Universidad Politécnica de Valencia Doctorado en Artes Visuales e Intermedia D i s p o s i t i v o s, M e d i o s y C o n t e x t o s Profesora Salomé Cuesta Alumno Gonzalo Pérez “Hay más

de dos mil millones de usuarios de Internet y cerca de dos mil millones de líneas de teléfonos móviles. Las dos terceras partes de los habitantes del planeta pueden comunicarse gracias a los celulares, incluso en lugares donde no hay electricidad. En mayo del 2006 había 37 millones de blogs. En promedio, se crea un blog por segundo en todo el mundo, es decir más de 30 millones por año. Así se constituyó una nueva forma social de comunicación que, aunque masiva, es producida, recibida y percibida individualmente.” Manuel Castells1 Para comenzar, debo precisar que la reflexión que conduce este trabajo, se basa en el desglose del nombre de la asignatura, pero en su modo inverso: contextos, medios y dispositivos. Me parece importante intentar comprender al agente transversal y común de las nuevas tecnologías y sistemas de comunicación, Internet, pero esta vez como ejercicio, desde un enfoque literal diferente. Sin embargo, de antemano resulta incómodo creer que un invento que nació con fines muy diferentes2 a los que hoy (con un voraz populismo) detenta, tenga la potencialidad para definir, transformar y dirigir un sistema comunicativo entre personas. Se recalca esto, al comprobar que una porción ínfima de la población mundial tiene acceso a Internet3, y con la paradojal realidad de que un elemento de esta tecnología, la visualidad de imágenes, ejerce un poder controlador muy fuerte en nuestras sociedades completas. Cuando confirmamos que ese poder es ‘simbólico’ (Bourdieu), inevitablemente la pregunta siguiente es acerca de los cambios que el lenguaje ha experimentado para devenir a esta simbología totalitaria. Contextos Para distinguir a un acontecimiento de escala mundial que nos dé un primer contexto, tanto por su trascendencia histórica como por su difusión en tiempo real a todo el mundo ‘civilizado’, debería ser la Bomba Atómica arrojada por EEUU (1945)4 como una ‘eficaz y moderna’ forma de poner fin a un conflicto bélico de gran escala. A partir de esta fecha, EEUU y algunos países de Europa han tomado el control mediatizado de la cultura de occidente y buena parte de oriente. Noam Chomsky dice que este control por parte de los EEUU comenzó con la Caída del Muro de Berlín (1989) 5, otros pensadores creen que fue con la llegada del hombre (estadounidense) a la luna (1969)6, mientras otros ven un drástico cambio en el ‘orden mundial’ desde que se conocieron los horrores del Holocausto 7 (quienes más bien apuntan a un cambio en los valores -moral- que conducen a la ‘civilización’). Con estos hechos, que generaron muchos estudios (filosóficos, sociológicos, psicológicos, estéticos, etc.) hoy se puede observar que buena parte de nuestro actuar humano sigue dependiendo de arquetipos y normas que un puñado de ‘vencedores’ se empeña en modelar para el resto. Atendiendo a lo anterior, y considerando ahora que tal vez la única cualidad humana que pertenece a todos (desde las tribus hasta la sociedad) ha sido siempre la de comunicarse8, deberíamos preguntarnos las razones por las que una minoría de poderosos ha impuesto una simbología válida y útil para todos como conjunto uniforme. Más allá de atender a la evolución de los lenguajes, que seguramente nos llevaría al mismo tipo de incógnitas, pongamos atención a lo que podemos deducir del modelo político, económico y social que 1

