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Asimetrías en la construcción del poder de las instituciones municipales
argentinas. Análisis de la autonomía municipal en el derecho público provincial
frente a las posibilidades de participación ciudadana.
ÁBALOS, María Gabriela
LEVATINO, María Belén
I.

Introducción. 1.
La institución municipal ha suscitado diversos planteos en nuestro derecho

público argentino, observándose interesantes

posturas en la doctrina y en la

jurisprudencia principalmente en torno a su naturaleza. En las últimas décadas el
constitucionalismo

provincial

argentino

se

ha

encaminado

hacia

un

claro

fortalecimiento del municipio, a través de un gradual reconocimiento de la autonomía
municipal, del aumento de sus competencias, de sus recursos, etc.
La reforma de la Constitución Nacional de 1994 ha receptado estos lineamientos
en el nuevo art.123, donde se sientan las bases sobre las que cada provincia debe y
puede estructurar su régimen municipal. Tal reforma conlleva necesariamente al
replanteo de los distintos aspectos que la autonomía municipal involucra, enunciados en
el mismo art.123, como son el institucional, el político, el administrativo y el económico
financiero, a fin de plasmarlos en las constituciones provinciales con los matices
propios de la realidad y de la historia local presente en cada una.
El poder es inmanente a todas las forma de organización política, es imposible
imaginar cualquier tipo de asociación en donde la lucha por su distribución no sea
fuente potencial de conflicto o de oportunidad para el cambio del orden vigente. Nuestro
objetivo es conocer cuáles son las armas institucionales con las que cuentan tanto los
municipios como los ciudadanos para participar en la construcción no sólo de las
agendas políticas de las instituciones nacionales regionales e internacionales sino
también en afianzar los valores de una verdadera democracia cuyo cimientos se
apuntalan desde los ámbitos locales.
En este sentido nos preguntamos ¿existe vinculación entre el reconocimiento de
autonomía municipal en la Constitución Nacional y en las Constituciones Provinciales y
las posibilidades de participación ciudadana? ¿Es posible indicar que a mayor

1 El presente trabajo forma parte de la investigación “Municipio y participación a través de mecanismo de
democracia semidirecta” que integra el proyecto sobre participación ciudadana aprobado por la Secretaría
de Ciencia y Técnica del rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo, y ejecutado por un equipo de
investigación dirigido por la doctora María Gabriela Ábalos e integrado por representantes de las Facultad
es de Derecho y de Ciencias Políticas y Sociales de dicha Universidad.

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autonomía municipal se observan la existencia de mayores canales de participación
ciudadana?.
Creemos que esta tarea debe involucrar necesariamente el análisis y alcance de la
participación ciudadana en dicho ámbito, la cual se relaciona íntimamente con la
autonomía política. La participación no se agota en la aparentemente simple formación
del poder, en la mera elección de gobernantes, sino que también se extiende a las
distintas modalidades de decisión del poder y sus alcances en el logro del bien público
en los ámbitos tanto del Estado Nacional como del provincial y municipal.
Así cada nota de la autonomía municipal y en especial la política, en nuestra
opinión, involucra la rica gama de la participación comprendiendo la posibilidad de
opinar, peticionar, demandar, consultar, disentir, coincidir, etc. con el gobierno de lo
local, lo cual no se concluye necesariamente en el sufragio electivo ni en las formas de
democracia semidirectas.
Cabe recordar que en torno a este derecho la reforma de la Constitución Nacional
de 1994 introduce la iniciativa popular (art.39), la consulta popular (art.40), garantiza el
pleno ejercicio de los derechos políticos (art.37), constitucionaliza a los partidos
políticos (art.38), prevé la participación de asociaciones de consumidores y usuarios
(art. 42), entre otras medidas, las cuales implican recrear e intensificar el derecho a la
participación.
Corresponde agregar que todo ello resulta enriquecido por los distintos tratados
sobre derechos humanos reconocidos con jerarquía constitucional en el inc.22 del art.75,
en los cuales encontramos una conceptualización amplia de los derechos políticos y de
la participación. Así aparece en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre (arts. XX, XXII, XXXII, XXXVIII), Declaración Universal de Derechos
Humanos (art. 21), Convención Americana sobre Derechos Humanos (arts.15 –derecho
de reunión-, 16 –libertad de asociación-, y 23 –derechos políticos-), Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos (arts. 21 –derecho de reunión-, 22 – asociación-, 25 –
participar en los asuntos públicos, votar y ser elegido, etc.-), etc.
Ahora bien, trataremos de analizar en este trabajo la vinculación posible entre la
autonomía municipal, principalmente en los ámbitos institucional y político, con la
recepción y el tratamiento en cada constitución provincial del derecho de participar en
lo local, sus diversas formas, desde la más común de elección de gobernantes hasta la
novedosa instrumentación de audiencias públicas municipales. A ello sumaremos unos
párrafos en torno a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para concluir con una

pero en la primera prevalece lo político y en la segunda lo administrativo. Si bien se advierte que la mayoría de los autores citados coinciden en el contenido del concepto de autonomía. II. A. en suma. denota siempre un poder de legislación. C. provincias. para referirnos posteriormente al constitucionalismo provincial. encontramos un variado espectro de definiciones de autonomía. Así. y algunos además dedicados especialmente al derecho municipal. Breve referencia a la autonomía municipal en la Constitución Nacional: doctrinas y jurisprudencia. Pero también tiene otra acepción y es la de “potestad que dentro del Estado pueden gozar municipios. según el diccionario de la Real Academia Española. El análisis propuesto nos lleva primeramente y a modo de introducción. 1997: 372). lo autoriza a intervenir” (Hernández. “La autonomía. no en vano tal concepto es de difícil precisión si no se enmarca en coordenadas concretas de tiempo y lugar y se atiende al . podemos citar a Hernández para quien la autonomía constituye “una noción de subordinación a un ente superior. para regir intereses peculiares de su vida interior.. quien sostiene que el término autonomía implica un concepto político.. Entre los constitucionalistas. De modo que autonomía es un concepto político.3 reflexión a modo de balance y perspectiva de la participación en el municipio argentino frente al nuevo siglo. En la doctrina nacional. En dicho intento cabe partir de la significación etimológica del término. Así Fernández Segado sostiene que “. que ha de ejercitarse dentro de lo permitido por el ente soberano. que en el supuesto de no cumplimiento de ciertos requisitos o condiciones. pues significa que el ente tiene poder para darse su propia ley y regirse por ella. mediante normas y órganos de gobierno propios” (Diccionario de la Lengua Española. B. la "autonomía" es una voz que proviene del griego y significa la posibilidad de darse la propia ley. regiones u otras entidades de él. 1970:144-145). 1990: 387). a revisar los principales contenidos de la autonomía local y su recepción en la Carta Fundamental. otros en cambio entiende que tal concepto carece de un sentido unitario. porque político es el poder de propia legislación”( Marienhoff. siendo un término que interesa tanto a administrativistas como a constitucionalistas. a lo que agrega que la autonomía integra la descentralización al igual que la autarquía. Entre los primeros podemos citar al maestro Marienhoff.

