Cosas de críos 04.01.

2004

ESTE AÑO NO ES NECESARIO pedir nada a los Reyes Magos, porque hay elecciones generales y los políticos se encargarán de todo. Serán elecciones especialmente cargadas de promesas, además, porque con el aznarismo está muriendo la doctrina que rezaba que la mejor política social es crear empleo. A mí siempre me pareció una doctrina rara, porque la política social es la destinada a quienes, bien por ser niños, viejos o enfermos, no trabajan, pero como Aznar lo ha dicho siempre tan enfadado, sabía mal llevarle la contraria. Como en tantas otras cosas. En cuanto se vaya, sus doctrinas durarán cinco minutos. (Las de política exterior, Teoría de Primera División, Proposición del País Antipático, Teorema del Rincón de la Historia, Axioma Anticipatorio... no durarán ni tres). Apuesten lo que quieran. En cuanto desaparezca el andamiaje de propaganda, lucirá el ridículo. Yo lo sé porque he hecho la prueba en estas vacaciones, con mi hija y mis sobrinas. Ninguna de las tres alcanza los dos años, no saben que Aznar es muy importante, y se mean de risa cuando le imito. "Cualquier buen español se comería este puré", les digo, y se tronchan. Si me pongo bigote y ahueco un poco la voz, se caen de la trona. "¡Vivas Paña!", grito muy serio, y la risa las dobla como si tuvieran una bisagra en el ombligo. "Sois unas pésimas españolas", las regaño, y responden: "Caca". Las niñas de hoy saben chino. Si quiere usted empezar 2004 sabiendo qué tal español es, y qué puede esperar de los Reyes Magos, le propongo un test: ¿la guerra de Irak le pareció ilegal e inmoral? ¿La catástrofe del Prestige, una mezcla de incompetencia y caradura? ¿El palacete desde el que Ana Botella atiende a los pobres de Madrid, un sarcasmo? ¿El AVE a Barcelona, un cachondeo? ¿Las reformas del Código Penal, un disparate? ¿TVE, un escándalo? Por cada sí anótese dos puntos, y piense que sólo necesita uno para ser un mal español, según Aznar. De ahí en adelante, puede ser usted un pésimo español, un español horrendo, un español espantoso, un antiespañol puro o, con máxima puntuación, un resentido carroñero y ojalá se le pudran las meninges y vote al PSOE si quiere que se disuelva s'Paña en un orín de comunistas y separatistas. De regalos, ni hablamos. Se levantará Aznar de madrugada y encontrará a los Reyes dejándole carbón. -Pero... pero ¿esto no será por mal español? -No, señor mío: por pesado. Woody Allen escribió para uno de sus personajes: "Siempre que escucho a Wagner siento deseos de invadir Polonia". Yo creo que a Aznar le gustaría provocar algo así, grave y solemne: deseos de partir a las Cruzadas. Desde luego, a mí no me pasa. Cada vez que veo a Aznar en el telediario siento deseos de volver a ver La Pantera Rosa. Nada más. Sé que nunca alcanzaré a Woody Allen, aunque me consuela la íntima satisfacción de asistir a la caída de esa bobada del aznarismo: la mejor política social es crear empleo. Curiosidad morbosa tengo por comprobar cuánta política social promete Mariano Rajoy antes de marzo.

Fenómenos inexplicables 11.01.2004

1. La vida te la dan sin instrucciones de uso, y eso tiene grandes ventajas y los inconvenientes que todos los días traen los periódicos. En todo caso, mejor que la vida venga sin instrucciones que con las instrucciones traducidas con las que se tropieza uno de cuando en cuando: "Dejar que eyacule el disco para che el buje de dirección se adapte a la planchuela". Bien. Correcto. Paso siguiente: "Asegure el pasante 2, foto F-H-I y regular el apoyapié contemporáneamente". Me quedé mirando el folleto: "A ver si en lugar de las instrucciones de montaje de una sillita de bicicleta me han dado un díptico de propaganda del PSOE sobre la España plural...". Pero no, no era. Ni tampoco el meteorito que el 3 de enero llovió sobre varias autonomías gobernadas por el PP: "Esto es una señal", pensé, "el anuncio del advenimiento de Zapatero". Fue un fenómeno espectacular y fugaz: al poco tiempo no había de él ni rastro. Imposible que fuera nada relacionado con Zapatero. 2. Venga, va, no nos pongamos crueles con los débiles (también estaría bueno que el robot Spirit fuera fotografiando Marte y tropezara con Gaspar Llamazares saludando. "¡Coño, lo que hay que hacer para que te saquen por la tele! Ah, y vote Izquierda Unida". Seguro que en los telediarios le cortarían la frase y sólo saldría la primera parte), que de los débiles será el reino de los cielos. El de los cielos, quede claro. El Reino de España es de los fuertes. Ya se trate de reformas educativas, laborales o penales, la divisa del Gobierno durante ocho años ha sido: protejamos a los fuertes, y que los débiles no molesten, porque tenemos que ser un país fuerte en un mundo donde los débiles no cuentan. Tendrían que explicarme más detenidamente el empeño de José María Aznar para que en la Constitución europea figure una mención al cristianismo, porque en sus políticas no hallo rastros de inspiración cristiana. Su reforma educativa, basada en que los alumnos con dificultades no molesten a los más fuertes, aún no sé qué tiene de cristiana. Eso sí, se enseñará religión, y eso satisface a la jerarquía de la Iglesia española, paradigma de cristiandad: casi siempre que están de actualidad es por asuntos de dinero. La última aportación de la Iglesia al debate público: si las parejas de hecho se igualan en derechos a los matrimonios, se quiebra la Seguridad Social. Habrá que hacerles caso: llevan siglos combinando derecho y dinero, y nadie sabe de eso más que ellos. 3. ¿Y el voto a los dieciséis años, como propone Tony Blair? ¡Por Dios! ¿Qué se sabe de la vida a los dieciséis años? Hasta los veinte, por lo menos, no se tiene una desorientación completa, y hay que esperar a los cuarenta para no entender nada. Al parecer, hacia los sesenta se da uno cuenta de que siempre estuvo equivocado. Entre los ochenta y los noventa, más o menos, te mueres, y te llevas a la tumba el enigma: ya me resigné a no saber qué coñe sería el buje de dirección, pero ¿qué repollo significaría aquello que proponía el PSOE de articular la España plural con garantía de cohesión interterritorial y sin mengua de derecho alguno?

El novio y el marido 18.01.2004

1. Tiene razón González: a veces nos falta ambición de país. Comienza la campaña electoral en España, y el PSOE promete empleo, educación, bienestar... Comienza la campaña en EE UU, y Bush promete viajes a Marte. Eso es poderío. Zapatero podría prometer viajes a Badajoz. Por lo menos para los que vivan en Cáceres. El colmo de la modestia es el programa de Rajoy, que se resume en una frase: "Vótenme y no les pasará nada". No habrá cambios, no habrá alborotos ni líos. "¡Cuatro años sin nada, amigos y amigas!". Zapatero se presenta como un buen novio, y Rajoy, como un buen marido. Es lo que hay. Quienes prefieran a Rajoy como marido, considerarán a Zapatero buen chico, emprendedor e ilusionado, pero algo tarambana. Quienes prefieran a Zapatero como novio, verán en Rajoy el aburrimiento mortal de una vida con el paseo del domingo por la mañana como mayor aventura. 2. Lástima que no haya debates electorales, porque en marzo los candidatos ya habrán agotado las promesas lógicas y tendrán que prometer disparates. Diría Zapatero: "Nos comprometemos a azotar niños, a los viejos les inocularemos la viruela, contaminaremos los ríos, y ni un solo servicio público funcionará como es debido. ¡Vóteme y amárguese la vida!". Rajoy replicaría: "Con nosotros, la vivienda estará muy cara, no habrá justicia, nos meteremos en guerras y por todo el país se extenderá una plaga de tristeza. ¡Vóteme y joróbese durante cuatro años!". (En cierto sentido, sería continuista este planteamiento de Rajoy). 3. Desde el rigor de Hacienda, Montoro denuncia la demagogia socialista, tanto gasto, tanto gasto... A continuación, siempre desde el rigor, Montoro anuncia un aumento en la paga mensual de cien euros para las madres. Ahí, ahí, Montoro. El dinero, en efectivo. Te podrán prometer guarderías y hospitales, pero donde esté el dinerete fresco... Cien euros para las madres... Y otros cien para los padres, no nos pongamos discriminatorios. Y cincuenta para los hijos, y veinte para parientes de segundo grado. Así se mantiene unida a la familia. Así, o nombrándoles para cargos. ¿Quién mejor que un hermano para un cargo de confianza?, se pregunta el jefe del Gobierno catalán, Carod-Rovira. Los anteriores preferían cuñados o hijos. En algo tenía que notarse el cambio. Al margen de bromas, es un debate que viene de antiguo: ya Camus le espetó a Sartre: "Entre Francia y mi madre, me quedo con mi madre". Estas filosofías extranjeras, al importarlas, se reinterpretan al modo español. Sí, Carod, sí, es tan español lo del hermano... Al final nos sale el nexo de unión por donde menos se espera. 4. ¡Y Llamazares acusa al PSOE de presentar un programa económico liberal! Zapatero debe de estar rezando: "Que me llame ultraliberal, por favor, y que lo saquen por la tele". Ya sólo necesitaría que saltara Ibarretxe llamándole ultraespañolista, y se completarían dos semanas perfectas para Zapatero, que este domingo, en plena euforia, no lo descarten, capaz es de clausurar la conferencia política socialista prometiendo: "Después de estudiarlo a fondo... Sí, nos lo podemos permitir, ¡tol mundo pa Marte!".

Una de esqueletos 25.01.2004

De entre las muchas cosas que echaremos de menos de José María Aznar, nada me da más pena que el fin de sus metáforas violentas: "El PSOE quiere quebrar el esqueleto del Estado". Si se fijan, tras la voz de Aznar se oye el crec-crec de los huesos al quebrarse. Es lo que le ha faltado a Alfredo Urdaci: poner efectos especiales a las palabras de Aznar, músicas tenebrosas y tal. "Quieren romper la columna vertebral de España". Y la cámara dejaría el primer plano de Aznar para barrer hacia un sótano en claroscuro del que saldría un grito: "¡Aaaaaah!". -Y diga, presidente. Dado ese proyecto socialista, reconocido por todos, ¿cree que deberíamos llamar a Zapatero El Quebrantahuesos? -Mejor, La hiena carroñera. Así será la siguiente generación de telediarios. No sé si alguien aconseja a Aznar hablar tanto de los huesos o le sale solo. A lo mejor va por temporadas. En las últimas elecciones hablaba precisamente de aquellas partes de su cuerpo sin hueso. Ahora toca huesos. Es tan violento que no tiene igual. A Javier Arenas, que como vicepresidente primero tiene el privilegio de ser el primero en repetir todo lo que dice Aznar, también se le ha oído lo de la columna vertebral (no lo del esqueleto), pero como la cámara siempre le sorprende mirando hacia otro lado y no puede dejar de sonreír, parece que anuncie una película de miedo y risa, como de Santiago Segura: Una de esqueletos. Aznar, no. Aznar mira a cámara con sus ojos en sombra y dice: "Quieren quebrar el esqueleto del Estado (crec-crec), y quieren partirnos la columna vertebral (¡aaaaah!)". Le falta añadir: "Y una vez muerta España, y rebañada la carne de sus huesos, ¡removerán las tumbas para astillar el fémur y sorbernos el tuétano!". -¡Mamá, zut-to! -gritan los niños ante el televisor. En ese momento, hasta Carmen Chacón debe mirar de reojo a Zapatero. "Oye, ¿y si en realidad...?". Incluso yo, que soy bastante valiente, los días de entrevista a Aznar miro debajo de la cama y dentro del armario antes de acostarme. Estas estrategias del miedo se destinan sobre todo a los más mayores, que, por lo general, aspiran a acabar sus días sin que nadie les rompa el esqueleto ni la columna vertebral, lógicamente. Hace ya ocho años que alguien muy próximo a José María Aznar me dijo: "No podíamos esperar mejor resultado. El PSOE tiene a los viejos". Hace unos meses, alguien muy próximo a José María Aznar me dijo: "El PSOE no tiene nada que hacer. Los viejos son nuestros". Aznar denunciaba "el voto del miedo" hace ocho años, y hoy, en cambio, saca a pasear los esqueletos para que Mariano Rajoy pueda ofrecerse como hombre sensato, serio y alejado de frivolidades. Así es el juego, pero no deja de ser curioso si se tiene en cuenta que el tándem de la estabilidad ha protagonizado una legislatura con una huelga general, una guerra, un petrolero hundido, un submarino nuclear averiado, amenazas separatistas, el AVE correteando entre hoyos y un notable aumento de los delitos en las ciudades. Casi dan ganas de decir: oiga, no me estabilice mucho más, que estoy delicado.

La semana del pollo 01.02.2004

1. La gripe del pollo es un asunto grave y la Organización Mundial de la Salud ha exigido el sacrificio de millones de pollos. Por razones desconocidas, nadie se hace eco de la opinión de los pollos, que deben estar jurando en arameo y diciéndose unos a otros: "Como tosas te capo". En España lo afrontaríamos con otras formas, con los políticos echándose las culpas unos a otros y los pollos estornudando a sus anchas en Crónicas Marcianas. Algunas multinacionales deciden abandonar Cataluña y Eduardo Zaplana dice: "Claro, es que el gobierno catalán genera desconfianza". Rodrigo Rato: "El gobierno catalán desconoce la realidad". Pasqual Maragall: "La política industrial española es muy mala". Finalmente, uno de los flamantes cargos de Esquerra Republicana remató un vibrante discurso con la siguiente arenga: "¡Yo ya cambié de marca de maquinillas de afeitar cuando mi anterior marca, que no nombraré por no hacerle propaganda, cerró una fábrica!". Si yo fuera empresario, saldría por piernas, y sin estornudar, por si acaso. Menudo país de locos. 2. "Esto de ETA lo arreglo yo en un plis plas", se dijo Carod Rovira al empezar el año. "Un señor con bigote acaba con ETA", titularía The New York Times (y en inglés, que impresiona más). "Sólo había que dialogar un poquito", explicaría él, "aunque el mérito es de todos, no quiero protagonismos". Mayor Oreja en el psiquiatra, Aznar humillado, las multinacionales regresando de rodillas, y una rueda de prensa multitudinaria: "¿Cuáles son sus planes, señor Carod?". "No puedo decirlo". "¿Es verdad que piensa ir a Marte?". "Sólo diré que hablando se entiende la gente y, aunque no consta que en Marte haya gente, hablar no es malo". Un fenómeno, Carod Rovira. Aunque al final no le salió muy bien, su mérito no es pequeño: de una sola tacada casi se carga el gobierno catalán y al PSOE. Él dice que acudió a entrevistarse con ETA... como ser humano. No como jefe del gobierno catalán, ni mucho menos como pollo. Como ser humano. Y lo mantuvo en secreto porque "estas cosas van como van", o "son como son", ahora no recuerdo, pero era una razón contundente la que justificaba el secleto de la tlompeta. Después, se enfadó un poco: "Y si la policía sabía todo, ¿por qué no hubo detenidos?" ¡Eso faltaba! "Detenido el jefe del gobierno catalán en compañía de la cúpula de ETA". Eso sí que lo hubiera publicado el New-York Times. 3. Permítanme denunciar una injusticia: yo creo que a Mariano Rajoy le gustaría hacer algo de campaña, pero el PSOE, entre propuestas, peleas, disparates, etcétera, lo ocupa todo. Las primeras ofertas de Rajoy son impresionantes: para acabar con la escasez de vivienda, casas; para acabar con la inseguridad, policías; para mejorar el transporte, trenes y carreteras. Y para llegar a esas conclusiones, según cuenta, ha tenido varias reuniones con expertos, que serían expertos en jugar al tute, porque supongo que las medidas las redactarían en media hora, y el resto del tiempo, a bailar sevillanas. Lo incomprensible es que la OMS no actúe en España y permita que peligre así nuestra salud mental.