predomina nuestras sociedades contemporáneas: el capitalismo ‘neoliberal’9. Si nos fijamos bien, su influencia llega hasta el mismo lenguaje, por lo tanto, no es de extrañar que influya sobre las posteriores simbologías, en este caso a una simbología del poder. Lo anterior se puede ejemplificar con el siguiente esquema (también en su orden inverso): LENGUAJE (comunicación, información) ↨ MASS MEDIA ↨ TECNOLOGÍA ↨ POTENCIAS MUNDIALES (occidente) ↨ INTERESES ECONÓMICOS (capitalismo) El lenguaje está coordinado desde los mass media, los que dependiendo de la tecnología, son monopolizados desde las grandes potencias mundiales, las que a su vez son movidas desde intereses económicos y jamás a escala humana. En una sociedad de la información (también llamada post-industrial, posmoderna o del conocimiento)10 desprovista de ideales, sólo queda actuar con autonomías, las cuales sin embargo, resultan estar ‘vigiladas’ 11 por el títeretero llamado capitalismo. Capitalismo cuya fase actual, simbólica y pragmáticamente, muestra rasgos caníbales y totalitarios12. Para traer este tema a un ámbito estético, podemos recordar que Guy Debord, en una lectura histórica, detectó este tipo de ‘doblegación’ ya en un nuevo albor capitalista13 (comienzos del siglo XX) con el fracaso de las vanguardias históricas14. Pero así como podemos ver un casi inmutable modelo de control (el sistema), también podemos ver sociedades (micro-sociedades) que han escapado a éste. Se trata de grupúsculos, generalmente aislados, de individuos que generan sus propias estructuras de acción y/o comunicación. Por lo general, si bien sus quehaceres se enmarcan en la convivencia en ‘tribus’, donde las leyes son particulares y el devenir no tiene una única dirección, igualmente dependen de la concepción y uso que hagan del lenguaje que los comunica15. Y aunque la invasión del lenguaje totalizador del poder económico los termine rozando, estas tribus han sabido darle vuelta la mano a ese mismo lenguaje, esta vez encausándolo en sus intereses propios. Volviendo a una perspectiva estética, y tomando en cuenta el circuito de la comunicación (emisor → mensaje → receptor), podemos estar seguros que una simbología puede cambiar, sabemos que mucho de este poder depende de la recepción que tiene como simbología, y por lo tanto, podemos confiar en que un nuevo tipo de receptor revierta, o al menos equilibre, la despótica dominación que ejerce un pequeño grupo. Este nuevo tipo de receptor debe transpolar las cualidades propias tanto del emisor como de él mismo, es decir, debe apropiarse de la ‘actividad’ y desechar la pasividad16. Las dificultades para esto tienen que ver con que el receptor de nuestros días, para ser activo y así no perder su participación en el lenguaje, debe cumplir el doble rol de receptor-emisor, o emisor-receptor. Esto demanda un tiempo que también es controlado por un esquema económico-social, por lo que su desafío es variado y complejo. 2

Medios Para referirnos al concepto actual de medios, debemos tener en cuenta que la misma noción de ‘información’ que transmiten (mediatizan) ha sufrido importantes cambios desde la invención de los medios como tales, es decir, ha dependido de ellos para conformarse17. Si en un principio se remitía el traspaso de información a un modo oral, luego lo fue escrito18, y posteriormente éste masificado con la invención de la imprenta19. Un gran evento fue la invención del teléfono20, ya que en cierta forma se confiaba nuevamente en lo oral. Paulatinamente a esta evolución se sumaría la fotografía21 (que fue anterior al teléfono), el cine22 y la televisión23. Pero la verdadera revolución llegó con la llegada del color a estos medios, en la primera mitad del siglo XX, puesto que desde ahí la información tomaría la forma definitiva con que la conocemos hasta hoy: audiovisual. Desde la llegada del color, la imagen ha tomado cada vez más importancia a la hora de transmitir información. Si a esto sumamos la evolución técnica de estos medios (aún en avance), no podemos imaginarnos aún el poder que ejercen (y seguirán ejerciendo) sobre las sociedades. Si por un lado la fotografía tomó parte importante en los cuestionamientos acerca de la representación de la realidad, problema históricamente abordado por la pintura, y si bien el cine contribuyó a zanjar esta problemática, fue la invención de la televisión la que pondría punto final a ésta, ya que ahora se contaba con un elemento nuevo y transversal: el tiempo real. La televisión podía y puede transmitir información verídica (visual) desde un punto específico hacia todos los lugares donde se tenga el aparato de recepción, por lo tanto, la pregunta acerca de la representación de la realidad quedaba abolida y obsoleta. De ahora en adelante, se confiará plenamente en lo que muestra el dispositivo televisión. No hay lugar a dudas cuando se puede estar (por medio de la visión) en cualquier lugar donde ocurra algo de interés y corroborarlo en ‘primera persona’. Pero faltaba un eslabón aún más poderoso en esta evolución técnica, puesto que ha conglomerado a todos los anteriores medios a su servicio: Internet24. Además de contar con aliados muy poderosos para su desarrollo (poderes militares, políticos y económicos), ha sabido ganarse el respaldo de los otros dos poderosos: televisión y prensa, conformando en nuestros días un conjunto de híbridos que hacen aún más intrincada (e interesante25) la transmisión de ‘informaciones’. Justamente, también el concepto de información se pluralizó, ya que desde la llegada de Internet no se puede hablar de un solo tipo de información, sino de tantas como generadores de ella existan. Pero para no ser ingenuos: la concepción ‘oficial’ de información siempre seguirá vigilada según la ecuación que veíamos más arriba. El conjunto de híbridos al que se hace alusión se puede ‘visualizar’ en las interacciones del siguiente esquema:

