La clínica, un desafío ideológico contemporáneo. Autor: Saúl Karsz.

Cecilia Balbi e Ivana Velizan.
Introducción
La clase que hoy presentamos busca poner en diálogo “clínica” e “ideología”. Se
trata de una clase que nos introduce en un debate ético y político vinculado a la
posición que asumimos en cada intervención profesional.
¿Se pueden pensar ideología y clínica juntas? Saül Karsz, pone en cuestión un
consenso que prima en torno a ambas categorías y al contrapunto construido
entre las mismas.
Nos introduce a pensar sobre nuestras prácticas desde nuestros lugares
profesionales para indagar sobre nuestros posicionamientos y arriesga que tomar
una “posición (implícita)” como “no tomar posición (explícita..) es ya una toma de
posición y como tal tiene sus efectos.
Agrega: “Oponerse a la ideología en general es no soportar saber, o no querer
confesar(se) qué ideologías particulares se rechazan y, sobre todo, cuáles se están
apoyando…”
El texto nos acerca una modalidad de intervención social que deviene entonces de
la deconstrucción de algunos consensos acerca de clínica e ideología, una clínica
transdisciplinaria cuyas fuentes principales provienen de un trabajo a partir de la
teoría esbozada en los trabajos de Louis Althusser y del psicoanálisis según
Jacques Lacan.
En esta oportunidad las imágenes que acompañan la clase buscan visibilizar
aquellas primeras marcas que fueron plasmadas en la piedra, marcas previas a la
escritura. Dirá Lacan en la clase VII del Seminario “La identificación1 ”: “Es una
de las huellas por donde podemos ver que eso de lo que se trata en lo que
concierne a una de las raíces de la estructura donde se constituye el lenguaje, es
ese algo que se denomina en primer lugar, lectura de signos, en tanto ya aparecen
antes de todo uso de la escritura...
Podemos decir entonces, que la lectura es previa a la escritura. Tomamos al
signo, la marca, la huella en lo real anterior a cualquier escritura. El mismo
Lacan lo expresa en el párrafo siguiente: “Esta indicación de que hay, digamos, en
un tiempo, tiempo situable, históricamente definido, un momento donde algo está
allí para ser leído,
leído con el lenguaje aún cuando no hay escritura, es por la inversión de esa
relación, y de esta relación de lectura del signo, que puede nacer a continuación
la escritura en la medida en que ella puede servir para connotar la fonetización...
Hay un pasaje necesario de aprehender el signo en lo real antes de la escritura,
allí la marca pasará a constituirse en un objeto que se lee, en un significante.
Estas marcas nos llevan a leer aquellos indicios que dejan traslucir las prácticas
de aquellos hombres.

Por sucesivas generaciones de cazadores se fue enriqueciendo y transmitiendo este patrimonio de saber que podríamos caracterizar como un saber leer. sean individuales o grupales. Rosario..)" Referencias: 1. ciertos intereses contra otros intereses. incluso cuando parece no rpresentar ninguna opción política. 93. Esto resulta de un consenso. Pura H. La singularidad se extravía en el seno de ideologías que. En un caso está en juego el quehacer del médico. Los lazos que se pueden tejer entre ellos no deben mellar sus idiosincrasias respectivas. La ideología es partidaria. del trabajador social.. Por un lado. el sentido común y prácticamente todas las posiciones políticas. excrementos. La clínica se deja enseñar por lo real. del psicoanalista. los movimientos de la presa. plumas arrancadas. 1. preocupada por las situaciones singulares. Ed. en el otro.La psicoanalista rosarina Pura H. y tan lejos cuanto sea posible.LACAN. Ginzburg le llamó "saber venatorio" en tanto saber ligado al arte de la caza (. . Por otro lado. conjunto de discursos y de prácticas que apuntan a lo genérico. los militantes. lo usual. lo colectivo. colores. entendidos éstos como absorción-dilución de toda diferencia.. Cancina en su libro “La investigación en psicoanálisis 2” retoma la metodología que proponen los historiadores de la corriente italiana de la microhistoria. Inédito. menos aún transgredir sus inalienables fronteras. la ideología insiste en reducir la realidad a esquemas preestablecidos. el trabajo social y la psicología. y su peligrosidad a través de rastros. 2. 1ª. Clase del 10 de enero de 1962.. difundido hoy día en campos tan heterogéneos como el psicoanálisis y las ciencias sociales. un desafío ideológico contemporáneo Abordar el tema de la clínica cruzándola con el tema de la ideología puede parecer curioso.saber leer. (1962) Seminario “La Identificación”.. huellas en terreno blando. las entidades e instituciones en general. contradictorio.CANCINA. de aquél . Según este consenso. J. cuyo paradigma indiciario se remonta hasta los primitivos cazadores en la prehistoria y nos brinda una lectura sobre la transmisión del arte de cazar de generación en generación. afirman determinadas orientaciones contra otras orientaciones. a dar significado a la más mínima huella. la ideología. Homo Sapiens Ediciones. la faena de los políticos. contra natura. etc. aprendieron a observar y a leer.: "(…) la raíz de este paradigma se encuentra en aquella época en que la humanidad vivió de la caza y los cazadores aprendieron a reconstruir el aspecto. La clínica. pelos. relativa o completamente inéditas. (2008) “La investigación en psicoanálisis” pág. poco o nada conformes a las series estadísticas y a los protocolos de evaluación.. dichas figuras no pueden ni deben marchar al unísono: es imperioso elegir una u otra. jamás neutras. la clínica. los mandatarios institucionales y administrativos. del psicólogo.

