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Ensayo final del curso Cosmología Hoy

“El concepto y su determinación”

Profesor: Nelson Zamorano
Profesor auxiliar: Ariel Ordenes
Alumno: Juan González
Facultad de Ciencias Sociales.

Diciembre, 2013

2013) y la influencia Confusionista y Taoísta por el otro (Ortega y Gasset. no en su temática. Más aun. o se debe fundamentalmente a que el desarrollo de una herencia conceptual se ha dado diferenciada desde una matriz distinta en la Razón de cada una? Mientras Occidente se esforzaba por determinar la esencia y la diferenciación de un objeto de conocimiento de otros posibles objetos a su vez conocibles.. relativizando las concepciones más comunes de ambos. entre los pensadores. en términos de composición y su problemática de acoplarse a la observación. precisamente de los mejores” (Ortega y Gasset. en términos más bien compositivos. a modo de una repetición insinuada y progresiva. o en una u otra época de la historia. se da una razón. si bien emerge a razón del pensamiento. similar a las curvas dibujadas por una espiral. caracterizara el espíritu de un época (Ortega y Gasset. desde los aprendizajes de un infante. si bien son nacidos de pensadores particulares. Por ello mismo puede pensarse que los conceptos dados en una época. hasta las conclusiones de un adulto. si no en lo problemática de dicha relación al nivel de disyuntiva entre lo semántico y lo ontológico. 1961). . 1961). con el fin esperado de poder disminuir la brecha entre lo llamado “filosófico” y lo llamado “científico”. debe pensarse a la época en sus dimensiones contextuales y de herencia histórica. señalar los dominios de un concepto netamente filosófico. se pretende señalar los dominios respectivos de un concepto llamado científico. y acaso de progresión en la época. por otro lado. sino de la colaboración indeliberada de muchos. La creación de un concepto. y fuera ésta la que a su vez. pero también pudiendo señalar elementos compartidos. social y relacional (en su acepción más psicológica. pero también entre los mismos conceptos en sí). Oriente buscaba el ordenamiento armónico de la Unidad. de redescubrimiento constante en el individuo. 2011. podría decirse. a modo de la verificación empírica.El presente ensayo pretende ahondar en el proceso de la construcción de un concepto. Zamorano. no necesariamente desde la concordancia entre los visto y lo pensado. sino más bien en la dinámica mediante la cual se forma. Indudablemente se hallará razonable la observación de que el desarrollo del pensamiento occidental difiere desde sus mismas bases de aquel dado en Oriente. como si la experiencia y el pensamiento de un conjunto de individuos se dotara en forma de constructo. como un fenómeno propio de la humanidad. ¿Se debe esta diferencia fundamental a una inconsistencia en cuanto a los fenómenos observados (dígase la naturaleza) en una u otra parte del mundo. con sus implicancias a un nivel histórico. Es así como estos dos ejes se pretenden ahondar y contrastar. no son pertenecientes meramente a éstos. negándose a la separación esencial de los elementos (Ortega y Gasset. Para ello se pretende postular el tema desde dos ejes principales: El primero. desempeñado cotidianamente. En el segundo eje. ya desde la influencia de la Platón y Aristóteles por un lado (Deleuze et al. Se dice que las grandes ideas jamás “son obra de un solo hombre. 1961).

