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Annotation
Una presencia siniestra mora en
las entrañas del Hindukush: la
Víbora, una criatura de leyenda que
yace escondida y custodia un
inmenso tesoro. Encontrarse con
ella supone la muerte.
Durante eones, guerreros, héroes
y exploradores la han combatido y
han caído bajo su embrujo, desde
los conquistadores macedonios
hasta los casacas rojas británicos.
Ahora es Pavel Levart, un soldado

del ejército de ocupación ruso
dotado de capacidades especiales,
el que se enfrenta a ella.
En medio de una brutal guerra
contra los muyaidines, en la que no
hay tregua ni descanso, y mientras
se desmorona el imperio soviético,
Levart tendrá que luchar también
contra la fascinación y el peligro de
lo desconocido.
Paciente, eterna, seductora, la
Víbora le espera.

Andrzej Sapkowski
Víbora

Traductor: Faraldo Jarillo, José
María
Autor: Sapkowski, Andrzej
©2013, Alamut Ediciones
ISBN: 9788498890907

A la memoria de Jiri Pilch,
editor checo y gran amigo

de los autores polacos.

Esta historia es ya leyenda
antigua,
en la tierra lejana de Afganistán
vivía un pobre y triste soldado
que de una víbora oyera hablar...
Victor Mazur

It was no dream; or say a dream
it was,

Real are the dreams of Gods, and
smoothly pass
Their pleasures in a long
immortal dream.
John Keats, Lamia

El amanecer en el Hindukush es
como una explosión de claridad. La
impenetrable negrura de la noche
palidece sólo durante un segundo y
de inmediato la claridad enciende
las nubes, prenden y arden con un

fuego cegador las nieves de las
cumbres. De improviso se tiene la
sensación de que allá, lejos, al otro
lado de la cadena de montañas, se
estuviera abriendo un cráter en el
interior de la tierra, expulsando y
vomitando una líquida masa de lava
ardiente. Como si allá, lejos, tras la
dentada
línea
de
cumbres,
extendiera sus alas incandescentes
el Pájaro de Fuego, alzándose al
vuelo hacia el espacio.
El Pájaro de Fuego aletea, la
claridad abarca todo el horizonte,

la babel de luces que se arremolina
llena el cielo sobre las cumbres, el
fulgor fluye hacia abajo con una
increíble velocidad, hacia abajo
por las rugosas pendientes de las
paredes y los barrancos. Las
paredes y los barrancos de los pies
del Hindukush, que por el día son
de un inmutable tono gris
ceniciento, se ennoblecen en el
momento del amanecer con un
dorado cegador.
En los cortos instantes del
amanecer, sólo en estos instantes,

por un segundo, Afganistán se
vuelve hermoso.
A la aurora, cuando sobre el
Hindukush vuela el Pájaro de
Fuego, las faldas de las montañas
se cubren de oro y Afganistán se
vuelve hermoso, hace frío. Tanto
frío que el metal del akaeme se
cubre de una plaquita de escarcha.
Una escarcha que se pega
dolorosamente a los dedos.
—No os durmáis —advierte
Levart, cubriendo las congeladas
orejas con el cuello de la bushlata,

una agradable piel de oso artificial
—. ¡No os durmáis, eh, vosotros!
¡No duermas! ¿Rogozin? ¿Duermes?
—¡Despierto!
—¿Karayev?
—Despierto, praporshchik. No
duermo. Demasiado frío, blin...
Pavel Levart despega los dedos
del akaeme, limpia la culata con la
manga. Junto a él, a la derecha, se
retuerce
Valun,
para
sus
subordinados sargento Valentin
Trofimovich Jaritonov, se restriega
las manos, murmura algo en voz

baja. A la izquierda bosteza Asim
Karayev, de mote Zima. Más allá
de Zima, en un nido unipersonal
hecho de piedras, se despereza
Mishka Rogozin, golpea su RPK y
chirrían los dos pies del arma,
tintinea la canana con munición.
Va clareando. El pelotón se
despierta a la vida, la gente se
remueve en sus puntos de control,
gimen y maldicen en sus trincheras
labradas en la tierra pedregosa, en
los nidos rodeados de rocas de sus
puestos. De algún lugar cercano —

en el frío aire de la montaña se
percibe todo— llega un olor a
humo, alguien no ha hecho caso a la
prohibición, no aguantó sin su
cigarrillo. Valun se suena los
mocos con ruido, se limpia la nariz,
se rasca el rabillo del ojo, mirando
hacia abajo fijamente, hacia la
pendiente del barranco y la clara
línea del camino de guardia que
fluye desde allí, retorciéndose
como una serpiente. Levart se
inclina saliendo de las piedras,
mira en dirección al KPP del

camino, el puesto y el bunker que
ocupan los verdes, los askeros del
ejército afgano oficial. No hay nada
allí. Ni un movimiento.
—Seguro que están durmiendo,
los moros.
—Duermen —concuerda con aire
somnoliento Valun, el sargento
Valentin Trofimovich Jaritonov.
—Nada más que buscar tiras.
—Nada más. —Asim Karayev
bosteza—. Un día como otro
cualquiera.
Viva
la
Unión
Soviética... Blin.

Por detrás, desde el puesto de
mando, voces. El komvzvoda, el
jefe del pelotón, el teniente senior
Kirilenko, está gritándole a uno de
los sargentos. El sargento a su vez
les grita a unos soldados.
Con toda seguridad, a los que
habían estado fumando. O a alguno
que haya dejado su puesto para ir a
orinar.
Levart se lleva los binoculares a
los ojos, mira las revueltas del
camino y la pendiente del barranco.
«Tiras», o sea convoyes, no hay.

Pero nada más que buscarlas.
El convoy, como todos los demás,
viene del otro lado de la frontera,
de la base de transporte y carga en
Hayraton. Primero tiene que
atravesar los ochenta kilómetros del
desierto hasta Mazar-i Sharif, desde
allí, las serpentinas carreteras de
montaña hasta Puli-Chumri, unos
doscientos kilómetros. A poco de
pasar Puli-Chumri comienza el
desfiladero de Salang y el túnel de
casi tres kilómetros de largo del

mismo nombre, horadando el
corazón del Hindukush. A esta hora,
Levart mira el reloj, el convoy ya
ha atravesado de seguro el Salang,
estará al otro lado de la salida sur
del túnel.
Desde el lugar donde el aterido
Levart vigila el camino hasta la
salida del desfiladero que está
observando, y hasta la salida sur
del Salang, hay unos quince
kilómetros. A la «tira» que ya ha
pasado el túnel le separan unos
sesenta kilómetros de Bagram. De

Kabul, más de cien. La parte más
peligrosa del recorrido. Por eso
están aquí las patrullas de
protección. Como la nuestra. Que
lleva el nombre en código de Neva.
—Oigo unos motores —anuncia
el sargento Jaritonov, de mote
Valun.
Desde las fauces del desfiladero,
hundidas en las tinieblas, surge una
columna, entra en la cuerda del
camino, presentando la parte
derecha como en un desfile, se ven
las
máquinas
claramente,

perfilándose frente al fondo de la
pendiente bañada por el sol. En
primer lugar avanza un BTR-70, de
cañón KPVT alzado al máximo,
bien dispuesto, olisqueando el
peligro. Tras el beteerre, un Ural de
doce ruedas, con una caja de carga
cubierta por una lona, a unos
trescientos metros detrás otro, y uno
más aún. Luego un chato Kamaz de
dieciocho toneladas, tras él otro,
lanzando gases por el tubo de
escape, con la hidráulica silbando,
poderosos, de doscientos caballos,

nada de un camión normal y
corriente, nada de un transporte
civil corriente, sino una máquina de
guerra capaz de imponer respeto,
cargada hasta los topes, por encima
de la resistencia de sus ejes,
cargada de aquello con lo que se
alimenta la guerra, sin lo que no
puede haber guerra. Tras ellos un
Maz, un camión cisterna con
gasolina. Y otro Ural. Giran por la
sierpe, desfilan, presentando esta
vez la parte izquierda, embarrada
con una mezcla de polvo del

Del mismo modo que muchas veces antes. Siente de improviso una presión en las orejas. El beteerre que les conduce está ya a cien metros del KPP y del puesto de los afganos. De pronto está seguro.desierto y de nieves del Hindukush. pegado a la roca. como una abeja que alza una agitación en una colmena. Y de pronto lo sabe. un zumbido procedente de un molesto insecto. una pulsación. cuando lo . Hace frío pero Levart de pronto tiene todavía más frío.

humo. —susurra de pronto.. —Espíritus. Valun se vuelve. Un BTR destrozado por la explosión salta y se sale de la carretera como el juguete de un niño al que se le da . una explosión que embota los oídos enmudece los gritos del destacamento. ¡Espíritus! ¡Espírituuus! ¡Una trampa! ¡Alaaarma! Un relámpago repentino en el camino. —¿El qué? ¿Pasha? —Espíritus..sentía con toda seguridad.

. la pendiente al otro lado del camino envuelta en humo.una patada. dejando estelas como flechas indias. estalla. arde como una tea. hacia abajo. un estruendo. rebota y se queda quieto. Un estruendo. El primer Ural recibe un impacto directamente en la cabina. Un Kamaz tocado por dos veces estalla en llamas al momento. hacia la columna. se dispone a la lucha. vuelan los disparos de los lanzagranadas. El destacamento se despierta de su estupor.

Dispara con la RPK escondido en su agujero Misha Rogozin. la culata golpea sordamente en el hombro. abren fuego los otros puestos. los cartuchos saltan como granizo. Junto a él dispara Zima. el akaeme se revuelve en sus manos.Desde el puesto de mando tabletea el PKM. cada blokpost. cada puesto. dispara todo lo que es . Dispara ya todo el destacamento. Levart muerde los labios. dispara largas ráfagas. dispara cada cañón del pelotón. aprieta el gatillo.

de un puesto situado más arriba—. ¡Hacer que se echen a tierra! Que se echen a tierra los dushman con sus RPG y sus bazucas. al otro lado del camino.capaz de disparar. siguiendo a otros cambia su fuego . ¡Ka-pe-pe! Levart sabe de qué se trata. —¡Ka-pe-pe! —grita avisando alguien desde atrás. El objetivo es claro y simple. son arañadas por las balas y se elevan nubes de polvo. Las paredes del desfiladero. no dejarles disparar sin traba a los Kamaz del convoy.

Y poco tiempo. cae pesadamente sobre el chasis. aúllan los vladimiros montados sobre el Ural. Dispara indolentemente. El Maz explota. estalla la . el tercero. la escolta dispara.al bunker y al puesto de los askeros afganos. Un segundo Kamaz se convierte en una bola de fuego. Una ráfaga desde el puesto de los afganos los hace migas. El convoy se defiende. Porque desde allí también disparan ahora RPG y bazucas. con un impacto en las ruedas.

un hedor ahoga y sofoca. el fuego llega hasta el tercer Kamaz. la gasolina ardiendo cubre el camino. el humo lo encubre y . cubierto por las llamas. desaparece en él el convoy atacado. se pierde en él la carretera. lo abraza al instante. En el humo. los relámpagos de los disparos. salta de la cabina. Un hombre. las explosiones de los proyectiles de RPG. El humo lo oculta todo. el KPP y el bunker afgano.cisterna. cae abatido por las balas. Un humo negro lo oculta todo.

del teniente Kirilenko. Levart lo sabe . se alza la voz joven. —¡No veo! —grita Rogozin desde su agujero—. ¡No veo nada. De pronto un grito desde detrás. blad! Desde abajo. Levart se restriega las lágrimas de los ojos. Valun lanza una maldición. desde la gasolina ardiendo. Al no ver. de cachorro. llega una ola de un ardiente hedor a petróleo. El teniente Kirilenko. no dispara.esconde. el golpeteo y el chirriar de unas botas.

de pronto con una certeza que hiela la sangre.. —¡Pelotóoon! ¡A la luchaaa! ¡Detrás de mí! No me lo creo. No me lo creo. pensó. ¿es que se piensa que está en la batalla de .. va a hacer dentro de un segundo algo increíblemente estúpido. Algo infantil y mortalmente estúpido. —jadeó de rabia y desesperación—. —¡Pelotóoon! ¡Detrás de mí! ¡A ayudar a los nuestros! ¡Adelanteee! —Está grillao. Joder.

Mijail! ¡Asienta el culo! Y tú. Pasha —susurró Valun. ¡Siéntate! ¡A Kirilenko se le ha saltao un tornillo.Kursk? Los soldados del pelotón saltaron. pero tú no te vuelvas loco! ¡Siéntate! ¡Y tú también siéntate. puede que no todos. Zima. Detrás del teniente. joder? ¡Quieto! ¡Quieto. —Siéntate ahí. agarrándole con una mano férrea y arrastrando a Levart a la trinchera—. . ¿adónde vas? ¿Adónde. Todos. Bueno. salieron del escondite. Corrieron.

te digo! Zima no le hizo caso. los proyectiles atravesaron el campo. El pelotón. Y los dushman. Siguiendo sus órdenes. aunque no todos. Tras el teniente Kirilenko. maldita su puta estampa. sólo estaban esperando aquello. arena y . En la zastava tronaron las ráfagas de dos DShK. salió del escondrijo. da-da-da-da-da. retumbaron desde la pendiente y el barranco sordamente. entremezclando tierra.

Antes de que el sargento lo arrastrara hacia el escondrijo. sangrando. Y personas. tocado en la barriga. vio cómo se retorcía por la arena. Vio cómo la espalda del uniforme del teniente . Vio cómo Asim Karayev. surgiendo como un sifón de quienes habían sido acertados. y la arena a su alrededor hervía. Levart vio la sangre polvorienta. cómo gritaban y aullaban. cortados y rajados por las balas. vio cómo caían.piedras. se abría como una navaja.

el zumbido de los fragmentos. estos hijos de puta hasta tienen mortero. estallaba en sangre y el teniente caía. con el rostro hacia abajo. alrededor se hizo la oscuridad por el polvo levantado y las piedras volantes. Una explosión. Un mortero. en la parda arena afgana. pensó Levart. un estallido ensordecedor. ¡Cubríos! ¡A cubierto! ¡Todos a cubiertooo! . dos.Kirilenko humeaba y se rasgaba de pronto. —¡Un mortero! —gritó—.

no se cansaban los de-she-ka. Da-da-dada-da.. RPG. Y lanzado de cerca. Da-da-da-da-da.. se dio cuenta al punto.Se ahogó con una repentina falta de aire. una detonación que hace temblar el suelo. Se encogió. ¡De cerca! —Allah-u akbaaar! . una ola de calor. Aullidos silbantes. metió el rostro en la manga de la bushlata. es un RPG. un estallido ensordecedor. brillo cegador. Los proyectiles convertían en polvo hasta piedras de bastante tamaño.

disparando todo lo que tenían. Los muyaidines se lanzaban a la lucha invocando a Alá. seguían golpeando los puestos del pelotón. con sus pakoles planos y sus turbantes. —¡A mis órdenes! —grita desde .—¡Espírituuus! Ya gritaban otros. todo el pelotón. Levart escuchó a su alrededor el rápido fit-fit-fit-fit de los proyectiles volando. todos habían visto ya las siluetas que surgían de la tierra. Los de-she-ka no se habían callado.

sabe de dónde provienen esos restos. una lluvia de grava y de pequeñas piedras le golpea la espalda. —¡Pelotón a la lucha! ¡Fuego! —Allah-u akbaaar! —¡Fuego! —grita Panin—. jodeeer! ¡Disparaaar! Dispa.. Levart no tiene que darse la vuelta para saber qué ha pasado.el puesto de mando el praporshchik senior Panin.. ¡Disparar. Una explosión. qué es lo que le ha arrebatado la voz a Panin. por qué .

.se ha callado de pronto el PKM del puesto de mando. Aliosha Panin está vivo y al mando. suspira de alivio Levart. Sabe que se trata de un impacto directo.. job tvoju maaac! Gracias a Dios. . Aprieta los dientes y aprieta el gatillo del akaeme.. Gracias a Dios que no soy yo. El siguiente por antigüedad.. de una granada de mortero en el mismo centro del blokpost.. está vivo. —¡Fuego! ¡Fuego.. dispara.

Dispara junto a él Valun. el uno un RPG-7. Tan cerca que ya se ve cada detalle. el otro un viejo RPG-2. turbantes y pañuelos palestinos. el que dos barbados que corren directamente hacia ellos llevan en la mano unos lanzagranadas. dispara todo el pelotón. dispara Rogozin desde su agujero. Pese al fuego denso e incansable —advierte Levart con terror— no desaparecen las siluetas envueltas en pakoles. hay cada vez más. Como. Y que ambos . Y están cada vez más cerca. por ejemplo.

en su nido de piedra. Apenas le dio tiempo a lanzarse al fondo de la trinchera y cubrirse la cabeza con las manos. junto con el humo. Ante los ojos de Levart.se ponen de rodillas. el fuego y fragmentos de roca. algo . justo en el puesto de Mishka Rogozin. Al menos un proyectil acertó en su blokpost. toman el arma en el hombro. completamente sordo por el estallido. salió volando del nido lo que quedaba de Mishka: un fragmento de un abrigo ensangrentado.

que recordaba a una sandía
carbonizada y un gran ovillo de
tripas rojo-azul oscuro. Encogido
junto a Valun, algo duro le golpeó
en la espalda. Levart, todavía
sordo, vio que el sargento aferraba
en ambas manos sendas granadas F1. Arrancó las anillas con los
dientes y lanzó una granada ante sí,
muy rápido, sin agacharse. Levart
siguió su ejemplo, lanzando sus dos
limonkas. Cuando remató con dos
granadas de mano, las F-1
comenzaron a
explotar,
las

explosiones y el silbido de los
fragmentos fueron ahogados al
momento por terribles evocaciones
a Alá. Alzó su Kalashnikov del
suelo y la limpió con la manga.
Valun lo agarró por el hombro.
—¡Salgamos de aquí! ¡Retirada!
¡Por pies, Pasha, por pies! ¡Si no,
nos joden!
Salieron del blokpost, se alzaron
entre el silbido de las balas,
corrieron, zigzagueando como las
liebres, hasta el siguiente puesto, a
unos diez metros, diez metros de

tierra rocosa, diez metros entre el
polvo alzado por los disparos. Se
metieron por el parapeto, cayeron
directamente sobre los cuerpos,
sobre los muertos, sobre heridos
que gritaban, sobre cartuchos y
cargadores vacíos. El único
soldado que podía luchar, Levart no
pudo
reconocer
quién
era,
maldecía, chillaba, con la culata
apoyada sobre la mejilla llena de
granos, disparaba sin tregua con su
akaeme, sembraba de balas el
terreno frente a él.

—Allah-u akbaaar!
—Yalla, yalla!
—¡Bandidos de mierda! —El
akaemista temblaba al disparar—.
¡Hijos de una gran puta gorda!
¡Venga, venid! ¡Venid!
En la trinchera, abriéndose paso
por sobre el parapeto, cayeron dos
granadas, una RGD y un huevo
pakistaní de color cacao. La muerte,
pensó Levart, aplastándose contra
un suelo cubierto de cascos vacíos
como si fuera un lenguado. Valun
dio un salto de tigre, agarró la RGD

y la lanzó fuera con brío, estalló. La
granada paquistaní giró entre los
heridos y los cadáveres y éstos se
llevaron la peor parte de la
explosión. Levart se puso boca
abajo, se quedó sordo de nuevo a
causa del estallido y de los aullidos
de los mutilados. Alguien se
arrastró a su lado, se retorció, se le
enganchó la bota al cinto del
akaeme y lo arrancó de las manos
de Levart.
—Allah-u akbaaar!
En la barricada entraron dos. Un

barbado enorme de mirada salvaje
y un tipo oscuro con pañuelo
palestino, un voluntario saudí. Al
saudí lo rebanó de inmediato una
ráfaga del akaemista de la cara
sembrada de granos, el cual a su
vez murió al momento por los
disparos del barbudo.
—Allah-u akbaaar!
La mira cerrada, anotó
irracionalmente Levart, mirando la
carabina del barbado mientras daba
febriles manotazos a su alrededor
en busca de un arma. Es una

Kalashnikov china, de producción
china, lanzada desde Pakistán...
Tocó con la mano, jadeaba
desesperado, lo alzó, tuvo una
suerte increíble, porque lo que
había tocado era un AKS que
alguien había tirado, más ligero que
el AKM y que se podía subir con
más rapidez. Con el arma corta en
las manos extendidas, en gesto
inconsciente de defensa, apretó el
gatillo. Acertó directamente en el
rostro al espíritu de la Kalashnikov
china. Sangre, dientes y pelos de la

barba volaron por todas partes.
—¡Bien le ha estado! —gritó
Valun con rabia—. ¡En sus morros
de cerdo! ¡En su culo de moro!
Agarró la AKM del soldado
muerto, saltó al parapeto de
rodillas.
—¡Gilipollas! —gritaba, agitando
los muslos, con el arma por delante
—. ¡Puuutas! ¡Cabrooones! ¡Me
cago en vuestra puta madre!
Milukin, recordó Levart, el
akaemista muerto era el soldado
Milukin. No podía alzarse del

suelo, tenía los pies como si fueran
de algodón, todo su cuerpo, le
parecía, cada tendón, todo le
negaba su obediencia. Su mano
apretada a la culata del AKS no se
movía por nada del mundo,
temblaba espasmódicamente. El
suelo bajo sus pies se sacudió de
pronto por una explosión, el puesto
se llenó de humo apestoso. Levart
se atosigó, tosió, lloriqueó en un
movimiento instintivo de vómito.
Valun disparó todo el cargador,
tiró la AKM. Se echó de rodillas

junto a Levart, lo agarró del
hombro, lo zarandeó. Tenía la
manga izquierda rasgada, el brazo
desnudo
bajo
ella
estaba
ensangrentado.
—¡Por pies, Pasha! ¡Venga,
deprisa! ¡Deprisa, hermano!
Levart reaccionó, se levantó.
Salieron
de
la
trinchera,
atravesaron los siguientes diez
metros, en parte corriendo, en parte
a cuatro patas, bajo las balas,
azuzados por los aullidos de los
dushman detrás de ellos y animados

por los gritos de sus camaradas del
blokpost de mando que humeaba en
frente. El blokpost salvador que de
pronto se abrió ante ellos como si
fuera la puerta del paraíso y ellos
se lanzaron al interior, tomando aire
por la boca como peces fuera del
agua. Y el viejo praporshchik
Panin, como si fuera San Pedro, les
acogió con verdadera pasión
paradisíaca.
—¿Vivos, joder? ¿Enteros?
¿Entonces por qué cojones estáis de
brazos cruzados? ¡Tomad un arma,

su puta madre! ¡Y a luchar! ¡A
luchar!
No faltaban armas, el blokpost
estaba lleno de muertos y heridos
incapacitados para luchar. Echaron
mano del AKM, se unieron a los
otros, a los más o menos diez
soldados
que
disparaban
repetidamente, sin tregua. En el
fondo, encogido, estaba sentado
Kola Sinisin, el enlace de radio,
repitiendo
incansablemente
al
micrófono su mantra para pedir
ayuda.

—¡Fuego! —gritó Alexei Panin,
el San Pedro, incluso con cierto
parecido al santo portero, si a éste
se le afeitara, se le pelara al uno, se
le manchara la jeta con sangre y
suciedad y se le encajara en las
manos un AK-74.
—¡Fuego! ¡Fuego a discreción!
El blokpost disparaba. Junto a
Levart, pegado a su hombro, tiraba
de su PKM el sargento Kriuchov,
llamado Kriuk. Detrás de él,
tomando
impulso
como
un
discóbolo griego, el soldado

Lugovoi lanzaba granadas de mano.
Ante los ojos de Levart, una bala le
acertó en la frente, la sangre le
surgió de la sien en una fuente de un
metro de largo.
—Allah-u akbar! Allah-u
akbaaar!
—Aquí Neva, aquí Neva... —
repetía con voz agitada Kola
Sinisin, encorvado sobre su radio
como un judío ante el Talmud—.
Cero, primero, ¿me escuchas...?
Aquí Neva...
—Allah-u akbar! Marg bar

shuravi!
Kola Sinisin dejó de hablar,
comenzó a sollozar, moviendo la
cabeza cada vez más deprisa. Kriuk
peleaba
con
una
PKM
encasquillada. Valun disparaba y
gritaba. La explosión de una
granada les cubrió de arena y grava,
los aullidos de los atacantes
crecieron en fuerza. Aliosha Panin
separó su ensangrentada mejilla de
la culata, lanzó un enorme
escupitajo.
—Cojonudo, muchachada —

resumió con voz fría—. Lo tenemos
crudo.
Cierto, parecía que no se iban a
salvar. Pero se salvaron.
La salvación, extrañamente, no se
la trajeron los «cocodrilos», los
cazas reactores Mi-24, de hecho
éstos aparecieron apenas por
delante de los tanques y los BMP
que iban con un grupo de refuerzo
de Charikaru. La salvación les llegó
del lugar más inesperado: del
convoy. Desde la tira que parecía
quemada hasta los huesos, de sus

restos rotos, destrozados ya. El
Ural de la escolta que cerraba la
columna se había quedado en
Salang, llegó al lugar de la
emboscada con retraso. El Ural
transportaba en la caja una zushka
montada. Un cañón antiaéreo Zu-23
de dos cañones automáticos. Los
proyectiles de veintitrés milímetros
lanzados por el cañón de la zushka
atravesaron primero la pendiente de
la parte derecha del camino,
limpiándola con rapidez de
muyaidines con bazucas. Luego los

artilleros giraron los cañones a la
izquierda, hacia los dushman que
estaban frente al puesto. Y los
mezclaron con la grava. Los
mezclaron muy concienzudamente,
se podría decir: los dejaron como
una masa homogénea, como el
relleno de unas croquetas. Y luego,
a una velocidad de dos mil disparos
por minuto, dispararon a los que
huían, dispararon hasta que los
cañones se calentaron al rojo. Pero
antes de que los cañones se
calentaran, ya revoloteaban sobre el

puesto los Mi-24, y las montañas
temblaban
con
los
nursos
disparados por ellos.
A Levart no le fue dado ver ni la
llegada de los cazas ni los cohetes.
La explosión del último proyectil
de RPG disparado contra el
blokpost, ese mismo disparo que
mutiló al sargento Kriuchov,
empujó a Levart contra una piedra y
tanto fue el ímpetu de la fuerza del
golpe contra su cabeza que cayó en
la inmovilidad y la oscuridad, se
hundió en la inexistencia y se

que perdió la . Cuando llegaron los refuerzos salieron del puesto de mando Neva siete soldados por su propio pie. entero. entre ellos al radiotelegrafista Kola Sinisin. Sumido en un trauma tan hondo y duradero que le proporcionó un dembel. A nueve los tuvieron que transportar. entre ellos el praporshchik Panin y Valun. A Kriuk.sumergió en ella. el sargento Valentin Jaritonov. Por completo y sin vuelta atrás. pero con un profundo shock.

del grupo Yamat-i Islami. Una contusión cerebral no aseguraba un dembel.mano hasta el codo. El ataque a la zastava. donde le diagnosticaron una contusión cerebral. lo desmovilizaron también. como al poco informaron los confidentes del JAD. lo había llevado a cabo con su destacamento Tarik Sayid Qâdir. Levart acabó en el medsanbat de Bagram. que colaboraba con los servicios secretos pakistaníes. por supuesto. . Y dado que.

la base de ataque de Tarik Sayid Qâdir era la aldea de Joranyarik. no dejando piedra sobre piedra en ella.según uno de los confidentes. Y como al parecer al mulá Abdurabullah le ofrecía ayuda . de la agrupación Hezb-i Islami. Tres días más tarde el JAD culpó del ataque a la zastava a los muyaidines del mulá Abdurabullah. la aldea de Joranyarik fue bombardeada y ametrallada por los cazas de asalto Su-25. uno de los subcomandantes de Gulbuddin Hekmatiar.

porque tenía disputas de naturaleza personal con los habitantes de ambas aldeas. que no dejaron de ella ni siquiera el más pequeño fragmento de adobe. No mucho después el JAD fusiló a su confidente. Por su parte el ataque a la zastava había sido en realidad obra de un teniente .activa la aldea de Sharan Karz. pues resultó que había lanzado falsas acusaciones. a la aldea de Sharan Karz se la sometió a los disparos de cohetes de fragmentación lanzados por un BM21 Grad.

En vez de eso los cazas Su-17 lanzaron bombas sobre la aldea de Mirab Chel. la burocracia falló y se olvidaron de bombardear el kishlak de Shinyarai. por un tiempo independiente de todos. Sin embargo.llamado Munawara Rafi Hafiza. como para entonces se habían multiplicado los nuevos ataques contra el puesto y en las oficinas reinaba un lío tremendo. que no tenía absolutamente nada que ver y para . que había tenido su base en el kishlak de Shinyarai.

como siempre.colmo mostraba una actitud pacífica. Y la redujeron a polvo. Por aquel entonces salió Pavel Levart del hospital. Fueron destruidas incluso las rocas que la rodeaban y los relieves sobre ellas. Como siempre. que eran de tiempos de los Seléucidas. colocaron en montones los carneros reventados. Mejor dicho: a una masa homogénea como el relleno de las croquetas. Y los habitantes de las aldeas. enterraron a sus .

un «grajo».parientes y amigos muertos. dirigiéndose a toda velocidad hacia el cielo. al que se le reconocía desde lejos por sus cortas alas y su elegante silueta. un cazabombardero Su-25. Justo en aquel momento se alzó de una pista de despegue situada no muy lejos. se dispusieron a reconstruir sus casas. Y como siempre. . El edificio entero se estremeció con el estruendo de los turborreactores.

una revista de literatura de aventuras para niños y Ribolov Sporstmen. una revista de pesca. dejo la lectura de Znaniye-sila. —Praporshchik Levart. El suboficial de guardia con insignias de sargento alzó la vista.Levart carraspeó. popular por sus cuentos de ciencia-ficción. quinta compañía tercer batallón regimiento . Levart esperó a que cesara el ruido de los motores. la revista de rock. Iskatiel. una revista de ciencia. Sobre la mesa yacían además Krugozor.

Eso es bueno.. —Llega usted antes de la hora — afirmó—. la escolta la habría cagado y usted. Un momento. un momento. no . miró su reloj. ya sé —le interrumpió el sargento de guardia. praporshchik? Son ellos los que debieran informar de la entrega. Bostezó hasta que le tembló la mandíbula. El camarada mayor es puntual y exige puntualidad de los demás.centésimo. ¿y dónde diablos está su escolta... Si se retrasa. —Ya sé..

—Te patearían el culo y te romperían la boca —terminó el sargento. vaya zánganos los colegas. ya nadie tié gana de na.. no lo quiera Dios. afirmando con la cabeza —. Y al irse me mandaron presentarme solo. ¿Dónde están? ¿Ha venido solo o qué? —Los de la escolta —Levart se encogió de hombros— me echaron del coche nada más salir del hospital. Eh..usted. na más que . no me presentaba. Me advirtieron de que si me retrasaba o.

de vaguear. entretenido en polemizar con alguien que. Este sargento era para colmo suboficial de un servicio especial. No hablan por hablar. putas y vodka. quién sabe. Por otro lado. Levart pasó por alto el tuteo. hermano. De seguro que te pateaban el culo. puede que abandonara el . Los sargentos profesionales solían tenerse por más importantes que los alféreces y les costaba mucho respetar los rangos. no estuvo mal que les hicieras caso.

edificio en unos minutos como arrestado. Y así. Si hubiera algo serio contra ti. Siéntate allí. ¿Es la primera vez que te toca con los personales? Levart hizo un gesto ambiguo. Para ti. sí. hermano. un interrogatorio normal y corriente. —El sargento pareció haber leído sus pensamientos—. —No es mala señal. no te habrían dejado ir a solateras. te habrían traído aquí en cadenas. en fin. me refiero. Ya . Así que. pues nada. no te alteres. en esa silla.

llamados en argot «shmonas». los trofeos valiosos. intercambio y mercadeo. como todos en Afganistán. a veces a una escala bastante grande.había tenido que lidiar con los personales. de la palabra rusa para revisión. los miembros de los servicios especiales de los departamentos de verificación personal del contraespionaje y del KGB. y que tenían por objetivo el descubrir el botín de guerra. . los objetos de deseo. Sobre todo había sido durante los escrutinios.

A los oficiales de mayor graduación se les solía ahorrar el humillante proceder de que les revolvieran sus cosas personales. . pero también de objetos de lujo occidentales. cuya posesión la consideraban los servicios secretos no tanto como prueba de los saqueos realizados sino como —y con toda razón— enseres que podían alterar la consciencia socialista e internacionalista del ejército. de dólares y de heroína y hachís.Se trataba sobre todo de divisas.

—La primera vez y directamente al mayor —el suboficial bajó la voz —. que había traído de la vida civil. a la misma cumbre de la división. A él mismo ya le había tocado alguna vez tener que explicarse por un bolígrafo Parker. suyo al fin y al cabo. El regalo de una muchacha que trabajaba en la agencia de viajes Inturist. ¿Has oído lo que se dice de él? ¿Del Cojo Savieliev? . alto. en la calle Sadova.pero no a los praporshchiks. hermano. Alto picas.

Levart afirmó. éste a uno nuevo. El jefe del departamento personal de . Las conocía todas. Levart había oído hablar del mayor por primera vez durante la instrucción. Todos lo habían oído. aún más improbable que los dos anteriores. circulaban diversas leyendas por la división. el Mayor Cojo de los personales. Sobre Igor Savieliev. en la escuela de Ashjabad. O casi todas. Un rumor daba nacimiento a otro. antes de Afganistán. Porque había oído.

la que en diciembre de 1979 había tomado el palacio presidencial de Hafizullah Amin en Kabul y que había reventado al propio Amin y toda su guardia a base de granadas. se empecinaba . les contó a los alumnos uno de los suboficiales bien informados. Había sido la metralla de una de las granadas lanzadas entonces. la unidad de élite de los spetsnaz. había sido antes de aquello un «cascadeur».la 108ª División Motorizada. había servido en Cascada.

El nuevo rumor lo sembraron. dado que se dudaba de la verdad de su relato. igualmente legendaria. no los soviéticos sino los afganos de la 12ª División del ejército de la DRA. Levart para entonces había . En fin. Y continuó hasta el día en que fue sustituida por otra. y la leyenda.el sargento. unos creían. otros no. curioso. continuaba. enriquecida por rumores de estupendos detalles. la que le había ocasionado al mayor su evidente mutilación.

Y se extendió que Savieliev. pero no se puede escapar de los cotilleos y los rumores. Los contactos cercanos o la confianza con los verdes ni estaban de moda ni se veían bien. se extienden. como rumores que son. había estado ya en Afganistán mucho antes del ataque . chekista y espía profesional. la Ciento Ocho había rodeado en Gardez a los dushman en colaboración con los askeros de la Decimosegunda.tenido ya su bautismo de fuego afgano.

había estado en Herat en marzo de 1979. evitando la terrible suerte de los trescientos treinta y dos consejeros. en concreto. especialistas y civiles soviéticos a los que lincharon los habitantes de Herat durante la matanza que duró diez . Que.al palacio de Amin y de la entrada del Cuadragésimo Ejército. Que con sólo nueve compañeros había conseguido escapar y huir a las montañas. cuando estalló la rebelión del cuartel afgano dirigida por Ismail Khan.

mientras que los rebeldes de Ismail Khan los torturaron hasta la muerte. al frente de un destacamento de los spetsnaz. contaban los askeros. Cuatro de los fugitivos sobrevivieron. o mejor dicho en aquello que había quedado de ella después de los duros bombardeos de castigo de los Tu16. Y junto con los spetsnaz les hizo pagar caro a los . El mayor volvió a Herat. Entró en la ciudad.días. que se quedó mutilado a causa de la congelación. entre ellos Savieliev.

Al parecer. pero aquí ya no pudo. pues los paracaidistas creían ver en . en el marco de aquel desquite. Por cierto que por esta última descripción. le dieron el paseo a más de medio centenar de personas.habitantes de Herat por marzo de 1979. Savieliev persiguió también a Ismail Khan. para entonces Ismail Khan dirigía a todo un ejército de muyaidines y era demasiado poderoso. los verdes que contaban la historia recibieron buenas tortas de parte de los hermanos de la Ciento Tres.

la mujer. médica del CVG. En la persona de Zoika Projorova. al cabo eran aliados. el Hospital Central Militar de Kabul. La doctora Zoika había sugerido . Y como que pegar a los verdes. A ambas leyendas clandestinas. les asestó un inesperado golpe.su tono una nota de admiración. salió de todo aquello un lío no precisamente pequeño y que apenas se pudo ocultar. El bello sexo. como es de esperar. la «cascadera» y la herática. estaba castigado.

un hecho cuya mención se suponía tenía el objetivo de elevar grandemente su credibilidad. Y salió y se extendió que el mayor no había estado ni en .que había tenido ocasión de abrirse de patas ante el mayor. de cuadros de mando y médicos ante los cuales también había tenido ocasión la doctora de abrirse de patas. Se acabó creyendo pues en aquello que de la doctora Zoika había salido y se había extendido a través de la intrincada línea de oficiales profesionales.

y la cojera la tenía de tiempos estudiantiles. fue más molesto que fuerte. El golpe dado a la leyenda por la delicada mano femenina. Al . cuando en medio de una fantasía de borrachera se había tirado por la ventana de la residencia de estudiantes. que había llegado a Afganistán en diciembre de 1981 directamente desde la escuela del KGB en Fergan. sin embargo. no precisó de larga cura y no dejó secuelas de importancia.Cascada ni en Herat.

El mayor mismo. .poco surgieron testimonios de primera mano que desenmascaraban a la doctora Zoika como a una persona que a menudo tenía problemas con la verdad. otros lo relacionaban porfiadamente con la matanza de Herat. Un consenso general entre la soldadesca desautorizó pues las revelaciones de Zoika y la leyenda del Cojo Savieliev fluyó por su antiguo lecho. o dicho de otro modo: una puta mentirosa. Unos lo tuvieron por un spetsnaz y «cascadeur».

quien conocía los rumores perfectamente. la boina de los spetsnaz y con la Stechkin en una pistolera abierta en la cadera. los alentaba de vez en cuando apareciendo y cojeando delante de los soldados no vestido en la forma dispuesta por las ordenanzas. se levantó. Las once en punto. sino con un abrigo corto. —Vale. —El suboficial de guardia metió las revistas en el cajón de la mesa. . se tiró del uniforme—. Vamos.

.Otro turborreactor despegó del VPP. un Sujoi o un Mig. El creciente estruendo que surgía como si fuera un trueno hizo primero trepidar al edificio de mando. maldijo. para luego hacerlo temblar. en la chaqueta del uniforme. portaba galones con las dos estrellas de teniente coronel. Tenía el rostro enrojecido y brillante a causa del sudor. que llevaba abierta. se apoyó en la pared. Un gordo que venía enfrente por el pasillo se detuvo.

cabrón».—Honores —le advirtió en voz baja el sargento. pensó Levart. balbuceó algo que sonó como «vete a la mierda. Levart no dijo nada. El gordo. al pasar junto a ellos. El . al mismo tiempo enviando hacia ellos una potente ola de hedor alcohólico. sin darse la vuelta. —Oficiales —murmuró el sargento por lo bajo. avisado. Levart. Para una peste de aquella magnitud. había sido necesario un mínimo de un litro. saludó con fuerza.

—Descanse. Siéntese. Márchese.. estaba colgado —¿cómo podía ser de otro modo? — el retrato de Felix Edmundovich . —¡Camarada mayor! El suboficial de guardia sargento Moyeiko anuncia. he dicho.. —Descanse. —¡Camarada mayor! El alférez Levart. por encima de la cabeza del mayor..oficial de guardia se acercó a una puerta. llamó con los nudillos. Entraron. En la pared..

Aunque delgado. El mayor Igor Konstantinovich Savieliev era alto. Levart había visto ya a menudo a Felix Edmundovich a lo largo de su vida. tenía las manos como las de un . y en la coronilla. De modo que no le prestó más atención al retrato. podía dibujar de memoria y hasta en la oscuridad su barba española y sus nobles rasgos polacos. más que ralos.Dzerzhinski. incluso sentado. el fundador de la Cheka. Tenía los cabellos en las sienes más que grises.

y sus ojos eran asombrosamente amables.campesino. rojas y toscas. De momento nada indicaba que el mayor fuera a decidir nada. Estaba sentado tras su mesa. grandes. Sus rasgos no eran menos nobles que los de su patrón. pasando las . Pero Levart se dio cuenta de esto último algo después. del color de centaureas mustias. concentrado por completo — daba la impresión— en una carpeta de textura parda. cuando el mayor decidió por fin que era la hora de alzar la cabeza y la vista.

¿Cómo anda su contusión cerebral? ¿Se ha curado? ¿Está usted en pleno uso de sus facultades mentales? —Sí. como si no estuviera hablando con él. Pavel Slavomirovich —dijo por fin. aún con la nariz en la carpeta. camarada mayor. —Praporshchik Levart. sino leyendo alguno de los papeles de ella—. —¿Es usted capaz de responder a .páginas de los documentos allí pegados con sus manos rojas de campesino.

camarada mayor.las preguntas? —Así es. . —No lo sabe usted. Y sus ojos de centaurea mustia. Camarada mayor. golpeteó la mesa con él. —Informo de que no lo sé. Tomó un lapicero. Savieliev alzo la cabeza. al tiempo que marcaba el contrapunto con los golpeteos— disparó a su starlei? ¿Al teniente senior Kirilenko? Levart tragó saliva. —¿Quién —preguntó. —No lo sé. No lo he visto.

—Y usted luchaba. sorprendido.—¿Y qué es lo que vio? —La lucha. por curiosidad. Porque estábamos luchando. por qué era por lo que estaba usted luchando. praporshchik? ¿En su opinión estaba luchando por una causa justa? ¿O injusta? Levart de nuevo tragó saliva. —¿Y. camarada mayor. —Así es. Savieliev le miró desde debajo de unas cejas . Estaba luchando.

cuatro años y cinco meses de la reunión del Buró Político en la que el camarada Leonid Ilich Brezhnev. decidió que era necesario ayudar al partido y el poder proletario de la .fruncidas. de llorada memoria. acentuando el peso de algunas de sus palabras con golpecitos del lápiz sobre la mesa—. apoyado por el consejo de los camaradas de llorada memoria Andropov y Gromiko. —Acaban de cumplirse precisamente cuatro años —dijo.

República Democrática de Afganistán a sofocar la contrarrevolución espoleada por la CIA. Ya hace cuatro años y cuatro meses que el Contingente Limitado de nuestro ejército obrero y campesino bajo el luminoso liderazgo del partido cumple en la DRA su deuda y obligación internacionalista. Y en el marco del Contingente. dentro del tercer batallón del Ciento Ochenta Regimiento Mecanizado de . el capital internacional y el fanatismo religioso.

—De modo que luchas —el mayor afirmó el hecho—. praporshchik Levart. Cumples internacionalísticamente con lo que haga falta.la División Motorizada Ciento Ocho. también usted. Considerando acertadamente que no era una pregunta. Con entusiasmo. sacrificio y completo convencimiento de la necesidad de lo que haces. Levart guardó silencio. ¿Tengo razón? ¿Del todo? ¿O puede que no del todo? .

porque el lápiz se quedó congelado. miró a Savieliev. El mayor pareció darse cuenta. No a su rostro.¿No tendrás otra valoración de la presencia militar soviética en la DRA? ¿Otra valoración distinta de la decisión del Buró Político? ¿Y de sus miembros de llorada memoria? Levart apartó la vista del techo. que estaba asquerosamente sucio. sino a sus manos y al lápiz que golpeaba contra la mesa. —Sería interesante —continuó— .

haciendo girar el lapicero en sus dedos. camarada mayor —dijo Levart con voz ronca—. no sé más que una cosa.el saber lo que tú. un representante de la escala de mando más baja. piensa de esta cuestión. —Vaya —dijo por fin. ¿Qué? ¡Levart! ¡Abre la boca de una vez! ¡Te he hecho una pregunta! —Yo. cambiando su tono irónico a una actitud . Savieliev guardó silencio durante un instante. La patria lo ha ordenado.

a Rusia no huele. oh. al preguntarle acerca de su conciencia política responde con citas del cantautor Okudzhava. Un apellido más bien raro. el representante de la escala de mando más baja.pensativa—. no huele. Es digno de anotarse. ¿Y el alma rusa? ¿Se ha consolidado durante . Pensando de seguro que el inquisidor no va a reconocer las citas. »Y estas citas —el mayor volvió a su tono habitual— en tu caso concreto son bromas amargas. En vez de frases.

al lado de la abuela. . Y su hijo menor. en Tara. —Mi abuelo —dijo Levart sereno y en voz baja— no volvió a la Polonia libre aunque hubiera podido. murió y descansa en una oscura tumba. El abuelo. ¿Quieres decir algo? Habla. que de apellido de soltera era Molchanova. también polaco..generaciones? Tu bisabuelo. en el antiguo gobierno de Tobolsk. para colmo de males católica.. Cuando regresó de Siberia se quedó en Volodia. un revolucionario polaco.

tu familia.mi padre. sobre ti. Creo que el más joven poseedor de tal orden. Levart. Y como la fuerza del papel es grande. Todo está en los archivos. Todo.. condecorado con la Orden de la Fama de primera clase por la batalla en la península de Curlandia en marzo del año mil novecientos cuarenta y cinco —no le dejó terminar el mayor con la misma serenidad—. —Héroe de la Gran Guerra Patria.. mucho de esto se . tus parientes y conocidos.

. —Si —de nuevo colgó el lápiz en el aire— me entero por ti de lo que quiero. Uf. Irás a la Fontanka de cervezas con los colegas.. Se luchaba. en una semana estarás en casa. Ligarás chicas con tus medallas y tu bronceado afgano. Por eso pregunto otra vez: ¿quién disparó a la espalda al teniente Kirilenko? —No lo sé. No lo vi. No verás la guerra más que por la tele. quería decir: en Leningrado. .podrá usar. cuando sea necesario. te prometo. En Piter.

. diría. De hecho. —Pues no me lo inventaré. ¿Tendría que mentir? ¿Inventármelo? ¿Me licenciará usted si me lo invento? —No. venga. sabes las perspectivas que eso te da.No. Si me dices quién disparó. al contrario. Te lo arreglaré todo.. . —No lo diré porque no lo sé. hasta te arreglaré una entrevista en el Konsomolskaya Pravda y después de eso te lías en un pispás con una activista del partido.

Levart —dijo. Otro caza despegaba en la pista. el vidrio del vaso del mayor tintineó bruscamente. los obligó a ello el rugido de los motores que les llegaba de fuera. El edificio tembló. un inoportuno tintineo a cristal de botella se oyó también proveniente de las puertas entreabiertas del armario de metal del archivo. de otro modo . El mayor miró a Levart con ojos fríos. cuando se hizo el silencio —. de lo alto.Ambos se callaron. Di quién disparó. —Tu última oportunidad.

pero sería una mentira. te meterán veinticinco sin pestañear. la deportación zarista impuesta a tu abuelo era como un balneario en el mar Negro. Desde los tiempos del colegio había tenido que soportar innumerables charlas y amenazas del mismo estilo. digamos. No. Estamos en guerra. por ejemplo. Diría que renuevas la tradición familiar. Kolymá. no . Sabes que en comparación con nuestros lugares de trabajo y redención soviéticos.te acusaré de complicidad. Levart no se inmutó.

—Por supuesto. camarada mayor —mintió limpia. te mandaría ante un tribunal. porque no se podía hacer. aunque no fuera más que . ¿Ves cómo te creo? Ah. Simplemente se había hecho indiferente. No había dejado de temerlas. si pudiera. Te creo. Mírame. —Savieliev cerró la carpeta con fuerza—. estereotipada e indiferentemente—. polaquillo.se había acostumbrado porque no había forma de hacerlo. —Le ayudaría. Créalo.

Repito.. se puso firmes.para dar ejemplo.. Retírese. a poco no haciendo caer el taburete. Levart se alzó con energía. vi . —¡Camarada mayor! El alférez Levart. Está usted libre. —Vete a la mierda. Eh. chocó los tacones. —¿Por qué Savieliev se metió precisamente conmigo? ¿Y cómo lo voy a saber? —respondió Levart con una pregunta a las preguntas que se le hicieron—. praporshchik... te he dicho.

. —Vanka Zigunov.. pasó ante mis ojos. Pero no hubo testigos..cómo el teniente Kirilenko recibía una ráfaga en la espalda... ... el que había preguntado. Porque se ve que sí que alguien informó de ello. porque era capaz de pinchar por cualquier cosa. Si a mí hasta me caía bien el teniente.. O al menos así lo pensaba yo.. —Ni en la guerra. no lo escondo. cierta diferencia de pareceres. pero esto no lo podía saber Savieliev.. Tuvimos una vez.

¿Tengo razón. por tos laos tienes a la espalda a un chota o un kagebero. en los patios. Matiuja? —Razón tiés. Como de paisano. en la trinchera. no digo que no . Lo mismito que en casa. por tos laos.carraspeó con fuerza. Van. Resulta que el ejército no es mejor. Ni en la guerra puedes olvidarte de los putos chotas. donde en tos laos hay un chota o un soplón. en el portal y hasta en el váter. en la calle. en las marchas. en la compañía. escupió lejos de sí—.

De niño muy grande. al que los amigos le llamaban con el diminutivo de Matiuja. de simpática cara de niño. ¿por qué coño iba a tener que ser otra cosa nuestro ejército obrero y campesino que la vida civil? ¿Por qué habría de ser . de jeta grande y pelo muy corto—. Era un muchacho grandullón. Pero así es la vida. el de más antiguo grado y estancia en Afganistán del grupo. No digo que no.—confirmó el praporshchik senior Matviei Filimonovich Churilo. Van.

al otro lao del río. Estaban sentados frente al módulo que les servía de cuartel temporal. en Bagram.distinto aquí. en los blindados de los beteerres. ¡Qué se le va a hacer! Pues apretar los dientes y aguantar. no quemaba ni resecaba tanto como en las rutas. era menos fuerte que en las montañas y los desfiladeros. escondiéndose en las sombras ante el sol afgano. Aquí en Bagram molestaba menos . Que al fin y al cabo allí. que nuestra Rusia? Así es la vida.

de Piter. paisano de Levart. El mencionado Matviei Churilo.el viento y el polvo. Y el hecho de que no había el peligro de mina. bomba o de bala de francotirador también influía en el difuso sentimiento de confort. tomaban parte también cuatro suboficiales de la Ciento Ocho MSD. El sargento Ivan Zigunov. aparte de Levart y Valun. un siberiano de Omsk. que en la vida civil pasaba de que le mantuviera su anciana madre a que lo hicieran los órganos de . En el grupo.

aparte del algo más del año de servicio «al otro lado del río». el más joven de edad. que simbolizaba al mismo tiempo el imponente tiempo de servicio del poseedor. A todos. Y el sargento junior Sania Gubar.seguridad del estado. es . El «abuelo» Marat Rustamov de Stiepanakert. un adorno de la fisionomía de moda últimamente entre los suboficiales y tolerado por el mando. un bielorruso de Orsha de veintidós años. con unos bigotes negros a lo Chapayev.

al otro lado del Amu-Daria.decir. les unía ahora una cosa: la obligada espera de un nuevo destino. Los motivos eran diversos. sobre todo porque no salían de lo común y corriente. en Afganistán. Por lo general se trataba de conflictos de suboficiales con oficiales. Cierto que raramente era uno por el que amenazara disbat o criminal. nadie esperaba que se contaran. Y mucho más raramente que acabara . Conflictos de diferente contenido y diversas razones.

¿Y qué decís vosotros. Se lo cargó para salvar a los colegas. Y os decimos . —Hasta mí ha llegado —anunció Marat Rustamov. —Estábamos —Levart se adelantó a Valun—. Corren rumores de que fue Panin quien apioló al teniente. Jaritonov. Levart? Estabais en el Neva. porque el teniente se los llevaba al cuerno. encendiendo otro cigarrillo— que el Cojo Savieliev sospecha sobre todo de Aliosha Panin..como el teniente Kirilenko..

por ejemplo. Él fue el único del grupo antiguo que se quedó. A Alexei Panin le dieron la Estrella Roja por aquella lucha. no es de ésos. aunque no le faltaba para el dembel más que a mí. rara cosa es ésta. —Yo —explicó Matiuja— no creo que Aliosha Panin disparara al teniente. Y en lo tocante a las sospechas.esto: si Savieliev sospecha de Panin. Lo conozco. pues en fin. Y lo dejaron en el batallón. inescrutables son las sentencias y no de hoy es que .