Ni unos ni otros son gratuitos. A condición de quedarse en el círculo imantado de tal o cual corporación. cada figura conlleva sus propias tradiciones conceptuales y argumentales. s imple. las cuestiones clínicas hoy día. Esta estructura especular oficia de justificación. mejor dicho de pseudojustificación: porque cada figura representa el comodín positivo o negativo de la . y también desde el punto de vista de la experiencia. privilegio del catálogo y del pre-juicio). la libertad contra lo instituido. nos encierra en un juego de espejos. como cabe constatar. Condición sine qua non para abordar. los significantes “clínica” e “ideología” revisten ciertas características. 2. pues. qué persona sensata elegiría hoy día la ideología en detrimento de la clínica? Decidir por una u otra de estas dos figuras constituye un asunto a primera vista sencillo. funcionan como verso y reverso de la misma moneda: las propiedades interesantes se acumulan del lado de la clínica (apertura. toma en cuenta del sujeto). Nuestra apuesta es que semejante confrontación contribuirá a abrir perspectivas. Una oposición especular Situar “clínica e “ideología” en una oposición frontal. sospechosamente sencillo. definitiva. malos entendidos y otros abusos. Oposición a la vez teórica. término a término. la nobleza de la clínica versus las maniobras de la ideología. la descripción evocada más arriba. Menos simplista. en realidad sostiene una aserción irrecusable. Razón por la cual. vías alternativas. Tampoco son los únicos posibles. respeto de lo real. Demasiado sencillo. obedecen a postulados y apuntan a objetivos precisos. vehiculan contenidos determinados. modalidades de intervención y organizaciones ad hoc… Elemento determinante a subrayar: dicha oposición induce un indudable matiz moral. si no moralista. si el consenso citado enuncia un dilema. lo claro frente a lo oscuro. Su generalidad misma lo vuelve equívoco. es justamente su supuesta evidencia lo que me propongo cuestionar en el presente trabajo. en efecto. Ahora bien. Como es habitual en materia de consenso. a la vez más operacional y más rigurosa. Releamos. El sujeto contra el catálogo. Las dos figuras presentan exactamente las mismas propiedades. Al punto que pretender discutirla despierta automáticamente la aversión debida a toda manipulación ideológica. e institucional. Interrogarlos permitirá subrayar que hay otra manera de tratar de clínica y de ideología. formaciones profesionales peculiares. evidente. en sentido inverso. de suponerle evidente. Asunto sencillo. En el marco del consenso. éste funciona a condición de no interrogarlo. mientras que las propiedades inquietantes quedan exclusivamente reservadas a la ideología (rigidez. Plagado de implícitos. rotunda. pero invertidas. Todo lo que aparece en una de las figuras aparece simultáneamente en la otra. ¿En estas condiciones.Oposición tajante. subestimación de lo real. cada figura acarrea dispositivos distintivos. teóricamente. pistas fructuosas.

¿De qué se trata. Oponerse a la ideología en general es no soportar saber. La creencia sirve aquí de explicación. ¿Es un inconveniente? Sin duda. argumentativa. Sin embargo. Una y otra fuera de todo contexto. ambas figuras acusan un status puramente ficcional. su lógica interna. Semejante ficción es completamente ajena a la realidad clínica y a la realidad ideológica. Porque en este caso basta con la creencia según la cual las dos figuras son obligatoriamente opuestas y no pueden ni deben marchar juntas. No hay nada que demostrar puesto que toda suerte de autores que intervienen en toda suerte de temas lo afirman desde hace lustros. Además. de toda existencia teórica. Filosóficamente. sobre todo. convergentes o divergentes. institucional. de ninguna se sabe cuáles son sus características propias. dos conceptos fundadores. Nadie se bate contra la ideología pero numerosos grupos y personas rechazan ciertas ideologías en la medida misma en que defienden otras ideologías. en función de sus presupuestos y de sus metas. de sus categorías. no obstante. ciertas ideologías facilitan la producción de conocimientos.. si intentamos definir de qué hablamos precisamente y si buscamos fundamentar la pertinencia de las prácticas concretas. desarrollos y límites respectivos. ¿qué sucede en el camino que va del punto de partida al punto de llegada. si nuestra ambición es demostrativa. ni la sociología clínica. la ideología. si no de prueba. sin ningún detalle socio-histórico: la clínica.. ¡Jamás se encontrará la clínica. la clínica en general! Pero sí modalidades clínicas diferentes. Lo mismo vale para la ideología: no hay una sola. y por ende las relaciones necesariamente complejas que pueden tejerse entre dichas figuras. sino múltiples. cuáles se están apoyando… Cabe. La clínica psicoanalítica no es la clínica sistémica. esta estructura especular y por tanto tautológica. mientras que otras lo imposibilitan. precisamente? En otros términos. El razonamiento puede limitarse a una pura tautología. Pero no es un inconveniente para quienes cultivan el consenso citado. el cual anuncia lo que debe necesariamente acontecer en el resultado. se logra instalar una tautología. como lo son el inconsciente o la .figura opuesta. a menudo opuestas. como corresponde cuando se trata de verdades intangibles y definitivas. pero en absoluto una explicación. Cuando “clínica” e “ideología” están integradas en una oposición excluyente. a fuerza de repetir que la clínica no puede ser ideológica y que la ideología no puede dar lugar a una clínica. El juego consiste en pasar sin desmayo de una a otra. Se las nombra en general. referirse a “la clínica” y a “la ideología” en singular: son dos registros particulares. es una construcción teleológica: el resultado despliega lo que está ya contenido en el punto de partida. y el dato es fundamental. sin olvidar que cada una comprende diversas versiones. o no querer confesar (se) qué ideologías particulares se rechazan y. y vice-versa? Primer acontecimiento: las entelequias. imitando el movimiento de una noria. O ni siquiera lo afirman ya. histórica. no siempre concordantes.