sino tan siquiera uno mínimamente generalizado en la conciencia jurídica colectiva o. De forma tal que las provincias no podrán ignorar el mandato constitucional en este sentido. en torno al régimen municipal. cabe efectuar una breve síntesis del panorama doctrinario y jurisprudencial existente con anterioridad a la reforma de 1994. También Parejo Alfonso señala que la autonomía es un concepto carente de un significado dogmático preciso (Parejo Alfonso..4 contexto normativo en que se emplea”. Teniendo en cuenta la significación apuntada del término autonomía. 1. y agrega que “los esfuerzos por lograr un significado jurídico al término. relativo. Así en relación con las condiciones impuestas por el art.estamos ante un concepto polisémico. porque la autonomía municipal aparece ahora integrando el grupo de éstas. históricamente variable y comprendido de forma diferente en los diversos lugares en que se utiliza” (Fernandez Segado. en los cuales aparecerán distintos matices y grados. al igual que Patricia Martínez que. autarquía. al menos entre los juristas. a partir de la escueta referencia contenida en el art. no existe ya un concepto pacífico de autonomía. En suma pues. es posible encontrar elementos comunes en torno a la autonomía. Previo a analizar el alcance del término autonomía contenido en el art.. lejos de contribuir a una clarificación conceptual o terminológica. han abocado a tantos conceptos provocando la proliferación de términos: autogobierno.123. de modo que la utilización del mismo por el constituyente no invoca una significación concreta unívoca. se genera un verdadero “vía crucis” municipal en torno a la naturaleza jurídica de esta institución (Rosatti.5 a las provincias para que el Gobierno Federal les garantice a cada una el goce y ejercicio de sus instituciones. D. Coincidiendo con esta postura podemos señalar. pero en definitiva la misma puede predicarse de un conjunto de organismos estatales. Así. 1990: 80) . ni limitarlo al extremo de desnaturalizarlo. manejable en el desarrollo institucional y en la interpretación y aplicación de las normas”. 1994:118).5 de la Constitución de 1853/60. intentaremos analizar tal carácter en torno a la naturaleza del régimen municipal en nuestra Constitución Nacional. se ha producido una ampliación con la reforma. que dividió a los doctrinarios suscitando también distintas posturas en la jurisprudencia de nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación. autoadministración. y citando a Muñoz Machado expresa que “. 1992: 870). .

sin perjuicio de los que adoptaron posturas que podríamos denominar “intermedias” (Joaquín V. Estos conceptos del Tribunal Supremo. los nuevos aires del constitucionalismo provincial al resolver el caso "Rivademar. con lo que el Alto Tribunal se adscribió a la tesis de la autarquía municipal. la imposibilidad constitucional de su supresión y el carácter de legislación local de sus ordenanzas. Hernández. 1942).111: "Labella de Corso. si bien no constituyen un reconocimiento expreso de la autonomía. republicano y federal" (Fallos 194. b. Sánchez Viamonte. de esta institución. política y social no puede ser considerada un mero ente autárquico. Digno de destacar es el considerando 8) de dicho pronunciamiento. Se considera que esta postura fue recién abandonada en marzo de 1989. Vanossi. Frías. según entiende la doctrina en general. Por ejemplo: su origen constitucional. permiten afirmar que esta institución de importancia histórica. entre otros) y aquellos que sólo reconocían carácter autárquico a tal entidad (Bielsa. Bianchi. Castorina de Tarquini). constituyen notas que no se dan en los entes autárquicos. 1989-C-47/69). . Zuccherino. Villegas Basavilbaso. ni bases del gobierno representativo. Diez y otros). delegación de los poderes provinciales. su base sociológica dada por la población comunal. Angela Martínez Galván de c/Municipalidad de Rosario". Marienhoff. su carácter de persona jurídica necesaria. Gilda y otros c/ Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires". implican un paso decisivo en materia municipal porque. Fiorini. También la jurisprudencia de nuestra Corte Suprema de Justicia ha pasado por distintas etapas en torno a este tema. A grandes rasgos puede referirse que en la doctrina nacional estaban quienes sostenían la autonomía municipal (Bidart Campos. momento en que el Alto Tribunal receptó las aspiraciones de diversos sectores doctrinarios así como también. González. plena o semiplena. en el cual se expresa que si bien es cierto que no puede afirmarse en forma uniforme para todo el territorio de la Nación la autonomía o la autarquía municipal debido a que diversas constituciones provinciales han sostenido la autonomía.5 a. Durante buena parte del siglo XX predominó en la Corte la doctrina según la cual "las municipalidades no son más que delegaciones de los poderes provinciales circunscriptas a fines y límites administrativos" (caso "Ferrocarril del Sud c/ Municipalidad de La Plata". 1911) afirmándose también que "no son entidades autónomas. debe reconocerse que los municipios poseen diversas características que los hacen incompatibles con la noción de autarquía. (LL.

la reforma de 1994 recepta esta tendencia e incorpora en el art. es posible precisar el sentido de cada uno de estos ordenes de la siguiente forma: el institucional: supone la facultad de dictarse su propia carta fundamental mediante una convención convocada al efecto. pudiendo advertirse que la Constitución Nacional solamente declara tal autonomía y enumera sus ámbitos característicos. la autonomía municipal debe ser necesariamente receptada por las provincias para tornar legítimo el ejercicio de su poder constituyente condicionado. Mucho se ha escrito sobre el alcance de los términos empleados en este artículo. Y por último. pero admitiendo la potestad provincial para reglar su alcance y contenido en el orden institucional. 2. En el abanico de opiniones se destaca. y el económico – financiero: organizar su sistema rentístico. una herramienta interpretativa uniforme en todo el país. En definitiva entendemos que. 1994:434). recursos propios. . Para otros. el político: elegir a sus autoridades y regirse por ellas. dejando a cada provincia la facultad de delinear su contenido conforme a su propia realidad municipal. inversión de ellos sin contralor de otro poder. la mayoría considera loable el propósito de consolidar la autonomía municipal (Badeni. Como fin de este largo y penoso camino. a pone fin a los vaivenes doctrinarios y jurisprudenciales (Bidart Campos. entienden que hubiese sido preferible que cada provincia fijara las características de su régimen municipal atento a la singularidad de la problemática local. etc.. aunque para la mayoría la utilidad y conveniencia que aporta son mayores que las falencias que puedan advertirse. político. siendo para unos. la cual se suma a las contenidas en el art. la jurisprudencia de la Corte Suprema contribuye a sentar las bases mínimas que cada provincia debe respetar en el ámbito municipal. 1994:30-31). acercándose al concepto de autonomía. Sin perjuicio de ello. que viene según otros.123.6 De tal forma. obras. Al respecto los doctrinarios se debaten en torno al texto del art. servicios. en una postura que podríamos definir como intermedia. casi después de un siglo. como un requisito para la garantía federal. sin perjuicio de considerar positiva la reforma. administrar su presupuesto.123 la expresa referencia a la autonomía municipal.5. el administrativo: la gestión y organización de los intereses locales. pero no la define. 1995: 522). administrativo y económico – financiero. que para unos este artículo sería inconstitucional por obligar a las provincias a adoptar determinado régimen municipal (Padilla. imponiéndola como una condición más a las provincias.