—Y tampoco lo van a dejar los jadovses —añadió Sania Gubar—.resulten incomprensibles los oscuros caminos de los chekistas. Si el asesino de Kirilenko sobrevivió a aquella lucha. Los rumores dicen que no paran en mientes para atrapar a los verdes esos del Neva. Pero Savieliev. el Mayor Cojo lo pillará. —Amén —resumió Zigunov—. Pero el . los que traicionaron a los del puesto afgano. No lo va a dejar en paz. atentos a lo que digo. no lo va a dejar pasar.

y el tío va y mañana se echa al monte con el akaeme. No sólo que tiras el material. Esos andarán ya por los montes. . es como buscar una aguja en un pajar.. —Pues yo siempre he dicho — recordó Rustamov— que darles a los verdes armas es una estupidez bien gorda. Tú sacas hoy un akaeme nuevecito del almacén. sino que para colmo te perjudicas.JAD lo lleva oscuro. con los espíritus. Y pasado mañana te está tirando con él en una trampa..

los muyaidines de los cojones. —He oído —Gubar adoptó una mueca de horror— que se los cargaron a todos como expertos. a la chita callando. —Igual no lo son todos. Tanto contaron luego. guarros. hubo doce que no traicionaron. Con una baqueta en la oreja. junto a nuestro grupo. Igual no todos son así. —Valun le miró de reojo—. En el puesto del que estamos hablando.Traidores tos. Porque si a uno que está durmiendo le rajas la garganta .

ni mu que dice. Fijaos en mis palabras. Así que lo que yo decía: traidores que son. Confiar en .con un cuchillo. —¿Un ejército regular —le interrumpió Rustamov— se deja pillar a la chita callando y rajar como cerdos? Aficionaos. Y los que les dieron el pasaporte fueron sus propios colegas. que no soldaos. a veces se da que pega un grito o alarma a otros. Pero si le metes una baqueta por la oreja. sus colegas basmachos los dejaron pasar al puesto.

—Cierto.ellos es una memez. mirando a su alrededor primero—. Afganistán. el suyo —murmuró Valun. —Sólo que —dijo Matiuja pensativo— éste es su puto país al fin y al cabo. . es decir. armarlos una tontería. — Gubar también miró alrededor—. Pero a nuestro zampolit. ¿Y no será que precisamente de ahí salgan todos los problemas? —A ti puede que te salgan. Y puede que no sólo a ti. No el nuestro. de seguro que no.

Cuando llevábamos treinta. obligación internacionalista. dejamos de contar. —Ay. Me da a mí que quieres que te den en los . Una vez hasta contamos cuántas veces por hora decía la palabra. frunciendo los ojos—. hermano —le cortó Valun. Jaritonov. ¿no me andarás provocando? No hace mucho estábamos hablando de confidentes. Pero tú.El tío no habla más que de internacionalismo.. deuda internacionalista....

. ¿No es verdad. Pero por lo bajo y entre los nuestros.morros. —Se dijo —le replicó amistosamente Matiuja—. —Vale.. . praporshchik Levart? Me parece que no hemos oído tu opinión sobre este asunto. No he dicho nada. No se dijo nada. Y de seguro que la tienes. —Yo soy un soldado. Hago lo que se me ordena. Obedezco órdenes. vale. —El bielorruso alzó las manos—. —Levart se encogió de hombros—.

a la mierda con tanta palabrería. —No lo estoy. —Ah. Ya no estás en un interrogatorio del KGB. Lo interrumpió Vania Zigunov. nos toca los cojones a . —Igual no te has dado cuenta — dijo Rustamov al cabo de un instante de silencio—. Y sigo haciendo lo que me mande la patria. Y como lo hace un soldado.Lo que mande la patria. así que te lo recuerdo. El silencio que cayó duró incluso más que el anterior.

señor suboficial. Beber o follar. Los . Hay dos posibilidades. —No entiendo —Sanka Gubar frunció el ceño— por qué tiene que ser una alternativa. Decidamos.nosotros tanta filosofía —anunció —. a cada uno a un confín de este puto país. qué hemos de hacer con esta tarde que se presenta tan encantadora. —Por causas económicas. puede que la última libre. así se pudriera y se lo comiera una plaga. puede ser que mañana nos manden de nuevo a la guerra.

un precio como para un hermano. ¿No? Entonces vamos a calcular. le haya tocado la lotería o haya robado un dukan. .medios bastan sólo para lo uno o para lo otro. Hablé con el sargento de suministros. Puede tener también aguardiente casero de primera ronda. diez cheques por litro. de verdadera Stolichnaya. me puede conseguir un litro de vodka. A no ser que alguno haya heredado. treinta cheques por botella de medio litro. de calidad indefinida.

. Quieren diez por cliente.. a follar sin regalos. —Sin contar los regalos —le corrigió Marat Rustamov—. Y sin embargo. No vas a ir allí como un zopenco cualquiera. Aunque no sea más que uvas. . —No es mucho —valoró rápido Gubar—. pero hay que comprarlas.—¿Y la alternativa? —Sé de dos cocineras del casino. si se decidiera por cuatro litros del irrenunciable aguardiente. Si damos diez cada uno de nosotros.

saldríamos a seis y pico por cabeza. —Espera. ¿cómo . Consideremos las cosas con tranquilidad. —Y tiene razón —apoyó Sania Gubar a Zigunov—. Van? —Si quiero ver cosas me voy al Hermitage. ¿Cómo son esas cocineras? ¿Las has visto al menos. Porque. espera —se entrometió Matiuja—. no hay por qué darle vueltas. Y como con el aguardiente la satisfacción es considerablemente mayor.

— Matiuja abrió el bolsillo del . —Sólo se vive una vez.pueden ser las cocineras? ¿Es que vosotros. Venga. a pachas. ay. —Decididamente la vodka. paletos. señores internacionalistas. no habéis visto nunca cocineras? —Las he visto. — Rustamov retorcía sus bigotes de cosaco—. las he visto — afirmó Matiuja con la cabeza—. Así que casi mejor entonces la vodka. Echar la mosca al gorro.

No llega ni a dos meses de soldada. pienso. Vamos a tomar. Para qué ahorrar si mañana puede tocarnos Kandahar o un matadero peor. para darnos el gusto.uniforme—. ese litrillo de Stolichnaya. ¿Al curso actual. quince cheques por cabeza de la humanidad. Y de segundo plato tres litrillos de ese primero de a diez. —¿Y se puede con foshkami? — Sania Gubar rebuscó en su bolsillo un puñado de arrugados billetes afganos—. Juntos.. diecisiete por cheque? ..

prapor. Con un gesto de palabra y autoridad. No voy a tomar parte. He dicho que no me contéis para vuestras cuentas. qué? —Calculad la cantidad. pero Matiuja lo calmó. —Levart se levantó—. Pero sin contar conmigo. . Zigunov se preparó para seguir pinchando. ¿Y tú. —¿Quiere decir —se rió Zigunov — que prefieres entonces una cocinera? ¿O las dos? —Es asunto mío lo que prefiera.—Vale.

Le parecía que iba caminando sin objetivo. acababas en el aeropuerto. Pero no se asombró cuando se encontró en él. nada más que hacia delante. daba igual dónde fueras. Quiere estar solo.—Déjalo. Sobre la pista se movía precisamente un gran Antonov An12 de cuatro motores. Al menos no era su objetivo llegar al aeropuerto. tripudo. Así era en Bagram. Entiéndelo y respétalo. con . nada más que seguir por seguir.

la cola levantada. Sabía lo que contenían. Abrieron la portilla de transporte. Ante los ojos de Levart. que había conseguido acercarse ya. comenzaron a cargar por la rampa unas cajas de madera. La carga de nombre en código «doscientos». el avión llegó hasta el hangar. junto a la misma rampa. —¿Y tú qué buscas aquí. a su alrededor se arremolinó gente con monos y uniformes. Al cabo de una larga serie de maniobras. soldado? ¿No sabes leer? .

¡Muestra los documentos. pero ya! —¡Documentos! —Junto a él apareció de inmediato otro. ¡Y a lo vuestro! Se iban cargando cajas de madera . —Les ordenó un delgado capitán. ¡Largo de aquí. al que le había bastado echar una mirada a la cara bronceada y quemada por el viento de Levart—. Dejadle en paz. no mucho mayor—. que te estoy hablando! —Dejadle.¡Prohibida la entrada! —le gritó un jovenzuelo con galones de oficial —.

.en el Antonov. Sería interesante saber. si el nombre se había tomado del dibujo o el dibujo del nombre. pero nunca había creído que volaran de verdad con un dibujo así. metálicos y sellados. una flor de color negro. está claro.. Levart sabía que las cajas escondían dentro otros recipientes. el nombre del argot soldadesco que se les daba a aquellos aviones. Sólo ahora se dio cuenta del emblema que había en el morro del avión.. Sabía. pensó. una tras otra.

.. Allí. como lo llamáis. —Yo —dijo al cabo el capitán. Levart saludó. Y justo ahora es cuando he . que adiós Afgán.. Ha llegado mi reemplazo. Pensaba que se terminó. mirándolo— también me voy.. que ya se acabó el miedo. el dembel. —Tienes derecho a despedirte. que sobreviví. Veinticinco meses de guerra.—¿Puede ser —preguntó el capitán en voz baja— que estemos cargando a tus amigos? ¿No? —Puede ser.

No había pasado media hora cuando escuchó un ruido de motores. Y vio cómo el Tulipán Negro se elevaba .. ¿Entiendes? Levart no respondió. —Cuando llegue el momento lo entenderás —suspiró el capitán—. Y ahora vete de aquí. Se alejó sin apresurarse. Y si conseguiré acostumbrarme.. allí.empezado a tener miedo. De lo que me está esperando. De lo que me encuentre. De cómo me recibirán. Es verdad que no debieras estar...

puede que allí. verdaderamente yazcan Zima y Mishka Rogozin. pensó.hacia el cielo. en la bodega. ¿El soldado Milukin? ¿El teniente Kirilenko? Quién sabe. Con un cargamento conocido como «gruz 200». en los ataúdes sellados. Lo llevan de vuelta allá de donde vino. Saliendo del aeropuerto de . Quién sabe quién volará en el próximo viaje. Quién sabe.

Se dio prisa. Levart apretó el paso. una acumulación de bloques y casas de oficiales. se acababa por llegar siempre a la «ciudad». el centro de la base. Había demasiada gente y demasiado ruido como para su gusto. donde quiera que se dirigiera uno. rodeados por dukanes afganos y puestecillos que ofrecían todo tipo de baratijas y chucherías.Bagram. queriendo dejar cuanto antes aquella región. tiendas y módulos donde habitaban soldados. salir hacia el .

Pero el retorcido laberinto de caminos interiores lo retenía con fuerza y no lo dejaba escapar. O aunque no fuera más que para jugar horriblemente con ella. donde había calma y silencio. Sin embargo no lo hizo tan rápido . Para hacerle daño. El minotauro exigía su víctima.alejado hospital de campo. infantería? ¡Puto pedestre! Se quitó del camino de unos paracaidistas de la Ciento Tres de Vitebsk que iban ocupando la calle. —¿Adónde coño vas.

con la ropa colgada para secarse. Los módulos y acuartelamientos. tenían el aspecto de pequeños acorazados de Port Arthur . Les dejó camino libre. Eran cuatro. No había bromas con los paracaidistas. seguros de sí. todos recios. con sombreros de panamá y camisetas de listas que se dejaban ver por debajo de sus uniformes demostrativamente abiertos. pasó a su lado bajando la cabeza. quemados por el sol.como para evitar un empujón brutal.

Igual de pintorescos. Sharp. se hallaba una radio encendida. calcetines. calzoncillos y camisetas. preciosas . aunque en el papel de banderas actuaban aquí calcetas rusas. salía música. Por todos lados.acercándose al muelle con las banderolas de señales colgando. tenían magnetófonos comprados en los bazares de Kabul. parecía. parecía. en todos los cuartos. de cada puerta. de cada ventana. De todos lados. Sanyo y Samsung de contrabando. Por todos lados.

miniaturas casi de ciencia-ficción. Cargados con casetes japonesas. Todo pueden los reyes. todo pueden los reyes y la suerte de toda la tierra en sus manos tener mas casarse por amor. milagros de plástico de la técnica japonesa. Pero con música soviética. te diré ningún rey lo puede .

tener ningún rey lo puede tener Apretó el paso. . Ra. Rasputin. la música le perseguía. Rasputin. Seguía siendo soviética. Pero el laberinto le atenazaba. lover of the Russian queen There was a cat that really was gone Ra. Ra. Ra. el minotauro le amenazaba.

alzando una nube de polvo. en los asientos de delante iban dos paracas con las boinas azules.Russia's greatest love machine It was a shame how he carried on! Se oyó un fuerte ruido de cláxons. cruzó un todoterreno. . junto a él. en los de detrás dos jovencitas de civil que iban lanzando risitas de conejo. En el todoterreno también iba un magnetófono.

pensó Levart.. me enviarán al frente. En el segundo «barril» que pasó no tenían magnetófono japonés. Delante del módulo estaban sentados algunos soldados. previendo con desganada seguridad. uno con una guitarra. . Mañana. O preferían las formas más tradicionales..If you change your mind. I'm the first in line Honey I'm still free Take a chance on me.

¿Dónde no estás hoy? En la calle Bolshaya .¿Dónde están tus diecisiete años? En la calle Bolshaya Kareta. ¿Dónde está tu negra pistola? En la calle Bolshaya Kareta. ¿Dónde están tus diecisietes cosas? En la calle Bolshaya Kareta.

y adiós! Te comiste todas . Matiuja y la vodka que aún le quedaba. Murka querida. ¡Hola. Otro tradicionalista. Murka mía. Es mejor que Valun. también con alguien que tocaba la guitarra. Murka mía.Kareta. pensó. Pasó otra barraca. Echaré un vistazo al hospital. decididamente. Hola. Sí.

¡Así que ahora te daremos leña! Delante de un tenderete del que colgaban botellas de zumo y bolsitas de frutas secas.nuestras frambuesas. En una mano que parecía de un esqueleto sujetaba un tasbih. Con la mirada muerta frente a sí. con un manto sucio. un rosario musulmán. estaba sentado un vejete delgado y seco como una víctima de la peste. se balanceaba cómica y .

la insistente síncopa de Abba y Boney M. . O insultos. Movía la nevada barba y murmuraba sin tregua. O rezos. Dejó detrás de sí el laberinto.arrítmicamente. como asustado por el fuerte compás de Ala Pugachova. Puede que fueran quejas. Su tensión. Llevando consigo su peso. repitiendo constantemente unas palabras. la ronca voz de barítono de Vladimir Vissotski y la melancólica nota de la canción de bandidos «Murka». Levart apretó el paso.

termino la canción.. al menos la canción! Daré de beber a los caballos. más despacio! ¡Os pido trotar y no volar! Pero me tocaron unos caballos caprichosos. aunque deje muchas .¡Un poco más despacio. ¡Si no acierto a terminar la vida.. caballitos.

Porque mañana.... la enfermera Tatiana Nikolaievna.cosas por detrás... Es decir.. Tania... Perdona. Quiero decir.. El cielo tenía un color azul oscuro. que .. Los ojos de Tania.. se ablandaron. La enfermera Tatiana. Quería. Tatiana Nikolaievna.... De forma tan hermosa como sólo podían ablandarse los ojos de Tatiana. Yo. —Buenas tardes...

De niños vestidos con ja-bes y panamás nuevecitos. sin contar al sargento junior que los comandaba. el ángel de blancas alas de los hospitales afganos.olía embriagadoramente a éter y yodo. —Tania. ven. yo.. Los refuerzos. Los refuerzos eran seis personas. . sin contar al sargento. —No digas nada. habían venido al mundo entre los años 1963 y 1965 y seguramente por ello tenían un aspecto de niños. muchacho..

niños a los que no les concedía madurez ni aspecto guerrero ni el akaeme en bandolera.. decididamente mayor que los que estaban a sus órdenes—.. descansen! — Levart movió la mano en forma no reglamentaria—. sujetador.. ni los chest rigs.que olían a almacén. Me da . Smirno! Camarada praporshchik. es decir. Y a usted. —¡Presentes. cartucheras de lona repletas de cargadores que se llamaban en argot lifchik. —Ravniais'! —ordenó el sargento junior..

..la impresión de que le conozco. todavía sonriendo—. —Por supuesto —confirmó con una sonrisa el para nada tan junior sargento junior—.. Nos conocimos en Ashjabad. —En Ashjabad. Te llamaban. Tú eres Pavel Levart.. Oleg Yevgenievich. ¿Mendeleiev? —Lomonosov —le corrigió Oleg Yevgenievich Stanislavski. claro —Levart escondió malamente su embarazo —.. Porque terminé la . durante la instrucción.. ¿No te acuerdas? Stanislavski.

MGU. Lomonosov.. Así que también te mandaron al otro lado del río.. —¿Y por qué no me iban a mandar? Levart no respondió.. Porque también habían corrido rumores en la escuela de Ashjabad. .. en fin —suspiró—.. Durante un tiempo.. Levart meneó la cabeza. Era profesor en la facultad de Botánica. Sabía hasta cuándo. Y estaba harto de sentir embarazo. —En fin. Hasta que.

Habrá tiempo. Tomad las cosas y en camino.—¡A mis órdenes! —Se enderezó. —¿No quieres antes conocer a los soldados? —Luego. ¡Moveos! Sargento junior. . vayamos al punto de reunión. en marcha. pon en marcha a esta gente. Venga. lanzó una severa mirada al ejército de mocosos—. luego con la columna iremos a la posición. —¿Lejos? ¿Adónde? —Adonde manden.

¿Y el camino? ¿Es seguro? —Esto es Afganistán. Por un cúmulo de circunstancias verdaderamente extraño le habían destinado y enviado allí adonde habían enviado a Levart y a los refuerzos recién llegados de . En el punto de encuentro lleno de gentes y máquinas les estaba esperando Vania Zigunov.—Y.. —El antiguo botánico tragó saliva—. Aquí no hay nada seguro..

y la civil. más dolorosamente de lo que se esperaba. Había mantenido hasta . seguramente para mucho tiempo.Tashkent que estaban a sus órdenes. se sabía. Del resto de los amigos había que despedirse. Levart sintió especialmente la separación de Valun. Todos estaban más cerca que lejos del dembel. había pocas posibilidades de que se encontraran. aunque se intercambiaron las direcciones. si no para siempre. les desperdigaría por toda la Unión.

los cuerpos de los camaradas transportados en el tanque desde Shehabad. la masacre del kishlak de Deh Kala. la malvada trampa de Jhabal-as Saraf. la noche de lucha en Ghazna. Y la guardia del Neva a quince kilómetros de Salang. un fuerte lazo los unía. una verdadera amistad de tiempos de guerra. en la que el .el último segundo la esperanza absurda de que seguirían juntos. para qué decir más. Con Valun se había desarrollado. el desfiladero de Larghava.

Salaam. soldadillos! ¿Recién salidos del cole? Entonces no se os . en dirección a Jalalabad. ¡Un saludo. el diablo sabía adónde. —Que te lleve —se mostró Zigunov de acuerdo—. Hola.teniente senior Kirilenko se ganó una bala por la espalda. En castigo a lo cual a su compañía se la reformó y a ellos se los separó. praporshchik. y Valun al sur. sargento. Ahora él iba hacia el este. —Así me lleve el diablo —dijo en voz alta.

al momento! ¿Dónde? ¿Cómo? ¡Señor. No imagines. ¡Media vuelta! ¡Al tanque. ¿Y por qué no dentro? —Te enterarás —Zigunov torció el gesto— si alguna vez estás dentro y el beteerre choca con una mina. Sois «pelusas». ¡Esto es Afgán! Dio la impresión de que les . No discutas. qué palurdos! —¿Tenemos que ir sobre el tanque? —Lomonosov se asombró —. hermano. haz lo que te manden y rápido. no pienses.puede llamar todavía soldados.

Lomonosov miraba con un gesto extraño. porque no tardó mucho hasta que los transportes —la columna contaba con más de diez— rugieron. temblaron y se movieron. En una revuelta del camino pudieron contar los automóviles de la columna. Pensaba en Tania. Viajaban. Había . Vania Zigunov se persignó a escondidas. Levart guardaba silencio.estaban esperando precisamente a ellos. ensuciaron el aire con sus humos. No estaba allí.

catorce. Levart y su grupo no eran más que un añadido. Los mocosos del . Para su transporte los paracas les asignaron el último BTR de la columna. Todos pertenecían a la razviedrota 345. un MT-LB y ocho beteerres. el regimiento de guardia aerotransportada de Bagram. así que se ahogaban ahora con los humos de todo el convoy e iban recogiendo todo el polvo. los recogieron por el camino. Viajaban. dos BMP. dos BMD. A la cabeza iba un BRDM.

aferrados a los ganchos y golpeándose a cada revuelta los unos a los otros en las cabezas con los akaemes. Se callaron pues. al principio pálidos.reemplazo. los asnos. las mujeres con sus parandas. con los ojos muy abiertos devorando las vistas: los kishlak y los dukanes de barro junto a los que pasaban. intentaban incluso bromear y blasfemar con palabrotas soldadescas. los tayikos con sus . hasta que Zigunov les recriminó. iban cobrando confianza poco a poco.

Cualquier tipo de confianza. Levart fingió dormir. los bajos bosquecillos verdes. Oleg Yevgenievich Stanislavski había sido profesor en la Universidad de Moscú Lomonosov. Para evitar las preguntas de Lomonosov y la necesidad de hablar con él. Viajaban. Lomonosov . En la MGU. las pendientes marrón sucio de las montañas bajo el cielo afgano de color zafiro.tubeteikas. Zigunov se durmió. de ahí se tomaba su mote de soldado.

ni mucho menos firmar. O quizá lo firmara. Lomonosov fue expulsado de la MGU. no . Y al poco recibió una nota del mando del ejército y antes de darse cuenta ya iba volando hasta el Turquestán. Poco después de que lo dijera o lo firmara. Al caer en el 40° Ejército con fama de metepatas y rebeldón político. Algo que no se debía decir públicamente. Exactamente hasta el momento en que dijo algo.había estado haciendo carrera como científico. Durante algún tiempo.

Sirvió modélicamente y como no era tonto. la perspectiva de Afganistán apaciguaba a los sargentos. Sin embargo Lomonosov no tuvo ganas de dar el estereotipo de payaso académico ni tonto del culo. En la escuela de Ashjabad revivió.tuvo allá vida fácil. de inmediato. para el asombro general. . se veía ahora. porque allí se puteaba poco. debió de recibir lo suyo. acabó paseando con una barra de yefreitor en la charretera. A la que. le habían añadido una segunda.

ni que rodeara de adoración a los poderosos. no le solían gustar los disidentes. que amara exageradamente el socialismo. Dios le librara. críticos con los representantes del poder y el orden que reinaban en la URSS. No porque fuera precisamente un ciego creyente. tenía una actitud bastante crítica con respecto a muchas cosas . todo tipo de contestatarios frente al socialismo y el sistema soviético. por lo general. incitadores.A Levart. librepensadores.

y le había sucedido alguna vez desear al poder soviético y a sus prominentes representantes no precisamente la mejor suerte. Los consideraba como a locos con tendencia a la autodestrucción. Pero en su mente y en voz baja. Levart no la tenía en nada. la asistencia . Pues pensar que se podía tumbar el socialismo y dañar a la Unión Soviética mediante la expresión pública de las críticas. A la gente que lo hacía en voz alta y demostrativamente.y asuntos en el país.

a manifestaciones. cartas abiertas sobre Solyenitsin y cantos del «We Shall Overcome» en un mitin con Angela Davis sólo podían hacerlo los fantasiosos y soñadores. Él mismo había tenido en este aspecto experiencias mucho más que tristes. se había visto obligado a despedirse de su universidad de Leningrado por firmar descuidadamente una . la firma de protestas contra la invasión de Checoslovaquia. personas ingenuas y de psicología infantiloide.

No recordaba el nombre del defendido. Y había que . Desde entonces trataba de mantenerse lejos de disidentes de todos los colores.petición en defensa de no sé quién. dudaba de la eficacia de la defensa y si alguien había salido perjudicado por todo aquello no había sido la Unión Soviética. Allí era más bien difícil que hubiera disidentes. La decisión la renovó en la escuela preparatoria para Afganistán. al menos. lo que no quiere decir que no los hubiera en absoluto.

El infantilismo psíquico y la tendencia a la autodestrucción en un amigo. en la guerra podía resultar mortal. Camaradería y hermandad de armas. algo que en la civil era peligroso. Decidió mantenerse firme en ello también ahora. Pero la amistad no era obligatoria. Levart había congelado todas las iniciativas amistosas de Lomonosov. En Ashjabad. sí.mantenerse muy atento para no trabar amistad con ellos. cuando el destino les había vuelto a reunir. .

praporshchik —habló de pronto Lomonosov—. que hace más de dos mil trescientos años por este mismo camino condujo Alejandro Magno a su ejército? ¿Por esta misma ruta? ¿Lo sabíais. —¿Sabes. —En el verano del año trescientos treinta antes de nuestra era —expuso Lomonosov—. el rey . Levart lo sabía.Viajaban. muchachos? Los muchachos no lo sabían. pero guardaba silencio.

—¿Lo qué? —Zigunov. fue asesinado por su pariente Bessos. Bessos se fue a Bactria.. ¿A Pakia? —A Bactria. En tiempos de . el cual se proclamó a sí mismo nuevo señor de Persia. Alejandro.. se lanzó de inmediato contra Bessos con su ejército. Es decir aquí. tan sólo fingía dormir—. Temiendo el combate. que ya se consideraba rey de Persia. a Afganistán.persa Darío. que había sido vencido en Gaugamela y estaba huyendo. resultó.

Drangiana es la actual provincia de Helmand. Paropamiso estaba en los alrededores de Kabul y Bagram. La capital de Bactria estaba más o menos allá donde hoy está Mazar-i Sharif. Al perseguir a Bessos. Alejandro no atacó directamente Bactria. Aracosia es Kandahar. Drangiana. llamado entonces Cáucaso Indio. Aracosia y Paropamiso. Aria. La capital de Aria era lo que hoy llamamos Herat. dividía lo que hoy es Afganistán en Bactria. sino .Alejandro la barrera del Hindukush.

.. novatos —Vania Zigunov también quería alardear de conocimientos—. donde fundó la ciudad llamada Alejandría del Cáucaso. A través de Aria y Drangiana llegó hasta Paropamiso. hay viñedos.. —En Charikar. —Desde allí precisamente — siguió Lomonosov— en el año trescientos veintinueve se puso en camino Alejandro.. en el lugar de la actual Charikar. Las uvas más dulces de todo Afganistán. joder. unos granos tan gordos.que la rodeó. por éste por el .

separándose de Alejandro por el río Oxos. es decir. hacia Drapsaka. que huyó sin luchar dirigiéndose hacia el norte. el Amu-Daria. y unos jefes . el actual Kunduz. Cruzó por el desfiladero en primavera. hacia las montañas. con lo que sorprendió por completo a Bessos. Por entonces en el ejército persa la moral estaba por los suelos.que ahora mismo vamos. el valle del río Kabul. Luego torció al norte. cuando había allí todavía nieve. Pero el río no detuvo a los macedonios.

Es curioso que al poco Espitamenes habría de convertirse en el enemigo más peligroso. Espitamenes y Datames. sargento junior —Zigunov puso un gesto de burla—. hasta me asombro de que estés en la infantería y no en el KGB. Poneos todos los cascos en la testa. —Los cascos —le cortó de improviso Levart—.. No pasó ni medio minuto hasta . capturaron a Bessos y lo entregaron a Alejandro. —Vaya un listillo que estás hecho.rebeldes.. rápido.

De predecir.que su transporte frenó bruscamente junto a un puentecillo sobre un arroyuelo seco. Desde la cabeza de la columna se . tenía un aspecto muy antiguo. De presentir lo que va a pasar en unos segundos. Sabía que Lomonosov le miraba. asombrado por no sabía qué vez más. Sintió la mirada de Lomonosov sobre él. el puentecillo podía llevar allí desde los tiempos de Alejandro. Levart lo anotó en su memoria automáticamente. Ciertamente.

Dio una señal a Zigunov para que tuviera cuidado del rebaño. . tomaron posición de inmediato a lo largo del camino. Levart tragó saliva para librarse del molesto zumbido en los oídos. Unos paracas saltaron de la beemedeshka que se había detenido ante ellos. pasó más cerca y se acuclilló junto al BMD. Largas ráfagas.oyeron disparos. ¡Todos abajo! De nuevo se oyeron explosiones. —¡Abajo! —gritó Zigunov—.

junto a la pendiente. Estamos parados para no meternos bajo . No hay que temer. Sólo son disparos. Dos espíritus en moto. —Puede haber más allí —añadió un segundo—. Nuestro capitán ha llamado a la aviación. Y se largaron. infantería? —El paraca escupió para atrás por encima del hombro —. De allá. Le dispararon una ráfaga a la beerredemka de cabeza.—¿Qué pasa? ¿Una emboscada? —¿Te cagas en los pantalones.

desde un kishlak que estaba sobre una llana elevación. pero no muy cerca. Sobre un MT-LB que iba en medio de la columna. Ante los ojos de Levart el kishlak entró en ebullición a causa de las explosiones y casi desapareció entre el humo. los aerotransportados llevaban montado un vasiliok. Y mientras le vamos a hacer migas al kishlak ese con nuestro vasiliok. un .nuestras propias bombas. Se escuchó una serie de explosiones. sino desde la derecha.

pero no dispararon.mortero automático de 82 mm. el vasiliok lanzó con estruendo y bullicio otra serie de granadas. Los BMP pusieron en el punto de mira de sus cañones la aldea. —El lugar del que han salido . Parecía que el capitán de los paracas que mandaba la compañía estaba en contradicción con el mando del grupo de los zapadores. Levart escuchó voces. Apenas se había disipado la nube de humo sobre los tejados. algo que no era común.

unos disparos —terminó brusco y fuerte el capitán— no es para mí un objeto civil.. Y una potente explosión que les siguió.. teniente junior Bieyin? La respuesta del teniente junior Bieyin la ahogó el sonido de unos motores a reacción. —¡Qué están haciendo! —gritó el capitán—. El lugar del que han disparado se llama puesto de fuego del enemigo. ¡Valientes . ¿Está claro. ¡Qué están haciendo estos idiotas! ¡Tenía que ser al sur del camino! Al sur.

rugiendo.hijos de puta! Sobre sus cabezas cruzaron dos Migs. La tierra y el camino temblaron. pero al cabo de un segundo también los tumbó al suelo un terrible estallido. daba la sensación de que las montañas habían dado un salto y se les venían encima. En pie quedaron tan sólo algunos paracas más bragados en luchas. y tras él una ráfaga de rápidas explosiones una detrás de la otra y el silbido taladrador de las balas de acero. .

El capitán del VDV se alzó a cuatro patas. No quedó más que humo. De forma terrible. escupió arena. Incluso para un soldado. un polvo que iba cayendo lentamente y el asfixiante hedor a amatol. El paraca que yacía junto a él tosió. —Primero fabis. Levart abrió los ojos.Los aviones cruzaron y desaparecieron. las montañas estaban como habían estado. El cielo se alzó. Y comenzó a blasfemar. luego casetes — apreció como un profesional el .

. Uno de los de refuerzo.. Otra vez lo sabía. Levart se levantó. Poco ha faltado.. así la jiñen. joder. Por un pelo no nos han machacao nuestros aguiluchos.. De nuestra misma puta aviación.. Por poco.... Antes de ver las caras de Zigunov y Lomonosov. Seguramente se había quitado por . Lo sabía. masticando entre los dientes aquello que no había conseguido escupir—. Los ases del aire...paracaidista. Y ya lo sabía.

con una mano tirada hacia delante. Recibió una bala de acero en la sien. Lomonosov se arrodilló junto al cadáver. —No nos han dado placas de . Y estaba tumbado de espaldas. Cartas. Una crucecilla plana en un cordón. La gastada foto de una muchacha mofletuda.un momento el casco. que le molestaba por el calor. Con una expresión de asombro congelada en el rostro. Del bolsillo abierto sacó unos documentos.

Tú tampoco quisiste conocerle.. dijiste que tendrías tiempo. De Pskov.. Hizo la guerra. Ivan Sergeievich. —Alzó la cabeza. Para tu conocimiento: era el soldado Yakushin. —Vania Zigunov meneó la cabeza—. De la quinta del sesenta y cinco. el mozo.identidad. No les dio tiempo. —Aterrizaron en Bagram ayer a las nueve. Veintiséis horas y unos minutos. miró a Levart—. Y cuidao que le dije al patán que se pusiera el casco en la .

los paracas! ¡Podemos con .. —¡Reclutas patosos! ¡Pelusas! ¡Bichos! ¡Críos de reemplazo llenos de mocos! ¡Infantería palurda! ¿Para qué cojones os mandan aquí? ¿Para que os saquen en un puto ataúd? ¡Podemos con todo nosotros solos. chaval? ¿Adónde creías que te mandaban? ¡Esto es la guerra! —¡Infantería de mierda! —gritó el pálido capitán del VDV.. ¿Y a ti qué es lo que te acojona. No le miraron cuando se acercó.testa.

Y que reaccionas ante el miedo con una rabia sin sentido.todo sin vosotros! ¡No sois más que lastre. Sus labios comenzaron a moverse. comandante — añadió Levart bajito. camarada capitán. un peso muerto! —Sabemos —dijo Lomonosov con voz baja y tranquila—. que tienes miedo. asombrándose a sí mismo—. —Sabemos. El capitán. Sabemos. un puto y jodido lastre. que no eres un . empalideció aún más. aunque parecía imposible.

Luego se unió a los que se iban. . No eres más que una persona normal en una guerra. Uno de los veteranos de la aerotransportada que venía con él los miró durante algún tiempo. se dio la vuelta y se fue. meneando la cabeza con incredulidad. daba la sensación de que estaba a punto de echar a silbar.psicótico. Pero no silbó. El capitán dejó de empalidecer y comenzó a enrojecer. parecía una tetera. Asombrándolos por completo.

. Te retuerzo el pescuezo yo mismo. El camino es todavía .—Otra vez. En fila. Y vosotros.. Stanislavski? —Sobre todo —sonrió Lomonosov— lo bien que cantaste conmigo. ¿Has entendido. praporshchik. Y presentaros. —Cierra el pico. —Levart inspiró profundamente—. a mí. Otra vez saltas así y no tendrás que esperar al tribunal militar. Con mis propias manos. soldados. No nos salió nada mal el dueto.

El silencio afgano. los despidió con una nube de humo grisáceo. Volvió el silencio. puede que no me dé tiempo otra vez. El rugido de los motores se apagó.largo. Los vehículos de la razviedrota de la guardia desaparecieron uno a uno detrás de una revuelta del camino. dando gas. . Remitió el susurro de la grava resbalando por la pendiente. El BTR que cerraba la columna. penetrante. montañés.

les miraba con las improvisadas troneras de un improvisado bunker que tenía sin embargo una presencia bastante sólida. . shuravi! —gritó Vania Zigunov—.El KPP del camino. El bunker parecía muerto. igual a todos los otros KPP de Afganistán. —¡Salaam. ¿Hay alguien ahí? ¿En el portillo? ¡Eh! ¡Mozos! ¡Compadres! ¡Somos los refuerzos! —¡El sendero hacia arriba! — respondió con voz aburrida el bunker.

miró a Levart.—¡Nosotros también os saludamos cordialmente! —Zigunov arregló su erre-de y su akaeme en el cinto. ¡Moveos. . Tampoco allí resultaron ser una sensación. —Sendero hacia arriba quiere decir sendero hacia arriba. Levart se encogió de hombros. Una posición como todas las demás en Afganistán. pelusas! El senderillo que se retorcía entre rocas de fantásticas formas los condujo directamente hasta la posición.

Los ademanes iban dirigidos al blokpost. un NSV de gran calibre. un puesto astutamente hecho de rocas y rodeado de un anillo de sacos de arena con un Utios. y a sus saludos respondieron con ademanes mostrando la dirección. Se acercaron al blokpost y todo cambió de inmediato. a mí! El que llamaba resultó ser un . —¿Refuerzos? ¡Aquí.los soldados en sus puestos apenas se dignaron alzar la cabeza al verlos.

un tanto .hombre de pelo moreno y piel bronceada. Se acercó. le dio un apretón de manos a Levart. al cinto llevaba un cuchillo finlandés y una pistola en la pistolera. pero el moreno no era un fanático de los reglamentos. igualmente vestidos y armados. Levart. con un gesto desmañado saludó a los demás. Levart se enderezó para presentarse según el reglamento. Tenía subidas las mangas de su muy abierto uniforme. Le acompañaban otros tres. con unos anteojos en el pecho.

con las oscuras cejas fruncidas. Va. —¿Y un oficial? —preguntó—. ¡Contento estoy de ti y de los tuyos! Salaam. ¿No han mandado a un oficial? Ya he pedido más de cien veces que mandaran por fin a algún cargo con galones. no te enfades. Y en vez de eso. hermano.perplejo por aquel recibimiento. también desmañadamente se presentó a sí y al resto de los refuerzos. El moreno les miró críticamente. más alféreces. bienvenidos. .

aunque era más bien grande. Samoilov. Yo mando aquí. no recordaba para nada al ladrón de las ilustraciones de los versos del cuento de Chukowski. Barmaley. Para amigos y los del mismo grado. el praporshchik senior Samoilov. por así decirlo. para gloria de la Unión Soviética. Levart tenía curiosidad por el origen de aquel mote. Praporshchik senior Samoilov. aunque tenía unos rasgos más bien toscos. Pero la .Serviremos juntos. Vladlen Askoldovich.

proveniencia de los motes del ejército era a menudo difícil de descifrar. Asigna dos al Ruslan. »Sin miedo —añadió. Pero a los jóvenes . Hay que hacer de ellos soldados de combate. Y que se ocupen de ellos allí. tres al Gorinich. llévate a los novatos. y rápido. al ver el rostro de Levart—. No tenemos abuelería aquí. —Gushchin —Barmaley hizo un ademán con la cabeza a uno de los sargentos que le acompañaban—. que los trabajen.

y darles caña. El sargento empujó a los jóvenes de refuerzo. Y hay que hacerlo.hay que enseñarles. Barmaley advirtió de nuevo la mirada de Levart. —No hay aquí abuelería — repitió—. de nuevo sacudió la cabeza. La abuelería. Ni la habrá mientras yo tenga el mando. sin ahorrarse gritos ni blasfemias de soldado. no sobreviven aquí ni una semana. como se llamaba a las prácticas sádicas y al terror practicado por los soldados más . Si no.

asombraba que el mando tolerara las abuelerías. Y la maldición de los de reemplazo. A la luz de los incontables y frecuentes suicidios producidos por la bestialidad de los abuelos. sobre los pelusas. o sea. en los destacamentos de guerra la abuelería florecía. Afganistán y la situación de guerra no habían alterado nada. los soldados novatos. los abuelos.veteranos. los pelusas . las mirara de reojo e incluso a veces hasta las animara. era la plaga del ejército.

Un joven soldado. La situación había cambiado algo en 1982. lanzó por la noche una granada F-l a la tienda en la que dormían sus martirizadores. empujado hasta el límite. Un poco. —Si el cuadro de mando lo . tras un hecho en Kunduz. en uno de los batallones de la 201ª MSD.seguían siendo golpeados y humillados. Matando al punto a cinco suboficiales. Desde entonces la situación se había arreglado.

permite —Barmaley bajó la cabeza —. Entre el camino y las montañas corría una línea de planos collados. al sur abierta a la serpentina del camino. limitada al norte y al este por las agudas y rocosas pendientes de las montañas. más bajo que los anteriores . explicaré en qué es en lo que estamos y cuál es nuestra misión. Venid por favor al ene-pe. el más cercano al camino. En uno de ellos. Visto desde el punto de observación. el terreno recordaba a una herradura.

entre ellos el nuestro. Que . Y con Asadabad.y más plano. se hallaba el puesto de guardia. Por lo mismo. en la provincia de Kunar. —Este camino —señaló Barmaley— es importante para nosotros puesto que une Kabul y Bagram con Jalalabad. Y en este país tal resulta que lo que es importante para nosotros es importante para los muyaidines. pero al revés. Por eso a lo largo del camino se han ido instalando KPP y puestos de guardia.

aquí presente. — Con la mano alzada hasta la base del sombrero. el punto de mando del puesto de guardia. El ala derecha. donde nos encontramos. »Aquí. lo dirige el sargento Yakor. Jakov Lvovich. Tenía exactamente el mismo aspecto que .lleva el nombre en código de Soloviev. —Averbach. más cerca del camino y del ka-pe-pe. es el blokpost Ruslan. está el Muromets. por el lado de oriente. le saludó a Levart un sargento bajito y renegrido.

el praporshchik Nikita Shipachov. —El sargento entrecerró los ojerosos ojos—. Por lo del dembel. es el Gorinich. Zajarich? —Borracho y cagando. si se le rapara al compositor y se le vistiera con una descolorida pieshchanka.Ludwig von Beethoven. ¿Dónde está Nikita. . ése más cercano a las peñas. El reino de Ship. directamente a la salida del desfiladero. —El blokpost al oeste —señaló Barmaley—. Desde ayer.

llevan bebiendo tres días. desde este momento vas a mandar tú.—Pues claro. De modo que tú. Vosotros venís. Así es el orden de las cosas. —Barmaley meneó la cabeza—. ellos se van. échate un vistazo al blokpost Gorinich. Con ayuda del sargento Zigunov. Lo había olvidado. Porque como allí en la práctica falta ya la escala de mando. ambos sois soldados con . prapor Levart. Ship y otros tres se van de civil. Y como se esperaba el cambio desde anteayer.

que es junior y completamente novato. se quedará con vosotros. No os voy a separar porque os ajustáis como un grupo extraordinariamente pintoresco. Oleg Yevgenievich.. ¿Cómo es la venia? —Stanislavski.experiencia. se ve al primer golpe de vista. Permitid. Así que seréis capaces de llevarlo hasta silbando. —El sargento Stanislavski. incluso ni hace falta preguntar. que os invite a la tienda de . Sargento junior. si no os importa..

—Permitan los señores. Un recuerdo de Ashjabad. — El sargento se encogió de hombros —. O braja. Tengo algo aquí. y Zajarich se lamió los labios. extendió la mano—. Enseguida . — Lomonosov se quitó el erre-de.la compañía. Zajarich. A la vista de medio litro de Moskovskaya los ojos de Barmaley y de Yakor brillaron. ¿les ha quedado a los del dembel algo de vodka? —Como mucho kishmishovka.

perfumando con una corteza de pan.encontraron unos vasos. —A la izquierda una mierda — explicó Jakov Lvovich Averbach —. se bebió. —¿Cómo es aquí. ¿cómo es aquí? Barmaley bufó. . Y Levart decidió que era hora de una pregunta de importancia existencial. preguntas? Dile cómo es aquí. —Diga usted —alzó la vista—. Sirvieron. suspiraron. Y en el medio el culo. A la derecha una mierda. Yakor.

que tenía una verdadera y precisa raison d'être.Como en un buen guión cinematográfico. que la habían colocado allí donde verdaderamente era necesario colocarla. Algunos minutos después de la medianoche. desde la dirección del barranco situado tras el camino. en pocas palabras. . ya la primera noche en la Soloviev les proporcionó atracción y les demostró que la base era necesaria.

retumbó. En el objetivo marcado por los bezetes se fijó el Utios con un martilleo.brilló. Tranquilos. rasgando la oscuridad con las líneas luminosas de los bezetes. Desde el Muromets ladró el PKM. estalló. . a causa de tales risotadas llamadas precisamente «brujas». —No disparéis. —Levart retuvo a un novato exaltado—. y la noche se llenó con el fantasmal carcajeo de los fragmentos prefabricados de las minas OZM. y el negro cielo ardió con las bengalas.

lanzando chispas. que apretaba nervioso su AKM y temblaba de forma extraña. El Utios de nuevo se hizo oír con el martilleteo de una larga ráfaga. Una mirada más atenta aclaró el motivo: bajo el chaval se estremecían y temblaban . Levart echó un vistazo al chaval de los refuerzos que estaba más a su lado. Y luego cundió el silencio.Ésa no es nuestra tarea. Las bengalas cayeron. no a los lados. Mirad hacia delante. Y esperad las órdenes.

¿Y ese otro. Cuando ya se tuteaban. Levart advirtió las lágrimas en sus ojos. —Eso no es nada —le dijo en voz baja—. a este lado del camino. por no ser capaz de dominar sus temblores. . Enseguida pasará. Lloraba de vergüenza. —Pashka. Antes de que se apagara la bengala.espasmódicamente sus rodillas. El incidente ilustró de la mejor forma posible las instrucciones que le había dado Barmaley por la tarde. ¿ves ese barranco tras el camino? Se llama Zarghun.

simplemente van de un kishlak a otro. que van desde Pakistán a través del desfiladero de Jaiber y Kunar.frente a vuestro blokpost? Es Davri Dzhar. A veces no para atacarnos. De barranco a barranco corre un sendero de los afganos. una ruta por la que los del kishlak Deh-e-Shajab van al kishlak Sara Kot. Pero a veces es de otro modo. A veces se trata de transportes de armas. destinados para los grupos . a veces con intenciones por completo alejadas de la guerra.

más fuertes de Davlat Shah y más
allá, del Nuristán y el valle del
Panjshir. Las entradas a ambas
gargantas están minadas, tenemos
allí raztiashkas, «brujas» y pe-emeenes. Los espíritus saben de ello, de
modo que simplemente azuzan
carneros por delante y cuando los
carneros se topan con las minas,
intentan cruzar de barranco a
barranco. Y nosotros entonces les
sacamos las tripas. De tal modo que
no haga falta salir de patrulla. En
suma, que no hay de qué

preocuparse.
En suma, tenía razón, pensó
Levart mirando a las bengalas que
caían. No hay de qué preocuparse.
Faltan cinco horas para el
amanecer.
—Vete a dormir, Lomonosov. Yo
me quedo en el puesto.
Lomonosov no tenía ninguna
intención de irse. Se puso de pie y
le miró de forma extraña.
—Lo sabías —afirmó por fin—.
Allí, entonces, en la columna.
—¿Qué columna?

—Sabías lo de la emboscada. Lo
presentiste. Intuitivamente.
—Experiencia —le repuso frío,
volviendo la cabeza—. Al cabo de
unos meses en Afgán, se siente en
los huesos...
—No lo creo. —Lomonosov no
se dejó vencer—. Creo que es algo
más. Creo que ya tenías este don en
la vida civil. Más aún, que lo tienes
de nacimiento. Que lo descubriste
dentro de ti cuando aún eras un
niño.
—¿El qué?

—Poderes paranormales.
Levart guardó silencio durante un
momento, al tiempo que miraba a
otra bengala que caía.
—En la Unión Soviética —repuso
al fin, pronunciando lentamente—
no hay poderes paranormales. No
existen. Aquí todo es normal. La
medicina tiene un alto nivel. E
interviene de inmediato en cuanto
hay algo paranormal. En un niño,
pongamos por caso. Entonces la
medicina se acerca y lo cura. Hay
instituciones
médicas

especializadas en las que a los
paranormales se les hace normales.
El proceso es largo y complicado
pero siempre produce efecto. De
ahí la normalidad que es tan general
y salta a los ojos en cualquier lugar
de nuestro país socialista.
—Sé qué es lo que has querido
decir.
—Sé que lo sabes.
—Ya no son esos tiempos. Las
capacidades
de
intuición,
precognición
y
visión
extrasensorial son reconocidas y

aceptadas por la ciencia. Las
últimas investigaciones...
—¿Stanislavski?
—Sí.
—Vete a la mierda.
Las bengalas iban cayendo poco a
poco, con dignidad, como serafines
expulsados del cielo.
El yefreitor Bielych, al que le
llamaban Valera y que prefería que
le llamaran así, procedía de Moscú.
Levart lo supo antes incluso de que
Valera abriera el pico. Y es que

aquella clase de persona sólo la
producía la capital. Bajo, delgado,
de boca pequeña, de cabellos ralos
pese a su juventud y con huecos en
la dentadura, con los ojos
eternamente entornados, Valeri
Semionich Bielych era hijo
bastardo de los oscuros callejones,
portales y pasadizos moscovitas, un
tipo que era mejor no encontrar
después del anochecer en el parque
Gorki o en Sokolniki. Levart
opinaba que los tipos capitalinos de
la hechura de Valera no debieran

existir fuera del campo de trabajo
de Vorkutá, pero solía guardar para
sí su opinión para que no
consideraran que se trataba de la
trivial animosidad entre Moscú y
Petersburgo. En Afgán había tenido
ya ocasión de cansarse de ver a
muchos como Valera, que, de todos
modos, sólo eran fuertes de
boquilla o con un grupo de gente de
la misma calaña. Sabía cómo actuar
con ellos.
—Escucha tú, patán —pronunció
acentuando las palabras, al tiempo

que se llevaba a Valera a un lado
—. No me vengas aquí de listillo y
afgán de experiencia. No has dao
con un idiota, no soy prapor novato,
directo de la escuela, al que
pensabas que ibas a tener en un
puño. Yo llevo ya trece meses a
este lao del río. He estao en
batallas que tú ni siquiera te puedes
imaginar, y a gente como tú he
tenido que llevarlos a la base
tumbaos de través en los blindados.
Si nos ponemos de acuerdo, si
sabes dónde está tu sitio, se nos irá

el servicio como una tarde en el
baile de la casa de cultura. Si te me
atraviesas y me das la tabarra, te
voy a hacer pringar los días hasta el
dembel de tal forma que vas a
llorar negro y cagar rojo. ¿M’has
entendío?
Valera meneó ligeramente la
cabeza, pero no bajó los ojos
entornados. Levart lo agarró de la
parte delantera del uniforme, con un
corto movimiento de cabeza señaló
al novato con la nariz enrojecida.
—En concreto —susurró—, si

otra vez le pegas al chaval, por mis
muertos que la pagas. ¿Entendido?
¡Yefreitor Bielych! ¡Atención! ¿Ha
entendió la orden? ¡A cumplirla!
—¡A sus órdenes, camarada
praporshchik!
El blokpost Gorinich, un conjunto
de un dot y dos grandes puestos de
fuego conectados entre sí, contaba
con doce hombres, todos simples
soldados bajo el mando temporal
del
yefreitor
Bielych.
El
instrumento de fuego básico de cada
puesto era un PKM ayudado por

dos ametralladoras manuales y un
RPG-16. Ahora, después de la
llegada de los refuerzos, después de
cómo Levart puso en su sitio al
yefreitor, el número de los del
Gorinich había crecido hasta los
diecisiete. A uno de los puestos le
cedió Levart a Vania Zigunov,
poniendo bajo su mando a Valera,
él mismo tomó el mando del otro,
quedándose a Lomonosov con él.
El blokpost, tal y como lo
encontraron, presentaba una terrible
imagen de pobreza, desesperación y

desmoralización. Apestaba a una
distancia de cientos de pasos.
Desde
la
misma
distancia
relumbraban, como una especie de
Las Vegas, decenas de latas de
conservas de las que los soldados,
en lugar de recoger y enterrarlas,
tiraban sin preocuparse por los
alrededores. Por todos lados se
veían trapos sucios, papeles y
fragmentos de tela clavados en el
suelo. Por todos lados rodaban los
cinks, es decir, las cajas de
cartuchos vacíos, un mobiliario

considerado por los soldados como
extraordinariamente útil y con muy
diversos usos. En uno de aquellos
cinks se podía mear o incluso hacer
de vientre mientras se estaba de
guardia y no se podía abandonar la
posición. En un cink se podía
calentar té o preparar sopa, si bien
teniendo cuidado de que no fuera un
cink que se hubiera usado antes
para otra cosa. En un cink se podían
mezclar y fermentar kishmishovka,
para esto daba igual cuál hubiera
sido el uso anterior del cink. De

cualquier modo el sabor de la
kishmishovka,
un
asqueroso
aguardiente de frutas, era imposible
de empeorar. El cink servía también
para los juegos de azar, como
miniatura metálica del Coliseo: se
introducían en él dos escorpiones,
dos solifugas o un ejemplar de cada
género, se podía uno entretener
apostando por el vencedor de la
lucha.
A Levart le importaban poco los
juegos
y
entretenimientos,
simplemente no podía ver aquel

vertedero. Al poco toda la
soldadesca del puesto, incluyendo a
Valera, estaba limpiando el terreno
a una velocidad de verdadero
estajanovista. Barmaley, que pasó
por allí en aquel preciso momento,
meneó la cabeza, hasta se sentó un
momento para mirar. Hubo tiempo
para charlar.
—¿Qué es lo que pasó con
vuestro oficial? Porque tenías uno,
¿no?
—Nos lo cargamos —bufó
Barmaley—. De un tiro en la

espalda. Como vosotros a vuestro
starlei en el Neva.
—Qué rápido corren los rumores
por aquí.
—Claro. Siempre puedes contar
con Karter. Es el chofer del
avtobat, pasa por aquí con las
provisiones. Se acercó por un
dembel, al paso se trajo un par de
chamulleos. Y hablando en serio:
nuestro tenientillo desapareció sin
dejar huella.
—¿Durante una batalla?
—No. Por la tarde estaba, por la

mañana ya no, sin más. Lo
estuvimos buscando, lo buscó el
spetsnaz, revolvieron por los
kishlaks, repasaron todas las
gargantas, miraron todos los
bujeros. Y ni rastro. Ya van para
tres semanas, lo que quiere decir
que va siendo hora de borrar al
teniente Bogdashkin de la lista. Y
esperar a que venga otro. Y pronto.
Hasta ahora hago yo de mandamás,
pero si te soy sincero, estas botas
me quedan un pelín grandes. La
responsabilidad, ¿entiendes?

