DOCUMENTO DE REFLEXIÓN EN TORNO A LOS CAMBIOS PROPUESTOS

EN EL DSM-5 EN RELACIÓN CON LOS TRASTORNOS DEL ESPECTRO DEL
AUTISMO Y SU APLICACIÓN EN ESPAÑA
7 de noviembre de 2014
Autores: Palomo, R. Arnáiz, J., Zamora, M. (Coord.), Márquez, C. y García, R.
Objetivo del documento:
- Describir los cambios que plantea el DSM-5 en la definición del autismo y analizarlos
críticamente.
- Detallar las consecuencias prácticas de la nueva definición de TEA (DSM-5), resaltando
tanto el punto de vista profesional, como de los servicios especializados en dar apoyo
a personas con TEA y sus familias, como el de las propias personas con TEA.
- Hacer propuestas para facilitar la transición entre el DSM-IV-TR y el DSM-5 y orientar
a los profesionales en el uso del DSM-5, de cara a reducir al máximo las consecuencias
negativas de su aplicación.
Nota previa:
A fin de facilitar que el lector tenga claro qué partes del texto son consideradas por los autores
como posicionamientos respecto a cómo interpretar o utilizar el DSM-5 o en relación con sus
consecuencias prácticas, éstas aparecerán en cursiva. En el anexo encontrarán un documento
recogiendo el resumen de nuestra posición.
Índice:
1. Breve contextualización en torno a la elaboración del DSM-5 y los problemas asociados
a los cambios en los criterios diagnósticos de TEA.
2. Valoración desde AETAPI de los criterios de TEA definidos en el DSM-5.
3. Implicaciones para la evaluación y el diagnóstico.
4. Implicaciones del DSM-5 para la prestación de Servicios y Apoyos.
5. Relación con la CIE-11 (Organización Mundial de la Salud).
6. Propuesta de AETAPI para la aplicación y uso de los criterios diagnósticos de TEA del
DSM-5.
7. Referencias bibliográficas.
8. Anexos.
8.1. Resumen del documento.
8.2. Criterios diagnósticos de TEA.

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1.-Breve contextualización en torno a la elaboración del DSM-5 y los problemas asociados a
los cambios en los criterios diagnósticos de TEA.
Los manuales utilizados ampliamente para el diagnóstico de los diversos trastornos
mentales, tanto el DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos ) de la asociación
Americana de Psiquiatría (AAP), como la CIE (Clasificación Estadística Internacional de las
Enfermedades Mentales y Problemas de Salud Relacionados) publicado por la Organización
Mundial de la Salud (OMS), definen los diferentes trastornos y sus características, con el fin de
que los clínicos y los investigadores puedan diagnosticarlos siguiendo criterios comunes,
estudiarlos e intercambiar información, teniendo la certeza de que todos entendemos los
trastornos de la misma manera, de que todos los definimos de la misma forma. Pero no hemos
de olvidarnos de que las categorías diagnósticas se utilizan, igualmente, para determinar qué
personas pueden tener acceso a los apoyos que la administración pone al servicio de los
ciudadanos en el ámbito de la salud y la educación. Es por ello que el ajuste entre la práctica
clínica, la investigación y las necesidades de las personas con un diagnóstico acorde a las
categorías descritas por estos manuales, debería ser lo más riguroso posible. Riguroso en varios
sentidos. Por un lado, consideramos que los cambios deben basarse, sobre todo, en evidencia
empírica contrastada. A su vez, creemos que sería conveniente que los cambios propuestos se
contrastaran empíricamente antes de “oficializarse”. Igualmente, consideramos que deberían
existir procedimientos y criterios consensuados para establecer las clasificaciones diagnósticas.
Sin embargo la realidad dista mucho de la anterior premisa, conocedores de los problemas en
la elaboración del DSM-5, así como de las dificultades de armonización entre el DSM-5 y la
próxima CIE11 (prevista para 2017).
El 18 de mayo de 2013, en el marco de su congreso anual, celebrado en San Francisco
(EE.UU.), la Asociación Americana de Psiquiatría presentó oficialmente la última versión del
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido como DSM-5.
En relación con la anterior versión (DSM-IV-TR, 2000), el DSM-5 incluye cambios
asociados a la organización del manual que afectan al conjunto de los trastornos. Un
importante avance es que los trastornos se reorganizarán en relación con su aparición en el
ciclo vital, esto es, los trastornos del desarrollo primero y los neurocognitivos al final. Además,
a lo largo de todo el manual, los trastornos se enmarcan en cuanto a la edad, sexo y
características del desarrollo de la persona. Igualmente se introduce un planteamiento
dimensional a la hora de entender y definir cada uno de los diferentes trastornos. El DSM-5
elimina el sistema de evaluación multi-axial incluyendo muchos de éstos ejes como
especificadores (por ejemplo, de trastornos médicos asociados). Los especificadores son una
novedad del manual. Se utilizan para definir características asociadas a los trastornos. También
se han modificado los criterios de comorbilidad entre trastornos, haciéndose éstos más
flexibles. Por último, se ha intentado reducir en lo posible el uso de los trastornos “no
especificados”.
Sin embargo, son las novedades relativas a los diagnósticos específicos de los
diferentes trastornos, las que han centrado el interés de los profesionales y del público
general. Esto se debe a que la propuesta de algunos nuevos trastornos (como el síndrome
psicótico atenuado o el desorden neurocognitivo moderado) o la relajación de los criterios

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tanto durante su desarrollo. como de su estudio a nivel científico.nih. la NIHM informó de que iban a desarrollar una nueva clasificación de los trastornos mentales basada en dimensiones observables de la conducta y en marcadores neurobiológicos (http://www. el borrador no se ha sometido a un proceso de revisión externa) y la duración del proceso (más de una década). de cara a facilitar la investigación de los déficits subyacentes a los diferentes trastornos mentales. Uno de los puntos álgidos de este conflicto lo ha protagonizado el Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health . Mientras que el NIMH (así como un creciente grupo de eminentes psiquiatras que tampoco apoyan estos sistemas de clasificación) pone en valor el modelo biomédico (sobre todo en relación con el abordaje de la investigación y la comprensión de los trastornos mentales). decantándose a favor de un enfoque multifactorial. y que reconozca la complejidad de las interacciones implicadas en la experiencia humana 3 . la BPS considera que existe una clara justificación y necesidad para un cambio de paradigma en relación con los diagnósticos psiquiátricos funcionales. En algunos casos las críticas han derivado en el análisis de la necesidad de un cambio de paradigma tanto en la concepción de los actuales sistemas de clasificación diagnostica. identificar la etiología.gov/news/science-news/2013/dsm-5-and-rdoc-shared-interests. sino también por la metodología empleada (por ejemplo. A su vez la División de Psicología Clínica de la Asociación Británica de Psicología (British Psychological Society. Si bien la División de Psicología Clínica de la BPS reconoce que un sistema de clasificación resulta fundamental en medicina para facilitar la comunicación.gov/research-priorities/rdoc/nimh-research-domain-criteriardoc. A la vez.. al anunciar que no reconoce el DSM5 y que seguirá utilizando el DSM-IV-TR y la CIE-10 para realizar diagnósticos clínicos (http://www.NIMH) de EE. Otro tema de controversia ha sido propiamente la definición de algunas categorías (ej. como en su posterior publicación. http://www.2 . no solo por las dudas sobre la validez y adecuación de algunos criterios o categorías. DSM-5. asociaciones de profesionales y afectados.UU. Aunque tanto el NIMH como la BPS ponen en duda la utilidad de algunas de las actuales clasificaciones en salud mental. Esto ha provocado una considerable controversia en diferentes grupos de investigación.gov/about/director/2013/transformingdiagnosis. harían que en la actualidad se diagnosticaran como alteradas condiciones que hasta el momento se consideraban dentro de la normalidad. no hay que olvidar que “para que sea eficaz debe ser un sistema fiable y válido” y no ser objeto de continuas revisiones que “ponen en evidencia su falta de validez” (la Asociación Americana de Psiquiatría ha propuesto futuras revisiones DSM-5.nimh. que contextualice el malestar y la conducta.1.shtml).diagnósticos de algunos trastornos. ayudar a seleccionar la intervención. predecir los resultados y proporcionar una base para la investigación.).nih.nih.nimh. los trastornos de personalidad). Han sido muchos los profesionales de la salud e instituciones científicas que han criticado el manual.nimh..shtml) denominada Criterios de Investigación por Dominios (Research Domain Criteria.shtml). existe una crucial diferencia entre ambas entidades.. BPS) aviva aún más la polémica mostrando igualmente su oposición a la aplicación del modelo biomédico para la comprensión de los trastornos mentales.