El primer híbrido lo provocó la televisión al presentar noticiarios en tiempo real. A la vez que atrajo la labor del periodismo escrito (prensa) hacia su formato, creó una nueva concepción del periodismo que trasciende hasta nuestros días. Recientemente, se ha forjado un nuevo híbrido que toma también al 3

periodismo como unas de sus vertientes: los blogs26. Se trata de páginas web donde usuarios individuales (e individualizados), dan a conocer sus particulares modos de concebir y relacionarse con el entorno. Si bien cuentan con el factor de ‘autonomía’ tan difícil de lograr en un sistema como Internet, dependerá de la capacidad de formar ‘redes’ o comunidades de individuos con objetivos e intereses comunes, para que podamos confiar en un futuro más equitativo respecto a Internet. Un aún más reciente híbrido es el streaming27, donde ahora se fusionan Internet y la televisión alrededor de la idea de ‘tiempo real’. Es aquí tal vez donde se observa un acoplamiento más forzado que en los anteriores, puesto que por separado siguen como rivales. Cuando la tecnología de Internet le ha permitido hacerse de las cualidades de una transmisión televisiva en tiempo real, logrando así la supremacía en el esquema de interacciones entre los medios, la televisión tradicional por su parte digitaliza28 sus formatos para convertirse prontamente quizá en el elemento más importante del esquema anterior. Otro gran aspirante a ese puesto, y ya instalado en ese esquema, es la telefonía móvil29. Al haber más usuarios de telefonía móvil que de Internet, y al apoderarse el primero de las ventajas del segundo, no sería de extrañarnos que pasado mañana un dispositivo tan pequeño sea el que decodifique, transfiera y nos inculque la concepción de la realidad. Aún más preocupante resulta cuando escuchamos a alguien como Paul Virilio que dice “inventar algo es inventar un accidente”30. Por todo esto, no es menor un cuestionamiento acerca de una definición de ‘lenguaje’ y de ‘comunicación’, sobretodo cuando ya nos vemos sobrepasados por nuevos dispositivos que parecieran definirlos continuamente, sobre la base de que el público acata estos dispositivos pues en ellos encuentran (encontramos) satisfacción y eficiencia. Pero debemos ser optimistas, debemos confiar en que el nuevo emisor-receptor (receptor-emisor), sea quien aporte el factor humano que escasea en las carreras tecnológicas 31. Es importante una labor independiente que se niegue a cerrar la discusión acerca de qué es la información, para que no exista sólo una y dirigida desde fortificaciones abstractas32. Dispositivos Si atendemos a las significaciones literales que da la RAE acerca de dispositivo: 2. m. Mecanismo o artificio dispuesto para producir una acción prevista. 3. m. Organización para acometer una acción33, podemos comprender que el concepto es amplio y transversal en esta trama de relaciones, y que necesariamente se ve familiarizado tanto con los contextos como con los medios. Tal vez a primera vista exista una redundancia, sobretodo si atendemos la definición de Giorgio Agamben: “Llamaré literalmente dispositivo a cualquier cosa que tenga de algún modo la capacidad de capturar, orientar, determinar, interceptar, modelar, controlar y asegurar los gestos, las conductas, las opiniones y los discursos de los seres vivientes” 34, pero aquí resulta aclaratoria la interpretación que hace Gilles Deleuze: “En primer lugar, es una especie de ovillo o madeja, un conjunto multilineal. Está compuesto de líneas de diferente naturaleza y esas líneas del dispositivo no abarcan ni rodean sistemas, cada uno de los cuales sería homogéneo por su cuenta (el objeto, el sujeto, el lenguaje), sino que siguen direcciones diferentes, forman procesos siempre en desequilibrio y esas líneas tanto se acercan unas a otras como se alejan unas de otras. Cada línea está quebrada y sometida a variaciones de dirección (bifurcada, ahorquillada), sometida a derivaciones. Los objetos visibles, las enunciaciones formulables, las fuerzas en ejercicio, los sujetos en posición son como vectores o tensores”35. De lo que dice Deleuze (que a su vez entiende de Foucault), conferimos que el dispositivo se relaciona más con la interacción entre individualidades (autonomías) que con el accionar de una masa homogénea. En este sentido, de los tres conceptos: contextos, medios y dispositivos, sólo el último merece el carácter plural. Se relaciona esto con lo que dice Manuel Castells respecto a lo que bautizó como Mass Self Communication (comunicación masiva individual)36. Tomando lo de las individualidades, podemos percatarnos que el dispositivo más importante, Internet, cuenta hoy en día con un factor novedoso y atractivo: la juventud 37. Es justamente este carácter juvenil el que revitaliza constantemente su evolución y masividad. Basta con ver los formatos con que se presentan los artículos electrónicos hoy en día, basta con ver las dinámicas de acción que ofrecen como dispositivos, basta con ver cómo abordan la publicidad en busca de una generación que les reporte hoy y mañana sus 4

