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Claves para un replanteamiento científico

VIH/SIDA:

Los trabajos del Equipo de la Dra. Eleni Papadopulos-Eleopulos
Presentación, traducción y notas: Jesús García Blanca http://saludypoder.blogspot.com · keffet@gmail.com · 669 015 838

Índice
Presentación Traducciones Reappraisal of Aids. Is the Oxidation Induced by the Risk Factors the Primary Cause? Medical Hypotheses 1988. Kaposi's sarcoma and HIV. Medical Hypotheses, 1992. Has Gallo proved the role of HIV in AIDS? Emergency Medicine [Australia], 1993. Is a positive Western blot proof of HIV infection? Bio/Technology, 1993. A critical analysis of the HIV-T4-CELL-AIDS hypothesis. Genetica, 1995. Factor VIII, HIV and AIDS in haemophiliacs: an analysis of their relationship. Genetica, 1995. AIDS in Africa: Distinguishing fact and fiction. World Journal of Microbiology and Biotechnology, 1995. HIV transmission by donor semen. Lancet, 1996. Turnover of HIV-1 and CD4 lymphocytes. Reappraising AIDS, 1995. The Isolation of HIV: Has it really been achieved? The Case Against. Continuum,1996. Why no whole virus? Continuum 1997. Artículos utilizados Bibliografía complementaria 3 11

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El retorno al espíritu científico: preguntar por sistema
“Cada frase que pronuncio no debe ser tomada como una afirmación sino como una pregunta” Niels Bohr La Dra. Papadopulos y sus colaboradores han realizado dos aportaciones trascendentales a la investigación dentro del campo conocido como "VIH/SIDA": han sentado las bases para desmontar las afirmaciones oficiales y han propuesto una explicación coherente y documentada para lo que sucedió en los tubos de ensayo del Dr. Gallo y otros que pretenden haber aislado un nuevo virus (o sea para la mentira in vitro) así como para lo que está sucediendo en los organismos de las personas etiquetadas como "seropositivas", como "enfermas de SIDA" o como "muertos de SIDA" (o sea para la mentira in vivo). La Dra. Eleni Papadopulos-Eleopulos es Biofísica en el Departamento de Física Médica del Hospital Royal Perth, Perth, Este de Australia. En el mismo departamento trabajan David Causer, Bruce Hedland-Thomas y Barry A. P. Page. El Doctor Valendar F. Turner es miembro del Real Colegio Australiano de Cirujanos y del Colegio Australiano de Medicina de Emergencia y ha trabajado en el departamento de urgencias del Hospital Perth. Actualmente trabaja como asesor de la Secretaría de Salud de Australia occidental. El Doctor John M. Papadimitriou es Profesor de Patología de la Universidad de Australia Occidental. Tres rasgos básicos caracterizan la obra de este excepcional equipo de investigadores: el rigor conceptual; la documentación minuciosa aportada para cada hallazgo; la utilización de textos de los propios investigadores a los que crítica para contradecir sus afirmaciones. Leyendo estos trabajos uno se da cuenta de hasta que punto difiere lo que se ha publicado en las revistas científicas (en su mayoría llenas de precisiones, dudas, referencias parciales, sutilidades, condiciones), de la información habitual simplificada, sintetizada, filtrada y, por ello mismo, pervertida que nos llega de los medios de comunicación o a través de las campañas informativas perpetradas por instituciones y asociaciones. El ejemplo más claro y a la vez paradigmático y generador del resto de las confusiones es que, en contra de lo que se cree, ni Montagnier ni Gallo afirmaron rotundamente en sus artículos científicos que el VIH fuese la causa del SIDA. De hecho, estrictamente hablando, esta afirmación no la ha hecho nadie. Se ha hecho a sí misma a través de los Medios de Comunicación de Masas. Pero analizar este importante aspecto del montaje multiforme que es el SIDA significaría transgredir los límites de este cuaderno. Aquí se presenta lo esencial de los trabajos científicos del grupo de Perth. En castellano apenas hay disponibles dos o tres artículos y muy deficientemente traducidos (cuando no significativamente alterados). No cabe duda de la importancia de estos trabajos y, si se quiere llegar hasta el fondo de un análisis científico crítico riguroso, deberán ser traducidos íntegramente. Pero, hasta que llegue ese 3

Presentación

momento, es de capital importancia conocer y divulgar sus aportaciones fundamentales fuera de las limitaciones del idioma y de la poca accesibilidad de determinadas revistas especializadas. Se han traducido extractados los seis trabajos más importantes y se realiza un recorrido por el resto de los artículos, notas y cartas traduciendo los elementos básicos: planteamientos y conclusiones. Finalmente, se incluye la traducción completa del último artículo científico del grupo, publicado por Continuum, y que es al mismo tiempo una contestación al único investigador que ha respondido a los autores y una revisión actualizada de todos los planteamientos del grupo australiano.

Replanteando el SIDA En un artículo firmado en solitario y publicado en 1988, la Dra. Papadopulos inaugura su revisión crítica de la investigación oficial del “VIH/SIDA”. Se puede decir que los elementos fundamentales de su trabajo están en ese artículo publicado apenas unos meses después del de Peter Duesberg pero mucho más directo. En un primer avance de lo que será su táctica habitual, la Dra. Papadopulos utiliza los artículos de los propios Gallo y Montagnier para argumentar contra ellos: Science, 7 de diciembre de 1984. Gallo y equipo obtienen resultados negativos con la hibridación Southern blot en linfocitos frescos, ganglios linfáticos, Sarcoma de Kaposi, médula ósea y bazo de pacientes de SIDA; concluye: "así que el agrandamiento de ganglios encontrado comúnmente en pacientes de SIDA y ARC (complejo relacionado con el SIDA) no puede ser debido directamente a la proliferación de HTLV-III". Nature, 1986. Montagnier y equipo: "No es correcto no obstante que el SIDA sea el resultado de una progresiva destrucción de células T4 por el virus debido al menos a dos razones...". La Dra. Papadopulos concluye aplastante: "así que los originadores de la teoría viral del SIDA están de acuerdo en que no hay evidencia directa para sostener su teoría". Dos ideas básicas se exponen en este texto: que el "aislamiento" y los "efectos citopáticos" del LAV (VIH) sólo se obtienen con agentes mitogénicos (oxidantes) y que esos agentes pueden producir las anormalidades clínicas e inmunológicas asociadas al SIDA sin infección del LAV. Es decir: la variable significativa no es el VIH sino los agentes oxidantes y por tanto la prevención e incluso la cura debe ir orientada hacia el uso de antioxidantes. Posteriormente, tanto la propia Dra. Papadopulos como otros autores que pasarían a formar parte de su equipo insistieron en este importante tema. En 1989, por ejemplo, aconsejaban la “administración de antioxidantes y en particular componentes sulfidrilos que son conocidos como correctores de inmunodeficiencia” (Papadopulos, Hedland-Thomas, Causer, Dufty. 1989). Y, en una carta a The Medical Journal of Australia, Valendar Turner decía en 1990: “hay al menos dos sustancias reductoras que son baratas, fácilmente disponibles y virtualmente libres de cualquier efecto secundario importante. Son el glutatión y la N-acetilcisteína... El stress oxidativo como mecanismo importante en el SIDA y su posible inversión mediante agentes reductores fue propuesto desde 1988 por otro investigador australiano [cita a Papadopulos]; seguramente es hora de que alguien lleve a cabo pruebas de tratamiento con agentes reductores”. En 1991 se publica en Lancet una carta firmada por primera vez conjuntamente por Eleni Papadopulos, Valendar Turner y John Papadimitriou en la que muy resumidamente cuestionan el 4

aislamiento del “SIV” (Simian Inmunodeficiency Virus: virus de la inmunodeficiencia de los simios) sobre la base de los mismos razonamientos que servirán para cuestionar el del propio “VIH”. Básicamente: partículas celulares y “procedimientos oxidantes”. La carta fue publicada conjuntamente con una respuesta del Profesor Wulf Droge, del Instituto de Inmunología y Genética de Heidelberg, Alemania en la que se dice: “estamos de acuerdo con Papadopulos y colegas en la interpretación básica de que un equilibrio distorsionado de oxidantes y antioxidantes puede jugar un papel clave en la inmunopatología de la infección por VIH/SIV”. Pero es en “Stress oxidativo, VIH y SIDA”, publicado en 1992 ya con la colaboración de Turner y Papadimitriou, donde la Dra. Papadopulos realiza importantes precisiones a las ideas planteadas en 1988, todas ellas argumentos aplastantes contra la presentación oficial del “SIDA”: los retrovirus (incluidos el “VIH”) podrían ser efecto y no causa de enfermedades; la enzima Retro-Transcriptasa no es exclusiva de los retrovirus; según Montagnier no hay “expresión de VIH” sin estimulación de las células con sustancias oxidantes; asimismo, según Gallo, sin activación de los T4 no hay expresión del virus; no se informa de “aislamiento del VIH” sin presión oxidativa; los “pacientes de SIDA” están sometidos a factores oxidativos: malnutrición, diarrea, nitritos, esperma por vía anal, opiáceos, Factor VIII.

Empezar por el principio: ¿Qué hizo Gallo? Apoyándose en el informe Crewson y en documentos de las instituciones que investigaron su trabajo (la Oficina para la Integridad Científica –OSI; y la Oficina para la Integridad en la Investigación –ORI) los autores relatan el fraude perpetrado en 1984 por Gallo. Paradójicamente aunque estas instituciones lo encontraron a él y a sus colegas culpables de mala conducta científica, sus hallazgos no se cuestionaron en absoluto. En este artículo se examinan esos hallazgos para determinar si hay evidencia de aislamiento y si hay evidencia del papel causal del “VIH”. Puesto que el equipo de Gallo sólo detectó actividad de RT, fotografió partículas semejantes-avirus y presentó proteínas que en realidad no se distinguen de proteínas humanas, la conclusión es que sus trabajos no demuestran ninguna de las dos afirmaciones básicas y por tanto, según concluyen los autores, nos encontramos frente a un problema enorme: los tests. ¿Cómo se han fabricado tests de anticuerpos para un virus que no ha sido aislado? Esto condujo a otra importante revisión crítica.

Sentencias de muerte sin fundamento El equipo de Perth publicó el resultado de su minuciosa investigación de los “tests del SIDA” en 1993. Realizaron un exhaustivo estudio de toda la literatura científica relacionada con las pruebas de anticuerpos para diagnosticar la “infección por VIH” (referidas principalmente al Western Blot que se considera como 100% fiable). Llegaron a estas conclusiones: • El WB no está estandarizado. Lo cual significa que no rigen los mismos criterios de interpretación en todos los países o para todos los fabricantes y organismos que los aplican (ver il.1). 5

• •

El WB no es reproducible. Es decir, que si repetimos la prueba no está garantizado que se obtengan los mismos resultados (ver il. 2). El WB no es específico ya que posee numerosas reacciones cruzadas y puede dar positivo debido a la presencia de diversos anticuerpos (generados como respuesta a multitud de enfermedades y situaciones biológicas) que nada tienen que ver con el “VIH” (ver Bibliografía).

Esto es de una enorme trascendencia para las personas que han recibido y aceptado la condena a muerte que implican los resultados positivos a estos tests. Pero el argumento más importante contra el Western Blot va mucho más allá de la inutilización de una herramienta de diagnóstico. Significa privar de base a toda la presentación oficial del SIDA (etiología, epidemiología, tratamientos,...). Y es que el WB no tiene Patrón Oro (“Gold Standard”). Puesto que el Patrón Oro de un test de anticuerpos para un microorganismo es el propio microorganismo, en este caso el “VIH”, lo que aquí se plantea por primera vez con precisión y rotundidad es que el “VIH” no ha sido aislado y que sólo se han presentado pruebas de • • actividad de Retro-Transcriptasa; presencia de partículas semejantes-a-virus brotando de la superficie celular; estas partículas son fotografiadas fijándolas en gel (es decir, matándolas) y cortándolas en secciones ultrafinas. reacciones no específicas entre anticuerpos y antígenos.

Sin embargo, está aceptado por eminentes retrovirólogos que la RT no es exclusiva de retrovirus y los virus pueden fotografiarse directamente en vivo ya que pueden ser separados sin problema de la célula que infectan (al contrario de las partículas celulares, ver il. 3 y 4). Tomando como base este hallazgo fundamental, el Virólogo alemán Dr. Stefan Lanka avanzó un paso más explicando que el “VIH” no ha sido aislado por la sencilla razón de que no existe. En sus trabajos (artículos científicos y cursos) desde el 95 hasta ahora aporta documentación y razonamientos para demostrar que, no sólo el “VIH”, sino todos los retrovirus son artefactos de laboratorio. No se debe entender por esta expresión que sean “virus fabricados en laboratorio”, sino que los “descubridores” de estos nuevos culpables de la miseria humana están presentando como “retrovirus” lo que no son mas que un cúmulo de experimentos llevados a cabo en condiciones totalmente artificiales, forzadas en sus laboratorios. En una palabra: jamás se ha publicado evidencia directa de ningún retrovirus.

Un análisis crítico de la relación VIH-T4-SIDA En 1995, la prestigiosa revista Genetica publicó un número especial dedicado a las “hipótesis alternativas del SIDA”. El número se abre con dos artículos del equipo de Perth que contienen hallazgos de grave trascendencia. El primero de estos textos supone un replanteamiento global de la relación VIH-T4-SIDA. Si se hace caso de las afirmaciones oficialistas el “VIH” provoca una “Inmuno-Deficiencia” que se caracteriza por 6

la caída de las defensas, supuestamente los “Linfocitos T4”; esto a su vez provoca el Síndrome Clínico formado por una lista creciente de enfermedades alguna de ellas consideradas como infecciosas. Sin embargo este artículo, a través de un impecable razonamiento lógico con una detallada base documental, deshace totalmente este encadenamiento. El artículo comienza estableciendo los requerimientos mínimos para poder sostener una relación de causa efecto entre el VIH, la caída de T4 y el SIDA: 1. El VIH debe ser necesario y suficiente para provocar la destrucción de T4. 2. El descenso de T4 debe ser necesario y suficiente para provocar el Síndrome. 3. Todos los pacientes de SIDA deben estar infectados con el VIH. Sin embargo nada de esto se cumple: Respecto a la primera condición la caída de T4 se produce antes de la expresión del VIH; no existe acuerdo sobre el mecanismo por el cual mata el VIH; según Montagnier, en células con infección crónica no se detectó apoptosis y sí en células no infectadas pero estimuladas; • los cultivos de SIDA y los pacientes de SIDA están expuestos a mitógenos (activadores) que son agentes oxidantes. Conclusión: El VIH no es ni necesario ni suficiente para provocar el descenso de T4. 2. Respecto a la segunda condición la evidencia muestra • que los T4 se “transforman” en T8 mientras la suma permanece constante; • que el descenso de T4 no es suficiente para padecer las enfermedades del SIDA; • que el descenso de T4 no precede al Síndrome clínico; • que no todos los individuos con enfermedades del SIDA tienen una caída de los T4. Conclusión: El descenso de T4 no es ni necesario ni suficiente para desarrollar el SIDA. 3. Respecto a la tercera condición: • los tests de anticuerpos, la PCR y el aislamiento viral no son específicos ni reproducibles; • por aislamiento se ha entendido: detección de RT, proteínas que coinciden con otras celulares ubicuas y partículas semejantes-a-virus; esto, aunque fuese específico de un virus determinado, sería detección, pero no aislamiento; • el genoma humano normal contiene secuencias retrovirales endógenas; • el cultivo de células normales conduce a producción de retrovirus; • la relación VIH-SIDA está basada en la relación epidemiológica entre los tests de anticuerpos y el Síndrome clínico, pero al aplicar el Western Blot (WB) con los criterios más estrictos solo el 50% de los pacientes de SIDA da positivo (con los criterios menos estrictos, el 80%); por tanto, si el WB es 100% sensible y específico como se afirma, entre el 20% y el 50% de los pacientes de SIDA no está infectado por el VIH. Conclusión: No es posible afirmar que todos los pacientes de SIDA están infectados por el VIH. 7 1. • • •

O lo que es lo mismo: toda la presentación oficial del “SIDA” carece de la más elemental base científica o lógica. No sólo no hay relación “VIH-T4-SIDA” sino que estos tres conceptos son precisamente eso: conceptos vacíos. Ni se ha probado que exista el “VIH”, ni la subdivisión de Linfocitos en “CD4”, “CD8” y otros tiene entidad biológica, ni el “SIDA” tiene entidad patológica propia. En cuanto al segundo trabajo, más específico, argumenta la imposibilidad de infección a través del Factor VIII en hemofílicos. Se ha optado en este caso por traducir solo lo estrictamente relacionado con la hemofilia indicándose en notas al pie las remisiones oportunas para los temas generales tratados por los autores en otros textos.

¿Se ha conseguido el aislamiento del VIH? Entretanto, los trabajos del Dr. Lanka dieron pie a la revista Continuum para convocar en diciembre de 1995 un premio titulado “MISSING VIRUS! £1000 REWARD” Osea: “El Virus Perdido. Recompensa de 1000 Libras”, que serían entregadas públicamente a quien presentase un artículo científico estableciendo el aislamiento del “VIH”. La asociación COBRA realizó una convocatoria propia en noviembre del 96 precisando las bases y ampliando en cierto modo las posibilidades para optar al premio puesto que se admitían pruebas de “aislamiento del VIH” en tanto que virus o en tanto que retrovirus (es decir, siguiendo las reglas Pasteur de 1973, ver nota 77). Actualmente el premio asciende a más de cuatro millones de pesetas debido a los apoyos a esta convocatoria por parte del Centro de Estudios Naturistas y de la Asociación Luna Hiena; y a otras convocatorias paralelas en diferentes países: MuM en Alemania, ASI-NO-HIV en Colombia, TAPS en Brasil y HERETES en Checoslovaquia. El único investigador que ha optado al premio ha sido paradójicamente el más conocido de los disidentes de la hipótesis VIH=SIDA, el Dr. Peter Duesberg que considera que el VIH, aunque inofensivo ha sido aislado realmente y presentó un breve texto explicando sus razones. La respuesta a este texto es el artículo más extenso, minucioso y contundente escrito por el equipo australiano y probablemente el documento más importante de la historia de la investigación del “VIH”: “El aislamiento del VIH. ¿Se ha conseguido realmente? Documentación en contra”. Fiel a la más pura tradición científica los autores plantean el título en forma de pregunta. Por supuesto que al igual que otras anteriores (¿Es un WB positivo prueba de infección por VIH? ¿Ha probado Gallo el papel del VIH en el SIDA?) la respuesta es un NO rotundo cuidadosamente documentado. Los argumentos básicos contenidos en este texto imprescindible son estos: 1. Clonación no es sinónimo de Aislamiento. 2. La Retro-Transcriptasa no es específica del VIH, ni de los retrovirus, ni de partículas de ninguna clase; además: en la literatura del SIDA la presencia de RT se demuestra indirectamente y la retrotranscripción puede ser realizada por enzimas celulares normales (polimerasas) sin intervención de RT.

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3. Los investigadores del VIH/SIDA han entendido por aislamiento: detección de partículas, proteínas y RT. Dado que todo ello podría ser material no viral, el VIH podría reflejar material no viral. 4. No hay evidencia de que los antígenos (proteínas) del “VIH” sean constituyentes de una partícula retroviral o semejante-a-virus, menos aún de un retrovirus determinado al que se ha llamado “VIH”. 5. Para evitar dudas los autores nos recuerdan que AISLAMIENTO viene del latín “Insulatus” que significa “convertir en una isla” y se refiere al acto de separar un objeto de todo material extraño que no sea ese objeto. Montagnier no ha presentado ninguna prueba de haber hecho esto. Gallo no consideró la información de Montagnier como verdadero aislamiento, sin embargo él hizo prácticamente lo mismo. Montagnier encontró reacciones a tres proteínas (p24, p41 y p80) pero sólo consideró del VIH la p24. Gallo consideró en cambio como específica del VIH la p41. Más adelante, sin pruebas de que fuesen codificadas por el “ADN del VIH”, se consideraron proteínas del VIH la gp160, la gp45, la p32, la p24 y la p18 entre otras. 6. Respecto al “ADN del VIH”: • • • Ningún equipo plantea evidencia de aislamiento de partículas Encontrar un ARN, seleccionar fragmentos y llamarlos “ARN del VIH” no prueba nada (¿qué son los demás fragmentos?) El primer paso absolutamente necesario para probar que el ADN del VIH se origina en los linfocitos de los pacientes con SIDA y en aquellos en riesgo es realizar experimentos de hibridación con ADN de linfocitos frescos no cultivados y ADN del VIH como probe (sonda). Ni Montagnier ni Levy lo han hecho. Gallo obtuvo resultados negativos

7. Puesto que en la argumentación de Peter Duesberg, y en la literatura del VIH en general, se toma la Clonación como sinónimo de Aislamiento, los autores analizan detalladamente los trabajos de los equipos que han presentado evidencias de Clonación comenzando por precisar el significado de algunos conceptos básicos (plásmido, clonación de ADN, transfección) “para evitar malentendidos” (dicho sea con la mayor carga posible de sarcasmo ya que cada vez está más claro que el SIDA no es en absoluto fruto de “malentendidos” sino de un montaje intencionado. Torpe, pero intencionado). En cuanto a los equipos que afirman haber clonado el VIH (Fisher y Gallo en el 85, Levy en el 86 y Barnett en el 93) la conclusión es que ninguno de ellos “han satisfecho las condiciones absolutamente necesarias para afirmar que han clonado un retrovirus, VIH”. La razón principal es que para clonar hay que disponer del ARN retroviral y esto sólo es posible aislando previamente el retrovirus: “SIN AISLAMIENTO NO HAY CLONACIÓN”. Sin embargo “Fisher, Levy y Barnett no comienzan con un ARN que se hubiera probado proveniente de un retrovirus y no obtuvieron partículas retrovirales de las que se hubiera probado que contenían el mismo ARN, el requerimiento más básico para la clonación. De hecho, dada la evidencia que presentan, ni siquiera pueden pretender la transfección [es decir, una especie de infección artificial] de células con ARN viral”.

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8. Finalmente, los autores se ocupan de la pretendida “identificación del VIH” advirtiendo ante todo que de ningún modo puede realizarse sobre la base de la longitud de su genoma. No basta con hallar en determinadas células un ADN de tal o cual longitud, hay que determinar cuales son los elementos (los nucleotidos) que lo componen, esto es, secuenciarlo. Pero diferentes equipos de investigadores presentan diferentes resultados incluso para la longitud del ADN o para la cantidad de genes que lo componen: diez según Lazo y equipo; ocho según Montagnier; nueve según Barré-Sinoussi. En lo que respecta a la longitud: • • nunca se ha secuenciado un “genoma completo del VIH” a partir de células frescas no cultivadas; los genomas secuenciados (siempre de células cultivadas, es decir manipuladas) no tienen en ningún caso la misma longitud, por lo que se ha asignado al VIH la media de los resultados obtenidos: 9150 bases; se reconoce que la mayoría de estos genomas son defectivos (incompletos).

Por si esto fuera poco, para la detección del “ADN del VIH” en pacientes se ha utilizado un fragmento del gen gag. Sin embargo, encontrar un fragmento de un gen no significa que esté allí el gen completo y mucho menos el genoma completo. Pero más decisivo es que la mayoría de los expertos está de acuerdo en que los genes gag de los retrovirus exógenos y endógenos (es decir de secuencias humanas) son homólogos. La conclusión final, definitiva, escueta pero de incalculables consecuencias, no sólo científicas o médicas, sino políticas, morales o incluso judiciales es que hasta la fecha no se ha conseguido el aislamiento del Virus de Inmunodeficiencia Humana, ni siquiera se ha dado el primer paso “en el único método científicamente válido del aislamiento de retrovirus, esto es, demostración con microscopia electrónica de partículas con las características morfológicas de retrovirus que bandeen en gradientes de densidad de sacarosa a 1.16 gm/ml”. Dicho está. Con todo rigor, serenidad y honradez. Los responsables de quince años de terror tienen ahora la obligación moral de contestar a los argumentos aquí presentados. El silencio es en este caso la mejor prueba de culpabilidad, de complicidad en este monstruoso engaño. Y en la reciente conferencia Internacional de Ginebra hemos podido comprobar una vez más que el silencio va a continuar siendo la única respuesta a las preguntas clave del “SIDA”. Ahora sabemos que en esta batalla el enemigo no es un virus, ni siquiera quienes lo inventaron. El enemigo es la inercia, la dejadez, el fatalismo, la obediencia ciega... las terribles fuerzas que empujan desde siempre al ser humano contra sí mismo. Los trabajos del equipo de Perth pueden ser la clave para salvar miles, quizá millones de vidas. Pero tenemos que trabajar para hacerlo efectivo. Y esto significa tesón, constancia, entereza, tenacidad, perseverancia, humildad, firmeza, capacidad de aprender... “el conocimiento conduce a la esperanza” decía Reich. Si esto es así, la Dra. Papadopulos y su equipo significan no ya un soplo, sino una tormenta de esperanza. Para los que han sido injusta y miserablemente condenados a la desesperación y a la muerte y para todos aquellos que luchamos por la vida. La Línea. 23 de septiembre de 1998. 10

Traducciones

Nota del traductor. En todos los casos se respeta el título original, la organización del texto, los tipos de letra y subrayados así como los entrecomillados de los autores referidos a los artículos que citan. En casos necesarios para la comprensión del texto o para resumir un largo rodeo técnico se han intercalado algunas frases indicadas con corchetes. Se han añadido asimismo cuatro ilustraciones (de las cuales sólo la número 2 ha sido expresamente incluida por los autores en su trabajo) que aportan una percepción directa de algunos elementos técnicos cruciales: la diferencia entre fotografías de un virus y fotografías de partículas celulares, o la “semejanza” entre esas partículas y el “VIH” presentado por Gallo o Montagnier. Las notas entre paréntesis corresponden a las Referencias originales del texto colocadas al final de cada artículo. Las notas al pie son del traductor salvo cuando se indica lo contrario. El autor agradece la revisión realizada por el Treatment Information Group (TIG) (www.tig.org.za).

