. A. 14 solo se conoce por la fe. "El justo vivirá por la fe" (Rm 1. por medio de la expiación de Cristo pagó toda la pena por el pecado. El motivo básico de toda fe es la autoridad (el derecho de ser creído) de aquel a quien se cree. porque Él es la verdad misma. por lo cual puede perdonar conjusticia el pecado sin tener en consideración el mérito o demérito del pecador. La fe viva "actúa por la caridad" (Ga 5.

pues no me fío de la aptitud natural del entendimiento humano para conocer la verdad. Porque creo en Cristo. Se trata de fe humana cuando se cree a un ser humano. No es la mera aceptación de que Él existe y vive entre nosotros tan realmente como cuando vivió en Palestina. Entre éstos está la definición infalible de la Iglesia que me confirma que una verdad determinada está realmente revelada por Dios. Por eso una fe así en Jesucristo es la que da fuerza y eficacia a una vida cristiana plenamente renovada. como la que quiere promover el Concilio Vaticano II. Acepto a Cristo como norma suprema. ya sea por su Magisterio ordinario y universal. Se trata de fe divina cuando es Dios a quien se cree. Ésos son los motivos de credibilidad. La fe sobrenatural me da la suprema de las certezas. según la autorizada interpretación del Magisterio de la Iglesia. El que para creer que Jesucristo está en la eucaristía exige una demostración científica. La fe personal en Jesucristo es la aceptación de su propio testimonio hasta la adhesión y la entrega total a su divina Persona. Lo esencial de la fe es aceptar una verdad por la autoridad de Dios que la ha revelado. Para que se dé fe auténtica y madura hay que pasar del frío concepto al calor de la amistad y del decidido compromiso. Quien tiene fe sabe que por encima de toda duda y preocupaciones de este mundo las enseñanzas de la fe son las enseñanzas de Dios y por lo tanto son ciertas y buenas. Lo único que sí es razonable es buscar las garantías que nos lleven a aceptar que realmente esa verdad ha sido revelada por Dios. no puede fallar en virtud de la asistencia especial del Espíritu Santo que no puede permitir que la Iglesia entera yerre en alguna doctrina relativa a la fe o las costumbres. La fe. Hay lugar para ambos tipos de fe (divina y humana) pero en diferente grado. más que creer en algo que no vemos es creer en alguien que nos ha hablado. La fe divina es una virtud teologal y procede de un don de Dios que nos capacita para reconocer que es Dios quien habla y enseña en las Sagradas Escrituras y en la Iglesia. me fío de su palabra. A Dios le debemos fe absoluta porque Él tiene absoluto conocimiento y es absolutamente veraz. y todo lo valoro como lo valora Él. ni tampoco una adhesión de sólo el entendimiento a las verdades que el Evangelio nos propone. Dice el Concilio Vaticano I: La Iglesia Católica enseña infaliblemente que la fe es esencialmente un asentimiento sobrenatural del entendimiento a las verdades reveladas por Dios. pero la fe no sólo es aceptar una verdad con el entendimiento.autoridad ocurre cuando se acepta que el o ella tiene conocimiento sobre lo que dice y posee integridad de manera que no engaña. Los hechos son la expresión del nivel de fe . ya sea por definición dogmática. no tiene fe en la eucaristía. Es algo mucho más existencial y totalizante. ni de la veracidad de un hombre. sino de la ciencia y veracidad de Dios. propone a los fieles alguna verdad para ser creída como revelada por Dios. sino también con el corazón. Cuando la Iglesia. Es el compromiso de nuestra propia persona con la persona de Cristo en una relación de intimidad que lleva consigo exigencias a las que jamásideología alguna será capaz de llevar.

