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La creencia en dios, el ocio y el negocio - Dr.

Armando Bukele Kattán
LA CREENCIA EN DIOS, EL OCIO Y EL NEGOCIO.
Estamos observando una crisis mundial de la Humanidad en su conjunto,
que a pesar de los enormes progresos materiales existentes, se encuentra
desorientada, descontrolada, desequilibrada, egocéntrica y materialista;
engreída por su “progreso” (que no es más que un desarrollo verticalista
negativo) y profundamente atea (o no se cree en Dios; o no se practica la
creencia en Dios, amando a nuestro prójimo); lo común de lo irreverente
(irrespetuoso) o irrisorio (burla) de lo sagrado o el uso de la religión
únicamente como unidad política (Europa) o compromisos sociales
(América Latina).
Si vemos a Europa, los países que provienen de lo que se llamó en
Occidente, la Cortina de Hierro, pertenecientes a la Europa del Este y a la
Europa Central; se debaten en promedio en dos grandes grupos: los ateos (no
creen en Dios); y los agnósticos (faltos de fe, o que consideran a la religión
irrelevante a la metafísica como algo sin importancia). Con excepción de
Polonia y las zonas musulmanas, el porcentaje de ambos sobrepasa el 70%,
y los verdaderos creyentes a duras penas llegan a la cuarta parte. Por el otro
lado, en Europa Occidental, las cifras son también alarmantes. Entre
agnósticos y ateos suman en el Reino Unido (del 31% al 44%; Alemania
41% al 49%; Francia 43% al 54%; Holanda 39% al 44%; España
(definitivamente arriba del 50%).
Esto es así demoledor. Más de la mitad de Europa, no se encuentra sumida
en un Estado de laicidad simplemente, sino que, o es atea, o es agnóstica.
Bien lo decía su Santidad el Papa Juan Pablo II en Cruzando el Umbral de la
Esperanza: “La religiosidad de los musulmanes merece respeto. No se puede
dejar de admirar, por ejemplo, su fidelidad a la oración. La imagen del
creyente en Allah que sin preocuparse ni del tiempo ni del sitio, se postra de
rodillas y se suma a la oración, es un modelo para los cristianos, que
desertando de sus maravillosas catedrales, rezan poco o no rezan en
absoluto”.
Y todavía se habla de la Europa “cristiana”. Como dije al principio: El
cristianismo en Europa, se está convirtiendo en un estandarte de unidad

El niño tapándose. que no quería nunca madrugar. Un día llegó muy temprano por la mañana. que lo inventaron. . más bien que de fe religiosa. por el abandono de lo sagrado. he encontrado esta cartera llena de dinero en el camino”. para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Europa cree estar condicionada para ser el futuro Imperio del Mundo y esto pasa entre otros puntos. de deseo. Los romanos. La pereza siempre encuentra excusas. lo despertó y le dijo: “Mira. Esto es un tema que Fernando Savater. pero de extracción agrícola. Para nosotros es conveniente buscar el equilibrio. Muchos europeos consideran que el fervor religioso en Estados Unidos (mucho mayor que el existente en sus países). allí resalta la diferencia en lo que es la ociosidad (complemento ideal para esta vida). por haberme levantado temprano. que es un pecado capital. con la pereza. se explica considerándolo como una Nación formada mayoritariamente por campesinos sobrealimentados o bien por citadinos. es simplemente un tiempo que no se emplea en las cuestiones laborales. A mí se me enseñó cuando pequeño que el ocio es negativo. en su capítulo concerniente a la pereza. el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores”. al menos en Occidente. de voluntad para atender a lo necesario e incluso. Un viejo cuento narra como un padre luchaba contra la pereza de su hijo pequeño. sin cesar trabaja”. “La ociosidad consume la vida más presto que el trabajo”. Savater continúa explicando: El ocio. tratando de trabajar para esta vida y también para la otra. se nos decía: Y también se nos insistía en el: “Trabaja joven. no están preparados para ser Imperio. Pero también fuera del trabajo. Es una congelación de la voluntad. buscar nuestros ratos de ocio. Consideran así. De allí la competencia permanente de Europa con los Estados Unidos. brillante escritor español contemporáneo nos describe en su libro ampliamente difundido: Los siete pecados capitales. Savater escribe: “La pereza es la falta de estímulo. que aunque Estados Unidos posee fuerza.política. le contestó: Más madrugó el que la perdió. a diferencia de la pereza.

poniéndole a todas las actividades un componente placentero básico. a nosotros mismos. El ocio sin embargo es fecundo. pero eso se complementa también. combinando equilibradamente nuestros momentos de ocio y de neg-ocio. desconéctate. La pereza es en cambio. de la infelicidad. la negación del ocio. Sólo así se puede ser feliz en la vida.hablaban de ocio y de negocio. son lo mejor de todas las adquisiciones. pero el complemento de ocio en nuestras vidas lo define brillantemente Sócrates al recordarnos que los ratos de ocio. Fuera de ello. Sólo haciendo las cosas con placer. cámbialo o cambia tú. Necesitamos amarnos. sin que necesiten pagarte para hacerlo y el negocio es lo que haces para tener ingresos. amando a nuestro prójimo. el neg-ocio. tanto en los momentos de ocio. más suerte tengo. ya que si no nos amamos y respetamos. para hacerlo con gusto. Los que no aman a Dios están perdidos. es posible gozar la vida. …El amor al trabajo se ejemplariza adecuadamente en la siguiente frase de Thomas Jefferson: Yo creo bastante en la suerte y he constatado que cuanto más duro trabaje. no con disgusto. Cicerón decía: No considero libre a quien no tiene algunas veces sus ratos de ocio. Y ese auto-amor complementario se consigue llevando una vida placentera. . carecería de significado. y por consiguiente. El principio básico de todo creyente es amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Si los ratos de ocio son sofocantes y te resultan aburridos. Ocio significa dedicarse a lo que te guste. por amor de Dios. pero eso no es suficiente. el parámetro de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. uno tiene que actuar. Según el filósofo alemán Martín Heidegger: El hastío es el comienzo de la angustia” y agrego. como en el negocio. Si el negocio es conflictivo y complicado y te sientes mal día a día. que tú no hagas nada: ni negocio ni ocio. Jules Renard decía que la pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado y Benjamín Franklin manifestaba: La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Muchos consideran lo anterior como la verdad suprema.