UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN

Facultad de Ciencias Sociales
Carrera de Sociología
Análisis social de Chile Histórico

Ensayo

“Disciplinamiento
Social”
Nombre:
Bárbara Torres Olivera.
Docente:
Alejandra Brito Peña.
04 de julio de 2013, Concepción.

ya que les faltaba mano de obra y se horrorizaban por la manera en que la clase popular vivía diariamente. Aunque eran dos sociedades que convivían paralelamente.DISCIPLINAMIENTO SOCIAL Establecer los límites de la sociedad fue la tarea que se propuso la élite chilena. peones y proletarios. la recta. “Durante un siglo y medio (1720 – 1872. casi la totalidad del “gremio minero” estaba formado por “buscones o pirquineros”. 1985). normalmente. este paralelismo le molestaba a las élites pobres del país. Respondiendo a este malestar (que con el paso del tiempo se tornó en un problema) tomaron distintas medidas de disciplinamiento social para ejercer control sobre el cuerpo de las mujeres. G. los peones itinerantes desempeñaron un rol primordial en la constitución y desarrollo del viejo sector minero-exportador. Desde tiempos de la colonia (cuando se puso al poder de la sociedad con la independencia de Chile). sino que también es el espacio donde implanta la proletarización. Por un lado. Chile se inserta en el capitalismo internacional en el siglo XIX. La proletarización fue un proceso pensado en varones. Durante el siglo XVIII. En el período de la cuestión social. iniciaron su explotación. Por otro. Formación y crisis de la sociedad popular chilena del siglo XIX Ediciones SUR.1 La minería es relevante en la historia. 1 . aproximadamente). por peones itinerantes probando suerte en actividades mineras” (Salazar. y los otros eran la población inmoral. “Lejana y sumergina permaneció la historia de la lucha de los trabajadores (mineros) por impedir justamente su Salazar. el disciplinamiento social estaba bajo la perspectiva económica capitalista que la oligarquía de esa época tenía y con la influencia de empresarios extranjeros que estaba llegando al país. Labradores. descubrieron la mayoría de la minas. Las faenas productivas de la minería estaban en manos de los pinquineros. esto es. no sólo por la acumulación de capital. 1985. hombre y niños que componían el universo popular de la época. la sociedad aristócrata criolla se auto-distinguieron de la sociedad popular haciendo hincapié en que ellos eran la población moral. Santiago. a través de la exportación de productos.

Ante la rebeldía obrera y la creciente necesidad de una mano de obra. almuerzos. 1987)3. “¿Esperaban ustedes otra cosa?: Meteo Vega. Tampoco había aparecido durante el último tiempo del embarazo. A. Disciplinamiento de la mano de obra en la minería de Atacama (1817-1850). Santiago. 3 Salazar. Las mujeres arranchadas era la imagen del peonaje femenino: mujeres solas con sus huachos que migraban a las periferias de las ciudades. En Proposiciones Nº 19. G. vol. los mecanismos ocupados para el control del pueblo popular estuvieron más dirigidos hacia la mujer. (Salazar. 1990. ¿no habría ido con ella al monte a rescatar la pierna del buey desbarrancado? No compadeció la angustia final de Rosaria. éstas mujeres instalan en las puertas de sus casa una meza donde venden mote con huesillo. Entonces se direcciona hacia un disciplinamiento del espíritu: hacia la sociabilización. el peón que engendró las criaturas de Rosaria. Historia de Chile (1891 – 1973). G. 1987) . Es el hombre el objeto de la proletarización. no se hizo presente el día del parto. como Santiago. porque. molestaba a la élite criolla.proletarización. La solución a este malestar fue la urbanización de las mujeres en los conventillos. salario y ley. Sus ranchos eran territorios extensos que los trabajaban. Santiago. ya sea en huertas y animales. Las mujeres desaparecen de a fuerza de trabajo. Este era el escenario de las mujeres chinganas que. “Azote. 2 Illanes. empanada. Con el flujo de peones que se veían en las periferias circulares de la ciudad. pan amasado. No se hizo cargo de ninguno de los niños”. por supuesto. M. y establecían sus casas-quintas. la clase patronal y gubernamental intentaron restablecer el orden laboral mediante disciplinamiento de los cuerpos por azote. etc. de haberlo hecho. I. hacia la mujer arranchada. En Proposiciones Nº 19. En las zonas urbanas. 1990)2. salario y ley. pero ninguno funcionó. por evitar la pérdida de sus espacios de autonomía laboral y existencial” (Illanes. específicamente. vasos de chicha. Pero la minería no fue el único espacio de disciplinamiento social. “Ser niño huacho en la historia de Chile”. Tomo II (Santiago. pidiendo un territorio donde poder desarrollar estrategias de sobrevivencia para ellas y su prole. 1990 Vial. es decir.