Lc 4. Las dos facetas del verdadero creyente son: confianza en la persona que revela. identificarse plenamente con Él. y por lo tanto el encuentro de dos personas. La fe del centurión está considerada por el mismo Jesús como maravillosa (Mt 8. la fe se desenvuelve con la revelación del Reino de Dios. Tener fe lleva consigo un estilo de vida. Sin embargo.v.v.v. el hecho central y raíz de la fe evangélica es la Resurrección de Cristo. No hay posible aceptación del programade Jesús si no es mediante el lenguaje de los hechos.). Este revela la doctrina de su Reino como quien tiene autoridad (Mt 7. El hombre queda en ella totalmente comprometido. ayudar a los demás. cuyo fundamento es Jesús mismo. Isabel le dirá "Dichosa la que ha creído en la palabra de su Señor" (Lc 1.v.v.32). Es como hablarle a un ciego de colores. Desean obrar bien. Un cristiano da testimonio en la medida en que se entrega totalmente a Dios y a su obra. En . Las facultades intelectuales del hombre están encauzadas en una búsqueda de Dios. Enseñanza bíblica sobre la fe En su sentido bíblico la fe puede describirse como la plena adhesión del intelecto y de la voluntad a la palabra de Dios. B. como Mesías. La fe es esencialmente la respuesta de la persona humana al Dios personal. Epístolas. y sus milagros la confirman. sino porque es la adhesión a una persona que ve. un modo de ser.v.v. no porque implica la evidencia de una cosa vista.16-18). El libro de los Hechos proclama aquella realidad de Cristo resucitado.27par. Normalmente.de una persona.7). y adhesión del intelecto a sus signos o palabras. asimilar sus actitudes. tanto con obras como con palabras. precisamente porque el centurión sabía lo que era la autoridad del que revela.v.v.22. La transmisión de la fe se verifica por el testimonio. comportarse como Él. Apocalipsis). que inspirará toda la presentación de Jesús en otros escritos neotestamentarios (Hechos. se esfuerzan en pensar como Él. La fe es cierta.v. En los Evangelios. perdonar.25. Si la Encarnación fue el comienzo. Mc 1. la verdad cristiana se hace reconocer a través de la persona cristiana.1-10). y sólo tuvo que oír la palabra de autoridad para creer firmemente en su resultado: "Pero di sólo una palabra y mi siervo será sano" (Lc 7.v. y sabe estimar los valores eternos. En el discurso de San Pedro se manifiesta ese valor testimonial de la fe: "Nosotros somos testigos de estas cosas. Los que siguen a Jesús de verdad quieren parecerse a Él. la verdadera sabiduría incluye la fe. Seguir a Jesús quiere decir escuchar sus palabras.10. Lc 7. El modelo de la fe es la Virgen María: ella cree enseguida y deja obrar a Dios. Esa gracia y correspondencia de la fe en Jesús.45). En la literatura sapiencial la fe aparece necesaria e indispensable. ser generosos y amar a todos. haciendo las cosas que le gustan a Él. con el Espíritu Santo que Dios ha dado a los que son dóciles" (Act 5. según su palabra. se refleja perfectamente en la confesión de San Pedro (Mt 16. Cristo deja claro que hace falta la gracia del Padre para tener esta fe en Él (Mt 11.32).7. El que no tiene fe no entiende al que la tiene.

