Universidad de los Andes

Facultad de Humanidades y Educación.
Dpto. de Lenguas y Literaturas Clásicas

La Noción de Vacío, La Eternidad de la
Materia y La Infinidad del Universo.
En el

DE RERUM NATURA

Br.: Elider J. Patiño R.
C.I.: v-12.142.578

Trabajo monográfico requerido para aprobar el % de la asignatura “Seminario de
Literatura Latina” a cargo del profesor de la materia: Lic. Víctor D. Albornoz
Mérida, 14 de febrero de 2007

Preámbulo
Luego de hacer la invocación a la diosa Venus, hecho ya bastante estentóreo, pues
considerándola como benefactora que enarbola y declama los principios epicúreos
como un Himno a la naturaleza, al placer y a la paz; Lucrecio pasa en su poema a
advertirnos sobre los riesgos de la credulidad excesiva, por parte de la gente común,
donde ésta se ve traducida en supersticiones y temores infundamentados. Es así como
se suscribe, desde el comienzo, en la línea filosófica que perseguía Epicuro, el cual
entendía la filosofía fundamentalmente como investigación de la felicidad humana,
considerando los temores como los principales óbices para la felicidad de los hombres;
entre éstos: el miedo a la muerte, el miedo a los dioses, y el miedo al dolor, así como
por otra parte, también consideraba como impedimento el deseo desmesurado de
placeres para llegar a la tranquilidad del espíritu «». Asimismo Lucrecio
recorre en sus ideas este frondoso camino de la filosofía del maestro del “Jardín” como
la tradición suele llamar a aquel recinto de recogimiento 1 donde se pretendía llevar una
vida retirada, pero entendida, más bien, como una forma de vida basada en el sosiego.
Y es que, ciertamente, el poema de Lucrecio no escapa de los asuntos relativos a la
ética, pero pone de relieve las otras dos grandes vertientes de la doctrina epicúrea: la
física y la cosmología, ratificando así el camino trazado por Epicuro; no obstante, aún
presentándose Lucrecio como traductor e intérprete del pensamiento epicúreo en el
seno de una cultura latina que conoció mal el materialismo griego, dio a su obra ciertos
pergeños que le dan la distinción como poeta y que remarcan su importancia; así por
ejemplo, la concepción de la obra en forma poética, escrita en hexámetros, es un hecho
que no corresponde a la manera de Epicuro, sin embargo, esto obedecía a
consideraciones pedagógicas, que en cierta medida ya le da un tinte de originalidad al
poema, pues se trata de haber puesto en hexámetros, nada más y nada menos, todo un
compendio científico que como su título indica, privilegia la perspectiva física y lógica
pero teniendo como constante la moral, pues recuérdese que se persigue es la felicidad
humana y para lograrla el hombre debe saber dirigir sus pasos por la senda de la virtud.
Así pues, el De Rerum Natura tiene como columna vertebral las doctrinas epicúreas,
mas sin embargo, pasadas por el tamiz filosófico y poético de Lucrecio quien en calidad
de discípulo abnegado a los principios del maestro se encargó de ejemplificarlos,
dándole así un carácter más sustentado por la experiencia, por la constatación empírica,
imbricándose con el tratamiento que Epicuro da a la ciencia; nos referimos a la manera
cómo se extraen y se prescriben los hechos científicos, que no es otra, que la mera
observación inquisitiva de la naturaleza «», aunque, ciertamente, hoy en día no
consideremos tal método satisfactorio, sí es cierto que es esa precisamente la postura
que debe adoptar el ojo científico y es quizá Epicuro quien con mayor denuedo dio a la
simple observación o a la postura filosófica «» ese carácter.
Ahora bien, en cuanto a las ideas fundamentales de la doctrina en sí misma, sí es
cierto que se ha formado una verdadera polémica al respecto, dada la aseveración, por
parte de Epicuro de haber sido autodidacta, y por otro lado, los que ven implícito toda
una tradición detrás de sus fundamentos doctrinarios, que ciertamente, no son nada
1

Otros testimonios hacen pensar que se trataba más bien de un huerto del cual se procuraban los
alimentos la cofradía epicúrea.

2

por otro lado ya existía toda una tradición mítico-cosmogónicas que muy bien podría citarse como antecedentes.desdeñables. asimismo. Sin embargo. la relevancia de Epicuro no depende de si su doctrina sigue el curso de una tradición o no. al considerar que muchos filósofos anteriores a Epicuro trataron su temática. sino en el hecho de poner su filosofía al servicio de la ciencia 3 .

así escribe: «principium cuius hinc nobis exordia sumet. a lo que responde que cada cosa surge a partir de determinados gérmenes pero que es de la materia pre-existente de donde toman su constitución.40 5 «El principio de lo cual cogerá su urdimbre de esto: Nunca cosa ninguna se ha engendrado de la nada por obra divina» Lib. I V149-50 6 Ep ad Hdt. I . 4 Lo cual da por sentado la concepción materialista de la doctrina y que Lucrecio perfila como argumento principal para desvanecer los temores a las divinidades. 3 4 . pág. La noción o apreciación de la vacuidad Epicuro la señala como un factor categórico en el universo. así como la mayoría de las ideas que allí se presentan. 2 Lib. . 29-03 4 A. I Verso.6 Lucrecio ilustra este pensamiento muy pintorescamente7 y luego concluye interrogándose por la matriz «genitalia corpora» en que podría gestarse el mundo.329-330 Ep. LA EXISTENCIA DEL VACÍO Nec tamen undique corporea stripata tenentur omnia natura. el tiempo.A. es decir.R. expuestas en el De Rerum Natura.2 Como sabemos las ideas acerca del vacío. 29-05 y sig.59-66 y sig. 7 D. lo cual encausa con la perspectiva sensitivista de su predecesor. siempre desde la observación directa de la naturaleza. el cual podría considerarse como axioma resultante del precedente: “nada puede provenir de nada”3 pues cada cosa del Universo tiene un precedente que siempre ha existido y es inmutable y eterno.ad Hdt. nos remiten a las doctrinas epicúreas y en esta oportunidad más concretamente a la carta a Heródoto que Epicuro escribiera para dar un compendio de sus doctrinas y facilitar así al común su filosofía.. Todo esto trae a colación el principio de ordenación del Caos «» pre-existente que poetas como Hesíodo ya comprendía como un esbozo de la naturaleza de las cosas. namque est in rebus inane.I Parte 1.N. como son las estaciones. quien argumentaba dicha afirmación arguyendo que de otro modo todo podría surgir de todo sin tener necesidad de corresponder a una simiente específica. ya que suponer que nada preexiste o nada sobrevive a los objetos que observamos crecer y decaer contradiría la experiencia. Long. Luego puntualiza. sobre una base netamente empírica. nullam rem e nilo gigni divinitus umquam.1. los factores climáticos. etc..»5 Tales aseveraciones las va corroborando con ejemplos extraídos de la naturaleza. La Filosofía Helenística. que no sólo corresponde a cada cual una matriz y un germen determinado sino que también existen otros elementos concomitantes a la producción de un nuevo organismo.