ingresos. Esto nos puede evocar ciertos mecanismos ‘mantras’ del capitalismo neoliberal, el que bloqueando pensamientos independientes, logra acarrear un rebaño hacia donde él desee. Internet sufre así de una paradoja, la cual es que todo lo que se publica (sube), pasa a ser mercancía de un sistema capitalista, por lo tanto, continúa como la serpiente que se muerde la cola. Se torna ingrato el panorama cuando vemos que el capitalismo ha tomado todos los resguardos y como sistema está preparado para permitir y luego reciclar cualquier idea que lo critique, como lo advierte Juan Andrés Gaitán, al decir que “No pretendo denunciarnos, o auto denunciarnos, como agentes institucionales, sino como productores dependientes de una estructura social que acepta y acomoda la producción cultural como parte necesaria, aunque a veces marginal”38. Sin embargo, lo que permanece constante y transversal tanto a contextos, medios y dispositivos es la problemática alrededor de la información que generan y transmiten, y que forman los consiguientes lenguajes y comunicación predominantes. Cuando ya es irreversible que estos nuevos dispositivos sean quienes controlen nuestras acciones (el lenguaje en una fase pragmática), podemos preguntarnos si es que una reformulación del lenguaje es válida para revertir ese control. Queda así abierta la pregunta acerca de la comunicación, acerca de su esencia y funcionalidad en nuestra sociedad. Si no nos hiciéramos esta pregunta, ningún sentido tendría vanagloriarnos con los nuevos medios de comunicación, pues éstos, con nuestra ingenuidad, son quienes realmente nos definirán a nosotros. Más que definirnos, nos harán parte de una estructura ciega (circuito), automatizada como es en su esencia, respondiendo sin cesar a las demandas de fuerzas que son abstractas en su denominación pero concretas en su actuar: poderes económicos, potencias políticas y militares. Finalmente, nos podemos percatar que los Mass Media están y seguirán en evolución, y esto posiblemente porque dependen de la concepción que tengamos, como sociedades, de la comunicación y los diferentes lenguajes que utilizamos para ella. Cuando no hay comunicación, cuando no se logra el entendimiento, cuando no se logra plantear una postura o una idea con claridad, cuando no se pueden equiparar intereses, cuando se actúa y reacciona respondiendo a tópicos nuevos y totalizadores (como ‘aldea global’ o ‘sociedad multimedia’) y no nos preguntamos acerca de la incomunicación que en verdad estamos generando, las preguntas deberían ir hacia más atrás, sin un tono romántico necesariamente, para cuestionarnos dónde bifurcamos el camino que con esfuerzo intentaron trazar el Renacimiento o el Humanismo. Las respuestas quizá nos darían vergüenza, pues seguramente las encontraríamos en nuestra historia reciente y contemporánea. Creo que lo que podemos rescatar, desde un punto de vista del arte asociado a los Mass Media, como una materia prima siempre dispuesta, es el hecho de que una obra artística puede generar consensos respecto a una pregunta (sin provocar una única respuesta), es decir, puede equiparar distintos lenguajes (de personas o sociedades), y con esto, provocar comunicación útil: donde la tolerancia, el respeto y el altruismo sean los valores. Y digo ‘útil’ pues también la hay ‘inútil’. En nuestros días, ese será el constante desafío de las artes cuando quieran participar de este problema: sobrepasar las vallas que impone un mal (o superficial) uso de los Mass Media.