Brevemente.com/2013/05/position-statement-on-diagnosismaster-doc. El cambio de nombre trata de enfatizar la dimensionalidad del trastorno en las diferentes áreas que se ven afectadas y la dificultad para establecer límites precisos entre los subgrupos. de las consecuencias que pueden tener para las personas que hasta ahora presentaban alguno de los Trastornos Generalizados del Desarrollo reconocidos en el DSM-IV-TR. en primer lugar que en el DSM-5 desaparecen los diferentes subtipos de TGD. La principal consecuencia de los cambios que se han realizado en la definición del autismo. especialmente en relación con perder el acceso a servicios. A la hora de establecer el diagnóstico. muchas de los recelos antes comentadas no parecen afectar al tratamiento del autismo en el manual. o del trastorno del espectro del autismo. El Síndrome de Rett y el Trastorno Desintegrativo de la Infancia dejan de ser recogidos por el DSM-5 ya que el primero tiene una clara base genética y el segundo tiene importantes problemas de validez. En el ámbito del autismo la polémica deriva principalmente de la adecuación de los cambios en los criterios diagnósticos y. alteraciones en el uso del lenguaje (y su nivel de competencia) o si el trastorno se asocia a problemas médicos. el manual exige describir más en detalle algunas características del trastorno. comunicación no verbal y desarrollo. En busca de conseguir unos criterios diagnósticos más específicos.files. 4 . así como las conductas repetitivas verbales que antes formaban parte de las alteraciones comunicativas y del lenguaje. tienen que ver con la alta especificidad de los criterios diagnósticos. así como dos de las cuatro áreas alteradas en el repertorio restringido de conductas e intereses (conductas repetitivas. los cambios a los que nos estamos refiriendo suponen. Los criterios diagnósticos del Trastorno del Espectro de Autismo (TEA) también se modifican. el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado se fusionan en un único trastorno que pasa a llamarse Trastorno del Espectro del Autismo (en singular). En concreto.pdf). así como si la persona tiene discapacidad intelectual. mantenimiento y comprensión de relaciones). Aunque el conflicto y la duda sobrevuelan el conjunto del DSM-5. muy especialmente.(http://dxrevisionwatch. en ambas dimensiones se incrementa el número de áreas alteradas para considerar que una persona presenta el trastorno. En el repertorio restringido de conductas e intereses destaca la incorporación de las alteraciones sensoriales como área de alteración. genéticos o ambientales o si tiene algún problema neurológico. Para que una persona tenga TEA tiene que tener alteraciones en las tres áreas que se incluyen dentro de los déficits en la interacción y comunicación social (reciprocidad socio-emocional. Las dimensiones referidas a las alteraciones en la interacción social recíproca y la comunicación y el lenguaje se fusionan en una única categoría y se reorganizan las áreas de alteración que recogen los síntomas concretos. insistencia en la invarianza. El trastorno autista.wordpress. En ese sentido. intereses restringidos o alteraciones sensoriales). las dudas respecto a los criterios diagnósticos de TEA son de otra índole. hay que describir la severidad de la alteración en cada una de las dimensiones que ahora definen el TEA. especialmente el referido al repertorio restringido de conductas.

uno que nos preocupa especialmente es el uso inadecuado de los especificadores de niveles de severidad. incluso. entre otras cosas. aunque en menor medida. elaborados por miembros de la asociación en su mayoría expertos en evaluación y diagnóstico. Happè. iniciar el debate entre profesionales para plantear las reflexiones que algunos miembros de AETAPI han observado o anticipan y ofrecer ideas para prevenirlas. como en la referida a los patrones de conductas. Ese es el sentido de este documento. comentando los dos borradores de los criterios diagnósticos que el grupo de trabajo sobre trastornos del neurodesarrollo del DSM-5 ha propuesto. 2004. En líneas generales. sección “Documentos de Consulta”). Estos documentos. intereses y actividades restringidos y repetitivos (destacando la incorporación de las alteraciones sensoriales como síntoma dentro de ésta). muchas personas que recibirían los diagnósticos de alguno de los TGD. atajarlas o superarlas. así como la falta de evidencia de que el S. no recibirían el diagnóstico de TEA. Ante toda esta polémica. que en la fase final ha estado abierto a que personas y entidades ajenas a la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) hicieran sus valoraciones y sugerencias. 2. los profesionales de AETAPI entendemos que partir de una reflexión conjunta nos puede ayudar a minimizar el impacto que los cambios producidos por la transición de un manual a otro (así como la convivencia de diferentes manuales diagnósticos en momentos distintos de actualización) ocasionen en la práctica clínica. la investigación y/o la orientación hacia la provisión de apoyos y servicios. Dentro de los posibles usos incorrectos de los nuevos criterios de TEA establecidos en el DSM-5. están generando algunas dudas entre los profesionales y tienen el peligro de que éstos no sean empleados de la misma manera por todos los clínicos e investigadores o. de que se empleen de manera incorrecta. A la vez. la limitada (y en momentos poco clara) información que da el manual sobre cómo aplicar los criterios diagnósticos o emplear los especificadores de la categoría.-Valoración de AETAPI de los criterios definidos en el DSM-5 para TEA. el referido a las alteraciones en comunicación e interacción social). pueden consultarse en nuestra web (http://aetapi.actividades e intereses.org/mesa-de-evaluacion-y-diagnostico. de Asperger sea una entidad nosológica independiente (Martín-Borreguero. sobre todo S. AETAPI ha participado en este proceso. Al modificarse el criterio siendo necesario una mayor severidad de la alteración en la rigidez mental y comportamental (y también. También nos parece positiva la unificación de las alteraciones sociales y comunicativas en una única dimensión. podría suponer que dejaran de tener accesos a algunos de los servicios orientados para las personas con TEA. es decir. Aunque la desaparición de los diferentes subtipos de Trastorno Generalizado del Desarrollo(TGD) está justificada empíricamente por la falta de límites claros entre ellos. desde AETAPI valoramos positivamente que el DSM-5 haya asumido una visión dimensional del trastorno y haya modificado el nombre de la categoría reflejando éste hecho. 5 . de Asperger y más aún aquellos con diagnóstico de TGD no especificado. Los criterios diagnósticos de los diferentes trastornos que recoge el DSM-5 han estado sujetos a un largo proceso de discusión. Esto. así como la mayor parte de la reorganización que se ha hecho de los síntomas tanto en esta dimensión.