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Replanteamiento del SIDA. ¿Es la Oxidación inducida por Factores de Riesgo la Causa Principal?
E. Papadopulos-Eleopulos. Medical Hypotheses (1988)1 Resumen. Se examina críticamente el surgimiento del SIDA como una enfermedad reconocible, su epidemiología, la información clínica y de laboratorio y la forma en que se ha interpretado para deducir la hipótesis normalmente aceptada de su etiología y de los mecanismos de transmisión. No hay razón irrevocable para preferir la hipótesis viral a una basada en la actividad de agentes oxidantes. De hecho la última es preferible. La reacción inicial a la hipótesis de los retrovirus fue de escepticismo. No obstante, tras la publicación de los artículos de 1984 (Science, 4 de mayo) la teoría llegó a ser casi universalmente aceptada. Pero en un artículo publicado en la misma revista el mismo año (Science, 7 de diciembre) los norteamericanos obtuvieron resultados negativos en linfocitos de sangre periférica, ganglios linfáticos, KS [Sarcoma de Kaposi], médula ósea y bazo de pacientes de SIDA y con Complejo Asociado al SIDA (ARC)2. Concluyeron: "así que el agrandamiento de ganglios [en estos pacientes] no puede ser debido directamente a la proliferación del HTLV-III". En un artículo publicado ese año por el grupo francés se dice. "No parece, no obstante que el SIDA sea el resultado de una destrucción progresiva directa de células T4 por el virus, al menos por dos razones..." Por tanto, los iniciadores de la teoría viral están de acuerdo en que no hay evidencia directa para sostener su teoría. Todos los experimentos de detección, caracterización, producción continua y aislamiento del HTLV-III/LAV se han hecho en cultivos in vitro. Se debe resaltar que, a diferencia de otros virus, el HTLV-III/LAV nunca ha sido aislado como partícula estable independiente. Por aislamiento se ha entendido detección transitoria en el cultivo celular de: antígenos virales, anticuerpos virales, la enzima Retro-Transcriptasa (RT) y partículas semejantes-a-virus brotando de la membrana celular. La especificidad viral de la RT se cree dada por el iniciador utilizado. Pero en artículos anteriores Gallo y sus colaboradores presentaron evidencia de que "la ADN-polimerasa gamma, un componente de células normales" prefiere exactamente el mismo iniciador que el utilizado para el aislamiento del HTLV-III/LAV. El agregado y los brotes de partículas se han propuesto como determinada por la interacción actina-miosina. Es de interés anotar que la interacción actina-miosina, el agregado y los brotes de partículas pueden ser inducidos por agentes oxidantes. De significado crucial en la presente discusión es el hecho de que el aislamiento y los efectos citopáticos del HTLV-III/LAV sólo pueden ser obtenidos y observados en células activadas con varios agentes mitogénicos como ConA, PHA3 e irradiación.
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A continuación de cada artículo se dan solo los apellidos de los autores, el nombre de la revista y el año. Para la referencia completa ver al final el apartado Artículos Utilizados. 2 ARC= AIDS Related Complex (Complejo Asociado al SIDA). En general se utilizan las siglas correspondientes a las denominaciones inglesas por ser más conocidas que una traducción, que nos parece forzada, al castellano. 3 PHA: Phytohemagglutinin (oxidante y por tanto estresante). El papel crucial jugado por este producto se explica a lo largo del texto y en otros de los mismos autores, especialmente en "Reappraisal of AIDS-Is the Oxidation Induced by the Risk Factors the Primary Cause?" (ver nota 5) donde recoge fragmentos de un artículo del propio Gallo donde se dice: "en el presente estudio células T4 de donantes normales que fueron infectadas con HTLV-III in vitro, después de estimulación con PHA siguieron el mismo patrón de secreción de Interleukina-2, producción de HTLV-III y muerte celular" mientras que las mismas células infectadas "no produjeron Interleukina-2 ni expresión viral sin

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El HTLV-III/LAV por sí mismo no puede producir los efectos de la enfermedad mientras los agentes mitogénicos producirían las anormalidades clínicas e inmunológicas asociadas con el SIDA independientemente de la infección. Por tanto, al contrario que la hipótesis de la infección de células T4 por el HTLV-III/LAV, estos agentes mitogénicos podrían explicar la activación viral y las enfermedades relacionadas con el SIDA. Más aún, como agentes oxidantes podrían también explicar la inmunosupresión celular observada en estos pacientes. Conclusión: la variable más significativa es la concurrencia de exposición de los pacientes a agentes oxidantes incluyendo esperma, nitritos, opiáceos y factor VIII. Si esto es cierto, la prevención y posiblemente la cura puede conseguirse con el uso de antioxidantes apropiados.

activación inmunológica (estimulación con PHA)" y añade la Dra. Papadopulos: “en otras palabras, el HTLV-III por sí mismo no pueden producir efectos enfermantes mientras que agentes mitogénicos producen las anormalidades inmunológicas y clínicas asociadas al SIDA independientemente de la infección por HTLV-III”.

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Sarcoma de Kaposi y VIH
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou. Medical Hypotheses (1992) Resumen. Información crítica recientemente publicada aporta fuertes indicios de que en pacientes con SIDA, el VIH no puede ser, directa o indirectamente, la causa del sarcoma de Kaposi. Este artículo presenta razones para desestimar una teoría alternativa de que el sarcoma de Kaposi es debido a agentes infecciosos no identificados trasmitidos sexualmente y propone en su lugar que el Sarcoma de Kaposi es el resultado de la exposición repetida y prolongada a nitritos y/o semen. En enero de [1990], Valerie Beral y sus colegas del CDC publicaron un artículo en el que concluían que “el Sarcoma de Kaposi en personas con SIDA podía ser causado por un agente todavía no-identificado trasmitido por contacto sexual”. Esta conclusión se basa en las asunciones de los autores de que a. “El agente que causa el sarcoma de Kaposi debe ser el mismo independientemente de si hay alguna infección asociada por VIH”. (Implicando que el SK en todos los individuos, homosexuales o heterosexuales, africanos o europeos, negros o blancos, está causado por el mismo agente.) b. El agente es infeccioso pero no es el VIH. Presentaremos evidencia de que: a. No hay por que asumir que el mismo agente causal es responsable de todos los casos de SK. b. Las aserciones en las que Beral y sus colegas basan su teoría infecciosa son en sí mismas sólo hipótesis cuyos autores reconocen como no probadas e incluso para las que han sugerido explicaciones alternativas. c. Hay explicaciones plausibles para la aparente correlación entre la actividad sexual y el SK en homosexuales distintas de la transmisión sexual de un agente infeccioso. Antes del SIDA, no había evidencia que sugiriera que: (1) El SK, al menos en heterosexuales, se trasmite sexualemente. (2) La causa del SK es un agente infeccioso. Incluso hoy, con la excepción del CMV [Citomegalovirus] y el VIH, todos los demás factores considerados como posiblemente patogénicos son no-infecciosos. Nuestra hipótesis es que en pacientes de SIDA homosexuales, el SK es causado por exposiciones repetidas y prolongadas a semen, nitritos o ambos agentes, los cuales, en circunstancias normales, en no pacientes de SIDA, están ausentes o excluidos del contacto con blancos endoteliales* en el sistema linfático o en el vascular. Ambos factores son potentes agentes oxidantes y de hecho la oxidación es esencial para muchas de sus propiedades y efectos biológicos.

El Dr. Heinrich Kremer escribe: “(...) nitritos (poppers) inhalados, el antibiótico pulmo-tóxico Bactrin/Septrin, otros antimicrobianos y la quimioterapia. Estas sustancias son muy agresivas y oxidan el hierro en la sangre de forma que no permiten que a las células llegue suficiente oxígeno. El resultado es una energía deficiencia mortalmente peligrosa. Entonces las células no son capaces de producir suficiente energía (en forma de ATP) y pueden morir o sobrevivir produciendo sólo pequeñas cantidades de energía mediante un proceso de fermentación [típico de las células cancerosas]. Las primeras células en sufrir esta falta de oxigeno/energía son las células endoteliales de los más pequeños capilares. Si cambian a la fermentación y se convierten en cancerosas esta condición se llama Sarcoma de Kaposi”. (Hoja distribuida en Ginebra durante la XI Conferencia Internacional del SIDA, junio, 1998.

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¿Ha probado Gallo el papel del VIH en el SIDA
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou Emergency Medicine (1993) Resumen. La evidencia que Robert Gallo y sus colegas presentaron el 4 de mayo de 1984 sobre el aislamiento del HTLV-III (VIH) y el papel del VIH en la patogénesis del SIDA es analizado críticamente. Se concluye que la evidencia no constituye prueba de aislamiento de un retrovirus, de que el retrovirus sea exógeno o de que el virus esta relacionado causalmente con el SIDA. En 1982, Robert Gallo del Instituto Nacional del Cáncer en los Estados Unidos, lanza la hipótesis de que la causa del SIDA es un retrovirus. [Un año después, Gallo](2) informa del aislamiento del HTLV-I4 en pacientes de SIDA y preconiza un papel para este retrovirus en la patogénesis del SIDA. Esta hipótesis, no obstante, no estaba exenta de algunos problemas: 1. Mientras se aceptó que el HTLV-I inducía proliferación de células T4 y causaba leucemia de T4 en adultos(3), el sello distintivo del SIDA era la disminución de T4. 2. La más alta frecuencia de anticuerpos a este virus fue encontrada en Japón, pero no se ha informado de ningún caso de SIDA en este país. (4) 3. En el mismo mes, Luc Montagnier describió el aislamiento de un retrovirus conocido más tarde como Virus Asociado a la Linfoadenopatía (LAV). Muestras de este virus fueron, en varias ocasiones, enviadas al laboratorio de Gallo. En mayo de 1984, Gallo, Popovic y sus colegas publicaron cuatro artículos en Science en los cuales afirmaban haber aislado de pacientes de SIDA, otro retrovirus similar al HTLV-I al que llamaron HTLV-III(6,7,8,9). El 23 de abril de 1984, antes de que se publicaran los artículos de Science, Gallo y Margaret Heckler, la entonces Secretaria de Salud y Servicios Humanos convocaron una conferencia de prensa para anunciar que Gallo y sus ayudantes habían encontrado la causa del SIDA y habían desarrollado un test sensible para mostrar si el "virus del SIDA" estaba presente en sangre. En 1985, el Instituto Pasteur alegó que Gallo había robado el LAV para desarrollar el test sanguíneo. El conflicto fue eventualmente paralizado por un acuerdo negociado que firmaron en 1987 Gallo, Montagnier, el Presidente de los EEUU Reagan y el Premier Francés Chirac. El acuerdo declaraba que Gallo y Montagnier eran co-descubridores del virus del SIDA. No obstante, el conflicto atrajo la atención de John Crewson, un periodista investigador, y del Senador de los EEUU, John Dingell. En noviembre de 1989 Crewson publicó un largo artículo en el Chicago Tribune, "Con alegaciones de que Robert C. Gallo robó a los científicos franceses el virus que había descubierto como causa del SIDA"(10). Esto condujo a una "investigación" interna del Instituto Nacional de Salud (NIH) junto con "un comité externo de expertos desinteresados (liderados por el bioquímico de Yale Frederic Richards) para supervisar la actividad del panel interno". (11) Un boceto de la investigación formal escrito por la Oficina de Integridad Científica (OSI) del NIH se publicó en septiembre de 1991. Popovic es acusado "de mala conducta por afirmaciones erróneas e inexactitudes" que aparecían en el [primer] artículo [de Science], y que Gallo, como jefe de laboratorio, "creo y promovió las condiciones que propiciaron información fabricada falsificada e informaciones falsificadas". No obstante, las acciones de Gallo no fueron consideradas como "pertenecientes a la definición formal de mala conducta"(13). La versión final del informe de la OSI fue inmediatamente criticada por el Panel de Richards y por el Senador Dingell. Esto condujo a una revisión del informe de la OSI por la Oficina de Integridad en la
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HTLV-I=Human T-cell Leukemia Virus Type-I (Virus de la Leucemia de Células T Humanas Tipo I).

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Investigación (ORI) la cual encontró a Gallo culpable de mala conducta científica. No obstante se dijo que la mala conducta científica no "negaba los hallazgos centrales del artículo (de Science, 1984)(13,14). Algunos hallazgos de la investigación [de que fue objeto] Gallo: 1. La línea de células HT no fue cultivada con fluidos concentrados pertenecientes a cultivos de células T de un paciente individual de SIDA como parece implícito en el artículo, sino a partir de una mezcla primero de cultivos de tres individuos y después de diez pacientes(22). La investigación de Gallo encontró este procedimiento como de "dudoso rigor científico". Un científico lo describió como "realmente loco"(11). 2. De acuerdo con la investigación de la OSI "la afirmación en los artículos publicados de que las muestras habían "primero" mostrado secreción de RT, "se contradice con la evidencia de las notas de que sólo uno de los tres cultivos iniciales fue testado"(22). 3. La OSI encontró la afirmación de que "el cultivo" estaba produciendo continuamente HTLV-III (actividad de RT), era incorrecta desde el momento en que el cultivo fue "re-inoculado en al menos dos ocasiones" con más sobrenadante(11,22). A partir de la información [aportada por Gallo y colegas] es obvio que por aislamiento del HTLV-III (VIH) se entendió detección de más de uno de los siguientes fenómenos: 1. RT; 2. En los fluidos cultivados, pero no en el material que bandeó a 1.16 gm/ml, partículas con las características morfológicas de retrovirus; 3. Proteínas (p41 y en algunos casos, p24) que en gradientes de densidad de sacarosa bandeaban a 1.16 gm/ml, (pero sin prueba de que fuesen partes constituyentes únicas de una partícula. No obstante, el aislamiento5 se define como separación de un objeto (VIH) de cualquier otra cosa y no la detección de algunos fenómenos atribuidos a este objeto o a objetos similares a él. En 1973, el propio Gallo fue el primero en mostrar que la RT puede ser encontrada "en linfocitos humanos estimulados con PHA" (pero no en los no estimulados)(24). Una confirmación de esto fue notificada en la Conferencia de SIDA de Florencia en 1991 donde se presentó evidencia de que el AZT puede inhibir la acción de la RT celular normal(27) y esto se postuló como un mecanismo de la toxicidad del medicamento. Conclusiones. La información y los argumentos presentados por Gallo y sus colegas no constituyen prueba de aislamiento del VIH o de un ambiguo papel del VIH en la patogénesis del SIDA. Así que estamos ante un problema de considerable importancia. Los tests de anticuerpos del VIH, ELISA y WB, los únicos tests rutinarios utilizados para probar la existencia in vivo del VIH, deben ser verificados contra el único patrón oro apropiado, aislamiento viral. La evidencia disponible sugiere que este largamente pospuesto pero el más básico requerimiento de la evaluación de un test, es apropiado para probar un inmenso problema y mientras que los tests de anticuerpo del VIH son útiles como marcadores pronósticos en los grupos de alto riesgo, su uso como herramientas de diagnóstico y epidemiológicas para la infección por VIH es cuestionable.

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El aislamiento del VIH es la cuestión central que sostiene toda la presentación oficial del SIDA. Aquí se avanza un primer planteamiento cuestionando tal aislamiento. Sin embargo la trascendencia del problema y la complejidad de los factores que entran en juego llevaron al equipo de la Dra. Papadopulos a volver posteriormente sobre el tema cada vez con mayor profundidad hasta culminar en el minucioso estudio publicado en 1996 que extractamos más abajo (“El aislamiento del VIH: ¿Se ha conseguido realmente? Documentación en contra”).

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¿Es un Western Blot positivo prueba de infección por VIH?6
Resumen E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou Biotechnology (1993)

Se acepta habitualmente que un test de anticuerpos del VIH Western Blot (WB) positivo es sinónimo de infección por VIH y del correspondiente riesgo de desarrollar y morir de SIDA. En esta comunicación presentamos una evaluación crítica de la información disponible actualmente sobre el aislamiento del VIH y las pruebas de anticuerpos. Esta evidencia indica que: (1) los tests de anticuerpos no están estandarizados; (2) los tests de anticuerpos no son reproducibles; (3) las proteínas (bandas) del WB consideradas como codificadas por el genoma del VIH y específicas del VIH puede que no estén codificadas por el genoma del VIH y de hecho podrían representar proteínas celulares normales; (4) incluso si las proteínas fuesen específicas del VIH, puesto que no se ha utilizado y tal vez ni siquiera exista ningún patrón oro para determinar su especificidad, un WB positivo puede que no represente más que reacciones cruzadas con varios anticuerpos que no están relacionados con el VIH, presentes en los pacientes de SIDA y en aquellos en riesgo. Concluimos que el uso de tests de anticuerpos como herramienta epidemiológica y de diagnóstico para la infección por VIH necesita ser replanteado. Proteínas consideradas como antígenos del VIH Estandarización de los tests de anticuerpos del VIH Reproducibilidad Especificidad de los tests de anticuerpos del VIH Aislamiento del VIH El aislamiento de un virus puede ser utilizado como Patrón oro sólo si suministra evidencia concluyente genética, virológica y molecular de la existencia de un virus único. Para los retrovirus, se deben encontrar partículas con características morfológicas similares a otros retrovirus y demostrar que tienen un conjunto único de componentes estructurales incluyendo ARN y proteínas, las cuales pertenecen sólo a esas partículas y no a otra entidad. En 1970, la enzima Retro-Transcriptasa (RT), que transcribe ARN en ADN, fue descubierta en oncovirus. Por ello en los años 70 los oncovirus comenzaron a ser conocidos como retrovirus. En la década precedente, la centrifugación en gradientes de densidad fue introducida para separar y aislar partículas sub-celulares incluyendo virus. Repitiendo la suspensión y la sedimentación en gradientes de densidad de sacarosa se puede obtener, a una densidad de 1.16 gm/ml, una concentración relativamente pura de partículas retrovirales -esto es, obtener partículas separadas de cualquier otra cosa, y por tanto, aislarlas7. No obstante, como muchos eminentes retrovirólogos han señalado8, no se puede descartar la
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Este artículo ha sido publicado en castellano por la Revista de Medicinas Complementarias (núm. 36, 1994) con el título "Los tests del SIDA en cuestión. Pruebas de anticuerpos frente al VIH: autoreactividad y otros problemas asociados" con cambios (algunos de los cuales pueden resultar drásticos para la comprensión total de un texto ya de por sí complejo) y supresiones importantes (por ejemplo en la sección titulada "Aislamiento del VIH"). Aquí incluimos el abstract inicial (que en la versión de RMC aparece fragmentado y cambiado), los títulos correctos de los apartados en su orden original y la traducción de los apartados allí suprimidos: “Aislamiento del VIH” y “Investigaciones genómicas”. Las notas al pie con referencias bibliográficas son de los autores. 7 Toplin, I. 1973. tumor virus purfication using zonal rotors. Spectra, No 4:225-235. 8 Temin, H.M. and Baltimore, D. 1972 RNA-directed DNA synthesis and RNA tumor viruses. Adv. Vir. Res. 17:129-186. RNA tumor viruses. 1982. R. Weiss, N. Teich, H. Varmus, J. Coffin (Eds.). Cold Spring Harbor Laboratory, Cold Spring Harbor, New York. Bader, J.P. 1975. Reproduction of RNA tumor viruses. p.253-331. In: Comprehensive Virology Vol. 4. H. Frankel-Conrat, R.R. Wagner (Eds.). Plenum Press, New York.

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contaminación de la preparación viral con partículas semejantes a virus que contienen RT pero que no son más que "fragmentos celulares", "vesículas membranosas que pueden envolver a otros constituyentes celulares incluyendo ácidos nucleicos". Por ello, cada preparación de retrovirus era posteriormente analizada utilizando el microscopio electrónico (EM) [para comprobar] la morfología, la pureza, actividad bioquímica de RT, ARN viral y celular, proteínas totales, análisis en gel de las proteínas y ácidos nucleicos virales y del huésped, para establecer criterios bioquímicos, y se ensayaban biológicamente para su infectividad in vivo y in vitro9. Una extensa búsqueda en la literatura del SIDA revela que no hay micrógrafos electrónicos del material que bandea a 1.16 gm/ml10. Montagnier detectó actividad de RT [e informó de] partículas retrovirales tipo C. El grupo de Gallo no consideró [que eso fuese] "verdadero aislamiento". Pero el grupo de Gallo informó de los mismos fenómenos que Montagnier. Retro-Transcriptasa. En toda la investigación del VIH, la copia del iniciador An.dT15 cuando ha sido incubado con el sobrenadante o el material que bandea a 1.16 gm/ml de cultivos/co-cultivos de SIDA, se considera prueba de actividad de RT del VIH. En muchos casos esta actividad es considerada sinónimo de "aislamiento del VIH" y utilizada para cuantificar el virus. No obstante el mismo iniciador también es copiado cuando se incuba con material que bandea a 1.16 gm/ml de cultivos con leucemia de células T11 y con espermatozoides normales no infectados12. An.dT15 es copiado por material no infectado pero estimulado mitogénicamente y no sólo por RT sino también por dos (beta y gamma) de las tres ADN-polimerasas celulares. Así que la copia del iniciador An.dT15 no puede ser considerada sinónimo de la presencia de RT del VIH. Detección de partículas. Las partículas detectadas en cultivos/co-cultivos de SIDA son consideradas por todos los investigadores del SIDA como VIH. No hay, no obstante, acuerdo sobre a cual Genus o incluso Subfamilia de retrovirus pertenecen. El grupo de Montagnier informó inicialmente del VIH como un oncovirus tipo C, después un oncovirus tipo D y subsecuentemente como perteneciente a diferentes Subfamilias de retrovirus Lentiviriae13. Más aún, las "partículas de VIH" en los monocitos difieren de ambos, tipo C y lentivirus14. Comentarios sobre "aislamiento". [En] 1988, investigadores del CDC en los EEUU se dieron cuenta de que no existía correlación alguna entre "aislamiento del VIH" y un test de anticuerpos positivo (lo que ellos llaman infección documentada), y más importante, entre "aislamiento del VIH" in vitro y su presencia in vivo -"la correlación entre estos dos métodos es limitada; son inconsistentes, en ese virus no puede ser detectado en cada persona con una infección documentada. Más aún, la técnica de cultivo
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Sinoussi, F. Mendiola, L., Chermann, J.C. et al. 1973. Purification and partial differentiation of the particles of murine sarcoma virus acording to their sedimentation rates in sucrosa density gradients. Spectra, No 4: 237-243. 10 En una reciente entrevista, Montagnier reconoce por un lado “repito, no purificamos”. Más adelante afirma rotundamente que existen fotografías de microscopio electrónico del VIH purificado pero cuando el periodista le pregunta si han sido publicadas, responde: “no sabría decirle... tenemos algo por ahí... pero no es de interés, de ningún interés” (ref. ver Bibliografía). 11 Gallo, R. C., Sarin, P.S. and Wu, A.M. 1973. On the nature of the nucleic acids and RNA dependent DNA polymerase from RNA tumor viruses and human cells, p. 13-14. 12 Whitkin, S.S., Higgins, P.J. and Bendich, A. 1978. Inhibition of reverse transcriptase and human sperm DNA polymerase by anti-sperm antibodies. Clin. Exp. Inmunol. 33: 244-251. 13 Montagnier, L. 1985. Lymphoadenopathy-associated virus: From molecular biology to pathogenicity. Ann. Int. Med. 103: 689-693. Los retroviridae constituyen una Familia dividida en tres Subfamilias: oncovirinae, lentivirinae y spumavirinae; a su vez los oncovinae son divididos en cuatro Tipos (A, B, C y D). 14 A esto habría que añadir el “nuevo modelo de VIH” propuesto por David Ho en 1995, una especie de virus hiperactivo o hiperdestructivo que hay que combatir “rápido y fuerte” (Ho, D. et al. Rapid Turnover of Plasma Virions and CD4 lymphocytes in HIV-1 infection. Nature 373: 113, Jan 95) Ver al respecto la réplica a Ho (“Medición/recuento de T4 y VIH-1”) que el equipo de Papadopulos envió como carta al editor de Nature sin conseguir que se publicara y que salió finalmente en Reappraising Aids. Explicar las enormes y gravísimas consecuencias de este cambio de modelo rebasa los límites de estas anotaciones. Para lo concerniente a las nuevas recomendaciones de tratamiento ver el Cuaderno num. 4 de esta colección.

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determina la habilidad de las células infectadas para producir virus in vitro pero no necesariamente indica el status de expresión del virus in vivo"15. Investigaciones genómicas "Nuevos genomas retrovirales pueden aparecer por recomposición de ADN celular causado por muchos factores incluyendo procesos patogénicos, un punto de vista que propone a los retrovirus como un efecto y no como causa de enfermedad. Problemas. No hay dos genomas del VIH iguales, incluso de la misma persona. La información genética obtenida in vitro no correlaciona con la información obtenida in vivo. "Cultivar es perturbar". El tipo de virus aislado es determinado por el tipo de células utilizadas en el aislamiento del VIH. No pueden encontrarse secuencias del VIH en todos los pacientes de SIDA. Para incrementar la detección se introdujo el método de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR)16. No obstante los resultados obtenidos fueron escasez o aparente ausencia de ADN viral en una proporción de pacientes, y cuando el ARN o ADN viral es encontrado la "señal" es muy baja. Se piensa que el VIH se transmite por vía sexual pero incluso con la PCR el "genoma del VIH" puede ser detectado en una minoría de muestras de semen. Debe señalarse que una PCR positiva no puede ser interpretada como significativa de la presencia del genoma completo del VIH. Con la PCR "solo pequeñas regiones pueden ser amplificadas, como mucho un gen"17

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Hart, C. Spira, T., Moore, J. et al. 1988. Direct detection of HIV RNA expression in seropositive subjects. Lancet II: 596-599. 16 PCR= Polymerase Chain Reaction (Reacción en cadena de la polimerasa). Para una revisión detallada ver el artículo de C. Johnson (ref. en nota 87). Los autores volverán a cuestionar el uso de la PCR en un análisis crítico de las afirmaciones de dos equipos (Embreston et al y Pentaleo et al) referidas a la presencia del VIH “escondido en los ganglios” (ver en Artículos Utilizados la carta a Nature, 1994). 17 Wain-Hobson, S. 1989. HIV genome variability in vivo. AIDS 3: 513-518.

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Ilustración 1. Los criterios de interpretación para un WB positivo varían de un país a otro, de un laboratorio a otro o de una institución a otra.

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Ilustración 2. WB de un único suero analizado por 19 laboratorios (tomado de Lundberg, G.D. 1988. Serological Diagnosis of Human Inmunodeficiency Virus Infection by Western Blot Testing. JAMA 260: 674-9)

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Un análisis crítico de la hipótesis VIH-células-T4-SIDA
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. Papadimitriou, D. Causer, B. Hedland-Thomas, B. A. P. Page. Genética18(1995) "El conocimiento es uno. Su división en materias es una concesión a la debilidad humana" Halford John Mackinder Resumen. La información generalmente aceptada como prueba de la teoría del VIH sobre el SIDA, citopatología del VIH, destrucción de linfocitos T4 y la relación entre las células T, el VIH y el Síndrome clínico de Inmunodeficiencia Adquirida es evaluada críticamente. Se concluye que esa información no prueba que el VIH destruya preferentemente células T4 o tenga ningún efecto citopático, ni demuestra que las células T4 sean preferentemente destruidas en pacientes de SIDA o que la destrucción de células T4 y el VIH sean prerrequisitos ni necesarios ni suficientes para el desarrollo del Síndrome clínico. Introducción Con pocas excepciones (Duesberg, Papadopulos-Eleopulos, Turner, Papadimitriou,, Lemaitre, Root-Berstein19) la teoría del VIH normalmente aceptada sobre la patogénesis del SIDA establece que: 1. El VIH causa la destrucción de linfocitos T4 (ayudantes), esto es, Inmuno-Deficiencia Adquirida (IDA); 2. La Inmuno-Deficiencia Adquirida conduce a la aparición de Sarcoma de Kaposi (SK), Neumonía por Pneumocistiis Carinii (PCP) y otras enfermedades20 "indicadoras" que constituyen el Síndrome (S). Para que esto constituya una teoría válida sobre la patogénesis del SIDA, los mínimos requerimientos son: 1. El VIH es necesario y suficiente para la destrucción de las células T4; 2. el descenso de linfocitos T4 (IDA) es necesario y suficiente para la aparición del
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Se trata de un numero especial de la prestigiosa revista (se publica en USA, Australia, Escocia, España, Suiza y Japón) dedicado a las "hipótesis alternativas del SIDA". Contiene un prefacio de Peter Duesberg y artículos de Koliadin, Zaretsky, Root-Berstein, Haverkos, Stewart y Mullis (además de los del propio Duesberg y los del equipo de la Dra. Papadopulos). Naturalmente que no están representadas todas las "alternativas" ya que los investigadores más radicales como el Dr. Kremer y el Dr. Lanka no aparecen; pero el número supone la entrada en los canales oficialistas prestigiosos de un durísimo cuestionamiento de la hipótesis oficial, sobre todo en los dos artículos de la Dra. Papadopulos que aquí se extractan. 19 En el momento del envío del artículo (octubre 93) no se habían editado (o al menos no debía conocerlos su autora) los escritos de los Dres. Lanka, Kremer y Hässig. Actualmente podemos pues completar las "excepciones". Ver apartados correspondientes en la Bibliografía. 20 Incluidas en 1983: Neumonía por Pneumocystiis Carinii; Sarcoma de Kaposi; Toxoplasmosis, Estrongiloidosis, Aspergilosis, Criptococosis, Cadidiasis (en esófago), Criptoesporidiosis, Citomegalovirus, Herpes Simple, Leucoencefalopatía multifocal progresiva, Linfoma primario del cerebro. Añadidas en 1985: Complejo de Micobacteria Avium o M. Kansasii, Histoplasmosis, Isosporiasis, Linfoma de Burkitt, Linfoma inmunoblástico, Candidiasis (en bronquios, tráquea y pulmones). Añadidas en 1987: Encefalopatía, Tuberculosis extrapulmonar, Síndrome de Consunción, Cocidiomicosis, Citomegalovirus (que no sea en hígado, bazo o nódulos), Retinitis, Septicemia recurrente. Añadidas en 1993: Neumonía bacteriana recurrente, Cáncer cervical invasivo, Tuberculosis micobacteriana, Neumonía recurrente, Recuento de células CD4 inferior a 200/ml o menos del 14% del nivel esperado.