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en “La nueva comunicación”, La nueva comunicación, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2006.
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“(...) el origen de tecnologías tales como el Internet, derivan de la lógica de la disuasión. Específicamente, desde el Pentágono, Arpanet, la red pensada para resistir los efectos electromagnéticos de una guerra nuclear. Uno no puede comprender el desarrollo de la tecnología de la información sin entender la evolución de la estrategia militar. Desde que la bomba atómica no es más un disuasor, escapada al control exclusivo de los superpoderes políticos, ha comenzado la guerra informática, que es una guerra por el poder absoluto. No se puede confiar en esta mezcla: a un lado la inversión en publicidad; al otro el silencio debido por el control de la información de los poderes militares.” Entrevista con Paul Virilio. Dufresne, David, en http://tijuanaartes.blogspot.com/2005/03/ciberpolitica.html “Al finalizar el segundo conflicto mundial, las máquinas inteligentes, desarrolladas para quebrantar los códigos enemigos, ayudar a la balística y fabricar la bomba atómica, alientan en los científicos las esperanzas de una conversión civil de sus innovaciones. Desde 1948, Norbert Wiener ve en la tecnología de la información el recurso para evitar que la humanidad recaiga en el ‘mundo de Belsen e Hiroshima’. Pero el padre de la cibernética previene que para que el conjunto de los ‘medios de colectar, utilizar, acumular y transmitir información’ funcione bien, es necesario que pueda circular sin trabas. Ahora bien, el poder y el dinero se interponen. (...) El problema planteado responde al cálculo de posibilidades: encontrar la codificación con mejor ‘performance’ (velocidad y costo) para que un mensaje telegráfico llegue al destinatario.” Armand Mattelart, en “Cómo nació el mito Internet”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002. “La red de internet es una invención estadounidense de la época de la Guerra Fría. El Pentágono buscaba entonces poner a punto un sistema de comunicación indestructible, que pudiera resistir a un ataque atómico y que permitiera a los responsables políticos y militares que sobrevivieran retomar contacto entre ellos para lanzar el contraataque.” Ignacio Ramonet, en “Controlar Internet”, La nueva comunicación, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2006
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“Se nos dice que gracias a las nuevas tecnologías, en lo sucesivo alcanzamos las orillas de la comunicación total. La expresión es engañosa, permite creer que la totalidad de los seres humanos del planeta puede ahora comunicarse. Lamentablemente, no es cierto. Apenas el 3% de la población del globo tiene acceso a una computadora; y los que utilizan Internet son aun menos numerosos. La inmensa mayoría de nuestros hermanos humanos ignora incluso la existencia de estas nuevas tecnologías. Hasta ahora no disponen todavía de las conquistas elementales de la vieja revolución industrial: agua potable, electricidad, escuela, hospital, rutas, ferrocarril, heladera, auto, etc. si no se hace nada, la actual revolución de la información los ignorará de la misma manera.” José Saramago, en “¿Para qué sirve la comunicación?”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002. “A fines de los ’90, 1/5 de la población que vive en los países de renta elevada tiene a su disposición el 74% de las líneas telefónicas y representa el 93% de los usuarios de internet, lo que conlleva una división jerárquica del trabajo.” Marina Pastor, “Poder y Comunicación”, apuntes de la asignatura Cultura Visual, Producción Artística y Cambio Social. “El planeta Internet conecta las islas a la Notting Hill del mundo occidental -siendo el 19% de la población mundial, los países de las OCDE tienen el 91% de los usuarios de Internet- con más frecuencia de lo que le concede la palabra a los pobres del mundo: los internautas representan entre el 0,04 y el 0,2% de los habitantes de Asia del Sur, Africa subsahariana y los países árabes.” Serge Halimi, en “Los pobres del ciberespacio”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002.
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http://es.wikipedia.org/wiki/Bomba_at%C3%B3mica, http://es.wikipedia.org/wiki/Nagasaki

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“En 1989, inmediatamente después de la caída del muro de Berlín, que puso fin a la amenaza soviética, el gobierno de George Bush presentó al congreso su pedido anual de un presupuesto gigantesco para el Pentágono: "En la nueva era que se aproxima (...), el empleo de nuestras fuerzas probablemente ya no corresponderá a la Unión Soviética, sino más bien al Tercer Mundo, donde sin duda serán necesarias nuevas capacidades y nuevas modalidades de procedimiento"”. Noam Chomsky, "EE.UU. Un estado ilegal”, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002. p. 25
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http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_11 http://es.wikipedia.org/wiki/Holocausto

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Para un teórico de la comunicación, el austriaco Paul Watzlawick, existen 5 axiomas en su Teoría de la Comunicación. Si uno de estos llega a fallar, la comunicación fracasará:

1. Es imposible no comunicarse: todo comportamiento es una forma de comunicación. Como no existe forma contraria al comportamiento (no-comportamiento o anti-comportamiento), tampoco existe “no-comunicación”. 2. Toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación, de tal manera que el último clasifica al primero, y es, por tanto, una metacomunicación: Esto significa que toda comunicación tiene, además del significado de las palabras, más información sobre cómo el que habla quiere ser entendido y que le entiendan, así como, cómo la persona receptora va a entender el mensaje; y cómo el primero ve su relación con el receptor de la información. 3. La naturaleza de una relación depende de la puntuación de las secuencias comunicacionales entre las personas comunicantes: tanto el emisor como el receptor de la comunicación, estructuran el flujo de la comunicación de diferente forma y, así, interpretan su propio comportamiento y del otro, dependiendo de las marcas de puntuación que establezcan. La comunicación humana no puede ser resuelta en un plano causa-efecto, sino que es un proceso cíclico. 4. La comunicación humana implica dos modalidades: la digital y la analógica: la comunicación no implica simplemente las palabras habladas (comunicación digital: lo que se dice); también es importante la comunicación no verbal (o comunicación analógica: cómo se dice). 5. Los intercambios comunicacionales pueden ser tanto simétricos como complementarios: dependiendo de si la relación de las personas comunicantes está basada en intercambios igualitarios, es decir, tienden a igualar su conducta recíproca; o si está basada en intercambios aditivos, es decir, donde uno y otro se complementan, produciendo un acoplamiento recíproco de la relación.
http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Watzlawick
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“La información y el conocimiento siempre han sido la base de la economía, la novedad es que hoy la información es el producto del proceso de producción.” Marina Pastor, “Poder y Comunicación”, apuntes de la asignatura Cultura Visual, Producción Artística y Cambio Social.
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http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_de_la_informaci%C3%B3n

