En alas del viento.

Ali Vali

El abrigo negro se agitaba a su alrededor como una capa, abriéndose de vez en
cuando para recordarle a su dueña el frío que hacía esa mañana. Grupos de personas que
se dirigían al trabajo pasaban velozmente a su lado, caminando a un paso más rápido,
con prisas por llegar a la parada del metro del final de la manzana. De vez en cuando los
ojos azules alzaban la mirada para observar algo en uno de los escaparates sobre la
marcha, preguntándose qué querrían decir algunos de los carteles en francés cuando el
producto no le resultaba fácilmente reconocible.
Si tanto te interesa, G.W., a lo mejor unas vacaciones en un país de habla
inglesa serían más convenientes la próxima vez que decidas emprender la caza de un
autor. G.W. Steinblack se apartó de la cara la media melena y sonrió al anciano de la
tienda que la había saludado cuando bajaba por la calle. Llevaba tres semanas en París,
disfrutando de sus atracciones y persiguiendo a la escurridiza Gwendolyn Flora para que
firmara un contrato con Publicaciones Steinblack. Pero hasta ahora le había sido más
fácil ver a la Mona Lisa que conseguir que la escritora le devolviera sus llamadas. Hoy
es un nuevo día, G.W., a lo mejor la señorita Flora nos concede una audiencia. Si no,
siempre queda el Louvre.
Cuando la alta mujer entró en el café del Barrio Latino para tomarse su café de
todas las mañanas y un desayuno sencillo, una rubia menuda sentada al otro lado del
café la observó mientras ella se quitaba la bufanda blanca de cachemira y el abrigo
negro y los dejaba en una silla vacía. Ella no llamaría guapa a la mujer que seguía en
pie, sino más bien atractiva y de rasgos fuertes, como alguien idóneo para uno de esos
anuncios de cigarrillos. Se sorprendió al descubrir un jersey de ochos, vaqueros y Nikes
bajo el abrigo de aspecto elegante. Americana sin duda, pensó la admiradora.
—Bon jour, G.W. —El camarero que le había tomado nota en los últimos
dieciséis días llegó a la mesa con una taza de café ya preparada de acuerdo con sus
gustos. El encargo nunca variaba, pero venía con la libreta preparada por si éste era el
día en que su cliente decidía pedir algo más arriesgado que un cruasán.
—Buenos días, Philippe. Lo de siempre, por favor.
—Le va a entrar, cómo se dice, raquitismo con una dieta tan limitada, G.W.

—Ismarelda Steinblack y usted se llevarían fenomenal. —Antes de que pudiera
continuar con su conversación diaria sobre su falta de espíritu aventurero en materia de
desayunos, el bolsillo de su abrigo empezó a sonar—. Steinblack —dijo bruscamente en
el teléfono en cuanto lo abrió, apenas capaz de oír nada en el atestado café.
Reconoció al instante la carcajada que se oyó al otro lado de la línea, y G.W. se
echó a reír también.
—G.W., pareces un bulldog cuando contestas al teléfono.
—Es mi forma de rendir homenaje a la perra que me parió.
—Un día de estos, G.W., voy a rehacer mi testamento y te vas a encontrar en la
calle.
—Izzy, me quieres demasiado para desheredarme. —G.W. sonrió a Philippe
cuando éste le trajo el desayuno, sacudió la cabeza y se alejó. La carcajada que había
respondido a su contestación hizo sonreír aún más a G.W.
—Cierto, mi amor, cierto. ¿Cuándo vuelves a casa? El periódico vuelve a estar
en crisis y tu hermano no sabe qué hacer.
—Pronto, madre. Me queda una semana de vacaciones, y ese tiempo no es
suficiente para que Joshua mate a la gallina de los huevos de oro de la familia. Si
consigo añadir a la señorita Flora a la editorial, este verano tendré una buena oferta de
lanzamientos para paliar las cagadas que haya hecho al decidir pasarse por editor. —
G.W. oyó suspirar a su madre al otro lado de la línea porque no lograba encontrar un
razonamiento que contradijera lo que decía su hija.
—¿Qué era lo que escribe ésta?
—Erotismo homosexual. Imagínate a Nin en tiempos modernos con una
pegatina de arco iris en su mini. ¿Algo más de interés?
—Todo a su debido tiempo, querida. ¿Me dices cuándo vamos a contratar a Rio
Rivers para nuestra editorial? —Ismarelda despidió con un gesto a uno de sus
ayudantes, que le traía unos papeles para que los firmara, pues no quería perder el hilo

de la llamada. Con la ausencia de G.W. sus días empezaban a ser más largos, puesto que
no tenía a nadie con quien pelear verbalmente que fuese tan divertido como su hija.
—Madre, ya hemos tenido esta conversación y siempre acabamos igual. Rio se
va a quedar donde está por todas las razones que ya te he explicado.
—Se vende, G.W., y debería vender para nosotros.
—Todo acaba en el mismo río, madre, de ahí el nombre. Dime, ¿cómo es que
sigues en el despacho a estas horas de la tarde? No me digas que te estás haciendo
adicta al trabajo mientras yo me amustio en París reviviendo mi aprecio por el arte.
—Calla esa boca, tesoro, para eso te tengo a ti. Mi currante personal que me
llena de caviar y encajes, como decía mi padre. Quiero que me prometas que volverás a
casa antes de que acabe el mes, con nueva escritora o sin ella.
—¿Qué estás tramando, viejita, o es que tengo que volver a casa volando y
sacártelo a palos? Estoy oyendo cómo se mueve ese cerebro retorcido que tienes desde
aquí.
—Te lo aseguro, querida, es lo último que te podrías esperar. Eso te demuestra
que si vives lo suficiente, hasta las cosas o las personas más previsibles se las apañan
para hacer algo imprevisible y dejarte pasmada. —Cuando G.W. estaba a punto de
preguntar algo más sobre lo que insinuaba Ismarelda, oyó la voz apagada de otra
persona donde estaba su madre—. Lo siento, querida, pero el deber me llama. Date prisa
con tu escritora y vuelve a casa, que te echo muchísimo de menos. —No podía pasar por
alto el contrato que le mostraba ahora Fredrick, de modo que la matriarca de la familia
sacó su pluma y volvió a mirar el calendario. Ojalá un simple deseo pudiera hacer que el
final de mes llegara mucho antes.
G.W. cerró el móvil y terminó de desayunar mientras echaba un vistazo al
ejemplar del New Orleans Tribune de hacía dos días. Le hizo falta toda su fuerza de
voluntad para no ponerse a señalar erratas con un lápiz rojo y enviárselo de vuelta a su
hermano, que aparecía como editor. ¿Qué demonios había hecho ese hombre con el
resto de los editores? Soltando un fuerte suspiro antes de terminarse el café, G.W. se
levantó y paseó un rato junto al río, disfrutando del cargado tráfico del Sena.

y G. pues sabía que Sol Steinblack jamás permitiría que un Rogers dirigiera su imperio editorial. Aunque casi todo el mundo supo a quién había confiado Sol su legado cuando le puso a G..W. que hacía muy poco que mostraba interés por el negocio familiar. No lo quería menos que a G. siempre y cuando ella fuese una de las que decidieran dónde se aventuraría en el futuro.W. Observar a G. Joshua.. de eso estaba segura.El matrimonio Steinblack había dado dos herederos. un lápiz rojo en las manos cuando la niña no tenía más que nueve años. siguiendo con la mirada la figura esbelta mientras cruzaba la calle hasta la amplia acera que seguía el curso del río. La mujer del café que había estado mirando a G. Ismarelda lo quería ahora por lo que era y fue el tono derrotado de su voz lo que por fin lo animó a intentarlo. era el amor por la palabra escrita y su esfuerzo por hacerla llegar al máximo número de personas posible. Ahora le correspondía a Ismarelda mantener unido el imperio de su padre hasta que su sucesor. estuviera preparado para encargarse del negocio de la familia. El intento de meter a Joshua en el negocio era para animarlo a hacer algo aparte de desempeñar el papel de señorito de la familia.W. Eso se lo había enseñado la propia Izzy. A G. pero planificar el futuro siempre era de sentido común desde el punto de vista empresarial. así como su abuelo Sol. había sido un placer culpable para ella durante los últimos ocho días. Si había una pasión que su madre y ella compartían. La cría era capaz siempre de detectar una errata en el océano de tinta negra como una flecha directa al blanco. se quedó allí. Todos los días intentaba armarse de valor para hablar con ella.W. que se había criado sentada al lado de su madre desde el primer momento en que pudo sujetar un bolígrafo. le daba igual quién dirigiera el negocio.W. su padre había dejado que sus hijos adoptaran el apellido Steinblack. pero la cara y . pero la alta morena parecía tan enfrascada en lo que estuviera leyendo que la rubia la dejaba en paz. pero había un límite al número de veces que se le podía romper el corazón a una mujer antes de causar daños permanentes.W. Su madre seguiría con ellos durante muchos años. La vergüenza fue que incluso el afán de lograr la admiración de su madre claudicó demasiado deprisa ante el aburrimiento. Al contrario que en la mayoría de las uniones maritales. elegido a dedo. Su madre hacía ya mucho tiempo que había dejado de esperar grandes cosas de él. Lo cierto era que no se encontraba en situación de mirar a nadie.

¿De qué le gustaría hablar? . G. G. Llamó a su camarero y pagó la cuenta. puesto que el cuerpo estaba oculto bajo un gran abrigo y unas gafas de sol le tapaban los ojos. El portátil se cerró con un chasquido cuando la rubia empezó a acercarse. habían atraído a la rubia. directa hacia ella.W. —No quiero molestarla. —Claro. Como ocurría a menudo.W. cuando había por lo menos quinientas sillas vacías. estaba sentada en el gran parque que había detrás del museo del Louvre con el portátil sobre las piernas. el parque estaba lleno de niños que jugaban con pequeños veleros en la gran fuente del centro. pero estoy bastante segura de que es un país libre —bromeó G. Una hora y un viaje en metro más tarde. la miró y se preguntó por qué. —Adelante. G. sólo distinguía la forma de la cara de la mujer. No soy francesa. que estaba a unos cuantos cientos de metros con aire de haber perdido a un buen amigo.la risa sonora de G. empezó un manuscrito en su cabeza sobre cuál podría ser la historia de esta mujer. Dado que era martes y pleno invierno.W. Con temperaturas más agradables. sin querer perder de vista a su compatriota si cruzaba uno de los puentes y se dirigía a otra zona de la ciudad.W. el popular parque parisino estaba desierto. siempre estoy dispuesta a mantener una conversación estimulante. —¿Le importa si me siento? G. Los dedos que tecleaban velozmente se detuvieron de golpe cuando notó que alguien la miraba.W. Su memoria fotográfica identificó a la rubia del café. la mujer quería ocupar justo la que estaba a su lado. pero esta mañana la he oído hablar con el camarero y he pensado que sería agradable hablar con otra americana.W. salvo por las otras cinco personas aguerridas que habían decidido enfrentarse al frío.

La mujer miró el rostro que le había llamado la atención tantas mañanas y se echó a reír. simplemente sincero. simplemente una mujer que disfruta de una pequeña escapada antes de volver a la vida real y a todo lo que eso conlleva. dejó a un lado el ordenador y se volvió un poco para contemplar su perfil. con amplios conocimientos sobre una gran variedad de temas y bastante encantadora. La sonrisa de la rubia era tan melancólica que a G. La rubia parecía tan abatida que G. —Eso me suena un pelín engreído. Por no hablar de que soy divertidísima. yo me resulto la más conforme con todos los temas que me interesan. Llevo aquí un par de semanas y echo de menos hablar con alguien.W. o eso me dice mi madre. —No sé usted. sin abandonar su debate mental sobre el color de sus ojos. —No. La soledad es algo que nunca me ha dado miedo.—Eso no importa.W. —¿No se siente sola? . le entraron ganas de saber de qué color tenía los ojos. es una ciudad que se disfruta más si se visita con alguien. —De toda la gente que conozco. según he descubierto. se echó a reír con ella antes de contestar.W. —No. pero a mí me parece que es usted buena compañía. —Suena como una mujer que ha perdido un gran amor. —Juntó el pulgar y el índice y sonrió para demostrar que lo decía en broma. —¿Me está diciendo que es usted su mejor amiga? G. Tal vez debería darse cuenta de ello y dejar de desear que otra persona complete lo que debería ser una experiencia maravillosa. París.

—De vez en cuando me da por practicar un poco la filosofía después de desayunar.. se puso a recoger sus cosas y. Al menos una sobre la que alguien quisiera escribir una novela. Estoy aquí en viaje de negocios mezclado con una buena dosis de placer. cosa muy poco propia de ella. disfrutando de la distracción que le ofrecía Piper. Lo segundo es el poder que le das a otra persona para que la haga por ti. —G. Cuando le dio la vuelta embadurnó el lado ya hecho de mantequilla y azúcar y luego lo enrolló y lo envolvió en una servilleta.W. encantada de conocerla. G. tiró el envoltorio cuando se comió el último pedazo.. —Pues la verdad es que no sé si la tengo. Si sigo aquí mucho más tiempo. Yo me llamo G. ¿de qué realidades está huyendo? —G.W. y hay una diferencia entre estar sola y sentirse sola. sacó los francos suficientes para pagar por la golosina y dejar una propina antes de que Piper pudiera moverse para sacar la cartera. —Piper. —¿Y cuál es su historia? —preguntó Piper. me temo que voy a engordar treinta kilos por culpa de todos esos puestecillos que hay en cada esquina.. —Me llamo Piper. reemprendieron la marcha.W.—Señorita. Se quedaron muy juntas mientras el hombre delgaducho ataviado con una boina echaba la masa en la placa caliente con un instrumento de madera diseñado para extenderla muy fina sobre la superficie. . se dejó llevar por un impulso—. si tengo la inspiración adecuada.W. —Eso ha sonado muy profundo. ¿Le apetece una crêpe? —Me encantaría. —¿Cuál? —Lo primero es una elección que haces por ti misma. Armadas con el dulce caliente. Y usted.

