Subsector Lengua Castellana y Comunicación Profesora: Georgina Pérez López EL COMENTARIO Entre los rasgos que definen al ser

humano podemos mencionar su necesidad de manifestar su particular punto de vista. Ahora bien, un comentario no es sino la valoración personal de algo. Comentar es, en gran medida, interpretar. El hombre valora e interpreta todo lo que ocurre a su alrededor: una elección presidencial, un encuentro deportivo, un accidente automovilístico, una boda, la corrupción política, por ejemplo, todo es susceptible de ser comentado. 1.- LA TÉCNICA DEL COMENTARIO. El comentario debe ser claro, ordenado y preciso. Comparado con otro tipo de textos (ensayo, monografía, crítica), el comentario goza de mayor libertad es su estructura. Es recomendable emplear un lenguaje sencillo; evitar las cursilerías y lugares comunes; obviar las largas y fastidiosas introducciones que justifican el propósito del escrito; proponer puntos de vista originales; apoyar el texto con razonamientos lógicos o hechos contundentes que avalen la perspectiva personal. Como todo texto su estructura es: presentación, cuerpo y cierre. El siguiente fragmento corresponde a un comentario de carácter interpretativo. Viaje a la otra barbarie. Hubo una época en que íbamos al cine para aplaudir a nuestro actor favorito, para admirar y desear a una actriz particularmente esplendorosa. Ahora las cosas han cambiado. Ahora una va al cine (...) para ver el último truco cinematográfico, para sorprendernos con las novedades tecnológicas. La verdadera estrella ya no tiene un nombre humano. La verdadera estrella se llama ahora... Efectos Especiales. El cine siempre contó con sus efectos especiales (...) Pero en los últimos años se ha ido evidenciando una tendencia a que los efectos mismos, las diversas artimañas visuales, sean el núcleo exclusivo que determina no sólo el guión del filme, sino que su éxito. Estamos lejos de los tiempos en que al muerto se le untaba la cara con salsa de tomate para que asemejara sangre. (...) Ahora, la industria de loa efectos especiales, a través de la experimentación fotográfica y de diseño, la manipulación de material plástico y de goma, la creación de escenarios modelos y visionarios, los avances en el trucaje y en la robotización, han alcanzado una pericia técnica que permite tornar real, aceptable y verosímil las peores, y algún día quizás las mejores, fantasías. Ariel Dorfman