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Yolanda Reyes : Leer desde bebés, un proyecto

afectivo, poético y político
Yolanda Reyes es colombiana, nació en Bucaramanga, en 1959. Licenciada en Ciencias
de la Educación con especialización en Literatura, realizó estudios de postgrado en
Lengua y Literatura Española.
Es fundadora y directora de Espantapájaros Taller, una librería que con el tiempo se
volvió un proyecto cultural de formación de lectores dirigido a niños y mediadores
adultos. Es autora de El terror de Sexto B, y María de los Dinosaurios. Su novela
juvenil, Los años terribles, fue finalista en el Premio Norma-Fundalectura 1999.
También es autora de Una cama para tres.
Hace unas semanas estuvo en la Argentina, para dar algunas conferencias en la Feria del
Libro Infantil y Juvenil y para acompañar el lanzamiento de su libro Los agujeros
negros, protagonizado por un niño cuyos papás son asesinados en Colombia por los
paramilitares: un relato que busca palabras para nombrar ausencias y vacíos.
Compartimos con ustedes algunos de los temas abordados por esta especialista
colombiana en su visita al país.
— En Espantapájaros usted lleva adelante muchos programas en los que se
promueven espacios de lectura para los niños desde la cuna. ¿Cuál es la importancia
de las palabras en el desarrollo de los más pequeños?
— En la primera infancia es cuando suceden las dos cosas más importantes en términos
de lenguaje: aprendemos a hablar, y antes de hablar aprendemos a comunicarnos: se da
todo el cableado y toda la estructura para tener una comunicación con otros seres
humanos, y aprendemos a leer y escribir. Todo eso nos pasa más o menos antes de los
seis años. Hasta hace poco la escuela tomaba el tema de la lectura recién a partir de los
seis. Sin embargo, la historia del ser humano como sujeto del lenguaje se inicia antes
del nacimiento.
La impronta de la primera infancia, en términos del lenguaje, es definitiva para armar
quiénes somos y marca las relaciones con la cultura escrita y con el pensamiento. Yo
creo que nosotros, los seres humanos, somos construcciones fundamentalmente de
lenguaje, y eso es lo que nos diferencia de las otras especies. Nuestra relación con el
lenguaje hace que nuestros embarazos sean embarazos que ya tienen preparativos
simbólicos. Nada cambia más la estructura simbólica de un ser humano que tener un
papelito que dice: "Positivo". Nos lo dicen con palabras: "Positivo". En largos meses de
espera la madre inventa a su hijo. Casi todo pasa por las relaciones con las palabras,
relaciones simbólicas: ¿Qué nombre le pondremos?; Le pondremos Estrellita, ¡No!, ese
nombre no nos gusta; ¿Comprar el ajuar azul o rosado?; ¡Qué bonito!, será una nena;
Yo no sé qué va a ser, lo sabré cuando nazca, será sorpresa. Todas esas conversaciones
crean redes simbólicas alrededor de los padres que van a tener un hijo.

Una vez que nacen, los niños son impacientes y no nos dan segundas oportunidades. No
hay espera. Lo que dejemos de hacer queda sin hacer; entonces, es un tema apremiante.
Yo creo que hay que descubrir por qué es tan importante acceder a las palabras y qué es
lo que uno se juega ahí. Leer por leer no tiene mucho sentido.
Trabajando en lectura en primera infancia si algo he aprendido es que se ven muy rápido
los resultados y son muy baratos; o sea, no hay que saber muchísimas cosas, se puede
trabajar con madres analfabetas que simplemente son cuerpos que cantan y que cuentan
historias, y tienen historias de más atrás, casi que empiezan a leer junto con los niños.
Es un tema apasionante del que podría hablar toda la vida, un trabajo muy práctico y
muy teórico a la vez, ha sido siempre como una conversación, y fue recogido en mi
libro La casa imaginaria (Grupo Editorial Norma, colección Catalejo, 2008).
— ¿Cuál es el papel de los mediadores, aquellos que acercan la literatura a los
bebés?
— Los libros para los más chiquitos necesitan alguien en el medio, no solo que estén el
libro y el niño: para leerlos es necesario lo que yo llamo el triángulo amoroso. Por eso
es tan importante el trabajo con adultos en la primera infancia. Un proyecto de literatura
para la infancia es necesariamente un proyecto que involucra muchos actores: padres,
niños, maestros, cuidadores, y muchas instancias culturales, como la librería, la
biblioteca, que son muy importantes, y también muchas disciplinas, desde la economía,
la política, hasta la psicología, la música, etc.
Lo bueno en la primera infancia es que se lee de todo, se leen libros, se leen cuerpos, se
leen voces. Las madres siempre creen que no saben, que son desafinadas, tienen miedo
a hacer el ridículo, creen que no valen nada, ¡una cantidad de taras horribles y
extraordinarias! La tarea pasa por devolverles la autoestima. Cuando una madre
empieza a ver que lo que hace con su chiquito tiene efectos insospechados por ella eso
resulta un elemento muy poderoso.
En el programa Madres comunitarias, en Colombia, muchas madres analfabetas
funcionales, o bien con una historia con la lectura ligada a "la letra con sangre entra", o
de deserción escolar, cuando miran libros álbum que tienen frases muy cortas, casi que
su relación con la lectura cambia, se reconcilian con los libros, porque les resulta fácil
leerlos. Ellas empiezan a pensar que la lectura es algo más que esa caricatura terrible de
la escuela y el fracaso escolar. La lectura sirve para devolverles la autoestima.
— ¿Cómo leen los bebés? ¿Qué cosas aprenden los más chiquitos explorando libros y
literatura?
— Lo primero que hay que hacer es despreocupar a los adultos de que los niños se van a
comer los libros, y los van a romper. Sacar los libros de las vitrinas. Si uno solo trabaja
dotando libros y no forma a la gente no hace nada. En Espantapájaros tenemos una
sección que se llama "los más mordidos". En una canasta de libros ponemos un letrero
que dice: "Estos son los más mordidos del mes". En la librería los ofrecemos con
descuento porque son libros que han sido tocados, mirados por los niños.
Implícitamente, cuando la gente compra libros usados está apoyando que la librería sea
distinta, que destape los libros, que los libros no estén con plásticos encima, y eso tiene

Un niño de dos o tres años ya sabe cuándo se está hablando de la vida real. Libros profundamente poéticos. Ese papá que le cuenta esa historia a ese bebé le está mostrando que esas ilustraciones bidimensionales. ¡párate!. Esto es algo que no lo descubre un chiquito solo. y cuándo cuenta cosas que pasaron en otro mundo. ¡obedece!. ¡ten cuidado!. Expulsado del cuerpo de su madre. En ninguna otra etapa de la vida estamos más cerca de la poesía que en ese momento. ese conjunto de trazos no son como en la realidad. Esos son los primeros materiales de lectura. cuentan una historia. a leer su llanto. la mamá y el bebé miran un móvil que da vueltas. rítmicos. Además le muestra que las ilustraciones están organizadas en el espacio de izquierda a derecha. en el sentido más profundamente cognotativo. ea": es eso. y por lo tanto tienen un valor agregado. ese encantamiento de las palabras. salen de esa contemplación exclusiva de la madre. y adquieren un poder inusitado al descubrir que con las palabras se pueden hacer cosas. que han sido probados. No hay nada más hermoso que esos padres leyendo con sus hijos. que hace énfasis en los perfiles rítmicos de las palabras. es ese lenguaje especial dirigido a los bebés. Por ejemplo. el bebé necesita aferrarse a un orden distinto para estar con ella. a los ocho meses. que están avalados por una cantidad de lectores. más o menos. onomatopéyicos. Poco a poco los niños aprenden a hablar y a nombrar la ausencia. Los más mordidos son libros que deberían ser valorizados. miran un sonajero. de madres que casi no saben decir mucho. Esas hilaciones que le lee el padre le dan a ese bebé el sentido de que ahí hay un mundo simbólico que guarda el tiempo de la oralidad en el espacio de los libros. Los niños al pasar a esos mundos de la ficción aprenden que no todo en la vida es el lenguaje de la vida cotidiana: "¡Siéntate!. Los bebés están oyendo. su mirada. ¡no toques!. va más allá de lo que dicen las palabras. incluso desde antes de nacer. tienen las marcas de que van a gustar. y la mamá pronto empieza a leer los movimientos de su hijo. ea. ya pueden empezar a mirar cosas que no son mamá ni él mismo. la madre y el niño que han establecido una relación. lo que estaba aquí se va hilando con otra cosa que sigue por allá. Cuando los niños aprenden a hablar. la madre escribe cuentos corporales para el bebé. que están por fuera de ellos. Lo que los americanos llaman el motherese o el parentese. a reemplazar con palabras lo que no está. Hay canciones de cuna muy elementales. Cuando los bebés se sientan. cuándo ese lenguaje sirve para recibir instrucciones y obedecer. ea. sino cómo suena su música. y ese orden es el lenguaje. ¡hay que querer a los hermanitos!". Los primeros libros que escribimos en los pliegues de la memoria de los bebés son libros sin páginas. ¡sé un niño bueno!. Esa voz el bebé aprende a reconocerla en las entrañas. y balancean un pie diciendo "Ea. en un mundo otro. representan un "como si". . aprenden a pedir cosas que desean. Y también es la época de los cuentos corporales.un costo. los niños se sientan en las rodillas de sus padres y miran el mundo simbólico de los libros.

