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C UE NTOS C HI NOS DE
TRAD I C I ÓN ANTI GUA

SELECCIONADOS Y TRADUCIDOS
POR
MA CE HWANG (Marcela de Juan)
SEGUNDA EDICIÓN

Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

ESPASA - CALPE ARGENTINA, S. A.
BUENOS AIRES - MÉXICO
Ediciones populares para la
COLECCIÓN AUSTRAL
Primera edición: 31 - III - 1948
Segunda edición: 18 - IX - 1948
Queda hecho el depósito dispuesto por la ley Nº 11723
Todas las características gráficas de esta colección han
sido registradas en la oficina de Patentes y Marcas
de la Nación.
Copyright by Cía. Editora Espasa-Calpe Argentina, S. A.
Buenos Aires, 1948

IMPRESO EN ARGENTINA
PRINTED IN ARGENTINE
Acabado de imprimir el 18 de septiembre de 1948
Cía. Gral. Fabril Financiera, S. A. - Iriarte 2035 - Buenos Aires

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Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

Índice
NOTA PRELIMINAR ................................................................................. 5
ENLACE INESPERADO DEL BACHILLER TSIEN .............................. 7
EL PAÍS DE LO CH’A Y EL MERCADO DEL MAR ........................... 22
EL BODISATVA DE JADE....................................................................... 32
CHENG Y EL GRILLO ............................................................................. 44
VERÍDICA HISTORIA DEL BONZO T'ANG TSENG......................... 50
EL TESORO PERDIDO ............................................................................. 54
CHIANG ENTRE LOS INMORTALES .................................................. 68
AMOR FRATERNAL................................................................................ 77
CHIAO NO ................................................................................................ 79

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En cambio. de las más nobles virtudes (cuento VI). por fuerza. inadvertidos en una traducción. sin embargo. La «Historia del Bonzo T'ang Tseng» proviene del panteón chino de los dioses de su mitología. o esta bordadora de los Sung.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua NOTA PRELIMINAR De los nueve cuentos que componen este volumen. por amor. ni el producto de los recreos de un mandarín. Quizás nos atrajera especialmente aquella cortesana de la dinastía Ming. Se trata. Antes de fijarlos en el papel. ninguno fue el escrito de un letrado. hasta el habla vulgar del pueblo. de revelarnos una parte interesante de su carácter. ebria de libertad. Cada uno de ellos podría ser el fruto de varias procedencias. difícil dilucidar. o sea: «Edición de la Capital de las Novelas Populares». anónimos. Es evidente que su estilo difiere por completo de unos a otros y varía de la lengua clásica escrita. no deja. pues. aunque más recientes que aquéllos: de los T'ang. Es. tanto en sus gustos como en su cultura. Podríamos. aun después de la muerte (cuento III). pero. dividir este volumen en dos grupos: cuatro cuentos mágicos de Pu Song Lin y cinco de origen popular. en su mayoría. A diferencia de lo que sucede baja la dinastía T'ang. y «Amor Fraternal» es una leyenda. que es inquebrantable en su afecto. o mandarín. El «Bodisatva de Jade» pertenece al final de la dinastía Sung. los cuentos de estos analectos fueron contados por los «narradores de cuentos» en los pabellones de té. 5 . En cuanto a los cuentos I y VI. que se revela capaz. de la época Ming. No se debe juzgar por ellos a la mujer antigua china. o idioma hablado. desgraciadamente. por consiguiente. aunque estos rápidos esbozos no puedan darnos una idea demasiado auténtica de la mujer de otros tiempos. los hemos escogido entre los del Kin-kou-kikouan. pues. estos matices pasan. sino la fecha aproximada de su creación. o ante un auditorio con frecuencia modesto. tres están consagrados a la mujer. Esta selección no se ha hecho premeditadamente y es el resultado de una mera coincidencia. de una auténtica literatura popular. Por contradictorio que esto pueda parecer. texto ordenado y publicado hacia el año 1635. es decir: «Curiosidades Antiguas y Modernas». pero. no sólo sus autores. los cuentos I y VI provienen de la dinastía Ming. los cuentos de la dinastía Sung son. hacia el año 1279. El «Bodisatva de Jade» forma parte de la colección del King-peng-ton-sousiao-sou.

MA CE HWANG (Marcela de Juan) 6 . sólo sabemos que vivió en la intimidad de algunos de los más eminentes letrados de su tiempo y que en 1679 —cumplida su misión— abandonó definitivamente el pincel que. hay precisamente en ellos ese frescor y ese deseo de «glorificar la virtud y de censurar el vicio». para esta colección. cuatro cuentos de Pu Song Lin. Nada seguro se conoce acerca de la vida y muerte del poeta (1630-1715). IV. el marinero en sus largos momentos de ocio. La mayoría de los cuentos de este volumen podrán parecer. que caracteriza el fondo de todo cuento chino. Sin embargo. El portero en su garita. el hombre que tira del pus-pus. Hemos escogido. sin duda. siempre lleva en sí una finalidad o un sentido moral como condición imprescindible. poco después. el cual. Los cuentos II. pues.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua El cuento I —guardando las proporciones— se asemeja en algún modo a una comedia del género de las de Moliere. Además. El Liao Tchai Tse Yi es. o que el letrado en su biblioteca. del famoso escritor Pu Song Lin. ingenuos al lector. el libro más preciado entre los chinos y el mejor guía de las maneras y costumbres de su folklore. hasta cierto punto. por ser de los más leídos y estimados en la China. lo leen con la misma fruición y el mismo deleite que el mandarín de la larga uña. de no ser una sátira o una crítica de la época. cada frase encierra una serie de imágenes y alusiones que sería punto menos que imposible explicar literalmente al lector extranjero. llamado por sus amigos «El último de los inmortales» (Liu hsien). le había de elevar al más alto rango del mundo chino de las letras. o «Cuentos Extraños». VII y IX pertenecen al Liao Tchai Tse Yi. cuando está parado. Pudiera muy bien haberse titulado «El Pretendiente a la Fuerza» (Le Soupirant Malgré Lui).

el joven Tsien había quedado huérfano muy joven y no poseía la menor fortuna. Tanto el amo como el sirviente pasaban por grandes dificultades. 7 . que más que criado era un amigo fiel. el estudiante no podía pensar en 1 Li. en chino. DINASTÍA MING El lago Tai Hou. 2 Kin. su belleza y su gracia no tenían rival. En aquel tiempo vivía en la prefectura de Housien un bachiller llamado Tsien Tsin. De los siete a los doce años aprendió sin trabajo los elementos de los estudios clásicos: filosofía. pero sin que le preocupara su estado de fortuna. medida de superficie que comprende unas 6 hectáreas. Un preceptor estaba encargado de la educación de ambos. En medio de este lago inmenso se yerguen setenta y dos islotes rocosos.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua ENLACE INESPERADO DEL BACHILLER TSIEN DEL KIN-KOU-KI-KOUAN. Vivía en ese lugar un hombre rico. se distinguió Tsieou fang por su sin par inteligencia. pero un afecto mutuo los unía el uno al otro. ricas y poderosas familias del lugar y de otros países habían codiciado la mano de la joven. le había dado dos hijos: un varón llamado Piao y una hembra Tsieou fang. Entonces dejó de atender a la clase familiar para consagrarse a un estilo muy especial de cultura: todos los días se encerraba en su habitación particular. único descendiente de una familia de grandes letrados. Desde pequeña. nacida Kin. Por causa de su pobreza. pero ninguno de los aspirantes a tan gran honor le había parecido al padre digno de su hija ni capaz de satisfacer su vanidad. es una extensión de agua de aproximadamente 38. Orgulloso de su hija casi excesivamente. Su esposa. El relato que vamos a contar sucede en el monte Tong-ting del Oeste. de aproximadamente 600 metros.000 kin2. situado a unos treinta lis1 al sudeste de la prefectura de Hou hien. moral y literatura. Culto y refinado. Sus ensayos y su escritura le valían la admiración de todos los suyos. Apenas le habían dejado sus padres con qué mantenerse y conservar un criado viejo. ocupándose en coser y bordar. Sus orillas se dibujan a lo largo de unos 500 lis. No obstante. la mayor de los dos y que le llevaba dos años a su hermano. un rentista llamado Sao Tsan. de los cuales los más grandes son el monte Tongting del Este y el monte Tong-ting del Oeste. Kao Tsan acariciaba el propósito de no aceptar para yerno sino algún joven letrado que fuera perfecto física y espiritualmente. A la edad de dieciséis años. legua.

Un día de la décima luna. tres meses más que Tsien. Yeou Jen contaba los episodios de su viaje. aunque ya estuviera en edad para ello. Cuando se marchara el visitante. la hija de Kao. Es un partido que corresponde exactamente a mis deseos y te ruego que des los pasos necesarios y cumplas con los ritos de rigor. Un día. Volvía aquel día de una jira por el lago. Así vivían los dos primos en aparente buena inteligencia. Se trata de la joven de la que hablaste ayer. Yen tenía entonces 18 años. Pero cada siglo tenía costumbres especiales. y su comercio. Ofreció una canasta con los frutos más escogidos a su pariente y bienhechor.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua casarse. Sin la menor cultura. Yen tuvo la generosidad de alojar al primo pobre y compartir con él las clases de su preceptor. Tsien tenía un primo nombrado Yen Tsun que vivía en el mismo distrito. y lo hizo con tanto ahínco que no durmió en toda la noche. harto pedante y Tsien no lo podía casi resistir. aunque tan horrendo su físico. Huérfano de padre. pequeñísimo favor. aunque él fuera feo entre los feos. Era. también la boda de Yen se había retrasado3. A pesar de su inmensa fortuna. grandemente difícil hallarle una novia adecuada. —¿Qué sucede tan urgente para que vengas a estas horas a mi humilde morada? —Vengo a pedirte un pequeño. un lejano pariente de Yen vino a rendirle pleitesía a su anciana madre. Después de instalarlo en el lugar de honor. Huésped y visitante entablaron animada conversación. no obstante. Pero hallaba un consuelo en los éxitos precoces de sus exámenes del bachillerato. estaba convencido de que no era tan grave la cosa y de que podía gustar a pesar de todo. El visitante se llamaba Yeou Jen. era. pues. 3 La tradición china exige que los muchachos se casen antes de los treinta años y las muchachas antes de los veinte. mencionando entre ellos a una joven de Tongting del Oeste. donde había ido a recoger gran cantidad de naranjas que allí se vendían. Este lo acogió con su habitual cortesía. le preguntó el motivo de tan temprana e imprevista visita. Yen se puso a pensar seriamente en su posible boda con la belleza de Tong-ting. ¿Quieres servirme de casamentero? —¿Es que tienes un buen partido a la vista? —Sí. Era hombre de posición. financiado por los Yen. porque había jurado sólo casarse con una excepcional belleza. pero como vivía en su casa y a su cargo tenía que soportar sus impertinencias e inclinarse ante sus necedades. es decir. vivía bajo la autoridad de su anciana madre. Se levantó rápidamente a la madrugada y después de un breve tocado se fue corriendo a casa de Yeou Jen. de Tongting del Oeste. Era un negociante en frutas y flores. Estas palabras impresionaron a Yen Tsun. prosperaba merced a la habilidad y astucia del hombre de negocios. 8 . cuya belleza se alababa en extremo en aquella tierra y de cuyas inaccesibles condiciones de enlace se hablaba mucho por la región. Pero.

—No quisiera ofenderte. afortunadamente. Con el aspecto elegante que Buda me ha concedido y puesto que no tengo ningún defecto físico. —¿No es nada más que eso? Entonces no veo el obstáculo por ninguna parte —dijo Yen con fingida tranquilidad—. ¿No ves cuán difícil se pone la cosa? Por eso es mi duda. recurriré a otro intermediario — dijo Yen levantándose vivamente. Bastará con que te presentes una vez en la puerta de aquella casa para que entiendas lo terriblemente difícil que resulta insistir. Me temo que. de buen o de mal grado. es un pequeño adelanto sobre la recompensa que recibirás si tienes éxito. No es fácil entenderse con él. la familia Kao. y le da un criado para ayudarlo en su desplazamiento y para hacer mejor papel. contrariamente a toda regla. Cierto que no eres feo. Yeou Jen. —¿Te esquivas. y no tenía costumbre de contradecir al honorable joven. que estaba cometiendo un grave delito contra los ritos de la cortesía. Ponte a ello en seguida. más vale que busques otro mensajero que no sea yo. para empezar? Puesto en ese aprieto. apreciarían la petición. es además un hombre de su confianza. Si se tratara de otra familia. 9 . Yen Tsun marcha satisfecho.. Pero los Kao. Pero el padre Kao es un original. nunca me atrevería. El descontento de Yen era evidente e inquietó a Yeou.. Pero los ha habido más guapos que tú que no consiguieron la mano de la bella joven. —Un poco de paciencia —le dijo a Yen Tsun—. eso no. ¡por Buda! Honorable pariente. ¿No podrías hablarles de mí con mucho miramiento. Toma asiento y reflexionemos. Por ahora sólo te pido que des los primeros pasos. haz cuanto puedas en mi favor. mas comprende esto: cuando en los casos corrientes las familias quieren ver a la novia antes de concretar los esponsales. desea ver al futuro. pero más vale que te diga la verdad. viejo hermano? —No. Toma estos veinte taëls. Yeou Jen dependía económicamente de los Yen. —Las dificultades no dependen de mí. El viejo Kao quiere estar completamente satisfecho del muchacho antes: de otorgarle la mano de su hija. Le entrega además otra moneda de plata para los gastos de viaje. Yeou Jen no pudo contener la risa. no sin reiterar sus últimas recomendaciones: —Sobre todo. respondió cortésmente: —Perdona mi franqueza. —En una palabra: ¿te niegas? Está bien. nada tengo que temer de la prueba impuesta por el viejo Kao. —Ya veré yo lo que conviene hacer. —¿Aceptas mi encargo o no? Es muy sencillo y no hay por qué pensarlo eternamente. sin la menor duda. conteniendo con dificultad la risa. acababa por aceptar la delicada misión. llamado Pequeño Yi.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Yeou Jen.

es cosa difícil. Además. que es molesto. y. y para quedar completamente convencido. Sin embargo. Haz de suerte que venga por aquí. —¿Os habéis tomado grandes trabajos? —exclama—. ¿qué cara le quedará para volver a casa después de haber sido rechazado? —Si es así —dice el padre Kao—. Vive en el mismo distrito que yo y es heredero de una considerable fortuna. Pero Yeou teme que el anciano descubra la fealdad enorme de su pariente si hace una investigación en el pueblo. supongamos que acceda y venga: si no consigue su propósito de boda. Kao está encantado.. El padre Kao pregunta el motivo de esta extraña visita y se entera de que es para hablarle de matrimonio. y no me perdonaría haberle proporcionado ese fastidio. Y con estas palabras se despide Yeou Jen humildemente. con un barco rápido. Yeou Jen y Pequeño Yi se ponen en camino. es perfecto. —Si es cierto que tu honorable pariente posee tamaña distinción —le dice al mensajero de Yen Tsun— me es grato tomar tu demanda en consideración. y juzgando necesario un cambio de táctica. al menos una vez. —¿Qué presencia tiene? —se informa Kao—. a no ser por esto hace tiempo que tuviera el título. En cuanto los ve llegar se precipita a su encuentro. pero ya se distingue por sus vastos conocimientos y su talento literario. mas en cuanto a traer aquí a mi pariente. mi pariente no deja nada que desear.. yo haré lo posible por que venga aquí mi pariente. en fin. ¡qué gran sabio!. Como se sabe vigilado por el criado de Yen. —Es un pariente mío —dice Yeou Jen—. —¿De qué familia se trata? —inquiere el anciano. lo invita a cenar y a pasar la noche en su casa. ¿Cómo va mi asunto? Yeou Jen le cuenta con detalle la entrevista con Kao y acaba diciendo: 10 . Mis exigencias son harto conocidas: necesito ver al aspirante personalmente. honorable anciano. esto le evitará el viaje. —Hay mil maneras de comprobar la veracidad de mis palabras. Yen es un joven letrado muy estudioso que no se concede a sí mismo ningún ocio y rara vez abandona los libros y su cuarto de estudio. porque Yen los espera impaciente. el mensajero añade en seguida: —Puesto que tenéis ese capricho. Además. y entonces no tendré más que decir. Tiene hermosa y arrogante prestancia.. iré yo mismo a vuestra tierra y os arreglaréis para que me encuentre al muchacho como por casualidad.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Al día siguiente. Al día siguiente Yeou Jen y Pequeño Yi se apresuran a atravesar el lago. tengo que conocer al honorable señor Yen. será muy difícil imponerle semejante viaje. pronto llegan a Tong-ting del Oeste. ¡qué letrado! Por el luto paterno tuvo que desistir de algunas pruebas del concurso de bachiller. Se llama Yen Tsun y sólo cuenta diez y ocho años. Pero el padre Kao no lo consiente. el atrevido intermediario improvisa la más enorme de las mentiras. —Físicamente. Es un digno yerno para vuestro honorable rango.

¡Le rogaré que vaya a la casa de Kao a efectuar la petición en mi lugar! Kao quedará encantado. que vayas en mi lugar y bajo mi nombre.. Ha encargado los platos finos y los manjares. Hemos de superar las dificultades en la siguiente forma: desde hace tiempo vive conmigo mi primo Tsien Tsin. ha exagerado demasiado los méritos de mi extraordinaria persona. He pensado. Enviado allí como mensajero. Pero puede ser que tu primo no consienta gustoso en hacer el ingrato papel. el negociante. sorprendido. —Se trata de lo siguiente: nuestro viejo amigo Yeou Jen. pues. Tsien Tsin observa el cambio y pregunta: —Como a tu mesa todos los días. —Me encantará serte útil —dice Tsien inclinándose. habremos ganado la partida. lo confieso. el amigo Yeou. yo. Y sin esperar la respuesta de su primo. no sabía qué contestar. y una vez los esponsales concertados con mi nombre. hija única de una rica familia llamada Kao. y Yen Tsun. El viejo Kao está tan entusiasmado que desea verme personalmente. preocupado. Temo decepcionar al anciano. ¿por qué regalarme con tanto esmero y lujo esta noche? —Escancia primero tres copas —responde Yen— luego hablaremos de un insignificante asunto para el que necesito tu ayuda. —Él y yo somos. En caso de éxito. Se quedó reflexionando un largo rato. y es. tu atolondrado hermano. Después de mucho reflexionar se le ocurre una idea y corre a buscar a Yeou Jen. en su buen deseo. se esfuerza en este momento en conseguir para mí la mano de una muchacha del monte Tong-ting. por fin contesta lentamente: —Me parece que esto no se puede hacer. porque mi dignidad y el honor de mi familia entran en juego. —Tengo una excelente idea —le dice—. Como he presentado mi candidatura. por haber ido tan lejos en su imaginación lo que le ha contado Yeou. más apuesto que yo. Me encantaría hacerte cualquier otro favor que de mí dependiera. todo se arreglaría — accedió el comerciante—. a la luz de la lámpara. quisiera conseguir “el puesto” a toda costa. sabría recompensar tu preciosa ayuda. 11 . Éste le dice las mismas palabras que Yeou. Por la noche. mientras tanto. honorable hermano. interroga minuciosamente al criado.. íntimos amigos. Yen Tsun. También me intimidan las alabanzas que de mí ha hecho.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —¿Qué vamos a hacer? El viejo se empeña en verte antes de la boda. se pone a pensar en un subterfugio para conseguir la bella joven a toda costa. mas la verdad ha de imponerse algún día y entonces sobrevendrían graves inconvenientes para ambos. Tsien Tsin. a más de próximos parientes. —Si Kao ve al primo Tsien y cree que es Yen Tsun. Yen invita a su primo a beber. honorable hermano. Sin duda podemos engañar ahora a la familia Kao. estoy seguro de que no me negará este pequeño favor —afirmó Yen. el negociante da media vuelta y se encierra en la tienda. Es mi compañero de estudios. de un banquete.

Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Naturalmente. Llevan todos flamantes atavíos. sino el rico y distinguido heredero de una gran casa. Ante esta nueva responsabilidad Yeou Jen vacila. Tsien Tsin está cohibido. Yen comunica sus decisiones al negociante. Tsien Tsin entra el primero. Yen da a Pequeño Yi las últimas instrucciones para que nadie pueda creer que Tsien es un humilde reemplazante. —Que pase lo que quiera —exclamó entonces Yen—. ¿Por qué te atormentas así? Tsien Tsin balbucea: —Admitiendo que aceptara. —Nada de eso. provisiones. Puedes ir sin miedo. entre ellos el consabido Yi. al intermediario. Tsien no se atreve a aceptar. Piensa que la muchacha y su familia están a cien leguas de aquí y todo lo ignoran de nosotros. que pase! —exclama el viejo Kao. y a su séquito. pero acaba por inclinarse una vez más ante las exigencias de su rico acreedor. el honorable señor Yen? Se me olvidó preguntar su nombre familiar el otro día. estoy aquí para protegerte. 4 Pei Ya significa «distinción y elegancia». ¿cómo me iba a presentar con estas túnicas usadas y desteñidas?. Los sirvientes de la casa de Kao reconocen en seguida a Pequeño Yi. e indicando a Tsien con la mirada: —¿Es éste. A la mañana siguiente. quiere hablar. 12 . mas no se atreve. fue gran amabilidad por vuestra parte —se apresura a interrumpir el viejo Kao. —El nombre familiar de mi pariente es Pei Ya4 —responde Yeou Jen. El huésped y sus visitantes acaban sentándose todos en asientos laterales. objetos para la digna decoración del ambiente. forman la servidumbre. que es quien lleva el tarjetón de visita. Kao siente desbordante alegría y ya in mente le concede la mano de su hija. —¡Que entre. Tsien y su séquito son anunciados a la familia Kao.. En el momento de levar el ancla. el mensajero tendrá la culpa y tú no tendrás nada que ver en el asunto. Al ver el aspecto del falso Yen Tsun. Si el plan fracasa. Kao ruega al falso Yen que se siente en el lugar de honor. Para empezar. frente a frente. vuestro pariente. seguido de Yeou Jen. hace tiempo que he pensado en ello —dice Yen encantado. alegando su extrema juventud. pues. —Eso sí que no es inconveniente alguno. Embarcación. Varios criados. Llegados a su destino. Empiezan a equipar al falso novio.. todo es lujoso y abundante. Los visitantes son introducidos en la sala grande. no se trata de engañarlos nada más que momentáneamente. Yeou Jen se excusa de las “extremadas molestias” que ocasionará su primera visita. Después de las ceremonias de costumbre. Conocerán la verdad después de la boda. bajo el nombre de su señoría Yen Tsun.

entonces. —Vuestra tierra. aun no ha terminado la cena que reuniera a numerosas personas de la vecindad. Tsien Tsin. Adivinando el pensamiento del dueño de la casa.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Estos nombres justifican el porte de quien los lleva —dice Kao al falso pretendiente. y esto complace plenamente al anciano. Avanzada la noche. —Con el mayor gusto —accede el mensajero e intermediario. 13 . Tendrán lugar los esponsales y cuento con vos para llevar a cabo las ceremonias. Tchen —dice Kao. Manda venir a su hijo y al preceptor de éste. y mientras Tsien Tsin agradece al preceptor sus «enseñanzas». La conversación se prolonga aún por mucho tiempo sobre sabios temas. Kao le dice al preceptor: —El honorable bachiller es célebre en su pueblo por su gran talento. digno de la tradición local. Da orden a la servidumbre de preparar una comida esmeradísima. Sin duda conoceréis el Templo de los Tres Hombres de Virtud. en contra de todas las reglas. Kao observa la pudorosa turbación del joven. el distrito de Hou. no dudo que seáis. Kao se retira un instante con Yeou Jen y le dice: —Estoy muy satisfecho de vuestro pariente Yen Pei Ya. por vuestra inteligencia. ¿Me podríais recordar cuáles son estos tres hombres? —Son Fang Li. Tchan Han y Lou Kouei Mong —replica Tsien Tsin inmediatamente. azorado y representando perfectamente su papel. Kao quiere ahora poner a prueba el saber del bachiller. pero Kao está demasiado contento con el novio de su hija y decide retenerlo en la casa varios días. Después del té de la paz y buen entendimiento. siempre fue la patria de los grandes espíritus. y. El falso pretendiente contesta con mucha modestia y gran tacto. Varias veces han intentado excusarse Yeou y Tsien. traza la historia de los tres grandes hombres con método y elocuencia. Las respuestas de Tsien Tsin son rápidas y concisas. Entonces entra en la sala un honorable letrado de unos cincuenta años de edad y un apuesto mozo con trenzas colgantes. —He aquí a mi hijo y a su profesor. Cuando por fin se marchan. Tsien Tsin queda absorto ante la gracia del niño y piensa: —¿Será tan bella la hermana? Yen Tsun tiene suerte. Tsien rehúsa la invitación con la máxima energía que permite la cortesía. el profesor queda sorprendido por los conocimientos de aquel muchacho tan joven. Encantado con los modales del muchacho. que es uno de los monumentos célebres del lugar. —¿Y en qué consistía su virtud? —sigue interrogando el preceptor. cambiando de conversación le pregunta por su familia. —¡Cómo atreverme a aceptar tan finas y excesivas alabanzas! —interrumpe Tsien Tsin. Kao casi baila de gozo. el maestro Tchen se dirige hacia el falso Yen Tsun.

