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REPRESENTACIÓN Y ESPACIALIDAD

Meditaciones sobre el harén en la mirada occidental
Introducción
La tradición entendida como el proceso –o parte de él- mediante el cual se
conciben y transmiten cultural y socialmente diferentes aspectos de la realidad, es decir,
el depósito de la experiencia de una sociedad; se encuentra conformado por tres
componentes fundamentales que cambian a ritmos no coincidentes: los códigos
culturales de carácter más perdurable, los símbolos de la realidad colectiva que suelen
modificarse de una manera más acelerada y los modos de legitimación del orden
político y social. En lo concerniente al estado los aspectos más sobresalientes de la
tradición son la estructura de la autoridad, la justicia, las bases de la jerarquización
social y la definición de pertenencia a las distintas comunidades, todos los cuales
influyen en las líneas políticas desarrolladas por cada sociedad. Asimismo esas
concepciones repercuten en las formas de integración de las sociedades en las que
predominan y en las pautas de su legitimación1.
En lo que refiere a los árabes en particular, es el Corán el elemento aglutinante
por excelencia en lo que a la tradición respecta. Este libro es el argumento de su vida
diaria, de su actividad política y legal; no es sólo la base de la religión, va más allá,
condensa todos los saberes, en él puede indagarse y aprender sobre lengua, ciencias,
teología y jurisprudencia2. No debemos olvidar, más allá de lo señalado que este libro
adquirió su orden definitivo un cuarto de siglo después de la muerte del Profeta (571632). Su ordenamiento es confuso, incoherente y acronológico, dado que solamente
tuvo en cuenta la “extensión” de los capítulos. Resultan de ese modo trozos de
elocuencia confeccionados para ser recordados –no juzgados ni analizados-, destinados
a golpear a un auditorio múltiple, empleando la repetición para incrementar su
efectividad3. Su lirismo, el cual desproporciona las cosas, pasa del sentido propio al
metafórico sin ascensos mediados ni preparación4.
Asimismo es preciso hacer hincapié en que puede establecerse en la estructura
coránica una división entre dos épocas y dos estilos: la parte más antigua, elaborada en
la Meca, cuando se buscaba reunir a los primeros creyentes en un medio hostil, emplea
un lenguaje de visionario, e imágenes mentales de colores ardientes que evocan el fin

Así serán más puros. sus hermanos. 30-31: “Ordena a los fieles que bajen sus miradas. Omar. a los que podrían verlas de no existir estas prohibiciones. podemos leer en la Sura XXIV. podemos señalar que del mismo modo en que el velo debe cubrirlas al salir de sus casas. cuando el Islam se vuelve método de gobierno y el Profeta un gobernador. que cubran sus senos. antes indicada. y que observen la continencia. proliferan las páginas puramente legislativas. a sus esclavas. que no dejen ver de su cuerpo más que lo que deban enseñar. la cual es considerada un santuario. . en tanto que en la parte más reciente. Que las mujeres no agiten los pies de manera que dejen ver sus encantos ocultos. es decir. queda establecido claramente que tanto el acceso al harén como la posibilidad de ver a las mujeres sin su velo. un número más reducido de hombres que están legitimados socialmente para ver a las mujeres que moran en una casa en contrapartida. Es esta.del mundo y el día del juicio con fragmentos autobiográficos. sus padres. desde una perspectiva de género. sus suegros.gracias al compañero y cuñado del Profeta. a los criados varones que no necesitan mujeres [eunucos]. Lo que presupone. es decir las mujeres. Dios tiene noticia de todo lo que hacen” “Manda a las mujeres que bajen los ojos y que observen la continencia. Es justamente la amplitud de aspectos. quien viendo el constante entrar y salir por parte de los fieles de la casa de Mahoma en Medina. Así. la obra maestra por excelencia. a los niños que no distinguen todavía las partes sexuales de una mujer. la que nos posibilita indagar. dejando claro que esto debe entenderse en un esquema de familias extensas. a juicio de los creyentes. categóricas y concisas como una constitución. el harén. de los hombres que estén vinculados a ellas ya sea por lazos sanguíneos como por vínculos políticos. a fin de que seáis dichosos”6 El harén está destinado a evitar la exposición de las habitantes femeninas de la casa. de cualquier manera. Con relación a sus residentes. Volved vuestros corazones hacia Dios. que no dejen ver sus encantos más que a sus maridos. está pensado en función de los elegidos. escrita en Medina. el modelo perfecto por su forma y su contenido. que nadie podrá superar5. sus sobrinos. le señalara la necesidad de velar a las mujeres para evitar los apetitos ajenos y las posibles consecuencias. práctica que se impuso –en alguna medida. Así.

