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ANTECEDENTES DE LA CANONIZACIÓN DE SAN JUAN PABLO

El Papa Francisco anunció el 30 de septiembre de 2013 que Juan Pablo II sería beatificado el 27 de
abril de 2014, en la plaza de San Pedro. La canonización fue posible gracias a la aprobación del
milagro que se produjo por intercesión de Juan Pablo II, después de ser beatificado. La persona que
fue curada es Floribeth Mora, costarricense que reside en Tres Ríos de Cartago. Flory, como la
llaman sus familiares y amigos, fue curada de un aneurisma cerebral cuando ya estaba desahuciada
por los médicos.
Para que una persona sea beatificada es necesario que se haya producido un milagro debido a su
intercesión y para que sea canonizado, es necesario un segundo milagro debe ocurrir después de ser
proclamado beato, y es el que se ha aprobado por todas las Comisiones, considerando la curación como
"inexplicable para la ciencia". Este segundo milagro es el de la curación de Floribeth.
El proceso que llevó a Juan Pablo II a los altares se abrió el 28 de junio de 2005 y comenzó en Roma,
ciudad en la que murió y de la que fue obispo durante 26 años y medio. La causa se abrió por deseo
del papa Ratzinger, sin esperar a que transcurrieran cinco años de su muerte, como establece el
Código de Derecho Canónico y como ocurrió con Madre Teresa de Calcuta.
La beatificación de Juan Pablo II se realizó el 1 de Mayo de 2011. La comisión médica de la
Congregación para las Causas de los Santos y un grupo de teólogos le dieron el visto bueno al milagro
atribuído a su intercesión: la inexplicable curación del mal de Parkinson de una monja francesa, Sor
Marie Pierre-Simon.
Esta

enfermedad

le

había

obligado a dejar su trabajo
como enfermera en el área de
maternidad de un hospital de
Arles, en Francia. En junio de
2005, tras haber pedido a Juan
Pablo II una mejora en su
enfermedad,

el

Parkinson

desapareció totalmente.
Los cardenales y obispos de la
Congregación para las Causas de
los Santos dieron su visto bueno
y Benedicto XVI firmó el decreto poniendo como fecha el 1 de Mayo de 2011, domingo de la Divina
Misericordia, devoción impulsada por Juan Pablo II.

le colocaron una imagen del Papa en el estómago. que padecía una enfermedad incurable: gástrica fistulación estomacal perforación hemorrágica con externa y peritonitis aguda. la monja. se recuperó y pidió de comer. fue beatificado en el año 2000 por Juan Pablo II. Es una excepción que está contemplada en la normativa canónica y que ha tenido varios antecedentes. . La prueba constató la desaparición completa de la enfermedad. los médicos de Nápoles que la atendían decidieron practicarle una radiografía a su estómago. Caterina Capitani. diciéndole que su plegaria había sido escuchada.ANTECEDENTES DE LA CANONIZACIÓN DE SAN JUAN XXIII Juan XXIII. a la que ya habían dado la extremaunción. En el caso del Papa Juan XXIII. Pero. El milagro aprobado para su beatificación fue la sanación milagrosa de una gastritis ulcerosa hemorrágica de la religiosa italiana Sor Caterina Capitani en el año 1966. que debe registrarse luego de la beatificación. se le atribuyen varios milagros. para proceder a la canonización. pero solo uno de ellos ha sido reconocido por el Vaticano. El milagro tuvo lugar en 1966 gracias a la curación de una religiosa. mientras que el segundo. no se requirió una segunda intervención en un hecho sobrenatural porque el Papa Francisco. Los motivos presentados por la Congregación de los Santos fueron suficientes para llegar a la proclamación de la Santidad. No es novedad esta proclamación con base en otros elementos y motivos que pueden sustituir un milagro científica y teológicamente demostrado. Capitani aseguró que el propio Juan XXIII se sentó al pie de su cama de enferma. Una comisión de médicos calificó de "inexplicable científicamente" la curación de la religiosa. La comisión de teólogos de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano reconocería el milagro al no poder justificar los médicos el milagro de Capitani. el 'papa bueno'. que falleció en 1963. el 22 de mayo de 1966. No le quedaban señales de las cicatrices causadas por la fístula. decidió declararlo santo sin necesidad de cumplir con ese requisito. Se escapaba a los ojos de la ciencia. En los procesos de canonización suelen ser necesarios dos milagros atribuidos. A los pocos minutos. El primer milagro es requerido para que esa persona sea reconocida como beata. La monja relataría después su experiencia en primera persona. las hermanas de la Capitani. A Angelo Giuseppe Roncalli. Tras su recuperación.