Esto es porque el anciano desea presentar tan notable yerno a sus parientes. El relato de sus enviados lo llena de alegría. Más vale que vayas tú. Fijan la fecha de la ceremonia para el día tercero de la luna décima. No creo que permanezcas indiferente ante la situación que me espera. Después de que esté aquí. 14 . ya han visto al futuro yerno! Toda la familia Kao lo ha devorado con los ojos. Estas palabras insensatas ponen a Yeou fuera de sí. exige que venga el novio a buscar a la novia a casa de sus padres. gritarán. Kao no ve inconveniente a nada. Yen Tsun meditó largamente. Cuenta con casarse lo más pronto posible por evitar las complicaciones que pudieran surgir. —Esto es más grave —interviene Tsien—. el que resultará humillado públicamente. avanzada la noche. y Yeou se siente tan sobresaltado que corre a prevenir a Yen. —No te apures —dice Yen tranquilamente—. el mensajero. todo terminará a las mil maravillas. mas los vientos son contrarios y los viajeros no llegan a su destino hasta el día siguiente. encárgate del asunto para facilitar las cosas. si quieres tomarte el trabajo de reemplazarme una vez más. será una mancha que terminará con toda esperanza de boda para ti. Entusiasmado con su futuro yerno. Advierten a Yeou Jen de esta imprevista intención de Kao. Yen Tsun los esperaba en el jardín a la luz de una vela. —Mi humilde parecer es que no hay más que una solución. Mas no olvides que fuiste tú quien ya estuviste en aquella casa en mi nombre. En cambio. Siempre. esta vez seré yo quien vaya a buscar a mi novia personalmente. no seré yo solo. sino mi fama y la de mi familia. Tomo parte en la ceremonia nupcial y no te puedo reemplazar. ya no podrán arrancarte tu presa. Cuando se quiere engañar a las gentes hay que engañarlas hasta el fin.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Levan el ancla y sale el barco. viejo hermano. y exclama irritado: —¡Pero. hermano mío. —¿Qué hago. ¿Cómo quieres que vaya otro a buscar a su hija? Si se produce un incidente. no sólo perderé la mujer de mis ensueños. en contra de toda regla. Protestarán. Lo importante es traer tu novia a tu casa. abandonando bruscamente a Yeou. —El día de la ceremonia se aproxima —le dice a su primo—. Exigen que vaya a casa de Kao a buscar personalmente a mi novia. loco. Una vez más tienes que enviar a tu primo. el intermediario. pero tendrán que acabar por inclinarse ante los hechos. entonces? —pregunta descompuesto Yen. ni con la joven Kao ni con otra cualquiera. lo alaba y refiere a todos sus amigos sus extraordinarias dotes. Al otro día comienza los preparativos de la boda. se dirigió directamente a la sala de estudios donde se hallaba Tsien con sus libros. amigos y vecinos. No puedo ahora ir yo sin turbar grandemente a toda la familia Kao. —Tienes mucha razón. Si ocurre un incidente será mi ruina. la dote de su hija hace tiempo que está preparada. reunidos aquel día en un gran banquete. Luego.

Les recomienda ante todo una absoluta discreción. Sólo ruega a los novios que esperen a que se aplaque la tormenta para emprender la marcha. Pequeño Yi se acerca a Tsien y le dice que ya puede pensar en la partida. Otras diez embarcaciones de distintos tamaños forman el cortejo que avanza solemnemente sobre el lago. Hacia la cuarta velada. en tanto. Tsien acepta esta nueva y tan delicada misión. serio y grave como un Buda. Los jóvenes acompañantes se acercan al palanquín y ayudan al prometido a bajarse. Yeou Jen marcha el primero. el palanquín destinado a la novia. A Tsien Tsin lo visten con suntuosidad. en su palanquín. a lo largo del camino suscita el aplauso de los espectadores. Corre el vino y suena la música. se agrupan a su alrededor. Tsien Tsin. Luego es presentado a todos los convidados y todos quedan encantados de la actitud modesta y noble del pretendiente. los vecinos. Tsien Tsin está impaciente y no quisiera esperar el final del banquete para emprender el regreso. El concierto de las flautas anuncia la llegada del novio. los amigos. 15 . Muy poco después de la merienda.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Conmovido por el acento patético de su primo. Luego viene el cortejo: los portaestandartes. Le conducen hasta la sala grande para proceder a una libación ante la mesa de las ofrendas en acción de gracias a los antepasados y a los dioses. mientras Kao y su hijo llenan personalmente las copas de los invitados. echan el ancla a medio li de la casa de los Kao. El novio ocupa el lugar de honor. por fin. El cortejo se detiene desconcertado. para la marcha. los obsequios. Tsien da órdenes para que Yi distribuya las propinas a los criados de la casa de Kao. el otro para el novio y su mensajero. Ya la novia se dispone a montar en su palanquín. por fin. El día segundo de la luna décima. Yeou Jen se impacienta y golpea el suelo con el pie. sentado detrás de sus cortinillas de brocado azul entreabiertas. Los criados de ambas familias también festejan y comen en habitaciones laterales próximas a la entrada de la mansión. las oriflamas. Yen Tsun pasa revista a los que van a recoger a la novia. toda la casa iluminada como en pleno día con velas finamente decoradas. Yeou Jen corre de un lado a otro preparando los magníficos obsequios destinados a la familia Kao. Dos grandes barcos avanzan en cabeza: uno para la novia. cuando descarga una tormenta y se desata un viento de extraordinaria violencia. Hasta el viejo Kao se muestra inquieto. y. Pero Kao sólo busca ocasión de retenerlo a su lado. las antorchas. La familia Kao espera con emoción. vehículo florido y sabiamente perfumado. es el heraldo. al apuntar el alba. acompañado por la música de gongs y batintines. Cuando alcanzan el monte Tong-ting. los parientes. Terminada su misión recibirán una importante recompensa. está hermoso. comienza la cena. el cortejo se mueve lentamente con el canto de la flauta y el estallar de los petardos. Se vislumbra a través de las puertas el sinnúmero de invitados que llenan las salas. El convoy nupcial se prepara.

Desconcertado a su voz. mi joven amigo. a mi humilde parecer. Es verdad que siempre le gustó el vino. tendrá dudas y corremos el peligro de echarlo todo a perder. Va discretamente a buscar a Pequeño Yi y tomar su consejo. en la casa de la novia? Una vez ligados por medio de los ritos. Busca Tsien trabajosamente una razón plausible para justificar su actitud. Kao siente decaer su entusiasmo y suspira con tristeza. pero Kao es tozudo. Si me obstino. Como. —¿Cuál es. ceremonias. porque el frío es grande y la situación en que se halla es angustiosa. Después del desayuno una tormenta de nieve sucede al viento. Tsien ya no sabe qué hacer y sale de la habitación con cualquier pretexto. lleno de espanto. Juro ante ti que no perjudicaré a tu señor en lo más mínimo y que no usaré de 16 . —Puesto que la ceremonia nupcial fue fijada para hoy. sin más tardar. pues. está el novio entre nosotros. felizmente. que tenga por qué preocuparos tanto. no andes con tantas. tu eminente opinión? —pregunta Kao. Pequeño Yi se encuentra hoy fuera de combate y no sabe cómo salir de esta delicada situación. —Es una idea excelente —aprueban todos los presentes. está roncando tranquilamente en una habitación apartada de la finca. Tsien Tsin se ve obligado a afrontar solo la insistencia de Kao. Pero Kao no le hace caso. sobre todo. Entre los invitados. creo que tengo que aceptar la proposición de Kao. Pero Yeou Jen ha desaparecido. observa: —No hay nada. Completamente ebrio. mas las nubes son cada vez más densas. y la fecha así determinada no se puede modificar sin provocar las malas influencias sobre la vida entera de los futuros cónyuges. un vecino viejo.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Llega el alba. Kao se ocupa inmediatamente en ello. a pesar de las circunstancias contrarias. sin más demora. y es el vecino viejo quien interrumpe el discurso de Tsien. pero hoy. un cuarto nupcial y explica lo que hay que disponer para la ceremonia. —El matrimonio es una circunstancia grave de la vida y sólo me puedo casar ante los ojos de mi madre —arguye. Ordena que preparen. creo que la joven pareja tomará con calma su situación y esperará aquí a que amaine el tiempo. que se llama Tcheou. Aunque es muy astuto. —Más de cien veces he reiterado mi opinión y mi negativa. que se empeña en celebrar en seguida la boda. Pero es el caso que era éste el día de buen augurio escogido por los astrólogos para la ceremonia nupcial. —Suegro y yerno siempre fueron una sola familia. Tsien Tsin. busca a Yeou Jen por todas partes para ver la manera de negarse sin ofender demasiado a la familia Kao. no hay que cambiar esa fecha —dice el docto anciano—. Se limita a insistir en que Tsien se oponga con toda su fuerza al cumplimiento de la ceremonia. ¿por qué no celebrar la ceremonia. La travesía sobre el lago es de todo punto imposible aquel día. En interés de tu amo. ha sentido la necesidad de refugiarse en su pasión.

Terminado el banquete de la noche. cuando se retira Tsien Tsin a horas avanzadas. a su amita a despojarse primero de las túnicas de ceremonia y a acostarse. pero la vela se consume pronto por completo. mas Yeou Jen se niega a creerle. lugar después del almuerzo. según es costumbre. mientras que Kao y su yerno se acomodan en otra. la joven desposada se retira sola y Tsien pasa otra noche sin desnudarse al borde del lecho consagrado. 17 . él viento sigue violento. cruelmente ofendida. se vuelve hacia la pared. —Mas durante dos noches no ha querido desatar el cinturón de su túnica. asustado. Tsien Tsin hubiera preferido pasar la noche sentado. también se tiende sobre el lecho con sus atavíos puestos. cerrando la puerta de la habitación. arroja lejos su gorra y se precipita sobre el lecho. Por la noche. ¿Estará disgustado conmigo porque me acosté antes que él? Tendré que ordenar a las doncellas que se muestren más atentas con mi señor. pues. La segunda noche Tsien se embriaga intencionadamente y no entra hasta muy tarde en el cuarto nupcial. Tsien Tsin. Los suegros sólo ven en ello un exceso de pudor y de tacto que atribuyen a su poca edad. las doncellas se apresuran a desnudarlo sin esperar su permiso.. Tsien está silencioso y cabizbajo. Tsieou fang. ¡Siente ganas de llorar y de confiarse a sus padres! Por fin. amanece un buen día y los Kao se empeñan en acompañar a su hija en la travesía. que caigan sobre mí los castigos del cielo y de la tierra. decepcionada. La sirvienta joven quita entonces a la novia los pesados atavíos de boda y ruega al novio que se acueste. Luego se retira suavemente. no atreviéndose a pedir otra. La sirvienta. A la mañana siguiente se levanta temprano y procede a su aseo en el cuarto vecino. Madre e hija ocupan una de las embarcaciones. inmóvil y sin dejar que las doncellas prosigan en sus trabajos. Mas si la nieve ha cesado. Kao lleva a los novios al cuarto nupcial. Lo encontraba encantador y se congratulaba interiormente de su suerte. Kao quiere retener a la pareja unos días más. como se acostumbra.. Cuando Tsien Tsin se encuentra solo con Yeou Yen trata de explicarle que acaba de pasar dos noches sin despojarse de sus túnicas. Después de una larga y vana espera. —Ha ocurrido todo lo irreparable —suspira. acompañados del mensajero o intermediario. pues. ayuda.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua mis derechos de esposo. Entonces. —piensa con cierta inquietud—. Las naves están decoradas con guirnaldas y farolillos. Tsieou fang no hacía más que mirar a su esposo de reojo. Si falto a mi palabra. se tiende lentamente sobre el lecho conyugal sin desnudarse. y no se preocupan por que no haya sido expuesta la colcha nupcial al día siguiente. El enlace tiene. Su entrevista secreta es interrumpida por gentes que llaman a Tsien Tsin para que se siente a la mesa. El tercer día cesa por fin el viento.

—¡Insensato! ¡Eso no es posible! Te burlas de mí. llegan corriendo y ven a un hombre de repugnante fealdad pegando al recién casado. Hace tres días que no conoce el reposo. De día sale cien veces para mirar al lago a ver si viene algún barco. Cuando sobrevino la tormenta de nieve. inquiere el motivo de la riña. Luego. Los del barco. El honorable bachiller Tsien hizo el papel del novio en lugar de Vuestra Señoría. De noche no sabe dónde posar su cabeza sobre la almohada.. Al otro lado del lago. por Buda. sin atreverse a intervenir. mas es natural que. Asombrado por este recibimiento brutal. Con la fuerza que le da su conciencia tranquila. —¿Qué dices? ¿Me declaras sin más rodeos que hace tres días que Tsien disfruta de sus noches en compañía de la novia? —En la misma habitación. y esto exaspera aún más a Yen. Yen presintió enojosos acontecimientos. ¿Por qué no has impedido esta infamia? ¡Eres su perro cómplice.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Un alegre concierto distrae a los viajeros. le muele a palos. Kao. mientras se precipita al encuentro de su primo para disipar el malentendido. —Traemos la novia a Vuestra Señoría —dice para entablar la discusión. Pequeño Yi marcha adelante en una rápida barquichuela. va. extrañado.. Tsien Tsin desembarca y con su tacto habitual se las arregla para retener a Yeou Jen y a Kao a bordo. Cuando cae la tormenta al cuarto día de espera. Pero se empeñó la familia Kao. Antes de la ceremonia. Yen Tsun interrumpe al lacayo con una fuerte bofetada que le hace tambalearse. el honorable bachiller me juró que no haría nada contra vuestros intereses y que no os traicionaría. es él el que se arroja sobre Yeou Jen para pegarle. furioso de celos y de rabia. Golpea a Tsien rabiosamente con los puños y le llena de improperios. El primero que llega es Pequeño Yi. la cual tuvo lugar en la fecha escogida por los astrólogos. —¿Estarán en camino? ¿Esperan aún en casa de Kao? ¡Qué harán. sin oír más razones.. —¡Traidor! ¡Condenado! ¡Te permitiste abusar de una felicidad usurpada mientras yo pagaba los gastos! ¡Eres un hijo de tortuga! Y. a apostarse delante de la puerta para golpear a Tsien Tsin en cuanto lo vea aparecer. piensa que por fin va a venir la buena nueva. Y añade: —Kao no quiso aplazar la boda. Tsien Tsin pide socorro sin querer devolver los golpes. asustados. las gentes de la familia Kao intentan separar a los combatientes. pero nada más se puede decir de ellos. se enfrenta sonriente con su pariente. 18 . qué harán! —se pregunta febril. Los lacayos asisten a esta escena estupefactos. Yen esperaba. Sin hacer más preguntas.. sin dejarle decir palabra. roído de impaciencia. pero en cuanto le ponen al corriente. Deseoso de salvar su responsabilidad ante Yen Tsun. por lo que veo! —Le dije que no fuera demasiado lejos.

Para aclarar la cosa ordenó que los llevaran a la comisaría a los cuatro. mientras el otro se defendía como podía. conozco que este hombre es el autor de la intriga infame y que quiere llevarse a mi hija para la que sirvió de cebo Tsien Tsin! Vuestra Señoría puede interrogar ahora a Yeou Jen. atrevisteis a desposaros con una muchacha para 19 . no le queda más remedio a Yen que confesar la verdad. —Vuestra Señoría es bachiller —dice el prefecto—. por fin. tenéis. Los cuatro se quejaron al prefecto. el prefecto. al pronto y al oírlos hablar todos a la vez. Por fin llaman a Tsien. que volvía de una jira. Consciente de su postura enojosa.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —¡Impostor infame! —vocifera—. Se dispersaron todos los curiosos. La calle se llenó de espectadores. indignadas. villano. pero tropezaron con la servidumbre de Yen Tsun. cuenta con detalle lo que ha sucedido en el enlace de su hija. Explica en qué forma le obligara Yen Tsun a aceptar el papel de intermediario y cómo. después de darse a conocer. que intervino a favor del suyo. Joven y educado. Kao contra Yeou Jen. Las gentes de Kao. quisieron defender a su amo. que tenía a Tsien Tsin agarrado por el cuello. que conocer las enseñanzas de Confucio y los ritos de Tcheou Kong sobre el capítulo de las bodas. y éste. su actitud atrae la simpatía del magistrado. por causa del mal tiempo. ¡Tú eres el que querías entregar a mi hija a ese villano. por costumbre y porque eran fieles y era su deber defenderlo en cualquier circunstancia. Se entabló una verdadera batalla: Yen Tsun contra Tsien Tsin. en honor a su edad. Confiésalo todo o serás condenado a cien golpes de bambú. que era robusto y enérgico. Cómo. a ese repugnante hijo de tortuga! Y el anciano. Desde su tribuna interroga entonces el prefecto primero a Kao. Interrogado a su vez. Por feliz coincidencia. Al ver la riña dio orden de arrestar a todo el mundo: —No consiento este proceder en tierras de mi jurisdicción. Yeou Jen no se atreve a disimular. Que se los lleven. y Kao. tiene lugar la ceremonia nupcial en casa de Kao. ¿Cómo os. que. Sólo quedaron Yen Tsun. puesto que su cómplice ya ha declarado lo ocurrido. que no quería dejar escapar a Yeou Jen. Las trazas de los golpes que recibió inspiran compasión a los presentes. luego. vino a pasar por esta calle con su cortejo y su séquito. pegaba al mensajero con creciente cólera. —Cuál no sería mi sorpresa —termina el anciano— cuando veo a mi yerno acosado y golpeado por ese bellaco horrendo. y los demás mezclándose como y por donde podían. ¡Y cuando pregunto de lo que se trata. no pudo sacar en claro de lo que se trataba. Dirige entonces el magistrado severas palabras a Yeou Jen y termina diciendo: —Has trabajado bien. es el primer cómplice de Yen. pues. así como los sirvientes. es enviado Tsien Tsin en nombre de su primo para engañar a los Kao y conseguir la mano de su hija.

Los muchachos de nuestros días. Ilustre Señoría. el gran sabio de antaño —dice el funcionario—. le encantaba aprovecharse de la situación para traicionarme con mi esposa. —Sea —accede el prefecto. mas tres días de tormenta sobre el lago impidieron el regreso a la casa del novio. que prosigue el interrogatorio de Tsien: —¿Lo has traicionado realmente? —le pregunta el magistrado al bachiller. —Sí.. perfectamente inocente —afirma Tsien—. 20 . ni creo tampoco que lo quiera jamás mi hija por marido. —Cállate —interrumpe el magistrado—. vuestra conducta es abominable! —Todo ocurrió contra mi voluntad —suspira Tsien Tsin—. cuyos corazones están abiertos a las más locas pasiones. sólo fui a casa de los Kao para buscar a la novia. prorrumpe en franca risa. Por lo menos no debías haber celebrado la ceremonia de los esponsales en lugar de tu primo. no se puede negar que son esposos ante la ley. Pensé que el subterfugio no era tan perverso. —Soy. —Sólo Lieou Hia Wei. aun cuando tu intención se limitara a hacerle un favor..Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua cedérsela luego a vuestro primo? ¡Cómplice de un engaño. Yo no aceptaré a Yen Tsun en mi familia. era capaz de tomar a una joven sobre su regazo sin turbarse. Aunque nada entre ellos haya sucedido. Durante las tres noches pasadas en el cuarto nupcial no he consentido en aflojar la túnica y no he tocado un pelo de la novia. Tuve que inclinarme ante su insistencia y aceptar que se llevara a cabo la boda para que continuaran ignorando mi verdadera identidad. Mi hija y él están casados por los ritos. pues le debo mucho a mi pariente. Luego el empeño de Kao en celebrar la boda me desconcertó sobremanera. Y si no me cree. —He accedido a los deseos de Kao para servir los intereses de mi primo. Y pregunta a Kao: —¿Con quién queréis casar a vuestra hija? —He escogido a Tsien Tsin por yerno —declara Kao—. tocando el suelo con la frente: —Todo está claro. —¿Por qué no te negaste más rotundamente. olvidando por un momento su magisterio. puede vuestra señoría rogar al padre que haga las preguntas rituales a su hija. como era tu deber? Aquí interviene Yen Tsun. a causa de mi falta de fortuna. no obstante. La respuesta le parece tan cándida al magistrado que. Sólo he sido el esclavo del agradecimiento. puesto que sólo se trataba de un hombre cuyo deseo era conseguir a toda costa por esposa a una mujer bella y bondadosa. Si he cumplido el papel de novio fue sólo por pura fórmula. de quien recibo generosa hospitalidad desde largos años. no los creo capaces de pasar tres noches cerca de una mujer sin tocarla. —No se os ha concedido la palabra —exclama el prefecto.

después de condenar a Yeou Jen a treinta golpes de bambú. —Yo. Y sin otras palabras levanta la sesión. esta vez. Hasta ahora he representado la comedia con el humilde deseo de serle útil a mi primo. Kao sigue al joven matrimonio. es su mujer de verdad. Ya no le queda más remedio a Tsien Tsin que llevarse a la novia. aparte de ser un villano. no puedo aceptar este arreglo —declara Tsien Tsin alarmado—. la cual. 21 . te condenaré como a un vil impostor. y marchan los tres muy contentos.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —También lo creo así —dice el magistrado. No te queda más remedio que escoger entre la novia y la cárcel. con la condición de pagar los gastos de la boda de su primo. ¿qué dirá la novia de las tres noches pasadas a su lado? —Si no aceptas mi arreglo. Si ahora tomo a su mujer. Yen Tsun fue perdonado. en cambio. Aliviado y lleno de agradecimiento hacia el sagaz prefecto.

Como Ma era hijo obediente. Al hacer un viaje a través de los mares es arrastrado por un tifón. Los lugareños 5 En China. hasta hace poco tiempo. pero llega por fin a un sitio donde las gentes son feas en extremo. procura sacar partido de esta impresión. pero cuando comprende que quien les inspira miedo es él. se hace entender bastante bien por medio de señas. se acercan poco a poco. Sus maneras eran las de un hombre educado y cortés. Pero parecen pobres y sus vestiduras están usadas y rotas. las gentes del lugar se asemejan. que se iba haciendo viejo y sentía deseos de retirarse de los negocios. se da un banquete con sus restos. y les campesinos. ganando gran fama entre los letrados. Cuando los lugareños ven a Ma creen que es un diablo y salen corriendo y gritando de miedo. mientras salen espantados. Era hijo de un negociante. la sabiduría que dan los libros no llena el estómago ni cubre el cuerpo. Mas el padre. del capital y los intereses y demás cosas de esta índole. Por fin. según mandan los ritos. Entonces Ma se sienta debajo de un árbol para descansar.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua EL PAÍS DE LO CH’A Y EL MERCADO DEL MAR DE LOS «CUENTOS EXTRAÑOS». DE PU SONG LIN (1630-1715) Había una vez un joven nombrado Ma Chün. llega a un pueblo en la montaña. que no se atreven a acercarse. y cuando se ataba un pañuelo bordado a la cabeza hacía con gracia los papeles de mujer5. Al principio se alarma de verlos correr. Frecuentaba las gentes de teatro. se ocupó de allí en adelante de los pesos y medidas. Cuando comprenden que no es un ser peligroso y no piensa comérselos. empieza a hablar y. lo miran de lejos con curiosidad. Al encontrarse con habitantes que están comiendo y bebiendo corre hacia ellos gritando y. le dijo un día: —Hijo mío. mejor harías en seguir mi comercio. A los catorce años de edad fue bachiller. por lo menos. sonriendo lo más amablemente que puede. no había actrices. conocido también por el apodo de Lung-mei. Ma. y nada le gustaba tanto como la música y el canto. 22 . El barco se agita como una cáscara de nuez durante muchos días y noches. y los papeles femeninos eran desempeñados por hombres. y les explica de dónde viene. y muchacho guapo y apuesto. aunque el idioma es distinto. en algo a las de los demás humanos.

Ma les pregunta de qué están asustados. como biombos de fino bambú. desde nuestro nacimiento. Llegan en el momento en que se levanta la sesión de la Corte y ven pasar los carruajes de los dignatarios. le cuelgan delante de los ojos. y todos son a quien más feo y horroroso. A medida que van bajando en la escala oficial. Entonces Ma pregunta el nombre de este extraño país y le dicen que se llama Lo Ch'a y que la capital se halla a unos 30 lis hacia el Norte. gritan algo para tranquilizarlos y entonces lo miran desde lejos. los chinos. sólo el más feo del pueblo se atreve a acercarse un poco. fuimos considerados de mal augurio por nuestros padres y nos dejaron aquí para que muriésemos. Sin embargo. Hasta ahora sólo lo habíamos oído decir: ahora podemos comprobarlo. deseos de verlo. y sus cejas. Los demás no quieren ni acercarse siquiera. Por la noche. al apuntar el alba. no queda hombre. Las murallas de la ciudad son negras como la tinta y las puertas tienen cien pies de alto. cuando va a los palacios de los señores. Hemos oído decir que los habitantes de aquellas lejanas tierras tienen la apariencia más extraordinaria que pueda soñarse. Ma les pregunta entonces por qué son tan pobres. Le traen vino y comida en abundancia. Los más guapos son ministros del Estado. Ma se pasea entre estas gentes. Los campesinos. —Nos dijeron nuestros antepasados que 26. que se asustan al verlo como si fuera un ser monstruoso. mientras los campesinos que le acompañan explican a Ma el rango de cada cual. Los ladrillos son encarnados y al coger uno de ellos en el suelo. Ma les ruega que le lleven allá. sino de la belleza. Algunos son socorridos por familiares compasivos que no quieren que se extinga el nombre familiar. que son los Consejeros Privados. y sigue desfilando la comitiva. tres ventanas en vez de dos. emprenden la marcha. Éste tiene unas grandes orejas que le penden a los lados del rostro. pero se retira en seguida. Nosotros. y al día siguiente. Éstos reciben buenas pagas y pueden mantener a sus familias. Contestan: —En nuestro país todo depende.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua quedan altamente complacidos y corre la nueva de que el recién llegado no es un “devorador de hombres”. indicándole los lugareños cuál es el primer ministro. el portero mayor suele darle con el portón en las narices.000 lis hacia el Oeste hay un país llamado «China». Los que mejor ha visto son bastante parecidos a sus propios compatriotas. los que vienen en tercer lugar son empleados en Palacio para servir al Rey. y los dueños de la casa sólo se arriesgan a mirar por las 23 . no del talento literario. sus amigos. A pesar de todo. mujer o niño en toda la nación que ignore la existencia de un ser extraño en la capital. Vienen después unos hombres a caballo. Ma observa que sus dedos quedan pintados de bermellón. a su vez. sus rostros mejoran algo. en la nariz. llegando a la capital al atardecer. los que les siguen en belleza son jueces y magistrados. y los dignatarios y los cortesanos sienten.

pero. Entonces. a ver al funcionario viajero. pues. Representa el papel de Chang Fei6. Llevaban bordados turbantes y amplias y largas túnicas color escarlata. —Él ha visto a muchos hombres raros —le dicen a Ma— y no os tendrá miedo. no obstante. el Rey acaba por desistir de su deseo. Ahora tengo ciento veinte años. diciendo que Ma tenía la voz del fénix y las notas del dragón como nunca hasta entonces las oyeran. se puso Ma a canturrear una canción a la vez que marcaba el compás dando golpecitos sobre la mesa. en realidad. Al día siguiente pide audiencia al Rey. y el monarca le manda llamar. no saben qué hacer. Por fin. y el que me sea dado ver a un chino es asunto importante que debo de comunicar al Rey. hoy. y se cubre el rostro con carbón para ennegrecerlo. que los recibe con gran afabilidad. Ma comienza a imitar los gestos y actitudes de los actores en escena. invitando a muchos altos personajes del país y rogando a Ma que se pinte con carbón como lo hizo aquel día. Algunos de los ministros. Sin embargo. sin embargo. sus canciones eran ininteligibles y sus melodías rompían todas. Todos se declararon encantados. tomando una espada. Ninguno se atreve a recibirle frente a frente y. Es un hombre de unos ochenta o noventa años. abundante y caliente. Les dice: —En mi juventud me mandaba el Rey a los países extranjeros. 24 . los invitados parecían sumamente satisfechos y le preguntaron a Ma: —¿Tenéis música en China? Contestó afirmativamente y. en apariencia. Hace más de diez años que no voy a la Corte y vivo apartado en mi retiro. he de hacer un esfuerzo en vuestro honor. Ma replica: —No me importa hacer un poco de teatro como aficionado que soy. y el anciano lugareño queda tan entusiasmado que le ruega actúe delante del presidente del Consejo interpretando este papel. Cuando llegan los convidados se presenta a recibirles y todos exclaman: —¡Ai-ya! ¿Cómo era tan horrorosamente feo antes y es ahora tan hermoso? 6 Un famoso general que dirigía las guerras de los Tres Reinos. y su anciano amigo prepara una gran fiesta. opinan que su apariencia es tan horrenda que podría asustar a Su Majestad.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua rendijas de la puerta. 7 Alusión a la hipocresía de la época. Vuelve el anciano muy agitado para anunciar la noticia a Ma. Se sirvió un banquete y. pero nunca fui a China. cuando hubo circulado el vino. ¿cómo podría hacer un papel de hipócrita7 para mi ventaja personal? Mas tanto le insisten que por fin accede. al preguntarle que cómo era. las reglas de la armonía. Van. bellas muchachas salieron a cantar y bailar. se acuerdan de un ciudadano que ha viajado mucho por países extraños y podría recibirle. y se ponen los dos a beber hasta la embriaguez para ahogar su pena. tiene ojos redondos como bolas y una barba erizada como un puerco espín.

Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

Después de que hubieran bebido juntos el vino caliente, Ma se puso a
cantar una preciosa canción, y tanto les gustó a todos que decidieron
recomendarle al Rey. El Rey le manda, pues, llamar y le hace toda clase de
preguntas con respecto al Gran Reino de la China, respondiendo Ma con
rapidez y detalle, y arrancando al monarca exclamaciones de admiración.
Honran al forastero con un banquete en el pabellón real de los invitados, y
cuando está el Rey algo embriagado, le dice:
—Tengo entendido que eres un músico experto. ¿Tendrías la bondad de
dejarte escuchar?
Ma se levanta rápido, empieza a actuar, y canta una canción de amor como
las muchachas chinas de los turbantes. El Rey queda tan encantado que lo
nombra consejero privado y le ofrece otro banquete, dándole grandes muestras
del agrado real.
Pasando el tiempo, los dignatarios, sus colegas, se enteran del secreto de su
cara untada de carbón8, así que cuando está con ellos, murmuran y lo evitan lo
más posible. Poco a poco va notando Ma su aislamiento, y su situación se hace
en extremo desagradable. Eleva una petición al monarca pidiendo su retiro,
pero no le es concedido. Entonces alega motivos de salud y suplica tres meses
de permiso, empleando ese tiempo para preparar su equipaje, llevar sus objetos
de valor y marchar al pueblo donde primero desembarcara.
Cuando lo ven llegar, los campesinos se arrodillan ante él. Ma distribuye
joyas y oro a sus antiguos amigos. Todos se alegran de verlo y le dicen:
—Vuestra bondad con nosotros os será pagada cuando vayamos al
mercado del mar; de allí traeremos perlas y otras cosas de importancia.
—¿Dónde está ese mercado? —pregunta Ma.
Le contestan que está en el fondo del mar, donde las sirenas guardan sus
tesoros9 y que lo menos doce países acostumbran ir allí a efectuar sus
transacciones. Que también está frecuentado el lugar por espíritus y que para
llegar a ese sitio hay que pasar por grandes olas y vapores encarnados.
—Querida y estimada señoría —le dicen los lugareños—, no arriesguéis
personalmente estos peligros, pero si lo deseáis nos podéis dar vuestro dinero y
os compraremos perlas raras. Estamos en plena estación de este mercado.
—¿Cómo lo sabéis? —pregunta Ma.
—Cuando vemos pájaros encarnados volando a un lado y a otro sobre el
mar, sabemos que el mercado abrirá dentro de los siete días siguientes —dicen
los lugareños.
Entonces les pregunta que cuándo se ponen en marcha, pues desea
acompañarles; pero le ruegan que no lo haga.
—Soy marino —replica Ma—. ¿Cómo me habría de asustar del viento y de
las olas?
8 Demostrando que, a la larga, la hipocresía es de mala política.
9 Dicen los chinos que las lágrimas de las sirenas se convierten en perlas.

25

Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

Poco tiempo después vinieron negociantes con mercancía para cargar en el
barco; en tanto, Ma va haciendo el equipaje y sube a bordo en el momento de
levar el ancla.
Es una embarcación de fondo plano, con una balaustrada alrededor, donde
reman diez hombres y que parte las olas como un rayo. Tiene cabida para varias
decenas de personas. Después de un viaje de tres días ven esbozarse a lo lejos
las siluetas de torres y minaretes y avanzan, por la misma ruta, numerosos
barcos, de carga. No tardan en llegar a la ciudad, cuyas murallas están hechas
de ladrillos tan largos como el cuerpo de un hombre y las cumbres de sus
edificios son tan altas que se pierden en la Vía Láctea. Habiendo arrimado el
barco, se adentran y ven, expuestas en el mercado, perlas de maravilloso oriente
y piedras preciosas de belleza nunca soñada ni nunca vista entre los hombres.
De repente avanza un joven hermoso montando un fino y nervioso corcel, y las
gentes del mercado se apartan respetuosamente para abrirle paso, susurrando
que es el tercer hijo del Rey. Mas cuando el príncipe percibe a Ma, exclama:
—Este honorable hermano no es un extranjero.
Y se le acerca un criado a preguntarle su nombre y el de su país. Ma se
inclina, apartándose a un lado, como lo indican los ritos, y expone su nombre y
procedencia. El príncipe sonríe y dice:
—Es gran fortuna que hayas honrado a nuestro país con tu presencia.
Y sin más palabras, ordena que le acerquen un caballo para que lo monte y
se digne seguirle. Pasan la puerta de la ciudad y llegados al borde del mar, los
caballos se sumergen en el agua y bucean. Ma siente un miedo atroz y va a
gritar, pero al instante se abre el mar ante ellos formando una muralla de agua a
ambos lados, y en poco tiempo alcanzan el palacio del Rey. Las columnas del
palacio son de concha; las tejas, de escamas de peces; las cuatro paredes, de
cristal, resplandecen como espejos. Los jóvenes descabalgan sus corceles y
llegan a presencia del Rey. Dice entonces el príncipe:
—Majestad, fui al mercado y he traído a un honorable y sabio habitante de
la China.
Ma se inclina profundamente, con todas las reverencias que imponen los
ritos, y el Rey dice, volviéndose hacia él:
—Honorable Visitante; de un mandarín de talento como vos, me atrevo a
solicitar unos versos sobre nuestro Mercado del Mar; ruego a vuestro elevado
ser de ágata que no me niegue esta merced.
Ma saluda de rodillas y emprende el trabajo encargado por el Rey. Con un
tintero de cristal de roca, un pincel de barbas de dragón, papel blanco como la
misma nieve y tinta perfumada como el sándalo, Ma, inspirado, escribe diez mil
extraños versos que pone luego a los pies del monarca. Cuando los ha visto Su
Majestad, exclama:
—Señor, vuestro genio honra a nuestras regiones del mar.
Luego, reuniendo a los miembros de la familia real, organiza el Rey un gran
festival en el pabellón de las Nubes Doradas, y cuando el vino circula más
26

Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

abundante, el soberano se levanta con la copa en la mano y dice ante los;
invitados:
—Siento diez mil pesares al pensar que aun no ha contraído matrimonio
Vuestra Señoría. ¿Qué diría el honorable letrado si se viera encerrado en tan
dulce prisión?
Ma se incorpora confuso y balbucea que está diez mil veces agradecido;
entonces el Rey da órdenes a sus mayordomos y al cabo de unos instantes
aparece una princesa rodeada de las damas de la Corte y apoyada
lánguidamente en ellas. Su atavío es primoroso, y a cada paso tintinean las
pedrerías de los ricos bordados de sus faldas y de su casaca. De pronto, suenan
los gongs y las trompetas nupciales; se levantan entonces los novios y se
inclinan juntos ante el Cielo y la Tierra. Arriesga Ma una mirada de soslayo y
percibe la belleza y el encanto de la princesa. Acabada la ceremonia, se marcha
la novia, y poco a poco, también dan fin los regocijos.
En ese momento entran las doncellas de cámara, ricamente ataviadas, que
con las velas de colores que corresponden a tan señalado acontecimiento,
acompañan a Ma a sus habitaciones. El lecho nupcial es de coral adornado con
ocho clases de piedras preciosas, y las cortinas, bordadas con gruesas perlas,
penden a los lados pesadamente.
Al día siguiente, un tropel de hermosas esclavas irrumpe en la habitación a
ofrecer sus servicios a la feliz pareja; Ma se levanta rápido para ir a la Corte a
rendir pleitesía al Rey, su suegro. Es entonces recibido oficialmente como yerno
y lo hacen oficial del Estado.
La fama de sus talentos poéticos se extiende por todos los confines y hacia
todos los vientos, de modo tal que los reyes de los mares lejanos y vecinos
envían mensajeros para felicitarlo y rivalizan en magníficos obsequios y
tentadoras invitaciones. Ma acepta algunas de ellas y, ataviado con riquísima
túnica, monta en un soberbio corcel y sale con su séquito espléndidamente
armado. También hay músicos a caballo y músicos en carrozas, y al cabo de tres
días ha visitado Ma todos los reinos del mar y ha hecho famoso su nombre en
los cuatro puntos cardinales.
En el palacio hay un árbol de jade; es tan grueso que no lo puede abrazar
un hombre; sus raíces son transparentes como el cristal, y por su tronco corre
una savia que se asemeja al amarillo del topacio. Las ramas son gruesas como el
redondo brazo de una hermosa doncella, las hojas son de jade blanco del
espesor de las sapeques10. El follaje es tupido y las damas de palacio se sientan a
su sombra para reposar y cantar. Las flores que da este árbol se parecen a los
frutos de la viña, y cuando un pétalo cae al suelo se escucha un ruido cristalino
como el de una campana de vidrio. Al recogerlo puede apreciarse que es de
cornalina, del color más fino y brillante. De cuando en cuando un pájaro
maravilloso se para en las ramas y canta. Sus plumas tienen un tinte dorado, su
10 Sapeque, moneda china.
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Ma Ce Hwang (sel)

Cuentos chinos de tradición antigua

cola es larga como su cuerpo estilizado. Las notas de su canción tienen el sonido
emocionante y patético del mismo jade.
Cuando Ma oye el canto del pájaro recuerda su casa y su país natal y le dice
a la princesa:
—Hace tres años que dejé a la patria y que estoy separado de mis
honorables padres. Al pensar en ellos corren mis lágrimas copiosas y el sudor
baña todo mi cuerpo. ¿Podéis volver conmigo?
Responde la esposa:
—El camino de los inmortales no es el de los hombres. No puedo hacer lo
que me pides, mas tampoco me es dado permitir que los sentimientos de
marido y mujer rompan los vínculos de padres e hijo. Pensemos en alguna
solución.
Al escuchar estas palabras Ma llora amargamente y la princesa suspirando,
añade:
—No podemos ni ir los dos, ni quedarnos los dos.
Al día siguiente, le llama el Rey, su suegro:
—Me dicen que te punza la nostalgia y que añoras la casa de tus ancianos
padres. ¿Te parece bien marchar mañana?
Ma agradece diez mil veces al rey su bondad, declara que no lo podrá
olvidar y promete volver muy pronto.
Aquella noche Ma y la princesa conversan, después de tomar el vino
caliente, y hablan de su próxima separación. El esposo dice que pronto se
reunirán de nuevo, pero la princesa asegura que su vida de matrimonio toca a
su fin. Ma se desespera por esta actitud, pero la sumisa esposa le replica:
—Como hijo respetuoso y bueno, vas a la casa de tus padres. En los
encuentros y las separaciones de esta vida, cien años parecen un solo día; ¿por
qué entonces abandonarnos a nuestra pena como los niños? Yo te seré siempre
fiel; sé verdadero conmigo y así, aun separados, estaremos unidos por nuestras
almas y nuestro espíritu, y constituiremos una pareja feliz. ¿Crees que sea
necesario vivir al lado el uno del otro y envejecer juntos? Si rompes tu palabra,
tu próximo matrimonio no puede ser del agrado de los dioses, pero si la
soledad te pesa11, toma una segunda esposa o concubina. Otro punto tengo que
tocar antes de que te vayas, con referencia a nuestra vida conyugal: voy a ser
madre y te ruego pienses un nombre para nuestro hijo. A esto replica Ma:
—Si es hija se llamará Lung-Kung; si es un varón llámalo Fu-hai12.
La princesa le pide entonces algún recuerdo que pueda llevar siempre
consigo, y Ma le regala un par de lirios de jade que ha adquirido en el Mercado
del Mar.
Por fin añade la princesa:

11 La expresión china dice literalmente: «si no tienes nadie para cocinar por ti».
12 Templo del Dragón y Felicidad del Mar, respectivamente.

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¿Crees que el cielo habrá visto pena tan grande como la mía? Y. y fiel. riendo y jugueteando con el agua. 13 Alusión a una vieja leyenda donde un pájaro lleva una carta. es decir. el pájaro mensajero no encontrará su camino13. Ma va a pie a la playa. donde tan feliz fuera. Uno de ellos llevaba cosida en el vestido una cajita de madera de sándalo que encerraba una carta. Cuando apuntaba el alba le dieron una gran fiesta de despedida. uno de ellos dio un salto y se abrazó a su cuello. «Que Buda te acompañe» grita aún la princesa cuando ya la llevaba rápidamente su carroza y se cerraba el mar sobre ella. Cuando los tomes en tu regazo piensa que estoy a tu lado. Dos meses después de tu marcha he tenido gemelos. ha de servir para muchas generaciones. dentro de tres años justos. transcurridos los tres años. vestidos con túnicas bordadas y con un gorrito adornado con lirios de jade. llevan en sus sombreros.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —El día octavo de la cuarta luna. 29 . cuando he aquí que vio montados en la cresta de una ola. Sé que guardaste tu promesa y no te volviste a casar. Mas. aun vivirían. Navegaba por un mar tranquilo. a lo que el otro se puso a gritar y llorar hasta que se le cogiera en brazos. Te envío ahora esos niños. Si no tuviesen madre. a dos hermosos niños. y todos se maravillan de su prodigioso relato. A través del inmenso océano. es que ella tenía conocimiento de todo. te daré tu hijo. montada en una carroza arrastrada por muchas blancas cabritas. Esta carta decía lo siguiente: «Espero que mis venerados suegros estén bien. He soñado contigo hasta debilitar mi cuerpo. después de descabalgar su corcel. Eran un niño y una niña verdaderamente preciosos. sin embargo. Muchos lo creían fallecido hacía tiempo. diciendo: —Cuida de esto. Ma cruza el océano y vuelve a la casa paterna. ¿Quién soy yo entonces para esperar la felicidad como cosa mía? Este pensamiento seca mis lágrimas. como adorno. los lirios de jade que me regalaste al marcharte. 14 Alusión a la esposa legendaria de un gran guerrero que en el año 2500 antes de Cristo robó a su marido el elixir de la inmortalidad para huir con el maravilloso brebaje a la luna. Afortunadamente aun vivían sus padres. pero Ma se negó y sólo consintió en tornar concubina. y luego. la princesa lo acompaña hasta los confines del reino marítimo. ora una pera. se embarcó de nuevo para volver al reino de los mares. y constante. donde. pero la esposa que allí dejara habíase casado con otro hombre. Al acercárseles. cuando una vez más llegues a este país sobre tu caballo. Su padre deseaba que volviera a tomar mujer entre las no inmortales. entonces comprendió por qué le había rogado la princesa que fuera cauto. robándola a la vista de su afligido esposo. Le entrega además un saquito de cuero lleno de valiosas joyas. Han pasado tres años y el destino nos tiene aún separados. ora arrebatando un dátil. que ya balbucean en su idioma infantil. Chang-ngo vive solitario en la luna y Chih Nü se lamenta porque no puede atravesar el Río de la Plata14.

el hijo.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua soy. El año próximo tu honorable madre entrará en la obscuridad de la larga noche. Los que se hallan presentes sienten miedo. aunque no lleve vida de esposa.. al lugar de su último descanso. sorpresa!. viéndolo todo tan bien dispuesto. Los niños se han colgado de su cuello y piden que los lleve a casa. ha llegado la hora de contraer matrimonio.. esposo amado. aun me queda mucho por decir. porque es del peor gusto exteriorizar las penas. Cuando crezca nuestro hijo. Deja ya el llanto. llora y se lamenta en secreto. y su féretro es llevado. Pero. con la pompa que corresponde. Fu-hai. De entonces en adelante la buena suerte acompañará a tu hija. de pie junto al mausoleo. entra su madre en la habitación y le ruega que seque las lágrimas. 15 Equivalente en China de Ulyses y Penélope. ¿quién podrá decir que no somos marido y mujer? Tu padre y tu madre cogerán a sus nietos en brazos. como si su corazón no creyera lo que sus ojos ven. también ella podrá tener entre las suyas la mano de su madre. a preparar lo necesario para un digno entierro. —¡Ay. sin duda será de los que van de un lado a otro. ¡oh. de cuando en cuando derrama amargas lágrimas. Adiós. feliz. ¿dónde está vuestra casa? Todos lloran entonces y Ma contempla absorto el inmenso océano que se extiende ante su vista hasta tocar el cielo. mi espejo no refleja nuevas modas. pero es preciso partir. Yo no tomaré segundo marido hasta la muerte. adiós. hace tiempo que mi rostro no lleva polvos. Un día. Como ahora conoce que su madre no ha de durar mucho tiempo.» Ma lee la carta repetidas veces. 30 . ¡Ahimé! algo malo hay en esto. después de muchos años. marcha en busca de la madre a la que tanto añora. pues. cuando de pronto cae un rayo seguido de fuerte trueno y un chubasco. a fin de que su madre quede tranquila antes de la muerte. y la princesa se ha marchado. —Hija mía —le dice—. lo ve tan bello y apacible que abraza a sus hijos y emprende el triste retorno. y un día. como hijo respetuoso. ni mis cejas el negro trazo artificial. se apresura. mis túnicas son corrientes. pasado mucho tiempo. como conviene a una nuera respetuosa. Estaré a su lado cerca de la tumba. El año siguiente fallece la anciana señora. hijos míos! —suspira él—. Ahora vienen los días alegres. allí está la princesa. Entonces se ve que muchos de los pequeños pinos que parecían muertos han revivido. Eres mi Hou Yi y soy tu Chih Nü15. Todo pensamiento de coquetería me ha abandonado. También planta los cien jóvenes pinos alrededor de la tumba para detener al viento que turba la paz de los muertos. regresando al cabo de unos días de ausencia. aunque nunca se hayan posado sus ojos sobre la desposada. Lung-kung es una mujer y no puede acompañar al hermano.

y dos cajas incrustadas con oro y valiosas piedras. cuando de repente suena un trueno que hace retemblar el edificio y la princesa del Mar. Agarrándole la mano solloza de alegría.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Entonces le regala como dote un árbol de coral de ocho pies de altura. 31 . ha desaparecido para siempre. unas arcas de madera de alcanfor. del país de Lo Ch'a. cien hermosísimas perlas. Pero Ma se ha enterado de su presencia y corre a su encuentro. hija del reino marítimo de los inmortales.

honorable sirvienta. la que estaba hace un momento entre la multitud de los curiosos. y una sirvienta vieja viene a verter el té en la taza. regresando ya de noche cerrada. Un día. cuando el príncipe. ostentaba el título honorífico de príncipe de Yenngan. 32 . ¿Cómo es esta joven? Veámosla de cerca: Una vaporosa cabellera velada por las alas de las cigalas. DINASTÍA SONG (1279) En los años de Sao Ching. 16 Zapatitos apoyados en un alto tacón en medio de la planta del pie. que ocupaba la última silla en retaguardia. Gobernador de tres distritos militares. oyó a alguien gritar en el muelle: —Ven pronto. engarzados en zapatitos de arco16. se llevó el príncipe a toda la familia a una excursión al campo. El cortejo de los palanquines atravesaba el puente de Kiu kia. Entonces éste hizo llamar a su mayordomo y le dijo: —Hace tiempo que buscaba a esta persona. dentro de la puerta de Tsien Tang. hija mía. dos labios encarnados que forman una cereza. los pies menudos. El mayordomo penetra en el pabellón de té que se halla frente a la tienda. atraído por la belleza de la primavera. llama al tío Kiu. tengo que hablar con él. ¿Por qué azar me la encuentro aquí? Cuento contigo para que entre mañana en mi residencia. Es ella. vivía en la capital del Imperio un general originario del nordeste de la China. La mujer interpela al vecino. El fiel mayordomo se lanza en el acto en busca de la que ha atraído las miradas de su señor. cejas en forma de arco imitando la silueta de las montañas primaverales. sus blancos dientes son dos sartas de camafeos. ven a ver pasar al príncipe. efectivamente. Baja al muelle y ve un comercio que lleva el siguiente rótulo: CASA DE KIU Marcos antiguos y modernos para cuadros y caligrafía En la tienda está sentado un anciano en compañía de una joven. —Por favor. bajo la dinastía de los Song del Sud. Se instala delante de una ventana. parece que florecen a cada paso.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua EL BODISATVA DE JADE DEL KING-PEN-TQNG-SOU-SIAO-SOU.

Sólo quería hablar contigo para pasar el tiempo. Desde ese momento.. 18 Tsoei ning. Por fin. Y aprovecha el mayordomo para elogiarla y hacer su proposición: —Desde su palanquín ha visto hace un instante el príncipe que tu hija llevaba un precioso cinturón bordado. Los artesanos al servicio de la residencia son congregados ante el príncipe y éste les pregunta: —¿Qué se puede hacer con este trozo de jade? Uno de los obreros se adelanta y dice: —Yo podría tallar un par de tazas hermosísimas. la muchacha forma parte de la casa señorial y es conocida por el nombre de Sieou-sieou17. —¿Conoce algún oficio? El anciano responde que posee el arte de bordar. El negociante se interesa por el motivo de esta llamada que le hace el honorable desconocido. —¿Qué edad tiene tu única hija? —Diez y ocho años.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Los dos hombres se saludan según lo imponen los ritos. y toman asiento. Otros lapidarios van dando su parecer. —Pobre anciano. ¿Por qué no ofreces tu hija al príncipe. la que llamabas para ver pasar al príncipe ¿es. se adelanta con las manos juntas. no poseo nada para su dote. Vamos a ver. —No es nada de particular —replica el mayordomo—. que lleva dos años al servicio del príncipe. En seguida Sieou-sieou lo copia con tal fidelidad. En la residencia se necesita una bordadora. honorable anciano? Kiu lo consulta con su mujer y al día siguiente se presenta la hija en la residencia con un contrato. Sucede una vez que la Corte Imperial honra al príncipe con un obsequio de gran valor: una túnica de guerrero bordada de floridos círculos. —Es una lástima hacer tazas con esto —observa el príncipe.. ¿Cómo la casaría? Tendremos que acabar por mandarla a la casa señorial. Con su madre somos tres de familia. significa: «como gustéis». 33 . llamado Tsoei ning18. Pasan los días. tu honorable hija? —Mi humilde niña. efectivamente —afirma el vendedor—. borda». ¿qué le podría yo ofrecer? Manda buscar en las tiendas de la residencia un trozo de jade lechoso y transparente como el sebo del carnero. un joven artesano de veinticinco años solamente. —¿Piensas casarla o prefieres que entre al servicio de algún gran señor? — insinúa el mayordomo. sin duda. que el príncipe se digna demostrar su satisfacción. 17 Sieou-sieou significa «Borda. Pero añade: —El Emperador me ha obsequiado con esta magnífica túnica.

en realidad. para recordarle su promesa. El soberano aprecia mucho el obsequio y alaba la estatuilla. el príncipe le había prometido la mano de la joven al lapidario. —Esa misma era mi idea —accede el príncipe. Es el caso que un día. —Cuando Sieou sieou termine su servicio. De repente aparece en el fondo de una galería.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Dígnese escucharme mi bondadoso señor. Encuentra la enorme mansión de su amo por completo abandonada. el lapidario penetra y sigue las misteriosas revueltas del interminable corredor. Como una sonámbula viene a dar rudamente en el pecho de Tsoei ning. Sin demora envía el príncipe un mensaje al Emperador para ofrecerle el Bodisatva de jade. Es bien visto y estimado de su amo. Intrigado por esta soledad anormal. donde perciben un sector del cielo completamente cubierto por nubes de humo y fuertes llamas. Un día de primavera. te la daré en matrimonio —le había dicho. Es espléndida. Tropieza y murmura bajito. Solitario y casto a pesar de su edad. cerca de la puerta de Tsien tang. nuestros bebedores oyen de pronto unos gritos de alarma que provienen de la calle. una mujer que sale de las habitaciones secretas. divinidad del mar del Sud19. Tsoei ning tiene el corazón 19 Divinidad búdica muy popular en China. A lo que el séquito del príncipe había exclamado complaciente como un eco: —¡Será una pareja admirable! Desde aquel día. Después de algunos alegres brindis. El joven lapidario se halla más intranquilo que sus compañeros. La luz del incendio aclara las ventanas como en pleno día. Acababan de evacuar la residencia atropelladamente. reinaba un silencio de muerte. habían huido todos. Tsoei ning va con tres o cuatro compañeros a beber a un honorable pabellón de vino. Las llamas comienzan a alcanzarla. El mejor partido que se puede sacar de él es esculpir una estatuilla de Bodisatva. Se asoman a las ventanas y. Este pedazo de jade me parece algo difícil de pulir y tallar: es puntiagudo por un lado y ancho por el otro. Entonces éste reconoce a Sieou sieou. Al cabo de dos meses queda terminada la figurita. Desde ese día la situación del lapidario Tsoei ning mejora notablemente. al regreso de un paseo campestre. Tsoei y sus amigos abandonan inmediatamente el lugar de placer y bajan por la calle. alcanzan a comprender que se ha declarado un incendio en el barrio del puente Tsin ting. Tsoei ning emprende su trabajo. Y corre a toda prisa. Se aparta dos pasos y la saluda con voz trémula. 34 . —Es muy cerca de la casa del príncipe —exclama. en medio del tumulto. El incendio es verdaderamente terrible. el joven artesano se prosterna ante el amo reiterándole su agradecimiento por favor tan inesperado.

sería muy amable vuestra señoría ofreciéndome algo de comer. Aquel día fueron. niña mía —replica el joven algo turbado—: seremos marido y mujer. Tsoei ning se inclina turbado y contesta que sí.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua bastante loco para tomar en serio una broma de príncipe. Sieou sieou aprieta en sus manos un gran pañuelo en el que ha ocultado joyas de valor. En cuanto a Sieou sieou. Podrás descansar unos instantes si no te parece mal. allí está mi casita. —dice extrañada—.... Cuando va a salir por la galería de la izquierda. está bien. —Obedeceré. Después de dos o tres tazas. —Tengo algo de apetito —dice de pronto Sieou sieou—. —Unos pasos más —ruega Tsoei—. ¿Qué he de hacer? No tengo más remedio que recurrir a vuestra protección. acaba por contestar sonrojándose que piensa en ello de día y de noche. es muy tarde para irme. Tsoei se lleva a la muchacha. te prometió mi mano y tú te confundiste en zalemas de agradecimiento. —responde dudoso el muchacho. Además tuve tanto miedo que un poco de vino me daría ánimos. puesto que eres mi marido. Gritaré socorro. Aprovecharemos el desorden causado por el incendio para ir lejos de la ciudad. y mañana me quejaré al príncipe. Llegan a la casita del lapidario y se sientan después de mil ceremonias.. —Si no te atreves. pero es con la condición de salir de la capital sin demora. honorable señor Tsoei. El príncipe. «Qué admirable pareja». He aquí que nuestra bordadora cambia de tono. —Señor Tsoei. La muchacha prosigue: —Entonces todos aplaudieron. Tsoei ning va a buscar de comer y de beber. Juntos salen precipitadamente de la casa en llamas y andan a lo largo del muelle hasta la altura del puente Che hoei. —¿Te acuerdas de aquella noche? Estábamos en el balcón contemplando la luna. pues. las mejillas de la niña se colorean como dos flores. —Escucha. vendrán y te acusaré de quererme encerrar en tu casa. ¿por qué esperar hasta la eternidad? Nos podemos unir hoy mismo como marido y mujer. Entonces dice ella: —Si es así. marido y mujer. 35 . Allí dice la joven: —Me duelen los pies. —¿Cómo me atrevería?. de excelente humor. tropieza con Tsoei ning. había observado que el joven lapidario no es hombre desdeñable. Vamos. ¿Es que ya no te acuerdas? Ante esta brusca y osada manera de recordar las cosas. Por mi parte no hay inconveniente. exclamaron. en el tumulto del incendio. ya no puedo andar. Mira. Ese día. ¿Cómo se te ha podido olvidar? Otra vez pasa el lapidario un apuro. Bien se dice que la flor es mensajera de la primavera y el vino intermediario del amor. Las honorables damas de servicio se han dispersado y nadie se ocupa de mí.

