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El malestar en la cultura de Sigmund Freud

El tema principal es el irremediable antagonismo entre las exigencias
pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura. En anteriores publicaciones no
había sido claro para Freud evaluar claramente el papel cumplido en las restricciones
propias de la cultura; en general el papel cumplido en estas restricciones por las
influencias interiores y exteriores, así como sus efectos recíprocos, hasta que sus
investigaciones sobre la psicología del yo, lo llevaron a establecer la hipótesis del
superyó y su origen en las primeras relaciones objetales del individuo. Por lo que en los
capítulos VII y VIII se dedica a indagar y dilucidar la naturaleza del sentimiento de culpa
y Freud declara su propósito de situar al sentimiento de culpa como el problema más
importante del desarrollo cultural y sobre ello se edifica la segunda de las cuestiones
colaterales tratadas: la de la pulsión de destrucción. Sobre esto, se dice que hasta que
Freud no estableció la hipótesis de una “pulsión de muerte” , no salió a la luz una
pulsión agresiva independiente, que era secundaria y derivaba de la primaria pulsión
de muerte, auto destructiva.
CapítuloI
Sigmund Freud en éste capítulo extrae la conclusión “La religión es una
ilusión”.Es así para él porque encuentra su origen en una fase temprana, originaria.
Nos presenta al lactante como un individuo que es puro ello, que todavía no construye
la instancia del yo. Esto sucede cuando se contrapone al sujeto un objeto que se
encuentra afuera de su esquema corporal, como el pecho materno. Así, se distingue lo
interno y lo externo, donde lo segundo crea sentimientos de displacer y es
exteriorizado. Por esto, el afuera empieza a ser amenazante y es aquí donde se da él
primer paso para la instauración del “principio de realidad” y un “sentimiento yoico”.
Reconocemos, entonces, dos instancias: el ello del inconsciente y el yo del consciente
pero que sirve como fachada.
Con la madurez, el sentimiento yoico se reduce pero sigue siendo conservado
como una huella mnémica. La madurez trae un mayor deslinde con el mundo exterior
que nos produce sentimiento de insignificancia y desprotección. Como oposición surge,
entonces, ese sentimiento oceánico que nos da una noción de nexo con el mundo
circundante, sensación de protección , de eternidad, “que no suele abandonarnos
nunca”,y que, nos conduce a una etapa infantil del sentimiento yoico. De éste
sentimiento deriva la religión, que tiene el pensamiento de ser-uno con el Todo,
consuelo religioso ante el hiper poder del destino. Por esto Freud la ve como una
ilusión, porque tapa nuestra angustia hacia el mundo exterior, a través de un proceso
intelectual y afectivo.
Capítulo II
La vida se nos presenta como gravosa, por lo tanto no podemos prescindir de
calmantes. Los hay de tres tipos: distracciones, que no den cuenta de nuestras
miserias; satisfacciones sustitutivas, que reduzcan nuestras miserias y, sustancias
embriagadoras que nos vuelvan insensibles a ellas. Alguna de éstas es indispensable.
Partiremos, entonces, de la pregunta “¿Qué es lo que los seres humanos mismos
dejan discernir como fin y propósito de su vida?” Quieren alcanzar la dicha, la felicidad.