“Foucault advirtió en relación al poder: que no emana tanto de las estructuras institucionales hacia el sujeto, como de las relaciones que los sujetos establecen entre ellos y con respecto a la institución, de tal forma que las propias alternativas al poder acaban perpetuando aquello contra lo que luchan. De ahí que haya calificado a las propuestas marginales o revolucionarias como recodificaciones subversivas, esto es, en las propuestas revolucionarias se cambia el código pero no las relaciones de poder que se mantienen y son finalmente las que dan lugar a las jerarquías de las que emergen las tensiones y los conflictos. En este sentido coincidiría Foucault con Maturana en tanto que bajo la justificación racional (códigos) se esconden a menudo posturas emocionales (relaciones jerárquicas de poder).” Tonia Raquejo, en “Before I kill you: emoción/razón y realidad/ficción en la violencia”, Imágenes de la violencia en el arte contemporáneo, Madrid, Antonio Machado Libros, 2005. pp. 267-268, nota 9.
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“Los términos de vigila y castiga corresponden a la obra, ya clásica, de Michel Foucault, Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión, en donde asocia el carácter formativo o productivo del poder a los regímenes reguladores de la sociedad.” Isabel María, en “La violencia secuenciada en un lugar llamado encantador”, ibídem, p. 290, nota 1.
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“El poder que las imágenes han adquirido en nuestra época habría continuado la lógica de la transubstanciación, según la cual el ser se identifica con el signo. En una acertada comparación entre hostia, la moneda y el CD-Rom, Jochen Hörisch analiza las relaciones entre religión, dinero y medios de comunicación como agentes aglutinadores de las sociedades de todos los tiempos. Podríamos decir que ahora se ingiere el cuerpo social, cuya riqueza se haya transubstanciada en los capitales virtuales de los movimientos bursátiles. Y es que el capitalismo mundial integrado, posibilitado por la era mediática, se presta a las metáforas antropofágicas y canibalísticas. En un mundo que se gestiona como una empresa y en el que todo es susceptible de transformarse en mercancía, subyace el temor de convertirse en alimento. En ocasiones, la metáfora se hace realidad, como cuando la reducción de costes impuso a las vacas una dieta caníbal que terminó por volverlas ‘locas’. (...) Por eso, no es tan extraño oir hablar hoy en día en términos que sugieren que el canibalismo es la fase más evolucionada del capitalismo.” María Cunillera, en “¿Quién se come a quién? Metáforas del canibalismo en el arte del siglo XX”, ibídem, pp. 235-236.
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http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo

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“Las consecuencias de este ‘fracaso’ son perfectamente diagnosticadas por Debord en lo que se refiere al arte de vanguardia: sus productos quedan, como el paisaje después de una batalla, a modo de restos de una guerra fallida que han perdido su razón

de ser y se perpetúan, insólitamente conservados, en aquella esfera cultural separada (los museos, las galerías, las colecciones y, en definitiva, la institución del arte) que ellos habían nacido precisamente para destruir, amparados en el entorno que detestan, derrotados en su pretensión de realizarse en la vida, y condenados a permanecer presos y rehenes de sus enemigos, colaborando contra su voluntad en la legitimación del sistema social contra el que se levantaron en armas. (...) -porque han descubierto que el placer de la belleza era una coartada bajo cuyo amable velo se ocultaban la devastación, el exterminio, la explotación y el sufrimiento-, pero que tampoco pueden ser juzgados de ninguna otra manera.” José Luis Pardo, (prólogo a) Guy Debord. La sociedad del espectáculo, Valencia, Pre-Textos, 1999.
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“Al usar los media, los seres humanos se convierten en fabricantes de tramas de significado para consumo propio y ajeno, y por ello la comunicación mediática es siempre un fenómeno social contextualizado, ya que forma parte de contextos sociales estructurados de varias formas, y éstos poseen un impacto estructural en las formas comunicativas.” “Hoy se entiende que la comunicación es una forma de acción. Austin entendía que pronunciar una expresión es ejecutar una acción. Esto es evidente si valoramos que hablar un lenguaje es una actividad social a través de la que los individuos establecen y renuevan las relaciones sociales. Si la comunicación es acción, el análisis de la comunicación debe basarse en un análisis de las acciones comunicativas y en una explicación del carácter socialmente contextualizado de las mismas.” Marina Pastor, “Poder y Comunicación”, apuntes de la asignatura Cultura Visual, Producción Artística y Cambio Social.
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“Si quieres conocer, aprende a actuar” Paul Watzlawick, en La realidad inventada, Barcelona, Gedisa, 2000.