Prácticas antideportivas 08.02.2004

1. Es una suerte que durante ocho años el Gobierno del PP haya recortado los gastos sociales hasta situarnos a la cola de Europa, porque, gracias a eso, ahora Mariano Rajoy puede prometerlo todo. Guarderías, dentista gratis, residencias de ancianos, prestaciones por maternidad, ayudas para comprar pisos y helados de piña para el niño y la niña. El PP está al borde del socialcomunismo, pero es un socialcomunismo riguroso, se ve, no frívolo y demagógico como cuando esas promesas las hacen otros y aparece Rajoy en el No-do criticando el gratis total de los demás. El de Rajoy es un gratis total riguroso. Si será riguroso que en muchos casos es lo mismo que el PP prometió hace cuatro años. Constancia no les falta. Esta forma de hacer los programas electorales es poco correcta, poco deportiva, diríamos. Lo lógico sería hacer los programas teniendo en cuenta los últimos cuatro años, y así el PP prometería soberbia, y el PSOE, caos. "Vótenos y le chulearemos". "Vótenos y nos haremos un lío". 2. No hay práctica más antideportiva que la del PP en Castilla-La Mancha. En las elecciones autonómicas colocaron a Adolfo Suárez Illana, para que Bono sacara los mejores resultados, y poder restregárselos a Rodríguez Zapatero por las narices. ¡Ahora colocan por Toledo a Ana Palacio! Otra vez el mismo ardid (mientras escribo este disparate me doy cuenta de que puedo estar en lo cierto). Nada más conocer Palacio su envío a Toledo como cabeza de lista, valga la expresión, proclamó: "Es cierto que no tengo ninguna vinculación con Toledo, pero es que todos los españoles somos toledanos". Le faltó añadir: "Y para demostrarlo, les voy a cantar una jota". 3. La denuncia de prácticas antideportivas en la divulgación de las proezas de Carod Rovira demuestra un exceso de suspicacia. ¿Cuándo el Gobierno ha utilizado la lucha antiterrorista como arma electoral? ¡Jamás! Debería bastar la palabra de Eduardo Zaplana. ¿Cuándo ha mentido Zaplana? ¡Jamás! Imposible, además, en un Gobierno presidido por José María Aznar, hombre de palabra: "Créanme, hay armas de destrucción masiva en Irak, lo sé, las tiene Sadán Jesulín debajo de la cama porque es malo, y ustedes tontos por creérselo". 4. ¡Y que no haya debate electoral! Algunos maliciosos van diciendo por ahí que el debate debería ser de Mariano contra Rajoy, dadas las expectativas, pero qué va. Anda que no hay cosas interesantes para plantear en un cara a cara entre Rajoy y Zapatero. Por ejemplo, en los últimos años se ha demostrado que para ser un estadista de primera hay que saber mentir sin ruborizarse. -Señor Zapatero, llegado el caso, ¿sería usted capaz de mentir? El líder socialista mantendría unos instantes el silencio para acabar respondiendo: -En interés de España, sí. -¿Y usted, señor Rajoy? ¿Sería capaz de mentir con aplomo? -Rotundamente le digo que no. Es completamente antideportivo que se hurten los debates electorales. (Por cierto, ¿usted qué respuesta prefiere?).

Cosas que no sé 15.02.2004

1. Seguro que conocen el chiste del tipo que entra en una farmacia y pide mil condones. -Lo siento, sólo me quedan novecientos. -Pues ya me ha fastidiado usted la noche. Algo así ha pasado con el programa electoral del PSOE. Después de prometer carros y carretas, se reúnen y notifican que no pueden acabar con la energía nuclear en 20 años. El compromiso sigue vivo, pero sin plazo, para evitar que en el 2024, tras 20 años de gobierno de Zapatero, a las puertas de La Moncloa haya manifestaciones masivas de mutantes exigiendo dimisiones. En este punto, los socialistas han pecado de timoratos. Deberían haber fichado a Hommer Simpson para acabar con la energía nuclear, aun a riesgo de que su incorporación al equipo electoral provocara roces con Jesús Caldera, que tiene un perfil similar. En resumen: si los socialistas rectifican su programa... ¡es porque se creen sus propias promesas! No sabría decir si eso es bueno o malo. 2. Si alguien me pregunta dónde vivo, puedo contestar o seguir mi camino, pero tendría menos sentido responder: "Vivo lejos de Saturno, y lejos de Calahorra también". Y, para más precisiones: "Por supuesto, más lejos de Saturno que de Calahorra, pero no vamos a negar que exista Saturno". No sé si es más chusca la exigencia del Gobierno a los actores para que expresen su rechazo a ETA, o la resistencia a expresarlo sin seguir el método Saturno: rechazo a ETA y defensa de la libertad de expresión (aunque, por supuesto, más lejos de Saturno que de Calahorra). 3. En Cataluña, CiU proclama: "¿Izquierda? ¿Derecha? ¡Cataluña!". No sé la que se montaría si PSOE o PP cerraran sus mítines así: "¿Izquierda? ¿Derecha? ¡España!". Carod Rovira se refiere a sus hazañas desde un atril, y habla dolido y solemne: "He visto actitudes antinacionales, profundamente antipatrióticas". Esquerra Republicana presumía de llevar a la política nuevas formas y nuevo estilo, pero no sé si es muy nuevo meter la pata y que te tengan que arrancar del sillón con agua caliente, para subirse a continuación a una tribuna y tildar de antipatriota al que te critica: Aznar lleva ocho años haciéndolo. 4. Aunque, todo hay que decirlo, Aznar no metió la pata con las armas de Sadam: a él se lo dijo un pajarito, y si te lo dice un pajarito, qué vas a hacer: pues ir a la guerra. Lo normal. En su afán por quitarse de en medio, el Gobierno dice que el CNI no tenía ni idea sobre Irak, ni tampoco sobre la reunión de Carod Rovira con ETA. Un chollo, ser agente del CNI: deben pasarse el día leyendo el As. Como Mariano Rajoy, más o menos, a quien Aznar ha enviado un recado: que sea más duro. -¡Eres un pusilánime, Mariano! -Si usted lo dice, patrón... -¡Que no quiero que me des la razón! -Bueno, pues no lo soy. Quién sabe lo que es Rajoy. Conservador, liberal, socialcristiano... Yo ni siquiera sé si existe Rajoy: sospecho que es un holograma.

Pulpo de compañía 22.02.2004

-¡ARENAS! -Dime, presidente, campeón. -¿Tú cuánto crees que tardarían esos surcoreanos en clonarme? -Hombre, presidente, nosotros, la clonación... -Es por razones terapéuticas. ¡Mariano me tiene los nervios destrozados! ¡¿Pero cómo puede no darse cuenta de que los socialistas quieren desgarrar España en un ritual lésbico-satánico?! Pues habrá que denunciarlo, digo yo. -Si no fuera por ti... -Ya, sí, pero tiene que ser él. ¿O quién es aquí el líder? -Él, claro; digo tú, digo él, digo todos. Juntos avanzamos. -¡Javier, que te clono dos leches y te quedas con ellas! El estilo de Mariano Rajoy les tiene nerviosos y, lo que resulta más llamativo, no lo disimulan. Parece que tener a Mariano como líder les parece que es aceptar pulpo como animal de compañía. Exageran. Si hemos aceptado Trillo como ministro de Defensa, Ana Palacio como ministra de Exteriores, incluso Ánsar como líder planetario, ¿no aceptaremos Mariano como líder político? Para que no haya dudas sobre sus firmes convicciones, Rajoy lo promete todo, sin dejarse nada: inglés para los niños, residencias para los viejos, empleo para todos, trenes y autovías... Este afán prometedor provoca una interesante paradoja, porque el programa del PP es francamente impresionante: un plan de choque en vivienda, en seguridad ciudadana, en educación... Basta echar un vistazo a las promesas populares para decidir votar a cualquier otro partido. Si después de gobernar ocho años han dejado el país con tantos huecos, no se explica que pidan el voto otra vez. Además, proclaman que la unidad de España está en peligro, y, por si fuera poco, Rajoy propone regenerar la democracia. Ahí es nada. ¿Pero qué le ha hecho Aznar a la democracia para que Rajoy tenga que regenerarla? Es como un cirujano que, después de operar a un paciente durante ocho horas, anunciara a la familia: "Ya tenemos destrozados varios órganos vitales, y su vida está en peligro, pero en cuatro horas más lo rematamos". Yo no creo que España vaya tan mal como se deduce de las promesas del PP, pero ellos sabrán. También sucede que Rajoy tiene esa costumbre de leer todo lo que dice, desde el buenas tardes hasta el muchas gracias, y cualquier día tendrá un disgusto, por una mala noche, o porque un colaborador le traspapele las promesas, y se encontrará prometiendo inglés para los viejos, 900.000 kilómetros de niños y una subvención de 10.000 euros para quien adquiera su primer separatista, siempre y cuando sea con fines terapéuticos. -¿Y una transfusión, Arenas? ¿Le inyecto mi sangre? -Ya va con sobredosis de urdacina, presidente. -Eso nunca sobra. ¡¿Y qué son esas risas que se oyen?! -Es Rodri, presidente, campeón, que se está descojonando.

Ocaso del ‘dream team’ 29.02.2004

YA SE HA ESCRITO casi todo sobre el fin de la etapa de Aznar, pero creo que no se ha valorado bien la posible disolución de un equipo irrepetible, el dream team del aznarismo. ¿Estaría Trillo en un Gobierno de Rajoy? Trillo dice que sí, que desearía seguir, se supone que para conquistar Perejil tres o cuatro veces al mes. -¿Cómo sopla esta mañana el viento de Levante, Blanquita? ¿Duro y fuerte, como demanda el recio soldado español? -Beeeee. -¡Pues vamos allá, por la gloria de Hernán Cortés! Nadie encuentra explicación a la promesa de Trillo en Santa Pola sobre conquistar Perejil hace ocho años (?), a pesar de que hace ocho años el islote era español (¡?!). La explicación dada por Trillo es aún más incomprensible: "Es que en casa soy así", dijo. Lo curioso de todo este cuento es que fue Ana Palacio quien se puso manos a la obra para sacarnos del atolladero. Ana Palacio. El otro puntal del dream team. ¡Ana Palacio! Ya se sabe, y bastante hay que lamentarlo, que Paco Cascos renuncia a la política y sus pompas, pero, ¿y Palacio? Rajoy debería hacer como Florentino Pérez ha hecho con Zidane, y renovar a Trillo, Cascos y Palacio hasta el 2009. El tridente galáctico. Si además confirma a Valdecasas y Del Castillo, y al tándem Acebes-Michavila (Ronaldo y Ronaldinho), Rajoy forma un equipazo. El dream team. Pero Rajoy se empeña en marcar distancias, y da a entender que el dream team no sobrevivirá a Aznar. Es más: Rajoy telefoneó a Trillo para "interesarse personalmente" por la batalla de Santa Pola. ¡Eso es autoridad! -Es que, Mariano, la noche, el ambiente, todo ayudaba. ¡Esa madrugada olía a España! -Te tengo que dejar, Federico, que una ministra acaba de acusar al PSOE de pactar con asesinos, y voy a interesarme personalmente. Seguramente, Rajoy interrumpió la conversación con la ministra para telefonear a otro que había llamado borracho a Pasqual Maragall. La euforia se dispara en el PP en cuanto peligra la unidad de España. No me pregunten por qué, yo no lo entiendo, pero es así. Por intentar comprenderlo, el pasado fin de semana comencé a anotar eufóricas declaraciones de dirigentes populares que relacionaban terrorismo, PSOE y unidad de España, pero me fui quedando helado, y decidí dejar los teletipos y pasarme a la tele sin sonido. La política, sin sonido, es muy interesante. Te fijas en cosas a las que nunca se da importancia. Por ejemplo: a Aznar apenas le queda bigote. Del poblado mostacho con el que empezó, apenas queda una fina película de pelo agreste, como dos tirillas de scotch-brite. ¿Y si fuera un hechizo? A medida que pasa el tiempo en Moncloa, se le adelgaza el bigote. Ahí estaría la explicación de su retirada, para no quedarse sin ese bigote de misterioso magnetismo. Si tendrá magnetismo que a Aznar le bastó pedir más dureza para que todo el PP le siguiera como un solo hombre, mientras el candidato y líder indiscutido, Mariano Rajoy, tiraba de móvil para interesarse personalmente por algunos excesos de las estrellas del dream team. Por cierto, si éstos no van a seguir, por montaraces, ¿cuál es el equipo de Rajoy?

Discapacitados 07.03.2004

HAY QUE AFRONTAR las campañas electorales con la tranquilidad de saber que los políticos son algo insinceros, como diría Pocholo. Si cumplieran lo que prometen, el país acabaría probablemente en la ruina. Ya es una costumbre que, una semana antes de las elecciones, el PP prometa más ayudas para los familiares de discapacitados. En las anteriores elecciones, José María Aznar prometió diputados discapacitados (?!). Esta vez es un aumento de las desgravaciones para las personas con un familiar discapacitado. Algún día, no lo descarten, se dejará de ayudar a las familias y se reconocerán los derechos de los discapacitados, que son ciudadanos con derechos, no adjuntos a la familia. Eso a veces no es fácil de entender ni de explicar. Imaginemos dos parejas que viven en el mismo edificio. Comparten rellano. Se han embarazado en septiembre. Suele pasar, esas tardes tan fresquitas y el optimismo posvacacional. Durante nueve meses, las dos parejas comentarán las incidencias del embarazo, qué tripa más gorda, mi mujer tal, mi marido pascual, etcétera. En todo son iguales, pero esa igualdad se romperá el día del parto, porque un bebé nace sano y otro con parálisis cerebral. En la familia con un hijo discapacitado lo más probable es que la madre deje de trabajar. Es el primer coste económico, que se suma al coste emocional y al coste social: la vida de esa mujer queda interrumpida. A partir de ahí empiezan los gastos, desde los pañales especiales hasta la ortopedia pasando por el transporte y cien mil pequeñas cosas más. Eso son gastos para la familia, pero es que, además del punto de vista de la familia, existe el punto de vista del discapacitado, del individuo, del niño. Si sienten curiosidad, consulten en FEAPS qué lugar ocupa España en Europa respecto a la atención temprana. Lo han adivinado. No es la primera división. Hay también algunos estudios sobre el coste familiar del cuidado de un enfermo de alzheimer. Adivinen qué lugar ocupamos en Europa respecto a atención domiciliaria y residencias de ancianos. Han vuelto a acertar. Se dirá que se hace lo que se puede, que no siempre hay dinero suficiente. Si se completa la frase, queda como sigue: se hace lo que se puede y no hay dinero suficiente para atender a todos los ciudadanos, por lo que decidimos dejar fuera de cobertura a los más débiles, que son los discapacitados; a ésos, que los cuide la familia. No es muy raro leer en la prensa del corazón reseñas de actos benéficos en favor de paralíticos cerebrales que no encuentran centros donde ser atendidos. Lo que no precisan esas crónicas es que los paralíticos cerebrales no encuentran esos centros porque no existen, no por falta de pericia investigadora. Curiosamente, en esas crónicas suele destacar la presencia de alguna autoridad. Sería más lógico esperar de las autoridades que legislaran para que no fuera necesaria la beneficencia, pero es el sistema que tenemos en España y, como no hemos conocido otro, nos parece normal. Una vez llegados aquí, si han tenido ustedes paciencia, se preguntarán dónde está el chiste. Es que hoy esto es interactivo: tienen ustedes que consultar el artículo 49 de la Constitución. Verán qué risa. Aunque parezca increíble, la Constitución española tiene algo más que título preliminar, título VIII y artículo 155.

“Los poderes públicos realizaran una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”

La danza del sable 14.03.2004

MI HIJA ESTÁ A PUNTO DE CUMPLIR DOS AÑOS, es más cursi que Blancanieves y habla como Piolín. Me llama papi, es mimosísima y a todas horas dice ay y no quiero. Bastante a menudo la regaño entre bromas: no hables así, compórtate como un recio pirata, y ella ríe, probablemente me toma el pelo. En la guardería juran que no habla así. Menudo trasto, dicen, con esta exageración amable que utilizamos para referirnos a los niños: ¡menudo tras-to! En mi empeño por refrenar su cursilería, que mi mujer consiente con escepticismo, intenté enseñarla a jugar a fútbol: coloco la pelota en el salón y chuto para que haya rebotes entre el sofá y las sillas. Después de tres o cuatro patadas, digo: ahora tú. Ella va muy seria, coge la pelota entre sus brazos y le da un besito, para curarla de las patadas. No sabe que su hermana murió hace tres meses. Sabe que no está, pero lógicamente desconoce por qué. Sabe que no está y sabe que no es una ausencia pasajera, como cuando se va su abuelo o se va su madre a trabajar o su padre de viaje. Eso se nota, es evidente. Sabe que es algo más. A pesar de que parlotea con bastante soltura, dejó de pronunciar el nombre de su hermana y, aunque en su clase hay una niña que se llama igual, ella no la nombra. Habla de Quique, de Elena, de Ona, de Arnau, de Lluís, pero no de Julia. Es evidente que no la ha olvidado, y da muchas señales de recordarla. En casa jugábamos todos a La danza del sable, un juego absurdo, por supuesto: poníamos la música y echábamos a correr como locos alrededor de la mesa del salón, incluida Julia en su silla de ruedas. Montábamos el pollo del siglo todos los días, y los fines de semana, dos o tres veces al día. A veces invitábamos a los vecinos. Era una de estas locuras bobas que hace uno con los críos y que no se pueden contar porque cada cual hace las suyas y a quién le importa. Durante unas semanas, no hubo en casa danza del sable, pero el día que volvimos a ponerla, Isabel se volvió loca de alegría, dio mil gritos entre risas, echó a correr buscando la mesa del salón para dar vueltas, y al terminar su fragmento favorito, en lugar de tirarse al suelo para hacerse la dormida (formaba parte de la coreografía), se fue como una flecha hacia el aparador, donde están las fotos de su hermana, me pidió que la alzara en brazos y se quedó unos segundos mirando los retratos en silencio, sin decir nada, ni papi, ni mami, ni Julia, ni ay, ni nada, a palo seco, lo que demuestra que es una falsa cursi y que sí, nos toma el pelo. Al suelo, dijo luego, y una vez en el suelo siguió con sus cosas, muñecas, platos, puzzles, etcétera. Desde entonces lo repite cada vez. Después de La danza del sable, se va a saludar unos segundos a su hermana. Yo observo mucho todos esos gestos, porque no creo que haya mejor escuela para enfrentarse con la muerte, que es algo más bien difícil, para qué vamos a decir otra cosa, pero no imposible. Y no sé qué más decir, ya lo habrán notado.

