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CRISTOLOGÍA

Sesión: 5/17, sep. 2014
ACTA

Nicea y Constantinopla
1.
2. La sesión comenzó con la lectura del acta
referente a la cristología de los Padres preNicenos, para luego avocarnos a cada uno
de los concilios según el plan de la clase:
Nicea I en 325 y Constantinopla I en 381.
Realizamos un breve análisis de los
acontecimientos más importantes que
siguieron al concilio de Nicea y que
precedieron al concilio de Constantinopla,
de modo que pudimos observar las
consecuencias de uno y la recepción del
otro, respectivamente.
3.
4. Concilio de Nicea (325) Afirmación de la
verdadera divinidad de Cristo
5. Constantino el Grande convocó en el 325
el Primer Concilio Ecuménico de Nicea,
capital oriental del Imperio y residencia del
emperador. No fue neutral la participación
del emperador, puesto que en el s. IV
Eusebio de Cesarea había trazado una
teología política particular, que
consideraba providencial la unión del
cristianismo con el imperio. De este modo
encontramos dos intervenciones teológicas
importantes introducidas por el emperador
bajo la guía de Osio de Córdova, su
consejero: La convocatoria de un concilio y
la introducción de un Homoousios en el
símbolo de la fe.
6. El objetivo principal del concilio era dirimir
sobre la controversia suscitada por Arrio y
Alejandro, obispo de Alejandría. El primero
y su modo de concebir la absoluta
trascendencia de Dios y la relación
existente entre el Padre y el Hijo en la
Trinidad. Para Arrio solamente el Padre es
ingénito. El Hijo es creado, tiene principio y
ha sido creado de la nada, mientras que la
tradición alejandrina seguidora de
Orígenes considera al Padre, al Hijo y al
Espíritu como tres hipóstasis. Arrio coloca
al Hijo en el lugar de las criaturas; para él,
el Padre es la mónada absolutamente
trascendente con relación al Hijo. El
concilio, por su parte reafirma que el Hijo

es verdadero Dios, en todos los sentidos
en que el Padre es Dios.
7. El símbolo Niceno está compuesto de dos
partes distintas, según lo observamos en
clase; la primera contiene el credo en
cuento tal, y la segunda, los, anatemas de
condena. Jesucristo es confesado como
Hijo de Dios, engendrado unigénito del
Padre, no se trata, como decía Arrio, de un
acto creativo de Dios, sino de una
auténtica generación del Hijo de la misma
sustancia del Padre. «Consustancial
(homooúsios) al Padre» es la afirmación
que resume el significado permanente
antiarriano de Nicea; significa que el Hijo
de Dios no tiene ninguna semejanza con
las criaturas creadas y que es semejante
en todo únicamente al Padre que lo ha
engendrado: Nicea concibe la Trinidad
como inmanente a la Divinidad y así, se
afirma la unidad originaria en el ser divino
de la Trinidad inmanente y la Trinidad
económica.
8. Nicea no sólo resolvió la verdadera
divinidad de Cristo, sino que se encaminó
a la des-helenización de términos
puramente filosóficos para adaptarlos a la
interpretación propiamente cristiana,
alejándose de la ambigüedad y ganando
precisión: Homooúsios pierde su
connotación filosófica y adquiere un
contenido concreto bíblico cristológico;
éste término, entendido de según Nicea,
significa la crisis del platonismo antiguo.
Nicea, para poder dar testimonio de su
experiencia vital de salvación en Cristo,
subrayó la verdadera divinidad del Hijo de
Dios encarnado.
9. Si bien, Nicea significó el comienzo de una
nueva teología, no tuvo un acogimiento
eficaz y de manera pronta, puesto que se
suscitaron innumerables protestas, según
lo muestra K. Schatz («Después de
Calcedonia: protesta y recepción» en Id.,
Los concilios ecuménicos. Encrucijadas de
la historia de la Iglesia, Madrid, Trotta,