El segundo mas bien es una consecuencia del sufrimiento que nos trae el no poder satisfacer las pulsiones. los métodos mas eficaces son los que actúan con el propio organismo. distinguimos distintos caminos para evitar el displacer. que resignamos el propósito de la satisfacción para alcanzar cierta protección de las pulsiones no inhibidas. los seres humanos suelen atemperar sus exigencias desde que el principio de placer se transformó en principio de realidad. con respecto al de la hiper potencia de la naturaleza y el mundo exterior el autor propone pasar a la ofensiva contra ella y someterla a la voluntad del hombre. Le saca el valor a la vida y desfigura de . El primero de éstos métodos para prescindir del dolor y angustia. vivenciar sentimientos de placer. pero esto es absolutamente irrealizable en su naturaleza. Este necesita descargar y satisfacer todas sus necesidades repentinas para lograr la felicidad ya que está fijado en el principio de placer. si no que se aferra a los objetos y así obtiene la dicha. Se refiere al amor. La religión perjudica éste juego de elección e impone a todos el mismo camino. científicas o artísticas. es la intoxicación que nos procura la ganancia de placer inmediata y una independencia respecto del mundo exterior. Esto nos brinda a la vez protección y sentimiento de nexo con el exterior. Es decir. En ella se afloja el nexo con la realidad. Es decir. pero corremos el riesgo de perder el objeto amado. Se llama sublimación y se podría decir que es una canalización de pulsiones en otras actividades. El camino exactamente opuesto a éste es el de la transgresión. por el hecho de amar y ser amado. A partir de aquí. Pero. Otra técnica que nos presenta se basa en los desplazamientos libidinales de las metas pulsionales para que no sean alcanzadas por la denegación del mundo exterior. ya que esquiva el único enemigo en la realidad. que nuestra propia constitución limita las posibilidades de dicha. -desde el mundo exterior.En ella encontramos dos costados: Por un lado. ya que todo sufrimiento es sólo una sensación interna. En la elección de alguno de éstos caminos será decisivo las circunstancias externas y la constitución psíquica del individuo. “Estamos organizados de tal modo que sólo podemos gozar con intensidad el contraste y muy poco el estado”. El último camino también aspira a independizarnos del destino y sitúa su satisfacción en un ámbito interior pero sin alejarse del mundo exterior. y por otro. Hay otro método aún más efectivo. para aislarse de vínculos que lo amenazan.y -desde los vínculos con otros seres humanos. Sería un mecanismo prácticamente positivo pero no es de aplicación universal. ya que nos vuelve incapaces de recibir mociones de displacer y nos aisla en un mundo propio. Se trata de una transformación DELIRANTE de la realidad efectiva y así intentan la dicha junto con la protección. Bajo éstas tres presiones. quieren la ausencia de displacer. por ejemplo. Otra opción es el camino del sosiego. Reconocemos tres lados desde donde amenaza el sufrimiento : -desde el cuerpo propio. las satisfacciones vienen de ilusiones internas admitidas como tales. Consiste en intervenir sobre éstas mociones pulsionales como modo de defensa y dejar gobernar a las instancias psíquicas mas elevadas que están sometidas al principio de realidad. donde se anulan los límites del yo y se antepone la satisfacción de pulsiones del ello.

el orden y la limpieza y que estas actúan como resorte de toda la vida humana con el afán de lograr el provecho y el placer. Capitulo IV . Los caminos por lo que el hombre llego a esta actitud de hostilidad contra la cultura son: En el triunfo del cristianismo contra las religiones paganas.). las relaciones sociales que conciernen al individuo en tanto que el vecino colaborador u objeto sexual de otro. telescopios. Concluye en que estas satisfacciones son de “diversión gratuita”. los primeros actos culturales de la historia son el empleo de las herramientas. Con esto nos topamos con una afirmación sorprendente “Nuestra llamada cultura llevaría gran parte de la culpa por la miseria que sufrimos. da una serie de ejemplos de experiencias placenteras producidas por los adelantos técnicos como el uso del teléfono y del telégrafo. Freud comprueba que el dominio sobre la naturaleza no es el único requisito de la felicidad humana. es decir. la dominación del fuego y la construcción de habitaciones. y que no deje a ninguno a merced de la fuerza bruta. El resultado final ha de ser el establecimiento de un derecho al que todos hayan contribuido con el sacrificio de sus instintos. Aceptamos como culturales todas las actividades y los bienes útiles para el hombre. no podemos comprender porque las instituciones que nosotros hemos creado no son de protección y bienestar para todos. ¿De qué nos sirve una vida larga si es tan pobre y tan miserable en alegrías y rica en sufrimientos que solo podemos saludar a la muerte como feliz liberación? El termino cultura designa la suma de las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre si. pero llevan a que el hombre se convierta. Todos estos bienes el hombre puede considerarlos como conquistas de la cultura (maquinas. por así decirlo. etc. Nuestra actitud es muy distinta frente al sufrimiento de origen social. Para Freud los factores que ocupan una posición particular en la cultura son: la belleza. en tanto que miembro de una familia o de un estado. Como último rasgo característico de la cultura debemos considerar la forma en que son reguladas las relaciones de los hombres entre si.Capitulo III Freud reitera las tres fuentes de sufrimiento del ser humano: la supremacía de la naturaleza. en un dios con prótesis con estos artefactos que están dentro de él pero no crecen. tampoco es la meta exclusiva de las aspiraciones culturales. donde también afirma que los progresos técnicos son inútiles para la economía de nuestra felicidad. que amenazaban socavar el exiguo resto de felicidad accesible de la humanidad civilizada. la caducidad de nuestro propio cuerpo y la insuficiencia de nuestros métodos para regular las relaciones humanas en la familia. El autor propones examinar uno por uno los rasgos de la cultura.el poder de la comunidad se antepone al del individuo para lograr seguridad en el orden jurídico. Tampoco el hombre de hoy se siente feliz en su semejanza con Dios. y podríamos ser mucho más felices si la abandonásemos para retornar a las condiciones de vida más primitivas”. los cuando en los viajes de exploración se entablo contacto con razas y pueblos primitivos y por ultimo cuando el hombre aprendió a comprender el mecanismo de las neurosis.

