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ESCUELA NORMAL URBANA FEDERAL

DEL ISTMO (ENUFI)

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN
PRIMARIA

CURSO: EVALUACIÓN PARA EL
APRENDIZAJE

NOMBRE: BRENDA ANAHI SOSA PIÑÓN

2º “B”

CIUDAD IXTEPEC, OAXACA ABRIL DE
2015.

El examen de M. Foucault (1977).
Michel Foucault nació el 15 de octubre de 1926 en Poitiers, Francia, y murió el 25
de junio de 1984. Fue filósofo, sociólogo, historiador y psicólogo, profesor de la
cátedra "Historia de los sistemas de pensamiento" en el Collége de Francedurante
el período 1970-1984.
En la década de 1970 fue una de las figuras más importantes e influyentes del
ambiente cultural francés. Nunca quiso autodefinirse como un historiador de los
ideales ni de las ciencias, sino como arqueólogo. Su obra ha influido a importantes
personalidades de las ciencias sociales y humanísticas del mundo occidental.
Durante el año 1951 es profesor de Psicología en la Escuela Normal Superior. En
ese mismo año ingresa al Hospital Psiquiátrico de Saint Anne donde trabajará.
Además se dedica al estudio de distintas manifestaciones artísticas entre ellas el
surrealismo, estudio que continuará durante 1952 y 1953.
Foucault dirigió su interés hacia la cuestión del poder, y en Vigilar y castigar (1975)
realizó un análisis de la transición de la tortura al encarcelamiento como modelos
punitivos, para concluir que el nuevo modelo obedece a un sistema social que
ejerce una mayor presión sobre el individuo y su capacidad para expresar su
propia diferencia. Discutido y estudiado en varias áreas del saber, Foucault se
muestra como un intelectual interesado en el presente que le tocó vivir.
Crítica el proyecto de las ciencias humanas modernas demostrando que sus
demandas de objetividad son imposibles en un dominio en el cual la verdad en sí
misma siempre sea una construcción divagadora.
Cualquier período histórico dado comparte las formaciones inconscientes que
definen la manera apropiada de pensar la verdad. Su crítica se extiende a los
conceptos que intentan explicar la sexualidad y los comportamientos normativos,
demostrando cómo el género heterosexual es un fenómeno moderno.
Influido por Nietzsche, Heidegger y Freud, en su ensayo titulado Las palabras y las
cosas (1966) desarrolló una importante crítica al concepto de progreso de la
cultura, al considerar que el discurso de cada época se articula alrededor de un
«paradigma» determinado, y que por tanto resulta incomparable con el discurso de

las demás. Del mismo modo, no podría apelarse a un sujeto de conocimiento (el
hombre) que fuese esencialmente el mismo para toda la historia, pues la
estructura que le permite concebir el mundo y a sí mismo en cada momento, y que
se puede identificar, en gran medida, con el lenguaje, afecta a esta misma
«esencia» o convierte este concepto en inapropiado. En una segunda etapa,
Foucault dirigió su interés hacia la cuestión del poder, y en Vigilar y castigar (1975)
realizó un análisis de la transición de la tortura al encarcelamiento como modelos
punitivos, para concluir que el nuevo modelo obedece a un sistema social que
ejerce una mayor presión sobre el individuo y su capacidad para expresar su
propia diferencia. Sus pensamientos sobre los exámenes encontrados en su
ensayo Vigilar y castigar, se describen tomando en cuenta diferentes puntos de
vista y distintas dimensiones en las que un examen puede ser aplicado sobre cada
individuo y como el resultado de este afecta su posición sobre un grupo de
personas o sobre la sociedad misma. Podemos observar como Foucault hace
mención de varios ejemplos, como la posición y la importancia de los médicos y
enfermeros que laboran diariamente en un hospital y la importancia de la
examinación del trabajo de cada uno para obtener un mejor puesto y mejores
condiciones de trabajo.

Datos generales de la obra: Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión es un libro
del filósofo e historiador francés Michel Foucault, publicado originalmente en 1975.
Es un examen de los mecanismos sociales y teóricos que hay detrás de los
cambios masivos que se produjeron en los sistemas penales occidentales durante
la era moderna.

Foucault habla de las relaciones entre el saber y poder que se refieren a la
práctica del examen, lo cual permite, mediante una mirada normalizadora calificar,
clasificar y castigar. El saber se transforma entonces en un mecanismo de control,
haciendo del individuo un objeto descriptible y analizable, como contrapartida al
surgimiento de las ciencias del hombre. Ya no es necesario imponer penas y
sanciones a los vigilados para obtener buen comportamiento, basta el temor de

tener todos sus actos vigilados y analizados. El individuo se transforma en su
propio verdugo. Según Foucault, la anatomía política desarrolla sus efectos
siguiendo tres direcciones privilegiadas: el poder, el cuerpo y el saber. Esas
direcciones no están aisladas, sino que se correlacionan unas con otras

Foucault argumenta que toda una tradición habló del poder buscando su origen,
sus condiciones, sus causas, reduciéndolo o aplicándolo a otra cosa. Afirma: "fue
preciso esperar el siglo XIX para saber lo que era la explotación; pero quizá aún
no se sepa lo que es el poder. Y Marx y Freud tal vez no sean suficientes para
ayudarnos a conocer esta cosa tan enigmática, al mismo tiempo visible, presente y
oculta, manifiesta en todo lugar, que se llama poder." Para Foucault la ley es una
gestión de los ilegalismos, permite algunos tornándolos posibles o inventándolos
como privilegio de la clase dominante - y tolera otros como compensación a las
clases dominadas. La ley prohíbe, aísla y toma otros ilegalismos como objeto,
pero también como medio de dominación.
En su libro, Foucault llego a definir el nacimiento de la prisión, en el siglo XIX,
como una institución de hecho. Esta surge sin una justificación teórica, aparece en
un determinado momento como necesaria para la construcción de la red del poder
que controla todas las formas de ilegalismos. Según Foucault, desde su origen la
prisión fue un instrumento tan perfeccionado de transformación y de acción sobre
los individuos como la escuela, el ejército o el hospital. Él las llama "instituciones
de secuestro", en razón de que la reclusión no pretende propiamente "excluir" al
individuo recluso, sino, sobre todo, "incluirlo" en un sistema normalizador. La
forma como se ejercen los mecanismos de vigilancia, control y corrección sobre el
individuo, puede ser percibida, por ejemplo, en el interior de la prisión, cuando el
preso está sometido a un saber clínico, de observación, a través de las complejas
técnicas de examen de la Psicología, Psiquiatría, Psicopatología, Criminología,
Antropología y Sociología.

El examen es la herramienta fundamental de las sociedades herméticas, pues
constituye una ceremonia llenas de rituales y de poder donde se procura el
establecimiento de una verdad por medio de lograr la docilidad y el sometimiento
de los que son perseguidos como objetos. Existiendo el control en muchas formas:
del espacio, la vigilancia y a las personas se les tiene ubicados o clasificados
según ciertos criterios. El examen va acompañado de un sistema de registro y de
acumulación documental. De esta forma, el individuo se constituye en objeto
descriptible, analizable, que se estudia en sus rasgos particulares y en su
evolución individual; y por otra parte se constituye un sistema comparativo que
permite el estudio de fenómenos globales y la descripción de grupos. El examen
hace de cada individuo un “caso”. Antes, el ser descrito y seguido detalladamente
era un privilegio; con el examen, en cambio se hace de esta descripción detallada
un medio de control y dominación.