—¿Parecería más romántico si dijera que estoy huyendo de algo o de alguien?
—Una gran nube que tapó el sol hizo que Piper se quitara las gafas oscuras, revelando
unos dulces ojos verdes a su compañera de paseo.
—Eso depende de si desea contarme una historia.
—¿Le gustaría que le contara una historia?
—Piper, le sorprendería saber cuánta gente me pregunta eso en un solo día. Pero
hoy no trabajo.
Se detuvieron junto al famoso y gran museo. La gran pirámide de cristal que
tanta controversia había suscitado cuando la construyeron estaba a su derecha, dejando
pasar algo de luz a la estancia de debajo.
—¿Quiere ver algo de arte? —Piper se sentía ligera por primera vez desde que
había aterrizado su avión y no quería desprenderse aún de su nueva conocida.
G.W. se colocó bien la correa del portátil y asintió.
—Estaría bien, y así nos refugiamos del clima. Me parece a mí que los hombres
del tiempo franceses aciertan tanto como los americanos. Hoy se suponía que iba a
hacer sol y temperaturas más soportables.
Las dos nuevas amigas dejaron los abrigos y bolsos en el ropero antes de
dirigirse a los tesoros que albergaba el museo.
La tarde se le pasó a Piper en un suspiro, contemplando a los maestros cuyo
talento atemporal adornaba las paredes del Louvre y escuchando a G.W. mientras ésta le
ofrecía una breve historia de las obras que se detenía para admirar. Por muchas que
eligiera Piper, G.W. siempre tenía un comentario que ofrecer. La rubia estaba segura de
que cuando los pintores dejaban parte de su corazón en los lienzos, lo hacían para gente
como G.W.
Al cabo de tres horas, Piper siguió a G.W. hasta el balcón que daba a la estatua
de la Victoria Alada. La rubia miró a G.W. y luego a la obra de arte que tenían delante.
La mujer alta contemplaba la obra con tal reverencia que las palabras parecían

inapropiadas y sólo interrumpirían su gozo. G.W. salió de su trance cuando la pequeña
mano de su compañera turista se posó sobre la suya. Fue entonces cuando se fijó en el
anillo de compromiso.
—En el dedo correcto, y es muy bonito. ¿Cuándo es la boda? —En su tono no
había juicio ni malicia, puesto que el tiempo que habían pasado juntas no tenía nada que
ver con la promesa de nada más.
—Dentro de dos meses. A lo mejor has dado con aquello de lo que estoy
huyendo —dijo Piper con tono de broma. No había quitado la mano y G.W. no se había
apartado de ella.
G.W. se echó a reír con cara casi de niña al tiempo que estrechaba
delicadamente los dedos de Piper.
—Creo, querida mía, que eres una mujer que sabe lo que lleva en el corazón y
jamás ha huido de nada. —G.W. la miró fijamente como si intentara leerle la mente,
haciendo sonreír a Piper.
—No, esto es más bien una última cana al aire antes de que me coloquen los
grilletes del matrimonio. Eso y, como en tu caso, estoy aquí por negocios.
—Vaya, qué manera de presentar las cosas, señorita Piper. Yo creía que casarse
con alguien sería como visitar París. Una ciudad con muchas partes distintas para
satisfacer todos tus estados de ánimo, pero inmersa en cada de una de ellas está la
corriente subyacente del romanticismo. Deberías sentirte feliz de estar encadenada por
el amor, no dar la impresión de que tu vida está a punto de cambiar drásticamente a
peor.
—Haces que suene tan romántico y atrayente cuando los barrotes de hierro se
cierran detrás de mí cada noche. No veo que tú lleves cadenas, eres demasiado grande
para comportarte como una gallina ante el compromiso. —Piper tiró de la otra mano
grande para verla y tampoco llevaba ningún tipo de joya significativa.
—No estamos hablando de mí, y llevo jerseys grandes para taparme las plumas,
muchas gracias. —G.W. pensó en todas las mujeres que había conocido a lo largo de su

vida y se estremeció. La mayoría de ellas estaban más interesadas en su cuenta corriente
y su apellido que en su bienestar o su corazón. La tarde con Piper había sido un soplo de
aire fresco en ese sentido. La rubia la escuchaba hablar sin esperar otra cosa más que
disfrutar de su compañía.
—¿No crees que exista el amor verdadero? —Hasta el volumen más tenue de la
voz de Piper se transmitía por la escalera de mármol donde estaba situada la bella
estatua que habían estado contemplando. No era un lugar sagrado, pero el ambiente bien
podría haberlo sido.
—Claro que existe, lo leo todo el tiempo.
—Buena manera de esquivar la pregunta. Bueno, si ésta es mi última correría de
soltera, ¿cómo debería aprovecharla?
—Depende de cómo quieras recordar este momento, Piper.
La rubia pensó en cómo había pasado la tarde y sintió el deseo de terminar su
visita al museo con una conferencia más, de modo que alzó la mano libre y la puso
sobre la mejilla de G.W.
—¿Me hablas de ella? —Tras hacer la pregunta, Piper se volvió hacia la estatua
de nuevo para escuchar lo que le fuese a contar G.W. sobre la obra. Por la forma en que
la había mirado al entrar, Piper tenía la impresión de que iba a ser la historia más
interesante que le iba a contar la mujer hasta ese momento.
—Se llama Nike, que significa victoria en griego. De ahí que la llamen la
Victoria Alada de Samotracia. A mí me parece muy apropiado, puesto que ya tiene
2.200 años de antigüedad. Perseverar durante tanto tiempo ha sido toda una victoria de
por sí. Durante años se alzó contemplando el Egeo en la isla de Samotracia, erigida para
conmemorar una gran batalla naval. El escultor la diseñó con las alas desplegadas para
recordar a la gente que las victorias siempre son inciertas y pueden alejarse con el
viento en cualquier momento.
Como llevaba haciendo todo el día, Piper escuchaba a la enclopedia ambulante
de arte e intentaba captar la esencia de quién era G.W. Una cosa que había deducido era

La realidad de aquello hizo que G. —Eso no me dice por qué tú pareces adorarla. —Piper ladeó la suya y sonrió a su maestra.W. —¿Tú libras muchas batallas contigo misma? —Piper seguía mirando la estatua e imaginando el aspecto que tendría con la cabeza de G. . Sé todo lo que es posible saber sobre ella. Ella es. y ésa es la verdad. salvo el aspecto de su rostro. sino además el premio añadido de la imaginación.W.W.W. eso simplemente me permite buscar mi propia imagen del aspecto que debería tener. sobre los hombros. las más feroces. y tuvo que apartar la mirada para serenarse. pero ahora me ha regalado a mí no sólo su bella obra. para mí. para una persona firmemente asentada en el orden y la verdad. Estoy segura de que el escultor regaló a su pueblo la imagen que él mismo tenía de su aspecto. de modo que G. —La adoro por muchas razones. La vida es una serie de batallas. creo yo. —Pero no tiene cabeza.. Mírala y dime que no encarna lo que el artista intentaba enseñar a sus conciudadanos.W. —Piper le soltó una mano y le dio un manotazo en broma en el brazo. son las que libramos con nosotros mismos. tenía que estar relacionado de algún modo con la literatura. G. el símbolo de la mujer perfecta.que fuera cual fuese el trabajo de G. Esas batallas son las más encarnizadas.W. Fueron sus ojos y la sensación de tener a Piper tan cerca la causa de que el corazón de G. —Ah. No había ningún motivo para ello y. se abriera en ese instante y se enamorara. se aturullara con las palabras. Nadie se expresaba tan bien ni tenía tantos conocimientos sin practicar mucho el arte de plasmarlo todo sobre el papel en algún momento. Me he dado cuenta cuando hemos entrado. pero sobre todo porque mi calzado preferido lleva su nombre. y por lo general los atisbos de la victoria se encuentran en las partes de nuestra mente de las que a veces nos apartamos o a las que nos enfrentamos como último recurso. le dio la respuesta que buscaba—. la mayoría de las cuales. no tenía el menor sentido. Nike me recuerda que debo disfrutar de mis dulces aunque efímeras victorias antes de alejarse volando hacia la siguiente batalla a la espera de que yo logre volver a ella.

W. y el destino se la iba a arrebatar. vivir la vida sin lamentar nada. donde el diamante soltaba destellos a pesar de la escasa iluminación de la escalera. —Tienes razón. De modo que permíteme ser la que te ayude a prepararte para tu futuro sin lamentaciones y sin derrotas.W. —¿Qué es imposible. que distan de ser perfectos. La tristeza que ya había advertido G. —Lamentaría alejarme ahora de ti y no llegar a conocerte mejor. aunque sólo sea me gustaría ser amiga tuya. Piper volvió a cogerle la mano a G. —¿Pero te causará más tristeza recordarlo y sentirte culpable por sentir esto. Al verlo. dejando sólo el anhelo que la pérdida de Piper le iba a causar. anteriormente volvía a inundar esos bonitos ojos. ¿Eso tiene algún sentido o me convierte en una mala persona? —Piper omitió todos los demás días que había pasado mirando sin actuar para que G.W. sintió su propia punzada de tristeza. y le fue tan imposible condenar a la mujer como apartarse de ella.—Lucho con fuerza por intentar siempre hacer lo imposible y eso me ayuda a vivir con mis resultados. a causa de esto? —G. según la definición de G. —Tengo que ser sincera y decir que no.W. El concepto es bastante fácil de comprender. .W. ¿Puedo confesarte una cosa? —Claro. no la acusara de acecharla. —Eso te hace humana. no quiero recordar alguna parte de mi vida y sentirme derrotada por las lamentaciones. En una sola tarde había encontrado a una persona a quien se veía conociendo cincuenta años más tarde. G. Te vi esta mañana y sólo quería saber cómo sería ser el centro de tu atención aunque sólo fuera por un breve período de tiempo. y se volvió hacia ella. y eso es lo que hacen las amigas. Lo que es prácticamente imposible es intentar alcanzarlo.? —La respuesta es fácil. levantó el dedo anular de Piper.W.

prescindía de la charla trivial y se lanzaba de lleno a una conversación—. un mensaje de la recluida escritora que había estado buscando. Steinblack. A menos que las historias sobre llanuras polvorientas le resulten fascinantes. Tenía que ir a un lugar donde las musas fuesen fáciles de encontrar y de entretener.W. Sobrevivir. —Los dulces ojos marrones recorrieron el metro ochenta de Armani negro y parecían dispuestos a hacer de nuevo el recorrido—. soy G. —Debe de tener corazón de periodista a pesar de su actual profesión —bromeó Gwendolyn al ver que G. G. Gwendolyn Flora la estaría esperando en el bar del hotel donde se alojaba Piper una hora antes de que G. En una de las pequeñas mesas estaba sentada la mujer a quien G. para ayudar a la joven a despedirse de la vida de soltera. tuviera que recoger a la rubia para cenar. Lo que había empezado como una conversación seria se había convertido en una especie de pequeña apuesta sobre lo que podía hacer G. La otra sorpresa del día había sido el mensaje que la esperaba en el piso que había alquilado.W. ¿Qué hace una chica de Oklahoma viviendo y trabajando en París? El camarero se acercó para tomarle nota a G. pero qué bello surtidor de agua fresca.W.W..W. Era un alivio haber conseguido que la escritora respondiera por fin y aceptara reunirse con ella después de tantos días de intentos.Tras separarse en la entrada del museo para poder ir a arreglarse. y Las uvas de la ira ya se ha escrito. fue hasta ella y le ofreció la mano como saludo. se encontraba poco tiempo después en un taxi rumbo al hotel de Piper para recogerla y salir a cenar. El bar estaba a la izquierda de la entrada y tenía grandes ventanales de cristales emplomados que daban a los Champs Elysées. —Oh.W. cielos. —Señorita Flora. El tema principal de mi obra se . señora. con un Cosmopolitan como compañía. ¿Por qué no se sienta y apaga mi sed? —Gracias. reconoció por las contraportadas de sus libros. lo cual le dio a Gwendolyn la oportunidad de volver a examinarla.W. G.W.

pero sus obras me llegan de una forma que pocas han logrado jamás.centra en el aspecto físico del amor. y no lograba quitarse de la cabeza la cara de decepción que sin duda se le pondría a Piper si ahora la llamaba a su habitación y cancelaba la cena. Estoy segura de que Sol estaría sentado aquí diciéndole esto mismo si todavía estuviera con nosotros. De modo que aunque rechace mi oferta. me siento mejor por haber tenido la oportunidad de decirle algo que he querido decirle desde la primera línea que leí escrita por usted. Créame. eso jamás me ocurría en Oklahoma. Por favor. alzó su copa como saludo y tomó un sorbito del terso líquido. pero le prometí a una amiga que la ayudaría a superar un mal momento y no querría defraudarla. antes de que pudiera decir nada.W. ¿por qué me ha apartado de mi máquina de escribir. señora.W. señorita Steinblack? Una pequeña copa de brandy llena de líquido ambarino apareció ante G. Él me enseñó a través de sus palabras cómo se puede hacer que el espíritu humano alce el vuelo. pero desde un punto de vista más egoísta. —Me encantaría cenar con usted. . — G. ha sido para poder decirle en persona lo maravillosa que me parece. —¿Su madre le paga por sentimiento o por palabra? —¿Conoce a Izzy? —He oído hablar de ella y. Ésa era la frase que llevaba semanas esperando oír. —Para intentar convencerla de que sea mi editorial la que publique su próxima obra sería la respuesta más apropiada. Dígame. no se lo tenga en cuenta a Publicaciones Steinblack. y en esas páginas de lino descubrí la auténtica hondura del hombre al que sólo creía conocer. pero no puedo aceptar. Usted no me conoce. creo. ¿Qué le parece si usted y yo cenamos juntas y hablamos de la posibilidad de establecer una relación? La editora no se lo podía creer. a mí me gustaría tener la oportunidad de conocer a la mujer que ha hecho tanto por las escritoras a lo largo de los años. del mismo modo que usted quería conocerme. y a veces la inspiración me viene sólo con mirar por la ventana de mi casa del árbol. Mi abuelo me dejó sus diarios como parte de mi herencia.

por lo que decidió apiadarse un poco de la mujer. El que le hubiera pedido siquiera que se casara con él aún le hacía preguntarse qué era lo que tenía ella que lo había llevado a dar ese paso. En su última noche deseaba por primera vez que su visita a París no estuviera a punto de terminar. Respondería con una oleada de emoción y el corazón palpitante. Todas esas fantasías que se había creado de niña sobre su futura boda estaban muriendo una a una. —¿Qué tal una copa conmigo esta noche cuando termine con sus actos caballerosos? —Ni los húmedos pies nuevos del amanecer podrían mantenerme alejada si eres tú quien me llama. A su prometido le había dado igual la explicación que le había dado sobre la necesidad de pasar un tiempo separados y lo había aceptado de buen grado.W. pero a veces no se tenía elección. diciéndole que era especial. sorprendida de que G. Inmediatamente. no por obligación. . Comprometerse con alguien tendría que haber sido una decisión tomada por amor. Ella sabía muy bien por qué había aceptado. porque él también quería pasar un tiempo a solas. En una sola tarde había olvidado todos los planes que todavía tenía que ultimar y las decisiones que la esperaban cuando saliera del avión al volver a casa. —Caramba. y eso la hizo sonreír justo a tiempo de abrir la puerta. La escritora sonrió. —G. Así sería incluso si la llamada procediera de la tumba.Gwendolyn volvió a mirar el traje y se imaginó la decepción si fuese ella la que recibiera la llamada. aunque sólo fuese para sentarme a tu lado y sostenerte la mano para escuchar tu silencio. citara un párrafo de uno de sus relatos más largos publicado en una de sus primeras antologías. estaba en el pasillo y contempló el minivestido negro que llevaba Piper y que ésta rellenaba de una forma absolutamente deliciosa.W. Piper estaba de pie ante la ventana de su habitación contemplando el gran bulevar que había aparecido en tantas películas e historias. le vino a la mente el recuerdo de G.W. estás increíble con ese vestido.

de modo que la cena tendrá que aplacar cualquier otra idea que pueda tener esta noche. El ascensor se abrió al elegante comedor del restaurante Jules Verne. Alain Reix. que aquel espacio ofrecía a los comensales. A su alrededor.. El cocinero jefe.W. gracias por reservarnos mesa con tan poca antelación. —Señora. . de casi trescientos sesenta grados. a ciento veinticinco metros del suelo. hola y bienvenida. ¿Vamos? —G. y Piper se maravilló por la excelente vista. aguardaba con parte de sus ayudantes para saludar a la hija de una antigua amiga. siguiendo las instrucciones de G. llevándola hacia la entrada privada que las llevaría a su primera parada de la noche. ha sido idea mía.W. —G. ayudó a Piper a ponerse el abrigo y luego le ofreció el brazo y señaló con la mano hacia el ascensor. eso no tiene nada que ver con que vayas a cenar conmigo. se abrochó el abrigo y cogió a Piper de la mano. así que no necesitas hacerme la pelota. tu velada aguarda. De hecho. —Señora mía. estás pedida. inició un paseo tranquilo por uno de los lugares más famosos de París. Cuánto me alegro de que hayas llamado. así que por favor.W. Vista como telón de fondo en tantas imágenes de la ciudad de las luces. El taxista. —G. —Vamos.. aunque ahora te haga la pelota. sentaos y dejad que os dé de comer.—Gracias por el cumplido. Tal maravilla de la ingeniería moderna quedó olvidada cuando las dos mujeres la contemplaron como una gran y bella obra de arte. era una visión pasmosa estar al pie de la Torre Eiffel y levantar la mirada hacia su intrincada estructura hecha de acero sujeto con tornillos. ¿no? —Las llevó a la mesa de la que hablaba y se regodeó en la expresión de deleite que inundó la cara de Piper al ver el espacio íntimo apartado de los ojos de todos los demás comensales. pero por desgracia. Es estupendo verte de nuevo. la ciudad cobraba vida mientras el sol se ponía. pero ya he aceptado cenar contigo. —Alain. Tenemos una mesa especial reservada para ti.W.