por lo que no estaría en peligro su acceso a éstos. En relación con la identidad. Smaldone y Cohn. En relación con el S. o la presencia de otras alteraciones asociadas. 1999). deja en un segundo plano las necesidades de las personas que podrían perder el diagnóstico de TEA. en este punto. así como al acceso a servicios. biomédicos o ambientales. de Asperger o TGD no especificado. las personas. los grupos de autodefensores nos alertan de que los cambios del DSM-5 pueden afectar a la identidad de las personas con Síndrome de Asperger. dadas las importantes implicaciones prácticas que esto tiene para los potenciales usuarios de servicios vinculados al autismo (que luego comentaremos) y los hallazgos de algunas investigaciones analizando la conveniencia de reducir la exigencia en la severidad de los patrones de conductas. 2014). El DSM-5 asume que se 6 . de Asperger no tenga evidencia empírica clara que demuestre que es un trastorno diferente del autismo sin discapacidad intelectual (ver Martín-Borreguero.. el propio manual incluye una nota en los criterios diagnósticos indicando que todo aquel con un diagnóstico de autismo. para asegurarse de esto. de Asperger puedan escoger utilizar esta etiqueta para referirse a ellos mismos. 2014). los cuales deben usarse para describir elementos que inciden de manera relevante en la presentación de los síntomas y/o el pronóstico. de Asperger deberían seguir cumpliendo los criterios diagnósticos de TEA (aunque algunos estudios indican que no es así en todos los casos. Cambiar los criterios para después valorar sus efectos. Los cambios del manual en relación con la concepción de la comorbilidad entre trastornos también nos parece un cambio muy adecuado y positivo. la asociación con factores genéticos. creemos que hubiera sido conveniente hacer un estudio de campo previo a la publicación de los criterios diagnósticos (con una muestra amplia y representativa de la heterogeneidad del TEA). Para contrarrestar el efecto que tienen en la formación de grupos homogéneos la desaparición de los subtipos de TGD en la propuesta del DSM-5. esta vez basados en elementos funcionales. 2004). especialmente. éste sugiere el uso de diferentes especificadores. En relación con el acceso a servicios. como la capacidad intelectual y de lenguaje. más que clínicos. sobre todo en lo referido a las alteraciones sociales y comunicativas. debe recibir el diagnóstico de TEA. eso no quita que las personas diagnosticadas con S. enfatizando tanto su perfil único de puntos fuertes y débiles.de Asperger. que los síntomas característicos del autismo que muestran las personas con este síndrome sólo aparecen por un período de tiempo limitado y se haya descubierto el gen que lo causa (Amir y cols. intereses y actividades restringidos y repetitivos para mantener la sensibilidad de los mismos (ver Kulage. de aquellas con diagnósticos de S. entendemos que aunque el diagnóstico de S. somos conscientes de la repercusión que estos cambios tienen en el conjunto de las personas con TEA y. buscando maximizar tanto la especificidad como la sensibilidad de los criterios diagnósticos.2011) o. de Asperger o TGD no especificado (TGDNE). y esto no nos parece adecuado. en el caso del Síndrome de Rett. La combinación de lo especificadores referidos a la capacidad intelectual y al lenguaje (con sus subdivisiones). Smaldone y Cohn. permiten definir nuevos subtipos. diagnosticadas con S. Además. Si bien. como sus necesidades específicas. S. Otro elemento que desde AETAPI queremos poner en valor es el esfuerzo realizado para que los criterios diagnósticos sean más específicos. ver Kulage.

En relación con lo anterior.. hay algunos elementos que no nos parecen tan positivos o. Ventola y cols. el 8% de personas con Síndrome de Asperger y el 32% de personas diagnosticada con TGD NE según el DSM-IV-TR. bien por falta de explicación. 2010. Kho y cols. tanto referidas a su validez nosológica como a la idoneidad de las alteraciones que recoge. Otro grupo de personas con TEA que corre el peligro de no cumplir este el criterio son los niños pequeños (Mazefski y cols. Fommbone. Richler y cols. 2010) o éstas sólo aparecen en una de las áreas de alteración definidas por el DSM-5. A pesar de los avances y las mejoras. Kho y cols. Un aspecto que hizo que desde AETAPI planteáramos nuestras dudas a la APA es la excesiva especificidad del dominio de alteración referido a la presencia de patrones de conductas. como recoge el DSM-5. Kim. desde AETAPI planteamos el temor de que muchas de las personas con alteraciones sociales y comunicativas que no manifestaran dificultades (o alteraciones de la gravedad suficiente) en ésta segunda área.. ver Kim y Lord. dado que entendemos que los criterios que actualmente definen el Trastorno de Comunicación Social (Pragmática). haciendo posible que un niño con TEA también tenga discapacidad intelectual.. que consideramos que no están claros. ya que en algunos casos. Además. se hace muy probable que un buen número de personas con el diagnóstico DSM-IV-TR de Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado o Síndrome de Asperger .. Fommbone. esta categoría plantea una gran cantidad de dudas. bien porque exista evidencia empírica que no los apoye. (2014) encontró exactamente eso. 2002. criterio A3) y las alteraciones en el ámbito emocional apenas se reflejan en los criterios diagnósticos. de Asperger). Aunque entendemos que el DSM-5 siga manteniendo el foco en las alteraciones conductuales de los TEA. entre TDAH y S.no reciban el diagnóstico de TEA según el DSM-5). 7 . 1999. 2013). aunque otros trabajos sí encuentran alteraciones. Stone y cols. un trastorno del desarrollo del habla o del lenguaje. en la primera infancia no muestran conductas e intereses repetitivos y restringidos (Charman y cols.. El trabajo de Kim. como recoge Skuse (2012) o especialmente Norbury (2014). recibirían el diagnóstico de Trastorno de la Comunicación Social (algo que la evidencia científica ha demostrado.pueden dar múltiples diagnósticos. intereses y actividades restringidos y repetitivos.aquellas que sólo manifestaban alteraciones en una de las áreas que definían el repertorio restringido de conductas e intereses . 2006. TDAH… superando las injustificadas restricciones del DSM-IV-TR (por ejemplo. No creemos que se hayan argumentado las razones por las que desaparece el criterio referido al juego simbólico (entendido éste como competencia simbólica e imaginativa en lugar de como actividad compartida con otros. que implican alteraciones comunicativas que se solapan con las que suelen presentar las personas con TEA sin discapacidad intelectual ni alteraciones del lenguaje. puesto que el 1% de personas con autismo. simplemente. sin que la persona presente un repertorio restringido de conductas. esto era así por no cumplir el criterio de rigidez mental y conductual.. pensamos que el conocimiento actual permite hacer una organización de los mismos basada en alteraciones en procesos psicológicos (cognitivos y emocionales) que no se ha realizado. actividades e intereses. 2014). Al exigir que una persona deba presentar alteraciones en 2 de las 4 áreas de posible alteración. no obtenían el diagnóstico de TEA utilizando el DSM-5 y en la inmensa mayoría de los casos.

al igual que en el resto de trastornos. Aunque reconocer que el autismo puede presentarse en diferentes niveles de afectación es un elemento positivo. 2014). NICE. o incluso el desarrollo de nuevas y más variadas herramientas que se ajusten a las necesidades de evaluación planteadas por el DSM-5. Es por ello que nos parece que el planteamiento es excesivamente sencillo y no logra plenamente su objetivo. 8 . 1999. Lamentablemente. los especificadores y su uso. 2013 [versión en castellano 2014]) se acompañan de un texto explicativo dónde. Muchas esperanzas estaban puestas en que el texto que acompaña a los criterios diagnósticos sirviera para aclarar la heterogeneidad de la expresión de los síntomas de TEA a lo largo del ciclo vital. como la necesidad de hacer una evaluación completa (con una elaborada historia clínica y una evaluación exhaustiva de competencias) y que los síntomas sean interpretados por un clínico experto. 2003). Otro aspecto que pensamos que no ha sido bien cubierto en el texto definitivo son las orientaciones relativas a los procedimientos de evaluación y diagnóstico. Los criterios diagnósticos publicados en la versión final (A. La nueva clasificación diagnóstica propuesta plantea una serie de retos en la práctica clínica que implican la actualización de los profesionales.. la comorbilidad. así como en base al nivel de alteración general de las personas con TEA.Un elemento novedoso de la definición de TEA en el DSM-5 es que incluye la evaluación de la severidad de la alteración en cada una de las áreas que lo definen. así como de las herramientas de evaluación y diagnóstico. las características asociadas. pensamos que este objetivo no ha sido logrado. LeCouter.A.. Para terminar. diferenciar la severidad de la alteración en sí de sus efectos en el funcionamiento del individuo es una tarea realmente compleja. 3. o habla de necesidad de ayuda en lugar de necesidad de apoyo). clientes o simplemente personas. Numerosas guías han establecido buenas prácticas orientadas al diagnóstico y evaluación de los TEA (Díez Cuervo y cols. claves para el diagnóstico diferencial e instrucciones para anotar formalmente el diagnóstico y las características asociadas. las consecuencias funcionales. apoyos…) (Weitlauf. se describen los síntomas. Fillipeck y cols. Las menciones sobre el tema son mínimas. ya que la manifestación de las dificultades es el compendio del conjunto de competencias y limitaciones del individuo. los factores de riesgo y pronóstico. aspectos culturales y de género que deben ser tomados en cuenta a la hora de hacer el diagnóstico.P. puesto que emplea un lenguaje poco riguroso en relación con el conocimiento actual sobre el TEA (por ejemplo. Únicamente se enfatizan aspectos generales. el desarrollo y el curso evolutivo.-Implicaciones para la evaluación y el diagnóstico. debemos dejar constancia de nuestro malestar con respecto a la traducción publicada en castellano. Gotham. en relación con el texto. ni sobre la especialización y especificidad que dichos procesos diagnósticos requieren. Vehorn y Warren. así como de otros factores (personalidad. habla de enfermedad de Asperger en lugar de Síndrome de Asperger o insistencia en la monotonía en lugar de insistencia en la invarianza) o los modelos de servicios que AETAPI respalda (habla de pacientes en lugar de usuarios. la prevalencia. 2011. 2005. sin que se hagan recomendaciones concretas sobre los procedimientos e instrumentos más apropiados..