Levart lo entendía. Sin embargo,
estaba
convencido
de
que
Barmaley, lo quisiera o no, tendría
que crecer para encajar en las botas
y que nadie le iba a librar de la
responsabilidad. Las cincuenta y
seis cabezas con las que en aquel
momento contaba el puesto, una
compañía incompleta, ya eran su
compañía. En las condiciones de
Afganistán aquello no era nada
extraño. Un ascenso lo producía la
experiencia, a la cima de la escala
de mando iba subiendo aquél que

Enfermo.sobrevivía y que permitía sobrevivir a sus subordinados. ¿Nuestro Lazuria? En Kabul. hizo como que se extrañaba de la pregunta—. . como de costumbre. no sorprendían ya a nadie compañías dirigidas por alféreces y sargentos. Lo que sin embargo sorprendía era otra cosa: la falta de presencia de un encargado de asuntos políticos. —¿Nuestro zampolit? — Barmaley. cuando le preguntó por ello. Al cabo de cinco años de guerra. como de costumbre.

Parece que la fiebre amarilla. son anginas. si no es cagalera. de tifus. De modo que le hemos bautizado como corresponde: nuestro querido Lázaro. Enfermizo el pobrecín. Puede que lo conozcas cuando vuelva en algún intermedio entre enfermedades. Lleva en Afgán menos de un año y ya ha enfermado de todo. de amebas. cuando Levart . como dicen. Cariñosamente: Lazuria. te digo. de todo. de malaria. —No me sorprende —comentó Lomonosov después.

se come donde se alivia uno. Perdona mi sinceridad. pero aquí todo me parece enfermizo.le relató el contenido de la conversación—. Año de producción. Mira.. Fábrica de Conservas de Pescado Konryproizvod. 1959. Eres un derrotista. Se duerme donde se come. Y esto es lo que se come.. Fecha de caducidad: un año y seis meses. —Caballa en salsa de tomate — leyó Levart en la lata que le ofrecía —. Yo . Bielgorod. Lomonosov.

la segunda noche . Barmaley.como este pescado rojizo desde hace un año y no me ha pasado nada. Pese a sus aseveraciones. Yakor y los otros veteranos de la Soloviev aseguraron que las alarmas nocturnas y las cañonadas no eran algo tan corriente y que no tenían lugar dos noches seguidas. También te gustará. —Precisamente eso es lo que más temo. Hasta me ha gustado el sabor.

en el puesto. Esta vez los muyaidines contestaron . Levart previo el suceso. Ya por la tarde había ordenado a Vania Zigunov sentarse al PKM. Cuando comenzó. la más cercana al Gorinich. disparó unas largas ráfagas en cuanto terminaron las explosiones. marcando con trazadoras el objetivo a los demás. la posición de Levart. la perturbaron las explosiones de las minas. al igual que la primera. esta vez en la garganta de Davri Dzhar. Vania estaba listo y atento.

algunos mucho más cerca de lo que cabía esperar. y los relámpagos en la oscuridad revelaron a los tiradores.al fuego. Al Gorinich le ayudó con ráfagas de Utios el Muromets. Levart dio la orden y en el brillo de las bengalas que caían dispararon todos los cañones del Gorinich. —¡Alto el fuego! —¡A la orden! —gritó el soldado más cercano. el resto del puesto no entró a la lucha. Levart se dio cuenta . las balas silbaron en sus oídos.

En vez de las botas altas listadas llamadas «sapogi» que mandaba el reglamento.de que era el que el día anterior había temblado de miedo y llorado de vergüenza. Las bengalas caían. bañando el terreno con un horrendo fulgor cadavérico. Apestaba a cordita. cambió su peso de un pie a otro. mirando a Levart. Valera. Hoy ya no se tenía que avergonzar de nada. llevaba una imitación de playeras Adidas que se hacían .

en la región de Tver. La mañana era extraordinariamente hermosa. En las condiciones de Afganistán. —¿Lo qué? —Puso la mano en la oreja como si no hubiera escuchado bien—. . en vez de insultarle al yefreitor de inmediato. soleada.en la ciudad de Kimry. las kimry resultaban extraordinarias y gozaban de una tremenda demanda. no quería destruirla con una regañina. ¿Ir? ¿Adónde? —Al campo —repitió Levart con paciencia.

por así decirlo. Valera.. igualito que un gato que acabara de cagarse detrás del . No lo repetiré. Igualito..—¿Y por qué. O sea. adoptó un gesto de inocencia supina. calculando que mejor le vendría hacer como que obedecía. pollas en vinagre? —Valera no se resignó—. ¿por qué cojones? ¿Para qué andurrear por allí? ¿Camarada praporshchik? —Esté listo —Levart alzó la muñeca con el reloj en un movimiento perezoso— dentro de cinco minutos.

televisor. pues lo mejor con un tirador. ¿No. se puso al cinto su . —Kozlevich —explicó. con el lifchik en el pecho y su Kalashnikov. —Levart afirmó brevemente con la cabeza. Junto con un soldado armado con la dragunova. praporshchik? —Sí. Ya que hay que ir. con una sonrisa canalla y sorbiendo los mocos— es bueno con la esvedeshka. —¡En cinco minutos! Y apareció puntualmente.

Ve por delante. señaló ante sí. Tenemos que . Lomonosov. —Tened cuidado —advirtió—. Allí y allí. Cruzaron el campo sembrado de rocas.recién cargado AKS-74U de calibre 5. ligero y saltarín como una cabra calzado con sus kimry. a la izquierda y a la derecha. una corta arma llamada cariñosamente pilila por el ejército —. Valera les precedía. Quédate cerca de mí. yefreitor. Vamos. Putanki. Les esperó.45. no te despegues.

Las MZP. no se podía uno liberar de aquella . Sin ayuda de los colegas. apenas visibles. Anduvieron. unos colchones de alambres de acero tensionados llamados putanki por los soldados. unas tenazas y unos alicates. pisando con cuidado. Toparse con una eme-zeta-pe significaba embrollarse y enredarse hasta el cuello. Recordaban a una alfombra de líquenes o musgos.pasar en medio. eran en verdad terriblemente difíciles de advertir.

Hasta tanques. —Y venga. luego al otro lado de la carretera. acercó el ojo a la mira telescópica... Kozlevich. Mira de una vez por tu telescopio.. se . vivía en Moscú. en dirección al barranco de Zarghun. Kozlevich se puso al hombro la culata del SVD. —Valera se detuvo. vehículos. En las putanki se enredaba todo: personas. Levart sabía que el francotirador era de Vilna. animales. se arrodilló—.mierda.. la dirigió hacia el barranco de Davri Dzhar.

un tanto jadeante ya—.. —Estupendo —afirmó Valera—. —Nada —anunció—. ¿Tan cerca? Pensaba que el campo estaba más allá. Podemos ir. Tienen esa puta costumbre.. ¡Cuidado! ¡Mirad a vuestros pies! —¿Minas? —preguntó Lomonosov. Ni un alma. A veces están aquí.llamaba Edvard Koslauskas. y le debía su apodo al protagonista de un libro de Ilf y Petrov. a . —En este país las minas andan — le cortó Valera—.

Kozlevich examinaba cada cierto tiempo con su mira los barrancos y pendientes. . Valera miró a su alrededor.veces allí. volvió enseguida. Olisqueó. ¿Y qué. Anduvieron. yefreitor. —Un puto moro menos —se rió. ¿lo notáis? Se metió entre unas rocas. Ve delante. examinó algo. Y a menudo donde no te las esperas. comandante? ¿Vale ya de paseo? —Cuando sea suficiente ya lo diré. —Hay trotil.

un cacho de turbante o de abrigo! Ja. ¿Veis? ¡Sangre. —No es más que una sandalia — advirtió Lomonosov—.mostrándoles una sandalia que había encontrado—. Igual había más de uno. Al bandido le dio el gran salto una viuda. Y allí.. No lo traje porque me da asco.. Los espíritus se llevan a sus muertos.. Y un montón de sangre por las piedras. cortado más arriba del tobillo. ¿No la habrá perdido alguien? —También estaba el pie. es difícil de saber.. como .

como bien sabía Levart. rojo de rabia—. malditos sean! —¿Qué pasa? —Sacaron minas —señaló Valera. —¡Joder! —gritó de pronto Valera—. era como los soldados llamaban a las minas PMN. . ¡Estuvieron cavando! ¡Cabrones paganos. ¡una viuda negra! Viudas negras. Puesto que el contacto con una mina PMN tenía consecuencias tan fatales como el contacto con la famosa araña. Aquí y allí.dije.

Cavaron. Un desfiladero. ¿veis los bujeros? No son de explosiones. Por eso vinieron la otra noche.y allí. comandante. se entiende. por así . Las sacaron y ahora las pondrán en otro lao. Una garganta. ¿Qué hay allí? —¿Allí? —Valera se echó para atrás el sombrero de panamá—. —Volveremos cuando dé la orden. Las sacaron como patatas. Contra los nuestros. todas las que pudieron antes de que alguna explotara. Volvamos. los capullos.

sin pensar en resignarse— también anduvo por donde no debía. —Levart ahogó la resistencia en su cuna con una mirada fría—. Estrecha. pero ciega. . Echaremos un vistazo a ese barranco. por así decirlo. Un agujero en la roca que no lleva a ningún lado. Nadie entra. larga. —El teniente Bogdashkin — Valera entornó los ojos. Echó un vistazo. Los espíritus no entran. a lo que no debía. —Pues nosotros vamos a entrar.decirlo.

con aire demostrativo no hizo caso a las quejas. y sin güevos. Sin piernas es jodido. Que te peguen un balazo es cosa de soldados. —Ve por delante. de las que te arrancan las piernas y los güevos. Lagarto.. —Estos paseíllos —Valera se movió. lagarto.. pero no dejó de quejarse— pueden acabar jodidamente. . Levart no entró en discusión.Y acabó mal... Bielych. praporshchik. Curioso. Valera lo vio. Pero una mina. qué destino te espera.

despacito.—Y que no te atrapen vivo los espíritus. Los bandidos te cortan todo lo blando con sus cuchillos.. Te cortan poco a poco. Tú. Ciertamente era el barranco muy estrecho.. de seguro que más de una vez habrás visto en los kishlaks cubos de ésos. vaya. los animales... Y aquí está el barranco. Por la angosta entrada . Dios mío. todo lo que se puede cortar. prapor. ¿Y no te acojona? Vaya. ya llevas tiempo en Afgán. y lo que van cortando lo echan a un cubo.

dio un paso. Más adelante el pasillo se abría un tanto. —¡Culebra! —¡Una cobra! —gritó Valera—. de rocas desgastadas y de grava que crujía bajo las botas. Lomonosov vio algo entre los cantos. y con esfuerzo. se agachó.entre rocas no cabían más que dos personas hombro a hombro. asustado. Y de inmediato retrocedió. El fondo estaba lleno de cascajo. . el azul del cielo se veía mejor. era más claro. de un amontonamiento de cantos.

¡Cuidado! ¡Una cobra! Levart advirtió un movimiento entre las piedras. —¡Retroceded! —Valera sacó del bolsillo del lifchik una RGN—. En el mismo momento en el que Lomonosov alzaba la mano en ademán de advertencia. Algo amarilleó. Levart lo aferró por el puño. ¡Retroceded y cubríos! Fue a echar mano de la anilla de la granada. . alejándose rápido de allí. Algo se retorció como un reptil. pero no le dio tiempo a tirar.

prapor! —Guarda la granada. Habiéndose alejado de ellos unos diez pies. No es peligrosa. se detuvo. La serpiente no huía. Esa serpiente no es venenosa. —¡Una víbora es una víbora! — Valera forcejeó con Levart—. Levart espiró involuntariamente al ver la aplanada cabeza. el cuello . ¡Odio las víboras! ¡La voy a reventar antes de que se largue! ¡Déjame. Se enrolló y alzó la cabeza.—No es una cobra —dijo—. seguro.

la lengua bífida que se extendía con rapidez.segmentado. Con la pupila negra horizontal. Las escamas doradas brillaron al sol. Y los ojos. Dorados. silbó agudamente. No herpetólogo. La víbora alzó más aún la parte superior del cuerpo. Dio un paso. . —¿Lomonosov? —¿Sí? —¿Estás seguro de que no es una cobra? ¿Ni nada venenoso? Al fin y al cabo eres botánico.

. dio un paso atrás. —¿Entonces qué es? —No sé. Se balanceaba levemente. Temblaba como si le hubieran . Se tropezó. El colúbrido de la familia de los colúbridos seguía sin tener ganas de huir.—Sé bastante sobre las serpientes. Luego. De la familia de los colúbridos. con sus inmóviles ojos dorados clavados en Levart. Creo que un colúbrido. sin apartar los ojos del reptil.. No es una cobra. Levart se estremeció. Lomonosov le sujetó.

cubierto de agua. —Vámonos —arrancó de sí—. Agitó la cabeza para librarse de un penetrante zumbido en los oídos. prapor. La ahogaban . ¿qué es lo que haces en Afganistán? Levart no le contestó. Volvamos a la posición. —Y dejando a la víbora con vida —comentó Valera con retintín. Si tú. La voz de Valera no le llegaba. eres tan compasivo con las alimañas y los bichos. mientras se colocaba bien el AKM en su cinturón—.

Pero no para Levart. Le perseguía la imagen de la víbora dorada. que no pegó ojo. La noche fue tranquila. Solo. Por la mañana temprano fue al barranco. el sol colgaba bajo sobre las . Estaba más que convencido de que no la iba a ver. todavía hacía frío. No podía dormir.sus pensamientos. la mirada muerta de sus ojos de oro.

tienen la sangre fría. ¿No habría incluso huido del barranco? La víbora no estaba escondida ni había huido. el frío limita su actividad. Hecha un ovillo sobre . se esconden de él. no soportan el frío. con toda seguridad. La víbora —no podía dejar de llamar a la serpiente así— estaba escondida en algún lado. Los reptiles. oculto por una leve capa de niebla matutina.montañas. se intentaba convencer a sí mismo. parecía como si le hubiera estado esperando. Al contrario.

Mientras escuchaba la historia de la solitaria escapada al . La víbora le miraba.una roca plana. Sus escamas doradas brillaban al sol. En sus oídos había un penetrante zumbido. Levart también miraba. inmóvil. le recibió alzando la cabeza y silbando. Y con una mirada que le produjo escalofríos. El colúbrido se comporta de modo poco natural. concedió Lomonosov. como avispas enfadadas golpeando contra un vidrio.

. El reptil. no hay nada vivo. arriesgó una hipótesis.barranco. ni liebres. Y en los alrededores. advirtió. Ni salamandras. porque puede ser que la enfermedad le impida cazar. ni marmotas. ni siquiera ratones. O ambas cosas. Habló solamente después de que se le preguntara su opinión. pero no dijo nada. puede estar enfermo. O muy hambriento. De modo que el reptil debe de estar muriéndose de hambre. el botánico miraba a Levart con extrañeza y sorna.

de la vida común y corriente. ¿Darle algo? ¿Traerlo y lanzárselo? Lomonosov le miró a los ojos..—¿Le puedo dar de comer? —se interesó Levart—. Un largo aislamiento de la normalidad.. —¿Qué cojones dices? . —¿Lo dices en serio? —¿Por qué? —La influencia de la guerra. creo que es la influencia de la guerra. Tenía una expresión de extrañeza. Una inconsciente búsqueda de un sucedáneo.

no le decía a nadie ni su apellido ni su nombre y patronímico. Tenía dos dientes de oro.—Nada. Ven. Siempre llevaba gafas oscuras. . el chófer. Karter. Usaba de un vocabulario extraordinariamente vulgar. vamos a conseguir provisiones para tu serpiente. aunque era el típico campechano. No reconocía la disciplina militar. Al parecer procedía de Voronez. unos plásticos de cristales de color rosa importados de Polonia.

También conseguía todo lo que se le pidiera. Transportaba munición y provisiones. a veces más. Acostumbraba a venir a la Soloviev una vez por semana. Junto con un escogido . de camino.Había llevado más pero se le habían roto contra el volante cuando su GAZ-66 se cruzó con una mina cerca de Baraki Barak. cuando tenía que tomar la ruta de Jalalabad. Tenía acceso a las requisas de la aduana y a los almacenes del Voientorg. tenía contacto con los traficantes.

papel del váter. A un precio escandaloso. vodka o heroína. Levart y Lomonosov fueron a ver . cigarrillos Zolotoie Runo. una baraja de cartas con mujeres desnudas. en las provincias de Laghman y Nangarhar. chocolate. se entiende. el Playboy. sardinas. Karter estaba dispuesto a proveerte de todo lo que desearas: un saco de dormir japonés. calcetines gruesos. una navaja suiza.grupo de chóferes monopolizaba el negocio del contrabando en el valle del río Kabul.

. —¿Qué es lo que hace falta? ¿Qué es lo que desean los señores oficiales? Si me lo decís. lanzando a todos lados los reflejos de sus dientes dorados. —Necesito una rata —le cortó . después de haber distribuido los bienes entre sus clientes. Llegaremos a un acuerdo..a Karter cuando. os lo traigo. Adivinó de inmediato el objetivo de su visita. se preparaba para marcharse examinando el estado de los neumáticos de su abollado Shishiga. Al verlos sonrió.

Te será conocida con toda seguridad. Si no de nombre. Rattus norvegicus. Del mismo modo que desaparece un billete de cien dólares colocado sobre la mesa del funcionario de la oficina que expide los pasaportes. La sonrisa de Karter desapareció. —¿Estás de broma? —No. Necesito una rata. al .Levart. —¿Qué puta rata? —Una rata —intervino con sosiego Lomonosov—. En un pestañeo.

—¿Qué diceees? —gritó—. junto a las botellas vacías y los restos de la cena..menos en su forma. Está sentada en la mesa de la cocina. Karter desencajó los ojos. Tú a . Cuando te despiertas temprano. Luego se puso completamente rojo. es lo primero que ves en cuanto abres los ojos. ¿Qué diceees? ¿Cómooo? Tú a mí. Eso es una rata. allá en tu tierra. muestra los dientes y desencaja sus ojillos negros. menea los bigotes.. se limpia las orejas con las patas.

camarada chófer. Al ver las gafas de sol de aviador . Echa un vistazo. Pues el oficial desea una rata. — Levart sujetó a Lomonosov—. intelectual de mierda! ¡Ah. El negocio es el negocio. habrase visto! ¡Así te den por el puto culo! ¡Y con tu puta rata! ¡Largaos! ¡Los dos! ¡Comepollas! —Tranquilo.. Tú mismo has dicho que conseguirías todo lo que los oficiales deseáramos. ¿Cosita buena. Contente. no? Y de marca. poquito a poco.. ¡Ah.mí.

de color ámbar oscuro. no? —¿Y me las darás por una rata? —Me da. colega. que aún no se te ha pasao la mona —Lomonosov le interrumpió de nuevo—. ¿Te vale? . Traerás diez ratas. ¿Sabes leer. Se te darán las gafas cuando hayas realizado las dos primeras entregas. Dos a la semana. —¿Originales? ¿No son piratas? —Está escrito Polaroid. Karter se pasó la lengua por los labios y apretó inconscientemente los puños.

Y una sonrisa. en principio precavidamente torcida. contempló su reflejo durante largo rato en el espejo lateral del camión.—¿Me las puedo probar? —Puedes. se apoderó por fin de sus rasgos por completo. Karter se puso las Polaroid. Hizo entrega de la . —¿Y esas ratas —preguntó— de qué color tienen que tener el pelo? Karter demostró y confirmó su reputación. Llena de oro. En distintos ángulos.

fue la serpiente la que sorprendió y. Pero si el chófer usurero se lució y no le falló. decepcionó a Levart. se fue. intentando convencerse a sí mismo de que aquello era normal y . Cuando se presentó en el barranco llevando a la rata del rabo. al cabo de dos días y les aseguró que tenía acceso a las restantes. una asquerosidad parduzca. por no decir más. ésta no se presentó. aunque estuvo esperando más de una hora.primera rata. Dejó al roedor sobre una piedra plana.

Y. pero no le sirvió para mucho. yaciendo allí donde lo . la vista del roedor intacto.natural. Se convenció a sí mismo. Por la tarde no lo aguantó y se acercó a comprobar qué había pasado. para qué esconderlo. que el reptil del barranco no era un ejemplar criado en un terrario y que no había que esperar que saliera reptando a por la comida y comiera de su mano. Que además no estaba claro si querría siquiera rozar aquella carroña traspasada de olor humano.

no hacia la rata. directamente a . La serpiente salió disparada sin saber de dónde. hasta el lugar donde se volvía tan estrecho y angosto que sólo era accesible a la serpiente.había dejado. Se controló con rapidez. le llenó de una rabia y una cólera completamente irracionales. Se acercó y extendió la mano. hasta el mismo fondo. sino hacia Levart. Decidió tomar la rata de encima de la piedra plana y llevarla más hacia dentro del barranco.

se echó hacia atrás. Paralizado de miedo miró a la víbora a los ojos. se tropezó. Y se quedó paralizado por completo. su AKS se le resbaló de las manos. Asustado. cayó de culo con fuerza. Lo único que vivía en él parecía ser su corazón que latía en su pecho como una . Retrocedió con pánico. el reptil le siguió. la lengua bífida que sacaba y metía con rapidez casi le tocaba la cara. Se quedó petrificado. raspándose los pantalones con la grava.sus ojos. con la cabeza alta.

locomotora. La boca adelantada para el ataque se detuvo a unos centímetros de su rostro. Pequeños. La víbora se alzó aún más. ahora que estaba sentado. Con un movimiento tan rápido que escapaba a la vista. De pronto lanzó un agudo silbido. Abrió las mandíbulas y Levart vio los dientes venenosos. le dominaba. le miraba desde arriba. . inclinado. meciéndose hipnóticamente. tan relampagueante que Levart no tuvo tiempo de asustarse. se dobló en S y atacó.

revolotearon de pronto miles de imágenes desordenadas. desgranándose como en un caleidoscopio. Algo zumbó y retintineó en su cabeza.pero fuera de toda duda venenosos. una sequedad horrible y bien conocida. Así se le secaban los labios en los . sus ojos se ennegrecieron y luego se cegaron con un resplandor. La víbora se balanceó. Dirigió su vista detrás de sus ojos. lenta y cómodamente. sintiendo en sus labios una sequedad. casi tranquilizadora.

La víbora se deslizó con gracia por las piedras. sintió que ya podía moverse de nuevo. se retorció sobre la culata y el cargador. Pero no se movió. El reptil giró de pronto la cabeza y se rompió el hechizo. el lazo se deshizo. reptó por encima de su AKS. repiquetearon los guijarros. Silbaba . Cuando la muerte estaba tan cerca que no podrías introducir ni un céntimo de canto entre ella y tú.momentos más terribles de la batalla.

ágilmente.. —No.amenazadoramente. retrocedió hacia la piedra plana. tomó la rata con un movimiento repentino. A ti. Se deslizó del akaese. Levart se . Se alzó. Levart tragó saliva. balanceaba la testa. miró a Levart. Nunca. La víbora se alzó exactamente como si estuviera escuchando.. Desapareció.. con gracia. con el roedor colgando entre sus mandíbulas. De nuevo se balanceó. Y se alejó con rapidez.. No te habría disparado. —consiguió decir—.

por fin se pudo dormir hasta el alba. La zastava resultó ser verdaderamente un lugar bastante tranquilo para servir.levantó algo después. —Se puede vivir aquí —aseguró —. tuvo que reconocer al final el propio Barmaley. El intercambio de fuego nocturno se detuvo al cabo de algún tiempo. Y de verdad que prefiero tal servicio antes que estar subiendo y bajando por los montes de Bagram .

durante unos días hubo tanta tranquilidad en la zastava que hasta resultaba aburrido. Cierto. Yo ya he corrido lo mío. Renunció al fin a examinar con los prismáticos el desfiladero de .o echando el bofe en las cuestas del Campo Caliente. mientras la tenemos. me he ganado un poco de paz y descanso. Pasha. Habría sido aburrido por completo si no hubiera sido por las patrullas. Alégrate tú también de la tranquilidad.

Afganistán había tenido tiempo ya de darle unas cuantas dolorosas . Levart sin embargo se cuidaba mucho de caer en la rutina.Zarghun. ni el más mínimo movimiento. ninguna silueta. La vigilancia de la zona comenzaba a convertirse en una aburrida rutina. ni una vez. En esencia no había visto nada. No distinguía nada en él. sabía lo que la rutina y el desinterés traían consigo. en ninguna de las patrullas que llevaba hechas en doce días de servicio en la posición.

Por supuesto. ya comenzó a reprocharse a sí mismo que lo que hacía no tenía ningún sentido. Había que cuidarse del desfiladero de Zarghun.lecciones. con una atracción casi magnética. Movido por un impulso imposible de sofocar. se giró. . era una amenaza. no distinguió a la sierpe. Antes de que su mirada se posara en el borde de la hendidura. apuntó los prismáticos en dirección al despeñadero y el barranco. lo sabía y lo sentía. El desfiladero de Zarghun.

—Levart bajó los prismáticos. ¿Has visto algo? —Lo habría dicho. Fin de la excursión. si lo hubiera visto. se enderezó—.no era posible. Por lo que no veía. Eso no impidió que mantuviera la vista sobre la entrada al barranco durante más de un minuto. Ni que se sintiera decepcionado y enfadado. manda a Valera a recoger a los muchachos. arrodillado a su lado detrás de la roca—. Volvemos . —¿Y? —se interesó Lomonosov.

Crujieron las piedrecillas que resbalaban por la pendiente. —¿Stanislavski? —Dime. miró a Levart. —¿Qué es lo que crees que la víbora hace en ese barranco? ¿Por qué está allí todo el tiempo? Lomonosov se colocó el cinturón del akaeme. lo miró largo rato. La patrulla fue bajando de la colina en fila india.al puesto. —Entiendo que preguntas .

—¿Cómo? . Lo defiende de los profanadores. contemplando su hallazgo— es el guardián del desfiladero. quizá una piedrecilla. Levart giró la cabeza con rabia. De los bárbaros. Le aburría el avisar al botánico de las minas. Pero todavía le enfadaba su descuido.totalmente en serio. —Lo más totalmente. Lomonosov dio un paso al lado. recogió algo del suelo. —Tu serpiente —dijo Lomonosov.

A todo el puesto. así como a sus elementos. debió de darles sus nombres en código algún apasionado de las canciones de gesta rusas y de la . la serpiente es la guardiana del tesoro. en realidad. Como nuestro Gorinich. también llamado el Serpiente. custodio de los secretos.—De acuerdo a la imago mundi clásica —comenzó su lección el científico—. vigilante de las puertas del país de los muertos. como te habrás dado cuenta. patrón de nuestro blokpost.

.. —. Volviendo a Gorinich el Serpiente.. Reconozco que cuando te pregunté no esperaba un cuento de hadas sino una respuesta sensata. Tu serpiente . el puente de viburno sobre el abismo de fuego que conduce al Trigésimo Reino que yace tras la Tercera Tierra —terminó Levart—. —El botánico no se dejó desviar de su tema—. las canciones de gesta y los románticos rusos. —Es tan sensata como la pregunta. También he leído las dos cosas.literatura romántica rusa. guarda el....

—¿De qué? ¿De las piedras? —Seguro. ágatas. — Lomonosov le mostró su hallazgo. berilos. por ejemplo.. semipreciosa. una piedrecita negra con un bonito dibujo rayado—. Está ahí tirada y la pisamos. Sólo por . Esto. ¿Y sabes lo que esconde el Hindukush bajo tierra? ¿Qué es lo que se llevaban de aquí los invasores desde tiempos inmemoriales? Esmeraldas. con gran certeza. Una piedra de adorno.. es ónice. lazuritas. rubíes.es un guardián. Es valiosa.

Pavel. Siempre con las mismas consignas en los labios. libertad. Para que no lleguen a ellos y no los cojan en sus garras los nuevos bárbaros y saqueadores que invaden este país. democracia. guarda riquezas y tesoros. del mineral de hierro. Tu serpiente. desarrollo. del cobre. Progreso. ayuda fraterna. Del oro. Y sin embargo se trata sobre todo de estas esmeraldas. De los rubíes y el lapislázuli. internacionalismo. del uranio. del .nombrar algunos.

.. Es de éstos de los que protege tu serpiente los tesoros. lo que quieren arrancarle a la tierra. —¡O bien mira bajo tus pies. Se embriaga en ellos. como una mariposa surgiendo de su capullo. de la bauxita. cuando el sol está ya sobre las cumbres.gas.. del cinc. O bien. de todo lo que quieren robar y saquear a este país. idiota! ¡Aquí hay minas! ¡Cuántas veces te lo tengo que repetir! Por la mañana. de la barita. del litio. demuestra todos sus tonos y colores. el Hindukush.

Pardo sucio. de un negro fúnebre y desolado. las montañas son como papel de embalar arrugado. por encima de esta grisura cenicienta. en las faldas de la cordillera. Como la ceniza de sahumerios extinguidos. Más arriba. Como la ceniza de un sarcófago.Abajo. pero son las cenizas negras de las ruinas. Como la ceniza clara de hogueras sacrificiales. grises. discurre una línea de tiniebla oscura. casi negra. antiquísimas cenizas. También son cenizas. el .

como una aparición. Y sobre todo ello. transparente. . como un fantasma que sólo es accesible a los ojos. recortado en un cielo de un cegador azul zafiro. alzado de entre las cenizas. cubierto de hielo. fantásticamente irreal. el verdadero Hindukush: azul claro. Y a la imaginación. se alza como un espejismo. Un fénix azul. restos fragmentados tras un auto de fe. un negro regado por la lluvia.negro de casas carbonizadas.

Con su mirada dorada. zumbaba como mil abejas enfurecidas. Parecía como si lo estuviera saludando. Sin miedo y con agrado. En sus ojos. enrollada en un ovillo regular. muerta.La serpiente yacía sobre una roca plana. Al ver a Levart alzó la cabeza. tintineaba. de mal presagio clavada en él. . Algo susurraba en su cabeza. Daba la sensación de que lo había estado esperando. Él la miró directamente a los ojos.

los ojos malignos y omniscientes de la víbora.nublados por un momento. desordenadas. Completamente distinta. Y en cada imagen. en cada espejismo aparecían. de nuevo. Los veía incluso con los . que se transformaban abruptamente en un quebrado cristal coloreado para. estallaron y relumbraron de pronto millones de imágenes caleidoscópicas. como una marca de agua. en cada visión. convertirse en una imagen. clavados incansablemente en él.

los acordes entrecortados de una música lejana. en Tebas. De pronto estaba en Egipto. escuchaba la eterna melodía del coloso de Memnón. Escuchó cómo las ráfagas de . escuchaba cómo la estatua entonaba y cantaba en su ser que estallaba bajo los rayos del sol poniente. Escuchó el golpeteo de un tambor que le pulsaba en los oídos. Escuchó la vox coelestis de los órganos de la catedral de Notre Dame en la parisina isla de la Cité.ojos cerrados.

Antes de que se diera cuenta. Antes de que dejara de asombrarse pensando de dónde diablos salían ahora aquel Egipto y aquel París. el coro de arpas fue interrumpido de pronto por un fuerte sonido de trompetas. haciéndolas vibrar en un sutil coro. idealmente armónico. convirtiéndose .viento pulsaban las cuerdas de los anemocordos. las arpas eólicas. la trompeta cambió de tono bruscamente. Como llamando a recuento o puede que tocando retreta.

And to the West Port. And some wear the bonnets of Bonny Dundee! A su alrededor golpearon los . come fill up my can. el comando de al galope. and let us be free.en una señal de caballería. Come saddle my horses and call up my men. Come fill up my cup.

pensó. Que me salvó la . Viento del Oeste.cascos. Uno de estos caballos es mío. mi moro negro como la noche. que se llama Zefios. Un caballo que me llevó a la carga de Issos. suma por la que se podrían haber comprado allí cinco esclavos. que en lo que respecta a belleza y fuerza sólo está por detrás del Bucéfalo del rey. unos flancos y colas aterciopelados. Por el que pagué en el mercado de Laris setecientos dracmas. se agitaron las cuartillas. Mi alazán.

una larga tira de cuero y un brazalete de bronce. cuyas riendas sujeto en mi mano.vida en Gaugamela. rocín moro. Zefios. le asoma la manga de un uniforme de color caqui. con galones y con botones de hojalata en el puño. De que los jinetes que se agachan junto a él llevan cascos de punta.. cortas . en vez de tener.. Levart mira y se da cuenta con asombro de que no sujeta nada en la mano. como hace un instante. De que en el antebrazo.

chaquetas bordadas y pantalones con bandas. There are wild Duniewassals three . artillería montada. there's Chiefs in the North. La Batería E. If there's Lords in Lowlands. and lands beyond Forth. Royal Horse Artillery. There are hills beyond Pentland. escoltando a sus cañones de nueve libras.

soldados. Y . old fellow! ¡Azuza a los soldados ¡Al galope! By Jove! ¡A esta velocidad no vamos a llegar a Kwetty antes de la noche! ¡Al galope! —¡Aprisa. Will cry «Hoigh!» for the bonnets of Bonny Dundee! —Drummond. aprisa! ¡Que se mueva el Sexagésimo Sexto! El zumbido de las abejas alcanzó su apogeo en un agudo crescendo.thousand times three.

. se disolvió como una imagen de caleidoscopio.. si tienen la capacidad. Y una piedra plana donde aún no hacía más que un momento yacía la víbora. —¿Stanislavski? —¿Sí? —Sabes si las serpientes. arenas rocosas.. Unas paredes que casi se chocaban y la azulada línea del cielo entre ellas..la ilusión estalló de pronto. si la ciencia . De nuevo no hubo más que un lecho seco.

¿Si es posible que las serpientes puedan hipnotizar? ¿Con la mirada? —¿Tengo que entender que tu reptil te ha hipnotizado? —Responde a la pregunta.. todo era en ella incognoscible e .. La serpiente. Ha sido un enigma para el género humano. —Lomonosov puso sobre un trapo el cargador limpio del akaeme—.conoce casos. es un ser enormemente misterioso.. Desde el comienzo de la historia. —Humm. Pavel Slavomirovich..

La serpiente es símbolo .. Su aspecto.. su comportamiento. la inquietud que despierta. Todo en la serpiente era incomprensible y originaba las más fantásticas de las leyendas. su reacción. »Pese al atávico instinto de amenaza y de repugnancia que la serpiente produce en el ser humano.inescrutable. método de ataque. su forma de vida. su perfil está relacionado desde tiempos inmemoriales con la medicina. es un atributo de los curadores. reproducción.

capaz de tocar todas las sefirot al mismo tiempo.de regeneración y resurrección. tomándolo de los alquimistas. E hicieron de la . entrelazadas y con las cabezas vueltas la una a la otra. dos serpientes. llamaron la atención acerca de la frecuente aparición en la iconografía de la serpiente. como en el caduceo de Mercurio. que es en fin dios de la ambigüedad. »En la Cabala la serpiente se desliza por el Árbol de la Vida. o mejor dicho. Los agnósticos.

Es Horus y Set.. enemigo del género humano. La dicotomía maniquea. en una palabra. guardián de las cosechas y de los viñedos. Es el buen Ormuz y el maligno Arimán.serpiente el símbolo del equilibrio de las fuerzas del Bien y del Mal. ¿Me permites que te pregunte algo? —¿Tú a mí? ¿Y de qué se trata? —¿Cuánto hace que no has estado . y también el malvado Kakodeimon.. La serpiente es al mismo tiempo el amable y bondadoso Agathodeimon.

Cíñete al tema. La primera serpiente mordió a la primera mujer en su sexo. Pero no es asunto tuyo. ¿verdad? —No es verdad. —Pero si me estoy ciñendo. Estoy intentando entender el subtexto de tu fascinación por los reptiles y me pregunto qué es lo que mejor encaja aquí: latet anguis in herba o cherchez la femme. La serpiente es un símbolo fálico. relacionado con el sexo.con una mujer? Desde que eras un civil. contagiándola de su . Y del todo.

de ellos saldrá una serpiente. La serpiente que inmoviliza a sus víctimas con sus anillos es un símbolo de seducción. De ahí mi pregunta acerca de tus relaciones con las mujeres o. Adán por Lilith. Sansón por Dalila. de la falta de ellas. mejor dicho. posesión: Jasón por Medea. Y si se entierran cabellos de mujer arrancados durante la menstruación. Hércules por Omfala.inestabilidad de reptil en asuntos amorosos. atamiento. Podríamos hallar la clave .

No busques clave. Stanislavski. ¿Puede hipnotizar una víbora? —Ambrose Bierce. Tendrías la respuesta. —No te hagas el Freud. ¿Lo has leído? —No. Literaria.para explicar tu obsesión con la víbora. —Pues es una pena. «El hombre y la serpiente». Responde a la pregunta. pero . Si lo hubieras leído no me andarías preguntando por la serpiente y sus habilidades hipnóticas...

¿Qué es lo que eres. No hay serpiente. Es la autosugestión. un filólogo? ¿O un naturalista? ¿Y para más inri pasado de moda? —Como naturalista pasado de moda —Lomonosov no se molestó por la burla— puedo solamente responderte de una forma: la ciencia no confirma ninguna capacidad hipnótica en las .verdadera. mi amigo. Autosugestión. resaltando la fuerza de la autosugestión. Y literatura. No es la serpiente. —Claro.

El animal amenazado se queda inmóvil porque el instinto le enseña que el depredador reacciona ante el movimiento. el instinto le falla a la víctima. Pero esto no es hipnosis. ataca los objetos que se mueven. Es una leyenda cuyas raíces yacen tanto en el mito de la Medusa como en el hecho observado de que las víctimas de las serpientes mueren inmovilizadas. porque . En el caso de la serpiente. sin embargo. sino un mecanismo de defensa.serpientes.

las serpientes tienen el órgano de Jacobson. me basta. Depositó con .. Parecía como si lo hubiera estado esperando. Alzó la cabeza al verlo. con su mirada muerta y dorada clavada en él. Para saludarlo en cuanto se acercara al barranco. he dicho. justamente allí donde se la esperaba. —Yo pienso que.. Y ahora lo saludaba.. —Gracias. La serpiente yacía sobre una roca plana. —Basta..

Se acercó. antes de que resonara en ellos el zumbido y el murmullo de miles de abejas. sin miedo. antes de que se cubrieran con una miríada de fragmentos caleidoscópicos y . Se arrodilló. Sabía qué esperar. nublados por un momento. Antes de que en los ojos. estallaran los fuegos artificiales de las visiones. incluso con gusto. Miró a la víbora directamente a los ojos. lo sabía antes de que le sonaran los oídos. lo que iba a encontrar.cuidado el AKS sobre la grava.

¿acaso unos sueños hipnóticos.desordenados. Porque. Y no tenía miedo. ilusiones y espejismos podían asustar a un oficial soviético? ¿Y encima a uno al que ya desde su octavo año de vida le hablaban las ilustraciones de los libros? ¿Que ya con nueve años podía predecir y presentir el futuro? ¿Profetizar? ¿Pronosticar y presagiar los acontecimientos? ¿Muy distintos acontecimientos? ¿Desde los graciosos y triviales . Sabía lo que le esperaba.

Estaba mirando un libro que había recibido como regalo en su octavo cumpleaños. El libro era grande: . Ni las circunstancias que lo acompañaron. Era completamente consciente de que nunca.hasta los preñados consecuencias trágicas? de Pavel Levart recordaba el día y el momento de su primera visión precognitiva. hasta el final de su vida. sería capaz de olvidar ni el día ni el momento de aquel suceso.

podía estarse horas enteras contemplando aquellas ilustraciones que representaban a cadetes.para poder volver las páginas se había tenido que sentar en el suelo. Mostraba a un corneta que estaba tocando a fajina. muchachos no mucho mayores que él vestidos con uniformes de desfile que parecían verdaderamente unos pequeños oficiales. Había sobre todo una imagen que podía mirar sin parar. Estaba tan bien dibujado que casi parecía . Le encantaba aquel libro.

que se oía la corneta. zumbando rabiosamente. que se estaba retrasando mucho de la vuelta del trabajo y esto. con toda seguridad. pero pensaba que era en la calle. En realidad el pequeño Pasha había escuchado algunas veces aquella corneta. porque otra vez se había ido a . a veces muy altas. golpeteaba en el cristal de la ventana. Un abejorro. Mamá se quejaba del padre. desde la cocina le llegaban unas voces. la tía Lisa. Mamá hablaba con la vecina.

alzaba la voz mamá. Tía Lisa. Y entonces. Aunque había prometido que iba a acabar con la bebida. intentaba tranquilizar a mamá. cuyo marido era ferroviario y bebía sin tregua.tomarla con sus amigotes. le tranquilizaba tía Lisa. tintineó y murmuró. Se le pasará y volverá. en los oídos de Pasha algo golpeó. porque dónde van a estar mejor. afirmaba. Siempre lo prometen. Pero si lo había prometido. Y el cadete en el librito se quitó la . siempre vuelven.

Hace unas horas. el parque junto al río . como si estuviera asombrado de lo que veía.corneta de los labios. allá junto a la tienda de licores. Frunció el ceño. Tu padre no va a volver. se unió a dos desconocidos a los que les faltaba un tercero que dispusiera de los cinco o seis rublos que necesitaban para hacer una compra razonable. dijo. a la isla de los Decembristas. Miró a Pasha Levart. Pasha. al objeto de consumirlo. se fueron. Habiendo adquirido lo que les era preciso.

Entre los matorrales del Smolenka. una cartera de piel y un reloj Poliot. Allí se encontrará dentro de un momento tu padre.Smolenka. justo ahora. los desconocidos. Y dentro de un instante van a arrastrar el cuerpo entre los matorrales junto al río Smolenka. al ver que el padre tenía todavía cinco rublos. Golpeándolo con un ladrillo en la sien. Allí. Pasha cerró bruscamente el libro . lo están matando. Pasha. justo al lado del puente de Smolenka. en este momento.

Las mujeres primero le gritaron. Y todo lo que había dicho el cadete corneta resultó ser verdad. le amenazaron con castigarlo por inventarse aquella fantasía. Excesiva sensibilidad. fueron corriendo a la policía. Pero cuando no dejó de llorar.sobre los cadetes. dijo el médico al que llevaron a Pasha . Y comenzó a llorar. Corrió a la cocina para contárselo todo a mamá y a la tía Lisa.

después de que profetizó que el hermano mayor se iba a romper el brazo en el campamento de verano. diagnosticó un tercero. ya en la clínica del Departamento de Psiquiatría Infantil del Instituto . el de los ferrocarriles. quiso saber un segundo. Histeria. después de que predijera al marido de tía Lisa. Si había habido en la familia casos de epilepsia y si el pequeño bebe alcohol. que iría a la trena por robar aceite de las máquinas. al cabo de unas cuantas visiones de Pasha.

Lo consideraron curado porque consiguió satisfacer al catedrático. prometió. con título de catedrático. del mismo instituto. Una parafrenia clásica. Vikenti Abramovich .Estatal Bechter de Psiconeurología. Pasha salió de la clínica al cabo de medio año. en el momento preciso para no volverse completamente idiota a causa de los psicotrópicos. fue la opinión de un cuarto. Yo esto lo arreglo. Esquizofrenia paranoide. desacreditó a sus dos antecesores el quinto.

recordaba Levart. La . corrían maliciosos rumores que databan la corbata del tío Kiesha en los tiempos de la Nueva Política Económica. más o menos por el año 1925. un delantal blanco muy sucio y una brillante corbata de lunares. exactamente como Lenin en la mayoría de los retratos. que pedía que le llamaran tío Kiesha. llevaba unas gafas muy gruesas. Por el instituto. El tío Kiesha era calvo como una rodilla. Nadie se creía el rumor.Shilkin.

.corbata debía ser más vieja. Con una precisión tal como la que esperaba el tío Kiesha. Incluso en tiempos de la Nueva Política Económica no se producían en la URSS corbatas de tanta calidad y duración. Pasha satisfizo al tío Kiesha. Aprendió a no reconocer que había tenido visiones y a negar que las hubiera tenido. Y pasó todas las pruebas del tío Kiesha porque una voz le iba diciendo las respuestas y las reacciones adecuadas.

Entre la multitud. al irse. El tratamiento al que fue sometido Pavel Levart en el Instituto Bechter . No podía. durante la celebración del vigésimo aniversario del Día de la Victoria. no le dijo nada. Al fin y al cabo estaba curado. Cuatro días después. el nueve de mayo de 1965.El día antes de salir de la clínica tuvo una visión. En la visión el tío Kiesha moría a causa de un ataque. Pasha Levart.

así como mentir con respecto a su aparición. Al fin y al cabo podía ser que le pillaran las mentiras. a sus diez años. que se traicionara sin quererlo.sólo tuvo éxito en un aspecto. rechazar las visiones y presentimientos. absolutamente a todo. estaba dispuesto a todo. El muchacho reconoció como insuficiente el fingir. podía enredarse en lo que dijera de forma que despertara sospechas. aunque importantísimo: Pavel. . para no volver a tener que ir allí de nuevo.

como si una abeja golpeara en un cristal. que se convertía en un horrible zumbido de insectos que crecía rápidamente. asfixiarlas durante su desarrollo y no dejarlas continuar. Justo antes de que algo comenzara a pasar. el muchacho . Pavel sentía una presión de corta duración en los oídos.Pavel Levart decidió llegar al fondo del problema. Decidió ahogar sus precogniciones en la etapa en la que se estaban creando. Las visiones anunciaban su aparición. En esta etapa.

lo fue comprobando. Un enérgico pellizco solía funcionar y aún mejor un pinchazo. Ayudaba. Para aparecer cada . en caso de peligro. El zumbido de las abejas se detenía. apretaba contra la yema del dedo. Pavel aprendió a tener siempre clavado en la ropa un alfiler o una aguja. Haciéndose daño a uno mismo. fuerte. expulsadas por el dolor las visiones se deshacían. haciendo sangre. se podía detener las precogniciones. y en los bolsillos solía llevar tachuelas que.

desplegándose como una cinta. La víbora bajó de la roca reptando. Sólo volvieron en Afganistán. El . arrastrándose se acercó a Levart. Con el tiempo casi desaparecieron por completo. Pavel Levart dejó de ver el futuro.vez menos. Y también estas señales aparecían cada vez menos. que seguía agachado. no recibía nada más que confusas alarmas. señales de lo que tenía que ocurrir.

Esta vez el murmullo y el zumbido en los oídos fueron precedidos por unos círculos concéntricos brillantes que pulsaban en sus ojos.animal alzó la cabeza despacio. Esto bastó para que pudiera mirarle a él a los ojos. había . algo más de un cuarto de la longitud de su cuerpo. El aire. Levart sintió cómo le tiritaban y le temblaban los dedos de las manos. que aparecían y desaparecían como ondas en el agua. que hasta este momento. en el barranco.

en las formas cambiantes y volubles de un caleidoscopio. El jinete a su derecha es Brizos. se enfrió y se avivó de pronto. De la forma surgió un desierto pétreo.estado inmóvil. Se llama Zefios. un tracio. El caballo moro vuelve la cabeza. Los círculos que emanaban de los ojos de la víbora explotaban en un mosaico de dibujos. Percibió el viento en el rostro y los cabellos. cálido y pesado. Un desierto bañado por un sol cegador. El . le dirige su mirada. Viento del Oeste.

Conduzco el destacamento por el valle del río Aracotus. Una tetrarquía que cuenta con cincuenta caballos en formación de tres. Y los otros. nos dirigimos hacia Gauzaka. hijo de Pirro. . Panonia. Prodromoi. Mi destacamento. de todas partes. la caballería ligera de reconocimiento del ejército de Alejandro. rey de Macedonia.de la izquierda es Estafilos. Iliria. un frigio. Soy el tetrarca Herpander. jinetes mercenarios de Tracia. y de allí a Paropamisada.

La imagen estalló como el cristal. brillando cegadoramente hacia el norte. En la lengua de las tribus montañesas del Hindukush. Pero de los ojos de la víbora emanó casi de inmediato la siguiente. se llaman Cáucaso Indio o Paropamisos. .a la guarnición de Ortospan. lugar que está a trescientos treinta estadios al sur de la recién fundada Alejandría Caucásica. Puesto que las montañas que alcanzan hasta el cielo. la visión desapareció.

Un desfiladero en las montañas. Detrás de ellos una larga columna de soldados de infantería . creando algo con la forma de una puerta que lleva directamente hacia un desierto bañado por el sol. jinetes con chaquetas bordadas. con banderas que vibran al viento en sus lanzas. Un ejército atraviesa la puerta. Detrás de ellos va la artillería a caballo. carros. lanceros con turbantes. acantilados de formas fantásticas. Por delante va la caballería al paso. cañones.

sus canciones se oyen belicosas y marciales.vestidos con uniformes grises y cascos picudos. Our hearts so stout have got us fame For soon 'tis known from whence we came Where'er we go they fear the name Of Garryowen in glory! El brillo de las bayonetas por . Los soldados cantan.

El transporte debía haber tropezado con una mina con su rueda delantera izquierda. . Levart cerró los ojos. el ejército había desaparecido. Eran los restos humeantes de un beteerre.encima de las cabezas de los soldados lo cegó por un instante. puesto que estaba completamente arrancada. simplemente había desaparecido. Había un humo negro que se retorcía surgiendo del fondo de la garganta rocosa. Cuando los abrió.

con el neumático hecho trizas. Las dos placas acorazadas delanteras. la superior y la inferior. descansaba con el eje en el suelo. El refuerzo detrás de la rueda estaba desgarrado y doblado. estaban casi completamente arrancadas y grotescamente deformadas. puestas la una sobre la otra y . Levart ya había visto vehículos destruidos en forma similar y sabía lo que había pasado. El BTR se había topado con dos minas italianas TC6.La rueda izquierda del segundo par.

Sabía que ni el conductor ni el oficial de un transporte destruido en tal forma habían tenido ni la más remota posibilidad de sobrevivir.ayudadas por una carga de diez kilos de trotil enterrada bajo ellas. mientras que de la tripulación y de los paracaidistas transportados habían muerto al menos la mitad de los soldados. entre las nubes de humo que surgían de los restos calcinados. En la tierra. la pieshchanka . Era un soldado. había alguien sentado.

sólo veía la espalda ennegrecida. para ver su rostro. Resultó imposible. Y humeaba. como si diera vueltas como un carrusel. Los cabellos tiznados sobre la sien. estaba negra como la pez. Las heridas . los hombros caídos. Daba igual por dónde se acercara. Levart se acercó. Era como si la tierra girara.destrozada que cubría sus espaldas encogidas no tenía ya el color de la arena. se colocó de tal forma que le entrara al soldado de frente. por los que se arrastraba el humo.

No podía ver el rostro del soldado. Si hubieras estado lo habrías sabido. Puede que hubieras . Pese a ello sabía que se trataba de Valun.deformes y sangrientas de unas quemaduras y ampollas en el cuello. El sargento Valentin Trofimovich Jaritonov. Pasha. No estabas con nosotros. —¿Valentin? ¿Qué ha pasado? ¿Qué te pasa? —No estabas con nosotros en ese beteerre. —No estabas con nosotros —dijo Valun sin volverse—.

Y Levart se estremeció. tembló.presentido la italiana. Pero no estabas. hacía saltar las lágrimas. —¿Vika? Cuando se tenía una cita con Vika en el centro había que . La visión desapareció. al sentir en la mejilla la inesperada caricia de una mano. —¿Vika? El humo del transporte cubrió la vista. se clavaba en los ojos. De la mano de una mujer.

Viktoria Fiodorovna Kriayeva. al fin y al cabo. se vestía a la moda occidental. Para colmo. Vika. Vika. Sobre todo a las miradas que — dependiendo de las circunstancias — la admiraban o la odiaban.acostumbrarse a algunas cosas. era igual. atraía las miradas porque era hermosa. que trabajaba en Inturist. lo que. Levart nunca estaba seguro de si al mirar a Vika estaban admirando sus piernas . Y todo lo que en ella no hubiera de hermoso. era agradable. Por supuesto.

O si quienes la miraban con odio envidiaban su figura o su cazadora Levi Strauss. Es más: no tienes que ir a esa guerra. —No debieras —repetía Vika.o sus zapatos italianos. Ya se había acostumbrado y no le prestaba atención. al tiempo que posaba la taza—. —¿Eso quiere decir —sonrió torciendo la boca— que tengo que negarme a cumplir la orden? ¿Que tengo que desertar? ¿Eso es lo que . O si era todo a la vez. No debieras ir a esa guerra.

Una guerra tan infame y tan impopular que a los . Para todos nosotros. por favor. Una guerra que no se entiende y que comenzó estúpidamente. que te da vergüenza hablar de ella en voz alta. Vika.quieres? ¿Me intentas convencer de eso? —Es una guerra maligna. —Una guerra —Vika alzó la cabeza— tan vergonzosamente sucia. Y que terminará trágicamente. —No lo digas tan alto.

frunciendo su nariz pecosa de forma ridícula. yo misma lo escuché. Tienes que entenderlo. lo que entró en un pequeño conflicto con las serias tesis emitidas por ella—. no tenías miedo de criticar el año sesenta y . Hace tiempo. Existe algo llamado el compromiso internacionalista. —Eso no es así.que hablan de ella en voz alta se les cierra la boca con amenazas.. —Hablas como un puñetero hipócrita —le interrumpió ella. Y la deuda con el aliado..

ocho. Periódicos leídos y arrugados que te dan de . ¿Qué es lo que decías entonces? ¿Demos a cada país la posibilidad de decidir libremente? ¿No se puede imponer el socialismo con tanques? ¿Y acaso no te quejabas de la influencia fatal que tuvo el año sesenta y ocho sobre nuestra imagen? ¿Y no te duele ahora que nos llamen el Imperio del Mal? —Y tú hablas con textos de periódicos occidentales. la entrada de nuestros ejércitos en Checoslovaquia.

segunda mano tus turistas extranjeros. ¿vale? Tú y tu compromiso internacionalista. —No me hables de dejarse influir por la propaganda. Para lo bueno y para lo malo. El ejército es . en ningún otro lugar conseguí mi sitio. La gente en el café les miraba. nunca valí para nada. Te has dejado influir por la propaganda de Reagan. así lo ha querido el destino. de todos lados me han echado. —Soy un soldado —dijo en voz baja—. El ejército es mi última estación.