por ejemplo a su carácter exclusivo. Sin embargo esta relación entre amor y cultura con el curso de la evolución se ve afectada: el amor se opone al interés de la cultura ya que esta lo amenaza con restringirla. que es de origen mas reciente.  La segunda perturbación es la restricción sexual impuesta por la cultura. pero no es fácil distinguir al punto su motivo. Las bases de las restricciones que se pusieron los hermanos para consolidar dicha asociación se la denomina “fase totémica de la cultura”. que impedía al hombre separarse de su mujer y a esta de su prole (Eros). Cuanto mas íntimos sean los vínculos entre los miembros de la familia. aceptándola tan solo como instrumento de reproducción humana […]”). exponiéndolo así a un sufrimiento cuando este objeto lo desprecie. como. en las cuales probablemente encontró sus primeros auxiliares. Aquel impulso amoroso que instituyó la familia sigue ejerciendo su influencia en la cultura. En este momento es donde entiende que le es útil vivir en comunidad. en su prehistoria antropoidea. pues escapan a las restricciones del amor genital. Se supone que la constitución de la familia estuvo ligada a la necesidad de satisfacción genital. tanto en su forma primitiva. pues. Comienza por manifestarse como un conflicto entre la familia y la comunidad social más amplia a la cual pertenece el individuo. A pesar de esto encontramos personas que se logran independizar del objeto por lo que transforman el instinto sexual en un “impulso coartado en su fin” y logran evitar las defraudaciones y sufrimientos mencionados líneas atrás.  Y por el otro el amor. Entonces concluimos que el amor genital lleva a la formación de nuevas familias. Este divorcio parece inevitable. La vida de los humanos adquirió. Capítulo V . un doble fundamento:  Por un lado la obligación del trabajo impuesta por las necesidades exteriores (Ananké). y el amor con fin inhibido a la formación de amistades. En este modelo primitivo de familia hacía falta un elemento esencial de la cultura: los hijos que dieron cuenta que una asociación es más poderosa que el individuo aislado (el padre que tenía un poder ilimitado). como también bajo su transformación en amor de fin inhibido. A pesar de esto. que tienen valor en la cultura. sin admitir la sexualidad como fuente de placer en sí. o que por el contrario estos podían trabajar en su contra. se resiste a ser sustituido por el cultural. El hombre primitivo empieza a darse cuenta que puede trabajar con otros hombres. Estos fundamentos facilitaron la vida en comunidad y en consecuencia dieron origen a la cultura. La familia. que es el único modo de vida de la infancia. o cuando caiga en la infidelidad o en la muerte. ya que nos impone una vida sexual para todos (“relaciones sexuales basadas en la unión única e indisoluble entre un hombre y una mujer. sin renuncia a la satisfacción sexual directa.En este capítulo Sigmund Freud nos habla principalmente del origen de la cultura. había empezado a construir familias. mayor será la inclinación a aislarse de los demás. Freud menciona dos perturbaciones que sufría la cultura:  Primero menciona el amor sexual que conduce a una dependencia del objeto amado.

