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 Díaz J L, Leal C, Gómez M.

El sufrimiento de las personas amputadas. Un enfoque
etnográfico con aplicaciones psicoterapéuticas
Suffering of amputees. Etnographic approach with
psychotherapeutic applications
Díaz Agea, José Luis*. Leal Costa, César**. Gómez Díaz, Magdalena***
**

*Dr. en Ciencias Sociosanitarias por la UCAM.
Dr. en Psicología por la UMH. ***Dra. en Psicología por la UMU.

RESUMEN
Introducción. En este artículo presentamos
una aproximación al fenómeno de la
amputación traumática desde un punto de
vista cualitativo y humanista, aunando
metodologías como la etnografía y
asociándolas a la práctica clínica de la
psicología. Objetivos. Como objetivos nos
planteamos describir el sufrimiento y
estrategias de afrontamiento de las personas
amputadas, así como analizar la aparición del
concepto de resiliencia en los discursos de los
amputados y exponer la importancia de la
ayuda psicológica en las distintas etapas.
Metodología. Estudio cualitativo de tipo
etnográfico. La unidad de análisis principal
son personas amputadas de miembros
inferiores residentes en la Región de Murcia
(España) y se han recogido los datos mediante
técnicas como la entrevista semiestructurada,
el método biográfico y la observación
participante. Resultados y discusión. Se
describen los principales resultados del
estudio
divididos en experiencias de
sufrimiento, estrategias de afrontamiento y
aplicaciones psicoterapéuticas. Conclusiones.
El sufrimiento en las personas amputadas se
define de muy variadas maneras. El estilo de
afrontamiento es el que determina que exista
un mayor o menor sufrimiento ante la
amputación. La resiliencia permite afrontar y
superar los problemas de las personas
amputadas y la psicoterapia previene y trata
los aspectos que influyen en la adaptación de
la persona amputada.

ABSTRACT
Introduction. In this paper we present an
approach to the phenomenon of traumatic
amputation from a qualitative perspective and
humanist, combining methodologies such as
ethnography and combining them with the
clinical psychology practice. Objectives. We
propose to describe the suffering and coping
strategies of amputees and to analyze the
appearance of the concept of resilience in the
speeches of the amputees and explain the
importance of psychological support at
various phases. Methodology. Qualitative
ethnographic study. The main unit of analysis
is lower limb amputees living in the Region of
Murcia (Spain) and data were collected
through semi-structured interview techniques
such as the biographical method and
participant
observation.
Results
and
discussion. It describes the main results of the
study divided into experiences of suffering,
coping strategies and psychotherapeutic
applications. Conclusions. The amputees
suffering is defined very different ways.
Coping strategy determines that there is a
more or less suffering before the amputation.
Resilience can face and overcome the
problems of amputees, and psychotherapy
prevents and treats the aspects that influence
the adaptation of the amputee.
Key words: Amputation, Traumatic. Amputee.
Psychotherapy. Resilience, Psychological.
Accidents, Traffic

Palabras clave: Amputación traumática.
Amputados.
Psicoterapia.
Resiliencia
psicológica. Accidentes de tránsito.
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Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1, nº1, 2013

El sufrimiento de las personas amputadas. Un enfoque etnográfico con …

INTRODUCCIÓN
En este artículo presentamos experiencias particulares de sufrimiento
en personas amputadas tras un accidente de tráfico. Lo que los amputados
dicen es la base de nuestros resultados. En primera persona hemos palpado
la relatividad del sufrimiento como fenómeno subjetivo.
El sufrir como experiencia subjetiva es universal e impreciso. No se
pueden equiparar las vivencias. No se puede afirmar que un mayor daño
corporal provoque mayor sufrimiento. Sólo nos atreveríamos a afirmar que
es un fenómeno relativo. Cada uno lo sufre a su manera, en un contexto
social concreto, en un marco temporal específico. En nuestra investigación,
la persona que menos habla de sufrimiento es la que más años lleva sin dos
piernas. La que más sufre es quizás la que menos lesiones tiene, pero sin
embargo es la que piensa que más ha perdido. Sufrir es una experiencia
relativa y no por ello superflua. Quizás por ese carácter esquivo y poco
cuantificable no se contemple demasiado desde los sectores que gestionan
racionalmente nuestras enfermedades.
El sufrimiento (más allá del dolor) y su manejo se han depositado
secularmente en instituciones religiosas por ese motivo. Nos preguntamos,
llegados a este punto, si no habría que mirar a las personas, más que por sus
categorías de enfermedad, por sus experiencias de sufrimiento.
Proponemos elevar el sufrimiento a una posición válida en los contextos
sanitarios más allá de los cuidados paliativos y la oncología. En la gestión y
el alivio del mismo estaría la clave. ¿Por qué no les preguntamos qué es lo
que les hace sufrir? No nos sorprendería que la primera respuesta fuese el
dolor. Pero ¿y si ya no hay dolor? ¿Y si el dolor se ha calmado? ¿Sufres?
¿Por qué?
Medir el padecimiento y la adaptación de las personas amputadas es
posible mediante técnicas como los cuestionarios validados por algunos
investigadores. Los estudios cuantitativos basados en la escala TAPES
(Gallagher y MacLachlanhan, 2000) que se han hecho desde el
departamento de Psicología del Trinity College han investigado
precisamente la influencia en la calidad de vida del amputado de miembro
inferior relacionada con variables como la edad, el género, el nivel de
amputación o la causa (Gallagher y MacLachlanhan, 2004). En este
artículo presentamos una aproximación al fenómeno de la amputación
traumática desde un punto de vista diferente, cualitativo y humanista,
aunando metodologías como la etnografía y asociándolas a la práctica
clínica de la psicología.