"Yo empiezo a leer con otros". y no por razones altruistas precisamente. — Usted diseñó y dirige una colección de libros de literatura infantil llamada Nidos para la lectura (Alfaguara-Colombia) que incluye una selección de libros fundamentales y extraordinarios de literatura infantil. La colección incluye tres momentos : "Yo no leo. la mamá y el papá le han contado cuentos. que se había publicado modificada. Un niño a los seis años que ha sido criado casi en una cajita. Bernardo. La historia de Sendak va en un crecendo. tiradito. que se llama Nidos para la lectura. el concepto. Acepté dirigir la colección si me permitían restituirle el honor a Maurice Sendak. ¡súbase!. algo absurdo. un niño que no está escolarizado y que está por ahí. y cuando empieza la fiesta monstruo ya no hay texto. y que han hojeado libros. "Yo leo solo". El otro deseo era recuperar un libro que yo había tenido y que Alfaguara había descatalogado que se llamaba Ahora no. ¡coma!. lo han arrullado. Un librito escandaloso. autor de Donde viven los monstruos. que ha comido libros y ha gateado y al que le han cantado. una madre adolescente. y que poco a poco ha empezado a leer sin darse cuenta. y el eje de esa colección? — Mi editora de Alfaguara descubrió mi trabajo en Espantapájaros y me dijo: Quiero que lo que tú vienes diciendo hace tanto tiempo lo convirtamos en una colección.— ¿Qué ventajas traen estos programas? — He descubierto que hay asuntos que van -más allá de la poética. son como dos galaxias distintas. Altea había hecho una reedición de ese libro y le habían cambiado algunas ilustraciones para que se adaptará al formato de la colección en la que este libro estaba. y otro niño de seis años que se sienta en el banco de al lado. pues creo que leer es un asunto de poética pero también en nuestros países es un asunto de política. al que solo le dicen: — ¡Levántese!. Mi deseo secreto era devolverle el formato al libro y a las ilustraciones de Sendak. con muchos hermanos de todas las edades. con una madre que se va a trabajar y un padre que ni siquiera existe. He trabajado mucho con gente que está en instancias de planeación en Latinoamérica y me ha sorprendido que los que más claro tienen que hay que invertir en primera infancia son los economistas. Entonces hicimos una colección alrededor de la pregunta sobre qué dar de leer a los niños. y aparece una ilustración a doble página. Muchas causas de deserción escolar relacionadas con el mundo escrito podrían subsanarse con una adecuada intervención en los primeros años. o una madre que tiene que trabajar mucho. Cada vez tenemos que tener más claro que todos nosotros somos parte de cosas que se pueden cambiar en países como los nuestros .hacia la política. Trata de un niño que pide auxilio a sus papás insistentemente y sus padres siempre le dicen : ¡Ahora . alguien me lee". ¿De dónde surge el nombre. sino porque está demostrado que hay un costo remedial muy alto en las cosas que se dejaron de hacer cuando eran fáciles y baratas.

una mano que señala caminos. a Donde viven los monstruos. A veces los editores deberían ser más sensibles a todos esos libros en vías de extinción Ahora no. Bernardo! Recuperamos los derechos de ese libro y lo pusimos en esa colección. crear. Versión animada. ¿Cómo pueden los padres o los maestros ayudar a los chicos en su desarrollo lector? — Yo creo que lo único que tendrían que hacer es dar de leer a los niños. que también hace poco se volvió a reeditar en la Argentina. el protagonista de este cuento? — La literatura es subversiva porque se atreve a nombrar nuestras zonas monstruosas. Bernardo. léanlos cuando están escogiendo y van a aprender muchísimas cosas sobre la condición humana. para mirar fijamente sus ojos amarillos. probar. de Maurice Sendak. en Bogotá. 2005). y todas las posibilidades de lectura. Miren a los niños. ¿Cuánto nos parecemos los lectores a Max. Un domingo le dije a mi . ofrecerles todos los géneros literarios. es una posible metáfora de la experiencia literaria. Donde viven los monstruos. conflictivas. Saber que además de los libros. sin pestañar ni una sola vez y convertirnos por un rato en el Rey de Todos los Monstruos. y sencillamente darles la posibilidad de elegir libros. la bellísima obra de Maurice Sendak. por eso a los niños les gusta la literatura. y el monstruo se come a Bernando. los adultos somos el texto por excelencia de los pequeños: un cuerpo que canta. Permitir lecturas imprevistas y espontáneas. ambiguas o secretas. de David McKee (Alfaguara. y el perrito al que le pasó tal o cual cosa. como Max. Todo el mundo me aconsejaba que hablara de una ranita. No es necesario hacer millones de actividades. Año 1999. un libro que habla sobre las consecuencias de la guerrilla en Colombia? — El libro surgió hace varios años. y yo me decía: Yo no sé hablar de perritos ni de ranitas a las que les pasan cosas. experta en la formación de lectores. una voz que encanta. Bernardo! Hasta que Bernardo dice: ¡Hay un monstruo en el jardín!. tuvo que afrontar ante su hijo adolescente poco afecto a la lectura. lean lo que ellos escogen. El monstruo toma el papel de Bernardo y los padres nunca se dan cuenta de que al niño se lo comió el monstruo y el cuento termina diciendo: ¡Ahora no. para mirar. en un barco particular. en la que le pidió a autores de diferentes países que escribieran un cuento alrededor de un derecho de los niños..no. dejar los libros allí. y mi derecho era : "los niños tienen derecho a ser los primeros en recibir protección y socorro". — ¿Qué dificultades tuvo que sortear como autora a la hora de escribir Los agujeros negros. dentro de una colección que publicó Alfaguara. narrada en español. — En un artículo suyo muy divertido y lúcido "Dejar leer a los niños" habla de las peripecias que como mamá.. — En una entrevista Usted señalaba que Donde viven los monstruos. y que ayuda a construir la propia voz. Yo creo que leemos para poder irnos de viaje.

y me preguntó: ¿Qué vas a contar? y le dije: La historia de los investigadores del CINEP. esa mano grande y esa mano pequeña. caminando por el campo [. Habían entrado a la casa por la noche. Su padre.. y me salió. yo no lo sé escribir. como en el cuento de Los siete cabritos. Esa imagen de esas manos de ese niño y ese padre. Sí! . . Y así llegó la historia de Iván.] y yo me acuerdo de ese niño de siete años". un departamento de clase media en Bogotá. La noticia había salido en el períodico.esposo: Yo no puedo hacer esto. le voy a decir a mi editora que esa es la historia que tengo para contar y que si le parece muy fuerte o políticamente incorrecta que consiga a alguien que hable de un sapito. y el hijo de dos años se había salvado. y habían matado a esa pareja. Me imaginé a esa mamá en el último instante de su vida. Mi editora me dijo que entonces esa era la historia y así empecé a escribirla. hijo de unos investigadores del CINEP. seguí leyendo su artículo y decía "y la mano de mi padre en el bosque. de izquierda. ¿Cómo? -me dijo. Mario Calderón y Elsa Alvarado. Entonces le dije a mi esposo: Cambié de opinión.. había sido asesinado por la derecha. como el de cualquiera de nosotros. Debe tener ahora unos 8 años. voy a aceptar escribir el cuento. y el niño mirando el mundo con asombro fue lo que me prendió una luz.dije. poniendo a salvo a su criatura dentro de un armario. a quienes mataron por esa época. Justo ese día Héctor Abad Faciolince había publicado en las lecturas dominicales del diario El Tiempo una cosa preciosa que se llamaba "Notarios en tiempos de guerra": hablaba de que crecer en Colombia era una cosa tan loca. ante el estruendo de las balas. mañana por la mañana le digo a mi editora que contrate a otro escritor. a los que los asesinaron los paramilitares.