Sé que tengo. Siento que tengo que ir. Ahora soy un soldado raso... huyó de su mirada. para el que sirvo y en el que encajo. pero después del servicio. . Vika. —Dímelo —le exigió—. Pero esto no importa. Ella encogió los hombros. Para de pronto volverse y mirarle directamente a los ojos.un lugar donde me siento bien. tengo posibilidades de promocionarme para oficial.. Tengo que ir allí. En voz alta y con la cabeza erguida.... allí.

Afírmalo. claro y sin ambigüedades: sí. no es una guerra injusta. Afirma. mirándome a los ojos: creo que en vez de protestar contra esta guerra debo ir allí y tomar parte en ella. no es una guerra de fanáticos. creo y sé. una guerra impulsada por gente a los que mi país y sus habitantes les importa un comino. estoy completamente seguro de que la guerra que mi país lleva haciendo desde hace dos años no es una agresión. Una pareja de ancianos sentados a .

Otra pareja de una mesa más allá pagó la cuenta y salió del local. todavía mirando a Levart a los ojos — en el que la gente no sólo tiene miedo a hablar sino hasta a escuchar.la mesa de al lado los estaban mirando con la boca abierta de asombro. —Y he aquí que de nuevo nos toca vivir en un país —dijo Vika. Salen espantados del café . abierta por un instante. Por la puerta del café. penetró el sonido y el movimiento de la Perspectiva Nevski.

como decía Orwell. Ella estaba callada. Y tú quieres luchar por ello. ¿Consideras que esto está bien y que es normal. La ignorancia es fuerza. —Yo —dijo— tengo que ir allí. . Pasó mucho antes de que volviera la cabeza. A Afganistán. soldado que se siente bien en el ejército? En fin. Si no. parece que es justo lo que piensas. miraba por la ventana. lucharías contra ello.sólo para no escuchar. para no saber.

oraciones y palabras de ánimo.—Una pena. Y sin embargo me da pena. Pavel. No parecen palabras de . Pavel —dijo. —Lo pasado. aunque no de inmediato—. No volverán los tiempos de los bisabuelos ni el restaurante Jar. ni Alexander Sergeievich Pushkin. Me da mucha pena. A los que iban a la guerra los despedían con lágrimas. pasado está —dijo ella de inmediato—. —Qué envidia dan nuestros bisabuelos —respondió él.

en el café Fialka. El mundo que lo rodeaba no parecía demasiado real. lo sé. en la Nevski. Se agitó en el sueño y se despertó. Me da mucha pena. no del todo seguro de que no siguiera soñando todavía. Yació. recordó soñando en el . murmurando. Poco real le parecía también la bulla callejera que llegaba hasta él.ánimo. Pero tendrán que bastarte a cambio de las lágrimas y las oraciones. le había dicho entonces.

Edward.sueño. Mucha pena. De otro modo. A mí también. Y se volvió a ordenar. »Le quiero —repitió Charlotte Effingham—. Vika. . se disolvió como la imagen de un caleidoscopio. Y no quiero perderlo. —Yo también le quiero a usted. El sueño en el sueño estalló de pronto. —Te quiero.

. sólo está la tumba. pensó el teniente Edward Drummond. Es cierto.. En Abberton. en esa bárbara y horrible Asia... en la matanza de Gandamak.. En algún lugar entre las salvajes montañas y los desiertos. Reginald Effingham. Allí se quedaron los huesos de mi abuelo.. su abuelo. En enero del 1842. durante aquella ... Y allí siguen. Una lápida que no cubre nada. Eso es verdad. en el cementerio familiar. caído en Afganistán. en el camino a Jalalabad.Allí.

del 44° Regimiento de Infantería de Essex. —Charlotte Effingham abrió mucho los ojos llorosos—. no vaya usted. Que usted puede también.. Hacia la reina y la patria. Edward. Tengo obligaciones. me da miedo hasta pensar en ello. Miss Effingham.. . No quiero.. —Soy un soldado. Por favor. —Y ahora usted.pesadillesca retirada de Kabul... Mayor Reginald Effingham. a Oxford Street. Ella guardaba silencio. miraba por la ventana..

teniente Drummond. —No lo entiende usted. Yació. —Desde el día de nuestro compromiso tiene usted también obligaciones con respecto a mí.llena de gente y de tráfico. no del todo seguro . Yo tengo que hacerlo. —Lo entiendo —respondió—. Pasó largo tiempo antes de que volviera la cabeza. Y me da mucha pena. Se revolvió en sueños y se despertó.

. la chaqueta de invierno con su cuello de piel artificial. Como los ronquidos de los soldados en sus sacos y tiendas. El mundo que lo rodeaba no tenía un aspecto demasiado real. la posición extraña e innatural de su hoz.de si no estaría todavía soñando. fina y aguda como la hoja de un yatagán. Como la luna afgana en el cielo poblado de estrellas. Real como la bushlata. como el tieso dril del maskalat. Como el frío AKS bajo sus dedos. el traje de camuflaje. Pero era real.

completamente ofuscado por las visiones.Como los ojos de una dorada pupila horizontal clavada en él. —Te quiero. Pavel. Por la mañana volvió al barranco. Lo siento mucho. —Una pena. A la víbora. Se quedó dormido. Era el mediodía cuando se levantó. La víbora que .

—¿Vika? No era Vika. daba la sensación de que.yacía sobre la roca parecía estar también cansada. enroscada en un apretado nudo. Una mano de mujer. No consiguió dar más de cuatro pasos. La visión continúa. Todavía estoy bajo su hipnosis. estaba durmiendo. No es el final. titubeante se dirigió hacia la salida del barranco. . pensó sereno. en trance. Sintió una mano en el hombro. Él se tambaleó.

apenas visible. Vika nunca llevaba las uñas tan largas. cubiertas con una capa del noble metal. —No salgas. La piel de las manos también tenía una ligera capa dorada y la cubría un dibujo afiligranado. Sinfónica y polifónica a la vez. La voz que escuchó a su espalda era extraña. nunca las pintaba de oro de forma que tuvieran un aspecto como galvanizadas. Porque no era una sino . Que parecía de escamas.La mano no pertenecía a Vika.

era la voz de Valun.claramente dos voces. levemente susurrante. Sintió cómo algo se enrollaba . más delicada. Allí está la muerte y yo no te doy. de soprano o de alto. Una. No salgas. Ya no. porfiadamente sonora. Y sobre la voz de Valun se oía añadida otra. Levart podría haber jurado. Te he escogido y eres mío. su bajo característico. como el lejano cascabeleo de un trineo acercándose. bajita pero extremadamente clara.

las uñas doradas tocaron su cuello. . Sintió cómo de nuevo entraba en trance. Se mantuvo de pie como paralizado. le acariciaron delicadamente la mejilla. unos cánticos salvajes y unos encantamientos que le llegaban desde algún lugar de las montañas y que no armonizaban para nada con las arpas. De pronto sonó un crescendo de arpas eólicas. La mano se deslizó por su hombro. Y unas tubas lejanas que no avergonzarían a Wagner.alrededor de sus costillas.

la voz se abrió paso a través de la cacofonía. La víbora yacía sobre una roca plana. se escuchó el eco de un disparo. comandante. Y tras él tronó una rabiosa cañonada. Desde el exterior. se dirigió a la salida. Antes miró a su alrededor. —Suerte tienes. Cargó su AKS. De inmediato cayó el encantamiento y el letargo. desde la salida del barranco. Ya puedes. Parecía dormir.Ahora ve. La muerte se ha ido. — .

Vanka Zigunov meneó la cabeza—. Una barba densamente cuajada de grises . Mucha suerte. una camisa afgana hasta las rodillas. O un ángel de la guardia especialmente concienzudo. Cuando al acertarle las balas cayó entre las rocas. El delgado muyaidín llevaba una chaqueta militar americana sobre un pirantumbon. su turbante se le había caído de la cabeza y le cubría el rostro ensangrentado. Valera y otros sacaron el cadáver de una hendidura.

—Esperaba con esto. prapor.atestiguaba sin embargo que no se trataba de un jovenzuelo. —Valera alzó la carabina y se la mostró—. una Lee Enfield Mark I. Debe de haberte visto cuando entrabas allí. Ah. Estuvo esperando a que salieras. llamada la «gris» . —Se arrastró y se emboscó justo enfrente de la salida del barranco —continuó Zigunov lentamente—. La carabina era inglesa. no habrías salido con vida de allí.

Algo debió de despertarlo de pronto y él. —Salió de su escondite —dijo Lomonosov. ..por los soldados. contemplando a Levart con una mirada extraña. —El vejete debió de dormirse en la emboscada —explicó Zigunov—. Para su desgracia. aunque antiquísima.. porque se había fabricado en los primeros años treinta. A menudo usada por los dushman. el arma era infalible. de sorprendente alcance y totalmente homicida.

Todo el blokpost disparó a ese espíritu. despertó y se asustó de ello. —Déjalo. de mi fiel Kalashka. Teme a Dios. camarada oficial. Directamente a las rocas. Así que sé más modesto y no te nos .... Y seguramente le acertó Kozlevich.. —Zigunov frunció el ceño—.—No sabemos por qué. Cayó de mi mano. de mi bala. —¡Y entonces yo lo aplasté! — Valera se enorgulleció—. cuando así mientes. El disparo le traicionó. se levantó y disparó a ciegas. yefreitor.

podemos no tener la misma suerte que nuestro oficial. no nos avisará de ellas ninguna fuerza misteriosa. —Nosotros. Estamos aquí de pie como una diana en un campo de tiro y puede que ande por aquí otro con una gris igual. sin embargo —dijo Lomonosov. Ningún ángel de la guarda nos protegerá de las balas.. Y nosotros lo mejor es que nos larguemos de aquí.metas aquí con tu fiel Kalashka. Sólo unos cuantos . todavía sin apartar el ojo de Levart—..

Un amuleto de la suerte. Pavel Slavomirovich? No contestó. ¿verdad? ¿Llevas un amuleto de la suerte.privilegiados pueden contar con ello. Llevas uno así. y yo no lo compré. prapor? ¿De los que vendían las gitanas en Tashkent? Joder. —Un amuleto —dijo Lomonosov con leve ironía—. . —Lo sabía —murmuró Zigunov —. ¿verdad. Apotropeion. Un amuleto...

se puede decir. Le recordó la triste suerte del fallecido teniente Bogdashkin. Cierto que adoptó un gesto severo. Mostró.Barmaley no se inmutó demasiado por el incidente. le advirtió serio y con preocupación acerca de las minas. pero más bien fingió su enfado. una contrariedad en general. Levart le escuchó con atención . pero no definida. Sin embargo. aunque le riñó a Levart por alejarse del puesto.

Sabía que nada. tenía que ir a ver a la víbora. hijo de Pirro. . aunque fuera como espejismos.general. Simplemente. que montaba el caballo negro. Con todas sus fuerzas deseaba conocer la suerte del subteniente Edward Drummond y Miss Charlotte Effingham. le impediría acercarse hasta el barranco. ni siquiera la más feroz reprimenda ni la prohibición más concreta. pero abiertamente fingida. Tenía que saber algo más del pródromo Herpander. Quería ver.

a Vika y Valun. El veinte de mayo. en domingo. se alzó el viento. Deseaba. lejos estaba de ello. aunque no fuera más que una vez más. No era el famoso afgano. contemplar la mano de uñas doradas. Que hacía caer de rodillas a hombres bien fuertes y hacía que el cielo se . del terrible torbellino que alzaba y revolvía no sólo la arena sino también la grava gruesa e incluso las piedrecillas más pequeñas.

No pasaba nada.volviera más oscuro que la tierra. en una palabra. con la excepción de los . agotar y asfixiar toda actividad. la vagancia y el dolce far niente. lo que en el argot del ejército se había dado en llamar keif. Al keif se daba toda la dotación del puesto. Reinaba el aburrimiento. Y enseguida consiguió que se paralizara la vida y todos los asuntos de guerra en la Soloviev y sus alrededores. Pero también este viento más débil era capaz de molestar.

Karter. casi sin pausa. por supuesto. El alcohol era un lujo en la posición y. acumulando energías para el futuro. envueltos en un sueño parecido a la hibernación.vigías y guardias insatisfechos con su suerte. O fumaban costo y grifa. Otros bebían. y como la hibernación. algo raro y de difícil acceso. Unos dormían. pero exigía por ello una . el chófer. como todo lujo. e incluso de vodka o licor de mercado. era capaz de proveer de aguardiente casero.

un aguardiente de frutas secas. Destilar orujo en las condiciones del campamento era difícil. Así que no les quedaba más que la kishmishovka.gratificación que sobrepasaba con mucho las posibilidades de un soldado que ganaba ocho talegos al mes. mezclada con champú para el pelo. sabía como a mierda disuelta en una compota ácida. comprado a los indígenas y vendido en bolsitas de polietileno. El potingue era asqueroso. amoniaco y . sobre todo de pasas.

o sea el costo. Pero tenía sus simpatizantes. muchos después lo lamentaban a gritos. Todo habitante adulto de Afganistán . eran baratos y de general acceso. o sea la grifa o la maría. y la marihuana. que apreciaban la kishmishovka. la bebían siempre que tenían ocasión y juraban que la iban a beber hasta en la vida civil. No todo el mundo era capaz de tragarlo. El hachís.líquido para baterías. Y de aquéllos que eran capaces. mientras sufrían la tortura en las letrinas de la compañía.

Fumaba la mayor parte del ejército. En grupos . El aburrimiento del keif se mataba también con las conversaciones. La mordida que los guardias del KPP sacaban de los autobuses afganos que controlaban se pagaba sobre todo en costo y grifa.cultivaba esta aromática planta y la transformaba. cuando el viento remitió. el humo del cáñamo envolvía los blokposts y ondulaba por las trincheras. todo menor de edad de Afganistán comerciaba con ella.

. en concreto del hockey sobre hielo. Había discusiones acerca de qué equipo era el mejor. del Dínamo y del Spartak. En el Gorinich quedaban regularmente un grupo de fanáticos del deporte.diversos. Nadie. se las apostaba Valera Bielych. nadie nunca les llegará a los talones a jugadores tales como Ragulin. Absolutamente todos de Moscú y por ello divididos como es de rigor entre las facciones rivales de los hinchas del CSKA. fan y defensor del CSKA. sobre temas diversos.

Seguro. recordad mis putas palabras. Larionov. de qué vas. quien piense lo contrario se equivoca. y el Spartak. nuevos en el equipo. joder. Tiumienievy Kapustin. Kasatonov o el llorado Jarlamov. protestaban Edvard Koslauskas y Fedia Smietannikov. Los mejores son Golikov y Malcev. ambos ardientes partidarios del Dínamo. no hay mejores delanteros que Yakushev. va a .Fetisov. hincha del Spartak. les contraponía el sargento Gushchin. De qué vas.

gritaba Valera. señalando y demostrando claramente dónde le habría de salir tal cosa. después de lo cual. lo mejor . que unía en ella a los elementos más valiosos. Que me salga un cactus.ganar la copa de la URSS. Las discusiones duraban por lo general de una hora a hora y media. la más perfecta y la nunca vencida era la selección de la URSS. los fanáticos de los clubes acababan llegando a un acuerdo y uniéndose en una conclusión común: que la mejor.

cagüen su puta madre. da igual que sean los putos suecos o esos ladrones canadienses de la liga profesional NHL.de los distintos clubes. Se van a enterar dentro de na los traidores de los checos —se separaron del común Valera y Gushchin—. manda a tomar por culo a cualquier contrincante. morderá con sus dientes en el hielo. todo el que se nos ponga por delante. esos jodidos checos dubchekanos se merecen que se la . La selección. se anunciaba en ruidosa comunidad.

ellos ya saben por qué. en tres tercios.metan por tos laos. ardían como los de los santos en los iconos de las iglesias. los ojos de gentes invencibles. entonces no sólo . con palo y disco. En aquellos momentos el rostro de la soldadesca se aclaraba y resplandecía. ah. sus ojos chispeaban con un centelleo de poseídos. si todo en el mundo se pudiera resolver como en los campos de hockey. Porque. Se convertían en ojos de vencedores.

compuesta por Ragulin. sino todo el mundo. De las bondades del keif no sólo se aprovechaban los soldados. Kasatonov y. no sólo esos checos herejes y antisocialistas. joder. Golikov y Malcev. en la . qué digo.esos putos profesionales canadienses de la NHL. Fetisov. hasta los dushman del Panjshir. Kapustin. Herat y Kandahar perderían aplastados y jodidos por la selección de hockey de la URSS. En el ka-ene-pe del Muromets.

al cabo. es decir. A este círculo se cooptó también a Lomonosov. si no estaba en aquel momento en el barranco de la víbora. se constituía una especie de club de discusión. el cual.casamata llamada kayutkompania. . resultaba estar decididamente por encima de todos ellos. atesoraba reconocimiento por su educación. algo en lo que. Yakor y Levart. Barmaley. aunque tan sólo era un sargento junior. En las discusiones participaba solamente el mando.

el OKSV era parte del Ejército Soviético y el Ejército Soviético era el brazo armado de la Unión Soviética.Al principio Levart evitaba por todos los medios cualquier discurso o alusión que pudiera desvelar su ideología. . La situación la cambió una afirmación que se permitió una vez Barmaley. Al fin y al cabo estaban en el OKSV. lo que por lo general significaba que el contenido de toda conversación sería de inmediato conocido por el KGB o si no le sería denunciado.

Tengo arena en los dientes y la he tenido en la comida. Tengo arena hasta en el culo. Tengo arena en los labios. puta guerra . Tengo arena en los gayumbos.El viento era aquel día especialmente molesto. —Tengo arena en el cuello de la camisa —explicó con rabia—. Barmaley bufó y rebufó hasta que por fin no aguantó más. cortaba el rostro con la arena. barría desde las faldas de la montaña nubes de polvo. País asqueroso.

que la tierra le sea leve. por lo que se ve. Que la tierra les fuera leve se lo deseaba mucha gente. y con él Ustinov y Gromiko.asquerosa. con resultado positivo. pues todo el dicho . Andropov. —El agradecimiento — Lomonosov no tardó mucho en comentarlo— se lo merece más bien Yuri Vladimirovich. Porque fue precisamente Andropov y no Brezhnev el que decidió que entrara el ejército. A qué cojones nos mandó a este desierto el Leonid Ilich.

triunvirato está ya en el otro mundo. —¿Y de qué cambio se trataría? —se sumó a ellos Yakor. ¿Qué es lo que querrías cambiar? Entramos en Afganistán con un objetivo claro. Jakov Lvovich Averbach—. al destacamento y a todo el Contingente Limitado. saldremos cuando este objetivo se haya conseguido. Lo que de todos modos no cambia nuestra situación. . Y al decir «nuestra» me refiero a nosotros cuatro. a la patrulla.

Prefiero las que están más cerca de la verdad y del estado de las cosas. ¿Se puede alcanzar? Y en este caso. Sobre estrategias geopolíticas. ¿a qué coste? —¿Las consignas del compromiso internacionalista no te convencen mucho. . por lo que veo? —No demasiado —reconoció el antiguo botánico—. Sobre esferas de influencia e intereses.—Precisamente es este objetivo lo que más me inquieta —respondió Lomonosov con serenidad—.

—Al fin y al cabo es lo mismo. Hekmatiar o Haqqan. entre ellos. ni con ningún Massud. que prepara la anexión de Afganistán por Pakistán y el uso de su territorio como base para cohetes. Los misiles Pershing americanos que aquí se instalen tendrán en su punto de mira a muchos lugares de importancia en la URSS y amenazarán. Nuestro contrincante es la CIA. el . Por supuesto que no estamos luchando aquí con unos sucios muyaidines.

los yacimientos de uranio de Afganistán servirán a Pakistán e Irán para producir armas nucleares.cosmodromo de Baikonur.. que está en efervescencia y tiende a la dominación.. el Islam. —Cierto —comentó burlón Lomonosov—. usará la cabeza de puente de Afganistán para expandirse hacia las repúblicas del sur de la URSS. Si salimos de aquí. y esto en el marco de la construcción de un nuevo Imperio otomano. Y al fin. Estamos .

Y tenemos un sagrado derecho a la defensa. —La amenaza existe y es real — Yakor se empecinó—. El rodearse de un cordón defensivo de estados satélites es el derecho sagrado de la Santa Rusia. que para eso vive. Nos amenazan la agresiva Eurasia y la bárbara Estasia. . unirlas a sí. yace la salvación del mundo. para estar a la cabeza de las naciones.amenazados. y sólo en ella. Toda gran nación cree y debe creer que en ella precisamente.

Nicolai Vasilievich. —La guerra es la paz. Gogol. la ignorancia es la . Fedor Mijailovich. Dostoievski.integrarlas y conducirlas armónicamente hasta el último objetivo que les está predestinado. —Levart decidió de pronto que era necesario participar—. —La gente limitada y fanática — Lomonosov se tomó la revancha de inmediato— es la plaga de la humanidad. Pobre del estado en que tales gentes tengan el poder. La libertad es la esclavitud.

gracias. Ese licor . Quien ya ha sido citado hoy. mientras sacaba de una caja que había contenido granadas de mano una botella y unos vasos —.fuerza. chavales? ¿Cincuenta gramos? —Y hasta cien. George Orwell. Y tampoco entiendo del todo qué es lo que ha de salir de todas esas citas. —Yo no. ni he oído hablar —reconoció Barmaley sin vergüenza. —Ni lo conozco. ¿Y qué. —Lomonosov meneó la cabeza—.

sino los santos y los filósofos. Y no somos nosotros quienes lo afirmamos. — Barmaley bebió con fuerza.vuestro no me viene bien últimamente. — Lomonosov sonrió—. —Sólo en apariencia. —La guerra es la paz. El camino de la paz de Dios es la santa guerra. —Entonces el camino de la paz . olisqueó el pan—. ¿Eso dijo alguno de vosotros? Eso es una gilipollez. masculló.

que durante su servicio en el KPP roba asustando con su arma a los pasajeros de los autobuses. Cada objetivo precisa de sus medios.de Dios —Levart se limpió las lágrimas que el aguardiente le había extraído del ojo— es el napalm. El camino a la paz de Dios es el yefreitor Bielych. —No entiendes bien las cosas — le reprochó Lomonosov—. las bombas de racimo y las minas lanzadas desde los helicópteros. El JAD y la prisión de Pul-e Charkhi. La .

—¿Y cómo? —Esta guerra lo cambiará todo. un principio del cambio. como individuos. A nosotros.guerra. Un país que se detuvo. y también al país en el que nos ha tocado vivir. es uno de los caminos del progreso. un progreso que conduce al cambio. un comienzo. se paralizó. Y nada nos es más necesario que el cambio. señores. se quedó quieto como . También esta guerra y nuestra participación en ella. Será un incentivo.

no lo habían previsto ni Andropov ni Gromiko. en nuestra Santa Rusia.un trozo de hielo. Pero a mí me dan un poco de miedo. me da la sensación. —Los cambios son cosa buena — afirmó con la cabeza Barmaley—. No era esto para nada lo que querían cuando ordenaron al ejército entrar en Afganistán. durante los cambios por lo . Esta guerra quebrará el hielo. Sobre todo si son a mejor. En nuestro país. Esto. Y hará que comience el deshielo.

Dios sabrá si sobreviviremos. vuelan las cabezas y reina un desbarajuste terrible. Bebamos. —El futuro —Yakor bebió y respiró con dificultad— es una cosa lejana. que tenía la mirada . Y lo que haya que hacer para sobrevivir. Y de momento tenemos la guerra alrededor. —Sobrevivir —añadió Lomonosov.general suele correr la sangre como un río. Y en la guerra se muere. Después del que aparece un largo periodo de sufrimientos.

—No se puede —respondió Levart con lentitud—. »La guerra te maldice. Cada persona que toma parte en una guerra resulta condenada y pervertida. El . Conservar la humanidad. No se puede conservar la humanidad en la guerra. La guerra despierta en ella sus peores instintos.clavada delante de sí— y seguir siendo un ser humano. Cada derramamiento de sangre trae consigo la suciedad y el pecado.

un delirio. No se puede seguir siendo . no pervertirse y no seguir como un borrego. una quimera. Que el Orden del derecho internacional y la Armonía del ius in bello son capaces de detener y siquiera equilibrar el Caos de la guerra. Se engaña en vano el que crea que para salvar su humanidad basta con no volverse salvaje. sino incluso banal.asilvestramiento y el embrutecimiento resultan algo no sólo habitual y general. La humanidad en la guerra es una ilusión.

conservar y salvar su humanidad.humano en la guerra. Como si estuvieran esperando a que terminara. Porque la guerra y la humanidad son conceptos que se excluyen mutuamente. no se puede. Yakor y Lomonosov le miraron con una expresión interrogante en el rostro. Levart comprendió de pronto que efectivamente estaban esperando. cuando se toma parte en una guerra. Pero no a que terminara. Porque no . Barmaley. sino a que dijera algo.

Antes de introducirse en el abismo de la última conclusión. Esa humanidad que no nos da nada excepto el círculo cerrado de la vida. Y que nos salvará de la humanidad. Que también realizó únicamente en su pensamiento. que viva la guerra. —Y por ello. Hizo una profunda aspiración. como si fuera a bucear. señores.había hablado. sólo había pensado. La guerra que nos cambia y nos cambiará para siempre. excepto el aburrimiento .

la indiferencia de la familia. de la neurosis. de la úlcera péptica. excepto la desesperación de la consciencia de la propia menudencia y falta de significado.mortal y la cansina banalidad de lo cotidiano. la traición de los amigos. excepto el dolor de los sueños incumplidos. La guerra nos protege de la humanidad y del cáncer de pulmón. de la . el desprecio hostil de los gobernantes. La guerra nos ampara de la humanidad en la que tan sólo nos puede esperar el adulterio de la mujer.

cirrosis hepática. mientras que las residencias y hospicios nos quitan los remanentes de dignidad. . que antes o después nos deshumaniza de forma irrevocable y total. enfermedades a consecuencia de las que la cama del hospital nos priva de los restos de humanidad. La guerra nos salva del círculo cerrado de la vodka y la heroína. de la hiperplasia prostática. de las piedras biliares y del infarto que esta humanidad trae consigo. De un modo que al final no queda nada.

muchachos. —Venga. »Bebamos por la guerra. —Por nosotros.Ninguna alternativa. Por la guerra . Mientras seguimos siendo humanos. interrumpió el largo silencio carraspeando y alzando el vaso. Por la guerra. Vladlen Askoldovich Samoilov. —Lomonosov alzó su vaso vacío—. Por la guerra. Ninguna salida. echa. Excepto la del hotel Angleterre. —Por la guerra —se unió Yakor —. Barmaley.

Al cabo de seis días. los espíritus habían desaparecido como si precisamente aquel viento malvado . ¿Qué es lo que nos queda? ¿Pavel? —Lo que a todos los condenados. A lo que. Antes de que perdamos la humanidad. parece ser. pero el keif continuó porque seguía sin pasar nada. Penitencia.y por nosotros. —Echa otra vez —resumió Barmaley. estamos condenados. el viento se detuvo.

quién sabe. ¿Aquí. en la patrulla. la continuidad de la paz comenzaba a inquietar.les hubiera borrado de aquellos alrededores. puede que la mayor parte del . Y. en el lejano desierto. paradójicamente. la noticia todavía no había llegado y Dios sabría cuándo iba a llegar. todavía tenemos que andar metidos en trincheras y tragar polvo en nuestros puestos y allí. Entre los soldados comenzó a rondar el rumor de que la guerra se había terminado pero aquí.

¿cómo explicar esta calma y este silencio? Por supuesto. como suele pasar. ninguno de los oficiales daba crédito a tamañas tonterías y a los cotillas les caía una buena. Sin embargo. la semilla sembrada creció bastante frondosamente. ¿Quién sabe. reflexionaba Lomonosov. no será que George Shultz se haya puesto . de civil? Porque si no. no será que de verdad hayan anunciado una tregua? ¿Quién sabe. se rascaba Yakor la coronilla.ejército ya esté en casa.

y con fuerzas redobladas. sobre las montañas una ola de helicópteros de asalto martillearon el cielo con las palas de sus hélices. Porque la guerra volvió de pronto. un transporte seguía a otro transporte. .de acuerdo con Shevardnadze en Ginebra? Barmaley se burló de sus sueños y tenía razón. El camino de Jalalabad se llenó de convoyes. por el camino pasaban grupos armados y desde lejos les alcanzaba el ruido de los destacamentos de tanques. De tiempo en tiempo.

y en la . Y un día despertó a toda la patrulla el rugido de cuatro Su-25 que volaban en formación de combate a una altura no mayor de seiscientos metros. el cuadro de mando de no sé qué comité islámico. que apareció al día siguiente—. —Hubo un ataque aéreo —les explicó el omnisciente Karter. Y luego la tierra tembló con una explosión no muy lejana. Tenían allí. como descubrió la inteligencia militar. Al kishlak de Baba Ziarat.Pasaron volando algunos cazas.

Así que nuestros «cuervos» les echaron a la Baba esa dos termobáricas de media tonelada y unas pocas explosivas. ni escuela ni propaganda de los cojones. A no ser un cráter bien grande. —¿Y no hay otras noticias? ¿De la ONU? ¿De Ginebra? ¿Shultz no ha llegado a un acuerdo con Shevardnadze? ¿No hay noticias de un armisticio? .escuela del pueblo hacían propaganda o yo qué sé. No queda nada allí. Y ya no queda allí ni comité.

Las unidades de la Decimosegunda División afgana de infantería les dieron duro en Pactia. La guerra va a más. tuvo que ir a ayudarles .—Creo que os habéis grillao — bufó Karter— en este agujero. Continúa la ofensiva de Herat. principalmente con fuerzas de la Quinta MSD. La 70ª brigada de la guardia y los paracas están metidos en lucha sin cuartel en Kandahar y en el desierto del Regestán. cerca de Gardez. hay una liada por todo Afgán que es pa cagarse.

en Tashkurgán y Ishkamesh. dicen que en Mohammad Agha la Seiscientos Ochenta y Dos sufrió grandes pérdidas. Al noreste la Ochocientos Sesenta o-eme-pe lucha en Faisabad. La Doscientos Uno está enzarzada en luchas en Kunduz. La vuestra.nuestra Cincuenta y Seis. si no creo que les habrían pulverizao a los verdes. está tomando parte en la ofensiva del valle de Logar y de la planicie de Shomali. En el valle del Kunar la guarnición de Barikot está . la Ciento Ocho.

Y vosotros me preguntáis por un armisticio. En la frontera con Pakistán el spetsnaz persigue a las caravanas y nuestra invencible uve-uve-ese está regando de bombas los kishlaks que da gusto. . ¿Qué armisticio ni qué pollas? Para aquéllos que de verdad albergaban la esperanza de un rápido final de la guerra y el regreso a casa. las noticias que trajo Karter fueron un duro golpe.rodeada y aislada.

cuando desapareció produjo dolor y sus consecuencias se podían observar por todos lados y a cada paso. enfadados. se llegó a porfías. agarradas y por fin peleas. aunque la esperanza era tan vaga y en apariencia pocos eran los que la creían. Con un perceptible estampido. caprichosos. Los soldados se pusieron nerviosos. La moral de los soldados se vino abajo. Barmaley reaccionó de inmediato. Encontró tareas para los .Asombraba que. discusiones.

llamado por Barmaley «bastión». en realidad no servía para nada y era tan necesario como una cuchara a una gallina. pero el manejar zapapicos y palas les sentó bien a los soldados. dividida en brigadas. A la compañía. se la empleó en trabajos tan pesados como estúpidos: para cavar un agujero enorme cerca del campo de aterrizaje de los helicópteros. El agujero. Cuanto más que Barmaley había ordenado a los sargentos poner normas severas y .soldados.

el batallón disciplinario.amenazaba a los soldados con el disbat. No hablaron.. cuando le preguntó directamente y le pasó el porro—. curiosamente. Estoy contando los días. —Tengo que contar que me queda algo más de un mes para el dembel —extrajo de sí por fin. cuantos más días pasan. Gushchin estaba taciturno y claramente triste. más crece el miedo. Y. que estaba vigilando la excavación. Se .. Levart se sentó un día junto al sargento Gushchin.

Perdone usted. praporshchik. He hablado de más. El seis de junio visitó la posición un broniegrupo muy armado. sargento. junto a las . Cinco BMP y cinco tanques T-62. no pasa nada.querría volver vivo. —No pasa nada.. malignos y aplastados como escorpiones. grises a causa del polvo que les cubría. Pero vivo. Los vehículos tomaron posición en el camino. Y aunque fuera en un carrito de inválido.. con muletas.

puertas. y los tanquistas ignoraron a los soldados de la Soloviev que intentaban trabar conversación con ellos. Y estuvieron allí. bajaron tres Mi-24 de asalto. como buitres. el capitán lo largó en dos palabras y cerró la escotilla. Poco después rugieron unas turbinas y desde las montañas. Tras ellos llegó un pequeño . no se enteró de nada. que aunque a base de dar puñetazos en la coraza consiguió sacar de un tanque a un capitán con su helmofón. como muertos. Incluso Barmaley.

—Spetsnaz —adivinó sin esfuerzo Barmaley. Todos aterrizaron. Tiene que tener buenos contactos para que todavía no hayan .Mi-9 y luego dos «avispas». Ese jodido cojo. —Y con ellos Savieliev —no se equivocaba Yakor—. unos helicópteros Mi-8. alzando nubes de polvo. sobre el campo de aterrizaje. a doscientos metros del Muromets. De los aparatos bajaron unos soldados con uniformes de camuflaje.

¿Y para qué coño? ¿Alguien se lo imagina? Levart se lo imaginaba. Daos cuenta que es ya el segundo servicio que cumple en Afgán. El mayor no se diferenciaba en nada de los otros spetsnacos. Pero no lo dejó ver. iba como todos ellos vestido con un uniforme de camuflaje llamado «kombez» y una boina a la que .mandado a tomar por culo del ejército al tullido este. Y ahora el diablo nos lo ha traído aquí.

Tengo dos noticias para ti. ¿Por cuál empiezo? Levart se encogió de hombros. —He venido especialmente a visitarte —comenzó sin prólogos apenas le trajeron a Levart ante sus ojos—. llevaba su pistola Stechkin y su visor nocturno BN-2 colgando del cinturón como si fuera un cowboy. demasiado bien conocía a los del .llamaban «balajon». Como solía ser habitual en el servicio de campo. una buena y otra mala. No se dio prisa por responder.

La ignorancia es la fuerza. —¿Por qué? —Levart se encogió otra vez de hombros—. Savieliev le miró con atención. —No puedes decidirte —dijo con comprensión—.KGB y sus bromas. y la guerra es la paz —terminó al . —La libertad es la esclavitud. ¿Tienes miedo de la mala? ¿O es que simplemente no tienes curiosidad por ellas? ¿Prefieres el confort y la comodidad de la ignorancia? Me resulta difícil creer en esto último.

yo mismo elegiré el orden de las noticias. aunque ahora en suma no se considera crimental. Dado que rehúyes responder. Te gustan las citas. no alabo la elección de las fuentes. Pero basta. no tengo tiempo para una discusión sobre literatura.cabo de un instante de silencio el mayor—. Tu colega. observo con reconocimiento. creo que . Valentin. el sargento Jaritonov. Sin embargo. No se recomienda en nuestro país la lectura de George Orwell. Comenzaré por la mala.

—¿Y cómo lo voy a saber? Cayó y punto. Estás limpio y transparente. cayó en el campo de batalla. por .Trofimovich. El fallecido soldado Milukin. Relativa al asunto del asesinato del starlei Kirilenko. La investigación demostró que disparó el soldado Ivan Milukin. No hace ni dos semanas. Y ahora la buena noticia. En Mohammad Agha. —¿Cómo? —preguntó Levart al cabo de un instante de silencio. A ti. se entiende. Asunto cerrado. Una muerte heroica.

—En el puesto Neva —carraspeó Levart— no hice nada. Te la pondrán en cuanto que la secretaría termine toda la burocracia. Ya lo puedes celebrar con tus compañeros hoy. te han otorgado la medalla Por Servicios en Batalla. —Qué modestia. Por suerte no eres tú quien decide. en especial nada valiente. Las condecoraciones las concede el . Y no me merecí nada allí.el valor mostrado durante la lucha en la posición Neva.

Hasta luego. el Mayor Cojo. Por la valentía se les condecora a los valientes. Tengo prisa.mando y el mando es infalible. . incluso casi milagrosa. por los merecimientos a los que se lo merecen. Sólo otra cosa. valiente y meritorio polaco. Igor Konstantinovich Savieliev. Y al revés. titubeó a todas vistas. Aunque parecía una cosa completamente increíble. No sabía cómo empezar. junto con el broniegrupo volvemos a la acción.

el reglamento no lo prohíbe. Si no quieres. —En fin —el mayor todavía parecía irresoluto—. . Me han informado que andas jugando con víboras. —dijo por fin.. el partido no lo condena.. alzando hacia Levart unos ojos de color de centaureas mustias—. ¿No será de color dorado? ¿Tiene los ojos de oro? No tienes que responder. Esta víbora.... ¿Es verdad eso? Levart no respondió..—Me han informado.

Porque no existen tales serpientes. Y no es posible. »Pero esto es Afganistán — añadió al cabo—. Y Levart por fin se decidió. No quería. —No —respondió por encima del hombro—. No las he visto. Y no deben existir. Savieliev se giró en sus talones. No existen.Levart no respondió. Aquí todo es . —¿Acaso —preguntó en voz baja — has visto alguna vez una víbora así? El mayor se detuvo.

Hay una buena ocasión. Karter! ¡Una chulería! ¡Directamente de París! ¿Has traído la vodka? Venga. Acaba de irse a ver . Zajarich. hay que mojar la medalla.posible. —El praporshchik Levart no está en el blokpost. Levart y Lomonosov. Al praporshchik Levart le han dado una medalla Por Se Ba. búscanos alguna tapita. —¡Ehh. vaya gafas elegantes que llevas. Y manda a alguien al Gorinich a por los dos.

Urgente es urgente. Zigunov y Lomonosov estuvieron en diez minutos en el Muromets. El praproshchik senior Samoilov. por la mañana. Cuatro días después. llegó un mensajero resoplando.a su víbora esa. llama con urgencia al praporshchik Levart y al mando del blokpost Gorinich. bufó. Levart. Estaban ya esperando allí Yakor y Gushchin . cuando Levart se disponía para su expedición al barranco.

Así como Zajarich. de estatura ciertamente no muy provechosa. Diplomacia de guerra. con perdón. . principal espíritu de los alrededores y nuestro enemigo más cercano. Nos invita Salman Amir Yusufzai. —Tenemos una reunión — comenzó sin esperar a nada Barmaley—. el actor Viacheslav Tijonov.del Ruslan. pero guapo como. el sargento Leonid Zajarich Sviergun. anuncian una tregua para lo que duren las conversaciones.

. Iré yo.Hay que ir. irás tú también. lo que significa. Gushchin. renunciar sería un desprecio y perder los papeles. Irá también Stanislavski. Eres un mando nuevo. praporshchik Pasha. que tiene pinta de honesto. En el Gorinich tomará la guardia el sargento Zigunov. en el Ruslan. hay que presentarte. quiero decir. El mando principal durante mi ausencia será Averbach. irá Zajarich. puesto que está instruido y tiene una lengua intelectual bien larga.

un hombre sin armas es como un hombre sin huevos.¿Preguntas? Ninguna. ¿Qué pasa. Muy bien. No es hombre más que por el título. Nos ponemos en marcha de inmediato. pero para otros hombres no es . profesorcillo — Barmaley le lanzó una fría mirada —. por así decirlo. Lomonosov? —¿Vamos con las armas. Él puede considerarse a sí mismo hombre. profesor por correspondencia. Un. se ha de entender? —En este país.

Salman Amir estará de yerros hasta los dientes. se armó de forma parecida y añadió todavía . Que vea que nosotros no escatimamos. Pese a la tregua prometida y a la palabra dada.quién para participar en una conversación. guapo como el coronel Stirlitz de la serie de espías soviéticos. Ilustrando sus conclusiones. Zajarich. tras lo que se colgó su AK-74. Barmaley cargó. aseguró su Makarov y se la puso por detrás en el cinturón del pantalón.

me vuelo la sesera. Prefiero mi propia efka a sus puñales y sus tenazas. continuamente estallaban revueltas de los maltratados presos de guerra. —Si pasara algo —explicó. Zajarich no podía saber que no le amenazaba ya la prisión. en Peshawar.una F-l a su bolsillo. Tampoco me hace gracia un campo de prisioneros en Pakistán. El campo de Badaber. Por una orden dada por Gulbuddin . estaba abarrotado. al advertir la mirada de Levart—.

—Por curiosidad —preguntó Levart. mientras examinaba su AKS —. los muyaidines habían dejado de tomar prisioneros. A los capturados los mataban en el acto. ¿Confiáis en vuestro Salman Amir? ¿Y su palabra? Porque a diferencia de Lomonosov yo tengo ya un poco de experiencia en estos asuntos. O un poco después. Sé que los espíritus respetan la palabra y el juramento por Alá.Hekmatiar. Pero sólo cuando les viene bien. Parece ser que Alá les .

—Barmaley le palmeó en el . —Voy con vosotros. —Justo lo que pensé que dirías.. Yakor vendrá con nosotros. como ves. Y seguimos vivos.perdona. poniéndose el panamá—. al cabo. Pero la prudencia nunca es demasiada y vale la pena estar preparados para todo.. Ya estuve con Salman. Y con la yihad. —Dios con Alá —le interrumpió Barmaley. Zajarich también. la yihad es la yihad. Si te rilas puedes quedarte en casa.

¡Con Dios! —Dios os guarde —les despidió Gushchin. El miedo. Se pusieron en marcha.hombro—. Era bastante empinado. No había . doblaron por un sendero que discurría entre rocas. —Barmaley arreglo el cinto de su AK-74—. —Venga. Pasha? —Verdad. en burro no anda. ¿Verdad. Cuando llevaban más o menos doscientos metros de marcha por la orilla del camino. En camino.

retuvo algo el paso. Cuando hablé la otra vez con él. —Salman Amir Yusufzai. Antes de que se pasara a los espíritus era profesor. no es un bandido común y corriente. Dicen incluso que hasta comunista.pasado un cuarto de hora cuando Lomonosov comenzó a jadear. sentí cómo me leía los pensamientos. Barmaley lo miró. has de saber —se dirigió a Levart—. No se . Pero se le pasó cuando entramos y no nos quiere demasiado por ello.

Hay que tener cuidado con él. Se dice incluso que ya lo hecho. algo así como un politruk. a nosotros. los infieles.dejaría engañar ni embaucar. el segundo en el mando en la banda. . Es un mulá. No me molestaría si no apareciera hoy. tengo que cambiar el agua a las aceitunas. Esperad. nos cortaría vivos en cachitos y echaría sal. un fanático venenoso. Es un viejo hijo de puta. »Por lo general —continuó de espalda— le acompaña Hadji Hatib Rahiqullah. estoy seguro.

Lomonosov—. de modo que los spetsnacos que lo andaban persiguiendo le pusieron de mote Chernomor.Cortar. Siguieron andando. todo el tiempo .. señor de las montañas del norte. — Barmaley se abrochó los pantalones —. jadeando.. —Hechicero terrible y todopoderoso. Chernomor... —citó. se entiende. —Como si lo hubieras visto. Profesorcillo. Lleva una barba larga y tiene un aspecto como de un verdadero hechicero. Vayamos.

alzó una mano. Y para colmo. Hasta en el Hindukush. —El festival de Sopot —Zajarich se limpió los mocos con los dedos — te persigue. entre las paredes de roca. Zajarich se detuvo de pronto. Fluye. Como una música. —Música —señaló ante sí—. —Barmaley se echó el panamá hacia la parte de atrás de la cabeza. puso el oído—. Como una música. —Pues es verdad. Como que fluye. .hacia arriba. como que conocida. Lomonosov jadeaba.

¡No vale tus lloros. Estaban ya tan cerca que podían reconocer la melodía y la voz de la cantante polaca Marila Rodowicz. él no vale tus lloros. que él no vale .Desde la roca. tesoro. ay. lee tus cartas. sonaba bajito un magnetófono. tonta! Margarita. me dicen. Margarita. invisible por una vuelta del camino.

un crujido de grava. Escucharon el sonido de unos pasos. el demonio! Margarita. El magnetófono enmudeció de pronto al ser apagado. ¡Que lo lleve el demonio. —¡Alto! ¿Quién vive? —gritó. Barmaley se detuvo. alzando su AK-74—...nada. ¿Dos ya dushman? ¿Amigo o enemigo? —¡Enemigo! —respondió desde el otro lado de la roca una voz .

una de ellas con un sidecar. Un muyaidín de largos cabellos que les salió de frente. armado con un Kalashnikov chino. con un traje de camuflaje. . al lado estaban de pie seis hombres. les invitó con un gesto a que le siguieran. En el morral tenía escrito: US ARMY. —Salaam —saludó Barmaley a los que estaban esperando—. shuravi. No tenéis en estos alrededores amigo alguno. había tres motocicletas.sonora—. donde el camino se ampliaba. Tras la curva.

un pastún de tan pocas carnes que se le podría decir escuchimizado. Samoilov. con un FN FAL belga nuevecito al hombro. vestido con una pakistana. El que les saludó no podía ser otro que Salman Amir Yusufzai. un kindjal al cinturón y unos anteojos de la marca Nikon al pecho. Su acompañante no era otro que el . Hola. Salman Amir. —Va aleikum as-salaam.Salaam aleikum. Hola. una chaqueta militar pakistaní con un forro de piel artificial. soviéticos.

armado con un AKM con una culata hecha de metal. con un gran turbante y un chaleco negro sobre una larga camisa. Hadji Hatib Rahiqullah. indudablemente antigua e indudablemente de gran valor. También llevaba a la cintura un kindjal. todos pastunes. Los otros. las mejillas hundidas y la nariz ganchuda sobre una barba blanca como la nieve que le llegaba a la cintura.famoso Chernomor. parecían . un arma primorosamente adornada. con una mirada de odio.

como hermanos gemelos. . una imitación de la Kalashnikov. anchos y sueltos pantalones y sandalias. Se sentaron a hablar en círculo. caftanes. rápidos. incluso iban igualmente armados con carabinas chinas tipo 56. Barmaley presentó a Levart y Lomonosov. con turbantes. Salman Amir Yusufzai miraba en silencio. Sus ojos negros estaban vivos. Hablaba en ruso sin el mínimo acento ni ningún error. siniestros como un pájaro de presa.

Luego pasó la mirada a Barmaley. Salman Amir miró durante un momento a Lomonosov.—Un nuevo praporshchik —le atravesó a Levart con la mirada—. quitar las latas de conservas que brillaban allí al sol desde hacía meses. Levart le agradeció con un gesto de la cabeza. Ja. El que ordenó limpiar el blokpost. Y a una señal suya el muyaidín del US ARMY en el morral extrajo del . cosa nimia. mas cuánto dice de un hombre. Un nuevo comandante en el puesto del oeste.

tortas de maíz. otras cosas más. Hay que reconocerte. Porque con lo que coméis en vuestro puesto yo no alimentaría ni a un perro. —Tashakor —le agradeció Barmaley—. Ninguna delicatesen. .sidecar de la motocicleta dos saquitos muy llenos. comida sencilla pero sana. —Un regalo para vosotros —dijo Salman Amir—. que consigues imponer con tu magnanimidad. Salman. Incluso al enemigo. Cordero desollado.

Es sólo una pena que a . —Salman Amir clavó en él sus ojos rapaces —. Por la magnanimidad y la hidalguía.—El enemigo —respondió el pastún sin sonreír— ha de morir en la lucha. En mi familia la tradición de la guerra noble alcanza cientos de años. Entonces es un honor y un mérito a los ojos de Alá. tashakor. —Así se me educó. Me quitáis el honor y el mérito si morís en el puesto envenenados por la comida. —Sea como sea. muchas gracias por el regalo.

No tenéis ni una gota de hidalguía. Salman? Porque lo de las minas no es nuestra querella contigo ni . No hay nada hidalgo en llenar de minas los caminos y los pasos. ¿no. —Estamos en guerra —le respondió indiferente Barmaley—.vosotros no os la enseñaran. En tiempo de guerra hay que cuidar de los niños y no mandarlos por los pasos con paquetes de opio y de hachís. Pero creo que no es por eso por lo que nos encontramos. Vuestras minas matan a nuestros hijos.

nuestra competencia. de la garganta le surgía un ruido como de un perro rabioso. sólo pueden traer resultados las conversaciones tripartitas de los interesados. . —En lo que se refiere a la actual guerra —Barmaley no le prestó la más mínima atención—. Reagan y Zia ul-Haq. Eso más bien es cosa de la ONU. ¿Y nosotros? Nosotros somos unos pequeñajos. Chernomor chirrió los dientes sonoramente y gruñó. Estos son Chernienko.

Aparte de los nuestros también los spetsnaz pakistaníes. Porque sois vosotros los que tenéis problemas. Viene Razâk Ali Zahid desde Kunar. ¿no es verdad? . los yemeníes. vosotros. —Hablemos de problemas — acentuó Salman Amir Yusufzai—. los saudíes. vuestra zastava.Hablemos de problemas pequeños. Has oído hablar de Razâk Ali. De vuestros problemas. Con un destacamento muy poderoso. comandante Samoilov. al parecer también no sé qué chinos de Malasia.

—Y tú te unirás a él con los tuyos. Miró a Chernomor. Salman Amir Yusufzai se encogió de hombros. Razâk Ali querrá con toda seguridad eliminar esta zastava. —A diferencia de Razâk Ali . antes o después.—¿Me intentas asustar? ¿O advertir? ¿De qué va esto en realidad? —Si tu zastava se convierte en una zastava molesta. pero os querrá expulsar. De una forma o de otra.

La sonrisa de un mercader de bazar en Bagdad. yo vivo aquí. Si os echamos. Salman Amir Yusufzai sonrió. ¿qué es lo que yo tendré? Vuestra aviación bombardeará el kishlak. una ilustración viva de los cuentos . Pienso que será mejor si convenzo a Razâk Ali Zahid de que vuestra zastava no es un obstáculo. Aquí viven mis parientes. convertirán todo en cenizas con el napalm como en Baba Ziarat. Dehde Gada y Sara Kot. Barmaley alzó las cejas.Zahid —dijo—. asolarán esta zona.

hay que poner esta mercancía en los burros y transportarla hasta los clientes. de maría y de costo. porque son buenos shuravi. deja a estos shuravi de Samoilov en paz. no aguantan la espera.de las Mil y Una Noches. le diré. —Le hablaré a Razâk Ali — anunció— de este modo: escucha. tenemos aquí en los kishlaks un montón de opio. Nosotros. el mundo entero está esperando con añoranza nuestro costo y nuestra maría afganos. Y la ruta de . Ali.

Barmaley meneó la cabeza. —¿Y Razâk Ali —bufó Barmaley — te escuchará? —Insh-allah. y no otra cosa.transporte pasa por el desfiladero de Zarghun. se . Pero el shuravi comandante Samoilov no nos molesta porque así lo hemos acordado. justo junto a la zastava de los shuravi. Esto. Los shuravi no han minado la salida del desfiladero de Zarghun porque tal era nuestro acuerdo. es lo que le diré a Razâk Ali Zahid.

No soy yo quien decide sobre las minas. pensó.rascó. tomó aire. sorbió la nariz. en una palabra. Salman —dijo por fin—. Las decisiones se toman arriba. . siembran las minas allí donde se les manda. los helicópteros vuelan a donde se les ha dicho. las órdenes se dan un poco más abajo. ¿A ti qué parece? ¿Que Kabul me llama por radio para preguntarme? ¿Querido Vladlen Askoldovich. —Te sacaré de tu ignorancia. O más o menos allí donde se les manda.

Tú sabes y yo lo sé que a nadie en las alturas se le ocurre poner las minas si tú no informas de que hay tal necesidad. Y precisamente esto ha de ser el objeto de nuestro arreglo.cómo veis lo de las minas? ¿No os vais a enfadar con nosotros si echamos unos miles de minas peefe-eme cerca de vosotros? Salman Amir Yusufzai le miró a los ojos. querido Vladlen Askoldovich. —¿Es decir? . —Te crees muy listo.

—Yo me aguanto —Barmaley entrecerró los ojos— y por el paso libre de minas cruza un destacamento que me mata a mis soldados. Si por el paso de Zarghun pasan. ¿no? —Insh-allah. pongamos por caso. haciendo detonar las minas que hay allí. Te aguantas unos días. unos cuantos rebaños de cabras salvajes o de gacelas. —Salman Amir se . Porque esto podría pasar.—No informes. simplemente no informas de ello.