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Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1, nº1, 2013

que en este artículo vamos a intentar exponer tomando como referencia lo expresado por los amputados que hemos entrevistado en el marco de una investigación de corte cualitativo. es creer que el amputado es un ser sufriente por el hecho de perder una pierna. Hoy en día está asumido que tanto la identidad como los valores. 2013 . Huir del problema al principio tiene sus ventajas. al afrontamiento y no implican la infelicidad en el conjunto de las existencias de nuestros informantes. En la mayor parte de los casos se ha reconstruido una vida. se ha reorientado. Hay una definición de afrontamiento que es la que en la actualidad se considera más acertada. La manera en la que se afrontan los problemas también. Presentamos otra visión fundamentada en la propia percepción de los amputados. La mayoría de nuestros informantes (no todos) otorgan a sus vidas una valoración positiva.Díaz J L. pero tarde o temprano hay que aproximarse cara a cara. Se ha estudiado en el marco del estrés. hay que enfrentarse utilizando un arsenal de estrategias. si no es desde una perspectiva cualitativa. acciones. del que no se suele hablar y al que desde nuestra posición como investigadores acercamos una lupa. Nos detuvimos en el padecimiento. La perspectiva del tiempo así lo marca. que utilizan las personas para resolver problemas que les desbordan. poco habitual en la metodología usada por la psicología. 1986. difícil de manejar. Es la propuesta por Lazarus y Folkman. p. en la subjetividad de los mismos y destacando lo que ellos interpretan como recursos de afrontamiento sobre los que se cimentan los pilares de la búsqueda de sentido a un acontecimiento traumático que desestructura una vida. a la adaptación. Leal C. Gómez M. Pero el sufrimiento y su reconocimiento es un peldaño de la escalera. En Psicología se utiliza el término afrontamiento para designar aquellas estrategias. 164). a nuestro entender. posicionamientos y en ocasiones estilos. Nada más lejos de la realidad. No es un concepto estático sino difuso. Las amputaciones no escapan a la superación. Sin embargo dicha huída corresponde también a una opción válida cuando se necesita cierta perspectiva para acometer las amenazas. Habitualmente huir del problema se ha considerado la antítesis al afrontamiento. optimista. Un error al que puede conducir la lectura de esta investigación y que queremos evitar. se ha crecido. Tal y como 25 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. nº1. que consideran que bajo el término afrontamiento se incluirían aquellos “esfuerzos congitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas externas e internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo” (Lazarus y Folkman. creencias y marcos ideológicos de los sujetos son cambiantes y están sometidos a vaivenes en la trayectoria vital del individuo.

Como objetivos nos planteamos los siguientes: -Describir los principales recursos de afrontamiento considerados por los amputados traumáticos objeto de este estudio.El sufrimiento de las personas amputadas. a pesar de que la recogida de datos fue en un momento concreto (2009-2011) y con una perspectiva sincrónica. contextualizando los fenómenos de 26 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Con este convencimiento no sólo presentamos el resultado de una investigación sino que proporcionamos. Hammersley y Atkinson. 2002. -Analizar la aparición del concepto de resiliencia en los discursos de los amputados. -Describir las experiencias de padecimiento desde el punto de vista de los afectados por una amputación traumática de miembros inferiores. -Exponer la importancia de la ayuda psicológica ante las distintas etapas por las que pasa el amputado. Se trata de un estudio observacional y no intervencionista con un propósito descriptivo. 2001. la mayor parte de las veces. En el trascurso del estudio. 4). en el apartado de aplicaciones psicoterapéuticas. 2010). entendiéndose que el contacto personal prolongado entre el investigador y los informantes da al primero elementos suficientes para interpretar la realidad (menos reduccionista que otras metodologías de corte positivista). Taylor y Bogdan. que necesitan cura y reparación. 1994. Esta metodología está suficientemente justificada en la investigación de grupos humanos y procesos sociales (Guiddens. nº1. se ha tenido en cuenta también la perspectiva diacrónica de los acontecimientos. no coincide con las percepciones que las personas discapacitadas tienen de sí mismas” (Wolbring. Un enfoque etnográfico con … afirma Gregor Wolbring “la percepción de que las personas discapacitadas son entidades sufrientes con una pobre calidad de vida. 1994). unas pautas que tanto para los pacientes como para los profesionales pueden resultar valiosas. 2013 . MÉTODO Se ha llevado a cabo un estudio cualitativo de tipo etnográfico por considerar que para entender y analizar la subjetividad de un grupo humano en relación a su padecimiento es el método más adecuado. además de trascender el mero acceso al dato (Soto-Lesmes y Durán. p.