Éstos reconocían la divinidad del Hijo plenamente. . el acontecimiento Cristo no se considera sólo en relación al Padre. 64-69) que. El símbolo niceno-constantinopolitano del año 381 no contiene en su tercer artículo la cláusula Filioque. es una estructura tripartita. de manera que puede presentarse como ecuménico o universal. homoiosianos y homoianos. 13. los diversos sínodos que convocados que no fueron aceptados por las partes en disputa y que constituyen la primera fase del periodo de recepción del concilio de Nicea (328-343). quienes decían que el Hijo era de «naturaleza semejante» al Padre. al Hijo y al Espíritu Santo. El concilio de Constantinopla tuvo como objetivo lidiar con los nestorianos y los macedonianos y defender la fe de Nicea. obispo de Laodicea de Siria. Gregorio de Niza y Gregorio Nacianceno) se aceptó la fe de Nicea. junto al emperador Constancia la fórmula: «el hijo es semejante al Padre según las escrituras». con sus tres artículos dedicados respectivamente al Padre. Posteriormente en 359 surgen los Homoianos. teológicamente hablando. hasta el punto de provocar una enérgica reacción del ambiente antioqueno. imperfecta. se ha hecho perfecto hombre por nuestra salvación. El Filioque. Constantinopla. De este modo. Aquileya y Roma) restablecieron la communio y sellaron la recepción. pero con la fórmula «semejante» en lugar de «igual». Se ha introducido una novedad teológica: en el símbolo niceno-constantinopolitano. 14. En la tercera fase. 10. que no podía aceptar una humanidad incompleta en Jesucristo. la procesión del Espíritu del Padre«y del Hijo». llevó hasta sus últimas consecuencias la cristología lógos/sárx. Hacia la mitad del siglo IV. sin inteligencia. 15. La fórmula apareció propiamente en 451 durante la 2° sesión del concilio de Calcedonia. lo mismo que la de Nicea. Gracias a la precisión alcanzada en los términos por parte de los padres Capadocios (Basilio de Cesarea. De esta manera. 16. p. se llegaron a formular cuatro afirmaciones distintas: los nicenos homoousianos. mientras que la segunda se caracterizó por la Escisión Dogmática (350-360) constituyéndose el partido de los homoiusianos. en medio de destierros y deposiciones de los obispos arrianos y revindicados posteriormente (328) por voluntad del emperador. 17. arrianos. nestoriana y se convirtió en una fórmula bautismal e introducida en la liturgia eucarística. que presentaban. pero representa la aportación original de la Iglesia y de la teología occidental al símbolo nicenoconstantinopolitano. Concilio de Constantinopla (381) Afirmación de la humanidad completa de Cristo 12. para expresar que el Hijo y el Padre no son idénticos. puesto que sabemos que el verdadero Dios. Es una ampliación del escueto «se encarnó»de Nicea.Y Esto no sólo en el ámbito de la Trinidad económica. Apolinar (nacido en torno al año 315 y muerto antes del 392. el emperador Julián buscó la vuelta de los obispos nicenos desterrados (homoousianos) que luego buscarán la unión paulatina con los Homoiusianos. 11. El primer añadido cristológico consiste en la cláusula: (se encarnó) del Espíritu Santo y de María virgen. en acuerdo con el co-emperador occidental Graciano convocó en el 381 a un concilio con los obispos orientales que afirmaron finalmente: No aceptamos la asunción de una carne sin alma. que vinieron a complicar la situación. se sucede la consolidación y solución a las diversas confesiones (360-382).es decir. Por una parte. que no es ajena a la procesión del Espíritu Santo. alcanzamos el objetivo propuesto: que a partir de un estudio crítico del arrianismo y de las circunstancias en las que fueron convocados los concilios de Nicea y Constantinopla I el estudiante analice los símbolos cristológicos de dichos concilios y los debates que originaron hasta antes del concilio de Éfeso en orden a valorar sus aportes específicos. La estructura de Constantinopla. después será incorporada a la fórmula del de Nicea. Así. no es un absoluto dogmático. para una mejor compresión de la persona del Hijo.1999. sino también en relación al Espíritu Santo y a María virgen. El símbolo desarmó completamente la herejía arriana. Constantinopla I llega a ser de hecho realmente ecuménico. Posteriormente los diversos concilios (Antioquia.

19. Finalmente programamos lo concerniente a la clase posterior que será coordinada por nuestro hermano Edgardo. .18.

20. 21. . 22.