La historia concreta requiere análisis igualmente concretos. perfectamente irreal y desencarnado. El singular designa estructuras lógicas. necesariamente abstractas. pero indispensables para comprender cómo y por qué tal clínica particular es una modalidad clínica y no un banal comentario. hace pasar una economía particular por el prototipo de toda economía posible. Todo depende de la coyuntura. sin calificación. Está en juego. en las ideologías históricas. efectivamente sostenida o criticada por un sujeto en carne y hueso en relación con su historia subjetiva y familiar. fuera del tiempo. El término “diferenciar” es aquí preciso y precioso: diferenciar clínicas e ideologías en plural significa que en efecto dichas figuras no se confunden.economía. Abstractas. trans-individual… Conclusión: no confundir la instancia ideológica. mecanismos y arquitecturas que operan en las clínicas concretas. o sea de la clínica y de la ideología cada vez particular. la clínica como estructura y las configuraciones clínicas. dotadas de contenidos y de mecanismos particulares. justamente… Moraleja: más hay sobrentendidos. Sabemos que en las sociedades reales no existe la economía en sí. Insistir en oponerlas termina erigiendo dos entelequias que libran un combate ciclópeo. Referirse a la economía sin más. no son reductibles una a la otra. Estos análisis deben . se halla orgánicamente ligada a una ideología colectiva. efectiva. Son sus definiciones razonadas. ¿Pero acaso una “crisis económica” supone el mismo diagnóstico y las mismas soluciones que una “crisis de la economía capitalista”? Pasa lo mismo al no especificar la clínica particular con la que se trabaja: ¡se la podría confundir con el nec plus ultra de la clínica universal! A menos que tal sea el proyecto. y las configuraciones ideológicas. Se diferencian dos figuras específicas. cordón sanitario. sino el plural: hablamos de ciertas clínicas y de ciertas ideologías. cómo y por qué tal opinión personal. siempre singular. La clínica en singular no se opone ni tampoco concuerda con la ideología en singular. no ya el singular. de la que se trate. etc. socialista. en las economías y los inconscientes efectivos. más profundos son los malentendidos. cómo y por qué tal debate en un servicio social concierne el análisis de la práctica y no una charla psicologista a propósito de “la personalidad profunda” del usuario y del trabajador social. exclusión. Las relaciones entre clínica e ideología adquieren un cariz bien distinto a condición de situarlas en el espacio-tiempo de una época. Estos conceptos fundadores tienen una existencia exclusivamente lógica: describen los elementos. La comparación con la economía es instructiva para puntuar el alcance ideológico de este tipo de confusión. pero de ninguna manera implica que entre ellas sólo puede haber oposición. siempre plurales. A ese nivel de generalidad no tienen nada que ver entre sí. ramificada. histórica. los plurales apuntan a realidades socio-históricas. capaces de abordar los diferentes casos según sus rasgos distintivos. lazos. sino configuraciones económicas siempre particulares: capitalista. puesto que se trata de conceptos.

la presencia de una ideología. A saber: si la ideología es imaginada como el espacio por antonomasia del dogmatismo. aparentemente desprovistas de toda ambigüedad. pasajero. Esto da lugar a esos relatos clínicos que describen situaciones curiosamente lisas y netas. estos enunciados son interesantes por lo que presuponen. militante. cada día. que la clínica no es ideológica. a cada instante estalla la distancia entre la clínica efectivamente realizada y la clínica que se cree o se espera realizar. orientada. sino una proyección. salvo el de aburrirse con ahínco. y por tanto superable. aplicación sin riesgo para el clínico. dicha distancia representa un incidente técnico. por definición. Esta distancia variable pero jamás nula entre el ideal y la práctica concreta confirma la utilidad del recurso regular al “control”. y principalmente a propósito de la clínica. la “supervisión”. formación —como toda otra. secundariamente a propósito de la ideología. Atención insuficiente prestada a ciertas situaciones. de la institución). Presupuesto compartido por quienes se representan las ideologías como galaxias tan exóticas cuanto lejanas. se puede entonces imaginar que la clínica está exenta de este defecto (¿tara?). del grupo. resistencias e incomprensiones de los sujetos con quienes trabaja…. normalmente incompleta— del clínico dotado de competencias significativas pero nunca ilimitadas. acarrea un inexorable desplome en una forma u otra de dogmatismo. sectaria. bajo la batuta un poco enfática de un clínico seguro de sus . el “análisis didáctico” y otros dispositivos de relativa puesta a distancia de la práctica clínica. ¡Moralidad tan positiva cuanto tranquilizadora! Aquí reside el núcleo racional de la oposición simplista y unilateral “clínica-ideología”: garantizar a la primera que no caerá en las redes de la segunda y que su único interés radica en descubrir La Verdad (del sujeto. un anhelo. entera y completamente alojado enfrente. partidaria. Ahora bien. Su realización efectiva choca constantemente contra mil escollos. Según el consenso. interposición consciente e inconsciente de orientaciones morales y de compromisos políticos y sociales. Porque toda ideología es. A mi manera de ver. por esencia. Según el consenso. constituye un proyecto. sus adeptos terminan por calzar las anteojeras de dicha ideología. acentuación de rasgos que aparecen más tarde como subsidiarios. Otra manera de decir que conviene no lanzarse en la síntesis antes de terminar el análisis. Segundo acontecimiento: el compromiso dogmático. Una suerte de clínica de la clínica contribuye a esa rectificación razonada e ininterrumpida sin la cual la clínica se reduce a la aplicación de recetas más o menos estereotipadas. que no debe ni pueda serlo.comportarse tal como el consenso lo preconiza para la clínica y lo denigra para la ideología: teniendo en cuenta las ocurrencias singulares y soslayando las generalizaciones apresuradas. La realidad del trabajo clínico invalida continuamente este ideal. cualquiera sea.

La clínica aparece.. lugar común demasiado a menudo utilizada como una evidencia. Es también referirse a la neutralidad en tanto que realidad únicamente fantasmagórica. Debemos sobre todo interrogar la categoría de violencia. inopinada y brutalmente. colectivas.hipótesis pero olvidadizo de sus distracciones y errores. lo que la preserva de caer en la ideología. sino como un milagro inaudito. o en una ideología en particular. ¿se trata de una caída. despierta toda clase de alianzas y de convergencias. tipo “falta” o “pecado”. pero jamás sin efectos. Esto acarrea un interrogante vertiginoso: ¿hasta dónde ejercer una depuración que asegure una clínica pura de toda contaminación ideológica? ¿Cómo garantizar que semejante caída no tendrá lugar? Por lo demás. imparcial. que no juzga o al menos trata de no juzgar…. no ya como una construcción laboriosa. la materia prima de la que se nutren las ideologías. con un diagnóstico probablemente pertinente pero del que se callan las rectificaciones incesantes. No se trata de una posición ética. Todos estos elementos constituyen. la toma de posición. institucionales. sobre el establecimiento escolar. pero que. Un buen ejemplo es la “escucha abierta”. no pretendo en absoluto que una modalidad de violencia justifique la otra. que evita los a priori. la neutralidad. con contenidos y finalidades por supuesto particulares. políticas. En efecto. ”El trabajo clínico no puede ser neutral. por los empleados administrativos y de servicios. por las formas pedagógicas y los contenidos curriculares: la violencia en la escuela está ligada a la violencia de la escuela. Dicha reivindicación resulta del desconocimiento más o menos deliberado de los anclajes socio-históricos de los discursos y de los actos. Si sólo vemos la violencia provocada por uno o varios alumnos. o más bien de una articulaci. por la dirección del establecimiento. de resistencias y de censuras. Referirse a una ideología es referirse a una modalidad peculiar de compromiso y de toma de partido.n imposible de evitar? Tales son las aporías del consenso. Escucha disponible. dispositivo corriente en trabajo social y en diferentes dispositivos terapéuticos. fructuosa o desastrosa según los casos y los puntos de vista. falto de compromiso. Por supuesto. no puede situarse por encima de los conflictos. y el producto que cada una pone en obra. la reivindicación de neutralidad es un posicionamiento que prefiere ignorar cómo y por qué no tomar posición (explícita) es ya una toma de posición (implícita). no siendo un procedimiento solamente técnico. Estaremos entonces tentadísimos de expulsar a los alumnos turbulentos para restablecer la paz escolar… Pero debemos también detectar las violencias ejercidas sobre los alumnos por los docentes. a la vez. O sea la cuestión del compromiso. a la vez personales. Evitemos sin embargo cargar unilateralmente contra el eslabón débil del sistema escolar. Estamos en presencia de un rasgo estructural (…) Sea por ejemplo el análisis clínico de una situación de violencia escolar. confirmaremos que la violencia cae. como un trabajo. los alumnos… No son . sino de un dato de hecho: imposible sustraerse de él. ni de una cuestión de derecho.