precisamente. Pero también es cierto como sostiene Pasquino que el poder en cuanto objeto central del análisis político a menudo ha sido sustituido por el Estado. 1994: 16) en que los modos de adquisición y utilización del poder. Entendemos al poder como la capacidad que poseen ciertas personas o ciertos grupos de afectar la conducta de otros. reuniendo a los aportes no sólo de la Ciencia Política sino también las perspectivas de otras ramas de la Ciencia como la Sociología. sin que la misma quede circunscripta a la emisión del voto para la elección de representantes. Stigliz (2002). será de su competencia dotar a sus respectivos municipios de mayores o menores grados de autonomía en los distintos ámbitos señalados por el art.123. la Economía. a Maquiavelo. debiendo asegurar contenidos mínimos en cada uno que impidan su posible desnaturalización. En cuanto al rol del poder como objeto de análisis de la Ciencia Política. su origen y la legitimidad de su ejercicio. Easton (1982).en el ámbito local. su concentración y distribución. Burdeau (1981). su misma definición en cuanto poder político han sido el centro de todos los análisis políticos desde Aristóteles. En este contexto crece la importancia de la participación de los miembros de una comunidad política en el proceso de elaboración y toma de decisiones. ha contribuido a relativizar el rol del Estado y su centralidad en el análisis político. El poder de la participación en el ámbito municipal Teniendo en cuenta lo señalado en torno a la autonomía municipal y sus diversos grados. . cuya representación ya no se asocia directamente con los diferentes países sino a la impersonalidad del mercado global. mediante una sutil presión de un agente de 2 Para profundizar este tema véase Dahl (1987). Lukes (1985). 1988:18). intentaremos en este punto perfilar la vinculación entre la autonomía institucional y política con las posibilidades de construcción de poder que se dan en torno al ejercicio de la participación del ciudadano y del extranjero –en su caso. bienes y servicios. Almond (1978). El estudio del poder debe abordarse de forma multidisciplinaria. A. En nuestros días la revolución tecnológica y en especial los adelantos en los intercambios de información. Foucault (1985). el Derecho y la Filosofía2. entre los distintos actores. coincidimos con Barri (citado por Pasquino.7 Sin embargo. de Max Weber a los politicólogos contemporáneos. III. Para García Delgado el Estado Nación está siendo atacado por dos fuerzas contrarias desde arriba por la globalización y desde abajo por la revalorización de los Estados locales (García Delgado.

b). en una democracia directa. según el Diccionario de la Lengua Española. c). A su vez. en determinados supuestos se diferencia de la representación. “actuar o ser partícipe como integrante de un todo” (Mario Justo López. . en el ámbito municipal es posible distinguir entre participación política. donde la primera supone los distintos modos en que los miembros de la comunidad y en particular los ciudadanos. elecciones. 1987: 367). en la cual la intervención en la elaboración y toma de decisiones políticas se realiza directamente integrándose la denominada asamblea popular. con variantes contingentes de la representación (Mario Justo López. participación social a través de grupos intermedios no estatales y e). En el ámbito municipal adquiere mayor relevancia esta manera de concebir el poder. 1987: 369). sectorial y vecinal o barrial. concluye entendiendo que para la ciencia política actual la participación no resulta antitética con la representación sino una modalidad. d). B. pues es en dicho plano donde los representados potencian sus capacidades para activar por medio de los mecanismos de participación sus facultades de influencia sobre los representantes locales. en cambio. Por su parte. mediante grupos y actividades propias de tal régimen: partidos políticos que presentan a sus candidatos. toman parte de la actividad estatal sea en forma directa o indirecta. propia de una democracia directa. en un régimen de base representativa a través de las formas designadas como semidirectas. Los representantes se trasforman de sujetos de poder a agentes de poder cuando activan las instituciones puestas a su servicio en nuestro ordenamiento jurídico. participar proviene el latín participare y significa “tener uno parte en una cosa o tocarle algo de ella”( Diccionario de la lengua española. se piensa en una intervención directa sin intermediarios. en el régimen representativo. Serrano siguiendo al autor antes citado advierte que la participación en la cosa pública puede materializarse por medio de distintas vías ya sea: a). 1996: 54).(Serrano en Ekmekdjian y Ferreira. en un régimen de representación funcional en el cual la intervención se realiza mediante los grupos intermedios. la representación lo sería de la democracia indirecta. Sin embargo. etc. (Fernández en Gaveglio y Manero. en este proceso es imprescindible no sólo el conocimiento de la normativa sino también la actitud que adopten los mismos para ejercer su cumplimiento. Se afirma que este término ostenta cierta ambigüedad y que. En torno al concepto de participación.8 poder sobre el sujeto que le debe obedecer. 2000:20). 1970: 982). En este sentido Mario Justo López sostiene que cuando se habla de participación en el gobierno o en las decisiones políticas.

) y consiste en tomar una parte . sino de partir del individuo para explicar mejor la formación de los grupos y de actividades a través de ellos. que tienen como referente a cada individuo (para después especificar los origines de esas actividades y actitudes. es lo que define hoy a una nación como política avanzada y desarrollada. y se exprese realmente a cerca de la conducción de la que es victima o beneficiario. Las instituciones no significan nada sino se activan por una efectiva participación ciudadana.. siendo su participación política mas significativa.(Pasquino. 1994:180). En este sentido Dana Montaño sostiene que la participación política "se refiere a la conducción de la sociedad política y atañe al Estado (.. los objetivos y las consecuencias que tienen en termino de grupo o. de modo que participe en el manejo de la cosa publica.9 Pasquino define la participación política como aquel conjunto de actos y de actitudes dirigidos a influir de manera mas o menos directa y mas o menos legal sobre las decisiones de los detentadores del poder en el sistema político. o por lo contrario como política retrazada o subdesarrollada. además de para captar con mayor claridad la diferencia que la existencia de algunos grupos introduce en los fenómenos y en los procesos de participación política. solo con determinadas condiciones organizativas se puede lograr. sin embargo aclara que esto no supone de modo alguno que se hallan borrado las tradicionales diferencias en términos de nivel de participación.(Pasquino. de estímulos y de recursos. así como en su misma selección. o por lo menos impedir el crecimiento de las desigualdades. las motivaciones. o que la participación lleve a una mayor igualdad. Acota al respecto que no se trata de adoptar una perspectiva individualista en la época de la política de masas. En la actualidad se le reconoce gran importancia a la participación de los ciudadanos en la política.1994:213). La vitalidad organizada del cuerpo social es una condición de la democracia real (Neira. El que los ciudadanos tomen parte o no en la estructuración. Este autor sugiere que para analizar mejor la participación política se debe hacer dentro de la categoría de actividades y de actitudes. como se ha dicho. También afirma que los individuos pueden participar hoy mucho mas que nunca que en el pasado. con vistas a conservar o modificar la estructura (y por lo tanto los valores) del sistema de intereses dominante. de conservación o cambio del sistema dominante de valores e intereses. la democracia no funciona si el pueblo mismo no es algo vivo y organizado. 1983:135-136). organización o manejo de una sociedad. o en cada una de las organizaciones políticas.