Siendo el principio de nuestra esperanza.v.v. junto con una exégesis de cómo la vivían los protagonistas del Antiguo Testamento. nos capacita para saber que el mundo ha sido creado por la Palabra de Dios (11. Por eso.v.v. Su fidelidad se manifiesta en su perseverancia en la enseñanza de los Apóstoles.v.. en la fractio panis.v. Io 13.11).v.9).1.v.v. de una condición indispensable y radicalmente necesaria para el estado de gracia: "Sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb 11. y que Dios remunera a quienes le buscan (11. fundamento y raíz de toda justificación. el que no crea se condenará" (Mc 16. fundamento de la vida cristiana Desde el comienzo de su ministerio. En la enseñanza de San Pablo se ve cómo la justificación nace de la fe. añade: "de ahí que nadie obtuvo jamás la justificación sin ella y nadie . la fe es la que todo lo obtiene.1). entre los cuales se nota en primer plano la curación de un cojo por Pedro "en nombre de Jesucristo Nazareno" (Act 3.v.v. 11) se da lo que podemos llamar una definición de la fe. 5. "la fe es fundamento de la salvación" (Heb 11. reposa en la fe (Rom 1.v. recogiendo esas mismas palabras. sin la cual es imposible agradar a Dios y llegar al consorcio de hijos de Dios" (Dz-Sch 1532). viviendo juntos y compartiendo todo (Act 2. El Concilio de Trento afirma que la fe es "inicio de la salvación humana.v. testigos apoyados en la verdad de Cristo y su Espíritu (Act 10.v. ya se trate de los milagros que Cristo realiza (cfr.v.3).v. 14. pero que se espera.31).v. Gal 2.. En este sentido la fe es lo que está debajo de (o subyace a) toda nuestra esperanza.6). el cual fundamenta la misma justificación del hombre: sin la fe es imposible agradar a Dios (11. 13.10. "La fe (pistis) es la garantía (hypostasis) de lo que se espera. 5.v. 3. en la unión.18). Literalmente la palabra griega hypostasis se traduce mejor por el término latino substancia.22.44).repetidas ocasiones los Apóstoles aparecen como mártires.v.11.15. Mt 13. La fe en Jesús lleva a una transformación de la vida y una comunión entre creyentes.12. y el Concilio Vaticano I.42).v.v.v.v. Philp 3. se trata pues. y en las oraciones (Act 2. etc. La fe que proponen a judíos y gentiles se confirma con signos y milagros (Act 2. La fe. La fe divide a los hombres en función de su destino eterno: "el que crea y se bautice se salvará. Io 11. se refiere fundamentalmente a lo que no se posee. Jesús pedirá a sus oyentes creer en la Buena Nueva (Mc 1.22 ss.22.v.31. C.39-42.3).v. 3. la prueba de las cosas que no se ven" (11.15 ss.1).28).17.52. La fe es necesaria para la salvación y así lo ha expresado el Magisterio de la Iglesia.v. se realiza por medio de la fe. 23.v. los Apóstoles ponen esta condición: "cree en el Señor y serás salvo" (Act 16.15) y presenta siempre la fe como condición indispensable para entrar en el reino de los cielos.v. Ya se trate de la curación corporal (Mt 9. 22.v. También se repite un tema implícito en todo el Antiguo Testamento. Mc 10.).6).v.25-27.6). En la epístola a los Hebreos (cap.6).

238081). lo que Dios ha manifestado a los hombres y ha sido propuesto por la Iglesia para creer: "Deben creerse con fe divina y católica todas aquellas cosas que se contienen en la palabra de Dios escrita o tradicional y son propuestas por la Iglesia para ser creídas como divinamente reveladas. el Evangelio. Dz 1645-1647. y en el caso de los que tienen uso de razón. necesario para aquellos que son capaces de obrar moralmente (porque tienen uso de razón). y los adultos necesitan el acto de fe para entrar en el reino de los cielos. nn. 7). se trata de la fe habitual. ésta. Sacramentos y oración dominical.6) y a esas verdades se añaden. Supuesta la necesidad de la fe. en el caso de todos los hombres en general (incluidos niños). 2164. necesitan de la fe habitual conferida por la gracia santificante (de ahí la obligación de administrar el Bautismo cuanto antes sea posible). n. distinguiendo un hábito de fe (fe habitual) concedido por la gracia santificante (también a los niños. el cristiano tiene el grave deber de conocer todas las verdades reveladas por Cristo y propuestas por la Iglesia. porque a ellos no ha llegado la predicación o por otras razones. y un acto de fe (fe actual).alcanzará la salvación eterna si no perseverase en ella hasta el fin" (Dz-Sch 3012). 