ya desbrozada. así como de la existencia de vacío que dispongan los cuerpos. pero ya sopesaremos en qué medida los antecesores de la doctrina epicúrea tocaban estos puntos y desde qué perspectiva. de allí afirma Epicuro que todas las cosas han de estar compuestas por átomos y de espacio vacío entre éstos. premisa que luego. de tal forma será la constitución de dichos cuerpos. de donde de una premisa resulta otra que se apoya en la anterior. en su poema. no solo en la corporeidad de los objetos del mundo tal y como lo perciben nuestros sentidos. (. en la carta que Epicuro dirige a Heródoto exhorta a prestar atención a “las cosas invisibles”. sólo son ordenadores 8 de una materia eterna y preexistente. el espacio vacío.. etc. en su estructura intrínseca. claro está. ya que los cuerpos han de hallarse en algo y tener algo a través de lo cual moverse. de manera imperceptible como es el viento. es más bien una concepción platónica. por otro lado.29-18. recomienda observar más allá de la sencilla apariencia que muestran los objetos del mundo. a través del razonamiento. desmitifican la cosmogonía. así que 8 Aunque ciertamente la idea de dioses como organizadores de un Caos. las sensaciones lo atestiguan continuamente. »9 Así resulta que la dialéctica epicúrea está basada en una especie de silogismo. claro está. pues tanto en una obra como en otra se puede decir que no existe el concepto creación. ad Hdt. lo que hoy día llamaríamos: “la estructura molecular de la materia”. ejemplifica este particular a través de los fenómenos naturales que obran. las conjeturas sobre lo invisible. el desgaste de los objetos.) Si. y esto es algo que parecen realizar comúnmente. y es necesariamente en conformidad con aquéllas que se hace. ya que los dioses griegos no son creadores. Que existen los cuerpos. etc. Siendo de ese modo da con el hallazgo de la estructura del universo. pues para los presocráticos y en especial para Leucipo se debía más que a los dioses a la necesidad y al azar. mientras que Epicuro y Lucrecio no concebían un principio ordenador. 40-41 10 5 . por consiguiente también ha de existir. espacio o naturaleza impalpable. partiendo. que no es otra que la idea del demiurgos. solo consideraban el átomo autosuficiente.. generador de su propio movimiento aunque sus choques y resultantes esparcimientos los presupone improvisados. esto es. a nuestros ojos. que Epicuro lo presupone de manera dual cuando afirma que todo lo existente se reduce a dos clases de cosas: lo lleno y lo vacío « El universo está constituido de cuerpos y de espacio. es decir. es decir. los cuerpos no tendrían lugar donde permanecer ni moverse.30 Así lo sintetiza Anthony Long en La Filosofía Helenística pág. o sea. 9 Ep. permitiría afirmar a Lucrecio: “Nada nace de la nada”… Nada existe por efecto de un poder divino. la lluvia. Así tenemos en este particular lo siguiente: Ya que es un hecho evidente que existen cuerpos. a la concepción de la «». denotando “las cosas invisibles”.refiriéndonos. tiempo. que dependiendo de la cantidad o agrupación de ellos. Ahora bien. al surgimiento del mundo como tal. es decir. 10 mas esta idea Epicuro no la concibe solamente en el plano macro de los objetos.. sino que va mucho más allá. Lucrecio. de la concepción atomista que presidía: la idea de que existen partes indivisibles en diversos grados de magnitud— extensión geométrica . no existiera eso que llamamos vacío. pues obviamente ha de ser el punto de partida para lograr el objetivo que persigue la obra: la disolución de los temores.

sino a su conformación corpórea y a la ausencia total en ella del vacío.»D. A este respecto cita. M.”14 Así pues.12 Es decir. 328 12 «Fuera de esto. en fin. sed magis aeterna polentia simplicitate. no se refería a la mínima expresión del átomo como tal.320-21 luego puntualiza: corporibus caecis igitur natura gerit res . 357-367 14 Marcelino Rodríguez Donís.N. muy oportunamente.» 13 «¿Por qué. nec quae sub sensus 11 Sed quae corpora decedant in tempore quoque. estos principios los establecen como leyes universales indisolubles. muestra a las claras que contiene mayor vacío. vemos que unos cuerpos ganan en peso a otros no siendo de mayor volumen? (…) porque es propiedad de los cuerpos arrastrarlo todo hacia abajo. Luego lo que teniendo más volumen aparece más liviano. cargadas cada cual de propiedades inherentes que en conjunto conforman lo que precisa el universo para ser tal.Lib. aún prescindiendo del volumen que puedan tener. es decir lo conciben como el absoluto. sino que no tenga vacío. y en consecuencia. mientras que la naturaleza del vacío está exenta al contrario de peso. que desde su etimología «»: considérase como lo que no puede dividirse. Lo importante no es que tenga o no tenga partes el átomo. contra autem natura manet sine pondere inanis. pero pronto nos presenta la clave de este: praeterea quamvis solidae res esse putentur. invidia praeclusit speciem natura videndi Lib. pues no incluyen el vacío. pág. sin embargo. igitur solida primordia simplicitate. m¡nimirum plus esse sibi declarat inanis. develando lo que Epicuro y luego Lucrecio comprenden como la naturaleza de las cosas. Ergo quod magnumst aeque leviusque videtur. algo carente de partes. “Aunque el átomo no es. I. ya que el mismo Lucrecio habla de «partes minimae atomi». Son solida atque sine inani corpora prima. son en sí mismas inseparables. sin embargo. que la materia no está constituida solo de materia sino que existe el vacío en ellas y que es éste que le da su constitución y su peso. y por el contrario lo más pesado revela que hay más cuerpo en él y que contiene dentro mucho menos huecos. Donís a Lucrecio. es bien que observes sin embargo en lo siguiente que son de cuerpo poroso. pues considera el cuerpo y el vacío como inversamente proporcional en cuanto al peso.designa todo esto acusando directamente a la Naturaleza. exactamente. tanto Epicuro como Lucrecio. refiriéndose a esto se cuestiona lo siguiente: “Denique cur alias aliis prestare videmus pondere res rebus nilo maiore figura? (…) corporis officiumst quoniam premere omnia deorsum. ya da por sentado su definición. solida simplicitate. I vers. por ello este último declara: “Ergo preter inane et corpora tertia per se nulla potest rerum in numero natura relinqui. hinc tamen esse licet raro cum corpore cernas. at contra gravius plus in se corporis esse dedicat et multo vacui intus habere. esto vale en cuanto a la constitución del átomo. dice. Son.”13 Asimismo. la concepción que de ello hacía. El materialismo de Epicuro y Lucrecio. por macizas que se consideren las cosas. 11 Luego pasa a afirmar la existencia del vacío. que no sea penetrable y divisible. I vers. R. 106 6 . Estas partes.R. dando como argumento la solución epicúrea al respecto. la cual hemos venido tratando.