etc.. (Pirez. los gremios. donde con mayor intensidad se produce la participación del ciudadano.. pues los problemas cotidianos referidos a gran parte de sus actividades se desarrollan en este ámbito. 1941). en el proceso que conduce a adoptar la resolución respectiva" (Dana Montaño. La elección de las autoridades locales sin duda implica la más clara explicación de la participación política en el municipio. debiendo tenderse en definitiva a estrechar la relación gobernantes – gobernados. 1998/99). Coincidimos en que estas instituciones configuran relaciones de poder que potencian la participación efectiva de los ciudadanos. (Zavalia. puede interpretarse que el origen electivo de sus gobernantes constituye un rasgo característico del régimen municipal reconocido en el art. 1992: 45). Nieto y Bealerdi en Gomez y Losa.5 y luego de la reforma de 1994 en la autonomía política del art. En este marco podemos mencionar distintas formas de participar. deteniéndonos en este trabajo en el análisis de las propias en un municipio democrático. (Zuccherino.1994:109)4. coincidimos con Brügge y Mooney en cuanto el municipio es “. la participación sectorial a través de las familias. tales como: la elección popular de sus autoridades. Así el hombre “situado” de Burdeau debe intervenir en el desarrollo de las funciones municipales. 123 (en Marquez y Zuccherino. y en algunos casos de los extranjeros dentro del sistema democrático. Creemos que la importancia de la participación en el ámbito local radica en que el municipio debe expresar la integración intermedia entre el individuo y el Estado. las formas de participación semidirectas. Siguiendo a Korn Villafañe y su formulación de la república representativa municipal. coincidimos con Hernández en cuanto a que la participación del ciudadano en el ámbito local constituye una especie de la participación política referida a la conducción de la sociedad política local consistente en tomar parte activa en las decisiones gubernativas propias (Hernández .10 activa en las decisiones gubernativas y no sólo. la audiencia pública. en la toma de decisiones. (Stefanelli. En torno al municipio. 4 Estos autores afirman que “. 3 Al respecto puede verse (Bonifacio de Lucero 1991). 1996:85).. 1992:102). verificándose una relación estrecha entre sus necesidades y demandas con las autoridades encargadas de tomar las decisiones para la solución de parte de sus problemáticas comunes” (Brügge y Mooney. los consejos o juntas vecinales.. Con este criterio. 1. 1971: 13). de cualquier manera.1997:213)3.del sistema federal argentino en que se observa con más nitidez la inmediatez de la acción del vecino en su relación con el poder estatal” . (Losa. 1991). C. es en esta esfera de gobierno –refiriéndose a la municipal.

1987:413). ejecutivas y judiciales.( Brügge y Mooney. 113/129. Modernamente se pone de manifiesto que la complejidad de los problemas sociales y el aumento de la población imposibilitan el ejercicio de la democracia directa. se toma parte en 5 En torno a la participación política en el municipio y al análisis del sufragio.11 Como se verá en el punto IV. etc. determinado tiempo mínimo de residencia en el municipio de que se trate. suponen o requieren la existencia de una base representativa y que se agregan o adicionan a la misma. poseer cónyuge o hijos argentinos. de tal manera que modifican la naturaleza propia del "régimen representativo" (Mario Justo López... págs. En definitiva las formas semidirectas son "mecanismos o procedimientos mediante los cuales el cuerpo electoral participa directamente en la función constituyente o legislativa realizada por los órganos representativos.. la tendencia que se observa es el voto universal. si se quiere. los partidos políticos. se ha dado paso a la democracia indirecta o representativa en la cual el pueblo ejerce las funciones citadas mediante sus representantes. puede verse entre otros Juan Fernando Brügge y Alfredo Mooney. ya que a través de ellos se emiten juicios. la consulta. 1987: 413)6. un "régimen representativo" no puro". 6 Agrega que "en esencia. a la elección de las autoridades locales. igualitario y obligatorio5. En cuanto a las formas de democracia semidirecta afirma Mario Justo Lopez que ".cit. Siguiendo a Martínez Peroni podemos afirmar que estos mecanismos han nacido como un medio de asignar al pueblo mayor participación y protagonismo en las tareas políticas. pues. el referéndum. Sin perjuicio de ello se fueron instituyendo procedimientos de gobierno directo del pueblo pero dentro del gobierno representativo. la revocatoria. del régimen electoral municipal. 1994:133/151)... como son la iniciativa. en la cual el pueblo en forma inmediata ejerce las facultades legislativas. Se pone de manifiesto también la participación de los extranjeros en el ejercicio del derecho electoral activo y pasivo siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos como la inscripción en un registro especial. o adopta decisiones acerca de los integrantes de los mismos o decisiones políticas fundamentales sobre determinados problemas" (Mario Justo Lopez. etc.en el constitucionalismo provincial observamos que todos los miembros de los concejos deliberantes como así también los intendentes resultan de la elección directa por el pueblo de cada municipio. etc. secreto. 2. ob. el plebiscito. revestir la calidad de contribuyente. De tal forma. . En cuanto al voto. las "formas directas" configuran en realidad un "régimen representativo" modificado o. se decide. resuelve.