2915-2917. sin culpa. Dz-Sch 2865-2867. como absolutamente indispensables. ora por su ordinario y universal Magisterio" (Dz-Sch 3011). y resuelto: cfr. Pero aparte de las verdades necesarias mínimas. para la salvación. Se considera deber grave el conocimiento del Credo. por medio del Bautismo). Heb 11. De modo que los niños. sin embargo. se debe creer toda la Revelación. con los que ignoran invenciblemente. es obvio que tratándose de temas tan importantes en los que está en juego la propia salvación. Pero. Simbolo Quicumque: Dz-Sch 75-76. Aunque esta segunda parte ha sido ocasión de disputas teológicas. ora por solemne juicio.v. La teología. la Moral se ha preguntado cuáles son las verdades que se deben creer. expresa esa radicalidad de la fe en la vida cristiana con esta tesis: la fe es necesaria con necesidad de medio para la justificación y para la salvación eterna. procuró expresar en conceptos el contenido de la fe y así surgieron los Símbolos. Estos. es decir. . de tal modo que sin ella nadie puede salvarse. 14-16. Una dificultad se plantea. Explícitamente. de la fe actual. lo que ocurre es que no hay que identificar la necesidad de la fe con la necesidad de aceptar explícitamente todo el Evangelio. implícitamente. hay que estar por la opción más segura. del Decálogo. Este tema ha sido afrontado repetidas veces por el Magisterio. para salvarse. hay que creer. Ad gentes. desde el principio. para los que quieren ser admitidos en el cristianismo. El Concilio Vaticano II ha recogido claramente la doctrina sobre este punto (Lumen gentium. la fe en la Trinidad y en la Encarnación de Cristo (cfr. al menos que Dios existe y es remunerador (cfr. ¿necesitan también la fe para salvarse? Ciertamente.

de llegar a un conocimiento cada vez más serio y hondo de las verdades de la fe. en los que el silencio podría poner en peligro la propia fe o producir escándalo. c.. orden sacerdotal. que exige no renegar de la propia fe. lo que Dios ha revelado. "siempre que el silencio. comunicativa. Este deber tiene dos aspectos: uno negativo. en aquellos casos. o cuando se deben cumplir determinados deberes religiosos (contraer matrimonio. informada por . 1406.32. etc.6. filosófica. yo también le confesaré delante de mi Padre" (Mt 10. se puede ocultar la propia fe o la pertenencia a la Iglesia (convertidos en ambiente hostil. tiene el deber de adquirir una sólida formación doctrinalreligiosa. Es lógico que el grado de conocimiento venga determinado por la capacidad de cada cristiano. El cristiano debe dar constantemente testimonio de su fe: "Brille así vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en el cielo" (Mt 5. esa ocultación puede ser pecaminosa. De acuerdo con su edad. (cfr. ha de procurar conocer y estudiar. si se hace mediante negación implícita o con escándalo para el prójimo. y otro positivo. considera necesarias un mínimo de verdades. se manda una profesión de fe en ciertas circunstancias: conversión a la Iglesia católica. Y aun en esos casos. Lc 9. como se ha visto.v. sino manifestarse. teológica. etc. "una sólida preparación doctrinal. que el hombre debe aceptar: es un cuerpo de doctrina (verdades sobrenaturales e incluso naturales).v. aunque la Iglesia.10).v. nivel cultural. por ejemplo). que reúne un conjunto de verdades.16). que se deben conocer y vivir. que deben conocerse para poder salvarse. también cuando lo exige el bien de la propia alma o el bien espiritual del prójimo. cfr. "Su fe no sólo debe crecer. CIC. moral. desprecio de la religión o escándalo del prójimo" (CIC. el cristiano. y los mártires (testigos) son demostración palpable de ese convencimiento. 1325). La Iglesia siempre lo consideró un deber. concretamente. Sólo cuando haya graves motivos. D.). Rom 10. 29). una vez aceptado globalmente todo el contenido de la fe. además de la actitud personal de entrega a Dios. como se afirma frecuentemente en el Nuevo Testamento: "el que me confiese delante de los hombres. dice el Concilio Vaticano II. Los laicos necesitan. La confesión pública es necesaria cuando se es interrogado por pública autoridad (cfr. Dz-Sch 2118). por ley eclesiástica. que obliga a confesarla públicamente en determinadas circunstancias. Bautismo. conservar y extender la fe El cristiano tiene el deber de dar testimonio de su fe. sobre todo.La fe. debe llegar a ser ejemplar. etc. c. según la diversidad de edad. la tergiversación o la manera de obrar lleven consigo la negación implícita de la fe. 2314). tiene un contenido objetivo. épocas de persecución. condición y talento" (Apostolicam actuositatem. causa justa y proporcionada. a la luz de la razón ilustrada por esa misma fe. promoción a la Jerarquía eclesiástica. Existe también ese deber cuando. Pues bien. Obligación de profesar.v.