agrupando a los dos principios universales. en la teoría lucreciana. tum quae res instet.45 y sig. el calor al fuego. “El tiempo supone la existencia de la materia. o sea. los cuales se aceptan como reales. en la traducción de Lisandro Alvarado aparece una nota al pie explicando que este verso en particular es considerado espurio según Lachmann. son más bien epifenómenos de los principios atómicos. Fís. transactum quid sit in aevo. 217-a. considerando la secuencia temática de las exposiciones acerca del vacío en los versos anteriores a este. pág. I-459-63 20 Angel Cappelletti. quid porro deinde sequatur. son simples agregados a los elementos primordiales «corpora prima» éstos. la misma condición de átomo le hace preponderante e independiente de la mera concepción de sus atributos como lo es el tiempo. 482 19 «Asimismo el tiempo no existe por sí. o por lo menos. dentro de la materialidad. que caiga alguna vez bajo la acción de nuestros sentidos. 17 Arist. sin embargo. la guerra. la libertad. 96 7 . etc.17 en contraposición con el tiempo que lo concibe como eventual de lo corpóreo18 y por ende inexistente por sí mismo.N. se puede presentar como concluyente. son. en el vacío o en los cuerpos que se originan en la combinación de ambos 20 . los denomina eventuales dado a que es indiferente si estos elementos están presentes o ausentes. Por consiguiente. la riqueza.”21 Aun más. claro está. la concordia. en la medida en que se apoyan en los átomos. 94 21 Bis nota 20. “Tempus item per se non est. 18 Lib. la Naturaleza permanece indemne. I circa vers.I vers. de los átomos y el vacío. y de lo que está acaeciendo y lo que a su vez ha de seguirse. ya que la materia en su último 15 «Luego fuera de los cuerpos y el vacío no puede subsistir por sí ninguna tercera naturaleza en el número de las cosas. tal y como las concebimos. la fluidez al agua señala. mientras que aquellos que se circunscriben a estos últimos o que son derivados de ellos. o que pueda alguien alcanzar mediante el raciocinio» D.R. como sus propiedades a todo lo tangible para los cuerpos todos. las cosas. diferenciando de este modo al vacío como un ente en sí mismo y no como privación de la materia o como extensión de la materia. Nec per se quemquam tempus sentire fatendumst semotum ab rerum motu placidaque quiete. 16 Lib.”19 De modo que.”15 Entre aquellas propiedades inherentes que reconoce poseen los elementos del mundo: el peso a la piedra.N.cadat ullo tempore nostros nec ratione animi quam quisquam possit apisci. atributos que solamente existen en conformación con sus principios. lo intangible para el vacío 16 mientras que todos aquellos conceptos que muy bien podrían catalogarse como abstractos: la esclavitud. si se quiere. asimismo considera como eventual el tiempo. y hay que confesar que nadie siente el tiempo de por sí con abstracción del movimiento de las cosas y de su plácida quietud. esto es así cuando nos referimos a cuerpos tangibles. 455.. Ya se hablará oportunamente de la refutación que hiciera el estagirita a Epicuro y a los demás presocráticos que sostenían esta idea. la pobreza. pues de las cosas mismas es consiguiente la sensación de lo que en la duración ha pasado. Los átomos y el vacío no son sino una sustancialización del espacio.»D. dependientes de los átomos de su conformación.R. pág. el tiempo aparece como enteramente subordinado al espacio. sed rebus ab ipsis consequitur sensus. esto es. Lucrecio: la filosofía como liberación.

los atomistas resuelven aplicar el mismo castigo a tales encarnaciones mitológicas. ossia come la  di Platone. colocando en el trono. castrándolos con el rigor de la lógica y destronándolos como regentes del universo. que ha de regir lo eterno. donde la materia. y recíprocamente donde quiera que se está lo corpóreo. ea vacuum nequaquam constat inane23 pues se comprende que de otro modo no existiría el universo dual que ellos concebían. equivale al ente cosmogónico primordial de los atomistas. Il “vuoto” va inteso come “spazio assoluto”. ni un principio regidor del universo como lo supone ser el tiempo. bien a espacio vacío mas no puede concebirse una tercera naturaleza. que la materia presupone un principio ontológico inmanente. pág. Esto lo describe Marx en su Disertación Doctoral de la siguiente manera: “De que en el átomo. imperturbable. en estado de pura relación consigo mismo se halle la materia en evasión de toda relatividad y mutabilidad.93 23 «Porque donde quiera que priva el espacio que decimos el vacío. en cuanto a su condición intrínseca que lo caracteriza. Siendo de ese modo. pero. puesto que. la premisa anterior que todas las cosas pueden reducirse bien a cuerpo. se sigue inmediatamente que el tiempo queda excluido del concepto de átomo. eran concebidos como elementos totalmente opuestos siguiendo la premisa: Nam quacumque vacat spatium.Epicuro nel suo momento storico. como «principium» pre-existente. Diferencia entre la Filosofía de la Naturaleza según Demócrito y según Epicuro. se presenta el átomo como verdad subyacente. triunfa sobre el tiempo.” 24 22 Carlos Marx. dicha condición excluye los atributos del tiempo y principalmente en su condición eterna se opone a la temporalidad. y por ende. ya no se comprende un logos interventor y constructor del universo. que se encuentra más bien como regidor de éstos. precisamente. sólo es un fenómeno circunscrito a ella. del mundo de la esencia. así el tiempo es ajeno al átomo en cuanto tal. que va mucho más allá del tiempo y el universo. en contraposición con aquella personificación mitológica. allí de ningún modo coexistirá el vano vacío» 24 Francesco Adorno. regidor del universomundo de la corporeidad En cuanto a la relación existente entre el vacío y la materia. aquel monstruo que castró a su padre y devoró a sus hijos por temor a la traición. “La citazione del testo del Timeo da parte di Epicuro e indicativa. pág. se contempla el vacío como un espacio existente. curiosamente. concibió un hijo «» que lo destronó para luego erigirse como nuevo amo del universo. en su investidura romana «Saturnus» representaba. a la concepción de «» que Platón concibe en el Timeo. porque la materia es tan sólo eterna e independiente en la medida en que se abstraiga de componentes temporales”22 Es por esto. el sembrador y por tanto el generador.estado concebible como impenetrable. aquel Titán «» que gobierna el universo y el que. la semilla de la materia. ni la modifica. allí no existirá lo corpóreo. 81 8 . indestructible y eterna. según Francesco Adorno. como un lugar que es el lado opuesto de la materia. en ese sentido se asimila. pero que por el ardid de su esposa. la materia y en su envestidura más excelsa y perfecta. es decir. es decir. qua porro cumque tenet se corpus. ni la influye. corpus ea non est. es decir éste no la condiciona. quod inane vocamus. Así se podría hacer una correspondencia metafórica con el fin que perseguía la doctrina de desmitificar la cosmogonía.