¿Cuál hemos de seguir? —preguntó Tsoei—. se sienten bastante alejados de la capital. Su pantalón termina en polainas azul y blanco y calza las sandalias de cáñamo trenzado hechas para las largas caminatas. le hacían numerosos encargos. Quizás podamos instalarnos allí. De nuevo se ponen en camino los fugitivos. según costumbre del país. No faltaban en Tain tcheou los magistrados en exilio. Tsoei alquila una tiendecilla cerca del mercado y le pone este letrero: TRABAJOS EN JADE Maestro Tsoei. por fin. después de despedirse de su mujer. Se dirigieron entonces hacia Siu tcheou y en ese pueblo. comenzaron de nuevo las inquietudes del lapidario. El hombre lleva una blusa de tela oscura adornada con un doble cuello de raso blanco. extenuados. Sobre el hombro. Después de un trayecto forzosamente largo y penoso llegaron. —Estamos aún demasiado cerca de la capital. y que seremos siempre un matrimonio unido. a primera hora. al modo de los oficiales de ordenanza de los altos magistrados. creo que podremos vivir en paz de aquí en adelante. pues se ignoraba que la hubiera llevado el lapidario. El lapidario. ni a hacer un alto en el camino. —Es aquí donde se cruzan las cinco grandes rutas. partió con los oficiales. No se atrevían a hablarse.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Un poco antes de apuntar el alba. Así vivieron felices en Tain tcheou durante varios años. Llegan así hasta Tain tcheou y. Si alguien nos descubre y se lo advierte al príncipe estamos perdidos. Al regreso tropieza en su camino con un hombre que vela su rostro bajo un gran sombrero de paja. a Siu tcheou. quedando el asunto en suspenso. cerca de los que venían de la capital. Creo que debiéramos tomar la carretera de Siu tcheou donde fui obrero y donde tenía amigos. Entre aquella ciudad y este pueblo hay mucho tránsito. ocultos los ojos bajo el amplio sombrero de paja. Felices de hallar en Tsoei ning a un obrero formado en la capital. artesano de la capital El muchacho dice a su esposa: —Estamos a más de dos mil lis de la capital. Este hombre mira con insistencia a Tsoei ning. Invitaron al artesano a que fuera a casa de un alto funcionario de una localidad vecina para encargarle algunos trabajos de joyería. dos bultos colgados de una caña de bambú. de noticias procedentes de la residencia. así supo que se había ofrecido una cantidad a quien descubriera una sirvienta desaparecida la noche del incendio. Tsoei ning y su esposa emprendieron el camino de la fuga llevando uno y otro el dinero y los objetos de valor que poseyeran. De cuando en cuando Tsoei se informaba discretamente. El lapidario se cruza con el transeúnte sin prestarle 36 . después de algunos días de reposo. dos hombres vestidos de negro. Una mañana entraron en la tienda.

y los lugareños. Tsoei ning y su mujer le ofrecieron de comer y de beber. 37 . antiguo señor de Sieou sieou y de Tsoei ning. no moderaban en su presencia los rudos modales y las palabras fuertes. Mas el hombre del sombrero grande da bruscamente la media vuelta y sigue de cerca al artesano.. En aquella época. Me han ofrecido el vino caliente y me han rogado que no diga nada. no sin haber recibido preciosos regalos a cambio de su discreción. El anciano tenía en su activo altos hechos militares.. recomendándole: —¡Por Buda. El príncipe lo ignora todo de vosotros. de hombre rudo y vulgar y de soldado sin escrúpulos ni discreción. que ignoraban la identidad de su ilustre comensal. llamado Lieou Leang fou. con la mirada fija. según parece. Hace tiempo que no te hemos visto. Muy bien. pero llevaba ahora la vida de los pobres. portador de una carta y de una cantidad de dinero para reconfortar al anciano general. lo reconoció en seguida. ¡Conque te has instalado en estas tierras!. el príncipe monta en cólera. ahora. Sucedió. Luego. Iba todos los días de incógnito a una taberna del pueblo. y he aquí que nos encontramos.. Tanto más cuanto que el sargento tenía fama. el sargento permanecía inmóvil delante de su amo. vivía en Tain tcheou un general retirado. después de entregar la respuesta del general. —¡Qué dices! —se impacienta el príncipe. El matrimonio Tsoei estaba consternado de la inoportuna visita. enviara un día un hombre de su confianza a Tain tcheou.. diciendo: —¡Qué casualidad. que el príncipe Yen ngan. Se presentó el sargento bruscamente a ellos. pues. muy bien.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua atención. Veo que habéis fundado un hogar. Estaba desde muy joven al servicio del príncipe y había ganado la confianza de su señor. en la residencia. balbuceó: —El otro día. Es un verdadero azar. no pudiendo resistir a la tentación de contarlo todo. sus antiguos colegas le enviaban de tarde en tarde algún obsequio útil. ¡Y Sieou sieou también está aquí! Yo vine a esta región por orden del príncipe para traer un mensaje a un general. Le decía el viejo general a sus amigos: —Nunca temí los gritos de guerra de millones de tártaros. al salir de Tain tcheou. porque había despreciado severamente el dinero y a la sociedad. Al oír estas palabras. maestro Tsoei!. De regreso a la residencia. en cambio. los vi… a los dos. me acoquina el estrépito de unos vulgares campesinos. Le siguió hasta la tienda y allí percibió a Sieou sieou sentada detrás del mostrador. ¡quién lo hubiera dicho! Desde la capital. ¿para qué recordarle este asunto? Se fue al fin el sargento. no le digas una palabra al príncipe! —No —dijo Ko—. —He visto a Sieou sieou y al maestro Tsoei. Cuando el sargento Ko —el enviado del príncipe— vio a Tsoei ning en el camino. Se llamaba Ko Li y lo nombraban sargento Ko.

su esposa. el matador de tártaros rechina los dientes y va a asestar el golpe fatal. los dejaremos aún vivir unos instantes.. Irascible por naturaleza. Inmediatamente se ponen en camino. invisible: —¡Alteza! Estamos en la capital del Emperador y no en un campo de batalla. diciéndome: «Estoy sola.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —¡Infames! ¡Qué comedia la suya! ¿Cómo pudieron ir tan lejos? —Desconozco los detalles. ¿Por qué no exterminarlos para aplacar mi cólera? En fin. cuando aun guerreaba contra los tártaros. En el fondo de la sala. encerrad a Sieou sieou y entregad Tsoei ning al prefecto. saca los sables de sus vainas. ha asistido oculta a la escena.. detiene el gesto fatal del príncipe y le grita. Un funcionario de la policía se encamina hacia Tain tcheou con algunos subalternos. que las ha de condenar. puesto que vos me pedís su gracia.. En otros tiempos.. Me para. blandía en la mano derecha un sable grande llamado «El gran Azul» y en la mano izquierda otro más chico nombrado «El pequeño Azul». Le condenan sólo al exilio por haber cedido a la culpable seducción de Sieou sieou. Este día el príncipe se sienta en el trono central. Sin decir una palabra. Sólo sé que los he visto instalados como matrimonio en una tienda sobre la que campea un rótulo de lapidario. ¡Cuántas cabezas de tártaros han segado estas temibles armas! Ahora están colgadas en la pared de la sala principal. Los he estado aguardando muchos años. basta con mandarías al prefecto. cuando se eleva una voz dulce que le para en seco. luego vienen a prosternarse los culpables. cuando 38 . con la ayuda de las autoridades locales.. Dos guardianes son encargados de llevarle a la lejana villa de Kien kan. Con los ojos dilatados por el furor. Encuentro la casa vacía. cuando de reponte sale Sieou sieou de la sombra. Si estas gentes son culpables..» Y me arrastra en la huida. Tsoei ning expone ante el prefecto una circunstanciada relación de lo acontecido: —La noche del incendio —le dice— me dirigí corriendo a la residencia. y aquél los recibe en la sala grande de las ceremonias importantes. Estos dos malditos huyeron.. detiene a Tsoei ning y a Sieou sieou. el príncipe pide que sea perdonado el lapidario. con intención de ayudar en algo. O me obedeces o llamo. pero equitativo a su manera. El prefecto traslada la declaración al príncipe.. Apenas ha pasado el trío la muralla de la ciudad imperial y puesto el pie en la colina vecina. cerca de la frontera. ¿Cómo puedes ejecutarlas aquí mismo? —¡Qué diablos! —exclama el príncipe—. el príncipe palidece de rabia al ver a los dos infieles. Allí. la princesa. Inmediatamente manda el príncipe un oficial de órdenes al prefecto de la capital para que mande detener a los fugitivos. Al cabo de cierto tiempo anuncian al príncipe la llegada de los prisioneros a la residencia. La sesión comienza con los gritos rituales de los guardias. Aterrada. Guardias. Hombre rudo.. detrás de un biombo.

Él pone otra vez tienda de lapidario. Terminada su misión. Luego me echaron. ¡Sufrieron tanto cuando huimos de la capital y luego cuando fui prisionera en la residencia! ¡Los pobres llegaron a pensar si tendrían que seguir viviendo o era preferible morir! Es hora de que vengan con nosotros. tal es el miedo que le tiene a una nueva trampa. Ya no tienen nada que temer. Alguien grita de lejos: —¡No corras tanto. Mas la niña no pudo soportar la vida noble y acabó por escaparse con un hombre elegido por ella. pero sabían estos funcionarios que el príncipe Yen ngan tenía un temperamento fogoso y que la menor chispa provocaba un violento incendio. ignorando lo que sucediera a su mujer desde su separación. como las casas abandonadas. Desde entonces los pobres 39 . Pero el palanquín alcanza sin demora los tres peldaños. Los viejos la habían ofrecido a una casa rica y poderosa. con la cabeza baja. lo principal era que el condenado llegara a su lugar de exilio. la otra a la cárcel. Podríamos mandarlos a buscar. Mas. como el pájaro que huye de la sombra del arco. a mí me encerraron en el jardín interior de la residencia y me administraron treinta golpes de bambú. permanece en la incertidumbre y no contesta. Después de un breve momento de reflexión continúa su camino. Mas me apena el recuerdo de mis ancianos padres. se guardaron muy bien de contarle la presencia de Sieou sieou. donde tenía Tsoei ning que cumplir su condena. —¡Calla! —le dicen los lugareños—. Al final de la carretera. Los encontraron a los dos en Tain tcheou y los trajeron a la capital para condenarlos: uno al exilio.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua perciben un palanquín llevado por dos hombres. Tsoei aprueba la idea de su esposa y envía un mensajero con las señas exactas del viejo matrimonio y la descripción detallada de los ancianos. me apresuré a correr detrás de ti. El matrimonio Tsoei se establece definitivamente en Kien kan. temeroso. Todo es culpa de su hija. El vehículo se detiene y se apea una dama joven: es Sieou sieou. su mujer y los dos guardianes tomaron un barco que les llevaba directamente a Kien kan. Un día le dice su esposa: —Henos aquí muy bien instalados. El hombre llega a la capital y halla la casa cerrada con llave y una barra de bambú clavada en el portón. ayudado por los vecinos. Y como no pertenecían al servicio del príncipe. el prisionero. henos aquí camino de Kien kan. bonita como las flores. —No es mala solución —aprobó Tsoei ning. Se informa. otras desgracias pudieran haberle sucedido a Tsoei. los guardianes volvieron a la capital. ¿Qué va a ser de mí? —¿Qué hacer? —responde el mozo. que corren en pos de ellos. las peores desgracias les son familiares. maestro Tsoei! Tsoei ning cree reconocer la voz de Sieou sieou. —Maestro Tsoei. Enterada de que te habías ido. Si hubieran sido charlatanes. Pero ella replica: —Cuando a ti te llevaron a la prefectura.

Curiosa coincidencia: tres días después de la apertura de la nueva tienda pasa un hombre ante la puerta: es Ko.. el exilado de Kien kan es llamado a la capital para ser recibido en audiencia por el Emperador. pues. —Ahora que me protege el favor Imperial. Después de algunas dudas. Cuando va a contarle a Tsoei su odisea. Una campanilla se desprende y cae al suelo. el regreso a Kien kan sin éxito. Y Sieou encuentra ante la puerta a sus ancianos padres. Mas el terror le corta súbitamente la palabra. dejando la tienda cerrada con llave. El oficial examina. Tsoei ning da primero las gracias por el favor celeste. Sin esperar más. porque Sieou sieou viene a su encuentro. —¿Es aquí donde vive el maestro Tsoei? El artista ruega a su mujer que vaya a ver de qué se trata. se queda atónito al ver a los ancianos ya instalados en la tienda. para dar cuenta a Tsoei del fracaso de su misión. aconteció que una mañana oyó Tsoei hablar delante de la tienda. El monarca se muestra satisfecho de su arte y le concede una pensión para que pueda trabajar en la capital. grabada debajo de la figura: «Hecho por Tsoei ning». El Emperador ordena que se busque inmediatamente al artista. el precioso trabajo y descubre casualmente la firma. nada ni a nadie tengo ya que temer —piensa el lapidario—. otra vez el sargento Ko. El enviado emprendió. que exclama al ver a Tsoei ning: —¡Enhorabuena. luego busca con cuidado un pedazo de jade cuyo color y calidad sean idénticos a los de la estatuilla. maestro Tsoei! ¿Te has establecido. aquí?.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua ancianos enloquecían de angustia y un buen día se marcharon. Posa al azar los ojos en una estatuilla que representa a un bodisatva de jade. 40 . tengo que hablar con él. pues. el militar da media vuelta y escapa tan de prisa como sus pies se lo permiten. se averigua que estuvo al servicio del príncipe Yen. Desde entonces vive Tsoei apacible y felizmente con su esposa y sus suegros. La toma entre sus manos. corre y llama al sargento. la acaricia suavemente. y talla una campanilla en todo semejante a la que se rompiera. Algún tiempo más tarde. La alegría de la familia reunida es indecible. Para vengarme de mi amarga suerte voy a instalar mi tienda en el muelle donde viví en otros tiempos. a su vez. Mas antes de que llegara.. el Emperador contempla las colecciones de objetos de arte del palacio. pero que el príncipe lo desterró. Al día siguiente llega el mensajero de la capital. Y Sieou sieou le dice al esposo: —Ve. rompiéndose. El Emperador pregunta a un oficial si hay alguien capaz de tallar otra campanilla igual. Es para el pobre artesano un honor jamás soñado. no se sabe dónde.

una vez en Tain tcheou tuve la amabilidad de acogeros lo mejor que pude. impaciente. ¡Cuán desgraciados nos hicisteis! Hoy estamos bajo la protección del Emperador y ya no os tememos. Inmediatamente va a ver al príncipe: —He visto un fantasma —grita.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua El artista se lanza detrás del sargento y luego de darle alcance lo trae medio a rastras a la tienda. —¿Qué le ocurre a este hombre? —exclama el príncipe. y detrás del mostrador había una mujer: ¡Sieou sieou! —¡No me vengas con cuentos! —exclama el príncipe irritado—. Nada de esto conmovió vuestro corazón y nos denunciasteis al príncipe tan pronto llegasteis a la residencia. El infeliz sargento firma. habla. si ello os place. tengo orden de llevarte ante el príncipe. Al ver al sargento y a su séquito no parece asustarse lo más mínimo. sin dejar de mover la cabeza de un lado a otro. Lo viste todo aquel día con tus propios ojos y ahora me dices que has visto a esta mujer. No sabe qué decir y se desliza hacia la puerta murmurando excusas. —Está bien. El militar viene a la fuerza. corre a toda prisa. diciendo: —Es extraño. nuestro amo. Si Vuestra Señoría no tiene confianza en mis palabras. Originario del noroeste. ¿cómo me atrevería a bromear? He visto verdaderamente a Sieou sieou. id a denunciarnos otra vez. Ignora que firmar un juramento militar es jugarse la cabeza. Os ofrecimos de comer y beber. pues! El sargento está atónito. 41 . un juramento militar. delante del príncipe. pues! ¡Id. que ha abierto tienda.. ¡Id.. fírmalo. Sieou sieou fue muerta por los golpes de bambú y enterrada en el jardín. El militar se le acerca y dice: —Noble dama. Sieou sieou contesta a sus saludos como si nada pasara. —¿Qué fantasma es ése? Vamos. Cuando llega ante la tienda del lapidario ve a Sieou sieou tranquilamente sentada detrás del mostrador. —Vengo a comunicar a mi bondadoso señor que he visto un fantasma — insiste el sargento. espera unos instantes mientras me arreglo. como petrificado. efectivamente. recibirás tú el golpe en su lugar. Luego le dice: —Sargento Ko.. extraño. —Puesto que es así. ¿Qué bromas son éstas? —Vengo a traer una sensacional noticia a mi bondadoso señor.. donde he encontrado a Tsoei ning. Cuando está fuera. el sargento Ko Li no es más que un soldado valiente sin la menor inteligencia. he hablado con ella. —Acabo de pasar por el muelle. En seguida mandan un palanquín para recoger a Sieou sieou. Si no. Dice el príncipe al soldado: —Tráeme ahora mismo a esa bribona: he de matarla de una vez con mi sable. firmaré un juramento militar.

Ve a Sieou sieou sentada en el borde de la cama. mi bienhechor.. han desaparecido en el torrente. El príncipe tiene que soltar a Tsoei. —Que pase —dice el príncipe. como la primera vez.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Al cabo de un momento aparece ataviada con una preciosa túnica de brocado y toma asiento en el palanquín. He muerto por amarte. al príncipe. los cuales aseguran repetidamente que han llevado a la dama hasta la residencia sin parar ni una sola vez en el camino. El príncipe espera en la gran sala. El sargento vuelve hacia el príncipe y dice: —¡Oh. Los pelos del lapidario se erizan sobre su cabeza. salen al muelle. No ha mentido: los portadores también han visto a Sieou sieou montar en el palanquín. Los ancianos se miran estupefactos. Mas de pronto se estremece y empieza a temblar todo su gran cuerpo como si le hubieran regado con una ducha helada. hermanita!. Sólo que el sargento Ko había sido demasiado charlatán y le tenía rencor. se busca a sus cuerpos. También ellos son fantasmas. Si hubiera sido algo más que un hombre rudo y simple. Cincuenta golpes de bambú es lo suficiente. ¡Que lo detengan! He aquí su juramento. levanta la cortinilla y exclama: —Vamos. los ancianos padres. aunque le castañetean los dientes: —¡Ten compasión de mí. pero para calmar su cólera ordena que le administren cincuenta golpes de bambú al sargento. que lo pasen por las armas. golpeada a muerte y enterrada. Hoy me he vengado. príncipe. —Hace tiempo que he muerto —dice el espectro—. El príncipe manda entonces venir a Tsoei ning para conocer la verdad. puesto que ignoraba la muerte de Sieou sieou. bruscamente se incorporan. 42 . damita. y no lo lamento. y uno detrás del otro se arrojan al canal. sumidos en la desesperación. Tsoei ning vuelve a la tienda y entra en su habitación. Tsoei ning se apresura a preguntar a sus suegros acerca de la supuesta muerte de su hija. Ko Li había hecho méritos. Ko Li entra el primero y anuncia la llegada de Sieou sieou. El lapidario confiesa que Sieou sieou vino hacia él el día que se fuera a Kien kan. Ko Li va hacia el palanquín. Está loco. Todo en vano. Luego. pero aun puede suplicar al fantasma. es un verdadero fantasma! —No soporto más a este hombre. Se precipitan para salvarlos. hace tiempo que tendría otro grado que el de sargento. en sus largos años de servicio. Ahora sabe todo el mundo que soy un fantasma y mi sitio ya no está a tu lado. Ante estos acontecimientos extraordinarios e imprevistos se queda completamente aterrado e implora la piedad de su amo.. Es que el día en que Sieou sieou fue encerrada en el jardín del príncipe. El sargento interroga a los portadores. Turbado y desconsolado. Su Alteza os ordena entrar. El palanquín está vacío. huyeron de su casa y buscaron la muerte arrojándose al río. Cuando vuelve a la tienda.

para vivir con ella y sus ancianos padres para siempre en paz en el otro mundo. Así es como fue arrastrado Tsoei ning por su mujer muerta. 43 .Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Y diciendo estas palabras aprieta al esposo en sus brazos amorosamente. El lapidario da un grito y cae. Cuando vienen los vecinos encuentran el cadáver de Tsoei ning en el suelo.

de entonces en adelante. todo fue en vano. Encargado además de la caza de los ortópteros. pues es sabido que el grillo anida preferentemente entre las tiernas y verdes espigas. y así las cosas. Érase una vez un magistrado de la comarca de Hua yin. un mal estudiante que había fracasado repetidas veces en los exámenes del mandarinato. En el pueblo del que nos ocuparnos vivía un hombre llamado Cheng. para que asumiera la responsabilidad del comportamiento de sus conciudadanos. si sucedían desmanes o robos en el territorio bajo su jurisdicción. no tardó mucho tiempo en arruinarse por completo. Naturalmente. encargados de surtir los grillos de pelea. El pobre Cheng hizo cuanto pudo por salvar su responsabilidad y dimitir en honor de alguno más digno que él de ocupar el puesto. muy deseoso de ganarse los favores del Gobernador. Las personas desocupadas o que disponían de horas de ocio se dedicaban en aquellos tiempos a la caza de estos insectos en los trigales. En el año 1431 quedaron. le habían concedido el honorable cargo de bedel. La afición había elevado el precio de los animalitos de tal suerte que un solo ejemplar de buena raza podía ser la fortuna o la ruina de una familia. ofreciéndoselo al alto funcionario del Estado. Era un puesto de gran honor y un cargo que no se podía rehusar. entre los más respetables y honrados de cada pueblo o aldea. de la dinastía Ming. no obstante. los grillos de su colección. bajo el reino del emperador Hsuen Te. como era bueno y honrado. Precisamente fue en esta época cuando hubo más demanda de grillos en la 44 . el honorable bedel recibía un número de golpes de bambú que variaba según la importancia de los delitos cometidos. que el Gobernador encargó al magistrado le surtiese. las batallas de grillos estaban muy de moda en la Corte Imperial del Gran País de la China. aunque poco espabilado. el mismo encargo a todos los bedeles del Tribunal. El magistrado hizo. Este insecto era tan valiente y hacía tal despliegue de su bravura en las batallas. además. Bien se podía decir que «andaban a grillos». cobrándose. DE PU SONG LIN (1630-1715) Allá por el año 1431. En aquella época un bedel era un hombre escogido por el Gobernador de la provincia. además. a su vez. hizo un buen día su visita mensual con un magnífico ortóptero escondido en los pliegues de sus largas mangas.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua CHENG Y EL GRILLO DE LOS «CUENTOS EXTRAÑOS». impuestos a los que criaban estos insectos.