La muestra principal la han constituido diecinueve amputados. uno por accidente de coche y cuatro por enfermedad. audiovisuales y escritos. el método biográfico y la observación participante. dos técnicos protésicos. Leal C. Participantes.Díaz J L. El número de participantes se limitó de acuerdo a criterios de saturación de la información. así como otros informantes de entre las personas que rodean al amputado y que se han involucrado en la gestión de su padecimiento (dos médicos traumatólogos. gestión del padecimiento. 27 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Instrumentos. nos ofreció la perspectiva que el tiempo otorga a las circunstancias vividas por los sujetos. En total veintiocho informantes. Se han recogido los datos mediante técnicas como la entrevista semiestructurada. Se recogió información de aspectos referidos a las categorías de análisis que nos interesaba estudiar (sufrimiento. identidad. Seguimos una forma de muestreo conocida como en avalancha (Polit y Hunger. 1 Federación de Asociaciones Murcianas de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica. un fisioterapeuta. 2000). 2013 . ideas sobre la recuperación y percepción del cuerpo). Gómez M. estudio en el marco de un proceso vital o itinerario con la amputación como hito. Catorce de los amputados lo son por accidente de moto. En nuestro caso los contenidos no se ajustaban a la totalidad de una biografía sino más bien se restringían a ciertos contenidos temáticos relacionados con el accidente. A partir de informantes clave proporcionados por una asociación de discapacitados (FAMDIF)1 se han escogido otros participantes siempre con criterios de pertinencia teórica y no por su representatividad. Se escogieron como unidad de análisis principal a personas amputadas de miembros inferiores residentes en la Región de Murcia (España) y provincias limítrofes. nº1. que nos han servido para complementar y enriquecer el discurso de los informantes. Previamente a la realización de la entrevista se elaboró un guión general de las cuestiones a tratar. Hemos recogido también documentos personales. Respecto al método biográfico. un enfermero y cuatro familiares). Las entrevistas se realizaron a sujetos que habían sufrido la amputación de una o las dos piernas.

la enfermera como (E. Experiencias de padecimiento/sufrimiento.T.A. El sufrimiento de los amputados trasciende las fronteras de los cuerpos. nº1.).) seguido del número de orden. se disemina y se comparte. 2013 . 2012). E) y los ortopedas como (E. es un fenómeno pasivo. como afirma Levinas (2001). RESULTADOS.O. Un enfoque etnográfico con … Análisis de datos. Los profesionales se han codificado atendiendo a su categoría. A los familiares no les cabe la menor duda de que. el amputado es quién experimenta mayor sufrimiento. irradia y envuelve. Se han seguido escrupulosamente los principales criterios éticos relacionados con la investigación cualitativa (consentimiento informado. Rojas y Rebolledo.1) y así sucesivamente. Alcázar. Ciertamente el sufrimiento. Consideraciones éticas. las introducíamos en un programa de codificación y análisis cualitativo. por ejemplo el primer entrevistado amputado será (E. Lo hemos visto en nuestros informantes y lo hemos comprobado asintiendo al tedioso transitar de las horas del que padece tal y 28 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Los familiares se han codificado como (E. el MAXQDA©.).El sufrimiento de las personas amputadas.) seguido de un número consecutivo en relación al orden en el que se realizó la entrevista. los fisioterapeutas como (E. de manera que los traumatólogos se reflejan como (E. El discurso se sometió a análisis de contenido con orientación hermenéutica.A. A la hora de analizar los datos hemos seguido el estilo etnográfico de Taylor y Bogdan (1994) que describen tres fases: descubrimiento. codificación y relativización. Una vez transcritas las entrevistas y las notas procedentes de la observación registradas en el cuaderno de campo. Algunos creen que sus familiares lo pasaron peor que ellos. El sistema de codificación de informantes que hemos elegido es el siguiente: Los Entrevistados Amputados aparecerán como (E.F. aún pasándolo mal.Fm.). confidencialidad y manejo de riesgos) (Noreña.

una de ellas. nº1. Encontramos varios testimonios en los que el sufrimiento no es aludido y cuando se indaga no aflora. En los recién amputados. Paradójicamente uno de los motivos más frecuentes de sufrimiento es observar la consternación de los que les rodean. como promulgó Bayés (2002). De ruptura física y moral. cosa que no ha aflorado en ninguna entrevista a amputados. El deseo de morir. el futuro incierto. El miedo a lo desconocido. También tiene tintes de relatividad. de crudeza. Leal C. 29 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. El sufrimiento se convierte en el locus primordial de la inactividad. la imposibilidad de conciliar el sueño hasta los deseos de disipación total. sin embargo. de inacción. salvo al evocar precisamente a los familiares y su padecimiento paralelo. afirman haber sufrido mucho. si se perpetúa en el tiempo. La dificultad a la hora de conciliar el sueño y la depresión en los padres de los jóvenes amputados ha dejado paso con el tiempo a la resignación por la suerte del ser querido. se sufre por numerosas razones. El sufrimiento es un acto pasivo. Otro es el rechazo por un lado y por otro la lástima como posibilidades. de anulación. Gómez M. Los allegados reconocen que por mucho que se sufra yo tengo mis dos piernas. Los familiares directos. la tristeza. Algunos exclaman el ojalá me hubiera pasado a mí. el desasosiego que provoca la trasformación del cuerpo. No ha existido o se ha olvidado. El llanto es casi una constante en el desarrollo de las entrevistas a familiares. Los sentimientos que los allegados cuentan son parecidos. Reconocen un antes y un después en sus vidas e incluso en un caso. La experiencia varía desde momentos breves y puntuales de infelicidad pasando por la depresión. surgen ideas de imposibilidad e inmovilidad. El cese de la actividad en general y la laboral en particular es otra de las causas que más sufrimiento generan en nuestros informantes. de tristeza. es el miedo. va minando a la persona. “padecer el padecer” dirá el filósofo. En definitiva. aunque dentro de la relatividad de este estado y de su vivencia hay numerosos matices y tantas variables que se hace difícil de cuantificar y aprehender. 2013 . A la hora de hablar de sufrimiento con los amputados se generan discursos en torno a su nueva posición respecto a los demás y respecto a la imagen que tenían de sí mismos. Ahora viene el cómo. La práctica totalidad de las ocasiones se experimenta como sensación negativa. los padres sobre todo.Díaz J L. El dolor es un hecho recurrente que trasciende el sufrimiento social y que. el desánimo. la pareja de un informante se compara con una viuda en términos de sufrimiento y duelo. se describe en términos de pérdida y de división. y quizá la más relevante aparte del dolor. El sufrimiento se define de muy variadas maneras. cosa que como argumento no tiene discusión.