. Las principales formas que podemos citar son: a. etc. 7 Al respecto puede verse entre otros trabajos: Liliana E. mientras que otros la conciben como una forma independiente (Mario Justo Lopez. 3. importando canales de intervención y toma de conocimiento efectivos en el ámbito municipal7. Mientras que el plebiscito es semejante al anterior pero tiene por objeto la adopción de una decisión política fundamental de determinado carácter.12 la formulación normativa del Derecho y se controla a los representantes (Martinez Peroni en Dardo Perez Guilhou y Seisdedos . 1987: 417. otras contemplan un novedoso mecanismo. La iniciativa popular supone el derecho o la facultad reservado a una fracción del cuerpo electoral de proponer o bien de poner a consideración un proyecto de ley u otra medida de gobierno a los órganos deliberativos o bien administradores.418). Algunos autores incluyen dentro de esta forma la facultad para decidir la anulación de una sentencia judicial relativa a la inconstitucionalidad de una ley. así el primero supone el procedimiento mediante el cual el cuerpo electoral a través del sufragio ratifica o desaprueba con carácter definitivo. La participación en el ámbito municipal también se hace efectiva a través de los centros. decisiones de carácter normativo adoptadas por los órganos representativos. similar a la revocatoria y que consiste en la facultad reconocida en algunos supuestos a los vecinos de provocar el castigo de los funcionarios municipales por medio de denuncias siguiendo un trámite especialmente establecido. teniendo por finalidad última mantener y hacer efectivo el principio republicano de responsabilidad de los funcionarios públicos. Sobre el referéndum y el plebiscito en general se admite que son dos formas distintas. Por su parte la revocatoria de mandatos es un procedimiento que tiene como objeto destituir a los representantes o funcionarios elegidos antes de que cumplan el plazo fijado de su actuación. b. c. tales como la manifestación de confianza hacia un régimen político. En el ámbito municipal argentino -como se verá en el punto siguienteencontramos constituciones que introducen la revocatoria de mandatos con el alcance primeramente expresado. juntas o consejos vecinales. 1995: 410/411). En cambio. Chertkoff (1993) y Osvaldo Santillan (1989). En el ámbito comunal deberá referirse exclusivamente a materias propias de la competencia propia de cada municipio.

para satisfacer la prestación de mínimos y elementales servicios públicos (Hernández. Se trata de organizaciones intermedias como la familia o los gremios que constituyen verdaderos grupos de presión o de interés.. Respecto a la audiencia pública podemos decir que es la forma de participación a través de la cual los ciudadanos proponen a la administración municipal la adopción de determinadas medidas para satisfacer sus necesidades vecinales. Agregando que las comisiones o centros vecinales constituyen un germen del sistema democrático que se exterioriza en la concreta participación de los vecinos en los problemas de sus barrios (Brügge y Mooney. En torno a la participación sectorial supone la posibilidad de intervención de los distintos sectores en el gobierno local. en un solo acto y a cuyo desarrollo pueden asistir los ciudadanos. que muchas veces son los que necesitan de la acción municipal. pero también es importante la contribución del constitucionalismo provincial. recreativa. en los grandes centros urbanos efectúan una invalorable labor de mediación entre las autoridades del gobierno comunal y los vecinos de barrios alejados. deportiva. asistencial. 1997: 500). los gremios. Análisis comparativo en el derecho público provincial. y que también se encuentran en el ámbito municipal. En él puede advertirse una estrecha vinculación entre el .. o reciben de ésta información de las actuaciones político. No cabe duda que los antecedentes doctrinarios y jurisprudenciales antes citados han servido al reconocimiento definitivo de la autonomía municipal en el texto constitucional nacional. participación sectorial como de las familias. Para Brügge y Mooney “. educativa y de ayuda mutua de los habitantes que comparten un mismo espacio geográfico”. Se trata de un medio eficaz para estimular la vida cívica y la participación vecinal en el gobierno de todos.administrativas que se realiza en forma verbal. las asociaciones espontáneas de vecinos de un mismo barrio o sector que tienen por finalidad primordial lograr satisfacer las necesidades comunes de su zona y ser cauce propicio para la participación cultural. Autonomía y participación en el municipio argentino.13 Lo vecinal pasa a formar una parte específica de lo comunal donde la calidad de vecino se torna de gran importancia y como afirma Hernández ".. 1994:160). 4. Otras formas que pueden mencionarse y que aparecen en el ámbito municipal en el constitucionalismo provincial argentino son la audiencia pública. etc.. IV.

la mayor parte de las Constituciones dictadas luego del retorno del país a la legalidad institucional en 1983 consagraron la autonomía institucional. la de Santa Fe data del período que se inicia luego de la reforma nacional de 1957. que brindan el marco necesario para el desarrollo de verdadero municipio democrático. Así por ejemplo. lo que no hace la Constitución de Tucumán. Autonomía municipal semiplena: no reconocen la autonomía en el orden institucional. Ello se fortalece sin duda a partir del reconocimiento de la autonomía municipal. En igual sentido. y haciendo una breve referencia a la de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. mantiene en cuanto al régimen municipal lo expresado por la . Tucumán. es decir. así la de Mendoza es la más antigua del país. Como puede advertirse estas cartas han sido sancionadas en distintas épocas. es posterior a la Nacional de 1994.14 reconocimiento de la autonomía en los ámbitos institucional y político. A. y la de Buenos Aires.123. las cuales confieren al Poder Legislativo provincial la facultad de dictar la ley orgánica que regirá a los municipios. no poseen los municipios la capacidad de dictarse su propia carta orgánica. sin perjuicio de ostentar autonomía en los demás ámbitos. Al respecto se observa que la mayoría no responde a la tendencia característica del período de sanción al que pertenece. siguiéndole la de Entre Ríos. y la presencia de una mayores posibilidades de participación para los ciudadanos y extranjeros en el gobierno local. es posible clasificarlas en relación con el tratamiento de la autonomía institucional del municipio en: 1. analizando las veintitrés constituciones provinciales. con excepción de la de Buenos Aires. pese a sancionarse luego de la reforma de 1994. Tucumán (1990) y Buenos Aires (1994). Santa Fe (1962). teniendo en cuenta el momento en que han sido sancionadas. En tal sentido. Entre Ríos (1933). las que se reformaron luego de 1994 siguieron los lineamientos consagrados en el art. distinguiendo en categorías de municipios y con distintos grados de autonomía. la incluimos en el lapso que comienza en 1986. En este grupo podemos incluir a las Constituciones de Mendoza (1916). fundamentalmente en los ámbitos institucional y político. Esta última merece una especial reflexión ya que. con sus distintos alcances y matices. Así. se advierte que en el derecho público provincial el municipio se perfila y afirma como el primer escenario en el cual ensayar la participación ciudadana en sus diversas formas. aunque con matices.