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Síndrome clínico (S); 3. todos los pacientes con SIDA están infectados por el VIH. Se presentará evidencia que demuestra que la hipótesis VIH/SIDA, tal como se ha explicado, no puede ser considerada probada por la información disponible actualmente. Se hará una referencia a la teoría oxidativa21 que afirma que las anormalidades inmunológicas observadas en pacientes de SIDA, incluyendo el descenso de linfocitos T4 y el síndrome clínico, son inducidos por agentes oxidantes y no por el VIH. Efectos citopáticos del VIH22 Según Gallo y colegas "se ha demostrado que el VIH tiene un efecto citopático directo"23 en células CD4. No obstante, en el artículo de 1983 donde Montagnier y colegas describían el aislamiento del VIH no se presentaba evidencia relativa a los efectos biológicos del VIH. [Pero es importante tener en cuenta que:] (i) el descenso en el número de células comienza antes de un incremento significativo de actividad de Retro-Transcriptasa (RT), esto es, de la expresión del VIH24; (ii) el nivel de pérdida en células permanece igual incluso cuando la expresión del VIH (RT) es máxima. Esto sugiere que la causa del descenso en el número de células puede no ser el VIH. [Desde 1984] otros investigadores han demostrado que: (a) "los linfocitos pueden estar infectados productivamente en ausencia de muerte celular"(Hoxie y cols., 1985); (b) la presencia o ausencia de efectos citopáticos es una función del tipo de células, de las condiciones de cultivo y del origen de la preparación del VIH; (c) [Gallo y colegas interpretaron la muerte de sus cultivos en dos semanas como debida al VIH pero después observaron que la eliminación de ciertos agentes estimulantes y la disminución de tóxicos en la preparación permitia mantener los cultivos 50-60 días]; (d) la citopatología no siempre está en correlación con la actividad de RT, esto es, con la expresión de VIH. "De hecho se produce a veces una correlación inversa". En otras palabras, la correlación entre producción de VIH y decrecimiento en la viabilidad celular no es como la hipótesis del VIH predice [y] no existe acuerdo sobre el mecanismo por el cual el VIH mata células T4. En 1991 [Ameisen y Capron] lanzaron la hipótesis según la cual "un único simple mecanismo, activación-muerte de células T inducida25 podría explicar las anormalidades funcionales y numéricas de las células T4 en los pacientes infectados por el VIH". Aunque en los años subsiguientes, investigadores de muchas instituciones publicaron datos confirmando la muerte por apoptosis en cultivos de individuos infectados por VIH, sus informaciones
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Papadopulos-Eleopulos. Reappraisal of AIDS- Is the Oxidation Induced by Risk Factors the Primary Cause? Medical Hypotheses (1988) 25, 151-162. Papadopulos-Eleopulos et al. Oxidative stress, HIV and AIDS. Res. Inmunol. 1992, 143, 145-148. Id. Kaposi's Sarcoma and HIV. Medical Hypotheses (1992) 39, 22-29. 22 Para una actualización de este importante problema: Balter, M. How Does HIV Overcome the Body’s T Cell Bodyguards? Science. Vol 278, nov 97, 1399-1400. Id. HIV Survives Drug Onslaught By Hiding Out in T Cells. Id, 1227. Wong, J.K. et al. Recovery of Replication-Competent HIV Despite Prolonged Suppression of Plasma Viremia. Id, 1291-1295. Finzi, D. et al (incluyendo a David Ho). Identification of a Reservoir for HIV-1 in Patients on Highly Active Antiretroviral Therapy. Id, 1295-1300. Wolthers, K.C., Schuitemaker, H. & Miedema, F. Rapid CD4+ T-Cell turnover in HIV-1 infection: a paradigm revisited. Inmunology Today. 44 Vol 19 num 1, jan 98. Rosenberg, Y.J., Anderson, A.O. & Pabst, R. HIV-induced decline in blood CD4/CD8 ratios: viral killing or altered lymphocyte trafficking? Id. Rasnick, David. “Non-infectious HIV is Pathogenic”. Continuum, vol 4, núm 6, 1997. 23 Shaw, M.S., F. Wong-Staal & R.C. Gallo. Etiology of AIDS: virology, molecular biology and evolution of human inmunodeficiency viruses. pp. in AIDS Etiology, Diagnosis, Treatment and Prevention, 2nd edition, edited by V.T. De Vita, S. Hellman and S.A. Rosenberg, J.B. Lippincott Company, Philadelphia, 1988. 24 La suposición de que actividad de Retro-Transcriptasa = retrovirus constituye uno de los errores fundamentales en la investigación (oficialista) del SIDA. El artículo aporta elementos críticos más adelante. 25 También conocida como Programmed Cell Death (PCD) (=Muerte Celular Programada) o Apoptosis.

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parecen contradecir los hallazgos experimentales de Ameisen y Capron al igual que el mecanismo propuesto de la inducción de apoptosis por el VIH: En un artículo de 1991, publicado por Virology, [el propio] Montagnier y colegas mostraron que: (a) la muerte celular (apoptosis) era máxima a los 6-7 días de la infección "mientras la producción máxima de virus ocurría a los 10-17 días" -esto es, el máximo efecto precedía a la máxima causa; (b) en células con infección crónica no se detectó apoptosis aunque las células producían continuamente virus infecciosos; (c) "se llegó a detectar apoptosis en células no infectadas, estimuladas con PHA26". Concluyeron: "estos resultados demuestran que la infección por VIH en células mononucleares de sangre periférica conduce a la apoptosis, un mecanismo que puede ocurrir también en ausencia de infección debido a tratamiento mutagénico de estas células... De interés: la infección con VIH de esas células estimuladas con mitógenos tuvo como resultado una pequeña aceleración de los primeros signos de apoptosis, lo cual indica el efecto intrínseco de la infección por VIH"(Laurent-Crawford y cols., 1991). La conclusión de que el VIH tiene un "efecto intrínseco" en la Muerte Celular Programada puede ser cuestionada en diferentes terrenos: 1. La aceleración puede no ser debida al VIH sino a los muchos factores presentes en la inoculación del "VIH", incluyendo: (a) Micoplasmas y otros agentes infecciosos; (b) las numerosas proteínas celulares presentes en la "preparación del VIH"(Henderson y cols., 1987); (c) PHA, presente en los cultivos de los cuales se derivó la "preparación del VIH". 2. Que el VIH no es la causa de apoptosis también lo indica el hecho de que en las líneas celulares infectadas crónicamente en las cuales se produce continuamente el virus no se ha detectado apoptosis. 3. La apoptosis sucede en ambas condiciones, sanas y patológicas y puede ser realzada por numerosos agentes incluyendo radiación, drogas citotóxicas, corticosteroides y Calcium Ionophore A23187 (Kerr y Searle, 1972; Don y cols., 1977; Wyllie y cols., 1980 y 1984).. La apoptosis es muerte celular caracterizada por criterios morfológicos: condensación celular, fragmentación de ADN y formación de vesículas de las membranas plasmáticas que llevan a "cuerpos apoptóticos". Se piensa que esos cambios son inducidos por concentraciones de Ca++ que induce contracción de los citoesqueletos cuyos componentes principales son las conocidas como ubicuas proteínas actina y miosina27. No obstante, existe evidencia que indica que la contracción y concentración de Ca++ intracelular del sistema actina-miosina (condensación celular) son inducidas por perturbaciones en el estado redox de la célula. De hecho, la evidencia ha mostrado que los agentes oxidantes, incluyendo agentes mitogénicos (activadores), pueden inducir cambios celulares reversibles, activación celular, transformación maligna, células insensibles mutágenas o muerte celular, incluyendo muerte por apoptosis28. Información más reciente confirma que la concentración de Ca++ libre intracelular es regulada por el estado celular redox. La oxidación conduce a un incremento y la reducción a un decrecimiento de la concentración de Ca++. Superficie celular vesiculada, condensación de cromatina y apoptosis son resultado directo de la oxidación celular en general y de los grupos sulfidrilos en particular. Montagnier (199329) coincide con nuestro punto de vista (1988) en que los antioxidantes podrían utilizarse para el tratamiento de pacientes de VIH/SIDA. Actualmente también se sabe que: (a) para la expresión de fenómenos del VIH (RT, partículas semejantes-a-virus, reacción anticuerpo-antígeno), la activación (estimulación mutagénica) es un requerimiento necesario;
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Ver nota 3. El Profesor emérito de Inmunología Dr. Alfred Hässig afirma que lo que detectan los "tests de anticuerpos del SIDA" son precisamente autoanticuerpos antiactina (celular) y ha realizado importantes aportaciones a los mecanismos de oxidación y reducción en relación con la misión fundamental de las células T que nada tiene que ver con una concepción militarista de "defensa" y mucho con la noción de "reciclaje de estructuras autoalteradas" ("Conocer las funciones inmunológicas de nuestro cuerpo para entender que el SIDA no es una enfermedad retroviral". (Curso). Barcelona 8-9 de marzo, 1997. (Disponible en vídeo). Ver también sus artículos en la Bibliografía. 28 Los autores remiten a Papadopulos-Eleopulos, E. A mitotic theory. J. Theor. Biol. 1982. 96: 741-758. 29 Remiten a Gougeon, M.-L.&L. Montagnier. Apoptosis in AIDS. Science. 1993. 260: 1269-1270.

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(b) la activación (estimulación) es inducida por oxidación. Puesto que ambos, cultivos de SIDA y pacientes de SIDA están expuestos a mitógenos (agentes activadores), todos ellos agentes oxidantes, ambas, apoptosis y los fenómenos en los cuales se basa la presencia del VIH (partículas semejantes-a-virus, RT, WB y "hibridación de VIH por PCR") pueden ser todos resultado directo del estrés oxidativo y por tanto su especificidad puede ser cuestionable. [En] 1985, Montagnier escribió: "El efecto citopático del LAV (=VIH) sólo puede ser observado en células T4 activadas... la infección con LAV de células en reposo no conduce a replicación viral". [En 1986] Gallo escribió: "la expresión de HTLVIII (=VIH) estaba siempre precedida por la secreción de Interleukina-230 y ambas solo suceden cuando las células T fueron activadas inmunológicamente (PHA)". [En un artículo publicado en Virology en 1991] Montagnier mostraba que la activación en ausencia de VIH puede inducir los mismos efectos citopáticos. En otras palabras: que el VIH no es ni necesario ni suficiente para la inducción de los efectos citopáticos observados en los cultivos infectados por VIH. Así que la evidencia actualmente disponible a partir de los estudios in vitro no prueba que el VIH tenga efectos citopáticos directos sobre ninguna célula T, T4 o T8. Los efectos citopáticos observados en los cultivos son más probablemente causados por los numerosos agentes activadores (oxidantes) a los que están expuestos. VIH y células T4 Utilizando Anticuerpos Monoclonales para medir en serie los linfocitos expresados como CD4 y CD8 en cultivos infectados por VIH estimulados mitogénicamente, se ha demostrado que en cultivos preparados de tal forma que la mayoría (>95%) de los linfocitos sean células T4 purificadas, hay una progresiva desaparición de células expresadas como CD4. [Esto] fue interpretado por Gallo como "que el HTLVIII (=VIH) tiene un efecto citopático sobre los T4". Sin embargo, [según] Montagnier "este fenómeno podría no estar relacionado con el efecto citopático". El descenso de células T4 no es debido a la destrucción de células sino al descenso de Anticuerpos Monoclonales en su superficie. A pesar de todo, la información expuesta fue interpretada como evidencia de una infección selectiva y muerte de células T4 causadas por el VIH y fue presentada como uno de los dos argumentos para sostener la hipótesis VIH del SIDA. (El otro argumento estaba basado en la percepción de que el SIDA era una nueva enfermedad y su epidemiología era consistente con una causa infecciosa). No obstante: (a) los cultivos/co-cultivos de VIH son estimulados con agentes oxidantes31; (b) estos agentes pueden inducir un descenso en la expresión de células CD4 en ausencia del VIH sin matar células T4; (c) en 1986 Gallo preparó células T de donantes normales. Los cultivos fueron estimulados con PHA y después (1) "infectados" con VIH; (2) dejados sin infectar. Cultivos de control permanecieron sin estimular y sin infectar. Después de dos días, la proporción de CD4+ en estimulados-no-infectados y estimulados-infectados era de 28 y 30% respectivamente, después de seis días, 10% y 3% respectivamente. Luego el VIH no es necesario para la desaparición de la expresión de células CD4. Los estimulantes pueden inducir el efecto en ausencia del "VIH". Más aún, el descenso puede no ser debido a la destrucción de T4 sino al descenso en el número de Anticuerpos Monoclonales rodeando la célula. Incluso si existiese evidencia in vitro de que el VIH es un retrovirus citopático, debe existir evidencia de que el mismo efecto se produce in vivo. En 1982 el CDC definió un caso de SIDA como "enfermedad en una persona que 1) tiene o Sarcoma de Kaposi (SK) probado mediante biopsia o infecciones oportunistas con riesgo de muerte probadas mediante biopsia o cultivo, 2) tiene menos de 60 años, y 3) no tiene historial ni de enfermedad
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Siguiendo nuevamente al Profesor Hässig, las células T cambian de perfil citoquínico (y por tanto de nombre: de ahí que se las denomina T4 o T8) según la misión a cumplir y las sustancias que deben segregar para cumplirla: sustancias pro-inflamatorias y sustancias anti-inflamatorias. La Interleukina-2 corresponde al primer grupo y precisamente un estado de inflamación sistémico caracteriza las enfermedades hipercatabólicas entre las que Hässig incluye el SIDA. (“Pathogenesis of inmune suppression in hypercatabolic diseases”. Ref. completa en Bibliografía). Ver también notas 22 y 27. 31 PHA, ConA, radiación, PMA, polybrene, IL-2

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subyacente, inmunosupresión o terapia inmunosupresora". La afirmación de Gallo y colegas en 1984 de que el SIDA es causado por el VIH llevó al CDC a redefinir el SIDA en 1985 como: "I. una o más enfermedades oportunistas32 que son al menos moderadamente indicadoras de inmunodeficiencia subyacente; y II. ausencia de toda otra causa conocida de inmunodeficiencia celular (salvo el LAV/HTLVIII [=VIH]) y ausencia de toda otra causa de resistencia reducida que se pueda asociar con al menos una de esas enfermedades oportunistas". Esta definición presupone que existe o puede ser obtenida una prueba de que el VIH es la única causa de la inmunodeficiencia adquirida. Tal prueba solo puede obtenerse mediante la administración de VIH PURO a seres humanos saludables o, como indicó Montagnier en 1984, "la evidencia definitiva requerirá un modelo animal en el cual esos virus puedan inducir una enfermedad similar al SIDA". Actualmente no existe modelo animal del SIDA y desde luego no es ético administrar VIH puro o de cualquier otra forma a humanos. En ausencia de ello se debe como mínimo tener evidencia (indirecta) de que: (a) en individuos VIH positivos [en los que] han aparecido linfoadenopatía generalizada persistente y Complejo Relacionado con el SIDA, hay un número anormalmente bajo de T4; (b) en pacientes definidos como casos de SIDA el descenso de células T4 sigue y no precede a la "infección por VIH"; (c) esos pacientes, durante y después de la seroconversión, no han sido expuestos a ningún agente conocido como causante de inmunosupresión33; (d) tras la seroconversión debe haber un constante descenso en el número de células T4. No obstante, tres años después de la seroconversión la mayoría de los individuos VIH positivos continúan teniendo recuentos normales de células T4. En algunos la seroconversión es seguida de un incremento, no de un descenso de células T4. Recientemente (1993) se ha presentado información que muestra que homosexuales masculinos VIH positivos "al menos [unos] años antes del diagnóstico clínico de SIDA" al igual que homosexuales masculinos seronegativos al VIH aunque con frecuencia menor, sufren de una amplia variedad de problemas de salud incluyendo algunas enfermedades inmunosupresoras. Muchos de los productos sutilizados en el tratamiento (corticosteroides, antibióticos) así como las drogas recreativas utilizadas, son también conocidos como inmunosupresores. Desde el comienzo de la epidemia, el CDC era consciente de que aproximadamente el 50% de la población gay utiliza cocaína nasal y la misma proporción fuma marihuana. El uso de nitritos se considera prácticamente ubicuo. Que la Inmunosupresión encontrada en pacientes de SIDA no está causada por el VIH lo indica el hecho de que individuos de los grupos de riesgo pueden tener recuentos bajos de T4 aún en presencia de un test de anticuerpos negativo persistente. Considerando la información procedente de hemofílicos, Robin Weiss concluyó en 1985: "se asume normalmente que la reducción del número de células T ayudantes es [debida a la acción del] virus HTLV-III. Nuestro hallazgo en este estudio de que el número de células T-ayudantes y la ratio ayudantes/supresores no cambió después de la infección, apoya nuestras conclusiones en el sentido que los recuentos anormales de linfocitos T son un resultado del factor VIII per se administrado por vía intravenosa, no de la infección por HTLV-III". [En 1983, otro investigador] encontró que "la exposición repetida a numerosos productos procedentes de sangre puede ser asociada al desarrollo de anormalidades T4/T8" incluyendo "reducciones significativas en la ratio T4/T8". [Y aún otro, en 1984:] "Esta información sugiere que otro factor (o factores) en lugar de, o además de, la exposición al HTLV-III es requerida para desarrollar disfunción inmune en hemofílicos". En 1986, investigadores del CDC concluyeron: "los hemofílicos con anormalidades inmunológicas pueden no estar necesariamente infectados por HTLV-III/LAV, puesto que el factor concentrado (= factor VIII) en sí mismo puede ser inmunosupresor". En 1985, Montagnier reconoció que en los grupos de riesgo del SIDA, este aparece antes de "infección por VIH".
32 33

Para la lista de las enfermedades en la definición de 1985 ver nota 20. Según el Dr. Heinrich Kremer "en todos los casos verificables [de "SIDA"] hay siempre alguna enfermedad y/o tratamiento inmunosupresor precedente" (en "Acquired Iatrogenic Death Syndrome" Continuum 1996 Vol 4. No 4.).

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Un estudio en Italia (1990) mostró que "un bajo número de células T4 era el factor de riesgo más alto para la infección por VIH", esto es, el descenso de células T4 es un riesgo de seroconversión y no viceversa [esto supone] evidencia adicional de que factores distintos del VIH llevan al descenso de T4 y a un test de anticuerpos del "VIH" positivo. Por tanto, los gays, los usuarios de drogas por vía intravenosa y los hemofílicos tienen "causas subyacentes conocidas de inmunodeficiencia celular (diferentes del LAV/HTLV-III), y por tanto, de acuerdo con la definición de SIDA del CDC de 198534, estos individuos no pueden ser considerados casos de SIDA. Sin embargo, desde 1981 hasta ahora los homosexuales masculinos, usuarios de drogas por vía intravenosa y hemofílicos forman la enorme mayoría de los casos de SIDA. Desde el principio, se puso de manifiesto que en los pacientes de SIDA el descenso de linfocitos T4 se acompaña de un incremento de linfocitos T8 mientras la población total de células T permanecía relativamente constante. Esto se ha confirmado en 1993. Un breve vistazo a la historia del descubrimiento de los T4 y T8 y la información disponible, muestran que [la teoría de la destrucción de T4 por el VIH] puede no ser válida. Sobre 1977 muchos estudios de las bases celulares de respuesta inmune indicaron que las células T4 tienen ambas actividades, supresoras y ayudantes, y se concluyó que "estas actividades son funciones especializadas de distintas clases de células T" que podían distinguirse por los componentes de la superficie celular concebidos como específicos de cada subclase. A finales de los 70 la discriminación y separación de estas dos subclases fue facilitada por el desarrollo de Anticuerpos Monoclonales a los antígenos de las superficies celulares considerados específicos de cada subclase los cuales recibieron el nombre de células T4-ayudantes y T8-supresoras. En 1980 se aceptaba que: (a) en seres humanos "cada subclase de células T tiene un único conjunto fijo de propiedades biológicas y funciones inmunológicas"; (b) las células de estas dos subclases representan productos de subclases separadas en la maduración dependiente del Timo; (c) "la estimulación de células T por antígenos convencionales, antígenos de histocompatibilidad y mitógenos llevan a la formación de células T-supresoras. [Las dos primeras conclusiones eran extrañas teniendo en cuenta] la evidencia publicada. En los primeros 80 muchos investigadores encontraron que bajo ciertas condiciones, mientras el número de células T4 decrecía, el número de células T8 se incrementaba y el número total de células permanecía constante o incluso aumentaba. Dada la evidencia in vitro de que: (1) el VIH no es ni necesario ni suficiente para observar descenso en el número de células T4; (2) las células T4 pueden cambiar a células T8 mientras la suma de T4+T8 permanece constante; (3) la estimulación de células T por agentes oxidantes conduce a "regulación a la baja" de los CD4 y a cambios de T4 a T8; y la evidencia de que (i) los individuos de los grupos de riesgo del SIDA están expuestos a numerosos agentes oxidantes; (ii) en los individuos en riesgo de desarrollar SIDA el descenso en el número de células T4 es paralelo al incremento de células T8 mientras el total de células T permanece constante; (iii) en individuos pertenecientes a los principales grupos de riesgo del SIDA los cambios consignados pueden observarse en ausencia del VIH; se puede concluir que: (a) el descenso en el número de células T4 y aumento del número de células T8 en cultivos y en individuos "infectados por el VIH" es debido a otros agentes diferentes del VIH; el VIH no es ni necesario ni suficiente para inducir los fenómenos consignados; (b) in vivo los cambios explicados pueden no ser debidos a una destrucción selectiva de células T4 y al incremento en la proliferación de células T8, sino a la pérdida de marcadores de superficie T4 y adquisición de marcadores de superficie T8.
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Ver más arriba la definición y nota 20.

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T4 y el síndrome clínico Los investigadores del VIH/SIDA consideran el descenso de T4 como "sello" y "patrón oro" de la infección por VIH y del SIDA. De hecho, en la definición de sida más reciente del CDC (1992), un caso de SIDA puede ser definido únicamente mediante evidencia serológica (test positivo) y inmunológica (recuento de T4 menor de 200/ml). [Se utiliza el recuento más bajo y no necesariamente el más reciente]. Sin embargo existe amplia evidencia de que el descenso de las células T4 puede ser inducido por muchos factores, algunos triviales, como un baño de sol. Los recuentos de T4 "pueden variar significativamente de un laboratorio a otro, debido a la edad, la hora del día o incluso si la persona fuma". En un estudio que examinaba el impacto de la definición del SIDA por el CDC en 1993 sobre el número anual de casos en comparación con la definición de 1987, se encontró que [dependiendo de cómo se aplicaran los criterios] el número de casos se doblaba o triplicaba. Si la LGP, el ARC35 y las enfermedades indicadoras de SIDA como SK y PCP son la consecuencia de la reducción de células T4, entonces todos los grupos de individuos que tienen recuentos bajos de T4, independientemente de la causa, deberían tener altas frecuencias de infecciones oportunistas y neoplasmas. Y al contrario: todos los pacientes con enfermedades indicadoras de SIDA deberían tener las células T4 bajas. [Muchos estudios36 ponen de manifiesto que esto no es así]. En otras palabras, el descenso de células T4 no es suficiente para que aparezcan enfermedades indicadoras de SIDA. [Hay igualmente evidencias en estudios con animales]. Es también interesante que prescindiendo del papel indispensable atribuido a los linfocitos T4 y T8 en la producción de anticuerpos, los pacientes de SIDA con bajas cantidades de T4 y altas de T8 tienen niveles incrementados de gammaglobulinas y no son hipogammaglobulinémicos como cabría esperar. También, aunque las células T del cordón umbilical humano producen factores supresores, estos son producidos por T8-(T4+) y no por T8+. Luego las células T4 y T8 no parecen tener las funciones generalmente aceptadas que se les atribuye. De acuerdo con la teoría del VIH/SIDA, el VIH tiene la capacidad de infectar selectivamente y finalmente incapacitar al Sistema Inmunitario cuya función es proteger al cuerpo contra los invasores37. La Inmunosupresión producida por el VIH da como resultado una defensa defectuosa del huésped [de forma que] el descenso de células T4 a aproximadamente 200/ml. conduce al desarrollo de "síntomas constitucionales" y recuentos menores de 100/ml. a "enfermedades oportunistas". Si este es el caso entonces: 1. En todos los individuos con "síntomas constitucionales", infecciones oportunistas y neoplasmas el número de células T4 debería ser anormalmente bajo; 2. El descenso de células T4 debería preceder al desarrollo de síntomas clínicos. Este no es el caso ni siquiera para las enfermedades más serias y características del SIDA, Sarcoma de Kaposi y Neumonía PCP. [Existen estudios cuyas observaciones] son compatibles con la hipótesis de que la deficiencia de linfocitos T4 es el resultado y no la causa de las anormalidades clínicas observadas. De hecho, la información actualmente disponible indica que el Sarcoma de Kaposi en todos los individuos, incluidos gays, puede ser causado por agentes no-infecciosos. Incluso en las primeras fases de la era del SIDA se informó que el SK en los gays aparecía seguido de administración de corticosteroides. Así que la hipótesis VIH/SIDA no puede explicar la enfermedad que precisamente le dio origen.
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LPG=Linfoadenopatía Generalizada Persistente. ARC=AIDS Related Complex (Complejo Relacionado con el SIDA). 36 Entre otros: Grady, R.W., A.N. Akbar, P.J. Giardina, M.W. Hiltgartner & M. De Sousa. Disproportionate lymphoid cell subsets in thalassemia major: the relative contributions of transfusion and splenectomy. Br. J. Haematol. 1985, 59: 713-724. Mendenhall, C.L., G.A. Rossell, C.J. Grossman, S.D. Rouster & R.E. Weener. False positive tests for HTLV-III antibodies in alcoholic patients with hepatitis. NEJM, 1986, 314: 921-922. Volsky, D.J., Y.T. Wu, M. Stevenson, S. Dewhurst, F. Sinangil, F. Merino, L. Rodriguez, G. Godoy. Antibodies to HTLV-III/LAV in Venezuelan patients with acute malarial syndromes. NEJM, 1986, 316: 647-648. 37 Como ya se ha dicho, el Profesor Hässig advierte que las células T no son defensas contra el exterior. Este es un punto crucial para desmontar la presentación oficial del SIDA. Ver apartado Stress Oxidativo en la Bibliografía .