¿qué es lo que éste agrega o quita a aquél? El candor. . Y tienen razón.. menos aun de “ética ideológica”. asumidos como tales por numerosos profesionales. de posicionamiento… A esto se debe el que hablemos de posición clínica (…). no dependen de uno o de varios sujetos soberanos que decidirían comprometerse o no. empinados y complejos. Saül (2007) . fórmula que les parece autocontradictoria Habría pues una zona no social. “considerar al niño como sujeto y no como objeto de los padres o de la administración” son ilustraciones corrientes de compromiso clínico. sino su tipo particular de compromiso. La “neutralidad clínica” es una toma de posición en nombre de una cierta clínica: existe. Compromiso y toma de posición son datos objetivos. que subvierten las consignas políticas del momento. sino como una exigencia capital del trabajo clínico. de ese requerimiento impostergable que es la toma de posición.éstos los únicos que debieran cambiar de comportamiento… Otro ejemplo: ¿se trata de insertar a los llamados excluidos en la sociedad existente.. afirman esos mismos profesionales. Acusar a éste de partidista es. cuando en la neutralidad afirmada por tal persona o grupo perciben los síntomas de un inconfesable compromiso partidario. p. diríamos… La línea de demarcación interroga una representación cándida.. Primero: cuando se trata de ideología. maravilla únicamente posible a condición de no definir qué quiere decir “social”. que consiste en acompañar a uno o varios sujetos en sus propios senderos. tomar posición o abstenerse. que cuestionan su ética. Cuando se trata de ideología sólo cuentan las formas y los contenidos concretos de ese estado de hecho que es el compromiso. Confieso mi perplejidad: ¿qué línea de demarcación separa al compromiso clínico del compromiso ideológico?. etc. de orientación. la neutralidad verdadera y auténtica reside en el trabajo de censura. sino en tanto que compromiso. de ética clínica. este movimiento interroga determinadas orientaciones ideológicas y estimula otras. manifiesto. Lo que debe cuestionarse no es en absoluto su carácter partidista. Editorial Gedisa. el compromiso es explícito. Definición. acusarlo de existir. Los censores profesionales. salvo neutral. a su manera: para ellos. Barcelona. que declinamos en dos puntos principales. y la neutralidad notoriamente imposible. KARSZ.194) Ejemplo aun más claro: el leitmotiv de la “neutralidad clínica”. o de comprometerse en pos de otra sociedad para la inserción? Si analizar prácticas pone en obra conceptualizaciones. Pero no se trata en absoluto. de compromisos ideológicos. en términos filosóficos: idealista. La neutralidad es todo. figuras. no en tanto que abstención. finalmente. incluso cuando se trata de situaciones que repugnan personalmente al profesional. administrativos y políticos lo saben. clínica. “Comprometerse con el sujeto”.Problematizar el trabajo social. No como un inconveniente que hay que superar.

Conciernen lo colectivo tanto como lo individual. ni tampoco de los semblantes y las apariencias que suelen llamarse “sociales” cuando se confunde social y moral. yo debe/debo advenir”. el compromiso y el posicionamiento están inscriptos en proyectos de conservación o de modificación del mundo y de la sociedad. según Lacan). Esta ética supone un compromiso con ciertas orientaciones y contra otras orientaciones. inducen actos y comportamientos. El célebre precepto freudiano . entre compromisos reivindicados y compromisos generalmente sobreentendidos. elecciones y prevalencias interesadas. sin duda. la línea de demarcación pasa entre dimensiones más o menos explícitas (ideología) y dimensiones más o menos implícitas (clínica). Las ideologías despliegan representaciones típicas a propósito de los hombres. un conjunto de decisiones.Wo Es war. en concepciones del mundo. no neutras.Segundo: en materia de ideología. tierras [yo] ganadas sobre el mar [ello] pero que éste amenaza constantemente1. Cambiar de problemática . contribuya al esclarecimiento de las situaciones sin preocuparse de su carácter “correcto” o “incorrecto”. Sigmund (1923) “El Yo y el Ello”. Se trata menos de la realidad de la clínica y de la realidad de la ideología que de ciertas representaciones a propósito de una y otra. partidarias. Que la palabra del sujeto tiene siempre sentido. en la cámara de diputados e igualmente en la cámara nupcial. que este sujeto vive situaciones que son síntomas a descifrar antes que anomalías a erradicar. Por esto. Dicho precepto prescribe (¡nada menos!) la orientación general que el trabajo terapéutico debe seguir. sobre todo en su versión psicoanalítica. confirman o al contrario critican la situación y los intereses de las diferentes clases sociales. Referencias: 1. Amorrortu Editores. se manifiestan en la plaza pública y al mismo tiempo en la más recóndita intimidad subjetiva. Buenos aires. Se enfrentan aquí una representación teológica y una representación laica de la labor clínica. valor. ¿Y la clínica? Sabemos que. 3.. las mujeres. los dominados y los dominantes.FREUD. (“Allí donde ello era. representa una postura ética ideológicamente sobrederminada. indica el interés social de la cura individual. soll Ich werden. Vol. tanto a escala individual como a escala colectiva. ésta apunta a lo singular. En resumen. es obviamente no neutro. los niños. los pobres y los ricos. en Obras Completas. Freud compara su precepto con el trabajo de civilización que fue. significación. el secamiento parcial del río holandés Zuiderzee gracias a la creación de pólderes. XIX. en explicaciones del mundo como va y-o como debiera ir según tal grupo o clase social. Semejante postura ética abre un espacio para que emerja la palabra del o de los sujetos involucrados..

