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OBRAS MAESTRAS | ROMANTICISMO

Sinfonía N° 5 “Reforma” de Félix Mendelssohn
La Sinfonía Reforma fue compuesta en 1830 y estrenada en 1832, en Berlín. Resulta irónico
que el nieto de Moisés Mendelssohn, considerado por muchos el más grande intelectual
judío de su siglo, compusiera una sinfonía en honor del tricentenario de la Reforma
Protestante. Félix Mendelssohn estaba profundamente interesado en la música de Bach y la
Sinfonía Reforma puede ser considerada como un homenaje al espíritu religioso del antiguo
maestro y a su maestría contrapuntística.
La Reforma fue el movimiento religioso que llevó al establecimiento del protestantismo. Martín Lutero lideró la rebelión contra la dominación espiritual, política y
económica de la Iglesia Católica. En 1519 desafió abiertamente el poder del Papa; en
1520 quemó públicamente la orden del Papa de excomulgarle. Lutero tenía muchos
seguidores y la batalla posterior entre católicos y protestantes fue feroz. En 1530 los
luteranos se habían ganado el derecho de determinar la religión del pueblo bajo su
gobierno. Sus creencias se pusieron de manifiesto en un documento presentado en la
reunión convocada en Hamburgo por el emperador Carlos V, con el propósito de
resolver las diferencias entre protestantes y católicos. Carlos y los católicos no podían
aceptar las ideas de Lutero y la división entre las dos partes de la cristiandad se hizo
permanente. El documento, conocido como la Confesión de Augsburgo, se convirtió
en la manifestación fundamental de la fe protestante.
En un primer momento Lutero se interesó por los judíos. En 1523 escribió que los
judíos "son consanguíneos de nuestro Señor... Debemos aplicar, no la ley del Papa,
sino el amor cristiano y demostrar hacia ellos un espíritu amistoso".
Desafortunadamente, la situación de los judíos no mejoró bajo la Reforma. Lutero
creía que tratar a los judíos amablemente significaba convertirlos. Cuando estos se
resistieron, se pusieron de manifiesto sus prejuicios contra ellos. En 1542 escribió,
airado: "Si los judíos se niegan a convertirse, no debemos sufrirlos ni soportarlos más
tiempo." Así que los judíos siguieron en sus ghettos, no sólo alejados del bienestar
material sino también de la corriente principal de la ciencia, el arte y la cultura
europeos. No fue sino hasta el siglo siguiente cuando pudieron romper las barreras
religiosas y de clase para participar en la vida intelectual de Europa.
La figura a quien le cupo la mayor responsabilidad de este avance fue Moisés
Mendelssohn. El filósofo se hizo íntimo amigo del dramaturgo Gotthold E. Lessing,
que basó en él su famosa pieza teatral: Natán, el Sabio. Los intelectuales alemanes
se quedaron primero muy sorprendidos pero también intrigados por el hecho de que
Lessing se involucrara profundamente con un judío y escribiera una pieza sobre él en
relación con los temas de la libertad y de la tolerancia. Como consecuencia,
Mendelssohn fue aceptado por la intelligentsia. Su ensayo sobre la inmortalidad,
escrito básicamente en alemán en lugar de idish, fue ampliamente leído; lo convirtió
en un filósofo, incluso más respetado que Kant. Tradujo el Antiguo Testamento al
alemán para beneficio de los judíos cuyo hebreo no era fluido. Creía que su pueblo
era en primer lugar alemán y sólo en segundo término judío y sentía que todos los
ritos religiosos debían llevarse a cabo en el lenguaje del pueblo en lugar del hebreo.
El foco principal de la vida y la obra de Mendelssohn fue ayudar a su pueblo a
abandonar los ghettos y unirse a la sociedad como iguales de los protestantes y de
los católicos. No vivió para ver la realización de su sueño: murió en 1786 y la
emancipación de los judíos en Alemania fue decretada oficialmente en 1812. Pero
incluso entonces, los prejuicios siguieron siendo generalizados.
Uno de los nueve hijos de Moisés Mendelssohn fue Abraham, padre de Félix. Aunque
Abraham tenía sólo 10 años cuando murió Moisés, aceptó el liberalismo judío de su
padre. Así que, a la edad de 16 años, se unió a la Sociedad de los Amigos, dedicada
a combatir la ortodoxia. Muchos de sus miembros hasta llegaron a hacerse bautizar.
Cuando la emancipación oficial de los judíos en Alemania no logró liberar al país del
antisemitismo, Abraham no vio ninguna contradicción en proteger a sus niños,
haciéndolos bautizar como protestantes. De hecho, la esposa de Abraham había sido
una fuerte defensora de la conversión durante años. El incluso siguió el trámite de
hacerse bautizar varios años más tarde, pero continuó considerándose judío.
Félix fue criado como luterano. El, como su padre, mantuvo importantes lazos
espirituales con el judaísmo, pero sus creencias eran totalmente protestantes. Era un
humanista que a menudo defendía a los judíos y estaba orgulloso de su herencia,
pero era también un protestante devoto que compuso manifestaciones de fe cristiana
tales como Te Deum, Magníficat, himnos, motetes, cantatas, y la Sinfonía Reforma.
Es realmente extraño que el nieto de un filósofo judío compusiera música cristiana,
pero el liberalismo del abuelo llevó, aunque indirectamente, a la conversión del nieto.

Debido a su fe, en 1830 el compositor estaba ansioso de
participar en la celebración del tricentenario de la Confesión de
Augsburgo. Aunque sólo tenía 20 años, compuso una obra
sinfónica grande y seria, conocida originariamente como Sinfonía
para el Festival de la Reforma de la Iglesia. La mayor parte de
sus primeros tres movimientos deriva de un motivo religioso
conocido como "Dresden Amen", figura entendida como símbolo
del Espíritu Santo. El movimiento final está basado en el famoso
himno "A Mighty Fortress is Our God" (Poderosa Fortaleza es
Nuestro Señor"), escrito por Lutero.
La celebración para la cual fue escrita la sinfonía se canceló. Un
año más tarde la pieza fue estrenada en París, pero los músicos
reaccionaron tan negativamente que no se pudo interpretar. Fue
tocada finalmente en 1832, pero el compositor tuvo de ella una
pobre opinión. Llamó al primer movimiento "un gordo animal
erizado". Más tarde dijo: "No puedo soportarla más y desearía
quemarla más que a ninguna otra de mis piezas; nunca debe
publicarse." Así que no fue impresa hasta 21 años después de la
muerte de Mendelssohn, cuando debió ser denominada Sinfonía
Número 5, ya que las sinfonías compuestas posteriormente ya
habían sido publicadas con los números 3 y 4.
Mendelssohn estaba profundamente interesado en la música de
Bach y la Sinfonía Reforma puede ser considerada como un
homenaje al espíritu religioso del antiguo maestro y a su maestría
contrapuntística.

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