dispone en su art.198 y 197 respectivamente). es la Ley orgánica de municipalidades nro. se prevé en general la forma de elección directa para las autoridades locales y la participación de los extranjeros como electores y con capacidad para ser elegidos. Nac. Resulta de interés destacar que si bien esta Constitución no contempla en el ámbito municipal especiales formas de participación como la iniciativa. referéndum y destitución es en la de Entre Ríos donde aparece por primera vez y con importantes limitaciones.182 la elección directa por el pueblo de los integrantes de los Departamentos Ejecutivo y Deliberativo. También faculta a los extranjeros a participar como electores mediante la inscripción en el registro respectivo que cada municipio lleve.190 al 197). admitiendo que sean elegibles siempre que sean mayores de edad y revistan la calidad de electores (art. se desprende y que no puede ser desconocida. tal falta de adecuación a la Ley Suprema tornaría inconstitucional a tal reforma haciendo efectiva la prelación normativa que del art. b. 158). o profesional o bien estar casado con un mujer argentina o tener hijos argentinos (art. 31 de la C. 183). observamos que en las Constituciones referidas y en sus textos vigentes. la consulta o la revocatoria de mandatos. En torno al tratamiento de la participación y los distintos mecanismos vistos. en su texto en vigencia. encontramos prevista la forma de elección directa de las autoridades locales (Departamentos Ejecutivo y Deliberativo) por el pueblo de cada municipio (arts. la residencia y las calidades de contribuyente. 199 incss 2 y 3). Así por ejemplo destacamos: a. Respecto al cuerpo electoral también incluye a los extranjeros quienes deberán cumplir requisitos en torno a la edad. como si nada se hubiera legislado en el orden nacional. por lo que. por faltas cometidas en el cumplimiento de sus deberes. El caso de la Constitución de Mendoza (1916). en nuestra opinión. Respecto a los derechos de iniciativa. por medio de denuncias respecto de las cuales se reglamenta su trámite (art. Así dispone que todos los vecinos tienen el derecho de provocar el castigo de los funcionarios municipales. 1079 la que dispone un particular mecanismo de participación popular para ayudar a hacer efectiva la responsabilidad política de los funcionarios locales. La Carta de Entre Ríos (1933) similar a la anterior.15 Constitución de 1934 (arts. .

111 y 112) y respecto a los extranjeros delega en la ley que regule las elecciones municipales otorgar derecho de voto a los mismos previa inscripción en el padrón respectivo (art. 2. el tratamiento de la participación popular se limita o circunscribe a la elección directa de autoridades con la participación de los extranjeros. especialmente en lo que se refiere a los extranjeros y las condiciones que impone para ser electores y susceptibles de ser elegidos (art. la Carta de Tucumán contiene también la forma de elección directa de las autoridades (arts. En este grupo encontramos a las Constituciones de Neuquén (1957/94). pues reconoce a todos los vecinos el derecho a provocar el castigo de los municipales y empleados.193 observamos la aparición con ciertos límites de los derechos de iniciativa. en las cuales no se reconoce la autonomía en el ámbito institucional. Autonomía municipal condicionada. A su vez.192 encontramos una cláusula similar a la citada de la ley orgánica de municipalidades en el caso de Mendoza. Así se dispone que la ley orgánica de las corporaciones municipales podrá otorgar al electorado municipal tales derecho pero para casos expresamente enumerados. al igual que sus .186) las que serán sometidas. solamente reconoce la forma de elección directa del Intendente y del Concejo municipal (art. La Constitución de Santa Fe (1962). Finalmente. Encontramos como novedoso el derecho a provocar el castigo de los funcionarios como un antecedente de la revocatoria de mandatos. 107 inc. aunque presentan distintos matices. las controvertidas disposiciones municipales de la Constitución de Buenos Aires (1994). limitada o restringida: se reconoce la autonomía institucional pero disponiendo que la carta orgánica deberá ser aprobada por el Poder Legislativo provincial. Puede extraerse como conclusión que en general en estas Constituciones.16 En el art.2) d. Pero se diferencia en cuanto a que no prevé la forma de elección de las autoridades. disponiendo que será la ley la encargada de determinarla. 191 incs. Chubut (1994) y Salta (1998). 2 y 3). 122). poseen gran similitud a las contenidas en la Carta de Mendoza. la consulta popular y la destitución pero con importantes límites y como facultad que podrá otorgar la ley orgánica de las corporaciones municipales. Pero además. en el art. Así. y en sólo una constitución aparecen los derechos a la iniciativa. referéndum y destitución de los funcionarios electivos. la primera dispone que los Municipios de primera categoría dictarán sus respectivas cartas orgánicas (art. c. e.

17 posteriores reformas. quien no podrá introducir enmiendas. referéndum para .1). Luego es clara al disponer la necesidad de convocar a consulta popular por parte de la Legislatura para la delimitación o modificación de los límites municipales (art. Igualmente la Constitución de Salta (art. la de Chubut (art. También se reconoce a los electores municipales los derechos de iniciativa y referéndum rigiéndose su ejercicio por las disposiciones de la ley provincial que regula la práctica de las mismas (art. 183). Admite por otra parte la iniciativa popular para dictar o reformar la Carta municipal (art. transcurrido el cual quedarán automáticamente aprobadas. 174). quien tiene como plazo máximo el de ciento veinte días.188). En igual sentido. referéndum y revocatoria mediante el voto popular en la forma y bajo las condiciones que la ley establezca (art.174) condiciona la eficacia de las cartas municipales y sus reformas a la aprobación de la Legislatura. También se les reconoce a los electores los derechos de iniciativa. 242). con la participación de los extranjeros (art. 178). 173). 176 inc. 13). la de Neuquén contempla la consulta popular para los casos de anexiones y segregaciones de municipios (art. En cambio. 174). 171) y de los convencionales (art. la Carta de Chubut mantiene la forma de elección directa para las autoridades locales y los convencionales (arts. b). Así la de Salta al margen de establecer la forma de elección directa de las autoridades locales (art. también contempla la presencia de los extranjeros dentro del cuerpo electoral (art. iniciativa para proponer ordenanzas sobre cualquier asunto de competencia municipal (art. a la aprobación de la Legislatura provincial con el voto de las dos tercios (2/3) de la totalidad de sus miembros (art. 229 y 230). 232 inc.231) solamente somete la primera carta orgánica que dicte la convención municipal a la aprobación o rechazo de la Legislatura. entidades intermedias y gobierno municipal (art. Por su parte. 170). 198). 191 y 193). En torno a la participación. como asimismo la elección directa de convencionales y demás autoridades locales con la participación de los extranjeros en el cuerpo electoral (arts. Entre las competencias municipales se reconoce la promoción en todos los niveles de la vida del municipio de distintas formas y canales de participación de los vecinos. Luego entre los requisitos que se imponen a las cartas y a la ley orgánica municipal encontramos la inclusión de: a). 189. el tratamiento es más rico y variado que las anteriores Cartas.