lo queramos o no. ¿Por qué hoy día. histórico.¿Proponemos entonces articular clínica e ideología? No. porque pensar jamás fue un pasatiempo cómodo. sino ciertas formas y ciertos contenidos de ciertos pensamientos críticos. Situación difícil que . consumado de facto: clínicas e ideologías están siempre ya articuladas. Des-cubrir lo que existe ya. rectificarlas si se considera pertinente. ni de combate. sino de un clan. tornar manifiesto. Pero un proceso particularmente grave ha echado raíces. las lógicas de ciertas clínicas específicas. para no equivocarse de objetivo. porque no es el pensamiento crítico en general el que es hoy día obstruido. alianza o de rechazo. el pensamiento se ha ejercido bajo condiciones que siempre hubo que ganar y proteger celosamente —como los pólderes. precisamente? Porque. las formas. Nadie pretende abolir el tratamiento de los síntomas individuales y colectivos. cómo y por qué tal ideología tiene que ver. las categorías. otras modalidades clínicas. No es la clínica a secas la que está en tela de juicio. Y son al mismo tiempo sostenidas. nadie las defiende tampoco. si se trata de poner en relación dos entidades radicalmente impermeables una a la otra. otras lógicas. su dimensión ideológica debe ser explícitamente asumida. Al no asumirla. Comprender significa explicitar. consiste en comprender con el mayor rigor teórico y empírico posible. que no debemos minimizar porque. so pretexto de defender tal o cual clínica en realidad se están defendiendo los intereses de una corporación. estamos incluidos en él. hoy. ensalzadas. nadie se encarniza contra la clínica. con una modalidad clínica determinada. contrariamente a lo que pretende un rumor tenaz. ésos que transforman este instrumento —prometedor si se lo utiliza bajo ciertas condiciones— en verdad revelada. cómo y por qué tal clínica está conectada con tal ideología particular. para identificar las razones de la acogida y del rechazo de tal o cual clínica. desarrollar. Porque el combate es concreto. son hoy día violentamente cuestionadas las modalidades. Para identificar los aliados y los adversarios. Según las épocas. la clínica en general: nadie pelea contra entelequias volátiles. en términos de confirmación. justamente —. otras categorías. Falso. Esto vale incluso para los prelados de la evaluación. y recíprocamente. ¿Para qué y por qué? Para afianzar y profundizar las articulaciones existentes. las alianzas y las oposiciones. Falso. encerradas en sendas esferas independientes: la articulación consistiría en tender alguna pasarela entre ellas. sino radicalmente falso. nadie preconiza su pura y llana desaparición. y que el pensamiento crítico yace como una reliquia de tiempos pasados. real. En efecto. Lejos de llegar a articularlas. financiadas. se trata de verificar cómo y por qué la articulación es un estado de hecho. La tarea. Me parece inapropiado. Comprender las articulaciones concretas y complejas entre las diferentes clínicas y las diferentes ideologías juega un rol estratégico en el trabajo clínico concreto y en la ética que guía este trabajo. imaginar que pensar se ha convertido en una tarea hoy día imposible.

Se trata de las configuraciones ideológicas actualizadas por las diferentes modalidades clínicas. No sólo importa la ideología a la que el clínico dice sincera y subjetivamente adherir: importa sobremanera la ideología objetivamente realizada en la modalidad clínica puesta en obra. política. La completa y. capacidades profesionales y configuraciones subjetivas de los operadores. ¿Cómo explicar esta situación puntuada por ataques y defensas específicos? Si desechamos las hipótesis triviales que invocan efectos de moda. aparece un dato insoslayable: la dinámica interna de las diferentes modalidades clínicas. sin duda. al contrario. institucional. de las situaciones en las que viven. afinidades y correspondencias que amarran ciertas ideologías sociopolíticamente situadas (concepciones del mundo y de la sociedad. según el carácter tendencialmente conformista o tendencialmente subversivo que se dirime cada vez. las iniciativas. igualmente. Éstas son desacreditadas sino expulsadas de las instituciones sociales y médico-sociales o. en función de lo que dicen o evitan decir sobre el mundo y la sociedad. Debemos entonces nombrar un registro esencial y determinante. de las características que éstos presentan. Explicación plausible. caprichos personales o movimientos aleatorios. Dos ejemplos invalidan esta postura teoricista. Explicación ambigua. no están acumuladas de un sólo lado. en función de lo que cada una permite descubrir o al contrario deja de lado respecto de los sujetos humanos. ideales. No se trata de una plataforma política . ¿Los logros y los errores producidos en el curso del trabajo clínico se explican única y exclusivamente por razones internas a la lógica clínica (categorías teóricas y metodologías de intervención. Caso paradigmático: la oposición teórica. y obligatoriamente ideológica. las estrategias. En una palabra. características de las situaciones. En esta lucha necesariamente desigual. la toma en serio. conocen sin embargo un auge indudable. concepciones del mundo y de la vida asumidos o al contrario esquivados en el seno mismo de la lógica clínica? Otro ejemplo: modalidades clínicas más bien banales e inconsistentes que se limitan a racionalizar el sentido común. que no contradice sino antes bien completa la explicación precedente. En función de su interés o de su desinterés hacia la “otra escena”. valores y referencias particulares) y ciertas modalidades clínicas (dispositivos de intervención sobre situaciones singulares).afortunadamente no impide que existan estos últimos: todos los participantes son activos y emprendedores. Su lógica interna no alcanza para dar cuenta de su (inmerecido) éxito público. Ninguna modalidad clínica goza de una fuerza tal que su solo dispositivo técnico constituye la explicación necesaria y suficiente de los rechazos y los acuerdos que la acogen. entre las curas de orientación psicoanalítica y las terapias comportamentalistas. podemos enfatizar. protegidas por toda suerte de facilidades legales y simbólicas. las fuerzas y los recursos. Estas actualizaciones implican procesos complejos de correlaciones. de sus límites y desde luego en su campo de intervención propio. Cada modalidad clínica contribuye a conservar o a cuestionar el mundo a partir de sus características. resistencias e incomprensiones de los sujetos involucrados). o también y al mismo tiempo por los valores.