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En algunos tipos de "disfunciones pulmonares" la mayoría de los casos (pero no todos) aparecen precedidos por recuento menor a 200/ml. No obstante, dado el hecho bien conocido de que neoplasmas malignos, enfermedades infecciosas y administración de agentes quimioterápicos pueden por sí mismos causar inmunosupresión, es igualmente plausible argumentar que ambas, "disfunciones pulmonares" y los recuentos de CD4 observados en los pacientes, son resultado de sus enfermedades recientes y exposición previa a drogas ilícitas y prescritas y a otros factores. [La conclusión de un reciente estudio (1993) de tres pacientes con PCP y VIH positivos fue:] "la profunda linfocitopenia (CD4) puede revertir a normalidad sin terapia antirretroviral" y "es importante que estos casos no sean mal diagnosticados como SIDA". Que no existe relación entre Enfermedades Oportunistas (EO) y descenso de T4 fue confirmado en un estudio reciente [1991] en el que se demostró que "la aparición de EO y de Síndrome de Consunción era independiente del recuento de T4". [Otros estudios muestran también que las EO pueden aparecer con recuentos normales de T4]. En conclusión, el descenso en el número de linfocitos T4 independientemente de como esto se produce, no es ni necesario ni suficiente para la aparición de Sarcoma de Kaposi y Enfermedades Oportunistas incluyendo Neumonía PCP, esto es, para el Síndrome Clínico. VIH y SIDA Si el VIH es necesario y suficiente, o necesario pero no suficiente para la aparición del SIDA, el mínimo requerimiento es que el virus esté presente en todos los casos. Tres métodos se han usado para demostrar la presencia del VIH: tests de anticuerpos, "aislamiento" viral y PCR La limitada información actualmente disponible sugiere que la PCR no es reproducible ni específica incluso cuando se utiliza como patrón oro el status serológico y no el VIH como debería hacerse. Puesto que la especificidad de los iniciadores38 utilizados en los ensayos con PCR está relacionada en última instancia con el material obtenido en el "aislamiento del VIH", la especificidad del test no puede tener más significado que el "aislamiento del VIH". Sin embargo, el VIH no ha sido aislado nunca como una partícula independiente separada de cualquier otra cosa39. De hecho, por aislamiento se entiende como mucho, detección de dos o más de los siguientes fenómenos: (a) Retro-Transcriptasa (RT); (b)[determinadas] proteínas; (c) partículas semejantes-a-virus. Últimamente para muchos investigadores incluido Montagnier la detección en cultivo/co-cultivo de la p24 sola o de RT se considera sinónimo de "aislamiento del VIH". Los fenómenos apuntados sólo pueden ser usados para detección viral y esto sólo si primero se ha probado que son específicos de un virus. Ninguno de ellos es específico del VIH o ni siquiera de los retrovirus. Más aún, y lo más importante, el VIH no puede ser aislado sin que los cultivos se hayan sometido a stress oxidativo. No obstante: 1. El genoma humano normal contiene muchas copias de secuencias retrovirales endógenas "incluyendo una compleja familia de secuencias relacionadas con el VIH.1". 2. El cultivo de células normales no productoras de virus conduce a producción retroviral. La expresión puede ser acelerada y la producción incrementada con mitógenos, mutágenos o carcinógenos, técnicas de co-cultivo y cultivo de células con sobrenadante de cultivos no productores de virus. Para el aislamiento del VIH se han empleado todas [éstas] técnicas. Así que, aunque se hubiese conseguido un aislamiento real a partir de los cultivos de SIDA, sería difícil si no imposible estar seguro de que el retrovirus en cuestión es exógeno. Para aceptar esa evidencia como prueba de la existencia del VIH la activación de un provirus endógeno o un provirus montado por recombinación de secuencias retrovirales y celulares endógenas, necesariamente debería ser excluida con rigor.
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La PCR utiliza un enzima especial (termorresistente) para realizar el trabajo de duplicación de la secuencia genética que queremos multiplicar. Sin embargo, esa enzima (la ADN-polimerasa) no puede formar una nueve hebra si ésta no ha sido ya formada parcialmente. A esta corta secuencia inicial (unas 20 letras genéticas) se le llama INICIADOR ("primer") y sirve para marcar los extremos del trozo de ADN que vamos a multiplicar y para iniciar el proceso de duplicación. Es decir: los iniciadores constituyen la clave de la PCR y deben ser necesariamente específicos para la secuencia a multiplicar. 39 Ver nota 5.

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La afirmación de que una "relación causal entre el VIH y el SIDA es obligatoria" se basa en relaciones epidemiológicas entre un test de "anticuerpos del VIH" positivo y el SIDA. Uno de esos tests, el Western Blot (WB)40 se considera casi 100% sensible y específico y se usa como patrón oro para los otros tests. A pesar del hecho conocido de que constituyentes celulares pueden contaminar los sobrenadantes de cultivos celulares, el material para el WB se obtiene por centrifugación en gradientes de densidad de [esos] sobrenadantes "infectados por VIH". El material que bandea a 1.16 gm/ml se considera que representa puro VIH y consecuentemente las proteínas encontradas a esta densidad se consideran antígenos del VIH41. [Sin embargo] muchas de esas proteínas son consideradas [por diversos investigadores] proteínas celulares. Incluso las que son consideradas como del VIH podrían no serlo. La p41 que es considerada por la mayoría de los investigadores del SIDA como una de las más específicas del VIH fue considerada por el grupo de Montagnier como la actina celular. Más aún, el patrón de reacción varía de un paciente a otro y, en el mismo paciente, de un momento a otro. Por eso son necesarios criterios de interpretación del WB. Incluso hoy, diez años después del descubrimiento del VIH, no hay criterios acordados nacional o internacionalmente sobre lo que constituye un patrón positivo de WB. Existe evidencia que muestra que: (a) cuando los criterios menos "estrictos" se utilizan para definir un WB positivo (p24 o p31/32 y p41 o p120/160) solo aproximadamente un 80% de los pacientes de SIDA testan positivo al VIH y esto decrece a un 50% cuando se utilizan los criterios más "estrictos" (p24 y p31/32 y p41 o p120/160 [es decir: tres bandas en lugar de dos]). Por el contrario, el 10% del suero de individuos en "bajo riesgo" tiene un WB positivo incluso con los criterios más "estrictos"; (b) un WB indeterminado es normal en no-pacientes de SIDA. En un 30% el WB detectaba la p24, considerada por Montagnier la más específica del VIH. (De hecho, para muchos investigadores la detección de la p24 en cultivos/co-cultivos de SIDA es sinónimo de "aislamiento del VIH"). (c) la especificidad de un test de anticuerpos debe ser determinada por el uso de un patrón oro. El único patrón oro válido para el test de anticuerpos del VIH es el VIH mismo. No obstante, hasta la fecha en ningún lugar de la literatura científica del SIDA hay ningún informe del uso del VIH mismo como patrón oro [por tanto] no puede excluirse la posibilidad de que ambos, los WB indeterminados y los positivos sean resultado de reacciones cruzadas con anticuerpos contra antígenos no pertenecientes al VIH. No obstante, si: (i) la sensibilidad y especificidad del WB es casi del 100%; (ii) sólo un 50-80% de los pacientes de SIDA testan positivo; entonces entre un 20 y un 50% de los pacientes de SIDA no están infectados por el VIH. Recientemente (1992) algunos de los más conocidos investigadores del VIH han aceptado que el Síndrome Clínico, incluyendo sus manifestaciones más específicas, Sarcoma de Kaposi y Neumonía PCP, puede aparecer en ausencia del VIH, esto es, en pacientes en los cuales todos los tests del VIH incluyendo WB y PCR son negativos. La información disponible no sostiene la hipótesis aceptada actualmente de que el VIH es necesario o suficiente para la patogénesis del SIDA y por tanto sería lógico considerar teorías alternativas42.

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Ver “¿Es un WB positivo prueba de infección por VIH?” extractado más arriba. Aunque no todas. Por ejemplo, inexplicablemente, Montagnier descartó algunas en su artículo de Science de 1984. 42 Los autores se remiten a artículos propios (ya citados) donde se propone el "stress oxidativo" y de Peter Duesberg sobre las drogas (incluidos los tratamientos) y otros factores de riesgo no contagiosos. Se ha publicado recientemente un trabajo más completo sobre la hipótesis de las drogas (sin olvidar que el término inglés “drug” abarca también los medicamentos): Duesberg, P.H. & Rasnick, D. The Drug-AIDS Hypothesis. Continuum, vol, 4 núm. 5, feb-mar 87.

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Factor VIII, VIH y SIDA en hemofílicos: un análisis de su relación
E. Papadopulos, V.F. Turner, J. M. Papadimitriou, D. Causer Genetica43 (1995) “Hay tres estadios en la revelación de cualquier verdad: en el primero es ridiculizada, en el segundo es resistida, en el tercero es considerada evidente por sí misma” A. Schopenhauer Resumen En esta revisión se ha examinado cuidadosamente la asociación entre el SIDA y la hemofilia, especialmente la información que ha sido interpretada como indicadora de transmisión del VIH a los receptores de preparaciones de factor VIII supuestamente contaminado. Desde nuestro punto de vista, la información publicada no prueba la hipótesis de que tal transmisión suceda y por lo tanto el VIH no puede explicar el SIDA en hemofílicos. Introducción Normalmente se acepta que muchos pacientes con hemofilia se han infectado por VIH y/o desarrollado el síndrome clínico del SIDA como resultado directo de la transfusión de preparados de factor VIII contaminados. Esto requiere prueba 1. de la existencia de un retrovirus único, infeccioso, el VIH; 2. de la existencia del VIH en las preparaciones de factor VIII; 3. de la existencia del VIH en hemofílicos; 4. de que el VIH es necesario y suficiente para el descenso de células T4 observado en hemofílicos; 5. de que el VIH y un descenso de linfocitos T4 son necesarios y suficientes para el desarrollo del síndrome clínico IDA. Factor VIII y VIH Puesto que el factor VIII se fabrica a partir de plasma, se debe presentar evidencia de que partículas virales infecciosas con características morfológicas atribuidas al VIH están presentes en el plasma de individuos “infectados por VIH”. [Igualmente] es importante saber si los retrovirus pueden sobrevivir a la preparación utilizada en la producción de concentrados de factor VIII. VIH en el plasma Hasta la fecha no hay evidencia de la existencia en el plasma humano de partículas con las características morfológicas atribuidas al VIH. [Levy escribió en 1988:] “el VIH en plasma o suero se ha encontrado en alrededor de un 30% de especímenes de personas seropositivas generalmente en una concentración menor de 10 IP [(partículas infecciosas)]/ml.” Si el VIH no puede ser transmitido a través de fluidos corporales libres de células (plasma) porque no se encuentra en el plasma del 70% de los seropositivos y en el restante 30% está en una concentración [baja] será menos probable que el preparado de factor VIII pueda ser una “fuente significativa de transmisión” puesto que, aunque estuviera presente, el VIH se disolvería muchas veces durante el proceso de manufactura del factor VIII. Y esto porque el factor VIII se prepara a partir de un
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Ver nota 18.

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plasma mezclado obtenido de 2000 a 3000 individuos entre los cuales hará como mucho unos pocos seropositivos. Por tanto la carga de VIH para cada hemofílico sería sustancialmente inferior a 10 IP/ml. La detección de la p24 se ha utilizado para cuantificar el VIH en plasma. Hay muchas razones por las cuales la p24 no puede ser usada para cuantificar o incluso detectar la presencia de VIH. [La principal es que] hay numerosas evidencias de que la p24 no es específica del VIH. Más aún, de acuerdo con algunos de los más conocidos expertos del VIH (a) “en los estados iniciales e intermedios de la enfermedad” la frecuencia de células infectadas por el VIH determinada por PCR es de entre 1/10.000 y 1/1000; (b) con la PCR no se detectan partículas virales o incluso el genoma completo del virus sino sólo una pequeña región, “un gen como mucho”; (c) hasta el 99,9% de los “genomas del VIH” pueden ser defectuosos o sea, uno o varios genes están ausentes. Procesamiento del plasma y VIH El factor VIII administrado a hemofílicos se fabrica de plasma mezclado de miles de individuos la mayoría de los cuales no está infectado. Dado que (a) el plasma a partir del cual se prepara el factor VIII contiene muy pocas o ninguna partícula por ml. de plasma; (b) la técnica empleada para preparar el factor VIII reduce miles de veces la concentración de cualquier partícula infecciosa presente incluso antes de calentar; se debe concluir que el factor VIII preparado antes de 1985 no podía contener suficientes partículas de VIH para ser “una fuente significativa de transmisión del VIH”. Para probar la infección por VIH, la actividad de la enzima RT fue determinada utilizando el iniciador AndT15. La detección de RT no puede ser considerada prueba de la presencia de un retrovirus, desde luego no del VIH y de hecho el iniciador mencionado puede ser copiado por todas las polimerasas celulares de ADN. Por esto la RT del iniciador AndT15 no puede ser utilizada específicamente para cuantificar o incluso detectar el VIH o cualquier otro retrovirus. VIH en el factor VIII La creencia de que los hemofílicos desarrollan SIDA porque se han infectado con VIH al recibir factor VIII contaminado puede ser considerada si y sólo si existe evidencia que pruebe que: 1. el factor VIII utilizado para tratar hemofílicos está contaminado con partículas del VIH; 2. las partículas son infecciosas. Un artículo titulado “Detección, cuantificación y secuenciación del VIH-I del plasma de individuos seropositivos y de concentrados de factor VIII” (1991) es el único artículo que aporta pruebas de la existencia del VIH en el factor VIII. Utilizando la PCR, los autores trataron 8 tandas de factor VIII. Dos tandas “dieron resultados positivos”. Secuenciando su “ARN del VIH” encontraron que las secuencias eran “diferentes de todas los aislamientos del VIH publicados y de cualquier secuencia obtenida previamente en nuestro laboratorio”. A pesar de esto, interpretaron las señales como VIH. El mínimo requerimiento para tal interpretación es prueba previa de que los iniciadores pertenecen a un retrovirus único, VIH, y de que la PCR es específica del VIH. Una discusión detallada de la evidencia se ha presentado en otro lugar44 de que la especificidad de las señales de hibridación en general y de la PCR en particular no ha sido determinada y que el hallazgo de ARN o ADN viral, incluso si se ha probado que pertenece a un retrovirus único, VIH, no es prueba de la presencia de una partícula viral. ¿Partículas infecciosas?
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Se remite a “¿Es un Western Blot positivo...”.

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Hay un acuerdo general45 en que la proteína de envoltura gp120 es crucial para la infección. Gelderblom y sus colegas del Instituto Koch en Berlín que han dirigido los estudios más detallados con microscopio electrónico de las “partículas de VIH”, han mostrado que las protuberancias donde se encuentra la gp120, están presentes sólo en partículas inmaduras, las cuales “se observan muy raramente”. Las partículas libres de células, “maduras”, no tienen protuberancias, esto es gp120. [En] 1983 Gallo apuntaba que “la envoltura viral [de los retrovirus] que es necesaria para la infectividad es muy frágil. Tiende a desprenderse cuando el virus brota de las células infectadas, lo cual vuelve a las partículas incapaces de infectar nuevas células”. Puesto que la gp120 es “crucial para la habilidad del VIH de infectar nuevas células” y puesto que la gp120 no se encuentra en partículas libres de células incluso si las partículas de VIH están presentes en el plasma o en los preparados de factor VIII, serán no-infecciosas. En conclusión, la falta de evidencia de partículas de VIH en plasma, el uso de métodos no específicos para detectar VIH en cultivos, la falta de gp120 considerada como crucial para la infección por VIH y los procesos físicos implicados en el procesamiento del plasma dentro del factor VIII incluso antes de la introducción del calentamiento, hacen imposible para el factor VIII estar contaminado con retrovirus infecciosos. No es sorprendente por tanto que hasta la fecha nadie haya informado de partículas de VIH en preparados de factor VIII. Así que, según la evidencia disponible, factor VIII infectado por VIH no puede ser la explicación para el SIDA en hemofílicos. [Lógicamente habrá que] explicar la causa de los fenómenos “relacionados con el VIH”, esto es: tests de anticuerpos positivos, aislamiento del VIH, descenso de células T4 y SIDA, observados en hemofílicos. Anticuerpos del VIH en hemofílicos a) Los pacientes de hemofilia tienen hiperganmaglobulinemia y [esta enfermedad] correlaciona con seropositividad al VIH46; b) los pacientes de hemofilia tienen anticuerpos anti-linfocitos47; c) en un estudio el 12% de hemofílicos tenían anticuerpos del HTLV-I (los pesos moleculares de las proteínas del HTLV-I y del VIH-1 son los mismos), el 74% anticuerpos anti-cardiolipina, el 28% anticuerpos antinucleares y el 85% complejos inmunes48; d) los investigadores del VIH aceptan que “anticuerpos anti-linfocitos, antinucleares y otros” originan tests de anticuerpos del VIH falsos positivos49; e) en hemofílicos la seropositividad al virus de la hepatitis B es un predictor de seropositividad al VIH50; f) se sabe que al menos otro grupo con enfermedad crónica del hígado, los alcohólicos, tienen tests de anticuerpos falsos positivos e inmunodeficiencia51. [En] 1988 la mayoría de los hemofílicos había sido ya encontrado seropositivo al VIH. No obstante el test utilizado por muchos investigadores incluyendo a Gallo, Blattner, Weiss, Montagnier y Chermann en artículos publicados hasta 1990 era el ELISA. Aunque antes de 1988 algunos investigadores utilizaban el
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Las notas al pie con referencias son de los autores. En este caso: Hausmann, E.H.S., Gelderblom, H.R., Clapham, P.R., Pauli, G. & Weiss, R.A. 1987. Detection of HIV envelope specific proteins by inmunoelectron microscopy and correlation woith antibody titer and virus neutralizing anctivity. J. Virol. Meth. 16: 125-137. 46 Brenner, B., Schwartz, S., Ben-Porath, E., Tatarsky, I., Varon, D. & Martonwitz, U. 1991. The prevalence and interaction of human inmunodeficiency virus and hepatitis B infections in Israeli hemophiliacs. Isr. J. Med. Sci. 27: 557-561. 47 Daniel, V., Schimpf, K. & Opels, G. 1989. Lymphocyte autoantibodies and alloantibodies in HIV-positive haemophilia patients. Clin. Exp. Inmunol. 75: 178-183. 48 Matsuda, J., Gohchi, K., Tsukamoto, M., Saitoh, N. & Konshita, T. 1993. High prevalence of anti-cardiolipin antibody, Clq-, C3d- and mRF-IgG inmune complexes, and antinuclear antibody in haemophiliacs irrespective of infection with human inmunodeficiency virus type 1. Acquir. Inmune Defic. Syndr. 6: 1120-1124. 49 Biggar, R.J. 1986. Possible nonspecific associations between malaria and HTLV-III/LAV. NEMJ 315: 457. 50 Brenner, B. Et al. Ver nota 46. 51 Mendenhall, C.L., Roselle, G.A., Grossman, C.J., Rouster, S.D. & Weener, R.E. 1986. False Positive Test for HTLV-III Antibodies in Alcoholic Patients with Hepatitis. NEMJ 314: 921-922.

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Western Blot para confirmar el ELISA, los criterios utilizados entonces para definir un WB positivo so satisfarían incluso los menos restrictivos criterios actualmente utilizados para definir un WB positivo52. Así que si los hemofílicos que fueron testados utilizando el ELISA o incluso el ELISA y el WB antes de 1988 fueran retestados, una proporción significativa podrían no ser clasificados en adelante como seropositivos al VIH. El mero hecho de que algunos hemofílicos seropositivos al VIH tengan síntomas no es prueba de que estén infectados con el virus. (No se puede utilizar simultáneamente la presencia del SIDA como prueba de infección por VIH y al revés la presencia de un test positivo al VIH como prueba de que el VIH es la causa del SIDA). [En] 1985 investigadores del CDC escribieron: “es posible que la seropositividad esté causada no por virus infeccioso sino por inmunización con LAV no infeccioso o proteínas del LAV derivadas de la destrucción de virus durante el procesamiento del plasma en el concentrado de factor VIII”53. Así que un test de anticuerpos del VIH positivo no puede ser considerado prueba de infección por VIH. En conclusión, la evidencia disponible actualmente no prueba que un test de anticuerpos del VIH positivo en hemofílicos sea prueba de infección por VIH. Aislamiento viral54 En un artículo publicado en Lancet en 198455 Montagnier y asociados fueron los primeros en describir el “aislamiento de VIH” en hemofílicos. Informaron de los siguientes hallazgos: 1. En el cultivo, partículas semejantes a virus; 2. En el material que bandeó a 1.16 gm/ml a) proteínas que utilizando el ELISA reaccionaron con suero de un gay con linfoadenopatía b) actividad de RT. Partículas semejantes a virus Aunque el origen y el papel de las “partículas retrovirales” no se conoce, son consideradas ubicuas y esto especialmente en caso de cultivos celulares y tejidos patológicos56 Retro-Transcriptasa De acuerdo con algunos de los más conocidos retrovirólogos incluyendo los descubridores de la RT, la retrotranscripción es una propiedad de todas las células57. La demostración de altos niveles de RT en las células de hemofílicos no es prueba de que la actividad sea debida al VIH. ¿Cómo se sabe que la alta actividad de esas células no es debida a: (a) activación “de las polimerasas celulares por el factor VIII mismo o por los muchos
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Lundberg, G.D. 1988. Serological Diagnosis of Human Inmunodeficiency Virus Infection by Western blot Testing. JAMA 260: 674-679. 53 Evatt, B.L., Gomperts, E.D., McDougal, J.S. & Ramsey, R.B. 1985. Coincidential appearance of LAV/HTLV-III antibodies in haemophiliacs and the onset of the AIDS epidemic. NEJM 312: 483-486. 54 Traducimos aquí lo relativo a la hemofilia. Para un análisis detallado del pretendido aislamiento del “VIH” ver más abajo “El aislamiento del VIH: ¿Se ha conseguido realmente? Documentación en contra” y el apartado correspondiente en la Bibliografía. 55 “Isolation of a New Lymphotropic Retrovirus from two Siblings with Haemophilia B, one with AIDS”. 56 Numerosos estudios informan de su presencia: Chopra, H.C. & Feller, W.F. 1969. Viruslike particles in human breast cancer. Texas Rep. Biol. Med. 27: 945-953. Levine, P.H., Horoszewicz, J.S., Grace, J.T. Chai, L.S., Elison, R.r. & Holland J.F. 1967. Relationship between clinical status of leukemic patients and virus-like particles in their plasma. Cancer 20: 1563-1577. Hooks, J., Gibbs, C.J., Chopra, H., Lewis, M. & Gajdusek, D.C. 1972. Spontaneous transformation of human brain cell grown in vitro and description of associated virus particles. Science 176: 14201422. Bauer, H., Daams, J.H., Watson, K.F., Molling, K., Gelderblom, H. & Schafer, W. 1974. Oncornavirus-like particles in HeLa cells. II. Inmunological characterization of the virus. Int. J. Cancer 13. 254-261. Mak, T.W., Manaster, J. Howatson, A.F., McCullough, E.A. & Till, J.E. 1974. Particles with characteristics of leukoviruses in cultures of marrow cells from leukemic patients in remission and relapse. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 71: 4336-4340. Ver ilustraciones 3 y 4. 57 Temin, H.M., & Baltimore, D. 1972. RNA-Directed DNA Synthesis and RNA Tumor Viruses. Adv. Vir. Res. 17: 129-186. Varmus, H. 1987. Reverse Transcription. Sci. Am. 257:48-54. Ver también el apartado sobre Retrotranscripción en la Bibliografía.

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contaminantes presentes en las preparaciones de factor VIII a las que están expuestos los hemofílicos? (b) los muchos factores (PHA, IL-2, polibreno)58 a los que los cultivos de hemofílicos están expuestos? La proteína p24 Hay muchas razones por las que la p24 detectada en el suero y cultivos de hemofílicos como la p24 detectada en receptores de órganos puede no ser la proteína de un retrovirus exógeno, VIH, sino una proteína no viral o la proteína de un retrovirus endógeno: 1. Como los receptores de transplantes, los hemofílicos reciben material derivado de otros seres humanos; 2. Como los receptores de transplantes, los hemofílicos están inmunosuprimidos; 3. El VIH no puede ser “aislado” sin que los cultivos sean mitogénicamente estimulados (activados); 4. El genoma humano normal contiene muchas copias de secuencias retrovirales endógenas “incluyendo una familia de secuencias relacionadas con el VIH-1”59; 5. El cultivo de células normales no productivas de virus provoca producción (expresión) retroviral. Así que, aunque los investigadores del SIDA saben que: (a) el plasma “no es una fuente apropiada de infección por VIH”; (b) las partículas libres de células en el plasma carecen de gp120 que es “crucial para la habilidad de infectar nuevas células”; (c) los preparados de factor VIII están libres de células; (d) los procesos físicos empleados en la fabricación del factor VIII incluso en ausencia de calentamiento destruyen virus y células; los investigadores del SIDA proclaman y continúan proclamando que el “VIH” ha sido “aislado” en hemofílicos. Células T460 Un grupo de investigadores del SIDA en hemofílicos de la Universidad de Bohn cuestionaron la relación entre el VIH y las células T4 [en] 1990: “¿Disminuyen las células CD4 debido a mecanismos no virales?”61 La cuestión de si el VIH conduce a la disminución de T4 o al revés, si la disminución de T4 conduce a la “infección por VIH” [es decir a los fenómenos interpretados como infección: RT, reacciones de anticuerpos, PCR,...] solo puede ser resuelta teniendo evidencia directa de que el VIH destruye las células T4 en hemofílicos. No existe tal evidencia. Un método indirecto es el examen de la secuencia cronológica de la infección y de la disminución. Numerosos informes de investigadores muy conocidos del SIDA en hemofílicos han mostrado que la disminución de T4 precede a la “infección por VIH”62.
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Todos son factores oxidantes como se ha visto en artículos extractados más arriba. Tratado en profundidad en “El Aislamiento del VIH...” Ver también en la Bibliografía el libro de Máximo Sandín sobre el papel de los virus en la evolución. 60 Aquí se traduce lo relativo a la hemofilia. Para una crítica detallada de la relación VIH-T4-SIDA ver más arriba “Un análisis crítico de la hipótesis VIH-células-T4-SIDA” y el apartado sobre el stress oxidativo en la Bibliografía. 61 Schneweis, K.E., Kleim, J.P., Bailly, E., Niese, D., Wagner, N.N. & Brackman, H.H. 1990. Graded cytopathogenicity of the Human inmunodeficiency virus (HIV) in the course of HIV infection. Med. Microbiol. Inmunol. 179: 193-203. 62 Moffat, E.H., bloom, A.L., Mortimer, P.P. 1985. HTLV-III antibody status and inmunological abnormalities in haemophilic patients. Lancet I: 935. Ludlam, C.A., Steel, C.M., Cheingsong-Popov, R. McCleland, D.B.L., Tucker, J., Tedder, R.S., Weiss, R.A., Philip, I. & Prescott, R.J. 1985. Human T-Lymphotropic Virus Type-III (HTLV-III) Infection in Seronegative Haemophiliacs after transfusion of Factor VIII. Lancet II: 233-236. Kessler, C.M., Schulof, R.S., Goldstein, A.L., Naylor, P.H., Luban, N.L., Kelleher, J.F. & Reaman, G.H. 1983. Abnormal T-Lymphocyte Subpopulations Associated with Transfusions of blood-Derived Products. Lancet I: 991-992. Tsoukas, C., Gervais, F., Shuster, J., Gold, P., O’Shaughnessy, M. & Robert-Guroff, M. 1984. Association of HTLV-III Antibodies and Cellular Inmune Status of Haemophiliacs. NEJM 311: 1514-1515. Jason, J.M., McDougal, J.S., Dixon, G., Lawrence, D.N., Kennedy, M.S., Hilgartner, M., Aledort, L. & Evatt, B.L. 1986. HTLV-III/LAV Antibody and Inmune Status of Household Contacts and Sexual Partners of Persons with Haemophilia. JAMA 255: 212-215. Montagnier, L. 1985.