mientras más temprano llegaba un niño a la lectura. como aquel que se . La idea de concentrarnos en esa primera etapa del lector no estaba prevista en nuestra historia inicial. la intención de recogerlas nuevamente.Claves para comprender el proceso de lectura del bebé. de diversas edades y oficios. hasta llegar a los bebés. en la que estaba alfabetizada o iniciando la alfabetización. ha sido desarrollado por un equipo interdisciplinario en el Taller de Espantapájaros. Supongo que es inevitable: las premisas que sustentan el trabajo. fuimos descubriendo que. lo cual conduce a trabajar con la familia. al igual que los proyectos de la vida. es decir. sin la tradicional asociación académica entre leer y hacer tareas. Quiero compartir este secreto para señalar cómo los proyectos de lectura. con los primeros maestros y con la comunidad. como caminan los bebés. seleccionar los materiales que posibilitan esa lectura y emprender la tarea de leer con los bebés de manera que “la lectura y la escritura se conecten con el sentido y con la lenta tarea de invención que es la vida de cada ser humano” Introducción Este texto se ha nutrido con muchas voces. Dicho trabajo. intuiciones. han surgido de un diálogo lento y dispendioso entre práctica y teoría. Los bebés. más fácil resultaba conectarla con la vida. Sin embargo espero que. Hace quince años. Pasito a paso. los trabajos de lectura en el país se centraban en la población tradicionalmente considerada lectora. deseos y también incertidumbres. que dan contexto a un trabajo de investigación en torno a la lectura en la primera infancia. empezamos a movernos en un amplio rango de edades. Y aunque puedan resultar conocidas para algunos. mediante encuentros. no tienen trazados lineales. centrado en los niños de 0 a 7 años. Se construyen poco a poco. inquietos e iletrados. Quiero disculparme por repetir aquí algunas ideas que ya he expuesto. pues los bebés no andan solos. Esa intuición nos llevó a echar marcha atrás. Y de su mano. tanto el lector familiarizado con el proyecto. no eran admitidos en las bibliotecas. obedece a la necesidad de brindar un contexto imprescindible a las preguntas sobre el por qué leer y el qué leer en la primera infancia.

responder a los interrogatorios sobre las idea principales. que le tenga fobia a los libros. Propongo un experimento sencillo para quienes tengan dudas: “suelten” a un pequeño de 8 meses frente a un canasto con libros y observen. tomará uno o varios libros. simplemente. Tarde o temprano. Lo que sí puedo asegurar es que no he encontrado un solo bebé. lenta y difícil que implica lidiar con todas las arbitrariedades y convenciones del lenguaje escrito. No podría afirmar si la fascinación se deba al objeto libro o si se trate. ni mucho menos las historias. generada por un acercamiento inadecuado que reduce la lectura a la alfabetización mecánica. ya no habrá marcha atrás. pedirá que le lean una y otra y otra vez. en el sentido alfabético. Los libros ejercen una fascinación temprana. para el pequeño. es una tarea árida. tartamudear de pánico delante del resto de la clase. perder el valioso tiempo para jugar y soñar frente a textos insulsos. la lectura y la alfabetización suelen considerarse sinónimos en la práctica. todo voz. el niño se las arreglará para ir hacia el canasto. Y esto sucede porque aprender a leer. si un adulto cercano “cae en la trampa” de leerle alguno. luego. garabatear . palabra y presencia. se decidirá a probar uno y a devorar otro y. en tantos años de experiencia. De ahí que hablar de bebés lectores siga sonándole paradójico a mucha gente. Traigo a colación el sencillo experimento para plantear una de las primeras hipótesis que motivó nuestro trabajo: el “problema de la lectura” –del que con frecuencia se quejan los adultos– no es una idea con la que el niño venga al mundo. En efecto. Significará hacer ruidos con la boca. una especie de amor a primera vista en los niños. los libros se abren a otros mundos y permiten estar sentado en las rodillas de un ser querido que va nombrando tesoros ocultos en sus páginas. mediante voces de maestros y de padres que les leen historias significativas mientras ellos conquistan progresivamente las arbitrariedades del código escrito. Cuando ese bebé descubra que además de morderlos. Pero si uno indaga en torno a esa primera respuesta. descubrirá que lo que los niños dicen odiar no es la lectura en sí misma. los olerá y les hincará algún diente. ¿Por qué leer en la primera infancia? Aunque en teoría es bien sabido que somos lectores de múltiples lenguajes.aproxima por primera vez. puedan percibir en las siguientes páginas las ideas de movimiento y de reescritura continua que lo animan. del hecho de haber descubierto un truco mágico para retener durante mucho tiempo al papá o a la mamá. sino una construcción posterior. Si no hay un nido fuerte que conecte desde temprano la lectura con el desciframiento vital y si esa conexión no se continúa ofreciendo a los niños. leer puede convertirse en una actividad carente de sentido. es muy posible encontrar niños de segundo grado diciendo “odio leer”. sino esa caricatura académica en la que puede haberse convertido. más bien.

Por eso. En los primeros años de alfabetización hay un desfase entre la capacidad de decodificación mecánica y la necesidad de desciframiento vital. d. en el intercambio amoroso y sin presiones de un adulto con un niño. a su deseo o a su necesidad simbólica. Alrededor de esa hipótesis. casi por ósmosis. también es posible enseñar –vale decir. mientras adquiere la fluidez necesaria. que alcanzará siempre y cuando cuente con un adulto que le siga leyendo las historias que necesita para su crecimiento emocional. Así como nadie duda de que puedan enseñarse los fonemas o los números. permite crear un nido emocional para afrontar los retos posteriores de la alfabetización. el adulto debe mantener viva la magia de las historias y leer al niño los textos que su psiquis y su deseo necesitan. durante la primera infancia es posible concentrase en el vínculo afectivo que conecta a las palabras. es posible “el arte de enseñar” placer y sentido en la experiencia de lectura y resulta más sencillo de lo que parece: basta un adulto cercano.planas y muchas otras actividades diferentes a descifrarse. haciendo explícitas las conexiones entre la literatura y la vida. el logro de la alfabetización rudimentaria e instrumental no garantiza que los niños estén capacitados para leer textos adecuados a su nivel de desarrollo afectivo e intelectual. el niño ha tenido la oportunidad de experimentar las compensaciones vitales de la lectura. Vincular los libros con el afecto de los seres más importantes y queridos. Al no existir presiones alfabéticas. Así como se enseñan datos. (Muchos “lectores . Aprender a leer alfabéticamente hasta convertirse en lector autónomo es un largo rito de tránsito que requiere mucho más de un año lectivo. Este aprendizaje se transmite. transmitir y fortalecer– el amor por la lectura. hemos ido encontrando argumentos para justificar el por qué y el para qué de desarrollar un trabajo de animación a la lectura que se inicie en la primera infancia y que se mantenga durante toda la etapa de alfabetización inicial. especialmente durante los primeros años de vida. c. Así mismo. las historias y los libros con los seres humanos. consciente de su papel como “cuerpo que canta y cuenta” y como texto por excelencia del niño. b. aunque tengan la misma edad y compartan el mismo pupitre. No se ha comprobado ninguna relación entre la rapidez con la que un niño aprende las primeras letras y su futuro como lector autónomo. (Es falso que concluya el último día de primer grado). Los ritmos y las variaciones entre los lectores concretos. conocerse y explorar el mundo. Estos argumentos podrían sintetizarse en los siguientes puntos: a. son enormes. pues antes de ingresar al código escrito.