puesto que mientras la primera se apoya en la idea como lo verdaderamente existente. 80 27 Angel J. 209 b5-15. Aristóteles refuta las ideas de Epicuro. pues. una idea de “espacio”. ajenos al ser de los átomos. el «» platónico. ad un tempo  proprio perché siano posibili i “corpi” in “luogo”  precisa subito che il vuoto di cui egli parla non è il luogo indefinido. Lucrecio la filosofía como liberación. con ligeras variaciones. resulta que el vacío equivale a la ausencia de cuerpos. es aplicable al vacío presente en la materia. como dice en el Sofista. completamente el logos arquitecto del universo. niega. sono dapprima corpi e luogo. pues. o la “materia” aristotelica. equiparado a un “lugar determinado”. es mantenida en el Timeo y. pág.”28 25 Aristot. a diferencia de la epicúrea. como veremos. es el lugar necesario para que haya movimiento. llegan a conclusiones diversas.. incontaminados de corporeidad27 Pero. 92 28 M.26 Pues. Phys. pág. pero hay que tener presente que en Epicuro. la segunda arguye que todo principio hay que buscarlo en la materia. es irrefutable que si dos concepciones ontológicas se aparten más la una de la otra. R. ciertamente. pág. a lugares no ocupados por la materia. da non scambiare con l’ínterpretazione che Aristotele dà della «chora» nella Fisica. o que todo se deriva de la materia. ma. Así Donís se presenta como detractor de Adorno.. la etimología que arroja ese término es precisamente la de “lugar determinado”. el Timeo. El materialismo de Epicuro y Lucrecio. Donís. tal concepción.Ciertamente. Así pues. es decir. mientras que uno lo aleja. A este particular F. en el caso de Epicuro y por ende de Lucrecio. pues. una existencia fáctica. pero de manera quasi ontológica. La tesis platónica. siendo la materia una realidad fantasmagórica.25 L’ appello a Platone è una critica non al metodo aristotelico. ma ad alcune conclusión contraddittorie cui sarebbe arrivato Aristotele. es decir concediéndole al vacío.2 . permanece en toda la obra platónica. si bien puede asimilarse la concepción platónica de «» a la de “espacio” que presupone el vacío en Lucrecio. Cappelletti. ma il “vuoto” inteso secondo il significato dato a  da Platone. citando. sostiene que la verdadera causa de todo es el espíritu o idea. “Epicuro sostenendo che le condizioni che permettono l’esistere delle cose () (…). Adorno reprocha la conclusión a la que Aristóteles llega en su Física. puesto que lo que verdaderamente intenta el fundador de la Academia es rechazar las tesis de aquellos que sostienen que sólo existe lo que se puede aferrar con las manos. sumamente compleja y difícil. “Hay en el epicureismo una clara oposición a la ontología platónica. el otro lo asimila a la concepción ontológica del vacío. por otro lado. mas no. siendo los cuerpos meras sombras. 167 26 9 . (…) Esta tesis metafísica. estas son: la concepción platónica versus la epicúrea. ambos. como una idea representativa del vacío o lo que resultaría igual. Bis nota 19. al lugar por donde pueden transitar los átomos.

quoniam nec plenum naviter extat nec porro vacum”31 y del balance que exista de uno u otro elemento resultará la disposición de la materia en el plano físico. De manera que si estos principios son opuestos. parce que le vide n’est pas moins que les atomes. son. aun concibiéndose como elementos opuestos. esto es. 29 Angel Cappelletti. en su más profunda y mínima expresión. el cual pauta la división entre lo que es materia y lo que no lo es «ser-no-ser». Lucrèce. adheridos. pueden además ser concebidos como una unidad. ni penetrado. pág. puesto que. también.Ahora bien. los cuerpos elementales. eternizando. de este modo. se integran a la masa pura y continua de su homologo en la sucesión del tiempo. el vacío y la materia. el vacío es concebido como un elemento divisorio. según la doctrina. sino. Épicure. opuesto. siguiendo la norma que entre más vacío más blando y entre más cuerpos agregados.R. Démocrite. la idea que sugiere que todos los elementos en el mundo físico y aún el espíritu. mucho más sólido será el objeto. que lógicamente podríamos concebir como uno solo. 524-526 32 Ver nota 13 30 10 . Or. 19 31 D. pág.N. en contacto con otros. empero. puesto que. complementarios.29 O como bien indica Morel que ya que se equipara el ser a la cosa y el no-ser al vacío se neutraliza la concepción ontológica entre el ser y el no-ser “En effet. il n’y a pas de trosième statut ontologique entre l’être et le non-être. son los dos únicos elementos. sus compuestos sí se ven conformados. compactados al átomo. no otra cosa que átomos.32 Por lo tanto. se figura una alternancia de ambos en la configuración de las cosas “Alternis igitur nimurum corpus inani distinctumst. la materia. même si le non-être est en un sens. 94 Pièrre Marie Morel. todo lo contrario.”30 Esto se desprende del solapado monismo que comporta la teoría del átomo. por el vacío. negativo a la materia la cual diferencia el espacio lleno del vacío y su mínima constitución (el átomo) no puede ser dividido. son. I. es decir. Lucrecio: la filosofía como liberación. además de átomos. ya que representan el anverso y el reverso de una misma realidad sustancial. ya que representan el todo «» en el universo. Atome et nécessité. su contrario. no proporcionan división alguna. les atomes ou le plein sont l’être (on) ou le quelque chose (den) et le vide est le non-être (mè on) ou le rien (mèden).

» 38 De modo que. 38 Ep ad Hdt. es decir. el cuerpo primo «corpora prima». que vuelva a combinarse con los elementos propicios y en el tiempo justo para producirse un nuevo ente. si todas las cosas no han de ser destruidas en el no-ser. 37 La Tabla Periódica cuenta hasta la fecha con 116 elementos aprox. Filosofía Helenística. Long. también es conveniente pensar que ningún objeto del mundo pueda reducirse a nada. puesto que concibe los cuerpos de dos clases: los compuestos y los no-compuestos. esse inmortali primordia corpore debent… 33 Siguiendo la exposición de Lucrecio en el R. sino que han de perdurar a salvo en la disolución de los compuestos. La Eternidad de la Materia. los compuestos han de ser los agregados a ésta.R. siempre ha de quedar el germen. Lib. constituyen los objetos del mundo y son éstos los que predominan en nuestros sentidos y por la cual juzgamos los acontecimientos enmarcados en el tiempo y el movimiento y es a través de la 33 34 D. de modo que si vemos cosas que nacen de «algo»: no surgen al azar. para concretar la idea: «Y si aquello en que desaparecen se ha reducido a nada todas las cosas se hubiesen extinguido ya. en su mínima expresión. pág. por ello Epicuro expresa: «Y estos cuerpos son indivisibles e inmutables. y como consecuencia inmediata del axioma anterior: “Nada puede provenir de nada” se sigue: “Nada puede ser convertido a nada”. pero en su último estado.vers. At quoniam supra docui nil posse creari de nilo neque quod genitum est ad nil revocari. dado que nada puede surgir de la nada.N. que es precisamente el hilo suelto que desata Aristóteles de la urdimbre epicúrea. I.A. los cuales son indivisibles e inmutables. 40 35 Ep ad Hdt. son compactas por naturaleza y no pueden ser divididas en lugar alguno ni en alguna manera.543-45 A.39-41 36 11 . una discordancia. en este particular.. los primeros responden a la agrupación de los no-compuestos.2.N. pues. que siempre debe tener una raíz o una simiente «semine». si los elementos no-compuestos son indivisibles y conforman la mínima expresión de la materia. «» de modo que éstos han de ser limitados37 y de carácter eterno. «existe» algo en que las cosas desaparecen34 y luego Epicuro argumenta. Entonces.36 que la concibe como eterna. De ahí que los primeros principios hayan de ser cuerpos indivisibles. puesto que todo habría perecido en el no-ser »35 esto último presupone el concepto ontológico del vacío en contraposición con la materia. aquellos que en sus innumerables combinaciones. Hay.1.