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[Esos estudios permiten concluir que] el VIH no es necesario para la disminución de células T4 observada en hemofílicos. Consideraciones clínicas y clasificatorias En julio de 1982, el CDC informó de los tres primeros casos de “Pneumocistis Carinii en personas con hemofilia A”. A partir de esos historiales se concluyó que “las características inmunológicas y clínicas eran extrañamente similares a las observadas recientemente entre individuos homosexuales, heterosexuales que abusaban de drogas por vía intravenosa y haitianos que habían entrado en EEUU recientemente. Aunque la causa de la disfunción inmunológica era desconocida [el informe sugería] la posible transmisión de un agente a través de productos sanguíneos”63. A finales de 1984 el número de casos de SIDA en hemofílicos se incrementó a 67. [Es importante recordar que] de acuerdo con la definición del CDC de 1985 “un caso de SIDA es una enfermedad caracterizada por I. una o más de las enfermedades oportunistas señaladas64; II. ausencia de causas subyacentes conocidas para inmunodeficiencia celular (diferentes del LAV/HTLV-III) y ausencia de otras causas de resistencia reducida que se hayan informado como asociada al menos a una de esas enfermedades oportunistas)”. [Algunos investigadores65 sugieren] que el patrón de la enfermedad debida a la infección por VIH en los hemofílicos difiere del de otros grupos de alto riesgo. [En 1985 y 1986 otros investigadores escribían66] que en hemofílicos, había “una inmunodeficiencia independiente de la infección por HTLV-III”. Esto es, los hemofílicos tienen “causas subyacentes conocidas para inmunodeficiencia celular” (diferentes del LAV/HTLV-III). Así que, de acuerdo con la definición de SIDA de 1985, los hemofílicos no pueden ser casos de SIDA. En 1987, el CDC redefinió otra vez el SIDA. La definición permitía informar de casos de SIDA incluso si no había evidencia de inmunodeficiencia o un diagnóstico definitivo de al menos algunas de las enfermedades indicadoras de SIDA. Más importante, aunque la definición consideraba al VIH como la única causa del SIDA, se podía informar de casos de SIDA incluso cuando había evidencia en contra de la infección por VIH. Los principales rasgos de la definición de 1987 son: I. Sin evidencia de laboratorio de infección por VIH las enfermedades indicadoras de 1985 [eliminando otras causas de inmunodeficiencia] “son aceptadas todavía como diagnóstico de SIDA”. II. “Sin tener en cuenta la presencia de otras causas de inmunodeficiencia en presencia de evidencia de la infección por VIH”: (A) Doce nuevas enfermedades indicadoras, cuando son definitivamente diagnosticadas, indican SIDA: (i) tuberculosis extrapulmonar; (ii) síndrome de consunción: pérdida de peso de >10%, diarrea (>30 días) o debilidad (iii) crónica y fiebre documentada (>30 días intermitente o constante); (iv) encefalopatía por VIH; (v) infecciones bacterianas. (B) Las enfermedades siguientes, incluso si el diagnóstico es sólo presumido, indican SIDA:
Lymphadenopathy-Associated Virus: From Molecular Biology to Pathogenicity. Ann. Int. Med. 103: 689-693. 63 CDC. 1982. Pneumocystis Carinii pneumonia among persons with haemophilia A. MMWR 31: 365-367. 64 Ver nota 20. 65 Hilgartner, M.W. 1987. AIDS and hemophilia. NEJM 317: 1153-1154. Esiri, M.M., Scaravilli, F., Millard, P.R. & Hacourt-Webster, J.N. 1989. Neuropathology of HIV infection in haemophiliacs: comparative necropsy study. Br. Med. J. 299: 1312-1315. Darby, S.C., Rizza, C.R., Thakrar, B., Doll, R. & Cox, D.R. 1990. Time from infection with HIV to onset of AIDS in patients with haemophilia in the UK. Stat. Med. 9: 681-689. 66 Hollan, S.R., Fust, G., Nagy, K., Horvath, A., Krall, G. Verebelyi, K. Ujhelyi, E., Varga, L. & Mayer, V. 1985. Inmunological alterations in anti-HTLV-III negative haemophiliacs and homosexual men in Hungary. Inmunol. Lett. 11: 305-310.

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1. “Candidiasis de esófago. 2. Retinitis por CMV. 3. Sarcoma de Kaposi. 4. Neumonía intersticial linfoide y/o hiperplasia linfoide pulmonar. 5. Enfermedad micobacteriana. 6. Neumonía por Pneumocistis Carinii. 7. Toxoplasmosis”. III. Si los tests para la infección por VIH son negativos pero el paciente tiene PCP o Cualquier enfermedad indicadora del SIDA de 1985 y Un recuento de células T4 <400/mm3 el paciente tiene SIDA. Así que la definición de 1987 legitimó el que se informe de una persona como que sufre el SIDA, que está aceptado como causado por el VIH, cuando: 1. la evidencia de infección por VIH “no fue practicada o dio resultados inconcluyentes”o incluso cuando los tests fueron negativos; 2. la ausencia de cualquier evidencia de inmunodeficiencia e incluso cuando la causa de inmunodeficiencia podría haber sido diferente del VIH; 3. ausencia de ambos, infección por VIH y la inmunodeficiencia. De hecho, la definición de 1987 permite tal grado de libertad que casi nadie, especialmente aquellos que pertenecen a un “grupo de riesgo” podría ser considerado un caso de SIDA. Se había informado de enfermedades similares al SIDA en un número apreciable de hemofílicos antes de la era del SIDA. La alta frecuencia de informes o incluso de auténtica incidencia de esas enfermedades en este grupo desde 1980 puede ser debida a una serie de factores diferentes del VIH: 1. Información incompleta de causas específicas de muerte en pacientes de hemofilia antes de 1980; 2. El incremento de informes de PCP en hemofílicos puede ser debido a sobrediagnóstico de PCP después de 1980, esto es, neumonías de etiología desconocida se presumen que son PCP; 3. Sobrediagnóstico de casos de SIDA [En 1987 de 3001 certificados de defunción por SIDA sólo el 85% cumplía la definición del CDC.] 4. Incremento de la esperanza de vida en pacientes con hemofilia; 5. “A causa de los avances en la práctica médica” en las últimas décadas, ha habido un incremento en la incidencia de inmunosupresión [lo cual ha afectado especialmente a los hemofílicos debido al uso de:] esteroides67, inhibidores del factor VIII68y ITP69 [y otros agentes inmunosupresores como] el tecnecio o el oro radioactivo; 6. Los individuos seropositivos al VIH incluyendo los hemofílicos son tratados con AZT [cuyos] efectos tóxicos han sido recalcados por Lauritsen70 y Duesberg71. [He aquí] algunas de esas propiedades, especialmente aquellas de importancia en hemofílicos: (a) daño en la médula ósea incluyendo anemia neutropenia y trobocitopenia. Muchos pacientes requieren transfusiones de sangre en pocas semanas. Es importante notar que “la frecuencia de linfocitopenia y trombocitopenia se incrementa en hemofílicos multitransfundidos antes del SIDA” y que después es un factor que contribuye al desarrollo del SIDA en hemofílicos. Más aún, los hemofílicos con trombocitopenia “necesitan normalmente tratamiento con Zidovudina, corticosteroides o inmunoglobulinas,
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Muller, G. 1960. Interstitielle plasmacellulare Pneumonie nach Corticosteroidbehandlung. Frankfurter Zeitschrift Pathologie 70: 657-750. 68 Lian, E.C.Y., Larcada, A.F. & Chiu, A.Y.Z. 1989. Combination inmunosupressive therapy after factor VIII infusion for acquired factor VIII inhibitor. Ann. Int. Med. 110: 774-778. 69 Eyster, M.E. et al. 1985. Long-term follow up of hemophiliacs with lymphocytopenia or thrombocytopenia. Blood 66: 137-1320. 70 Lauritsen, J. 1990. Poison by Prescription-The AZT story. Asklepios Press. New York. 71 Duesberg, P.H. 1992. AIDS acquired by drug consumption and other noncontagious risk factors. Pharmac. Ther. 55: 201-277.

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que interfieren con el Sistema Inmunitario”; (b) neuropatía periférica; (c) miopatía: mialgia, consunción muscular, problemas de corazón y otros de tipo cardiovascular y pulmonar. Desde el momento en que las más graves disfunciones en hemofílicos independientemente del SIDA, son enfermedades musculo-esqueletales, los efectos tóxicos del AZT mencionados son de particular importancia para este grupo de individuos; (d) en los años 60 el AZT fue desarrollado para tratar neoplasmas. Todos los medicamentos actualmente utilizados para tratar cáncer son conocidos como inmunosupresores. [Hay evidencia que demuestra que] el AZT no es una excepción; (e) el AZT provoca daños hepáticos y puede ocasionar fallo hepático y muerte. Esto es de particular interés en hemofílicos que pueden sufrir de enfermedad hepática crónica, y que desde la introducción del factor VIII ha llegado a ser la principal causa de muerte en hemofílicos72. 7. El factor VIII. Los preparados sólo contienen entre un 0,03-0,05%. El resto: albúminas, fibrina, inmunoglobulinas y complejos inmunes. Estudios inmunológicos recientes llevan a considerar que el factor VIII es en sí mismo inmunosupresor. En conclusión, el VIH no es necesario para el desarrollo del SIDA en pacientes con Hemofilia. No obstante, dado que 1. de acuerdo con la nueva definición del CDC de 1993 cualquier individuo seropositivo y con un recuento de células T4 (“el más bajo y no necesariamente el más reciente”) por debajo de 200 células/:L independientemente de su situación clínica incluso si es asintomático, tiene SIDA y, 2. (a) la mayoría de los hemofílicos dan positivo al VIH (pero los expertos del SIDA aceptan que en hemofílicos un test de anticuerpos positivo no prueba la infección por VIH); (b) la mayoría de los hemofílicos tienen un número bajo de células T4 (pero los expertos del SIDA aceptan que en los hemofílicos la inmunodeficiencia puede ser causada por otros factores diferentes del VIH); en el futuro, por definición, virtualmente todos los hemofílicos no morirán de otra enfermedad que no sea SIDA causado por el VIH.

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Para una análisis actualizado: WALKER, Martin. AZT: And AIDS Defining Drug. Continuum, vol. 4 num. 6 y vol. 5 num. 1, 1997.

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SIDA en África: distinguiendo hechos y ficción
E. Papadopulos-Eleopulos, V.F. Turner, J.M. Papadimitriou, H. Bialy73 World Journal of Microbiology & Biotechnology (1995) La información que parece mostrar la existencia de transmisión heterosexual en África de un nuevo síndrome causado por un retrovirus que induce inmunodeficiencia es evaluada críticamente. Se concluye que ambos, la inmunodeficiencia adquirida (AID) y los síntomas y enfermedades que constituyen el síndrome clínico (S) son de larga permanencia anterior en África, afectan a ambos sexos por igual y están causados directa o indirectamente por factores diferentes del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). La seropositividad al VIH en africanos no representa más que reacciones cruzadas causadas por una abundancia de anticuerpos inducidos por las numerosas enfermedades infecciosas y parasitarias que son endémicas en África. La aparentemente alta prevalencia de "SIDA" y seropositivos al "VIH" no es sorprendente y no es prueba de transmisión heterosexual ya sea del VIH o del SIDA.

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El Dr. Harvey Bialy, Biólogo Molecular, especialista en enfermedades africanas, es Asesor de la UNESCO y de otros organismos internacionales relacionados con la Microbiología y la Genética, ha sido profesor de Bioquímica y Biología Molecular en las Universidades de Miami, Nuevo Méjico y Boston, desde 1984 es editor científico de Bio/Technology (Nueva York).

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Transmisión de VIH mediante donación de semen
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, D. A. Causer, J. M. Papadimitriou The Lancet (1996) En septiembre de 1985, en The Lancet, investigadores de Sydney proclamaron "evidencia convincente para transmisión de HTLV-III (VIH)" a cuatro mujeres después de fertilización in vitro con semen donado por un hombre bisexual.(1) Este informe todavía constituye la única evidencia de transmisión del VIH por estos medios y es considerado una de las más importantes evidencias para probar la infectividad del semen. La evidencia de la transmisión del VIH esta basada en pruebas de Western Blot en las que cada individuo tenía las siguientes bandas: donante p24/gp41; primera mujer gp41; segunda mujer p24/gp41; tercera mujer p24/gp41; cuarta mujer p24. No obstante los actuales criterios australianos para un Western Blot positivo son "reactividad a al menos una glicoproteina (gp41-5, gp110-120, o gp160) y otras tres proteínas virales del gag (p12, p18, p24, p40, p55) o del pol (p34, p53, p68)".(2) Así que, según los actuales criterios para un Western Blot positivo en Australia ninguna de las cuatro mujeres o incluso el donante deberían ser considerados seropositivos. Ni ninguno sería seropositivo bajo los criterios establecidos por la FDA y la Cruz Roja Americana. De hecho, dos de las mujeres no sería seropositivas tomando cualquier criterio en cualquier lugar del mundo.(3) [Esta información plantea las siguientes] preguntas: ¿han sido retestados estos individuos y si es así, han sido encontrados positivos y por qué criterios; si alguno o todos no han sido encontrados positivos han modificado o se han retractado los autores de sus conclusiones; si no han sido retestados, por qué no y son todavía considerados como infectados por el VIH; ha sido alguno de estos individuos tratado contra el VIH/SIDA y si es así, con que medicamentos y sobre la base de qué tests?

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Una réplica a Wei y Ho. Medición/recuento de VIH 1 y Linfocitos CD474
E. Papadopulo-Eleopulos s, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou. Rethinking Aids (1996) Ho et al(1), y Wei et al(2), afirman haber determinado la concentración de partículas de VIH y la dinámica de producción y destrucción de T4. En sus estudios reconocen ellos mismos que han hecho muchas asunciones, extrapolaciones e inferencias que afectan a sus conclusiones. 1. Ningún grupo ha estudiado sujetos no infectados por VIH. Esto es, han ignorado uno de los requerimientos más fundamentales de la investigación experimental básica, controles. Como todo el mundo, ellos entienden por "infección por VIH" un test de anticuerpos positivo. Nadie ha probado esto(4,5,6). 2. Ambos estudios asumen que "la pérdida de CD4 es consecuencia la infección viral (VIH)". Pero en la vasta literatura sobre VIH/SIDA no hay un solo informe que pruebe esta afirmación. En realidad no hay evidencia de que en los pacientes de SIDA haya una destrucción preferente de T4 por cualquier agente. Toda la evidencia sugiere una pérdida de marcadores de superficie CD4 y una adquisición de marcadores CD8 inducida por factores diferentes el VIH(7). 3. Ambos grupos usaron técnicas moleculares para cuantificar el VIH. Ya en 1989 Wain-Hobson [del CDC] y colegas concluyeron que "la tarea de definir el VIH en términos moleculares será difícil" debido a la alta frecuencia de virus defectivos y a las diferencias entre ejemplares "in vivo" y ejemplares "in vitro"(9). Hasta ahora nadie ha rebatido esto. 4. La especificidad de cualquier forma de PCR para el genoma del VIH no ha sido determinada. 5. Ho y colegas no dan detalles del método utilizado. Se remiten a referencias "en prensa". Wei y colegas hablan de la QC-PCR (PCR cuantitativa por competición) y remiten a un artículo en el que se dice que utilizaron la QC-PCR con el gen "gag" del VIH 1. No obstante: a) las secuencias "gag" han sido encontradas en no infectados por VIH(4); b) el gen "gag" no puede ser considerado específico del VIH(5) (el genoma humano contiene secuencias genómicas retrovirales endógenas). Además, como la mayoría de los genomas son defectivos, encontrar una parte no supone que esté el VIH completo. 6. Aunque Wei y Ho hayan logrado detectar el genoma completo del VIH, esto no puede ser usado para cuantificar partículas de VIH, para ello se deben tener evidencias previas de que ese ARN pertenece a una partícula de VIH. Sin embargo: a) no han publicado ninguna información procedente de Microscopio electrónico; b) [según apuntaron varios retrovirólogos en 1973,] la primera condición necesaria y suficiente para probar que un ARN pertenece a una partícula retroviral es tener evidencia microscópica electrónica. Hasta ahora nadie ha presentado evidencia en este sentido.

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Ver nota 22.

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Ilustración 3. ¿Quién es quién? A. (Arriba) Fotografía “del VIH” presentada por Gallo en 1984 (Gallo, R. C., Salahuddin, S.Z., Popovic, M. Et al. Frequent Detection and Isolation of Cytopathic Retroviruses (HTLV-III) from Patients with AIDS and at Risk for AIDS, Science, 224: 500-503). En el pie de foto se dice “micrógrafos electrónicos de linfocitos fijados y seccionados”. B. (Abajo) Fotografía publicada por un equipo de investigación de vacunas para el SIDA del National Cancer Institute de Maryland (Bess, J. W. Et al. Microvesicles Are a Source of Contaminating Cellular Proteins. Virology, 230: 134-144 (1997)). El pie de foto del artículo original dice “micrógrafo electrónico de una célula no infectada. Nótese la presencia de microvesículas de diferentes tamaños y formas”.

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El Aislamiento del VIH: ¿Se ha conseguido realmente? Documentación en contra.
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou, D. A. Causer Continuum (1996) "Escuchando las dos caras de una historia te convencerás de que hay más en una historia que las dos caras" Frank Tyger

La existencia definitiva de cualquier virus, incluyendo un retrovirus, sólo puede probarse aislándolo. Durante cerca de medio siglo los retrovirus se han aislado bandeándolos en gradientes de densidad75. Se ha aceptado que los procedimientos incorporados por este método, sin duda perfecto, no han sido seguidos por los investigadores que informan del aislamiento del VIH-1. Sin embargo se dice que actualmente hay amplia evidencia de que ha sido aislado y de que se ha mostrado que es un retrovirus exógeno único(1). En esta crítica hemos analizado la documentación relevante que propone una prueba del aislamiento. Para simplificar la presentación a los lectores de este artículo, los principales argumentos del aislamiento del VIH (tal como fueron presentados por Peter Duesberg en el Vol 4, No 2 de Continuum(1))76 son utilizados como encabezamiento en la discusión. Puesto que los temas son complejos y controvertidos es necesario presentar abundante información original y a veces repetirla en orden a evaluar críticamente los elementos básicos que sostienen que el VIH ha sido aislado.

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La ultracentrifugación en gradientes de densidad se realiza en un tubo de ensayo donde se pone azúcar corriente en una solución que es más densa en el fondo y menos densa conforme se sube hacia la boca del tubo. Ahí se coloca una gota del suero en el que se han cultivado células y el tubo se gira a gran velocidad (centrifugado) durante unas horas. Esto multiplica por miles de veces la fuerza de gravedad y las partículas presentes en la gota de líquido atraviesan la solución de azúcar hasta detenerse en un determinado punto que corresponde a su densidad; los retrovirus se supone que lo hacen a 1.16 gm/ml y por eso se dice que esa es la “banda” de los retrovirus. 76 El 1 de diciembre de 1995 la revista Continuum tomando como base el trabajo del Sr. Stefan Lanka en el que se negaba la existencia del “VIH” (ver Bibliografía) convocó un premio de 1.000 libras para quién presentara algún artículo científico en el que se demostrara la existencia del “virus del SIDA”. Hasta ahora sólo el Dr. Peter Duesberg (uno de los más conocidos críticos de la hipótesis VIH=SIDA) ha optado al premio (que actualmente se ha visto incrementado con aportaciones de MuM (Alemania), ASI-NO-HIV (Colombia), TAPS (Brasil), HERETES (Checoslovaquia), COBRA, CEN y Luna Hiena (España) hasta sobrepasar los cuatro millones de pesetas). Este artículo es una respuesta al Dr. Duesberg y las citas que encabezan los apartados (en negrita y entre comillas) corresponden al texto publicado por Continuum en su vol 4 núm 5 de 1996, titulado “Peter Duesberg responds”. Posteriormente el Dr. Duesberg publicó una breve réplica también en Continuum (vol 4, núm 5) cuya contestación traducimos más abajo (ver “¿Por qué no un virus completo?”).

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1. "En 1983 Montagnier et al aislaron un retrovirus". En el estudio de 1983 de Montagnier et al no hay pruebas de aislamiento de virus ni se han seguido las tradicionales reglas Pasteur77. La CLONACIÓN MOLECULAR necesita partir de un ARN o ADN del virus y para determinar esto debe aislarse antes. 2. "Retro-Transcriptasa asociada con esas partículas". No hay ni un sólo estudio que pruebe que la enzima presente en los materiales que en gradientes de densidad de sacarosa bandean a 1,16 gm/ml (densidad que define a los retrovirus) y que cataliza la transcripción de ARN a ADN, la Retro-Transcriptasa (RT), sea constituyente de partículas de alguna clase, mucho menos de partículas retrovirales o de un retrovirus concreto. Además: a) la presencia de RT se demuestra indirectamente; b) la transcripción pueden realizarla otras polimerasas celulares. 3. "... en realidad, cada uno de estos criterios podría reflejar otro retrovirus, y algunos de estos criterios, ej. partículas y proteínas, podrían reflejar igualmente material no-viral". Aunque los expertos del VIH/SIDA, incluyendo Montagnier, Gallo y Barré-Sinoussi afirman que la RT es "específica de los retrovirus" y "la marca de un retrovirus"(6-8), esto no es así, un hecho aceptado por algunos científicos muy conocidos(9). [Hay evidencia suficiente de que] la RT participa en una gran cantidad de transcripciones de ARN viral y no viral [por ej. : virus de la Hepatitis B y por ello se trata con los mismos antirretrovirales]. La RT no parece ser más específica de los retrovirus que la ATPasa, una enzima ahora conocida como ubicua, pero que antes del descubrimiento de la RT, se utilizaba para detectar y cuantificar retrovirus(19). Desde el momento en que en toda la literatura sobre el VIH, por aislamiento del VIH se entiende nada más que detección de "partículas de VIH", proteínas y RT (y frecuentemente sólo una de ellas), y dado que todos esos fenómenos "podrían reflejar igualmente material no-viral", ¿no se sigue de esto que el VIH podría reflejar igualmente material no-viral? 4. "Antígenos o proteínas del VIH asociadas con estas partículas". Hasta la fecha, nadie ha presentado evidencia de que "los antígenos del VIH o sus proteínas" sean constituyentes de una partícula retroviral o incluso de una partícula semejante-a-retrovirus, no digamos de un retrovirus único, VIH. 5. "Anticuerpos contra la cepa del VIH de Montagnier: el patrón global de todos los "tests de VIH"". 5.1. En 1983 Montagnier y colegas anunciaron el "aislamiento" de su "VIH"(20). La transcripción inversa de un iniciador (A(n)dT15) se consideró prueba de la presencia de un retrovirus en las células de los nódulos linfáticos. La presencia de la misma actividad en un cultivo de células sanas se consideró prueba de transmisión (y aislamiento).
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Durante una reunión de retrovirólogos en el Instituto Pasteur en 1972 donde Jean-Claude Chermann actuó de secretario se establecieron unos requisitos que habría que satisfacer para afirmar el aislamiento de un retrovirus. Son estos: (1) Cultivo del tejido supuestamente infectado; (2) Purificación de especímenes por centrifugación en gradientes de densidades; (3) Micrógrafos electrónicos de partículas que muestren las características morfológicas y dimensiones (100-120 nm.) de las partículas retrovirales, en densidad de sacarosa de 1,16 gm/ml y que no contengan nada más, incluido partículas de otras morfologías o dimensiones; (4) Prueba de que las partículas contienen Retro-transcriptasa; (5) Análisis de proteínas y del ARN de las partículas y prueba de que son únicos; (6) Demostración de que lo obtenido en los puntos 1 a 5 es propiedad solamente de los tejidos considerados infectados y no puede ser inducido en los cultivos de control; y (7) Prueba de que las partículas son infecciosas. (Sinoussi, Mendiola & Chermann, J-C. Purification and partial differentiation of the particles of murine sarcoma virus according to their sedimentation rates in sucrose density grandients. Spectra, 1973, 4: 237-243. Toplin, I. Tumor Virus Purification using Zonal Rotors. Spectra, 4: 225-235).