Muchos reportan haberse “reconciliado” con el placer de la lectura. sino que otros “lo leen” y se extiende desde el nacimiento hasta el inicio del proceso de alfabetización. a los padres. ¿Pero quién es ése que lee? ¿Y cómo lee? Teniendo en cuenta esta concepción amplia de lectura. Leer con los niños logra cambiar los esquemas de los adultos –incluso de los no lectores– impulsándolos a recuperar sus cuentos de infancia y el placer ligado a las palabras. maestros y bibliotecarios. vienen el padre.compulsivos” de 11 años que asisten a nuestros talleres. inculcar el placer de leer en familia puede y debe constituirse en herramienta para involucrar a los padres en la educación de sus hijos desde muy temprano. e. el sentido vital y el amor por la lectura. El argumento anterior nos permite hacer una formulación inversa: es imposible “enseñar” el placer. por lo general. (¡También para sí mismos!) En un país como el nuestro. nuestro trabajo ha identificado tres grandes etapas en el proceso de formación de un lector: La primera es aquella en la que el niño no lee. Como anotaba antes. f. su comunicación con los pequeños adquiere nuevos significados. detrás de ellos. Y. los hermanos e incluso los abuelos. al cambiar esos esquemas. A lo largo del trabajo hemos comprobado que los padres que aprenden a cantar y contar cuentos abrazando a sus hijos. pero tuvieron a su lado adultos que los siguieron acompañando paciente y respetuosamente durante el largo rito de tránsito). sacaron "insuficiente" en lectura silábica durante los primeros grados. los bebés no andan solos sino que. la madre. suele coincidir con el ingreso a la educación formal y con el proceso de alfabetización propiamente dicho. La tercera etapa concluye con el . Más que proyectos de lectura para una población específica. hay que plantear un trabajo de equipo que garantice una formación simultánea y sistemática. serán insuficientes. Los trabajos de animación a la lectura que ignoren el papel fundamental de la escuela. El argumento más contundente para trabajar la lectura desde la primera infancia es que garantiza la inclusión de la familia en torno a un gran proyecto de educación integral que fortalece vínculos afectivos y comunicativos y enriquece el desarrollo emocional e intelectual. De ahí que los proyectos de lectura en la primera infancia se constituyan en una alternativa poderosa de prevención. es decir. encuentran herramientas para afianzar su comunicación. gracias a las historias que leyeron para sus hijos. La segunda es la etapa en la que el niño comienza a leer con otros y. tanto de los niños como de los adultos. comunicación y educación conjunta. la familia y la comunidad como “instancias de mediación” entre los libros y los niños. sin involucrar a los mediadores adultos.

De hecho. me descifra y escribe en mí”. antes que nosotros. la tradición oral. con su alternancia de presencias y ausencias. están “escritos” más allá de los libros. y es importante aclarar el sentido amplio de estos dos vocablos. Tal vez diga: “Ahora no debe ser hambre. Para el recién nacido. al comienzo. que es un ser de palabras. a otro alarido igual a los dos anteriores. el arte. ubica ese llanto en el registro del lenguaje humano. Y recordar. las primeras claves de significación. a la que hemos llamado “yo no leo. ese mundo de significaciones es un parloteo indescifrable e ininteligible que empieza a cobrar sentido sólo en la medida en que aparece alguien que lo lee. ha abierto la puerta a la experiencia del lenguaje y de la lectura. (Tradición viene del latín trado. pues muchos de los “textos de lectura” de la primera infancia trascienden lo alfabético. tenemos contacto con muchos textos y muchas lecturas. la que le imprime significado al llanto de su bebé. aquel que es capaz de encontrar por sí mismo sus textos definitivos. que. Nacer es comenzar a ser “sujeto” –sujeto. es decir. entre otros. que le ha dado distintas significaciones y matices y que. un bebé lee “libros sin páginas”. en el sentido literal– de un universo de palabras. Lo importante es que ella ha “leído” ese llanto. símbolos y de significados. Le dirá al bebé que va a arrullarlo porque tiene sueño y quizás le cante cualquier cosa. te voy a dar de comer”. en su acepción más amplia. De ahí que los materiales de lectura no sean solamente los “libros”. Vamos a detenernos en esa primera etapa. ella. han ido construyendo. ella otorgará otro significado. lo descifra y funda en él los primeros significados. te voy a cambiar el pañal”. atribuyéndole un significado. alguien me lee. esa madre. Es la madre. Es decir que los padres pasan por el corazón aquello que una vez alguien les cantó o les contó y dejó escrito en el fondo de su memoria y .lector autónomo. que significa entregar. el juego y la expresión corporal. Llegamos a un mundo que ha sido construido con los significados que otros. al de cualquier animal. que se inicia desde el nacimiento. Nos hacemos partícipes de la comunicación humana y entramos al mundo de lo simbólico porque hay alguien que nos lee y que escribe en nosotros los primeros textos. Y más tarde. al comienzo. en su sentido etimológico significa “pasar por el corazón”). Y más tarde. con este acto intuitivo de comunicación. que es un ser de palabra. atribuye otro significado. tan parecido. sino también la música. Cuando oye el alarido de su hijo. en el torrente de la tradición oral que los padres recuerdan. a otro alarido igual. Seguramente dice “Lloras porque tienes hambre. tiene que ver con fundar sentidos. En esa primera etapa. que también viene del latín.

suenan y tienen ritmo... pero habla de la esencia de la poesía que es esa posibilidad de trascender la vida real. Por ejemplo. Ese “como si”. El niño al que otros han leído lo aprende sin necesidad de ningún ejercicio. en los cuentos corporales. Dicen. Luego. que es el mundo de los libros. otros significados. Mira a mamá con el bebé. que las ilustraciones. esas figuras bidimensionales parecidas a la realidad. (Piénsese en el “aserrín. etcétera). quizás sin palabras. salir el sol o curar el dolor. que acompañan. El aprendizaje poético que se da en el primer año de vida no habla de ritmo ni de métrica ni de rima. Su experiencia de lectura ha estado profundamente ligada al afecto y le ha enseñado mucho sobre los usos poéticos del lenguaje. que quitan las sombras e incluso que tienen usos insospechados como hacer llover. más exactamente. y con un sencillo repertorio. dicen muchas cosas sobre la lectura. en esa convención cultural que es el libro. Por eso es rimada. para el caso de nuestra cultura occidental. es decir. Quizás por ese origen. Es así como antes del primer año de vida. enseña que las historias se organizan en un espacio: de izquierda a derecha.entregan a sus hijos ese legado del corazón. que empieza y termina y que cuenta una historia durante ese transcurrir. Lo deduce de todas esas horas pasadas hojeando sus libros preferidos y comprende también que pasar las páginas es pasar el tiempo.” Y a medida que la voz adulta da nombre a las páginas que pasa. que cuentan historias o muestran objetos cercanos a la experiencia de ese niño pequeño. que sirven de arrullos para dormir. ha aprendido sin saber a qué horas. atrapado y sintetizado en unos dibujos: “Mira a mamá. de transformar los significados literales de la comunicación utilitaria para crear otros universos connotativos en los que las palabras adquieren otros valores. podríamos decir que el niño es un lector poético o. se aprende en las rodillas de alguien más experto que va nombrando el mundo conocido. Son libros sencillos. por ejemplo. aparecen los primeros libros de imágenes. sobre su función expresiva. eso que los maestros de preescolar llaman “la direccionalidad” en sus ejercicios de aprestamiento. cuando el niño se sienta. lo reescriben en lo profundo de otra memoria. en los juegos del “tope tope tun”. que las palabras cantan. en las nanas. la poesía de la primera infancia recuerda los ritmos del corazón y casi podríamos decir que los imita. que es la esencia de lo simbólico. . Un padre o una madre que sientan a su bebé en las piernas mientras le leen un libro de imágenes. son “como si” lo fueran pues representan la realidad. otras sonoridades. Pero que. repetitiva y prosódica. aserrán”. aliterada. un oidor poético. rítmica. no son la realidad. Nuevamente. Ese discurrir que se da siempre en la misma dirección será luego el espacio de la lectura alfabética. son los padres y otros adultos cercanos quienes introducen al niño en ese otro orden simbólico.