En paralelo intentaremos develar los mecanismos intelectuales –y/o intereses políticos. La primera lectura es común entre las feministas. incivilizado: Oriente en general y el mundo árabe en especial. Esta definición nos permite tener. de reclusión. una que lleva a representarlo como un lugar de sometimiento y reclusión. aunque se atribuye la redacción definitiva a los albores del siglo XV. dos imágenes contrastadas del harén. por un lado. Paralelamente debemos tener presente que la introducción al continente europeo así como la circulación de esta obra se debe a la traducción de Antoine Galland. por un lado la representación permite ver el “objeto ausente” (cosa. casa). quien la publicara en doce volúmenes que fueron apareciendo en Francia entre 1704 y 17179. la presentación pública de una cosa o de una persona 7. e incluso hoy. Empecemos indicando el doble significado de la representación. concepto o persona) sustituyéndolo por una “imagen” capaz de representarlo adecuadamente. Aquí se torna conveniente indicar que los primeros relatos que bosquejan el libro conocido como las “Mil y una noches” se remontan al siglo XI. y precisamente por ello tan sesgada. No obstante.La mirada occidental sobre el harén En este punto resulta importante buscar ahondar en dos aspectos. fundamentalmente creado por los relatos de Scherezada. de sometimiento. en tanto y en cuanto los árabes niegan la “creación” del harén como un lugar de lujuria.entre sordos. por otro. Así.que posibilitaron y aun posibilitan una representación negativa de aquel mundo opaco. La segunda es una lectura exclusivamente religiosa que pertenece a los musulmanes. la representación “oriental” y “occidental” que sobre el harén se efectúa y. ella no es menos ideológica que la anterior. y otra destinada a mostrarlo como uno más de los lugares que existen al interior de una residencia (palacio. las cuales no han podido (o querido) recordar la advertencia de Mary Nash sobre los riesgos de caer en una generalización que mostrara a la mujer como víctima 8. ambos se establecen desde un “nosotros” deliberadamente construido a partir de intereses político-ideológicos. en tanto y en cuanto ella “que nos remite en idea y en memoria los objetos ausentes y nos los pinta tal cual son”. por otro lado la representación es la demostración de una presencia. sin embargo. al menos. la multiplicidad de significados que el espacio posee al interior de dicho lugar. . y las feministas suelen tener como referente un harén literario. No obstante suele establecerse entre feministas y creyentes un diálogo –si de este modo puede ser caracterizado.