la frustración económica. Nos cuenta un informante (E. 30 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Esta emoción frustrante suele ser frecuente en los primeros momentos del itinerario de la persona amputada (itinerario experimentado en el papel de enfermo). teniendo una prevalencia mayor (entre el 13% y el 30%) que en la población general (Bodenheimer. Hemos observado en nuestro análisis que existen diversos orígenes para este sentimiento en los discursos. El sufrimiento es personal y. junto a la dependencia son. O) que los amputados de pie sufren lo mismo que los de pierna e incluso los que pierden un dedo experimentan su sufrimiento. al contrario que las tarjetas de crédito. 2000. en la mayoría de los casos. Un enfoque etnográfico con … Esto concuerda con otros estudios. siendo necesario el uso de antidepresivos en un 15% de los amputados. Es gratuito y peregrino. Cuando esto se complica la depresión es más probable que aparezca. Kerrigan. etc. la derivada de la posición de inferioridad con respecto al canon de normalidad establecida socialmente. Garber y Monga. Al tratar la depresión favorecemos la adherencia del paciente amputado al tratamiento. 2. Cada uno sufre por lo suyo. Por un lado la de que el sufrimiento es un hecho personal que no se puede extrapolar a una determinada lesión. Esto es el resultado del querer y no poder que se materializa en decepción e incluso ira como sentimientos anejos. El miedo (¿?) Es una emoción que se hace presente a la par. las mayores fuentes de sufrimiento para los amputados. Es propio. que puede alcanzar cotas que se escapan a la proporcionalidad con la que queramos objetivar el hecho. el principal problema psicológico encontrado entre los amputados es la depresión (en un 35% de los casos). Es único. Thompson y Haran. En los discursos se pone de evidencia la idea propuesta por Freud (2001) de que el sufrimiento más incomprensible es precisamente aquel que proviene del otro. 1984). nº1. El miedo a la sociedad y a sentirse en una posición de inferioridad.El sufrimiento de las personas amputadas. No tiene sentido y por eso duele aún más. En los discursos de los profesionales que tienen contacto con los amputados aparecen ideas interesantes. para los profesionales. la escasa movilidad o las malas condiciones de salud. de la mano de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. transferible. la frustración por la actividad que ya es imposible acometer como antaño (frustración por el movimiento o ausencia de movimiento normal). 2013 . o mejor dicho. según Henríquez (2009). Aparecen palabras que denotan la frustración con el cuerpo y la imagen proyectada a los demás. La depresión parece estar relacionada con la recuperación funcional. la impotencia en torno a la responsabilidad y la culpa (el error de otro que me involucra y repercute).

Para Echeburúa (2007). materializado en la sensación del miembro fantasma que recuerda periódicamente lo perdido. En nuestra cultura consiste. ante una pérdida. Nuestros informantes nos hablan de sus emociones y éstas no se muestran a través del cuerpo (como vehículo o receptáculo cartesiano del alma) sino que cuerpo y emoción son uno. En el caso de los amputados se hace 31 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Hay que señalar enfáticamente que nuestros informantes han padecido numerosas pérdidas. mientras la existencia psíquica del objeto persista persistirá el proceso de duelo. en hablar en pasado sobre esa persona o en simbolizar el luto mediante el vestir de negro. a la realidad de lo que se ha perdido. se asiste a los funerales y a los rituales de despedida. En las personas entrevistadas aparecen esos instantes de insensibilidad e inconsciencia. en ir al entierro. 3) adaptarse a la ausencia de la o las piernas. O. es uno de los primeros trabajos de duelo según Worden (1997). El shock inicial conlleva una especie de anestesia emocional que según Worden (1997) se podría atenuar si se ve a la persona muerta. el daño psicológico de las víctimas está mediado por la gravedad del suceso. a la falta.Díaz J L. En el caso de la amputación no sólo encontramos esa existencia psíquica de la pierna. etc. y 4) continuar con la vida. serían: 1) Aceptar la amputación: 2) reconocer y expresar los sentimientos experimentados con la amputación. Piensa que las pastillas le provocan que sus emociones entren en contradicción con su cuerpo. en el caso de la muerte. Un informante se niega a tomar antidepresivos o ansiolíticos en los primeros días tras serle amputada la pierna. pero temporalmente. Enfrentarse a la pierna que no está. Leal C. Porque uno es lo otro. siguiendo la propuesta de tareas expuestas por Worden (1996). todas ellas derivadas del hecho traumático. Nuestros informantes han perdido trabajos. angustia y sonrisas son difícilmente pensables. nº1. Curiosamente hay un hecho presente que nos remite a lo dicho por Worden en relación al ritual de despedida (el entierro de la pierna del que hacen alusión algunos informantes). parejas y facultades. hablando en términos freudianos. en el ritual del duelo. junto con la vulnerabilidad de la víctima. En el hospital se da la posibilidad de enterrar o incinerar la pierna. en un ser que vive y que a la vez muere en parte. un vínculo sensitivo. Esto angustia a nuestros informantes. su carácter inesperado y el daño físico sufrido. La percepción de la muerte y la vida coexistiendo en un cuerpo. no sólo una parte de sus cuerpos. Las tareas para elaborar la pérdida de una o ambas piernas. Las emociones se pueden disimular. el oír hablar de cómo ocurrió la tragedia. como decía Freud (2001). Tristeza sin llanto. amistades. Mientras exista esa vinculación entre el objeto perdido y el sujeto habrá duelo. No concibe la risa en esos momentos. Gómez M. sino que existe un vínculo corporal. 2013 .