pág. pues para Epicuro la conformación del átomo atañe: tanto a la forma.V.observación plus-ultra de éstos mismos que podremos llegar a la última expresión «» de las cosas o elementos surgidos de la equitativa combinación de los compuestos a partir de la materia originaria «corpora prima» o «principium». completamente sólidos.. en fin. 215 41 Bis. 107 «Naturaleza. se puede llegar a suponer la permanencia de unos cuerpos diminutos que constituyen la materia y que se presentan como inmutables. es la entidad de aquellas cosas que poseen el principio del movimiento. en todo caso. esto es. I. el crecimiento y la decadencia. es pues la sustancia pre-existente que suple al «» platónico y se enquista con el principio «» que Aristóteles otorgaba a la Naturaleza. Y es que. y observando su comportamiento develamos sus arcanos y en esa medida lograremos apartarnos de los temores infundamentados que acarrea la ignorancia. recuérdese que Epicuro parte siempre de lo sensible. le dan al átomo una posición cartesiana ante todos los fenómenos de la vida y ciertamente a la vida misma. Por lo tanto. inmutable y eterno. Madrid. la cual siendo el átomo indivisible. 1015ª 15 (Gredos. eternos. 4. a partir de la simple observación de los eventos de la vida como son: el nacimiento y la muerte. en sí mismas. Metafísica. de lo empírico. la física epicúrea así como la refundición de estas ideas en la obra de Lucrecio. Ciertamente. pues todos los objetos del mundo y el universo mismo está constituido por átomos y son éstos los que se las proporciona. el nacimiento. pág.”39 Luego apuntala Donís la concepción platónico-aristotélica donde existe el sintagma forma-idea y que Epicuro lo reduce solamente a la materia. 109 40 12 . el crecimiento y la muerte están íntimamente relacionados por los distintos tipos de átomos: así el nacimiento no significa que algo salga de la nada sino que un átomo de una cierta especie empieza a agregarse con otros del mismo tipo para ser una determinada cosa y su crecimiento es la absorción de materia mientras que la muerte es simplemente su disgregación. 25. así como los fenómenos que afronta y escudriña. cada realidad de cualquier tipo tiene una 39 Marcelino Rodríguez Donís. De ahí que la individuación no sea más que una variación cuantitativa de esa misma totalidad. pág. El todo es atómico. y adjudicar a los dioses aquello que ignoramos. imperturbables.40 Así resulta que la esencia del epicureismo consiste en sostener que todo es cuerpo o relaciones entre cuerpo: «non est tertia natura»41 pero además el pensamiento que se esgrime entre líneas alude a que cada cosa. 1984. carentes de vacío y por ende impenetrables. según esto. la ecuación: nacimiento-crecimiento-muerte.. así como acota M. como a la idea. pretende tener validez no sólo como explicación del ser. para luego observar la Naturaleza con la mirada inquisitiva de un sabio que pregunta por sus principios. por sí mismas» Aristóteles. c. El materialismo de Epicuro y Lucrecio.R. de no preguntarle al mundo su por qué. así pues. en Lucrecio. pues los eventos también nos dicen mucho acerca de la verdad que encierra el mundo. principalmente y en el sentido fundamental de la palabra. Donís “La física atomista tiene todas las características de la metafísica.

» D. de mayor a menor. por parte de Epicuro. es decir. como germen o cuerpo primordial «corpora prima» . sino su disolución. puesto que es el lado negativo de la materia. “Quod quoniam ratio reclamat vera negatque credere posse animum.) al considerarlo más bien como una corrección. a saber. illa quoque esse tibi solida atque aeterna fatendum. quae debet genitales habere materies. conexiones varias. a las claras. necesario es convencerse y confesar que hay cuerpos que quedan ya desprovistos de partes y constan de una naturaleza mínima. se podría llegar a la suposición de que Epicuro 43 señala que la expresión de la más mínima parte. encuentros. su indestructibilidad. la refutación a aquellos filósofos que sostenían que de un solo elemento se constituía la materia. debes asimismo confesar que son sólidos y eternos. pues el cero representaría la disolución numérica en cuanto a su expresión potencial y valorativa. 102. que no es otra cosa que la indivisibilidad de los cuerpos puros. es pues la nulidad. con otras palabras. puesto que no se niega la subdivisión atómica. se presenta. victus fateare necessest esse ea quae nullis iam praedita partibus extent et minima constent natura. peso. Sin embargo. Y pues existen. es decir. la indivisibilidad del átomo. esto ofrece. se encuentra equiparado con una especie de fatum siempre renovado. per quae res quaeque geruntur. ésta señala todo lo contrario. potencial y gradual.N. puede llegar. es decir. Sin embargo. Todo esto Lucrecio lo expresa diciendo. Lucrecio la filosofía como liberación. 623-34. el cual correspondería legítimamente al uno. en la traducción de Lisandro Alvarado. No obstante. Cappelletti. choques. este pasaje. cada número representa una expresión valorativa. sino un punto final que constituye un nuevo principio para otro tipo de agregado (de allí la eternidad de la materia) o. Denique si minimas in partis cuncta resolivi cogere consuesset rerum natura creatrix. si la naturaleza creadora de las cosas acostumbrara apurarlo todo hasta descomponerlo en mínimas partes. A. pues en los versos sucesivos. y por lo cual las cosas se efectúan. precisamente. I. una contradicción con todo lo que hasta el momento nos ha venido enseñando la doctrina epicúrea. en última instancia. En fin. o mejor aún.”42 De esto último. a causa de que cuanto no es acrecido por partes ningunas no puede tener lo que debe la materia generatriz. hay que aclarar que el terminus haerens no lleva implícito la idea de un desarrollo que ve a un fin último. Sin embargo. a Anaxágoras y a cuantos tienen dicha idea. ya no podría restaurar con éstas nada. que los cuerpos no son un verdadero todo estrictamente. (cf. varios conexus pondera plagas concursus motus.finita potestas y un alte terminus haerens.R. parece más coherente la interpretación que hace Cappelletti. tendería a desaparecer o. vers. puesto que. movimientos. pues el germen ha de ser eterno. 43 13 . Quae quoniam sunt. a presentarse como la nulidad de lo que contendría como unidad atómica. presenta una nota al pie señalando que es de sentido oscuro. así como en una escala numérica descendente. que culminaría en su mínima expresión. a reducirse a la nada. sino un agregado de partes cuya única unidad es el movimiento. por medio de su sucesiva descomposición. pág. cabe preguntarse si tal nulidad es equiparable al vacío. De ser así. aún en su 42 «Y pues sobre esto reclama la recta razón y niega que pueda creerlo el espíritu. iam nil ex illis eadem reparare valeret propterea quia.