los libros de . de la necesidad de saber cómo funcionan las cosas y de conocer los secretos que esconde el mundo circundante. que hablan a la psiquis en formación y le dan claves para nombrar sus misterios y para intentar descifrarlos. sentirnos menos solos. de aventurarse por territorios fantásticos. surge también el deseo de ir aún más lejos. con hechos. con personajes fantásticos. De nuevo. gracias a esas agrupaciones y a la posición de cada palabra en la cadena. Y. las voces adultas que cuentan historias dicen cosas útiles y necesarias sobre el lenguaje. en un creciente proceso de complejidad. por otra parte. los relatos se van haciendo más complejos. Por ejemplo. imaginar. compartirlas y. En este rápido recorrido por la evolución del lector inicial. para sacarlas de nosotros. quizás. cuando exclama o susurra. nos dice que las palabras tienen tonos. sus inflexiones. sus tonos cuando interroga. tener pesadillas y sentir miedos. los adultos son los encargados de introducir a los niños en la magia de las historias y su actitud sigue enseñando mucho sobre la lectura. Enseña también que. que empieza a salir de inmediato para hacerse preguntas. Dicen que las palabras se agrupan unas al lado de las otras en una cadena y que. cadencias. darle una imagen mental a cada palabra oída y esa operación de asociar un significante con un significado ya es una lectura) Pero. para inventar. Es entonces cuando los niños entran en contacto. vemos cómo aparecen los diversos géneros literarios: La poesía. soñar. por una parte. se van construyendo y modificando los significados. Ese tiempo mítico. gracias a las historias y a las palabras. Así se tienden los primeros puentes con la lectura investigativa y el deseo de saber se conecta con los libros de no ficción. hace muchos pero muchísimos años. Aparecen los libros informativos que proponen a los niños lecturas para responder a sus preguntas y explorar sus propias hipótesis. es el tiempo de los “porqués”. que pueden visitarse con la imaginación. tiene su expresión literaria en los cuentos de hadas tradicionales o en los cuentos contemporáneos. esa voz de quien cuenta es un modelo lector: sus pausas. para expresarlas. enseña que las palabras sirven para emprender viajes. que no es el presente. Al lado de semejante revelación. matices y sonoridades. álbumes de los mejores autores e ilustradores. Después de esos primeros libros y muy en la línea del desarrollo psíquico del niño. Paralelamente. se puede dar nombre a las fantasías y dar forma a las angustias.. libros con diferentes texturas.. para salir del aquí y del ahora y aventurarse por lugares y por tiempos lejanos.Por ello son importantes los libros de imágenes: libros álbum. peripecias y personajes que suceden en un tiempo lejano: el tiempo de la ficción. que proponen un sinnúmero de lecturas ligadas al desarrollo sensorial. Pero también. Es el tiempo del había una vez. (Hay que imaginar cada cosa que se va nombrando. además.

Aceptar que los bebés comienzan “leyendo” con los oídos. abuelos y otros adultos significativos. que a primera vista pueden parecer demasiado gruesas y sin dibujos. valorada. tocar. Dado que el adulto es “el texto madre” y quien propicia el encuentro libro-lector. no dirigidas específicamente a los pequeños. Ya el niño distingue las formas que toman los libros y los tonos de los que se valen. se deriva de la condición de “pareja lectora” o “familia lectora”. probar y moverse. juegos corporales. sintetizo los criterios básicos que pueden orientar esta selección: a. Antes y al tiempo con éstos. oler. con el tacto y con todo el cuerpo. la tradición oral de la comunidad. es un material por excelencia y la biblioteca puede constituirse en un lugar donde ésta pueda ser recogida. los textos de la primera infancia se dirigen a varios destinatarios. constituyen un material poético por excelencia. Criterios para seleccionar las lecturas de los más pequeños Del recorrido anterior por la evolución de los primeros lectores. mirar. Para . Los libros no son sólo para los niños Otro criterio para seleccionar los materiales en esta primera etapa en la que el niño es “leído” por y con otros. aunque la escuela diga que todavía no es lector y tal vez no haya entrado ni siquiera al jardín infantil. lo mismo que las recopilaciones de cuentos y leyendas. De ahí que las antologías de tradición oral y de poesía de autor. Como afirmaba en el apartado anterior. ya sea que quieran cantar. sino también los adultos. Sus lectores virtuales no son sólo los niños. Ya sabe una cantidad de cosas sobre la lectura. leer no es una actividad aislada ni puramente intelectual sino que se relaciona con oír. sino a los mediadores adultos sean los mejores “libros sin páginas” para llegar de “viva voz” a los más pequeños. que llega a los niños a través de las voces de padres. Canciones de cuna. No todo lo que se lee es libro En la primera infancia. ya intuye que a veces hablan de la fantasía y otras veces nombran la realidad. mediante la selección de buenos discos. son materiales para que sea el adulto quien se nutra de ellas y las entregue posteriormente a su “audiencia” de lectores. poemas y narrativa. re-escrita y compartida. expresar o informar. b. ensalmos y conjuros. rondas. las antologías de juegos. desafortunadamente escasos en nuestro mercado. Así mismo. los libros informativos y la narrativa. contar. A continuación. implica replantear la idea de que en las bibliotecas de la primera infancia sólo haya libros. surgen las razones para justificar la multiplicidad de géneros –desde tradición oral hasta no ficción– que debe incluirse en el “menú” de los más pequeños.imágenes. la música debe ocupar un lugar privilegiado.

Lo mismo sucede con las ilustraciones: aquellas que no se limitan a repetir lo que cuenta la historia sino que ofrecen al lector nuevas lecturas y múltiples horizontes y que denotan la existencia de estilos y formas peculiares de plasmar el mundo. como adulto. es bueno preguntarle quién lo firma. Así como no es lo mismo elegir una novela de Saramago que la de un “escritor fantasma”. Además de preguntarle al libro qué dice y cómo lo dice. qué relaciones establecen con las ideas y las palabras y cómo estructuran lo que cuentan. Sin embargo. (Para citar otro ejemplo. dispuestas sobre fondos que no distraigan la idea central y que partan de sus experiencias y su entorno cotidiano. quién lo ilustra y qué editorial lo respalda. en los que el diálogo entre palabra e imagen propone niveles de interpretación cada vez más creativos. sonidos y mecanismos que apelan a todos los sentidos de los pequeños para cautivar su atención. quienes elijan los libros de los más pequeños deben tener presentes los mismos criterios de selección que utilizarían para escoger literatura de adultos. Anthony Browne. en una biblioteca que no cuente con demasiado presupuesto. hay una enorme diferencia entre los libros firmados por autores e ilustradores y aquellos camuflados bajo el sello de multinacionales que. con figuras redondeadas en tonos pasteles sobre fondos blancos. es decir en qué cuentan las ilustraciones. el adulto debe fijarse en la factura interna de la historia. hasta desembocar en los álbumes de autores como Maurice Sendak. Poco a poco. siempre relacionadas con un protagonista bebé. según la evolución gradual a la que nos referimos en el punto anterior. No todo lo que brilla es oro El mercado de libros para bebés está inundado de libros juguete. sutiles y poco complacientes como usted –e incluso más–. Los bebés necesitan imágenes sencillas. peluches. Ellos son tan inteligentes. pues subestima a los niños. No hay que ser especialista en bebés para elegir con criterio Para no dejarse deslumbrar por el mercado. van dos consejos: El primero es que si a usted. un libro no le dice nada o le parece excesivamente pobre. El segundo consejo es . las imágenes se irán haciendo más complejas. enriquecen la mirada y la sensibilidad del niño. llenos de texturas. producen objetos de mercadeo en serie.citar un ejemplo. los primeros lectores pueden encontrar ese ritmo y esa coherencia que le facilitarán entrar al espacio simbólico de la lectura. En este punto y para concluir. c. d. más que libros. profusamente ilustrada. no lo elija. sin perderse en una maraña de detalles). antes de atender al hecho de que esos libros estén fabricados con materiales impermeables. con cartoné indestructible o que involucren complicados mecanismos. Ivar Da Coll y otros. detrás de la aparente simplicidad de los libros de Helen Oxenbury. puede ser más eficaz tener una recopilación de cuentos de Grimm que adquirir solamente una Caperucita Roja.

no sólo por el descubrimiento alfabético que esto implicaba. Dicta cursos y seminarios sobre el fomento de la lectura desde la más temprana infancia. 1998). María de los Dinosaurios (Norma. en los estantes de su biblioteca. me cuenta una historia. llegó feliz con “la sorpresa”. Ensayista y autora de literatura infantil y juvenil. la mamá de Ángela. 1995. Su mamá estaba muy conmovida. lo que persigue un trabajo de lectura en la primera infancia. Yolanda Reyes es fundadora y directora de Espantapájaros Taller. Los agujeros negros (Alfaguara. Beca de Creación Literaria del Ministerio de Cultura. Gastó muchas horas para escribir cada una de las palabras que necesitaba –relata su mamá– y tuvo que recurrir a sus cuentos preferidos. que ha “leído” mucho desde que era bebé. Unicef. además de leer libros. Buscó. “lea” a los niños de carne y hueso. Sólo a partir de esas necesidades y esas preguntas es posible que un libro concreto haga conexión con ese lector particular que lo está esperando.que. 2000. Después de un solitario trabajo de deducción. cómo la lectura y la escritura se conectan con el sentido y con la lenta tarea de invención que es la vida de cada ser humano. premios Nóveles Talentos y White Ravens). Su hija. mucho mejor que en todas estas páginas. Los años terribles (Norma. A eso me refiero cuando sostengo que sí es posible enseñar. Reseña literatura infantil para la revista Cambio y colabora con la página editorial de El Tiempo. ahora está aprendiendo a leer alfabéticamente y escribió un texto que dice así: “Mi mamá es una luna de niñas estrellas”. La noche de las estrellas y otros libros donde sabía que encontraría palabras como lunas y estrellas. “Angelita logró algo que yo todavía no logro: usar la escritura para decir lo que verdaderamente necesita decir”. sino porque según ella. . Yolanda Reyes Licenciada en ciencias de la educación con especialización en literatura de la Universidad Javeriana y estudios de postgrado en lengua y literatura española. 1997 y finalista del Premio Norma Fundalectura 1999). más allá del código alfabético. Fue consultora del Ministerio de Educación Nacional para la elaboración del Plan Nacional de Lectura. entre sus publicaciones se destacan: El terror de sexto B (Santillana. Epílogo En el momento de poner punto final. 2000. donde dirige la investigación de la Bebeteca. En esos lectores concretos que tiene a su lado están escritas las preguntas y las necesidades íntimas y simbólicas. Los Derechos de los Niños) y Una cama para tres (Alfaguara. 2003). que varían en cada ser humano. En el escrito de Ángela María y en la lectura que de él hizo su madre se sintetiza. Col.