“En una cultura como la nuestra, con una larga tradición de fraccionar y dividir para controlar, puede ser un choque que le recuerden a uno que, operativa y prácticamente, el medio es el mensaje.” /“Porque el mensaje de cualquier medio o tecnología es el cambio de escala, ritmo o patrones que introduce en los asuntos humanos.” Marchall McLuhan, Comprender los medios de comunicación. Barcelona, Paidós, 1996. págs. 29, 30
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http://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_%28ling%C3%BC%C3%ADstica%29 http://es.wikipedia.org/wiki/Imprenta 20 http://aula.el-mundo.es/aula/noticia.php/2003/11/24/aula1069438655.html 21 http://es.wikipedia.org/wiki/Fotografia 22 http://es.wikipedia.org/wiki/Cine 23 http://es.wikipedia.org/wiki/Televisi%C3%B3n 24 http://es.wikipedia.org/wiki/Internet
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“Las nuevas tecnologías de la comunicación multiplican de manera exponencial la masa de informaciones disponibles. Esto es fascinante e inquietante a la vez. Fascinante porque de ahora en más existen, al alcance de la mano, transformaciones muy positivas en materia de educación y de formación. Inquietante, porque todo esto dibuja un mundo sobre el que sobrevuelan subestimadas amenazas de deshumanización y manipulación.” José Saramago, en “¿Para qué sirve la comunicación?”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002.
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“El fenómeno se ubica en la línea de lo que constituye la principal característica de la red: la comunicación ‘many to many’ y horizontal, como el correo electrónico y las mensajerías instantáneas. La ‘muerte de la distancia’ no importa tanto como la comunicación intensa entre personas que no se conocen. El rasgo característico de los blogs es hacer pública esta comunicación. Lo que invita a preguntarse si los blogueros son periodistas. (...) Paul Grabowicz, quien dicta un curso sobre los blogs en Berkeley, estima que ‘colectivamente los blogueros hacen algo que se asemeja mucho al reportaje’, aunque la forma se adecue mejor a los cronistas o editorialistas. ‘Los blogs -señala Dan Gillmor- forman parte del mecanismo que conduce al periodismo’. Y no deja de repetir: ‘Nuestros lectores, oyentes, espectadores saben colectivamente más, mucho más de lo que nosotros sabemos’. Ante esta constatación, postula un periodismo concebido más como ‘conversación’ que como ‘enseñanza magistral’. Scott Rosemberg, jefe de redacción de Salon.com, considera que los blogs obedecen a una ‘suerte de economía del ego’. Publicar lo que piensa, recibir comentarios, lo hacen ‘sentirse bien’. (...) Los medios de comunicación -sostiene Dan Winer- ‘habrán cambiado tan profundamente que las personas informadas buscarán la información que necesitan en blogs de aficionados en quienes confían’. Winer no vislumbra la desaparición de los diarios; se interesa por la nueva ecología de los medios de comunicación generada por la aparición de la comunicación horizontal. (...) Los blogs aparecen así como una de las formas narrativas específicas de internet. Expresan, con una buena dosis de narcisismo, la historia global y fragmentada del mundo contemporáneo. Si los periodistas escriben el borrador de la historia, los blogueros parecen haber encontrado un espacio para evocar sus balbuceos...” Francis Pisani, en “La locura de los weblogs invade internet”, La nueva comunicación, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2006
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http://es.wikipedia.org/wiki/Streaming