—Por el comienzo de tu vida. estuvo llena. Por ti y tu felicidad.W. no me hagas caso. Perdona. por favor. de modo que mirar y admirar era lo único que le quedaba. no es asunto mío en absoluto. —Gracias por esta velada y por esos pensamientos tan encantadores. ¿verdad. alzó su copa y esperó a que Piper se fijara en ella. G. ahora que una fase de ella llega a su fin.W. G. pero como esos cuadros. El cristal sonó casi en exceso cuando la morena hizo chocar su copa con la de Piper y sonrió. No te estás conformando. Te envidio por haber encontrado un amor que quieres compartir de esa forma.W. dejando que el camarero jefe hiciera su trabajo. estoy aquí contigo —intentó bromear Piper para distraerse de las reflexiones de su mente sobre G. dejando a las mujeres a solas. Que el hombre al que has elegido sepa durante toda su vida la suerte que tiene de compartir ese breve espacio de tiempo contigo. bebió otro sorbo y reflexionó largamente antes de hacer la pregunta que se le había ocurrido de repente—. Creo que me ayudarán a superar los momentos difíciles. —Esperemos que no haya muchos momentos difíciles. desapareció en la cocina para avisar a Alain de que podía empezar a crear en cuanto el chef estuviera preparado..—Tonterías. Había encontrado un tesoro que consistía en algo más que su belleza exterior. Piper pertenecía a otro.W. ¿Y cómo sabes que quien me ha dado este anillo es un hombre? A fin de cuentas. Tú te .W. y luego se volvió hacia su personal y los envió a todos de vuelta a la cocina. pensó en todos esos cuadros que habían visto juntas esa tarde y comparó su atracción por Piper de la misma manera. Piper? —¿En el amor. mon amie. No es demasiado tarde para decidir seguir otro camino si tienes dudas. El caballero vestido con esmoquin preguntó cortésmente si a Piper había algo que no le gustara comer al tiempo que les servía lo que iban a beber esa noche. quieres decir? —En cualquier cosa. y no es más que una intuición por mi parte. —G. aunque por alguna razón tuvo que obligarse a hacerlo. tu encantadora dama y tú tenéis que disfrutar de mi hospitalidad —le dijo a G. pero ya lo creo que es un hombre. Piper.W. Cuando la copa de champán de G.

Aunque G. pareces tan triste que yo también me pongo triste. Con su talento de costumbre.W. G. bajo la mejilla.W. ha sido una forma maravillosa de pasar mi última noche en París. —Una parada más y te prometo que te tendré de vuelta en casa antes de que me convierta en rata y el taxi en calabaza. cuando te miro. y la besó en ambas mejillas. la rubia se debatía entre sumergirse aún más en el abrazo y huir corriendo por la puerta antes de implicarse aún más. Antes de que se marcharan. Puede que no tenga el lujo de haber compartido una larga historia contigo.W. —¿Bailas conmigo? El mundo se llenó de felicidad desde el momento en que Piper sintió que G. pensando que volvían a su hotel. —Piper iba sentada en la parte de atrás del taxi y sujetaba la mano de G.. Las banderas que se agitaban cerca del edificio advertían a los transeúntes de que se encontraban ante el Musée Rodin. Se detuvieron delante de un edificio inmenso que estaba casi totalmente a oscuras. pero no quiero ver cómo te conformas.W. El momento de las fantasías se había terminado. la tomaba entre sus brazos y empezaba a balancearse al ritmo de la canción sentimental cuya letra no entendía. En el rincón opuesto a donde estaban sentadas una pequeña banda empezó a tocar. susurrándole al oído que volviera con la encantadora Ismarelda antes de que se acabara el año. —¿Entonces por qué lo has preguntado? —Porque a veces. admiraba muchísimo al gran pintor y escultor. —Gracias.conoces mejor que nadie. Con las luces de París ante ella y el pecho de G. que su casa de Viena ..W. así que estoy segura de que estás más que segura de tus decisiones.W. Alain les sirvió una comida maravillosa acorde con el bello entorno en el que la iban a disfrutar. y Piper quiso cambiar el curso que había tomado su conversación. habían venido para ver la obra de otro artista. dio un abrazo a G.

G. y la mujer. y agarrarla de las manos para acercarla. puede que sí.W. había encontrado a alguien que le hacía sentir más de lo que Piper se podría haber imaginado que sería capaz de sentir.W. de Gustav Klint. Con una sola mirada en un café. sólo que saberlo nunca le serviría de consuelo puesto que mañana se metería en un avión y se alejaría de su descubrimiento. el amor verdadero existía. la dirección que debían tomar. efectivamente. tómense todo el tiempo que quieran. envuelta en otra de círculos. envuelto en una capa de cuadros. . estaba la obra maestra llamada El beso. sin importarles quién estuviera contemplando el amor que compartían. simplemente estaba informada. —La cara de Piper casi resplandecía al volverse hacia G.W. parecían perdidos en su propio mundo. —Veo que sí que crees que existe el amor verdadero. Voy a dejar que imagines tu propia historia sobre por qué lo pintó Klint y quiénes pueden ser. Pero ahora. Otro cogió sus abrigos y señaló a G. —Para el común de los mortales. —Sobre éste no te voy a contar nada. Ahora sabía que..había enviado como préstamo durante unos días. pero esta noche considérate la mujer especial que eres. sino en lo que tú veas. Un guardia les abrió la puerta cuando se acercaron a la entrada y les hizo un gesto para que pasaran. La rubia no negó la afirmación porque no tenía miedo. —¿No está cerrado? —Piper se situó al lado de su acompañante y se preguntó si el allanamiento de morada era algo a lo que solía dedicarse G. —Y yo veo que ya no tienes miedo. tendría que guardarse esos sentimientos y reservarlos para los momentos en que la injusticia de la vida le pareciera insuperable. En una sala situada en la parte delantera del museo. Petri ha insistido. Se alegraba de haber llegado a tiempo de poder compartirlo con Piper antes de que ésta se marchara de la ciudad. en el segundo piso. La pareja que había pintado estaba flotando para toda la eternidad en la pasión de un beso. —Por favor. Tu educación se basará esta vez no en lo que yo te diga. El hombre.W.

para bajarla y pegó sus labios a los de la mujer más alta.W. La noche terminó donde había empezado. Si quieres. pero no te voy a hacer esto. ante la puerta de la habitación de hotel de Piper. Piper. dime que tú también quieres eso al menos. estrechó a Piper contra su cuerpo con veloz intensidad.G. Piper. y buena suerte. con la misma rapidez. no vivía precisamente como una ermitaña. vendré aquí por la mañana para llevarte al aeropuerto. Piper? La pregunta estuvo a punto de hacer llorar también a G. pero no abrió la boca para hacerla y se limitó a disfrutar de los últimos momentos que les quedaban de estar juntas. Me voy mañana. . Piper vio indecisión en los rasgos de G. —Lo siento. Había habido mujeres antes que Piper. antes de que hagamos algo que nos lleve a lamentarlo. antes de. dio la vuelta a Piper y se colocó detrás de ella para poder admirar a Piper en lugar de la obra de Klint.W. —Buenas noches. pero quiero verte otra vez. Por primera vez. —No sé si es buena idea. en el pasillo.W. todavía no quiero ver cómo te marchas. con G. —¿Algo como esto? —Piper tiró de las solapas del abrigo de G. como hemos hablado esta tarde. El suave pelo rubio que le llegaba a Piper hasta los hombros le dio ganas de acariciarlo con los dedos para ver si todas esas insípidas descripciones de las novelas rosas sobre el suave oro batido eran ciertas. —Espera. —Quiero cualquier cosa que estés dispuesta a darme. pero esta noche no me voy a quedar. G.W.W. por favor.W. pero ¿por qué ninguna de ellas le había causado el dolor por dentro que había sentido cuando estuvieron bailando? La editora iba a rodear a Piper con los brazos cuando la rubia intentó secarse disimuladamente una lágrima.. ¿Qué secretos ocultas tras esa fachada callada y triste. ni me lo voy a hacer a mí. recuperar el sentido común.W. Debemos parar ahora. Cedieron más deprisa de lo que deberían y G.

G. teniendo en cuenta el éxito de la escritora.W. no le gustaba nada esa sensación. Piper la había dejado llena de deseo.G. Había una pila de libros junto a una taza de té desportillada y. por el aspecto. miró a su alrededor.W. era el pequeño rincón de lectura que había creado Gwendolyn cerca de las ventanas. la primera vez que entré.W. —Gwendolyn se echó a un lado y dejó entrar a G. —Justo la persona que estaba esperando —dijo Gwendolyn cuando abrió la puerta de su piso para dejar pasar a la editora. estaba a gusto. El punto indicaba que a Gwendolyn sólo le quedaban unas veinte páginas para terminar. contenta de hacer una pausa en el trabajo. —Pasa. —Gracias. por favor. En una sola tarde. se acercó a la butaca que había estado admirando y se sentó. sorprendida por el entorno. lo cual le indicó a Gwendolyn que G. Una butaca grande y cómoda miraba hacia el Sena. esta casa es genial. se marchó antes de que los ojos verdes se pusieran aún más tristes y de que ella se debilitara aún más.W.W. y el cuarto de baño era la única estancia que parecía ser totalmente privada.W. y a G. Era un gran espacio con una pared toda de cristal. pero esto me dio casi la sensación que comenté antes. que casi parecía macilenta. G. —Dejó el grueso abrigo y la bufanda en una silla de cocina. . Pero la parte de la sala que le llamó la atención a G. En un rincón había una cama con dosel y cerca de ella un bonito escritorio cubierto por un mar de papel y una máquina de escribir que parecía una isla situada en medio. —Tengo una casa más tradicional fuera de la ciudad. Le entró la risa al ver que el primer libro de la pila era Asesinato en las ruinas mayas de Rio Rivers. con una mesita al lado. lo mismo que la chaqueta del traje. como una casa en un árbol. en su casa. también parecía el rincón preferido de la escritora.W.

le enseñó el libro. Y ahora que estás aquí y te has puesto cómoda. —G. en un mundo que cree que cuanto más caro es algo. Gwendolyn la miró.W. el tráfico del río se había ido reduciendo a alguna que otra barca .W. —Estoy segura de que mi agente solucionará cualquier problema por mí. ese tipo de golosina es justo lo que hace falta. pero si de verdad quieres publicar el libro en el que estoy trabajando ahora. Un poco de sentimentalismo barato para que el coco pueda tomarse unas vacaciones.W. casi no pudo controlar la sonrisa al oír el acuerdo. Mientras explicaba los términos del contrato. puedo reconocer sin reparos que me encanta. volvió a dejar el libro en la pila y se echó a reír. ahora que mi secreto ha sido revelado. dejó de hablar. Su editorial actual ansiaba cualquiera de sus nuevas obras porque se vendían bien. —¿Tienes alguna pregunta? Cuando G.W. soy toda tuya. fue todo un logro por parte de G. La gente no solía hacer eso a menos que los leyera y le gustaran lo suficiente como para ser capaz de recordar algunas de las líneas. y Gwendolyn casi pareció tímida al sonrojarse. con el aire culpable de quien no había estado prestando atención. ¿de qué te gustaría hablarme? G. Rio es como una barra de Snickers en una tienda de chocolates Godiva.W. —¿Disminuiría en algo mi encanto si dijera que sí? G. pero ésta era una persona que podía darle no sólo un camino para hacer llegar su obra al público. —Gracias. Gwendolyn escuchó sentada en el brazo de su butaca de lectura y se dio cuenta de que ya había tomado la decisión esa noche en el bar.—¿Te gusta? —G. —No. Lo que pienso de vez en cuando es que. G. sino que además era capaz de citar párrafos de sus libros. se señaló la cabeza con un dedo y se echó a reír—. Tu encanto está a salvo. le ofreció el típico discurso de contratación de Publicaciones Steinblack con algunos incentivos extra para lograr que la mujer se pasara a ellos.W. Teniendo en cuenta algunos de los párrafos que era capaz de escribir la mujer. mejor calidad tiene.W.

y sonrió ante su entusiasmo por la idea. . pero basta de hablar de trabajo por una noche. —Gracias. la escritora regresó al lado de G.W. así como la ciudad del amor. Vamos a celebrar nuestra nueva sociedad. Y aún es mejor si encuentras a alguien con quien puedes estar en silencio y a gusto.W. con dos copas largas de cristal y la botella. Gwendolyn se levantó y fue a la pequeña nevera situada en el rincón más alejado del piso. ¿te parece? —Cuando G. Esa noche. quitó el corcho con un leve estampido y llenó las dos copas. las dos almas solitarias sentadas en la oscuridad descubrieron que el silencio era tan cómodo como la butaca en la que estaban sentadas. Gwendolyn se despertó a la mañana siguiente. —Por ti casi estaría dispuesta a hacer una gira.W. luego dejó su copa en la mesa y se sentó en el regazo de G. Con unos andares que casi se podrían describir como flotantes. y no había cosa que deseara más que pasar una noche contemplando la vista que demasiado a menudo quedaba olvidada cuando se sumergía en su trabajo. Le gustaba esta mujer que había entrado en su vida. Gwendolyn bebió otro sorbo.que se dirigía a su amarre por esa noche y a lo largo de las orillas algunos amantes trasnochadores paseaban cogidos de la mano. Sonrió al tiempo que se colocaba un mechón de pelo detrás de la oreja al pensar que tal vez había encontrado algo más que una simple editora. y lo único que era mejor era el sabor que la acometida de burbujas dejó en sus lenguas. asintió. sin saber cómo había acabado en la cama. El tintineo que produjeron las copas tenía el tono perfecto que logra el buen cristal. contigo como lanzamiento principal este verano.W. y su agradecimiento por la compañía encantadora y la vista.W. A su lado había una nota con el número de teléfono de G. Dentro había una botella fría de champán a la espera de unirse a su pequeña fiesta. Gwendolyn puso la mano en la mejilla de G.W. El mejor tesoro que se puede encontrar a veces es una persona con la que puedes hablar de las cosas que te interesan. Desde el piso a oscuras era fácil ver por qué se llamaba a París la ciudad de las luces. Steinblack volverá a la cabeza de las listas y tú tendrás otro éxito de ventas al que enfrentarte. G.

—G. para que las lágrimas que llevaban amenazándola toda la mañana no se derramaran hasta estar rodeada de desconocidos en el vuelo de vuelta a casa. Piper levantó la tapa y metió la mano dentro para coger el objeto envuelto en papel delicado.W. G. Espero que te guste. —En una situación algo extraña.W. un recordatorio de que la bella mujer que acababa de encontrar se marchaba de verdad. Cuando se echó a reír.W. pero te he traído una cosa. pero he logrado dormir unas cuantas horas. ansiosa de ver lo que había elegido G. y se quedó mirando mientras Piper quitaba el papel y la cinta—. acercándose más a G. le entregó la caja.W. Considéralo un recuerdo que podrás enseñar a tus nietos cuando les hables de tu loca correría en París. Estaba muy acelerada. ¿Has dormido bien? —G. Piper abrió la puerta y se encontró una caja alegremente envuelta que tapaba a la persona que la sujetaba. —Tardé bastante.. Había una pila de equipaje al pie de la cama. ¿Y tú? — preguntó Piper.W. Piper dejó el regalo en la cama y volvió con la que se lo había dado. de modo que dormir era lo último en lo que estaba pensando cuando me fui a la cama. Sé que tenemos que irnos dentro de unos minutos para que llegues con tiempo al aeropuerto. sujetando aún el regalo que había traído. Sus ojos perdieron la batalla y se nublaron cuando quitó el resto del papel y vio la pequeña réplica de la Victoria Alada.W. Estaba intentando mantener un tono ligero. Como la noche anterior. tirándole de las solapas y la besó. bajó la caja y aceptó la invitación para entrar en la habitación.Al otro lado de la ciudad. ¿Te gusta? Para responder a la pregunta de G. —Es de cristal en lugar de piedra.W. se quedó en el centro de la habitación. sorprendentemente pesada. bajó a G. me devolvió un beso extraordinario y luego se marchó. la victoria está ahí posada esperándote. Una persona bien guapa me agasajó con una cena. pero espero que sea un símbolo de que. . —Buenos días. gracias. con independencia de lo que te depare la vida.