Juntos tenéis que leer libros. donde es costumbre sacarlos prestados de una biblioteca. Hasta el punto. y tanto da que sean alegres o tristes porque éstos son el mejor eslabón que existe para establecer la comunicación. sencillamente. Pero habéis de hacerlo enseguida antes de que sea. por el contrario. una vez aceptado quiénes tienen la responsabilidad de acompañar a los niños en el camino para convertirse en lectores activos. demasiado tarde para encontrar el camino de la más extraordinaria de todas las aventuras". de Colombia) que los adultos han convertido la alquimia de la lectura en una obligación para los chicos y hay que cambiar esta perspectiva de exigencias para recuperar el placer que entraña. Si nos importa que nuestros hijos sean lectores críticos y selectivos en el futuro hemos de prestar atención a los buenos libros. que demandan orientación sobre libros recomendables. descubriendo las posibilidades que le ofrece el texto como fuente primordial de disfrute. Astrid Lindgren. decídmelo. incluso. donde uno apaga de vez en cuando el televisor y se deja seducir por el contenido de cada volumen.. interesados en la educación de sus hijos y en su formación lectora. aventura y saber. Y también sabemos que. quienes deberían poner la literatura en manos del niño no lo hacen. falta concretar cómo hacerlo. (. pero tengo la certeza de que se enfrentará mejor con todas las vicisitudes de la vida si es aficionado a la lectura. aunque algunas veces no sean los más baratos (un ejemplar que vale la pena. Si. No sé qué deseáis para vuestro hijo ni que esperáis de él.) Tendréis que indicarle el camino de aquellos libros que despiertan su afición a la lectura porque son divertidos y emocionantes. señalaba hace años en Mi mundo perdido (Juventud): "Todos los padres saben que sus hijos necesitan libros. porque está claro que no es sólo un objeto banal de consumo sino también un bien cultural y no podemos dejarnos tentar por el precio más económico. queridos amigos. de que muchos de los auténticos lectores se forjan en hogares donde hay libros. los hijos tienden a leer con mayor facilidad. Numerosas investigaciones de ámbito internacional han demostrado que los padres desempeñan un inestimable papel en la cimentación del aprendizaje de la lectura y en todo el desarrollo lector posterior. Quizás merezca la pena invertir algo de tiempo en hablar sobre libros y hacerles un hueco entre los objetos relacionados con las rutinas cotidianas. ¿O quizá todavía no? Si aún hay quien ignore algo tan importante. al fin y . como el cepillo de dientes.. La famosa autora de Pippa Mediaslargas —conocida en el medio televisivo por Pipi Calzaslargas--.Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros Todos sabemos lo divertidos y estimulantes que pueden ser los libros infantiles. Para ellos no es lo mismo adquirir un libro que un paquete de cereales o un par de zapatos en el hipermercado. De hecho. aunque cueste más dinero. Pues bien. por la "oferta" del 2 x 1 o porque nos regalen un peluche (sin olvidar que hay saldos y liquidaciones de libros nada despreciables). puede influir en el valor real que el niño conceda a los libros. si entre las actitudes definidas de los padres se halla una valoración positiva de la lectura. cada vez hay más padres jóvenes. se corre el peligro de que los aprendices de lectores asocien el libro con lo impuesto y decidan rechazarlo sin llegar a apreciarlo como un pasatiempo relevante. Daniel Pennac señala en su libro Como una novela (Anagrama) (Nota de Imaginaria: El libro también se encuentra publicado por Grupo Editorial Norma.

ya que en las grandes superficies son más habituales las obras que siguen la estela de Walt Disney. libros de contar números y formas. solicita en las librerías aquello que le gustó y descubre que está descatalogado. Además los prelectores tienen un interés real por decodificar palabras de los libros y de los carteles de la calle o de los envases de los más diversos objetos. que no es siempre lo mejor. Y leer será uno de sus entretenimientos favoritos. en forma de casita. en lugar de productos más cuidados que realizan algunas editoriales pequeñas con menor capacidad de distribución. ni los más fáciles de encontrar. por supuesto. Si preparamos un menú con cuentos populares. pequeños. poesías tradicionales y buenos álbumes ilustrados (libros donde la ilustración desempeña una función narrativa tan destacada como el texto). grandes. sus necesidades afectivas y culturales. Por eso es necesario acompañarles en los primeros pasos y descubrir los libros apropiados. que esos signos negros forman palabras y que hay que pasar las páginas para seguir una historia. la curiosidad y el entusiasmo con que tratan a estos compañeros de juegos no siempre garantiza una perfecta conservación. como los libreros o los bibliotecarios. un adulto que ha leído buena literatura infantil cuando era más joven. alguno de animales y otros con su personaje favorito.000 títulos es casi como hallar una aguja en un pajar. qué libros han sido premiados recientemente. seguidas de títulos concretos para nuestros hijos. trataremos de no preocuparnos demasiado si un libro se rompe accidentalmente o sufre algún otro desgaste porque. Y es lógico que nos quedemos desconcertados ante la falta de información en un sector saturado de colecciones. ¡Pero sin presionarles para leer porque cada uno tiene un ritmo de maduración personal! Es lícito aprovechar su interés para suscitar la lectura . aunque se tenga cuidado. Y.al cabo "solamente un necio confunde valor y precio"). si están bien hechos y les gustan. etc. En cualquier caso. querrán más como ese: troquelados. aún queda la posibilidad de localizarlo en una biblioteca pública donde además se pueden obtener otras valiosas informaciones: sobre cómo contar cuentos. seguramente lograremos que les encante leer. así que podemos estimular y reforzar su interés preguntándoles por las letras que conocen y dándoles la información que nos pidan. donde no es fácil distinguir unas de otras. sin forzarles. A continuación proponemos unas pautas sencillas. Pero no hay que desanimarse porque siempre hay profesionales. que las letras se leen avanzando de izquierda a derecha. Los libros adecuados antes de empezar a leer El niño atraviesa distintas etapas en las que su psicología. de plástico. Claro que encontrar los libros adecuados para ellos entre una producción anual que ronda la cifra de 5. que pueden guiarnos y recomendar un libro en función de nuestros gustos o necesidades. desplegables. cuáles tratan sobre un tema determinado. a veces. etc. El hecho de manipular los libros les permite distinguir la portada como parte delantera. antes de optar por alguno. todos ellos son conceptos significativos sobre lo impreso que se aprenden de manera natural como casi todos los aprendizajes de la edad temprana. no se ha de olvidar que este es un mercado dinámico en el que se imponen las novedades frente a la reedición de títulos que fueron un hito en su momento y. Por otra parte. es aconsejable leer la contraportada y hojear varios títulos con tranquilidad en las librerías especializadas en literatura infantil y juvenil. así como sus intereses cambian.