interiores. referencias. tratamos de incrementar y de ampliar. El registro que llamamos . ilustrado por sus usos divergentes en las diferentes modalidades clínicas. el sentido común. docentes. ni del comentario de un evento de actualidad. Ni escondido ni ocultado. ese registro obra en las condiciones sociales. El concepto de sujeto representa un caso paradigmático. agudizado por el neoliberalismo y sus crisis. Por otra parte. trabajadores sociales. y por supuesto en los criterios de contratación y de despido de profesionales.. Nada justifica que un inverosímil tribunal garantice los funcionamientos y las lógicas clínicas.e. a partir de los trabajos ya clásicos de Michel Foucault sobre el nacimiento de la clínica y de Georges Canguilhem sobre lo normal y lo patológico. ni a las experiencias clínicas. Semejante tutorado revela una intromisión indebida y pretenciosa.. las ideologías son también intrínsecas. las revistas de divulgación. Esta presencia de las ideologías en el entorno tanto como en el seno de las clínicas. exteriores.o sindical. En estas materias. precisamente porque revisten un carácter clínico.. profesionales e institucionales que se prestan al ejercicio de ciertas clínicas en detrimento parcial o completo de otras. se hallan ideológicamente . movilizan constantemente valores.ob. Forman parte de esta rúbrica las publicaciones científicas.. el clínico emite puntos de vista tan instructivos o tan ridículos como cualquier no experto… Los posicionamientos clínicos sólo pueden y deben ser clínicos. las lógicas. los presupuestos y los objetivos de las diferentes modalidades clínicas. concepciones del mundo. sino más bien innombrado. Por eso no buscamos agregar este registro ideológico a los arsenales teóricos. que incluyen o excluyen ciertas referencias clínicas en los currícula de formación de psicólogos.minada. posicionamientos respecto de los dogmas religiosos y las pautas morales. muestra la imbricación de la mirada médica y las condiciones sociohistóricas. Las polémicas en torno a la categoría de “salud mental”.. etc. Categorías y lógicas clínicas. Por esto acotamos que la oposición entre clínicas psicoanalíticas y clínicas comportamentalistas pone en juego posicionamientos ideológicos. de dos maneras al menos.. consolidado por la corta historia de las llamadas ciencias sociales y humanas que encuadran las diferentes modalidades clínicas? Una vasta literatura. Por una parte. psicoanalistas. de la clínica psicológica y las evoluciones y los compromisos políticos y sociales. y no sólo teóricos o técnicos. dicho registro obra en las categorías.. Contextuales. médicos. Razón por la cual no estamos en presencia de una simple querella corporativista. ni que les dicte la dirección a adoptar. los razonamientos. La tarea —que llamo transdisciplinaria— consiste en poner de manifiesto el registro ideológico siempre ya presente de hecho. En vez de agregar o de añadir. ¿constituye un fenómeno fundamentalmente moderno. No buscamos agregar porque dicho registro de ninguna manera y a ningún título falta en una u otra modalidad clínica.ede. criterios culturales. la redefinición de las fronteras entre sano e insano.

Éste puede engendrar una dinámica de refundación en la cual el registro ideológico ocupa un lugar de ningún modo exclusivo. de hecho. de más en más difícil de esquivar. de los coloquios y las publicaciones) para que las ideologías se queden en el exterior. Pero adquiere hoy día un carácter patente. en el mundanal ruido de las pasiones y los intereses. Lo que hoy día se ha vuelto manifiesto. pero sí estratégico. manifiesto. pueden aportar a los sujetos. aquél que da a la ideología y a las ideologías características únicamente negativas e imagina que basta con cerrar las puertas (del consultorio. Tal es la novedad contemporánea. impermeable a su acción. público o privado. esto es. entenderla. con las lógicas trans-subjetivas por las que cada sujeto individual se haya íntimamente animado y cada práctica singular estructuralmente modelizada. qué nos pasa. la nuestra se caracteriza por la experiencia según la cual en todos los dominios de la actividad humana se juegan apuestas y desafíos que lejos de ser exclusivamente técnicos. He aquí una verdad que calificaría de Perogrullo… si no fuera tan delicado transmitirla. La realidad de este fenómeno no data pues de la época actual. La articulación clínica-ideología acentúa la ayuda preciosa que la labor clínica. en sus aplicaciones. Respecto de otras épocas. Se despliega una reestructuración en profundidad de los dispositivos de intervención médica. las clínicas no escapan a este movimiento general. La revolución neoliberal que vivimos desde hace ya varios decenios no deja ningún sector. Considerar estos datos nos arma para comprender qué pasa. psicológica y educativa: finalidades y lógicas. como una de sus condiciones externa e interna de ejercicio concreto. Por el contrario. en su lógica interna. La clínica. ese mismo movimiento suele inspirar — actitud desgraciadamente corriente hoy día— la resignación nostálgica de un paraíso que se llama perdido porque. suponiendo que alguna vez lo fueran. de la corporación. Semejante fantasma forma parte del consenso. A la vez en sus condiciones de ejercicio. Aparece entonces una exigencia de reconciliación con el concepto de ideología.ideológico acompaña desde siempre esta práctica social que es la práctica clínica. son al mismo tiempo indisolublemente ideológicos y políticos. a los equipos. es la imposible neutralidad de los dispositivos y de los proyectos. ni al abrigo de transformaciones de forma y de fondo. nunca nadie vivió allí. a los funcionamientos . actores y destinatarios han dejado de ser evidentes. ciertas labores clínicas. y finalmente integrarla en las prácticas cotidianas. masivamente manifiesto. Múltiples razones contribuyen a este estado de cosas. hoy día. Época extraordinaria durante la cual las ideologías estaban encerradas en jaulas ad hoc.

