La linfopoyesis comienza desde una célula madre hematopoyética

pluripotente, que gracias a la acción de las interleuquinas, en concreto la
Interleucina 7, se especializa en tejido linfoide, el que a la vez por acción de
interleucina 3 y la interleucina 4 se especializan en linfocitos T y linfocitos B,
respectivamente.
Transmigración
Paso N.º 1 - Adherencia y rotación: Para que el linfocito se adhiera a la célula
endotelial, debe superar las fuerzas de cizallamiento creadas por el flujo
sanguíneo. Esto se logra por medio de una fuerza de atracción entre integrinas
y L-selectina o receptores guía sobre la pared del vaso que opera a través de
microvellosidades sobre la superficie del linfocito. Después de este proceso de
adherencia; el linfocito rota a lo largo de la célula endotelial y las integrinas
sobre el linfocito, se unen a sus ligandos sobre el endotelio.
Paso N.º 2 - Este proceso conduce a la activación y el reclutamiento de
integrinas hacia la superficie no vellosa del linfocito. Esta integrina se une con
mucha fuerza sobre la célula endotelial, y el contacto íntimo hace que el
linfocito se aplane.
Paso N.º 3 - Diapédesis: El linfocito aplanado ahora abre paso entre las células
endoteliales y en el tejido, en respuesta a una señal quimiotáctica.
Cuando estos factores de crecimiento están presentes en la médula
ósea, la célula progenitora prolifera y se diferencia a promonocitos,
células que en divisiones celulares posteriores producirán monocitos.
Función de los macrófagos
Fagocitosis: la función principal de los macrófagos es la de fagocitar todos los
cuerpos extraños que se introducen en el organismo como las bacterias y
sustancias de desecho de los tejidos. Los macrófagos son fagocitos junto con
los neutrófilos y otras células. Los macrófagos tienen la capacidad de
quimiotaxis, es decir la de ser atraídos y desplazados hacia una determinada
localización por la presencia de determinados factores quimiotácticos para
monocitos como interleucina-I, trombina, factor de crecimiento derivado de las
plaquetas, factor del complemento C5a, fragmentos de colágeno, elastina,
fibronectina, calicreína, activador del plasminógeno, inmunoglobulinas y
leucotrienos.
Inflamación: Los macrófagos forman parte del Sistema inmunitario innato, es
decir, inician una respuesta natural contra los microorganismos, porque los
macrófagos expresan receptores de membrana para numerosas moléculas
bacterianos, por ejemplo: receptor para lipopolisacáridos (CD14), receptores
C11b/CD18, receptores para manosas, y receptor para glúcidos entre otros. Los

macrófagos de los vertebrados y de los invertebrados participan en gran
medida de la respuesta inmune innata a infecciones gracias a sus receptores
"scavengers", o barredores, que poseen una especificidad a ligandos muy
amplia como: lipoproteínas, proteínas, poli y oligonucleótidos, polisacáridos
aniónicos, fosfolípidos y otras moléculas.
Presentación de antígenos: cuando los macrófagos fagocitan un microbio,
procesan y sitúan sus antígenos en la superficie externa de su membrana
plasmática, donde serán reconocidos por los linfocitos T colaboradores; tras el
reconocimiento, los T producen linfoquinas que activan a los linfocitos B. Por
eso los macrófagos forman parte de las llamadas células presentadoras de
antígenos, ya que poseen en sus membranas moléculas del complejo mayor de
histocompatibilidad (MHC) de clase II. Los linfocitos B activados producen y
liberan anticuerpos específicos a los antígenos presentados por el macrófago.
Estos anticuerpos se adhieren a los antígenos de los microbios o de células
invadidas por virus y así atraen con mayor avidez a los macrófagos para
fagocitarlos.
Reparación de tejidos: Los macrófagos además ingieren células muertas del
anfitrión y participan en la reparación de tejidos dañados trás la reacción
inmunitaria.
Hemostasia: el macrófago produce una serie de sustancias que participan en
la coagulación como son: proteína C, trombomodulina, factor tisular, factor VII,
factor XIII y el inhibidor del activador del plasminógeno.
Tipos de macrofagos
Osteoclasto: son los macrófagos del hueso
Microglía: son los macrófagos del sistema nervioso central.
Células de Kupffer: son los macrófagos del hígado.
Células espumosas: son las células dominantes de la ateroesclerosis, los
macrófagos al fagocitar el colesterol cambian su estructura y se convierten en
éstas.
Célula gigante de Langhans: macrófago formado por la fusión de células
epitelioides
Histiocito: son los macrófagos del tejido conjuntivo.
Células mesangiales intraglomerulares: son los macrófagos del riñón.
Macrófagos alveolares :son los macrófagos de los alveolos pulmonares.