es necesario señalar que a pesar de que no negaba que los cuerpos primos precisaran de división. los comprende erigidos a partir del proceso existente entre los átomos. precipitaciones. pero en cuanto a la conformación de los mundos. de otro modo. y ni nunca existió de por si separado. puesto que.mínima expresión. necessest haerere unde queant nulla ratione revelli. encuentros.»D. de estas alianzas. siempre ha de quedar cuerpos primitivos que no se hayan sometido a ninguna fuerza que modifique su sólida constitución. gracias a la pluralidad de movimientos que realizan en constante agitación.I. I. pero esto solo en cuanto a su conformación en sí misma. los cuales considera infinitos. y aún los cuerpos primos. omne genus motus et coetus experiundo tandem deveniunt in talis disposituras. alterius quoniamst ipsum pars. en fin. 600-08 45 D. se podría equiparar con la concepción renacentista donde todos los fenómenos acaecidos tenían repercusión en un plano bipolar. ni podrá estarlo después.N. resultando luego.“44 Sin embargo.N. no podría concebirse nada de ellos. que como ya se planteó resulta de los agregados al átomo. es decir un límite. ya que. las diferentes materias que se encuentran en los diversos mundos que se originan en el espacio infinito. los cuerpos más pequeños cualesquiera que sean constarán de infinitas partes. y luego otra parte y otras semejantes sucesivamente en conjunto cerrado forman la naturaleza del cuerpecillo: y como ellas no pueden valer por sí. puesto que la mitad de la mitad tendrá siempre una mitad y cosa ninguna no será definida45. el macrocosmo y el microcosmo. enlazándose mutuamente. de modo que por muy disgregada que se encontrara la materia. sí consideraba en ellos un minimum. se producen colisiones. puesto que. así como también consideraba eterna la materia en el Universo. sed quia multa modis multis mutata per omne ex infinito vexantur percita plagis.R. preciso es que se adhieran. “corporis illius quod nostri cernere sensus iam nequeunt: id nimirum sine partibus extat et minima constat natura nec fuit umquam per se secretum neque posthac esse valebit. y esto. el vacío y el movimiento. se juntan estrechamente entre sí. sin que por ningún respecto sea posible disgrgarlas. de manera improvisada y vertiginosa. y así una parte única y primera. “Nam certe neque consilio primordia rerum ordine se suo quaeque sagaci mente locarunt nec quos quaeque darent motus pepigere profecto. primaque et una inde aliae atque aliae similes ex ordine partes agmine condenso naturam corporis explent. 615-18 14 .R. porque él mismo es parte de otro. por su constante movimiento y el desgaste de sus choques. qualibus haec rerum consistit summa creata” 46 44 «En aquel cuerpecillo que ya no pueden percibir nuestros sentidos: ése coexiste a no dudar sin partes y consta de una naturaleza mínima. en esa misma sucesión se origina dicho proceso. gracias a que los cuerpos primordiales (átomos) penetran en el vacío. Por otro lado tenemos. la causa de la formación de la materia. es decir. quae quoniam per se nequeunt constare. y a los movimientos que efectúan los átomos.

desprendimientos de la materia. es necesario resaltar o hacer la advertencia de que estos elementos eventuales confluyen con el átomo. asimismo. El materialismo de Epicuro y Lucrecio. fuera del conjunto. pero también absorciones y/o adherimientos de las partículas de un cuerpo a otro. aunque no son eternas todas ellas ni.” Marcelino Rodríguez Donís. por medio de los incesantes movimientos y choques ocurren.N. convinieron ciertamente en los movimientos que cada cual ejecutaría. en rigor. ya que el tamaño o la forma y el peso no se dan sin el cuerpo elemental (átomo). se va efectuando el desprendimiento de los agregados a la materia primordial.R. como dijimos. pero a partir de ellas se puede inferir algunos cuestionamientos ontológicos. I.. según Lucrecio.Así pues. Atome et Nécessité. Presses Universitaires de France. sino que cambiados muchos de muchas maneras en el universo mundo. y en un breve espacio cambian las generaciones de seres vivientes y como corredores se entregan las lámparas de la vida» D. pero tampoco éste sin aquellas. las propiedades. en la medida en que vemos que los cuerpos se desgastan y se vejan por el uso y el tiempo. empero. ya que. aliae minuuntur. 75-79 48 “El hecho de que las propiedades no tengan existencia autónoma. reales. las acciones que presenta la materia en su mínima expresión. 1021-28 47 «Así se renueva siempre el conjunto de las cosas y los mortales se trasmiten unos a otros la vida. en el universo de los átomos. es decir. no se pusieron los diversos elementos de las cosas en orden. Augescunt aliae gentes. de modo que hay una interrelación y dependencia entre ellos. conformando la materia. incluso. otros disminuyen. son eventos circunscritos a la realidad latente o genuina del átomo.174 49 Cf. hasta su desaparición.N. los elementos compuestos son quienes conforman y dan sentido a la materia. 46 «Porque cierto. sufriendo todo género de agrupaciones y movimientos. veladamente. ya que allí. y llegan al cabo a tales disposiciones. en la medida en que la materia se va disgregando. París.R. Pièrre Morel. no implica que no existan en absoluto (oúte hólôs hos ouk eisín) o que hayan de ser consideradas como entidades incorpóreas o como partes del objeto (mória toútou). II. et inter se mortales mutua vivunt.” 47 Otro asunto tocante a la materia es el de sus cualidades. hasta que la transforma o la reduce. pág. ni por una mente sagaz. que son reales en tanto que pertenecen a un conjunto. 49comprende la multiplicidad de los objetos del mundo. como ya dijimos. cuales son las que en este mundo está creado» D. y siendo este último el que realmente existe. que quizás no interfiera con su condición eterna. totalmente complementaria48 y este equilibrio que siempre está regido por la necesidad. 2000 15 . Lucrecio en su poema expone este principio con una metáfora muy representativa de su época: “Sic rerum summa novatur semper. y si el átomo es quien los soporta como agregados y les da sentido. inque brevi spatio mutantur saecla animantum et quasi cursores vital lampada tradunt. Las propiedades primarias y secundarias. se agitan impulsados por choques desde lo infinito. o lo que es lo mismo. dando por consiguiente la renovación y la perpetuidad de la materia. se hace evidente que aquellos elementos eventuales son de naturaleza efímera y en esencia carecen de existencia. que regidos por su principio intrínseco se proyectan al universo infinito. ni por consejo alguno. pero ésta solo se muestra superficialmente a nuestros sentidos que no pueden observar las “cosas invisibles”. o sea. Aumentan ciertos pueblos.