Pasados unos instantes se movió la cortina de bambú y un pedazo de papel vino a caer a sus pies. conseguir algún favor del cielo. y no sabiendo qué hacer ni cómo salir del apuro. al pie de la cual yacían unas piedras de forma extraña. entre el trigo y debajo de las piedras. En la casa había una habitación obscura en cuya entrada colgaba una cortina de ligero bambú. Pero por más que buscara entre los arbustos. El adivino. un sudor frío le corría por todo el cuerpo. Desesperada. se fue Cheng muy de mañana. reuniendo sus últimas sapeques. Llevaba un tubo de bambú y una redecilla de seda fina. Las piernas le temblaban. la mujer de Cheng. que gozaba de gran fama en todo el Imperio. de pie al lado del altar. una blanda colina. cuando aún no había salido el sol bienhechor enviado por Buda. viejas que ya no tenían nada que desear. y más que nunca sintió la tentación de atentar contra su vida. Muchachas jóvenes que venían a pedir marido. Colocando las monedas sobre el altar. Debajo de las piedras salían las 45 . Al ver los miserables bichos que traía tembloroso Cheng. quemó el incienso de madera de sándalo e hizo las inclinaciones de rigor con el mayor respeto. Se adelantó tímidamente la mujer de Cheng. montó grandemente en cólera. como hipnotizados. delante de la cortina se elevaba un altar ante el cual los demandantes quemaban incienso en honor a Buda. y entonces el astrólogo decía que se cumpliría el deseo del cliente. No llevaba ninguna escritura. seguramente encontrarás buenos luchadores en el trigal. De pronto. un trozo de papel era arrojado del cuarto obscuro. mujeres que deseaban un hijo. De aquella humilde choza saldrían tristes o alegres.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Corte. prosternándose luego dos veces hasta el suelo. mas sólo un dibujo extraño. Cheng decidió terminar con las dificultades de la vida. Se apresuró la buena mujer en salir a la calle para mirarlo con cuidado. En aquellos días llegó a la comarca un astrólogo o adivino. miraba al vacío y rogaba a Buda le inspirase su respuesta. pero que aún conservaban ilusiones. todas querían saber algo. —¿Qué necesidad hay de llegar a este extremo? —exclamó su esposa—. En la puerta de la casa donde se había instalado el astrólogo se agolpaban las mujeres del pueblo. hombre astuto y jorobado. y los presentes aguardaban. pero por más vueltas que le diera nada entendía. llenas de esperanza o totalmente desilusionadas. que yacía en el lecho dolorido y sin fuerzas. ordenando le fueran aplicados cien golpes de bambú. se fue a pedir su consejo y ayuda. Resignado. volvió avanzada la noche con sólo dos o tres débiles y flacos grillos que morirían seguramente en el primer encuentro. Vete al campo. en el mayor silencio. Esto no hizo sino empeorar la situación del infeliz bedel. En el centro estaba dibujado un templo y. El magistrado había indicado una fecha límite para la entrega de los insectos que deseaba mandar a la Corte y al Gobernador. detrás. Sus labios se movían en dulce plegaria. mas ningún sonido salía de su boca. por más que mirara en los agujeros y en los zarzales.

Era un magnífico ejemplar. y salió el animalito medio ahogado. cuando vio. dejando un instante el grillo sin vigilancia. Apenas si el buen hombre se separaba del objeto. Cuando fue el niño. 46 . se le ocurrió a Cheng echar un poco de agua en el orificio. Te matará tu padre cuando se entere. Al oír estas palabras. le pareció hallar una semejanza entre el diseño y el Templo del Este de su pueblo. lo mantuvo con carne de centollo y con la pulpa rosácea de la dulce castaña. de su desgracia y de su dicha. —Esto es para indicarme el lugar donde tengo que buscar los insectos de mi desgracia —exclamó Cheng. a la vez. Escogiendo un rico tazón de fina porcelana para su morada.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua antenas de innumerables grillos. se fue al templo en busca de los animalitos. del que no parecía que fuerza humana lo pudiera sacar. pues. Cheng no cabía en sí de alegría y. al pie de una zarza. colocándolo con cuidado en su cesta. Muy despacio descubrió el tazón. despavorido. algo más animado. Al quererlo alcanzar. ayudado de un bastón. con esto se dio por satisfecha. se puso a mirar. señal de buena casta. Pero una mañana de sol en que Cheng había salido a desperezar las piernas. y aguardaba feliz la hora en que el magistrado le pidiera. Tenía la cabeza verde y las alas doradas. con sobresalto. con amenazas. Una rana parecía saltar con ridículas contorsiones. observó que se refugiaba entre unos matorrales. donde en seguida percibió el tan codiciado ortóptero. con gran dificultad y. fuerte y nervioso. de un salto salió el grillo de su prisión y. No había cuidados ni atenciones que no tuviera con el gran guerrero. el hijo de nueve años — aprovechando la oportunidad— quiso contemplar de cerca el campeón tan preciado. Se levantó. lo mismo le hubiera valido buscar una aguja o un grano de mostaza en un campo de trigo. Después de mirar el dibujo detenidamente y hacer mil conjeturas. se escondió el grillo en su agujero. pudo asirle de una pata. ésta se puso pálida como la luna en invierno. a contarle el episodio a su madre. Al dar la vuelta a un panteón familiar que allí había vio unas piedras que podrían parecerse vagamente a las del dibujo y. corriendo a entregarle el papel a su marido. —¡Qué hijo de tortuga nos habrá dado Buda! —exclamó desesperada—. siempre se le escapaba. Completamente exhausto y desilusionado iba ya a marcharse. Por fin. ¡Ahimé!. y el herido insecto murió poco después. Por fin. echó a correr llorando amargamente. aparecer una rana. llorando. pero con tan mala fortuna que se la arrancó de cuajo. Siguiéndola con la vista. un primer ejemplar. se fue a casa a recibir la enhorabuena de sus familiares. La mujer sólo vio las antenas de los grillos. el niño. a pesar de los esfuerzos desesperados que hiciera el niño por cogerlo.

Cheng. lo acosa en un rincón de la casa. descorazonado. es pequeño y pardusco. no. la intranquilidad y el disgusto—. Cuando Cheng enseña su alumno. ¡al mismo que cogiera en la zarza del templo! Pero al intentar atraparlo. El niño aun respira. al lado del suyo parece más raquítico aun. indigno de la peor casta. No están locos. ¡Qué vuelco le da el corazón! Corre a la puerta de la casita y ve al insecto. No es tan feo como primeramente creyera. está bien formado y parece recio y bravo. 47 . De repente el bichito da un salto y se coloca en su manga. resignado. La muerte le pareció al infeliz matrimonio una deliciosa liberación. mas ahora se detiene a mirarlo y no ve el ejemplar fuerte y hermoso que era el suyo. —Tu hijo ha dejado escapar al grillo. Cheng mira ahora el tazón que encerrara el causante de tantos sobresaltos. y cuando cierra los dedos nada siente. he aquí que lo vieron respirar. mas al coger su cuerpecito para ponerle los atavíos de los muertos.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Cheng llegó poco después.. —¡Qué ha pasado! —exclamó. por fin. Entonces. y sólo quiere dormir. Al ver la cara de su esposa sintió que se le «ponía el corazón blanco». Suspira y no puede conciliar el sueño. quiere marcharse sin hacer siquiera la prueba. lo encontraron. en verdad. al quererlo coger. sino un miserable y flaco grillejo. lo mira de nuevo y le parece que no vale la pena atrapar este animalucho tan feo y tan débil. pero el muchacho le dice: —Ya que has venido hasta aquí. Al día siguiente va a buscar un muchacho del pueblo que posee el mejor campeón de la comarca. Mas he aquí que de pronto oye el chirrido de un grillo en el campo. ahogado en el pozo del jardín. por fin. alegre y contento porque sus viejos huesos habían tomado el sol que recomienda Buda. como atontado. 20 Expresión china que significa que es casa pobre donde no hay ni siquiera fuego en el hogar.. Su cabeza ya no es verde. —¿Dónde está el bribón? ¿Dónde se esconde ese vil hijo de tortuga? Pero el niño había desaparecido y. La persecución dura largo rato. Varias veces cree ponerle la mano encima. pero está muy débil. se lo lleva adentro y lo examina con atención. Cheng se para. luego. avanzada la tarde. lo ha matado. todo se convirtió en un inmenso e insufrible dolor. transido de frío y de pena. qué más te da sacrificar tu grillo para el regocijo y alegría de los presentes. el muchacho prorrumpe en franca risa. el bicho se escapa de un salto. se sentaron uno frente al otro en su humilde caballa. Será necesario probar sus fuerzas en combate. con la cabeza roja. No. ni sus élitros dorados. Nos vamos a reír y pasaremos un buen rato con tu mequetrefe. Entonces la cólera. pronto abre los ojos. Silenciosos. aun no lo ha cogido. Al amanecer permanece sentado. Hasta ahora ha ganado todas las batallas y su precio es de los más elevados. Tranquilo ya con respecto a la vida de su hijo. a su grillo. de cuya chimenea no salía ya humo20 Se dispusieron tristemente a enterrar al hijo amado. bien poco tardará en dar cuenta de él mi gran guerrero.

lo ponen frente a un gallo. Al despertar de su estado cataléptico. valiosos regalos al Gobernador. que hasta ahora lo había desdeñado. Pero el grillo flaco y feo gana todas las batallas y queda único campeón de la comarca. La batalla se hace encarnizada y tienen que acabar separándolos para que no mate el de Cheng al grillo del muchacho. levanta las patas y se arroja sobre su adversario. aún jadeante de tantas y tan variadas emociones. 48 . comentan con el bedel los incidentes de la batalla. pues. Su fama se extiende por todo el Imperio y el Hijo del Cielo manda. Pero todos se ríen de él. cuenta risueño que ha sido un grillo muy buen luchador mientras durara su enfermedad. lo expide a la Corte con una carta que explica sus hazañas. al verlo. un gallo ha subido sobre la mesa y decide comerse al apetitoso insecto. el grillo escapa veloz. que durante todo este tiempo quedó postrado en el lecho. En el Palacio Imperial el feo y flaco grillo de Cheng vence en honrada lucha a todos los ejemplares de la espléndida colección del Emperador. El magistrado no sólo le libera del temible cargo de bedel. Entonces éste le cuenta sonriente las proezas del débil y flaco ejemplar que le trajera días atrás. pero permanece impávido. Los colocan. recibirás tantos golpes de bambú como resistencia tenga tu vida. abre las mandíbulas. en agradecimiento. —No puedo creer que te burlas de mí —replica el magistrado—. También Cheng recibe su recompensa. Pero entonces comienza una trágica carrera. limitándose a darle algún despectivo mordisco. el grillo de Cheng canta triunfante en señal de victoria. Éste. Los campesinos. Cheng consigue cogerlo y se lo lleva en una jaula. Solamente algunos meses después se repone el niño de Cheng. y también se salva de éste montándole en la cresta. Cheng da un grito desesperado. El gallo persigue al insecto. Cuando ve el campo libre. De pronto el grillo se yergue. afortunadamente. hasta que por fin se encarama en la cabeza del gallo. Todos quedan maravillados. Si has mentido. El magistrado le encarga entonces una jaula de oro y lo manda al Gobernador de la provincia. el cual. a su vez. sino que da instrucciones al Mandarín Canciller de Literatura para que pueda pasar los exámenes de primer grado. fuertemente asido de su cresta.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Cheng piensa que de nada le sirve mantener este insecto tan débil y lo regala sin pesar para diversión de los lugareños. Pasados unos días envía el grillo al magistrado. Por fin. Todos se ríen con grandes carcajadas y siguen azuzando al bichito a más y mejor. monta en gran cólera y manda venir al bedel para que sea apaleado. entusiasmados. y el grillo de Cheng se queda muy quieto y como atemorizado. Vamos a probarlo en tu presencia. En tanto. juntos en un tazón. Lo azuzan con briznas de bambú. éste salta y se escapa.

con sus ovejas. y sin grillos. con sus cabras.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua El Gobernador también ha obsequiado a Cheng con buenos regalos y pronto es el hombre más rico de la comarca.. 49 . con sus tierras. con sus cerdos..

hija del ministro Inkaichan. emprendiendo en seguida la marcha para posesionarse de su cargo. y a causa de esta importante circunstancia se vio obligado a visitar a todas las altas personalidades de la capital. el Emperador nombraba a Tcheng gobernador de la provincia de Kiangsu. Hizo Tcheng una breve aparición por su pueblo natal. Después de laboriosos estudios Tcheng consiguió el título de Choanyuen. 50 . Esto sucedía bajo el reino del emperador T'ang Tai Tsong. cayendo. el más preciado entre los peces. Entonces cambia de idea y lo suelta en las aguas del Hongkiang (río Encarnado) limitándose a contar a la madre lo sucedido. Mas. el grado más elevado de la Academia. Ésta le felicita por haber salvado la vida de un ser. lo veía pasar diariamente delante de su puerta. Pero pasan dos días y pasan tres días y la enfermedad sigue su curso inexorable. Wen Kiao. sea el que fuere. Pero al mirar el pez con atención. arreglaron la boda de ambos jóvenes y pocos días después ele la ceremonia. la muchacha más hermosa de Tsinanfu. PANTEÓN DE LOS DIOSES El bonzo T'ang Tseng es el famoso personaje del «Viaje al Cielo Occidental». acompañado por su anciana madre y por su joven y bella esposa. enferma de amor por el joven académico. alarmados. mientras se aproxima el tiempo fijado para la llegada de Tcheng a la provincia de Kiangsu. Por fin tiene el hijo que dejar a la madre enferma para cumplir su deber con el Estado. cae enferma la honorable anciana y se ven obligados a instalarse indefinidamente en la posada de «Las Diez Mil Flores».Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua VERÍDICA HISTORIA DEL BONZO T'ANG TSENG DE LA MITOLOGÍA CHINA. y por una sarta de sapeques la compra para su anciana madre. llamado Tcheng. al poco tiempo. En vista de lo cual los padres. nota que tiene un reflejo dorado y un aspecto extraordinario. y le asegura que toda buena acción recibe su recompensa. acudió a la capital de Tsinanfu para someterse a los exámenes académicos. al llegar a Hongtcheou. Antes de marcharse tropieza con un pescador que lleva una magnífica carpa. es decir. su historia se cuenta en la siguiente forma: Un letrado de Haitcheou.

se apodera de los títulos y las cartas credenciales de Tcheng así como de la mujer que es objeto de sus inconsiderados deseos y. La joven viuda está en espera de un honorable heredero. que dos salidas: o la muerte o el silencio. le maldice y le echa en cara su desconocido origen. pues. A la edad de dieciocho años riñe un día violentamente con otro bonzo. Viajaba con los amuletos que se queman y cuyas cenizas se beben con un vaso de vino caliente para favorecer un alumbramiento feliz. toma posesión del mandarinato de Kiangsu. siquiera por el momento. y los hijos prometen volver pronto en busca de la honorable señora anciana. El llanto lastimero del pequeño atrae la atención de uno de los bonzos llamado Tchanglo. Muerde. Pero el capitán Liu había visto a Wenkiao cuando subiera al barco y quedó prendado de su extraordinaria belleza. llamado Liu. el dedo de un pie al recién nacido para que quede esa marca indeleble de su identidad. Lo lleva al borde del río Azul. Tchanglo lo hace bonzo y cuando toma los hábitos le impone el nombre de Yuen. Antes de que naciera su hijo. bien envuelto y arropado.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Tcheng sube a la barca con su esposa y su criado. —Ten. el viento trae a la orilla del río una tabla de madera de ébano y la triste madre ata fuertemente al pequeño sobre la frágil embarcación y lo abandona al azar de la suave corriente. mas nunca pensó en proveerse del candado que preserva del crimen. Adopta la segunda solución. se le aparece un día el Espíritu de la Estrella del Polo Sur y le dice que lo envía la diosa Koan Yin para anunciarle que recibirá un hijo. seguramente lo ha de intentar. 51 . El madero va a parar a la punta de un islote donde se halla emplazado el famoso templo de Kinchan. Lo alimenta con los más exquisitos manjares. además. talismán que habrá de proteger al futuro infante contra toda influencia nefasta. Apenas tomadas estas precauciones. El niño crece y se instruye en la religión búdica. no le quedan más. desde aquel momento. La separación es dura. haciéndose pasar por el académico. meditando. en un arrebato de ira. Cuando vio el niño la luz aprovecha la madre una ausencia de Liu para abandonar al infante. no asesine también a tu hijo. Siempre llevó encima el espejo. sobre todo. gran cuidado —añade el Espíritu— de que tu raptor. mata al criado y a su amo. cuyo renombre ha de alcanzar los confines del Imperio. donde lo esperaban el capitán del barco. indicando su origen sus circunstancias. Éste recoge a la criatura y le pone por nombre: Kiangliu. la manera de arrebatársela a Tcheng. «Salvado de las Aguas». Liu conduce la embarcación hacia un lugar apartado. Cuando cae la noche y la obscuridad es completa. el cual. y la tripulación. lo educa con esmero y guarda cuidadosamente la carta escrita. el odioso capitán. con la sangre de la madre. o sea. porque prefiere eso a verlo muerto. Se muerde el dedo y con su sangre escribe una carta que coloca sobre el pecho del niño.

dolorido y avergonzado. —¡Pensar —exclama— que tantas veces acusé de ingratitud al hijo que creía vivo! 52 . Con esta finalidad. ruégale le enseñe la cicatriz de la mordedura en el pie. pues. porque siente miedo por él en una provincia colocada bajo la jurisdicción de Liu. mas sus ojos perdieron la vista de tanto llorar y mora en una miserable cabaña. Le hace un relato exacto de la manera en que lo encontrara. Al llegar a la posada de «Las Diez Mil Flores».Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Yuen. Yuen halla a la anciana aun en vida. Teme que su enfermedad sea debida al castigo de los dioses por haber faltado a su palabra. Luego le toca suavemente los ojos con el palillo de incienso y la anciana recupera la vista perdida. si es que las hubiera habido. Prueba su identidad con la carta que llevara sobre el pecho y con la camisita que lo envolviera en aquellas inolvidables circunstancias. una carta que le informe de lo acontecido rogándole venganza y el castigo del asesino Liu. Con esto se disipan las últimas dudas. es ir en busca de tu abuela abandonada en Hongtcheou. Entrega al hijo un palillo de incienso para que lo lleve a la honorable abuela. el asesino Liu. Liu la ayuda presuroso a cumplir la promesa y envía una importante limosna a la boncería permitiendo gustoso a Wenkiao que vaya a hacer sus devociones al templo. —El primero de tus deberes. una grave enfermedad y declara al odiado Prefecto que en los tiempos de su juventud había hecho un voto que aun no ha podido cumplir. el buen bonzo Tchanglo. que es hoy Prefecto de la provincia con el título del muerto. En esta segunda entrevista puede hablar más libremente la madre con el hijo y. a la puerta de la ciudad. Allí consigue ponerse en contacto con su madre. teniendo que mendigar para sustentarse. —Ha llegado la hora de darte a conocer tu origen —dice el sacerdote budista. va en busca de su protector. ¡Quién sabe si aun vive! Luego le dice que vaya a Tsinanfu para entregar a su padre. acompañada por las debidas sirvientas. le enseña la carta escrita con la sangre materna y le hace prometer que vengará al padre asesinado. el muchacho se hace bonzo-mendicante. yendo de ciudad en ciudad y llegando por fin a la provincia de Kiangsu. en la posada de «Las Diez Mil Flores». después de conocer que aun vive como esposa del usurpador del puesto de su padre. y combinan un plan para castigar al usurpador. el Ministro. El joven bonzo la pone al corriente del trágico fin de su malogrado hijo. para convencerse mejor. hijo —dice la madre—. Finge. y la feliz madre le promete ir al monasterio de Kinchan a devolverle su visita.

había caído en las redes de un pescador. Éste toma el nombre de T'ang Tseng y es el bonzo favorito del Emperador. Efectivamente. donde después de dieciocho años de su nombramiento. llegando a la provincia de Kiangsu de noche cerrada. era el mismo dios del Río que recorría su Imperio bajo aquella apariencia. El Ministro siéntese hervir en justa cólera. al que todos creían muerto. había sido salvado por Long Wang. la esposa y el honorable suegro del difunto sacrifican el corazón y el hígado del asesino en honor al fallecido. destinados al Gran País de la China. al mismo lugar donde asesinara a su yerno y allí le arrancan el corazón y el hígado en sacrificio a la víctima. dio orden para que fuese salvado. donde Buda en persona le entrega los libros sagrados del budismo. Pero marcha en seguida hacia la capital. lo lleva hasta el río Hongkiang. la carpa. se aproxima a la orilla del río. Su cuerpo emerge. lleno de salud y de vida. más tarde. que le es concedida sin demasiadas dificultades. Llega al palacio del Ministro Inkaichan y pide una audiencia. y Lon Wang estima tanto el sacrificio que ordena le sea devuelta la vida a Tcheng. reunida en circunstancias tan increíbles e inesperadas. quien lo eleva a los mayores títulos que pueda alcanzar un sacerdote budista. posada de «Las Diez Mil Flores». Inkaichan se pone en camino sin más tardar. Mas hoy ve el Rey de los Ríos que el hijo. flota un instante. Entonces sucede un inesperado acontecimiento: Tcheng. Tcheng y el honorable anciano. Eleva una exposición de los hechos al emperador T'ang Tai Tsong. nombrándole seguidamente oficial de su Corte. porque le esperan allí cosas importantes. el cual da órdenes para que detengan y decapiten al asesino de Tcheng y encarga al propio Ministro de tan noble misión. se vivifica y sale. Esta es la verídica historia del bonzo T'ang Tseng. Exhibe entonces la carta de su madre y cuenta al venerable abuelo materno los acontecimientos pasados. Una vez. de entre las aguas. se van hacia el Kiangsu. Rodea el Tribunal con sus hombres. Al cabo de muchos años. Huelga contar la alegría de esta familia. detiene al culpable. Wenkiao sigue durante un tiempo la vida del hijo amado. tal como se cuenta aun hoy día. toma Tcheng posesión del cargo que le corresponde. de que aquel buen hombre que no quisiera matarle había sido arrojado al río por un desalmado. en el mismo lugar donde recibiera un golpe mortal. pues. T'ang Tseng es elegido para el famoso viaje al Paraíso de Occidente. pagando los atrasos y devolviendo a la honorable abuela la vida que corresponde a su rango. 53 .Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua El nieto la lleva entonces de nuevo a la. por descuido. del torrente. por fin. la carpa que Tcheng no matara después de comprarla al pescador porque le notara algo extraño. Al enterarse. su suegro.

hacia el final de la dinastía Ming. Indignada de la codicia desmedida de los que explotaban su profesión. Era un hijo de familia. Mas las dificultades económicas son tales que el gobierno. Se prometían mutuamente fidelidad y multiplicaban sin cesar solemnes juramentos. Se sucedían los días y los 54 . Muchos jóvenes nobles y de familias acaudaladas se habían arruinado por ella. Pide entonces el rey de Corea ayuda al gobierno chino y éste decide intervenir con las armas. Mientras el galán dispusiera de dinero y gastara locamente. hacía largo tiempo que acariciaba la idea de escapar de aquella vida por medio del matrimonio. decidió casarse con él. la dueña del establecimiento no veía inconveniente en que el estudiante acaparase a la muchacha. conocida en el establecimiento por el nombre de Tou la Décima. Pero éste temía una enérgica oposición por parte de su padre. La muchacha no permanecía indiferente a tantas atenciones. y cuyo apodo familiar es Yu-sien. el número de estudiantes de las dos universidades aumenta en varios miles. sino por medio de una determinada cotización. mas invariablemente suspendido. una de las cuales consiste en admitir a los futuros bachilleres en las universidades imperiales de Pekín y Nanking. Tou Wei. Candidato a bachiller desde muchos años. Entre los nuevos estudiantes se halla un joven de la provincia de Tchekiang. fue invadida Corea por los japoneses. como de costumbre. Los escrúpulos y las preocupaciones atizaban la pasión de los dos amantes. para presentar su instancia en la Universidad de la capital.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua EL TESORO PERDIDO DEL KIN-KOU-KI-KOUAN. Descubriendo en la persona de Li a un hombre de valía. para poder soportar los gastos ocasionados por el ejército expedicionario. el mayor de tres hermanos. Contaba por aquel entonces diecinueve años y era bella y atractiva en extremo. DINASTÍA MING (1635) Durante el período de Ouang-li. le recibiría con los brazos abiertos. Al principio. Al momento. Ambos jóvenes se dedicaban a frecuentar el barrio de las cantantes y ambos se enamoraron de una cortesana de gran fama. porque era la décima hija de su familia. no mediante un examen. Guapo y de buena prestancia. nombrado Li Kia. el estudiante Li se empeñaba en conseguir sus favores con toda la fuerza que da la pasión. había venido a Pekín con un compatriota suyo nombrado Lieou Yu-tsouen. se ve obligado a tomar medidas draconianas.

lo echo a escobazos. —Si no consigue el dinero en los diez días. Desde que ha venido Li a esta santa casa. Yo no tengo suerte. por complacerte. —Antes y ahora son dos cosas distintas. ya más de una vez. ¡Que no se queje luego de que no se le haya advertido! —Aunque esté completamente arruinado —dijo Tou Wei—. maldita? Si quieres. Mas este pobre mozo me conmueve. ¿Dónde están hoy sus bienes. Pero Tou Wei se había enamorado y cuanto más grave era la situación. Entonces la vieja la llenaba de injurias: —Se es lo que se es. había oído decir que Li no se atrevía a regresar a su tierra porque estaba el padre sumamente irritado de su mala conducta. si es que los tiene? Otras han plantado sus pupilas como se planta el árbol de las hojas. más por orgullo que por ganas. Ya encontraré quien te reemplace. de oro. Pero si lo encuentra. —¿Hablas de verdad? —preguntó Tou Wei. Li es aun capaz de pagar trescientas onzas. Se despide sin piedad a los antiguos para acoger a los recién llegados. que despidiera al cliente arruinado. madrecita. así que no pediré más de trescientas. le concedo los diez días. no más tarde que dentro de tres días. sino que abandona a sus antiguas amistades. más cariño sentía hacia su amante. —¿Qué cantidad le exiges? —Si fuera otro. se había vaciado el bolsillo del depravado joven e inmediatamente se hizo sentir la frialdad de la patrona. Pero el límite de tres días que le impones me parece muy corto. tú y yo. ordenado a ésta. respondió la vieja sin dudarlo: —Nunca mintió mi honorable ancianidad. dile que te compre mediante algunas onzas de plata y podéis iros los dos. Si no se ha procurado el dinero en ese tiempo. en nuestro negocio no hay más remedio que vivir a costa del cliente. Como sabía que Li Kia no poseía ya ni una sapeque. tolero la locura de ese joven por mero capricho. ¿lo oyes. La dueña había. así pues asintió: —Bueno. ¿No le podrías dar diez días de tiempo? Estaba muy segura la vieja de que ni en diez días ni en cien podría Li Kia encontrar el dinero. Por si ello fuera poco. seguramente que no tendrá valor para volver por aquí. Al cabo de un año. no sólo no recibe Tou Wei a nuevos adoradores. eso sí.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua meses. 55 . pajarito. me temo que te arrepientas. —Si me arrepiento seré peor que perro o cerdo —juró la vieja. Así quedaremos en paz. no me habría de contentar con menos de mil onzas. que sólo con sacudirlo te cubre de riquezas. Ha gastado importantes cantidades. pero Tou Wei se negaba. Irritada Tou Wei repuso: —El honorable señor Li no vino aquí con las manos vacías.