De las posibles causas de tales comportamientos no nos atreveríamos a decir más que. sino que los familiares. morbilidad psiquiátrica significativa.). Proceso que se prolongaría de uno a dos años como mínimo. En el otro extremo nos encontramos testimonios que afirman no haber experimentado sentimientos negativos. Sin embargo. Otra cosa es la personalidad de base. Ellos. los valores en los que se apoyaban y el entorno social. Algunos están en tratamiento farmacológico. 2010. El siguiente paso consistiría en saber desenvolverse en el mundo con su pierna ortopédica. 2010) enfatizan que son muchos los supervivientes de accidentes de tráfico con lesiones graves desarrollan.. Después. La mayoría afirman haber superado el problema y afrontan su vida. a pesar de manifestar casi unánimemente opiniones sobre sus sufrimientos. además de su proceso de duelo. dan diversos valores a su experiencia procesual de sus duelos. mirarse en un espejo o mirar el muñón. tiene 32 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Pero en todo hay matices. el duelo bien llevado según este autor. Baranyi et al. Sobre todo en la duración del proceso de adaptación y sus características. según los propios informantes. experimentan el cambio y la pérdida. de producirse han durado muy poco. consistiría en crear un mundo con sentido sin la presencia de la pierna en este caso. en concreto tienen más riesgo de sufrir trastorno de estrés postraumático. el apego a la imagen y a la persona. En los primeros momentos resulta difícil. etc. negación. otras comparten con ellos sus duelos y en ocasiones éstos se prolongan por más tiempo que en el propio amputado. Si bien muchos reconocen no haber tenido depresión diagnosticada. El amputado traumático. otros por otra parte enfatizan su tristeza presente y pasada. tal y como expresamos anteriormente. con optimismo.El sufrimiento de las personas amputadas. como veremos. sobre todo en los traumáticos. a sus propias vidas que de alguna manera también se ven agitadas (sobre todo en el caso de los padres). Algunas parejas abandonan a sus novios amputados. inesperado. rabia. No sólo aparecen estos sentimientos en los amputados. sobre todo trastornos de ansiedad y trastornos depresivos.. o éstos. Un enfoque etnográfico con … preciso observar la falta. otros estudios (Aleksandra et al. familiar y contextos materiales de existencia que los sustentaran. el muñón. nº1. la consecución de un objetivo propuesto marcó sus trayectorias emocionales de forma positiva. Los profesionales entrevistados coinciden que el duelo dista mucho de ser homogéneo y que difiere fundamentalmente atendiendo a la causa y las circunstancias de la amputación. 2013 . ni síntomas objetivos descritos por la psicología (shock. de ahí la importancia de la prótesis asimilada a independencia en los discursos.

etc. aparentemente. que se asimila al tratamiento de enfermedades mentales. Gómez M. nº1. Períodos de depresión que se prolongan demasiado o todo lo contrario.Díaz J L.” (E. no tengo cosas que me estresen (…) yo me he hecho un círculo imaginario. Un error es creer que el amputado es un ser sufriente por el hecho de perder una pierna. No se pueden generalizar la tristeza y el desánimo. Algo que suele desconcertarnos en nuestro paradigma de victimización.12. Sujetos que. Leal C. En el otro extremo vemos que surgen emociones positivas. no dejo nada que me afecte. incorporarse al trabajo. Los profesionales de la salud que manejan el sufrimiento de personas amputadas reconocen que manifestar los sentimientos propios de la pérdida tiene al principio un efecto beneficioso. retomar las riendas de la familia. No todo es sufrimiento. lo han superado con ínfimos niveles de tristeza. 2013 . Abundan quienes interpretan como un desafío la nueva situación. nada en ese alrededor. de lo sorprendente. Negar la tristeza es propio de una sociedad anclada en la idea omnipotente de ocio y diversión que rechaza las muestras de debilidad. se ha reorientado. volver a hacer deporte. La mayoría de nuestros informantes otorgan a sus vidas una valoración positiva. Estrategias de afrontamiento. En los párrafos precedentes se han expuesto las dos tendencias. También existe la amenaza 33 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Aparentemente no sufren. Es un reto comenzar a andar de nuevo. la pesada carga de lo insospechado. optimista. El “hay que ser fuerte” o “mi hijo lo lleva muy bien” contrastan con la realidad interior y las muestras públicas de sufrimiento autocensuradas en consonancia con lo expresado por Ariés (2000) en relación a los duelos de la modernidad. Para él no significa una liberación como en el caso del vascular. “…Yo vivo súper tranquilo. Algunos sujetos son capaces de sobreponerse demasiado rápido. Una cosa es esconder las emociones negativas propias del momento y otra muy distinta es no experimentarlas. En la mayor parte de los casos se ha reconstruido una vida. ni personas negativas. Hemos observado que es común aseverar que no se ha pasado por etapas de tristeza o que no se han buscado apoyos de profesionales de la psicología. Rehuir o avergonzarse de expresar desánimo no hace sino empeorar la situación. se ha crecido. En algunos casos lo que los familiares nos cuentan no coincide exactamente con lo dicho por los entrevistados. A). y todo lo que sea negativo no dejo que entre en él. ni cosas que me produzcan negatividad. Las gestiones del duelo por parte de los amputados han sido variopintas y muchas distan de encajar en los cánones de duelo normal. Eso es difícil de asumir.