y el vocablo que utiliza para designarlo es «omne». y también consideremos si lo que se ha hallado ser vacío. según su disposición y sus movimientos. generan los fenómenos de nuestro mundo sensible. con el fin de alojar la suma de sus agregados.N. en mayor medida. componen la realidad positiva o genuinamente existente e invariable. res in quo quaeque gerantur. investiguemos en adelante si hay límite en la suma dellos o no lo hay. siempre considerando el principio binario que sostiene la doctrina. Lucrecio lo expone en los siguientes versos: “Sed quoniam docui solidissima materiai corpora perpetuo volitare invicta per aevom. la última parte del libro primero.3.R. con «mundus» no debe confundirse. moviéndose en el espacio y en el tiempo de tal forma que. nunc age. I.-958 “ahora. ha de perpetuarse infinitamente en el vacío que la circunda y delimita. pues ya que ésta es eterna. Lucrecio se la dedica al principio dual del átomo y el vacío. el cual connota la totalidad cuantitativa de lo existente . es necesario también la infinitud del universo.”51 De esto se sigue que la concepción lucreciana del Universo parte de los átomos. que. De modo que. como dijimos.I.1. puesto que este 50 D.951-957 51 16 . pero en su relación con el Universo. Ahora bien. o sea el lugar y espacio en que cada hecho se efectúa.R. ya que he enseñado que los solodísimos cuerpos de la materia voletean perpetuamente indestructibles en lo eterno. que trata. item quod inane repertumst seu locus ac spatium. ahora se pretende examinar si existe algún límite a la materia. de la física. pervideamus utrum finitum funditus omne constet an immensum pateat vasteque profundum.N. en contraposición. por medio de un continuum aeternus de la disgregación y la agregación de sus atributos. está todo en absoluto limitado o se exhibe inmesurablemente y anchamente insondable”D. sumía quedam sit finis forumn necne sit. La infinitud del Universo Omne quod est igitur regione viarum finitumst… 50 nulla Siguiendo la disposición consecuencial de los axiomas anteriores. de modo que este término. evolvamus.

pues se pierde de nuestros horizontes sensoriales y aún rebasándose los sentidos nunca le concebiríamos un tope. cuantitativo. generalizante. es pues. la noción del universo es incompatible con la de extremidad. I. que no es otra que el átomo. porque había de tener una extremidad. así se sigue que el universo no tenga límites. un lindero. pero. 958-961 cfr. 41. o una extremidad «extremum» como le ha llamado Lucrecio. Ahora bien. en fin su comprensión de analogía con el Universo. Por esto. mas no el de la totalidad. que se renueva con él en la eternidad. pasa a juzgarse otro pequeño eslabón. palabra que lo compromete al sentido de la corporeidad. asimismo. en un plano menor en la escala infinita de su inmensidad. la cosmología epicúrea percibe el infinito desde diversos puntos de vista y se podrían enumerar por lo menos tres. sí se pueda considerar como el primero que liberó al ser humano frente al infinito. de modo que el infinito viene a asumir un valor y una función moral como condición y medio de liberación espiritual. que resultan los de carácter más estentóreo. como estado del átomo que también le forma.R. comporta un sentido abstracto. un camino para comprenderse a sí mismo retratado en su entorno. puesto que en cualquier punto que nos coloquemos frente el universo no lo podríamos concebir mentalmente y por ende: contemplar su totalidad. la doctrina acerca al hombre a la contemplación de sí mismo respecto al Universo concebido como un todo y en este todo. de su destino. en una de sus múltiples acepciones. por otro lado. namque extremum debebat habere. le hizo abrir los ojos de la realidad minúscula de su existencia en relación con aquel. más bien. no comprende un sentido sumario.X. claro está. concientizándolo. 52 17 .N. nisi ultra sit quod finiat. en su forma primordial. Extremum porro nullius posse videtur esse. así. comprendido como absoluto. en su mínima expresión. le hace comprender su integración o nulidad ante la inmensidad.” 52 Ciertamente. otra pieza de su estructura. De modo que. la perpetuidad del vacío.L. «Ahora bien. comprendiendo por medio de su intelecto. sino. de las cosas tangibles. su posición ante la infinitud y sumergido en ella se le asimila en su contenido analéptico. el universo que rodea el entorno del hombre. de este modo. La infinitud del Universo ya había sido testimoniada por una larga tradición de cosmologías. quizá. pero de los objetos de la cotidianidad. no podría separarse de la idea infinita del universo puesto que la reflexión anterior se basa en la idea de que el extremo de una cosa solamente puede ser delimitado por otro que confine con ésta. que comprende cantidad. el primero contempla un valor cuantitativo. es decir. que también resulta ser el espacio. nos pone en evidencia hacia lo insondable que resulta para nosotros la infinitud. el universo mundo que existe por ninguna dirección que se tome está limitado. o mejor aún. absorbiéndose en la infinitud. EPICURO. pero quizá. Los versos son los siguientes: “Omne quod est igitur nulla regione viarum fintumst. el rol que el hombre debe desempeñar en la naturaleza infinita enaltece la propia finitud mortal.otro es más bien cualitativo. si bien designa el universo. que no se debe a Epicuro el hecho de haber penetrado en el cerco de la bóveda celeste. ut videatur quo non longius haec sensus natura sequatur. de modo que se vea donde esta sensación no prosigue» D. indicando su carácter absoluto así tenemos que: el universo es infinito cuando se contempla en su totalidad. Se ve a su vezque no puede haber extremidad en nada si no hay más allá algo que lo confine. Epistula ad Herodotum: D. de modo.

también resultan serlo los átomos debido a que un átomo encontrará a otro eternamente. como otro ser. habría sido imposible la formación del universo. pues la materia se prolonga eternamente. dado que todo el espacio que exista se constituya finito. por medio. así donde quiera que pongamos nuestra mirada nos hallaremos rodeados por el infinito. Por lo tanto. de ahí que las dos posibilidades que pueda arrojar el experimento de Lucrecio. la posibilidad de la salida del dardo irá siempre dilatando la fuga en una proyección sin límite. ha de tenerse esta misma sucesión como el infinito. I. resultaría contradictorio llegar a la conclusión de que más allá del universo sólo existe el vacío. el punto del que partió no era el último» D. siquid procurrat ad oras ultimus extremas iaciatque volatile telum. sin haber podido dar lugar a ningún proceso de nacimiento y formación de la materia.R. I. an prohibere aliquid censes obstareque posse?”53 Ya que son opuestos los lados de la balanza que suponen el vacío y la materia. pues. pues se pierde en nuestro minúsculo horizonte. id validis utrum contortum viribus ire quo fuerit missum mavis longeque volare. sino a toda la realidad universal «omne quod est». de un extremo a otro. mas siendo esto falso. cada uno de los compuestos. 968-973 54 «tanto si hay algo que resista y se oponga a que el proyectil alcance y se clave en el blanco propuesto. a menos que el otro no lo limite. hay que recordar que siempre se parte de lo sensitivo. siempre de la misma manera y en toda dirección.considerándose el vacío como un ente más. ya que en un hipotético espacio finito. como si sale fuera. Esta argumentación no sólo puede ser aplicada al espacio.R.N. del insondable espacio vacío que lo contiene. y que a la vez comprenden una unidad. es otra prueba fehaciente de la infinitud del universo. porque de ningún ser real puede darse otra extremidad que la que resulta de él en relación con otro. Lucrecio. de lo empírico. haciendo eterna la creación del mundo. declara: cada uno de los elementos del universo son infinitos igualmente. aparte del peso y el tamaño. ya que no poseyendo éstos cualidad alguna de las figuras aparentes. sive foras fertur. el peso habría llevado a todos los átomos a yacer amontonados inertes en el fondo. el universo es infinito. 53 «Además desto. ¿prefieres que así arrojado se dirija con poderosa fuerza hacia donde fué enviado y vuele a la larga.N. aunque opuesto a la materia. es decir. es comprensible que se considere uno extremo del otro y plantearse que en la sucesión de un elemento a otro. El segundo argumento sobre la infinitud. por ello se sigue que no podamos concebir el infinito. el vacío en extensión «infinita opus est vis undique materiai». para explicar este particular recurre a la metáfora del dardo lanzado desde el borde de un precipicio hacia el vacío. de modo que es una metáfora pero sostenida en un hecho que muy bien puede ser fáctico que de ser llevado a la práctica resultaría ser un experimento: “praeterea si iam finitum constituatur omne quod est spatium. El universo no puede ser finito en ninguna dirección. no existiendo más que estas dos condiciones. conlleven ambas a la demostración de la infinitud del espacio puesto que: “nam sive est aliquit quod probeat officiatque quominu’ quo missum est veniat finique locet se. o supones que algo puede obstar y detenerlo?» D. puesto que se sigue de que. si alguno se adelanta al borde extremo y lanza postrero un volátil dardo. para determinar la verdad que subyace en ella. non est a fine profectum” 54 y así. Aunado a esto parece haber una cierta correspondencia con aquella ingenua apreciación del peso de los átomos. 977-979 18 . es infinito por sí mismo: los átomos en número. de la observación inquisitiva a la naturaleza.