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5.2. LA PALABRA "AISLAMIENTO" DERIVA DEL LATIN "INSULATUS" QUE SIGNIFICA "CONVERTIR EN UNA ISLA". SE REFIERE AL ACTO DE SEPARAR UN OBJETO DE TODO MATERIAL EXTRAÑO QUE NO SEA ESE OBJETO. Ese objeto aquí no es una proteína, ni un fragmento de ADN, sino un retrovirus concreto exógeno, el VIH. Nada más y nada menos. Montagnier et al no han presentado esa evidencia. Reacciones anticuerpo/antígeno o evidencia de RT sólo pueden considerarse prueba de detección si ya son específicas (y para ello es necesario el aislamiento previo). Gallo y sus colegas no consideraron la información de Montagnier como "verdadero aislamiento"(21)78, [pero ellos procedieron de igual forma]. Todas las células contienen retrovirus exógenos (ver 6.3.2). En muchas se detectan RT, reacciones a antígenos retrovirales y partículas semejantes-a-virus. El 70% de los seropositivos tienen anticuerpos contra el HTDV/HERV-K, un retrovirus endógeno. ¿Cómo es posible decir, basándonos en un test de anticuerpos, que la "cepa de Montagnier", si se asume que aisló tal virus, no es otro retrovirus endógeno generado por las condiciones de esos pacientes? 5.3. Aparentemente, el grupo de Montagnier encontró reacciones entre el suero de pacientes y tres proteínas, p25(p24), p45(41) y p80, pero sólo la p24 fue considerada una proteína del VIH. No obstante, en 1984, el grupo de Gallo [consideró como específica la p41]. Más adelante, sin prueba de que fuesen codificadas por el "ADN del VIH" o de que pertenecieran a una partícula semejante-a-retrovirus, las siguientes proteínas, gp160/150, gp120, gp45/40, p34/32, p24, p18/17 encontradas en las células, en los sobrenadantes o bandeadas a 1.16 gm/ml en gradientes de densidad de sacarosa llegaron a conocerse como proteínas del VIH. En otras palabras, contrariamente a todo razonamiento científico, se postuló que el suero de pacientes de SIDA contiene anticuerpos específicos al VIH y las proteínas con las que esos anticuerpos reaccionan fueron definidas como proteínas específicas del VIH. 5.4. Las "glicoproteínas del VIH", gp160, gp120 y gp41. (a) En 1983(20) y otra vez en 1984, Montagnier y sus colegas(29) afirmaron que aunque la p45/41 reaccionaba con sueros de pacientes no era viral sino una proteína ubicua celular, la actina. En contra de Montagnier, Gallo considera la gp41 como la proteína más específica del VIH. La afirmación de Gallo de que la interacción de la gp41 con anticuerpos encontrados en el suero de pacientes de SIDA es prueba de que la gp41 es codificada por el "genoma del VIH", y que ambos, la gp41 y los anticuerpos, son específicos de un retrovirus, suena extraño comparado con lo que Gallo decía en 1981. A mediados de los 70 Gallo y colegas informaron del aislamiento del primer retrovirus humano, el HL23V79. A diferencia de como procedieron con el VIH, el grupo de Gallo informó de la detección de RT en leucocitos frescos no cultivados(34) y publicó una microfotografía electrónica de partículas semejantes-avirus bandeadas a 1.16 gm/ml(35). En 1981 Gallo aceptó la evidencia de que los anticuerpos que reaccionaban con proteínas del HL23V no se habían formado directamente contra ellas y "eran específicamente celulares y no específicos de virus"(40). Hoy nadie, ni siquiera Gallo, considera que el HL23V sea el primer retrovirus humano o siquiera un retrovirus. (b) Los test Western Blot se preparan a partir de viriones del VIH purificado y por tanto no puede encontrarse las p160 y p120 en sus bandas porque: en los cultivos de partículas libres de células no hay protuberancias, la gp160 es precursora de la gp120 y de la gp 41 y ésta sólo en las protuberancias.
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Ver también Drucksache 12/8591 (Deutscher Bundestag) donde se recogen las siguientes palabras de Gallo fechadas en septiembre de 1983: “...Das von Luc Montagnier beschriebene Virus habe ich nie gesehen, und ich vermute, daβ er ein Gemisch von zweien haben könnte” (...el virus descrito por Luc Montagnier no lo he visto nunca, y supongo que tiene una mezcla de otros dos. Por otra parte algunos datos suyos son interesantes pero en absoluto concluyentes). 79 Ver ilustración núm. 4

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5.5. La "proteína pol del VIH", p31/34. Las p30-32 y p34-36 del "VIH" son idénticas respectivamente a las Alfa y Beta de Histocompatibilidad DR clase II(47). 5.6. La "proteína gag del VIH", p24. Para muchos laboratorios la p24 es prueba de infección por VIH. Pero hay pruebas de que los anticuerpos que reaccionan con ella son normales en sueros humanos y animales. [Existe también desacuerdo sobre ella entre Montagnier y Gallo.] 5.7. El papel de la actina y la miosina en la gemación de las partículas. No hay razón científica para definir una proteína presente en células o en sobrenadante de cultivo o incluso en material que bandee a 1.16 gm/ml como retroviral sobre la base de que reaccionen con anticuerpos de suero de pacientes de SIDA. Este suero es "poliespecífico", hay evidencia de que reacciona con una plétora de antígenos propios y ajenos. Si estas proteínas son del VIH, ¿qué son las proteínas de las células no infectadas y que también reaccionan con suero de pacientes de SIDA? ¿Por qué sólo el 20% de las proteínas son virales? ¿Y el 80% restante? Las gp 41 y p24 podrían ser respectivamente actina y miosina (ambas ubicuas). Importante: en presencia de antioxidantes no se pueden observar los fenómenos relativos al (77,79,80) ¿Podrían deberse estos a los agentes a los que están expuestos los pacientes y los cultivos? "VIH" CONCLUSIÓN-- La afirmación "anticuerpos contra la cepa del VIH de Montagnier: el patrón global de todos los "tests de VIH"" presupone pruebas de: la existencia de más de una cepa del VIH, la existencia de proteínas inmunogénicas específicas, anticuerpos específicos80 inducidos por infección de VIH. Esas pruebas solo pueden obtenerse utilizando el aislamiento del VIH como patrón oro. Como esto no se ha hecho, es imposible decir que "el patrón global de todos los "tests de VIH" prueba la infección por VIH". 6. "ADN del VIH". 6.1. MÍNIMA EVIDENCIA REQUERIDA PARA PROBAR LA EXISTENCIA DEL ADN DEL VIH: Si el "ADN del VIH" es el genoma de una partícula retroviral única, el requerimiento básico es probar la existencia de una molécula o entidad molecular única, "ADN del VIH", esto es fragmentos de ADN idénticos en composición y longitud en todos los infectados. El procedimiento correcto requiere demostración de: 1) partículas con diámetro 100-120 nm conteniendo core y cubierta con protuberancias(82); 2) en gradientes de densidad de sacarosa (GDS) las partículas bandean a 1.16 gm/ml; 3) a esa densidad no hay más que partículas con las características morfológicas de retrovirus;
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La propia idea de anticuerpo específico es insostenible desde el momento en que un anticuerpo puede estar formado (igual que cualquier otra proteína) por cientos de aminoácidos mientras que las interacciones antígenoanticuerpo se producen silo entre cuatro o cinco aminoácidos, quedando el resto libres para interactuar con otras proteínas. A esto hay que añadir que la forma de las proteínas humanas es tridimensional y que cambia con facilidad variando las condiciones de temperatura, concentración de minerales y otras, con lo cual los aminoácidos que en determinadas condiciones quedaban en el exterior de la proteína pueden pasar al interior: así los anticuerpos que antes se pegaban a ella dejarán de hacerlo y sin embargo habrá otros que sí se peguen. Es de vital importancia tener en cuenta que los procesos implicados en una prueba de anticuerpos provocan estos y otros cambios en las proteínas del suero del paciente, lo cual supone que ningún test de anticuerpos puede ser válido como herramienta de diagnóstico. (Lanka, Stefan. La Construcción del SIDA. (Curso) Barcelona, 12-13 de julio, 1997 (Disponible en vídeo).

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4) las partículas contienen ARN y no ADN, y ese ARN tiene el mismo número de bases y composición cada vez que se hace el experimento; 5) cuando las partículas se introducen en cultivos secundarios • son tomadas por las células • el ARN completo se retrotranscribe en cADN81 • el cADN completo se inserta en el ADN celular • se vuelve a transcribir en ARN para producir proteínas 6) resultado: partículas en el medio de cultivo; 7) tienen las mismas características. Según retrovirólogos conocidos, encontrar un retrovirus en cultivos/co-cultivos infectados primarios y secundarios no prueba que las células estén infectadas. 6.2. EVIDENCIA PARA LA EXISTENCIA DEL "ADN DEL VIH": En 1984, Gallo usó para "aislar" el VIH una línea de células leucémicas que llamó HT (imposible saber con qué tejidos de pacientes de SIDA fueron cultivadas; leyendo parece que fue un paciente, investigando primero se establecieron tres y después diez). La detección de RT se consideró prueba de infección. Obtuvieron un clon H9 de la línea de células HT y lo cultivaron con HT. El sobrenadante de H9 se bandeó y el material a 1.16 gm/ml se consideró partículas retrovirales. RESUMEN Y DISCUSIÓN: Es obvio que aunque Montagnier, Gallo, Levy y sus respectivos colegas se refieren a purificación82 o aislamiento de viriones o partículas virales, ninguno de estos equipos presenta evidencia de aislamiento de partículas retrovirales o incluso de partículas semejantes-a-virus, primer paso absolutamente necesario para probar la existencia de un genoma (en el momento de escribir esto tampoco lo ha hecho ningún otro equipo de investigadores del VIH/SIDA). Encontrar algún ARN83, seleccionar fragmentos de determinada longitud y referirse a esto como HTLVIII, LAV, ARV,... no prueba nada. Los investigadores cultivan linfocitos de pacientes de SIDA y los estimulan. La RT se considera prueba de infección o aislamiento. Los sobrenadantes de estos cultivos se introducen en cultivos de líneas de células transformadas o leucémicas. Con los sobrenadantes de esos cultivos se hacen dos tipos de experimentos: (a) Se bandean en gradientes de densidad y en la banda de 1.16 gm/ml se encuentra fragmentos de ARN de determinadas longitudes y se les llama "ARN del VIH" o "Genoma del VIH". Utilizando un iniciador se transcribe en ADN. (b) Se introducen en líneas de células leucémicas y en células T normales cultivadas y estimuladas. Se hibridan con cADN. Se obtienen resultados positivos sólo con las células a las que se había añadido el sobrenadante inicial y se interpreta que ese ADN es exógeno. Hay muchos problemas asociados con estos experimentos y su interpretación. Los más obvios son: 1. ¿Cómo saber que el ARN que bandea a 1.16 es el genoma de un retrovirus sin pruebas de que forma parte de una partícula viral o no que bandee a esta densidad? 2. La RT no es específica de los retrovirus y de hecho A(n)dT15 puede ser retro-transcrita por todas las polimerasas celulares (α, β y λ). ¿Es posible considerar entonces la transcripción como prueba de aislamiento o detección del VIH?
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cADN= copyADN (ADN copia). En la entrevista ya mencionada (nota 10), el Dr. Montagnier dice refiriéndose a sus trabajos de 1983: “le repito, no purificamos” y sobre Gallo: “...no sé si realmente purificó. No lo creo”. 83 En un organismo sano hay habitualmente restos de ARN procedente del reciclaje celular. La proporción aumenta lógicamente en el caso de una persona cuyo metabolismo es hipercatabólico. Ver más abajo el apartado 6.3 y en la Bibliografía los trabajos del Dr. Hässig.

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3. Los sobrenadantes de cultivos celulares contienen ADN y ARN (que incluye ARN mensajero). Se sabe que los ARN y ADN no retrovirales bandean también a 1.16(100). ¿Cómo es posible decir que un ARN, por bandear a 1.16 o ser rico en adenina es ARN del VIH? ¿Qué es entonces el otro ARN (o ADN) que bandea a esa densidad? 4. Puesto que hay ADN del VIH en el sobrenadante de los cultivos y en las partículas que bandean a 1.16, ¿es el ADN resultado del ARN o al revés? 5. Hecho conocido: las cápsides (core) de cromatina de los virus son inactivas. Puesto que se ha hallado viriones completos intactos que entran en las células: o estos viriones realizan una función que ningún sistema biológico puede hacer, o los viriones carecen de cápside, o son sintetizados de novo en los cultivos celulares. 6. Existe amplia evidencia de que cualquier ARN o ADN presente en el sobrenadante, especialmente cuando las células se estimulan, son tomados por las células. ¿Cómo afirmar que una señal positiva de hibridación prueba que el "ADN del VIH" es exógeno? 7. El primer paso absolutamente necesario para probar que el ADN del VIH se origina en los linfocitos es realizar experimentos de hibridación con ADN de linfocitos frescos no cultivados y ADN del VIH como probe. Ni Montagnier ni Levy lo han hecho. Gallo lo hizo y los resultados fueron negativos (ver 6.4.4). 8. Existen numerosas evidencias de retrovirus endógenos humanos obtenidos de células leucémicas y transformadas. 6.3. ESPECULACIONES SOBRE EL "ADN DEL VIH": Si se quiere especular sobre la naturaleza y origen del ARN derivado de los cultivos de tejidos de pacientes de SIDA y de aquellos en riesgo, hay muchas posibilidades incluyendo: 6.3.1. Es posible que el fragmento de ARN llamado "ARN del VIH" sea el genoma de un retrovirus exógeno. No obstante, para considerar probado esto, además de lo dicho en 6.1, se debe mostrar que: (i) el fragmento particular de ARN sólo puede ser obtenido de unos individuos en particular; (ii) cuando se utiliza como probe, un test positivo solo se obtiene de células frescas de individuos que también tienen un cultivo positivo; (iii) que en animales o seres humanos, el retrovirus se trasmite horizontalmente. 6.3.2. El genoma de un retrovirus endógeno, esto es, un fragmento de ARN con su correspondiente plantilla de ADN presente en el ADN celular de animales no infectados y que bajo ciertas condiciones puede expresarse y incorporarse a partículas retrovirales. En 1994, Gallo y Fauci dijeron que "no había retrovirus humanos endógenos conocidos". Pero en los 70 y 80, [a raíz de los descubrimientos de Gallo y Montagnier (HL23V, HTLV I y II, VIH)] "comenzó a quedar claro que el ADN humano contiene muchos genomas retrovirales integrados"(25,108). [Algunos datos al respecto:] 1985: Varios laboratorios en USA: "el ADN humano contiene múltiples copias de una nueva clase de genoma de retrovirus endógeno". 1987: Investigadores canadienses: genoma de un semejante-a-retrovirus endógeno con secuencias pol tipo C y gag. 1987: Muchos investigadores informaron del HERV-K (un retrovirus endógeno). 1989: Universidad de Nueva York, Dpto. de Bioquímica: "el ADN humano contiene un amplio espectro de retrovirus que muestran RT y codifican secuencias del HTLV I y II". 1989: Investigadores en USA ponen en duda que el HTLV I sea exógeno. 1992: Investigadores en Hungría y G Bretaña: Los anticuerpos contra el HTLV I podrían ser autoanticuerpos. 51

En 1995, Gallo admitió que la célula humana contiene genomas de retrovirus endógenos pero aún insistía en que eran defectivos(114). 6.3.3. El genoma de un retrovirus de novo montado por recombinación genética84 de: a) secuencias retrovirales endógenas; b) secuencias retrovirales y celulares; c) genes celulares no retrovirales. Según prestigiosos retrovirólogos (Weiss, Tamin) pueden surgir nuevos genomas retrovirales por reorganización de ADN celular por muchos factores incluidos procesos patógenos, un enfoque que propone a los retrovirus como un efecto y no como la causa de la enfermedad(122,123). En 1991, Investigadores de la Univ. de N York escribían: "un pool de secuencias retrovirales endógenas contribuye periódicamente a la generación de nuevos retrovirus exógenos". 6.3.4. Puede no ser un genoma retroviral, sino un ARN obtenido por transposición, o sea, secuencias de ADN replicadas (transposones) que han llegado a insertarse en algún lugar del genoma, o por retroposición, o sea retrotransposones primero transcritos en ADN y después insertados en el genoma. La retroposición puede "utilizar mecanismos celulares para retroposición pasiva así como retroelementos que contienen RT". Los retroelementos pueden ser elementos semejantes-a-retrovirus o elementos no-virales(128,129) [que a su vez pueden ser similares a los elementos retrovirales.] El grupo completo de los agentes que disponen de RT han sido recientemente llamados "retroides" y las características de todos ellos son similares excepto que los retrotransposones no-virales no contienen una cubierta de proteínas(17)85. 6.3.5. El genoma puede reestructurarse mediante un "shock" para sobrevivir (McClintock, lectura durante la recogida del Premio Nobel, 1983). Ese shock genómico puede ser provocado por virus, cruces de especies, venenos, alteraciones como las impuestas a los cultivos celulares. [Algunos descubrimientos realizados en los años 80:] La secuencia de bases de ADN que codifica una proteína no está dispuesta en forma continua, sino que hay regiones no codificantes intercaladas. Algunos "intrones" (en principio, no codificantes) son elementos móviles y contienen estructuras legibles capaces de codificar proteínas incluyendo proteínas formadas por 250 aminoácidos con RT. El aparato genético de la célula es más complejo y dinámico de lo sospechado(132). El ARN puede cortarse, separarse y ensamblarse a sí mismo y con otros ARN(135-138)86. 6.3.6. Manfred Eigen (Alemania) pudo conseguir replicación de ARN en ausencia de plantillas (lo cual contradice una creencia arraigada en Biología). 6.3.7. Otro principio de Biología Molecular es que la secuencia primera de ARN refleja fielmente la secuencia primera de ADN de la cual se transcribe. No obstante, en 1980 se produjo un ARN mensajero que reprodujo una proteína de aminoácidos alterados (tanto como para poder hibridar consigo mismo)(142-144). 6.3.8. CONCLUSIÓN El hallazgo de un nuevo fragmento de ARN o ADN y proteínas en
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Para profundizar en los planteamientos de lo que podríamos llamar el “nuevo paradigma genético” frente a la obsoleta genética estática simbolizada en la fórmula “ADN-produce-ARN-produce-proteínas” ver el curso “Tecnología génica: ilusión y realidad”. Dr. Stefan Lanka, biólogo, virólogo y genetista. Barcelona 30-31 de mayo de 1998. (Disponible en vídeo). 85 Sobre “transposones” y “retrotransposones” ver en la Bibliografía el libro del profesor Sandín. 86 Hay versión en castellano del primer artículo citado: “Función enzimática del ARN” de Thomas R. Cech (Investigación y Ciencia, 1987)

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(a) linfocitos de enfermos que han sufrido un "shock" con agentes oxidantes(77,79,90); (b) linfocitos en cultivos y co-cultivos que han sufrido un "shock" similar; no es una prueba de que tal fragmento venga del exterior. De la evidencia presentada por Montagnier, Gallo, Levy y sus colegas no se puede deducir que el "ARN del VIH" sea una "nueva especie" de ARN producido por el "shock" de las células o por algún otro fenómeno descrito. Ni es posible concluir que sea el ARN de un retrovirus exógeno. Sin embargo se pueden hacer algunas predicciones: (a) Si el "ADN del VIH" es realmente el genoma de un retrovirus exógeno: (i) debe haber evidencia para probar la existencia de una entidad molecular única: "ADN del VIH" con longitud única y secuencia de ácidos nucleicos única; (ii) todas las personas infectadas deben dar positivo a la hibridación con esa secuencia. (b) Si el ARN que bandea a 1.16 es el genoma de un retrovirus endógeno, también hay que probar la existencia de esa entidad molecular y los resultados positivos a la hibridación deben ser encontrados en todos nosotros. (c) Si el ARN encontrado es de un retrovirus montado de novo a partir del ADN celular, hay que probar la existencia de esa nueva entidad molecular en todos los cultivos sometidos a similares procedimientos. (d) Si el "ARN del VIH" es una especie molecular no-viral resultado de la transcripción de una única especie molecular de ADN, se deben encontrar resultados positivos en todos los individuos, sólo en las células del mismo tipo que aquellas en las que se originó. (e) Si el "ARN del VIH" no es ni el genoma de un retrovirus ni la transcripción fiel de un fragmento de ADN, sino el resultado de un "shock" al que las células están expuestas (o de alguno de los fenómenos descubiertos en los 80), entonces: (i) como no es posible reproducir exactamente las condiciones in vivo o in vitro a las que las células están sujetas, será difícil si no imposible obtener siempre esa entidad molecular única; (ii) habrá sólo unas pocas posibilidades de encontrar resultados positivos aunque la probabilidad se incrementará si se emplean solo pequeños fragmentos de "ARN o ADN del VIH". 6.4. EVIDENCIAS DE QUE EL "ARN DEL VIH" PERTENECE A UN RETROVIRUS EXÓGENO Los grupos de Montagnier, Gallo y Levy han afirmado que el ARN especial que seleccionaron del ARN total que bandeó a 1.16 gm/ml era nuevo y pertenecía a un retrovirus exógeno. Puesto que su afirmación es generalmente aceptada, se podría pensar que actualmente ellos u otros investigadores deberían ser capaces de aportar gran cantidad de pruebas confirmatorias. Este no parece ser el caso. 6.4.1. Debe existir evidencia que pruebe que ese ARN es constituyente de partículas que posean al menos las características físicas y morfológicas más básicas de los retrovirus [las dos principales son: diámetro de 100-120 nm y superficie salpicada de protuberancias]. Hasta la fecha, no solo nadie ha demostrado que el "ARN del VIH" pertenece a ese tipo de partículas, sino que no hay evidencia de que partículas de cualquier clase estén presentes en el material procedente de los cultivos/co-cultivos de los cuales se ha seleccionado el "ARN del VIH". 6.4.2. Si el "ARN del VIH" es el genoma de un retrovirus exógeno debería poder encontrarse en material infectado sin necesidad de usar co-cultivos, cultivos estimulados mitogénicamente o ambos (y a veces "shock" adicional), un hecho aceptado por Montagnier y Gallo(78,147). 6.4.3. No se puede pretender que el "ARN del VIH" es el genoma de un retrovirus único, VIH, sin que se haya presentado evidencia que pruebe que el "VIH" es una entidad molecular única. En 1986, Gallo y sus colegas aceptaban que el "genoma del VIH" tenía una "gran variabilidad"(149). Actualmente se acepta que "no hay dos aislamientos idénticos. Cada aislamiento contiene muchas variantes"(150). En un mismo paciente la información genómica en monocitos difiere de la de los linfocitos-T. 53

La información genética obtenida in vitro no correlaciona con la obtenida in vivo. De acuerdo con los investigadores del Instituto Pasteur "un paciente asintomático puede tener al menos 106 variantes genéticamente distintas del VIH, y en pacientes con SIDA la cifra es superior a 108"(154,155). El "genoma del VIH" varía con el tiempo [y] más del 99,9% de los "genomas del VIH" pueden ser defectivos(157). A finales de los 80, investigadores del Instituto Pasteur concluyeron, "cada vez está más claro que será muy difícil describir correctamente las características de los virus VIH usando clones moleculares (...) sólo pequeñas regiones del genoma del VIH pueden ser estudiadas (...) la tarea de definir la infección por VIH en términos moleculares será difícil"(153,160). Antes de los 90, las secuencias del VIH eran clasificadas como Africanas y USA/europeas. En los 90, los investigadores del VIH comenzaron a dividir el "genoma del VIH" en subtipos A, B, C, D, E, etc. La gran mayoría de las características genotípicas para el VIH-1 está basada en segmentos de secuencias subgenómicas (2-30% del genoma) y no del genoma completo [que ha sido imposible de obtener]. Actualmente es imposible decir cuales son las diferencias cualitativas y cuantitativas entre las diferentes secuencias de los subtipos de VIH-1. Hay una serie de razones por las cuales las miríadas de inconmensurables "ADN del VIH" no pueden ser siquiera descritos "en términos de poblaciones de genomas directamente relacionados a los que referirse como cuasiespecies"(153): (a) [El modelo de cuasiespecies se desarrolló para describir] ARN auto-replicante. Sin embargo, se dice que el "ARN del VIH" no es un ARN auto-replicante. (b) El ARN auto-replicante de los virus de ARN parecen "demostrar una estabilidad remarcable en algunas situaciones". Incluso un 1% de diferencias entre las secuencias [de los genomas] se considera que representan una "extremada variabilidad". ¿Es posible entonces describir el "ADN del VIH" incluso si tiene variaciones de un 10%, no digamos ya de un 20 o 30 o 40% como es el caso, como "población de genomas estrechamente relacionados, a los que referirse como cuasiespecies"? 6.4.4. Si el "ARN del VIH" es el genoma de un retrovirus exógeno que infecta individuos con SIDA o en grupos de riesgo, entonces ese ARN debería estar presente en tejidos frescos no cultivados de todos estos individuos y en nadie más. Más aún, si hay una infección masiva de VIH, como algunos de los más conocidos expertos del VIH pretenden(172,173), la hibridación Southern Blot debería ser más que suficiente para detectarla. El primer estudio de este tipo fue dirigido por Gallo en 1984. [Él y sus colegas escribieron:] "El ADN del HTLV-III no es detectado habitualmente [a partir de tejidos de pacientes con SIDA o ARC(96)] mediante hibridación SB, y cuando lo es, las bandas son con frecuencia débiles... la ausencia de secuencias de HTLV-III detectables en tejidos con Sarcoma de Kaposi de pacientes de SIDA sugiere que este tumor no está directamente inducido por la infección de cada célula tumoral con HTLV-III... la observación de que las secuencias de HTLV-III son encontradas raramente, si es que se encuentran, provee la primera evidencia directa de que estos tejidos no están ampliamente o fuertemente infectados con HTLV-III ni en SIDA ni en ARC". Estos estudios fueron confirmados por muchos otros investigadores. [La interpretación de Gallo fue:] "Teóricamente, esta baja intensidad en la señal podría también ser explicada por la presencia de un virus lejanamente homólogo al HTLV-III en estas células"(96). Esta explicación ha sido ignorada por todo el mundo, incluyendo a Gallo. No obstante, en una reunión celebrada en Washington en 1994 auspiciada por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos, Gallo admitió: "Nunca hemos encontrado ADN del VIH en las células tumorales de Sarcoma de Kaposi... De hecho nunca hemos encontrado ADN del VIH en células T"(174). Información aparecida desde 1984 sugiere que la explicación de Gallo puede ser un hecho: (a) evidencia mostrando que el ADN humano normal contiene secuencias relacionadas con el HTLV-I y HTLV-II (ver 6.3.2); (b) actualmente incluso Gallo admite que las secuencias provirales humanas endógenas "comprenden aproximadamente el uno por ciento del genoma humano"; 54

(c) [Reinhart Kurth escribió en 1996:] "Los retrotransposones se han desarrollado en una gran variedad de organismos que van de los protozoos hasta los seres humanos. Podrían ser o derivados o predecesores de los retrovirus". De hecho, actualmente también existe evidencia que muestra la presencia de secuencias del "VIH" en tejidos no-infectados: secuencias de ADN del VIH en moscas tse-tsé, escarabajos negros y leones(176); cinco pacientes sin infección por VIH-1 [en un estudio de control]; secuencias de nucleotidos relacionadas con el VIH-1 en ADN procedente de humanos, chimpancés y monos Rhesus [individuos normales no infectados]. La conclusión ineludible es que los estudios de hibridación no prueban que células-T o cualquier otro tipo de células de pacientes de SIDA y de aquellos en riesgo contengan una entidad molecular única, "ADN del VIH". 6.4.5. En la segunda mitad de los 80, en orden a rescatar el concepto de "genoma del VIH", los expertos del VIH hicieron uso extensivo de un proceso recientemente descubierto conocido como reacción en cadena de la polimerasa (PCR)87. Aunque la PCR es una herramienta muy útil en biología molecular, hay muchos problemas asociados con su uso para estudiar el "genoma del VIH": (a) Es extremadamente sensible. [Su descubridor, Kary Mullis, escribe:] "comenzando con una única molécula, la PCR puede generar 100 billones de moléculas similares en una tarde"(181)88. Sin embargo, [hacia 1990, los resultados obtenidos fueron] escasez o aparente ausencia de ADN viral"(182). En un posterior esfuerzo por recuperar el "genoma del VIH" en los 90, investigadores del Departamento de Genética, Universidad de Edimburgo, introdujeron una versión modificada de la PCR, el método de la doble PCR o PCR anidada. Concluyeron: "El rasgo más destacado de los resultados es el nivel extremadamente bajo de provirus VIH presentes en las PBMC89 circulantes en la mayoría de los casos"(182). No hay duda de que la PCR puede "amplificar un ADN-aguja en un pajar-ADN" pero ni siquiera la PCR puede hacer milagros. [En uno de los dos artículos de Nature, en 1995,] Ho et al pretendían haber mostrado que en pacientes que no habían recibido tratamiento antiviral el "nivel de plasma viral variaba de 15x103 a 554x103 viriones por ml(172). [En el otro] Wei et al concluían que su estudio "sugiere que la expresión del virus per se está directamente implicada en la destrucción de células CD4+(173). [Sin embargo,] si hay tal infección "masiva" de VIH, ¿por qué no es detectada por procedimientos de hibridación estandarizados y por qué no utilizaron los autores la PCR, que puede "amplificar un ADN-aguja en un pajar-ADN", o incluso la PCR anidada, sino que se vieron obligados a determinar el "ARN viral" con nuevos ensayos, "ADN ramificado (bADN) o RT-PCR y confirmarlos mediante la QC-PCR90" para los que no se dan detalles? De acuerdo con Maddox y Wain-Hobson, Ho y Wei y sus colegas fueron capaces de conseguir sus asombrosas conclusiones sólo después de una década de investigación del VIH porque trabajaron en equipo con matemáticos y porque les fue posible utilizar "nuevas técnicas para detectar los bajos niveles de virus implicados"! (cursivas nuestras). Es irónico entonces que las críticas más fuertes de sus estudios hayan partido de matemáticos como Frank Buianouckas y Mark Craddock. "¿Qué es esta viremia de billones de partículas de ARN que sólo pueden ser vistas con una indocumentada PCR ramificada pero no
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El artículo crítico más completo sobre la PCR es: JOHNSON, Christine. A Guide to PCR. How PCR works and why PCR can´t be used to prove HIV infection. Continuum, vol. 4 num. 4, 1996. (Versión en castellano: COBRA, 97). 88 Hay versión en castellano: “Reacción en cadena de la polimerasa” (Investigación y ciencia, 1991). 89 PBMC= Peripheral Blood Mononuclear Cells (Células Mononucleares en Sangre Periférica). 90 QC-PCR= Quantitative Competitive-PCR (PCR cuantitativa por competición). Las versiones modificadas de la PCR utilizadas por Ho se explican detalladamente en el artículo de Christine Johnson (ver nota 87). Para más detalles sobre el tema ver mas arriba “Una réplica a Wei y Ho...”.