Risi. lo que requiere que un especialista realice una evaluación adecuada. Los especificadores propuestos por el DSM-5 permiten individualizar el perfil de las personas con TEA en relación con múltiples variables. 2011. Más allá de las herramientas ADI-R y ADOS. Sin embargo. 2004.Desde hace tiempo ya se sabe que es imprescindible la utilización de herramientas específicas para explorar los criterios diagnósticos actuales y su presentación en el desarrollo. 2009). trastorno de la coordinación motora o TDAH …).. depresión. 2013).. . 2010) y la Escala de Responsividad Social 2 [Social Responsiveness Scale 2] (Constantino y Gruber. siendo el ADI-R y el ADOS las herramientas “de patrón oro” para este objetivo. que permita establecer alteraciones médicas o genéticas y/o factores ambientales implicados en el origen del trastorno o asociados a éste. ni baremadas o adaptadas a población española. El CARS 2 (Schopler y Van Bourgordien. 2013. actividades e intereses repetitivos y estereotipados. Kent y cols. Sin embargo estas herramientas no están traducidas (ni. 2012) también incorporan valoración de la severidad. a lo largo de todo el ciclo vital y para todos los niveles de capacidad. Lord. es necesario emplear ambas pruebas (lo que supondrían un considerable inversión de tiempo). Por otro lado.. empleando herramientas estandarizadas que permitan cuantificar las siguientes áreas: . encaja con una necesidad clínica de evaluar a las personas con TEA dentro de un continuo. Maezfsky y cols.. Mazefsy y cols.. Nos parece importante destacar la necesidad de que los protocolos de evaluación psicológica y médica (incluyendo los exámenes genéticos) que se utilicen con personas que 9 . los estudios antes mencionados dejan cada vez más claro que para recoger de manera adecuada los síntomas de TEA según el DSM-5. ya que algunos de los actuales criterios diagnósticos de TEA no están plenamente recogidos (Mattilla y cols. lenguaje. la nueva versión del ADOS 2 (ver Gotham y cols. plantea unos algoritmos para valorar severidad global. 2013). están en proceso de hacerlo). se siguen necesitando instrumentos que permitan valorar en detalle las alteraciones socio-comunicativas. valoración neurológica. y Lord. puesto que. Aunque hasta ahora la recomendación habitual era emplear al menos una prueba de evaluación y diagnóstico de TEA con buena sensibilidad y alta especificidad. pero se necesitan herramientas que permitan valorar de forma adecuada la severidad de cada una de las áreas que definen el TEA para poder establecer los diferentes niveles planteados. Algunos instrumentos ya han sido conscientes de esta necesidad y así. habilidades adaptativas. Goham y cols. 2013). 2014). capacidad intelectual. La combinación de ambas siempre ha supuesto mayor eficacia que el uso de cualquiera de ellas por separado (de Bildt y cols. que sepamos. . Gotham. . . pero la variación de los criterios diagnósticos que supone el DSM-5 hace necesario utilizar ambas. las conductas. es importante que estas herramientas ajusten sus algoritmos a los criterios DSM-5 (como ya se está haciendo con otras pruebas como la DISCO. en mayor medida que antes.. valoración de posibles trastornos asociados (como ansiedad. esto supone la mayor fiabilidad diagnóstica (Falkmer y cols. que se han subdividido recientemente (Hus.. el planteamiento dimensional del trastorno. 2006). 2007..

50-68. 10 . Gibbs y cols. 2012.es decir.4% (7. McPartland y cols. Taheri and Perry 2012. 2013). 4. 2013. 2013. 2012. a la hora de analizar estas cifras hay que tener en cuenta que la mayoría de estos trabajos son retrospectivos. con la nueva clasificación surgirán colectivos de personas con alteraciones en la interacción y la comunicación social que podrían quedar en tierra de nadie al no poder justificar de manera certera todos los síntomas necesarios para el diagnóstico. el porcentaje de casos diagnosticados con TGD según el DSM-IV y que no recibirían el diagnóstico de TEA según el DSM-5 varía entre 7. You y cols. sean los mismos que los que se recomiendan en la evaluación de personas con TEA. 2012. son las implicaciones que la nueva concepción del trastorno . Wilson y cols. 2004).. puede suponer para la organización y diseño de los apoyos y servicios de atención a las personas con TEA. Según el meta-análisis llevado a cabo por Kulage..4%. el juicio de un clínico experto clasifica correctamente a más niños con TEA que los resultados de las herramientas diagnósticas ADI-R y ADOS-G.3-25%.3% y 68. Mazefsky y cols. 2012. De hecho. Huerta y cols. Smaldone. Neal y cols. 2011). 2012. Dickerson Mayes y cols. En consonancia con lo que el propio DSM-5 promulga. Asumiendo que una de las ventajas de ostentar una categoría diagnóstica es el reconocimiento de servicios de apoyo y recursos. tal y como el propio DSM-5 refiere en múltiples ocasiones y como multitud de autores recogen.presenten una marcada alteración en la interacción y comunicación social. como por ejemplo Mazefsy y cols. y lo ya recogido en las numerosas guías de Buenas Prácticas y Protocolos de Valoración y Orientación Diagnóstica publicados por AETAPI (Hernández y cols. Taheri and Perry 2012. Desde AETAPI uno de los aspectos que se identifican como preocupantes de los cambios realizados en el DSM-5 en la definición del TEA. suponen el reanálisis de datos tomados con otros objetivos y criterios (por lo que no recogen totalmente algunos aspectos novedosos de la definición de TEA según el DSM5) y que sólo cuatro de los estudios superan la evaluación de calidad realizada por los autores (Huerta y cols. Matson y cols. tanto individualmente como en conjunto (Falkmer y cols. Worley and Matson 2012. 2012. 2012. 2011). y Cohn (2014).Implicaciones del DSM-5 para la prestación de Servicios y Apoyos. la formación y especialización de los profesionales implicados en el proceso diagnóstico es uno de los condicionantes que pueden garantizar la práctica de un juicio clínico experto.. (2013) quienes indican que la mejor herramienta de evaluación es un equipo multidisciplinar especializado. (Mattila y cols. como es el caso del Trastorno de la Comunicación Social (Pragmático). 2013. Mattila y cols. Beighley y cols. 25-50%. 2011. Si bien. Matson y cols. Esto supondría encontrarnos con un amplio número de personas a las que se les podrían negar los servicios de apoyo o bien asignar otros que no sean sensibles a las necesidades de las personas que hasta ahora cumplían los criterios diagnósticos de las diferentes categorías que existían en el DSM-IV-TR. 2013. que se entienda como un único trastorno y que las áreas alteradas se conciban de manera dimensional)-.