Mientras que en la segunda opción se le adjudica la génesis a las maneras particulares de una cultura. ¿Cuál es la naturaleza del mérito dado a René Descartes en este sentido: aquel mediante el cual hizo uso de un asombroso poder de alusión. indudablemente sesgada desde su base.. Véase como el mismo pensador rechaza una inventiva propia. en un salto que éste último no pudo completar por sigo mismo (Zamorano. y en cuanto a la concordancia entre lo pensado y lo existente (pues hasta este punto se sostendrá que aún son dos cosas separadas). la cual no hace sino direccionar la visión. A razón de lo mismo. más aun.. ¿Qué se pensaría de la validez de un concepto creado para la determinación de una entidad y de un funcionamiento. perdiendo la referencia inicial a su matriz. y por tanto el trabajo completo de un notable número de pensadores. a partir de la arbitrariedad de las características de una época? Por otra parte. Piénsese así en una espiral que partiendo desde una matriz cuyos elementos constituyentes se mantienen cercanos en el centro (coherentes a sí mismo). o la de un concepto inventado. ha de notarse que en la primera opción el concepto alude como padre al individuo particular del filósofo francés. siendo que los elementos que le constituyen como concepto ya estaban incipientes en su época. complementarias. aceptando el dinamismo y expansión del universo ya presente en sus ecuaciones sólo tras la verificación dada a él por Hubble. cabe preguntarse ¿Es mayor la validez de un concepto descubierto. y distinción de otra clase de pensadores es el . la determinación de lo observado? ¿Mediante una validación y tímida progresión. ¿Podría decirse que era necesario un Descartes por sí mismo para la creación del cogito Cartesiano. en el pensamiento de otros autores? (Deleuze et al. a modo de una proposición solitaria. incluso. a riesgos de que su lógica sea encantadora pero errada? Se dice que el filósofo no sabe lo que sabe (Lyotard. en la pretensión Cartesiana de dividir el cuerpo y la mente. o aquel que corresponde a haber tenido la habilidad de recepcionar las características epistemológicas de una época? Bien podría aludirse a que una u otra opción no son excluyentes. 2011). discernimiento y conclusión. a modo de destapar las verdades de una observación vista por muchos. ¿Es así cómo ha de operar la construcción del concepto. para poder encontrar una base sólida de conocimiento (Deleuze et al. 2011). y no por ello. sino más bien. Es así como puede verse la alusión al intento Platónico de dividir el mundo en dos para poder hablar de la Verdad. pero no por ello menos razonable? Piénsese en el caso de Einstein. No obstante. En tal sentido. 1964). el método. y por otro lado propone una visión y un funcionamiento radicalmente nuevo del mundo a partir de elementos conceptuales ya existentes en otros pensadores. por una parte. se amplían y se diversifican a la razón de que se alejan del mismo. 2013). a pesar de su coherencia interna.1961). si tuviera maneras más osadas y resultados más extravagantes? ¿Y es que se debe confiar en los productos de un individuo. y la de Einstein completando la interpretación de las ecuaciones ya dadas por Maxwell. con todas las relatividades y probabilidades de desempeño sujetas a cualquier individuo. y que acaso su única función disciplinar. hasta que los elementos de la misma emergen en su época.

sino proposicional. con la cual la ciencia como disciplina no pudiera mantener la fisonomía que tiene. como lo era el mundo en la Filosofía) se torna enajenante. darle la espalda al mismo (Ortega y Gasset. o en su defecto. 1964). infalible y sólida de ser bien llevada ya presentaba una paradoja notable: Para conocer el objeto hay que abstraerse de los sentidos. centrado en la reflexión. y que por tanto. La promesa de un nuevo mundo separado del misticismo filosófico. El procedimiento vuelve en lugar del resultado. a modo de un cuello de botella. alguna vez nacida a razón del fundamento. cosa que perfectamente pudiera sospecharse como un intento de universalizar los fundamentos de su método.énfasis en la interrogación. Habermas. no obstante la técnica mantiene promesas que ya no son llevaderas. logrando sentido de ser por sí misma. lo hacía a modo de un recurso y declaración para evidenciar el propósito de la filosofía como disciplina (Lyotard. separada en sus bases y concepciones de su predecesora de tal forma que fuese posible el saber. nada más presentador de una relación con el mundo conocible mediada por la reglamentación y el protocolo. Resultaba que antes el procedimiento. el valor de la práctica reside en el proceso mucho antes que el resultado. y por tanto. Justamente es la técnica la que otorga un distanciamiento (ilusorio o no) de las limitaciones e incapacidades de la razón de un solo individuo. La técnica. 1996. que obliga al pensador a separarse de su pensamiento? Tal . y enfocando. ahora se distancia y se independiza. 2000). lo que pudiera pensarse del espíritu de una época (Heidegger. Podría esperarse que de allí se objete que la Filosofía no avanza sino que se refunda constantemente con cada filósofo. Se diría que si nada puede saberse. como si se esperaría que lo hiciera la Ciencia (Kant. Puesto que ha de esperarse que el resultado de una determinación sea la certeza. 2008). 1996). La Razón como herramienta (entregada desde la gracia de Dios). permitiendo la acumulación del conocimiento. por la intrusión muchas veces grosera y deformante de los fenómenos. y es ahora que el procedimiento centrado en la técnica (aquella separada de un fundamento de relación inmediata. pero esta vez con la trampa que lleva a ensombrecer la promesa de la técnica. donde la Verdad ya no es ontológica. entonces nada puede determinarse. De igual manera comienza a verse lo ya visto en la Filosofía. sino una ciencia venida como producto de una práctica dotada de una metodología. de la Universalidad. y del observador (Heidegger. se tornaba flexible y fértil en sus variaciones y dimensiones. 1961) ¿Y esto a partir de qué advertencia? ¿De lo impreciso y lábil de los sentidos o del fantasma de la pretendida búsqueda de la Verdad. Descartes ya decía que no hay nada mejor repartido en el mundo que la razón (2011). Entonces puede verse el nacimiento de la técnica. al menos pudiera argüirse que la determinación científica tiene un sesgo fundamental a la base: El de ser producto de su época. Pero no una ciencia fundada como una continuación más detallista y enfocada que la filosofía. la confianza. pero bajo un halo de pretendida certeza. y así la determinación y posiblemente la certeza (o la ilusión de ésta). Y si acaso esto fuera una exageración. De ello se continúa que al Sófocles afirmar que sólo sabe que nada sabe. truncándose todo desde la imposibilidad del saber.