Esto decía Li Kia.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Por la noche. sentía inquietud por Tou Wei. Al día siguiente comenzó las gestiones.. turbado. —Hablas como un inmortal. Fue primero a despedirse de sus amigos. y Li Kia le confió su proyecto desesperado de casarse con Tou Wei. No tuvo el niño dificultad en encontrar al estudiante: lo vio errando por las calles y. le arrastró a la casa. en su corazón. Por las noches volvía al albergue donde se hospedaba Lieou. Al transcurrir el sexto y viendo que no venía su amigo. Durante tres días. Pero ¡trescientas onzas! No te digo en diez días. así. —Siempre quise rescatarte. ni en diez meses lo conseguirás. intentaré pedir un adelanto sobre mis gastos de viaje con el pretexto de que pienso regresar a la casa.. Éste al verle tan triste. aún se te podrían adelantar las monedas necesarias para el viaje. Quizás consiga así reunir la cantidad necesaria. pero mi bolsillo está del todo vacío. no obstante. el joven criado de la casa. Si verdaderamente te dispusieses a marcharte a tu casa. Pasaron otros tres días. pero no lo pensaba. Tou Wei es una de las cantantes en boga. Humildemente te advierto que ya es hora de que entres en razón y termine todo esto. —Ya sabes que haré cuanto pueda —añadió al ver que Tou Wei insistía. mas como no tenía otro domicilio que el de la cantante. Li. Li Kia recorrió las casas de todos los amigos sin conseguir ni una sapeque. Envió secretamente a Seu Eul. —Parece inverosímil —dice Lieou sacudiendo la cabeza—. Se deja arrastrar hasta el pabellón de la cantante y una vez en su presencia. le preguntó la causa de su pena. Piensa que entonces seré tuya para toda la vida y que podremos librarnos de la insoportable vieja. —Mis padres y mis amigos no me quieren tratar por mi mala conducta en los honorables pabellones de placer. Tou Wei se sintió vivamente inquieta. prendiéndose a su túnica. Tou Wei ponía a su amante al corriente del trato. yo mismo estoy bastante apurado. Mañana.. Volver a ver a Tou Wei para contarle su fracaso le resultaba demasiado penoso. en busca de Li. Le faltaba valor para renunciar definitivamente a su hermosa amante. mas cuando se trataba de darle algún dinero. —¿Tus amigos no han tenido el gesto generoso de prestarte las trescientas onzas? 56 . prosiguió sus peticiones allí donde lo llevara la fantasía. Preocupado y avergonzado. sólo sabe prorrumpir en llanto. fue a pedir asilo a su antiguo compañero de diversiones Lieu Yutsouen.. y. ¡Qué haremos! —¿No tienes ningún pariente o amigo que te pueda ayudar? Ve a buscar salida de este atolladero. es imposible que la vieja te pida solamente trescientas onzas por su rescate. Sólo veo en ello un pretexto para despedirte. honorable hermano. todos contestaban de la misma manera: —Lo siento mucho.. sobre la almohada.

así no tendrás más que buscar otro tanto para completar la suma requerida. Li Kia le da las diez mil gracias y corre con el dinero a casa de su amante. probablemente unas 150 onzas. Los dos amigos descosen la colcha y encuentran las monedas que. Los dos amantes pasan la noche felices. Estas veinte onzas son para nuestro viaje. Al regresar a la hostería de Lieou. A la mañana siguiente expira el plazo acordado. y esta casa me inspira temor. —Gracias a los esfuerzos de este señor. Cuando empezó a apuntar el alba. no nos oiga la vieja. Tou Wei se decidió a romper el silencio: —En mi colcha forrada hay un puñado de monedas. Organizaron una cena en la habitación y comieron y bebieron alegremente.. dan efectivamente.. justamente pensaba llamarte. —Esta pobre mujer tiene corazón —exclama Lieou Yu-Tsouen—. Li Kia extendió sobre la mesa las trescientas onzas de plata. le dice: —No es por ti por quien hice esto. —Es cierto. con la mayor sorpresa de la vieja. pero. Aun no había terminado de hablar cuando la vieja vino a llamar a la puerta. Me avergüenza presentarme ante tus ojos. es por el corazón de Tou Wei. después de pesadas. Hubo un largo silencio. Li Kia le cuenta lo sucedido. Mientras Li Kia espera en la posada. hoy es el décimo día. al entregársela a Li. Al cabo de dos días consigue por fin la cantidad necesaria y. abriendo la puerta en el acto. Te agradezco que mandaras a buscarme y te pido diez mil perdones. las ciento cincuenta onzas. Quédate esta noche. dice: —Gracias por tu advertencia. Tou Wei muestra su regocijo tocándose la frente con las manos. El joven.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Son seis los días que llevo corriendo de aquí para allá y no he hallado una sola moneda. ¿me puedes ayudar. Espero que te será más fácil. Y al decir estas palabras.. La cara de la 57 . tengo que hablarte — murmuró Tou Wei. se ven colmados nuestros deseos. gritando: —Pequeña.. Son mis economías secretas. va Lieou en persona a pedir algún dinero prestado. Hacia la media noche dijo Tou Wei: —Puesto que no estás en situación de encontrar el dinero. madrecita. Al conocer la generosidad de Lieou. Puesto que sus sentimientos son sinceros tienes que merecerla. honorable hermano? Lieou asiente. ¿qué piensas hacer del grave problema de mi vida? El estudiante no decía palabra y sólo derramaba algunas lágrimas. Tou Wei se levanta temprano y aun le da veinte monedas a Li diciéndole: —Hoy debes de pagar mi rescate. Acuérdate de que sólo faltan ya cuatro días. Tómalas. así podré marcharme en seguida contigo. —Cuidado. expira el plazo.

Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua anciana se había demudado. Tou Wei le cuenta en detalle la escena en casa de la «madrecita» y le dice a Li Kia: —Tienes que saber que es ésta la hermana que nos ha obsequiado con el dinero para el viaje. Tou Wei. el honorable estudiante recogerá el dinero y yo me daré la muerte en el acto. ¡Piérdete ya de vista para siempre! Mas no cuentes con llevarte una sola de tus túnicas ni el menor objeto de tu tocador. como lo prescriben los ritos. Sié se sorprende y se informa de lo sucedido. Mas las dos amigas íntimas sacan joyas de oro y jade y ricas túnicas bordadas para equipar a Tou Wei como corresponde a una novia. Cada una ofrece lo mejor de su repertorio y de su talento. Iremos primero a casa de mi amigo Lieou y allí decidiremos lo que hay que hacer. en seguida. tocan la flauta y la guitarra. no había tenido tiempo de proceder a su aseo personal. Por fin. primeramente a casa de una cantante llamada Sié Yu-lang. he aquí las trescientas onzas que has exigido como precio de mi libertad. Luego será tarde para suspirar. Y al decir estas palabras empujaba a la cantante y al muchacho hacia la puerta. apenas salida de la cama. pero Tou Wei intervino muy a punto: —Llevo muchos años contigo —le dijo a la vieja. Cuando llega ésta. las piezas de oro y de seda que he ganado no representan menos de varios miles de monedas. Avanzada la noche. El muchacho muestra su gratitud juntando las manos. Sié les ofrece su cuarto para que pasen allí la noche. Por fin. no falta ni una sola moneda y se ha respetado el plazo. Van. No llevaba puesta más que una túnica ligera. mirándola fijamente—. Tou Wei está ya compuesta. Es la cantidad exacta. Al verla tan desaliñada. Al día siguiente organizan un gran banquete para celebrar el acontecimiento. pues. Tou Wei se retira. Sié lleva a su amiga al tocador para que se arregle y manda buscar a Hsu Sou-sou. —En los pabellones del barrio tengo amigas que siempre fueron buenas para mí —replica Tou Wei—. Después de haber saludado a la vieja. es inútil retenerte —dijo la vieja con amargura—. Cantan y bailan. Todas las honorables cantantes más o menos amigas de Tou son convidadas y se bebe alegre e interminablemente para celebrar el triunfo del amor. —Aguarda que llame a un palanquín —dijo el joven—. Era la novena luna. se fue con el estudiante. Habría querido poderse desdecir. Éstas se reúnen y comentan: 58 . cambiaba por momentos su expresión. después de expresar su agradecimiento a las honorables compañeras. Si pones dificultades. —Puesto que la cosa es así. como lo exige la cortesía. ella y Hsu Sou-sou son las compañeras más íntimas de Tou. Ellas me dieron las veinte onzas para el viaje. Vete. pues. Encargan los manjares exquisitos y los vinos calientes y brindan por la feliz pareja. Tengo que despedirme de ellas.

tomada una generosa decisión. porque es largo. sin duda te apoyarán tus amigos y parientes. Creo que es la mejor manera de presentarme a los tuyos.. ni siquiera ante la de la miseria. Estoy pensando en ello sin encontrar una solución que me satisfaga. Fijan por fin la fecha de la marcha y encargan los palanquines. Tou le pregunta al amado: —¿Dónde nos instalaremos ahora? —Mi honorable anciano padre está muy disgustado conmigo —responde el estudiante—. —Ya os avisaré —dice Sié Yu-lang— cuando conozca la fecha. Tou Wei y Li Kia pasan aún una noche en el cuarto de Sié. En cuanto a mi tan insignificante ayuda. No creo que nos reciba muy bien.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Tou Wei siempre fue la más elegante en las fiestas. pues la cortesía impide al obsequiado mirar con curiosidad el obsequio. Entonces vienes a buscarme. ya loa lacayos se impacientan y aconsejan a los viajeros que emprendan el camino. Llega el gran día y surgen por todos lados hermosos palanquines: son Sié Yu-lang. se separan de común acuerdo. Terminados los preparativos. Si no quieres contradecirle con demasiada brusquedad. como manda Buda. Hsu Sou-sou y muchas más cantantes que vienen a despedir a los felices amantes. ¿Cuándo se irán definitivamente? Ese gran día tenemos que presenciar su marcha. Tenemos que pensar en ello. No se podía ver su contenido. déjame pasar algún tiempo en Soutcheou o en Hangtcheou. mientras tanto vas a tu casa y procuras reconciliarte con tu padre y tu familia. —Hemos aunado nuestros ínfimos esfuerzos para ofreceros un humilde obsequio —dice Sié entregando a Tou un joyero pintado en oro fino y cerrado con llave. diciendo: —Te estamos profundamente agradecidos y algún día te demostraremos nuestra gratitud. Lieou y las 59 . Pero mi hermana y su amor parten con tanta precipitación que sólo llevan cofres vacíos. Tou Wei coge el cofrecito y se inclina en agradecimiento repetidas veces. Todas aprueban este pensamiento delicado y. entonces. charlan y beben durante todo el día. Entre las mujeres eres una heroína. intercediendo en tu favor. Pero llega la hora y hay que marchar. no podemos consentir que nuestra hermana sufra penuria. Li Kia accedió. Lieou le devuelve su saludo y explica: —Cuando se quiere a una persona con todo el corazón. Tou Wei envía un mensaje de despedida a su amiga. no vale la pena hablar de ello. no se retrocede ante ninguna amenaza. no es probable que tu padre tenga el corazón tan duro que pueda renegar de ti para siempre. Por la mañana se separan de Sié Yu-lang para ir a casa del estudiante Lieou. Los tres amigos. he aquí que se va con el hombre amado y que deja nuestra vida. Tou Wei lo saluda hasta el suelo.. —Un padre y un hijo están ligados por afectos naturales.

—No es esta canción la de una hija de buena familia —pensó Souen—. el silencio envuelve la noche profunda. ¿quieres cantarme una de tus canciones? Tou Wei. pero que nada se sabía acerca de la muchacha que cantara. cantó alegremente: «El Melocotoncillo Encarnado». de muchos millones de sapeques. Se la da a Li Kia. nativo de Hangtcheou. mas yo quisiera verla. sino que podremos hacer con ellos agradables estadías. Por la mañana amaneció el cielo cubierto de grandes nubarrones y un torbellino de nieve obscurecía en seguida el horizonte. —No te inquietes. Envió entonces Souen un criado a informarse cerca de los bateleros y no tardó en saber que aquel barco estaba ocupado por un honorable joven nombrado Li. gran propietario de inmensas salinas y rico. Atraído por la cálida voz de la cantante. Toma la llave y abre el joyero. Al cabo de algunos días llegan al país de Kouatcheou. Li Kia no es curioso y se limita a celebrar la noticia. Pero Li Kia ha gastado ya su última onza. los regalos de mis hermanas nos sacarán de apuros. en un mismo barco. Dijo él entonces: —He aquí que desde hace días no escucho la dulce voz de mi amada. pero no pudo conciliar el sueño. Ante este brusco cambio de tiempo los bateleros se 60 . pues. Contiene 50 onzas de plata. en un mismo coche. Tenía veinte años y era también estudiante en Pekín. rogándole que la abra. abriendo sus labios de granada. Al llegar al río Lou. por la noche la luna brilla y se refleja en el agua. Antes de emprender la marcha se detienen unos instantes: es el principio del invierno.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua cantantes acompañan el cortejo hasta las murallas de la ciudad y allí se separan todos con lágrimas en los ojos. confluencia de los ríos. a gusto para olvidar nuestras penas pasadas. sentados el uno al lado del otro. sentimos siempre el mismo deseo al mismo tiempo. Luego le dice al joven: —Estos obsequios no sólo nos han de permitir viajar con toda comodidad. bebieron hasta mitad de camino de la embriaguez. Volvió a su aposento. Souen subió sobre el puente de su barco y se puso a espiar el barco vecino. Bebamos. Mandaron traer el vino a la proa del barco y. amigo mío. Li Kia le dice a Tou Wei: —Desde que dejamos la capital estamos siempre juntos. Tou cierra el cofre sin mirar los demás objetos. aunque fuera una sola vez. La luna resplandece. contemplando los paisajes verdeantes de Soutcheou y Hangtcheou. los amantes dejan la carretera para tornar el barco. además. —Eso mismo pensaba yo —dijo ella—. cerca el uno del otro. En aquel instante se hallaba sobre un barco vecino del suyo un muchacho llamado Souen Fou. Cambian de barco como lo exige su itinerario. En el primer departamento hay una bolsita de seda encarnada. Mas de nuevo reinaba el silencio. el río corre tranquilo. Tou lo tranquiliza. Hacia la quinta velada se hizo oír el mugido del viento sobre el río.

En la proa se saludan con profundas inclinaciones. Souen Fou da entonces orden de amarrar el barco cerca del de Li. manda Souen a los bateleros echar la pasarela y ordena al lacayo joven que les acompañe con el paraguas para que Li Kia no se moje mientras sube a su barco. Suben al primer piso y se instalan delante de una ventana para contemplar el paisaje. A pocos pasos del muelle encuentran el primer honorable pabellón de las bebidas. como corresponde a dos nuevos amigos. y Souen Fou incita a su convidado a vaciar la taza y el ánfora. Viendo que su ardid da resultado. Los dos viajeros entablan pronto una conversación cada vez más íntima. Li Kia siente curiosidad por conocer al recitador del poema y asoma la cabeza fuera del camarote. sobre la tierra y debajo del cielo. ¡No me digas que no! —¿Cómo me atrevería a molestarte si te acabo de conocer? —respondía Li Kia. Apoyándose en el borde de la ventana. Souen Fou se apresura a llamarlo en alta voz. Su imaginación le hace creer que acaba de entrever a una rara belleza y busca algún pretexto para atraer al estudiante a su barco. luego desembarcan juntos. En aquel instante terminaba Tou Wei su tocado matinal y. ¿Por qué no desembarcamos para tomar una taza de vino caliente y dorado en alguna honorable casa de bebidas? Así podría gozar de tu sabrosa conversación. todos los hombres somos hermanos». La luna brilla entre las ramas cual hermosa mujer que pasea lentamente. Tseu Hsia ha dicho que «entre los cuatro mares. Hay que acatar la sentencia del gran sabio.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua negaron a levar el ancla. —No seas tan ceremonioso. Y con estas palabras. Entonces Souen propone a su nuevo amigo: —Si la tormenta de nieve detiene nuestros barcos es que el cielo quiso ofrecernos una ocasión de ligarnos por la amistad. El sirviente les trae el vino caliente y los platos apetitosos. te lo ruego. cubierto de un abrigo de astracán. empieza a susurrar dos versos de un poeta clásico: La nieve cubre las montañas cual hombre virtuoso que se tiende indolente. el acaudalado viajero finge contemplar la nieve desde su ventana. como mandan los ritos más finos de la cortesía: —¿Tu honorable apellido. Pero es enojosa la vida de a bordo cuando está el barco parado. Tocado con una gorra de marta cebellina. Chocan sus vasos 61 . levantando la mano hacia el cielo. Souen Fou ve de lejos un fino rostro empolvado que asoma y al minuto desaparece. viejo hermano? Li Kia se presenta como lo exige la costumbre y pregunta igualmente el nombre de su interlocutor. arroja por la ventana el agua de la jofaina. levantando ligeramente la cortinilla de bambú.

dice a su comensal: —Dime. Tou Wei. Aun tengo que pensar en la manera de arreglar esta cuestión. Souen hace la siguiente observación: —Llevarse a una belleza tan conocida es. ¿quién es la dama que cantaba anoche con una voz tan dulce? Ante tan buena ocasión de contar sus éxitos amorosos. Li Kia no calla nada de su aventura al nuevo amigo. una gran alegría. Por fin. al menos así lo creo. Dice que irá primero a Soutcheou o a Hangtcheou y que esperará en aquellos hermosos lugares mientras yo vaya a rogar a mis familiares y a mis amigos que intervengan cerca de mi padre. sólo temo a mi padre. —Si tu honorable padre no quiere ver a Tou Wei. será muy delicada entre un padre iracundo y una amante cuyo deseo no podrás contentar. —Es —le dice— la célebre cortesana de la capital. ¿dónde la vas a instalar? ¿Has hablado a tu amada para resolver este arduo problema con su venia? —Hemos pensado mucho sobre ello. que es harto severo. Y si tus recursos se agotan. Entonces cambian confidencias y pronto se sienten más íntimos que dos viejos amigos. por favor — insistió el crédulo Li Kia. En cuanto a tus familiares y amigos. Mas. entonces. Tu situación. En aquel momento Souen Fou aleja a los criados y. Pero luego pasan a asuntos mundanos y terminan por cuentos libertinos. ¿qué opinará tu honorable familia? —En casa no han de decir nada —replica Li Kia—. Solazarte con tu amada al borde del mar y al pie de la montaña es muy agradable. ¿qué harás? 62 . bajando la voz.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua y miran caer la nieve tranquila. ¿Tú que opinas? Souen Fou tardó mucho en responder. Cuando se aplaque su cólera he de obtener la autorización para traer a Tou Wei a la casa. La conversación se extiende al principio sobre los temas preferidos de los estudiantes. —Pero puesto que pido tu consejo. Souen Fou siente que está ganando terreno y emprende el ataque. no seas tan ceremonioso. tomando la palabra y fingiendo gran tristeza: —Acabo de conocerte y temo no ser aún bastante amigo tuyo para hablarte con la debida franqueza. nombrada la Décima. ¿quién te dice que no se van a poner al lado de tu padre en este asunto? ¿Y si te niegan su ayuda? Si por casualidad acceden a intervenir a tu favor habrán de callarse a la primera reconvención de tu padre. mas no puede durar. —¡Por Buda! ¿La célebre cortesana? ¿Cómo es que te ha seguido hasta aquí? Li Kia le cuenta en detalle todo lo sucedido con la frágil muñeca. sin duda. —Tu honorable padre te hace demasiados reproches sobre tu frívola conducta para consentir jamás en tu boda con una mujer sin principios.

Pero mi humilde amante me ha seguido en un trayecto de mil leguas y el buen sentido no me 63 . Estas palabras acabaron de turbar a Li Kia. Ve en ti a un hombre corrompido por los placeres. —Tus palabras son sabias —aprobó desconcertado.. Souen Fou volviendo a insistir. —La discreción pone límites a las confidencias. —Habla..Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Pensó Li Kia que de las cincuentas onzas quedaba poco menos de la mitad y ni siquiera sabía cómo seguir el viaje. —Te agradezco tu amabilidad. quizás tenga amistades en el Sur a las que prometiera visitar.. le preguntó: —¿Tú qué me aconsejas.. incapaces de sentimientos verdaderos. —Tal vez tengas razón. ligado a tus recuerdos de almohada y de estera. ¿te dignarás escucharme?. porque estás tan. añade: —Aun te diría cosas más confidenciales. —Si conoces una manera que me permita volver a la alegría de mi jardín puedes decírmelo todo. todo el mundo se ha de alejar de ti. Lo malo es que seguramente no me vas a hacer caso. te lo ruego. Dímelo todo. ¿Qué te parece mi idea? —Tu idea es genial y aclara mi porvenir —dice Li Kia—. Pero sabes que los hombres del Sur son conocidos por su frivolidad. Nunca se deben romper los vínculos que existen entre el padre y el hijo. —Las mujeres son por naturaleza inconstantes. Las de esa clase son además. ti entre el cielo y la tierra. incapaz de ser su heredero sin malgastar su fortuna. No lo creerá. hasta entre los más íntimos amigos. se me ocurre una idea que te sacaría de apuro —dice Souen Fou—. Por eso no veo salida a este asunto. y entonces le enseñas las monedas. por lo visto. Decididamente prefiero la prudencia del silencio—. —Imposible —afirmó Li. —Tu padre está. pero. Cuando dejes sola a tu amada. ¿quién te dice que no han de ocurrir historias desagradables? Tampoco puedes llevar esta dama directamente a tu casa sin correr el riesgo de irritar enormemente a tu padre. Ya no habrá sitio para. y realiza ahora sus designios sirviéndose de ti para traerla hasta aquí. Como la tuya era una cortesana de categoría en Pekín. He aquí que se te presenta una ocasión de repararlo todo: me cedes tu tesoro de alcoba y te doy mil onzas de plata. muy disgustado de los gastos que has hecho durante más de un año ocioso en Pekín. Será para tu familia un excelente modo de transformar la desdicha en felicidad. honorable hermano? —Pues bien. Por eso debes de pensar ahora largamente sobre todo esto. Cansaría mi lengua en vano. no seas tan discreto. Con este dinero vas a buscar a tu padre y le dices que has dado clases en la capital y aun has hecho economías. Acercando su silla a la de su nuevo amigo. Si contrarías a tu padre sin miramientos por una cortesana y abandonas a tu familia por una honorable hija del placer. por lo general.

mas Li. No te negaste a seguirme en las circunstancias más difíciles y tu bondad no tuvo límites.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua permite abandonarla tan bruscamente. sin decir palabra. Souen Fou me ha hablado largamente sobre este asunto y traigo el corazón partido. Cuando por fin llegó Li Kia se levantó ella para saludarlo como corresponde. Primero preparó el vino caliente y los manjares ligeros propios del mediodía. prorrumpió en llanto. Al cabo de diez mil fatigas y dificultades pudimos. como suspiraba otra vez. —Naturalmente. con intención de beber y comer con su amante a su regreso. Tres o cuatro veces le interrogó durante la noche con el mismo resultado. se tendió sobre el lecho. ciertamente te ayudará a realizar este sueño de reconciliación familiar. Quiso alegrarle ofreciéndole una taza de vino caliente y dorado. Li Kia se decide a hablar por fin. hizo con la cabeza un gesto negativo. consolándole con infinita dulzura. Luego. Souen Fou paga y se vuelven a sus respectivas embarcaciones. ¿Por qué no puedes hablarme abiertamente? Incapaz de resistir por más tiempo a tan tiernas y apremiantes palabras. Creo que nos echará a los dos. Ha cesado el viento y tampoco nieva ya. estamos en vísperas de atravesar el Gran Río. ¿Por qué esta tristeza de repente? Tiene que haber una razón. Por fin. mientras que tú no dejas de colmarme de tus bondades. Pero se prolongaba la espera y Tou Wei estaba sentada inmóvil bajo la lámpara. tendrás que darle la noticia poco a poco —dice Souen Fou—. 64 . Mas si desea tu felicidad. Jamás te vi tan triste durante todo el tiempo. Si consigo persuadirla. apartándola. estuvo varias veces a punto de hablar. Tou Wei lo estrechó entre sus brazos. alegre y risueña se abre ante nosotros para no terminar en cien años. con las lágrimas en los ojos: —Soy un verdadero miserable —dice—. cuanto más lo pienso. Hoy bebiendo conmigo. por fin. Parecía faltarle valor. Déjame hablarle con cariño. Los dos hombres siguen aún bebiendo por largo tiempo. Sin embargo. una vida soleada. notando en seguida su aspecto cansado. Tou Wei retiró tristemente los manjares de la mesa ayudando después a Li a quitarse las túnicas. Luego cae la noche. ¿qué me ocultas? Li Kia incorporándose y apartando la rica manta bordada. ¿Cómo va a terminar esta vida vagabunda? Da al traste con todo mi porvenir. más aprensión y miedo le tengo a la severidad de mi padre. unirnos en libertad. Sobre la almohada le preguntó: —¿Qué te ha sucedido hoy que estás tan triste? El estudiante suspiraba sin responder. De madrugada. mas las palabras no salían de sus labios. Entre esposos. insistió Tou Wei suplicándole: —Dime. te haré una señal en seguida. vivir y morir llegan a ser una suerte común. Tou Wei ha esperado todo el día sola. —He aquí que nos queremos tiernamente desde hace dos años —le dijo—.

y con risa burlona replicó: —El que te ha propuesto tan admirable arreglo es sin duda un gran hombre. En efecto. Estaba más bella que nunca. Al ver a la muchacha.. que aun lo tenían apretado.. Tou Wei se levantó y comenzó a vestirse. no veo claro en el asunto. no pierdas tiempo! No se puede dejar escapar tan buena ocasión. Souen Fou cae en éxtasis como ante la aparición de una diosa. mismo. Es la túnica que despide a un amigo viejo y recibe a uno nuevo. pues. Tou Wei hace señas a Souen. Se apresuró. Cuando terminó. ¿por qué no la habría de acatar? —Souen es un rico negociante de sal en el país de Sin-ngan —prosiguió Li Kia—. Contento y ya tranquilo. así. Sólo que mil onzas son una cantidad importante.. Tou Wei le dice entonces: 65 . ¡es una solución ventajosa para ambos! ¿Pero dónde están las mil onzas? —No me atreví a aceptarlas sin haber conseguido tu consentimiento. —Metido yo mismo en este aprieto. Al decir estas palabras empezó a llorar. Mas me falta valor para separarme de ti. Luego vistió la túnica bordada añadiendo al tocado los alfileres incrustados de nácar. retiró sus brazos. Ya veo que te va a librar de un equipaje molesto.. Li Kia a pasar a la embarcación vecina para ver al comerciante de sal. Apoyada sobre el borde de la ventana. Con esta cantidad podría sin temor volver hacia mi padre. —¡Acéptalas mañana. Y yo perteneceré a otro hombre. se extrañó de verlo casi risueño. —¿Qué piensas hacer? —preguntó. Al mirar al estudiante de reojo. así tú tendrás oro.. dice la frase de Confucio. Souen Fou pone seguidamente las mil onzas de plata en manos de Li Kia.. pues. Pero me temo que no sea de tu agrado. Se empolvó y perfumó con el mayor esmero. —Mi túnica de hoy —dice como hablando consigo misma— no se puede comparar con la de los otros días.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Estas palabras llenaron a Tou Wei de angustia. sólo pide el joyero de la cantante como prenda. no iré al otro barco hasta que tu amigo haya entregado la suma. Tou Wei le indica dónde está la cajita adornada con oro y dice solamente: —Llévatelo. y él. —Si su idea es verdaderamente buena. Le dice éste que el dinero le será entregado sin dificultad. he aquí la razón de mi tristeza. la noche tocaba a su fin. y querría obtener tu mano por mil onzas de plata. y tú te hallarías libre de toda preocupación. ¡No te dejes engañar por el vendedor de sal! Era la cuarta velada.. tendrá la mujer.. con gesto frío. Es joven y elegante. Pero Tou Wei. Mi amigo Souen Fou ha pensado en un arreglo excelente. «Empezar por la pasión y terminar por la disciplina». era ya pleno día. Le rogó que fuera a dar la respuesta a Souen Fou y cobrar cuanto antes la cantidad concertada.

