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Clínica Baumgarten-Santamaría.

Conceptos psicoanalíticos

Autismo y psicoanálisis

El cuerpo fragmentado
Dentro de la teoría kleiniana, ya antes del nacimiento, dentro de la madre, el niño se
percibe uno con ella. En su vientre se siente protegido, alimentado e incluso hablado.
Durante los primeros meses de vida, la madre es como una prolongación de su propio cuerpo. El pecho que le amamanta, los brazos que le sostienen, el contacto con la
madre, etc., hacen que ésta aparezca como formando parte de sí mismo. El infante no
es capaz de diferenciar su cuerpo del de la madre.
Como ya hemos visto en pasadas semanas, es mediante el dominio del par presencia-ausencia que el niño es capaz de soportar la angustia de separación con respecto a la madre. Dicha madre, en ausencia perceptiva, es por vez primera delirada (imaginada) por el niño, que inaugura con este primer objeto su universo simbólico.
También comentamos que el simbólico era aquel lugar donde iban las cosas cuando
no se percibían, una especie de intermundo que facilitaba el duelo ante el fantasma
de la separación total. El ingreso en el mundo de lo simbólico permite al infante un
primer dominio del entorno, su manipulación mediante la imaginación (fantasías de
asesinar el pecho malo, o de incorporar el bueno) y, lo que es más importante, de sentirse diferenciado del Otro.
Por el contrario, el niño autista (ya sea por avatares fisio-biológicos o por déficits en la especularidad) no tiene consciencia de su propio cuerpo, siendo incapaz de
enfocar su propio yo.
Dentro de la teoría de François Doltó, esta falla en la especularidad provoca
una indiferenciación del esquema corporal que, sin referencia de un Otro que le otorgue un reflejo coherente, queda escindido, fragmentado, caóticamente desorganizado. Con graves deficiencias en la organización del dentro/fuera, del Yo/otro, el autista
vive su cuerpo indiferenciado de su entorno, como una entidad fragmentada que
intersecciona con el resto de objetos del mundo: no alberga conciencia de los límites
del sí mismo.
De ahí la prototípica híper-susceptibilidad de los niños autistas ante la modificación del entorno. No sólo viven los objetos inorgánicos como indiferenciados de los
orgánicos, sino que cualquier cambio objetal es vivido como una agresión en su propia carne. Para el autista, todo es él, y nada deja de serlo. Ante una falla (estructural y
total) del simbólico, el niño autista no dispone de referentes para categorizar los objetos de su entorno (ante la ausencia del significante falo como primer referente de catalogación), lo que les obliga a detenerse en la percepción de las partes o fragmentos
antes que en el propio objeto en sí. Asistimos al dominio de lo Real sin la tutela de lo
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Autismo II. EL cuerpo fragmentado y la imposibilidad en el discurso