incluso de diferentes tejidos para que los diferencie. de Sigrid Heuck (Juventud) o en la atractiva colección "Pictogramas en cuentos" (SM). tirar de una pestaña o pulsar un botón que emite un sonido (Edaf tiene colecciones de "Libros mano" y "Libros pie". pero ¿qué les gustará a los recién nacidos?   Ilustraciones llenas de colorido y estimulantes. A estas edades la primera relación con el libro es objetal. el baño y el juego ofrecen situaciones ideales para manejar estos objetos que contienen historias. . son ideales para jugar en el agua. que desempeñen un papel fundamental y permitan la interacción entre el niño y el adulto. afirma el escritor Paul Auster en La invención de la soledad (Edhasa): "la necesidad de relatos de un niño es tan fundamental como su necesidad de comida y se manifiesta del mismo modo que el hambre". dando al hecho de leer su verdadero sentido de extracción de significados. Pero no sirve cualquier relato. con textos ya seleccionados y orientados. de exploración. y pueden estar hechos también de plástico. deben ser los mejores y ofrecerles distintos puntos de vista que les ayuden a interrogarse sobre la vida. la voz cálida y afectiva de un adulto significativo para el bebé es importante porque la aventura de oír le aproxima a la de leer y siempre asociará el recuerdo de su familia a los momentos de la vida que le han hecho disfrutar. La hora de dormir resulta propicia para este encuentro. de ahí que la frontera entre juguete y libro sea bastante movediza: los libros para el baño del elefante de colores Elmer (Fondo de Cultura Económica). A. Sin duda. para que los sostengan solos y pasen las páginas hacia delante o hacia atrás. Historias con un texto mínimo que el niño siga sin perder un ápice de interés. como en El poni. aunque los textos traducidos sin cuidado carecen de interés). luego boca abajo. Y libros en los que pueden explorar metiendo los dedos. A veces son útiles las antologías como Mil años de cuentos (Edelvives). muy atractivos visualmente. a reír y asombrarse.conjunta de las frases pictográficas en las que se intercalan pequeños dibujos que podrán reconocer e interpretar fácilmente. prestando atención a los libros que aportan algo diferente pero sin perder de vista el gusto individual de cada uno. Pero además hay otros muchos animales divertidos (Susaeta) a los que les gusta bañarse ahora boca arriba. ¿Cuándo tienen que empezar los niños a oír historias? Desde el primer año.  De tamaño manejable.  Las fotografías de objetos familiares que les permiten establecer la conexión entre lo impreso y el mundo real. con sus pequeños e importantes rituales de la comida. con los bordes redondeados. el oso y el manzano. de madera o de tela. Libros para bebés de 0-18 meses Nunca es demasiado pronto para que los padres y las madres compartamos con nuestros hijos un rato de lectura: la vida diaria. conviene que los padres sean exigentes a la hora de adquirir nuevos títulos. Ya que la oferta es tan amplia.  Físicamente deben ser de cartón resistente y seguro.

con bastante acción. con un argumento mínimo y con grandes ilustraciones sobre el entorno. de Gabriela Keselman (Chiquicuentos. Motivar. Tendremos que contar historias que hablan de sentimientos (dudas. tamaños y propuestas gráficas que aumenten su interés por descubrir el mundo de los libros. si tenemos diversidad de cuentos ilustrados en casa. necesidad de cariño. como: ¿Quién ha robado mi trono?. lenguaje claro y simple.  Variedad de formatos. de Mick Inkpen. de Juventud).  Las imágenes de objetos cotidianos con un texto repetitivo permiten presentar el alfabeto y sentar las bases para el desarrollo de las habilidades de la lectura. como el cambio de pañales. También los personajes protagonistas de sus aventuras (el elefante Babar. Poesías. como ¿Qué animal es?. el nacimiento de un hermanito o una fiesta de cumpleaños. guiar y afianzar los hábitos lectores en los niños desde antes de asistir a la escuela. celos. por lo que conviene que también les gusten a los padres que pronto se las sabrán de memoria. Es interesante que las palabras y los acontecimientos se repitan para que puedan recordarlos.  Existen historias para ocasiones especiales. incluso. en las mismas actividades que ellos realizan: se visten. al que se podrían sumar cuentos como El globo azul (Molino). de Pablo Barrena (Los duros del Barco de Vapor) o ¿De quién es este rabo?. Libros para niños de 18 meses a 3 años Una vez que los pequeños han comenzado a hacer sus primeros juicios (hacia los 20 meses) y se inicia la etapa del lenguaje constituido (después de los dos años) en la que se expresan cada vez con mayor corrección. y Adivina cuánto . timidez. juegan o ayudan (Colección "Libros del Chiquitín". como los dibujados por Helen Oxenbury.Nuestros hijos también disfrutan reconociendo la imagen de otros bebés. E. La oruguita glotona (Elfos) es un clásico de Eric Carle lleno de colorido y emoción. los números u otros conocimientos básicos a estos constantes descubridores (como hace Elmer en la colección "Mi primera Sopa de Libros". de Barberis (Susaeta). elegirán lo que les atrae y explorarán el entorno circundante agarrándose a libros duros que resisten los pisotones. los mordiscos o la caída libre. de Bruño). Las ilustraciones simples de gran fuerza expresiva de Lucy Cousins. y otros textos en clave de humor que mantendrán además bien entretenidos a los padres. en El arca de Noé (Serres). les ofreceremos historias cotidianas que son capaces de interpretar a su manera. En seguida identificarán sus favoritas y pedirán que se las contemos una y otra vez. la ratita Maysi u Osito). canciones y juegos acumulativos para repetir con un libro delante. B. reflejan una hermosa historia bíblica. Y por supuesto todos los libros de adivinar qué objeto se esconde. ritmo y buena proporción entre texto e imagen. de Anaya). exige prestar atención a sus experiencias y a las cuestiones que les interesan. De nuevo recogemos unos criterios de los aspectos que se han de considerar:   Ilustraciones sugerentes y fotografías para mirar y hablar de ellas con tu hijo. quienes servirán de pretexto para presentar los colores. búsqueda de identidad) hasta quedar exhaustos. que se alargan de 16 a 20 ó 24 páginas.

de Anaya. o ¿No duermes osito? (en Kókinos las tres últimas y tres super éxitos). animales. les resultará apasionante averiguar qué hay detrás de los acetatos de la colección "Mundo maravilloso" (SM). el Centro Editor de América Latina. éstas los atraerán hacia la lectura. así le ayudas a desarrollar su habilidad como narrador y sus propios criterios de selección. y los de Babette Cole. y La familia ratón se va a dormir. sin olvidar que lo sencillo no tiene por qué ser trivial ni pobre. en el siguiente estadio.  Anima a tu hijo a seguir las palabras con el dedo mientras le lees en voz baja. Libros para niños de 3 a 5 años El poder de los libros se consolida si los niños asisten a una guardería o a la Escuela Infantil donde suele realizarse la Hora del Cuento o alguna actividad para compartir la experiencia de la lectura. A esta edad ya están preparados para interpretar un proceso narrativo más complejo. También les interesan los libros de argumentos sencillos protagonizados por animales con el mismo comportamiento que un niño. o La bola roja. Y. Después. había publicado este libro con el título Del Topito Birolo y de todo lo que pudo haberle caído en la cabeza). si logramos interesarles por engullir imágenes. conceptos y transformaciones. de Rosemary Wells (Austral Infantil). Debe hablarse con los niños de casi todo. libros con sentido del humor. juguetes. sobre todo. plantas. o Carlos el tímido. como las de los libros de Iela Mari (El erizo del mar. para que ellos escuchen sin perder la atención:   Dedica un rato diario a la lectura compartida. Pequeño Cowboy. Entre los libros más divertidos destacan los de Tony Ross. los de temas escatológicos. Son personajes que se . como Quiero un gato. Para reconocer objetos son adecuados algunos libros informativos sencillos de tapas duras sobre camiones. como Osito (Alfaguara). como El príncipe listillo (todos en Destino). de Kazuo Iwamura (Corimbo). porque establecen los primeros significados y son una puerta abierta a la imaginación. con el placer añadido de leer sobre algo prohibido como las cacas. herramientas. (Altea) narrados en viñetas sin texto pero con una acertada función comunicativa. especialmente antes de dormir. No debemos esperar a que sepan leer. sobre todo. ilustrado por Maurice Sendak.  Deja que elija los libros que más le gustan y pregúntale por qué. de Dieter Schubert (Lumen) y El muñeco de nieve. de Helme Heine (Altea) o El topo que quería saber quién se había hecho aquéllo en su cabeza. Muestra antologías y libros de poesías y recita con tu hijo para que memorice distintas composiciones. de Werner Holzwarth (Altea) (Nota de Imaginaria: Actualmente agotado. los libros de la colección "Miremos" (La Galera) compuestos por láminas sencillas del campo o la ciudad en las que el niño puede señalar y nombrar numerosos elementos que ampliarán su repertorio léxico. C. por supuesto. aunque es muy importante la forma en que uno se exprese. alimentos.te quiero. de Lumen) y. Dos buenas muestras son Monky.  Escoge. en Cuánto cuenta un elefante. de Raymond Briggs. por eso conviene elegir historias que les diviertan expresadas con sencillez.