Livneh. En el caso del paciente. en las investigaciones de los psicólogos en el universo emocional de los pacientes oncológicos (véase el trabajo de Moorey y Greer. el yo individual y ahistórico. Afrontar abiertamente las cuestiones relacionadas con la enfermedad.El sufrimiento de las personas amputadas. pero englobable en este aspecto de recurso cultural. a la vez.4. Muchos de esos recursos identificados por los sujetos como propios proceden de su ámbito cultural. Ortigosa Martín. o también como obstáculos si ya no se puede realizar la actividad que antes era cotidiana y necesaria. La preponderancia de los recursos individuales en los discursos. no han recibido una formación específica que les ayude a desarrollar estas tareas. El yo he salido solo de esto es una constante que se verbaliza por la mayoría. puede resultar especialmente estresante para todas las partes implicadas (Riquelme. por las múltiples implicaciones respecto a la propia vida y a la vida del enfermo. porque es su propia vida la que está en juego. Dichas expectativas se convierten en motores de la recuperación si tenemos en cuenta el ámbito deportivo como potente catalizador de objetivos y autoestima. Las condiciones materiales de existencia previas también influyen en la manera en que se afronta el problema. porque pese a que ésta es una parte especialmente importante de su profesión. que es la idea trascendente o espiritual para asumir la adversidad. Es el caso de un informante (E. El pilar del afrontamiento en los discursos es el yo individual en un contexto de estado 34 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. En los discursos aparecen también las ayudas externas y su relación con lo interno. y López-Roig (1993) los denominan recursos culturales de afrontamiento y tienen que ver con las creencias que la persona tiene sobre la salud y la enfermedad y con los procesos de atribución causal. Por otro lado se encuentra la tendencia minoritaria. 2012). Pastor. Rodríguez-Marín. En nuestro estudio se evidencian dos tendencias claras en este sentido. en este caso con la amputación.A) y su familia. Existen paralelismos en la asociación de términos activo. Por un lado la influencia de la cultura del entretenimiento en las expectativas de los sujetos y cómo se interpretan las amputaciones en términos de exclusión del ocio y del trabajo (binomio ocio/trabajo como constituyentes de la misma esfera). optimismo y reto encontrados en los discursos de los amputados y. Antonak y Gerhardt (2000) exponen que un afrontamiento activo y de búsqueda de recursos favorece la adaptación. cobra su sentido en los discursos. lucha. por lo general. con los recursos propios. y. 2013 . nº1. Un enfoque etnográfico con … materializada en las ideas de imposibilidad y fragilidad ante la adversidad. en el caso de los profesionales de la salud. en el caso de la familia. ante lo que estaba construido y se ha destruido. en 1989 y su famoso esquema de supervivencia que contempla respuestas activas y pasivas ante esta enfermedad). de profundas convicciones religiosas.

1993).A).me desplomo. sacrificio. porque yo sola me he levantado. nº1. optimismo) y física (estado físico previo.. entonces a la mínima yo me caigo. como gran catalizador de la relativización de las cosas. las pensiones. et al. A pesar del estigma. En nuestros informantes resulta evidente la capacidad de recuperación y ganancia al margen de que hayan coexistido momentos de dolor y sufrimiento.15. que se adquiere fortaleza. el empleo y las redes de apoyo son consideradas por los psicólogos como uno de los recursos (recursos sociales) más importantes para afrontar adecuadamente la enfermedad (Rodríguez-Marín. a pesar del recuerdo de un tiempo pasado. la de la película.) de los que nos dan cuenta los informantes.” (E.. esfuerzo. La otra sensibilidad es la del blindaje. Algunos organizan su existencia en torno a la amputación como estilo de vida. Las ideas positivas afloran con el tiempo como trasfondo. 35 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Una informante afirma que se hizo a ella misma. y del que el sujeto desvincula en ocasiones su recuperación. o un gesto que me puedas hacer o. La cotidianeidad se relativiza. los ingresos.Díaz J L. yo no tengo una fortaleza. La del círculo imaginario. A mí me hace daño lo más insignificante que me puedas decir. la del cristal blindado. Leal C. son más los apoyos que los escollos. rehabilitación física. En los informantes de cierta edad aparece el término resignación con más frecuencia y en un énfasis no asimilable a derrota sino más bien a aceptación. al que se le exigen continuamente acciones. etc. a pesar de las ideas de imposibilidad. Esa autogestión del padecimiento deriva en una sensibilidad especial ante los sufrimientos ajenos. del bienestar en todas sus facetas. Nuestros informantes viven ajenos a aquel sufrimiento inicial del amputado que expusimos al principio y que el tiempo diluyó convenientemente. Gómez M. pero es una fortaleza auto-administrada y en ocasiones engañosa y frágil. aceptación. No obstante pasan a un segundo plano en los discursos si los comparamos con los recursos de índole psicológica (lucha. En los itinerarios de sufrimiento de los amputados encontramos que el sobreponerse implica cierta perspectiva de distanciamiento ante los problemas futuros.. Los sistemas de apoyo social. me hundo. Ya parece que pocas cosas puedan afectar a quién ha padecido tanto. Los papeles sociales del sujeto tienen un cometido determinante en su manera de afrontar la situación. 2013 . “…Yo soy muy susceptible..