Por una mentira más 21.03.2004

-PERO, ¿QUIÉN ES ESE TÍO? -gritó Bush-. Powell, telefonea a Ánsar y pregúntale por qué perdió si yo mismo me dirigí a los españoles por su televisión el sábado para expresar mi apoyo al PP, a Ánsar y a... a... ¿Cómo se llamaba el otro? ¿Rajánsar? -Rajoy -dice Colin Powell. -Ay, Powell, ¿hasta dónde ha llegado la decadencia de nuestro imperio para que tengamos que preocuparnos de quién es el presidente de México? -Según Zapatero, tenemos que hacer autocrítica. -Vamos por orden, Colin. ¿Qué es Zapatero? -El tío en cuestión. -¿Antecedentes? -Le llamaban Sosomán. -La madre que matriculó a John Wayne. ¿Y ese tal Autocrítica, quién es? -Hacer autocrítica es confesarse, pero en público; cosas de comunistas. -Pero ese Zapatánsar, Sosomán o como se llame, ¿pretende que yo me haga comunista? A miles de kilómetros de distancia, en otro despacho, no menos importante por humilde, Pepe Blanco analiza la situación mundial junto a su jefe de filas. -Les tenemos rodeados, presidente. -Espérate a la investidura, Pepe. -Lo que tú digas, pero el conceto es el que es. -Llaman de muchas capitales, jefe -dice Caldera-. Por lo de retirar las tropas. Que nos lo pensemos. Sugieren que digamos: "Tropas: de entrada, no". José María Aznar juguetea en Google. Anota: "Aznar + mentira". Aparecen 24.100 entradas. A continuación anota: "Aznar + verdad". Aparecen 66.000 resultados. -Pues no está tan mal -murmura. Se va desanimando al leer en detalle las entradas: "Los españoles exigen la verdad". "Créanme, les digo la verdad, el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva". Sigue repasando otras entradas vinculadas a su nombre: quejas de la ONU, quejas de los corresponsales extranjeros en España, quejas de servicios secretos europeos... -Sospecho que toda España y parte del extranjero nos aplica la clave Labordeta, presidente -dice Mariano Rajoy.

-Qué injusticia. Total, por una mentira más. Qué injusticia, en efecto, qué injusticia con Labordeta. Sea usted poeta, cantautor, escritor y diputado para que le citen a uno por el día en que le hincharon las narices y gritó desde la tribuna de las Cortes: "¡A la mierda, hombre, a la mierda!". -Y se sabe -preguntará alguien -por qué tanta gente da por hecho que, según quien mate, las elecciones las ganan unos o las ganan otros? Y otra pregunta: ¿faltaba mucho para volvernos todos locos?

Nuevos escenarios 28.03.2004

Acabado el Real Madrid-Mónaco, con restos de panchitos sobre la mesa y en la alfombra, Mariano Rajoy se decide a dejar de lado las cosas serias y hablar de política con Gabriel Elorriaga, su ex jefe de campaña electoral. -Sé sincero, Gabi: ¿con cuántos fieles cuento? -Fieles, fieles... ¿Contándome a mí o sin contarme? -Mensaje recibido. ¿Perspectivas? -Tras las europeas, irán a por ti. -¡Dios te oiga, Gabi! Anda que, en condiciones normales, me iba a quedar yo haciendo oposición como un chisgarabís, ¿sabes? ¡Búsqueme usted en Pernambuco, señor mío! Claro que, en condiciones normales, tampoco hubiéramos perdido. O sí, a saber. La gente es muy rara. Ya lo dice Pilar del Castillo: de repente aparecen tres millones de tíos y votan, ¡y encima a otro! No hay derecho. -Tengo unas ganas -dice Jesús Caldera- de que llegue la segunda legislatura, con su buena mayoría absoluta, para decirle a Pasqual Maragall que se meta su España plural por donde le quepa... -Lo que no sé -abunda Pepe Blanco- es de dónde saca los humos, si los catalanes votan socialista cuando el conceto es ZP. Cuando el conceto es Maragall votan bastante menos. Lo malo es que prometimos no cambiar con el poder, que si no... A Pasqual Maragall le vuela la mano blanda , formando círculos en el aire, cada vez más amplios los círculos, a medida que avanza en el dictado de su Epístola a los Matritenses, de la que toma nota José Montilla, primer secretario de los socialistas catalanes. -Y por todo ello -concluye Maragall-, te digo con claridad, Zapatero: si España no cuenta con Cataluña, a mí plim, y que os den. Suyo afectísimo, tal y cual, conclúyela a tu aire. -¿No queda un poco arrogante, president? -Adecéntalo, Montilla, tú ya sabes. Además, la humildad, en política, está bien para los rivales. -Qué pruebas nos envía el señor Maragall -suspira Montilla para sus adentros. -Hay que acabar con la maldición del anticatalanismo. Por desgracia, es rentable en España. ¿Y por qué? ¿Acaso los políticos catalanes transmitimos una imagen de desdén y suficiencia? Quiero decir: más allá de lo que merecen en Madrit. ¿Sabes lo que me gustaría ser, Montilla, pero de verdad? -Ni la más remota, president. -Marciano. Cuando fui alcalde, defendí la Europa de las ciudades. Como president de la Generalitat, defiendo las eurorregiones. Como marciano, sabe Dios qué Europa defendería. Y bueno, es un decir que lo sabe Dios. Él qué sabe. Últimamente, me dicen, andaba endiosado.

La historia pasa de todo 04.04.2004

Hace seis o siete años, el dúo Gomaespuma se hizo eco de un rumor inquietante: Jesús Gil había sido visto leyendo un libro. El bulo no hizo mella alguna en Gil, que mantuvo intacta su reputación de tarugo. En estos días se difunde en la Red otro rumor: se ha detectado un pensamiento de George W. Bush. Tampoco en este caso el infundio tiene éxito, gracias a la sólida fama del presidente de Estados Unidos. Así sucede muchas veces con bulos, rumores o noticias falsas. "En la España de José María Aznar, nadie dudaba de la palabra del Gobierno. En situaciones de crisis nacional, el pueblo creía a pies juntillas a su presidente y a los ministros". Las frases entrecomilladas corresponden al próximo libro de Eduardo Zaplana, titulado La verdad, ¿un tiempo real?, de Ediciones Tralará. Saldrá a la venta en pocas semanas, inmediatamente... ¡ya! Ahora hay prisa para todo. Vivimos en pasado mañana. José Luis Rodríguez Zapatero aún no es presidente y ya tiene ex ministros como Miguel Sebastián. Cada día se reforma una ley, y a lo mejor la investidura fue ayer, porque a cada día que pasa se anuncia para una semana antes. Varias autonomías han suspendido la Ley de Calidad de la Enseñanza porque la iba a derogar ZP. Ánsar se resistía a relevar las tropas en Irak porque las va a traer ZP. Qué ansiedad. Incluso ya ha empezado a romperse España, como había pronosticado Ánsar, por la selección catalana de hockey sobre patines. Por ahí se empieza. Se empieza con las palomitas y se acaba con la heroína. -¡Como Cataluña gane la Eurocopa de fútbol, me cago en alguien! -se indigna Pepe Blanco. -A esta velocidad, jefe -dice Caldera-, te investirán por la mañana y tendrás que dimitir por la tarde, que ya habrán pasado las dos legislaturas. Me nombrarás sucesor, supongo. Anda, di que sí, no seas hermético. ¡No! Mejor no digas nada. Prefiero recordarte como eras esta mañana. ¿Recuerdas el regreso de las tropas? ¿Quién podía adivinar entonces la III Guerra del Golfo? -¡Y yo qué sé por qué fuimos a la guerra! -se lamentará Bush en la comisión de investigación, el año que viene-. Eso pregúntenselo a los Señores Importantes. Ser presidente de EE UU no es lo que piensan. Está uno en el Despacho Oval pasando el rato hasta que viene un Señor Importante y dice: "Tienes una fiesta con viejos, o una visita a una escuela, o una guerra". Te dan el traje adecuado y te llevan. Así todos los días. A veces te dan un folio con letras que lees y sale por todas las teles de la Tierra. Una vez me dieron un pavo de plástico. Por más asco que me dio, probé un muslito. Era el Día de Acción de Gracias y no podía fallar a mis chicos. En las conclusiones de la comisión de investigación se leerá: "Este hombre es lo que parece. Deberíamos haberlo intuido al ver cómo elegía a sus amigos en el mundo". Pero eso será pasado mañana, y conste que sólo lo apunto como hipótesis principal. A saber qué dirá la historia, una preocupación algo absurda de nuestros gobernantes. No hay más que echar un vistazo a las fotografías de Marte para saber cómo pasaremos todos a la historia.

Peter Pan en Moncloa 11.04.2004

En la noche electoral, ZP juró no crecer jamás: -¡El poder no me va a cambiar! -gritó en su despedida. Era un final lógico para la película. Al salir del cine, ante jarritas de cerveza helada, todos comentan: "Qué barbaridad de atentado. Por más que gane el chico, te quedas con un cuerpo...". La vida tiene esta grave desventaja sobre el cine: no hay final, y menos final feliz. Después del FIN, sigue el terrorismo islamista en España, sigue la guerra en Irak, y ahora, ¿qué? Colin Powell cree que ZP no podrá negarse a crecer y dejará las tropas en Irak. El PP del profesor Ánsar (aún es suyo) ha situado en esa decisión el listón de la credibilidad de ZP, y ZP lo aprovechará si ordena el regreso de las tropas: -¡Prometí no cambiar y aquí está la prueba! -proclamará en las elecciones europeas. ZP ha anunciado la hora de los discapacitados, de los ancianos dependientes, los homosexuales, las abuelas, las mujeres maltratadas y la gente sencilla. La hora de los que no cuentan: los niños perdidos del País de Nunca Jamás. El programa de investidura de Peter Pan. -De los números se encargará Solbes. ¡Yo, de la ilusión! Falta por ver quién será su Capitán Garfio, con la dificultad añadida de que ZP es tan y tan bueno que no quiere enemigos, sólo adversarios, cachis la mar salada, lo buen nene que es. Hágame usted una película sin malo. George W. Bush no sirve. Bush es un malo que da risa. -Diga su nombre y exponga su visión del mundo, por favor. -Me llamo George W. Bush, y creo que hay un Eje del Bien y un Eje del Mal, que... -Gracias. Le avisaremos. -¡También escribo poesías a mi esposa!: "Las rosas son rojas y tus ojos azules. El perro te echa de menos y el gato se ha hecho pis". -Deje su teléfono. Gracias. Junto al número, una anotación: "Poco creíble". Mariano Rajoy ni se presentaría al casting. A Rajoy le visten de Capitán Garfio y ni sale de casa: "¿Adónde vamos con estos alborotos, caballeros?". CarodRovira es un malo de opereta. Pepe Bono estaría bien, pero ya no es posible, como imposible es Felipe González, un Capitán Garfio fenomenal: "Por todos los consiguientes, ¡¡juro acabar con Zaper Pan!!". Lo mejor es que el Capitán Garfio de ZP sea... Zapatero, el gobernante, instalado en La Moncloa, tentado de traicionar a los niños perdidos que corean: "No nos falles". ¿Resistirá Zaper Pan? Todo esto, por supuesto, son prejuicios. ¿Quién cree, a estas alturas, que la infancia sea la edad de la verdad y la inocencia? Quien no haya dicho nunca "este niño es un cabrón" que levante la mano. Doy por hecho que a nadie se le ha caído el periódico. Menos aún después de una semana de vacaciones.

Extraterrestres 18.04.2004

En mi colegio dibujábamos a los extraterrestres como tíos de tres metros o más. Después se aprende, a través del cine norteamericano, que los extraterrestres son bajitos. ¡Caracoles! Para cada cual, lo extraño es lo desconocido. En Georgetown hasta les parecerá exótico tener de profesor a José María Aznar. -Queridos alumnos: ¿se puede cabrear a un país entero? Sí. Sobre eso versará mi primera lección. Al que no le guste, puerta. Usted, fuera de clase. Segunda lección: traidores. Usted, fuera de clase también. José Luis Rodríguez Zapatero quiere volver a meter en clase a todos, a los que se han ido por su cuenta y a los expulsados por Aznar: pancarteros, comunistas, separatistas, etcétera. Como se decía antes de los locos: con Aznar ya había más fuera que dentro. -¿Y a ti qué te pasa, Piqué? -da una larga chupada al puro Mariano Rajoy. -Que qué hacemos en Cataluña, Mariano. -Pues recuperarnos, criatura. No es difícil, teniendo en cuenta que peor no nos puede ir. -Ya, pero me refiero a la estrategia. -¡Madre de Dios! Los ex comunistas os preocupáis por unas cosas... La estrategia que tú quieras, hombre. Arenas está en Andalucía y Aznar en Chortáun. ¿Qué más quieres? -Es que estamos aislados. -Cómprate un perro, que hacen mucha compañía. -Ven a Barcelona a dar un mitin, Mariano. -Que no, que allí nos tratan muy mal. -¡Por eso, Mariano, por eso! Rajoy sabe que la clave de su recuperación está en Cataluña, donde la fuerza política mayoritaria, muy mayoritaria, es el AntiPP. Todas las encuestas lo venían señalando a medida que avanzaba la segunda legislatura de ese gran gran gran líder político que ha sido Ánsar, el Vertebrador. -¿Y qué quieres que haga yo en Barcelona, Piqué? -Que nos moderemos, Mariano. Los catalanes, en cuanto dejan de insultarnos, somos muy agradecidos. Ya verás. -Nos han llamado asesinos por la calle. -Nosotros lo llamamos antes, y añadimos borrachos, y no por la calle, sino en la tele. -No sé, no sé. A ver si ahora perdemos votos por timoratos. Además, estoy preocupado: en siete días viene el Barça al Bernabéu, y Ronaldo es duda.

Otra idea que se me ocurre es que el nuevo ministro ZP encargado de dar doctrina sobre la unidad de España no sea el de la policía ni el de defensa. Así, como quien no quiere la cosa, se daría a entender que los nacionalismos y la unidad de España no son una cuestión policial ni militar, sino política y de convivencia. Y si, además, los políticos catalanes relegaran a un tercer o cuarto plano las discusiones sobre toros y hockey, sería fantástico. Distaríamos mucho aún de ser extraterrestres, pero poco a poco dejaríamos de dibujarnos unos a otros como tíos de tres metros o más.

No toquen los domingos 25.04.2004

LO ASOMBROSO ES QUE SEÑORES tan conservadores fueran a la guerra sin preservativo. No habían previsto, no habían calculado, no habían pensado. Se metieron en Irak por las bravas, y ahora les ofende la marcha atrás de ZP. -¡Americanos! -dijo George Bush-: Sitapé Rodrígues se va de Irak. Ya no quedan hombres. A partir de hoy, en represalia, a la tortilla española la llamaremos tortilla de Ánsar. ¿Habrá cosa más hispano-española que anunciar guerra o paz un domingo por la tarde? Tengan ustedes por seguro que si el fin del mundo lo anunciara un noruego o un danés, jamás lo haría un domingo por la tarde. Esperará al lunes. Total, ya no puede pasar nada peor. En España no conocemos medida. Para salir del rincón de la historia, Ánsar se fue a las Azores un domingo por la tarde. En otro domingo por la tarde, irrumpe ZP en las televisiones para decir que se trae las tropas de Irak. "En la política española manca finezza", dijo Giulio Andreotti, unos meses antes de que le descubrieran sus vínculos con la Mafia, también es verdad. Nadie es perfecto. Sin transición, hemos pasado de los gruñidos de Ánsar a los besos de ZP. Ahora vivimos en un musical. Antes de un mes se fundirán Los Lunis con el telediario, y en este clima de ultracordialidad todos seremos felices y empezaremos a suicidarnos como nórdicos. Por fortuna, siempre nos quedará Pepe Bono, gran amante de los matices, como bien sabe el 'gilipollaj integral' de Tony Blair. -¿Pero cómo? - pregunta Bono por la mañana-. ¿Hoy nadie ha hablado de mí? ¡Ay, Ejpaña, me daj la ejpalda! Y lo que suda este hombre. En su toma de posesión, perorando entre uniformes sobre España y su bandera, le entraron sudores tales que parecía más prisionero de los generales que su nuevo jefe. A falta de pañuelo, decidió arrancarse el sudor de la cara con los dedos, propinándose zarpazos fieros y varoniles que daban del nuevo ministro una imagen, en dos palabras, es peluznante. Mientras, en la sede del PP, una mano va marcando cruces en el calendario: "A ZP ya sólo le quedan noventa y tres días de gracia". Los PP boys se organizan en la resistencia, más que en la oposición, y ya tienen canción del verano. Se titula Debilein es Table. -Buenos días, señor Rajoy. -Muy buenos. Tenemos un gobierno débil e inestable. -Le recuerdo que soy su chófer, y a mí no tiene que convencerme. -No nos sobran votos. -Sí, señor, lo que usted diga. -Se dice: sí, señor, tenemos un gobierno débil e inestable. -Sí, señor, débil e inestable. -Venga, ¡al Bernabéu! Haya guerra o paz, ¿qué puede haber mejor que un Madrid-Barça un domingo por la tarde? -Nada, don Mariano.

-Nada, don Mariano, ¿qué más? -Débil e inestable. -Pásalo.