al. en el contexto de la cuestión social. 1880 – 1930. 2005)6. SUR/CEDEM. de peón a padre proveedor. corrompido y vicioso. Transformaciones de la identidad popular-femenina. Ven que en esta sociedad popular no hay hogar ni familia que moralice. […] Esta reclusión femenina legitima el espacio del hogar como un espacio propio. De mujer a madre. pero la élite ve en los éstos un negocio. Se comienza a alertar de una intervención de la familia ideal. innatamente incapaz de mantener la higiene y la salubridad de sus viviendas”5. “Para justificar racionalmente la reclusión femenina en el espacio doméstico surgió el concepto de la mujer virtuosa. La construcción de identidades de género en la sociedad popular chilena. Brito. Los conventillos solían ser casas patronales. El horror que causaba las condiciones en que vivían los pobres. Lo que antes se asumía como una diferencia. “la que se consideraba como resultante de la ausencia de modelos familiares” (Brito. Ediciones Escaparate (Concepción. Los conventillos no tardaron en presentar problemas. (además de ser la solución urbana al problema de los ranchos) ya que al ser espacios reducidos. para ellos se comienza a poner a la familia como centro moral. ya que la élite empieza a mirar como algo nuevo lo que siempre estuvo ante sus ojos: la madre y sus huachos. Ibídem . a partir del cual se resguardaba la virtud”7. 1995)4. ignorante. “Del rancho al conventillo. L et. El disciplinamiento aquí se tornó hacia naturalizar la adscripción femenina al espacio doméstico. siglos XIX y XX. A. Construcción de Identidad en Chile. Disciplina y desacato. En Godoy. A. 1850 – 1920”. Es necesaria la existencia del hogar para el disciplinamiento social de las mujeres. 1995) 4 5 6 7 Ibídem Brito. se asume como un foco de problema. Santiago. hizo focalizar el discurso en la llamada “crisis moral”.“Ser mujer popular en este período significó una cada vez más compleja integración de lo que se consideraba el mundo público (trabajo) y el privado (casafamilia)” (Brito. sin que haya preocupación alguna por los espacios. 2005). en un territorio se podrían construir varios cuartos redondos que se arrendarían. y donde se veía que la raíz de éstos “estaba en el pueblo.

seguramente. constituido por las mujeres de las élites. “Esa madre-pueblo había sido inoculada de la nueva hibridez entre tradición y modernidad”. se produjeron una seria de consecuencias. En Revista Nomadías Serie Monografías. aunque de manera precaria. y un aumento del empleo. hay un re-establecimiento de la diferencia de clases. 1998)10. Ésta se hizo presente tanto en el disciplinamiento urbano con los conventillos. con mayor disciplina impuesta sobre los trabajadores. "Entre "madres". U de Chile. Primeo. el alcohol y. (Santiago.A. “Rebeldes Pampinos: los rostros de la violencia popular en las oficinas salitreras (1870 – 1900)”. Chile 1900 . mayoritariamente masculino. Un ejemplo claro de esta fue la situación vivida en la zona del salitre. Maternalismo popular e hibridación cultural.El disciplinamiento social de éstas mujeres estaba ligado también al hecho de ser madre. Se da una relación entre madres. Ediciones USACH. J. y a la vez.9 Con los forzados mecanismos de disciplinamiento social. 10 Pinto. Hibridación maternalista y su lógica de ordenamiento. con una supuesta mayor capacidad de dominación. la re-privatización de las salitreras redundó en mayor actividad económica. Santiago. como en el disciplinamiento en la zona minera del Norte.1920". las señoras visitadoras. M. 1999) Ibídem. estimulada por el juego. Editorial Cuartos Propio. La ocupación militar de Tarapacá por Chile. institucionales o familiares sobre un conglomerado popular joven. 1998 . Segundo. pero lo había. y su posterior anexión. En Trabajos y Rebeldías en la Pampa Salitrera. la escasa influencia de inhibidores culturales. PGCAL. y de reciente formación” (Pinto. Ante los hechos de abandono de hijos y la posterior creación las Gotas de Leche. sus habitantes quedaron sometidos a un Estado teóricamente más fuerte que el peruano. por lo que hay un re-establecimiento de las relaciones entre éstas dos clases. produjo varios cambios en la pampa. 1999)8. la élite mandó al “campo de acción” a un ejército de faldas. Una de las que más quedó plasmada fue la violencia. Ella ha realizar un trabajo moderno para establecer el orden premoderno. El objetivo estratégico de la visitación social era el establecimiento de la fidelidad social (Illanes. “En su mayor parte ésta era una violencia espontánea e individual. 8 9 Illanes.

mayor delincuencia. declinado en los repuntes económicos. La ira popular comienza a compartir espacio con la planificación. mayor marginalidad. a mayor despidos. La delincuencia común aumentaba en tiempos de “vacas flacas”. organización y el discurso de clase. el Estado evolucionó de uno incapaz de controlar a la peonada. a otro que derechamente los escarmienta a punta de matanzas. los conflictos laborales se convierten en la principal fuente de estallidos de sociales. En este escenario. a otro que apoya a los privados en su intento de disciplinar a los obreros. A inicios de la década de los noventa. pero la violencia popular se sigue manifestando como era habitual en ese medio. aunque sin la misma bonanza de antes.En los ochenta. . el bandidaje siguió existiendo en la pampa.