En el aeropuerto solucionaron todo el papeleo y la facturación lo primero. —Me alegro de que te guste. Gracias a ti. —G.W. para poder tener tiempo de tomarse un café. sino también por recordarme que porque me vaya a casar. y Piper le habría dado un motivo para querer volver a casa. disfrutando de la sensación de su piel bajo los dedos. Y me encanta el regalo. eso no quiere decir que vaya a perder mi personalidad.—Nunca consigo dormir en los aviones. —No. Concéntrate en eso y en lo estupenda que va a ser tu vida. Sujetar a Piper así de cerca le dejaba clarísimo que se había enamorado de esta mujer. así que eso quiere decir que volveré a verte. tenía un trabajo que le encantaba y que era su pasión. G.W. —En Nueva Orleáns. ahora que mi negocio está terminado. Llegó el botones para bajar el equipaje. Si fuese posible tener una relación con Piper.W. así que bien puedo tener algo en que pensar —dijo Piper. —¿Cuándo vuelves a casa? —preguntó Piper. tal vez lograría sentir el equilibrio que echaba en falta. —¿En serio? Ahí es donde voy yo dentro de unos días. —Quitó frotando todos los rastros de pintalabios que le había dejado a G. Tal vez sí que hay algo de verdad en eso del oro batido.. Te vas a casar dentro de dos meses. lo cual les dio tiempo de volver a empaquetar el regalo de Piper. no creo que sea muy buena idea.W.W. —¿Dónde vives cuando cruzas el charco? —Piper trazaba círculos con el dedo por el borde de su taza de café. en la cara. Este hombre más vale que . pero había un límite al número de horas que podía dedicar a llegar a acuerdos y escribir editoriales. Muchísimas gracias. —No debería tardar mucho. haciendo un esfuerzo para no tocar a G. puso la mano en la mejilla de Piper y luego la metió en su pelo. G. ¿no? —Piper. no sólo por el regalo. Creo que volveré a Estados Unidos dentro de un par de días. ya no tengo tanto miedo de desaparecer en el olvido. para explicar el beso—.

W. ¿es por algo que he dicho? —Gwendolyn se recostó en la silla y miró a su compañera de cena por encima del borde de su copa de vino. Detrás de G. Piper estaba mirándola y sintiendo que su corazón iba muriendo un poco más con cada paso que daba la alta mujer.W. El pequeño local italiano que había en la esquina de su edificio preparaba una comida excelente. se dirigió a la salida sin mirar atrás.W. levantó a Piper de la silla y la acompañó a la puerta de salidas internacionales.W.W. No volver a ver a G. Cuando las puertas del aeropuerto se abrieron. —G. ¿verdad? . habría sido más fácil.sepa lo increíble que es la mujer que va a conseguir. era una promesa que Piper no tenía la menor intención de cumplir. por lo que sabía que ésa no era la razón de que G. soy una compañía horrible. encontrar a su alta amiga sería una prioridad para ella. si te hubieras molestado en averiguar cómo se apellida en lugar de quedarte mirándola a los ojos a la menor oportunidad. porque sabía que si hacía otra cosa. Se despidió de la rubia con un beso cuando sonaba la última llamada de embarque y estuvo a punto de pedirle a Piper que se quedara unos días más. tal vez G. Para mañana ya no te acordarás de mí. Por otro lado. tenía razón y lo único que le hacía falta era volver y meterse de nuevo en la razón por la que había decidido asentarse y casarse. te lo prometo. le costaría aún más dejarla marchar. —Perdona. Quiero que seas feliz y que sepas que pensaré a menudo en ti. —Esta noche pareces estar a millones de kilómetros de aquí. estuviera empujando la pasta por el plato como si intentara matarla. dale la oportunidad de demostrarte de nuevo por qué decidiste aceptarlo.W. En cuanto Piper regresara. y no el de otra persona. G. salió y su abrigo se arremolinó a su alrededor como el día en que Piper la vio entrar en el café para desayunar.. —Lo querías lo suficiente como para aceptar su anillo. Piper. G. Cierto. —Pero te acabo de encontrar —dijo Piper en voz baja. Ojalá pudiera quitarse de la cabeza el deseo de que el anillo que llevaba en el dedo fuera el de G.W.W.

—¿Tan segura estás de que sufro de un corazón roto? —Cielo.W. ¿quieres un consejo de la doctora Flora? La copa que sujetaba G. te gusta ponerte las cosas difíciles. El tono humorístico atravesó la bruma depresiva en la que llevaba sumida G. empezara a hablar. —Ay. Pero volviendo a ti. y G. cuando te lanzas a encontrar a alguien. intentando comunicar un apoyo silencioso para que G. cielo. ¿He comentado que se va a casar con un hombre? Gwendolyn arrugó la cara como si sintiera un dolor equiparable al que sufría G. a lo mejor acabas como un capítulo de mi siguiente obra. —Gwendolyn alargó la mano por la pequeña mesa y cogió una de las grandes manos. pero he descubierto que tu conversación es estupenda y me siento defraudada.W. ¿verdad? Pero no pienses eso sobre el tiempo transcurrido cuando se trata del corazón.W. créeme.—Es cierto que en cualquier otro momento me conformaría con quedarme aquí sentada mirándote.W. ¿Quieres hablarme de ella? La sonrisa Steinblack que había heredado de Sol volvió a su rostro. no sé por qué estoy tan hecha polvo por una mujer a la que he tratado durante menos de cuarenta y ocho horas y que se va a casar con otra persona. Para serte franca.W. dejó el tenedor y copió la postura relajada de Gwendolyn. aunque es posible que no tuvieras suficiente material con el que trabajar para este relato. El labio caído. todo el día tras haberse quedado mirando desde la acera del aeropuerto mientras el avión de Piper despegaba hacia Estados Unidos. . —Podría ser interesante ver cómo me describirías si te diera suficiente munición. los hombros hundidos y los hondos suspiros son señales clásicas. Cuéntame tu historia y. he escrito suficientes libros sobre el amor femenino para pensar que reconozco todos los síntomas. Algunas de mis mejores amigas llevan casadas más de veinte años y se declararon amor eterno a los veinte minutos de haberse conocido. en la mano se alzó hacia Gwendolyn. quién sabe.

se echó hacia atrás y miró a Gwendolyn como si no supiera qué decir. —¿Qué. Rio.—Por favor. Pero hay una condición. . Imagínate mi pasmo cuando me dijeron que sólo tenías veinticuatro años. G. Lo leí entero dos veces y luego llamé al periódico y pregunté por ti. era un libro entero. yo he llegado a conocerte por tus palabras. llévame de vuelta a mi piso y deja que te abrace esta noche en esa gran cama del rincón. me viene bien todo consejo que pueda recibir. triste o de cualquier otro tipo.W. que para ese capítulo uso el nombre de Rio Rivers. —Paga la cuenta. —¿Cómo lo has sabido? —Igual que tú conociste a tu abuelo por sus diarios. —¿Por qué me pides eso? —Porque he gozado con las aventuras a las que me has llevado tanto como mis obras te han hecho tus veladas más agradables.W. Eso es difícil de encontrar incluso en los escritores más veteranos. que te tome locamente o me pones de patitas en la calle? —No. Era un comentario sobre la situación política de un estado famoso por la corrupción y los sobornos. —Tiró más de la mano hasta que los dedos de G. pues Gwendolyn se acercó más a ella. Te prometo que te quitaré todo pensamiento de la cabeza. —Gwendolyn se echó hacia delante y se acercó más la mano de G. sólo que en vez de ser un corto editorial. Aparte de su madre. La dureza que sentía con los dedos no era fácil de pasar por alto. Dio la casualidad de que estaba en Nueva Orleáns cuando empezaste a trabajar en el Tribune y se publicó uno de tus primeros editoriales.W. y que eso es lo que escribiré. Luego estaba en un avión para promocionar Tótem y compré mi primera aventura de Rio Rivers por puro capricho. Tu prosa combina muy bien tu sentido del humor con tu sentido del honor. la escritora era la primera persona que había adivinado la identidad oculta tras su seudónimo. le rozaron el pezón. Me esperaba una anestesia total y lo que me encontré fue a ti. divertida y apasionada.—.

se olvidara de Piper por esa noche. Gwendolyn le dio un manotazo—.W. tal vez ahora G. Fiel a su palabra. el día anterior era una estúpida. se volvió y se marchó. y sonrió cuando los ojos azules la recorrieron disimuladamente—. por todo. Un taxi la esperaba abajo para llevarla a su piso.W. Ya sé que escribo cosas muy calientes. la sábana que la tapaba se cayó. —G. Al contrario de lo que te prometí anoche. Es sólo que elijo con cuidado a quién muestro mi lado maternal.—Caramba. tengo la sensación de que éste no es nuestro último capítulo. Esto podría ser una entrada de mis propios diarios.W. —Nunca lo descubrirás si no te levantas de esa silla. —Gracias por no decir adiós. —Gracias. —Ésa es una promesa que hago de buen grado. pero quiero que vuelvas. Gwendolyn logró que G. cargar el equipaje y correr al aeropuerto.W. —Con un beso tierno. y esta noche te elijo a ti. Cuando Gwendolyn se giró para verla marchar.W.W. G. tenemos trato? —Me siento halagada de que quieras hacer esto por mí. así que vete.W.. —Cuando Gwendolyn se incorporó. la rosa blanca que había en la mesilla de noche la hizo sonreír.. Sólo quiero abrazarte. G. ¿Qué te parece. enarcó una ceja oscura. nada más. lo cual va totalmente en contra de mi naturaleza. eres buena. —Cuando G. así sólo te vas a sentir peor. G. No deberías estar sola. Por la mañana lo único que lamentaba era no haber respondido antes a las llamadas de la editora. se sentó en el borde de la cama y apartó un mechón de pelo de los ojos de Gwendolyn. la noche que pasé con Gwendolyn Flora.W. —¿Qué tal si vienes conmigo y transformamos esa idea en algo interesante? Te prometo que lo único que te pido es una sola noche. De haberlo hecho. pero eso no quiere decir que no pueda ser compasiva. haciéndola regresar antes a París. La mujer que había plantado a G. se estaría lamentando por ella en el vuelo de vuelta a casa que iba a tomar hoy. .

y pongámonos en marcha. hay un problemilla en el periódico y quería que fueses allí antes de que entremos en prensa. miró a la mujer perfectamente peinada que estaba en la terminal y enarcó una ceja—. ¿Es que se ha muerto alguien mientras estaba fuera? —G. ¿Qué ocurre? Ismarelda soltó la misma carcajada sonora que soltaba G. —Izzy. que alguien sea capaz de hacer que me sonroje a la edad que tengo.. ¿qué ha sido de esa mente brillante de la que tanto cacarea la gente? —Deja de jorobar.—Me has venido a recoger al aeropuerto. He leído algunos de los libros de la señorita Flora desde la última vez que hablamos y deja que te diga. Gracias.W.W. Me has llamado tantas veces que no has podido echarme de menos. que le quitó todas las maletas. eres cualquier cosa menos vetusta. Se ha organizado una importante carrera para el senado y me parece que nos hemos quedado fuera de la mayor parte de la historia. Los brazos que la estrecharon eran un placer. Walter —le dijo al chófer de su madre. me han sorprendido mucho. acéptalo y pasa a otra cosa. y con las nubes la temperatura estaba bajando. pero no me vengas con chorradas. y sí. espera a ver el . para meterse en la parte de atrás del coche cuando llegaron a la acera. En cuanto a los escritos de la señorita Flora. cuando algo le hacía muchísima gracia. —Izzy. —¿Es que no puedes aceptar que te he echado de menos mientras estabas fuera? Un mes es demasiado tiempo para mí sin ver esa cara preciosa.W. te quiero. G.W. Estoy convencida de que eras capaz de dirigir el periódico perfectamente sin mí antes de que naciera. G. ¿Qué tal el viaje? El hecho de que estés aquí me lleva a pensar que has tenido éxito en tu misión. Me emocionó. —Sí que te echaba de menos. —Ismarelda aceptó la mano de G. así que deja de comportarte como una matrona de sociedad. —Eres tan previsible que casi da miedo. como poco.W. Esa mujer sí que sabe escribir cuando se trata de temas carnales. lo sabes. Se habían empezado a formar nubes de tormenta. su hija siempre se las arreglaba para que hasta los momentos más negros se hicieran más ligeros y aceptables.

y estoy muy feliz con mi vida. idénticos a los de G. —¿Estás perdiendo facultades. La risa de su madre volvió a resonar. —Izzy. se sintió mejor por volver a estar en compañía de su mejor amiga. querida? . Ismarelda se alegraba de que hubiera sido su padre quien pasara a hacerse cargo de la influencia masculina en sus vidas. Nunca he creído en esas cosas.W.próximo libro y el capítulo dedicado a la propia aventura de Gwendolyn con Rio Rivers. te alegrará saber que lo que decida escribir la señorita Flora al final será un encuentro ficticio. ¿te sentirías muy decepcionada si decido saltarme ese capítulo? Puede que tenga que ir a elevar una oración de expiación ante la tumba de tu abuelo para evitar que vuelva para atormentarme. —Te aseguro que hay cosas que una madre no quiere saber nunca. Unos ojos azules. la verdad. En ese momento parecía muy buena idea. sigue teniendo mucho de su padre. Sí que pasé una noche con ella. Papá. por mucho que intentaras modelarla a tu imagen. la miraron y se arrugaron por los rabillos. yo pensaba que querrías echar un vistazo de vez en cuando dentro de mi dormitorio. aparte de mí. Él siempre fue tu mayor admirador. y G. y eso le ha dado sus buenos problemas. y le cogió la mano. muchas gracias. estropeando un poco el maquillaje de Ismarelda. Por difícil que hubiera sido la decisión de echar a Stephen de casa. aunque sólo sea para ver lo que te estás perdiendo al no probar el fruto prohibido de tener a una mujer como amante. pero no hubo intercambio de fluidos corporales. en la que la ropa era opcional.. pero en esta ciudad nada escapa al ámbito de la posibilidad.W.W. —Bueno. La Steinblack mayor pensó en el hombre que le había arrebatado el corazón y que luego se lo fue matando poco a poco hasta que ella puso fin a la carnicería. No necesito las complicaciones de tener a alguien como amante. —Querida. A él tampoco se le podían resistir las mujeres. Ismarelda se apoyó en G.