ZP en almíbar 02.05.2004

El mal humor está sobrevalorado. Ni reyes ni presidentes se retratan con cara de risa. La gente importante prefiere posar con cara de dolor de muelas, no vaya a pensar nadie que por reírse son gilipollas, y por eso es chocante ver caras de abierta felicidad en el Gobierno. La política es gran sacrificio, y por eso los políticos desbordan alegría cuando llegan al cargo y abandonan el sillón con miradas esquinadas. -Buenos días, ángeles -dice ZP al entrar en la sala del Consejo de Ministros. -Buenos días, Zapi -contestan todos y todas, poniéndose en pie. Tanta bondad y tanto bien infinito da un poco de grima. ZP en almíbar. Así debió ser la vida de Caperucita hasta que su mamá la envió al bosque y apareció el lobo. Por eso nunca ha relatado nadie ese período insulso. ¿A quién le importa que los Roja fueran felices y vivieran en armonía? De entre los zetapenses, el más feliz es Moratinos. Y locuaz. Lo cuenta todo: conversaciones con tal, mediaciones con cual, advertencias al otro... Se lo pasa chupi. Podría escribir un libro: Mi primera semana como ministro. "Un Gobierno arrogante, dividido y que incumple sus promesas". Eso dice el PP en su "balance de la primera semana de Gobierno". Qué duro es estar en la oposición. De la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, se cuenta que en la distancia corta cambia mucho, mensaje que predispone a creer que en la distancia larga es un sargento. El ministro de Interior, José Antonio Alonso, está muy serio. Se ve que es capaz de decir tururú pajarito sin reírse. Jesús Caldera es el mejor. Nadie sonríe más, y cada cinco minutos tiene una convicción profunda: ahora, extender la paga de 100 euros a todas las madres. Sostiene Caldera que pagar sólo a las madres que trabajan es profundamente discriminatorio. Más discriminatorio es que no se dé paga a padres, tíos y abuelos. Hace unos meses, la paga era profundamente demagógica, porque lo que demandaba la sociedad era auténtica política profundamente social y no paternalismo, pero ya se sabe que no es lo mismo una profunda convicción que una convicción profunda, ni criticar al Gobierno es lo mismo que quitarle a una madre 100 euros. ¿Quién le quita 100 euros a una madre de España, y menos en un día como hoy? Conste que es ZP quien habla de convicciones profundas. Son latiguillos que nos impregnan a todos, y acabaremos comprando profundamente el pan, y criticando profundamente al vecino profundamente cerdo. En un periódico local ha dicho un socialista: "Tengo la convicción profunda de que no voy a ser el último presidente de la Diputación". Ya son ganas de despilfarrar una convicción profunda en cosa de poco meollo. Después llega la medianoche, oyes un ruido extraño, piensas en la muerte, te planteas la existencia de Dios y resulta que gastaste la convicción profunda en la Diputación. Además, por darte importancia, te mueres con cara de mala leche. Y si mueres con cara de risa, en el funeral todos piensan: siempre fue un gilipollas. Preocuparse de la opinión ajena estresa mucho. Que se lo pregunten a Ánsar. Lo poco que ríe este señor. Debe considerarse aún muy importante.

Elogio de la tele 09.05.2004

SEÑORAS Y SEÑORES ACADÉMICOS: Vaya por delante que a mí la televisión me da de comer (y de beber, que también es importante, aunque no siempre se subraya, por pudor). A riesgo, pues, de resultar sospechoso de defender más mi hacienda que mis principios, permitan que argumente a favor de electrodoméstico tan denostado: el televisor. Seguro que tienen alguno cerca. Tal vez el suyo. Obsérvenlo apagado, y dócil a fuerza de insultos (tales como "qué mierda tele", "jodía tele", y otros más graves que no se reproducen por publicarse esta columna en horario infantil). ¿Acaso insultamos a la batidora tras beber un batido de ajos? ¿Quién echó los ajos en el vaso? ¿Quién batió? Y, sobre todo, señoras y señores, ¿quién bebió? ¡No! No quiero aplausos hipócritas. Por su aliento conozco que consumen ustedes batido de ajo, y no en dosis pequeñas. Se inicia otra reforma educativa, como sucede en España más o menos cada media hora, y a nadie le resulta raro que la televisión se quede a las puertas de la escuela. Preciso: en algunas guarderías modernas, a los bebés se les enchufa a veces los teletubbies. (No es menos cierto que, cuando esto lo conocen los padres, se forman a la puerta de la guardería coloquios desconfiados, con frases como "menuda jeta", "qué pasote, machote", y similares). Los políticos ven en la tele un monstruo al que hay que dominar para evitar ser dominado, un artefacto que obliga a hablar en frases de veinte segundos. ¡Con la de cosas interesantes que tienen por decir! Es bastante lógico que tengan la televisión como algo extraño quienes se han educado y crecido entre libros, aquellos que asocian cultura a letra impresa, pero ¿cuándo aceptaremos que Billy Wilder, Cary Grant, Luis García Berlanga y Chicho Ibáñez Serrador son también nuestra cultura? ¡Y aún diré más!: ¿Cuándo aprenderán nuestros estudiantes que "gran general" no designa sólo a un militar gigante o destacado, sino también un plano que encuadra el paisaje? ¿Cuándo que "pp", además de partido de Ansar, significa "primer plano"? ¡¿No caemos en la cuenta de que debemos enseñar a los niños a manejarse con la tele para evitar precisamente que la tele les maneje, cachis la mar salada, que me van a hacer llorar pensando en niños condenados para siempre al batido de ajos?! Explica Manuel Castells (La era de la información. Alianza editorial) que, tras milenios de dominación de la cultura escrita, en el siglo XX empezó la revancha de la cultura audiovisual, y nos escandalizamos creyendo que muere la palabra. El colmo está en los mensajes sms: ¡se cargan el alfabeto! Para evitarlo, se programan de urgencia más clases de gramática y ortografía, con el fin de construir una empalizada que proteja la escuela de lo audiovisual. ¿No creen que antes quedará aislada la escuela que la tele? Concluyo ya, señoras y señores académicos, con una sugerencia: únanse a ella; no van a derrotarla. Piensen que, al fin, en la tele también se usa la palabra, bien que de forma no siempre preeminente. Todos los imperios llegan a su fin, y deben enfrentarse a la disyuntiva: adaptarse o ser arrasados. Muchas gracias, y disculpen el coñazo. En la tele hubiera quedado más ligero.

Rajoy y el monstruo 16.05.2004

En un episodio de 'Los Teleñecos', de Jim Henson, uno de los muñecos acude a un concurso de televisión: o acierta con la respuesta o se lo come un monstruo peludo. La respuesta aparece sobreimpresa en pantalla: la rueda. El concursante tiene tres oportunidades. El presentador da la primera pista: "Es algo redondo y lleno de aire". -Mi cuñado -responde el concursante. -¡Pero no! -protesta el presentador, antes de dar la segunda pista-. Es algo que da vueltas y vueltas y más vueltas, porque no sabe hacer otra cosa. -¡Mi cuñado! -repite el concursante. -¡Pero nooo! -grita el presentador, mientras el monstruo se frota las manos y se anuda al cuello una servilleta-. Atento a la última pista: te lo encuentras en cualquier parte. -¡Mi cuñado! -¡Bien! -grita el monstruo. -¡Pero era la rueda, hombre! ¿Por qué ha insistido así? ¿No ve que ahora se lo comerá el monstruo? -Bueno -dice el concursante, melancólico-, con tal de perder de vista a mi cuñado... Mariano Rajoy tiene dos cuñados, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana. Sobre Acebes, aceptemos de una vez que fue un excelente ministro del Interior entre el 11 y el 14 de marzo, con tal de que deje de explicarnos lo bien que lo hizo. El acuerdo es difícil, porque el ministro ve cuestionado su honor, pero hay un precedente, bien que en la Edad Media y en cómic. En El Príncipe Valiente, de Harold Foster, tomo VI de Ediciones B, sir Valiente pierde su honor, y, para que no dé más la castaña, el resto de caballeros de la Tabla Redonda le cede en custodia una décima parte de su honor, con lo que sir Valiente queda satisfecho. O, por lo menos, sosegado, que no es poco. Zaplana tuvo la "sensación", entre el 11 y el 14 de marzo, de que alguien jugaba con el Gobierno. Sugiere que hubo policías que transmitieron información falsa al Gobierno y verdadera al PSOE, en una conspiración que aclarará el Parlamento. En resumen, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana pretenden demostrar, en sede parlamentaria, y sin lugar a dudas que: a)al ministro del Interior se le escapaba la información. b)el Portavoz no tenía datos fiables. c)al CNI le engañaban como a un bebé. d)en plena crisis nacional, sabía más Rubalcaba con un móvil que todo el Gobierno. Ante semejante panorama, a Mariano Rajoy le esperan dos noticias, una buena y una mala. La mala es que se lo comerá el monstruo peludo. La buena, que perderá de vista a sus dos cuñados.

30.05.2004 El príncipe Camacho

Las comparaciones son odiosas, pero la monarquía ofrece ventajas indudables sobre el Real Madrid. Dónde va a parar. De un año para otro, Florentino Pérez cambia de príncipe y salta de Del Bosque a Queiroz, y de Queiroz a Camacho. Muy mal. Es como si El Corte Inglés cambiara de lugar todos los meses, o como si los bancos modificaran al azar las justas comisiones que nos cobran por llevar los euros de acá para allá por la Red (esta interesante asociación de ideas me lleva a otra no menos interesante cuestión: ¿se sabe por qué las operaciones bancarias provinciales tienen una comisión mayor que las locales, teniendo en cuenta que se trata de operaciones informáticas y no de un transporte de dinero a caballo, en cuyo caso estaría justificado el incremento del coste por el mayor consumo de alfalfa del animal y por el pago de las cervecitas al jinete en las pausas que hiciere si el convenio diera lugar a ellas?). Las instituciones necesitan estabilidad, aunque debe admitirse que Camacho hubiera hecho, probablemente, un buen papel en el balcón del Palacio Real, contentando a un público ansioso de confirmar que un español cuando besa es que besa de verdad. El Príncipe se cortó. Todos los actores lo cuentan: besar ante las cámaras no es fácil. Aunque se da por supuesto que los príncipes se entrenan para eso, sería los príncipes de antes. Nuestro Príncipe de ahora es tímido. Ya lo dijo Unkanuto, un griego visionario: "Todo cambia, nada es". Vaya que sí, ¡vaya si cambia! Sin ir más lejos, aquí, hace apenas tres meses, para protestar por las torturas en Irak era necesario presentar un certificado de condena a ETA, a Cuba y al muro de Berlín, más una póliza de cinco euros y fe de repudio al paro, despilfarro y corrupción. Además, una vez reunidos todos los requisitos, había que volver mañana, y aún tenías suerte si no te empuraban por cineasta o algo peor. Hoy día, incluso Donald Rumsfeld condena las torturas, y en él tiene especial mérito, pues hay quien dice que también las ordenaba. Tendrá sus cosas, pero sentido autocrítico no le falta. También George W. Bush ha condenado varias veces las torturas, hasta tal punto que Jaime Mayor Oreja he tenido que llamarle al orden. -Míster Bush: si sigue usted hablando de Irak, no voy a tener más remedio que hablar de los GAL. Del susto, Bush se cayó de la bicicleta. Es justo reseñar, en descargo de Mayor, que Bush no necesita mucho para caerse de la bicicleta. Y eso que va con ruedas laterales y airbag. Es el segundo percance grave en su mandato: antes se atragantó con unas galletitas saladas. Se nota que es de una pasta especial, como dice Ánsar en sus memorias, Un Avisión Despaña. Una pasta especial, también Ánsar. Dios los cría. Hace apenas tres meses, los socialistas se arrancaban los ojos los unos a los otros por, precisamente, la visión de España. Jate tú, como dijo Trece. Maragallistas contra ibarristas, bonistas contra pluralistas, y así hasta el infinito. ¿Quién se acuerda de eso? Y hace apenas nada. "Yo gobielno, tú te chinchas", reza el proverbio chino. Y ahora, Camacho. Suerte de la monarquía.

¡Qué bonitas elecciones! 06.06.2004

1. Con el sentido de la medida que nos caracteriza, ahora nos salen los debates electorales por las orejas. Qué se le va a hacer. No se entiende por qué ese escaso entusiasmo ciudadano que se detecta: elecciones al Parlamento europeo, un duelo en la cumbre Josep Borrell / Jaime Mayor Oreja... Más atractivo no puede ser. Después dirán que la abstención es por exceso de debates. El caso es echarle la culpa a la tele. 2. En los carteles electorales del PSOE aparece rebañada la oreja derecha de Borrell, mientras que en los carteles electorales del PP aparece rebañada la oreja izquierda de Mayor. En los carteles electorales siempre aparecen cuerpos incompletos. Por lo general, cabezas troceadas: a uno le quitan frente, a otro una oreja, a aquél le recortan el cráneo. No se ha experimentado aún que a un candidato le retraten con un brazo menos, o sin dientes, pero ya se andará. De algo han de vivir los publicistas, y si un publicista llega a la sede de un partido con una foto del candidato al completo, el jefe de campaña desconfía. -Pero éste... ¡Es mi candidato! -Pues claro. -No me han cazado ustedes la esencia. Ya le están quitando una oreja y tres dedos de una mano. -Ha dado usted con la persona adecuada. Sepa que en la oficina me llaman El Destripador. -No se hable más. No repare en gastos. 3. En lugar de trocear candidatos, los publicistas deberían dar consejos sobre mensajes claros. Un ejemplo: Borrell debería alertar a los suyos con contundencia: "Muchos pensais: ya tenemos teta, ahora a dormir. ¡Pues mucho cuidado, que la teta es volátil! La teta desaparece en cualquier momento. Fijaos en Rajoy, Mariano el Destetado". Tras el mitin, Jesús Caldera, Jordi Sevilla y Carmen Calvo subirían al estrado para cantar: "Zetapeñines no, gracias; hay que dejarnos crecer". 4. Más difícil parece arreglar a Jaime Mayor, pero también tiene salida, también. En lugar de esa tristeza honda, como de leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer, parece Jaime Mayor salido de un relato con noche, niebla y espíritus errantes; debería hablar claro: "Si me votáis, me voy a mil kilómetros, ¡y si me votáis mucho, a lo mejor no vuelvo nunca!". Con la lista que lleva detrás, además... Ese argumento le haría imbatible. 5. Gaspar Llamazares quería que la candidatura de IU la encabezara Carlos Jiménez Villarejo, pero se ha quedado la cosa en Willy Meyer. Cada cual es muy dueño, pero qué clase de proyecto es éste en el que da lo mismo quién esté el primero. A veces, de verdad te lo juro, parece que hay partidos políticos en los que interesa más el cargo que las ideas, oye. En serio. 6. En cuanto a las candidaturas a la paisana, que comparten candidatos nacionalistas de nuestra rica diversidad, resultan lamentablemente incompletas, porque nunca hay un nacionalista español. Podrían llevar a Pepe Bono, luciendo su condecoración de Quita y Pon, o... a Ánsar. Ése sí sería un golpe. Sería un bonito homenaje de los nacionalistas a quien tanto ha hecho por ellos.

A pagar la tele 13.06.2004

1. Seguramente hay argumentos fabulosos para defender las televisiones públicas, pero, bien porque soy un ceporro, bien porque a la hora en que se explican me pillan leyendo cómics, no acierto a procesarlos. La enseñanza y la sanidad públicas garantizan igualdad de oportunidades y derechos, esta sí me la sé, pero no acabo de ver qué garantiza la televisión pública. Si se trata del derecho a la información libre y plural, ¿por qué no periódicos públicos que presenten las noticias verdaderamente importantes sin dejarse influir por poderosos intereses de grupos oligárquicos que tal y cual Pascual? Por supuesto, se trataría de periódicos despreocupados de la audiencia. Las ventas no tendrían ninguna importancia. ¿Periódicos rentables? ¡Qué asco! Serían gratuitos, con pérdidas descomunales sufragadas con dinero público. Al director lo nombraría el Gobierno. 2. Otro aspecto a considerar sería la creación de una literatura pública, libre de servidumbres comerciales. ¡Abajo El Código da Vinci! Sólo se editarían obras de auténtica calidad. Hasta alcanzar la deuda de nuestras televisiones públicas, ¡anda que no podría editarse literatura buena y requetebuena a punta pala! Sin fijarse en el dinero. Estamos hablando de cultura. ¿Tiene precio la cultura? No seamos mercantilistas. 3. Esta semana se han presentado unos folletos para niños, con el fin de que vean menos televisión y cosas así, educativas. En los folletos se invita a comentar la tele en familia, con el fin de extraer instructivas enseñanzas. -Mamá, ¿por qué Epi y Blas no van a Crónicas marcianas para contar si prefieren sexo oral o...? -¡Niño, mira la tele y calla! Este telefórum sí que simboliza el ocaso de los progres. La generación que renegaba de la familia y de la televisión a los 20 años, a los 50 propone comentar la televisión en familia. Nada menos. Como en la canción de Joaquín Sabina, los repatriados de Ibiza dejaron de ser hippies, pero no de ser palizas. 4. Pero da igual. De todo lo escrito, nada. Doy por sentado que son bobadas. Además, estoy a sueldo de una televisión privada. ¿Qué voy a decir? Me rindo. Es evidente que se necesita la televisión pública. Ahora bien: ¡¿necesitamos dos cadenas?! ¿Por qué las televisiones públicas van en pareja, como la Guardia Civil? Dos cadenas para toda España, dos en Cataluña, dos en Euskadi, dos en Andalucía... La próxima vez que se haga una encuesta sobre el particular, sugiero que, en lugar de la pregunta: ¿desearía usted una televisión pública de calidad y volcada en el interés general? (95% de la población a favor), se haga la siguiente: ¿a qué servicios públicos está usted dispuesto a renunciar para sostener las televisiones públicas que tenemos? Escuelas infantiles, residencias, pensiones, hospitales... Todo cosas de izquierdas, además, lo advierto. Fíjense que con las deudas de las televisiones públicas podrían construirse soluciones habitacionales de aquí a Singapur. (Ya sé que todo es una sarta de argumentos derechistas, pero esta tarde voy al Fórum de las Culturas y compenso).