desesperada—. pero no pudiendo contener su amargura Li Kia coge a Tou por el brazo y llora con grandes sollozos. Aquello valía. por lo menos. Luego ruega a Li que abra el segundo cajón. Souen Fou y los demás espectadores de la escena. Vos. ¡Ahimé!. El tercero encierra “bibelots” antiguos por valor de varios miles de onzas. ¡qué promesas de amor eterno nos hicimos! Cuando dejamos Pekín me hice entregar el joyero como un obsequio que contenía varios miles de onzas en joyas. —El honorable señor Li y yo habíamos vencido las mayores dificultades para unir nuestras vidas libremente. Contiene flautas de jade y de oro.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —¿Quieres traerme el mueblecito un momento? Tengo que sacar un salvoconducto de Li Kia. que por consejo de un transeúnte no dudaste en abandonarme en medio del camino sin tener en cuenta mis sentimientos personales. Tou iba a tirarla también al río. Ruega entonces a Li Kia que los vaya abriendo. ¿Por qué no tuviste ojos para verlo? —¡Triste destino el mío! —exclamó aún la joven. Ni el oro ni el jade faltaban en mi cofrecito privado. broches y alfileres de jade y oro. esperando ganar de este modo la comprensión y benevolencia de tu padre. Pensaba ofrecerlo en regalo a tu familia. Tou. Tiene el cofrecito ocho cajones. saca el cajoncito y lo vacía en el río con gran asombro de Li Kia. ni ante la vida ni ante la muerte. Te he encontrado y amado. Te he pedido que abrieses tú mismo el cofrecito para que vieses que unas onzas de plata no es cosa tan rara. con vuestra bajeza y vuestros innobles deseos de libertino. ¿Todavía sois lo bastante loco para esperar que os procure los placeres de la almohada y de la estera? Volviéndose luego hacia Li Kia. Souen Fou se aproxima para consolarlos. Por fin saca del último cajón una gruesa perla que luce de noche. heme aquí de nuevo abandonada en el barro. 66 . pendientes de brillantes. La perla está engarzada con piedras preciosas cuyos nombres son desconocidos. El primero está repleto de toda clase de joyas: plumas de esmeraldas. Pero Tou Wei rechaza a Li Kia y comienza a injuriar violentamente al comerciante de la sal. Tou lanza todo en medio del torrente. Souen ordena a sus gentes que traigan el joyero a la proa del barco. Ya no hubiera sentido entonces ningún miedo. mas de un valor incalculable. ¡Sois mi más mortal enemigo! Si mi alma llega a tener poder después de mi muerte. Tou lo abre con una llave que lleva colgada del pecho. algunos cientos de onzas. “Desgraciadamente —prosiguió la infeliz muchacha— tuviste tan poca confianza en mí. prosiguió: —Durante nuestras vidas de polvo y de viento. os creíais capaz de borrar los tiernos lazos de nuestro amor con vuestra diabólica estratagema. iré a quejarme a los dioses. Apenas salvada de una existencia indigna. sin decir palabra. mis compañeras y yo habíamos ahorrado una pequeña fortuna para que aquella de nosotras que hallara el amor pudiese gozar de la libertad el resto de su vida.

Asustados. 67 . espectadores que tenéis ojos y oídos. Al cabo de una luna murió de agotamiento. —Se ha cumplido el castigo del cielo —dicen los que lo han sabido. ante las mil onzas de plata que allí quedaban. Los espectadores de esta escena manifestaban violentamente su indignación y. Iba a arrodillarse ante Tou Wei para implorar su perdón. sed mis testigos. Los espectadores. en su justa cólera. hondamente impresionado por tamaño drama. cayó enfermo aquel mismo día. compadecían la suerte de la muchacha y comenzaron a injuriar a Li Kia: —¡Frívolo! ¡Infiel! Acongojado y presa del remordimiento y de la vergüenza. emocionados. Se precipitaron todos para impedírselo. pero ya ésta. Li Kia y Souen Fou hicieron levar al ancla a toda prisa y huyeron cada uno por su lado. Cada vez que cerraba los ojos se le aparecía Tou Wei y le reprochaba su conducta. cogiendo el joyero de pedrerías con las dos manos.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Vosotros. No soy yo quien traicioné a este hombre. En cuanto a Souen Fou. y loco falleció. Solo sobre su barco. Li lloraba desconsoladamente. corría a tirarse al agua. fue él quien me traicionó a mí. Noche y día lo torturaba el remordimiento y acabó por volverse loco. hablaban de apalear a los dos amigos o de entregarlos a la justicia. mas fue en vano: en un instante las espumantes olas del torrente se llevaron a la desgraciada. Estuvo grave durante toda una luna. Li Kia lloraba y se lamentaba de la desaparición de su bella amante.

Chiang no quiso serle presentado. como lo mandan los ritos al que no tiene descendencia masculina. Pero Chiang era pobre y dependía casi enteramente de Chu. Estaban. se presentó Chiang sin avisar y le rogó su amigo entrara en el gineceo. del pueblo de Wen-teng. Una tarde que estuviera de visita el hermano menor de la honorable «esclava del hogar». La esposa de Chu falleció un día a consecuencia de un parto desgraciado. conforme a la etiqueta ritual. 68 . En consecuencia. Pero la nueva esposa era tan joven que. y entregándole a manos del Magistrado para que recibiera los consabidos golpes de bambú. tan unidos. montó en violenta cólera. el mayor de los dos. exclamando: —¿Cómo se atreve ese vil hijo de tortuga a tamaña insolencia? Tan sólo hace una generación. helo aquí engreído como si fuera de estirpe de letrados. mandó trasladar la reunión al jardín familiar para que pudiera entrar sin reparo el dilecto amigo. y pronto aquél se volvía a casar. DE PU SONG LIN (1630-1715) El honorable señor Chu. así como el más afortunado. deteniendo éste al criado de los Chu. Al enterarse Chu de lo acontecido.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua CHIANG ENTRE LOS INMORTALES DE LOS «CUENTOS EXTRAÑOS». 21 Yamen: mansión o palacio. En cuanto se ha esclarecido levemente su ínfima oscuridad. Contaban que surgió una riña entre un pastor de la familia Huang y el antiguo criado de la familia Chu. que Chiang llamaba «hermanita» a la mujer de su amigo y tenía en la casa las mismas prerrogativas que un miembro de la familia. había sido en su juventud el compañero de estudios del honorable señor Chiang. y este compañerismo perduraba en una inquebrantable amistad. su amo era el criado de mi padre. riñeron los dos asalariados y se quejó el pastor a su amo. y rehusando el insigne honor se excusó de aceptarlo. cuando alguien vino a decir que un antiguo criado de la casa había sido apaleado en el yamen21 del Magistrado. agradecido por tan fina marca de cortesía. Apenas se hubieron sentado. Pero no hubiera querido éste apartarse tan osadamente de los ritos. Chu. porque el campesino de los Huang sabiendo que su amo pertenecía al Tribunal de los Ritos habíase atrevido a dejar pastar sus ovejas en tierras de los Chu. sin embargo.

Tengo. por lo tanto Chu es inmediatamente detenido y esposado. Esto despierta de nuevo la rabia contenida de Chu y declara cuanto del Magistrado y de sus congéneres piensa. propuso presentar directamente una queja al Hijo del Cielo. En cualquier caso que le sea sometido. cuando llegara. pero el Magistrado es un funcionario del gobierno y no el humilde servidor de los individuos con influencia. sin el cual moriría de hambre. a ver lo que hace con él el Magistrado. porque el señor desprecia las pequeñeces del lacayo. está prohibido insultar a la Justicia. Chiang consiguió visitarlo en la celda. Sin embargo. enterándose que éste había ido a la ciudad a ver al Magistrado. 22 Expresión china que significa: «poniéndose de acuerdo». El caso es que. iracundo. aquí me tienes maniatado y prisionero como un pájaro en su jaula. sobornaron a los tres bandidos para que denunciaran a Chu como un compinche de su banda. y tras penosa entrevista. «juntando sus cabezas»22. habían capturado a «los tres célebres piratas». se fue derecho al hombre de ley a formular la mencionada queja. Los mismos dignatarios obran como bandidos. en verdad. sólo cuando las lágrimas se unieron a las súplicas consintió en abandonar su proyecto. Como su incauta familia le incitara. no quería atender a razones. negándose a atenderla.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua No pudiendo contener más la rabia. ya estaba Chu encarcelado y no le quedó otro recurso que andar de un lado a otro para aliviar su disgusto y calmar su angustia. precisamente en aquellos días. Chu. 69 . iba a marchar en busca de Huang. Desgraciadamente. y no. y sólo conseguirás «mojarte en agua hirviendo». cuando Chiang lo detuvo. Sin escuchar más razones. y a la mañana siguiente dijo a su familia: —Puedo perdonar los insultos de Huang. Pero el disgusto le impidió dormir en toda la noche. morder al primero que esté a su alcance. —¡Ahimé! —exclamó Chu—. tiene que escuchar tanto al demandante como al demandado. diciendo: —La corrupción proviene del tiempo y no de los hombres. mas éste se limitó a romper la petición. Después de lo cual pudieron solicitar de las altas autoridades que fuese desposeído de sus títulos académicos —en virtud de los cuales se veía exento de todo castigo corporal— y les fuera factible administrar despiadadamente los treinta golpes de bambú. sea ésta imparcial o no. pero apenas si puede hacer otra cosa que traerme el sustento diario. salió veloz en su busca. y el Magistrado y Huang. apareció Chiang por la casa de su amigo. un hermano menor. vivimos en un siglo en que no se distingue el bien del mal. al igual de un perro. Voy a presentar una queja contra el pastor de Huang. Al empezar la tarde. esperando llegar aún a tiempo para detenerlo en sus propósitos.

Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Chiang prometió: —Hermano. No se le volvió a ver por aquella provincia. ¿De qué servirían los amigos si no nos ayudasen en la hora de la desgracia? Dicho esto. fue condenado al exilio y a la degradación de su cargo. Chu volvió a su casa y su afecto hacia Chiang fue cada día más profundo. Por ejemplo. pues. Así es que los funcionarios del Tribunal se alarmaron en grado sumo cuando recibieron la orden imperial para la revisión del caso. No sabía ni cómo ni por dónde empezar. por medio de esta estratagema y la mandó a la Dirección de Castigos23 para que se estableciese un informe sobre el caso. el Emperador la petición. es hora que nos apartemos del mundo definitivamente y que en algún retiro agreste meditemos en la soledad lo que nos quede de vida. situado no lejos de la Puerta de la Muralla del Oeste. y éste se vio. Pero Chiang había entrado en contacto con las gentes de las capitales. y entonces pensó en la manera de encontrarse en su camino para llamarle la atención. y habíase formado un triste concepto de las cosas humanas. el falso cargo que contra él pesara. Huang. En cuanto al Magistrado. sintió gran intranquilidad y tramó rápidamente un plan para acabar con Chu. y grande fue su turbación al ver las dificultades que suponía presentar una petición al Emperador. Chiang quejóse al Virrey de la provincia de tan desalmado proceder. mientras el hermano menor quedaba encargado de traer el alimento a Chu y proveerle de algún dinero. antes de que saliera a la luz lo acontecido. se prosternó Chiang en el suelo con grandes gritos y lamentaciones. Recibió. el vil causante de todo. yo me brindo a prestarte este servicio. Por aquel entonces habían pasado diez meses del encarcelamiento de Chu y se hallaba condenado a muerte por haber confesado. También Huang. había visto de cerca la corrupción del mundo. pudo eludir el justo castigo de sus crímenes comprando a unos y otros su libertad. 70 . aterrado. Al cabo de muchos días supo que iba a salir de caza el Hijo del Cielo. se fue Chiang. Sobornando a los carceleros consiguió que cesaran de entregar al prisionero la comida que su hermano le trajera. cuando se dirigiese hacia el mercado de la ciudad. rechazado con violencia. Así es que un día le dijo a Chu: —Hermano. Al investigar personalmente el caso. mediante tortura. desde aquel día. pues nuestra amistad es como la de hermanos jurados. gesticulando y golpeándose la frente en el polvo del camino. Después de un viaje largo y fatigoso llegó por fin Chiang a la capital. por haber deshonrado la ley. 23 Jefatura de Penales. Al pasar el Monarca. conoció el Virrey que Chu se hallaba casi por completo extenuado y mandó apalear a los guardianes de la prisión con la mayor severidad.

Sentándose en el lecho alarga la mano y no siente nada a su lado. Esto despertó sospechas en el corazón de Chu. y cuál no sería su horror al conocer que se había convertido en el mismo Chiang —por lo menos exteriormente.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Pero Chu estaba grandemente enamorado de su joven esposa y no quería saber nada de estos filosóficos pensamientos del amigo. Chu fue a preguntar a casa de los Chiang noticias de su amigo. y ambos charlan felices de lo pasado y acaecido en esta su larga separación. y con la expresión de paz y contento que suele ser la de los sacerdotes del Tao. Entonces se despertó sobresaltado. por fin. ¿Por qué abandonaste a tu esposa y a tu hijo como un par de zapatos usados? —No es así —replicó Chiang—. Chu ordena que sirvan el vino caliente de la alegría. más él se limita a sonreír sin dar respuesta alguna. Chu dice asiéndolo de un brazo: —¿Dónde has estado. como lo indican los ritos de la amistad. —Yo no me embriagué anoche —murmuró entre dientes—. No viéndolo venir por la casa en algunos días. que te busqué por todos los sitios sin hallarte? —La nube solitaria y la grulla salvaje no tienen residencia fija en el espacio —rió Chiang—. tendiéndose en la misma cama. se retiraron. Asustado. cuando un día se vio aparecer a Chiang vestido con el gorro y la túnica amarillos. a su aposento. ¿quién podría conseguirlo? —¿Dónde. Profundamente entristecido se limitó a ayudar al hijo de su amigo en sus estudios así como en sus necesidades materiales. si hoy los hombres me quisieran apartar de mi camino. he recuperado afortunadamente mi primitiva serenidad. creyéndole dormido. pero nadie le contestó. el cual envió emisarios a todos los templos y monasterios de la región. Después de charlar aún largo tiempo. le preguntó la razón de este atropello. Chiang no quiso insistir. impidiéndole respirar. Lleno de alegría. Chu soñó que el dilecto amigo se había sentado sobre su pecho. Llamó a Chiang. sin recibir contestación. pues. pero su decisión era irrevocable. sin conseguir saber nada nuevo. Chiang se había desvanecido. Intenta disuadir a Chiang de que persevere en el camino del Tao. Pasaron así ocho o nueve años. Desde que nos viéramos por última vez. 71 . enterándose de que allí lo creían desde varias lunas en su compañía. —Es absurdo —dice Chu—. ¿cómo he llegado a este lugar? Llamó entonces a los criados pidiendo antorchas. Cuando se sosegó un poco su espíritu vio con sorpresa que se encontraba al pie de la cama. has establecido tu morada? —insiste Chu. —El lugar donde medito se llama el Gran Templo de Pureza del Monte Lao.

Uno de ellos le miró fijamente. hasta encontrar un muchacho sentado al borde de la carretera y. con toda suerte de precauciones. pero su hermano lo detuvo airado en la puerta: —¿A qué vienes aquí. partiendo los dos velozmente en busca del objeto de su viaje. ¡esto es el gineceo! Siéndole. Pasados varios días y tras de penoso viaje. tan lejos como pudieran mirar. Por fin. solitario el camino. le preguntó dónde podría encontrar el retiro de Chiang. viendo un gran número de sacerdotes taoístas que iban y venían. Resolvió seguir adelante hasta cualquier amargo fin. Y siguió su camino sin prolongar la conversación. —¿Es posible —exclamó Chu— que no me haya reconocido a mí mismo? ¿Que mi propia cara no me haya resultado familiar? En ese momento llegó el criado con su cabalgadura. sólo había desierto. Estás loco. después de cambiar unas pocas palabras. cogió un espejo. al verse. vio. Me habían dicho que estabas en el Monte Lao y que te habías hecho bonzo del Tao. diciendo: —Conozco ese nombre. ¿Cómo es que aun pierdes el tiempo entre los mortales? Chu le explicó entonces que él no era Chiang. Aquel hombre a quien hablara se acercó a Chu. pues ¿quién en su propia casa le había de aceptar bajo estas apariencias? Sin duda le darían hospitalidad. alcanzó el Monte Lao. el sacerdote se echó a reír. se quedó atrás. y éste reconoció a un individuo de su pueblo natal que no viera desde hacía años. pidió el caballo para ir en busca del auténtico Chiang. Hubieran regresado a la ciudad si Chu no pensara en que había quedado sin hogar. y el otro dijo: —¡Qué curioso! Creí que el bonzo con quien acabo de hablar erais vos. gritó alarmado: —¿Si esto es Chiang. que se había detenido a hablar con alguna persona. imposible dar pruebas de su verdadera identidad. Allí el caballo tomó el galope. al escuchar estas palabras. Se sentó a la sombra de un árbol para descansar y esperar al perdido criado. por Buda. como conviene a mujer recatada y tímida. no sabían hacia dónde orientarse. no tardando en perderse de vista en lontananza. Alrededor de ellos. recordó cómo Chu disfrutaba de una luenga barba. pero la carretera se hacía cada vez más áspera y decidió que regresase el criado con los caballos. pues. Seguramente estará en el Gran Templo de Pureza. su acompañante. entonces. no debe andar muy lejos. Chu le seguía con la vista. se llevó la mano a la cara para tocarla encontrando sólo algunos pelos ralos que pendían de su barbilla. y Chu le preguntó que dónde podría encontrar a Chiang. relatando las circunstancias de su metamorfosis. prosiguiendo adelante. Hace tan sólo unos momentos que me ha dejado.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Fuera de sí. desconcertados. pues. corriendo hacia él. Prosiguió. dónde estoy yo? Fue a entrar al gineceo. y. Chiang? —le dijo—. Con gran sorpresa le preguntó el conciudadano: —Hace mucho que no sabía de ti. y el criado. pero no podría ver a la esposa de sus sueños sin que huyese de su presencia. pues. 72 .

negóse Chiang a acompañarlo más adelante. fueron por una carretera que le era por completo desconocida y por la que. Así. había profusión de flores por las avenidas y en nada se podía notar el principio del invierno. al punto que no sentía mayor deseo que el de encontrarse de nuevo en su propio cuerpo. decidió saltar por encima del muro. Aunque mucho extrañara a Chu cuanto viera. por fin. entablaron animada conversación. sintiendo con indefinible placer su luenga y fornida barba de antaño. y. Había en el suelo dos esterillas. llegando. Pasa en esta misma forma los muros interiores del jardín. pues. le pareció que cambiaba de personalidad con Chiang. saliendo al poco tiempo seguido de un bonzo. llegó Chu ante la puerta de su casa. su afán de los placeres del mundo le roían el alma. Se fue el mocito a anunciar la llegada del extranjero—. llegando. le dijo: —Hoy tienes que descansar. Chiang. y de un solo y pequeño salto se encuentra al otro lado de la muralla. entonando algunas estrofas del canto más armonioso que de garganta de pájaro saliera. Anduvieron juntos muchos días. donde Chiang le invitó a sentarse. A pesar de los ruegos de su amigo. por 73 . apenas había cerrado los ojos. quedando un instante amodorrado. Allí. Mas este lugar de la Gran Pureza no se parecía a los demás lugares en el mundo. Sospechando que algo extraño había sucedido. le hizo entrar sin decir una palabra. Chu veía revolotear extraños y preciosos pájaros por encima de su cabeza. recordando sus tiempos de juventud. se paraban de cuando en cuando sobre su hombro. una gran calma se posesionó de su espíritu. yo he de velar por todo. Como no le fuera abierta. Y como pronto llegara la medianoche. durmiendo al aire libre. percibieron en la lejanía la silueta de su residencia particular. No te preocupes de nada. No hay sonido de flauta ni de flautín. cargando con el fardo que contenía las cosas de Chu. porque mañana emprenderás un largo viaje. se dispuso a enseñarle el camino. apresuradamente. a su destino después de recorrer muchas millas. una vez preparados el vino caliente y los manjares de bienvenida. Entonces halla su cuerpo tan ligero como la hoja que cae suavemente del árbol en otoño.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —Soy uno de sus discípulos —dijo el muchacho mirándolo con extrañeza. se tocó la barbilla. disfrutando de los favores de su joven y bella esposa. en quien Chu reconoció a su propia persona física. oyó gritar a Chiang: —Todo está listo para la marcha. al cabo de muy corto trayecto. Levantándose. pues. golpeándola con alegría. cogiéndole la mano. comiendo a la luz de las estrellas. No parecían tener miedo del ser humano. ni de mágico laúd. te lo ruego —insistió Chiang. Apenas hubo amanecido solicitó ansiosamente regresar a su antigua morada. —Quédate solamente tres días. que se le pudiera comparar. Aquella noche. Aunque ya muy avanzada la décima luna. Pasado ese tiempo.

el marido chino tenía derecho de matar a su esposa si la sorprendía «in fraganti». Camina titubeando hacia Chiang para impetrar su ayuda. 24 Todo sacerdote Taoísta dispone de un sable mágico. a las habitaciones privadas del gineceo. alegre y atrevida. Vuelven los dos hacia la casa y el gineceo maldito. No está lejos la ventana de papel y de finos barrotes de madera dispuesta en grecas. está allí. bebiendo el vino caliente que excita los ánimos y trastorna el espíritu. consideras los sueños como a una realidad y confundes la realidad con un sueño. le corta un brazo con el sable. le asesta un terrible golpe y le corta la cabeza25. Con una piedra. Mas. 74 . donde deduce. 25 En aquellos tiempos. que la dueña no se ha retirado todavía a descansar. por las velas de vivos colores aun encendidas. de guardián en la puerta. Su primer impulso es entrar y matar a ambos. la tímida y joven esposa que no podía conocer al entrañable amigo. Quiere contemplar primero sin ser visto. ruidos. Y. la esposa cuya clásica actitud ritual nunca le infundiera la menor sospecha. empuñando el sable. se apoya ligeramente en la frágil celosía para contener la emoción que se ha apoderado de él y que sería tan incongruente demostrar a la joven esposa. Su rabia y su vergüenza son indescriptibles. Turbado y confuso. en compañía de un joven y hermoso desconocido. pregunta: —¿Es que todo fue un sueño? ¡Qué horrible y extraña pesadilla! —Venerable hermano —dice Chiang—. gritos de espanto. pero Chiang. la sangre se le agolpa en las sienes. pero tenía que matar también al amigo de su mujer y entregarse luego a la justicia. *** Chu despierta sobresaltado y se ve en el templo del Monte Lao. Chu golpea violentamente la puerta. Se oyen carreras. Chiang se adelanta entonces y de un sablazo24 derriba el frágil obstáculo que representa una puerta de finas maderitas y de papel. toca el suelo con la frente y pide perdón. ¡horrorosa visión! ¿Se habrá equivocado? Vuelve a aplicar el ojo contra el orificio y aun no cree su corazón lo que sus ojos ven: la esposa. ¡oh!. Su corazón late rápido. Explica que es un pariente lejano que vino a escanciar unas tazas de vino sin mala intención. Wenkiao cae de rodillas. Chu penetra en el gineceo como el tigre que atraviesa la tormenta.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua fin. equivalente de la «varita mágica» de las hadas de los cuentos europeos. y suavemente hace un agujero en el papel. —La mujer recatada no bebe en compañía de un hombre. sin lo cual se le consideraba como un vulgar asesino. el galán huye veloz. sea éste pariente o hermano —exclama Chu fuera de sí. Se han encerrado y colocan sillas y mesas contra la puerta para defenderse. tendido sobre el duro lecho que usan los bonzos del Tao. Luego la cuelga en el árbol más alto del jardín.

Va. al ver a Chu. que habrá de cumplir con los ritos y las ceremonias que se deben a los muertos. adiós. éste le transporta en un instante ante la casa de su desgracia. pero su amigo lo agarra de la larga manga y pronto desaparecen los dos para la eternidad. asesinaron a mi honorable cuñada y colgaron su cabeza del árbol más alto del jardín. Pero Chu llama al ama y le ordena que traiga el hijo. entristecido. Nadie lo sabe. Pero teme un engaño por parte de Chiang. que habrá de dar honorable sepultura a todos los varones que le antecedieron. Él es quien ha de honrar mis tablillas y las tuyas. el cual. al que estaba tan tiernamente unido. El hijo de Chu no puede recibir la instrucción de los doctos mandarines y toda su sabiduría estriba en las lecciones que le da penosamente el tío. No ha tardado mucho en perder todos los bienes de la familia y quedar reducido a la mayor pobreza. Chu queda horrorizado. ¡Ai ya! ¡Ai ya! ¡Aun no se ha podido encontrar a los asesinos! Chu le cuenta su extraño sueño y le ruega retire la queja presentada ante el Tribunal. No me busques. nadie ha visto nada. honorable amigo? Aun estoy demasiado lleno de angustia para comprenderte. Entonces. para vivir en la soledad de la montaña. Chu la encuentra cerrada y como deshabitada. Adivinando sus sospechas. prorrumpe en amargo llanto. haciendo caso omiso de sus súplicas y llantos. Cuando llegan a la entrada de la primera muralla de la ciudad. a la de su hermano. deja la uña en el escritorio y corre a preguntar quién ha sido el mensajero. El hermano no vuelve de su asombro. Le acompaña éste hasta la puerta de la ciudad y allí lo ve marchar lentamente con Chiang. —¡Ahimé! —exclama—. Cuando te fuiste los bandidos entraron en tu casa. Chu iba a responder. —Adiós —dice—. hermano —dice Chu con solemnidad—. Ve tú y déjame esperarte en este lugar. El hermano de Chu es hombre inexperto y tímido. dice Chiang: —¿No fue aquí donde te esperara anoche con el sable en la mano? No deseo mirar el lugar mancillado. Yo me retiro del mundo para siempre. Que Buda te haga conocer su Nirvana. pues. *** Han pasado algunos años. Al acercarse a la casa. En él se centran. pues. todas las esperanzas de su linaje. Se despidió así del hermano. Chiang entonces le muestra su sable empañado de sangre. vuelve cabizbajo al cuarto de estudios y ve con sorpresa que el 75 . que habrá de quemar el incienso ante las tablillas de los antepasados. quisiera morir y piensa en el suicidio. Sólo contiene una uña muy larga. Extrañado. —Atiende a mi hijo. Al entrar un día en el cuarto de estudios encuentra el hermano encima de la vieja mesa un sobre con caligrafía de Chu. le parece que va a enloquecer.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —¿Qué significan tus palabras. único descendiente de la rama de los Chu. Si no has vuelto a la hora del crepúsculo me marcharé solo.