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http://es.wikipedia.org/wiki/Televisi%C3%B3n_digital http://es.wikipedia.org/wiki/Telefon%C3%ADa_m%C3%B3vil 30 http://tijuana-artes.blogspot.com/2005/03/ciberpolitica.html
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“(...) debemos admitir que los progresos suelen ser buenos y malos. Al mismo tiempo. Internet es una tecnología que en sí no es ni buena ni mala. Sólo el uso que de ella se haga nos guiará para juzgarla. Y por esto es que la razón, hoy más que nunca, no puede dormirse.” José Saramago, en “¿Para qué sirve la comunicación?”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002.
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“Impresionados, intimidados por el discurso modernista y tecnicista, la mayoría de los ciudadanos capitulan. Aceptan adaptarse al nuevo mundo que se nos anuncia como inevitable. Ya no hacen nada para oponerse. Son pasivos, inertes, hasta cómplices. Dan la impresión de haber renunciado. Renunciado a sus derechos y a sus deberes. En particular, su deber de protestar, de sublevarse, de revelarse. Como si la explotación hubiera desaparecido y la manipulación de los espíritus hubiera sido desterrada. Como si el mundo fuera gobernado por necios y como si de repente la comunicación hubiese devenido un asunto de ángeles.” José Saramago, ibídem.
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http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=dispositivo Giorgio Agamben, en ¿Qué es un dispositivo? http://www.dispositivosmedioscontextos.blogspot.com/ Gilles Deleuze. Michel Foucault, filósofo. Ed. Gedisa, 1999. http://www.dispositivosmedioscontextos.blogspot.com/

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“Se trata claramente de una crisis de legitimidad. Sin embargo, mientras el mundo dice que ya no confía en los gobiernos, los dirigentes políticos y los partidos, la mayoría de la población persiste en la creencia de que puede influir sobre aquellos que hablan en su nombre. También cree que puede cambiar el mundo por medio de su voluntad y sus propios medios. Quizá esté introduciendo, en la esfera de la comunicación, el extraordinario desarrollo de lo que yo llamo Mass Self Communication (comunicación masiva individual). (...) Esta Mass Self Communication constituye, así, una nueva forma social de comunicación que, aunque masiva, es producida, recibida y percibida individualmente. Los movimientos sociales de todo el mundo la adoptaron. Pero ellos no son, en ningún caso, los únicos que utilizan esta nueva herramienta de movilización y organización. Por su parte, los medios tradicionales intentan arrimarse a este movimiento y, sirviéndose de su poder comercial y mediático, tratan de crear el mayor número posible de blogs alrededor de ellos mismos. Ello no quita que, mediante la Mass Self Communication, tanto los movimientos sociales como los individuos en rebelión pueden actuar sobre los grandes medios, controlar la información, desmentirla llegado el caso e incluso producirla. Desde hace muchos años, el movimiento altermundista contra el capitalismo global, en toda su diversidad, usa Internet y todos los recursos de la Mass Self Communication, no sólo como herramienta de organización sino también como lugar de debates e intervenciones. (...) Esto no significa que estén de un lado los medios asimilados por el poder y del otro los Mass Self Media, asociados a los movimientos sociales. Cada uno opera sobre la doble plataforma tecnológica. Pero la existencia y el desarrollo de las redes de Mass Self Communication ofrecen a la sociedad una mayor facultad de control, de intervención. Y una capacidad superior de organización política a aquellos que se mantienen fuera del sistema tradicional. Mientras los fundamentos de la democracia formal y ampulosa están en crisis, y los ciudadanos ya no creen en sus instituciones democráticas, lo que aparece bajo nuestros ojos, con esta explosión de la Mass Self Communication, parece una reconstrucción de nuevas formas políticas. Todavía es difícil decir dónde desembocarán. Pero de una cosa podemos estar seguros: el resultado de la batalla se jugará en el campo de la comunicación y contemplará la nueva diversidad de medios tecnológicos. En definitiva, esta batalla es la más antigua de la historia humana. Desde siempre, lo que estuvo en juego fue la liberación de nuestras mentes.” Manuel Castells, en “La nueva comunicación”, La nueva comunicación, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2006.
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“La desconexión del mundo cotidiano, la búsqueda de una sociedad fraternal y comunicante, unen el actual culto de Internet y el movimiento contracultural de los años ’60 en EEUU. Pero la cultura informática ha tomado de aquellos años también la exaltación de la juventud, para convertirla en instrumento de exclusión. (...) Aquella idea de un mundo nuevo tiene muchos puntos en común con el movimiento contemporáneo en torno a Internet, que está movilizando a su vez a cientos de miles de jóvenes, en busca de una sociedad más fraternal, más ‘comunicante’, más pacífica. La continuidad de los temas es sorprendente: el mundo de Internet es underground a su manera; es el underground actual, el lugar que permite abandonar el ‘mundo corriente’. (...) Philippe Breton, en “El culto Internet”, El Mito Internet, Selección de artículos de Le Monde Diplomatique, Santiago de Chile, Editorial Aún Creemos En Los Sueños, 2002.
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