El ritmo de las administraciones públicas. son los niños menores de 3 años. Otro de los grupos que suponen un reto.266 personas de la ciudad de Seúl) analizando la incidencia de los diferentes TGD definidos en el DSM-IV en niños de entre 7 y 12 años y estudia cual sería la prevalencia del TEA (Kim. TEA/TEL/DI hace imprescindible una intervención temprana altamente especializada que apoye. el proceso de valoración diferencial. en el estudio de Kim y cols. algo que podría tener alguna repercusión en la asignación de recursos al TEA desde la Administración. Dado que los criterios DSM-5 son más restrictivos. 2014) encuentran que al aplicar la definición de TEA del DSM-5 la prevalencia baja de 2. al tiempo que interviene sobre el desarrollo del niño.64% a 2. se subestime la variabilidad de habilidades o necesidades existentes dentro del espectro del autismo. hace temer por las prestaciones que este colectivo podría perder o recibir de una manera no optima. esto no tiene porque ocurrir. TEA/TEL. Es por ello que en el apartado “Propuesta de AETAPI para la aplicación y uso de los criterios diagnósticos de TEA” proponemos algunas sugerencias a valorar para evitar esta situación o paliar en lo posible sus efectos negativos. Un trabajo reciente reanaliza los datos de un amplio estudio epidemiológico (en una población de 55. pensamos que si hacemos un uso adecuado de los especificadores. puede hacer que las peculiaridades específicas de estas personas no estén tan presentes ni sean tenidas tan en cuenta. bien por no recibir todos los apoyos necesarios. Como vimos. La desaparición de términos como Síndrome de Asperger o TGD-NE. Otro elemento que se verá afectado por el cambio en la concepción del TEA es la prevalencia del trastorno. 2013). La mayoría de los niños con TGD que no obtienen un diagnóstico de TEA 11 . Desde la implantación del DSM-5 todas las cifras epidemiológicas deberán ser revisadas y actualizadas. (2014) no cualifican para el diagnóstico de TEA el 1% de personas con autismo.20%... lo que puede llevar a crear confusión entre la comunidad no científica y entre los prestadores de recursos de apoyo. Desde AETAPI esto nos parece un problema de enorme importancia ya que las personas que pierdan el diagnóstico de TEA no dejan de tener limitaciones significativas y de necesitar apoyos para superarlas. Fombonne. Koh y cols. lo esperable es que la prevalencia del trastorno disminuya. quienes a edades tan tempranas no siempre manifiestan conductas repetitivas y restringidas de la severidad que exige el DSM-5 (Mazefski y cols. Además de este problema. las razones tenían que ver con la ausencia del número suficiente de conductas repetitivas y restringidas. bien por el retraso en la asignación. Decimos esto ya que entendemos que es posible que en aquellos casos de niños pequeños en que el diagnóstico diferencial TEA/DI. En la inmensa mayoría de los casos. según se ha detectado en las investigaciones realizadas. nos preocupa que las complicaciones que puedan surgir en el diagnóstico de niños pequeños retrasen su acceso a servicios de apoyo o a los servicios de apoyo más adecuados. el 8% de personas con Síndrome de Asperger y el 32% de personas diagnosticada con TGD NE. otro aspecto a considerar es la posibilidad de que al existir un único trastorno. A pesar de que esta posibilidad existe.Los grupos que pierden el diagnóstico suelen ser aquellos con TGD NE y también aquellos con Síndrome de Asperger. Volviendo con las consecuencias derivadas de la unificación de los diversos TGD en un único trastorno.

2014). Actualmente existen diversas iniciativas europeas que presentan como objetivo prioritario un acuerdo en el diseño de las bases de datos europeas en relación con el autismo. Gotham. las limitaciones en el funcionamiento que presenta la persona. etc. dado que los especificadores de severidad. Este acuerdo permitiría diseñar estudios científicos con una amplia muestra que pudieran ofrecer resultados a nivel europeo. Si ya de por sí es complicado la homogeneidad de las numerosas bases de datos existentes. según establece el propio DSM-5. la publicación del DSM-5 lo dificulta aún más en la medida en que las Administraciones y entidades prestadores de dichos servicios no tienen actualmente adaptados sus sistemas de categorización y evaluación de necesidades conforme a los criterios y dimensiones que plantea el DSM-5. desde AETAPI queremos recordar que. que se verá afectada por la severidad de los síntomas de TEA.) constituiría una mala interpretación de los avances que el término TEA adquiere en el DSM-5 y un uso inadecuado de los especificadores diagnósticos.…. que puede acarrear una incapacidad para interrelacionar servicios y apoyos actuales con valoraciones diagnósticas provenientes del DSM-5 ya que en las actuales bases de datos educativas.e incluso injusto para muchas personas con TEA -. Por otro lado. 2013. por otro lado. al tiempo que apoyarían el control de variables externas que pueden modificar o matizar los datos epidemiológicos. además de no evaluar de manera 12 . nivel de lenguaje…). Por último. pero también por el resto de capacidades y limitaciones de la persona. en estos momentos aún es más difícil. Weitlauf. En este sentido. traducción propia). p. pero no menos importante. Desde el punto de vista de la gestión y administración de recursos. es crucial advertir que el intento de hacer correlacionar de manera directa los niveles de intensidad con la clasificación que actualmente utiliza la administración para determinar los apoyos que requiere una persona (grado de dependencia. es necesario que los profesionales encargadas de realizar la evaluación y el diagnóstico de personas con TEA evalúen de manera diferenciada los síntomas de TEA y su severidad y. así como los apoyos que pueda recibir (Palomo.manifiestan un Trastorno de la Comunicación Social (pragmática)(cuya prevalencia es de 0.49%). certificado de discapacidad.51. registros públicos. el ya de por sí complejo proceso de asignar servicios y apoyos puede ser un proceso complicado . no encaja el diagnóstico de TEA propuesto por el DSM-5 y menos aún la explicitación de los niveles de severidad de cada área o el resto de especificadores (inteligencia. Por un lado. En este sentido. “las categorías descriptivas referidas a la severidad no deben ser utilizadas para determinar la elegibilidad o provisión de un servicio” (APA. 2013. Esto supone un grave problema de incompatibilidad de datos. Todo esto supone el doble reto de crear sistemas que faciliten la identificación de una misma persona a través de los criterios establecidos en ambos sistemas. Vehorn y Warren. hay dos elementos que consideramos muy relevantes para evitar este mal uso de los especificadores de severidad. dado que tendrán que coexistir las categorías provenientes del DSM-IV-TR con las del DSM-5 (por no mencionar las aún vigentes categorías diagnósticas de la CIE-10). y el reto de no duplicar casos.