limitación de la vida sexual. Freud pone como ejemplo de la naturaleza agresiva del hombre a la propiedad privada proveniente del capitalismo. así no debería necesitar sustraer energías a la sexualidad. podemos afirmar que la existencia de esa inclinación agresiva es la que perturba nuestros vínculos y provoca a la cultura para que realice su gasto de energía. En síntesis Freud determina que no se puede amar a extraños por que:  Debe merecerlo. mandamientos como “ama a tu prójimo como a ti mismo” que solo se justifica por el hecho de que nada es mas contrario a la naturaleza humana originaria. establecer identificaciones entre ellos y moviliza una libido de meta inhibida para fortalecer lazos comunitarios. Suprimiendo esta propiedad privada podría eliminarse la agresión entre los hombres ya que satisfechas todas las necesidades nadie tendrá motivos para ver a otro como enemigo. El Eros convierte lo múltiple en uno pero lo logra en el enamoramiento de dos seres humanos. Estos individuos dobles pueden entrelazarse en una comunidad de intereses y trabajo y formar una comunidad culta. Esta recurre a métodos destinados a impulsarlos hacia identificaciones y vínculos amorosos de meta inhibida. Un reclamo ideal que resulta imposible para la comunidad es el de “amar a tu prójimo como a ti mismo” esto es imposible en una comunidad según Freud ya que una persona es amada mereciéndolo. etc. La cultura busca ligar a los miembros libidinalmente. la pareja se basa en si misma al punto en que no es necesario un hijo en común para ser dichosa. y  Y el ser humano es agresivo.La dificultad del desarrollo cultural se basa en la inercia de la libido. Por eso. La propiedad no ha sido la creadora de la agresión sino el trasfondo de vínculos de amor y ternura entre los seres humanos. pero aun así no es . sin avanzar mas allá. La conclusión que saca a partir de el dicho “Ama a tu prójimo como a ti mismo” es que éste es un reclamo IDEAL que se le hace a la sociedad culta. moviliza en la máxima proporción una libido de meta inhibida a fin de fortalecer en la comunidad los vínculos de amistad limitando los sexuales. los terceros estorban en la relación sexual entre dos personas. No es fácil para los seres humanos reprimir su sentimiento agresivo. Esto no ha existido nunca la sociedad no se forma con las ligaciones que se le han concedido hasta un momento dado. puede amarse al prójimo en tanto me ame a mi mismo en el.  El amor verdadero esta dirigido hacia los propios. si no que se le puede atribuir a su dotación pulsional una buena cuota de agresividad donde el prójimo no es mas que una tentación en donde satisfacer esa agresión. Con éstas exigencias que se le hacen a una sociedad culta se pretende desmentir la realidad del ser humano: éste no es un ser amable. manso. ya que en realidad esto no esta en la naturaleza humana: “el hombre es el lobo del hombre”. porque corrompe y crea agresión ya que al obtener bienes privados crea en el individuo el poder y la tentación de maltratar a sus semejantes. o si lo merece por que su perfección es mayor que la mía. El hombre culto ha cedido parte de sus posibilidades de dicha por una parte de seguridad. y también. usarlo sexualmente. no se sienten bien abandonándolo tampoco.

Capítulo VI Al comienzo se contrapusieron pulsiones yoicas y pulsiones de objeto. Sólo sobreviene un cambio importante cuando la autoridad es interiorizada por la instauración de un superyó. es decir. a fin de separarlas de la energía de la pulsión de muerte. opuesta a ella. Para designar la energía de éstas últimas. importa poco que ya se haya hecho lo malo o sólo se lo quiera hacer. en un comienzo. vuelta hacia el yo propio. Fue decisiva la introducción del concepto de narcisismo. la inclinación agresiva es una disposición pulsional autónoma. El desarrollo cultural nos enseña la lucha entre Eros y Muerte. se estaba frente a una liga particularmente fuerte entre la aspiración de amor y la pulsión de destrucción. el yo mismo es investido con libido. Para finalizar. esta pronta a ejercer contra el yo la misma severidad agresiva que el yo habría satisfecho en otros individuos. pero en verdad reenviada a su punto de partida. Es decir: junto al Eros. que el ser humano no puede sentirse dichoso dentro de ella. y en su contra parte. desarmándolo. vale decir. el de la sexualidad y la inclinación agresiva. Esta libido narcisista se vuelca a los objetos. La neurosis se presentaba