Corrientes. Formosa (1991/03). puede inferirse tal característica de los demás requisitos exigidos a las cartas orgánicas. Autonomía municipal plena: se reconoce autonomía en todos los ámbitos enumerados en el art. Río Negro. de reglar también la autonomía en los demás ordenes (político. la Constitución de . Tierra del Fuego (1991). administrativo. sin perjuicio.1). La Pampa. Chaco (1994). San Juan (1986). Córdoba. En torno al tratamiento de la participación popular se observa que en general estas Constituciones contienen uno o varios artículos en los cuales se exige a las cartas orgánicas a dictarse. 2). la facultad de dictar su propia carta orgánica. Santiago del Estero. 2). las cuales reconocen a algunos municipios. La Pampa (1994). Río Negro (1988). las constituciones de San Juan (art. en general a los denominados de “primera categoría”. 179 inc. En este grupo podemos incluir a las Constituciones de Misiones (1958/64). La Rioja. La Rioja (1986/98/02).123.18 contraer cierto tipo de empréstitos. económico financiero). 254 inc. Santa Cruz. la totalidad de las constituciones tiene prevista la forma directa. la condición básica de asegurar los principios del régimen democrático participativo. 3. Catamarca. Chaco. acordar concesiones de servicios públicos de plazo superior a diez años y para los demás casos que se determinen (inc. 242 inc. Catamarca (1988). Córdoba (1987/01). Corrientes (1993). Así encontramos. En cuanto a la elección de autoridades locales. a. Jujuy. la exigen expresamente para las cartas orgánicas Otras en cambio guardan silencio al respecto. por ejemplo.3). Como disposición ciertamente novedosa entre las competencias municipales se contempla en el art. o bien se dispone para el municipio en general.1). incluidos los convencionales. y Santiago del Estero (1997). 236). contemplando también la intervención de los extranjeros previa inscripción en un registro especialmente previsto. como es el caso de Misiones. San Luis (art. no constando una referencia expresa a la democracia participativa. sin perjuicio de lo cual. y c) revocatoria para remover a los funcionarios electivos de las municipalidades en los casos y bajo las condiciones que se establecen (inc. como por ejemplo para anexar o fusionar municipios contiguos (art. 233 inc. Jujuy (1986). San Luis (1987). Santa Cruz (1994). En tal sentido. b. Tierra del Fuego. Formosa (art. 8 la de promover y reconocer la participación orgánica y consultiva en forma transitoria o permanente de la familia y asociaciones intermedias en el gobierno municipal.

2). 118). Formosa. idéntica cláusula aparece en la de San Juan (art. 193 y 194). La Pampa (art. 1 y 2). Santa Cruz (arts. 16). En tal sentido la de Córdoba contempla entre las atribuciones del Poder Legislativo la de llamar a referéndum a los electores de los municipios involucrados en caso de fusión (art. Córdoba.2. 143. 250. un tratamiento más detallado en las constituciones de San Luis y en menor medida en las de Misiones.. juntas vecinales. 251. Chaco (arts. 180 incs.1 y 2). Así en la primera citada. 207. tres años de residencia en el municipio y acreditar ser contribuyente directo o tener cónyuge o hijo argentino (art.. d. 233. San Juan.19 Misiones (1958/64) que contempla la elección directa de sus autoridades (art. Río Negro (arts.104 inc.2).3. 227).1. en contraposición con la de La Pampa. 192. 258 inc. 247 inc. se observa en general. c.184 incs. 248. Santa Cruz. 244.241.154 y 156). 158 y 159). 252.3 y 7 y 187). 246. 228 inc. Jujuy. 257 incs.1). 179 inc. tales como: tener más de dieciocho años de edad. . y en cuanto a la inclusión de organizaciones intermedias como consejos económicos.164). etc.10). Tierra del Fuego. encontramos a las de San Juan (arts. 254 inc. entre las atribuciones de los concejos deliberantes encontramos la utilización de la consulta popular cuando lo estime necesario. Catamarca (arts.2. Formosa (arts. 245 y 248). ejercer actividad lícita. Chaco. 237). Otro aspecto interesante en torno a la participación lo constituye la previsión contenida en algunas constituciones respecto a la necesaria consulta popular para el supuesto de fusión de dos o más municipios. Corrientes (arts. y Santiago del Estero (arts. saber leer y escribir en idioma nacional. 210). Río Negro. 177 inc. Catamarca. 251). En cuanto al reconocimiento de los mecanismos de democracia semidirecta que solamente pueden ejercer los electores municipales. También la de Río Negro exige un referéndum popular para los casos de modificación de los límites de un municipio como asimismo en los supuestos de anexiones y segregaciones (art. En el mismo sentido y con un tratamiento similar aunque con los matices propios de cada realidad local. San Luis (arts. 11). 182 y 183 inc.163) incluyendo entre los electores a los extranjeros que se inscriban en el registro municipal respectivo y reúnan los requisitos que se establecen. Jujuy (arts. 145 inc. La Rioja (arts. 251 inc. Tierra del Fuego (arts. determinando la ley los casos en que se ejercen los derechos de iniciativa y revocatoria (art. Córdoba (arts.

180) delegando en la carta y en la ley orgánica la inclusión y reglamentación de los derechos que hagan efectiva tal garantía. la revocatoria como la de Corrientes (art. juntas vecinales y demás organizaciones intermedias (art. Tierra del Fuego consagra como competencia municipal reconocida expresamente por la Provincia. 157 inc.4). iniciativa.4). 145 inc. otorgándole a sus autoridades el derecho a participar con voz en las sesiones de los cuerpos deliberativos en los problemas que les incumben en forma directa. Por su parte. En torno a las juntas vecinales los municipios pueden patrocinar su creación e integración (art. Formosa (art. 9). 274). 261 inc.20 Siguiendo con la Constitución de San Luis. el referéndum y la consulta. tal el caso de La Rioja (art. Algunas constituciones como Catamarca (art. 183 inc. 229 inc. 275). Santa Cruz (art. como Catamarca (art. pero no menciona ninguna forma en particular. 186).2). entre ellos.3). convocar a consulta. plebiscito y revocatoria de mandatos (art. al municipio le otorga facultades y deberes. iniciativa. la de Río Negro impone a las Cartas orgánicas asegurar los derechos de consulta. referéndum. 204).4) y Santiago del Estero (art. la de promover en la comunidad la participación activa de la familia. Otras introducen la audiencia pública como mecanismo de participación. Otras constituciones solamente mencionan el reconocimiento de organizaciones vecinales como exigencia para las cartas orgánicas. permitiendo que éstas como asimismo los organismos sindicales y toda otra asociación representativa de los distintos sectores. Córdoba (art. Las juntas o uniones vecinales están expresamente contempladas en algunas constituciones. 221). 204) y que en el caso de Misiones (art. plebiscito y revocatoria de mandatos (art. Chaco (art. tal es caso de Río Negro (art. 247 inc. puedan presentar anteproyectos de ordenanzas (art. referéndum. Chaco (art. . 165) se denomina destitución.4). 183 inc. 228 inc. En similar sentido la de Jujuy consagra la participación vecinal (art. 173 inc.2). entre las atribuciones del departamento ejecutivo se observa la de creación de consejos económicos sociales como órganos de asesoramiento y consulta (art.240) que consagra su integración para promover el progreso y desarrollo de las condiciones de vida de los habitantes y sus vecinos. También la de Santiago del Estero en forma genérica menciona la participación y el funcionamiento de entidades intermedias en la gestión administrativas y de servicio público (art. Estos mismo derechos son consagrados en las constituciones de Córdoba (art. 170).4) y en general. 247 inc. 221) no mencionan el derecho de revocatoria de mandatos pero sí la iniciativa. Otras consagran junto con la iniciativa y la consulta. 12).