mientras que. De lo conocido hasta ahora en el borrador presentado en la página web de la CIE 11 (http://apps. en lugar de usar especificadores. Según el eminente psiquiatra implicado en el desarrollo de la CIE. Se plantea un cambio de nombre a Trastorno del Espectro del Autismo. dando más peso a los criterios para la investigación. 6. al igual que en anteriores ediciones. la convergencia con la DSM-5 plantea incógnitas de importante calado. el objetivo de ésta parte de definir los aspectos que definen el TEA desde el punto de vista conceptual clínico.who. La estimación de publicación de la CIE 11 ha sido retrasada en múltiples ocasiones y. Hasta esa fecha no saldremos de dudas. A lo largo de todo el proceso de desarrollo de la DSM-5. para desde ahí. Según indica Michael Rutter (http://www. Irrumpe actualmente la necesidad de establecer intensas actuaciones formativas dirigidas.int/classifications/icd11/browse/l-m/en) vemos que existen algunos elementos que siguen un planteamiento común en el avance para comprender los TEA. Luckasson y cols.itasd. 2010). la SRS o el CARS-2) y. el Grupo de Armonización ha buscado encontrar puntos comunes en cuanto a los grupos diagnósticos y sus criterios. desde AETAPI recomendamos que en la evaluación se usen herramientas adecuadas para evaluar la severidad de los síntomas de TEA (como el ADOS-2. es diferente.-Relación con la CIE 11 (Organización Mundial de la Salud).. utilizando para ello las escalas de conducta adaptativas que se ajusten a los criterios propuestos por la AAIDD. Schalock y cols. por una parte a los procesos de valoración diagnóstica de los niños y jóvenes que habrán de recibir su primer diagnóstico según el DSM-5 y. en su opinión. a la adaptación de las valoraciones diagnósticas realizadas según el DSM-IV a las que ahora se les debe asociar un nivel de severidad concreto. para que evitar esto a la hora de definir los niveles de gravedad del TEA. Además de poder asegurar una convergencia en temas relacionados con la codificación y terminología. las limitaciones funcionales de la persona. con una concepción dimensional de las alteraciones que lo definen y reconociendo la importancia en la manifestación de los síntomas de las dificultades cognitivas y los problemas de lenguaje (aunque a diferencia del DSM-5. dejando un amplio espacio a la ambigüedad y la interpretación. AETAPI propone y defiende la necesidad de establecer protocolos profesionales que apoyen la formación de los equipos de valoración que deben establecer el diagnóstico de TEA. 2002. pero en el momento actual. Por todo lo anterior. se fija en 2017. buscar criterios de investigación.aislada e independiente la severidad del trastorno. presentan categorías 13 . por otra. de manera separada.org/Interview-to-Professor-Sir-Michael?lang=en). el planteamiento inicial para avanzar en la mejora de los criterios diagnósticos. ha existido un grupo de trabajo orientado a la armonización de los criterios entre el DSM y la CIE. el planteamiento del DSM es el opuesto.. no están definidos de manera exhaustiva y específica. asumiendo que dicha valoración repercute directamente en la prestación de apoyos y asignación de recursos desde los organismos públicos y las entidades prestadoras de servicios. actualmente.

que se asemeja al Trastorno de la Comunicación Social (pragmático). algo que cambió en octubre de 2014. La propuesta recogida en el borrador (Septiembre 2014) es la siguiente: Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) TEA sin Discapacidad Intelectual (DI) ni alteración del lenguaje TEA con alteración del lenguaje TEA con marcada alteración del lenguaje TEA con alteración severa del lenguaje TEA con alteración del lenguaje completa TEA con alteración del lenguaje sin especificar TEA con DI y trastorno del lenguaje TEA con DI y marcada alteración del lenguaje TEA con DI y alteración severa del lenguaje TEA con DI y alteración del lenguaje sin especificar TEA especificado de otro modo TEA sin especificar Aún así. Desconocemos si los criterios diagnósticos para cada categoría (sean éstas 2 ó 3) serán tan específicos y restrictivos como los del DSM-5. Hasta septiembre de 2014 la CIE mantenía el trastorno Desintegrativo de la Infancia (TDI) dentro de los TGD. las consecuencias no se prevén positivas. que ayudara a tener un mayor consenso sobre la forma de establecer un diagnóstico para los TEA. de cara a unificar criterios entre los profesionales y evitar que existan personas con diagnósticos que la Administración pueda no conocer o saber cómo ajustar a sus bases de datos y registros. no se contempla la reducción de 3 dimensiones a 2 dimensiones (aunando la dimensión social y la comunicativa como ya ha planteado la DSM-5). Para evitar esto. En los borradores planteados hasta la fecha se incluye la incorporación del Trastorno Pragmático del Lenguaje. De otro modo.diagnósticas que recojan las diferentes combinaciones de alteraciones posibles). A la vista del uso generalizado que ambas clasificaciones tienen en nuestro país. Educación. Asuntos Sociales) de manera unificada y consensuada se posicionaran en relación con la clasificación que considerarán más adecuada que se utilice. sería necesario que en este tiempo ambas avanzaran hacia un marco de diagnóstico común. muchas incertidumbres siguen sin aclararse en relación con los criterios diagnósticos de la CIE-11. también sería conveniente que las Administraciones implicadas en la atención a personas con TEA (Sanidad. ni qué pasará finalmente con el TDI. sin que conozcamos los motivos. Parece que en un principio. ya que cabe la posibilidad de que los profesionales escojan entre una u otra en base a criterios más prácticos que científicos. 14 .

Desde la máxima humildad y el respeto absoluto a los profesionales que han formado parte del grupo de Trabajo sobre Trastornos del Neurodesarrollo. Petkova. nos preguntamos . Teniendo en cuenta las implicaciones prácticas del diagnóstico para la prestación de apoyos educativos. es importante poder utilizar aquellas clasificaciones que permitan orientar adecuadamente a las personas para recibir los apoyos que necesitan para garantizar su desarrollo. el DSM-5 y la CIE-10. Sin embargo. sociales o sanitarios. En este sentido. entendemos que. pero. pensamos que es necesario realizar estudios que analicen la validez de los cambios propuestos y las consecuencias y repercusiones sociales del incremento en la especificidad de los criterios diagnósticos del DSM-5. 2014. Smaldone. como es que se reduzca el número de casos diagnosticados de TEA en relación con los que eran diagnosticados con un TGD (DSM-IV-TR). el DSM-IV-TR. algo que parece afectar sobre todo a niños pequeños y a aquellas personas con mayor competencia y/o sintomatología más leve (Kulage. independencia y calidad de vida. de manera transitoria. De este modo prevenimos problemas ante posibles cambios en el DSM-5. como hemos ido viendo.Propuesta de AETAPI para la aplicación y uso de los criterios diagnósticos de TEA del DSM-5. dada la gran polémica suscitada por la validez del DSM-5. especialmente en lo referido a exigir que las personas con TEA cumplan 2 de los 4 criterios referidos a la presencia de un repertorio de conducta e intereses a sólo 1. Hus y cols. también entendemos que tiene una serie de limitaciones y riesgos importantes. es decir. Comprendemos que no es razonable que la categoría “residual” de los TGD sea igual o más prevalente que el autismo y que había que atajar el uso idiosincrásico que se ha venido haciendo de las etiquetas diagnósticas y. de la de TGD NE (Lord. Desde AETAPI se considera que los criterios diagnósticos de TEA propuestos en el DSM5 han supuesto un avance importante respecto a algunas limitaciones evidentes que tenía la anterior clasificación diagnóstica de la AAP. a la vez que garantizamos que las personas con un TGD puedan seguir recibiendo apoyos como hasta ahora.. en especial. la situación y sus implicaciones deberá ser explicada con claridad a la familia. queremos manifestar nuestra sorpresa por el hecho de que el TEA sea la única categoría dentro de los Trastornos del Neurodesarrollo que no contemple la categoría “sin especificar”. puede ser recomendable que los diagnósticos de TEA se realicen utilizando las dos clasificaciones internacionales oficiales en la actualidad.. En estos casos también sería recomendable que el profesional implicado hiciera un seguimiento de ese cliente para garantizar que recibe los apoyos que necesita. 2012).ya que nos falta información clara y precisa – porqué se optó por esta opción en lugar de otras que nos consta que fueron propuestas y estudiadas en el proceso de 15 . para una revisión). y Cohn. Desde esta perspectiva. En aquellos casos en los que exista una discrepancia entre los dos sistemas clasificatorios. dado que el DSM-5 ha cambiado los criterios diagnósticos de TEA sin un adecuado estudio de campo anterior a la modificación de los mismos y los trabajos publicados hasta la fecha alertan sobre la pérdida del diagnóstico de TEA de un número significativo de personas que bajo los criterios diagnósticos del DSM-IV presentarían un TGD.. así como teniendo en cuenta su carácter revisable en base a la evidencia científica. dadas las consecuencias en relación con la posible pérdida de servicios que esto podrá tener para las personas que según los juicios clínicos expertos tienen un TGD NE (Kim y cols.7. 2014).