Lo que se simboliza es denominable y por lo tanto puede ser separado. tomar distancia y establecer un límite. desmembran al autista en múltiples pedazos”. Estas. Además de esta función conectora. . El significante dota de estructura (e incluso de identidad) a todo el aluvión perceptivo que confluye en el Yo del sujeto. El autista carece de ese espacio topológico propio que le permita sentirse a salvo de las continuas demandas externas.” Es desde el lenguaje desde donde el universo (de objetos y sucesos) que rodean al niño se ordena. se denomina y se inventaría. conformado por cadenas de significantes. y lo separa de su ubicación permitiendo al niño su manipulación imaginaria mediante el simple hecho de nombrarlo (Fort-Da). el sujeto renuncia al objeto reemplazándolo por significantes que enmascaran su duelo. Lenguaje y discurso El lenguaje permite asociar aquello que acontece en nuestro entorno a un registro simbólico. Esta separación que el acceso a la simbolización proporciona. sin concesiones. es incapaz de poner freno a esa fuerza irruptora. es atraído por ese mundo sin nombre como un agujero negro atrae la materia de su entorno. que permita establecer una separación. adquiriendo cada objeto un lugar separado del resto (categorización) y constituyéndose como tal gracias a que existe una palabra que lo denomina y delimita.Clínica Baumgarten-Santamaría. Como diría Lacan.. el lenguaje permite capturar el mundo y someterlo a nuestra crítica (subjetivizarlo. Es decir. El autista. que permanece fijado en lo real de las pulsiones. Recordando el Fort-Da freudiano. que establece un recorte entre el yo y el mundo. etc. lingüista belga: “La palabra es una presencia hecha de ausencia en la que la ausencia viene a nombrarse”. puede ser empujado hacia un lugar más allá del espacio topológico propio. al no haber sido invitado a compartir lo simbólico. paralizadas en el goce.” Como diría el psiquiatra Manuel Casas: “Lo que no sabemos conceptualizar suele adquirir el perfil de lo siniestro. al no disponer de la palabra para frenar lo real. sin necesidad de que estos estén presentes. En palabras de Robert Georgin. hacerlo propio). En ausenPágina 2 de 5 QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR Como dirá la psicoanalista Eliane Schermann: “Donde lo simbólico no inscribió su trazo. proveniente tanto de la percepción externa como de las pulsiones internas. “La captura del objeto bajo un denominador marca los límites del objeto. está fundido a él. sin posibilidad de despliegue de un yo que. se desintegran las leyes elementales gestálticas y la discriminación (por ejemplo) de figura-fondo. ayudándonos a convertir lo real puro (gracias a su simbolización) en material imaginario. Conceptos psicoanalíticos simbólico. objetos. es la que permite al sujeto ingresar en la sociedad y en la cultura aceptando sus normas y leyes. el imaginario desatado no conforma el cuerpo. el ser hablante se sustrae del objeto porque lo simboliza. El autista está inmerso en el objeto. el lenguaje permite que el sujeto pueda nombrar acontecimientos. El significante se convierte así en una especie de dique que contiene lo Real. La simbolización permite separarse del acontecimiento.

creando toda una cascada de serias limitaciones en la categorización y organización del lenguaje. Es entonces lo real mismo lo que se pone a hablar. nunca como un discurso. como extraño. En ninguna otra parte. es de otro alcance. el tan existencialista ser o no ser: una de las dos opciones imposibilita la otra). por su parte. Por añadidura. en función de que sí reconoce un pseudo-agente al que dirigirlo. sí conforma un lenguaje en un más acá del discurso neurótico: “LA MARCA DE LA FORCLUSIÓN. con la preeminencia del significante como tal.” La forclusión del Nombre del Padre (y del significante que lo representa). el síntoma está tan claramente articulado en la estructura misma. La ubicación neurótica del Nombre del padre articula a un Otro grande con el que posicionarse en el discurso. Para dominar el discurso se hace necesario haber anclado el significante unario (el falo) como pivotante de toda comunicación. Es por ello que el lenguaje puede vivirse como ajeno. pese a que no todas estén dentro del discurso. que debe distinguirse de la o inclusiva y de la o exclusiva. Solo faltantes podemos acceder a ser deseantes. En cualquier caso. pues. Al haber cedido o no haberse establecido nunca los puntos de «capitonado» del discurso -puntos de enlace fundamental entre el significante y el significado-. . La o inclusiva es aquella por la que puedo elegir también las dos cosas (en nuestro ejemplo. un fenómeno por el cual el reconocimiento de la falta articula el deseo de taparla. La forclusión de ese significante primordial se registra por sus efectos en el decir de un paciente psicótico. las frases estereotipadas.Clínica Baumgarten-Santamaría. teniendo el derecho de elegir solamente uno de los dos términos (en nuestro ejemplo. Lacan dirá que la relación del sujeto neurótico con el discurso pasa por una necesaria alienación. este lenguaje psicótico siempre nos parecerá extraño. y sólo a través del deseo se puede articular la demanda. ante la pregunta de ¿cómo te sientes. La cadena hablada se presenta sin límite y sin vectorización. provoca todo un déficit en el mecanismo de la privación. hipersensible. al mismo tiempo. Página 3 de 5 QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR cia de dicho cortafuegos. alucinatoriamente. Desde este punto de vista. al no tener establecido correctamente los puntos de capitonado. La o alienante. están sometidas al lenguaje. la o exclusiva es aquella donde me veo conminado a elegir. pero sí es un habla. la neurosis y la perversión). Se da la emergencia de fenómenos automáticos en los que el lenguaje se pone a hablar solo. Mediante los círculos de Euler (ver gráfico en página siguiente) Lacan contextualizó su teorización sobre la alienación en el lenguaje: Este esquema es el de la o alienante. ocurre su desarrollo separado. la ausencia de metáforas. Conceptos psicoanalíticos Lacan postula que las tres estructuras de su teorización (la psicosis. alienados por el discurso y alienados en el discurso. en individuos psicóticos tanto el agente como el receptor de la comunicación pueden estar gravemente indiferenciados (síntoma de una especularidad deficitaria). vaciado de significación. dicha incapacidad de simbolización es la que obliga al autista a mantener su entorno inmutable. su cuerpo es infinito. La perturbación de la relación con el significante se manifiesta en los trastornos del lenguaje como los neologismos. el sujeto puede adscribirse a ambas posturas: sentirse español y. Los neuróticos están. español o europeo?. europeo). dice Lacan. el psicótico sí podría atenerse a un lenguaje (más o menos deslavazado). como interferido desde lo real.