Política es Política 20.06.2004

1. Si será difícil la política, que incluso después de las elecciones no hay manera de saber quién ha ganado. -¡Qué bien, Jaime, pero qué bien! -se acomodó Mariano Rajoy en el sofá, leyendo los resultados electorales. -Somos los vencedores morales. Deberían devolvernos el Gobierno. -Hombre, Jaime, a ti no te lo van a devolver, que ya no estabas -Con el corazón, sí. -Eso sí. -Y si no, que me hagan lehendakari moral. -¿Y no te parece, Jaime, que sin Ánsar vivimos mejor? -.... -No te pongas amarillo, Jaime. Me refiero a nosotros, que vivimos mejor. Para los españoles es una gran desgracia, por supuesto. Y para el mundo, ni te cuento. Sin timonel. Aparta de la tele, anda, que empieza el partido. 2. Esta estrategia de ganar perdiendo debería exportarse al fútbol. Iñaki Sáez debería aleccionar a los futbolistas españoles: -Ni 4-4-2 ni 4-3-3 ni la doble W. ¡Aquí la táctica que funciona es la doble P! -¿Y eso que es, míster? -Si perdemos por menos de 3-0, acabamos el partido dando saltos de alegría, ¿estamos? ¡Táctica PP! Acaba el partido, y los perdedores corren a abrazarse. Los vencedores se quedan con la copa, sí, pero desconcertados, y dando explicaciones. -Nos perjudicó ser favoritos. Todas las apuestas decían que ganaríamos. ¡Menuda victoria triste! Política es política, como dijo el politólogo Vujadin Boskov. La política es dificilísima. Si será difícil, que hasta al presidente le cuesta entrar en materia. -En fin, presidente -dice Pedro Solbes-, supongo que ahora ya empezaremos a gobernar. Se acabó el campamento de verano, ¿no? -¿Qué quieres decir? Este Gobierno ha tomado cada quince minutos decisiones trascendentales. -Bueno, bueno, pues ya hablamos con lo que sea. Tienes mi móvil. 3. El CIS ha presentado un interesante estudio sobre la baja natalidad en España, pero Pepe Blanco está indignado, y no hay quien le detenga.

-¿Y quién me asegura a mí que, en realidad, no sucede que en España hay niños de sobra y el CIS no los deteta? ¿Eh? ¿Quién me lo asegura? El CIS confundió participación con abstención, y eso tiene a los socialistas averiados. Ahora todos repiten que hay que acercar Europa a los ciudadanos. ¡Pues muy sencillo! Se crea el Directorio General de Acercamiento de Europa a los Ciudadanos, dependiente del Comisionado para Asuntos Difusos en la Percepción, y caso resuelto (previa consulta, eso sí, al Instituto de Racionalización del Gasto y Descarbonización de Coles de Bruselas).

ZP, de película 27.06.2004

Billy Wilder pensó rodar una película sobre las cruzadas con el siguiente argumento: los caballeros partían hacia tierra santa, las mujeres quedaban prisioneras de sus cinturones de castidad, y en el pueblo quedaba un solo hombre, el cerrajero. El papel había de ser para Cary Grant. El proyecto nunca llegó a realizarse y, cuando murió Grant, la idea fue definitivamente abandonada. "Imposible imaginar a Sylvester Stallone en ese papel", sentenciaba Wilder. (Recojo la historia de Cary Grant. El capricho de las damas, de Lluís Bonet Mojica, T&B Editores). La importancia del actor para la verosimilitud de un relato se tiene en cuenta en todos los géneros de ficción, exceptuando la política, donde un mismo actor representa papeles opuestos, incluso en la misma película. En las sesiones parlamentarias de los miércoles, cuando la oposición pregunta, los diputados del PP, con Rajoy al frente, acusan al nuevo Gobierno de falta de diálogo, prepotencia y manipulación en televisión. Desde los escaños del PSOE se replica que los del PP no tienen credibilidad para acusar. Hace unos meses, los mismos actores decían las mismas frases, pero en sentido contrario. Hace unos años, diferentes actores decían las mismas frases en el mismo sentido que hoy, etcétera. En uno de estos debates, cuando Rajoy reprochó al Gobierno falta de diálogo, el presidente respondió desde la tribuna: "¡Qué desfachatez!". Por más de acuerdo que se esté con ZP, hay que admitir que a Rajoy le sienta como un guante el papel de frescales simpático. Es perfectamente posible imaginar a Rajoy como Louis Renault, el policía francés de Casablanca, cuando decide cerrar Rick's y Bogart le exige un motivo. -Es indignante. He descubierto que en este local se juega. -Sus ganancias de hoy, señor -dice un empleado de Rick. -Gracias -dice Rajoy. En el Gobierno, sin embargo, no están claros los papeles. Salvo Solbes, que es un ministro de Economía natural, los demás son como actores de una teleserie recién nacida que aún estuviera asentando el reparto. Bono tuvo un comienzo deslumbrante (Bono, el del bombo, según El Jueves), pero su estrella se apagó tras el resbalón de la automedalla. El resto aún no se ha encontrado. Ni siquiera el presidente, que representa el papel de bueno con una película de retraso, porque el malo, Aznar, ha desaparecido de la pantalla. El mejor aliado de Zapatero en busca de papel es el fabuloso Ángel Acebes. El ex ministro del Interior, sabiamente desaparecido durante la campaña electoral europea y felizmente recuperado inmediatamente después, se empeña en hacer de ZP un personaje redondo. He ido tomando nota de los calificativos que Acebes ha dedicado a Zapatero y su Gobierno desde el día de la investidura: débil, inestable, vil, miserable, prepotente, engreído, desnortado, absolutista, intolerante, torpe, chulo, mentiroso, mentiroso, mentiroso (muchas veces), fracasado, tramposo y falso. Teniendo en cuenta que seguimos en los cien días de gracia, no está mal. Cuando acabe la cortesía, que se prepare ZP. ¿Y si Acebes tuviera razón? Podría considerarse entonces que el presidente es hasta interesante. Zapatero diría, como Mae West: "Cuando soy bueno, soy muy bueno, pero cuando soy malo, soy mucho mejor".

Discurso de clausura 04.07.2004

Zetapenses y zetapensas, amigos y amigas: hace cuatro años os convoqué a la esperanza de 2004, y en vuestros ojos leía una expresión interrogante: ¿éste qué se ha fumado?". (Risas). "Todos pensabais que lo decía por compromiso, y ya lo veis: ganamos las elecciones municipales, las generales y las europeas... ¡Pues sí, era un compromiso! Si me descuido, ganamos hasta la Eurocopa". (Aplausos). "Ahora me enfrento a un grave riesgo, que no quiero ocultaros. Últimamente me asalta la preocupación de contraer carisma". (Una voz: "¡Viva tu arte, José Luis!"). "Gracias, Trini, pero créeme si te digo que algunas noches, en el silencio del palacio de la Moncloa, me ha parecido oír susurros: José Luis, eres un supermán. Y el eco: permán, permán, permán... Al principio no le di importancia. Pensé: será Sonsoles, en sueños. Pero, tras varios días de mosqueo, convoqué a Pepe Bono a mi despacho". -Pepe, aquí hay psicofonías. -¡Virgen Estupefactísima! -Quiero que me limpies el palacio de esas voces aduladoras, porque nada deseo menos que contraer carisma. -Tal vez no dé el money para cazafantasmas, pero si hay que cazar espíritus a garrotazos, a garrotazos se cazan. Sólo te pongo una condición: no quiero medallas. "Pasaron las semanas, yo gobernaba al tran tran, hoy traigo las tropas, mañana paralizo la ley de educación o desbloqueo la Constitución europea; cosas así, sin importancia, hechas con humildad, y finalmente Pepe me presentó el resultado de su investigación": -Presidente, no hay tal psicofonía. Esas voces sólo están en tu cabeza. -¡¿En mi cabeza?! ¿Pero entonces...? -Tienes un principio de narcisismo, presidente. -¡No! -Es sólo incipiente, pero puedes contraer carisma. "El diagnóstico es fiable, amigos y amigas. Si tenemos un experto en narcisismo, es Pepe Bono. (Al margen de Pasqual, por supuesto, que tiene un narcisismo autónomo). De ahí que mi preocupación sea alta. A las personas de mi mayor confianza les dije: si veis síntomas de endiosamiento, avisadme. Por supuesto, todos juraron. Pero sé que es inútil. En sus memorias, Alfonso explica por qué es imposible la advertencia: cuando te endiosas, no aceptas opinión alguna. A él le pasó con Felipe. A otros les pasaría con él. Hoy me pregunto a quién le pasará conmigo".

(Un sollozo entre el público). "No te aflijas, Pepe. Es el sino del liderazgo, y debo aceptarlo. De manera que vais a permitirme usar este par de alitas, que me han crecido a fuerza de bondad y bondad, para abandonar este congreso en volandas. Con sencillez. Sin alardes. Como soy Yo. Muchas gracias, amigos y amigas, y os convoco para poder volver a decir en 2008: pa ti la oposición, pa mí el bizcocho".

España va mal 11.07.2004

José María Aznar surgió de entre las tinieblas y, siempre positifo, nunca negatifo, nos habló de muerte y desgracia con su legendaria moderación, finura y elegancia, devolviéndonos al tiempo remoto en que él era lo normal. En resumen: España va mal, pero irá mucho peor. -¡Muy bien, Jose! -le felicitó por la noche la concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid-. Alguien tenía que decirlo. -A quien diga que es por rencor le rompo los prftvsdf. -¿Rencor, tú? -Mi único pensamiento es España. -Se nota, Jose. Cuando uno quiere a su país de verdad, se nota. Como cuando quieres a un hijo. -Eso es, eso es: a un hijo a veces le pegas, le engañas, le castigas, le das poco dinero, dejas de hablarle, le prohíbes jugar con la pelota o qué sé yo, mil perrerías que él no entiende que son por su bien. ¡Para llevarle derecho, coño! Que tenemos un país que que que que que que yo no sé qué está pensando. -Alberto estaba lívido cuando supo lo que dijiste. -Alberto es un grfsxtrxyf. -¡Jose! Que es mi jefe. -Chst. No hace falta que te traigas trabajo a casa. Aquí no es tu jefe. -No te pongas así y háblame en catalán, anda. -Y si Mariano sigue así de blando, acabará surgiendo en España un partido de extrema derecha. -Contigo no había ese peligro, desde luego. -Al país le falta musculatura. -Puede ser, puede ser. -No hay cultura del esfuerzo. Dices: ¡a la guerra! Y en lugar de vítores te preguntan: ¿por qué a la guerra? ¡Coño! Eso no se pregunta. Un país serio va a la guerra sin chistar. Y, después, ya la historia pone a cada cual en su sitio. Éste genocida, éste hombre de Estado... Pero aquí, nada, se premia la simpatía. ¡Pues que pongan de presidente del Gobierno a un Moranco! -Zetapé no tiene ni la mitad de gracia que Los Morancos. -No lo digo sólo por ése. Mariano también se las da de graciosete. -Jose... -No, no, si hace bien, hombre, hace bien. Es lo que quiere este país. Payasos. ¡Pues vengan payasos!

Ahora, te digo: conmigo que no cuenten. -No deberíamos hablar tan mal del país, Jose. -También mi país habla mal de mí. Estamos empates. Y, perdona, pero es para estar molesto con España. Porque si Zapatero es objetivamente un cobarde, un pésimo gobernante, un mentiroso y un miserable carroñero, y aun así la mayoría de los españoles prefiere a Zapatero, ¿qué pensarán los españoles de mí?

Verdades 18.07.2004

En el cristal esmerilado hay unas letras negras bien grandes: "Detective Privado. Acepto lo que me echen". Tras mucho meditarlo, Ángel Acebes se decide a entrar. -Buenas tardes. -Buenas tardes, amigo, ¿qué se le ofrece? Hace calor, ¿eh? -Pueeees.... -De acuerdo, discúlpeme. No volveré a hacerle dos observaciones a la vez. ¿Qué se le ofrece? -Sí, bastante. -Comprendo. Hace calor, ¿eh? -Estoy en un apuro. Todos piensan que mentí. Tiene usted que encontrar la verdad. -Vaya. ¿No basta su palabra? ¿Por qué no le creen? -Es que fui ministro. -¡Dios mío! -Del Interior. -Ejem. Yo creía que los ciudadanos, precisamente al ministro del Interior... -Es que hubo un atentado. Todo el país dependía de mí. -Pues con más razón. -Es que... -¿Qué? -Lo que yo dije a los ciudadanos no era verdad. -¿Pero no me está diciendo que...? -¡Pero no era mentira! -No era la verdad, pero no era mentira. ¿Eso me está diciendo? -Eeeeeso es. -Hace calor, ¿eh? -¡Usted tampoco me cree! -Yo soy un profesional, amigo. Págueme y creo que España ganó la Eurocopa.

-Verá: en el Gobierno al que yo pertenecía hubo un ministro que, cuando Galicia se llenó de chapapote, dijo que las playas se veían esplendorosas. -Esplendorosas. -Oiga, ¿quién le dice a usted que la culpa no fue del piloto del helicóptero, que llevó al ministro a Benidorm, y le confundió? -Eso sí. ¿Me hablaba del chapapote? -Otro ministro, que envió un barco al quinto pino y... -Comprendo. -¡Pero en seguida se puso a trabajar! Sólo se fue de caza un finde. -Un finde. -Y llevaba el móvil con cobertura. Pero déjeme que le cuente: hubo un accidente militar. Sesenta y tres muertos. Yyy, bueno, se ocultaron algunas cosillas. -Ya. -También está lo de la huelga general. -¿Una huelga? -Bueno, en realidad, mi Gobierno dijo que no la hubo. -¿Pero la hubo o no la hubo? -El Telediario dijo que no. Aunque es verdad que un juez condenó a la tele. -¿Por mentir? ¿Y dice usted que...? -Otra cosa. A los de Nunca Mais les llamamos terroristas. -¿Nunca Mais? -Los que protestaban por el asunto quinto pino. -Comprendo. -Les enviamos al fiscal general del Estado. -No se andaban ustedes con chiquitas. -También está lo de la guerra. -¿Más mentiras? -Casi todas piadosas. Créame. -Perdone, amigo -se rasca la cabeza el detective-, pero ¿pretende usted en serio que yo demuestre qué cosa?

-No lo entiende. Usted tiene que encontrar la verdad. En tantos años de gobierno, alguna verdad tuvimos que decir. Encuéntrela, por favor.

Periodismo de opinion 25.07.2004

Como de costumbre, el ministro de Defensa, José Bono, madrugó para ser el primero en opinar, y a las siete y cuarto de la mañana ya había recorrido todas las emisoras de radio: "Permítanme que en ejta declaración a vuelapluma, simplemente diga que yo y todo el Gobierno, no necesariamente por este orden, hemos estado sobresalientes". El presidente de la Xunta, Manuel Fraga, dejó grabado un mensaje en el contestador: "El Gobrno d Spaña merce smpre mi speto, dmirción y poyo, y quien lo critique debe sber que me tdrá smpre enfrnte y no tg más quicir comestural msperan en Perbes adiós". Más parco fue Pasqual Maragall, quien se limitó a comentar, enigmático: "Prfsvg". "Gobernar es fabuloso", comentó Jesús Caldera, ministro de Trabajo, sin solemnidad, pero con franqueza. Desde todos los ámbitos de la vida española se han valorado los primeros cien días de la acción gubernamental. Ana Obregón declaró: "Espero que este Gobierno reconozca la deuda que tiene con las gentes de la cultura, y en mi caso doblemente, como actriz y como bióloga". "Yo, qué quiere que le diga, estoy esperando aún que esto empiece a moverse", comentó Pedro Solbes, que es vicepresidente segundo y ministro de Economía, sí, pero en la vorágine del nuevo periodismo, ya ven, junto a Ana Obregón, y gracias. El secretario de Organización y Hombre Fuerte del PSOE, Pepe Blanco, disertó: "Como estratega, tengo claro el conceto: ahora el partido es una balsa de aceite, y parece mentira, tanto debate ideológico y tanta leche merengada". En un terreno estrictamente político, Gaspar Llamazares, dirigente de Izquierda Unida, se quejó con amargura: "Siento que he hecho el primo". "¡Y tanto!", saltó Paco Frutos, como en una comedia americana de matrimonios mal avenidos. "Podrían hacerme defensor del Pueblo, aunque fuera de un pueblo pequeñito", opina Llamazares. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, también hizo un comentario institucional: "Desde el mutuo respeto, y aprovechando esta nueva etapa de diálogo, a Zapatero intentaré colarle lo que a todos, y si no cuela, pues a esperar al siguiente". Desde la oposición, el juicio es severo. El secretario general adjunto al adjunto al presidente del PP, Ángel Acebes, dijo lo siguiente: "Creo que estamos ante un Gobierno que se distingue por no decir la verdad, aunque no descarto otra posibilidad". Su compañero Eduardo Zaplana aporta su particular visión de las cosas: "Me parece un Gobierno francamente deplorable, muy malo, improvisador, que dilapida la obra del gran gran gran José María Aznar y, por otra parte, oiga, si a ZP le interesara un ministro de cualquier cosa, miren, yo soy un profesional, eso no me lo puede negar nadie. A favor de ZP, contra ZP, yo, lo que sea menester. ¡Venga, lléveseme este reloj, caballero! Una ganga. ¡Qué va a ser de latón!". Mariano Rajoy ofreció la versión oficial y definitiva del pensamiento del PP: "Debido a que el cumplimiento de los cien días no es un acto voluntario, sino que se cumplen porque no queda más remedio, lamentamos no poder felicitar al Gobierno, ni lo contrario". Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero, al despertar esa mañana, vio que el aznarsaurio ya no estaba allí, y sólo le inquietó un poco pensar que a la gente le bastaba con eso.