como el desenlace de una lucha entre el interés de la auto conservación y las demandas de la libido: una lucha en que el yo había triunfado a costa de graves sufrimientos y renuncias. es decir. debía de haber otra pulsión. una pulsión de muerte. volver inofensiva. como “consciencia moral”. Lo malo es. Capítulo VII En primer lugar Freud se pregunta: ¿De qué medios se vale la cultura para inhibir. y exclusivamente para ella. En “Más allá del principio de placer” Freud extrae la conclusión de que además de la pulsión a conservar la sustancia viva y reunirla en unidades cada vez mayores. frente a una conexión de la destrucción dirigida hacia adentro con la sexualidad. del ser humano. Se exterioriza como necesidad de castigo. Se llama “consciencia de culpa” a la tensión entre el superyó que se ha vuelto severo y el yo que le está sometido. En el sadismo. De acuerdo con ello. que pugnara por disolver esas unidades y reconducirlas al estado inorgánico inicial. La cultura encuentra en ella su obstáculo más poderoso. o erradicar la agresión contrariante? Y dice: Que la agresión es interiorizada. Ahí es recogida por una parte del yo que se contrapone al resto como superyó y entonces. originaria. Corresponde entonces hablar de “consciencia moral” y . la cultura combate el peligroso gusto agresivo del individuo debilitándolo. Y la acción eficaz conjugada y contrapuesta de ambas permitía explicar los fenómenos de la vida. notorio desde hacía tiempo como pulsión parcial de la sexualidad. y es preciso evitarlo por la angustia frente a esa pérdida. Es por estos sacrificios que impone la cultura. Para él. Freud sostiene que el nombre de libido puede aplicarse nuevamente a las exteriorizaciones de fuerza del Eros. Freud introduce el nombre de libido.suficiente. la oposición se daba entre las pulsiones yoicas y las pulsiones libidinosas del amor dirigidas al objeto. y vigilándolo mediante una instancia situada en su interior. en ambos casos. Esta lucha es el contenido esencial de la vida en general. pulsión de vida y pulsión de destrucción. Por consiguiente. aquello por lo cual uno es amenazado con la pérdida de amor. deviniendo de tal modo libido de objeto. y puede volver a mudarse en libido narcisista. el masoquismo. el peligro se cierne solamente cuando la autoridad lo descubre.

ante el superyó nada puede ocultarse. renuncia de lo pulsional como resultado de la angustia frente a la agresión de la autoridad externa. que ordena a los seres humanos unirse en una masa estrechamente atada. Freud sostiene dos cosas: la participación del amor en la génesis de la consciencia moral y el carácter fatal e inevitable del sentimiento de culpa. y desde luego presupone que antes de cometerlo existía ya una consciencia moral. Capítulo VIII En este último capítulo Freud señala el sentimiento de culpabilidad como el problema más importante de la evolución cultural. En efecto. más bien debería llamarlo arrepentimiento. pero esa relación se invierte después. de la lucha eterna entre el Eros y la pulsión de destrucción o de muerte. ni siquiera los pensamientos. la disposición a sentirse culpable. Dicho sentimiento es imprescindible para la cultura. Por otra parte menciona al arrepentimiento como una reacción del yo en un caso especial del sentimiento antes mencionado que toma forma de necesidad de castigo. angustia de la consciencia moral. como resultado de la eterna lucha entre amor y pugna por la muerte. . En el segundo caso. sólo puede alcanzar ésta meta por la vía de un refuerzo siempre creciente del sentimiento de culpa. Este último es la expresión del conflicto de ambivalencia. Esta última tiene una función censora. la consciencia moral se comporta con severidad y desconfianza tanto mayores cuanto mas virtuoso es el individuo. Finalmente. entonces. hay igualación entre la mala acción y el propósito malo. En ese momento desaparece la angustia frente a la posibilidad de ser descubierto y también. debido a que conlleva a una necesidad de castigo y una manifestación instintiva del yo que se torna masoquista bajo la influencia del yo sádico. que más tarde deviene consciencia moral) es por cierto causa de la renuncia de lo pulsional. el autor define al superyó como la instancia psíquica inferida por nosotros. El precio pagado por el progreso es la pérdida de felicidad y el aumento de dicho sentimiento de culpa. Puede hablarse. la consciencia moral (o mejor dicho. Puesto que la cultura obedece a una impulsión erótica interior. cada nueva renuncia aumenta su severidad e intolerancia. La secuencia temporal sería entonces: primero. puesto que no se puede ocultar ante el superyó la persistencia de los deseos prohibidos. la angustia. de vigilar y enjuiciar las acciones y propósitos del yo. Así. la consciencia de culpa. instauración de la autoridad interna. por completo. Después. la necesidad de castigo.