R. encuentros.”55 Por lo tanto. en el sentido de que comporta ambas ideas. 55 «Fuera desto. aquello donde éstos pululan también ha de serlo. 988-995 19 . puesto que toda la materia yacería acumulada. I. esta tercera consecuencia. esta afirmación. depositándose ya desde infinitos tiempos. conexiones varias… etc. pues. pues. siempre renovada desde su germen y siendo infinitos. también es necesario que toda la materia alojada en él sea igualmente infinita . que haya infinitos mundos en dicha extensión. Un tercer postulado acerca de la infinitud. sin embargo. ya que dependiendo de éstos. se sugiere en la proposición en este universo infinito existe un número infinito de mundos.“Preterea spatium sumía totius omne undique si inclusum certis consisteret oris finitumque foret. ya que esta se genera indeterminadamente en el espacio vacío y más allá de la sucesión del tiempo. de sus choques. resulta muy claro que si el universo no está delimitado por ningún lugar y que por ende es infinito. es menester. al contrario de las anteriores. sino que se infiere como concluyente de las otras dos. quippe ubi materias ovnis cumulada iaceret ex infinito iam tempore subsidendo. los movimientos de los átomos siempre están enmarcados como elementos preponderantes en la física epicúrea y lucreciana.N. si todo el espacio del universo reposara incluído en determinados confines por todas partes y no podría cosa alguna efectuarse bajo la techumbre del cielo. no se presenta como algo que haya que ser demostrado. ni existiría absolutamente el cielo y la lumbra del sol. así se ensamblará la estructura del universo. se generan las cosas del universo mundo y en tanto que exista el vacío donde pueda generarse dichos movimientos. iam copia materiai undique ponderibus solidis confluxet ad imum nec res ulla geri sub caeli tegmine posset nec foret omnino caelum neque lumina solis. y ya que este mismo fenómeno acaece en toda la extensión del infinito. por mera lógica. suscitando.» D.

no obstante. Ahora bien. ésta es abstracta en la medida en que se aleja de lo puramente ontológico. la materia.1. por citar algunas. aquellos matices inseparables de lo ontológico. es decir. Antecedentes Mítico-Cosmogónicos Desde la más remota antigüedad el hombre se ha preguntado por los fenómenos que acaecen en su entorno y por el hecho mismo de la existencia. sobre la naturaleza de la materia desde las diferentes culturas antiguas de la humanidad como por ejemplo la babilonia.II Parte 2. esto es: en contraposición a la «nada mística» o realidad inobjetiva. Es decir. no en cuanto a la negación del ser sino en cuanto a la negación de la materia. se nos presentan alusiones a través de los diversos mitos de la existencia de una sustancia eterna a partir de la cual se formaron todas las cosas. etc. Así tenemos que en la cosmogonía… 20 . consecuentemente también por sus múltiples atributos. se encuentra todo germen.. informe «» en la que. la india y la china. el espacio y la abstracta concepción del vacío. como lo es el tiempo. Así pues desde esta perspectiva la noción de vacío involucra las de espacio y materia. la egipcia.

Antecedentes o Fuentes Filosóficas Desde la antigüedad se pensó en que eran tres los “elementos” materiales básicos de la naturaleza: tierra agua y aire. cuya existencia es contradictoria. Aristóteles imaginó un quinto elemento «quinta essentia»: el éter. aparte de la imposibilidad de considerar la existencia de un cuerpo allí donde no hay extensión alguna.se 21 . un lugar que no es lugar de ningún cuerpo. Pero la plena teorización del vacío y de la necesidad de su existencia procede de los defensores del atomismo antiguo representado fundamentalmente por Demócrito. el garante de la incesante movilidad de éstos y. Pero serán los primeros presocráticos los que vean la posibilidad de un vacío. esto es. ya que para ellos el vacío debería asimilarse al no ser. el cual caracterizó de “esencia divina” y constitutivo de cuerpos celestes (perfectos) organizados en esferas concéntricas.2. Los cuerpos serían agregados atómicos pululando en el espacio (vacío). Anaximandro y Heráclito añadirían uno más: el fuego. El vacío sería el intervalo entre átomos. la posición de Parménides y los eleatas es contraria a dicha posibilidad. vendría a confundirse con el espacio. Todas las cosas percibidas e incluso los procesos de percepción estaría formado simplemente por átomos y vacío. quienes fundaron la corriente de pensamiento que fue prácticamente la primera en afirmar la realidad del vacío. la mayor. quienes lo concebían como un medio real y necesario para el libre desenvolvimiento de los átomos. En esa refutación -y en su posterior transmisión.2. “el móvil primario” «primum mobile» haciéndolas girar por fricción. a los que los griegos Anaximenes. Aristóteles refutaba el vacío que concibiera Demócrito y sus sucesores. por otra parte. lo cual lo concibieron en las primeras discusiones relacionadas con el movimiento y el cambio. Desde esta perspectiva. con una. No obstante. negándose a reconocerlo porque impedía el contacto entre las cosas y además por considerarlo una noción autocontradictoria. ligado al espacio. Epicuro y Lucrecio.

Los tres son rechazados.acuña la fórmula de los tres tipos de vacíos a considerar: el vacío intersticial. el continuo y el cósmico. los estoicos entenderán que el vacío infinito rodea al cosmos. y los ingenieros alejandrinos (en sus tratados de Pneumática) aceptarán el vacío intersticial y continuo como posibilidad excepcional. Platón y Aristóteles 22 . pero esta clasificación permitirá sucesivos exámenes y alguna que otra reivindicación parcial del vacío: por ejemplo.  Los Pre-Socráticos  Leucipo y Demócrito  La Escuela Eleática  Pitágoras.