Está herido en la subjetividad. el psicótico no realiza este mecanismo. Así como se considera que la psicosis no está alienada. Conceptos psicoanalíticos El sujeto. en una etapa de su desarrollo intrapsíquico (que coincide con la ideación de la castración materna. advirtiendo la falta en un otro (un otro receptivo. Aquí se ve cómo pone Lacan el acento sobre la dimensión de la pérdida.Clínica Baumgarten-Santamaría. Debe elegir entre SER el deseo de la madre. como real. en el autista ni siquiera alcanza el narcisismo secundario. Elegir el SER es como elegir la bolsa lacaniana. Esta ruptura del espejo provoca un desmembramiento que –afectando a lo perceptivo-. El autista queda anclado no ya en la privación. es como se accede a reconocer la propia incomplitud. Para las nuevas corrientes lacanianas (en una teorización muy en auge en Francia). no psicotizante). la privación). De ahí que se hable del autismo como una cuarta estructura. Su simbólico queda como prematuro al no haber integrado el Nombre del Padre. desde allí. De nuevo. inaugurando el sinthome). Lacan la presenta con un ejemplo elocuente para todos: «¡La bolsa o la vida! Si elijo la bolsa. una vida cercenada». me queda la vida sin la bolsa. pese a estar “bañado por el lenguaje”. el propio Lacan dirá que el autismo se queda anclado en un momento anterior. Para este autor. pero esto no quita para que busque aquello que sabe que le compensa (pese a estar condenado a delirarlo o sentirlo como empuje). La elección recae ahora sobre lo que el sujeto aceptará perder. textualmente. En resumen. pero aún puede moverse torpemente por un imaginario protésico y vivido como extraño. perdiéndolo todo. el problema del autista es no acceder siquiera Página 4 de 5 QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR “Para hacerse entender. soterrado en el inconsciente y. pues (como observamos en los cuadros psicóticos) el sujeto paradójicamente no terminará de SER un individuo intrapsíquicamente configurado. el discurso y la metonimia del deseo.” . estructurando el lenguaje. Si elijo la vida. con lo cual ni siquiera la madre es constituida como primer agente simbólico. si en el psicótico se centra en intercambios con la madre. sino en la frustración misma (que tampoco reconoce). El falo que representaba al niño (en tanto objeto de deseo materno) queda perdido para siempre. cortocircuita gravemente el desarrollo libidinal que. o admitir la falta y configurar su propio deseo autónomo (instaurando el tan funcional objeto a minúscula. todavía en un “más acá” con respecto a la psicosis. no está alienado. “en el borde mismo de la alienación”. pierdo las dos cosas. el autismo ni siquiera accede al lenguaje (ni pensar si quiera en el discurso). o sea.

en el único habitante de lo real. . irremediablemente.com. © Este documento tiene su origen en la página web del autor: http://psicoblog-gfs. Conceptos psicoanalíticos a la categoría de sujeto.Clínica Baumgarten-Santamaría. no entrar en el lenguaje convirtiéndose. Para más información o contacto: gfsantamaria@gmail.com Página 5 de 5 QUEDA PROHIBIDA LA DISTRIBUCIÓN O COPIA DE ESTE DOCUMENTO SIN PERMISO DEL AUTOR “El sujeto no lo es sin otro”.blogspot.