Obispos y adopciones 05.09.2004

ESPAÑA ES CAMPEONA del mundo de adopción de bebés, lo que no deja de ser asombroso si se tiene en cuenta que somos también campeones del mundo de baja natalidad. Podría pensarse que los españoles preferimos tener hijos sin el enojoso trámite de copular, pero eso sólo podría afirmarlo en serio quien desconozca la complejidad de un proceso de adopción en España. Hace ya algunos años inicié los trámites para adoptar. Son muchos trámites. Se vive como una carrera de obstáculos. Hay que responder a muchas preguntas y el proceso se alarga, a veces un año, a veces año y medio, a veces dos años, a veces más. Este periodo tan largo se explica, en parte, por necesidades administrativas, pero también por razones afectivas, porque se da tiempo a ir conformando la idea, o a arrepentirse. Así me lo contó una psicóloga, en una de las entrevistas que tuvimos. Creo recordar que fueron tres. Había otras tres con una asistente social, más alguna conjunta de psicóloga y asistente, además de visitas al domicilio, y papeles, y más entrevistas, y después un cursillo que se impartía los sábados por la mañana durante un cuatrimestre. Entre los asistentes al cursillo era una broma común hablar del carné de padre o de madre, y más común todavía era bromear sobre los hijos biológicos de padres que no acuden a cursillos y se enfrentan a la paternidad sin pasar por las imprescindibles clases de visualización del descendiente o materialización del deseo. La primera charla, al iniciarse el proceso, en las dependencias de la Comunidad de Madrid, tuvo un punto cómico. Se informaba de dificultades, de casos difíciles, de abandonos, de frustraciones, de niños imposibles, etcétera. Era una charla disuasoria, destinada a hacer una primera criba, a ahuyentar a caprichosos. Al acabar la sesión, en un corrillo casual, escuché el siguiente comentario: "Yo pediré una niña, pero china no, porque luego cuando crecen parecen la chica de servicio". Siempre confié en que aquella mujer no superara la carrera de obstáculos. O sí, para qué vamos a juzgar a nadie por un comentario casual, o por boba, o por pija, qué sé yo. Seguro que hay bobas y pijas que son madres excelentes, y pijos y bobos, excelentes padres. O no. Yo no lo sé, para eso hay unos profesionales que a lo largo de un proceso que dura años deciden sobre la idoneidad de individuos, no de categorías de individuos, sean pijos, progres, bobos, listísimos, homosexuales, vírgenes o del Betis. En España, además, es posible desde hace años que una persona homosexual adopte un niño: sólo tiene que ocultar a su pareja y presentarse ante la Administración como familia monoparental. Para mucha gente, la adopción de niños por parejas homosexuales es un debate complicado. Para otras es muy simple. Un obispo ha dicho que las personas "normales" deben tener preferencia frente a los homosexuales en la adopción, sin darse cuenta de que su comentario es más chistoso que ofensivo, porque sin duda hay más homosexuales que obispos, de manera que es más "normal" ser homosexual que vestirse con camisones morados, cubrirse la cabeza con pintorescos gorros en punta y practicar de por vida abstinencia sexual en homenaje a un ente al que se denomina Dios, por cierto, masculino según la imagen tradicional.

Tres tristes chistes 12.09.2004

1. A SABER DE DÓNDE SACARÁN los escritores los recuerdos dulces del primer día de colegio, con su olor a lápices y toda la pesca, porque a los niños se les ve estos días con un careto de mala leche que nadie diría que están procesando metáforas. Pero la memoria es así, tornadiza. A lo mejor dentro de veinte años recordamos a George W. Bush con cariño. "¿Te acuerdas de aquel ceporro, cuando vivíamos entre guerras, atentados y bombardeos?". Quién sabe. El tiempo es un juez severo. Probablemente, en la prehistoria hubo quien dijo: "Esto del fuego no sirve para nada". En la prensa de entonces, en La Caverna Liberal, alguien dejó escrito: "Unos mentecatos seudoprogresistas proclaman que el fuego es el invento del año. Estos papanatas pretenden usar su fueguito para asar el bisonte". Fraga podría hablarnos mucho de aquel tiempo remoto, aunque seguramente él estuvo a favor del fuego. Fraga siempre ha tenido razón. Como casi todos los políticos. Putin cree que lo sucedido en Rusia le da la razón sobre el conflicto de Chechenia. Bush también se siente reafirmado. ¡Pues asunto resuelto! Sigamos así, y ni media preocupación más. Permitan que cite la famosa conversación entre Hitchcock y Truffaut: T. Me parece muy delicado hacer morir a un niño en una película; se roza el abuso del poder en el cine. H. Estoy completamente de acuerdo. Realmente, era otra época: la muerte de un niño, y en una película, les parecía un abuso de poder intolerable. Ahora mueren trescientos en el telediario y nos limitamos a cabecear un poco tristes. 2. Polémica por la celebración de la Diada catalana con pompa, trajes de gala, ceremonia y tal. El segundo de Pasqual Maragall en la Generalitat, Josep Bargalló, hizo una declaración solemne: "Si queremos jugar a creernos que somos un país con todas las consecuencias, debemos celebrar la Diada sin complejos". Más sincero no pudo ser. Exactamente eso es lo que parece hacer el Gobierno catalán: jugar. Entre los catalanes, habrá quien piense que ya es mala suerte: después de 23 años de Gobierno nacionalista, llega al poder la izquierda y se lanza a una sobredosis de símbolos nacionalistas para que nadie piense que se está desnacionalizando el país. Los socialistas decían que el Gobierno de CiU escondía la cartera bajo la bandera. La bandera sigue ahí, y más grande todavía. A saber lo que esconde ahora. 3. En un nuevo giro al centro (se van a marear de tanto giro), el PP está dispuesto a proponer una ley de parejas de hecho. También están considerando aceptar que la Tierra gira alrededor del Sol. -¡Jose, Jose! -entra corriendo en casa Ana Botella-. ¡Que van a poner la homosexualidad obligatoria! -No digas tonterías, palomita, que pareces una concejala de cuota, en lugar de estar ahí por tu valía. -¡Que sí! Y en las escuelas, clase de laicismo y de hecho laicicoso. -¡Socialistas, radicales, cochinos, comunistas, pancarteros, sadamistas sodomitas! -Que no, Jose, que lo aceptan los nuestros, ¡los nuestros! -¡Por el sepulcro del Cid Campeador! A saber adónde va España, palomita.

Se anuncian anuncios 19.09.2004

A PEDRO SOLBES no dejan de darle alegrías: un día tiene que salvar los astilleros, otro tiene que pagar los libros de texto, otro tiene que subir las pensiones, pagar la tele, limpiar la Renfe... Por fortuna, la mayoría de estas medidas son anuncios. El Gobierno hace tantos anuncios que cualquier día leeremos en los periódicos: "El Gobierno anuncia que pronto comenzará a gobernar". ¡Y tan pronto! La semana que viene se aprueban los Presupuestos Generales. ¡Ánimo, Solbes, que está chupao! La catarata de anuncios gubernamentales ha provocado situaciones divertidas. Leído en la prensa: "El Gobierno recela ante la posibilidad de veto de las comunidades autónomas". Curiosamente, la posibilidad de veto para las comunidades autónomas fue un anuncio del Gobierno, de manera que el Gobierno recela de sus propios anuncios. Y hace muy bien. Por principio, se debe recelar de todos los anuncios del Gobierno, y es bueno que el Gobierno mantenga ese espíritu ciudadano de recelar ante los anuncios del Gobierno. Atención individualizada merece el caso del director general del Libro, quien anunció algo relacionado con los libros de texto, no me pregunten qué, porque en menos de 24 horas se anunció lo contrario, más lo contrario de lo contrario, para alegría de Solbes, ya que lo último que se anunció es que algo será gratis, no sé si los libros, los directores generales o los anuncios. Para quitar hierro al resbalón, el ministro de Trabajo, Caldera (quien a su vez anuncia medidas sobre inmigración), comentó lo siguiente: "No pasa nada; el director general hizo una reflexión y el Gobierno no está de acuerdo". Lógico. Si el Gobierno recela de los anuncios del Gobierno, los anuncios de los directores generales son prácticamente delito. Además, las reflexiones son reflexiones. Habló el presidente sobre Irak, diciendo que la cosa está muy malamente y que tendrían que retirarse todos, siguiendo su ejemplo, modestia aparte, completamente aparte. Después explicó que esa autoalabanza fue... una reflexión, como quien reflexiona al afeitarse ante el espejo tarareando "soy ma, soy ma, soy maravilloso". Entre reflexiones y anuncios, apenas queda tiempo para reunirse. Se reunió ZP con Chirac y Schroeder, y... anunció el regreso de España al corazón de Europa. Se anuncia para enero de 2005 el inicio de la reforma constitucional, junto a otro importante anuncio: Aznar acudirá a la comisión parlamentaria del 11-M. Es muy importante no confundir este importante anuncio con otro importante anuncio anterior que decía que Aznar no acudiría a la comisión, ni mucho menos conviene confundir este último importante anuncio con otro importante anuncio posterior que anunciaba que seguramente Aznar no acudirá, pero si sí, sí. Si sí, sí, ¿qué?, preguntará usted. ¡Yo qué sé! Pregúntele al Gobierno. En mi opinión, es imprescindible que Aznar explique ante el Congreso su nueva aportación al pensamiento político: la teoría de la teja. "En España gobierna el partido del odio; ahora yo, por ejemplo, tiro una teja, descalabro a alguien y me echan la culpa. ¡Pues no haber pasao por debajo, tío imbécil! Mi país está lleno de gilipollas, y me voy a callar, me voy a callaaaaar, me voy a callar, que me conozco. ¡Teja va!". Y dice que le odian... ¡Pero si es adorable!

Autoparodias 26.09.2004

1. ¿Tienden los personajes públicos a parecerse a su caricatura? Me alegra hacerme esta pregunta tan interesante, que conviene responder con un grave y solemne: no lo sé, no lo sé, quizá sí. Examinemos el caso de Camacho. Cualquiera podía imaginar, cuando le ficharon, que iba a entrar en el vestuario del Real Madrid dando voces: "¡Grfstj la Vía Láctea y todas las galaxias, aquí no quiero ver ni media estrella!". Más previsible no puede ser. En una historieta de Francisco Ibáñez, Camacho hubiera terminado su peripecia panza arriba en un asteroide, flotando en el espacio sideral, con una huella de zapato en salva sea la parte y murmurando: "Pos al final me he hecho galáctico, ¿pasa algo?". 2. Examinemos el caso de Aznar. Muy particular este caso, porque nadie está seguro de que no se trate de una caricatura ambulante. Lo más probable es que Aznar sea un chiste largo, pero no está demostrado. Ante su próxima comparecencia en la comisión del 11-M, Zaplana advierte a la oposición: "Que se preparen". Este anuncio pone en un grave compromiso a Aznar, porque ahora, o le come un brazo a algún comisionado o cundirá la idea de fracaso. Por cierto, no lo he precisado, pero Zaplana dice eso de Aznar como un elogio. Gracias a estas alabanzas a Aznar, Rajoy va perdiendo el perfil de número 2 que le atenazaba, y va consolidando su imagen de número 3. Incluso de número 33. ¿Vive Rajoy atrapado por su caricatura de, digamos, hombre tranquilo poco dado a excesos y al que la política le apasiona lo justo? Puede ser, puede ser. 3. Junto a Rajoy se alinea gente sin complejos. Zaplana, Acebes y Michavila se presentan como el nuevo equipo del PP, y qué tendrá que ver que ya estuvieran antes. Si ellos se creen nuevos, pues son nuevos. A lo mejor toman mucho yogur con bífidus activo, que te renueva por dentro. Según Michavila, en España estamos gobernados por radicales: Zapatero, Carod Rovira, Llamazares, Labordeta... Ante esto, tengo una duda: si yo formara parte del Opus Dei, ¿sería para Michavila un radical o una persona con actitudes moderadas? ¿Y si decidiera hacerme legionario de Cristo? Considerar radical a otro depende del punto de vista de cada uno. Ya conocen el caso del señor que se metió en la autopista en dirección contraria y oyó por la radio: "Hay un loco circulando en dirección contraria". Y el conductor dijo para sí: "¿Un loco? ¡Hay cientos de locos!". 4. Examinemos el caso de Zapatero. Viaja a Nueva York y propone combatir el hambre en el mundo y el terrorismo desde la legalidad. Más bueno no puede ser. Es verdad que la bondad, en política, se utiliza como insulto: "¡Usted no es más que una buena persona!". Es lo peor que te pueden decir. La caricatura del ingenuo Zapatero está muy asentada, y hay quien le mira con conmiseración, amablemente: mira, qué rico, el nene, quiere acabar con el hambre en el mundo. En la Administración de Bush dicen que el plan contra el hambre es ilusorio. "Nosotros atacamos el problema de raíz, por la vía directa. Muerto el hambriento, se acabó el hambre". Otra caricatura, Georges Bush.

Discurso Mariano 03.10.2004

AMIGOS Y AMIGAS: Como dice nuestro lema, España es la ilusión que nos une. Hombre, más nos unía el poder, ¿verdad?, pero todo el mundo tranquilo, que para volver al poder no partimos de cero. Tal y como repetimos con cierta frecuencia, tenemos diez millones de votos y 700.000 afiliados. Es verdad que, habiendo conseguido enfrentarnos a todo bicho viviente, hemos interiorizado una impresión de soledad que recuerda aquel viejo chiste de los quinientos mil gallegos que van murmurando: nos hemos perdido, nos hemos perdido. Pues bien: ¡Ni nos hemos perdido ni estamos solos! (Aplausos). Ya era hora de que me aplaudieran. Estaba a punto de citar a José María Aznar. (Risas. Aplausos). ¿Lo ven? (Risas). Somos muchos, y podríamos ser más. Si nos quitamos tres o cuatro cosillas, somos un partido muy presentable. ¿Qué tres o cuatro cosillas, os preguntaréis? ¡Ah! Que cada cual quite las que quiera. A estas alturas no me voy a meter en política, pero ésa sería una buena fórmula para abrir nuestro partido, aún más, a la sociedad: a cada militante se le permitirá discrepar en tres o cuatro cosillas fundamentales. No es una fórmula tan rara: así están en el PP gentes como Piqué y Gallardón. Y, si me apuran, incluso yo mismo. Veamos qué tenemos enfrente. Un enemigo colosal. Nada más y nada menos que don Talante Zetapé, andestá el Gobierno que no se ve. (Risas) Bueno, hombre, seamos justos: sí ha hecho cosas el Gobierno. Ha retirado las tropas de Irak. Todos los días las ha retirado. A veces creo que don Talante Zetapé es capaz de volver a enviar tropas a Irak sólo para traerlas de nuevo. Hasta la ministra de Cultura justifica sus alardes fotográficos por la guerra de Irak. ¡Mujer! Si lo llegamos a saber, no vamos a la guerra. (Risas. Aplausos). También está la famosa cosa de los derechos civiles, eso de las parejas de hecho y la igualdad entre sexos. Ese camino le va a dar poco recorrido al Gobierno. En cuanto dejemos de referirnos a las ministras como la tía esa, la señora de al lado o la de la blusa mona los socialistas dispondrán de menos margen. También, con sentido común, nos convendría ganar autonomía respecto de la Conferencia Episcopal en el asunto de la reforma educativa y... (Silencio. Un carraspeo) Y hablando de todo un poco, ¡viva José María Aznar! (Aplausos). Gracias, gracias. Decía que José María Aznar... (Aplausos). Gracias, gracias, está siendo víctima de una campaña de acoso colosal, por por por cuatro tonterías de nada. Ciertamente, durante ocho años, mañana, tarde y noche, telediario mediante, Aznar se deslizó en los hogares españoles a gritar y regañar, pero quiero recordar al Gobierno otro viejo chiste, el de los caníbales que cocinaban un explorador: mientras hervía la olla, el hechicero interrumpía a veces la danza ritual, agarraba el cazo y le daba un cacharrazo en la cabeza al pobre explorador. Alguien le dijo: "No le pegues más, hombre, ¿no ves que nos lo vamos a comer?" Y el hechicero replicó: "¡Es que se está comiendo las patatas!". Y es verdad. Nuestro gran gran gran José María Aznar se sigue comiendo las patatas. Es... empecinadito. Pero déjenle en paz, hombre. Se lo pido por mi bien.