sólo nos ha dado una imagen del mundo. y que por el contrario. pero que actúa vivamente desde el nacimiento de un concepto cualquiera. . volcándose de lleno en encontrar la función mediante la cual se constituyen las matrices de su pensar. lo es aún más situarlo separado de las cosas que pretende conocer. Es justamente el proceso mediante el cual el concepto se separa. y su respuesta era categórica: No es posible (1996). 2008). mitificando la concordancia meramente relacional. 1996. ¿Sería posible prescindir del largo camino de la constatación y de la metodología y volver a una relación inmediata entre el pensador y lo pensado? Heidegger ya lo planteaba en los términos de la inmediatez mística con el mundo. no acallándolos o pretendiendo solucionar la labilidad de determinación con instrumentos y métodos enajenados. para el pensamiento moderno. Continuamente. sino por el contrario. más juntas en su base de lo que pudiera ser conveniente para ambas. y si se esperase. Habermas. Lo que la técnica nos hubiera traído con sus promesas de determinación y conocimiento. puede que necesario. Pero si de esto ha de tomarse alguna consideración. correspondieran al mismo plano en cuanto a lo esencial y a su mutua concordancia. Se ha dicho que el filósofo no sabe lo que sabe. ¿Cómo la ciencia pudiera enfrentar tal panorama? Pudiese ser negando la posibilidad o la existencia de una Verdad. 1964). la cual otorga el espacio necesario para la visión de primero. común y silvestremente. y adquiere una forma de sentido para su época. 1964). y la mediatez religiosa. primeramente sería que. pareciera una broma de los dioses la imposibilidad de constatar el mismo acto de determinar. Esto tanto para la Filosofía como para la Ciencia. Bien pudiese la Ciencia reducir el sesgo primero de la constitución de sus conceptos. ya sea del pensamiento individual. de certificar y de conocer. si en algún momento la distancia entre ambas fue mínima. y la entidad del segundo (Lyotard. He allí la primera negación en la relación entre el pensador y lo pensado. ¿Cómo es posible saber que se sabe? Siendo la concepción de un sujeto que conoce ya un atrevimiento. Obviando las disconformidades del método. Desestimando los términos de una relación de conocimiento. pero más aún. el técnico sabe sólo lo que sabe (Lyotard.separación puede verse aludida en el uso de las herramientas de medición. en el apoyo de un método científico. Enfatizando la probabilidad de concordancia esencial entre el planteamiento y el suceso. Caer en el relativismo lingüístico dado en las explicaciones en base a un paradigma. con sus respectivos términos y variaciones. siempre paralela a aquel verdadero (Heidegger.

Madrid: Alianza.Referencias. - Kant. F.). - Habermas. (2011). ¿Qué es la filosofía? (9na ed. La época de la imagen del mundo. (2011). - Deleuze. Barcelona: Anagrama. (2013). Recuperado de: . J. & Guattari. (2003). - Descartes. (1964). Santiago: Facultad de Geología. R.). Apuntes de Asignatura. M. Crítica de la razón pura (21ba ed. El discurso filosófico de la modernidad. Madrid: Alianza. El tema de nuestro tiempo (10ma ed. (1961). (2008). N. J. - Zamorano. F.).philosophia. J. Madrid: Katz. Universidad de Chile. - Ortega y Gasset. I. Cosmología hoy. Santillana: Alfaguara. G.).cl/Escuela . ¿Por qué filosofar?.A. - Lyotard. - Heidegger. Madrid: Espasa-Calpe S. (1996). www. Meditaciones metafísicas (2da ed.