—¿Qué garantía tengo de que por el desfiladero irán transportes de opio y maría? ¿Y no armas? —Mi palabra.encogió de hombros—. —En lo referente al cáñamo y la amapola —alzó las cejas significativamente—. Nuestro acuerdo no te prohíbe ser cauteloso. mostró sus dientes en una sonrisa. A . ¿al menos ha sido buena la cosecha? Salman Amir Yusufzai. divertido. Barmaley guardó silencio un instante.

Chernomor ladró de nuevo. éste cogió el paquete. es mercancía de primera clase. —¿Me das un bakshish? ¿Un soborno? —¿Y qué? ¿Lo desprecias? Barmaley le hizo una señal con la cabeza a Zajarich. seguramente deseándole que se ahogara con el regalo. Para mí. Salman .una señal suya. el muyaidín de pelos largos con el US ARMY sacó del sidecar de la motocicleta otro paquete. —Tú mismo lo valorarás.

—Diez días. —¿Tenemos trato? —Lo tenemos. —Durante este tiempo. Y yo no informo de ello durante cinco días.. Las gacelas salvajes hacen detonar las minas en el paso de Zarghun.Amir Yusufzai se levantó. —Una semana. — Barmaley pasó la mirada de Salman a Chernomor y de vuelta—. —Barmaley también se levantó—. —Vale. Durante este tiempo nadie atacará mi ..

ni Razâk ni ninguno de los grupúsculos independientes que actúan por aquí. Samoilov. —Si no importa. . Salman. inesperadamente incluso para sí mismo—. Si no importa. ¿Lo confirmas? —Lo confirmo. Nadie.. —Trato hecho. —Trato hecho. me gustaría preguntar algo. —habló Levart. Ni los tuyos. Ya me voy. Adiós. no ningún insh-allah.. Quiero escuchar tu confirmación.zastava.

resultó ser Salman Amir Yusufzai. —Quien pregunta. curiosamente. No la . Y el primero en reaccionar.El menos sorprendido. Al menos fue el primero en recobrar el aliento. oficial del blokpost del oeste. no yerra —dijo con voz fría—. De ojos dorados. Pregunta... —Una serpiente de escamas doradas. ¿Qué género es? ¿Conocéis un reptil así? Dio la sensación por un instante de que Salman Amir Yusufzai iba a abrir la boca de asombro.

Barmaley le detuvo con rapidez. Yusufzai con un . —Al-shaitan! —gritó. Puede ser que no le diera tiempo.abrió. Hadji Hatib Rahiqullah. alzándose —. Sahir! Aluqah! Banu hayya! A'udu billaahi minash'shaitaanirradjiim! Gritando y manchándose de saliva la barba. Porque con su reacción se le adelantó Chernomor. parecía que se iba a echar sobre Levart. agarró la empuñadura de su kindjal. Zajarich echó mano a su AKM.

grito y un gesto detuvo a sus muyaidines. su edad avanzada y los duros tiempos. habló rápido en dari. No necesariamente en este orden. Chernomor se tranquilizó. —Perdonad a nuestro mulá — interrumpió su silencio Salman Amir Yusufzai—. Obsequió a Levart todavía con una mirada de odio. —La ilaha il-Allah! —terminó. Después de lo cual se volvió de espaldas. agarró a Chernomor por la manga. A ti. oficial del . Lo disculpan su profunda fe.

meneó la cabeza. La víbora que has descrito no existe.blokpost limpio. Mas dado que ninguna pregunta debe quedar sin respuesta. Y en ningún caso. como si estuviera asombrado de lo que decía.. Calló durante un segundo. ha de reconocérsete: consigues pasmar con tu pregunta.. En cualquier caso no debiera existir. —En ningún caso —terminó deprisa— se debe ir allí adonde te . Ocuparse de ella es algo muy peligroso. te respondo.

Levart pasó al barranco. apenas el sol había calentado un poco la arena. shuravi. Adiós. los animales salvajes volaban por los aires una y otra vez en las minas del desfiladero de Zarghun. La víbora no estaba. La noche siguiente no pudieron dormir. . No apareció. Alá sea con vosotros. Id.conduce. Por la mañana.

el asqueroso olor de la podredumbre. el tufo penetrante de un zoológico. ahogaba el hedor. moscas verdes.En el barranco todo era distinto. asquerosas. Levart veía lo que hasta entonces no había distinguido: las sucias manchas en las piedras que tenían el aspecto de vómitos secos. alimentándose de ellos. que recordaba a un horrible herpes. Una vegetación enferma. La estrechez ahogaba. Excrementos de reptil. cadáveres de ratas pudriéndose. creciendo en . gordas.

debía haber sabido descifrar y leer la señal. se puede decir. prapor —le comió el . por decisión propia. Vania Zigunov murió. Comenzada por la muerte de Vania Zigunov. entender que aquello era un aviso.las paredes de roca. Debía haber entendido. Una advertencia de la cadena de trágicos acontecimientos que iban a ocurrir. —Escucha. debía haber entendido completamente.

—Levart meneó la cabeza—. ¿Entrenar a los soldaos. Me llevo a la guardia a esos tres pelusas nuevos. o la segunda. los entreno un poco. Ivan.. Ivan.tarro a Levart—. —Ah. Aquí en el blokpost to es un coñazo. enseñarles a andar con tiento? A ti lo que te . Les vendrá de perilla. en el kape-pe. Dame la imaginaria.. Te cachondeas de mí tanto que hasta da grima escucharte. los muchachos se suben por las parees. les enseño a andar con tiento. cómo hay que hacer la guardia.

Pero si a todos los . Pensaba. sargento. —Zigunov frunció el ceño—. antes o después alguien lo delatará y le sentarán ante un tribunal. le está escrito que acabará en la trena. que se está sacando buenas perras a base de atracar a los autobuses de los afganos. Valera es un saqueador y ladrón de libro. que eras más listo. Cierto que Valera es un randa y urkagan de cuidao. te dio gana de probar el saqueo.pasa es que le tiés envidia a Valera. prapor. —Exageras.

porque te da asco tenerlo al lao. no te iban a bastar los tribunales. Pavel Slavomirovich. ¿No me merezco na por esto? Dame la imaginaria. Por nuestra amistad. ¿Quieres que te lo diga a la jeta? Mandas a Valera al ka-pe-pe. Hazte el longuis. prefieres que esté yo. no la menees. . No menees la testa. que sé por qué no me lo das. aunque sabes que roba y atraca allí.coleguillas que aligeran a los moracos en las guardias les metieran un juicio.

¿Y tú qué. chicos —llamó a los soldados—. De que al KPP se acercaba algún transporte les informó por radio un puesto avanzado del Muromets. Tkach. y como es debido! Kozemiakin. ve. te vas de pesca? ¿O al santo de tu tía? ¡Tomar las armas! ¡Tomar todos las armas.—Anda. Smietannikov. agarró su AKM. conmigo al . Zigunov se levantó. Al trabajo. —Venga. Como os enseñé.

Yefimchenko al peka-eme. dando tumbos entre las rocas caídas de la pendiente.camino. ¡Moveos! Sin embargo de la revuelta del camino. Lo que salió fue un pick-up blanco terriblemente abollado y rozado. no surgió la esperada burbajaika. es decir el autobús típico de la zona. —Al volante va un viejillo con gorra —informó Smietannikov . cargado hasta los topes de pasajeros y equipaje. fuente del ansiado botín y beneficio.

. . —Zigunov escupió —. Nada de grandes equipajes. Junto a él una vieja. Yefimchenko. Beneficio ninguno. Estamos aquí para controlar.mirando por los prismáticos—. —¿Entonces qué? —preguntó Tkach. no. ¿lo habéis olvidao? Cúbrenos.. tres mujeres con parandas. retorciéndose por el peso del chaleco—. ¿Los dejamos pasar? —Después del control. No llevarán nada que merezca la pena coger. —Qué putada. En el transportil dos.

¡Eh. Tkach aulló y cayó. Vova! —gritó . vosotros! ¡Alto! ¡Control! El pick-up. La mujer sentada al lado sacó por la ventanilla el cañón de una Kalashnikov y disparó una ráfaga a los guardias. que hasta entonces apenas iba arrastrándose. el viejo con una barba como una cabra que iba conduciendo se enderezó al volante. Zigunov y Kozemiakin se lanzaron detrás de los sacos de arena. se lanzó de pronto hacia adelante en una nube de gasolina. —¡Cárgatelos.

el M-72. Las mujeres del transportil del pick-up tenían más experiencia. No tenía experiencia. Porque no eran para nada mujeres. Uno llevaba un bazuca americano. sino espíritus vestidos con parandas. las manos le temblaban.Zigunov—. ambos dispararon al bunker de la guardia. Un tercero les lanzó tres granadas . los dedos le resbalaron dos veces por el pekaeme. ¡Cárgatelos! ¡Fuego! Yefimchenko no pudo. otro un RPG-7.

Kozemiakin. lo persiguió con disparos de su RPK. pero demasiado tarde para que pudieran siquiera ver en grandes letras la palabra TOYOTA en la trasera del pick-up. La mujer disparó todo su cargador. Tras lo que el pick-up huyó a todo gas. Llegaron Yakor. pero se metió entre las rocas cuando los muyaidines dispararon desde el vehículo una lluvia de balas de despedida.atadas con alambre. saliendo de su escondite. Llegaron refuerzos. Gushchin y los .

soldados del Ruslan. llegaron desde el Muromets Barmaley y Zajarich. Llegaron Levart y Lomonosov. Y en el interior del destrozado bunker del KPP. acunando su PKM. herido en ambos pies. entre telas y cajas que ardían lentamente. le estaba dando los primeros auxilios. Boria Kozemiakin. el que había llorado al principio en la zastava. Miron Tkach. estaba sentado con la mirada perdida Volodia Yefimchenko. se retorcía y aullaba en el camino. .

ensangrentado y ennegrecido. herido.Junto a él. Tenía la mirada clavada en el sargento Zigunov. arrancada y rasgada. Fedia Smietannikov. Pero Smietannikov no se interesaba por el estado de su oreja. estaba encogido. Su oreja izquierda. que yacía dos metros más allá. —¡Sanitario! —gritaba Barmaley . pero no demasiado seriamente. le llegaba hasta el cuello. sollozando. colgaba retorcida como las mondaduras de una manzana.

las dos piernas. quemadas y rasgadas. —Aguanta. desde el muslo hacia abajo. Gracias a su chaleco antibalas no había muerto en el acto. Vania —dijo . Pero lo peor le había tocado al brazo izquierdo.—. Sin embargo tenía el rostro muy quemado y destrozado. ¡Sanitariooo! Zigunov estaba vivo. dejando los huesos al descubierto en muchos puntos. La metralla había cortado el hombro y arrancado pedazos del bíceps.

Arrancó de manos del sanitario la jeringuilla con promedol. hermano. él mismo se la inyectó. tras lo que comenzó a poner un vendaje en el brazo del sargento.. mientras se arrodillaba a su lado—. envolviéndolo junto con los restos quemados de la manga. Barmaley lo retiró. una morfina sintética.. Por Dios. de inmediato le comenzaron a temblar las manos. El sanitario le inyectó a Zigunov un promedol más. Zigunov se . aguanta.ahogadamente Levart.

. al. —arrancó de sí a través de las pompas que estallaban en sus labios. Pusieron a Tkach en pie. —Quiero. inmóviles. a él también lo había salvado su chaleco. —Informan del puesto —Yakor cortó de improviso el silencio—. Todos se quedaron de pie. al.... Y murió. la herida de su pie era menos seria de lo que parecían señalar sus gritos de pánico... Por entre sus piernas fluyó de pronto una sangre de color rojo oscuro.tensó y gritó..

Viene otro vehículo. Cuando salió al camino se le añadieron Yakor y Levart con sus akeses. Y un Kozemiakin pálido como la muerte con su RPK. lo cargó. soplando. Levart tenía ante sus ojos . Levart sabía lo que esta vez iba a salir de la revuelta del camino. crujiendo y bamboleándose en los baches. Barmaley le quitó delicadamente el PKM a Yefimchenko. Antes de que apareciese el vehículo. Uno grande. lo pesó en sus manos. hediendo.

Barmaley salió al centro del . fantásticamente pintado con graffitis de diversos colores y brillantes cenefas de escritura en árabe que eran al parecer citas del Corán. Levart veía ya las guirnaldas que lo decoraban. un autobús muy alto. hechizos mágicos y deseos de un viaje feliz. el medio local de locomoción. escuchaba el débil tintineo de las campanillas que cubrían el pescante.una burbajaika afgana. Antes de que apareciera el autobús.

camino. Levart vio cómo al ver a Barmaley sonrió mostrando unos dientes blancos a través del baqueteado y estallado cristal del parabrisas. valijas y otros equipajes atados en el techo. Exactamente la que Levart había visto. Incluso iba más decorada y multicolor que la de su visión. Vio a los pasajeros . La conducía un jovencito tocado con una gorra. La burbajaika salió de detrás de la curva. Desequilibrada con el peso de una pirámide de fardos.

Silbaron las puertas al abrirse. Vio a los niños con sus camisolas bordadas pegados a las ventanas.apretados en su interior. —As-salaamu aleik. vio las caritas de grandes ojos aplastadas contra los cristales. El segundo en abrir fuego fue Kozemiakin. Barmaley alzó el PKM. el conductor sonrió. sobre todo mujeres. a las ventanas del .. Barmaley lo destrozó con una ráfaga.. La sangre regó la ventanilla del conductor.

El autobús temblaba. A los . Las ventanas se desintegraron en un mar de cristales. Luego comenzaron a disparar Yakor y Levart. El autobús humeaba.autobús. se engancharon en ellas personas que gritaban. la burbajaika quedó apoyada en los ejes. El autobús gritaba. Yakor y Kozemiakin las segaron con un continuo huracán de fuego. Con un rugido y un silbido salió el aire de los neumáticos agujereados. Luego los demás.

gritó de tal modo que . los cadáveres que se acumulaban obstaculizaron la salida en un abrir y cerrar de ojos. —¡Muchachos! —gritó de pronto Lomonosov. la agujerearon como un colador. Los pasajeros saltaban por las ventanas estalladas del lado contrario sólo para caer bajo las balas de Gushchin y los soldados del Ruslan.que intentaban salir por las puertas los destrozó Barmaley con su pekaeme. Zajarich y los otros brearon de balas la carrocería.

a través de las rajas. Pero no por el grito del botánico. sin recibir orden. simplemente había disparado todas las balas de la caja de municiones. . Levart miró el cartucho vacío que llevaba en la mano. ¡Muchachos! ¡Volved en sí! ¡Volved en sí! Barmaley dejó de disparar. Tras él. Le asombró que fuera ya el tercero.se le oyó por encima de los disparos—. El autobús humeaba. dejaron de disparar los demás. De la carrocería.

con un rápido movimiento desplegó el tubo del lanzagranadas. —Zajarich —dijo Barmaley con la voz ronca—. puede que a sí mismo. —Esto es la guerra —dijo. se encontró con la mirada de Lomonosov. . atosigándose. fluía la sangre en ríos. Puede que a los demás. Alguien lloraba. Aferró el RPG-18. Apretó los dientes. Dentro alguien gemía. Miró a su alrededor. puede que al botánico. Dame la «mosca».como de un agujereado barril de gasolina.

Barmaley redactó un informe para los servicios especiales. El esqueleto que quedó se requemó durante largo tiempo. Ni la más nimia. Corto y breve. El autobús explotó en una bola de fuego. al bajo del autobús.—Retroceded. Hizo puntería un momento. En el día decimotercero de . de donde salía la gasolina. El incidente no trajo consigo consecuencias. Hubo un rugido.

El primitivo explosivo. bla.junio del corriente. intentaron destruir el punto de control de paso de la zastava. Los terroristas. escondidos entre la población local que viajaba en un medio de transporte civil y provistos de una gran cantidad de materiales explosivos. suicidas shahides. bla. bla. se realizó un atentado contra la zastava Soloviev. explotó anticipadamente. bla. bla. a consecuencia de la explosión el medio de transporte civil sufrió una destrucción . bla.

Smietannikov volvió al día siguiente. pero capaz de seguir. Firma el oficial al mando de la zastava. Pérdidas en la zastava: un muerto. Miron Tkach y Fedor Smietannikov volaron en un helicóptero Mi-4 al medsanbat como «carga trescientos». A. vendado. praporshchik Samoilov. Los terroristas fallecieron así como una cantidad indeterminada de civiles. dos heridos. V. .completa.

una maricona. En la jerarquía militar.Para Boris Kozemiakin. por no decir otra cosa! ¡Un verdadero lanzacohetes! Korshun. Lanzacohetes. ¡Y resulta que es un soldao de cojones! ¡Mirar qué ojos pone! ¡Como un lobo. El mote le sentaba bien a Boris . —Ay. hermanos —contó a la gente el yefreitor Valera—. lo sucedido en el KPP significaba un ascenso. ¡Les ha enseñao el Boris que es de los nuestros! Pensaba que era un perroflauta.

Es decir. Levart decidió facilitarle la tarea y darle la ocasión. Porque eso es todo lo que le quedaba de vida. Barmaley carraspeó . Barmaley. catorce años y seis meses. se veía sin esfuerzo. Encontraron un lugar donde se podía hablar a solas. Las letrinas. Se sentaron. Se quedó con él hasta el final de su vida.Kozemiakin y creció con él. se había preparado mucho tiempo para la conversación y vaciló mucho.

no era nada nuevo en la zastava.interrogativamente. En el Gorinich. extendió en dirección a Levart dos jeringuillas que había sacado del bolsillo del uniforme. por todos lados había paquetes de papelinas y calentadores hechos con cascos de . a todas horas se topaba con jeringuillas de un solo uso. Levart negó con la cabeza. en el argot militar llamada «ruina». antes de que ordenara limpiarlo. La heroína. más de uno y más de dos soldados se picaban.

En otros blokposts era parecido. y también Yakor. en el paquete regalado por Salman Yusuf-zai. del que Levart sospechaba hacía tiempo que se picaba . ni un gramo.botellas. Levart no tocaba la heroína. aunque había tenido ocasiones sin cuento. Después del incidente con el autobús había estado a un paso de la aguja y el caballo estaba a mano. Se metieron entonces Barmaley y Gushchin. No la había probado ni una vez.

—Barmaley asintió. —A mí. Lo . con cuidado. guardando el equipo—. la pinta de la cara de nuestro profesor no me gusta. pese a la tentación. hermano —habló directamente—. ¿Y un porrete? ¿Lo liamos? —Podemos. para que no se cayera la maría. entiendo. Él.regularmente. le dio el canuto a Levart. hermano. había conseguido no hacerlo. Claro. —Claro. Barmaley chupó.

El intelectualillo lo está sintiendo que no veas. Yo lo sé... Et voilà. me pesa. Yakor lo sabe.del autobús. Pero es la guerra. Y de verdad que me pesa el pecado en el alma. Dios me libre. Todos hemos pecado. Va.. Me afectó. Pero nuestro Lomonosov me preocupa... ¿No nos delatará? ¿Para aliviar la conciencia... Y la sangre llama a la sangre. tú lo sabes. paliar el dolor del .. no miento. eso es todo. nosotros matamos.. ¡La guerra! Nos matan.. y yo también lo siento.

Precisamente por eso lo echaron de la universidad y lo mandaron aquí. Por una delación. espiró lentamente el humo—.. Que lo siente..alma? ¿Eh? ¿Pasha? Tú lo conoces mejor. lo veo. —¿Y eso —Barmaley se enojó— es una prueba? ¿Que no va a delatar . —No lo conozco de nada. Pero él no va delatar. — Levart tiró del porro. —¿De dónde tanta seguridad? —Es un disidente. se entiende. Es decir. que no está conforme con el sistema.

eso no lo hace ni santo ni justo. porque podrían. Hay que saber qué y cómo. porque.. Habla con él. Por ese autobús habría tribunal... Sinceramente.porque él mismo ya sufrió por una delación? No me convence demasiado.. No. Y yo en Obninsk . Soltar un protocolo corto. Se han dado casos extremos de lo contrario. Y condena. y no de las más cortas. de hombre a hombre. Ni el que sea un disidente. Tú mismo lo entiendes. En el mejor de los casos. Pasha. tú lo sabes.

praporshchik senior Samoilov. —Hablaré con Stanislavski. no hagas. ¿Me entiendes? . imagino. por favor. Sobre todo nada que no se pueda dar marcha atrás. — Levart le miró a los ojos—. nada apresurado. Su puta madre. tampoco tienes mucha prisa por ir a un tribunal militar. ¿es que voy a tener que dejarla huérfana porque no sé quién tiene la conciencia delicada? Y tú.tengo mujer y una hija de tres años. Tú. Lo sondearé. por tu parte. Pasha.

el agujero en el suelo excavado allí con el esfuerzo común e idiota de la soldadesca. Sucedió sin preludios penosos ni oberturas. Su mirada no dejaba dudas en este sentido. ¿no? ¿De . Para que pudieran estar solos. Lomonosov se dio cuenta al punto de qué se trataba y de qué iba la conversación. —Se trata del autobús. acompañó a Lomonosov junto a la pista de aterrizaje al otro lado del Bastión.Barmaley entendió.

Nosotros los matamos. ellos nos matan. —No me cuentes banalidades. Vi la sangre fluyendo en ríos a través de la carrocería.que me olvide? ¿No me pides demasiado. —Vi cuerpos humanos cosidos a balazos y erizados de cristales de las ventanas. . —Estamos en guerra.. querido Pavel Slavomirovich? ¿He de olvidarme del crimen del que fui testigo? —Debieras. Y te vi a ti allí con el AKS en la mano..

viniste a Afgán a luchar. La guerra es la guerra. les hacen abrir las cajas y firmar el recibo de entrega de pie. de que si la . Te quejabas de nuestro país.—¿Llamas banalidad a las decenas de cajas de madera que vuelan de Bagram y Kabul en las bodegas de los Tulipanes Negros? Piensa en las familias a las que allá. Luchas. No estás aquí de observador ni de parlamentario. señor Stanislavski. en la Unión. así que tienes que aceptar la guerra con todo lo que conlleva.

Tómala como es. Acéptalo. que si está congelado como un pedazo de hielo. Porque ninguna guerra es distinta. con todo su correspondiente inventario.estagnación. No habrá otra. Anhelabas el progreso del que esta guerra debía ser incentivo y comadrona. Te lo aconsejo. De modo que acepta esta guerra. Querías cambios. —No voy a hacer caso a tus consejos. añorabas un deshielo que debía comenzar esta guerra. —Lomonosov frunció los .

haces lo que te ordenan. te acostumbras. Porque sería el primer paso para convertirme en alguien como tú. Los que son como tú. Tú te conformas. No Andropov. ni Yezhov ni Beria. ni Stalin. ni Brezhnev. no Ustinov ni Gromiko. Te adaptas y nadas con la corriente. los que .labios—. Y yo no quiero ser como tú. Pavel. recitando el eterno credo de los conformistas: «¿Para qué salirse? ¡Pero si tampoco voy a cambiar nada!». Los que son como tú. son los culpables de todo.

Porque aunque todos parecen anhelar cambios con tanta fuerza .cumplen las órdenes. A ti y a los tuyos les debemos la indiferencia que asola nuestro país como una epidemia. Un país en el que rige una apatía patológica. un marasmo y un estancamiento enfermizo. pasivos. Es a ti. insensibles y flemáticos. extremadamente cómodo para los que gobiernan. Los que cumplen todas las órdenes. indiferentes. a los que les debemos lo que tenemos. a los que son como tú.

Porque al fin y al cabo nada va a cambiar. Y no intenta evitarlo. Te diré que me es más fácil entender a Samoilov disparando a los civiles en un reflejo de rabia. Como tú. bajan obedientes la cabeza y aceptan todo con su correspondiente inventario. contemplan los horrores que tienen lugar a su alrededor y no reaccionan. la mayoría hace lo que le mandan. porque a la mayoría le da igual. nada cambia. .que casi aúllan. Porque al fin y al cabo no tiene sentido reaccionar. Como tú.

No voy a hacer un informe. —Voy a pedir el traslado — anunció al cabo Lomonosov—. En fin. Levart guardaba silencio. Y si no me creen. que hagan lo que crean . no os voy a entregar. No quiero servir con vosotros. No tienen que cruzárseme y mirarme con cara de mala leche. no voy a chivarme. Díselo a Samoilov y a Averbach... Pero no tengas miedo. que cumples las órdenes sin emociones.por ansia de venganza. Me es más fácil entenderle a él que a ti.

. —Levart tartamudeó —. Pues esto precisamente lo entiendo.. Como si ya hubieran pintado allí una diana.. No creo que pienses que les .conveniente. me sigue y mira mi espalda. hay muchas cosas que un ser humano no debiera ver ni contemplar. y si las ve.. Puesto que como escribió cierto hombre de letras que oficialmente no existe. Zajarich me sigue desde hace ya dos días. mejor que caiga muerto. —No creo. No creo que se te ocurra.

volviendo la cabeza—.. . como orden de las altas instancias que no cabe discutir y que libera de toda responsabilidad. Porque tú sólo muestras verdaderas emociones en el contacto con la víbora. No sé lo que sería capaz de quebrar tu indiferencia. —No sé qué pensar —le interrumpió el botánico.permitiría.. No sé qué es lo que consideras como su correspondiente inventario.

A Stanislavski. apartándose algo del tema—. Barmaley meneó la cabeza largo tiempo y se mordió los labios. —¿Qué mierda es esto? — preguntó por fin. Así que. que al parecer era un disidente.Cuando al día siguiente por la mañana Levart le contó lo sucedido. Pasha. Como castigo. ¿qué es este nuestro ejército de conciencia proletaria e . Dímelo. lo alistaron. A otros disidentes les castigan del mismo modo.

el destierro. ¿qué somos? ¿Presos? »Por otro lado —añadió al cabo.internacionalista? ¿Cómo se lo trata? ¿Como a un campo de concentración? ¿Una colonia de castigo? Y si es así. siempre fue cosa de peso en nuestra historia de Rusia. también ahora puede ser que los desterrados . Como ya ha pasado. como más calmado—. los soldados. nosotros. Forja de talentos. puede decirse. De las chispas se alza el fuego y se sigue. si lo vemos así. los que servimos. entonces.

Sobre sus cabezas.. Nos saldrá un nuevo Lenin o un nuevo Trotski. se vio al punto. sobre el puesto voló una ola de cuatro Mi-8. tronaron los helicópteros. volaban hacia la entrada de la garganta de . pensó Levart.. O un nuevo Radishev. Todos. —¿Qué dices a esto.den a luz alguna gran personalidad. muy bajo. Pasha? Levart no contestó. un héroe de nuestro tiempo. Mejor sería un nuevo Herzen. Ni aunque hubiera querido habría podido.

.. Cuando vio bajo los helicópteros numerosos objetos que eran lanzados desde unos contenedores. Levart entendió sin esfuerzo cuál era su tarea.. —Minas. —Era una afirmación. Los de aire están poniendo minas. Son minas PFM-1. En la garganta de Zarghun. no una pregunta—.Zarghun y sus cercanías. —Están minando la garganta — confirmó Barmaley con frialdad—. —Lo pediste.

Salman rompió las condiciones de la tregua. —¿Y Salman Yusufzai? Le dimos nuestra palabra. —Ellos fueron los primeros que rompieron el pacto —le cortó Samoilov—. comprenderá la alusión.—Con mucha necesidad y urgencia. Que sepa que no vamos a permitir que nos escupa en la cara. Si ahora dejamos cojos a un par de moracos. .. ¿Crees que llevaron a cabo el ataque al kape-pe sin que él lo supiera? Porque yo no..

—Esto es una guerra. la venganza del dushman —dijo. Cuando hablé con Kabul por lo de las minas. En pocas palabras: nos largan. —Por lo que a su vez Salman querrá venganza.. bajó la voz—. nos sustituirán en el . Pasha. Y al momento miró a su alrededor.. de tal forma que sólo Levart podía oírlo—. anduve tanteando un poco. —Barmaley chasqueó los dientes. Debido a los planes de no sé qué ofensiva. Me suda la polla.Le haremos pagar por Zigunov.

una sólida compañía del 48° batallón de paracaidistas de asalto. Sólo unos pocos. antes de que oscureciera. El estruendo de la explosión de la primera mina llegó del desfiladero de Zarghun por la tarde.puesto los paracas de Jalalabad. Y si ataca a los paracas se romperá las uñas. Antes de que Salman piense en la revancha. Después hubo unos cuantos estallidos más. Y no muy fuertes. las minas . ya hará mucho que no estaremos aquí.

Amaneció un nuevo día.PFM-1 no producen mucho ruido. ni siquiera a Lomonosov. Levart no informó a nadie de su intención de ir al barranco. atípico incluso para aquella época del año. Asfixiante desde la mañana misma. sobre cómo sus . No tenía ganas de tragarse una lección sobre las minas PFM. Nada especial. El 17 del mes de junio. ninguna sensación. Tampoco informó a Barmaley. caluroso como nunca. Nadie en la zastava se preocupó.

ligeros y lisos. Debido a que se entremezclan con la arenilla. lejos de la propia franja minada.cuerpos pardos. acostumbran a volar lejos. que recuerdan a las mariposas. sobre lo fácilmente que hasta la más leve ráfaga de viento los desplaza por los cuatro puntos cardinales. Basta con apenas tocar con el pie su blando cuerpo de polietileno para perderlo: la carga explosiva de cuarenta gramos lo despedaza y mutila de tal manera . son completamente invisibles.

Cada una de las rocas. que ya le eran muy familiares.que se acaba en amputación. Pero Levart fue. era consciente del peligro. que había transitado y conocía ya bien. El terreno pedregoso que lo separaba del barranco. No necesitaba lecciones. le parecía hoy sin embargo que rechinaba como un sonajero y que como un sonajero resonaba. Por primera vez . lo encontraba hoy sin embargo amenazador y le producía escalofríos.

Antes de que los planes incomprensibles e impredecibles del alto mando les arrojaran a otro rincón de Afganistán. Por última vez antes de que les trasladaran. Hoy sentía. Allá de donde no fuera posible volver. No quería. Quizá simplemente tuvo suerte y quizá los pilotos. Algo le había retenido. Antes no había podido.desde el incidente del autobús. sabía que tenía que ir. antes de que los paracas les reemplazaran. en vez de sembrar .

como de costumbre a ciegas y a grandes rasgos. En el barranco no había cambiado nada. No yacía sobre la piedra cuando entró en el . Ni siquiera vio ninguna. habían lanzado las minas con precisión. No estaba la víbora. Las moscas verdes se agolpaban sobre la carroña y los excrementos. No pisó ninguna mina. las paredes de roca ofrecían el aspecto de que alguien acabara de vomitar recientemente sobre ellas.

sucio. que el incidente en el KPP. Que eran una cesura. Una barrera que separaba lo secreto y legendario de lo cotidiano. de todo lo terrenal. Dejó a un lado su AKS y se sentó . y tampoco se dejó ver cuando entró en la parte profunda. Sospechaba que todo había terminado. No sintió pena ni decepción. feo y aterrador.barranco. Esto es. la muerte de Zigunov y el autobús destruido habían cerrado una especie de capítulo. en su fuero interno esperaba algo así.

que no podía serlo . la misma en la que la víbora solía enroscarse en forma de ovillo. Tanto. que había cortado de una camilla. Un mechero. En algún momento hay que empezar. Sacó de su bolsillo una jeringuilla y una aguja. Una correa con una hebilla. Y un paquetito de papel de aluminio con heroína.en una piedra lisa. pensó. Y el momento era propicio. Una cucharilla de estaño como las de cualquier ejército.

Y un chute. Las paredes del barranco se . llevarla a la jeringuilla. Se subió la manga izquierda. El efecto fue poco menos que instantáneo. Repitió el ritual de aplicación que había observado en otros: calentar la cuchara con el mechero. hundir aquélla en las venas e introducirla en la sangre. apretar los puños. Se ató la correa por encima del codo y la apretó ayudándose con los dientes.más.

no tembló siquiera. Con un gesto digno de una criatura omnipotente alargó las manos y las paredes de piedra se abrieron conforme a su voluntad. aprisionado entre medias. como si tuvieran que cerrarse a toda prisa y él. No se asustó. Su poder las empujó aún más lejos. aplastarse y deshacerse. hasta que desaparecieron por completo más allá del horizonte .movieron cual Simplégades. se dilataron para alejarse. sintiendo la euforia que le embargaba. aún más lejos.

En ese momento. más alto. El cielo cambiaba de colores. centellear a base de colorido y desaparecer en . la víbora salió reptando de las profundidades del cañón. en la infinitud cegadoramente clara de la meseta bañada por el sol. brillaba desplegando toda una gama de tonalidades. La euforia lo elevaba. También ella parecía cambiar de tonalidad.claro y llameante. Se sentía como si el aire cálido que respiraba le inflara el pecho. cada vez más alto. Lejos.

él. A gordian shape of . las encontró rápidamente. Se aproximó a él reptando hasta situarse realmente cerca. De repente ansió definir la manera en la que yacía la víbora.. .. y se detuvo para tumbarse.bright and cirquecouchant in a dusky brake. Y de forma totalmente inesperada: «cirque-couchant». Pero le faltaban las palabras. Sin embargo.

dazzling hue. que hermosa cambiaba. muy lentamente. Esa forma gordiana. leopardo. golden. . green.. verde. and blue. con el rojo del cinabrio. Vermilion-spotted. en las cintas. La víbora alzó lentamente la cabeza. celeste.. las listas de cebra. en las motas.

que se extinguieron. O tejiendo formas mate. plata de las redondas lunas. las más oscuras. Esa serpiente irisada. en el ojo. o sembraba el brillo de lo insólito. desaparecieron cuando suspiraba. parece al tiempo triste .escarlata. atormentada por el desasosiego. pavo.

amada de un demonio. Un Mig o un Sujoi.. A Levart le zumbaban los oídos. y hasta demonio mismo. or the demon's self. miles de pájaros: el . Some demon's mistress.. Los pájaros.dama élfica. El ojo de la víbora despidió unos destellos de colores palpitantes. como si un reactor despegara desde su misma cabeza.

pero se seguía oyendo el batir de sus alas. sujeta de . traídos por un remolino de aire cálido. quemada por el sol.ruido de los vuelos. Y cenizas y polvo. el batir de las alas. Y he aquí que aparecía de nuevo una planicie pedregosa. Sintió en su rostro el roce de las plumas. Del ojo de la víbora brotaba claridad. Pasó un rato antes de que detectara que esas alas eran lona mal fijada de la tienda. Los pájaros desaparecieron.

old boy? —Yes. en pleno colocón de heroína. Incluso en las alucinaciones. No tiene ni idea de por qué lleva puesto el uniforme de color caqui con galones de . siempre Afganistán. Afganistán. una cadena montañosa. pensó Levart. —More tea. azul sobre la llanura.cualquier manera con la caja de la munición. Drummond. please. No sabe ni media palabra de inglés. A lo lejos. respondió. Aunque no se llamaba Drummond.

Divide et impera.oficial en las mangas. Kabul en nuestras manos. haciéndole la señal de que sirviera el té a todos los que lo desearan. fortalecer la influencia británica en Afganistán. my dear gentlemen. . el emir derrocado. es decir. —La guerra —afirmó con convencimiento— ha terminado. Hemos logrado lo que teníamos que lograr. El subteniente Arthur Honeywood asintió con la cabeza al ordenanza hindú.

Anuncio que podemos prepararnos para volver. lugar que reforzarán con más fama y nuevos méritos. Después de esta guerra algunos de los regimientos ocuparán un lugar en la historia del Imperio británico. —Al disponerse a volver —dijo Edward Drummond— hay que mirar a la verdad de frente.Afganistán dividido en provincias y los señores de las provincias son nuestras marionetas. El Decimoséptimo de Leicestershire y el Quincuagésimo Primero de .

Laureles. gracias a Ali Masdjed. hemos intervenido en suficientes luchas. debéis admitirlo. el Octavo de Liverpool y los Highlanders de Seaforthe por Peivar Kotal. —Lo primero: eso no es cierto — frunció sus claras cejas Henry James Barr—. Puede que el .Yorkshire. By George! En esta guerra hemos desempeñado nuestro papel. Por ello. totalmente merecidos. hay que afirmar con pena que nuestro Sexagésimo Sexto no se ha distinguido en nada tan loable.

por nuestro país. Me basta con la consciencia de que he cumplido con mi deber de soldado. Peivar Kotal o Futenhabad. No por los halagos y honores. No me importan las inscripciones.destino nos haya ahorrado batallas y victorias del calibre de las de Ali Masdjed. . y tal y como nos ordenaron. por la patria y por la reina. ni por las inscripciones en mármol. Lo segundo: hemos luchado donde nos enviaron. pero no tenemos por qué avergonzarnos.

y si se ha obtenido ante un adversario digno. Tanto mejor cuanto mayor es ésta. La victoria forja al soldado.—La victoria —afirmó con determinación Walter Rice Olivery — es imprescindible para el militar. y las tradiciones surgen y se crean a partir de las victorias. Y si resulta que nuestros soldados son los mejores del mundo. entonces se merecían a un adversario más digno que lo que . La fuerza del soldado reside en las tradiciones militares.

del 66° regimiento de infantería de su majestad la reina. Había ocurrido hace casi exactamente un año. a la hora del té de campamento. Juntos. Honeywood y Barr eran amigos de Drummond y compañeros de promoción. Rice Olivery. juntos consiguieron el ascenso a subtenientes y fueron asignados al HM 66th Foot.han sido los nativos del lugar. en el campamento de Kandahar. el cuarteto había acabado Sandhurst. les acompañaba otro licenciado de la . Aquí.

Ensimismado. en un alkalak bordado ceñido por un cordoncillo escarlata. el teniente Thomas Willoughby de Queen's Own.academia. un año mayor. Mi padre. sir. —El sargento Apthorpe de la segunda compañía —dijo por fin— vino a quejarse ayer. dijo. Drummond se entretenía con el asa de la taza. al igual que sus subordinados hindúes. luchó contra los rusos en . pintorescamente embutido. del Tercer Regimiento de Caballería de Bombay.

Porta con orgullo the Crimea War Medal y the Gwalior Star. sir? ¿De que disparé a negros semidesnudos y medio salvajes. cuando sale al Cittie of Yorke en High Holborn. cuchillos oxidados y viejos pistolones? Valiente guerra.Inkerman. . ¿Y de qué podré presumir tras el regreso a Londres. y luego con los rebeldes de Maharaipoor. vestidos con turbante y armados con arcos. Hasta hoy. sir. todos los del bar y alrededores le hacen el saludo militar.

Y esto no es el ejército prusiano. —El ejército se compone de sargentos —meneó la cabeza Rice Olivery—. este ejército se va al cuerno si un mero sargento se atreve a replicar las órdenes de su superior. sir? —Espero. —Barr se hinchó.Una vergüenza. sino el británico. Y a menospreciar su sentido. ¿Qué estamos haciendo aquí. como era muy característico en él —. Un . Espero que le trataras como se merecía. By Jove.

Y la obligación del oficial es disipar dichas dudas. ¿es que no pudiste resolver las dudas de tu sargento? —se rió Honeywood—. ¿No le explicaste el sentido de esta guerra y del Gran Juego? ¿Teniendo además un discurso bien dispuesto? Ése que el viejo Stewart nos . —Teddy. old fellow. Así. se fortalece la unidad y la moral de las tropas. y no de otra manera.sargento británico está en su derecho de exponer sus dudas a un oficial británico.

con el propósito de ser mejor escuchado por la concurrencia. Por fin. ¿O es que no lo recuerdas? —Lo recuerdo.obsequió en Pendjab. en Multan. Abisinia y la India durante la Gran Revuelta. escocés. veterano de las campañas de Afganistán. desplazó su puro desde un extremo de su boca hacia el otro. se sacó el puro . —¡Señores oficiales! El teniente general de oficiales sir Donald Martin Stewart.

serán los habitantes de Afganistán: los pastunes. Nuestro contrincante es Sher Ali. . Con un pesar evidente.de los dientes. Pero en realidad. afrida y ghilzaa. dirigiendo la mirada hacia los rostros que le rodeaban— es Afganistán! Y nuestros adversarios. —¡El país al que les ordenaré a los señores oficiales entrar y conducir a él a la tropa —empezó con voz ronca. las gentes con los que entraremos en liza. el emir de Afganistán.

¡Pero luchar. una . cruzar el sable con los cosacos. aún perdura y seguirá perdurando.señores oficiales. En la campaña que iniciamos no les tocará a ustedes. Inkerman y Balaklava. para Rusia y para Albión. Así es cómo el conflicto entre nosotros. señores oficiales. nuestro enemigo es Rusia. Está claro que el mundo es demasiado pequeño para dos imperios. lucharán contra Rusia! Contra Rusia. que se inició en Crimea con las batallas de Alma. no lo olviden ni por un segundo.

que el vil moscovita quiere arrancar de nuestra corona. ¡Nosotros salimos a combatir para cubrir y proteger con nuestro propio pecho a la India frente al invasor ruso! La perla de la corona británica. la piedra preciosa. . exhaló una bocanada de humo. Nosotros no invadimos Afganistán. El general chupó. Después se sacó el cheroot de la boca y escupió abundantemente al suelo. ansiosa por conquistar el mundo.potencia agresiva e invasora.

señores oficiales. atusándose las patillas con el guante — al año 1813. Daguestán y Georgia. apresando con sus garras todo lo que encontraba en su camino. después de la guerra ruso-persa y el tratado de paz celebrado en Gulistán. Bujara .—Todo se remonta —tronó. El khanato de Tashkent. ¡Pero esto le supo a poco al oso moscovita! Lanzó su aliento sobre los hindúes. por el que se cedieron a Rusia las provincias persas de Azerbaiyán. Khiva. Fíjense en el mapa.

ahora la frontera llega hasta el Amu-Daria. sino que afila sus dientes pensando en la India! Y antes.y Samarcanda pasaron a formar parte del Imperio ruso. no tiene ni la más mínima intención de quedarse detrás del Amu-Daria. que queda de camino. »Esto es el Great Game. ese viejo zorro. el Gran Juego. señores oficiales. ¡Y he aquí en este juego el nuevo movimiento del sátrapa ruso! ¡El zar Alejandro. ese verdugo de Polonia. El zar Alejandro obligó al . en Afganistán.

cuando el virrey de la India exigió que el emir Sher Ali recibiera igualmente a la misión británica. si Gran Bretaña exige. Sin embargo. el emir rehusó hacerlo. ¡su exigencia se cumple en un . Le enseñaremos que. Así que le enseñaremos al salvaje afgano lo que significa rechazar a Gran Bretaña.emir de Afganistán a recibir en Kabul a la misión diplomática rusa. y sabemos lo que suponen las misiones diplomáticas de Petersburgo y a quién despejan el camino.

sin embargo. y desde allí. tal y como apuntó. Atravesando desde Multan el . con la tarea de ocupar Dakka y Jalalabad.santiamén! Los veinte mil del general Browne se desplazan de Campbellpora y Peshavar hacia el fuerte Jamrud y el paso de Jaiber. aseguramos el sur con el flanco izquierdo del ejército. Nosotros. y nos replegamos en ese punto. a Kabul. La columna del general mayor Roberts se dirige en línea recta por el Thal desde Kohat hacia el valle de Khurram.

señores oficiales! Y el primer paso para limpiar Asia Central de rusos. ¡He aquí nuestra respuesta al gambito ruso en el Gran Juego. —¡Así es! —El general se limpió las patillas—. El teniente general sir Donald Martin Stewart. ¡ocuparemos Kveta y Kandahar! Well teach the damn niggers a lesson! Les haremos ver a qué sabe una bayoneta británica. ¡para empujarlos . CB. y repitió su ritual de exhalar humo y escupir.paso de Bolan. se llevó el cheroot a la boca.

Les dimos una lección a los indígenas afganos.al mar Caspio y en ese mar hundirlos! ¡Dios salve a la reina! »¿Alguna pregunta? ¿No hay? Bien. Con gesto de gran potencia les señalamos su papel en el Gran Juego. Aunque en . Peivar Kotal y Kabul humillamos a los rusos y a su zar. ¡Gracias. señores oficiales! Dismissed! Vuelvan a sus tareas. —Así que vencimos —resumió Honeywood—. En las batallas de Kandahar.

Ya te veo . Tú sin embargo. Gran Bretaña es un imperio. Gobierna y ordena a sus súbitos. entre ellos. según su voluntad. Son éstos quienes gobiernan y dictan las leyes. contén un poco tus inclinaciones. todo este Afganistán.realidad éste es su país. —Es un hecho —se rió Barr—. —En el mundo no cuentan ni los países ni los pueblos —negó fríamente Rice Olivery—. Artie. Afganistán. Importan los imperios y su voluntad.

Seguro que con una orden de movilización urgente. Se acerca alguien y a galope tendido.dispuesto a reconocer la independencia y autonomía a los zulúes de Natal. que el . Dudo. Acábense el té cuanto antes. —Llegó el momento de zanjar el debate. sin embargo. el galloper del estado mayor. Willoughby se levantó de repente y le miró. O a los irlandeses. Es Charlie Bligh. restregándose los ojos con la palma de la mano. señores oficiales —dijo con frialdad—.

ansíe desearnos un buen día de esta manera. las partículas de arena y gravilla tamborileaban sobre el casco de corcho.brigadier George Burrows. el . nuestro honorable caudillo. Edward Drummond protegió su nariz y su boca cubriéndolas con un chal de cachemira que había adquirido entonces en un bazar de Kveta. quemaba con su fuego. en una violenta ráfaga. El viento soplaba con fuerza. aunque débil tras la nube de polvo. El sol.

¿Qué podrían oponernos estos infelices lugareños? ¿Lanzas y escopetas .. Ali Masdjed. Futenhabad. cosechamos victoria tras victoria. no hay de qué asombrarse: les superamos en técnica. Sherpur. formación. moral. les superamos en nuestra europeidad. Peivar Kotal.. Durante año y medio ganamos batallas. La guerra ha terminado.muro de adobe que rodeaba la aldea calentaba su mano como una estufa. Por otra parte.

designando gobernadores entre los que nos eran fieles. a los que se . murió en una emboscada en Mazar-i Sharif. Su segundo hijo.afganas? El emir Sher Ali. expulsado de Kabul. Ayub Khan. Divide y vencerás. fue desplazado al oeste. Dividimos Afganistán en provincias. sin haber podido beneficiarse de la ayuda rusa que había suplicado anteriormente. Jakub Khan. abdicó. como dice Honeywood. Su hijo y sucesor. divide et impera. a la lejana Herat.

Algo se movió de entre las piedras. cuando el general Roberts ha barrido a Mohammed Djana en la batalla de Kabul. donde la pared se . No le he escrito desde hace tanto tiempo.. Volvemos a casa. escribiré a Charlotte mi última carta desde el frente. ya va siendo hora. allí.. nadie en Afganistán puede oponer resistencia. Uy. Y ahora.puede manipular. Desde aquí. desde Hushky Nahud. y Stewart ha diezmado a las tribus salvajes en la batalla de Ahmed Chel.

caía. Drummond entrecerró los ojos llorosos. echando mano a su pistolera. Cuando los abrió de nuevo. pensó. Una víbora. Tuvo el impulso de . esparciendo la arena. tocó la culata de su Adams. no había ni rastro del reptil. La desató. De nuevo soplaba el viento. aunque algo le impidió desenfundar su revólver. se había escondido entre las pilas de ladrillos de adobe desmoronados. Algo se enroscó y lanzó un brillo dorado. se convertía en una pila de escombros.

constantemente se los ve en este aire que tiembla por el calor.ir en esa dirección. un reflejo brillante del cuarzo en la arena. Fool's gold. Es sólo un brillo. Se secó el rostro. una alarma repentina. pensó. menuda tontería. No existen víboras así. Una víbora dorada. Sólo un brillo dorado. pero algo le retuvo de nuevo. un presentimiento. Un espejismo. aguda como la señal del enemigo. Tenía arena en . una especie de voz.

—¡Drummond! —¿Barr? —¡Pronto. dear boy. ¡y nos amenaza con cortar nuestras líneas desde Kabul! ¡Ya se han visto sus vanguardias en Sang Bur y Maiwand! ¡El ejército indígena que se ha enviado contra ellos se ha amotinado y unido a la rebelión! .el guante. muévete! ¡Ayub Khan con todo su ejército se aproxima desde Herat! Marcha sobre Ghazna. al puesto! ¡Han vuelto los exploradores! ¡Muévete.

Teddy. la batalla! ¡Puede que la más grande de esta guerra! Hip. will you? . Sexagésimo Sexto! Garryowen! Garryowen in glory! —¿Harry? —What? —Shut up. ¡la caballería y la infantería! ¡El campo de batalla nos espera. vamos a luchar por Maiwand con la fuerza de la brigada.Burrows ha dado orden de que nos movilicemos. hip. hoorray! ¡Adelante.

La pared de la garganta se quebró. Un mal . Es la heroína. polifónica. pero clara y sonora. Conocía esa voz. en el sitio en el que no quedaba ya más que una grieta en la roca. Te guiaré. Melodiosamente susurrante. Allí donde se acababa el barranco. —Ven conmigo —repitió la víbora—.—Ven. bajita. Voy a guiarte. Ahora esa grieta se abría con un crujido. Esto no está pasando. pensó Levart.

Una moneda. Siguiendo el sistema de venas y arterias. Él seguía sus pasos. Un viaje malísimo. y en algunos lugares se hacía tan angosta que él tenía que ponerse de lado. la recogió. La grieta era estrecha. Las paredes eran muy ásperas. Le guió reptando ágilmente.viaje. Se inclinó. aguzadas como el papel de lija. Algo refulgió entre la gravilla. y estaban marcadas con diseños que se ramificaban y recordaban a los nervios de una hoja. .

parcialmente cubierta por la arena. El reverso llevaba inscrito BASILEOS DEMETRIOU y presentaba a un caduceo flanqueado por dos cabezas de serpiente que se miraban entre sí. Es Mercurio. Algunos pasos más allá. se dijo a sí mismo Levart. ..En el anverso se podía distinguir una cabeza de elefante.. El equilibrio maniqueo entre las fuerzas del Bien y del Mal. dios hermafrodita. Ormuz y Arimán. Agathodaimon y Kakodaimon.

Él entró tras ella. Pero tampoco se preocupó demasiado. el alboroto. La víbora se adentró reptando en la oscuridad. La grieta se amplió. . la entrada a la cueva. formando al fin un portal. Seguía experimentando la euforia. los gritos.yacía una gorra con la roseta de oficial junto a unos prismáticos y una bolsa como la que llevan los reporteros. Levart se imaginó a quién pertenecían. En sus oídos resonaron de pronto el bullicio.

y siguió llamando tercamente al lugar Kabura.el chasquido de los platos. No aceptó sin embargo el nuevo nombre que le habían dado los colonos. las risas y los chillidos de las mujeres. No quiso o no supo demostrar los conocimientos . El mago se unió al ejército poco después del establecimiento de una guarnición en Ortospan. Con la misma terquedad afirmaba ser caldeo y responder al nombre de Astrajos. a la manera tradicional.

los servicios .ocultos alegados ni su relación con los arcanos mágicos. ya de la punta de una flecha enquistada en una herida. ya de una enfermedad contagiada por una prostituta bactria. sobre los pueblos y tierras circundantes. el mago había ayudado a más de un soldado en la adversidad. Ya se tratara de un forúnculo en la espalda de un caballo. Sin embargo. Para colmo era capaz de narrar con interés y sabía mucho. si no todo. había que reconocerle que no se le daba nada mal curar.

No dudaba a la hora de emplear su conocimiento con cualquier soldado. seguro estoy de ello... caudillo de la primera tetrarquía de la tercera dinastía. si es que acaso el hombre pueda estar seguro de algo.. No hay aquí tales víboras. si era menester. hijo de Pirro. Como ahora con Herpander.de inteligencia del ejército se aprovecharon bastante de ello. Ja.. —¿Una víbora dorada. . tetrarca? —Astrajos se rascó su barba de extraños rizos—.

apenas alcanzamos a acariciar levemente el conocimiento acerca del mundo.Reconozcámoslo. Puede que las haya en Cathay. que se sustentan de bálsamo. En suelo etíope habitan las aladas culebras. y de la testa les salen piedras preciosas. tienen en alta estima a .. jamás había oído.. Las víboras del valle de Lord comen pimienta blanca. Mas es que ni siquiera he oído mentar las tales víboras doradas. allí. Mas que existieran víboras doradas. parece ser.

serpientes y dragones.. Ni en la India. Y en la isla de Lanka.. —El mago se rascó nuevamente. —Hmm. Muchas hay también en la India serpientes. existe allí una rica variedad de reptiles... sólo que esta vez la . que allí se denominan nagis.. En una garganta.. de modo que es posible que se pueda encontrar algo para cada gusto. ni en isla alguna. —Vi a una serpiente dorada —le interrumpió con sequedad Herpander— yendo de patrulla por Gauzaka.