principalmente en el campo del trabajo social (situación de usuarios.institucionales. Pero no desconoce los desmanes e infortunios que esta labor puede igualmente producir. porque no hay una causa omni-explicativa sino varias causalidades entrelazadas. porque diferentes espacios se encuentran simultáneamente convocados. logros e impasses irreductibles a las motivaciones de los . de equipos. educativa.. esta denominación marca un posicionamiento preciso a propósito de la subjetividad y de las disciplinas psicológicas. son importantes. Las relaciones intersubjetivas entre profesional y usuarios. en fin. por razones que no son imputables a las solas técnicas clínicas. en todos los casos el punto de mira central son las prácticas y no los prácticos. De entrada. pero no determinantes. médica. Sin embargo ¡el análisis de las prácticas no es en absoluto el análisis de los prácticos! La clínica transdisciplinaria reivindica la materialidad de las prácticas: éstas comportan mecanismos y lógicas. Una clínica transdisciplinaria de la intervención social Esta modalidad clínica particular resulta de un largo trayecto de intervenciones teóricas y de experiencias. docente. porque. para avanzar no alcanza con esconderse detrás de citas rituales o con hacer un uso ritual de citas importantes. las producciones imaginarias y simbólicas bajo las cuales los sujetos encaran. etc. prescindir de estas dimensiones esenciales que son la subjetividad y la intersubjetividad. de servicios e instituciones). y seguramente inquietante. significativas. gozan y/o padecen las situaciones en las que viven. personal de servicios sanitarios. juristas. 4. Los entrelazamientos operados a partir de estas dos fuentes particularizan la clínica transdisciplinaria de la intervención social. Sería por supuesto absurdo. Problema efectivamente complejo. Sea el objeto la intervención social. Sus fuentes principales provienen de la teoría de la ideología esbozada por los trabajos de Louis Althusser y del psicoanálisis según Jacques Lacan. cuadros dirigentes. etc. colegas. Suelo también utilizarla con docentes.

ineludibles. a sus configuraciones psíquicas conscientes e inconscientes. insuficientes sin embargo para descifrar la lógica objetiva de dichas situaciones. Comprensión objetiva: tal es la razón final de los acuerdos y de los desacuerdos en . la situación de los usuarios y las intervenciones de los profesionales parecen depender de sus solas subjetividades: ¡explicación inverosímil! Es cierto que exponer objetivamente una situación es también exponerse subjetivamente con y en ella. define la postura clínica transdisciplinaria y. En cuanto a los usuarios. concepción del mundo general. vivencias y explicaciones constituyen elementos preciosos. su posicionamiento ideológico y filosófico específico: materialista. El análisis de las situaciones y de las intervenciones produce siempre efectos subjetivos. los usuarios son reducidos a su sola dimensión psíquica y los profesionales a un rol de terapeutas… incompetentes para curar. Sin acordar un rol determinante a los dispositivos de política social. institucionales. Este embrollo entre disciplinas psicológicas. La subjetividad está siempre en obra. mina constantemente todo esfuerzo de comprensión objetiva. aunque pueda producir algún efecto subjetivo. adversario principal en materia de análisis de las prácticas. La tarea propiamente terapéutica cada sujeto la acomete en otros espacios. tomados en situaciones que comprenden parámetros psíquicos conscientes e inconscientes. generalista. si lo considera fructuoso. laborales…. sus representaciones. Idealismo visible en el desliz psicologista que suele acompañar “la supervisión”. omni-explicativa. pero una precaución debe prevalecer: la clínica de un objeto —la intervención social— no es en absoluto una empresa terapéutica. políticos.profesionales que intervienen en ellas. especializadas y parciales como cualquiera otra. y psicologismo. a sus representaciones. Oposición al idealismo. Esta insistencia sobre la irreductibilidad de las prácticas a los sujetos que las protagonizan. escolares. y también legales. Cuando ésta no logra reconocer la consistencia de las prácticas. económicos. dichas prácticas aparecen como una especie de solidificación o de excrec encia de la subjetividad y de la intersubjetividad. por ende. o sea la irreductibilidad del acto a las intenciones conscientes e inconscientes del actor.

sobre todo cuando sabemos que toda modalidad clínica se articula necesariamente a una ideología y que por tanto la neutralidad es imaginaria? En el cuadro de la clínica transdisciplinaria. si apostamos a la objetividad. privilegiado o al contrario dejado de lado. Situación perfectamente ilustrada por la historia de las ciencias: la producción de conocimientos se ha desarrollado a veces pese. otras veces gracias a tal o cual ideología. sino qué ideologías. El conocimiento se funda y refunda a lo largo de un proceso. La historia de las ciencias nos enseña otra cosa. el trabajo clínico queda invalido de antemano. La clínica se detiene en la etapa del comentario. la respuesta es afirmativa. ciertas conceptualizaciones de lo que es una intervención social. Objetivo: proponer elementos de rectificación parcial o total de la percepción de la situación. introducir modificaciones de detalle o de fondo en su tratamiento. ¿Semejante comprensión es posible. Estas diferentes apelaciones suponen sendas teorías del trabajo social y médico-social. En efecto. El problema no es la presencia de ideologías. Evitar a todo precio que la autoridad del argumento se transforme en argumento de autoridad. importante. O sea que la clínica no funciona sin teoría. con ellas y pese a ellas. cómo operan.materia de clínica. Se lo supone incapaz de producir conocimientos justificados y por ende perfectibles de las situaciones de los usuarios y de las prácticas de los profesionales. puede y debe ser criticado gracias a la experiencia empírica y al debate razonado. qué representaciones. Si se postula que la objetividad es imposible. A saber: el conocimiento es una construcción en rectificación ininterrumpida. Clínica transdisciplinaria. entonces se puede llegar a conocer qué parámetros los protagonistas han tomado en cuenta. Por el contrario. cómo juegan las prescripciones de la política social. qué uso se puede o no hacer de ellas. y no ya pluri.o interdisciplinaria. lo que lo pone a distancia de la Revelación. modelos y referenciales implícitos y explícitos orientan la situación. al . la imposibilidad de la neutralidad no implica la imposibilidad de la objetividad o al menos de la objetivación.