—Vaya. Los reporteros estaban repasando sus artículos e intentando decidir dónde colocarlos en la tirada que empezaría a imprimirse a las dos en punto. Una vez tomó las riendas. No los veía tan preocupados desde que se incendió el cajetín de los fusibles principales en medio de una tirada. El público pierde algo de confianza cuando el nombre del estado aparece en el titular con faltas de ortografía. tras haber recibido la llamada de Walter cuando estaban a un par de manzanas de distancia.W. se dejó caer en la silla de su despacho y cogió el .W. Cuando el coche apenas se había detenido. G. se sentó en la cabecera de la mesa y se puso a componer las noticias del día.W. —G. Como última señal de respeto por el hombre que le había dado el mundo. se quedaría allí hasta bien pasada la hora de entrar en prensa.W. abrió la puerta y se bajó. —No quería contártelo por teléfono. aunque fuera por poco tiempo.El coche se detuvo ante la entrada del Tribune y allí fuera las esperaba el equipo directivo. G. acabará atormentándote por eso antes que por cualquier hazaña mía. debería marcharme del país más a menudo. Si dejas pasar una cosa así. una palabra con faltas de ortografía en el titular de la noticia principal lo habría matado antes que el ataque al corazón que por fin acabó con él en la sala de máquinas. G. —El comité de bienvenida era señal de que G. G. Cualquier mínimo error en la edición final del periódico era como una afrenta a su honor. —Si vas a elevar una oración de expiación. —Madelyn.W. y le daba la excusa perfecta para no contestar a la pregunta provocativa de su madre—. más vale que sea por Joshua. localízame a uno de los candidatos por teléfono. todo el personal soltó un suspiro de alivio al tenerla de vuelta.W. le había metido su amado lápiz rojo en el bolsillo de la camisa antes de que cerraran el ataúd. y ya se había subido las mangas de la camisa para cuando entró en la sala de composición. Uno de sus ayudante le cogió el abrigo. pero las ventas han bajado un veinte por ciento en las dos últimas semanas. a ver si puedes acordar una entrevista. sacudió la cabeza y deseó que Joshua hubiera pasado algo de tiempo con Sol antes de que su abuelo muriera.

esto podría convertirse en una serie de una semana de duración sobre el estado de la política en el mundo actual.W. —Yo creía que las noticias tenían que hacerse las sordas —comentó Madelyn. Aunque estaba al mando de Publicaciones Steinblack.teléfono. Primero hablaremos con la titular y luego perseguiremos a la marioneta que presenta el otro bando. que acudiera a ofrecer su opinión sobre la marcha de las elecciones y cuál iba a ser el resultado. Dependiendo de lo que consiga hoy. querida mía. el periódico tenía siempre preparado su despacho y su equipo de apoyo. pero en cambio se encontró con un largo dedo índice que la señalaba con gesto de advertencia. secretaria de G. Las tres cadenas de televisión locales ya habían llamado y le habían pedido a G. intentando pinchar a su jefa. —La sordera no es lo mismo que la estupidez y la mala información. He leído el periódico en París y esto se convertido en un cenagal de proporciones exageradas. no se notaba mientras cogía artículos y los cambiaba de sitio como si estuviera jugando una partida de ajedrez. Desde la pared de cristal que cubría un lado del despacho de G. contactando con el primero de sus amigos analistas políticos para que le diera su opinión. el primer borrador del periódico empezaba a cobrar forma. llegó a la sección que se iba a imprimir prácticamente igual que estaba compuesta. —Marcó rápidamente unos números en el teléfono tras consultar el grueso Rolodex que tenía en la mesa. Cuando G. Aparecía . con tono de guasa. jefa? —Llama primero a Landrieu. fue la primera vez durante ese largo día que pensó en Piper. A la una. a ver si está en la ciudad. en el tercer piso. luego consígueme algunos de los temas que han llamado más la atención mientras he estado fuera. Si la editora estaba teniendo problemas con la diferencia horaria. Ismarelda observaba mientras su hija empezaba a componer el tipo de producto por el que se conocía al Tribune.W. desde hacía mucho tiempo. —¿A cuál.W. que estaba en uno de los elegantes edificios de oficinas del centro. Ponte en marcha y dile a Ralph que reserve espacio en la página del editorial.W.

pero su madre nunca lo sabría ni se lo preguntaría.W. ¿Por qué lo pones todo difícil. Las ideas románticas de sentir algo por alguien que pertenecía a otra persona eran una excusa estupenda para decir. pero la rubia se había metido en la cabeza de G. incluidos los detalles de sus próximas nupcias.W. La mano apoyada en el cristal no se apartó e Ismarelda no se volvió. al mirar las fotografías de los anuncios de boda. pero llegué demasiado tarde". su afecto y su confianza se volcaron en G. Espero que estés bien y que dentro de dos meses estés encantada con tu decisión. para ella. —¿La hija pródiga a vuelto de sus aventuras? —Joshua entró en el despacho y se sentó detrás de la mesa de su hermana. salvo por el pelo oscuro y los ojos azules. El que G.. estaba convencida de que desear cosas que nunca podría tener era. Pero cuando el chico demostró más aptitud para gastar dinero y correrse juergas que para trabajar y aumentar lo que el anciano ya había construido. .W. Su hijo se había ido amargando cada vez más con los años a medida que el abuelo iba dando cada vez más responsabilidades a la única nieta que sentía interés por el negocio familiar. Los consejos sobre temas del corazón no eran una de las especialidades de Ismarelda. y se negaba a marcharse. estuviera en la planta montando la edición de la tarde era una prueba fehaciente de lo que opinaba su madre sobre el trabajo que él había hecho. Sólo había sido una tarde y una cena.una lista de fotografías de jóvenes novias con información variada sobre ellas y sus prometidos. una forma de autopreservación para evitar entregarse a una sola mujer. El estado de la vida amorosa de sus hijos era un tema del que intentaba mantenerse alejada. En cierto modo. Debería pensar en Gwendolyn y en cuándo voy a volver a verla.W.W.W. después de que la única relación a la que había dedicado todo su ser se viniera a pique. deseando cosas que jamás podrán ser? Se hizo la pregunta mientras pasaba a las páginas de deportes. Tal vez fuera la imagen de una oportunidad perdida. Sol había intentado no tener en cuenta el hecho de que Joshua se pareciera tanto a su padre. "Lo habría intentado. G. G. Ismarelda apoyó la mano en el cristal y se preguntó qué era lo que había causado la tristeza que se veía en el rostro de G.

así que ya no te voy a mantener atado a una vida o un trabajo que no quieres. También eres un hombre rico. Ismarelda se volvió y miró a su hijo mayor. En cuanto a lo otro. ¿qué está haciendo ahí abajo? Los delgados hombros se hundieron un poco cuando Ismarelda suspiró. a nadie le importas una mierda. A partir de hoy eres un hombre libre. Antes de hacerlo. puedes hacer con él lo que te plazca.W. que disfrutes. Tu abuelo te dejó ese dinero y tienes razón. .Casi como si notara la angustia de su madre. levantó la mirada desde la planta y sonrió cuando los ojos azules entraron en contacto con los suyos desde el despacho. hijo. —¿Y qué se contaba el bueno de Charles. A menos que seas la niña dorada de esta familia. G. donde Sol a veces se dejaba olvidados los puros. —Tiene el pelo tan negro como el tuyo. pero recuerda que el negocio y quién lo vaya a heredar sigue siendo un secreto sellado hasta que G. madre? —Que estabas preguntando cómo infringir las estipulaciones básicas de tu fondo de fideicomiso. —¿Y por qué iba a querer hablar de eso contigo? La respuesta habría sido que no.W. —Hoy me ha llamado Charles. así que no te pongas como un patán celoso al hablar de tu hermana. le dije que te diese lo que quisieras.W. tendrá el control. Si lo que necesitas es dinero. G. puesto que los dos sabemos a quién le confió mi padre su imperio. Joshua. He pensado que era justo darte lo que querías con antelación. advirtió que su hermana no se había molestado en eliminar las marcas quemadas de la esquina izquierda. No me hace gracia enterarme de cosas así por el personal contratado. lo mismo que estoy seguro de que le has dicho a Charles que debe hacer conmigo. cumpla los treinta años. Y hablando de eso. La cara de su madre bastó para que se levantara y se apartara de la mesa de G. Cuando la cabeza morena volvió a bajar para concentrarse en la última sección.W. me lo podrías haber pedido primero.

Como no soy Geordie. —Tú nunca. —Joshua se acercó amenazador a su madre y alzó la voz. Una vez hecho eso. —Tienes razón. tendrás que esperar a que decida caerme muerta para heredar el resto de lo que te corresponde.. pero nunca ha sido suficiente. has fracasado miserablemente tras su muerte. y no pienses ni por un momento que estás logrando que me compadezca de ti. nunca te tendría que haber aguantado ni la mitad de las estupideces que intentabas hacer. y deja de lloriquear. Y tampoco te voy a permitir que sigas usando el sueño de mi padre como patio de juegos. Lo que no entiendes es que yo podría obligar a G. ¿Acaso es culpa mía que G.W. Si no le causaste buena impresión cuando estaba vivo y contaba. hijo. Cuando sonreía de cierta forma se parecía muchísimo a G. Joshua. Si no te basta. Todos elegimos el camino que tomamos en la vida. si es que decides tener hijos. Coge el dinero. naciera con una especie de don sobrenatural para la palabra escrita? Lo he intentado con todas mis fuerzas. hecho está.W. si sigue sin bastarte. tanto aquí como en la editorial. jamás estaré a la altura. ya lo estaría haciendo por méritos propios. Te lo aseguro. pero no estoy dispuesta a pasarme la vida intentando obligarte a hacer cosas que no quieres hacer.. así que ¿para qué voy a intentar siquiera causar buena impresión? Nunca lo conseguí cuando Sol estaba vivito y coleando y ahora mucho menos. pero lo hecho. —Ni me voy a molestar en volver contigo sobre este tema. y tú echaste a andar por el tuyo hace ya mucho tiempo. todo el mundo está harto de escucharte. Eres mi hijo y te quiero.W. cállate e intenta portarte de manera civilizada. pero siempre he estado en desventaja. pero los ojos y el pelo no eran evidentemente los guardianes del alma. Tu abuelo te dio todas las oportunidades y tú se lo tiraste todo a la cara y seguiste haciéndolo hasta que se le partió el corazón.—¿Es un truco? He intentado haceros felices a ti y a Sol. tu última esperanza será que tu padre gane la lotería. Ismarelda miró a su hijo y se preguntó qué había sido de aquel niño tierno que le hacía dibujos para su despacho.. Tu fondo de fideicomiso será más que suficiente para ti y tu nueva familia. Así que siéntate. a empezar aquí como repartidora y antes de que tuviera la edad legal para dirigir el negocio. .

No era propio de su madre perder la calma. Ya me he callado bastante tiempo sobre este asunto y estoy harta de ser siempre la mala de la película con el tema de tu padre. y justo en el momento preciso. . la abrazó y la hizo pasar al despacho—. Bienvenida de nuevo y. —Respeto el hecho de que sea tu padre y sé que lo quieres. se detuvo en la puerta al oír los gritos por el pasillo. no me odies ahora que vuelves a estar al mando aquí y en la editorial. aunque echara a perder la relación ya tambaleante que tenía con Joshua. pero Joshua era capaz de desquiciar a cualquiera. pero intentemos no disfrazar la verdad.. No puedo hablar por tu padre y decirte por qué se casó conmigo y decidió tener hijos. Parece que ahora soy un hombre ocioso. —Se acercó a su hermana. pero iba a soltar el resto. Si quieres ayudarlo. Ismarelda tenía los puños cerrados y apretados. es tu dinero y puedes usarlo como te dé la gana.. y Sol estaba tan poco dispuesto a consentírselo como yo. Lo que me importaba era que me había enamorado. —¿Algún problema? —G. no tengo el más mínimo interés en aprender.—Sol y tú jamás le disteis una oportunidad. Cuando me casé con él no era el dinero que tuviera o dejara de tener lo que me importaba. Las quejas incesantes del chico sobre lo injusta que era su vida llevaban casi treinta años minándole la paciencia y ya era hora de pararle los pies antes de que siguiera así durante otras tres décadas. ahora te toca a ti escuchar lo que pienso. Ismarelda hizo una pausa y tomó aliento. —No tenía intención de hacerlo.W. pero Ismarelda volvió a interrumpirlo. —Dado que hoy parece ser un día dedicado a desnudar el alma y contarnos las verdades. —Nada que te deba preocupar. yo no tengo lo que hay que tener para estar a la altura del apellido Steinblack. Geordie. pero para cuando terminó. Al parecer. Tu padre quería vivir del dinero de los Steinblack al tiempo que seguía disfrutando de la vida que había llevado antes de casarse con el dinero de los Steinblack. pero no te preocupes. —empezó Joshua. Mi padre. creo que la buena de mamá me estaba presentando los papeles del despido. pero sí te puedo decir que al cabo de unos años sus motivos quedaron más que claros. adelante. por favor.

W. lo cual ayudaba a Stephen a estar mucho más cerca del dinero de Sol.W.W. Señoras. Ella nunca había rechazado una oportunidad de pasar tiempo con Stephen cuando era más joven. Había quedado temprano a cenar con su padre y ardía en deseos de contarle todo sobre el regalo adelantado que le había hecho su madre. miró a su madre con una ceja enarcada y luego abrazó de nuevo a su hermano. —Geordie. Absorbía las alabanzas que le dedicaba su padre y le permitía que le retorciera la mente con los comentarios odiosos que Stephen parecía poseer en abundancia sobre su madre y su abuelo. pero no me regateó nada en la cuestión de la herencia. Ahora que Ismarelda había cedido tan fácilmente. Otra . No me enorgullezco. dímelo. —¿Te importa decirme que ha pasado? —G. a fin de cuentas. si me disculpáis.W. Puede que nunca le cayera a Sol tan bien como tú. pero hacía muy poco para respaldar sus declaraciones de amor. a lo mejor no tendría que hacer lo que había planeado para el futuro. Al instante la bandeja de entrada empezó a llenarse de mensajes marcados como urgentes. ¿eh? Tengo muchos motivos para ser feliz. —Gracias por el recibimiento. y siento verte marchar. pero tengo que seguir recordándome que soy humana. —Tu hermano y yo no estamos de acuerdo con respecto a tu padre. se levantó y fue a sentarse al lado de su madre. siempre apaciguando los ánimos. Padre e hijo habían formado una cómoda alianza. siempre puedo encontrar el sitio de moda para pasar el rato y gastarme mi considerable y recién adquirida fortuna. Stephen tenía mucha labia.G. pues quería formarse su propia opinión sobre el hombre que su abuelo tanto detestaba. G. La falta de cualquier tipo de ética laboral era una cosa que padre e hijo tenían en común. tengo cosas que hacer. —Joshua se marchó sin dirigirle la palabra a su madre. sólo había tardado unos pocos años en darse cuenta de por qué su madre parecía tan triste siempre que se mencionaba su nombre. se sentó detrás de su mesa y abrió el correo electrónico. G. y por una vez me ha pinchado demasiado con el tema y he perdido el control. pero a Joshua eso nunca le había importado. querida. y ya me conoces. Si puedo hacer algo para ayudarte a encontrar algo que te haga feliz.

Saliendo de la niebla como en respuesta a un deseo. mamá. admirando el paisaje que había tardado una vida entera en completar. el primer periódico de la tirada. G.W. dirigiéndose a quien había sido el centro de sus ensoñaciones . —G. tanto profesional como emocionalmente. puesto que hacía frío en el aire. pero decidió subir a Stephen a un pedestal donde jamás se podría sostener. Las dos mujeres lo hojearon mientras se dirigían a la primera parada de la tarde. envuelta en un chal. apareció Piper. se levantó justo cuando empezaba a salir el sol.W.era el intento de ir tirando con el menor esfuerzo posible.. levantó la mirada del artículo que estaba leyendo y pensó que tenía alucinaciones.W. A G.W. Antes de poder controlarse.W. se desplomó rendida sin soñar. Joshua encontrará su camino. Ante ella se extendían los extensos jardines en los que Sol había pasado sus últimos días. se levantó de la silla y bajó los escalones. ¿te he comentado recientemente lo mucho que doy gracias a Dios todos los días por haberte tenido como hija? —Gracias.W. Pasaron el resto de la noche hablando del viaje de G. Sabes que papá querido no se reprimía como tú cuando éramos pequeños.W. siempre le asombraba que Sol hubiera sido capaz de reunir una cantidad tan inmensa de terreno hermoso y limpio tan cerca del centro de la ciudad. que traía consigo tenues jirones de niebla. El café caliente le sentó bien al beberlo. no seas tan dura contigo misma. pero no te preocupes. Joshua se tendría que haber dado cuenta de con quién se estaba tratando sólo por la forma en que habla de ti. La finca estaba silenciosa y a oscuras cuando llegaron a casa y G.W. G. Aunque estaba cansada. y también otra cosa. —Izzy. Uno de los mensajeros corrió hasta ellas antes de que el coche arrancara y le entregó a G. Tenía la costumbre desde muy joven de bajar a desayunar temprano leyendo el periódico de la competencia. Ocultas tras el velo de la madre naturaleza estaban las flores de invierno que habían plantado los jardineros. Baja conmigo para esas entrevistas que tengo preparadas y luego te llevo a cenar. ensimismada. y disfrutando de su mutua compañía. G.

fue G.W. —Te echaba tanto de menos —confesó G. quien abrazó a Piper y la besó con tal intensidad que levantó del suelo a la mujer más pequeña. de eso —dijo la voz masculina desde lo alto de las escaleras. sin decir palabra. El ruido de sus tacones sobre los escalones de mármol hizo que Piper mirara hacia la casa para ver quién se acercaba a ella. A lo mejor debería preguntarte yo a ti por qué estás aquí. cuando terminó su tercer beso—.W. ¿puedo preguntarte qué haces aquí? —¿Qué quieres decir? Vivo aquí. ¿tú eres Geordie? —¿Cómo sabes eso. Le daba igual lo que hiciera Piper en el jardín de su madre. —Oh. ¿De qué conoces a Joshua? —De que se va a casar conmigo. cada vez más cerca. —Antes de contestar. a última hora de la noche. lo único que le importaba era que estaba aquí.W. ¿Cuándo has llegado? —Esta mañana temprano. —G.W. Piper parecía estar a punto de vomitar y se apartó del abrazo de G. Dios mío. —Piper metió las manos en el pelo de G. Grace había subido y había informado a Joshua de que a pesar de lo tarde que había llegado. —¿Pero cómo me has encontrado? —A G. balbuceó un poco mientras su cerebro empezaba a dispararle un torrente de preguntas por la cabeza—. . a ver si lo adivino.durante los dos últimos días. y volvió a acercarle la boca. —No me lo digas.W. le latía el corazón con tal fuerza que pensaba que le iba a atravesar la camisa y el jersey.W. La gran palmera plantada en el macetero las ocultaba de los ojos indiscretos que pudiera haber en la casa y.W. Piper estaba despierta y dando un paseo—. si sólo mi hermano me llama así? Empezó cuando éramos pequeños para fastidiarme y luego ya se le quedó. Se tambaleó y se apoyó en un gran macetero al ver a G.