Herpander no oyó a lo que alcanzaban. ¿En Gauzaka. caudillo de los arqueros de la caballería. Al hiparca anfitrión le dio por brindar y salpicar la mesa con el vino derramado en las libaciones. Tradiciones... tetrarca? Interesante. cuyas raíces alcanzan sin duda.. . —¡Viva! —gritó Hares. pues las palabras de Astrajos se perdieron entre la algarabía.. Porque entre tales tribus precisamente circulan leyendas.oreja—.

alzando el cuerno con el vino—. parejo de los dioses! ¡Rey de Macedonia y señor de la Liga del Peloponeso! ¡Que viva largos años y por largos años nos gobierne a nosotros. sus guerreros! ¡A él servimos y con él viviremos y moriremos! Los hiparcas expresaron su aprobación. rugiendo de tal manera que temblaron los pilares que sostenían el techo. ¡Que viva Aleksandros ho Tritos ho Makedon. Las meretrices bactrias medio desnudas se les .

Nada raro. Herpander tomó a Astrajos por el brazo y le condujo a la parte más lejana de la sala. Allí se encontraba una hornacina. y. sobre ella. y en ella pudo distinguir una mesita de culto de marfil.sumaron con risas y chillidos. ya que antaño el lugar había sido un templo. pensó. . Algo en ruinas. allí donde el ruido apenas llegaba y se podían oír el uno al otro. una imagen de plata. Alguna deidad. del tamaño de un antebrazo humano. pero un templo.

. peinada con rizos a la moda persa. y flanqueada por dos animales que parecían trepar por sus muslos. Ardvi Sura Anahita. —Astrajos. viendo su interés. una diadema estrellada y una capa. la Inmaculada Señora de las Aguas.La imagen representaba a una mujer con alas. caracterizada con un casco cuadrado que le cubría las orejas. Aquélla que siembra los manantiales con lluvia de estrellas. —Anahita. se apresuró a dar la explicación—.

de las Nubes... de la Lluvia y el Granizo. Señora del Viento. Sus alas son símbolo de la potencia y de la ubicuidad. Ése es el nombre bajo el que los medos y los pueblos de detrás del Oxos veneran a ...que es dueña de la simiente masculina y de la leche materna. Protectora de los animales y diosa de la Sagrada Danza. el león y el toro. —Anahita. La sostienen sus animales sagrados. —repitió pensativo Herpander—.

no importa. griegos — refunfuñó el mago—. —Verdaderamente diversos — . adoráis a Anahita bajo el nombre de Artemisa? De todas formas. y lo toleran. Los dioses se han acostumbrado ya a que los hombres no sólo les resulte difícil comprender su divinidad.Artemisa. aun bajo múltiples nombres y diversos ritos. sino también designarla. —¿O acaso vosotros. A los dioses les basta con que su divinidad se venere.

No había cielo ni tierra. Pero ibas a hablar acerca de la víbora dorada y las leyendas locales. ni tampoco las estrellas. No existían el Sol ni la Luna.asintió Herpander—. sino espesa y eterna tiniebla. Hasta que dos nacieron del sacrificio de Zurvan: el Señor Bueno e Infinitamente Sabio Ahura-Mazda y el tenebroso. malvado y ardiente de . Así que te escucho con atención. —En el principio —Astrajos tomó aire— existía Zurvan. que no tenía principio ni fin.

a la cual vosotros. la tierra de los arios junto al río Vanguhi Daitya. que es la muerte misma. griegos. mas el horrible Angra Mainyu al punto corrompió. estropeó la obra ordenando a una multitud de serpientes que llenaran . estropeó y afeó lo que aquél había creado. Y creó el bueno de Ahura-Mazda los mundos y las regiones. »Y el Buen Señor Ahura-Mazda creó la región de Airyana Vaeya.odio Angra Mainyu. llamáis Araxes. Mas Angra Mainyu.

Creó Ahura-Mazda la región sagrada de Mouru. Mas Angra Mainyu. Mas Angra Mainyu.. envió una mortífera plaga. primero a aquéllos de los que se creía que dependía más el destino . se llevaron a cabo libaciones en honor a los dioses y diosas. que es la muerte. El Buen Ahura-Mazda creó la meseta de Sugud.. que vosotros llamáis Sogdiana.el río. Como de costumbre. Margiana. El vino ario corría sobre las mesas. Junto a la mesa estalló de nuevo un alboroto.

del soldado. alzando la copa y agitando el pelekys.. Aquéllos cuya voluntad o arbitrio decidían sobre su destino. ¡Hija de Zeus. creó el Buen Señor Ahura- .. Tyche! —bramó Hippasos llamado Gerion. señora del buen destino y del disparo acertado! ¡Tyche. el hacha de doble filo del que no se separaba ni en los simposios—. ciega por el oráculo! ¡Que seas honrada y te apiades de nosotros! —. —¡Yo te saludo. lochlago de los hoplitas.

vistiendo únicamente una diadema dorada y una leve tela de red sobre las caderas. es decir. Los hiparcas gritaron y . derribando los platos. Bactria. Sonó la flauta. por los cuencos de cordero sobre el que ya había cuajado la grasa fría. Angra Mainyu. El vino de Aria se derramaba por encima de la mesa. por las uvas que se apilaban en las páteras..Mazda la bella Bakhdhi. En cambio.. una de las mujeres saltó sobre la mesa. comenzó una danza grotesca.

Crios de Tymfa. —¡Yo te saludo. que estaba lleno. tú. oh Alala. caudillo de los sarisosforoi. el vino derramado lo salpicó como si fuera sangre. que te apostas ante las puntas de las lanzas! ¡Tú. hija de Polemos! ¡Heraldo de las luchas mortales.dieron palmadas. a la que los guerreros ofrecen su muerte como la ofrenda más sacra! ¡Que seas honrada y te apiades de nosotros! . elevó con ambas manos su cáliz de dos asas.

. espíritus malignos de la raza maldita de los druidas. —¡Alale alalaaa! ¡Alale alalaaa! —Las pairiki. que es la muerte.. en donde nos encontramos precisamente.—¡Alale alalaaa! ¡Alale alalaaa! —La séptima de las regiones creadas por Ahura-Mazda — Astrajos no había dejado de recitar ni por un momento— fue Vaekereta. que las pairiki. Kabura. Tienes que saber. hizo llamar a las pairiki. Sin embargo Angra Mainyu. tetrarca.. como todos los ..

entregando sus diablesas a las pairiki bajo juramento. de modo que cuanto más florecían la virtud y la devoción entre la gente. Puesto que las paikiri despejan el . Angra Mainyu se dedicó a saciar esa sed. Y las gentes quedaron a merced de su saqueo. que como estrellas malignas colgaban sobre el horizonte nocturno. mayor era la furia de los druidas y su sed de venganza. fueron otrora demonios de los cielos. Odiaban al género humano.diablos traicioneros persas.

De la mesa llegaban los cantos. los silbidos y los gritos femeninos. conducen hacia la idolatría.. . Amenazan con su brujería y su nigromancia. con su credo blasfemo y maldito de Yatuk Dinoih. aprovechándose de la debilidad humana.camino a los demonios. empujan al delito y al crimen. mirando a la imagen de Anahita. Engañan. Herpander suspiró.. inducen a la perversión y degeneración. incitan al pecado.

la obscena diablesa de la avidez..—. la Señora de la Luna Sangrienta.. el oficial de más rango en la reunión—. mas quien tiene el control sobre todas las pairiki es la terrible Az. —¡Somos el ejército del Gran Alejandro! —tronó desde la mesa el taxiarca Polidocles. la Que Resucita a los Muertos. ¡El mundo es nuestro! ¡Se arrodilla ante nosotros! ... la castigadora de los seres vivos.. Aquélla Que Se Oculta En Los Barrancos.

Aria y Drengana. reducimos a cenizas a los vencidos Mileto. . rumbo a la India. ¡Saqueamos Ecbatana y la Hecatompilos de las cien puertas! »Se nos hincaron de rodillas Media. mientras que Sogdiana y Horeuzm esperan su turno. ¡Después. ¡Forzamos a las mujeres en las calles de Susa! Quemamos Persépolis con sus palacios.»¡Arrojamos a nuestros pies a Siria y Egipto! ¡Despedazamos a los persas! Tomamos Sardes y Gordion al asalto. Tiro y Halicarnaso.

ante nosotros la legendaria Ayodhya! ¡Llegaremos adonde no llegó Cambises! ¡Mucho más allá de las fronteras del oikouméne conocido! ¡Nada nos detendrá en nuestra marcha! —Mas finalmente Ahura-Mazda se impondrá al mal. Maghada y Pattala. aniquilará a las diablesas.hacia los ríos Indo e Hidaspes! ¡Ante nosotros Taxila y Gandhara. deshará el conjuro de los hechiceros. . y pisoteará a Az y a sus pairiki como si fueran serpientes. erradicará la injusticia.

No lo intentes.Triunfarán los gobiernos de los justos y piadosos. . La fe en un único dios. rindo culto a los dioses y a su divinidad. —Esto no es ninguna leyenda — le interrumpió Herpander.. pareces querer convertirme a ella. Bajo muy diversos nombres.. la religión de Zoroastro. Son las creencias persas. ciertamente. Astrajos. Yo. El mundo renacerá. en liturgia tan variada que su misma variedad te asombraría. Y tú. ya algo aburrido—.

tanto para un persa como para un masageta. aléjate. te lo recuerdo una vez más. Yo. —Las leyendas de los Paropamisos —arrojó de sus . La noche es joven. ¿Puedes saciar mi curiosidad? Si no.aparte de ser totalmente estúpida y sin sentido. Por la víbora dorada que acerté a ver en un barranco montañoso de Gauzaka. es por añadidura aburrida. te pregunté por la víbora. todavía podré emborracharme. sin embargo. que yo a mi vez volveré al banquete.

las pairiki. Vencidas por Ahura-Mazda y sus emanaciones. los amshapandos. se arrastraron dentro de las madrigueras y cuevas y se escondieron en las tinieblas de la tierra. Si salen al mundo. no teniendo ni a las vírgenes ni al yatu para que las socorran. Despojadas sin embargo de sus antiguas fuerzas.entrañas el mago— hablan precisamente de las pairiki. lo hacen reptando en forma de serpiente. las pairiki tientan y atraen . que en su día fueron seres celestes.

. a hombres valerosos. Especialmente a los guerreros.. ¿a que has sentido su magnetismo? Si es así. del que sigue la llamada de la pairika. Más le valdría perecer en combate. tetrarca? Reconócelo.hacía ellas a los mortales.. ¿Acaso de aquí procede tu interés por la víbora. . Marcados y condenados para siempre. es bueno que no hayas cedido.. transformados por el contacto con la muerte y la sangre. pero marcados por la guerra. Pobre del guerrero que se deja arrastrar.

tetrarca. No te rías. ¿por qué esa pairika atrae a los soldados condenados por la guerra? ¿Para qué lo hace? —¿Para interrumpir quizá — Astrajos se acarició la barba y sonrió enigmáticamente— el martirio de su soledad? La pairika.. en los .. tanto durante el día como por la noche.—Y según tú —Herpander abrió la boca—. pues comparto contigo el conocimiento acumulado en los libros ancestrales. como todo ser de género femenino. ansia la compañía masculina.

en varios de ellos.. de hacerles daño. de sembrar la desesperación y la duda. —Otros sin embargo. odian al género humano. están poseídas del deseo de hacer sufrir a las personas.rollos y papiros. como ya he mencionado. Ansían dominar e implantar el mal con todas sus fuerzas. —El mago dudó por un momento—. Al menos. ¿qué? —Otros. sin embargo.. Otros. Las pairiki.. así que . Otros exponen la cuestión de otro modo..

E indignante. necesitan un ayudante. Nada ni nadie pondrá un ardor.. Ningún demonio ni ningún monstruo. una pasión y una inventiva semejantes en aras de la crueldad. Especialmente con el estómago . Y como sólo tienen unos poderes limitados.. Y en ese campo nadie ni nada puede igualar al hombre.cuanto más terrible es el mal. mayor es la felicidad del demonio. Un compañero para la tarea de hacer el mal. —Es terrible —lo interrumpió Herpander—.

aun cuando son inventadas. —Y por la cabeza de la Gorgona. las dos fuerzas que gobiernan el mundo. sino una leyenda. ¿cuál es la diferencia? —Las leyendas —y Astrajos sonrió—. me parece. ¿No? ¿Caldeo? —No es un cuento.vacío. su origen tienen en los miedos o en los deseos. mientras esperabas. No se comprenden las leyendas sin comprender los miedos y deseos . Por fortuna se trata sólo de un cuento. Pergeñado.

no se presentaba para unirse al festejo. No otro que el hiparca Seleukos se acercó a paso ligero a los comensales. tetrarca? ¿Acaso sabes de qué tienes miedo? Herpander no oyó las últimas palabras del mago.propios. Inclinando la cabeza contestó con un saludo muy respetuoso. con un gesto categórico . desde luego. Fue otra cosa lo que captó su atención. Por su actitud y su gesto se podía entender fácilmente que. ¿Acaso estás seguro de lo que deseas.

rechazó el cáliz que se le ofrecía. Mientras Teodoros lo escuchaba. Sin ningún miramiento apartó de su camino a una joven semidesnuda que se le . que estaba situado junto a Herpander. y con otro no menos áspero y decidido llamó al ilarca Teodoros. Herpander se imaginó a quién iba destinada. Se despidió de Astrajos con indiferencia y se dirigió rápidamente en dirección a los caudillos. e hizo con él un aparte en la esquina. su mirada vagaba ya por la sala.

marcha al destacamento. con los ojos pintados de kohl y pezones teñidos de carmín. Pero antes del amanecer debéis estar ya a caballo. Prepárate. —¿Pero es que ha sucedido algo? —Una revuelta —explicó .aferraba. y Teodoros le salió a Herpander al paso. tú y tu tetrarquía. —¿Estás sobrio? Bien. El hiparca abandonó entonces la sala. no queremos que cunda demasiado pronto la alarma. Pero en silencio y sin aspavientos.

los dajos y los parnos. En Sogdiana. las tribus de Aria y Bactria. Artakoana está en llamas y Maracanda está amenazada de sitio. Y he aquí que ahora este Espitamenes se ha amotinado. el mismo que nos acaba de entregar a Bessos. Puede incluso que un levantamiento a gran escala. .secamente Teodoros—. arrebatándonos a los sogdios. el sátrapa Espitamenes. el asesino del rey Darío. Existe el temor de que el levantamiento se pueda extender a toda la Margiana y Aria.

En general..? —El rey —le cortó el ilarca— está ahora en la Alejandría Escate. Se puso en marcha contra los rebeldes. ¿Y el rey? ¿Y los líderes Perdikkas. la cosa pinta mal. —¿Cómo que mal? —Herpander dio rienda suelta a su asombro—. pero los saxos. le atacaron por la . Kassander y Ptolomeo? ¿Y Agema. la guardia real? ¿Hetairea y los hipáspicios? ¿Qué ocurre con todo el ejército de Jaxartes para que un tal Espitamenes.. aliados con Espitamenes.

de Paropamisada. Tampoco está descartado que los pueblos de este lado de las montañas. La víbora dorada.retaguardia. iremos en refuerzo de las primeras líneas. A mediodía tenemos que estar en Alejandría del Cáucaso. Koinos y Artabazus se esfuerzan por contenerlos. Tenemos la orden de partir y reforzar su retaguardia. se unan al levantamiento. Nosotros. nuestra estirpe. pensó . los prodromoi. Los dajos presionan la Bactria.

¿una leyenda? ¡Phluaros. Cuando por fin terminen las guerras. Herpander? . La seductora. La pairika. las arrojaré de mí como la túnica que llevo puesta. la sangre y la muerte? ¡Encima! No estoy ni condenado. un cuento y una tontería! ¿Condenado por la guerra. Lo olvidaré para siempre. —¿Me estás escuchando. Y me olvidaré de todo lo que he visto y de lo que he hecho. ni marcado. Lo conseguiré. Seguro.Herpander.

La moraleja que yo extraigo es inequívoca: jamás dejes solo a un asiático que no haya sido completamente vencido. Estaba absorto en mis pensamientos. A tus puestos. La espesa niebla que . tetrarca.. — Teodoros rechinó los dientes y apretó el puño—.. —Este Espitamenes.—Disculpa. ilarca. enroscándose en forma de ese. —A la orden. La víbora reptó. Levart la siguió.

por los cuales se filtraba la claridad hacia el interior.predominaba junto a la entrada de la cueva dio paso a la luz. La bóveda estaba atravesada por un mosaico de grietas y orificios. Y lanzó un suspiro. El suelo de la cueva estaba inundado de oro y plata. como columnas de luminosidad arrojada por unos reflectores. Las monedas llenaban cajas y cofres adornados con el sol de . Levart pudo ver dónde pisaba. A la luz.

y el preciado metal liberado anegaba la cueva como si fuera arena del desierto. la moneda de los Acménidas. Levart vio —aunque no necesariamente los reconoció— los dáricos dorados del rey Darío.dieciséis rayos de Macedonia. Rebosaban los sacos. se salían de las ánforas rotas. cuya tela se había podrido siglos atrás. Los tetradracmas de plata ateniense con Atenea en la cara y su lechuza en el reverso. Los decadracmas de plata .

Los dracmas de plata del sucesor de Alejandro. Los octodramas de plata de Ptolomeo y los tetradracmas de Eutídemo. el tuerto Antígono el Cíclope. que lo personificaban como el Bicornudo. Otros. con la cabeza de Alejandro adornada con la cabeza de un elefante. con los cuernos del dios Amón. Otros. que le representaban a horcajadas sobre Bucéfalo. rey de la Bactria.de Alejandro el Macedonio. símbolo de la conquista de la India. Las monedas de .

hijo de Eutídemo. representado invencible como Aniketos. óbolos de este rey. el autoproclamado rey de la Paropamisada. idénticas a la que se acababa de encontrar en la entrada. enormes como la lente . La extraña moneda cuadrangular de Agatocles.Demetrio. pero hermosamente trazados. y las mayores monedas del mundo helénico. Los pequeños. Las monedas acuñadas por Antímaca Theos. Otras monedas de Demetrio. los estateros de Eucrátides.

Los . Relucían en los cofres y crujían bajo sus botas las monedas de plata con la efigie del obeso rey Heliocles. representado como Tenante con el cetro y el trueno. la Semejante a los Dioses. Las pesadas monedas de oro del rey Kanish de Kuszan. Las monedas de oro de Menandro Sotera o el Salvador. con su propia efigie de cuerpo entero. Los dracmas de plata con la efigie de su cónyuge.de unos prismáticos. la reina Agatoclei Teótropa.

Nada de esto existe. la cosecha de Salman Amir Yusufzai y de los muchachos de los kishlaks aledaños había tenido éxito. Diamantes de Golconda tan grandes como garbanzos. se trata de una alucinación. El caballo les había salido fuerte de la leche. rubíes birmanos . Rodeó los baúles y cofres. que contenían piedras preciosas. Levart la seguía. pensó. La víbora reptó. Ciertamente.tetragramas de plata del rey Heraios.

crisolitas u ojos de gato. aguamarinas de Kashmir. nefritas y turquesas de Horeuzm. la . rubíes de Siam. jades.del legendario valle de Mogok. las formidables esmeraldas del valle de Panjshir. ónices. los rubíes sangrientos y las espinelas de Jegal. cornalinas. amatistas de Dekan. jaspes. zafiros estrellados de Ceilán. Y los tesoros de los hindúes: las gigantescas pepitas de oro de Vachdur y Zarkashan. corales. perlas de la orilla de Lanka y Celebes.

figuras y figuritas. En las paredes de la cueva. dragones que . plateadas o broncíneas: pájaros de Simurga con cabeza de perro. como un ejército congelado en el tiempo. aguardaba una especie de ejército de imágenes y estatuas mayestáticas. en la sombra y la penumbra. Criaturas mitológicas doradas. ágatas. berilos y almandinos. allí donde no llegaba la luz. Enormes topacios.ultramarina y el lapislázuli de Badahshan. estatuillas. bustos.

otras menores. Las rollizas afroditas de la Bactria con sus pechos prominentes. Las figuritas de oro con filigranas . grifos y monoceros. Cibeles. cetos. Vaiú cabalgando a lomos de las gacelas. conduciendo su carro de leones. ictiocentauros. y en un rincón Artemisa. Suria en su soleado carruaje. las imágenes a veces mayores. hipocampos. de un dios o una diosa: aquí Atenea. Atlas o Boreas.desplegaban sus alas turquesas. en otro Poseidón con el tridente. tritones.

Los escudos estaban apilados en montones. Copas de jade. y candelabros y cilicios con guirnaldas de piedras preciosas colgando. en las más variadas poses. Allí resplandecían chapas doradas. a menudo seductoras. las bailarinas y amantes de los dioses.de las apsarás. rhytones dorados. janyares y estiletes. armaduras y cascos bañados en oro. cimitarras. espadas engalanadas. cántaros . adornadas con relieves cincelados.

Un cementerio. cráteras. No sólo era una cueva del tesoro.con dibujo y cálices. se asomaban los cráneos . sino también una necrópolis. Levart vio los huesos y las tibias que se asomaban desde debajo de las piedras preciosas. psykteres y jarros yacían en pilas descuidadas. blanqueaban surgiendo desde corazas enjoyadas las costillas y las pelvis. De vez en cuando resplandecía un anillo en la mano huesuda de un cadáver.

. Los huesos gastados crujían y se desmenuzaban bajo las suelas de las botas. La víbora reptaba. Levart iba tras ella. miraban a veces las órbitas de una calavera desde bajo el alero de un lujoso casco.hundidos bajo el oro de las monedas. surgían los dientes de un cadáver de bajo la cota de malla del casco o el nosal del shishak. Había partes en las que los montones de esqueletos entrelazados cubrían por completo aquello sobre lo que yacían.

Las hileras de las cariátides conducían a otra caverna. más . lamias y empusas terriblemente deformes. quimeras. Caminaba ahora entre hileras de imágenes. Y de máscaras de estriges. cariátides y canéforas que ofrecían el aspecto de mujeres de rotundas formas y amenazadores rostros. con sonrisas burlonas. estatuillas. convirtiéndose en un pasillo primero tortuoso y luego recto.La cueva del tesoro se estrechó. demoníacas.

peinada con rizos arcaicos a la moda persa. El quinto bloque. Tras él. yacía entre ellos. Levart vio una estatua. cada uno de ellos más alto que un hombre. liso y parecido a un catafalco. vestida con un casco cuadrangular que le protegía las . Representaba a una mujer alada. como si fueran menhires. En el lugar en que los rayos que caían por la bóveda agujereada daban más luz se alzaban.pequeña y redonda. cuatro bloques de lapislázuli de un tono celeste cegador.

Tanto como para ver que la estatua de la mujer peinada con rizos según la moda persa se alzaba desde montones de calaveras . Se enroscó. La víbora subió reptando al catafalco de lapislázuli. Levart sintió un retumbar en los oídos. una diadema estrellada y una capa. y se detuvo como una figura de ureus. alzó la cabeza bien alto.orejas. un tintineo que iba creciendo. flanqueada por dos animales que daban la sensación de subirse a sus muslos. Se acercó.

Levart dejó de oír el zumbido en los oídos. La cabeza y la parte superior de su organismo no se movieron.humanas. Pero el movimiento sólo lo realizaba con la parte inferior de su cuerpo. sonoras. formadas por muchas . en palabras. Y de rubíes diseminados. Se había transformado en susurros. Silbantes. rojos como gotas de sangre. no cambiaron su posición de ureus. aquélla que descansaba sobre un catafalco de lapislázuli. La víbora giraba en una rápida danza.

El teniente Bogdashkin. Con el . Alguien salió de la penumbra. adivinó Levart. No eres digno de su gracia. mientras que la penumbra que reinaba tras aquella luz se volvió más densa. El haz de luz que caía sobre el lapislázuli alumbró con fuerza el centro de la caverna. El perdido teniente Bogdashkin. —No eres digno de estar aquí. Con un uniforme manchado y hecho pedazos.voces empastadas y armónicas. Ni tampoco de su ofrenda.

—Ella fue la que le eligió —dijo Valun. lleno de cardenales e infectado y en carne viva por algunas partes. el sargento Valentin Trofimovich Jaritonov. praporshchik.rostro ensangrentado. —Estás usurpando un lugar que me pertenece. Has venido a robar. Con su pieshchanka quemada y embadurnada de sangre y petróleo. los dones y privilegios que me pertenecen. Salió de la oscuridad pero su rostro . Eres un ladrón.

No rechazará pues esta gracia. Una aparición. Lo que estoy viendo es un fantasma. Levart. algo consciente. —No rechazarás esa gracia.. Él fue elegido. escondido en la penumbra—. Distinguido con la gracia de tener elección. afirmó lo obvio: Valun no está vivo. Un eidólon. . Ése no es Valun. Ella fue la que eligió —repitió—..no era visible. murió en un beteerre incendiado en la garganta de Mohammad Agha.

Seme fiel hasta la . Levart observó que del antebrazo derecho. realmente grandes cosas llevaréis a cabo tú y ella juntos. retorcido de forma antinatural.¿verdad. —Me repetía: sé fiel —dijo el teniente—. Grandes y hermosas. Pasha? ¿No serás desconsiderado? ¿Es que despreciarás lo que ella te quiere dar? Grandes. le surgía un hueso fracturado. desplazándose con dificultad y sin gracia. El teniente Bogdashkin se acercó.

Y lo hice. Sirviente suyo y hasta esclavo acepté ser. Caerás al igual que . Y ella. te ha elegido a ti. Me había prometido la eternidad. Me la he ganado. y mi destino será también el tuyo. ¿Pero resultarás digno de ello? ¿Has madurado acaso para una distinción tal? Puedo sentir cómo vacilas. me la he ganado cien veces más que tú. dispuesto estaba para consagrarme a ella por entero. sin embargo.muerte y te daré la corona de la vida. Vacila.

No habrá paz para el guerrero. con el rostro todavía oculto por la sombra—. su guerra no se acaba nunca. Caerás desde lo alto. Ha sido elegido y tomará la decisión correcta. La paz es un espejismo. Puesto que sabe que no tiene ya adonde regresar.yo. Es todo un guerrero. la guerra eterna. . —Él no vacilará —dijo Valun. Tan sólo existe la guerra. aquéllos que hablan sobre la paz que acabará con la guerra seducen y engañan. Al fondo mismo de un abismo insondable.

»Sí. La víbora giraba cada vez más rápido sobre el catafalco de lapislázuli. no hay por qué engañarse.No hay nada aparte de ella. Pasha. tío Kiesha. sí. Estás enfermo. necesitas . No es capaz de decidir. sus movimientos escapaban a la vista. Lleva puesto el delantal blanco y la corbata de lunares a la moda de Lenin—. —No tomará la decisión —dice saliendo de la penumbra el profesor Vikenti Abramovich Shilkin.

.. el trastorno obsesivo-compulsivo. ataques de pánico. desencadenado por las situaciones estresantes. Delirios. Sufres del clásico trauma de la guerra. De ruptura de los mecanismos de adaptación... por los episodios psicóticos. un temor crónico. Tienes un síndrome de estrés postraumático de libro: en una palabra.tratamiento. un desequilibrio nervioso. Y todo ello potenciado aún más por el . tanto los experimentados como los imaginados.

. a la introversión. »No. Con el capitalismo. ¿o es que no lo sabías.. Pasha? Conducen a la psicosis. no me interrumpas.. Pero en una sociedad socialista.. a conductas asociales... Tienes alucinaciones depresivas.consumo.. Las drogas son malas y dañinas. e incluso sospecho que el síndrome de . está claro: la falta de perspectivas y la imposibilidad de existir en un sistema corrompido obligan a las personas a recurrir a medios narcotizantes..

sólo unos añitos. una predisposición genética para el alcoholismo... pensó Levart. sí. sí.... Una horrible alucinación de .. Unos añitos internado en un centro. en fin. y a la farmacote-rapia. Recurriremos a la psicoterapia. Un mal rollo de heroína. sí. También noto en ti un avanzado síndrome amnésico de Korsakov. Pero podremos con ello. Sobre todo a la farmacoterapia. Pasha. Sí. no más de cinco o seis. podremos..Cotard..

Pasha. Alguien más se escondía en la penumbra. Te ha . el teniente y el profesor. la chaqueta de piel de cuello redondo y unas mangas con botones de latón cosidos que llegaban hasta los codos.los narcóticos. Otro eidólon. Levart creía reconocer el uniforme caqui y el casco de corcho. otra aparición. —Valun se volvió visiblemente impaciente—. Acepta lo que ella te ofrece. detrás de Valun. —Decídete.

No hay vuelta atrás. con una esperanza falsa. La guerra aparta a las mujeres. —dijo Levart a su pesar. así que ya eres parte de su universo.. Y es que también. ya no hay sitio en él para ti.elegido a ti. ésa es una regla eterna para la que no hay excepciones. ¿y a qué tendrías que volver? ¿Quién te espera allí? ¿Vika? No te engañes. hermano. Ya has perdido a Vika. puesto que se había propuesto con . el mundo fuera de la cueva ya no es tu mundo. —No..

empapado de sudor. y llegará el momento en que tendrás que sacar fuera lo que te corroe el alma. —Y aun suponiendo que te esperara —replica de inmediato Valun—. No. Te despertarás de noche gritando. Y aun suponiendo que quisiera estar contigo después de Afganistán. pero esas . Vika me esperará.determinación no embrollarse en conversaciones con espectros ni ilusiones—. ya la has perdido. Te engañas con que lo borrarás para siempre de tu memoria.

. Sin proferir palabra. Así que se lo contarás todo: lo del autobús. ella se marchará. lo que ocurrió en Darvaz Dagh. lo del kishlak de Shoronjal. enmudecida por el espanto. —No. Tendrás que hacerlo.cosas vuelven. Lo del pueblo de Khan-e Djanub y aquella chica. . lo confesarás todo. lo de los presos en el helicóptero que no llegaron nunca a Kabul. —Se lo contarás. Eso sí que no se lo contaré. porque de otra manera no conocerás la paz. Y cuando se lo confieses..

Eso sí que es cierto. . pensó Levart. Y quizá sólo eso. Es la consecuencia de abusar de las drogas. Todos los simulacros se esfumaron y desaparecieron como si alguien hubiera apagado el proyector. La víbora dejó de girar bruscamente.—Caerás —se inmiscuye el teniente Bogdashkin— en el fondo mismo del abismo. Pashenka — sigue en sus trece el tío Kiesha—. —Estás enfermo. Deliras.

El tintineo se convirtió en una cacofonía de silbidos que culminaban en un penetrante sonido agudo que era a la vez un zumbido. Iachema. O alguien. Algo.Peligro. comprendió de repente Levart. Trae consigo una amenaza. Amenaza. Tengo que ir. Proteger. Ella lo . el silbido de las serpientes de la Gorgona. aferrándose con ambas manos la cabeza que temblaba con su tintineo. pensó. un seseo y un golpeteo. Cerca.

como si fuera un gigantesco sillón con grandes reposabrazos o un houdach asegurado en la cerviz de un elefante. las arcas y los esqueletos había algo parecido a un trono. Levart ya había reparado en el trono anteriormente. no le había llamado tanto la atención el mueble como el esqueleto que estaba . mientras entraba. Justo a la salida de la cueva del tesoro. en el escorial de monedas.exige. entre los cofres.

una larga camisa y un chaleco negro. El mulá Hadji Hatib Rahiqullah. Una persona lo había suplantado en el trono. Los ojos de Chernomor refulgieron de .sentado en él en una pose pintoresca vestido con los restos de una cota de malla y harapos de brocados de oro. Un anciano de barba blanca y cruel sonrisa. Chernomor. que llevaba un turbante. Ahora no había un esqueleto. Durante apenas unos segundos se retaron con la mirada.

Simplemente se había olvidado de él. Pecó del pecado más grave que un soldado pueda cometer. Pero sobre Levart posó su mirada el orificio del cañón de su propio akaese. sobre las piedras. En lugar de una ensordecedora . Clic. El AKS que había dejado en el barranco. y los labios torcidos por la risa se enderezaron y acabaron apretándose. Y ahora ese pecado iba a vengarse.improviso como si fuera un hombre lobo.

el fuerte rechinar metálico del percutor. lo derribó con ímpetu. Clic.ráfaga. pensó Levart. Chernomor consiguió levantarse del trono. Chernomor alzó el seguro y apretó el gatillo. Ni siquiera pensé en recargarlo. Me olvidé. Después de la masacre del autobús. ambos se estrellaron con un tintineo y un estrépito contra la pila . no lo he recargado. pero no le dio tiempo a retirarse. Levart saltó sobre él como un halcón. saltando sobre él.

.de monedas y joyas. y Levart le agarró de la muñeca. Forcejearon y se derribaron. pataleando y agitándose como un salmón arrojado a la orilla. el cabeza de elefante. reptó arrastrando a Levart consigo. hicieron pedazos un poco de cerámica escita y turkmena. Chernomor. aferró en el puño un jirón y tiró con todas sus fuerzas. le agarró con la otra mano de la barba. Chernomor echó mano al kindjal. reduciendo a chatarra una figura de alabastro de Ganesha.

Así que asió con la izquierda el primer objeto que tenía a mano y golpeó con fuerza en la cabeza de Levart.Asombraba la fuerza y la destreza del anciano. Con la vista nublada. un . Agarró algo. soltó la barba del mulá. Éste tuvo suerte. una figurita de bronce que era un Buda de pie. pero era incapaz de liberar la barba ni la mano derecha. porque el objeto era una estatuilla de terracota de una Gran Madre ventruda y pechugona que estalló y se deshizo por el golpe.

pero entonces el Buda se le deslizó de entre los dedos. bastante pesado y contundente. Y. Golpeado por segunda vez. soltó el kindjal y se cubrió la cabeza. pero aun así. El turbante amortiguó el golpe. el castigado Chernomor se encogió. Levart lo alcanzó una vez más.Buda Shakyamuni. golpeado con los puños y . cegado momentáneamente. Levart. le aferró la barba con los dedos de ambas manos. y Chernomor le golpeó fieramente clavándole sus dedos en los ojos.

se revolvió velozmente y se levantó. Chernomor se alzó igualmente. miró a su alrededor. Levart soltó la barba de Chernomor. tenía prácticamente forma de pico. ligero como un gato. y arrojó la incómoda Nike. echó mano al montón de los huesos. Esta vez era una Nike. y con un movimiento . Alada. aguantó.arrastrado. inmejorable para partir la crisma. Lo soltó y se apartó sólo cuando Chernomor le asestó el siguiente golpe con una estatua.

y rasgó el algodón con un corte fino como una cuchilla de afeitar. un shamshir persa de guardapuños dorado y un bello diseño damasquinado en la hoja. pero aun así la hoja le cortó con un zumbido su pieshchanka. buscando febrilmente con la mirada cualquier cosa que pudiera servirle como . dio un tajo. Retrocedió. a la altura del pecho. Lanzó hacia abajo.rápido sacó de allí un sable curvo. Giró el arma de forma que hasta silbó el aire. Levart se salvó con un paso atrás.

pensó. y el afilado shamshir cercenaba con un silbido la manga del uniforme. Asió por el mástil cubierto de una hoja dorada un arma arrojadiza. Antes de que lograra alzarla. Maldita sea. de . algo del tipo de una guja o de una naginata japonesa. ya tenía a Chernomor encima. al tiempo que saltaba a un lado y escudriñaba a su alrededor con pánico.arma. pero que resultó ser demasiado pesada. Y la piel del antebrazo. en una guerra de radares y visores nocturnos.

.cazabombarderos ultrasónicos y helicópteros de asalto. de bombas de racimo. de proyectiles teledirigidos y minas sísmicas. yacía una espada. Un ejemplar de museo. Un arma que cuenta con sus buenos quinientos años. me tocará morir degollado por un sable. Apretujada entre los diseminados botones de latón de los kulbaks. parcialmente cubierta por una rodela de carey. Y entonces la vio. en una guerra de napalm.

. respondió contraatacando con un rápido tajo y un corte. leyó una inscripción en la hoja: DEUS LE VOLT. Era una espada europea. Chernomor atacó como un leopardo.No era un talvar hindú ni una khanda de Rajputan. no excesivamente larga. simple. sencilla. tirando desde la oreja. pero Levart no le dejó recuperarse de la sorpresa y atacó. Cuando la cogió. Levart lo paró sin pensar y. para su sorpresa. Chernomor evitó el golpe y se echó hacia atrás.

El mulá probó a hacer una finta y un tiro a la mano. una hoja tintineó contra la otra hoja y el adornado shamshir por poco no salió despedido de la mano de Chernomor. El mulá retrocedió. La muñeca de Levart pareció efectuar por sí misma un pequeño giro. En sus ojos ardientes refulgía algo extraño. estaba seguro. iba a atravesar como a un . mostrando los dientes desde la barba blanca. El praporshchik a quien. quizá la sombra de una duda.

sino como alguien entrenado desde la infancia en la lucha con el kopis y la mahaira. un diestro espadachín. Luchaba no como cualquier shuravi. Alguien que hubiera matado con arma blanca a su . de forma completamente inesperada. resultaba ser. sino como alguien formado en esgrima en Sandhurst con un sable de guerra de modelo 1853.cerdo sin dificultad. No como un soldado de infantería soviético. fabricado por la compañía Robert Mole & Son.

Ahora aullaba salvaje y rabiosamente. en la batalla de Elateia. como un chacal. Chernomor perdió pie y se tambaleó. le golpeó con el hombro y le pateó en la pierna. Levart lo repelió con una finta y un paso hacia un lado. Chernomor no había emitido el más leve sonido. durante la campaña de Fócida. mientras que Levart se . Hasta ese instante.primera víctima a los quince años. Y se tiró a ciegas sobre Levart blandiendo su shamshir como un loco.

No soltó el shamshir de la mano. Tan sólo podía mirar a Levart. pero era obvio que ya no iba a ser capaz de alzarlo. abrasarlo con una mirada que hervía de odio. retirándose. Agarró con ambas manos la empuñadura de la espada y empujó con fuerza el . Le clavó la espada al mulá en la clavícula. Levart la dejó así. desde arriba. hundiendo verticalmente la mitad de su filo.enderezó y golpeó desde lo alto. Levart se acercó. Chernomor cayó de rodillas.

Chernomor tembló y se revolvió entre convulsiones de una forma horrible. . Y luego cayó de frente. pero aun así la sangre se escapó a través de ellos como una ola embravecida. El mulá Hadji Hatib Rahiqullah se balanceó. No despidió el más mínimo ruido. y luego entró como en la mantequilla. Levart miró hacia él con indiferencia. La hoja opuso resistencia sólo un momento.pomo. Luego se marchó. Apretó los labios. hasta los gavilanes.

Tras las bolsas yacían seis platillos de metal lacados en verde. Minas antitanques TM-46. Era trotil en bloques de 400 gramos. Con seis kilos de material explosivo cada .Levantó su AKS. Junto a la salida misma de la cueva del tesoro pudo ver unos sacos encerados. Estaban tan repletos que se veía su contenido. envueltos en papel gris oscuro de parafina. la abrió y tiró el cartucho vacío. en medidas de diez por cinco por cinco centímetros.

Chernomor. el Chernomor de barba blanca. Se proponía liquidar al retoño del shaitan. su bastión y escondrijo. henchido de odio. Siguiendo los preceptos del Corán se propuso otorgarles simultáneamente la lapidación y el fuego infernal. enemigos de la especie humana. al sahir del hechicero y a la demonio aluqah. pensó. De forma moderna.una. No descansó hasta que dio con él. Y hacerlo junto con la cueva. del infiel y la víbora. .

con ayuda del trotil y las minas antitanques. La bolsa del teniente Bogdashkin estaba en su sitio. yacía en el mismo lugar de antes. en la grieta. Fabricadas en la URSS. Levart siguió la huella del cable. En uno de los bloques de trotil había una espoleta de percusión conectada a un cable. Un mapa de los alrededores a escala . En ella encontró artículos para el aseo. junto a la gorra y a los prismáticos.

Una resma de papel doblada en cuatro. Muchos. cargadores. con los bordes recortados. Una inscripción arqueada bajo la imagen decía PARA PAPÁ. Y en el fondo.1:25000. el Lobo y la Liebre. Una fotografía de dos niñas gemelas que aparentaban seis años. envueltos en trapos. . que resultó ser un dibujo. dibujados con tiza de forma no muy diestra. Representaba a los protagonistas de unos dibujos animados soviéticos.

le produjo una momentánea euforia. El chirrido del cerrojo del fusil hizo que la euforia durara un segundo más. . y en lo alto resplandecía el cielo azul. El segundo. hablando sin parar al mismo tiempo. Oyó voces. como de costumbre. Uno de los muyaidines estaba junto a la pared del barranco y meaba sobre ella. El chasquido del trinquete. con un cigarrillo entre los dientes.Levart cargó con uno su AKS. La cueva terminaba.

enredándose y tropezando con su propio pirantumbon.inspeccionaba los cables. No llegó a tiempo. que estaba apoyado en la roca. Alcanzado por una corta ráfaga. Oyó los pasos de Levart y levantó la cabeza. El cigarrillo se le cayó de la boca. Una ráfaga le alcanzó en . dio un salto y buscó su fusil Lee Enfield. el espíritu se derrumbó. Levart apretó el gatillo. inclinado sobre una espoleta de tiro minera. El que estaba meando se dio la vuelta.

Levart apretó el gatillo . marcando la pared del cañón con una desfigurada mancha de sangre.la tripa. pero no fue capaz siquiera de empuñarla. El de la espoleta sacó con mano temblorosa de debajo de su camisa ensangrentada una pistola TT. sus ojos negros abiertos de par en par lanzaron a Levart una mirada implorante. Y se quedó sentado así. temblando por las convulsiones. Abrió la boca con un grito mudo. La cabeza se le cayó sobre el pecho. Se resbaló.

Y penetró en la oscuridad de la cueva. pensó. su horrible iachema. ennegrecía incluso. Tengo que volver. Tengo que volver con ella. Desde lo profundo le llegaba el aullido-silbido de la víbora. .y disparó sobre él el resto del cargador. El cielo se iba oscureciendo.

Los menhires de lapislázuli brillaban en azul.Cobraron vida las figuras de piedra colocadas en hileras. De amenaza. y las redondas caderas de las canéforas se balanceaban rítmicamente. Los generosos pechos de las cariátides parecían revivir. y las deformes bocas de las empusas parecían emitir susurros. Los ojos ávidos de las lamias parecían seguir cada uno de sus pasos. La caverna redonda estaba vacía. O advertencia. Una imagen de .

y se apoyó en él. desplegaba sus alas. situada entre las calaveras y los rubíes. Una figura de mujer. Una aparición más. Un eidólon más. ¿Pero de quién? ¿Acaso Vika? . y emergió una figura de la penumbra. pensó. Un simulacro más. con una diadema de estrellas. Pero la serpiente no estaba en el catafalco. inclinando ligeramente su esbelto talle. Se acercó a uno de los bloques de lapislázuli. Distinguió un movimiento.una diosa peinada a la moda persa.

De las caderas para abajo vestía una escueta túnica de lana tejida con oro. En París. En un lienzo de Charles August Mengin. Avanzó un paso. en la inauguración de una exposición en el Salón de París. Hacía tres años. Como la . y la mujer dio igualmente un paso adelante. La había visto ya.¿Acaso aquello era Vika? No se trataba de Vika. Recordó. Tenía el pelo negro y estaba completamente desnuda hasta las caderas.

tú. En las proximidades de Figalia. en un bosque de cipreses. —¡Oh. como estatua de mármol. En la Arcadia. La había visto ya. que . En un templo. no lejos de la frontera con Mesenia. Eurínome.diosa Safo semidesnuda. de mirada inquietante. cimbreante Diosa de Todas Las Cosas. Recordó. La saludó. Él se acercó. Unas palabras extranjeras en una lengua desconocida brotaron desagradables de sus labios.

para poder fundirte con él en amoroso abrazo.. y a cada palabra suya se acercaba más. seduciendo con tu baile a la Serpiente de Ofión. ella se acercaba lentamente. .al principio de la creación emergiste del Caos espléndidamente desnuda para separar los cielos de las aguas. su dorada piel y el diseño de filigrana que la cubría. —¡Oh..! Mientras él hablaba. tú. Vio sus dorados ojos. que bailabas sobre las olas. Eurínome la de los ojos bellos.

los planetas.! —Te he elegido —dijo la mujer del dorado ojo—. Eres mío. Cumpliré deseos que hoy ni siquiera conoces.engendrando sensualmente el Huevo del Mundo. Todo lo que alguna vez deseaste. »Te daré todo lo que desees. las estrellas.. los ríos. árboles. del que surgió todo lo que existe: el Sol. plantas y todos los seres vivos. el . la Luna. la Tierra con sus montañas.. »Te llevaré a Gulshan-i-Kuds. Eres mi defensor.

Te bañaré en leche. Te agasajaré con un bhang digno del mismo Shiva. Te embriagaré con mi .Más Alto de los Cielos. miel y ambrosía del Olimpo. te daré a beber la amrita que procede de las gotas de sangre. Te daré a beber la plateada haoma de los magos. Te proveeré y dispensaré riquezas ante las que palidecerían los tesoros de Lampaki y Firuz Kuh. del jugo de la mandrágora que no conoció Teofrasto. Te daré a probar el blanco soma. tal y como no lo probó Indra.

no habrá Luna ni estrellas. ni existirá la Muerte. No habrá Sol. Fuerza y omnipresencia. Guerra.veneno. ni el ser o la nada. si es que deseas conocer a fondo el sueño. en el que está contenida la Eternidad. Será la Quietud. Será la Eternidad. violencia y sangre. La Tranquilidad y el sueño profundo. no habrá una pausa entre el día y la noche. »No habrá principio ni fin. no habrá grandes llanuras. no habrá Tierra. si es que las quieres. si es que las .

un siseo melódico . La guerra eterna. Los dedos que tocaron su mejilla tenían las uñas largas que resplandecían en oro. con una forma que recordaba a las escamas. como si estuvieran bañadas en una capa del noble metal. De la boca que sentía junto a su oreja brotaba un siseo. »Te daré la única paz que puede conocer el guerrero. El brazo que rodeaba su cuello adoptó un aspecto delicado. Por la eternidad.ansías.

La antigua serpiente Ofión. la esplendorosamente desnuda Eurínome. Se hizo serpiente para ella. abarcarla. como Ereshkigal. Ella. Era como su Astarté. La antigua serpiente Ofión. fundida con él en amoroso vínculo era su Eurínome. diosa de la Danza . que acudía a su llamada junto con el viento del norte. como Inanna.y tenue. Como Anahita. Diosa de Todas las Cosas. envolverla con sus hilos y fundirse con ella en un abrazo. capaz de enroscarla.

la Luna. los árboles. los ríos. a los pies de cuya imagen se presentaban sacrificios. entre espasmos de placer fecundaban al Cielo y la Tierra. Fundidos y entrelazados bailaban sobre las olas. . la misma que riega las fuentes con lluvia de estrellas.Sagrada. La Intocable. al Sol. las plantas y a todos los seres vivos. los planetas. Aquélla que domina la simiente masculina. las estrellas.

De las paredes se desprendieron. pequeños guijarros. con un rumor.La cueva tembló por las explosiones cercanas. —Eso no es nada —dijo la víbora—. Se desencadenó una brutal salva de cañonazos que alcanzaron el oído de Levart. cayó polvo del techo. igual que las ráfagas de un arma automática. las explosiones de unas granadas. cubriendo los lapislázulis como la lepra. . No es más que la muerte.

. Yo tengo que. ¡Es un ataque a la zastava! ¡Se combate allí! —Eso ocurre en otros mundos. El brazo cubierto por el diseño áureo le rodeó el cuello.. como el garrote.. recuperando la consciencia repentina y dolorosamente—.. —Se liberó de su abrazo. apretó con crueldad y con fuerza. como la horca. Y apretó.. Y a ti ya no te afecta. —Se liberó —.. —Mis compañeros. En otros tiempos.—La zastava. Se le nubló la vista . como un lazo.

Otros tiempos. —Sintió que algo serpentino le envolvía y paralizaba las piernas—. Localizaron con rapidez el blanco. Estuvo a punto de perder la consciencia.y le palpitaron las sienes.. Las baterías de la artillería de Ayub Khan disparaban desde las montañas y caminos que conducían a Maiwand. Afuera resonaban los cañonazos. —Otros mundos.. Tú eres mío. Caía polvo del techo de la caverna. y ahora . Tuyos ya no.

sometiendo a un fuego intenso al centro de las posiciones británicas.castigaban densa y certeramente. —¡Éstos son. Uno de los proyectiles estalló peligrosamente cerca. by God. Henry James Barr lanzó una maldición repugnante. cañones ingleses! ¡Enroscados de doce libras de Armstrong! ¡Mejores que los nuestros! —Mejores —asintió el teniente . no más lejos de cien yardas de los puestos ocupados por el Sexagésimo Sexto.

que Dios proteja a nuestro servicio de inteligencia. escucharon el silbido de la metralla. Explotó otro proyectil. Y son más. sin dejar los prismáticos—. Drummond escondió instintivamente la cabeza entre los .. no tenían más que unos trabucos viejos. sintieron la onda expansiva. Además de varios morteros más.Richard Trevor Chute. seguramente de Krupp. Y al parecer. esta vez mucho más cerca. Nos golpean creo que cinco baterías con veinte cañones de campo..

La cosa está fatal en la caballería. Si Burrows no lanza enseguida a la caballería a la carga. nos protege la posición en un valle. Pero a otros los destrozan ampliamente.. —Si Burrows. —Era como si Chute le hubiera oído—. también la metralla recoge su sangrienta cosecha entre los cipayos del ala izquierda y en el centro. A Dios gracias.. pronto no . pierden hombres y caballos. pensó. no nos tomarán como un objetivo. Al ser menos visibles...brazos.

Me gustaría saber a qué está esperando. ¡Prepárense! ¡Va a haber un ataque! ¡Vienen a por nosotros! El mayor podía tener razón.tendrá nada que lanzar. un mínimo . —¡A sus puestos. a sus destacamentos de Kabul y a la guardia montada afgana. Bloody hell.. señores oficiales! —le interrumpió con una elocuente orden el mayor Blackwood—. Ayub Khan había concentrado a sus divisiones de Herat..

éstos seguían manteniendo su posición. frente al Sexagésimo Sexto. Sin embargo. y no tenía prisa por lanzar un ataque frontal.de ocho mil personas. El asunto se desarrollaba de otra forma en el ala derecha. Ayub tenía que ver cuán eficazmente su artillería castigaba a los británicos. bajo los estandartes verdes se . Aquí. contra el Primer Regimiento de granaderos de Bombay. separada de las líneas británicas por el barranco y por el cauce ramificado de un río seco.

Muchos vestían túnicas blancas. dar la vida luchando contra el infiel. y también mosquetes Brown Bess y antiguos rifles Enfield. y temblaba con los cuchillos. sables. que habían jurado avanzar y luchar hasta la muerte.encontraba la horda de infantería de los ghazis. fanáticos religiosos que apoyaban a Ayub. espadas y lanzas. como sabía Drummond. Unos pocos —lo veía por los prismáticos — tenían jezailes. arrebatados . aquéllos. La horda aullaba sin parar.

la horda se lanzaba al ataque con un aullido salvaje. —Good Lord —suspiró Barr—.. Y ahora. rebuscando la pistolera para coger su Adams. Más comunes eran sin embargo las picas primitivas fabricadas a partir de bayonetas inglesas atadas a un palo. cuando el sol se encontraba en su cénit.seguramente todavía durante la primera guerra. en el cuarenta y dos. Son lo menos diez mil. pensó Drummond.. No hay forma de . Puede que más.

mientras que la segunda se arrodilló. extraía el sable de su funda. Vio cómo el jefe del regimiento. aullando como salvajes. el subcoronel James Galbraith. El coronel . La horda. —¡Preparados! »¡Carguen! ¡Apunten! La primera fila apuntó en posición tendida. habiendo salvado el cauce seco del riachuelo. corría hacia ellos.adivinar a cuántos ocultan los cauces del arroyo y aquellos profundos barrancos.

A volley! »¡Fuego! Las compañías del Sexagésimo Sexto dieron una salva como si fueran un solo hombre. —Now! —gritó Galbraith—. lo dobló y se limpió la punta de la nariz y el bigote. —Steady. lads! Steady! Los atacantes ghazis se acercaron hasta las setecientas yardas.sacó un pañuelo de su bolsillo. como en el campo de tiro del regimiento. como si una chispa de fuego saltara por .

Pero tampoco esta vez detuvo a los ghazis. con un efecto letalmente similar. Drummond echó un vistazo a . silbando y blandiendo las armas. aullando. Una lluvia de balas arrancó de cuajo las primeras filas de ghazis. aplastando a los muertos y heridos. Pero los siguientes continuaban hacia delante. —Allaaah-u akbaaar! —Fire! De nuevo una salva. esta vez desde las cuatrocientas yardas.las líneas. barriéndolas.

—¡Fuego! Esta vez veía claramente las salpicaduras color carmín. veía cómo las capas blancas de los fanáticos se enrojecían al punto a causa de la sangre. Pero seguía estando tranquilo. En manos de un tirador experimentado.los soldados que cargaban sus armas. la carabina MartiniHenry podía disparar entre quince y veinte balas por minuto. que ya no se . Oyó los quejidos de los heridos y el aullido salvaje del resto.