El hermano no sale de su asombro. y las gentes dicen que ha descubierto el secreto de la alquimia. Prueba a tocar con la uña objetos de cobre o de hierro.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua escritorio se ha transformado en un tael26 de oro amarillo y brillante. 26 Moneda china de oro o plata equivalente a una onza. Inmediatamente se convierte el metal en oro blando y puro. 76 . Comparte honor y riquezas con el hijo de Chu. Entonces el hermano de Chu vuelve a ser un hombre rico en la comarca.

. más inteligente que yo. al pequeño. Cédele el puesto de hijo menor y mimado. Hasta los propios mandarines de su Corte lo habían notado. Es cosa que no me hubiera atrevido ni a desear ni a esperar. Sabes que uno de los filósofos de la dinastía Song. El soberano del pequeño reino de Con Chu tenía dos hijos varones que se amaban tiernamente. mi honorable hermano se lamenta y sufre.. Él te obedecerá y será tu compañero donde quiera que vayas. que le debes. pasadas algunas generaciones. acuérdate de estas palabras.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua AMOR FRATERNAL El relato que les vamos a contar acaecía en los tiempos de la dinastía Chu. —Si mi venerado padre prefiere a mi hermano —pensaba— es que el pequeño lo merece. la mayor armonía y Kao Sen. El pequeño pensaba. Así los dos hermanos vivían con recíproco cariño y con creciente virtud. un día murió el buen rey sin dejar testamento. 77 . tengo que merecerlo y ser en todo momento digno de tan gran fortuna. que es más digno. Lo que debo hacer es tratar de perfeccionarme y corregir mis odiosos defectos. las corrientes de un mismo manantial. los dedos de una misma mano. Cuando nació el segundo hijo el monarca decía constantemente al primero: —Mira a tu honorable hermanito y ámalo. Debes quererlo y protegerlo. Chin Pao —Tesoro de Oro—. en consecuencia. ¡Ahimé!. unía su afecto al del padre hacia el hijo predilecto. el buen ejemplo de la valentía y del arrojo. no obstante. Al mayor le había nombrado Kao Sen —Espíritu Elevado—. en lugar de tener celos del cariño excesivo que tuvieran por su hermano. por su lado: —Mi padre me prefiere a Kao Sen. Somos las ramas de un mismo árbol. Entre los dos niños reinaba. dejó algunas palabras célebres con respecto al amor fraternal. el hijo primogénito tenía que suceder en el trono a su padre. El primogénito se daba perfecta cuenta de ello. Cuando estoy enfermo. en que la China se hallaba colocada bajo un régimen feudal.. Decía así: «Los hijos de mi padre son mis hermanos amados. No se te olvide nunca que eres el mayor. Considerando las cosas legítimamente.. los descendientes quizás no sientan el deseo de conocerse?» Hijo. No se te olvide lo que dicen nuestros sabios: entre hermanos hay que ayudarse. ¿Será posible que. más afectuoso. ya que así es. en su introducción al libro genealógico familiar. El rey de Con Chu no podía ocultar la marcada preferencia que por el menor de sus hijos sintiera. compartir las alegrías y las penas del mundo. Pero.

la misma idea: la da apartarse del mundo y vivir meditando en la soledad de la montaña. ¿a qué viniste? —dice Kao Sen sorprendido. Por eso vine a buscar este retiro agreste. los funcionarios del reino abandonado han tenido que buscar un regente para dirigir los asuntos del Estado. Y todo el Imperio los venera desde entonces como a dos santos: los dos santos de la paz. —Jamás he de usurpar un lugar que no me corresponde —replica Chin Pao. Entonces caen en brazos el uno del otro y lloran amargamente por la muerte del padre bienamado. 78 . ¿por qué estás aquí? —exclama Chin Pao. Los dos tuvieron. El pequeño. —Nunca quisiera haber desatendido el menor deseo de nuestro padre — explica el mayor—. para obedecer los deseos de su honorable padre. En tanto. es decir. para respetar los derechos de su hermano querido y para manifestar a Kao Sen los sentimientos de cariño que por él sentía. huyó de incógnito por una de las puertas de la muralla de la capital. como dos simples campesinos. En todos lados buscan a los hermanos. los enviados del reino de Con Chu encuentran los cuerpos de los dos príncipes: yacen tendidos. —Y tú. al lado el uno del otro. el príncipe. —Hermano. *** Al cabo de muchos años. Así fue que cuando terminó la ceremonia de los funerales. Cuando el hambre se hacía sentir se mantenían de las piñas y piñones de los árboles. pues. Luego deciden vivir juntos para siempre. Tú eres más inteligente que yo y más digno de reinar y el Rey. Kao Sen y Chin Pao se ven un día al pie del manantial del Monte Sagrado. así lo pensó. huyendo del alto deber que la Corte me imponía. tuvo el mismo pensamiento y huyó por su lado. la víspera del día en que había de tomar posesión del reino el heredero legítimo de la corona. su predilecto. en la cima del Monte Sagrado.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Mas en los últimos momentos el rey de Con Chu había expresado el deseo de darlo todo a Chin Pao. cuando les apremiaba la sed bebían el agua del manantial al pie de la montaña. En cambio. envían mensajeros por lejanas tierras para descubrir sus trazas. Así es como uno fue a vivir en la vertiente este y el otro en la vertiente oeste del Monte Sagrado del Tai shan. nuestro padre. pero pasa el tiempo y no los encuentran. con la pompa que Buda concede a las testas coronadas.

pero que se había visto arruinado por un proceso. le rogó que entrara un instante. aburrido. además. un joven de atractiva apariencia y elegante indumentaria avanzó hacia él al verlo y. suponiendo que. además. le siguió divertido. cerca del mausoleo del maestro. Atraído por tan curioso nombre. al que le unía gran afecto. K'ung. antes de que llegara K'ung a aquella provincia su buen amigo había muerto y se encontró en una ciudad desconocida y sin recursos para regresar a su casa. abandonó su casa de campo y se fue a vivir a la ciudad. se puso K'ung a ojearlo. Mas como su familia era. En vista de lo cual pidió asilo a un monasterio budista. El primogénito lleva el título hereditario de kung. encontrando textos extraños y en grado sumo interesantes. llegó al puesto de Magistrado y mandó buscar a K'ung para que trabajara con él. Desgraciadamente. Uno de sus compañeros de estudio. y cada miembro de la familia disfruta de una renta que le ha sido otorgada en pleitesía al alto honor de pertenecer a la familia del gran sabio. A unos cien metros al oeste del monasterio se hallaba una casa. DE PU SONG LIN (1630-1715) K'ung Hsüeh Li era un descendiente de Confucio. Las habitaciones de aquella casa no eran especialmente amplias. El arte de hacer versos forma parte de los exámenes chinos necesarios para ser admitido en la vida oficial del Estado. equivalente al de duque.) K'ung Hsüeh Li era. donde los bonzos lo emplearon de escribiente.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua CHIAO NO DE LOS «CUENTOS EXTRAÑOS». le preguntó lo que hacía en este país y. (Los descendientes de Confucio viven hoy día en clan. como vivía en la casa de Shan. poco numerosa. o rollos de pintura. K'ung no tenía nada que hacer. mandarín que conociera mejores tiempos. y de las paredes pendían cortinas bordadas y largos «scrolls». un hombre de gran talento y un excelente poeta. No le había preguntado su nombre al joven extranjero que le hablara. así. Sobre la mesa había un libro titulado: «Apuntes y notas del Paraíso». Un día que caía copiosa nieve y que los peregrinos no acudían al monasterio. entablando conversación después de un saludo cortés. El joven. pero estaban amuebladas con el mayor gusto. en la provincia de Shantung. en cambio. propiedad del honorable señor Shan. firmados por grandes maestros. por fortuna. expresando su simpatía por 79 . debía de ser su dueño. Al pasar delante de aquella mansión. pues. decidió dar un paseo por los alrededores. el joven era amable en grado sumo.

se internó casa adentro en las habitaciones privadas. pero queda entendido que es la última vez mientras duren los estudios. 80 . el vino caliente y los manjares que lo acompañan. sólo me atrevo a esperar que su afecto por el amigo no disminuya la imprescindible obediencia del discípulo. El muchacho llama entonces al criado y le dice que vaya a ver si está durmiendo su padre. un sombrero de visón y zapatos de ricas pieles. pero como nuestras propiedades quedaron destruidas en un incendio. bien arropado en las ricas mantas bordadas. sorprendido. Ha permanecido cerrada porque sus dueños marcharon a vivir a la ciudad. se solazaba en una mullida cama. el anciano. muy agradecido. y así que se hubo lavado y vestido. que eran de un estilo arcaico y muy lejos de la manera moderna. a lo que el muchacho replicó: —Ésta es la mansión de la familia Shan. y el muchacho replica que no piensa presentarse a los exámenes públicos. habiéndose levantado el primero. Por la noche celebran el comienzo de las clases con repetidas libaciones. encargó. sorprendido. K'ung. le pregunta por qué emplea semejante estilo. Así se enteró K'ung de que su nuevo amigo no pertenecía a la familia Shan. K'ung.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua las desgracias que había pasado. nos hemos trasladado aquí para una temporada. Después de estas palabras ofreció a K'ung una túnica bordada. además. Tiene muy poca práctica del pincel y su escritura no es la que corresponde a su rango. Aquella noche estuvieron largo tiempo charlando y riendo. le aconsejó que tomara algunos alumnos. Le preguntó luego por qué razón llevaba tanto tiempo la casa cerrada. tuvo K'ung que quedarse a pasar la noche. Escanciadas algunas copas con el visitante. Mi nombre es Huan-fu y mi casa se halla en el Shensi. Por la mañana entró un criado a encender fuego. ¡cuál es el Mecenas que se digne ayudar a un caminante como yo! —Si el honorable letrado condesciende a inclinarse tan bajo. —¡Ahimé! —dijo K'ung—. porque eran de colores extraordinariamente suaves y brillantes. y el joven Huan-fu. como se les hiciera tarde. no quiso arrogarse el título de profesor. mucho me honraría ser instruido por maestro de tan gran talento. K'ung no acababa de comprender de qué clase de damasco estaban cubiertos los muebles. y. consintiendo sólo en dar clases al muchacho a título de amigo. añadiendo que él podría recomendarle más de uno. En esto gritó el criado: —¡He aquí el amo que se acerca! K'ung. tomando su bastón. aun medio dormido. se levantó de un salto. y en el mismo momento entró un anciano de luenga barba blanca que le expresó su gratitud en estos términos: —Mucho agradezco a Vuestra Señoría que se digne ser el preceptor de mi hijo. Después de esta colación apareció el nuevo alumno con sus temas y escrituras. K'ung. se levantó y se fue.

trasladan la sala de estudios a un pabellón del jardín. No puede dormir. La puerta de entrada. Marcha el criado. y en dos o tres meses consigue sorprendentes progresos. Han pasado unos seis meses de esta vida. Sé que te encuentras algo solo y he buscado una esposa para ti. Luego le dan una copa del vino caliente y a la medianoche se separan. Entretanto. Si Suave Perfume es tu único ideal. ha estado siempre cuidadosamente cerrada. habiendo pasado antes por casa de una tía. le contestan que el señor anciano no quiere recibir visitas por miedo a interrumpir y distraer los estudios de su hijo. A la mañana siguiente madrugan para empezar en serio los estudios. Cuando K'ung ve a la encantadora niña deja de quejarse y le brillan los ojos. y pronto vuelve acompañado de una hermosa joven. Huan-fu le pide que toque «La muerte de Shun». por mi fe que no será difícil contentarte. y sacando una uña de marfil se pone la muchacha a pulsar las cuerdas cantando seguidamente una dulce melodía llena de ternura. su figura es grácil y esbelta. le dice su amigo. sin hacer ruido. iba diciendo el estudiante: 81 . Entonces deciden los dos jóvenes que cada cinco días descansarán con un banquete. K'ung no insiste. —Si se parece a Suave Perfume —dice K'ung— quedaré encantado. pues. por eso he escrito anoche a la venerable abuela pidiéndole que venga. no obstante. sus ojos son vivos y trasuntan gran inteligencia. en el paseo y algún tiempo después. Una de aquellas noches en que el vino parece haber sumido a K'ung en extraña melancolía. Huan-fu es un alumno aplicado e inteligente. figurándose lo que le acontece: —Suave Perfume ha sido criada por mis padres. y al preguntar las razones de unas órdenes tan estrictas. De pronto dice el muchacho: —He pensado que sólo mi hermana Chiao No podría curarle. por eso todo es agradable sorpresa para ti. cuando se le antoja a K'ung dar un paseo por el campo.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —En ese caso —añade—. Chiao no tendrá más de trece o catorce años. a la honorable señorita Suave Perfume. que en una sola noche pasa a ser como una naranja. Un día K'ung siente un bulto en el pecho del tamaño de una nuez. al que siempre ha de asistir la honorable señorita Suave Perfume. Permanece quejoso en el lecho y su alumno lo atiende de día y de noche con el mayor esmero. viniendo el verano. —Tu experiencia es escasa —ríe su amigo—. puedes ir a buscar. Efectivamente. que ha llegado con su prima. apenas si puede tragar algún alimento. Debe de estar al llegar. El anciano y el mozo corren a recibir a la joven y la traen a las habitaciones de K'ung. El honorable anciano viene a verlo y se lamenta con su hijo del estado del enfermo. no sin haber sacado de su funda una preciosa guitarra. después de pasados varios días su estado se agrava considerablemente y ya no puede tomar ni siquiera un poco de líquido. al cabo de un momento la criada anuncia a Chiao No.

y la tercera le procura una sensación de alivio y bienestar que penetra hasta los mismos huesos. sobreponiéndose a su timidez. Cuando la niña toma los pulsos de K'ung. hermanita. luego dice de repente: —No. K'ung quiere darle las gracias. hasta que el bulto pasa por la pulsera sobrepasándola como un anillo. —Es persona de mi familia —replica el alumno. y la niña ríe. desgraciadamente ha habido inflamación y sólo con el bisturí se podrá aliviar. creo que te conviene admirablemente. está afectado el corazón. por tener más tiempo la niña a su lado. Entonces Chiao No pide agua tibia y lava la herida. en la que se deduce el estado del doliente por medio de las pulsaciones de ambas muñecas. he encontrado esposa para ti. te ruego. hasta la misma médula. éste siente un perfume más delicado que el del epidendrum. La primera vez que frota con esta píldora. la segunda vez sólo siente una ligera picazón. Sólo queda un hueco semejante al de un árbol arrancado de raíz. Muchos libros se han escrito en China sobre las distintas maneras de tomar el pulso. —¿Quién es? —interroga K'ung. se acerca al lecho y toma el pulso al enfermo. Saca luego de su bolsillo un cuchillo de finísimo filo y procede a la extirpación. Entonces se quita del brazo una pulsera de oro y oprime fuertemente con ella la parte dolorosa. De esta forma reduce algo el tumor. en realidad. entre otras la llamada «pulso enroscado». Chiao No. que pongas todo tu empeño en curarlo. La niña. diciendo: —Era de esperar esta dolencia. K'ung se queda unos instantes pensativo. entonces. vuelve a colocar la píldora en su boca y dice: —Ya está curado. pero K'ung se siente aliviado y como le opera la encantadora muchacha afirma que no ha sentido dolor alguno. Y volviendo el rostro hacia la pared musita los famosos versos del poeta Yüan Chen: 82 . No tarda Huan-fu en darse cuenta de esta actitud de su maestro y le dice: —Honorable hermano. La belleza de su ágil enfermera lo ha dejado tan maltrecho moralmente como en lo físico lo estuviera antes. recoge las largas: mangas. después de haber juntado los labios de la herida abierta. Brota negra la sangre manchando la cama y el suelo. pues se siente. Luego echa a correr cuan de prisa puede. por favor. Hasta hubiera deseado que se prolongase la operación. le parece a K'ung que le queman con un hierro candente. Desde ese momento abandona los libros y no demuestra interés por nada. Es grave pero no incurable. luego saca de sus labios una píldora encarnada del tamaño de una bala y la coloca sobre la carne viva. Dícese que son veinticuatro. muy aliviado. En pocos instantes expulsa todo el mal.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua —El honorable amigo es para mí como un hermano.

la familia Shan ha terminado y ganado su proceso. Pero el alumno ha adivinado quién es la persona aludida y replica: —Mi padre tiene gran consideración por tus talentos y te recibirá con agrado en la familia. Al día siguiente.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua No hables de lagos ni de torrentes al que un día vio el mar. 83 . aparecer a Chiao No con una muchacha esbelta y hermosa. Pasado un momento. más por cortesía que por gusto. mi prima Ah-sung cuenta ya diecisiete años y no es nada fea. En cambio. yo procuraré de que llegues sano y salvo. efectivamente. Me apena en lo más hondo esta circunstancia. por lo tanto. En seguida se sintieron volar por los aires. Contra todos los ritos te doy mi palabra de que podrás esperar en la veranda para verla cuando efectúe el paseo diario por el parque. K'ung insiste en que ha de ser empresa nada fácil. Se dedica una parte de la casa a los recién casados y K'ung empieza a pensar que al Paraíso lo han situado equivocadamente en el cielo. con lo cual piensan volver. K'ung expresa el deseo de acompañarles. que se festeja con música y numerosos invitados. pareciendo más un cuento de hadas que un acontecimiento mundano. pero su hija es hija única y además demasiado joven aún para pensar en el matrimonio. Poco tiempo después. muy en breve. las nubes que coronan la cima del Monte Wu son las únicas nubes para mí. después de lo cual Huan-fu les rogó que le dieran cada uno una mano y cerrasen los ojos. pero Huan-fu le aconseja que vuelva a su antigua morada. a vivir en esta señorial mansión. Mas un día llega su amigo y le dice: —Siempre te quedaré agradecido por tus inestimables lecciones. el anciano padre de Huan-fu vino a despedirse de la joven pareja entregándoles cien taëls de oro como regalo de despedida. como corresponde a un hombre bueno y a un hijo respetuoso. es una réplica viva de la propia Chiao No. Sin embargo. sin más tardar. esto te permitirá juzgar por ti mismo. Por el momento. a lo que su amigo exclama: —Que eso no perturbe tu espíritu. Huan-fu lo arregla todo para la ceremonia nupcial. y al anochecer ve. Naturalmente se siente feliz y ruega a su amigo disponga la boda cuanto antes. hemos decidido regresar al Shensi y no es probable que nos volvamos a ver. Nosotros. K'ung accede. que con sus cejas enarcadas en forma de luna y sus diminutos pies encerrados en precioso calzado del llamado «de fénix». dijo el amigo: —Ya habéis llegado. azotados sus rostros por el viento.

Huan-fu le ruega a K'ung que le acompañe y se van los dos al airoso trote de sus cabalgaduras hasta que alcanzan un pueblo perdido entre tupidos árboles. éste ha desaparecido. ¿Podrías ayudarnos? 27 En China es costumbre afligirse más profundamente por la muerte de la suegra. porque la madre tiene demasiada edad para acompañarlos. Pasado algún tiempo viene un día Huan-fu muy turbado y le dice a su amigo: —Acontece una calamidad en verdad muy grande. extrañada. me figuro que no se te habrá olvidado el dolor que te hice pasar». marchándose juntos al día siguiente después de largas y ceremoniosas despedidas. Entonces. La mujer de K'ung atiende a su suegra con gran devoción. que de la propia madre. Pasados algunos años K'ung consigue doctorarse y recibe el nombramiento de Gobernador del presidio de Yen-ngan. Alegremente golpea la puerta y su vieja madre. por sus altos y decorados techos. y adquiere gran fama. sorprendiendo agradablemente a su esposa. como corresponde a una nuera respetuosa. K'ung.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Abriendo los ojos. reconoce a Huan-fu y ambos ríen y lloran a la vez transidos de alegría. de suerte que no penetra nunca en él ni el sol ni la luz del día. ve. Entran en una rica mansión que parece pertenecer a una familia acaudalada. Pero K'ung es un funcionario cumplidor de su deber y esto le atrae disgustos que le llevan a presentar la dimisión de su cargo. mas cuando se vuelven para saludar a Huan-fu. Al día siguiente regresa a la casa con Chiao No. Un día que iba de caza. como marca de gran respeto. pronto le nace un hijo varón. K'ung le asegura que no se le ha olvidado la bondad y habilidad con que lo curara en otros tiempos y ella replica: «Ahora eres un gran hombre. sus suelos de mármoles raros y su muebles de madera de ébano incrustados de madreperla. 84 . Pero aunque la herida sanase. Chiao No coge en brazos al hijo de su prima y le dice: «Tu madre se nos ha ido». fama que se extiende por todos los confines. encuentra a un apuesto joven montando un caballo mongol y al verlo se queda mirándolo fijamente. Se va. También vino a verlos el marido de Chiao No. a su nuevo puesto. noticia que le aflige profundamente27. aunque solamente con su mujer. se vio K'ung delante de su propia casa y entonces conoció que el discípulo que tanto estimara no era un ser humano. K'ung pregunta por la inolvidable Chiao No y se entera de que se ha casado. pues. acompañado de una bella esposa al hijo pródigo que creyera muerto. sus ricos artesonados. También le informan del fallecimiento de su honorable suegra. Todos sienten gran alegría. tanto por su virtud como por su belleza. con lo cual no se atreve a volver a la casa materna.

Mientras Ah-sung sostiene la cabeza de su esposo.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua K'ung accede presuroso. los rayos de un espejo con el que el dios ve a sus víctimas. reuniéndola en la sala de los antepasados y K'ung se asusta e inquiere sobre el significado de esta solemnidad. Los relámpagos son. mira con extrañeza a la familia que le contempla ansiosamente. Entonces desaparecen las nubes y Chiao No. por la túnica y los diminutos zapatitos. 85 . 29 Los chinos creen que las personas malas son heridas por el dios del trueno y mueren en castigo de algún crimen escondido. recobrando poco a poco el sentido. Huan-fu entreábrele los dientes con una daga y Chiao No intenta arreglar la mandíbula. proclamando que no quiere vivir si K'ung ha muerto por ella. ocupando su lugar un elevado montón de tierra que bordea un precipicio sin fondo. que se trata de Chiao No. aun podemos escapar. K'ung obedece y pronto se ve envuelto en negras nubes que obscurecen el cielo y lo dejan. Huan-fu a llamar a toda la familia. entre las dos. ve una densa columna de humo de la que emerge un bicho horrendo con pico afilado y garras inmensas. llevan el cuerpo hacia dentro. —Sabes —le dice entonces Huan-fu—. sin darse casi cuenta de lo que hace. 28 Espíritu chino de mal augurio. Al momento K'ung deduce. al cabo de unos instantes. aun sin saber de lo que se trata. Coloca de nuevo la píldora encarnada en su boca. Pero permanece firme en su puesto y. para no correr nuestra suerte. Y entonces. Cuando se le acostumbra la vista y puede mirar en su derredor ve que la casa ha desaparecido. Como si despertara de un largo sueño. e instantáneamente. sumido en la más profunda tiniebla. los juncos son literalmente «peinados por el viento» y K'ung queda deslumbrado y ensordecido. K'ung protesta afirmando que vivirá o morirá con ellos. Corre. al verse todos vivos y reunidos otra vez. se inclina soplando fuertemente para que penetre en la garganta del muerto. Pronto se oye un gorgoteo y K'ung renace a la vida. En ese instante se rajan las montañas y un estrepitoso trueno deja a K'ung tendido muerto en el suelo. un puro y alegre gozo los domina. Rompe en amargo llanto. Si no estás dispuesto a sacrificarte. pues. cortándole por fin la cabeza. Hoy nos ha de atacar el Trueno29 y si nos ayudas en esta circunstancia azarosa. por fin. soy un Zorro28. Completamente aterrado escucha un horrible ruido que sacude hasta las mismas montañas seguido por un huracán y fuerte lluvia. percibe a K'ung sin vida a sus pies. da un salto y golpea violentamente al monstruo con su espada. Así que Huan-fu lo coloca en la puerta armado de un gran sable y le ruega se quede allí muy quieto a pesar de los relámpagos y truenos. El monstruo agarra a alguien en el precipicio e intenta desaparecer con el humo. Acude la mujer de K'ung y. yo no soy un hombre. coge a tu niño y vete. según ellos. Viejos y gruesos árboles son arrancados de cuajo.

Chiao No prorrumpe en llanto y su pena es terrible y profunda. sin el menor éxito. saboreando el vino caliente que anima el espíritu y conversando con unos y otros. abriéndole sólo la puerta a K'ung y a su esposa. Mas ahora ya no existe impedimento para que acompañe a los viajeros. Chiao No se niega a ir con ellos.Ma Ce Hwang (sel) Cuentos chinos de tradición antigua Mas K'ung no consiente en vivir en sitio tan alejado y propone que vayan a instalarse en su pueblo natal del Shantung. Y por más que procure disimular. K'ung es feliz. jadeante y sudoroso. aunque siempre hay en él algún vestigio de su extraño origen. Dice que es imposible separar a sus suegros del hijo. donde dividen la casa en departamentos para cada familia. cualquiera que lo vea dice inmediatamente: «Este es hijo de un Zorro». sintiéndose todos de la misma familia. entristecidos. todos han perecido en la anual inundación. 86 . menos dado a las influencias del dios del Trueno. el pequeño Huan. su esposo. Distribuye su tiempo entre los dos hermanos Huan-fu y Chiao No jugando al ajedrez. Durante varios días se empeñan en persuadirla. Cuando van a marcharse. Por más que se lo ruega. Después de algunos días terminan el equipaje llegando por fin al Shantung. Todos acceden. salvo Chiao No. El hijo bien amado. crece y se fortalece. Cuenta que la familia Wu ha dejado de existir. En cuanto a Huanfu le destinan un pabellón aparte y en él se encierra con cuidado. Pronto es un apuesto joven. aparece un criado de la casa de Wu.