El bien jurídico protegido por la ley penal tributaria es por un lado la Hacienda Pública

Nacional (Recursos y gastos del Estado) en los arts. 1, 2, 3,4 u 6, mientras que los arts. 7
y 8 protegen la renta de la seguridad social. Por otra parte al sancionar la asociación ilícita
tributaria protege la tranquilidad social que hace al orden públicoLos distintos textos de la ley no originaron demasiados problemas. La doctrina y
jurisprudencia de los tribunales consideró que la ley tutelaba la “Administración tributaria”
y la “Renta fiscal”.
La protección de esos bienes jurídicos origina la distinción de los ilícitos en formales y
sustanciales. Los primeros protegen la Administración Tributaria porque sancionan la falta
de colaboración con sus funciones de verificación, fiscalización y determinación de los
tributos. Se trata del incumplimiento de los deberes de hacer y no hacer establecidos por
la legislación para facilitar las mencionadas funciones del organismo recaudador.
En cambio, los ilícitos materiales implican el incumplimiento total o parcial de la obligación
jurídica tributaria. Siempre son ilícitos de resultado porque producen perjuicio fiscal. Para
su configuración se requiere que no se haya ingresado o se haya ingresado parcialmente
el, monto del tributo debido. En otras palabras, siempre afectan la renta fiscal del estado.
Bienes Jurídicos protegidos ley 11683
 administración tributaria
 administración de la seguridad social
 renta (art. 45)
 mercado (art.40)
bienes Jurídicos Protegidos ley 24769
 hacienda publica
 renta de la seguridad social
I) IMPUESTOS DIRECTOS.
1) Patrimonio en su totalidad: impuesto sobre los activos; impuesto sobre los bienes
personales no incorporados al proceso económico (ley 23.966, título VI).
2) Patrimonio en forma parcial: a) impuestos inmobiliarios provinciales; b) impuestos
provinciales a los automotores.
3) Rentas como beneficios periódicos: impuesto nacional a las ganancias.
4) Beneficios esporádicos debidamente comprobados: impuesto nacional a los premios de
determinados juegos y concursos.
II) IMPUESTOS INDIRECTOS.
1) Producción, venta, trasferencia, exportación de bienes y suministro de servicios: a)
impuesto nacional al valor agregado; b) impuestos nacionales internos a los consumos;
c) impuesto nacional a la primera trasferencia en el mercado interno de automotores;
d) impuestos aduaneros a la exportación,
2) Adquisición, importación o consumo de bienes y servicios: a) impuesto nacional al valor
agregado en cuanto a las importaciones; b) impuestos aduaneros en cuanto a las
importaciones; c) impuesto nacional a la cinematografía; d) impuestos provinciales y
municipales a las entradas de hipódromos; e) impuestos provinciales y municipales al
consumo de energía eléctrica y de gas.

3) Ejercicio de actividades o profesiones habitualmente lucrativas: a) impuestos
provinciales a los ingresos brutos; b) impuestos municipales que en forma ostensible o
encubierta gravan el mero ejercicio de actividades con fines de lucro.
4) Exteriorización documentada de actos y negocios jurídicos: a) impuesto nacional de
sellos; b) impuestos provinciales de sellos.

Corresponden a la Nación:
a) derechos aduaneros: exclusivamente y en forma permanente (arts. 4, 9, 75, inc. 1,
y 108);
b) impuestos indirectos: en concurrencia con las provincias y en forma permanente
(art. 4);
c) impuestos directos: con carácter transitorio y configurándose las circunstancias del
art. 75, inc. 2.
Corresponden a las provincias:
a) impuestos indirectos: en concurrencia con la Nación y en forma permanente (art.
4);
b) impuestos directos: en forma exclusiva y permanente, salvo que la Nación haga
uso de la facultad del art. 75, inc. 2.
La realidad demuestra, sin embargo, que la delimitación constitucional no se cumple en la
práctica, ya que los gravámenes indirectos más importantes (impuestos internos al
consumo, valor agregado) son legislados y recaudados exclusivamente por la Nación,
mientras que la legislación y recaudación de los impuestos directos fundamentales
"originariamente provinciales" ha dejado de ser transitoria en virtud de prórrogas que
llevan muchos años sin miras de modificarse, como en el caso del impuesto que grava las
rentas (antes "impuesto a los réditos" y ahora "impuesto a las ganancias").