Especial mención merece la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que en torno a la participación popular consagra en primer lugar. 145 inc. 251 inc. 4. tal es caso de San Juan (art.26). 66). 3 y 4). y Chaco (art.1. y como atribuciones del municipio. 63). la iniciativa popular para la presentación de proyectos de ley (art. 6). 104 inc.21 Córdoba (art. La Rioja (art. 157 inc. y consagra por último la revocatoria de mandatos (art.13).5). reconoce luego a los extranjeros residentes el derecho al sufragio (art. 64). 62) siempre que estén empadronados y en los términos que establezca la ley. Cuadro comparativo Formas de Participación Autonomía Autonomía reconocidas en el derecho semiplena Condicionada Autonomía Plena público provincial Participación de electores Todas las extranjeros provincias Elección directa de los Todas las representantes provincias Consulta popular Todas las provincias Todas las provincias Todas las provincias Todas las provincias Salta San Luis Neuquén Río Negro Córdoba Chaco . la Constitución de La Pampa no contiene referencia alguna a los mecanismos de participación señalados ni a las organizaciones intermedias mencionadas. y en cuanto a la forma de elección de sus autoridades se impone la directa (arts. Santa Cruz (art. 206 inc.10). B.3). 80 incs. 69 y 96). la democracia participativa en su art. siendo el Jefe de Gobierno quien convoca a referéndum y consulta en los casos previstos (art. 65) y facultativo y no obligatorio (art. 67). Finalmente. También introduce la audiencia pública para debatir asuntos de interés general (art. 183 inc. la participación vecinal y los mecanismos de democracia directa (art. el referéndum obligatorio y vinculante (art. Luego entre las atribuciones de la Legislatura menciona la de reglamentar el funcionamiento de consejos comunitarios.

La Rioja . As.22 Catamarca Formosa Santa Cruz Referéndum Entre Ríos Neuquén Córdoba (con límites) Chubut Río Negro Chaco Iniciativa Popular Entre Ríos Salta Río Negro (con límites) Neuquén Córdoba Chubut Chaco Ciudad Autónoma de Bs. San Juan uniones vecinales. etc. Revocatoria Entre Ríos Neuquén (con límites) Río Negro Corrientes Córdoba Chaco Misiones Participación Sectorial Chubut Misiones (Consejos consultivos. As. Jujuy San Luis Córdoba Catamarca Río Negro Formosa Tierra del Fuego Chaco Santa Cruz Santiago del Estero Audiencias Públicas Ciudad Autónoma de Bs.

según los casos. en todos los órdenes que enumera el art. es posible afirmar que de los veintitrés textos provinciales. Conclusiones. en la toma de decisiones locales. habituando a conducirlos . dotados de autonomía plena es decir.23 V. Nac.123 de la C. por lo tanto. y bajo su sombra dos veces bendita. las audiencias públicas. juntas vecinales. En nuestra opinión el constitucionalismo provincial argentino se encuentra encaminado con decisión hacia la transformación del municipio en la escuela de la democracia. Así. . condicionada o no. Gonzalez. los grupos sectoriales. 1897: 720). siempre que cumplan determinadas condiciones. si la educación da al hombre el conocimiento de sus derechos. A modo de balance se observa en el constitucionalismo provincial argentino una marcada tendencia a concebir a los municipios. la vida práctica de los negocios.. de los extranjeros. una escuela en que se enseña el patriotismo. lo cual se refleja en el incremento del grado de participación en la cosa pública. sobre todo. etc. Allí principia la existencia del ciudadano.. Por otro lado. Se advierte además una relación directa entre el reconocimiento de autonomía en los ámbitos institucional y político con la existencia de mayores posibilidades de participación de los ciudadanos y en algunos casos. y vinculado con ello. se advierte que la participación ciudadana se amplía considerablemente. de ideas y de intereses que forman la patria. incluyéndose los derechos de democracia semidirecta. por lo menos a los denominados de “primera categoría”. En definitiva no debemos olvidar que “. observamos una cierta restricción en lo que respecta a la participación. Tucumán y Buenos Aires) no tienen reconocida la autonomía municipal en el ámbito institucional. Entre Ríos. solamente cinco (Mendoza. en aquellas constituciones en las que se reconoce la autonomía municipal plena. si la justicia los garante (no es los garantiza) .. la autonomía local.. El municipio es. Santa Fe. fuerza vital de los pueblos libres. vinculándose a esa comunidad de sentimientos. la cual se circunscribe principalmente a la elección directa de las autoridades locales. las organizaciones intermedias como consejos económicos. infundiendo la dedicación al bien común. el municipio les presenta el primer teatro en que debe ejercitarlos. se funda.” ( Joaquín V.

Diccionario de la Lengua Española (1970). ambos circunscriben el poder de la participación de los representados solamente a la elección de los representantes. Rosario. Mateo J. Zavalía. proyectos y tareas que cuenten con indicadores reales y confiables o se transforme simplemente en una utopía. Fernández Arturo (1996): “La renovada centralidad del concepto de poder en la Ciencia Política de los años noventa”. editorial PIADOS. Editora Nacional. Buenos Aires. Buenos Aires. en Gaveglio y Manero Fernández: Desarrollos de la teoría política contemporánea. Madrid. Madrid Chertkoff Liliana (1993): “Incidencia de los Consejos Vecinales en la transformación de la conciencia colectiva”. entre otros podemos desatacar. editorial Guadarrama S. ediciones Homo Sapiens.A. en “Cartas Orgánicas Municipales. Córdoba. Bidart Campos Germán (1989): Tratado Elemental de Derecho Constitucional. Bonifacio de Lucero Norma (1991): Formas de participación ciudadana en el municipio”. Una concepción evolutiva. Madrid Easton David (1982): Esquema para el análisis político. García. 9. Barcelona Dana Montaño Salvador(1971): La participación política y sus garantías. Asociación Argentina de Estudios Municipales. Ed.. Amorrortu editores. Ed. Ed. . Ediar. Real Academia Española. Almond Gabriel (1978): Política Comparada. BIBLIOGRAFÍA Alexis de Tocqueville (1969): La democracia en América. Dahl Robert (1987): Análisis sociológico de la política. editorial Fontanella. Burdeau Georges (1981): Derecho Constitucional e instituciones políticas.24 Los obstáculos para la trasformación del municipio en una escuela de democracia son por todos conocidos. Aspectos teórico – prácticos. El principal desafío de las instituciones municipales es lograr el posicionamiento en el esquema político de los sectores excluidos en las agendas locales ante los cambios globales. García. Mateo J. la falta de voluntad y el clientelismo político. Córdoba Brügge Juan y Mooney Alfredo (1994): Derecho Municipal Argentino. Buenos Aires. nro. Buenos Aires. Buenos Aires. en Revista de Estudios Municipales. de nosotros depende que este principio evolucione en programas.

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