En muchas situaciones lo hacemos y está siempre latente en nuestro corazón. Estas situaciones debilitarían nuestra fe si no recurrimos a un acto de fe. Actos explícitos de fe son necesarios. cuando la virtud de la fe está siendo probada por la tentación o cuando nuestra fe es retada o cuando estamos ante actitudes mundanas contrarias a la fe. Para ello es necesario estudiar lo que nuestra fe enseña. tienen fe en Dios y conocen muchas de las verdades que El nos ha revelado. La fe es un don permanente los que la han recibido bajo el magisterio de la Iglesia no pueden tener jamás causa justa de cambiar o poner en duda esa fe. (Declaración sobre la libertad religiosa Dignitatis Humanae). E.la expresión que muy justamente llamamos testimonio" (Pablo VI. Si el acto de fe se hace en estado de gracia. La ley de Dios es expresión de su sabiduría y su amor infinitos dirigidos al hombre para que éste alcance su fin y su perfección. Actos de fe El acto de fe es el asentimiento de la mente a lo que Dios ha revelado. le ofrecemos el homenaje total de nuestro entendimiento y voluntad y asentimos libremente a lo que Dios revela. Concilio Vaticano I: Por la fe quedamos habilitados para confiar todo nuestro ser a Dios. pero nuestras obras deben ser la prueba irrebatible de la fortaleza de nuestra fe. especialmente cuando esta puesta en duda o cuando callar seria un escándalo. Es muy fácil decir "Creo". Cuando adquirimos un aparato doméstico del tipo que sea. Debemos:  Tener una fe informada. (sin comprometerla o apartarse de ella)  Ser testigos incansables de la verdad que Dios nos ha revelado. 14XII-1966). con el objeto de fastidiarnos. Convenzámonos de una vez que la ley de Dios no se compone de arbitrarios "haz esto" y "no hagas aquello". si tenemos sentido común lo utilizaremos según las instrucciones de su . Pero no tienen fe en todo lo que El ha revelado. es meritorio ante Dios.  Retener la Palabra de Dios en su pureza. por ejemplo.  Defender la fe con valentía. yo creo en Ti y todo lo que nos enseñas en Tu Iglesia. La fe inicia nuestra relación personal con Dios. ¿Tienen fe los cristianos que no están en comunión con la Iglesia? Sí. aloc.  Creer todo cuanto Dios enseña por medio de la Iglesia (No escoger según nos guste). Un acto de fe sobrenatural requiere gracia divina. Un ejemplo de acto de fe: "Dios mío. Se da bajo la influencia de la voluntad la cual requiere la ayuda de la gracia. El acto de fe no siempre se vocaliza. porque Tu los has dicho y tu palabra es veraz".