el tono de la voz. es preciso que se habitúe con los cuentos y poco a poco se inmunice. un prestigioso defensor del cuento. mientras les ayudamos a ir formando su propia colección con ingresos constantes. aunque conviene advertir que lo más importante está aún por hacer: hay que seguir acompañando a nuestros hijos a bibliotecas y librerías. Así. El malestar que provoca la ansiedad se convierte entonces en el gran placer de lo que uno enfrenta y domina con éxito". la bruja que materializa el miedo de ser comido es arrojada al fuego por Gretel. . Y como se ha reiterado en estas páginas. la ambientación. Entre las colecciones recomendables destacan "Popular" (La Galera) por su diseño innovador y "Cuéntame un cuento" (SM) por la actualización de tópicos que han adoptado los ilustradores al abordar relatos de siempre como Cenicienta o Los tres cerditos. El sentido de algunos relatos Respecto a los miedos no quisiera obviar un tema que preocupa a los padres cuando relatan cuentos populares: qué hacer con los episodios de aparente dureza. en La casita de chocolate. obsesiones y angustias del niño. le privamos del sentido que tiene la victoria final. dando soporte a la alfabetización escolar. pero una vez que están familiarizados con determinados cuentos maravillosos.comportan como espejos del lector. los celos. El distanciamiento de lo narrado permite resolver mejor los conflictos y percibir aspectos como la muerte. quien percibe sentimientos y miedos igual que los suyos y. los aspectos terroríficos parecen desaparecer para dar paso a aspectos reconfortantes. (Juventud). Bruno Bettelheim. Si negamos al niño la imagen del lobo o la bruja. será imprescindible para el éxito lector de los hijos. Según él. éstos les muestran algunos problemas y sufrimientos mediante el mundo simbólico. de Hans Wilhelm. que cumplen una función iniciática desde la fantasía en lugar de hacerlo de forma realista. insistiremos en que el protagonismo de los padres. como aquél en que la abuelita y la propia Caperucita son devoradas por un lobo. Hasta aquí se ha hecho mucho. y a modo de conclusión. uno de los muchos títulos para vencer lo que nos asusta (ya sean monstruos. hay que contarles cuentos o leerlos con ellos para crear y mantener hábitos de lectura para toda la vida. atendiendo a la edad y a la evolución personal de cada niño.. de Rocío Martínez y Teresa Novoa respectivamente. etc. en este sentido valga otro ejemplo. para desbloquear las imágenes traumáticas que bajo la forma de ficciones literarias expresan los temores. pesadillas o la oscuridad nocturna). Otro paladín de los cuentos. La cuestión es saber con qué ritmo ha de hacerse este descubrimiento. Por último. la envidia. Pero puesto que los niños se reconocen en sus deseos y miedos y se identifican con el héroe y la esperanza en la vida de los cuentos. Un chico valiente como yo. Sin embargo. introdujo la noción de "vacuna". Marc Soriano. A veces el miedo puede ser originado por la forma de narrar.. porque la implicación que supone el préstamo o la adquisición de libros permite conocer y aprender más de literatura infantil. sirviéndoles de modelo lector dedicando un tiempo diario a comentar también nuestros libros. escribió en el Psicoanálisis de los cuentos de hadas (Grijalbo): "Es posible que una historia en concreto provoque cierta ansiedad en algunos niños.

. está claro que quienes más nos invitan a la lectura son los mismos niños. se recrea y se estimula la memoria. la lectura infantil con palabras mágicas. va más allá del éxito en los estudios. de su cultura. la lectura proporciona cultura. se desarrolla y se cierra. “En Familia”. “Los padres no necesariamente tienen que ser buenos lectores para incentivar la lectura en los niños. A diferencia de lengua de la vida cotidiana. es fuente de recreación y de gozo. el uso de los títeres y otros elementos que le den sentido a lectura. la entonación “la lectura debe ser una fiesta. junto a sus padres quienes hacen parte del proceso. “Hay que acercar a los niños a lectura como parte de su vida. que sean ellos mismos quienes inviten al adulto a compartir ese texto que le gusta. Licenciada en Educación Preescolar. cognitivo. emocional y lúdico. “el cuento es importante en el niño porque es una estrategia para construir significado. Vicepresidente de la Asociación Acciones Culturales Contra Exclusiones y Segregaciones. para que exista una interacción donde el niño explore. Además fortalece los lazos familiares y su entorno. combinar el libro con la música. Filólogo de la Universidad Nacional. los gestos del rostro de las personas que nos rodean. deben ser facilitadores. reconocer la musicalidad. Facilitarle la lectura al niño es permitirle que empiece a mirar y a conocer la realidad “la invitación a los padres y maestros es que no se trata de que el niño aprenda a leer las letras en los primeros años. a un niño hay que hablarle como si entendiera todo. maestra del Hogar Infantil Mi Pequeño Mundo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. los maestros y los educadores. representada en diferentes formas de lectura como lo son las historias. maestro en filosofía y en psicología en la Universidad de la Sorbona.La lectura desde la Primera Infancia La lectura desde la Primera Infancia La lectura es fundamental para el desarrollo de los niños y niñas en lo lingüístico. se ha distinguido por incentivar la lectura a través de distintas actividades para que los niños y los padres se enamoren de la lectura “manejamos el lenguaje con elementos expresivos. con el uso de una barita mágica . que permanecerá a lo largo de la vida. son los primeros libros que cada uno aprendimos a leer”. canciones. compartimos con nuestros oyentes algunas de las ideas expresadas por nuestros invitados en el desarrollo del programa. desde el mismo momento de la gestación. no es una responsabilidad exclusiva de los centros educativos. debe ser compartida. Una de las propiedades de la lectura es construir significado. Coordinadora de la Comisión Intersectorial de la Primera Infancia de la Presidencia de la República. cuando al niño se le cuenta una historia. Ebelio Cabrejo Parra. da la posibilidad al niño de comprender como se llega a la lengua escrita” Enfatizó Cabrejo. dando la posibilidad a los niños que descubran y explores los textos. involucrando al niño y la familia”. Éste Jardín alberga a 120 niños entre los seis meses y los cinco años. Luzmila Cardona. colores. darle al niño la posibilidad de crear lo que está aprendiendo de ese libro. Afirmó Cardona. “la primera lectura que el ser humano hace es la de aprender a leer la entonación de la voz. buscando llamar la atención del niño hacia la lectura. de visión y comprensión de la realidad”. como la posibilidad de vínculo afectivo. relatos. y de ahí empezar a dialogar y comprender la lectura” concluyó Alarcón. objetos. es cuando el niño busca un pretexto para que la mamá le cuente una historia. el hábito de la lectura convoca a todos. Asesora de la Dirección en temas de Prime Infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. se introduce algo. Incentivar la lectura en la primera infancia. el cuento es atractivo para los niños porque es una lengua para escuchar y no para obedecer. juegos. Diana Cardona. descubra. actúa sobre la formación de la personalidad. Puntualizó Cardona. es usar el texto como una posibilidad. reconociendo palabras. desarrolla el sentido estético. porque el niño en la primera infancia ya está leyendo la voz. Constanza Alarcón. además con los cuentos viajeros que se le dan a los niños para que compartan con sus padres durante el fin de semana”.

maestro en filosofía y en psicología en la Universidad de la Sorbona. • Luzmila Cardona. • Constanza Alarcón. que fortalecen el futuro de los niños cuando sean adultos. las ayudas tecnológicas son complementos para incentivar la lectura en los niños” Enfatizó Hernández. además el dvd tiene las letras de las temas musicales en ingles y español en forma de karaoke. como adquirir la lectura en ocho semanas a través de estímulos. Concluyó Granes. INVITADOS • Ebelio Cabrejo Parra. rondas de vídeos entre otros recursos con contenidos de calidad. de juegos de matemáticas.Mario Hernández hace música infantil y nos cuenta como se conecta la música con el incentivo a la lectura: la música va acompañada de una revista con caricaturas de las canciones. Coordinadora de la Comisión Intersectorial de la Primera Infancia de la Presidencia de la República. Filólogo de la Universidad Nacional. Asesora de la Dirección en temas de Prime Infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. vive la vida con Bienestar. Vicepresidente de la Asociación Acciones Culturales Contra Exclusiones y Segregaciones. bajo la dirección y conducción de Judith Sarmiento . Magdalena Granes pionera en Enseñanza Precoz: El audio libro y un cd interactivo es un sistema en el que una lora animada muestra paso a paso. “En Familia”.