Drummond empuñó su revólver y apuntó. —Fix bayonets! —tronó Barr. —Allaaah-u akbaaar! —A volley! —exclamó Galbraith —. La siguiente. . Al fin. Thank God. Se retiran. pero no disparó. pensó. de cien. viendo que se rompían las filas de ghazis. se limpió con un guante la frente. Los movimientos de carga de las armas se volvían cada vez más febriles. damn them! Una salva de doscientas yardas. Give'm another volley.podía contener por más tiempo.

Hay que agradecérselo a Dios y a las carabinas Martini-Henry. no se dio cuenta siquiera de que los batallones de Herat y la caballería irregular afgana habían comenzado allí también el asalto: ...Las bayonetas no serán necesarias de momento.. Habrá un momento para el descanso. los hemos contenido.. La artillería afgana también parece haber enmudecido... Desde el ala izquierda resonaban constantemente los cañonazos. por lo que Drummond. Retroceden. ofuscado por el combate.

tampoco ese ataque tuvo. La batería Royal Horse Artillery había herido eficazmente.ésa era la causa de que hubieran enmudecido los cañones enemigos. Los cipayos de los regimientos de Bombay. parecía. Los cipayos abrían fuego sin pausa. mantenían su posición con determinación. al parecer. Sin embargo. a los atacantes con la metralla de sus cañones de nueve libras. llamados los Tiradores de Jacob. el Primero de granaderos y el 30° de infantería. suerte. .

sin embargo. Drummond reparó en que ellos mismos. Y en el corazón de la agrupación británica se formaban los escuadrones de la Native Cavalry. los regimientos de Bombay Queen's Own y Scinde Horse. se mantuvieron inflexibles.repeliendo a las siguientes oleadas de ataques. sufrían también bajas: las balas de los mosquetes afganos y los jezailes minaban considerablemente sus filas. Burrows dará inmediatamente la orden. pensó . Sin embargo.

. como se comprobó. demasiado pronto. . y en un momento los lanceros irán a la carga. las disolverán y los irregulares y los ghazis serán los primeros en huir.Drummond. Thank God. sobre los granaderos y la batería RHA. Dio las gracias. cayeron con renovado brío sobre el ala izquierda.. reforzados con importantes reservas. Justo en ese momento. Golpearán por los flancos a las tropas de Ayub. Hemos ganado la batalla. Los regimientos de Herat.

la siguiente oleada de ghazis. por lo que se rompió todo el ala izquierda. Burrows —sólo entonces— lanzó a la caballería a la carga. se lanzó con furia sobre los Tiradores de Jacob. los granaderos vacilaron y se fueron batiendo en retirada. que . emprendió también la huida. pero ya era demasiado tarde: los jinetes. que se había desplazado oculta por los valles. amenazada. Después de unos minutos de desesperada resistencia. La artillería a caballo.

El centro se quebró ante la mirada del atónito Drummond. Tampoco los Tiradores de Jacob aguantaron. al ver la imagen de los ghazis que se cernían sobre ellos. y se desencadenó el caos.parecían tener alas. mientras que los ghazis se abrían paso en la agrupación. como en un mal sueño. Drummond vio cómo la línea . De repente. En su huida enloquecida los tiradores cayeron sobre los granaderos que desertaban. fueron recibidos con un fuego intenso y sucumbieron.

que era un enorme aullido.. ¡Sexagésimo Sexto.. y toda la brigada.. incluida la caballería y la retaguardia... se lanzaba huyendo hacia el sur. Cayeron sobre su .se rompía y se desinflaba. Esto es imposible.! —Drummond dejó de oírle. —murmuró para sus adentros—. a formar. —¡A formar! —gritó desde su caballo Galbraith—. —Esto es.. en dirección a Mahmudabad. un alarido salvaje. pues todo quedaba ensordecido por la algarabía.

en el que se abrían paso. los supervivientes de los granaderos mezclados con los Tiradores de Jacob y con los apresurados lanceros de NC.regimiento. hasta hace poco de castigo. los tiros y los carros de la desaparecida batería RHA. revolviéndose mutuamente. Las filas. cortando y picando. se convirtieron en un desagradable remolino. y en medio de todo esto se golpearon. los ghazis y los de Herat. los caballos. empujándose y dando coces. La muchedumbre .

Órdenes que en semejante infierno nadie estaba en situación de escuchar. El Sexagésimo Sexto se aferró al fin a las primeras construcciones del kishlak de Khig. Y . él no podía resistirse. a los muros de adobe y a las paredes de las casas. Enronqueció de todas las órdenes que había gritado. Galbraith y unos cuantos oficiales consiguieron dominar el pánico y concentrar a su alrededor al resto del regimiento. Milagrosamente.arrastraba a Drummond como si fuera un río impetuoso.

de repente. que estaban degollando a los huidos. No conseguía enderezarse. Los gazhis. entre el pandemónium que les rodeaba resonaron unas tranquilas órdenes inglesas y el discreto traqueteo de las salvas de fuego de las Martini-Henry. cayeron directamente sobre . sino que una oleada de cipayos que huían lo agarró y lo arrastró consigo. Se apartó. pero le voltearon y a punto estuvieron de pisotearle. Drummond no tuvo tiempo de unirse a la formación.

De repente. con la barba ensangrentada como si acabara de haber mordido a alguien. el coloso alzó su ancha y curvada kora. alcanzado justo entre los ojos. Y cayó. se revolvió hacia él un gigante enfundado en una túnica blanca.él. No le había dado tiempo siquiera a desenfundar el Adams de la pistolera cuando una lanza afilada y unos cuchillos de Jaiber refulgieron ante sus ojos. —Sir! —Una carabina acababa de disparar justo sobre la cabeza de . Aullando.

saltando por encima de los cadáveres. God dammit! Lo incorporó por la izquierda Harry Barr. en dirección a los bajos muretes de la aldea. . ¡Levántese. Huyeron. dejándolo sordo—. por la derecha. Huyeron. ¡En pie.Drummond. Teddy! ¡Levántate. Detrás de ellos resistían los restos del Sexagésimo Sexto y los supervivientes de las otras compañías. el sargento Apthorpe. sir! —¡En pie! —Desde otro lado disparó un Colt—.

El gran calibre del Adams hizo su trabajo. y empuñó su revólver. De rodillas. repeliéndolos de forma que salían despedidos como los bails de los wickets cuando les alcanza la . y las balas arrojaron de sus pies a los gazhis que se abalanzaban sobre él. Drummond se volvió hacia sus perseguidores. sufrió una convulsión y cayó sobre la frente y las rodillas. arrastrando consigo a Drummond.perseguidos por el aullido de la horda y el silbido de las balas. De repente. Barr gimió.

—¡Más rápido.pelota. y luego se unió una carabina más. Al lado disparaba Apthorpe. el Snider de alguno de los granaderos de Bombay. sahib! Yildo yao! ¡A la aldea! . El subteniente Henry James Barr se giró de espaldas. Después se quedó rígido. un barbudo con un pagri retorcido y una chaqueta ensangrentada. hundiendo los dedos en una herida bajo el esternón de la que brotaba la sangre. tuvo otra convulsión y murió.

.El hecho de que llegaran a la aldea.. . El sargento abrió los ojos. donde estaban los suyos.. Drummond y el barbudo cipayo lo llevaron a rastras hacia el otro lado de la muralla. bajo el omoplato. bajo los cañones de los compañeros que disparaban desde detrás del pequeño muro. —Y escupía sangre—. Pero ante el mismo muro. al sargento Apthorpe le alcanzó una bala en la espalda. —Cómo es que esto.. Cómo es que. fue un auténtico milagro.

—Sahib.. Drummond miró para otro lado... Hoy nos. God Almighty. Drummond apretó los dientes.... nos aplastaron unos salvajes con lanzas. Usted mismo lo ha dicho. —Somos..... —balbucía el sargento Apthorpe—. Y hoy nos... Se ahogaba. Que el Imperio.Sir. el mejor ejército del mundo..... —El cipayo le dio una ... Imbatible. Su cabeza cayó sin fuerzas sobre el hombro.

—¿Tú quién eres? —El naik Jehangir Singh..Martini-Henry—. —¡Fuego! —ordenó el subcoronel Galbraith—. Fuego. Del Sexagésimo Sexto quedaron unos cien hombres. Cójala. Se defendían en formación cerrada. de granaderos.. Los disparos y los alaridos de los atacantes taparon el resto. .. sahib.. Del Primero. desde detrás de la muralla o apoyándose con la espalda sobre la pared de adobe del kishlak de Khig.

de sus maneras normalmente impecables y de la afectación en el habla—.muchachos. destrozando el casco de corcho y la cabeza. Se mordió los labios. se olvidó completamente de la flema. Dirty cocksuckers! . Ante la mirada de Drummond pasó una bala de jezail que le dio de lleno en la sien. —Motherfucking niggers! — Walter Rice Olivery. el tirador de al lado. metiendo el siguiente cartucho en la recámara.

Les disparaban con mosquetes y jezailes. desplomándose uno tras otro sobre la arena. Cayó . les disparaban con los Sniders que acababan de arrebatarles a los muertos. caían como marionetas. Pero los tiradores de los batallones regulares de Herat no dejaron de sepultarles con la lluvia de balas. los que eran wickets. Y ahora eran ellos. y se rebajó la presión. perdieron por un instante el ímpetu. diezmados.Los ghazis. los chicos de caqui.

y de frente y desde la derecha los ghazis y los tiradores de Herat. que había sido alcanzado en la tripa. mientras que al de artillería del RHA que luchaba a su lado le dieron en la frente. De todos ellos. Puede que quedaran unos veinte cuando respondieron al ataque con fuego de las Martinis . quedaban unos cincuenta cuando desde la izquierda les cayó encima la caballería irregular afgana. Una bala le desgarró la garganta al mayor Blackwood.Honeywood.

Un sargento y un cabo.recalentadas. Seguían en pie. empapado hombro . Tres oficiales. Y un naik de los granaderos de Bombay. poco menos que al rojo vivo. Cinco soldados del Sexagésimo Sexto. Quedaban once cuando se dirigieron por la parte trasera de Khig hacia el desierto inundado por un sol cegador. Once. Quedaban dieciséis cuando desistieron. retrocediendo hacia el jardín que estaba junto al pozo.

Todo anunciaba que iba a decir una frase lapidaria y patrióticamente conmovedora. Con la cara vuelta hacia la horda que se disponía para el ataque. . ensangrentado codo con codo. —Fuck —dijo el teniente Richard Trevor Chute. que había tomado de un soldado.con hombro. Se ajustó el vendaje sobre la frente. El teniente Richard Trevor Chute cargó su carabina. sudada espalda con espalda.

El subteniente Walter Rice Olivery terminó de cargar su Colt. seriamente herido. . y dio la vuelta al tambor de cartuchos. y de manera similar reforzó su Snider el naik Jehangir Singh. A su lado cayó de rodillas uno de los soldados. sabía que era de Birmingham y que se llamaba Townsend. El cabo Travers. Drummond lo conocía. se acuclilló y se sentó después. El mayor Cuphage colocó su bayoneta sobre el cañón de su Martini.

sahib —respondió por todos el naik Jehangir Singh. Charlotte. Chute lo miró. —¿Listos? —se aseguró el teniente Richard Trevor Chute. Edward Drummond alzó su carabina. Los cascos de la caballería atacante levantaron una polvareda. Hoy aquí todos somos . Adiós. El sol picaba desde el cielo. —No me llames sahib —dijo con frialdad—. pensó.La algarabía y el aullido de los ghazis les zumbaban en las orejas. —Listos.

a sus cuchillos y lanzas—. mirando a los ghazis que se abalanzaban sobre ellos. —¿Mientras dure la batalla? —No. —El teniente cogió aire. primera emperatriz de la . soberana del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Eran las dos y media de la tarde del 27 de julio de 1880. Por la presente te nombro blanco. De por vida. durante el cuadragésimo tercer año del reinado de Victoria.iguales.

A Levart se le atragantó la respiración. Tu sitio está aquí. explotaban las granadas. Los de-she-kas tronaban por ráfagas. Ya no oponía resistencia. —Allí —dijo la víbora— sólo existe la muerte. Las paredes de la caverna temblaron con las explosiones. La víbora aflojó la presión sobre su cuerpo. martilleaban los pekaemes. se escuchaba el fuego constante del Utios. .India.

Después. De repente se encontraba allí donde el fuego. Y cien veces más fuerte que el de la heroína. que contiene la Eternidad.Porque yo te he elegido. cegadoramente blanco en su magnificencia. El efecto fue inmediato. —Embriágate de mi veneno. bailaba sobre los altares. la mordedura y un dolor paralizante. y las llamas . Sintió sus labios sobre el pecho.

donde se bailaba para ella. Se encontraba allí donde se le ofrecía a la Diosa una pita para su bendita haoma. y parecían bailar también los frescos de las paredes. imitando el movimiento de las llamas con los movimientos del baile. y bajo los efectos de la haoma las almas salían de los cuerpos y se elevaban hacia la divinidad.titilaban sobre los frescos de las paredes. Se encontraba allí donde se cantaba para la Buena Diosa en un rito santificado. para al fin .

se consumía para la Grande y Buena Diosa de Todas las Cosas. Hasta la Alejandría del Cáucaso no les quedaban más de cincuenta estadios. El tetrarca Herpander.poderla abarcar. entender y nombrar. ardía el fuego de la deificación. se . la haoma le bullía por las venas. Los espíritus abandonaban los cuerpos. El fuego ardía en el altar. La haoma bullía con fuego por sus venas. intranquilo desde que partieron. Se elevó el canto.

de repente.relajó un poco. Y consideró al fin que se podía dar un pequeño respiro a los caballos. Notó fuertes oscilaciones del terreno y. Las rocas liberadas desde los precipicios cayeron sobre la . se desdibujó ante sus ojos. perfiladamente delineada ante el cielo de fondo. Detuvo a su corcel y se dio la vuelta hacia sus subordinados. Y luego todo el barranco se derrumbó sobre ellos. Pero no tuvo tiempo de dar la orden. la cresta.

derrumbando a los caballos junto con sus jinetes. Y justo después del diluvio de piedras una lluvia de flechas los cubrió. Los caballos relincharon con furia. Ante la mirada de Herpander salió despedido de la grupa de su caballo el frigio .primera línea de la sección. los prodromoi resoplaron y blasfemaron. precipitadas ladera abajo por el alud. cubrió y derribó del caballo a aquéllos a los que no alcanzaron las rocas. Una lluvia de piedras de menor tamaño.

Se oyó el frufrú de los venablos lanzados desde el precipicio. y acto seguido. inclinado sobre el cuello del caballo. forcejeaba para arrancarse una flecha clavada en el hombro. tirando de su caballo Zeflos—. que había sido alcanzado en la garganta. Otro. se lanzaron sobre ellos gentes armadas. casi al mismo tiempo. —¡A matar! —gritó Herpander.Estafilos. A su lado cayó un jinete alcanzado en un ojo. ¡Matadlos! ¡Alale alalaaa! .

en el mismo centro. sintiendo por todas partes el hedor de las pieles y .—¡Alale alalaaa! Una vez más. De repente se encontró entre ellos. Triscaba por las peñas como un antílope. Y esto lo hacía tan rápido que adelantó a toda la tetrarquía y no se sabe cuándo llevó a Herpander entre los mismísimos enemigos. sorteándolas como una gacela y derribando a los atacantes con el ímpetu de un elefante embravecido. el negro corcel salvó la vida a su señor.

Pero no era la primera vez que Zefios y su jinete se encontraban rodeados por todas partes por los enemigos. El cuarto recibió una estocada en la . con una coz de su casco. incluyendo hombres. semibestias y bestias. Herpander ajustició inmediatamente a dos con dos cortos disparos de la caballeresca sarissa en la garganta. más parecidos a semibestias que a hombres. Y Zefios. aplastó la cabeza a un tercero.de los visones que éstos llevaban puestos.

el mago caldeo. bajo su gorra de piel de lobo con hocico y colmillos que le cubría la frente y los ojos. El quinto. pensó. Estoy condenado a la guerra. se esforzaba por herir a Zefios en el vientre con un cuchillo torcido que parecía una hoz. Lo único que sé hacer es matar. igualmente licántropo. Herpander lo derribó con un golpe de asta y lo dejó clavado en la tierra. sacando la hoja. —¡Alale alalaaa! Tenía pues razón Astrajos. .cara.

Viendo entonces . Muchos de ellos alcanzaban el sendero ya muertos. guiada por Brizos. alcanzados por las sarissas. ksystons y paltones escitas tensados por los prodromoi.El resto de la tetrarquía luchaba dirigiéndose hacia él. no les esperó. los cuales se deslizaban por la ladera en cada vez mayor número. cegado por el combate. sino que espoleó nuevamente a Zefios y se desplomó en solitario sobre los paropamísados. que sangraba por una herida en la frente. Herpander.

que no se le iban a agotar las armas arrojadizas. A otro. Se trataba claramente del caudillo. El tetrarca echó mano a la kopis y se lanzó sobre aquéllos que quedaban. se alzó y agitó con fuerza su propia sarissa. A uno le cortó la cabeza junto con su peluda caperuza. . rajando al paso la boca a un enorme barbudo con un gorro con cuernos bovinos. porque tras su caída una parte de los montañeses se disolvió. Herpander espoleó a su corcel con las caderas. armado con una maza de sílex.

se arremolinó. se puso a dos patas. No tuvo tiempo para nada más: se abalanzaron sobre él tres de ellos. todos armados con grandes .le rebanó la mano por encima del codo. resopló con furia. Herpander saltó en el último momento. el Viento del Oeste. se alzó y blasfemó al ver una flecha hundida hasta la mitad en el cuello del corcel. Y entonces Zefios. Y se desplomó sobre las piedras. evitando quedar atrapado. Cayó.

El sátiro huyó. Un monstruo que cubría su cabeza y sus brazos con piel de cabra. el chamán y el capricéfalo cayeron derribados por certeros golpes de paltón. Antes de que lo alcanzaran corriendo. Y de repente se sumaron a . puesto que estaba todo rodeado por huesos que rechinaban. un auténtico sátiro.cuchillos como guadañas. quizá chamán. junto a su cornuda y dentada testa. Y el tercero. con unos pantalones con los pelos del animal a la vista. El segundo.

Dadme un ca. junto con cinco monturas. Echó mano al asta y en ese momento una segunda saeta lo alcanzó en la cara..Herpander Brizos y unos cuantos prodromoi. atravesando la .. —¡Un caballo! —rugió Herpander—. Su cabeza cayó inerte sobre las piedras. Una flecha lo alcanzó por la clavícula derecha. El ojo de Zefios se volvió turbio. atravesando en línea recta su chaqueta de piel.

mejilla izquierda y saliendo por la nuca. Pero ya no tenía fuerzas y se le escapó de entre las manos. silbaron y volaron las flechas formando un . golpetearon los cascos de los caballos. —¡Alaleee alalaaa! Resonó con fuerza el grito de guerra macedonio. Sintió cómo Brizos se afanaba en levantarlo. el frío de la muerte le congelaba. Chorreaba sangre. se ahogaba y tenía convulsiones. Herpander cayó de rodillas. y le nubló la vista repentinamente.

Pródromos. hijo de Pirro. caudillo de la primera tetrarquía de la tercera compañía del invencible . diezmando a los paropamísados en su huida. arqueros a caballo. Soy Herpander.aluvión. Los hippotoxotai. Del lado de la garganta del barranco llegaban refuerzos. Se sumió en la negra noche y en la nada. aún tuvo tiempo de pensar. Eso ya no lo pudo ver Herpander. con cascos de piel y bordados kabadiones.

ya no podré ver la conquista de la India. en una región olvidada por los dioses.ejército de Alejandro. se arrodilla ante nosotros. Egipto y Persia. Porque me estoy ahogando en mi propia sangre. Babilonia y Persépolis. el Gran Rey de Macedonia. El mundo es nuestro. que inunda mis pulmones. Pero yo. El rey por el cual pusimos de rodillas a Siria. Herpander. Aquí. Tiro. y conquistamos Éfeso. en un desfiladero olvidado por los dioses. Muero a causa de las flechas .

ya no podía disparar. El sargento Gushchin tiró su PKM. Era el final del verano del séptimo año del reinado del rey Alejandro. la bala . unas auténticas semibestias de la montaña..toscamente fabricadas por unos salvajes embutidos en pieles. Ciertamente. el juego de Tyche es la vida..

pues sangraba de ambas orejas. no volvió la cabeza. Puede que no lo oyera. Agarró una granada. las explosiones y los tiros lo ensordecían todo. Barmaley. prapor! —gritó con la voz rota. . Gushchin echó mano a otra granada. Además. —¡Adiós. La última. arrancó la llave con los dientes y lanzó a ciegas.le había segado la mano derecha y arrancado dos dedos. que disparaba con su Utios.

Ésta es la muerte segunda».Era domingo. y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos. El cuarto año de la guerra en Afganistán. el día diecisiete de junio del año 1984. Apocalipsis de San Juan: «Y el mar entregó los muertos que había en él. y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. .

. trepidaba con unas explosiones tan fuertes y violentas que las paredes de la cueva se abrían y grandes bloques de rocas se desprendían con estruendo.La tierra temblaba con las detonaciones. El catafalco se abrió con un chirrido. La imagen alada de la mujer peinada a la moda persa tembló y cayó sobre el montón de calaveras. Se desplomó uno de los menhires de lapislázuli y se partió.

Pero elige sabiamente. Porque el que se aparta de la senda del valor descansará en compañía de las sombras. Tan sólo una vez volvió la vista . Levart volvió en sí. pero te dejo libertad de elección. Completamente solo. Y se dio cuenta de que estaba solo.Te he elegido. De elegir el mundo en el que quieres estar y existir. Elige.

Allí donde siempre había estado el puesto de la Soloviev. Muromets y Gorinich. pasillos y pasadizos de conexión. cubierta con alquitrán y cascotes. negra a causa del fuego. agujereada por los disparos. ahora no había nada.atrás. Nada excepto la tierra levantada. donde se alzaban los blokposts Ruslan. puestos de guardia. No vio a nadie. El napalm . preñada de cráteres. cuando salía del barranco. donde había bunkers.

se limpió la frente y los párpados con una mano temblorosa. Sobre el campo de batalla y sus alrededores giraban. bramando. los cazabombarderos.todavía estaba ardiendo y humeaba sobre las carroñas. Igor . sobre todo colgaba el pesado y penetrante olor a la gasolina. Y contempló ante sí a Savieliev. desacostumbrados a la brillante luz. Y el hedor a la carne humana quemada. Levart entrecerró los ojos.

Quiso decir algo pero no fue capaz de extraer de sí nada excepto un chillido ronco. Savieliev lanzó la mirada tras el gesto. El Mayor Cojo de la secreta. Vio las mangas ensangrentadas del uniforme.Konstantinovich Savieliev. Y vio el cardenal que le había dejado la serpiente. Y de seguro que vio más. porque a sus ojos azul violáceo pocas veces se les . Alzó sus manos inconscientemente hacia su garganta dolorida. rasgadas por el shamshir de Chernomor.

Has sobrevivido. Los sanitarios y los paracaidistas estaban introduciendo en dos de ellos camillas con heridos graves e inconscientes. y en su voz resonaba algo que se parecía al asombro—. —Ven. En el campo de aterrizaje había cuatro helicópteros sanitarios Mi-4 con cruces rojas en los morros.escapaba nada. En los dos restantes entraban aquéllos que estaban en . —Sobreviví. —Vives —afirmó un hecho.

Estaba demasiado lejos. al lugar en el que estuvo el blokpost Gorinich. el camino al . Levart no pudo reconocer a nadie.estado de andar o al menos de mantenerse en pie. que se había llamado con el nombre del dragón de cuento que guardaba el puente de viburno. A los doscientos y desaparecidos todavía los estamos contando. Se acercaron al borde. —Treinta y dos trescientos — respondió Savieliev a la pregunta no realizada—.

jirones de uniformes. Y los cubiertos de pintura. . cartuchos pardos. de la munición de los Kalashnikovs. cantimploras. Los metálicos.país de los muertos. brillaban los cartuchos. Por todos lados. como pajas sacadas de las negras entrañas de la tierra por el arado. RD. de las cintas de los pekaemes. En la tierra removida y rasgada reconoció aquí y allí algún que otro objeto: bandoleras retorcidas. cascos. como si fueran espigas.

el blokpost comandado por Yakor. el sargento senior Jakov Lvovich Averbach. No lo sabía pero veía que el primer impulso del ataque le había caído encima al Ruslan. Que en el Muromets Yakor había sido herido por segunda vez. retrocediendo hasta el Muromets. que los soldados supervivientes se lo habían llevado herido. ahora por un . Que Yakor había recibido una bala ya en los primeros minutos de la lucha.Sintió que lo aferraba el vacío.

de cañones sin retroceso y de oerlikones. se dejó llevar por el pánico. uno de los jóvenes del reemplazo.fragmento de granada. al ver la caída del Ruslan y la cruenta lucha en el Muromets. el sargento junior Oleg Yevgenievich Stanislavski. Que Lomonosov. que bajo este fuego había muerto entre otros muchos Fedia Smietannikov. Que en vez de defender . No sabía que los muyaidines habían atacado el blokpost Gorinich con un huracán de fuego de mortero.

A los supervivientes los llevó hasta el Bastión Valera. Durante la caótica retirada recibió una bala en la frente y murió en el acto. intentó conducir a sus soldados al Bastión. Levart no lo sabía pero se imaginaba que la lucha más encarnizada había tenido lugar en el Muromets. Que después de una lluvia de fuego .la posición fortificada. la trinchera junto al campo de aterrizaje. el blokpost de mando. el yefreitor Valen Semionich Bielych.

Que cuando. lo reemplazó tras el trípode del Utios Barmaley.tan intensa que no debiera haber quedado ni un alma en él. Que a sus órdenes los soldados recogieron a los heridos y retrocedieron hacia la . que había sido herido ya cuatro veces. Y cuatro veces retrocedieron. expulsados. destrozado por el proyectil de un RPG murió Zajarich. dejando el campo regado de cadáveres. el sargento Leonid Zajarich Sviergun. los muyaidines habían atacado cuatro veces.

y el sargento Dimitri Ippolitovich Gushchin. donde tenían la esperanza de aguantar hasta que llegaran los refuerzos. el praporshchik senior Vladlen Askoldovich Samoilov. y luego de las granadas. Que con el fuego del Utios y del pekaeme. Barmaley. rechazaron todavía otro . la última oportunidad.trinchera del campo de aterrizaje. el Bastión. cuya misión era la de cubrir la retirada. Que entonces en el Muromets sólo quedaron dos defensores.

. Las bombas.ataque. Las bombas de racimo. llegaron por fin los refuerzos. Ruslan y Muromets. Convirtiéndolos a los dos en negras ruinas. después del cual ya no estaban en condiciones de seguir luchando. Cuando los muyaidines ocuparon el ya desarmado blokpost y echaron mano al cuchillo. Precedidos por el rápido y violento vuelo de un Su-17. el napalm y los nursos cubrieron todo el campo y los dos puestos ocupados por los dushman.

. aún medio inconsciente.. . aún aturdido y ofuscado. Luego le tomó por los hombros. Un lago de fuego. Pese a su atontamiento fue capaz de sorprenderse. que revoloteaban por el campo de batalla.. Y de admirarse. lejos de los sanitarios y paracas del grupo de refuerzo. le condujo en dirección al Bastión. Levart caminaba rígido.Levart no sabía que Barmaley todavía estaba vivo para entonces. —susurró con esfuerzo—. —Segunda muerte. El mayor le miró de reojo..

te encomendamos el alma de tu siervo —comenzó— y te suplicamos. —Señor. para asombro de Levart. Se inclinó profundamente sobre la tierra ensangrentada y los cartuchos de que estaba sembrada. salvador del mundo. Se mantuvo allí por un instante. Luego alzó la cabeza y se persignó. que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas. Cristo Jesús. Se prosternó.Puesto que Savieliev. Cayó de rodillas. ya que por ella bajaste . se arrodilló.

otra vez se inclinó profundamente. sino por ti. porque no hay otro Dios fuera de ti ni nadie que produzca tus obras. no creada por dioses extraños. único Dios vivo y verdadero. —Llena. de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la . Reconócela.misericordiosamente del cielo a la tierra. Señor. Señor. como criatura tuya. Se persignó otra vez.

Porque. entonces tengo que volver. En este mundo ya no hallaré lugar. había sido otra cosa que una alucinación y un viaje producido por la heroína. ni al Hijo. antes bien. ni al Espíritu Santo. A ella. también se persignó. Si aquello. En silencio. jamás negó al Padre. Ni tampoco quiero . aunque haya pecado. Levart.concupiscencia. en la cueva. inconscientemente. fue celoso de la honra de Dios y adoró fielmente al Dios que lo hizo todo. pensó. creyó. Amén.

Savieliev se alzó con un esfuerzo evidente. Masajeándose la rodilla. volvió la vista a Levart. He tomado una decisión. —Camarada mayor. Éste ya no es mi mundo. Como si estuviera esperando algo. No me lo creo. parecía que su cojera le diera más problemas estando de rodillas. —Estaba usted rezando. .buscarlo. —Dime. —¿De verdad? —Savieliev sonrió levemente—. Tengo que volver.

Incluso en la época en que podía . »Podría —se estiró el traje— aclarar las cosas de forma enfática y rimbombante. conozco las oraciones desde niño.Es horrible lo que hace la guerra con el ser humano. Provengo de una familia religiosa. Declarar que la pesadilla de la guerra produce que hasta los ateos encuentren a Dios en sus corazones endurecidos y recuerden las oraciones. Pero a mí no me gusta la pedantería y la explicación es mucho más simple.

En fin. las consecuencias se han reducido.tener terribles consecuencias. Levart cayó de rodillas. se rezaba en la casa de mis abuelos.. los tiempos han cambiado. Bajito.. mejor no hables de esta oración en el hospital. Pero se rezaba. abrió la boca para . puedes imaginarte. Pero por favor. Se agarró el hombro. —¿En qué hospital? El Mayor Cojo se sacó la pistola de su funda con un movimiento rápido y le disparó en el hombro.

Como oficial. No te desmayes. póntelo en la herida. surgirán las sospechas y puedes tener muchos problemas. ya vienen corriendo. Toma. lanzó a Levart un indpakiet. Adiós. debes salir de esta trampa al menos herido. O desmáyate. qué más da. si no te harán preguntas. de todos modos ahora mismo te recogerán los sanitas. un paquete individual de vendajes—. Pero sólo gruñó. —¡Sanitariooo! ¡Aquíii! —El mayor guardó la pistola.gritar. .

Pero te comprendo. pero a diferencia de ti retrocedí a tiempo. Has de saber que también yo vi una vez una víbora dorada. y . »Aparte de ello —añadió. es de bien nacidos el ayudar a los paisanos. no parecía dispuesto a irse— por qué pierdo tiempo y munición en librarte de problemas. contra lo dicho. Y tú lo eres. todo. Todo está en los informes.»Seguro que te interesa saber — Savieliev. La seguí. polaco. mientras por fin se iba—.

procedía. los genes no son pistachos. Ya se habían acercado los sanitarios y habían colocado a un . como la tuya. de soltera Molchanova. de Volodia. Adiós. ahora cuídate tú mismo. de religión ortodoxa. Elizabeta Pietrovna. paisano. como se suele decir.grande. de la amplia familia de los mercaderes Molchanov. Mi abuela. enorme. es la fuerza de los papeles. la sangre no es agua. Y por eso. Te he ayudado en lo que he podido.

se alzó una nube de polvo. los tanques y transportes se movieron hacia la ruta de Kabul. con camisetas rayadas por debajo de sus chalecos abiertos. jóvenes.Levart vendado. . a lo soldado. los gases de combustión burbujearon. aparte de los sanitas. Los motores rugieron. Como compañeros de viaje. morenos. semiinconsciente y pálido como la muerte sobre la chapa de uno de los beteerres del broniegrupo que volvían. tenía a unos paracaidistas de la Ciento Tres.

De modo que no resultó extraño que del corazón. Se quería vivir. les elevaban la moral y el ánimo. Los muchachos de la 103ª División Paracaidista de Vitebsk. los cazas Mi-24. los gases ahogaban. Pero los Mi-24 que giraban por encima les daban una sensación de seguridad. Los motores aullaban. Se quería cantar. el alma y las gargantas de los paracaidistas surgiera una canción. el polvo se metía en los ojos y las narices. .Sobre sus cabezas revoloteaban los «cocodrilos».

Yo siento tu querido aliento. cantaban con toda la fuerza de sus pulmones. Tú me miras con aprensión en tus ojos. tierra de los padres. Adiós.echados sobre los blindados. Llega el momento de la partida. Y a lo lejos ya surge la tormenta. .

—Eh. ¿por qué no cantas? ¿Te has muerto? ¿Qué? ¿Que estás herido? ¡Vaya una herida! ¡Una herida es cuando las tripas se salen del vientre! ¿Por qué andas tan paliducho? ¿Que hay que reanimarte? ¡Atízale en el costado. Perdona. adiós. jo! ¡Mirad! ¡Va a echar la pota. perdona. Fonar! ¡Jo. jo. adiós. Adiós.Recuérdanos. infantería. amada mirada. va a echar la pota! .

Repítelo por siempre en tu alma. se alzaban y caían nubes de polvo. La luz del crepúsculo y el nuevo amanecer. Los paracas cantaban de tal modo que hasta el eco rebotaba por los barrancos. estepa. Bosque. No olvides el adiós de la eslava. . y en la estepa la estación.Rugían los motores de los beteerres.

tierra de los padres. O casi. perdona. Perdona. adiós. adiós. . El mayor Igor Konstantinovich Savieliev no sobrevivió a Afgán. Y éste es el final de la historia. Adiós.Adiós. amada mirada. Recuérdanos.

en jueves. ¿A quién había que echarle la culpa de que lo que quedara del mayor cupiera en dos cubos y dos cajas de municiones? ¿Al alcohol. a las quince horas y veinte minutos. Se puede disputar quién —o qué— fue la causa de la muerte del mayor. .Tras servir una segunda ronda volvió a por la tercera. Pero no pudo llegar a subteniente. la vodka. Le llegó la muerte en Jalalabad el 25 de septiembre de 1986. directa o indirectamente. algo que al parecer tenía ya en el bolsillo.

en fin. en el estado de Virginia? ¿O fue un camello llamado Mustafá? ¿O. En el verano de 1986. la Agencia Central de Información entregó a Pakistán unos .que había hecho perderse a tantos buenos soldados de las más diversas banderas y enseñas? ¿Fue la CIA. se trató de Abdul Ghaffar. graduado en la Universidad Politécnica de Moscú en el año 1972? El asunto era complicado. ingeniero mecánico. la Agencia Central de Información con sede en Langley.

La primera partida de Stingers se llevó a Afganistán desde la base de Miram Shah en septiembre. cruzaron la frontera en las alforjas de un camello llamado Mustafá.lanzagranadas manuales. con el nombre código de Stinger. el nombre de su jinete no lo recogen las crónicas. unos proyectiles tierra-aire guiados por temperatura del tipo de los FIM-92. El 25 de septiembre de 1986 el mayor Savieliev volaba a Jalalabad con un helicóptero Mi-8 para tomar parte en la borrachera .

En las montañas cerca del aeropuerto se escondieron los muyaidines armados con el lanzagranadas Stinger.de despedida organizada por un grupo de oficiales desmovilizados de la brigada de spetsnaz estacionada allí. el único capaz de reconocer qué parte del Stinger era por la que salía el disparo y dónde había que apretar. Abdul Ghaffar . aún oliendo a pintura. Entre los muyaidines estaba el ingeniero Abdul Ghaffar. nuevecito. lujo y American Way of Life.

cayó sobre el aeropuerto y estalló. por su parte —el primero de muchos que se dispararon después en Afganistán—. encontró infalible el calor emitido por el Mi8 a punto de aterrizar con los dos pilotos y seis pasajeros a bordo. Alguno más de los soldados descritos más o menos detalladamente en esta historia . el proyectil del Stinger. al ser alcanzado —el primero de muchos en Afganistán —.apuntó y apretó. El helicóptero.

se llevó consigo a . Antes de que el último BTR con los paracas en su interior se fuera de Afganistán cruzando el puente de Hayraton. la Vieja de la Guadaña. en las bodegas de transportes An-12. los malhadados Tulipanes Negros.volvió de Afganistán del mismo modo que el Mayor Cojo: como «gruz dviesti». carga doscientos. Como cadáveres incluso a veces aún menos reconocibles que el propio mayor. la muerte. En ataúdes a los que se rendían honores.

destrozado por la metralla de un fugas. LázaroLazuria. Tampoco llegó a disfrutar de su licencia del ejército de Afganistán el enfermizo zampolit. cuya estancia en el hospital le había salvado de la masacre en la Soloviev.muchos. Miron Tkach. literalmente el día anterior al dembel. Murió en el CVG de Kabul de una infección amébica del lóbulo . cayó en el valle de Panjshir apenas dos meses después. el teniente junior Andrei Prianikov. Entre ellos a Aliosha Panin.

cerebral. la disentería amebiana. su desarrollo y sus resultados podrían haber sido completamente distintos si a los soldados del OKSV se les hubiera . Esta guerra. la malaria. infecciones virales del hígado y la meningitis mataron o al menos afectaron en la guerra de Afganistán a cerca de medio millón de soldados de los algo menos de setecientos mil que sirvieron en el OKSV. La hepatitis. Lazuria hizo empeorar la estadística que ya de por sí era terrible. el tifus.

Una cifra bastante modesta. Hubo muchas más personas que murieron durante el mismo tiempo en accidente de tráfico. a causa de las heridas y las enfermedades la sufrieron en total 13.833 soldados. Como para nueve años. Una media de cuatro víctimas diarias. Muerte en la lucha. Y forzado a usarlo. Los que regresaron de Afganistán . claro.dado más jabón. un mes y veinte días de guerra.

volvieron a sus casas. porque esperan un pretexto. absueltas . que no estarían ya desde hacía tiempo pero que están. unas casas que apestaban a ajenidad. justificadas. Volvieron a unas casas inhóspitas y frías. mujeres que callaban significativamente o significativamente atacaban. A esposas que ya no eran esposas. mujeres extrañas de ojos enfadados y labios apretados. Para poder irse con la cabeza alta. Volvieron a sus esposas. mentira y engaño.

La sociedad creía firmemente que era ella la .».de sus pecados y con el sentimiento de la validez de una solución tomada largo tiempo antes. La sociedad. con el graznido de un loro.. La sociedad. arrogante y altanera. La sociedad a la que los soldados habían vuelto se comportaba. repetía la frase propia de las esposas: «Nunca te habría engañado si. curiosamente. expulsaba a sus propios polluelos.. casi de forma idéntica a las esposas. como las esposas.

las medallas al Valor y por Acción Bélica. muchachos con muletas. De pronto resultó que culpables de todo. muchachos en sillas de ruedas. Ellos son . muchachos sin manos. Muchachos llenos de cicatrices. La sociedad se había enfadado. Enfadado mortalmente. muchachos ciegos. eran aquellos muchachos quemados por el sol. que llevaban en el pecho las órdenes del Estandarte Rojo y la Estrella Roja.afectada. con sus ojos de ancianos. de absolutamente todo.

.culpables de todo y bien les está lo que les ha pasado. Y nosotros. Había desaparecido. Primero a la picota. Debieran jurar que nunca jamás. Nosotros los condenaremos. Debieran pedir perdón. rechazaremos esas disculpas y esos descargos suyos. como si fuera un sueño. luego al olvido. A aquéllos que sobrevivieron y resistieron les esperaba otro mundo. la sociedad. no los perdonaremos. la estrella roja. Debieran disculparse.

irreales como las ilusiones. las mercancías que antaño fueran suntuosas e inalcanzables. se derramaron sobre las estanterías de las tiendas con el ímpetu y el rugido de un vendaval siberiano. temblores en las manos y . Se abrió el Cuerno de Amaltea.En el escudo del estado y en las enseñas militares la había sustituido un águila negra bicéfala y en el cielo nocturno sobre Moscú un enorme anuncio de SONY. la abundancia de los bienes producía lágrimas en los ojos.

Surgió un gigantesco País de los Cuentos. una onírica federación LimonoNaranjera. un universo espectral salido de los anuncios de televisión. Whiskas la de los gatos y el champú Head & Shoulders elimina la caspa en todos ellos. las chocolatinas Snickers calman el hambre de los hombres. los Kinder Sorpresa la de los niños.convulsiones en los muslos. las mujeres menstrúan en azul. un mundo donde la cerveza del Báltico fluye como un Niágara. .

Hubo a quien le tocó caer en lucha por el propio país y la casa . De algunos de los que sobrevivieron a Afgán se acordó la guerra. Y a aquéllos que sobrevivieron a Afgán.Los ojos de los que sobrevivieron contemplaron todo esto. Según otros: siempre la misma. en la cuenta de gastos final les tocó sin embargo caer en la batalla. Según unos: una nueva guerra.

en lucha por la idea o por los dólares. Otros cayeron por un nuevo y reciente país y nueva casa. llamado Yakor. luego Rav Samal Mitkadem. Hubo a quien le estaba escrito morir lejos de casa. Como al «abuelo» Marat Rustamov. muerto en la Franja de Gaza en junio de 1990. muerto por la bala de un francotirador en Sumgait en febrero de 1988. Como Edvard Koslauskas.propia. antaño . antaño sargento senior. Como Jakov Lvovich Averbach.

Como el entonces sargento junior Alexander Gubar. como un verdadero urka: ahogado con un alambre por un zek. Valeri Semionich Bielych. luego Abu Ed. prisionero . Y acabó seis años más tarde tal como se le había predicho. bajo las ruinas de un edificio bombardeado. muerto a causa de sus heridas en un hospital de Fernando Po.Kozlevich. en julio de 1997. También sobrevivió a Afgán Valera. en diciembre de 1994. en Grozni.

que al mismísimo final de su aventura había sido ascendido al grado de yefreitor y recibido el mote de Fima. aparte de Fedor Smietannikov. en la lucha en el puesto de control Soloviev. De los cinco jóvenes del refuerzo. Después de Afgán Fima no vio futuro para sí en la vida civil y se quedó en el ejército.como él en uno de los campos de Mordovia. Sirvió en él . Sobrevivió Vladimir Yefimchenko. cayeron dos. los del blokpost Ruslan.

jugó al .hasta el ascenso a sargento y como sargento el cuatro de octubre de 1993 defendió la Casa Blanca. Durante los años que siguieron cojeó mendigando en su Dniepropetrovsk natal. aún más cuanto que en la Casa Blanca fue alcanzado por metralla en la rótula. el parlamento ruso. La elección de la parte equivocada terminó con su carrera. de los disparos de los colegas de la 2ª División de Guardia de Taman. cuando éstos asaltaban la Casa.

mostraba sus medallas y cicatrices. los políticos hijos de puta. Luego se . gritaba sobre los traidores. Borracho. los intelectuales sin güevos.dominó por parques y patios de vecindad y trasegó vodka con los jubilados y los piesnegros locales. Karachi y Rawalpindi. vociferaba que la guerra de Afganistán se habría ganado. caía en una euforia artificial. que no habría hecho falta más que fusilar a Gorbachov y lanzar unas cuantas bombas térmicas sobre Islamabad.

La primavera de 1997 se durmió y ya no despertó más. Ya mayo de 1991 lo ve en . Boris Kozemian. de mote Korshun. el tercer brindis. exigiendo a todos que se levantaran. Luego lloraba. Salió de Afganistán como sargento. Éste se enlazó con la guerra. Se unió con el ejército con un lazo de acero y granito. Con un lazo duradero e irrompible.alzaba y bebía el trieti tost. Y se dormía con sueño de borracho. También sobrevivió a Afgán el último de los cinco muchachos.

En 1992 llega como voluntario a Transdnistria. Pero la guerra lo tiene ya en sus garras y no le suelta. La primavera del año 1993 se suma . en las luchas por Sumgait y Agdam. En estado de shock. Allí lo coge el final de la URSS. donde en el verano toma parte en las duras luchas en torno a Bendera. Lucha en las formaciones de voluntarios rusos. El año siguiente la guerra.Nagorno Karabaj. lo lanza a los Balcanes. decide dejar el ejército. sin la que Korshun no puede ya vivir.

ganándose un nuevo mote de los serbios: Lucky Bastard. al ejército regular. en el que le aceptan sólo después de superar el alcoholismo y la adicción a las drogas. en diciembre está en . Es uno de los pocos que escapa del infierno de Zaglava sin ni siquiera un arañazo. En noviembre de 1994 ascendido a teniente junior. Vuelve a casa. junto con ellos toma parte en la sangrienta batalla de la colina de Zaglava. el famoso Asa.al destacamento de Sasha Mujariev.

sale lleno de terribles cicatrices en el rostro. Rechaza la oferta de desmovilización y de pensión porque vaya una pensión que es ésa. Durante la batalla de Gudermes resulta gravemente herido. Pasa en el hospital más de cuatro meses. El once de diciembre de 1999 cumple treinta y cuatro años. Al día . sus compañeros consiguen de milagro sacarlo de un beteerre que está ardiendo. Y la guerra está harta de él. Se queda en el ejército.Chechenia. En 1998 ya es capitán.

a su Tiukalinska natal. Sobrevivió a Afgán también el praprorshchik senior Matviei Filimonovich Churilo. el doce. guardabosques y cazador. llamado Matiuja. Se hizo jegre. Pero sobre todo se . el gigante de rostro de niño. a la región de Omsk. muere durante el asalto a Grozni. Al dembelnarse volvió a Siberia. Organizaba cacerías para extranjeros y gordos nuevos ricos moscovitas. es decir.siguiente.

Por lo que sé. en el Michigan. volver a la taiga.dedicaba a vagabundear por la taiga. hablar con las ardillas. Vika. sigue allí hasta hoy y vive estupendamente. Fiodorovna hoy Vicky marido en estado de . Vive con su Dearborn. se llama Myers. dejarse caer por los villorrios y tomar vodka con los tramperos. mirar al cielo por encima de las copas de los árboles. silbar. Viktoria Kriayeva.

praporshchik del batallón mecanizado Ciento Ochenta de la Ciento Ocho MSD. sino precisamente a Puli-Chumri.No. De Pavel Slavomirovich Levart. Pasó allí diez días y. no me he olvidado. No a Bagram o Charikar. Aunque del todo no se sepa. sé que tengo que contar lo que pasó con él. como a todos los otros heridos de la Soloviev. Cuando le disparó Savieliev le llevaron al medsanbat de PuliChumri. . Conozco mis obligaciones.

Cuando le llevaron a Bagram. visitó el hospital. con tan sólo quince meses en Afgán. en compañía de Tatiana Ostrogorodska se había visto a muchos. Y el siete de julio de 1984. Nada especial. Mucho antes de lo que cabía esperar. un sábado.nada más recibir el alta. se le vio en compañía de una enfermera. Tatiana Nikolaievna Ostrogorodska. lo estaba esperando el dembel. cuando le llegó el turno de aparecer en el ve-pe-pe de Bagram y subir a bordo del Ila-76 .

conductor del 863° avtobat. resultó que no estaba Levart. Que había desaparecido. El arrestado reconoció casi de inmediato que el cinco de julio. a petición del propio praporshchik Pavel Levart. lo había transportado y dejado en el kilómetro ciento . Como consecuencia de una investigación se arrestó en tiempo record a Anatoli Pochliebin. Simplemente desaparecido. conocido por el mote de Karter.con destino a Tashkent. Sin huella.

aunque contrario al reglamento. Allí el praporshchik se había despedido y Karter no lo había vuelto a ver. no era un crimen y Karter habría salido indemne del asunto si no hubiera sido por el . El transporte de praproshchiks sin órdenes. a treinta kilómetros de Soroba. en el lugar en el que el diecisiete de junio había tenido lugar la masacre de la tropa del puesto de guardia Soloviev.noventa y tres de la carretera Kabul-Jalalabad.

un objeto de evidente antigüedad.hecho de que el servicio especial descubrió sus escondrijos y zulos y. una vajilla para el vino adornada con un relieve con la imagen de la cabeza cornuda de una gacela. una cosa completamente extraordinaria: un rhyton de oro puro. algo extremadamente raro y simplemente . por lo que dijeron los expertos. una obra de arte. entre el contrabando normal y corriente. de procedencia persa. en ellos. de los tiempos de los aqueménidas.

sin precio. Todos en el puesto sabían que estaba amaestrando al reptil. que lo alimentaba con ratas y lo entrenaba. procedía de una barranca ciega situada no lejos del puesto de guardia en el que el praporshchik cuidaba de una víbora del tesoro. El objeto. afirmó. Al parecer para buscar tesoros. Karter reconoció que Levart le había comprado con aquella obra de arte. . Cuando le presionaron.

Lo único que había allí era la pared lisa. desnuda y empinada de la falda de una montaña. ni ninguna grieta. En el lugar señalado no se encontró barranco alguno. hasta que por fin uno de los participantes topó con una . No se encontró nada. Se revisó el terreno con mucha precisión y mucho tiempo. ni ninguna garganta. Se reconocieron minuciosamente todos los alrededores.El servicio especial realizó una inspección del puesto Soloviev.

Ya hacía tiempo que los camaradas afganos se quejaban de que los soldados rojos mientras cumplían con su deber internacionalista robaban y saqueaban demasiado a menudo los tesoros de la cultura nacional. Le condenaron a doce años sin posibilidad de beneficios. Entonces se decidió dejar la búsqueda. de modo que Karter sirvió de cabeza de turco. . al praporshchik Levart se le declaró desaparecido y a Karter le cayeron cargos de gravedad.mina PFM y perdió el pie.

Corrían rumores por Kabul de que en el negocio de contrabando de Karter andaban metidas gentes poderosas y de muy arriba. .Pero no cumplió condena ni siquiera un día. Durante el transporte desapareció y con él la escolta de tres personas y el mismo Uaz en el que lo llevaban. que le agradecieron de ese modo el que no las hubiera delatado durante los interrogatorios. Al parecer alguien vio luego a Karter en Pakistán. en Peshawar.

Ni idea si fue o no verdad. una vista hermosa y . eso ya es otra historia completamente distinta.Otros parece ser que lo vieron en Majachkala. Pese al peso de sus ochenta y dos años la vista de Muhammad Hamid seguía siendo la de un águila. Pero incluso si lo fuera. en Dagestán. Desde el lugar en el que estaba sentado. bajo un duval. se divisaba una perspectiva de valles y caminos.

Soldados que se bajaban de los vehículos. Durante los últimos cuarenta años el kishlak de Badguzar había sido . Vio también lo que se estaba temiendo. que la columna iba reduciendo el paso hasta que por fin se detuvo por debajo del kishlak.lejana. El vejete vio al punto una columna que se acercaba en una nube de humo. Vio también. en contra de sus deseos. Seis Humvee y cuatro transportes blindados que circulaban a toda velocidad en dirección a Ghazna.

¡La radio! Los habitantes del kishlak de Badguzar y de otros villorrios habían tenido ya muchas experiencias desagradables y la lección no había caído en saco roto. —¡Jhamila! —gritó a la nieta que jugueteaba en el patio—. Los americanos y los soldados de la OTAN sabían que los talibán habían prohibido ver la televisión y .bombardeado y quemado hasta los cimientos justo cinco veces. Muhammad Hamid se giró en dirección a la casa.

Muhammad Hamid albergaba la esperanza de que esta vez no fuera a ser así. Porque había de todo. De modo que en principio no tenía por qué ser bombardeado con morteros ni vukaemes.escuchar la radio. Por eso estaba dispuesto a aguantar la radio de Jhamila y los sonidos demoniacos y molestos para el oído que escapaban del aparato. . En principio. El kishlak del que procedía música alta señalaba pues que no era pro talibán.

. Reptaron. Cubiertos de armas que no recordaban a armas y extrañísimos instrumentos. provistos en lugares extraños de extrañas herramientas. Para él aquello no era música sino obra de shaitan. los soldados parecían seres de otro planeta. era la palabra adecuada.El viejo pastún no sabía que los sonidos llevaban por título «Girls» y los emitía el trío Sugababes. pensó Muhammad Hamid. De los vehículos de la columna reptaron unos soldados.

desgarbados y patosos. se movían también como insectos. pensó. Cierto. como verdaderos escarabajos haciendo rodar sus bolas de estiércol. bufó con desprecio al ver cómo la patrulla se encaramaba por la pendiente. como escarabajos. Muhammad. sus spetsnaz y sus paracaidistas con uniformes de camuflaje.Portaban gigantescas gafas de sol que les hacían parecer gigantescos insectos. que había visto ya el ejército de los shuravi. O como mujeres . y luego escupió.

cerca de los caminos principales. Helmand o Kandahar. Los soldados se acercaron en dirección a la boca del desfiladero de Mughab. . decidió el anciano. sin prestar atención al kishlak. en una zona en la que en verdad apenas les amenaza nada. Creo que no son americanos. No es extraño que andurreen por aquí. no lejos de su base. Habría que verlos allí donde de verdad están y actúan los Turbantes Negros: en Oruzgan.preñadas.