cuando son personas que tienen importantes limitaciones funcionales asociadas a necesidades de apoyo nada desdeñables. no podemos olvidar que el mayor problema con el que se enfrentan el conjunto de las personas con TEA (y sus familias) que sí reciben el diagnóstico es la escasez de recursos de apoyo que especializados y de calidad a lo largo y ancho del Estado Español (Fuentes Biggi. Wan M. (2004) Síndrome de Asperger. lo que seguramente limite o dificulte su acceso a servicios de apoyo. Van den Veyver IB. operativizar de manera más precisa los criterios diagnósticos del TGD NE o identificar subgrupos dentro de la propia categoría.desarrollo del DSM-5. ¿Discapacidad o excentricidad social? Madrid: Alianza. 16 . P. muchas personas que con el DSM-IV podrían recibir un diagnóstico de TGD van a recibir un diagnóstico según el DSM-5 que no será de TEA. Tran CQ. lo que permitiría que las personas con un TGD que no obtuvieran el diagnóstico de TEA por no manifestar suficientes conductas repetitivas o restringidas.cit. a fin de que ninguna persona con necesidades de apoyo en la interacción y comunicación social se quede sin apoyos. Como hemos mencionado. como facilitar la armonización del DSM-5 con la propuesta de la CIE-11. Francke U. D. por ejemplo) u otros trastornos con necesidades de apoyo estrechamente relacionadas con las de las personas con TEA. Washington. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed. 8.). - - Amir RE. 4.C: American Psychiatric Association. Washington. pudieran seguir accediendo a los apoyos organizados para las personas con TEA. puedan ofrecer apoyo a aquellas personas con dificultades en el ámbito de la comunicación social (Trastornos de la Comunicación Social. ver http://www. (1999) Rett syndrome is caused by mutations in X-linked MECP2. mantener dos categorías tiene importantes ventajas.23(2):185-8. puesto que consideramos que los profesionales y entidades especializados en dar apoyo a personas con TEA están altamente cualificados para ello creemos que podría ser conveniente que los servicios especializados y orientados a dar apoyo a persona con TEA.). Para terminar. American Psychiatric Association (2013). op. que incluían contemplaban que la categoría TEA incluyera dos subtipos.aspx).-Referencias bibliográficas.2008). Zoghbi HY. encoding methyl-CpG-binding protein 2. queremos recordar que aunque las consecuencias de recibir un diagnóstico equivocado pueden ser muy negativas para las personas a las que esto les pudiera ocurrir. DC: American Psychiatric Publishing. uno que recogiera los casos prototípicos y el otro los casos atípicos o con menor sintomatología (TEA y TEA sin especificar o TEA tipo I y TEA tipo II). Es por ello que. Martín Borreguero. entre otras.dsm5. Nat Genet. En nuestra opinión. American Psychiatric Association (1994) Diagnostic and statistical manual of mental disorders.org/research/pages/autismandotherpervasivedevelopmentaldisordersconfe rence(february3-5.

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acompañantes. Detallar las consecuencias prácticas de la nueva definición de TEA (DSM-5). cada una de las dos dimensiones alteradas que definen el TEA exigen un mayor número de alteraciones (3/3 y 2/4. autista. respectivamente). La CIE-10. Además. el Síndrome de Asperger y el TGD NE. La razón es más frecuente es que éstas personas que no obtienen el diagnóstico de TEA no presente suficientes alteraciones en relación con el comportamiento rígido y repetitivo. sin que la persona presente un repertorio restringido de conductas e intereses. Hacer propuestas para.. se han eliminado otras (ej. dificultades para conversar.1. alteraciones sensoriales). las alteraciones en la interacción social y la comunicación social y la presencia de un repertorio restringido de conductas. Los estudios realizados analizando las consecuencias del cambio de criterios diagnósticos de TEA indican que un porcentaje importante de personas con TGD no recibirá el diagnóstico de TEA. Respecto al DSM-IV-TR se han reorganizado algunas de las áreas alteradas dentro de cada una de éstas (ej. Uno de estos especificadores es el de severidad.. Las dimensiones que definen el TEA son dos en lugar de tres. La descripción del nivel de severidad en cada una de las dimensiones que definen el TEA debe acompañar al diagnóstico. Cambios propuestos por el DSM-5: - - - - - - El DSM-5 propone una única categoría diagnóstica.8. de cara a reducir al máximo las consecuencias negativas de su aplicación. los cuales se emplean para describir el nivel de competencia de la persona en áreas de especial importancia para entender la manifestación de los síntomas.. y se han incluido nuevas áreas (ej. Situación: - - - - El DSM-5 se publica en un ambiente de duda y crítica sobre la adecuación de algunas de sus categorías (entre ellas no está el TEA) y los posibles conflictos de intereses de algunos de los implicados en su desarrollo. actividades e intereses. Respecto al TEA. que engloba el Trast. biológicas o factores ambientales. por lo que sigue vigente con categorías distintas a las del DSM-5. en su mayoría personas con TGD NE. Con el fin de aumentar la especificidad de los criterios diagnósticos. Se crea la nueva categoría Trastornos de la Comunicación Social (Pragmática) que se define por manifestar alteraciones en la comunicación social y la pragmática. orientar a los profesionales en el uso del DSM-5. Objetivos del documento: - Describir los cambios que plantea el DSM-5 en la definición del autismo y analizarlos críticamente.-Anexo. en el borrador de la CIE11 no se ha trabajado como en el anterior para que converja con el DSM-5. como son la capacidad intelectual y el lenguaje. ecolalias). juego simbólico). El diagnóstico debe acompañarse de varios especificadores. así como sobre la validez nosológica del Trastorno de la Comunicación Social. 19 . así como otros referidos a la presencia simultánea de otros trastornos o de alteraciones médicas. algunos profesionales manifiestan su desconcierto respecto a la utilidad y justificación de algunos de los cambios. facilitar la transición entre el DSM-IV-TR y el DSM-5 y. Los estudios también advierten de que los niños menores de 3 años pueden tener dificultades para recibir el diagnóstico de TEA por las mismas razones. el TEA. Resumen del documento. El Síndrome de Rett y el Trastorno Desintegradito de la infancia desaparecen. cuyo desarrollo se había realizado en armonía con el DSM-IV no se ha modificado aún.