Damos por supuesto que quien lo hizo sabe mejor cómo usarlo para que funcione bien y dure. tal vez la más importante sea el desorden moral. Al estar el acto de fe sostenido por la voluntad y en última instancia por la gracia. o cuando con sus acciones (indiferencia. si tenemos sentido común. por aquellas acciones que. las dudas de fe. le negaré yo también ante mi Padre que está en los Cielos"(Mt 10. la relatividad histórica. por palabras. unidas gran parte de las veces a la ignorancia religiosa. pero a quien me niegue ante los hombres. Entre todas. cf. escritos. DH 14). cuando "muchedumbres cada vez más numerosas se alejan prácticamente de la religión" (Gaudium et spes. confiaremos en que Dios conoce mejor qué es lo más apropiado para nuestra felicidad personal y la de la humanidad. Concilio Trento: DS 1545) Pero. de modo que la falta de correspondencia continuada puede llevar a la pérdida de la fe. podrían interpretarse así. El don de la fe permanece en el que no ha pecado contra ella (cf. los desórdenes morales. yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los Cielos.32-33) Es éste un problema que en nuestra época adquiere vastas dimensiones. de respuesta. entrecruzándose muchas situaciones y actitudes: la exageración de la libertad. el hombre por propia culpa puede perder la fe. el recelo frente al Magisterio de la Iglesia. pecados personales) está negando la fe que dice profesar. En este proceso inciden diversas causas..fabricante. la fe no une plenamente el fiel a Cristo ni hace de él un miembro vivo de su Cuerpo. El discípulo de Cristo no debe sólo guardar la fe y vivir de ella. signos. esto ocurre también cuando un creyente niega con su conducta práctica la verdad en la que cree. F. gestos. También. Pecados contra la fe Al cristiano nunca le es lícita la negación de la propia fe. don de Dios condicionado a una actitud humana de aceptación. por las circunstancias en que se realizan. ni indirectamente. etc. ni directamente. 7) y el ateísmo se convierte en fenómeno de masas. la influencia del ambiente.26): privada de la esperanza y de la caridad. "la fe sin obras está muerta"(St. testimoniarla con firmeza y difundirla: "Todos vivan preparados para confesar a Cristo delante de los hombres y a seguirle por el camino de la cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia" (LG 42. 2. sino también profesarla. Ciertamente. También se ha planteado el problema de si la fe puede perderse sin propia culpa: . sin embargo. es lógico que esté condicionado por las disposiciones morales del sujeto. El servicio y el testimonio de la fe son requeridos para la salvación: "Todo aquel que se declare por mí ante los hombres. sin indicar en sí mismas oposición a la fe.

contra la obligación de confesar la fe (ocultación. infidelidad privativa debida a negligencia consciente y voluntaria. por ejemplo). 3036). e infidelidad positiva o formal cuando existe una oposición culpable a la fe.. Se consideran pecados por defecto la infidelidad. la indiferencia religiosa. negación de la fe). Los teólogos posteriores al Concilio interpretaron el texto unánimemente así: No existe causa objetivamente justa. y se han dado diversas clasificaciones. No es siempre fácil decidir a cuál de estas tres especies se reduce la infidelidad de un individuo o de un grupo. en la credulidad temeraria o en la superstición. que afirma que "los que han recibido la fe bajo el Magisterio de la Iglesia no pueden jamás tener causa justa para cambiar o poner en duda esa misma fe" (Dz-Sch 3013. es la ausencia de fe en aquellos que todavía no han recibido su hábito mediante el Bautismo (en el Derecho canónico el infiel es el no bautizado). cuando se cree en falsas devociones. en lugares pseudo. que le lleve a abandonar la fe sin pecado. también entran en este apartado la adivinación y el espiritismo. También puede pecarse por omisión (por no cumplir el deber de confesarla externamente. como ocurre. ni subjetivamente justa.milagrosos. Atendiendo a la culpa moral se habla de infidelidad negativa o material cuando no es culpable por provenir de ignorancia (paganos. por ejemplo. éstos pueden ser por exceso y por defecto. y a ellos suelen añadirse el cisma. contra la obligación de acrecentarla (ignorancia religiosa) y de preservarla de los peligros. pero se habla así cuando se consideran como objeto de la fe cosas que no caen dentro de él. La infidelidad es. . por ignorancia de las verdades que deben creerse) y por actos contrarios a esa virtud (pecados de comisión). etc.Doctrinalmente. no hay motivo justo para la persona. en general. la apostasía y la herejía. la ausencia de fe debida. es decir. Hablando propiamente no hay pecados por exceso. ya que no se puede exagerar en la medida de las virtudes teologales. horóscopos. apostasía). la duda positiva contra la fe y el ateísmo. Se puede pecar contra la obligación de creer (infidelidad. en sentido técnico. el problema fue resuelto por el Concilio Vaticano I. Los pecados contra la virtud de la fe son de forma y gravedad diversa.