Si muchos hablan de social o de lo social. Por eso un consenso como el que estudiamos en páginas precedentes representa un obstáculo mayor. es menester saber (al menos inconscientemente) qué. abuso. políticas. horrores. subjetivas. sino traspiés. no dichos. laborales. para pensar su potencia real y sus límites efectivos. ideales. Clínica difícil. malos tratos. No se trata de un ejercicio de observación carente de todo referencial. conjunto de valores.menos sin presupuestos teóricos a propósito de su objeto. con comillas o sin ellas. enfermedad mental. Y. etc. en efecto. por qué… Ignorar qué significa inconsciente obliga a escuchar. en minúscula o en mayúscula. ideológicas. la fuerza y los límites del trabajo social y médico-social queden masivamente implícitos. A la hora de definir. La clínica es incapaz de tomar “la realidad como viene”: para que algo venga. sexuales. vital. Es habitual que el objeto de esta intervención. . la enorme literatura sobre el tema se encierra en un mutismo ensordecedor. no lapsus. sociología clínica u otras — consideren la intervención social como un terreno de aplicación de la psicología individual o colectiva. errores. terreno del que desconocen la especificidad. sin conceptualización de su campo de intervención. Dificultad comprensible puesto que dicha intervención moviliza —a la vez y simultáneamente— dimensiones económicas. Comprendemos entonces que las modalidades clínicas generalmente disponibles —supervisión. modelos y prácticas sociales bajo las cuales los individuos y los grupos viven su situación de desempleo. se lo debe hacer venir. cómo. privadas… Como toda otra. Reconocer en las ideologías una condición positiva de existencia de los sujetos y de las instituciones obliga a cuestionar los compartimientos disciplinarios entre las ciencias sociales y humanas. este conjunto de dimensiones están ordenadas en torno al núcleo racional de la intervención social: las ideologías. Lo cual no va de suyo en el caso de la intervención social. colmo de dificultad. es menester otorgar a las ideologías un rol positivo. presupuestos. Para comprender el trabajo social. públicas. creador. pocos argumentan de qué hablan concretamente. la intervención social es una intervención especializada… en muchos campos a la vez. para observar.

KARSZ. Buenos Aires. Siglo XXI. Editorial Fondo de Cultura Económica (reimpreso en 1997). Buenos Aires.Conclusión provisoria en vista de exploraciones futuras: la clínica es una observación orientada. clínica”. Michel (1966) « El nacimiento de la clínica » Título alternativo: Una arqueología de la mirada médica. Barcelona. produce conocimientos objetivos. Bibliografía Bibliografía citada ALTHUSSER. consignada en un relato. en consecuencia rectificables en parte o en totalidad. Escritura que surge de una lectura. a los efectos de intervenir sobre la misma cuando lo consideremos necesario. Queda por ver si esta clínica transdisciplinaria evocada aquí en sus grandes líneas. Nueva Visión. Gedisa. no son reductibles una a otra. en “Las reglas del Método sociológico”. individuales o colectivas. Siglo XXI. aunque tampoco están pensadas en términos de oposición. leer la dimensión ideológica puede contribuir a ubicar algunas de las razones involucradas en esos impasses? Un ejercicio para cada uno en cada contexto particular. La clase nos da pie para reflexionar en el proceso de escritura a la que cada uno está abocado. CANGUILHEM. que cuando algo de la dificultad aparece. a propósito de situaciones singulares. Buenos Aires. figuras. Hasta aquí este módulo que buscó abrir aristas diversas para pensar la posición. que. Louis (2003) “Ideología y aparatos ideológicos de estado / Freud y Lacan” (artículo). ofrece elementos para la comprensión transdisciplinaria de toda clínica posible. FOUCAULT. Emile (1895) El método sociológico. Cierre Vemos hasta aquí una orientación a pensar en las configuraciones ideológicas y en las configuraciones clínicas como plurales ya que las mismas apuntan a realidades sociohistóricas. DURKHEIM. . Buenos Aires. Georges (1986) “Lo normal y lo patológico”. no neutra. dichas configuraciones no se confunden. Saúl (2007) “Problematizar el trabajo social: definición. ¿Podemos arriesgar que cuando algo de nuestras prácticas no llega a buen puerto.

teoría". clínica. A partir de la crítica de la ideología propone un acercamiento a "una teoría de la práctica" y no a lo que idealmente realizan los trabajadores sociales. RODR. Homo Sapiens Ediciones.Laurent (2004) "Saber freudiano y pulsión transdisciplinaria". Licenciada en Trabajo Social (Arg. Ponencia disponible en http://www. Rosario. María del Pilar (2008) “Crítica de las ideologías y teoría de la práctica”. fundamentos. en ASSOUN. Saül (2007) "Una clínica transdisciplinaria de la intervención Social". KARSZ.). Editorial Gedisa. Jacques (1978) Ouverture de la section clinique de Vincennes. y orientaciones en relación con la propuesta de Saül Karsz de pensar una clínica transdisciplinaria.internacionaldelconocimiento. Paul. LACAN.org En este artículo María del Pilar Rodríguez. Jacques (1975) Seminario XXIII « Le symptôme ».. en La investigación en psicoanálisis.LACAN. ASSOUN. y de nuestra propia propuesta respecto de una posible clínica socioeducativa. Bibliografía ampliatoria Itinerario de lectura Recomendamos la lectura de los siguientes autores que. Definición.GUEZ. Buenos Aires. que contiene las referencias y los links para acceder a la bibliografía básica. principios. y de Karsz desde el trabajo social. (2008) "Práctica. en el caso de Assoun y Cancina. así como a la revisión de las posibilidades y límites de un profesional que "no puede dejar de moverse en los aparatos del estado. Pura H. Paul. nos ayudan a revisar referencias conceptuales.Laurent y ZAFIROPOULOS. en Problematizar el trabajo social. desde el psicoanálisis. Lógica pluridisciplinaria. . pero que puede hacerlo de diversas maneras". Bibliografía básica En la Biblioteca pueden encontrar una carpeta denominada Clase 21. figuras. recorre la cuestión del profesional del trabajo social "entre la práctica y la teoría". en el volume Ecrits: «La direction de la cura » (1958-1966). CANCINA. Markos: Lógicas del síntoma. Ediciones Nueva Visión. Barcelona. clínica.