Con el fin de que ninguna persona con necesidades de apoyo en la interacción y comunicación social se quede sin apoyos. traducción propia). Los datos de prevalencia pueden cambiar. tanto porque cambian las categorías. En aquellos casos en los que exista una discrepancia entre los dos sistemas clasificatorios. a la vez que enfatizan la necesidad de que las evaluaciones diagnósticas sean realizadas por un equipo profesional de expertos en el área e insisten en que la evaluación debe ser global y exhaustiva.Consecuencias de los cambios: - - - - La consecuencia más grave de los cambios que propone el DSM-5 es que las personas que pierdan el diagnóstico de TEA no podrán acceder a servicios necesarios para seguir desarrollando competencias e incrementando su bienestar. En el período de transición entre el DSM-IV y el DSM-5. es necesario realizar una evaluación biomédica completa para conocer los factores biológicos o psicológicos que se pudieran asociar al trastorno. las administraciones pueden tener problemas para compatibilizar sus bases de datos y registros con los diagnósticos derivados del DSM-5. p. especialmente en lo referido a exigir que las personas con TEA cumplan 2 de los 4 criterios referidos a la presencia de un repertorio de conducta e intereses. Además. es decir. En estos casos también sería recomendable que el profesional implicado en el caso hiciera un seguimiento de ese cliente para garantizar que recibe los apoyos que necesita. como por el uso de especificadores.51. “las categorías descriptivas referidas a la severidad no deben ser utilizadas para determinar la elegibilidad o provisión de un servicio” (APA. por ejemplo) u otros trastornos con necesidades de apoyo estrechamente relacionadas con las de las personas con TEA. De este modo prevenimos problemas ante posibles cambios de la DSM-5. a la vez que garantizamos que las personas con un TGD puedan seguir recibiendo apoyos como hasta ahora. recomendamos que los diagnósticos de TEA se realicen utilizando las dos clasificaciones internacionales oficiales en la actualidad. lo que puede tener consecuencias a la hora de recibir recursos por parte de las Administraciones. De manera transitoria. Aplicar el protocolo de evaluación recomendado para personas con TEA a todas aquellas con alteraciones severas en la interacción y la comunicación social. Los cambios propuestos en el DSM-5 obligan a realizar algunos ajustes en el proceso de evaluación y diagnóstico. puedan ofrecer apoyo a aquellas personas con dificultades en el ámbito de la comunicación social (Trastornos de la Comunicación Social. el DSM-5 y la CIE-10. Eliminar la categoría diagnóstica de Síndrome de Asperger supone un grave perjuicio para la identidad de las personas con este Trastorno. la situación y sus implicaciones deberá ser explicada con claridad a la familia. puesto que consideramos que los profesionales y entidades especializados en dar apoyo a personas con TEA están altamente cualificados para ello creemos que podría ser conveniente que los servicios especializados y orientados a dar apoyo a persona con TEA. así como las consecuencias y repercusiones sociales del incremento en la especificidad de los criterios diagnósticos del DSM-5. Recomendaciones de AETAPI: - - - - Como con absoluta claridad recoge el DSM-5. incluyendo una historia clínica. la competencia intelectual. Consideramos que es prioritario realizar estudios que analicen la validez de los cambios propuestos. Se hace necesario establecer protocolos profesionales que apoyen la formación de los equipos de valoración que deben establecer el diagnóstico de TEA. 20 . una evaluación de competencias psicológicas que contemple la evaluación del lenguaje. 2013. las conductas adaptativas y los síntomas de TEA.

patrones de pensamiento rígidos. 2. Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social. laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual. emociones o afectos compartidos hasta el fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales. por ejemplo. intereses excesivamente circunscritos o perseverantes). 2. ej. 3. D. mantenimiento y comprensión de las relaciones. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro del autismo con frecuencia coinciden. ej. respuesta adversa a sonidos o texturas específicos. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento. Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo (pero pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas. necesidad de tomar el mismo camino o de comer los mismos alimentos cada día). por ejemplo. intereses o actividades. Especificar la gravedad actual: La gravedad se basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamientos restringidos y repetitivos (véase la Tabla 2). Insistencia en la monotonía.. ej.. desde un acercamiento socia anormal y fracaso de la conversación normal en ambos sentidos pasando por la disminución en intereses. ej. Especificar la gravedad actual: La gravedad se basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamiento restringidos y repetitivos (véase la Tabla 2). o a un factor ambiental conocidos (Nota de codificación: Utilizar un código adicional para identificar la afección médica o genética asociada. varían. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos. desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el uso de gestos.2. frases idiosincrásicas). E. por ejemplo. Las deficiencias en el desarrollo. Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional. utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos (p. fuerte apego o preocupación por objetos inusuales. Movimientos.0) A. o pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida). estereotipias motoras simples. ecolalia. enfermedad de Asperger o trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otro modo. hasta una falta total de expresión facial y de comunicación no verbal. actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos): 1. Los pacientes con deficiencias notables de la comunicación social. Hiper.. olfateo o palpación excesiva de objetos. se les aplicará el diagnóstico de trastorno del espectro del autismo. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o por el retraso global del desarrollo. gran angustia frente a cambios pequeños.o hiporeactividad a los estimulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno (p. 3. varían. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social.) 21 . Nota: A los pacientes con un diagnóstico bien establecido según el DSM-IV de trastorno autista. que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos. para hacer diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro del autismo y discapacidad intelectual. deben ser evaluados para diagnosticar el trastorno de la comunicación social (pragmática). Especificar si: Con o sin déficit intelectual acompañante Con o sin deterioro del lenguaje acompañante Asociado a una afección médica o genética. Criterios diagnósticos DSM 5 (Guía de Consulta de los Criterios Diagnósticos DSM 5). Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés (p. Abril 2014 (publicación en inglés en Mayo de 2013) Trastorno del espectro del autismo 299. fascinación visual por las luces o el movimiento). hasta la ausencia de interés por otras personas. indiferencia aparente al dolor/temperatura. 4. la comunicación social ha de estar por debajo de lo previsto para el nivel general de desarrollo. actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos): 1. desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales pasando por dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos. manifestado por lo siguiente. dificultades con las transiciones. B.. alineación de los juguetes o cambio de lugar de los objetos. pero cuyos síntomas no cumplen los criterios de trastorno del espectro del autismo. varían.8. excesiva inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal (p. C. rituales de saludo..Anexo.00 (F84.

La inflexibilidad de comportamiento causa una interferencia significativa con el funcionamiento en uno o más contextos. 22 . una persona con pocas palabras inteligibles que raramente inicia interacción y que. para la definición. TABLA 2 Niveles de gravedad del trastorno del espectro del autismo Nivel gravedad de Comunicación social Comportamientos repetitivos restringido y Grado 3 “Necesita ayuda muy notable” Las deficiencias graves de las aptitudes de comunicación social verbal y no verbal causan alteraciones graves del funcionamiento. las deficiencias en la comunicación social causan problemas importantes.1] catatonía asociada a trastorno del espectro del autismo para indicar la presencia de la catatonía concurrente). véanse las págs. Grado 1 “Necesita ayuda” Sin ayuda in situ. (Nota de codificación: Utilizar el código adicional 293. Dificultad para alternar actividades.) Con catatonía (véanse los criterios de catatonía asociados a otro trastorno mental.89 [F06. Por ejemplo. problemas sociales aparentes incluso con ayuda in situ. cuando lo hace. Dificultad para iniciar interacciones sociales y ejemplos claros de respuestas atípicas o insatisfactorias a la apertura social de otras personas. La inflexibilidad de comportamiento. Los problemas de organización y de planificación dificultan la autonomía. Por ejemplo. la extrema dificultad de hacer frente a los cambios u otros comportamientos restringidos/ repetitivos interfieren notablemente con el funcionamiento en todos los ámbitos. una persona que es capaz de hablar con frases completas y que establece comunicación pero cuya La conversación amplia con otras personas falla y cuyos intentos de hacer amigos son excéntricos y habitualmente sin éxito. Ansiedad intensa/dificultad para cambiar el foco de acción. inicio limitado de interacciones sociales.65–66). Por ejemplo. Ansiedad y/o dificultad para cambiar el foco de acción.Asociado a otro trastorno del desarrollo neurológico. la dificultad de hacer frente a los cambios u otros comportamientos restringidos/ repetitivos aparecen con frecuencia claramente al observador casual e interfieren con el funcionamiento en diversos contextos. cuya interacción se limita a intereses especiales muy concretos y que tiene una comunicación no verbal muy excéntrica. realiza estrategias inhabituales sólo para cumplir con las necesidades y únicamente responde a aproximaciones sociales muy directas. inicio muy limitado de las interacciones sociales y respuesta mínima a la apertura social de otras personas. La inflexibilidad de comportamiento. mental o del comportamiento (Nota de codificación: Utilizar un código(s) adicional(es) para identificar el trastorno(s) del desarrollo neurológico. mental o del comportamiento asociado[s]. Grado 2 “Necesita ayuda notable” Deficiencias notables de las aptitudes de comunicación social verbal y no verbal. y reducción de respuesta o respuestas no normales a la apertura social de otras personas. una persona que emite frases sencillas. Puede parecer que tiene poco interés en las interacciones sociales.