Grace. Volver a casa todos los días y verlos juntos era más de lo que podía asimilar en ese momento.W. que llevaba largo tiempo al servicio de los Steinblack.W. Por supuesto. eso es todo. La mujer. . Cuando estaba a punto de subir a la habitación de Ismarelda. con un aire tan alterado como el de G. permíteme que te presente a Piper Delling. tengo que irme. ¿Os conocéis? —No. sonrió y asintió. oyó que se abría una de las puertas de atrás. No era propio de G. La joven que se había presentado esa mañana apareció allí. ¿Podría decirle a mi madre que esta mañana voy a pasarme por la editorial antes de ir al periódico? Si necesita algo.W. ya se estaba poniendo el abrigo y preparando sus cosas para marcharse—. A lo mejor empiezo a notar por fin el cambio horario. Seguro que está deseosa de pasar el tiempo con su prometido. Grace. ¿Está segura de que se encuentra bien? —Estoy bien.W..G. Si me disculpa. No había forma de que pudiera compartir una casa con su hermano y su futura esposa. Steinblack. esta pícara es mi hermana Geordie. enhorabuena.W.W..W. el mundo la conoce como a la más que habilidosa G. señorita Delling. Josh. es que me preguntaba quién era esta chica tan bonita que paseaba por el jardín de Sol. estaba aturdida cuando su pie se posó en el primer escalón. —G. estaré en el móvil. estoy segura de que tendremos tiempo más que suficiente de conocernos. G. e igual de insegura. Piper. es que tengo prisa. —¿Ocurre algo? —Siento haber gritado. — G. —Grace. levantarle la voz a nadie o parecer tan impaciente con una sola palabra. sorprendida por el grito. La doncella de abajo salió de la cocina cuando la llamó G. miró a su hermano con una sonrisa que no movió nada en su cara salvo su boca y luego lo abrazó. —Por supuesto. Me alegro de conocerla. —Gracias.W. Josh.

—G. sino que la acompañó hasta la habitación de invitados donde se alojaba Piper y luego se marchó.W. ¿Qué tal si te echas un poco? Te prometo que hablaremos más tarde.Grace asintió de nuevo y subió las escaleras de mala gana.W.W. —La rubia tuvo que tomar aliento varias veces para lograr decirlo. nada más. Sin poder evitarlo.W. ¿Cómo era posible que un minuto antes estuviera paseando por los jardines pensando en lo que había perdido al dejar a G. Piper se aferró a G. por favor. y si necesitas algo. podría haber estado gritando. Fueron una noche y una cena. —G.W. cariño. Por favor. ¿De qué podríamos hablar sin que eso pesara sobre nosotras para siempre? —G. por el amor de Dios. Piper. —¿El qué. Piper. —Vamos. Piper? ¿Qué estoy haciendo? Te vas a casar con mi hermano. no hagas esto. G.W. de lo áspera que sonaba su voz. Seguro que serás feliz con Joshua y sus pequeñas aficiones. mientras algunas personas se atrevían a llamar a su puerta . —Por favor. no le dio la oportunidad. temiendo no tener otra oportunidad para darle explicaciones. dejó la cartera en el suelo y se acercó. díselo a Grace o a alguien del servicio. —No se me ocurre nada que tengamos que hablar. alzó una mano y retrocedió un paso cuando Piper entró en la estancia y cerró la puerta—. sólo hizo llorar más a Piper—. quiero hablar contigo. y que al minuto siguiente su mundo quedara hecho trizas? La mañana dio paso a la tarde y luego a la noche. Piper no lo pudo soportar y se echó a llorar. abrazó a Piper para que dejara de llorar. G.. no te hagas esto. —El dolor del tono de Piper era equivalente al dolor que llenaba el alma de G. no.W. con los hombros estremecidos cuando el llanto se transformó en sollozos—. Olvídate de París.W. —La compasión que se notaba en el tono de G.. —Sólo quiero explicártelo.W.

—Los ojos de Piper se volvieron a llenar de lágrimas y se miró el regazo para intentar disimular. pero por lo demás. sin hacer preguntas. eso me gustaría. ¿te parece bien? ¿O prefieres cenar conmigo en el balcón de mi habitación? Fuera hace frío. Apartando a un lado un mechón de pelo rubio. ya se me pasará.para ver si estaba bien. ésta va a ser tu casa. . —Intenta dormir un poco y te prometo que mañana todo te parecerá mejor. Siento haber sido tan grosera. Ismarelda se marchó. sólo quería asegurarme de que estás bien. —No. pero las chicas lo han calentado todo muy bien. —Tonterías. señora. Grace sirvió una cena ligera e Ismarelda le ofreció sólo su compañía. y ella. estás en tu derecho. —Gracias. —Piper. llámame Ismarelda. así que si te quieres pasar el día entero tumbada sin hacer nada. Lo que había alterado a la joven era algo entre G. ¿quieres que llame a alguien? —Ismarelda había interrogado a Grace para sacarle toda la información después de que llegara y pasara la hora de comer sin que la joven hubiera abierto la puerta—. Piper no se movió. —Dándole a Piper una palmadita en el hombro. Piper. Mi padre la hizo grande y cómoda precisamente para eso.W. —Por favor. la mujer mayor se inclinó y besó a Piper en la frente. y sólo ellas podían arreglarlo. Ismarelda acompañó a Piper de vuelta a su habitación y la arropó en la cama. Tal y como había prometido. Nos vemos dentro de unos minutos. marchándose al no recibir respuesta. señora Steinblack. Te dejo para que te prepares. Piper se incorporó y se secó la cara. Cuando se abrió la puerta tuvo que abrir los ojos. Me gustaría que Grace te trajera una cena ligera. Piper no tenía ni fuerzas ni ganas de levantarse. No he venido para que te sientas peor. ¿A tu padre tal vez? Al oír la voz de la Steinblack mayor. Cuando terminaron.

el padre de Piper. Hasta ahora el tiempo que habían pasado juntos lo habían dedicado a repasar los contratos que su padre y él habían puesto en marcha una semana después de que Joshua se hubiera puesto al mando del periódico.W. tras haber acordado con Robert que las acciones volverían a la pareja después de la boda. ella aceptó su propuesta de matrimonio. ¿Cómo podía saber que la Geordie de la que siempre hablaba Joshua era la mujer que le había robado el corazón en París? G. Cuando se conocieron. El ex yerno de Sol había esperado años para derrotar al viejo y conseguir abrir las arcas de los Steinblack. La compra del periódico de Atlanta que controlaban los Delling y que tantas dificultades tenía le daría a Robert.W. y le daba igual que Sol estuviera muerto. una inyección de dinero muy necesaria.W. Su madre había firmado. creyendo que Joshua por fin estaba mostrando algo de iniciativa con el negocio y asentándose. Joshua les había dado unas pocas acciones del Tribune para cerrar el trato después de que Piper aceptara su proposición. Su razonamiento había sido sencillo: el amor que deseaba no existía en realidad y lo único a lo que podía aspirar era . que Joshua no se había molestado en venir a verla. no se parecía en nada a la tirana que su hermano pintaba con un pincel muy rencoroso. esté dispuesta a escuchar cuando se recupere de la impresión.W. que serían su regalo para su padre por todas las injusticias que creía que había sufrido Stephen a lo largo de los años. G. no tendría manera de echarlo cuando se hubiera ganado la bendición de Sol desde la tumba y hubiera tomado el control. descubrieran que todo aquello había sido idea de Stephen. al tiempo que le permitiría seguir dirigiéndolo. La satisfacción final llegaría cuando Ismarelda y G. Si Piper era su mujer. La casa estaba totalmente silenciosa y no había nada que la distrajera y Piper pensó. y dado como estaba escrito el contrato. Joshua era tan atento y amable que su corazón se abrió a la posibilidad de amarlo. Joshua no necesitaba los ingresos. dejando que conservara algo que significaba tanto para él. Ismarelda no podía saber que era la forma en que su hijo pretendía jugársela al testamento de Sol. Cuando presentó una forma para salvar a su padre. pero nadie podría quitarle una tajada de los beneficios. pensó Piper. Él nunca tendría el control ni dirigiría. por primera vez.Ojalá eso sea cierto y G. Con su fondo de fideicomiso.

me gustaría que conocieras a mi padre. La rubia estaba muy distraída.W. Joshua la vio justo cuando Piper estaba a punto de cerrar la puerta y volverse a la cama. —Escucha. Joshua interpretó su postura derrotada como una invitación . —¿Te han instalado bien Grace y mi madre? Esta mañana saliste corriendo antes de que te lo pudiera preguntar. —¿Te pasa algo? —Le costaba un poco pronunciar con claridad y se apoyó en la pared para que el pasillo dejara de dar vueltas. puesto que tu padre me ha dicho que te gusta escribir. Seguro que Geordie te encuentra trabajo después de la boda.W. reconsiderarlo todo e ir en busca de lo que realmente quería. El ruido de unos pasos en las escaleras la llevó a levantarse de la cama con la esperanza de que fuese G. —Estaba despierta y quería ver quién andaba aquí fuera. ¿qué demonios haces aquí? Ésta no es manera de solucionar las malas decisiones empresariales de tu padre. pero asintió con la cabeza para poder volver a meterse en la habitación. Piper cerró los ojos y trató de hacer acopio de fuerzas para huir. gracias. —Han sido muy amables. Piper. que por fin había vuelto a casa. Piper hizo un gesto negativo con la cabeza y no lo miró a los ojos para ocultar que no había dejado de llorar.a un compañero que le ofreciera amistad y comodidad. Sonaba como el recuerdo que encerraba en su mente de su madre. si te apetece. Ahora su deseo de ayudar a su padre se estaba rindiendo a su deseo de estar con G. Y mañana. A lo mejor podríamos salir a cenar o algo así. La pasión y todo lo que conllevaba no era más que una de esas pequeñas correrías de las que hablaba la gente y que en realidad no duraban. le gritó una voz dentro de la cabeza. no hay razón para que los dos no podamos sacarle el mejor partido a todo esto. Piper vio cómo pasaban los minutos en el reloj de la mesilla de noche hasta que llegaron las dos de la mañana.

A fin de cuentas. G.para besarla. en lo alto de las escaleras contemplando la escena romántica que acababa de interrumpir. Joshua podría haber conseguido la mano de Piper. estaba desesperada por darse la vuelta y desaparecer hasta que Piper y Joshua estuvieran casados. El corazón de G. —Sería lo más conveniente por ahora. Ismarelda no se lo tragó. eso quiere decir que yo ya no me entero de las cosas y que el amor ha cambiado .W. y como no se trataba de Piper. pero ella no se iba a quedar ahí sentada viendo cómo se desarrollaba todo.W. pero no podía hacerles eso a su madre ni al negocio. por favor. madre. alguna recompensa tendría que llevarse por salvar la franquicia de los Delling. Por la mañana tenía planeado hablar con su madre del piso de la empresa que tenían cerca del periódico. no estoy de humor.W.W. después de observar lo que ha ocurrido en esta casa en los últimos días. pero vamos a hablar de esto. tenía derecho a indagar. no sigas. Si lo están.W.. así que lamento que no estés de humor. G. intenta comprenderlo y déjalo ya. que tu hermano y esa chica estén locamente enamorados.W. A Piper se le volvió a hacer pedazos el corazón por el dolor que se veía en los fijos ojos azules tras haberse encontrado a su hermano y a Piper en una situación tan íntima. —G. G. —Ayer se pasó la mayor parte del día llorando en su habitación. miró hacia el jardín y se imaginó que estaba en la escalera del Louvre cogida de la mano de Piper y contemplando la Victoria Alada. Pero no podría soportar mucho más esta situación. estaba desayunando con su madre en el balcón e intentaba hablar en un tono civilizado debido a la hora tan temprana. —¿De qué conoces a Piper? —Mamá. no podría soportarlo. —Me cuesta creer. El amargo sabor del alcohol la abrumó y Piper salió de su ataque de depresión y se encontró a G. por favor.

me ahogaré mucho más rápido. y por las noches se trasladaba a su otro despacho del centro para trabajar en la edición de los primeros capítulos que había enviado Gwendolyn de su nuevo libro. habían vuelto.W. Los editoriales habituales de G. como dices tú. a veces no importa contra quién libres tus batallas. meneara la cabeza y rechazara la llamada. Pero te miro a ti y veo un alma torturada muy parecida a la que ayer intenté consolar. Pero había llegado la noche de la fiesta y no se le ocurría ninguna excusa creíble para no asistir. Piper Delling también se había enamorado de ella. que siempre le había gustado. se había enamorado de Piper Delling. Hizo lo único que puede hacer una madre para consolar a su hija. era ahora algo que G.drásticamente con los años. y me atrevo a decir que no es a causa de la escritora con la que pasaste la noche. . se marchó de casa y se sumergió en el trabajo. —Sé que me quieres. le rodeó el fuerte cuello con los brazos y la estrechó.W. lo único importante es ganarlas. De algún modo. Dame un poco de tiempo y estaré como nueva. si lo intento.W. Cualquier tipo de solución que quisiera intentar Ismarelda se vio frustrado cuando. captó la tristeza del tono de G.W. Gwendolyn no es el objeto de mi alma torturada. fiel a su palabra.W. Ismarelda se levantó de su silla y se puso detrás de G. el emocionado padre de la novia. Izzy. En el rostro de G.W. La Steinblack mayor. El trabajo. y tienes razón. Su secretaria solía entrar para decirle que la rubia estaba de nuevo al teléfono. —Y si lo hago.W. desde que su hija se marchó a París hasta que regresó. Si ni siquiera lo intentas. todo para que G. Pero lo que era más importante. el pesar podría ahogarte. hacía para agotarse y no pensar en Piper. llegó para asistir a la fiesta de compromiso que iba a celebrar Ismarelda en honor de Joshua y Piper. Robert. Una semana más tarde. G. apareció una sonrisa débil y meneó la cabeza. que conocía demasiado bien el sufrimiento que podía causar el amor. es decir. —Querida mía.

estaba sentada en su despacho con la chaqueta del traje encima de una silla y las palabras de Gwendolyn delante de ella. —Ven aquí.W. más tarde te haré una lectura en privado. Vestida también para la fiesta.W. Gwendolyn había descrito la ternura con que Rio la había abrazado. G. —No me digas que es tan bueno que te estás perdiendo la fiesta para la que evidentemente te has vestido. Gwendolyn estaba apoyada en el marco de la puerta.. Gwendolyn era la primera persona que había adivinado quién era el alter ego de Rio.W. Algunos de los escritores afincados en Nueva Orleáns también habían acudido y estaban encantados de conocer a la mujer menuda que iba del brazo de G.W. tenía tan mala cara e Ismarelda la había invitado a visitarla en Nueva Orleáns. dame un beso de bienvenida y luego llévame a tu festejo. Rio había sido un impulso caprichoso de G. alzó la mirada y por segunda vez en una semana creyó que estaba alucinando al ver a la última persona que esperaba encontrarse en un lugar tan improbable. y G. y levantó la cabeza para recibir el rápido beso. Una manera de escribir las aventuras de capa y espada que poblaban su cabeza y seguir conservando el respeto como editorialista del periódico.W. sin exigir nada y dejando una rosa blanca como único recordatorio de que había estado allí.W. —Abrazó a G. Aún le sorprendía el éxito que tenían los libros. Si consigues que me divierta. porque G. Los libros los publicaba otra editorial. Piper había intentado de todo para hablar en privado .W. cuando estaba en la universidad. se echó a reír ante la muerte de la imagen de camionera de su seudónimo. El capítulo donde aparecía Rio Rivers estaba incluido. no quería que el mundo literario pensara que los había publicado Steinblack.W. No porque fuesen indignos. mostrando el manuscrito que había enviado la escritora. sino por su nombre. con un abrigo encima de un vestido negro de cóctel. —Por esto vale la pena perderse una fiesta —dijo G. Gwendolyn iba a esperar hasta más tarde para averiguar por qué G. Unos ojos verdes casi abatidos las observaron mientras avanzaban hacia Ismarelda para que G. pudiera hacer las presentaciones.W.G. centrados en torno a un personaje llamado Kip.W.