pues me he hecho más fuerte. Yo a psicólogos y todo eso no he ido…lo he asumido yo solo…después intentaron llevarme.14. 36 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. “…Entonces me pasó todo junto. “…No entienden que los demás. Los profesionales también están del lado de la asunción individual. ¿Qué le queda al individuo? Evidentemente tiene que poner de su parte y valorar dichos recursos personales por encima de los demás. 2001). la resistencia y el afrontamiento. de imposibilidad. en España se sufre en soledad. el verse como paciente en proceso de curación. para que no lo echase de menos ni nada. Predominan las ideas negativas.yo soy alcohólico. porque yo con mi abuelo siempre hemos estado juntos. Se da por supuesta una gestión biomédica inicial del proceso. Los profesionales que tratan con amputados tienen diversas visiones sobre la recuperación. Un enfoque etnográfico con … En el otro extremo están aquellos que se encuentran en una fase temprana. de forma individual. familiar. que otros amputados les vayan a explicar a él qué es lo que sufre. López y Ramírez. Hay que saber que los límites terapéuticos existen y asumirlo. y yo dije que psicólogos no quería. hechos que pueden interferir con un afrontamiento eficaz (Esteve.El sufrimiento de las personas amputadas. Según un informante. Compartir nuestras calamidades no es algo que nos agrade. quizá la más importante. implica un retraso en el desarrollo de las capacidades del amputado.. En EEUU y en el mundo anglosajón se entiende muy bien. social o institucional (que se dan por supuestos). Creo que es un problema más cultural..” (E. tal y como la mayor parte de los amputados entrevistados han resuelto aparentemente la cuestión del afrontamiento. Demasiado apoyo extrínseco (institucional) es contraproducente. Otra es ponerse objetivos. Los sujetos valoran su forma individual de afrontar los problemas derivados de la amputación de su cuerpo por encima de cualquier recurso o apoyo externo. quizás la más desesperante para muchos es el tiempo. Una de las estrategias. no hay una cultura de grupos de apoyo como en el ámbito norteamericano. nº1. Los recién amputados no encuentran ideas positivas que sustenten optimismo en torno a su situación. El hecho de creer que todavía se está en un proceso terapéutico. metas y cumplirlos. 2013 . Creemos que se dan por supuestas muchas cuestiones. del afrontamiento con recursos personales.A). Se sobreentiende que el apoyo social y los recursos estructurales se dan en un contexto de bienestar y de protección del individuo con derechos fundamentales que se tienen en cuenta. Entonces yo pienso que al superarlo así. Se da por supuesta la intervención del estado y las ayudas a las prótesis.

donde incluso algún familiar pueda también necesitar ayuda psicológica en algún momento del proceso. en el cual la intervención se inicia antes de la amputación. La personalidad previa del amputado también va a influir en la adaptación posterior (Hayes.Según Mezquita (2008).2. Tabla 1.. de la familia. bien por el estrés sufrido. 2005. 2004). Intervención psicológica según la etapa de la amputación (Modificado de Rudilla. Tan sólo hace una década que los aspectos psicológicos y psicosociales de una amputación se empiezan a tener en consideración. de los recursos personales que ponga en marcha el paciente y del apoyo social que le rodee. Edwards y Behel. 2009).. El trabajo del psicólogo puede producirse antes. un 70% de amputados podría requerir apoyo psicológico (entre los 40 y los 60 años). yo tengo mi problema. no creo que nadie entienda lo que yo estoy pasando. Aquí. durante y después de la cirugía. por el agotamiento o por el dolor vivido junto a la persona amputada.Díaz J L. 2008). que no se exterioriza” (E. del personal médico y de la estructura del hospital (Sebastiani y Maia. Leal C. El cómo se adapte el amputado a la nueva situación depende. y las posibilidades de intervención psicológica dependerán de la disponibilidad del paciente. El Hospital General Universitario de Valencia ha puesto en marcha un programa de apoyo psicológico para amputados vasculares. Y siempre solicitando la colaboración de su entorno más cercano. 2008). y en el que existe una labor multidisciplinar (Mezquita. El objetivo de una psicoterapia sería prevenir y tratar todos estos aspectos que influyen en la adaptación del paciente.Es un problema social y cultural… a lo mejor culturalmente la vivencia del sufrimiento es algo más interior. además de cómo el personal sanitario le proporcione la información y la ayuda correspondiente. Gómez M. nº1. de la gravedad. En la Tabla 1 podemos observar un resumen de las diferentes intervenciones psicológicas que se pueden realizar en las personas amputadas según la etapa por la que atraviesan (Rudilla. 2008. pues seguro que hay un alcohólico que entiende lo que yo estoy pasando. 37 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Rybarczyk. sobre todo cuando existe un inadecuado manejo familiar de la situación. ya que influyen en la adaptación funcional tanto o más que los aspectos físicos (Cañete y Cañizares. 2002). 2009). Ismael y Oliveira. como hemos visto.T). 2013 . Aplicaciones psicoterapéuticas.

Apoyo en rehabilitación ocupacional. . 2) los riesgos de la intervención quirúrgica. . En estos casos es importante ofrecerles la posibilidad como mínimo de desahogarse. nº1. . según Seijo. . Frude y Cuddihy. . 2001). Según diversos autores (Oaksford. 3) el tamaño de la extremidad afectada.Alteraciones emocionales no-adaptativas. Además. -Rehabilitación psicosocial.Depresión. .Atención a la familia y al entorno. Hospitali zación UHD (Unidad de Hospitalizació na Domicili o) Continuidad del trabajo iniciado en la sala centrado en: .Ansiedad. tegración social esarrollo de habilidades sociales.El sufrimiento de las personas amputadas. reducción de ansiedad y estrés. tapándolo o reprimiéndolo. hay que tener en cuenta las necesidades individuales del paciente. Los profesionales de la salud.Autoestima. 4) la elección del anestésico.Relajación. Alta/Rein nformar para la reinserción social y la adaptación de la prótesis. . los factores que deben considerarse a nivel psicológico ante una amputación son: 1) el tipo de enfermedad. -Duelo. 2013 I D . Hospitali zación Sala Terapias estructuradas para: -Trastorno por estrés postraumático.Trastorno adaptativo. Un enfoque etnográfico con … Etapa Intervención Urgente I ntervención en crisis: desahogo.Desarrollo de la resiliencia. y 8) enfermedades y pérdidas. así como la colaboración con el resto del equipo de salud y su red de apoyo social (Lange y Heuft. 6) la existencia de otras enfermedades. García y Alós (2008) deberíamos ofrecer desde el ingreso hospitalario y hasta el regreso a casa: 38 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Como hemos podido comprobar en nuestro estudio algunos testimonios reflejan la resistencia a soltar el dolor. 2005. 7) la experiencia de anteriores intervenciones quirúrgicas. 5) la edad del paciente. .