Qué tiempo tan feliz 10.10.2004

1. SE HABRÁN DADO CUENTA de que el presidente del Gobierno busca siempre la comparación con José María Aznar, no con Mariano Rajoy. Así ya podrá parecer bueno. Lo hizo con motivo del discurso en la ONU: mientras uno proponía la Reconquista, otro planteaba acabar con el hambre. Ahora lo hace con la comisión del 11-M. Irá Aznar, irá ZP. Uno gritando, el otro sonriendo. Y cuanto más grita uno, más sonríe el otro. Para ZP, la bondad va a acabar siendo una droga. Enfrente se ponen a hablar de muertos, cal viva y Guerra Civil, y él sonríe y dice: "Estaban un poquito excitados y no se lo tengo en cuenta". -¡Me lo como, le arranco un brazo! -¡Jose, por Dios, haz un esfuerzo por ser de centro! -¡Somos legión, Mariano, somos legión! -¡Padre nuestro, que estás en los cielos...! 2. En Izquierda Unida, como son agnósticos, no pueden recurrir al exorcismo. A ellos les guía la razón, y a algunos, toda la razón. Hay que estar muy convencido de tener razón para formar una corriente en Izquierda Unida irreconciliable con la corriente de al lado. A no ser que se trate de disponer de una plataforma con la que negociar un cargo. En ese caso, bueno. Ante las flaquezas, tolerancia. A Gaspar Llamazares le acusan de fracasar, lo que no deja de ser curioso, porque nunca IU vio su programa más realizado que ahora. Con Julio Anguita, IU superó la veintena de diputados, pero jamás se aplicó una gota de su programa, programa, programa. Al contrario: se abrió en España la etapa de gobierno más derechista de la democracia. Es opinión extendida, en cambio, que Anguita llevó a IU al éxito. Quien acusa a Llamazares de fracasar es Francisco Frutos, protagonista del pacto con el PSOE que propició la mayoría absoluta del PP. "Como experto en fracasos, certifico que Llamazares ha fracasado". Anguita creyó que Frutos se equivocaba, Frutos cree que Llamazares se ha equivocado y Llamazares cree que Frutos y Anguita se equivocan. ¿Y si tuvieran razón los tres y los tres estuvieran equivocados? 3. Estas descarnadas luchas de poder, propias de un sistema en el que los partidos sólo se tranquilizan cuando mandan, como demuestra el PSOE, donde ahora van con las manos en los bolsillos y silbando Qué tiempo tan feliz como si nunca hubieran vivido entre puñales, nos distraen de lo importante: ¿las rectificaciones del Gobierno? ¡No, señor! La cultura: ayer fue detenido otro cineasta, acusado de arte y ensayo en primer grado. Le sorprendieron rodando un plano de más de 15 segundos... ¡y con diálogo! En su defensa alegó que se trataba de una probatura, y entregó a las autoridades el story board para demostrar que ya tenía previsto eliminar el plano en el montaje final, sustituyéndolo por una persecución de coches con varias interjecciones, como "¡ah!", "¡uh!" y "¡jodido perro asqueroso!". A pesar de la declaración favorable del productor ejecutivo, lo más probable es que al cineasta detenido le caiga un buen paquete: se rumorea que le condenarán a dirigir un programa rosa en televisión, y lo peor es que la primera visita que recibió en el calabozo fue Carmen Calvo. "¿Dónde está ese mártir de la excepción cultural, que me haga yo una foto?". Los hay con mala suerte.

Puente aéreo 17.10.2004

HAY UNA SERIE DE NORMAS de obligado cumplimiento para los usuarios del puente aéreo MadridBarcelona: hay que procurar ser el último en desconectar el móvil, el primero en volver a conectarlo y, lo más importante, en cuanto el avión aterriza y detiene los motores hay que levantarse de inmediato para darse un cabezazo contra el portaequipajes. De no hacerlo así te expones a una multa por falta de importancia. Uno de los mayores atractivos del viaje es el efecto Alicia, que consiste en experimentar durante el vuelo la sensación de cruzar un espejo y atravesar la realidad. Esto se debe a unos curiosos personajes que habitan a uno y otro lado del espejo y son muy pesados. Pesadísimos. Son los temibles hayquien. Hay quien cree que en Barcelona se detiene a los castellanohablantes, y hay quien cree que si en Madrid te sorprenden hablando catalán te obligan a invitar a aperitivos hasta la madrugada. Hay quien dice: "No pareces catalán". Hay quien dice: "Ojo con los españoles, que nos están adelantando en muchas cosas". Hay quien cree que con la selección catalana de hockey sobre patines se da un paso hacia la emancipación nacional, y hay quien cree que con la selección catalana de hockey sobre patines se da un paso hacia la desmembración nacional. Uno lo dice eufórico; otro, grave. Se debe prestar atención, porque no conviene mostrarse grave ante el eufórico, ni eufórico ante el grave. Si te confundes, te tuestan. Hay quien cree que la bandera española de la plaza de Colón es ridícula y la bandera catalana más grande del mundo, un simpático récord Guinness. Ir a Bruselas para defender los intereses de Cataluña es provinciano, ya que se trata de construir Europa e ir a Bruselas para defender los intereses de España. Respuesta correcta: "¡Y tanto!". Un caso complejo: hay quien considera ofensiva una Fiesta Nacional y muy positiva una Festa Nacional. Y viceversa. ¿Qué responder? "Es que ese día estaba en cama, con fiebre". A lo George Brassens. Queda un poquito progre trasnochado, pero... se sale del paso. Hay quien considera normalísimo que los políticos catalanes acudan una vez al año al Camp Nou a cantar Els segadors ante Figo, Beckham y Roberto Carlos. Hay quien considera lógico desear que el Barça pierda todos los partidos salvo cuando juega contra un extranjero, porque en el fondo es un equipo español. Respuesta: "No me gusta el fútbol". Hay quien en el coche lleva burro, toro, banderita o anagrama. ¿Y usted? "No conduzco, voy en metro". Correcto, pero ya son demasiadas evasivas. Los hayquien te pueden acusar de: a) equidistante, b) descomprometido, c) espía. Hay quien dice: "Madrid es otra cosa". Hay quien dice: "Barcelona es otra cosa". Respuesta: sonreír. Nunca, nunca, nunca debe usted decir: "Pues sí", manifestando fatiga. No conviene fatigarse ante un hayquien, porque no sirve de nada. Si alguien no puede más y grita: ¡¿pero es que nunca va a acabar este tostón?!, los hayquien de uno y otro lado del espejo quedan estupefactos y contestan al unísono: "No, ¿no ves que somos una nación milenaria?". Y no hay tu tía. Lo curioso es que los demás somos muchos más que los hayquien y nos hacemos oír menos.

Corazones partíos 24.10.2004

"PAPÁ, ME GUSTAN LOS MOCOS DE XAVIER". ¿Quién es capaz de describir la decepción que se siente al escuchar estas palabras de labios de una hija? Exactamente: "Tupapi moco Chavié guta mucho palece bien", pero aquí importa el qué y no el cómo. "Me gustan los mocos de Xavier". No soy idiota. Ya había notado que por la mañana se entretenía más de lo debido ante el espejo y que cada tarde le costaba más salir de clase, pero nunca imaginé que las cosas habrían llegado tan lejos. Los mocos. ¡Los mocos! Estuvimos dos calles sin hablarnos. Yo, repasando en silencio los treinta y un meses compartidos; ella, persiguiendo palomas. La herida tardará en cicatrizar, y no me importa confesarlo. No todos podemos ser como el presidente del Gobierno, quien todas las noches, según cuenta, le dice a su esposa: "Cientos de miles de personas en España podrían estar en mi lugar". Es una fórmula que tiene ZP para vacunarse contra la soberbia, y será magistral, pero introduce riesgos innecesarios en la estabilidad de los afectos. Hoy puede parecer políticamente irrelevante. ¡Tantos quieren tanto a ZP! Pero la vida da muchas vueltas, y quién sabe si, con el tiempo, entre astilleros, obispos, nacionalistas, proamericanos, republicanos, izquierdistas y anticastristas, éste no acaba como el otro, con el corazón partío y sin nadie que le escuche salvo la concejalísima: -En 1808, Ana, los moros invadieron España subrepticiamente disfrazados de franceses con la malsana intención de robarnos la identidad. Por fortuna, españoles pata negra cumplieron su deber y aquí estamos tú y yo combatiendo homosexuales. -Ay, Jose, ¡y el mundo in albis! -Tranquila. Pronto volveré a Georgetown y se sabrá todo. Al final, sólo nos queda el amor. Y nada más intrincado, complejo y terrible que el amor paterno-filial, como demostró el XV Congreso del PP: Gallardón quiso matar al padre, y Aznar acabó devorando al hijo. "Maliano blandengue no guta nada Jose palece mal". Las cosas son así, aunque desdeñemos la irracionalidad como algo propio de animales inferiores y/o teleseries. Después nos damos de bruces. Moco Chavié guta Isabel mucho palece bien. Espelanza guta nada moco Albeto palece mal. Embajador guta nada ZP sentado bandela EE UU palece mal fiesta tanque no voy. Ya en casa, preparando la merienda, tristemente batida la fruta con galleta, urdí sucia venganza: enchufarla a un programa rosa de media tarde para embrutecerla y echarla a perder intelectualmente, pero me faltó coraje y, para mi desgracia, ya pronto ni eso será posible. ZP pretende proteger la infancia obligando a las televisiones a cumplir las leyes. Como dicen en L. Á. Confidential: "No te puedes fiar de los Gobiernos. En cuanto te descuidas, se ponen de parte de la ley". Dicen que después no te los sacas de encima hasta los cuarenta, pero temo a la ministra Trujillo. Con sus planes intermitentes capaz es de rebajar el precio de la vivienda y, de una sola tacada, mi piso valdrá menos y estos dos podrán alquilar un apartamento donde comerse los mocos. Y dirán que España va bien.

Cada loco con su tema 31.10.2004

1. MARIANO RAJOY, líder del PP (renovado), se reunirá mañana con el líder del PP (auténtico), Ángel Acebes. -Vamos a ver, Angelito. -No me llames Angelito. Soy secretario general. Un tipo duro. Cada semana me crezco más. Mira: estoy preparando unos villancicos para la manifestación de la Iglesia de diciembre. A ver qué te parece: "Hacia Moncloa va Acebes rin rin, yo me remendaba yo me remendé yo me eché un remiendo yo me lo quité". -¿Tú tienes claro qué hacemos en la comisión del 11-M? -Demostrar que siempre dijimos la verdad y que el malvado Zetapé miente. Mira éste: "Ay, del zetaperrín, qué zetaperrín, mal talante que tie-e-ne". -¿Y cómo pretendemos demostrarlo? -Muy sencillo: si se descubre una relación entre Al Qaeda y ETA, estaríamos ante un caso de sinceridad sobrevenida. ¡Aún diría más! Se demostraría que tengo poderes. ¿Qué te parece éste?: "A las barricadas, a las barricadas, contra el divorcio, los gays y el condón". 2. ¡Tres mil personas! -se enfada Carod Rovira-. ¡¿Tú crees que se puede construir un país con sólo 3.000 personas recibiendo a los campeones del mundo de hockey sobre patines?! -Era bastante gente, Carod -se disculpa el president Maragall- para un mundial B. -¡En mi corazón es A! Deberías haber movilizado al país: ¡Catalanes! ¡A la calle! ¡Un país, un patín! Pero no. Muy mal. Todo por culpa de Aznar y su falta de diálogo. -Ahora no te sigo, Carod. -Nunca me has seguido, Pasqual. ¡Nunca! Un president que no moviliza a su país no merece el cargo. Deberías convocar elecciones y dejarme el puesto. Tu etapa ha pasado, Pasqual. -Pero si luego no llegas al 15% de los votos. -¡No me digas eso! Me hieres gratuitamente. ¿O quieres que haga caer tu Gobierno y el de Zetapé y y y y la ONU, si quiero? 3. -¡Lo conseguí! -aparece ZP con bata blanca y barba de varios días-. Tras horas y horas de laboratorio, ¡he hallado la fórmula del presupuesto científico invisible! -¡Magnífico! -aplaude Solbes-. ¿Y no podríamos aplicar la fórmula a alguna otra partida? El petróleo sube y... -¿Pero tú no decías que el petróleo nos daba igual? -le increpa la vicepresidenta. -¡Pues me equivoqué! ¿O es que aquí sólo pueden equivocarse las mujeres? -¡¿Qué quieres decir?!

-No me entretengáís -dice ZP- que llego tarde a la sesión de magia negra y espiritismo a favor de Kerry. -¡Eso son técnicas de telebasura, presidente! -En la guerra vale todo. Me voy. Si no vuelvo antes de seis horas, llamáis a Ibarretxe y le decís que se haga cargo de España. -¡Pero qué dices! -Que sí, que está muy integrado.

Guerra fría a la española 07.11.2004

EL EFECTO MARIPOSA es una de las cosas más terribles que hay. No es sólo que una mariposa bata sus alas en China y encadenando efectos y consecuencias nos encontremos con un terremoto en la otra punta del planeta. No. Es peor. Un señor de Ohio vota a Bush y revitaliza a Zaplana y Acebes. Así, con esta frivolidad. Es más: el señor de Ohio, votando a Bush, reduce la moral de los votantes socialistas y en la siguiente encuesta al PSOE le aparece un diputado menos en Pontevedra. ¡Que a España también nos afecta lo que pasa en el mundo, queridos ohaienses! No sólo nos afecta: en España nos comportamos como si estuviéramos al control del tablero de mandos de la Tierra. Con esquema de guerra fría, además. Cualquier movimiento del tablero mundial debe examinarse a la luz de si beneficia al PP o al PSOE. Hasta es posible imaginar a Pepe Blanco con una mesa repleta de teléfonos, consolando a Kerry: -Ánimo, John, chavalote, que te que te que te que te ¡que te ha salido bien, coño! Venga, no te me desplomes, que el conceto lo tenías. Te falló la aplicación, sí, pero tú levántate que en cuatro años le tenemos. Disculpa un segundo que tengo una llamada por la otra línea. ¿Sí? Hola, Hilary, sí sí sí sí. Ponte ya, ponte ya. A la línea de salida. Kerry es un cadáver. Te llamo luego, chata. ¿John? Venga, ánimo, que tienes mucha gente detrás y hay que levantarse. -Esto es un duro golpe para las fuerzas progresistas -analiza Gaspar Llamazares-, aunque también debemos considerar, sin caer en el cinismo político, que contra Bush viviremos mejor. -Sin ánimo de ser cortoplacista - tercia Paco Frutos- ¿tenemos dinero para pagar el alquiler de este mes? -Hola, Mariano -a través del teléfono, Rajoy percibe en la voz de Aznar el tono neutro, sin inflexiones, que anuncia tormenta-. Sólo te llamo para decirte que yo, y mi amigo Geooooooorge, que también ha tenido su parte de mérito en esta victoria, te hemos puesto las bolas para que tú hagas la carambola. No me falles. Ya sabes lo que tienes que hacer: coge el taco y duro a la cabeza. -Venga. Moratinos -hay actividad frenética en la Moncloa-, ¿lo tienes todo a punto? -Sí, Presidente: pasaportes falsos, nuevas identidades y la dirección de un cirujano plástico de Brasil que.... -Que no, que no, que no, que qué dices, hombre. Llama a Bush y dile que sea consciente de que le ha ido por los pelos, pero que no somos rencorosos y estamos dispuestos a dialogar con él. -¿Y si no cuela? -¡Coño! Pues plan B: pasaportes, cirujano, etecé, etecé. Jodía mariposa. Por su culpa, ahora estamos unas semanas escuchando cómo el PP reprocha al PSOE haberse entregado al eje franco-alemán, como antes el PSOE reprochaba al PP haberse entregado al imperialismo yanqui. Al final será que el verdadero objetivo de la política exterior española es escoger señorito. Que no es ningún desdoro. No todo el mundo puede escoger jefe.

Tintín en España 14.11.2004

EL REPORTERO TINTÍN resolvió en el álbum Stock de Coque (1958) un caso de tráfico de esclavos. La historia se le ocurrió a Georges Remi, Hergé, después de escandalizarse al leer en un periódico un reportaje sobre la persistencia de la esclavitud ¡en pleno siglo XX! Hace casi un mes, EL PAÍS publicó la siguiente noticia: "Desarticulada en el sur de España una banda que vendía inmigrantes marroquíes como esclavos". ¡En pleno siglo XXI! Sin pensarlo dos veces, el fantasma de Tintín aterrizó en Barajas y voló en taxi hacia La Moncloa. -Mira, Tintín -le tuteó ZP-, aunque sólo sea por egoísmo, nosotros somos los más interesados en resolver este gran, gran, gran desafío de la inmigración ilegal. El voto xenófobo de extrema derecha suele aparecer en zonas de voto de izquierda, zonas humildes donde se percibe a los inmigrantes como acaparadores de servicios sociales, porque son más pobres que los pobres. Nadie tiene más miedo a perder que quien tiene muy poco. Del miedo nace el rechazo, y del rechazo, comunidades que viven con sus propios códigos al margen de las leyes. ¿Qué podemos hacer desde el Gobierno? -¿Invertir en esas zonas humildes? -¿Hasta cuánto? ¿Hasta el infinito? Además, cuéntaselo a Solbes, Tintín, y te dirá que de dónde restamos. Ya estoy oyendo a la derecha: "Zetapé quita dinero a los españoles para dárselo a los inmigrantes". No. Tenemos las manos atadas. Por una parte, la derecha con su discurso simplista: inmigrante igual a delincuente. Por otra, el discurso hippy de la izquierda divina: abrámonos a los inmigrantes, que nos enriquecen culturalmente. ¡Culturalmente! Yo no puedo ir a Elche a decir a los trabajadores agobiados por la competencia de los inmigrantes que el mestizaje les enriquece culturalmente. -Mire usted, Tintín -le dice horas después Mariano Rajoy-, aunque sólo sea por egoísmo, nosotros somos los más interesados en resolver el gran, gran, gran reto de la inmigración ilegal. Si nos surge un partido de extrema derecha, nos quedamos en la oposición hasta el fin del mundo. Por eso, a veces practicamos una xenofobia de baja intensidad. Desde el Gobierno jamás dijimos: España va bien gracias a los inmigrantes que trabajan barato. Tampoco decíamos que todos los inmigrantes son delincuentes, pero sí que muchos delincuentes son inmigrantes. -Los delincuentes suelen ser pobres. -Vaya usted con ese cuento a las víctimas de los delitos. Pero sí, ese discurso cristiano de defensa de los pobres hace mella en nuestra base electoral y nos ata las manos con su planteamiento simplista: compartámoslo todo, abrámonos a los inmigrantes, acabemos con el hambre en la Tierra y to er mundo é güeno. ¿Le importaría pedirle al perrito que no mordisquee a Acebes? Bastante me cuesta tenerle sosegado. -Ya ves, Milú -comenta Tintín, de regreso a Moulinsart-, que se sigue traficando con seres humanos, pero en el siglo pasado era un escándalo y hoy es apenas un problema. Pronto se convertirá en costumbre y quién sabe si en ley. "¡Este Tintín!", piensa Milú, que ha envejecido mejor, "me tiene hasta el rabo con sus moralinas".

