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¿Las ovejas votan?

Nunca como en el día de las elecciones puede verse de forma más clara y
cruda el comportamiento de la sociedad boliviana como electora. Es como
un día de fiesta incluso para aquellos que no han vivido las dictaduras y que
tampoco se sienten tan agradecidos con la democracia. Sin embargo, el
elector boliviano sale feliz a votar. Y está feliz porque sale con la satisfacción
de saber que en ese día, sólo en ese día, aquellos políticos de los que tanto
se queja el resto del tiempo, dependen completamente de él.
En este sentido, las elecciones de este 29 de marzo han sido
particularmente hermosas. Y me permito ser tan cursi porque estás
elecciones, sin entrar en el debate de los resultados, han echado por tierra a
uno de los mitos más grandes sobre el electorado boliviano que dice que el
votante boliviano es oveja, a la hora de votar piensa gregariamente y se
habla de él siempre como un sujeto colectivo que vota en bloque, en masa.
Esta premisa ha influido permanentemente nuestros discursos históricos y
nuestros análisis coyunturales. Toranzo dice, y con él varios otros, que el
campesino votaba colectivamente por el MNR en agradecimiento por la
Reforma Agraria en las elecciones posteriores al 52 y, que esos mismos
campesinos, luego votaban colectivamente por los militares ya no por
agradecimiento, sino por temor a perder sus tierras, mostrando esto una
ciudadanía incompleta (Rostros de la Democracia: una mirada mestiza p. 20
– 21). El mismo análisis se hacia para explicar el voto por CONDEPA o UCS
en los noventa y el mismo análisis se hace en la actualidad para explicar el
voto por el MAS.
En verdad, esta calidad de “elector colectivo” se les ha atribuido siempre a
campesinos, sectores populares urbanos o a sindicatos. Ricardo Paz, con
menos pelos en la lengua, los reconoce como los “votantes populistas”
(Página Siete 20.08.2014) y no contento con describir su carácter gregario a
la hora del voto, añade que además suelen ser en su mayoría mujeres,
jóvenes, apenas alfabetos que “se emborracha al menos una vez a la
semana y soporta o propina golpizas intrafamiliares tres veces al mes”. ¡Ah
sí! También dice que son morenos. Lo cierto es que estas elecciones nos han
demostrado a todos los politólogos y a analistas varios que el votante
boliviano es mucho más que eso.
Para comenzar a hablar del tema debo decir que no creo que la teoría de
Patzi del “paraguas de Evo Morales” sea cierta. Con esta teoría Patzi afirmó
que en La Paz, los candidatos de Sol.bo tuvieron que enfrentarse al
presidente y no así a los candidatos específicos y que parecía impensable
romper la hegemonía del MAS en La Paz. ¿Se habrá roto en verdad esta
supuesta hegemonía? Considero poco realista que las mismas personas que
votaron por Evo Morales en octubre del 2014 hayan cambiado radicalmente
de opinión en los últimos cinco meses. Si hoy se repitieran las elecciones
nacionales, Evo Morales seguramente ganaría con el mismo porcentaje que
obtuvo y su paraguas seguiría igual de abierto. Lo cierto es que el votante
boliviano hace cálculos más finos. Ha demostrado que distingue entre

en verdad.liderazgos nacionales y liderazgos locales y reclama su derecho de poder escoger un liderazgo de proyección nacional sin que esta decisión tenga que determinar su preferencia por otros liderazgos locales. Simplemente nos han demostrado que la constelación de liderazgos es mucho más amplia y compleja de lo que imaginábamos y que es posible apostar por más de un liderazgo sin entrar en contradicción. a entender el comportamiento humano. menos de inconsciente. Otra evidencia de que el boliviano puede votar de una forma mucho más reflexiva de la que pensábamos es la fuerte presencia del voto cruzado.” . a mi parecer. demuestra un altísimo nivel de madurez electoral y política. Un voto así puede ser calificado de todo. y los humanos son universalmente conocidos como los únicos animales capaces de mentir. como diría Saramago: “Pero aquí estamos tratando con humanos. Es por esto que creo que es apresurada la afirmación de que estas elecciones sub-nacionales hayan desterrado a viejos liderazgos y hayan hecho surgir a nuevos. Pero hay que reconocer que el voto cruzado implica un cálculo adicional: se apuesta por un liderazgo (nuevo o viejo) para que sea alcalde/sa o gobernador/a pero se desea que la labor del control la haga alguien más. también a veces lo hacen porque comprenden a tiempo que esa es la única manera a su alcance de defender la verdad. en el fondo. que el votante boliviano haya decidido evitar la concentración del poder en cualquiera de las siglas partidarias que se encontraban en competencia. tiene la intención de evitar la concentración del poder. siendo cierto que si a veces lo hacen por miedo. y a veces por interés. Sin embargo. Y. Es una decisión que. El elector boliviano había podido reconocer caras y trayectorias. Y esto no implica que el que haya votado en línea sea un irreflexivo. es mucho más fácil entender por qué una oveja actúa como actúa. había tenido memoria y había sabido usar su voto para premiar o castigar a las mismas. Ha sido por mucho tiempo muy tentador para nosotros los analistas caracterizar el comportamiento electoral boliviano como gregario porque. más ejecutivos. No.