W. así que dime la hora de la reunión antes de que lleve a Gwendolyn de vuelta a su hotel.W. —No es por cambiar de tema. Quiero que superes este canguelo que tienes y que hables con Piper esta noche. Tu semana de negros pensamientos se ha acabado. la que está siendo grosera eres tú..con G. pues sabía que G. —No. para hacerle compañía. sentada en uno de los numerosos bancos esparcidos por los jardines. Ismarelda asintió y se alejó en busca de Gwendolyn. pero la gente que rodeaba a la encargada del Tribune había hecho un trabajo admirable para aislarla. —Bienvenida a bordo. Gwendolyn. y gracias por haber hecho un viaje tan largo para estar con nosotros esta noche —dijo Ismarelda.W. —El rostro de Ismarelda mostró un indicio de enfado cuando G. —Izzy. Piper se encontró a G.W. pero sí se oía la música a lo lejos. ¿pero le has enseñado los nuevos contratos al señor Delling? —Iba a esperar hasta mañana. ¿Te importaría traerme otra copa? Me gustaría hablar un momento con mi hija. se escaparía en cuanto tuviera una oportunidad. —¿Por qué me has estado evitando? G. y no me obligues a amenazarte para que lo hagas. —Ismarelda le dio su copa vacía a Gwendolyn y le indicó la zona de bar más cercana. puesto que la casa no se veía desde allí.W. se levantó y la miró. quiso interrumpirla—. la traicionaban y se movían por la habitación buscando a Piper—.W. Estuvieron un rato charlando y admirando sus logros mutuos y las dos advirtieron que los ojos de G. así que ocúpate de esto y vuelve a casa.W. —Me gustaría estar presente. y luego tiró de Piper para darle un largo beso. has estado un poco grosera —la riñó G. . estrechándole la mano a Gwendolyn. Las tenues luces que había entre las plantas iluminaban el camino. querida. Lo vas a hacer.

W. pero se movió para que pudieran sentarse.W. La sonrisa que tan fácilmente le había salido durante el tiempo que habían estado en París volvió por sus fueros. no lo es. pero en ti vi y sentí lo que me faltaba con dolorosa claridad cada vez que me tocabas. por favor. pero quiero que hagas lo que te dije antes de que subieras al avión. con independencia de lo que pase entre nosotras. Los nuevos contratos también exigen un cambio en el despacho del editor. . Piper. pero te vas a casar con mi hermano. Puede que tu padre sea un buen negociante. —Te he echado tanto de menos. ése es mi problema.W. Tu madre me ha dicho que la vida es demasiado corta para tirarla por la borda sólo para que mi padre pueda conservar su negocio. en cambio. le encantó poder hacerlo sin esfuerzo. es buena persona. pero es un pésimo periodista. a pesar de todos sus defectos. —Tu padre va a conservar su negocio. Dale una oportunidad para que te lo demuestre. Me recordabas a Joshua. pero creo que esto sería la gota final. pero siempre he pensado que. G. de modo que la directora de Publicaciones Steinblack no va a firmar a menos que tú decidas tomar las riendas. no me dejes. —Piper. por lo menos una parte. y a G. Piper estrechó a G. Hace un mes me marché a París para asimilar cómo iba a ser mi vida y entonces te vi. No es que tengamos una relación muy buena. —Yo siempre seré tu amiga. no la soltó. —Yo sólo quiero recuperar a mi amiga. A veces pierde un poco el norte. por última vez y se apartó para sentarse un poco alejada de ella. No quiero dejarte. Debía de haber algo en Joshua que te hizo aceptar su anillo y te llevó a pensar que podrías pasar la vida con él. Su hija. sólo que a cambio no se va a llevar una parte del nuestro.—Porque no puedo evitar hacer esto cada vez que te veo. —No me voy a casar con Joshua.

¿puedo hablar contigo un segundo? La voz la sobresaltó. —Piper. y está dedicado a una chica que conoció en una hermosa ciudad y con la que compartió momentos muy hermosos. la besó una vez más y regresó sola a la casa.W.W. Había visto cómo se aferraba Gwendolyn al brazo de G. —Señor Delling. los vientos le han sido más propicios en otra parte y me quedaré sola. y esto puede parecer egoísta por mi parte. Recuérdalo siempre. ¿quién lo ha escrito? —Georgia Wilburn Steinblack. Que seas feliz. Pero eso se tiene que hacer con otra persona al timón. Su honor no se lo permitiría. De modo que recojo mi espada con el corazón abatido y espero vivir para luchar con valor un día más.—¿Y tú qué? —Me quedaré en el campo de batalla esperando a que llegue la victoria en alas del viento para poder dejar la espada y empezar a amar.W. por desgracia.W. G. se habría marchado para cuando llegara ella.W. pero de nuevo Nike ha favorecido a otro y tú le perteneces. Sigo luchando y rezo para oír en el viento el ruido de las alas batientes que indica que ha vuelto a mí y ha traído consigo todo el tesoro que necesito. — G. Piper. Considéralo mi regalo de bodas para ti. Sola para intentar encontrar en otra vida lo que estoy buscando. no volvería a pensar en ella. sabiendo que no tenía motivos para correr porque G. lo he encontrado en esta vida cuando te miro a los ojos. pero te quiero. fíjate. lo que digo es que sí que vamos a comprar acciones del periódico y a ayudarlo a recuperar lectores. Aunque.. . y cuando vio quién era se imaginó por dónde iba a ir la conversación. con un gran lazo de despedida a su alrededor. y a todas y cada una de sus palabras. Piper se quedó sentada mirando al cielo. —Qué precioso. Lo que me gustaría es que usted pasara al departamento de publicidad y que dejara que Piper dirigiera las secciones de noticias. Para que tus ojos miren a los míos y en sus profundidades sólo me refleje yo. Pero. por lo que sabía que se marcharían y G.

—Pues entonces no tenemos más de que hablar. que en este caso es mi hermana sola. . —Eso es inaceptable y no es lo que acordé con su hermano. creo que lo que mi hermana intenta decir es que Steinblack no está en venta con esta fusión. —Por fin estamos llegando a alguna parte. Sol Steinblack creó esta compañía para que la dirigiera por completo un miembro de su familia. G. pero había que ajustar los términos para que encajara con nuestra estructura y filosofía. Al fin y al cabo. estaré encantado de volver a Atlanta contigo y ayudaros a Piper y a ti a encarrilaros de nuevo. debería aceptar el ofrecimiento de mi hermano. sino tú. —Robert. Me disculpo por haber sobrepasado mi autoridad y ofrecerte algo que no me correspondía. pero es como una parte de nuestro diseño incluida con los ojos azules.W. que nunca haya mostrado el más mínimo interés en dirigir un periódico no quiere decir que no sepa hacerlo.Robert miró a G. Es horrible. vamos a ser familia. Mientras él siguiera formando parte del periódico y Piper tuviera un puesto directivo. —No te quedes tan pasmada. —Créame.. así que todo se queda dentro.W. Ésta no era Joshua. Tener a un Steinblack en su redacción vale unos cuantos puntos porcentuales más de propiedad de lo que pedimos. señor Delling. que le había prometido el dinero. pero se lo incluyo como bonificación. Todos los demás con los que había negociado querían darle un cheque y que vaciara su despacho. G. e intentó parecer amenazador. Respeto que usted no pueda aceptar los nuevos términos. se quedó de piedra al ver que Joshua usaba el mismo encanto que había destilado para conseguir que Delling llegara hasta aquí para lograr que retrocediera un poco y siguiera aceptando el trato. Robert cogió la pluma y firmó al lado del nombre de G. estaba contento.W. La única razón de que aceptara acudir a esta reunión es que Joshua ha hecho un buen negocio con su empresa. y de Ismarelda. Saque los contratos originales y habremos terminado. una parte de Steinblack y ningún cambio por su parte. lo sé.W. Si quieres.

El viejo no me habría dado otra oportunidad. manteniendo a Robert ocupado mientras pasaban una página tras otra del grueso documento. se despidió de su hermano con un beso y se dirigió al despacho. Ya sé que Sol y tú no os llevabais muy bien y que el Tribune tiene que ser para uno de los dos.W. incluso después de que te dieras cuenta. Te quiero. creyendo que habían terminado—. G. Los Delling y él se marcharían esa mañana para regresar a Atlanta y empezar a hacer los cambios que G.W. Le sorprendía que Joshua estuviera despierto tan temprano para la reunión y que hubiera participado. hermano. Te agradezco que digas eso. pero yo nunca me he parado a pensar que siempre has acudido en mi defensa.. antes de que ella fuese a evaluar qué otros cambios había que hacer. —Ella se volvió para mirarlo.W. puesto que tú eres más joven. miró a Gwendolyn y sonrió cuando se le ocurrió una idea. —Gracias por conseguirnos esto.W. Siento haber sido tan cretino la mayor parte del tiempo. de lo que estaba intentando hacer. seguramente. . Geordie. —Ahora no me vengas con cambios.Los abogados presentes señalaron los lugares donde tenía que firmar y poner sus iniciales. a lo mejor un paso como éste te sienta bien. Josh. aunque debería haber sido al revés.. así que volvamos a lo de Geordie. G. —Lo haré y. G. —Gracias. Vais a ser muy felices.W.W. quería poner en marcha. G. Josh. Josh. Durante la comida. Con tu nueva esposa. pero espero que ésta sea la forma de superar eso y que a través de la expansión quieras formar parte del negocio. Había dado a Joshua y a Piper un control total para hacer lo que les pareciera mejor en los próximos seis meses. Cuando los contratos desaparecieron con sus representantes legales. —Yo también te quiero. deteniéndose a medio camino de la puerta. G. suena un poco raro cuando lo dices tú. Sólo quería decirte que estoy orgullosa de ti y que Piper me parece una mujer encantadora. se volvió hacia su hermano y señaló con la cabeza las puertas ventanas que daban al gran patio de piedra que había fuera del estudio. Cuida bien de ella.

a las afueras de París.W. A G. .W. Cuatro días después. ¿o es que es la especialidad de este restaurante? —Estoy segura de que el cocinero podría hacernos unas cuantas si se lo pidiéramos amablemente. El personal del Tribune estaba muy ilusionado con la idea de tener de nuevo a Ismarelda durante unos días dirigiendo las cosas hasta que G. —Me he leído esa última historia que es el siguiente capítulo del libro y que se titula Largas tardes en el parque. le costaba ocultar lo que sentía todo el tiempo y Gwendolyn se apreciaba lo suficiente a sí misma como para no conformarse con un poco de G. creo que un par de días más en París sin tener que concentrarme en perseguirte podrían sentarme bien.W. G.W. pero lo que estaba pensando era más bien en uno de esos puestecillos que hay en todas las esquinas de París.. G. y Gwendolyn estaban sentadas codo con codo en primera clase en un vuelo que iba al aeropuerto Charles De Gaulle. Pero gracias por decir que sí. Otra cosa buena de su nuevo aprecio por el negocio al que tanto tiempo llevaba dando la espalda era su deseo de conocer mejor a su madre e intentar establecer una relación. Ante ella tenía a la persona perfecta con la que podría pasar toda su vida y de la que muy probablemente se podría enamorar de tener una oportunidad. lo quería todo o nada. si yo fuese una delicada flor sureña a estas alturas me tendrías bebiendo los vientos por ti. —Me encantaría que me acompañaras a casa.W. había hablado con Joshua y éste parecía emocionado por la idea de subirse las mangas y lograr que el recién rebautizado Atlanta Tribune alcanzara el mismo nivel de excelencia que su periódico hermano de Nueva Orleáns. volviera a casa. ¿Qué tal si te enseño mi ciudad durante un par de días y luego vuelo contigo hasta tu casa y te compro una? Gwendolyn se echó a reír por la espontaneidad de G.—¿Te apetece una crêpe? —No creía que se encontraran fácilmente en esta ciudad. y te aseguro que de florecilla lánguida no tienes nada.W. Hablando de llegar a extremos para demostrarme lo caballerosa que eres. y ella estaba penando por otra persona. Antes de marcharse.

incluso enfrentándose al miedo que tenía Stephen de perder al único hijo que le parecía que sentía algo por él o. No había hablado de Piper durante la conversación y G. Ismarelda estaba pasmada por la transformación y en realidad le daba igual la causa. Ella también notó la diferencia. Había llegado el momento de seguir adelante e intentar con todas sus fuerzas alegrarse por Joshua y olvidar sus sentimientos por Piper. y juntos estaban empezando a convertir el Tribune en algo que la gente estaba deseosa de comprar en busca de un periódico serio donde conseguir su dosis matutina de lo que estaba pasando en el mundo. como bien sabía. disfrutaba del tiempo libre para pasear por las calles mientras Gwendolyn escribía y terminaba su libro. Piper descubrió que le gustaba trabajar con Joshua. Estar lejos de casa le había permitido a Joshua encontrar algo por lo que sentía la misma pasión que sentía su hermana con lo que hacía. mientras él pasaba de un tema a otro. Pero lo que no estaba cambiando era su opinión sobre lo que sentía por él como persona. sería una de las más duraderas y fiables que tendría. lo que era más importante. convirtiéndola en noticia de actualidad. muy parecida a la del despacho de G. Unos cuantos días se convirtieron en unas cuantas semanas en París. lo único que le importaba era que Joshua volvía a ser como ella recordaba. con el tiempo. que estaba dispuesto a cuidar de él. pero dejando siempre uno sin mencionar. se convirtió en cambio en una cómoda amistad que. Cenaban juntas cada pocas noches y hablaban como viejas amigas de todas las cosas nuevas que G. La segunda semana de febrero se inició con un temporal ártico que trajo tormentas de nieve a la zona de Atlanta. El . Entró en el despacho que compartía con Piper y la vio de pie ante la pared de cristal. Se había desprendido de sus inmadureces del pasado y estaba preparado para devolver algo que no le pertenecía. pues los tendidos eléctricos se hundieron y las facturas de calefacción subieron.W.W. descubría en sus paseos diarios.Estaba haciendo un esfuerzo por conseguirlo. y estaba tratando de encontrar una forma de romper con él sin acritudes y devolverle su anillo.W. y que daba a la planta de la redacción. no le preguntó. Lo que Gwendolyn esperaba que se transformara en amor.W. y G.

. no sabía que habías vuelto. porque no paso mucho tiempo allí. —Cogió su abrigo y salió con él. —Se volvió y fue a sentarse a su mesa por si era necesario tomar notas. cogiéndole la mano izquierda y el anillo que la adornaba. Sólo necesitaba salir un poco del despacho. —No está mal. ¿Tienes tiempo? —Claro. La primera plana central de la edición especial de esta tarde informará sobre las malversaciones de la oficina de impuestos. Yo sólo he ido por darme el paseo y por si había que ponerse bordes si le decía que no. o le ha dado la entrevista a Willy. —Piper. tengo que felicitar a Willy esta noche cuando me vaya a casa. —Es genial. sin importarle dónde fueran. Josh. ¿Vamos a recoger a alguien? Joshua se volvió en el asiento y la miró. Ella asintió y se volvió de nuevo para contemplar la planta y las carreras de último minuto para sacar la segunda edición del día. La primera señal de que estaba prestando atención se produjo cuando él tomó la salida del aeropuerto y se metió en el aparcamiento de corta estancia—. y algunos de los nuestros aparecerán en los noticiarios de la televisión local y nacional. como si le dijera que debía ponerse en marcha. —El gobernador ha cedido y nos ha dado la entrevista. La exclusiva disparará las ventas para el seguimiento que tenemos planeado.diamante que llevaba en el dedo soltaba un destello de vez en cuando al reflejar las luces del techo. pero estoy pensando en pedirle a mi madre que venga a ayudarme a buscar una casa. ¿tienes un minuto? —Hola. Hemos estado tan ocupados que se me ha olvidado preguntarte qué tal te va en ese piso que has encontrado. —¿De qué querías hablarme? —En realidad quiero que vengas conmigo a un sitio.