Una manzana es una casa 21.11.2004

YA ES CASUALIDAD que ZP sea del Barça y Aznar del Real Madrid. Ya es casualidad que el ascenso de Mariano Rajoy a las alturas del PP coincidiera con momentos de crisis del Depor y del Real Madrid, y que el Real Madrid, incluso con dificultades, esté muy cerca del Barça. Estas identificaciones son absolutamente bobas, pero los políticos las temen más que a un bicho malo, y más aún las temen los asesores de los políticos, por si alguien las toma en serio y modifica su voto o su simpatía política. A ZP le tenían prohibido decir que es del Barça, aunque un día decidió soltarse la melena y confesar: "Sí, soy culé". También lo es Juan Carlos Rodríguez Ibarra, aunque ahora están enfadados y no podrán confraternizar. "Venga, Juan Carlos, ¿quedamos a ver el partido?". "Te metes a Ronaldinho por donde te quepa". A Ronaldinho, nada menos. Con los dientes que tiene la criatura. "Casi mejor el indulto a Rafael Vera, Juan Carlos". Será difícil que ZP alcance la ostentación de forofo de su antecesor. Duermen en las hemerotecas aquellos reportajes de indudable valor humano: "Así ve el fútbol José María Aznar". Esas fotos del presidente rodeado de platitos con jamón y caña de lomo entre fuentes de patatas fritas... Ay, aquel presidente recién duchado con su jersey rojo de cuello en pico caído sobre los hombros de una camisa remangada hasta el antebrazo... Ay, aquel tresillo color vino español, aquel amplio salón, aquella televisión panorámica... ¿Puede pedir más un hombre? Sí puede. Y Aznar lo tenía. Aznar lo tenía todo. ¡Aznar veía el partido de fútbol junto a sus ídolos de infancia! Lo más. Son esas cosas por las que merece la pena mandar, como casarse en El Escorial o poner los pies encima de la mesa del señorito. El resto se olvida o te lo desmontan con dos decretos. Esos reportajes dominicales sobre la importancia de Aznar y su relación con las patatas fritas pertenecen al territorio que hasta anteayer nos parecía lo normal y hoy resulta increíble. Es tan chocante el cambio que provoca graves episodios de desconcierto. Así le sucede a Ana Botella. Cada vez que intenta explicar sus resistencias ante los cambios legislativos sobre homosexuales se lía. "Una manzana es una cosa, dos manzanas son dos cosas; una manzana y una pera son cosas distintas que no pueden dar una misma cosa". Imposible saber si Ana Botella está defendiendo que sólo haya matrimonios entre manzanas o que las peras no adopten un perro. Su perplejidad inspira ternura. Es como el papá que empieza a explicarle al niño de dónde vienen los niños: "Pues esto es como una abejita que va de flor en flor, y de flor en flor, y de flor en flor... ¡hasta que al final se tira a la flor y ya está!". Ana Botella transmite la impresión de estar mordiéndose el labio para no decir: "¡Y que son maricones y ya está!". Pero siempre, con ZP, con Ánsar, con el anterior y con el próximo, con Bush padre, Bush hijo o Bush nieto, Dios no lo quiera, siempre, siempre, llega un Barça-Madrid para vertebrar España. ¿A quién se le ocurre cambiarlo por un Catalunya-Restospaña? Dirán que no es cambiar, que es además. Algunos piensan que toda la vida es fiesta.

El vacío de Lucas 28.11.2004

JUAN JOSÉ LUCAS, presidente de honor del PP de Castilla y León, ha hecho una propuesta: "Ha llegado la hora de crear una televisión autonómica en Castilla y León, porque TVE ha cambiado mucho". Franqueza no le falta. "Amigos, amigas: podría apelar a la rica cultura de nuestro pueblo, a la necesidad de promover nuestras costumbres ancestrales, pero no quiero mentiros. Lo único que sucede es que quiero salir por la tele, ¡quiero salir!". Desde que mandan otros, Lucas siente un vacío. Normal. Se convierte uno en estrella de la televisión y de golpe desaparecen los focos. Si el señor Lucas acepta una sugerencia, que impulse un ente con tres canales. Para que haya más pluralismo. Así, si pasa lo del PP valenciano o gallego, con dos bandas rivales, hay tele para todos y todavía te sobra un canal para que salga el líder de la oposición, y así defenderte en la comisión de control parlamentario con un minutaje que demuestra que, en realidad, el Gobierno sufre persecución mediática. Es de agradecer la sinceridad de Lucas porque la televisión es el territorio donde más claramente se percibe la distancia entre lo que somos y lo que nos gustaría ser. No sólo entre políticos. También entre profesionales y, por supuesto, entre el público. Los programas más valorados son los menos vistos; los peor valorados, los más vistos. Según datos de TVE publicados en El Mundo, el programa de televisión más valorado es El día del Señor. Toma castaña. El menos valorado, Salsa de tomate. Ahí se ve la tradición católica: no en el gusto por la misa, sino en la conciencia de culpa y el placer de mentir. El Gobierno zetapense alienta esa imagen falsa de un pueblo español esperando que del televisor broten documentales de historia y naturaleza, y con ese espejismo nos vamos a dar, entre todos, lo que técnicamente se conoce como una leche del carajo. Una cosa es pedir que se cumplan las leyes, y otra, esperar que desaparezcan los cotilleos en el país de ¡Hola!, Pronto y Diez Minutos. Una cosa es que haya público esperando programas de culto, otra cosa es que todo el público demande esos programas, propios de una televisión minoritaria, pública, comercial o de pago, pero minoritaria, porque somos como somos y no como nos gustaría ser. Daños colaterales del autoengaño: dinero público perdido, incertidumbre en miles de puestos de trabajo y desprestigio de la televisión como medio, que es un disparate. Los de mi generación nos dividimos en dos: los que dominan el inglés y los que no. Dentro de una generación, la división será otra: los que dominen también el lenguaje audiovisual y los que no. Podemos seguir con este baile de lo políticamente correcto, explicando a los niños que la televisión es malísima para después dejarles 146 minutos al día ante la pantalla, o bien coger el toro por los cuernos, irnos con la tele a la escuela y enseñar. El chiste de hoy es el siguiente: yo creo que, tras el debate actual, se optará por lo segundo, y que, en otro orden de cosas, una severa censura de la opinión popular, sensibilizada ante la politización de las televisiones públicas, obligará a Juan José Lucas a rectificar.

El resplandor 05.12.2004

PELÍCULA: El resplandor, de Stanley Kubrick. Un hotel de montaña. Aislamiento. Fantasmas. Jack Nicholson, contratado como vigilante invernal, se lleva al hotel a su mujer y a su hijo. El anterior vigilante, el señor Brady, se volvió loco y mató a su mujer y a sus hijas a hachazos. Ahora, el hijo de Nicholson oye voces, tiene visiones y presiente un crimen. Redrum, dice con voz ronca. Redrum. Escribe esa palabra con pintalabios sobre una puerta. Reflejado en el espejo lee: Murder. Asesinato. El niño, Danny, recorre los pasillos del hotel en un triciclo. Ese niño es ZP por los pasillos de La Moncloa. Gira una esquina, y sigue. Y sigue, sigue, sigue y otra esquina, y sigue, sigue y junto al ascensor se le aparecen Ibarra y González, vestidos de hermanas gemelas, como las hijas de Brady. El hotel tiene un pasado difícil de borrar. A partir de aquí les ofrezco diferentes opciones. La más clásica: José María Aznar, en el enorme salón de la planta baja donde ha instalado su despacho, teclea sin cesar: "Yo dije la verdad y los demás mintieron. Yo dije la verdad y los demás mintieron. Yo dije la verdad y los demás mintieron. Yo dije la verdad y los demás...". Esta versión tiene un inconveniente grave: la imagen de Aznar con la mirada estrábica persiguiendo a ZP con un hacha es demasiado realista. Otra opción: quien teclea obsesivo es Maragall. Nicholson llenaba miles de folios con una sola frase: "No por mucho madrugar amanece más temprano. No por mucho madrugar amanece...". Adaptado para Maragall: "Tanto monta monta tanto catalán o valenciano. Tanto monta monta tanto catalán o valenciano. Tanto monta monta tanto catalán o valenciano". Nicholson dialoga con sus alucinaciones. En una conversación de cortesía exquisita, míster Brady sugiere a Nicholson acabar sin contemplaciones con su esposa y con su hijo. -Danny es un niño muy inteligente, y muy travieso, si me permite el atrevimiento. Quizá merezca un escarmiento, aunque quizá no tenga usted... ¿agallas? Curiosamente, el señor Brady tiene el mismo peinado que Carod-Rovira. -ZP es un niño muy travieso, y muy español, si me permite la observación. Creo que debería darle un escarmiento. Aunque quizá no tenga usted... ¿agallas? Díficil casting para el papel de la madre de Danny/ZP, porque a simple vista parece que María Teresa Fernández de la Vega le da un guantazo a Jack Nicholson y se acaban las tonterías, el hacha, las alucinaciones y la película. A Carmen Calvo tampoco le va el papel, por edad y porque correríamos el riesgo de desplazar la complicidad del espectador hacia el psicópata. Si optáramos por la versión clásica, con Aznar, la madre ideal de ZP es Rajoy, aunque seguiríamos en las mismas: la imagen de Aznar persiguiendo a Rajoy con un hacha es demasiado realista. Aznar persiguiendo a cualquiera con un hacha es demasiado realista. Interesante Acebes como alucinación. Pero regresemos a la opción Maragall/Nicholson. En el laberinto nevado: bajo la tormenta, arrastrando una pierna, algo encorvado, Maragall persigue a ZP armado con un stick de hockey. Final abierto. Las legislaturas son muy largas.

La semana que viene 12.12.2004

DESDE QUE TENGO MEMORIA se anuncia que, a lo mejor, la semana que viene Batasuna condenará la violencia de ETA. No hay que descartar que algún día suceda. A lo mejor, la semana que viene. Dicen que un pesimista es un optimista bien informado, pero quienes lo dicen son pesimistas, personas que creen tener razón porque al final te mueres y dicen: ¿lo ves? La semana que viene puede pasar de todo. La semana que viene se encarrilará la guerra de Irak, donde se instaurará una democracia equiparable a las que conocemos en Europa, cuyo efecto de mancha de aceite se extenderá a toda la región y dejará el camino expedito, expediiiiiiiiito, como decía Tip, para la solución del conflicto árabeisraelí. ¿No notan ya el efecto en la bajada del precio del petróleo? Ésas eran las previsiones de gente terriblemente seria no para la semana que viene, sino para el verano pasado. Sucederá la semana que viene y la historia hablará sólo de un pequeño retraso. (Expediiiiiito: un pedete chiquitiiiiiito que presentó la dimisión. No era español). La semana que viene se moderará la derecha española. Tal vez no llegará aún al centro. Eso ya sería mucho. Mira que llevan años viajando, las criaturas, y no hay manera. El día que lleguen, el centro habrá muerto de viejo. -Vámonos, Ángel, que aquí no queda ni el tato -dirá Rajoy. -Esto es una prueba de que el talante de ZP es un engaño -responderá Acebes, a piñón fijo. También es posible que, una vez llegados al centro, después de tantos años, encuentren únicamente una estatua de Aznar semienterrada en la arena de una playa desierta. -¡Hemos vuelto al punto de partida! -¡Aleluya! -gritará Acebes. En este viaje al planeta de los centros hay que tener paciencia. El siguiente paso es que al presidente del Congreso le sustituyan por Mister Increíble y, para dirigir los plenos, utilice sierra mecánica en lugar de mazo, que cualquier día se lo come Vicente Martínez Pujalte y con el mordisco se le lleva uno o dos dedos a Manuel Marín, a quien habrá que remendar como a Robocop. La semana que viene, Cataluña encontrará su encaje en España, a su vez España encontrará su identidad y Carod-Rovira pasará a ser, como el padre Apeles o Federico Trillo, un ex personaje ex pintoresco. Un día como otro sale el sol y, sin saber cómo ni por qué, uno encaja y otro encuentra su identidad. ¡Tantos lo agradeceríamos tanto! La semana que viene, Barajas irá como una seda, no habrá apagones, las divisiones en IU tendrán una explicación lógica, el Gobierno dejará de pisar charcos y, en la comisión de investigación, los diputados del PP demostrarán que del atentado del 11-M les importa algo más que su derrota electoral. La semana pasada, no, pero la semana que viene, sí. En España hubiera una investigación sobre la tragedia del estadio de Heysel y nuestros diputados discutirían sobre si el gol de Platini estuvo precedido de fuera de juego. Hasta la semana pasada. La semana que viene será distinto, y en la siguiente ya prácticamente estaremos de vacaciones y podremos empezar a pensar en el año que viene. El año que viene, Batasuna condenará la violencia de ETA.

Carita de ángel 19.12.2004

UNO DE LOS RECURSOS CLÁSICOS del humor consiste en unir un concepto elevado con una idea mundana. Woody Allen es un maestro. Uno de sus chistes más conocidos: "No sólo no existe Dios, sino que... ¡encuentra un electricista en fin de semana!". José María Aznar también demostró un talento notable en este arte. Uno de sus chistes más famosos: "No sólo voy a sacar a España del rincón de la historia, sino que... ¡pongo los pies encima de la mesa de Bush!". (Aznar no era consciente de ser gracioso, pero eso no importa). Otro recurso clásico del humor consiste en provocar la sorpresa mediante el contraste entre lo previsible y lo real. Por ejemplo: un campeón mundial de lucha libre, forzudo a todo meter, que cuando habla lo hace con la voz del gallo Claudio. Esto es inadecuado, porque todos esperamos que los forzudos tengan voz de barítono y no de vicetiple, y lo inadecuado nos hace reír. Al forzudo le pica un mosquito y se echa a llorar. El forzudo intenta partir un ladrillo con la mano y se parte la mano. El forzudo, enrabietado, intenta atracar a una abuelita y la abuelita le hace una llave de yudo que lo tumba. Etcétera. Siempre lo contrario de lo que se espera. Este recurso humorístico lo ha utilizado José Luis Rodríguez Zapatero como arma política, y es realmente curioso, porque seguramente lo habrán usado otros antes, pero yo no lo había visto nunca. Con carita de ángel, ZP hizo un repaso en crudo de José María Aznar, al que dejó descrito en sede parlamentaria como un mentiroso, un simple y un tirano. De ser ZP malencarado y gritón no habría podido decir lo que dijo sin que temblara el país entero. Eduardo Zaplana, con una falta de originalidad que no hay que reprochar, pues debía de estar aturdido por la somanta de palos que le caía, le replicó: "Se ha quitado usted la careta del talante". Nada de eso. Precisamente lo asombroso es que ZP dijo todo eso sin quitarse la careta. Notabilísimo. Todos hemos visto algún western en que un tipo llega al poblado, pide un vaso de leche y todos se le ríen. Al final de la película, el tipo se vuelve duro, pide whisky y gana a los malos. Lo sorprendente del caso ZP es que sigue pidiendo leche, y reparte palos con carita de ángel, apodo que iría como un guante para un gánster simpático interpretado por Warren Beaty o un ladrón tipo Cary Grant. -¡Con su carita de ángel le abren las puertas de mansiones y palacios, y él aprovecha para desvalijar la caja fuerte! -gruñiría el infortunado inspector Aznar, un personaje oscuro, de mirada torva, agresivo y antipático, que incluso cuando da los buenos días parece que se va a comer a alguien. -¡Y encima, el muy insolente, está más horas que tú en la comisión deeeee investigación! -añadiría el subinspector Acebes. Se habrán dado ustedes cuenta de que el Gobierno, para tomar aire cuando lo necesita, no tiene más que sacar a pasear a Aznar, Zaplana y Acebes, el tridente que ya tiene acreditada su capacidad para perder unas elecciones, y que, con ambición sin límites, ahora trabaja por conseguir la mayoría absoluta... para el PSOE.