“sentimiento de culpa”. También se lo considera anterior a la conciencia moral. Tal sentimiento se refiere sólo a un acto. Cada renuncia de lo pulsional deviene ahora una fuente dinámica de la consciencia moral. En éste segundo grado de desarrollo. renuncia de lo pulsional a consecuencia de la angustia frente a ella. que permite el desarrollo de una conciencia de culpa considerada como la apreciación de la tensión entre aspiraciones del yo y reclamos del superyó. el distingo entre hacer el mal y quererlo.y -la angustia frente al superyó:esfuerza a la punición. Al comienzo. La agresión de la consciencia moral conserva la agresión de la autoridad. De ahí. Si uno tiene un sentimiento de culpa tras infringir algo. Este término existe antes que la conciencia moral. de dos diversos orígenes del sentimiento de culpa: -la angustia frente a la autoridad:compele a renunciar satisfacciones pulsionales.

Según esto. esforzándonos en bajar sus pretensiones. la agresión se formaría por elementos libidinales que serán los síntomas. hace una relación analógica o paralela entre el superyó individual y el cultural. Esta evolución se presenta como producto de la dualidad entre egoísmo (deseo de felicidad) y altruismo (deseo de unirse a los demás). la neurosis no serían más que satisfacciones sustitutivas de deseos sexuales no realizados. Por tal razón nos vemos forzados a reprimir el superyó. Por último nos expone el hecho de que si un individuo experimenta neurosis. que tienen como objetivos la inclusión del individuo en la masa humana y la creación de una unidad colectiva a partir de individuos. provoca una inhibición que desemboca en agresividad.  En el colectivo la felicidad individual pasa a segundo plano. Desde la literatura analítica. Su estudio podría ser muy útil para elaborar planes para la solución del problema. pero ¿de dónde sacamos otra comunidad para hacerla modelo?  ¿Quién sería capaz de aplicar la solución a la masa? A su juicio el destino humano estará dividido por la forma en que se haga frente a las perturbaciones de la vida colectiva surgidas de la agresión y la auto destrucción. En este caso se supone que al yo del ser humano le es psicológicamente posible todo lo que se le ordene. No obstante. se observa como diferencia:  La evolución del individuo tiene como fin principal el principio del placer. alcanzar la dicha. De esta forma deja sumergido a todo lector en un ambiente de duda que no conoce el destino futuro. pero que tropieza con la tendencia de los hombres a agredirse mutuamente. . Él propone aplicarla sólo a los instintos agresivos. a la evolución del individuo y al secreto de la vida orgánica. y las masas están constituidas por individuos. Luego Freud reflexiona sobre la ética como normas que se refieren a las relaciones de los seres humanos entre sí.Además producto directo de la dialéctica entre la necesidad de amor paternal y la satisfacción de los instintos. La lucha que ya comentamos entre el Eros y la muerte la aplica al proceso cultural. pero no es así. Si se exige más. Al mismo tiempo descalifica la acción de los socialistas. Por lo tanto. y componentes agresivos que forman el sentimiento de culpa. Por esto ambos sólo coinciden en la medida en que el primero tenga por fin adaptarse a la comunidad. buscando una solución en el reparto de bienes sin gran éxito. éstas también pueden experimentarlas ante la presión de los ambientes culturales. Al mismo tiempo. a pesar del mandamiento “amarás al prójimo como a ti mismo”. Según la opinión de Freud la ética desde la religión nos promete un más allá mejor pero que predicará en desierto mientras la virtud no rinda sus frutos ya en esta tierra. pero aún así habríamos de afrontar dos interrogantes sin respuestas visibles. como lo son:  En el individuo podemos escoger un modelo como patrón. toda satisfacción pulsional defraudada provoca un aumento de la culpabilidad. donde la inclusión en una comunidad es requisito para conseguirla. se produce en el individuo neorosis o se lo hace desdichado.