que no permiten las imágenes figurativas en general. En otras palabras. y claro está del estancamiento y la decadencia11. políticas o religiosas que se encuentran al interior de una geografía no menos heterogénea12. tomemos algunos ejemplos que así lo manifiestan. reduciendo las cosas a tal punto que "la idea subyacente [es aquella según la cual] los hombres. quien fundara El Cairo y se estableciera allí. Esto. Ver. de este modo. poniendo en acción una simplificación que homologó la realidad a la esquematización de un texto. la democracia y la racionalidad y a Oriente sólo le resta ser el espacio geográfico del despotismo. esta imagen del harén busca restituir una ausencia. Occidente se asocia. Una primera contra argumentación casi automática podría suponer que estos casos testigos dan cuenta de prácticas “políticas” en ámbitos no religiosos y. se encuentra lejos de ser verdad. los lugares y las experiencias se pueden describir siempre en un libro. y no solamente mirar. en principio. señalemos que antes de 695-696 el califa. en cambio. de tal modo que el libro (o el texto) adquiere una autoridad y un uso mayor incluso que la realidad que describe" 10. deseamos dar cuenta de una presencia: la construcción intelectual Oriente-Occidente. se desarrolló corrientemente la representación de la figura humana13. sobre el que se aplica una visión reducida y condescendiente que no considera las diferencias culturales. A este contra argumento deberá confrontarse el hallazgo de . lineal.Aquí resulta acertado resaltar que esta obra ayudó a cimentar un conocimiento ficcional sobre el mundo musulmán. aproblemática. contrariamente a lo que se cree. que funcionaría como un espejo invertido que refleja todo aquello que no es en comparación a su antítesis. Esta mirada esquemática de lo “Oriental” no se modifica ni mostrará cambio alguno siquiera cuando se mencione a Medio Oriente. las prácticas mágicas y ocultas. un segundo caso sería recordar que durante la dinastía fatimí (963-1171). Adb-al-Malik acuñó monedas con su propio rostro grabado. Hagamos el siguiente ejercicio mental para comprobar la homegeneización que persigue borrar las especificidades. lo “oriental” Nosotros. que sería menos “políticamente correcto”-. así deberemos reconocer que en términos generales se da como válida la idea según la cual las sociedades musulmanas no permiten la representación de figuras humanas. que por ello mismo deberían minimizarse –para no hablar de subestimación. la cual pretende resumir al primero a una entidad amorfa. al progreso. e incluso se llega a sostener que ellas son civilizaciones aniconistas. es decir.

por un lado que las “mujeres” no son una unidad y por ende todas iguales entre sí –como tampoco lo son los hombres-. su educación para un adecuado ingreso al interior de esa familia. más o menos sofisticados. . cayendo de este modo en una “occidentalización” que homologa y subsume lo ajeno en los propios parámetros del observador. De este modo se abre ante la observación de quien mira el harén. pasando por prácticas discriminatorias. Tampoco debemos perder de vista que este constructo no se limita simplemente a un discurso –o a un grupo de ellossino que también integra otros mecanismos.las diferencias y especificidades al interior de un Medio Oriente mucho más amplio y complejo de lo que resulta conveniente señalar. especialmente en el papel de esposa y madre de hijos varones. no reconociendo. Así le corresponderá a la mujer las decisiones sobre la conveniencia o no de sus futuras nueras. y por ello sin forma ni particularidades algunas. y por otro. la utilización de símbolos y el empleo de eufemismos15. es más una manera cómoda de operar sobre variables y códigos culturales desconocidos que un verdadero análisis que busque comprender las especificidades de sociedades unificadas bajo el rótulo “musulmán”. Estas ideas reduccionistas llevadas a la práctica. desconociendo -o peor aún.varias mezquitas que poseen en su interior representaciones figurativas 14. que van desde la opinión –sobre lo que poco se sabe pero mucho se escribe o dice. Conlleva consigo una reducción que olvida –o al menos descuida-.hasta la manipulación de los medios de comunicación. Nos hallamos en estos casos ante una construcción que posibilita vislumbrar las fisuras y remarcar las continuidades de una larga historia de “malos entendidos” política e ideológicamente potenciados a favor de “Occidente”. subsumen al “otro” en un discurso que lo convierte en un “ente”. Reflexiones La interpretación sobre las mujeres musulmanas como sometidas y presas de los hombres. viéndolo como lugar de reclusión y opresión versus lugar de hábitat o residencia. podemos observar la esquematización antes señalada. en su doble significado de lugar sagrado/lugar prohibido. que el harén tiene lógicas propias que le confieren a sus integrantes poder. la posibilidad de entenderlo como un espacio con múltiples significados que van más allá del “sitio propiamente harén”. En lo que concierne al ha’ram.