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con test de infección funcional?". "Mi pregunta es esta: ¿Qué es exactamente lo que llevará a la gente que investiga el VIH a apartarse de la alta tecnología, de los métodos no probados, de las especulaciones arcaicas sobre interacciones moleculares, etc., etc. y preguntarse a sí mismos:¿ alguno de nosotros tiene la más remota idea de lo que está haciendo?"(190). (b) En la inmensa mayoría de los casos, la presencia del "genoma del VIH" es probada amplificando "regiones invariables" cortas de un "gen viral", normalmente el gen gag. Sin embargo, desde el momento en que está aceptado que una proporción significativa de los "genomas del VIH" es defectiva, encontrar un fragmento de un gen no es prueba de la existencia del gen completo y menos aún de la existencia del genoma completo "ADN del VIH" o "ARN del VIH", un punto aceptado por muchos investigadores del VIH/SIDA. (c) Si una única entidad molecular "ADN del VIH" existe, entonces los mismos iniciadores deberían ser capaces de amplificarlo independientemente de donde se encuentre ese ADN único. [De acuerdo con los investigadores del Walter Reed Army Institute of Research] "debido a la extensa diversidad genética del VIH-1, las oportunidades de identificar un simple par capaz de amplificar distintos subtipos son limitadas"(193,194). De hecho, no hay acuerdo sobre los resultados de amplificación obtenidos con iniciadores para diferentes genes de un sólo subtipo. Estas discrepancias pueden ser debidas a: (i) "una falsa reacción positiva" [según sugieren los propios autores]; (ii) "la conocida variabilidad genómica del VIH". Si este es el caso entonces no se puede hablar del "genoma del VIH" como si fuese una entidad molecular determinada; (iii) el genoma es defectivo. (d) Ninguna información significativa puede ser obtenida de un test hasta que el test no esté estandarizado y se haya mostrado que es reproducible. No hay ninguna información de esta clase disponible para la PCR. De hecho, desde el momento en que hay tantos subtipos de "VIH" y uno tiene que usar diferentes iniciadores para diferentes subtipos o incluso para el mismo subtipo, es extremadamente improbable que tal información se obtenga alguna vez. (e) Con mucho, el parámetro más importante para un test es su especificidad, esto es, con qué frecuencia un test es negativo cuando la condición observada está ausente. Para la PCR uno debe probar que los iniciadores: (i) pertenecen a un retrovirus único; (ii) las secuencias del iniciador se pueden encontrar sólo en ese retrovirus y en ningún otro. No existe esta clase de evidencia para los iniciadores del "VIH". De hecho, desde el momento en que no es posible decir cuales son las secuencias del "ADN del VIH", se sigue que tampoco es posible ser específicos sobre lo que los iniciadores representan. Incluso si uno asume que el "ADN del VIH" y por ello los iniciadores son específicos de un retrovirus, desde el momento en que: (a) la mayoría de los iniciadores del "VIH" tienen su origen en líneas celulares leucémicas y transformadas; (b) hay evidencia de que las células leucémicas y transformadas contienen retrovirus endógenos(88); (c) "la producción de retrovirus endógenos puede ser inducida por los métodos utilizados para "aislar el VIH"; (d) Gallo mismo escribió que la línea de células HUT78 (H9) "contenía secuencias de HTLV proviral"(105); (e) no existe ningún método de separar un retrovirus de otro; es imposible decir que los probes del "ADN del VIH" son VIH o probes de ADN de un retrovirus endógeno o incluso un retrovirus exógeno, HTLV-I; (iii) En un sample de ADN (ARN) los iniciadores reaccionan sólo con las secuencias del VIH [y no con otras]. Otra vez, no existe esta clase de información. Más aún, dado que: (a) "alrededor del uno por ciento del genoma humano" consiste en secuencias retrovirales endógenas; 56

(b) existen homologías entre los genes de retrovirus endógenos y exógenos, y entre estos genes y retroelementos celulares; las reacciones específicas de los iniciadores del "VIH" son más improbables. Incluso si (i)-(iii) fuesen probados uno debería aún determinar la especificidad de la reacción de la PCR, esto es, probar que no se pueden obtener resultados positivos en individuos no infectados. Esto sólo puede ser determinado utilizando el aislamiento del VIH como patrón oro independiente. Esto no ha sido hecho, algo aceptado por uno de los mejor conocidos investigadores del VIH/SIDA, William Blattner. "Una dificultad para ensayar la especificidad y sensibilidad de los retrovirus humanos (incluido el VIH) es la ausencia de un patrón oro final". (f) Actualmente la evidencia obtenida sin el uso de un patrón oro muestra que el procedimiento de la PCR es no-específico: Hay sólo un estudio en el que se haya examinado la reproducibilidad, sensibilidad y especificidad de la PCR. El patrón oro utilizado no fue el aislamiento del VIH sino status serológico (Western Blot). La PCR fue encontrada no-reproducible. [Se ha comprobado que] los controles pueden dar positivo. Generalmente se acepta que una vez infectado por el VIH, infectado para siempre. Sin embargo, una PCR positiva revierte en negativa cuando la exposición a los factores de riesgo es discontinua. En 1995 numerosos estudios en niños revelaron la conversión de una PCR positiva en negativa. En 1989, discutiendo sus estudios sobre retrovirus humanos, investigadores de la Universidad de Nueva York escribieron: "el uso de la PCR para determinar la posible etiología retroviral de una variedad de enfermedades humanas puede complicarse debido a los retrovirus endógenos. Incluso en el caso de que se utilicen cADN para las plantillas de PCR, las actividades de transcripción de secuencias endógenas deben ser consideradas"(119). CONCLUSIÓN-- La información actual no prueba la existencia de una entidad molecular única, "ADN del VIH" que constituya el genoma de un retrovirus determinado externamente adquirido, VIH. Ni hay ninguna prueba de la existencia de "cuasiespecies del VIH". Ni es posible decir cual es la diferencia exacta entre los diferentes "ADN del VIH", los probes (sondas) y los iniciadores derivados de estos ADNs y las secuencias en el ADN celular con las que hibridan. 7. "Aislamiento del VIH: La existencia de un retrovirus VIH predice que el VIH puede ser aislado a partir de ADN cromosomial de células infectadas. La predicción ha sido confirmada como sigue: ADNs completos de VIH-1 y VIH-2 han sido preparados a partir de células infectadas clonadas en plásmidos de bacterias. Esos clones están totalmente libres de proteínas celulares y virales y de contaminantes celulares [también de] ARN genómico del VIH. Clones infecciosos de ADN del VIH-1 y 2 infectaron productivamente células humanas para iniciar la replicación del VIH. Esas células infectadas contenían ADN específico del VIH y produjeron partículas que contenían retro-transcriptasa; los antígenos específicos del VIH tienen diámetros de 100 nm en el microscopio electrónico como se espera de los retrovirus". 7.1. Antes de discutir en detalle la evidencia citada, para evitar malentendidos, será útil definir algunos términos incluyendo clonación de ADN, transfección y clonación de virus, [así como precisar] la evidencia que debe ser presentada para reclamar pruebas de estos fenómenos. Plásmido. Elementos circulares cromosómicos con libertad de replicación presentes en las bacterias. Se duplican independientemente del elemento cromosómico principal y son usados frecuentemente para "transportar" un fragmento de ADN al interior de una célula. Clonación de ADN. Producción de copias de un fragmento de ADN mediante su introducción en un vehículo de clonación apropiado, por ej. un bacteriófago o un plásmido. Transfección. Introducción de ADN exógeno en células y su habilidad para replicarse y expresarse a sí mismo en esas células, esto es, transcripción de ADN en ARN, traducción de ARN en proteínas. El material genético no tiene porque ser de origen viral y la transfección puede conseguirse por varios métodos. Ya en 1969 era conocido que esos métodos incluyen "infección de células mediante bacterias y 57

virus, formación de híbridos de dos tipos de células por fusión, trasplante de simples núcleos aislados en huevos y embriones, microinyección de fracciones de núcleos y mitocondrias y ADN purificado". Clonación de virus. Introducción en células de material genético, ADN o ARN, del que se ha probado con anterioridad que es el genoma de un virus seguido por la aparición en las mismas células de virus idénticos en cada aspecto a los virus en los cuales el material genómico se originó. Antes de que uno pueda reclamar prueba de clonación de un retrovirus uno debe: (a) Obtener una partícula(s) separada de cualquier otra cosa (aislada) y mostrar que la partícula(s) contiene, entre otras moléculas, proteínas y ácidos nucleicos (ARN) y que la partícula(s) es realmente una partícula infecciosa (ver 6.1); (b) Mostrar que hay una relación directa entre las proteínas y los ácidos nucleicos de la partícula; (c) Introducir el genoma viral en células y mostrar que el ADN se integra en el ADN de la célula y se transcribe en ARN y el ARN se traduce en proteínas; (d) Mostrar que las células producen partículas y que las proteínas de las partículas son codificadas por los ácidos nucleicos de las partículas (e) Mostrar que las proteínas y ácidos nucleicos de las partículas son idénticos con la partícula original y que también son partículas virales; (f) Puesto que todas las células contienen genomas retrovirales, cuando uno intenta clonar un retrovirus, un cultivo de control es crucial. Es obvio que clonación de retrovirus no es sinónimo de aislamiento de retrovirus, de hecho, para clonar uno debe aislar el virus dos veces, la primera para obtener el genoma viral y la segunda para probar que las partículas creadas por la célula tras la introducción del genoma viral, si es que hay alguna, son idénticas con aquellas en las que se originó el genoma. 7.2. En 1985 Fisher, Gallo y sus colegas publicaron un artículo titulado "A molecular clone of HTLV-III with biological activity"(94). [Encontraron que] la tasa de muerte celular más alta ocurría antes de la máxima producción de VIH (RT) e incluso antes de que el "ADN del VIH" completo se hubiera integrado en el ADN celular. Los hallazgos inmunológicos les llevó a escribir: "sólo una mínima población de células transfectadas está aparentemente infectadas por el virus [inferior a un 15%, lo cual] sugiere que los efectos citopáticos pueden no ser resultado únicamente de la infección viral directa". Fisher y sus colegas publicaron una micrografía electrónica mostrando partículas semejantes-a91. No obstante, no probaron que las partículas fuesen virales o incluso que tuviesen alguna de las virus características físicas o morfológicas de partículas retrovirales. 7.3. En 1986 Levy y sus colegas publicaron un artículo titulado "AIDS retrovirus (ARV-2) clone replicates in transfected human and animal fibroblasts". El ARV fue detectado por la presencia de "actividad de RT", la producción de ARV fue detectada por la presencia de actividad de Retro-Transcriptasa (RT)... La replicación fue detectada a los 5 días con actividad de RT. [El equipo de Levy no encontró reacciones en células no infectadas]. Sin embargo, incluso Montagnier ha informado de que al menos una proteína, la gp41 procedente de células no infectadas reaccionaba con suero de pacientes. La diferencia puede ser debida a que aparentemente Montagnier estimuló las células no infectadas pero Levy no lo hizo. Otra vez, mientras en células normales no estimuladas el suero de pacientes no reacciona con la proteína p16-18, las mismas proteínas son detectadas en células normales no infectadas pero estimuladas(219-222). 7.4. En 1993, Barnett, Levy y sus colegas publicaron un artículo titulado "Distinguishing features of an infectious molecular clone of the highly divergent and noncytopathic human inmunodeficiency virus type 2 UCI strain" [Distinción de las características de un clon molecular infeccioso de la cepa UCI de tipo 2 del
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Para una comprensión gráfica directa de las diferencias entre fotografías de virus y fotografías de partículas celulares ver ilustraciones 3 y 4.

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virus de la inmunodeficiencia humana altamente divergente y no citopatico]. Este estudio se refiere al VIH-2. Desde el momento en que se dice que el VIH-2 es completamente distinto del VIH-1, su aislamiento o clonación, aunque sea cierta, no es prueba de aislamiento o clonación del VIH-1. No obstante puede que valga la pena hacer algunos comentarios. El "virus clonado molecularmente (VIH-2)" fue obtenido [tras una serie de manipulaciones e hibridaciones con "ADN de VIH-2 procedente de macacos" y "preparaciones de VIH-1 enriquecidas con secuencias gag-pol"]. Aproximadamente 2 millones de placas fueron cribadas y se obtuvieron 12 placas positivas que fueron sometidas a rondas sucesivas de purificación e hibridación. De estos 12 clones positivos, sólo en uno se encontró completo el ADN proviral del VIH-2. [Barnett y Levy] informaron que el VIH-2 no exhibía infección productiva [y] demostraba relativa inhabilidad para producir formación de sincitios o matar células. [Además] inframodulaba la expresión CD4 de superficie en células infectadas. ¿Estarán ahora Levy y sus colegas de acuerdo con nosotros(80) en que la aparente pérdida de CD4 no se debe a su destrucción por el "VIH" sino a la habilidad de los cultivos para "inframodular la expresión CD4 de superficie"? 7.5. COMENTARIOS Ni Fischer et al, ni Levy et al, ni Barnett et al han satisfecho las condiciones absolutamente necesarias para afirmar que han clonado un retrovirus, VIH. Ni les era posible hacerlo así. Para clonar molecularmente un retrovirus primero uno debe obtener el ARN retroviral y esto sólo puede ser obtenido mediante el aislamiento del retrovirus. SIN AISLAMIENTO NO HAY CLONACIÓN. No obstante, hasta la fecha, no sólo ningún investigador ha aislado un retrovirus único a partir de tejidos frescos de pacientes de SIDA o incluso de cultivos/co-cultivos conteniendo material de esos pacientes, sino que ninguno ha probado la existencia de partículas, virales o no, que satisfagan las principales características físicas o y morfológicas de los retrovirus. Fischer et al, Levy et al y colegas seleccionaron fragmentos de ADN, sin que dos de ellos fuesen similares en composición o longitud, y los llamaron "ADN del VIH" (ver 6.2). Subsecuentemente, intentaron introducir el "ADN del VIH" en células utilizando técnicas bien conocidas con las que es posible introducir cualquier ADN, viral o no, dentro de células. Independientemente de lo que se entienda por "ADN del VIH", dadas las técnicas que utilizaron, es altamente probable que lo consiguieran. No obstante, sólo se puede pretender probado secuenciando el "ADN del VIH" antes y después de la clonación y ninguno de esos grupos lo hizo así. La única evidencia presentada por los investigadores mencionados a estos efectos fue: (a) La detección en cultivos celulares de actividad de RT; (b) El hallazgo en las células de proteínas que reaccionan con anticuerpos a la p24 y/o con suero de pacientes de SIDA. No obstante, ni de lejos, nadie ha probado que cualquiera de esas proteínas presentes en los extractos celulares y que pueden reaccionar con suero de pacientes de SIDA sea codificada por el "VIH" (ver 5). Ni la presencia de partículas semejantes-a-virus en los sobrenadantes de los cultivos ni la transcripción de A(n)dT15 prueba la existencia del VIH o de cualquier otro retrovirus endógeno o exógeno (ver 3). Incluso si hubiera prueba de que esas partículas fueran retrovirales, de que las proteínas fueran retrovirales y de que los anticuerpos son específicos contra tales proteínas, sus hallazgos en cultivos celulares no son prueba de transfección de "ADN del VIH" y menos aún de clonación del "VIH". Todos estos fenómenos pueden ser causados por un retrovirus endógeno especialmente si se considera el tipo de células utilizado, linfocitos de cordones umbilicales y leucémicos92, y las condiciones, estimulación química y técnicas de co-cultivo. Aproximadamente el 25% de los pacientes de SIDA tienen anticuerpos del HTLV-I, y las proteínas inmunogénicas del HTLV-I y del VIH tienen los mismos pesos moleculares, por tanto aproximadamente el 25% de los cultivos HUT78 (H9) no infectados además de RT y partículas, deberían tener, en el Western Blot, las mismas bandas que los cultivos "infectados por el HTLV-III". Así que los extractos celulares de las
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Es decir, que se dividen con más rapidez.

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células HUT78 y el Western Blot aparecerán erróneamente como positivos al HTLV-III. Ambos grupos, el de Gallo y el de Montagnier mostraron que los genes gag y pol del HTLV-I y del VIH-1 son homólogos. Esto significa que la línea de células HUT78 debería tener secuencias del "ADN del VIH" incluso sin haber sido transfectada con "ADN del VIH". Fisher, Gallo y sus colegas no pudieron encontrar evidencia de que "el ADN del HTLV-III se había integrado en el genoma de la célula huésped", un paso absolutamente necesario en la clonación y producción de retrovirus. Ni ninguno de estos investigadores ha mostrado que el ADN es transcrito en ARN. Para la transfección, además de probar la integración del "ADN del VIH" en el genoma de la célula huésped y su transcripción en ARN, se debe también probar que el ARN es traducido a proteínas. CONCLUSIÓN-- Para afirmar que "la existencia de un retrovirus VIH predice que el ADN del VIH puede ser aislado del ADN cromosómico de células infectadas", se debe primero probar la existencia de una molécula única de ADN que sea el genoma de una partícula retroviral única, VIH-1, la cual sólo puede ser obtenida aislando la partícula retroviral. Actualmente no hay tal prueba. Fisher et al y Levy et al seleccionaron un trozo de ARN que en el sobrenadante de células "infectadas" HUT78, bandeaba a 1.16gm/ml o tenía cierta longitud, lo retrotranscribieron y lo llamaron "ADN del VIH-1" (ver 6.2.2; 6.2.3). No obstante, puesto que ni ellos ni nadie antes o después ha mostrado que este ARN (cADN) era siquiera parte constituyente de una partícula, retroviral o de cualquier otra clase, la afirmación de que el ADN es "el ADN completo del VIH-1" o "específico del VIH" no puede ser sostenida. Fisher y Levy encontraron retrotranscripción en el sobrenadante celular pero no presentaron evidencia de que las proteínas de la RT fueran constituyentes de una partícula, retroviral o de otra clase, así que no pueden afirmar que han probado que las células "transfectadas producían partículas conteniendo Retro-Transcriptasa y antígenos específicos del VIH". Aunque Fisher y colegas tenían una micrografía electrónica mostrando partículas semejantes-a-virus en el sobrenadante del cultivo, no probaron que las partículas fueran realmente retrovirales, o incluso que tuvieran las características físicas y morfológicas más básicas de partículas retrovirales y por tanto "podrían reflejar material no-viral". Fisher, Levy y Barnett no comenzaron con un ARN que se hubiera probado proveniente de un retrovirus y no obtuvieron partículas retrovirales de las que se hubiera probado que contenían el mismo ARN, el requerimiento más básico para la clonación. De hecho, dada la evidencia que presentan, ni siquiera pueden pretender la transfección de células con ADN viral o no-viral. 8. "IDENTIFICACIÓN DEL VIH" 8.1. "La existencia del VIH predice que las células infectadas contienen un ADN único, específico de un virus, de 9150 nucleotidos que no puede ser detectado en el ADN de células no infectadas". El genoma de un retrovirus no puede ser identificado sobre la base de la longitud de un fragmento de ARN y su presencia en algunas células y no en otras. 8.1.1. Utilizando fragmentos de "ADN del VIH" como sondas de hibridación o como iniciadores, se han obtenidos resultados positivos con hibridación standard y con PCR a partir de ADN de células humanas y de insectos "no infectadas" (ver 6.4.4). Es un hecho que: (a) la hibridación de ácidos nucleicos de "retrovirus exógenos" "de diferentes especies aporta un patrón que es el mismo que la relación filogenética entre sus huéspedes naturales"(228) una relación que llevó a los retrovirólogos incluyendo a Gallo a concluir que los retrovirus exógenos "derivan de genes celulares"; (b) La existencia de los retrovirus humanos endógenos ha sido "mostrada" utilizando sondas de hibridación derivadas de retrovirus animales endógenos y exógenos.

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Si este es el caso y si "el ADN del VIH" es el genoma de un retrovirus humano exógeno, el genoma humano no infectado debería contener secuencias que hibridarán con las sondas de "ADN del VIH". Puede haber dos razones por las cuales no se ha informado de tales hallazgos con más frecuencia: (a) La mayoría de los investigadores del VIH ignora uno de los más elementales requerimientos de la investigación experimental básica, estos, los controles. En los raros casos en que se han utilizado controles, no son apropiados (ver 6.1). (b) El "ARN del VIH" no es el genoma de un retrovirus endógeno ni exógeno ni incluso un fragmento de ADN transcrito presente en células no sometidas a "shock". 8.1.2. La mayoría de los resultados positivos en células "no infectadas" han sido encontrado utilizando sondas e iniciadores para uno o como máximo dos genes o incluso fragmentos de genes. La "gran mayoría" de los estudios del VIH comprenden "de un 2% a un 30% del genoma"(163). No obstante, encontrar un fragmento de un gen o incluso un gen no es prueba de la existencia del genoma del VIH. 8.1.3. En 1995, investigadores del Pasteur informaron que "La secuencia completa de 9193 nucleotidos del probable agente causal del SIDA, el virus de linfoadenopatía asociada (LAV) había sido determinada"(229). En el mismo año, Gallo y sus colegas informaron de sus resultados sobre secuencias de nucleotidos del "VIH". [Concluyeron:]"El provirus HTLV-III tiene 0.749 pares de pases (bp) de longitud"(32). En 1990, se dijo que el genoma del VIH consistía en diez genes(230). Ese año Montagnier informó que el VIH poseía ocho genes(7) y Barré-Sinoussi(8) que el VIH tenía nueve genes. Hasta la fecha, no se ha informado de dos "ADN del VIH" de la misma longitud y más aún, está aceptado que la mayoría de los "genomas del VIH" son defectivos. Incluso si todos los genes pudieran ser amplificados por la PCR, esto no significaría que esté presente el "genoma completo del VIH". Por ejemplo, en 1995 el gen nef de tres [donantes de Sydney] fue amplificado por la PCR. "Los fragmentos amplificados resultantes variaron de 410 bp a 680 bp"(231). En 1995 David Ho y sus colegas "analizaron mediante PCR y secuenciación directa 57 secuencias virales de 47 individuos infectados con el VIH-1. [Obtuvieron variaciones considerables en regiones de la gp120]"(232). [Para Gallo] los viriones defectivos contribuyen a la patogénesis del SIDA"(114). 8.1.4. Buscando en la literatura sobre el VIH es chocante que hasta la fecha no ha sido secuenciado ni un sólo "genoma completo del VIH" de 9150 bp93 o de cualquier longitud a partir de células frescas no cultivadas. Todos los "genomas completos del VIH" secuenciados que se conocen lo han sido a partir de células cultivadas. Hasta 1995 "sólo se ha informado de 19 secuencias comprendiendo el genoma completo de 10 Kb del VIH-1"(193). Actualmente es también sabido que: (a) los pacientes pertenecientes a los grupos de riesgo del SIDA están expuestos a altas dosis de agentes oxidantes y que esos agentes tienen profundos efectos en el ADN y el ARN(74,79); (b) en cultivos el "VIH" no puede ser detectado sin que el cultivo haya sido tratado con oxidantes químicos o físicos incluyendo PHA; (c) hay anormalidades funcionales y estructurales en los genomas de los linfocitos de pacientes de SIDA. (d) de acuerdo con Chermann y sus colegas, "Diferentes poblaciones de fragmentos distintos de VIH-1 de tamaños altamente variables están presentes en la PBMC de las personas infectadas por el VIH"(234). (e) de acuerdo con los expertos del VIH, los genomas defectivos son "rescatados" por recombinación y esta es una de las principales causas de la complejidad del "ADN del VIH". Si este es el caso uno puede preguntarse:
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La cantidad de bases del “genoma del VIH” fue establecida en 9150 hallando la media entre todas las cantidades presentadas por los diversos equipos que trabajaban para secuenciarlo.