gestión del tiempo. y no tanto la discapacidad. La resiliencia hace referencia al potencial humano que nos permite afrontar y superar los problemas. como así lo reflejan nuestros informantes. Leal C. derrotistas. prestaciones económicas. en el poder de elegir una actitud favorable y no victimista ni encadenada a unos pensamientos. el apoyo social. que será el que se entreviste con la familia para acordar los cuidados necesarios. según lo observado en nuestros informantes. En ocasiones. El significado que se le da a la nueva situación y a la palabra 39 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. Además. En esta labor destaca el papel del trabajador social. Orientación sobre el apoyo emocional que necesitarán en su entorno más cercano. tal vez más si cabe. el propósito de vida.). favoreciendo la resiliencia que de forma natural aparece en estas circunstancias a veces tan traumáticas. grupos de ayuda mutua. Estos autores consideran que la actitud está en la cabeza (y por lo tanto se puede cambiar) y no en las extremidades. Ser amputado tan sólo es una etiqueta. para salir adelante.). sería oportuno identificar y reforzar sus propios recursos y capacidades. Orientación sobre los recursos sociales a los que pueden acceder (centros de día. siempre dirigido a conseguir un afrontamiento activo por parte de ellos. incluyendo en dicho constructo la seguridad en uno mismo. la familia necesita. entre otros aspectos (Amar. a veces. respecto a su situación o a otras situaciones propias de la persona a la que ayuda. 2013 . Formación sobre los cuidados que necesita el paciente. 2013). Formación sobre actividades de autocuidado (prevención de lesiones musculares. y a veces queda en un segundo plano el trato humano y los aspectos emocionales. Además. Winchell y Mooney (2008). Martínez y Utria. Ante una situación tan grave como una amputación lo que más importa es el buen desarrollo técnico y sanitario. Todos estos factores son los que podemos valorar en el amputado para ofrecerle el apoyo emocional que necesite. atención domiciliaria. Información sobre la enfermedad y su evolución. Gómez M. exponen que la actitud y la manera de encarar la amputación es lo que determina el cómo se vive la nueva situación. esa humanidad que le permita tener la serenidad y paciencia necesarias para transmitirla también a su familiar. Orientación sobre medidas a adoptar ante la ausencia de un cuidador principal o de recursos para el cuidado. etc. la creencia en que se puede superar y aprender de las experiencias de la vida. pero no describe cómo es la persona.Díaz J L. Insisten en el propio poder personal. nº1. el que es ayudado puede ayudar a su vez a otros compañeros que están pasando por lo mismo o incluso a su propia familia y amigos. etc.

CONCLUSIONES El sufrimiento en las personas amputadas se define de muy variadas maneras y en la mayoría de las ocasiones se experimenta como sensación negativa. 2005). Nicholas y Nyenhuis (1997). el apoyo de la familia es indispensable para el estado físico y anímico del paciente. y aunque predominan más los estudios centrados en los aspectos más negativos. Un enfoque etnográfico con … amputado depende de cada uno e influye en la recuperación física y emocional. Dunn (1996). A veces. de tristeza. Según Rybarczyk. el apoyo social y las relaciones afectivas. de anulación. y a considerarla como una oportunidad de crecimiento (Oskasford. los padres sobre todo. los factores que contribuyen a una adaptación positiva son: el estado de ánimo. e incluso le ayuda. A partir de los años 90 se empiezan a tener en cuenta los aspectos positivos de una amputación. los familiares necesitan recurrir a un psicólogo o psiquiatra por la angustia generada por la situación del paciente. halló que aquellos que tenían niveles bajos de depresión y altas tasas de autoestima presentaban un mayor bienestar. puntualmente. Un 60% buscó el lado beneficioso de la amputación y un 35% llevó a cabo una redefinición de los acontecimientos de su vida. los familiares directos. el miedo a la sociedad y a sentirse en una posición de inferioridad. sin embargo. El principal problema psicológico encontrado entre los amputados es la depresión. un 77% mostraba resultados positivos tras la pérdida. a sacarle el máximo rendimiento funcional. Por otro lado. 2013 . Frude y Cuddihy. La familia en los primeros momentos del accidente o de la amputación se convierte en el principal apoyo emocional para el paciente. junto a la 40 Revista de Psicología de la Salud (New Age) Vol 1. sin embargo también ellos pasan su duelo (como hemos mencionado anteriormente) por la pérdida de unos hábitos diarios de vida y por la pérdida de la salud de su familiar. de crudeza. Según Serra (2001).El sufrimiento de las personas amputadas. En muchas ocasiones su desahogo también suele ser suficiente para liberar dicha angustia. en el momento de adaptarse a una posible prótesis. Se describe en términos de pérdida y de división. proponemos ante los resultados de nuestro estudio que las futuras líneas de investigación centren su atención en la capacidad de los amputados de sobreponerse a su nueva situación. en su investigación sobre los factores psicológicos que ayudan en la adaptación de la amputación. nº1. De los 138 amputados evaluados en su estudio. afirman sufrir mucho.

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