Cátedra. tener presente que la pasión y los prejuicios tienden a obnubilar el pensamiento. 8 M. 3 Este recurso es claramente un método de la oralidad. Nro. SAID. EISENSTADT. Biblioteca DM. XXXII. 1948. 6 El Corán. 1991. G. Por otra parte. 1981.U. pp. 151-172. Anagrama. hebreas. A diferencia de Duby17 no creemos que la autocrítica sea suficiente. “Les Miroirs des princes islamiques: une modernité sourde ?” en Annales HSS. SAID. 11-34. En principio. 2002. 5 septembre-octobre. así como las mujeres al interior de ella. UNESCO. pp. que su uso puede rastrearse y hallarse en fuentes asirías.La complejidad de las realidades internas de Medio Oriente nos superan ampliamente. FREEDBERG. 4.). 7 R. pp. quisiéramos terminar esta exposición con dos breves reflexiones (probablemente más intuitivas que cognitivas). DUBY. 1980. Siglo XXI. 9 A. 15-20. . 14 J. 13 D. El Antiguo Oriente. BEAUGÉ et J.-F. pp. no han permanecido inmutables a lo largo de los siglos. pp. 17 G. P. su carácter de víctimas responde más a una proyección “occidental” que a una realidad16. sociedad y economía. “Introduction” en Journal of the Economic and Social History of the Orient. 1235-1251. que la autocrítica es un paso necesario en la reconstrucción intelectual Oriente-Occidente. Libertarias. México. pp. El Amor – El matrimonio y La justicia según EL Corán. Sur l‟oeuvre de Louis Marin” en Annales HSS. May 1995. 1995. Nro. 20. Historia. Editorial Petrel. pp. pp. Nro. Buenos Aires. “Análisis comparativo de la formación de los estados en sus contextos históricos” en Revista Internacional de Ciencias Sociales. 4 I. Nro. 1995. 16 J. L’image dans le monde arabe. ANTAKI. Madrid. pasar de las palabras a los hechos conlleva mucho más que mera buena voluntad. Madrid. El poder de las imágenes. Part 2. 11 M. 12 E. 22 y ss. mars-avril 1994. Biblioteca Universitaria Gredos. Nro. 1 N. Editorial ArábigoArgentina. España. La cultura de los árabes. 10 E. Orientalismo. sin embargo. “Pouvoirs et limites de la representation. Otoño 1994. CHARTIER. “Experiencia y aprendizaje: la formación histórica de los feminismos en España” en Historia Social. pp. 2. pp. La ficción del despotismo asiático en el Occidente clásico.F. 2 P. Modo de vida. LIVERANI. 75-79. CLÉMENT (Comps. Barcelona. pp. 1935. pp. babilonias. DAKHLIA. Vol. 1992. 38. perdiendo así la amplitud del objeto de estudio. “Icônes et iconoclasme en Áfrique” en Annales ESC. GOODY. 1995. El Islam. Barcelona. a la invasión. GROSRICHARD. 6. dar cuenta que las sociedades musulmanas. NASH. 1996. 5 B. ALI. a tal punto. infructuosamente. 1191-1206. egipcias. sin embargo también nos parece adecuado decir – nobleza obliga-.. 54-55. 1990. 1973. 121-122. 633-634. Barcelona. La estructura del Harén. Madrid. 1998. HITTI. Crítica. Cultura e imperialismo. Paris. 408-409. 15 Baste para ejemplificar esto recordar el atroz ataque que sufrieron los habitantes de Irak con preponderancia de los daños causados en Bagdad por una guerra que sólo dio cuenta de incivilidad e irrespeto a la jurisprudencia internacional en tanto la ONU (Organización de Naciones Unidas) se opuso.