. por mano de los fieles o aunque fuera con otra plaga.. La ilaha il-Allah. Así que Alá les hiciera desaparecer. los ha lanzado como langostas sobre nuestro país... La patrulla de la primera compañía del 18° Batallón de Asalto .. La grava crujía bajo las botas.bien familiar ya con los diversos motivos del camuflaje de los uniformes. No son alemanes ni ingleses.. Otros infieles de los que shaitan ha enviado.

llamado Diablo. dio un paso. ¡Una víbora. Y de inmediato retrocedió. asustado. Diablo distinguió de pronto algo en un montón de arena. Y el soldado Ksiazkewicz. —¡Virgen de la pata al hombro! —gritó—. se agachó. En cabeza.Aerotransportado de Bielsko-Biala se introdujo con cuidado en la boca del desfiladero. te cagas! —¡Una víbora! —le coreó Kermit . iban los exploradores. extendiendo ante sí con cuidado el cañón de su arma. El cabo Pus. llamado Kermit.

—. ¡Sus muertos! ¡Una cobra! —¡Métela un tiro. que yo soy de Varsovia! —musitó Diablo—. como un paleto? ¡Dios. sudando como un pingüino en verano! ¡Vaya unos terminators que estáis hechos! A cargarse to lo que se mueve. colega! ¡Acribilla al bicho! —¡Quietos. ¿no? ¿No dejar nada vivo. media vuelta! — detuvo a los exploradores el alférez Rawik—. ¡Ahí tienes. qué dentro tenéis metido el pueblo! —¡Joder. Es que es una .

señor alférez. de mote . Tranqui.. La serpiente se introdujo entre las piedras. El alférez dio dos pasos.. El resto de la patrulla se acercó también. —explicó en voz más alta—.. Es decir. adelantó a los soldados. Rawik se acercó. —Veo que es una culebra.culebra. Baja el chuzo. sus escamas brillaron como el oro. Y sé lo que quiere decir.. —¿Qué pasa? —preguntó por lo bajo el soldado Wronski. cabo.

dio . Y el Rawik no nos dejó. —Puto ecologista.. A joderla que fuimos. Rawik se estremeció.. ¿Ein? ¿Chachos? ¿Qué es to ese follón? —Una víbora —aclaró Diablo a media voz—. Que le metan un árbol por el culo. —Kermit escupió—... Rawik se acercó todavía más. La serpiente alzó un tercio de su cuerpo. clavando en el alférez la inmóvil mirada de sus ojos dorados.Kizior—. balanceó levemente la cabeza.

.. ar-Rahman ar-Raheem. Al hamdu lillaahi rabbil 'alameen. barría el patio. Señor de los Mundos. El viejo Muhammad Hamid pasaba las cuentas de un rosario. Gloria a Dios. el Piadoso. En el kishlak de Badguzar aullaron los perros.. La serpiente no apartaba los ojos de él. A ti te . el Misericordioso.. Sus oídos tronaban y retumbaban. Jhamila tarareaba una música. Unos ojos de oro con una pupila negra horizontal.un paso atrás.

como siempre se alzaba sobre todos ellos y les dominaba. Llévanos por el camino recto. Y no el de aquéllos que se equivocan.adoramos y te pedimos socorro. La víbora miraba a los ojos al alférez Rawik. el camino de a los que cubres de bienes. Y el Hindukush. Lo que sucedió después es ya otra . no el de aquéllos con los que estés enojado.

. Se la dejo a otros: que sea otro quien la cuente. Forse altri cantera con miglior plettro.historia completamente distinta.

expresiones del argot militar y abreviaturas y acrónimos típicos . y a los que la experiencia les dejó por lo general traumas y problemas de integración posteriores.Diccionario de los «afganos» Como «afganos» se denomina en Rusia a los soldados que lucharon en Afganistán. Este diccionario incluye palabras no explicadas en el propio texto.

Akaemista Soldado que usa el . aunque por lo general en aras de la claridad se ha preferido mantener una literalidad en la traducción que puede sonar algo extraña a un especialista. Los rangos militares eran muy distintos de los españoles.del ejército soviético. Afgán Abreviatura usada tanto para los soldados que lucharon en Afganistán como para el propio país. se intenta acercarlos lo más posible.

AKM (véase).
AKM, akaeme (avtomat
Kalashnikova modernirizovanny)
Fusil de asalto Kalashnikov, arma
muy popular, calibre 7,62. Su
versión más moderna es el AK-74,
que se diferencia del AKM por su
menor calibre, su cargador más
ligero (de plástico, no de metal) y
su compensador alargado en el
cañón.
Alkalak Largo abrigo indio que
llevaba la caballería.
AKS, akaese, AKS-74U

(avtomat Kalashnikova skladnoj
ukorochennii) Fusil de asalto
Kalashnikov en versión acortada.
Asker Soldado del ejército
gubernamental de la DRA o
«verde».
Avtobat Batallón de transporte
(por automóvil).
Basmacho Véase «Espíritu».
Bezetes, BZT (broniebojnozazhygatielnyje trassirujushchije
patrony)
Balas
trazadoras
anticarros.
Blad Insulto muy común: la puta,

joder.
Blin Eufemismo de «bladz»
(mierda,
joder;
literalmente,
«plancha»).
Blokpost Posición reforzada,
fuerte.
BM-21 Llamado también Grad
(Granizo), es un sistema soviético
de lanzamiento de cohetes.
BMD, beemedeshka (boievaya
mashyna desanta) Vehículo de
Combate de Desembarco Aéreo.
BMP (boievaya mashyna
piechoty) Transporte de infantería.

Braja Aguardiente de frutas
secas.
BRDM, beerredeemka
(boievaya
razwiedivatielnaya
dozornaya mashyna) Pequeño
transporte
acorazado
de
reconocimiento.
Broniegrupo Grupo acorazado,
concebido especialmente para
Afganistán, formado a toda prisa,
completamente motorizado; unidad
de maniobra muy rápida de gran
potencia de fuego, usada para
acciones de intervención. Por lo

general se componía de cuatro o
cinco tanques y otros tantos
transportes.
Brortik (de bronieyilet) Chaleco
antibalas.
BTR,
beteerre
(bronietransportior)
Transporte
acorazado común en el ejército
soviético.
Bushlata Chaqueta forrada típica
del ejército soviético.
Campo Caliente (Tioplii Stan)
Base militar soviética cerca de
Kabul. Llamada como un barrio de

Moscú.
CVG (Centralnii Voyennii
Gospital) Hospital Central Militar;
durante la guerra, el principal
hospital militar de Kabul.
Cheques Bonos en divisas que
servían para comprar en tiendas
especiales. Durante la guerra de
Afganistán los soldados eran
tratados por el gobierno soviético
como especialistas contratados en
el extranjero, y les pagaba su
sueldo en divisas. Por supuesto, no
se trataba de divisas reales, sino de

papeles, unos bonos que se podían
cambiar en tiendas que en el argot
de la soldadesca se llamaban
«chequerías».
Dembel Desmovilización,
licencia como civil. También,
soldado desmovilizado por un corto
tiempo, o con permiso.
Disbat (discyplinarnii batalion)
Batallón disciplinario.
Dot (dolgovriemiennaya
ognievaya tochka) Literalmente,
«punto de fuego de largo tiempo»;
bunker, puesto reforzado.

DRA Siglas de República
Democrática de Afganistán.
Drefiich En el argot criminal,
acojonarse, cagarse.
DShB, de-she-be (diesantnoshturmovaya brigada) Brigada de
asalto aerotransportada.
DShK, de-she-ka (DiegtiarievaShpagina krupnokalibernii) Rifle
de gran calibre, anticuado, que los
muyaidines de Afganistán poseían
(de producción china) en gran
número.
Dukan Tiendecilla afgana de

ultramarinos, que vendía de todo un
poco.
Dushman Véase «Espíritu».
Duval Muro de barro que rodea
las viviendas de un kishlak (véase).
Doscientos, carga doscientos
Véase «Gruz 200».
Dragunova (Snaiperskaya
Vintouka Dragunova) Fusil de
francotirador Dragunov.
Efka Véase «F-l».
Ene-pe Véase «NP».
Erre-de Véase «RD».
Espíritus (dují, en ruso) Nombre

que les daban los soldados
soviéticos a los muyaidines, de la
palabra dushman, que en la lengua
dari significa «enemigo». También
se les llamaba «moyajedanos»,
«barbados»
y
también
«basmachos», del nombre de los
partisanos antibolcheviques de Asia
Central durante los años 19181926, famosos por sus crueldades.
Después de 1985, tras la llegada al
poder de Gorbachov y el comienzo
de la «afganización» del conflicto,
se prohibió llamar a los muyaidines

con
nombres
insultantes
o
peyorativos. Se ordenó que se les
denominara «miembros de la
oposición armada».
Esvedeshka, ese-uve-de Véase
«SVD».
F-l, efka, limonka Granada de
mano.
Fabis, fabkis (de FAB,
fugasnaya aviacjonnaya bomba)
Bomba aérea de demolición.
Fugas Véase «Fabis».
Gavniuk Novato, mocoso,
pipiolo. En ruso esta palabra

sugiere claramente que se trata de
alguien que tiene contacto cercano
con excrementos propios o ajenos.
Gorinich En la mitología eslava,
un tipo de dragón de las montañas.
Grashdanka Vida de civil y
mundo de los civiles.
Gruz 200 (gruz dviesti) «Carga
200», nombre en código y en argot
que se daba a los cuerpos de los
caídos en campo de batalla durante
su transporte. A los muertos en sí se
les denominaba «doscientos». Para
los heridos se utilizaba la expresión

«carga 300» (gruz trista) y
«trescientos».
Helmofón Literalmente
«cascófono»; casco de tanquista
soviético provisto de micrófono y
auriculares.
Italiana Denominación común
para las minas de producción
italiana (Tecnovar Italiana) usadas
por los muyaidines, tanto las
antipersonales TS como las
antitanques TC.
Ja-be Uniforme de verano (de
jlopchatobumazhnii, de algodón).

JAD (Jadamat-e Ettel'at-e
Davlati) Servicio de Inteligencia
del Estado, la policía secreta de la
DRA, modelada según el KGB.
Jadovse Funcionario del JAD
(véase).
Jana En el argot criminal: mal,
final. «Nam jana»; la cagamos,
estamos listos.
Job tvoju mac! «¡Que te den!».
Ka-ene-pe Véase «KNP».
Kalitka Denominación en argot
del KPP (véase).
Kishlak Aldea típica de los

pueblos seminómadas de Asia
Central. Significa «lugar de
invernada».
Klichka, klikucha En argot del
mundo del crimen: pseudónimo,
mote.
Komvzvoda Comandante del
pelotón.
KNP, ka-ene-pe (komandnonabludatielnii post) Puesto de
mando y punto de observación.
KPP, ka-pe-pe (kontrolnopropusknoi punkt) Puesto de
control en el camino.

KPVT (krupnokalibiernii
pulemiot Vladimirova tankovii)
Ametralladora de gran calibre
montada sobre los tanques o
vehículos acorazados; también
llamada en argot «vladimir».
Leiteya En argot, teniente. Véase
«Starlei».
Lifchik Nombre ruso del chest
rig, cartuchera para llevar en el
pecho munición, bengalas, etcétera.
Limonka Véase «F-l».
Maskalat Chambergo con
máscara que se ponía encima del

uniforme... aunque a veces el uso
fuera encima de la ropa interior.
Mat Palabrotas. Hablar con
«mat»: insultar, blasfemar.
Medsanbat (mediko-sanitarnii
batalion)
Batallón
médicosanitario, hospital de campaña.
MGU
(Moskovskii
gosudarstviennii
univiersitiet)
Universidad Estatal de Moscú,
llamada Mijail Lomonosov.
MSD,
eme-ese-de
(motostrielkovaja
diviziia)
División motorizada.

MT-LB Vehículo Ligero de
Arrastre Multiuso.
MZP,
eme-zeta-pe
(malozamietnyje
prepiatsviya)
Barricada escondida, hecha de
alambre de acero enlazado. En
argot: «putanki».
NP (nabludatielnii punkt) Punto
de observación.
Nursos (nieupravliaiemiye
rakietniye snariadi) Cohetes tierraaire.
OKSV (Ogranichonnii
Kontingient Sovietskich Vojsk )

Literalmente: Contingente Limitado
de Ejércitos Soviéticos; el ejército
soviético en Afganistán.
OMP, o-eme-pe (otdielnii
motostrielkovii polk) Regimiento
motorizado.
PFM,
pe-efe-eme
(protiupiechotnaja
fugasnaya
mina) Mina explosiva antipersonas.
Pieshchanka Denominación del
uniforme de campo usado en
Afganistán (por sus capas de color
arena).
PKM, pekaeme (pulemiot

PMN. pe-eme-ene (protivpiechotnaya mina nayimnogo dieistvia) Otro tipo de mina antipersonas. praporshchik .a l f é r e z ) .Kalashnikova modernizovanii) Ametralladora Kalashnikov. En argot: «viudas negras». Praporshchik Alférez. Politruk Comisario político del ejército soviético. En la infantería soviética el cuerpo de alféreces se componía de los siguientes rangos: podpraporshchik ( s u b .

el choque contra el cable tira del detonador y produce la explosión. Abreviación coloquial. . Raztiashka Mina a cuyo detonador se enlaza un cable tensado. Prapor Véase «Praporshchik».(alférez) y praporshchik senior (alférez senior). El nombre se usaba también para el grupo o el campo de minas enlazado con estos mecanismos. Putanki Véase «MZP». con un sentido muchas veces peyorativo.

UU. Rotni Capitán de compañía. En Afganistán las usaban sobre todo los soldados de infantería. más ligeras y de mejor calidad. RGD. erre-de (riuksak diesantnii) Mochila proyectada para los soldados lanzados en paracaídas. o en Japón. erregedeshka (ruchnaya . conseguidas como botín de guerra o compradas en los bazares. los paracaidistas preferían las mochilas de turistas hechas en los EE.Razviedrota Compañía de reconocimiento. RD.

Salaam Saludo árabe (as salaam alaikum.granatu distancionnogo dieistviya) Granada de mano de acción retardada. RPK. paz contigo) adoptado por . ruchnik (ruchnoj pulemiot Kalashnikova) Ametralladora ligera Kalashnikov. RPG (ruchnoy protivtankovii granatomiot) Granada de mano antitanque. En Afganistán se usaron diversos modelos por las dos partes. tanto contra los vehículos como contra las personas.

sargento senior. En la infantería soviética (y rusa) se cuentan en el corpus de suboficiales sargentos: sargento junior. teniente. Shishiga Camión tipo GAZ-66. ruso (persona). Starlei (starshii leitienant) Teniente. Starshina Literalmente: anciano. Shuravi (del idioma dari) Soviético. sargento. teniente senior.los «afganos» y usada como saludo. . En la infantería rusa se consideran como rangos de suboficiales: teniente junior. sargento mayor. capitán.

Trescientos.Spetsnaz Comandos de fuerzas especiales de la URSS y hoy de Rusia. SVD. Se bebe de pie. tercer brindis El tercer brindis se hace tradicionalmente por los caídos. Trieti tost. carga 300 Véase «Gruz 200». O lo que quiera que sirva como copa. esvedeshka. . ese-uve-de (snaipierskaya vintovka Dragunova) Rifle de largo alcance con sistema Dragunov. sin chocar las copas.

Urkagan. Verdes Véase «Asker». ametralladora soviética de gran calibre. VDV.UAZ Marca soviética de jeeps. un criminal que está muy alto en la jerarquía. Viertushka (de viertolot) . En lenguaje común se usa como superlativo de ladrón. uve-de-uve (vozdushnodiesantniie voiska) Fuerzas aerotransportadas. Utios NSV. urka En el lenguaje criminal: ladrón por encima de otros ladrones.

enfermedad contagiosa. Voientorg Empresa estatal dedicada a producir y distribuir ropa y materiales para soldados. Vukaeme.Helicóptero. Yeltuja Hepatitis. . uve-pe-pe (vzlotnoposadochnaya polosa) Pista de despegue de un aeropuerto. Vladimir Véase «KPVK». uve-uve-ese (voiennovozdushniie sili) Aviación militar. VKM Ametralladora de gran calibre. VPP. WS.

medalla de alto rango.Yefreitor En la infantería de la URSS (y de Rusia) a los soldados rasos se los dividía entre «soldado raso» (riadouoi) y «soldado senior» (yefreitor). sólo por debajo de la medalla Al Valor. Por encima ya sólo iban las órdenes. Za Be Zeta (Za boieviie zaslugi) Literalmente «por méritos de guerra». especie de . Zampolit (zamiestitiel po politicheskim dielam) Delegado de asuntos políticos.

En ruso significa tanto un pelotón del ejército que protege cierta región como el grupo de puestos reforzados en tal región. . Zastava Puesto.comisario político en el ejército. Zek Nombre dado a los prisioneros del gulag.

conocido por haber realizado entrevistas-río con algunos de los mejores . critico y poeta polaco.Historia literatura fantástica y Andrzej Sapkowski y Stanislaw Beres Stanislaw Beres es un historiador de la literatura.

STANISLAW BERES: Stanislaw Lem afirma que junto con el avance de la civilización se .. Tadeusz Konwicki. en 2005. publicó un grueso libro de inteligentes entrevistas con Andrzej Sapkowski que es esencial para comprender la obra de nuestro autor.. Hace unos años.).escritores del país (Stanislaw Lem. A continuación presentamos una pequeña selección de textos procedentes de dicho libro.

Démonos cuenta de que todas las torturas y tormentos de la Antigüedad o la .reduce la crueldad del ser humano. La brutalidad humana crece cada vez más. ¿Acaso el desarrollo de la cultura no ha transformado a mejor la naturaleza humana? ANDRZEJ SAPKOWSKI: Pienso que el lazo entre civilización y crueldad es precisamente el contrario del que opina Lem. Tus libros hacen dudar de esa tesis.

El convencimiento de su excepcional brutalidad es simplemente el resultado de la proyección en el pasado de nuestras normas y representaciones contemporáneas. El desprecio general hacia la vida —utilizo conscientemente esta palabra— típico para los tiempos antiguos provocaba que la crueldad estuviera a la orden del día. no lo eran en absoluto para la gente que vivía entonces. que nos parecen increíblemente crueles. Y si .Edad Media.

el corte de manos o la extracción de los ojos se llevaban a cabo sin la mínima gota de sadismo. El empalamiento. dejaba de ser crueldad. el propio condenado estaba convencido de que se había ganado el castigo. un castigo que el verdugo ejecutaba silbando una cancioncilla. ¿y qué castigo merece tal nombre si duele poco? Sin embargo en .estaba a la orden del día. Se trataba simplemente de un castigo justo por un crimen. Es más. entonces perdía su valor excepcional.

nuestros días. del napalm y de la bestialidad de las policías secretas de diversos países. Sin embargo. cuando oigo hablar de los bombardeos. no puedo quitarme de la mente que en todo esto no hay más que sadismo y bestialidad absoluta. si nos fijamos en la forma en que se desarrollan las . En ese sentido la crueldad ejercida por las gentes civilizadas me parece mucho peor que la brutalidad de nuestros antepasados.

Hoy día hay sin embargo otras reglas. mujeres y niños. ni de las técnicas de matar. puesto que está claro que en esa cuestión .guerras no es difícil observar que antes la norma era la total destrucción de las ciudades conquistadas: aniquilamiento hasta la raíz de todos los hombres. No hablo de la estrategia bélica. los habitantes tienen la posibilidad de sobrevivir a la toma de la ciudad por un ejército extranjero.

Por supuesto que un proyectil de M16 tiene tanta velocidad de inicio que la víctima seguro que no sufre lo mismo que alguien atravesado por una bala de plomo todavía hirviendo disparada por un mosquete. un método completamente indoloro para . La inyección mortal también puede parecer un método para privar de la vida más humanitario que el empalamiento.los hechos están a nuestro favor. Ya la guillotina tenía que ser. según su diseñador.

el soldado civilizado.producir la muerte. sin embargo. mientras manda a cientos de personas al otro mundo. Una cuestión aparte sería la impersonalidad de la matanza contemporánea: antes había que acercarse al menos hasta la víctima para golpearle en la sien con la maza. mientras que hoy el piloto. puede masticar chicle y leer cómics del . es mil veces más cruel que el ballestero antiguo. disparando con un arma técnicamente perfecta a un civil. A mi parecer.

¿Y cuál es entonces la reacción que esperabas de un soldado del montón? ¿Heroísmo moral? ¿Deserción? (Después de reflexionar) Es difícil decirlo. No le interesa en absoluto lo que sucede allá abajo. argumentos como los utilizados generalmente por los acusados en Nuremberg («Disparé siguiendo órdenes».Pato Donald al tiempo que aprieta un botón. «Maté porque me lo . Desde luego.

se salen de sus obligaciones y de su obediencia debida.ordenaron») no son de recibo. en condiciones de una guerra real. (Con énfasis) En algún lugar debe trazarse una frontera ante la que todo soldado debe detenerse y afirmar que ciertas actuaciones. ¿crees que es posible. y las condenas que allí cayeron fueron merecidas. como matar población civil o fusilar prisioneros. Entonces. exigir al individuo este tipo de .

sólo que existe también lo que se llama práctica de la vida. Y sin embargo incluso en tales figuras como San Agustín o Tomás de Aquino aparece la idea del «enemigo que no se merece ningún escrúpulo». Preguntas por los soldados comunes y corrientes y su relación con los sufrimientos de los habitantes de un país atacado. La palabra «bondad» aparece en sus labios muy a .decisiones heroicas? Se puede exigir.

ha sido pacífica en apariencia: . aparece de pronto la frase: «Mata al infiel». Entonces se terminan todas sus reflexiones y comienza la filosofía de la doble moral. En vez de «Haz siempre el bien» o «Resiste las tentaciones del diablo». La Iglesia. desde que existe. pero sólo hasta el momento en que comienzan a hablar de paganos o heréticos. Éstas son las palabras exactas de Bernardo de Claraval: «Matar al enemigo por Cristo es ganarlo para Cristo».menudo.

contra el que se estrellaba toda esa retórica pacifista. Y pese a ello. exigió que se dejara de luchar en domingo y fiestas de guardar. perduró durante mucho tiempo el concepto de «guerra justa». que consideraba un arma del diablo. en sus enseñanzas. Es difícil no advertir que mucho . persiguió también el uso de la ballesta.introdujo la tregua Dei. En este punto se terminaba toda la charla sobre el bien y el mal.

Por supuesto. Se sigue usando la categoría de «guerra justa».de esa forma de pensar ha perdurado hasta la actualidad. Hitler no nos habría atacado nunca. sólo es justa a menudo desde el punto de vista de aquél que la ha iniciado y que él mismo denominó como justa. los polacos. al fin y al . no hubiéramos agredido taimadamente a la emisora de radio de Gleiwitz. No tenía motivo alguno. (Con ironía) Es sabido que si nosotros.

Hay muchos ejemplos de ello. No podemos olvidar los aspectos pragmáticos de . Al menos eso creo. existe realmente algo como «una guerra justa». para qué hablar más. Por otro lado. los pacíficos americanos no habrían atacado jamás Irak. sin embargo.cabo. ¡amaba tanto la paz! Si no hubiera sido por el hecho de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva escondidas en algún lado (y las tenía escondidas de seguro. porque lo dijo Bush).

¿acaso debía haber después un relajamiento total sólo porque Joe o Bill afirmaran que ellos no iban a disparar? En teoría esto sería muy noble. absolutamente nadie.estos asuntos. se asombraría cuando les . Por supuesto que se aplaudiría de todo corazón a aquél que en nombre de la justicia y para salvar la paz fuera a ser ejecutado por orden de Bush. tomó la decisión acerca de un ataque «justificado». Pero en la realidad nadie. líder de la nación. si Bush.

Resolvamos pues este problema . De modo que en esta cuestión tenemos dos caras de una misma moneda. ¿Y te imaginas una pedagogía social programada de tal modo que inclinara a los miembros de una comunidad a elegir conductas pacíficas? ¿A rechazar la agresión? No creo en algo así.metieran a esos desertores en la trena y los fusilaran.

¿Y cuál es tu opinión acerca del servicio militar obligatorio? Nuestra generación. educada en la Polonia comunista.de forma teórica: ¿te gusta la visión de una sociedad así? ¿Apoyarías su realización? Por supuesto que sí. no puedo sin embargo responder a la pregunta acerca de su viabilidad. . lleva consigo el trauma de esta imposición tan odiada.

puesto que durante todo el tiempo de mi servicio —lo digo entre comillas. o puede que los tiempos fueran un poco distintos. tuve suerte. comenzando desde los estudios militares y realizando continuos ejercicios en la reserva. Pasé todo ese camino del mismo modo que los que me rodeaban. con toda seguridad. vaya un servicio— no me alcanzaron las . Teniendo en cuenta que.No soy una excepción: me llevé lo mío. Soy oficial de reserva en estado de descanso.

Yo me escapé de este placer. pero duraban un mes. ¿No tuviste campamentos? que que los ir de También tuve que ir de campamentos. entraban en sus unidades por todo un año. justo después de diplomarse. Sin embargo. los que terminaron los estudios después de mí.obligaciones que tuvieron cumplir la mayoría de estudiantes posteriores. De modo que debo reconocer que el ejército .

Suponía que tu desagrado tan evidente hacia generales. pero se trataba de algo exclusivamente divertido. Cierto.no dejó en mi memoria ningún tipo de experiencia traumática. coroneles y todo tipo de oficiales tenía su origen precisamente en esto. Hay que . A veces basta un solo mes en un campamento con un oficial cretino para estar marcado para toda la vida. me crucé con la estupidez.

Aparte de ello. Así que éramos una especie de pequeños oficiales. que a los campamentos íbamos con galones de subalférez en las mangas. Nunca me encontré en el ejército con nada que me hiriera hasta el punto de que engendrara odio al uniforme. y eso cambiaba por completo la forma en que se nos trataba.recordar que no fui nunca un «pelusa». Sabes. yo tampoco es que . éramos todos del mismo palo.

Nunca el odio. lo único que provocaba era una risa loca. Cierto que la estupidez de los militares era a veces hasta dolorosa. pero como ya he dicho.experimentara mucho. pero vi lo suficiente como para odiar a todo oficial en uniforme. no hacen falta experiencias . ¿Y entonces de dónde proviene esa actitud negativa tuya contra el ejército? Sabes.

Recordamos pues lo que esos idiotas de oficiales ingleses. cuando una gran potencia recibió durante un tiempo duros golpes de manos de un puñado de aldeanos armados con máuseres. basta con conocer la historia. Recordamos lo que pasó en Crimea. cuando aquellos estúpidos lanzaban destacamentos enteros al matadero. que todavía pensaban en categorías de las guerras napoleónicas. La vanidad de las personas de alto . hicieron durante la Guerra de los Boers.propias.

de sacrificio. He intentado siempre. sin embargo.rango y su arrobo ante la propia genialidad son chocantes. resolver esta cuestión en el nivel filosófico: estamos hablando de un gran heroísmo. Es precisamente el conocimiento acerca de este tipo de acontecimientos históricos lo que me inclinó a tocar en mi obra la temática militar. de una guerra que tiene que servir para algo porque al fondo acecha la visión de un Armagedón o de un .

resulta que si ha tenido lugar una derrota tremenda y una hecatombe. pero no han dejado en mi mente huellas tan . las he examinado con mucha precisión. Las consecuencias de esto son claras. por otro lado. sino porque un general resultó ser un cretino. pero de verdad que no proceden de mi vida. Me he hartado de ver tonterías. no ha sido a causa de la lucha entre las Fuerzas de la Oscuridad y del Bien. pero de pronto aquí.Sauron que ataca a los reinos buenos.

.profundas como para que tuviera que reaccionar. Me pregunto por qué en tus novelas la guerra no tiene nunca un aspecto grotesco. En mi memoria han quedado por ejemplo los recuerdos de numerosas instrucciones totalmente absurdas del reglamento de las fuerzas de infantería del Pacto de Varsovia. Había allí tonterías que a veces helaban la sangre en las venas.

allí. sino una maquinaria precisa y bien . Todas las grandes maniobras del ejército soviético terminaban con algunos entierros secretos. por ejemplo. a que en caso de un ataque de la infantería los soldados entrasen dentro del campo de tiro de otro. Hoy sigue pasando lo mismo.que si eran ejecutadas por un oficial idiota podían llevar. En tu prosa sin embargo la guerra no es nunca un pandemónium caricaturesco.

engrasada.
Evito conscientemente lo grotesco
porque se me escaparía por él un
importante momento narrativo.
Mostrar
a
los
ejércitos
amenazadores —las Fuerzas de la
Oscuridad— de forma paródica
debilitaría el efecto al que tiendo en
mis novelas. El ejército enemigo
debe ser una potencia ante la que
todos —incluyendo el lector—,
sientan respeto.
Pero no estoy hablando de una

parodia de la guerra. Por
ejemplo: el ejército soviético que
entró en Afganistán, aunque le
dieran una buena, por supuesto
que no era ridículo, aunque luego
los americanos cruzaran el país
en dos semanas.
Porque el Ejército Rojo,
enamorado de los tanques y
convencido
de
su
propia
omnipotencia, cometió allí los
mismos errores que luego en
Chechenia, cuando llevó los

tanques hasta Grozni para que les
disparasen como a los patos con
RPG-7. En la búsqueda de absurdos
y estupideces se puede de hecho
obtener una buena cosecha en el
pasado, porque la pesadilla de las
guerras medievales era una
increíble
privatización
e
individualización.
No
existía
entonces ningún sistema central de
mando, de modo que el rey iba
reclutando siervos, pero entonces
de pronto resultaba que cada uno
hacía lo que le daba la gana. Ni

hablar de colaboración de ningún
tipo, porque a cada uno de ellos lo
que de verdad le importaba era
robar lo más que pudiera. Durante
las guerras husitas, en cierto
momento las cuestiones materiales
dominaban hasta tal punto que los
nobles, en vez de pelear,
vagabundeaban por el campo de
batalla capturando a los más
famosos personajes para pedir un
rescate. La guerra era por entonces
un estupendo modo de ganar dinero,
de modo que nadie pensaba acerca

de tácticas militares. La mayor
parte
de
las
categorías
contemporáneas como el estado
mayor, el mando supremo y los
destacamentos de castigo para nada
tienen que ver con las formas de
actuación bélica de por entonces.
Ni siquiera las cruzadas eran otra
cosa que un montón de gente y un
caos de organización que ya se sabe
cómo terminó.
¿También has encontrado un
desorden bélico tal en las acciones

militares llevadas a cabo por
ejércitos de fuera de Europa?
No, porque por ejemplo los
sarracenos estaban muy bien
organizados y tenían un mando
central. En esto también se puede
ver la causa de la derrota de los
cruzados. Parecía que la tumba de
Cristo se mantendría por los siglos
de los siglos en manos cristianas,
que estaban bien asentados en Asia
Menor, pero no se mantuvieron y
fueron expulsados de Tierra Santa.

Nilfgaard es un imperio
totalitario aunque pragmático.
Despierta temor, pero también
respeto por su organización y su
juego político llevado a cabo de
forma tan consecuente. Alrededor
de él hay unos pequeños estados
en los que se puede vivir
agradablemente, pero resulta
creer difícil en su pervivencia
porque tienen unas políticas
míseras y una visión del futuro
infantil. Leyendo tus libros resulta

difícil
no
pensar
inconscientemente en Polonia.
Qué es mejor para nosotros: un
estado fuerte, donde te tienen
cogido por el pescuezo, de modo
que es difícil hablar de libertades
democráticas, pero al menos no se
desintegra a la primera vuelta de
la historia, o un simpático oasis de
libertad demo-liberal que apenas
se tiene sobre una pata pero les
da un beso de buenas noches a sus
habitantes. Lo pregunto porque
muchas veces articulas nobles

exigencias de respeto a las
libertades ciudadanas, pero por
ejemplo en la Saga de Geralt de
Rivia se lee entre líneas cierta
irritación contra los estados
débiles, vacilantes, ambiguos,
impotentes...
Lo que a mí me irrita es esta
pregunta tuya, que tiene en su
contenido su contestación y en la
forma por no tener no tiene —ni
siquiera pro forma— una señal de
interrogación. Pero me contendré y

te respondo: me gustaría un estado
justo, fuerte y al menos no
«vacilante», y al mismo tiempo que
respetara mis libertades y derechos.
Y no hablamos aquí de una Utopía,
sino de casos concretos. Existen
tales estados. Como por ejemplo
Holanda, para no ir más lejos.
(...) Me pregunto cómo fueron
los inicios de tu romance con la
literatura fantástica (...) ¿Cuándo
y en qué forma descubriste el
fantástico?

Durante mucho tiempo la
literatura fantástica que existía en
nuestro país era algo así como en
«Rock Diver» (relato de Harry
Harrison), o sea, clásica hard. SF.
De modo que el primer libro de
fantasy que leí fue Tolkien. Estaba
completamente convencido por
entonces de que era el único de su
clase y que no había otras obras de
ese tipo. Por supuesto que a veces
me saltaban a los ojos portadas de
colores en las que se veía a alguna

moza en pelotas, con un sujetador
calado, un dragón de formas fálicas
sobre las murallas de un castillo de
piedra y allá al fondo un caballero
con espada. Pero todo aquello me
parecía una estupidez. Recuerdo sin
embargo que una vez compré en
Amsterdam, para leerlo por la
noche en un hotel, un libro de
Úrsula K. Le Guin. Es verdad que
se trataba de un ciclo de tres tomos,
pero compré sólo uno, para ver qué
tal y por ahorrar. El resultado fue
que nada más amanecer corrí a la

tienda a por el segundo y el tercero.
Y entonces pensé: «¡Ajá, así que
este puñetero fantasy no es sólo
Tolkien!». De todas formas todavía
estaba indeciso y seguía comprando
sobre
todo
SF
clásica,
principalmente autores de la
llamada Nueva Ola: Zelazny,
Ellison, Spinrad, Delany. Estas
lecturas me permitieron ir trazando
mi camino e ir dando forma a los
conceptos que ya tenía en mi
cabeza.

Es decir, que cuando debutaste
no sabías mucho del fantasy
polaco.
Cuando escribí mi cuento para el
concurso de Fantastyka, estaba
completamente convencido de que
iba a ser el único que iba a tocar el
tema e incluso de que si alguien
conocía el fantasy, de seguro que
no practicaba el género. Pensaba
ingenuamente que todos los relatos
iban a estar escritos en el estilo
tradicional, y que por tanto habría

viajes al cosmos y disparos de
rayos contra hombrecillos verdes, y
además estaría claro que estos
hombrecillos eran verdes sólo para
evitar la censura, porque en
realidad a lo que estábamos
disparando era a los rojos. Lo
mucho que me había equivocado
sólo lo supe mucho, pero que
mucho después, cuando alguien de
la redacción de Fantastyka de
aquellos tiempos me reveló que
alrededor del noventa por ciento de
los relatos que se habían recibido

eran precisamente de fantasy. De
ésos del tipo de «dragón, espada y
tía en pelotas».
Debutaste ya a edad madura, al
tiempo que te introducías en un
ambiente de gente muy joven,
porque precisamente son ese tipo
de escritores los que crean
círculos de autores de fantasy.
¿Qué se siente? ¿No tenías el
síndrome de vejestorio?
(Reflexionando) Cierto, no fue
fácil y estaba relacionado con

muchos aspectos desagradables. En
primer lugar, nadie me conocía.
Todos los que creaban en ese
medio habían salido del mismo
tronco, de las asociaciones de fans
de lo fantástico. La base de su
actuación era muy sencilla: un
grupillo de fans introducía libros
extranjeros en el país, los traducían
y copiaban con su propio esfuerzo;
alguien tenía un aparato de vídeo
(en
aquellos
tiempos
era
comparable a poseer tu propio F16), así que se veía en él Blade

Runner en versión original con una
atención digna de una misa.
Precisamente de este tipo de
asociaciones surgieron luego los
escritores, los editores y los
traductores, es decir toda una
división autoeducada. En estos
grupos,
todo outsider
era
sospechoso. Sólo podía ser autor de
prosa fantástica aquél que adorara
esta prosa. Si la adoraba, entonces
era miembro del fandom y
publicaba su primer texto en un
fanzine. Sólo después de que fuera

bien recibido podía pensar siquiera
en enviarles algo a la redacción de
Fantastyka, la cual al fin y al cabo
salía casi por completo del fandom.
De fuera de la conspiración sólo
provenía Adam Hollanek, un señor
mayor al que le habían encargado
desde arriba que vigilara a la
juventud sospechosa. Entonces,
tampoco es que se supiera mucho
qué era eso de la ciencia-ficción.
¿No será una tapadera, puesto que
están en ella gente del tipo de
Parowski, Jeczmyk y Oramus? Y de

de forma completamente inesperada. Suliga — un escritor de Lódz que se ocupaba entre otras cosas de echar el tarot— y yo. que nunca antes había aparecido—. ocupan los tres primeros lugares tres autores completamente desconocidos: Huberath —ingeniero. Luego comenzaron a invitarme a diversos encuentros y convenciones a los que no tenía sin embargo ni la más mínima gana de . en un concurso organizado por Fantastyka. un día.pronto.

pero como que no me sentía muy ligado a la institución llamada fandom.ir porque consideraba que ya había realizado mi tarea. Había escrito un relato que había sido reconocido y premiado. ¿Así que no eras consciente de que precisamente en esas convenciones se reunía el electorado del que dependía por completo tu carrera como escritor? Por entonces pensaba que no era .

que me había ayudado a publicar la . también lo intentaría. Sin embargo. todo empezó a cambiar. Ya estaba en buenos términos con Maciej Parowski. después del premio que me dieron por «El brujo» en el congreso del fandom en Varsovia. pensé.problema alguno y que si se anunciaba otro concurso por ejemplo en Hablan los Siglos (una revista de historia) o Vivamos Más Tiempo (una de consejos de salud). ¿Qué diferencia hay?. el editor de Fantastyka.

que trabajaba entonces en la redacción. Me vestí como un idiota. De modo que le prometí que iría.primera antología de mis relatos. Parowski me convenció diciendo que tenía por fin que aceptar e ir. ya tenía unos cuantos textos a mis espaldas publicados en Fantastyka. trabajaba . También por entonces fue cuando me enteré de que se iba a celebrar otra convención cerca de Olsztyn. así como una entrevista conmigo que llevó a cabo Rafal Ziemkiewicz.

tiene que tener un aspecto elegante. Y se lió. Y llevando aquella miserable . De seguro que me distinguía en la sala por el color de mis cabellos. ¿Eras el más viejo de la sala? No. Parowski tiene mis mismos años. Jeczmyk es mayor. Me miraban como si fuera gilipollas.en el comercio de exportación. Y corbata.. de modo que estaba convencido de que si uno va a encontrarse con sus lectores.. Me puse un traje.

Aquello acabó con que alguien extendió el rumor de que era de la policía secreta.corbata. ¿No será que los jóvenes andan fantaseando con otro sistema para Polonia distinto del socialismo? Yo era entonces un neófito tan idiota que acudía a todos los encuentros y discusiones —con .. enviado por el mando de Olsztyn para observar a los jóvenes y cuidar de que nadie dijera nada malo del camarada Brezhnev.. el secretario general del partido comunista soviético.

. planes editoriales. No iba a ningún encuentro. A veces no se salía del bar en todo un día.redactores. autores. editores. Luego aprendí. —. blablablá acerca de desarrollos.. traductores. Volvamos de todos modos a Olsztyn: se está celebrando en ese momento preciso un encuentro con la redacción de Fantastyka. Estoy sentado en primera fila y Marek Oramus (un famoso escritor) me . no hacía más que sentarme en el bar con otros autores y hablar de literatura.

mira y de pronto. Y yo contesto: «¿Hoy?». «Pues perdone». Y mencioné un título flamante. quitándole la palabra a alguien. dijo. de modo que quería burlarse de mí delante de . Él estaba completamente convencido de que me habían enviado de algún comité del partido comunista. Era de Zelazny. Oramus abrió la boca. ¿ha leído usted algo de fantástico?». porque no leía en ningún idioma extranjero. recién traído del extranjero. me pregunta: «Dígame.

No se les invitaba a las habitaciones.todos. Otros. tuvieron problemas de calado: acudían a los encuentros pero estaban sometidos a un ostracismo social. gracias a mi carácter lúdico y mi agudeza me libré muy pronto del odio que se merece un «abuelete» seriote con el que no se puede uno divertir. sin embargo. no se bebía con ellos. . ¿Fuiste al fin aceptado por este grupo? Sí.

así que no me preguntes. individualistas. puede que fueran interesantes. Puedo decirte quién ha sido mi ejemplo. me hice enseguida con un montón de amigos. ¿Qué piensas de lo que escriben? Evito responder a tal pregunta como la peste. por mi parte. De enemigos también.Yo. si se trata del fantasy de Occidente. Eran gente interesante. quién me gusta. pero también eran la competencia. y . Bueno.

(Con tono de mártir) Bueno. Pero ilustrado por la amarga experiencia. Mejor guardar silencio sobre los escritores polacos. pero fuera de la literatura fantástica es lo mismo. puede que te alegre. e incluso así pueden enfadarse. no diré ni palabra sobre el tema de los autores polacos que practican actualmente el género fantástico. Pienso sin embargo que el mundo .cómo llegué a estar fascinado por el género.

entablan coaliciones profesionales y son como una especie de tripulación bien cohesionada? ¿Qué conclusiones . ¿En qué se diferencia del mainstream? ¿Les caracteriza la solidaridad del gueto? ¿En qué situaciones? ¿Leen sus libros con envidia. de élite. al contrario. puede decirse que hasta constituye una «mafia» de escritores. porque es una especie de club cerrado. como en el mainstream o.del fandom es un poco distinto.

has sacado de tus contactos con ese mundo? En alguna medida debiera mantener alguna línea de solidaridad. Son unas víboras tan envidiosas y tan ponzoñosas como los del mainstream. defender a los colegas. trazar un frente común. que venza la verdad. pero qué me importa. Los escritores de fantasía son mucho peores que los del mainstream. Pero al menos los de literatura general son en su ponzoña .

más honrados. Simplemente son víboras. Entonces. ¿qué es lo que hacen los del fandom en las PolCons? ¿Beben para aguantar mejor a sus rivales? En relación a lo que hacen los escritores en las PolCons responderé lo siguiente: las PolCons. son fiestas cerradas y . mi querido y respetado señor. No escenifican ninguna «hermandad de armas». Ni fingen amistad.

de modo que. Para saber lo que allí se hace hay que estar allí.exclusivas. ¿A qué clásicos de la fantasía has conocido personalmente? ¿En qué ocasiones? ¿Surgió algo interesante? Las amistades literarias (y las antipatías) en el grupo de los codificadores de un . Invitado. no me han invitado. Pero no pertenezco a «la familia». te pregunto a ti. cruzando los dedos en espera de tan feliz momento.

Robert Sheckley.... R.. No recuerdo grandes pecados en este .género a veces son claves para posteriores elecciones artísticas. Martin. Terry Pratchett. Joe Haldeman. Tim Powers. Tomando en conjunto a los autores de SF y de fantasy. Robert Holdstock. Stephen Lawhead. Bruce Sterling. Ian Watson. Guy Gavriel Kay. George R. he conocido a Harry Harrison. porque a menudo no se puede de otra forma. Ondrej Neff.

momento. polacas y extranjeras. vamos invitados. con otros de tres a ocho y con unos pocos bastante más. A los mencionados —y a muchos otros no mencionados— los conocí en convenciones. los escritores. Con algunos de los invitados no intercambié ni una palabra. en celebraciones a las que nosotros. Pero sin embargo no dispongo en absoluto de conocimiento acerca de estas personas que me permitiera emitir . e incluso alguno resultó bastante simpático.

(.. Esto debe influir en vuestra relación mutua. aunque sabía perfectamente lo que contenía la . sin embargo. sus fans leen fantasy y el lugar de Lem lo has ocupado tú.cualquier opinión y no digamos un juicio. Sé que Stanislaw Lem se negó con determinación a leer tus libros.. Creo que la primera novela tuya que leyó fue Narrenturm. Hoy.) Los servicios de Stanislaw Lem para la SF son impagables.

Él reinó sin discusión desde los años cincuenta a los setenta.. Por mucho que los medios intentaran sugerir algo parecido no . de modo que el rival no existe.. Porque al fin y al cabo tenía que pensar en ti como en un rival. pero a partir de los ochenta le quitaste el trono del fantástico. Creo que no le era fácil reconocerlo.Saga de Geralt de Rivia. Esta actitud tiene algo de conjuro mágico: no lo leo.

Pienso de otro modo.pienso —incluso si dejamos de lado la modestia. pero puesto que no te sientes a gusto con ello. nota bene. lo dejamos. no pasaste por Lem. virtud que. Sé que lo has . No hay ninguna prueba. como toda nuestra generación. Y dudo que él me considerara así. no práctico— que fuera yo nunca para Lem rival ni competencia. Pese a ello es difícil no preguntar si.

puede que diez años. en tu opinión. Todo mi affaire amoureuse con la literatura fantástica comenzó . ¿cómo contemplas hoy esa «educación»? ¿Cuál es. Tenía por entonces nueve. Comencé por la revista Przekrój.leído. que publicaba sus relatos con ilustraciones de Daniel Mroz. ya hemos hablado de ello. la aportación de Lem a la cultura polaca? ¿Qué libro suyo te es más querido? Por supuesto que pasé por Lem. pero.

Si la Saga de Geralt de Rivia representa el fantasy y la de Narrenturm la fantasía histórica. . Y me parto de la risa (..con Lem. con los Lem y Bradbury d e Przekrój y de Dookola Swiata. cada vez que empieza a afectarme e l Weltschmerz.. echo mano a Ciberiada o a Diarios de las estrellas. El amor no se ha apagado y no se ha debilitado: hoy.). el cual también publicaba a finales de los cincuenta mucha buena ciencia-ficción.

dilemas morales enrevesados.. hechiceros. En ningún lugar se dice que esto sea aburrido.. vampiros. princesas ni guerreros matadragones. . pero con discusiones de teólogos-filósofos. Sin dragones. Puede ser arrebatador. el próximo ciclo debiera ser simplemente de novela histórica clásica. problemas de los priores con la disciplina en los monasterios. de cómo escaquearse de pagar un peaje. la acción de los mercaderes.por consiguiente.

Cada centímetro. que tiene de marco una . También es absurda la tesis de mi evolución en dirección al mainstream. Tu acercamiento al mainstream no creo que sea planificada. Es planificada..¿Qué me dices de una línea de evolución como la que he descrito? Digo los ejemplos en tono de broma. pero la pregunta va en serio.. ¿Qué es lo que atestigua? ¿Que del fantasy tipo Tolkien.

Y pasado mañana el subgénero llamado urban fantasy. una inexistente alotopia. me haya pasado a la fantasía histórica? El fantasy tiene siete subgéneros.Never Never Land. ¿Quién me prohíbe. Repito: me . manteniéndome siempre pegado a las bases del género —el cual simplemente me importa y del que no me avergüenzo en absoluto — moverme libremente entre esos subgéneros? Mañana podría comenzar a explorar el género de terror.

Que sueño con él. . Y afirmaciones tales como «el acercamiento al mainstream» no me gustan por otro motivo añadido: por lo general tales afirmaciones sugieren que deseo con fuerza y sin pausa tal «acercamiento». la escribo bien y por eso lo hago. Que sueño por las noches con escapar del gueto. de los apestosos callejones de lo fantástico para ir a la avenida repleta de brillantes neones del mainstream.importa la literatura fantástica.

Resulta que para calificar una obra dentro del género fantástico o del de la literatura general es decisivo que aparezcan . ¿Crees que ésta es la tendencia que va a dominar? Pienso que la división entre la literatura fantástica y la general es muy artificial. pero los jóvenes autores de literatura fantástica se acercan cada vez más a la literatura general.Puede que no sueñes con ello. hay una cierta mezcla de convenciones.

Si un escritor se escapa del gueto de lo fantástico. entonces tenemos que ver con fantasía. se trata de literatura general. si no. si sus libros los lee alguien de fuera del círculo .en la obra elementos que impliquen algo imposible. Si aparecen. Pero no sé si no se podría considerar a Hamlet fantasía sólo porque en la obra aparece el espíritu del padre del protagonista. La mezcla de estos géneros y su convergencia mutua se realiza en forma tan artificial como natural. es decir.

puesto que se liga a su desarrollo como escritor. pero también natural. como por ejemplo el . automáticamente aparecen en sus mangas las estrellas de «literatura general».de los amantes de la fantasía. A menudo acompañan a esto jueguecitos ridículos pero típicos para la crítica. Cuantos más ejemplares se vendan y más conocido sea. Esto es ridículo. más posibilidades hay de que la literatura general se quiera anexionar a dicho escritor.

añadir a lo fantástico una ideología.. pero a menudo es consecuencia del hecho de que el escritor ya «se ha ganado» su billete al país del mainstream. A veces el asignarle a la literatura general tiene lugar con la aquiescencia del escritor. .. Y así. de la burla de la contemporaneidad escondida (por supuesto sutilmente) en ella o de que se trata de novelas «en clave». en la que el dragón no es un dragón sino. y así hablar de lo alegórico en la obra.

. pero de momento tú no vas a subirte a este tren. .. Está claro que continuarás.Bueno. Y ahora escribes un tercer tomo de una nueva saga. ¿no podrías de vez en cuando sacarte al margen algo en forma corta? Como por ejemplo algún relato. Antes de que continúes con otro tomo de Reynevan. porque tienes tras de ti una saga de muchos tomos que ha hecho de ti un clásico del fantasy.

No me gusta esa definición.. La historia que escribí durante cinco años se terminó.. De acuerdo con los designios. En fin.Saga. fue el editor el que me la puso en la cubierta. de acuerdo con un plan. todo tiene su fin y a nadie le debe sorprender esto. también de acuerdo con las expectativas. Ahora de nuevo tengo algo que sembrar para largo: estoy . Como dice el Eclesiastés: hay un tiempo para sembrar y un tiempo para recoger.

su picaresca. por lo lúdicos que son. Lo pregunto porque me gustan extraordinariamente tus relatos. Con cierta . por su perfidia. Por su tensión. Son siempre extraordinariamente valientes y desde el principio me obligan a estar atento. ¿Y luego qué? No sé.escribiendo una trilogía de fantasía histórica. No excluyo el regreso a las aventuras con la forma corta. por su tono de cuentos de hadas. con la que comencé mis juegos de escritor.

de que no los escribo ni siquiera para las antologías. todo lo que dices es la más profunda verdad. y con razón. La forma corta es prueba de verdadera . Verdaderamente no tengo nada que añadir.vergüenza reconozco que incluso los preferiría a la Saga de Geralt de Rivia. Yo también estoy enfadado conmigo mismo.. la gente se enfada conmigo porque haga tanto que me haya despedido de los relatos.. A menudo.

sin embargo. comencé a escribir una saga de varios tomos. una novella. Yo. Un relato largo bien construido. contiene el cogollo de una gran fuerza narrativa y por eso se lee decididamente mucho mejor El viejo y el mar de Hemingway que Las noches y los días de Maria Dabrowska con sus nosecuantos tomos. en cierto momento dejé de escribir relatos.maestría y un relato bien escrito ha de valorarse mucho más alto que una novela bien escrita. . es decir. un ciclo novelesco.

Y lo escribí con total consciencia de que muchas personas iban a decir: «Pero él es mejor en los relatos». Y he aquí que en cierto momento llegué a la conclusión de que si ha de existir algo parecido a un fantasy polaco.Del género fantasy. no podría existir sin un ciclo largo. Y ello cuando antes yo había hablado más de una v e z ex cathedra criticando los larguísimos ciclos en el fantasy. En fin. Cycles of Magic Shit. los. es . como con malignidad los nombraba.

tertium non datur. porque al final conseguí escribir este ciclo y la gente lo sigue comprando. de modo que no será tan malo. Sin embargo. Por lo menos en mi caso non datur. voy a defender pese a todo a mi criatura.difícil no estar de acuerdo. Consciente de lo positivo y de lo negativo del ciclo de Geralt de Rivia. o bien un ciclo largo y que consumía mucho tiempo de trabajo o unos relatos. Pero el que en los relatos sea donde el escritor alcanza su mayor maestría no lo voy .

que es una necesidad del fantasy. Aparte de ello. era mi deseo de señorito. Pero esto no significa que no .a negar. Y tampoco voy a afirmar que sea obligatorio escribir una saga de cinco tomos. si los anglosajones tienen a su Pratchett. ¿por qué vamos a ser nosotros peores? De modo que en el mundo ya está claro que en todas partes se escriben grandes sagas de fantasía. a su Eddings y a su Jordan. y no otro. Yo lo hice por las razones dadas más arriba y porque ése.

*** Título original: Zmija Traducción de José María . pero del proyecto a su realización el camino es largo y retorcido. y no por agradar a nadie. Tengo muchos proyectos. Pero cómo seguiré. sino por mi propio gusto. Demasiado pronto para hablar de ello. no lo sé. será probablemente alguna novela corta. Si escribo algo en los próximos tiempos.vuelva nunca a la forma corta.

Ilustración de cubierta: Alejandro Colucci Primera edición: diciembre de 2013 © 2009 Andrzej Sapkowski © 2013 José María Faraldo por la traducción ISBN: 978-84-9889-090-7 Impreso en España .Faraldo El traductor desea expresar su agradecimiento a Amelia Serraller por su colaboración.

1-04-2014 Scan V.1 Lerele y Joseiera Formato fb2 editado por Xicolisto .