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(i) )se puede excluir la posibilidad de que los 19 "genomas completos del VIH" no sean más que una posibilidad entre las muchas especies moleculares presentes en los linfocitos cultivados o incluso no cultivados, la cual nada tenga que ver con un genoma retroviral y que haya aparecido como resultado de condiciones in vivo o in vitro o ambas y por selección natural? (ii) si hay una tasa tan alta de recombinación entre los genomas del VIH, )no es posible que el mismo proceso tenga lugar entre los genomas retrovirales endógenos? si este es también el caso, ¿como se puede saber que los 19 "genomas completos del VIH" no son más que recombinaciones de secuencias retrovirales endógenas y secuencias celulares? Si los investigadores del VIH u otros capaces de montar tales experimentos estuvieran tan interesados en esforzarse tanto como lo hacen en estudiar el "VIH" en estudiar linfocitos de pacientes no pertenecientes a grupos de riesgo pero: (a) que estuvieran expuestos a agentes (diferentes del "VIH") y dosis similares a las de los grupos de alto riesgo; (b) que tuvieran anormalidades funcionales y estructurales similares a los linfocitos de los grupos de riesgo; (c) utilizando exactamente los mismos métodos y condiciones de cultivo; ¿puede alguien excluir la posibilidad de que en otros diez años esos investigadores no estarán en condiciones de informar de otros 19 "genomas completos del VIH" en esos individuos? 8.2. "Por ejemplo, Jackson et al. han analizado células sanguíneas de 409 seropositivos incluyendo 144 pacientes de SIDA. y 265 personas sanas. Además se analizaron 131 seronegativos. ADN específico del VIH fue encontrado en 403 de los 409 seropositivos, pero en ninguno de los 131 seronegativos". 8.2.1. Hasta 1987 Jackson et al consideraron la detección de RT en cultivos ¡como sinónimo de aislamiento del VIH!. En 1988 la "prueba de RT fue reemplazada por la prueba de detección de antígenos del VIH-1 de los laboratorios Abbot, la cual principalmente detecta la p24. Utilizando [este ensayo, Jackson y colegas] informaron que "el VIH-1 podía ser aislado a partir del 100% (56 de 56) de los pacientes de SIDA, del 99% (87 de 88) de los pacientes de ARC y en el 98% (259 de 265) de los individuos asintomáticos seropositivos". Hay muchas razones para cuestionar la interpretación de la prueba de la p24: (a) es una reacción anticuerpo-antígeno y está sujeta a reacciones cruzadas. No hay razón por la cual las condiciones que conducen a una reacción no específica no estén presentes en un nivel suficiente como para conducir la reacción por encima del límite, ni razón para prevenir lo contrario, esto es, reacciones específicas por debajo del límite. La única forma de resolver esta cuestión es comparar la reacción con la presencia o ausencia del VIH mediante el aislamiento del virus. Hasta la fecha, no se ha informado de esto. La no-especificidad del test de la p24 es tan obvia que es aceptada nada menos que por una autoridad de los análisis del VIH como Philip Mortimer y sus colegas del Servicio de Laboratorio de Salud pública del Reino Unido, "La experiencia ha mostrado que ni los cultivos de VIH ni los tests del antígeno p24 tienen mucho valor como diagnostico. Pueden ser insensibles y/o no-específicos"(236). (b) No hay razones científicas y desde luego razones de sentido común por las cuales reacciones como la retro-transcripción o las reacciones anticuerpo-antígeno, incluso aunque fuesen específicas para retrovirus, puedan ser consideradas prueba de aislamiento de un virus. 8.2.2. Para mejorar la prueba de la p24 [se utilizó] la PCR: "para comparar la sensibilidad y especificidad" de los dos tests las PBMC de 59 individuos seropositivos y 20 individuos seronegativos fueron analizadas con ambos tests. Dos individuos negativos a la PCR tuvieron cultivos positivos y dos individuos con cultivos negativos dieron positivo a la PCR. Los autores concluyeron que "ambos métodos se consideran con especificidad y sensibilidad de al menos 97 y 100% respectivamente"(52). En otras 62

palabras, Jackson et al utilizaron el test de anticuerpos como patrón oro para los cultivos y la PCR, y la PCR y los cultivos como patrón oro para el test de anticuerpos. Los resultados de Jackson con la PCR y con los cultivos no son reproducibles en otros laboratorios. ¿Cómo es posible entonces afirmar que "virtualmente toda la gente que contiene ADN del VIH también contiene anticuerpos contra la cepa del VIH de Montagnier" y "la mayoría, aunque ciertamente no toda la gente que carece del ADN del VIH no contiene tales anticuerpos"? CONCLUSIONES Y COMENTARIOS-- Puesto que Jackson et al no testaron a los 409 pacientes y a los 131 individuos seronegativos utilizando la PCR sino sólo 66 pacientes y un máximo de 43 seronegativos; no secuenciaron los segmentos amplificados y no determinaron la especificidad de la PCR utilizando el único patrón oro válido, el aislamiento del VIH, no les fue posible informar de "subtipos de ADB específico del VIH... en 403 de 409 seropositivos, pero en ninguno de los 131 seronegativos". Además, Jackson utilizó un pequeño fragmento del gen gag como iniciador. Pero: (a) puesto que los más conocidos expertos del VIH están de acuerdo en que los genes gag de los retrovirus son homólogos [los resultados negativos de Jackson en personas seronegativas pero que deben tener los] retrovirus presentes "en todos nosotros", permanecen inexplicados; (b) obtener un resultado positivo con la PCR utilizando un pequeño fragmento del gen gag como iniciador no es prueba de la existencia de un "genoma completo del VIH" o incluso de la existencia de un gen gag completo. Es bien sabido que la única evidencia considerada como prueba de la teoría del VIH para el SIDA es la correlación entre el síndrome clínico y un test de anticuerpos positivo. Menos conocido es el hecho de que en los cuatro artículos publicados por Science en mayo de 1984, Gallo y sus colegas afirmaron que, al contrario que Montagnier y sus colegas, él y sus colegas habían conseguido un "auténtico aislamiento". No obstante es de crucial importancia que la única diferencia entre los experimentos llevados a cabo por ambos grupos es que el grupo de Gallo empleó una línea de células leucémicas. La especificidad del test de anticuerpos para el VIH puede ser determinada sólo utilizando el aislamiento del VIH como patrón oro. Hasta la fecha esto no se ha hecho y actualmente parece imposible porque nadie ha cumplido siquiera con el primer paso en el único método científicamente válido del aislamiento de retrovirus, esto es, demostración con microscopia electrónica de partículas con las características morfológicas de retrovirus que bandeen en gradientes de densidad de sacarosa a 1.16 gm/ml. Dado el hecho de que los individuos con infecciones de hongos y micobacterias tienen anticuerpos que pueden producir un test de anticuerpos del "VIH" positivo incluso en ausencia del "VIH", ¿cómo puede alguien establecer que (a) la inmensa mayoría de las infecciones oportunistas que significan SIDA están causadas por el VIH sobre la base de un test de anticuerpos positivo? (b) que un test de anticuerpos positivo en individuos con infecciones por hongos o micobacterias demuestra infección por VIH? En realidad, como en el caso del HL23V, ¿es sólo una cuestión de tiempo hasta que los investigadores del VIH acepten que puede no haber entidades como anticuerpos específicos para el VIH? Como consecuencia, ¿Pasarán a la historia los fenómenos utilizados como prueba de la existencia del VIH como "material no viral"?94

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Ver ilustración num. 4.

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Ilustración 4. ¿Verdadero o falso? (Página siguiente) (A) Fotografías presentadas por Gallo en 1975 del “primer retrovirus humano” el llamado “HL23V” (Gallagher, R.E., Gallo, R.C. Type C RNA tumor virus isolated from cultured human acute myelogenous leukemia cells. Science, 187: 350-353). Hoy nadie (incluido Gallo) sostiene que el HL23V sea un retrovirus. (B) Estas fotografías presentadas por un equipo de investigación del Centro de inmunología de Marsella llevan el siguiente pie de foto: “Las preparaciones de VIH-1 purificado son contaminadas por vesículas celulares. Vesículas purificadas de células H9 infectadas y activadas... o de noinfectadas”. Los propios autores hablan de “vesículas purificadas”. (Gluschankof, P. et al. Cell membrane vesicles are a major contaminant of gradient-enriched human inmunodeficiency virus type1 preparations. Virology, 1997; 230: 125-133). (C) Fotografías de un auténtico virus presentadas por el Dr. Lanka (Klein, M, Lanka, S.T.J. et al. Coat Protein of the Ectocarpus siliculosus Virus. Virology, 1995; 206: 520-526). Nótese que en contraste con todas las imágenes anteriores (ilustraciones 3 y 4) esto es una fotografía directa de un virus vivo hecha sobre el microscopio de luz, mientras las fotografías presentadas por Gallo son secciones cortadas de material muerto fijado en un gel.

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¿Por qué no un virus completo?
E. Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, J. M. Papadimitriou, D. Causer Continuum (1997) Agradecemos afectuosamente las críticas de Peter Duesberg de nuestro artículo "Aislamiento del VIH: ¿Se ha conseguido realmente?"(1). Antes de responder será útil definir algunos términos y objetivos. Virus Un virus tiene dos propiedades distintas, una física y la otra funcional. Un virus es una partícula microscópica capaz de generar copias exactas de sí mismo cuando se sitúa dentro de una célula viva, esto es, la partícula es infecciosa. Los que exponen la teoría viral del SIDA aceptan que una partícula viral y no una proteína desnuda o un fragmento de ADN o ARN es transmitido de persona a persona y es necesario y suficiente para inducir varias docenas de anormalidades en laboratorio y enfermedades que constituyen el síndrome IDA clínico. Aislamiento La esencia del aislamiento es la separación de material deseado de cualquier otro material que no sea objeto de interés. El aislamiento de una supuesta partícula viral es necesario para: (a) documentar y analizar sus componentes; (b) realizar experimentos dirigidos a probar que es infecciosa y por tanto un virus; (c) obtener reactivos (proteínas y ácidos nucleicos) para diagnóstico y otros usos; (d) probar que los efectos patológicos, si hay, son debidos al virus y no a otra cosa. 1. 19 genomas del "VIH" "...el punto más débil de los partidarios de un VIH-no-existente es su fracaso en explicar el origen de las "19 secuencias que abarquen el genoma completo de 10kb del VIH-1" y los "19 genomas completos del VIH"". (a) Repitamos que la pretensión de la existencia de "19 secuencias no es nuestra sino de los expertos del VIH que citamos. Los mismos expertos aceptan que de los "19 genomas completos del VIH" no hay 2 iguales en secuencia o ni siquiera en longitud. (b) La pregunta que planteábamos en nuestra crítica no era cual es el orígen de las 19 secuencias completas del VIH-1 sino ¿prueba la información actualmente disponible que esas secuencias representan el genoma de un retrovirus único, exógeno, VIH? La respuesta, repetimos, es NO. No obstante, aunque no era tarea nuestra determinar el origen de esas secuencias, presentamos una serie de mecanismos alternativos que la ciencia ofrece como un "origen racional para tales secuencias" además de "virus y otros agentes infecciosos". 2. Probabilidades de ensamblaje "Recuérdese que las probabilidades de llegar a obtener incluso una secuencia de nucleotidos de 9150 pares de bases al azar son astronómicamente pequeñas, a saber 1 entre 49150, lo cual es bastante cercano a cero". Parece que nosotros y Peter Duesberg estamos refiriéndonos a dos sistemas enteramente diferentes, uno completamente librado al azar y el otro fuertemente influido por las condiciones del cultivo y la célula. Cierto, la probabilidad de montar una secuencia particular de ARN (ADN) de 9150 bases 68

seleccionando al azar cada uno de los cuatro nucleotidos es de 1 entre 49150. No obstante, este razonamiento estadístico no admite comparación con la forma en que los polímeros de ácidos nucleicos son ensamblados in vivo o in vitro y por tanto, sobre la probabilidad de encontrar una secuencia particular. El ensamblaje de nucleotidos es cualquier cosa menos un proceso librado al azar. Más aún, las 19 secuencias únicas no tienen que ser ensambladas a partir de cuatro nucleotidos individuales. Pueden ser resultado, por ejemplo, de la recombinación de: (a) fragmentos de secuencias de ADN celular preexistentes; (b) fragmentos de secuencias de ADN de retrovirus endógenos que forman el 1% del ADN celular, un fenómeno que se acepta que tiene lugar muy frecuentemente y que da como resultado el ensamblaje de nuevos genomas. También está aceptado que las condiciones afectan la recombinación cualitativa y cuantitativamente. Es significativo que ya en 1985 ambos, Montagnier y Gallo, aceptaron que no es posible generar "VIH" y los efectos que se le atribuyen sin que las células sean activadas (estimuladas) y que ese año Chermann y sus colegas mostraran que los cultivos infectados contienen fragmentos del "genoma del VIH" pero después de la estimulación con PHA hay un incremento en el "genoma completo" y un descenso concomitante en los fragmentos(2). Cualquiera que puedan ser las probabilidades de obtener por casualidad las condiciones necesarias para generar "siquiera una secuencia de nucleotidos de 9150 bases", ciertamente no son 1 entre 49150. 3. Genoma Viral "Los partidarios de un VIH-no-existente también fallan en reconocer que las tentativas de aislamiento disponibles han identificado adecuadamente ya las 9150 bases como el genoma de un virus". En nuestra extensa búsqueda de la literatura del VIH no hemos podido encontrar ni siquiera una referencia (aunque es posible que hayamos pasado por alto alguna), en la cual se haya informado que el VIH tenga 9150 nucleotidos. La longitud más aproximada fue recogida por el grupo de Montagnier, quien en 1984 informó de 9.1 a 9.2 kbases y, en 1985, de 9193 bases(3,4). Si el ADN de 9150 bases es el genoma de un virus, entonces una condición absolutamente necesaria pero no suficiente es que el virus en todos los individuos infectados tenga una longitud de 9150 bases pero dos genomas del VIH de la misma longitud no han sido presentados todavía. Más importante, la longitud de un fragmento de ARN (ADN), no importa con qué frecuencia se haya detectado, no provee de información relativa a su origen. La única forma de probar que pertenece a un virus único es aislar una partícula viral y demostrar que tiene un genoma de 9150 b. Esto no se ha hecho y las "tentativas de aislamiento disponibles" no contienen ni siquiera evidencia que sugiera, no digamos ya que pruebe, que un ARN de 9150 bases es un constituyente de una partícula, cualquier partícula y mucho menos una partícula viral. 4. El Postulado de Koch "En orden a aislar un agente infeccioso dado, uno no necesita más que aislarlo de cualquier otro agente infeccioso, posiblemente contaminante, este es de hecho el segundo Postulado de Koch". En el X Congreso Medico Internacional celebrado en Berlín en 1890 en respuesta a la pregunta sobre como obtener prueba irrefutable de que una bacteria causa una enfermedad específica, Robert Koch incluyó en su respuesta el requerimiento de que "el patógeno debe ser aislado y reproducido en cantidad adecuada en cultivo puro"(5). Aparte de omitir la segunda parte "reproducido en cantidad adecuada en cultivo puro", la definición de Peter Duesberg de aislamiento es algo oscura. ¿Puede un médico por ejemplo afirmar que ha aislado a su paciente con hepatitis colocándolo en una habitación con pacientes que pueden tener una enfermedad coronaria, fracturas o apendicitis, pero ninguno con enfermedades infecciosas? De hecho, en 1987(6), Peter Duesberg mismo definió el segundo postulado de Koch como "[el 69

patógeno] debe ser aislado del huésped y cultivado en cultivo puro", esto es, en ausencia de "cualquier otro agente posiblemente contaminante" incluyendo agentes no-infecciosos. 5. Re-aislando el "VIH" "El aislamiento original del VIH por Montagnier a partir del fluidos extracelulares es un ejemplo. En realidad, el aislamiento de Montagnier parece cumplir los estándares funcionales de aislamiento adecuadamente porque dos de los retrovirólogos líder en el mundo, Robert Gallo del NIH y Robin Weiss del Chester Beatty han re-aislado el VIH sólo a partir del stock de Montagnier. Si el virus de Montagnier hubiese sido altamente contaminado por otros virus o microbios, estos hubieran sido encontrados por Gallo y Weiss". No hay evidencia en el "aislamiento original" de Montagnier que pruebe aislamiento de un virus no importa con qué libertad se aplique la definición de la palabra "aislamiento". en lo que concierne a "aislamiento funcional" bastará decir: (a) En 1983, como Gallo en 1984, Montagnier informó del VIH como un "típico virus de ARN tipo-C de tumores"(8) con un característico "núcleo cilíndrico". En 1985 se informó de que las secuencias de nucleotidos entre el primer VIH aislado por Montagnier, LAV-1 BRU y el primero aislado por Gallo, HTLV-IIIB, "difieren en menos de 1% en total"(9). Aún cuando Montagnier hubiese enviado sobrenadantes de cultivo(s) "infectados" con LAV-1 al laboratorio de Gallo "con la expresa advertencia de que podían ser utilizados para estudios biomédicos, biológicos o moleculares", ni Montagnier ni Wain-Hobson consideraron esas diferencias como prueba de que el HTLV-IIIB de Gallo era el LAV-1 BRU y en febrero de 1986 escribieron "así que hay sólo un único retrovirus del SIDA y el LAV, el HTLV-III y el ARV representan diferentes aislamientos del mismo virus"(9). En realidad, si hay "sólo un único retrovirus del SIDA", un retrovirus único, entonces diferencias genómicas de "menos del 1%" deberían ser la regla, no la excepción. No obstante, inesperadamente, no mucho después se descubrió que "si se va a testar dos personas VIH-positivas al azar y se analiza el material genético de sus cepas, diferirán en una media de un 13%"(10). Como resultado, los franceses acusaron a Gallo de apropiarse su cepa que le había sido enviada en 1983. En otras palabras, el aislamiento de Gallo del HTLV-IIIB no fue "un aislamiento distinto" del VIH sino el LAV-1 BRU que Gallo trasmitió a una línea de células permanente HT (HUT 78). Al mismo tiempo sugirieron que el VIH-1, incluyendo su LAV-1 BRU, no es un "típico virus de ARN tipo-C de tumores" sino "posiblemente un lentivirus", esto es, un retrovirus taxonómicamente distinto que contiene un núcleo cónico. Aunque no había ninguna prueba, esta sugerencia fue prontamente aceptada como un hecho por casi todo el mundo, salvo el grupo de Gallo que durante muchos años insistió en que el VIH pertenecía a la misma familia que el HTLV-I y que era una partícula tipo-C. Más aún, como ya se ha dicho, la longitud del LAV-1 BRU fue recogida como de entre 9.1 a 9.2 kb (9193) mientras que la del HTLV-IIIB fue de 9749(11). En 1991 Gallo et al incluyendo a Chermann presentaron evidencia, incluyendo análisis de secuencia, que mostraba "que el IIIB de Gallo no procedía del Instituto Pasteur”.(10,12) (b) En enero de 1991 Weiss declaró que él "no podía excluir la posibilidad2 de que su aislado CBL1 es o el LAV-1 BRU de Montagnier o el HTLV-IIIB de Gallo. Las razones dadas eran: (i) las secuencias nucleotidas representando 2443 nucleotidos (un cuarto del "genoma del VIH") en env, tat y nef, mostraron que el CBL-I "tiene el 98% de aminoácidos en común con el LAV-1 BRU y el 97'8% con el HTLV-IIIB (clon BH10), mientras que la similitud en las mismas regiones entre el BH10 y el BRU es de 98'3%. La secuencia del tat era más variable, con 94'2% del CBL1 idénticas a ambas BRU y BH10"(13). (ii) "los anticuerpos monoclonales formados contra las proteínas gag del CBL-I no distinguen entre CBL-I, BRU y IIIB"(13). No obstante: 70

(i) las diferencias genómicas de las que informa Weiss son mayores que "las inferiores a un 1%" recogidas entre el LAV-1 BRU y el HTLV-IIIB; (ii) )no reaccionarían los anticuerpos formados contra una cepa del VIH con las otras cepas? Si diferentes cepas de VIH pueden ser distinguidos por un test de anticuerpos ¿cómo se pueden realizar tests de anticuerpos del VIH sin tener un test para cada cepa? (iii) pocos meses después otros investigadores británicos informaron que "el CBL-I y el HTLV-IIIB muestran extrañas diferencias en sus propiedades biológicas"(14). Dada la anterior información no es posible decir que Gallo y Weiss re-aislaron el virus de Montagnier. De hecho, los grupos no se ponen de acuerdo sobre las cuestiones cruciales de qué muestras dieron y recibieron y menos aún en qué muestras fueron secuenciadas(10,12). Además hay dos razones científicas básicas que hacen imposible para Gallo y Weiss "haber re-aislado sólo VIH del stock de Montagnier": (i) Para aislar el HTLV-IIIB Gallo utilizó la línea de células H9 (HUT78). No obstante, existe evidencia de que la línea de células H9 contiene partículas semejantes a retrovirus incluso cuando no está "infectada con VIH"(15). Más aún, la línea de células HUT78 fue establecida como procedente de un paciente con "células T4 maduras malignas" una enfermedad que, de acuerdo con Gallo, es causada por el retrovirus exógeno HTLV-I. En realidad, en 1983, pretendió haber mostrado que la línea de células HUT78 contenía secuencias provirales del HTLV-I(16). Weiss obtuvo su "material del CBL-I" de una línea de células leucémicas CEM, una línea de células que mostraba retrovirus recogidos incluso cuando no estaba infectada con el "VIH"(17). (ii) Un aspecto en el que todos los expertos del VIH concurren es que la gp120 es indispensable para la infectividad del VIH. Es suficiente citar los artículos más recientes de Jay Levy y Wain-Hobson. "Los pasos probables en la infección por VIH son los siguientes: los acopladores CD4 de la gp120 del VIH-1 interactúan con la molécula CD4 en la superficie de la célula. Cambios adaptativos en ambos, la envoltura viral y el receptor CD4, permiten el acoplamiento de la gp120 a otro receptor de superficie celular, como el CCR5. Este segundo ataque trae la envoltura viral pegada a la superficie de la célula permitiendo la interacción entre la gp41 en la envoltura viral y una zona de fusión en la superficie celular. El VIH se fusiona con la célula. Subsecuentemente los nucleotidos virales entran en la célula, lo más probable, a través de otros procesos celulares. Una vez que esta etapa ha sido superada, el ciclo de replicación viral comienza"(18) (cursivas nuestras). "La gp120 codificada por el VIH reconoce al receptor CD4 codificado por el huésped. Esta interacción conduce a un cambio adaptativo en la gp120 permitiéndole acoplarse a un segundo receptor, CCR-5... En un punto que queda por determinar, el aminoácido término de la gp41 es descubierto permitiendo la penetración de la membrana celular del huésped y la fusión de las membranas del huésped y viral. Desprovisto de su protección lípida, la cápside completa entra en el citoplasma y la transcripción inversa se inicia"(19). No hemos podido encontrar información respecto al tipo de "material" que Weiss recibió de Montagnier. Las muestras que recibió Gallo "eran sobrenadantes libres de células de cultivos de LAV". No obstante, como Hans Gelderblom y otros han atestiguado, las partículas virales libres de células no contienen protuberancias (puntas) esto es, la gp120(20,21). Esto hace imposible para Gallo, no sólo haber re-aislado" el VIH-1 BRU sino incluso haberlo trasmitido a sus cultivos. Dados los siguientes hechos: (i) los pacientes de SIDA y aquellos en riesgo están diagnosticados como infectados por muchos agentes. Estos incluyen Citomegalovirus, Virus de Epstein-Barr, Virus del Herpes Simplex y Virus de la Hepatitis B. El último está presente no sólo en hepatocitos sino, como el "VIH", también en linfocitos-T.(22,23) También está aceptado que la mayoría de los cultivos contienen Micoplasma(24); (ii) para "infectar" cultivos, Montagnier, Gallo y Weiss no usaron "VIH puro" o ni siquiera el material que bandea de los cultivos a 1.16 gm/ml en gradientes de densidad de sacarosa, sino fluidos cultivados "libres de células"; 71

hubiera sido un milagro, si hubiera vigilado, para el "virus de Montagnier" no haber sido "fuertemente contaminado con otros virus o microbios" y para Gallo y Weiss no haber encontrado esos agentes independientemente de cual fuese la cepa de "VIH", la de Montagnier o las suyas, que habían "re-aislado". 6. Todas las células tienen ARN "los virus también pueden ser aislados como ácidos nucleicos infecciosos a partir de células infectadas" Los virus no son meros ácidos nucleicos. Ni la introducción de ácidos nucleicos en células y su reproducción puede ser considerada como prueba de infección viral. Si: (a) uno comienza con la suposición, pero sin prueba, de que una célula está infectada por un retrovirus único; (b) elige de su ARN un fragmento de longitud arbitraria y lo llama ARN retroviral; (c) inserta el ARN (cADN) en una célula y reproduce el mismo ARN (cADN) e interpreta esto como infección; (d) construye (a)-(c) como prueba de aislamiento de un retrovirus único; entonces, dado el hecho de que los mismos pasos pueden conseguirse con cualquier ARN (ADN) celular, uno no tiene más elección que considerar cada fragmento de ARN celular como retrovirus, y que todas las células no son más que un ensamblaje de retrovirus. 7. Otros "estos ácidos nucleicos infecciosos inician la replicación del virus en células no infectadas a partir de las cuales nuevas partículas de virus son subsecuentemente producidas". Esto puede haber ocurrido con el genoma de otros agentes infecciosos pero nunca ha sido mostrado para el genoma del VIH. 8. Clonación "...ADN del VIH infeccioso ha sido aislado a partir de células infectadas varias veces por clonación molecular". Este asunto ha sido discutido profusamente en nuestro artículo de Continuum. Baste aquí recalcar dos puntos: Los retrovirus no son "clonación de ADN del VIH infeccioso de 9150 bases" sino "virus con envoltura con un diámetro de 100-120 nm que brotan de las membranas celulares. La célula produce viriones conteniendo cuerpos interiores condensados (núcleos) y tachonados con salientes (puntas, protuberancias)"(25). Más aún, esas partículas comparten la propiedad física de bandear a la densidad de 1.16 mg/ml. en gradientes de sacarosa, un hecho utilizado largamente en su aislamiento. La clonación de un virus se define como la obtención de EXACTAMENTE los mismos virus mediante la introducción de su genoma en la célula. No obstante hasta la fecha nadie ha informado de tales partículas por "clonación de ADN de VIH infeccioso de 9150 bases" o ADN de cualquier longitud. De hecho en ningún lugar de la literatura del VIH puede uno encontrar partículas que tengan "un diámetro de 100-120 nm" Y que estén "tachonadas con salientes (puntas, protuberancias)" no digamos ya que tales partículas bandeen a 1.16 gm/ml. en gradientes de densidad de sacarosa. Desde el momento en que clonar es un proceso que conduce a la producción de una copia exacta de cualquier objeto con el que uno comienza, ¿cómo se puede pretender clonar algo antes de haber probado que haya existido alguna vez?

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Resumen ¿Qué se tiene que hacer y con cuánta fuerza se debe implorar para conseguir respuestas a cuestiones fundamentales respecto a un retrovirus que ha amenazado al mundo y en cuyo nombre cientos de miles de personas han muerto o han sido envenenadas? Por ejemplo: 1. ¿Cómo es posible trasmitir un retrovirus libre, "VIH", cuando está aceptado que: (i) (ii) la gp 120 es absolutamente necesaria para que el virus entre en la célula y para que "el ciclo de replicación viral comience"; hasta la fecha nadie ha informado de la existencia de partículas libres con dimensiones de partículas retrovirales poseyendo protuberancias, esto es, la gp 120?

2. ¿Cómo se puede pretender que los pacientes de SIDA y aquellos en riesgo están infectados con un retrovirus único, VIH, cuando hasta la fecha nadie ha informado siquiera de partículas en tejidos frescos, cultivados o co-cultivados, que cumplan las principales características morfológicas o físicas de partículas retrovirales? Estamos de acuerdo con Peter Duesberg en que "la causa que nos une a todos" es encontrar una solución al SIDA. Con este ánimo estuvimos entre los primeros en proponer factores no-infecciosos como agentes para explicar el SIDA en hombres homosexuales y más adelante fuimos los primeros en proponer una teoría no-infecciosa con un mecanismo unificador que explica el desarrollo del SIDA en todos los grupos de riesgo. De hecho, nuestra teoría también predice una explicación para los fenómenos que otros han inferido como "aislamiento" de un nuevo retrovirus a partir de pacientes de SIDA. No obstante, una vez que el VIH fue aceptado como agente causal, nos dimos cuenta de que el obstáculo más importante para encontrar la explicación del SIDA es la creencia en el VIH. Por esta razón, desde el principio y a diferencia de los demás, hemos analizado críticamente la información que pretende ser prueba de la existencia de un retrovirus exógeno único, VIH, en los pacientes de SIDA y hemos mantenido siempre que no existe tal prueba.

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Artículos utilizados
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