El gran trabajo donde puedo marcar una diferencia y una chica estupenda que me quiera y con quien compartirlo. Le entregó el billete y el pasaporte cuando ya no pudo seguir acompañándola y aceptó la devolución del anillo de compromiso. pero primero tengo que ser un cretino y pedirte que me devuelvas una cosa que te he dado.—No. y te deseo todo lo mejor que te tenga reservado la vida. Fueron juntos a la terminal de Air France con la pequeña maleta que Robert había preparado para Piper y que había llevado al despacho para sorprender a Joshua. Sé que voy a defraudar a mi hermana. dile que deje la espada y mire a los ojos que le pertenecen únicamente a ella. porque no es así. sabes. G. Te voy a echar de menos . pero más terca de lo que ni siquiera a mi abuelo se le habría ocurrido ser jamás. Piper pasó al otro lado del coche tan deprisa que lo estampó contra la puerta al echarle los brazos al cuello. pero me temo que cometí un error al darte esto antes de estar preparado y seguro de que era amor verdadero. es inteligentísima. pero ella es dos centímetros más alta. —Lo siento muchísimo. si me perdona.W. sabes. —Que te diviertas. —Se echó a reír y le tiró del dedo para que dijera algo. —¿Podrías aprovechar este billete para París y explicárselo para que no piense que soy un cretino absoluto? Confío plenamente en que serás capaz de hacerlo y. —No lo sientas. ¿Pero me puedes hacer un favor? —Lo que sea. y me temo que me quedo algo corto en ese terreno. Que deje de flotar en alas del viento. No es justo. Piper. y no aceptes un no por respuesta. —Gracias. Quiero que tú también tengas eso. hemos venido porque vas a hacer un viaje. Es que lo quiero todo. No quiero que pienses que es por algo que has hecho. yo no me metí en esto por razones muy caballerosas precisamente. ha llegado el momento de lanzarse. Josh. yo soy mayor. Cuídate.

iba a ser algo para toda la vida.en el periódico. —¿Cómo es que nunca me has dicho que la habías oído la noche en que viniste a hablar conmigo para que volviera a Atlanta contigo? —Porque quería saber si eras lo bastante buena para Geordie. y tú podéis convencer a Ismarelda para que venga a ayudarme. sabrás exactamente a qué me refiero. Considéralo un regalo de cumpleaños y del Día de los Enamorados todo en uno. Esa cara larga que tenías me dejó claro que eras tan estúpidamente noble como ella por renunciar a lo que sentís para no hacer daño a otras personas. Geordie. una vez eligiera. Estoy segura de que cuando las mujeres de Atlanta descubran el partidazo que es su hermano. Joshua se quedó mirando a Piper hasta que ésta desapareció por el largo pasillo que la llevaría al avión.W. pensando que en ella estaría para siempre el recuerdo de . No le digas que estaba escuchando. Te quiero. La abrazó y le susurró unas últimas instrucciones al oído antes de darle la vuelta y empujarla suavemente hacia la puerta de seguridad. —Fui suya desde que oí esa larga carcajada cuando estaba hablando por teléfono al otro lado del café. pero si hay algo que siempre he creído de mi hermana es que. Su cerebro se exhibe todo el tiempo en las páginas del Tribune. —Feliz cumpleaños. —Se encogió de hombros y se echó a reír al imaginarse el chichón que le habría hecho en la cabeza si lo hubiera visto escondido detrás del macetero cerca del banco—. Creo que ése fue uno de esos raros momentos en que los dos logramos ver el alma de Geordie. Puede que no siempre haya estado a su lado. pero no deja que su corazón salga a jugar muy a menudo. pero a lo mejor G. Estaba contemplando la estatua como si estuviera esperando a que le saliera una cabeza y se pusiera a hablar. espero que te guste lo que te mando. Se tiene que haber dejado ir de verdad en ese corto tiempo que pasasteis juntas en París para haberte enganchado tan deprisa. Levantó la mano y la saludó. aunque sabía que no lo vería. Era el único lugar que no había visitado durante todo el tiempo que llevaba en París.

—Eso no es propio de Joshua. Ya no tenemos que seguir buscando lo que queremos.Piper. —Ya lo creo que te quiero. —¿Por qué no me lo dices ahora? —Creo que tal vez es como la expresión "la belleza reside en el ojo del que mira".W. en lugar de la paz que solía darle. un billete y mi pasaporte. —Algunos la miran y ven a Nike preparada para marcharse. las lágrimas cayeron aún más deprisa por la cara de G. —Nunca me llegaste a preguntar qué opinaba de ella.W. interrumpiendo cualquier otra explicación que pudiera darle Piper. G.W. —También comentó que la idiota serías tú si me dejabas escapar. pero sin toda la carga emocional? Te pertenezco. si todavía me quieres. pero a lo mejor esta vez deberíamos mirarla y ver que acaba de posarse. me dio una maleta.W. la levantó en brazos y la besó como si su vida dependiera de que Piper supiera lo enamorada que estaba de ella. que estaba borrosa por las lágrimas. ¿Lo intentamos otra vez.W.. se dio la vuelta. La voz suave se transmitió como la primera vez hasta llegar al rellano donde la Victoria Alada estaba preparada para alzar el vuelo. . y luego me pidió que le devolviera el anillo a cambio de decirte que no es un idiota por dejarme escapar. G. —Cómo me alegro de que no hayas superado eso de besarme cada vez que me ves. amor. —¿Y eso? —preguntó G. Ha venido para ver nuestra victoria y el final de nuestra batalla. Al oírla de nuevo. G.. alzó la mano y se enjugó una lágrima del ojo y luego se apoyó más en la barandilla de mármol. pero ¿me dices primero cómo has llegado aquí? —Joshua me llevó al aeropuerto. sin dejar de mirar la estatua.

W. —Creo que como sigas gimiendo con ese postre. sacó la cartera y lanzó sobre la mesa dinero más que suficiente para la cuenta y la propina. por nada. . A Josh por haberla llevado hasta allí. observó a Piper mientras ésta se llevaba a los labios su segunda cucharada de crème brûlée e intentó no hacer caso del pie descalzo que se deslizaba subiendo y bajando por su pierna desde que habían empezado con los aperitivos. A Piper le pareció lo justo. se subió de un salto a la espalda de G. pero tal vez es que no soy tan seductora como me creo. pero en este Día de los Enamorados.W. La puesta de sol las encontró sentadas a su mesa del restaurante Jules Verne.—Eso ya me parece más propio —dijo G.W. En el trayecto de vuelta al hotel fue Piper la que tuvo problemas de control. ¿Te apetece cenar conmigo? Piper se echó a reír con ella. —Piper subió la cuchara y lamió el caramelo que su último bocado había dejado atrás. porque G. le iba dejando una ristra de besos por la garganta y sufría un ataque de manos traviesas. se echó hacia atrás en la silla. riendo al tiempo que dejaba a Piper en el suelo y le ofrecía una mano—.W. Le dio mucho gusto abrir la puerta para su segunda cita y casi tener que realizar la maniobra de Heimlich cuando G. Con un suspiro. Se había empeñado en enviar flores con la nota que G. Al ver la lengua de Piper lamiendo la cuchara. la vista quedó olvidada mientras Piper miraba. le había mandado a Gwendolyn esa tarde para hacerle saber a la escritora cómo tenía planeado pasar el resto de su estancia.W. vas a tener que sacarme de aquí en brazos. G.W. unido a lo que me estás haciendo en la pantorrilla. G. a la única persona con la que sabía que iba a compartir una vida entera de noches como ésta.W. y a su padre por haber metido el vestido que llevaba en la maleta que recibió en el aeropuerto. sentada al otro lado de la mesa.W. —Tenía la esperanza de que no tuvieras tanto control. estuvo a punto de tragarse la lengua al ver lo que llevaba puesto. puesto que Gwendolyn ya no iba a pasar más noches consolando a G. Les debía a Joshua y a su padre una botella bien cara de champán cuando volviera a casa. y dejó que la mujer alta la llevara escaleras abajo para mirar más de cerca la estatua que las dos habían llegado a amar y luego a la entrada.

oh. —No vamos a ver más museos esta noche. que recrearía todos los años para el cumpleaños de G. no te me pongas tonta. cuando salió del baño con una bata abierta sin nada debajo sería para siempre uno de sus recuerdos preferidos. abrió los ojos y se apartó un poquito de Piper para ver qué quería. y a mí. Dios. ¿verdad? —Sí. —¿Quieres que pare? —No.. que ahora mismo vuelvo —le ordenó Piper. tú sabes que me encanta el arte.W.W. qué? —preguntó G.W.W. como una persona bien educada.W. qué gusto.. lanzó dinero suficiente en el asiento de delante para haber pagado un viaje a Suiza y luego sacó en brazos a Piper del taxi y entró con ella en el hotel. Los ojos de G.W. —Es que. volvió al pedacito de piel que había destapado al bajar un poco el vestido de Piper. La dejó en el suelo ante la puerta de su habitación y abrió la puerta y... esperó a que la invitara a pasar. La cara de G.—¿Cielo? G. —¿Decías? —¿Qué? —¿Es que. ¿verdad? El taxista se echó a reír cuando G.W. bueno. —Siéntate. —Pide un deseo. Tener una compañera cuyo cumpleaños coincidía con el Día de los Enamorados era la forma en que el destino le decía que se había casado con una persona que vivía para dejarla sin aliento tantas veces como maneras de hacerlo se le ocurrían. se apartaron con dificultad del cuerpo maravilloso que tenía delante y se posaron en el pastelillo con una vela encendida que tenía Piper en las . —G. Es que me estaba preguntando.

Lo segundo que deseó fue hacer gemir a Piper más fuerte que por el postre que se había empeñado en terminar antes de marcharse del restaurante.W.W. —Pues entonces tendré que esperar al desayuno para contarles que vuestra madre sigue estando tan estupenda con una bata como en aquel entonces. —Veintiocho años no habían apagado el azul de los ojos de G. Era una tradición familiar que esperaban poder transmitir a sus hijos cuando les preguntaran cómo habían conocido a sus propios cónyuges y contarla con el mismo disfrute que su amada Pippy. debería decir que mejor. y sabía muy bien cómo alimentar un fuego cuando miraba a Piper como la estaba mirando ahora. ooh la la. . Se acercó más para apagar la vela y emprender la vida entera de amor que había deseado primero. y se puso cómoda—. pero les encantaba oírsela contar a G.. ¿De verdad crees que sigo estando bien con una bata? —Cielo. amor. —Sus hijos alargaron el nombre quejumbrosamente y se hicieron los ofendidos. —No les hagas caso. —Pippy. Los dos habían escuchado la historia de cómo se conocieron más veces que lectores tenía el Tribune. que era como llamaban Nicky y él a G. Era difícil con unas madres que se habían perseguido siempre por toda la casa. qué recuerdos de esa noche. aunque los dos pensaban también que Piper nunca corría demasiado cuando la ocasión lo merecía.manos. —Gracias a Dios que los niños se han dormido antes de que Pippy llegara a la parte en que estás con esa bata y sin nada debajo —dijo Oliver. —Como dirían los franceses. su hijo mayor.W. por el modo en que todavía miraba a Piper cuando recordaba sus comienzos. —Piper se reclinó en el carruaje y se recreó en las vistas que ahora ya conocía bien.W. —Piper se acurrucó más en los brazos de G. Ésta era la primera vez que su hermana Nicole y él acompañaban a sus madres en su viaje anual a París para celebrar el Día de los Enamorados. refiriéndose a su hija Izzy y a su sobrino Scott.

Mientras todos se saludaban alegremente.W. G. la mujer de Oliver. acomodando mejor a Izzy sobre su hombro. pero llevaban ya tres días en la ciudad y todavía no lo habían visitado. Nike vigilaba orgullosa sus dominios. G. como siempre. —¿Y ésta es nuestra reportera investigadora que tantos premios ha ganado? — bromeó G. llevó a Piper a la puerta principal y llamó. ¿Quién creéis que nos ha estado siguiendo durante kilómetros en el otro carruaje? Claire. Ismarelda. al tiempo que cogía en brazos a Piper. —Feliz cumpleaños.W. —Bon soir. disfruten. Su hotel estaba a tan sólo dos manzanas del Louvre. dio una propina al cochero y se inclinó para darles un beso a sus hijos y luego a sus nietos. la compañera de Nicole. De algún lugar salía música suave y. —Puede que eso os valga a vosotras esta noche. bienvenida de nuevo.W. ¿Cómo está usted esta noche. así que. Piper y G. señora Steinblack? —preguntó el guardia al tiempo que ayudaba a Piper a quitarse el abrigo—. G. a salir del carruaje aparcado delante del hotel. niños. G.. le sirvió a su dama una copa de vino y brindó por su aniversario. —Gracias. pero yo no me voy a poner a hacerle la corte a Oli.W. . pero todavía era capaz de subir en brazos a su chica y hacerla gemir. que se estaba riendo—. estaban ayudando a su niñera viajera.W. por favor. Petri ha insistido en que se tomen todo el tiempo que deseen. por mucho que vosotras dos penséis que nos deberíamos llevar bien —dijo Nicole. y no olvidéis que hoy es el Día de los Enamorados y que estáis en la ciudad más romántica del mundo. Que paséis buena noche. haciendo que Piper se riera de su compañera por pensar que iba a contestar alguien. Había una mesa pequeña con velas encendidas y una botella de vino a los pies de su estatua. Pippy. Podría ser ya un poco mayor. aprovecharon para escabullirse cruzando la calle sin que nadie se diera cuenta. y Jenny.W.W. Ya conoce el camino.—Pues llévame arriba para que te dé tu regalo de cumpleaños. G.

El guardia estuvo a punto de acudir para ver qué era lo que le hacía tanta gracia a Piper. cariño. Pero sobre todo. —¿Has cambiado lo que piensas sobre nuestra querida señora con el paso de los años? —Sí. efectivamente. Te quiero. Todas mis batallas no pueden sino terminar en victoria cuando te tengo a ti para ayudarme a superarlas. pero decidió regresar a su puesto junto a la puerta cuando la risa se transformó en un sonido mucho más íntimo. y no los pongo nerviosos. Ya no espero a que me traiga la victoria. ahora la llevo conmigo. Piper. gracias por darme el regalo de ti misma. Era una historia que les prohibieron contar a sus nietos hasta que formara parte de sus memorias. —Eso no explica el tema de las visitas.W. . —También es un enorme admirador de Rio Rivers. —¿Quién demonios es Petri y por qué consigues siempre el privilegio de recorrer estos lugares sin supervisión cuando están cerrados? —Petri es el ministro de museos y antigüedades del gobierno francés. antes de que añadamos un capítulo más a la historia con la que te encanta poner nerviosos a los niños? —Puedes preguntarme lo que quieras. podría haber caído en la cuenta de que la victoria nunca es efímera si el amor te sostiene.Piper se reclinó en sus brazos mientras bailaban y levantó la mirada hacia el rostro que le alegraba la vista todas las mañanas. a su vez. Antes de marcharse. gracias por darme todos los regalos que llegan con el tiempo. pero sí que les dio a Oliver y a Nicole algo a lo que aspirar. ¿es que no ves cómo toman nota cuando creen que no estamos mirando? —bromeó G. ¿Puedo preguntarte otra cosa. las dos amantes añadieron una historia más que contarles a sus hijos sobre sus aventuras del Día de los Enamorados en la ciudad donde se habían conocido y encontrado el amor. para mí vale más que cualquier otra cosa de mi vida. Creo que si el artista hubiera vivido lo suficiente como para conocer a San Valentín. —Yo también te quiero.